PO Desde El Sofá (XVI): La batalla del hielo

Joakim Noah dijo que esta serie iba a ser «una guerra». Pues la primera batalla ha parecido seguir el guión de una de las famosas en la Historia, la del Lago Peipus.

Los Caballeros Teutónicos, reforzados con las armaduras más contundentes conocidas en la época, siglo XIII, iniciaban su cruzada contra los cristianos ortodoxos de la República de Nóvgorod, que se encontraban diezmados tras sus luchas contra invasores mongoles y suecos. La Deutscher Orden era la gran favorita y como su ejército estaba formado por caballería pesada, en contraste con la aparente ligereza rusa, la utilizaron de ariete para arremeter contra su débil oponente.

Pero no contaron con una cosa, el territorio en el que estaban librando la batalla era un lago helado. La menor fuerza de rozamiento les convertía en un grupo lento para la superficie en la que se encontraban, y cuando su rival no se arrugó tras la primera carga, se vieron rodeados. Intentaron retroceder, pero entonces fue la gravedad, que atraía esa contundencia hacia un hielo a punto de quebrar, la que hundió al ejército en el agua. Cayeron por su propio peso, y nunca mejor dicho.

Dirigidos por Tim Aleksandr Nevski Thibodeau, que entiende de física, de la cosa bélica, y también un poquito de baloncesto, los Bulls, aunque jugaban fuera, transformaron el rectángulo de 94 por 50 pies del AmericanAirlines Arena en su terreno, aguantaron la embestida con oficio, y observaron como la superpotencia moría bajo el agua. No estaba Deng, ni Hinrich, ni, por supuesto, Rose. Pero cuando pararon el contador de partidos consecutivos invictos de los Heat en su día, tampoco les hizo falta Noah.

Si en la victoria con la que acabaron con la histórica racha de Miami ganaron gracias al ataque (alto número de rebotes ofensivos, y un 50% de acierto efectivo fuera de la pintura), en esta se impusieron con su seña de identidad: la sempiterna (desde Thibs) defensa. Ajustando a ritmo, dejaron a Miami en 94.5 puntos por 100 posesiones, una cifra que está por debajo, y con un buen colchón, de la del peor equipo de la Liga esta temporada. Esta marca es la 6ª más baja para Miami este año, y en todos los partidos en los que no han llegado al 95 en Índice Ofensivo, han perdido.

Cambiaron el dominio en el rebote en ataque (esta vez sólo cogieron el 26.5% de los disponibles, por debajo de su media habitual) por el defensivo, donde Miami sólo capturó 7 de 44 oportunidades (un 16%). Es curioso como Chicago, que no es un equipo que este año haya sido especialmente incisivo en esta faceta (se encuentran alrededor de la media de la Liga) ha logrado mantener a Miami por debajo del 20% 4 veces (de las 23 veces que les ha sucedido esta temporada), y en 3 de ellas se alzaron con la victoria. De hecho, 3 de los 5 mejores partidos de la temporada (y el décimo) de los Bulls en su propio tablero han venido contra Miami: ya está claro que hay una orden precisa de no conceder segundas oportunidades a este equipo.

Nombres propios en esta victoria de la tropa poco ortodoxa (pese a nuestra comparación) de Thibodeau hay, lo difícil es elegir por donde empezar. Noah fue el corazón, como siempre, con ese latido convulso y espídico de su juego. Su omnipresencia defensiva hace que te entren ganas de rebobinar y ver si se teletransporta de un sitio a otro. Jimmy Butler, que jugaba su tercer partido completo en cinco noches, defendió a LeBron como el que mejor lo haya podido hacer en este año. Robinson tenía una canasta guardada siempre que Chicago la necesitaba, e hizo falta sobre todo al final, cuando con el partido empatado a 86 restando minuto y medio, metió los 7 puntos que le quedaban a este partido. Belinelli sólo metió dos triples, pero lo hizo en los 5 minutos finales, y ambos servían para empatar y notificar a Miami que estaban allí, y no se iban a ir. Los dos jugadores de perímetro, además, se tuvieron que comer una minutada, porque de los dos únicos sustitutos que tenían, uno, Teague era un muñeco ante la presión y los dos-contra-uno de Miami, y el otro, Cook perdió dos balones en minuto y medio por no ser capaz de mantener sus pies en la pista. Ese era el nivel.

El único que tal vez dio un poco la nota fue Carlos Boozer. A pesar de la ventaja que tiene sobre Haslem cuando Miami sale con dos hombres altos tradicionales en el quinteto inicial, no fue capaz de aprovecharla (y dejó algún momento vergonzoso como el tapón que LeBron le puso en una vaga bandeja), y de hecho Gibson jugó casi tanto como él. Pese a que lo fácil sea atizarle, porque a veces se lo gana… y por lo que gana, Boozer es un jugador notable, y fue una bestia en la (ya penúltima) victoria ante Miami. Pero en aquel partido pudo jugar a ratos de falso pívot emparejado con Bosh, y ahora está Noah, que es el que ocupa la posición. Cuando Miami se hace pequeño, Gibson es mucho más apropiado, y el Dukie tendrá que darle motivos a Thibs para justificar su presencia.

¿Tiene Miami que preocuparse? Relativamente. Han perdido la ventaja de campo, y está claro que Chicago es un gran y corajudo rival. Pero si se quiere ver de una manera optimista, la varianza, la suerte, la aleatoriedad o como queráis llamarla le jugó una mala pasada a los Heat. Metieron sólo el 29.7% de los triples (ni el peor equipo en este aspecto, los Wolves, acabó con un porcentaje tan malo), y muchos de ellos fueron buenos intentos, con jugadores solos, que deberían acabar entrando. También acertaron solamente el 55.6% de los tiros cerca del aro, cuando durante la temporada lo hacen en el 66.4% de las ocasiones, mejor marca de la Liga. El buen hacer en las rotaciones, la defensa de los bloqueos y la intimidación de Chicago tienen algo que ver, por supuesto, pero Miami se dejó buenas oportunidades, de las que suelen meter, colgando por el camino.

No dio la impresión de falta de agresividad o conformismo con las suspensiones por parte de Miami, y los números lo corroboran, 27 tiros a menos de 5 pies de Miami, 25 tiros libres y 20 faltas pitadas a Chicago anoche, cifras clavadas al 26.3/24.6/21.3 que promedian en casa en Temporada Regular en estas categorías. Tampoco recibieron un empujón arbitral que se lamentarían de desperdiciar, simplemente, el equipo de enfrente acertó más que ellos.

En definitiva, Chicago ganó la batalla, pero le quedan seis partidos para conseguir otras tres. Fue una victoria merecida, pero no dominante, les queda por hacer. Aunque, como decían en aquella obra maestra de la Nouvelle Vague, Blade, «Hay cabrones que se empeñan en patinar sobre hielo cuesta arriba «. Y nosotros encantados de que lo hagan.

El detalle: Aunque no haya crónica, no os perdáis el otro partido de la noche, el Warriors-Spurs.

Las semis de conferencia

Llegamos tal vez un poco tarde la verdad, ya que anoche se jugaron los dos primeros partidos de las semifinales de conferencia, pero, no os vais a quedar sin un mínimo análisis de como vemos estos 4 enfrentamientos que tienen bastante buena pinta, vamos allá!

Miami Heat v Chicago Bulls

Aquí encontramos 2 grandes factores, los Heat llevan mucho tiempo a la bartola esperando, mientras que los Bulls han sido el último equipo en dejar de jugar la primera ronda. Además, tenemos a unos Bulls donde Belinelli tiene papel de jugador franquicia, bueno, casi, pero con esto ya estamos haciendo ver que Chicago se encuentra muy lastrado por las lesiones.

Aún así, hay un factor muy divertido en la serie: el juego interior de Bulls. Boozer y Noah pueden ser una amenaza para el lado ‘débil’ de los Heat, sobre todo en temas defensivos. Noah se ha recuperado más que bien de sus molestias y ya en el séptimo partido de la serie contra Nets demostró que puede hacer unos números tremendo y más que números, una aportación brutal. Va ser divertido ver como los CuLebron Boys pueden afrontar esto.

Por parte de Miami, pues lo de siempre, ataques centrados en el MVP y a apretar en defensa al máximo. Creo sinceramente que Wade va a ser clave en esta serie, ya que no es lo mismo enfrentarte a Hinrich, que a más que probablemente Nate Robinson…

Lo dicho, va a ser una serie divertida.

New York Knicks v Indiana Pacers

Justo hoy ya hemos hablado de la serie, pero sinceramente el partido fue tal cual lo que pensábamos, es decir, por una parte NY centrado todo en Melo, mientras que Pacers haciendo su juego centrado en que todo el mundo aporte, a lo Spurs vamos.

Esta va a ser una serie que tiene una pinta de irse a 6/7 partidos que tira para atrás, con mucho que competir aún y eso que Indiana ya ha recuperado el factor cancha, pero aún así, como buen equipo irregular, hará alguna de las suyas y Knicks lo aprovecharán.

Va a ser divertido ver los ajustes de Woodson después de lo visto en el primer partido en el MSG. En Indiana creo que todo seguirá igual, West y George campando a sus anchas y Hibbert defendiendo e imponiendo sus cm…

Oklahoma City Thunder v Memphis Grizzlies

Otra serie que ya ha empezado y que está corroborando lo que apuntaba. A Thunder se le ve que necesita a Westbrook como el comer, por mucho que diga la gente que juega mejor sin él, esto no es cierto. Contra Houston ya pasó más apurado de lo que la serie dice, hay que ver los partidos y los resultados para comprobar que todo estuvo más igualado de lo que parece. Pero los Grizzlies no son los Rockets.

El equipo de Hollins es otra máquina muy bien engrasada desde el traspaso de Gay y le van a dar muuuuuuchos problemas a los Thunder, infinitos más que dio Houston, y eso se vio ya en el primer partido donde Memphis tuvo la victoria al alcance de la mano.

Aunque Jackson quiere hacer de Westbrook (este papel lo hará Martin, que también tiene que hacer de Harden…wops!), no nos equivoquemos, no lo es y además de largo, con lo cual Durant tiene que tirar del equipo e irse a cifras Koberianas para sacar el partido. Ahora más que nunca los Thunder se parecen muy mucho a los Lakers, es decir, un buen juego interior, pero donde un jugador tiene que tirarse 20/30 tiros por partido para llegar a anotaciones altas y ganar. El llamado Kobe…Durantsistema.

Otra serie larga.

San Antonio Spurs v Golden State Warriors

Uf uf uf uf!!!! sueños húmedos con esta. La rigidez sistemática pero maravillosa de Popovich contra el vetetuasaberquehacen de Jackson, con un Curry a nivel ON FIRE NBA JAM y con un público del Oracle viviendo un pequeño sueño.

La primera ronda de Spurs ha servido para calentar, poco más contra Los Angeles D-Fend…Lakers, así que poco podemos saber de como afrontan los PO estos Spurs. En Warriors vimos una aparición milagrosa de Lee en el último partido de la serie, pero es todo un misterio ver y saber como andara. Bogut dio un paso adelante (de los grandes además) contra Nuggets y va a ser divertido su duelo más que probablemente con Duncan. Otro duelo divertido será ver a Curry defendido casi siempre por Parker, aunque tal vez Popovich haga alguna de las suyas por aquí.

El banquillo puede ser clave en esta serie, habrá que ver como está Manudo y ver si Jack puede afrontar bien esta serie.

Esta serie es la de ver sí o sí todos los partidos… ya que nunca sabes cuando va a llegar el momento Curry y ese momento es ahora mismo IMPAGABLE.

PO Desde El Sofá (IV): Ave, Caesar

Seguramente todos hayáis oído alguna vez eso de «Ave, Caesar, morituri te salutant«. Lo que no es tan conocido es que el Emperador al que fue digirida, Claudio, replicó con un «Aut non«, que dio una mínima esperanza a aquellos pobres diablos, antes de mandarlos a luchar otra vez.

Con Jennings anunciando la victoria de Milwaukee en 6, no es que los Bucks (o al menos él) muestren la mentalidad del que está yendo al matadero, pero uno no se revela desde la pobreza al Imperio Romano, y vive para contarlo. Los tres primeros cuartos de Miami, de los que se fueron sólo 3 puntos arriba, eran ese «O no«, esa realidad virtual en la que Milwaukee puede creer que se encuentra en el mismo plano, preparado para competir.

Arrancaron bien los de Wisconsin, con parciales positivos, forzando una pérdida por minuto de Miami (cinco en los cinco primeros), y pese a que Brandon Jennings no continúo en su línea de grandes actuaciones frente a este equipo, y Larry Sanders tardó poco en cometer dos faltas de esas de pardillo en las que suele caer, Ilyasova mantenía a los Bucks en ataque y Mbah-a-Moute y Udoh iban haciendo lo que podían en defensa.

Miami, que volvió a jugar con el uniforme completamente blanco, y vistió al público del mismo color, fallaba en el triple, pero LeBron y Wade tenían éxito prácticamente cada vez que atacaban el aro, o salían a la contra. Fue el escolta el que capitaneó un parcial de 8-0 al comienzo del segundo cuarto, que les permitió tener un colchón para seguir igualados tras unos minutos, en los que reducidos a media pista, se conformaron con suspensiones que no eran capaces de anotar.

BJ, que se fue con un rosco en puntos al descanso, decidió que ya era hora de aparecer y metió 8 en el tercero, y Miami, que parecía preparado para demarrar tras una pequeña racha que siguió a un feroz mate en el rebote ofensivo de Wade, se volvió a relajar al final del cuarto. Eso sí, esta vez LeBron sabía que era momento de mostrar el debido respeto. Con dos oportunidades iguales, y tiempo de sobra para intentar un triple a la desesperada en los últimos segundos, en la primera, al descanso, se guardó al tiro, pero al final del tercero fue a por él con toda la intención del mundo. Los Bucks no habían venido a Miami a por playa y noches de LIV.

Y entonces llegó el último acto, y en este teatro latino no hubo giros de guión. 12 puntos seguidos para poner un +15 detrás de las explosiones de campo a campo de LeBron y la dictadura del proletariado de Birdman, y otro partido menos.

Los Bucks acertaron con la planificación, sacrificando algo de rebote en ataque para replegarse mejor, y haciendo trabajar mucho a LeBron en ambos lados, pero no pudieron evitar las pérdidas. La mala noche de su perímetro titular pueden usarla para flagelarse con el ¿y si?, pero Miami también lo sabe y lo suele hacer mejor.

Ahora se llevan la serie a su Coliseo, y la lucha parece que seguirá (des)igual. Pero pueden estar contentos: de su honor, que es lo único que les pedíamos defender, nadie les ha despojado.

Playoffs NBA 2013: Previa de la primera ronda en el Este

Miami Heat (1) – Milwaukee Bucks (8)

En condiciones normales, esta eliminatoria debería ser como una escena del crimen de CSI, de esas en las que apagan la luz y al mirar con la linternita encuentran de todo y un poco más. Miami y su MVP están haciendo una de las mejores temporadas de la Historia de esta competición, y Milwaukee es un equipo lleno de carencias que ha llegado a los Playoffs por no estar en la Conferencia equivocada.

Si miramos a sus últimas derrotas, para apretar a Miami se necesita defensa, rebote, mala leche y un anotador interior con cierto rango, cosas que a Milwaukee no le salen de dentro. El manual de la buena victoria inesperada, habla además de que al equipo inferior le interesa ralentizar el ritmo (en noticias relacionadas, los 5 últimos equipos que han ganado a Miami: New York, Indiana, Utah, Boston y Chicago juegan todos a una velocidad por debajo de la media) y los Bucks son los terceros más rápidos de la Liga tras el experimento de Houston y los siempre estimulados y estimulantes Nuggets.

Milwaukee ha sido uno de los pocos equipos que les han ganado, venciendo en uno de sus cuatro enfrentamientos, en diciembre, pero no creo que se puedan sacar muchas conclusiones de esa victoria que se fraguó en el último cuarto de un back-to-back para los Heat. Jennings ha jugado bien contra ellos en media esta temporada (23.8 puntos con 58.8 TS%), pero para superar a Miami se necesita mucho más.

Mirar al ataque de Miami en Synergy, seguramente haya provocado alguna crisis de angustia a algún entrenador rival. Son de los equipos más eficientes en casi cualquier faceta del juego, no aparentan ninguna debilidad. Son primeros posteando, en aclarados, en tiros tras pase, en jugadas con bloqueos directos finalizados por el bloqueador o cortando a canasta. Segundos a la contra. Sextos cuando es el bloqueado el que se encarga de tirar a canasta. Una bestialidad que además amenaza con poner una marcha extra en Playoffs.

La mínima esperanza que tiene Milwaukee es someter a Miami en los tableros, y requeriría liberar al novato John Henson junto a Larry Sanders. Podrían hacerlo, pero seguramente, por su bisoñez y poca compenetración, acabarían siendo vacilados como un niño pequeño ante un equipo que exige tanta precisión en las rotaciones y coordinación como Miami.

Al igual que hicieron durante la temporada, los Bucks son tan anárquicos y pueden juntar tanta munición en momentos puntuales, que de cuatro oportunidades, en algún partido pueden largarse por delante y no mirar atrás. Pero Miami es muy mal emparejamiento y peor rival para ellos. Y encima, los Bucks no van a utilizar siquiera su super-camiseta (semi) retro del ciervaco para animar los partidos.

New York Knicks (2) – Boston Celtics (7)

El que vive del triple, muere del triple. Los Knicks respiran tiros de tres, ergo… siguen siendo favoritos. New York va a ser uno de los casos más divertidos de seguir de los Playoffs precisamente por esto, porque su estrategia conlleva la mayor varianza de todos los equipos que se presentan. Esto les hace ser más susceptibles de lo normal tanto para lo malo, como para lo bueno. Lo que quiere decir que una sorpresa con la firma Knickerbocker debería extrañar menos, pero aún así, seguiría siendo un sobresalto mayúsculo, pese a las lesiones, y por mucho que se lo quisiera apuntar algún «yalodecíayo«.

Pero, ¿pueden hacer algo los Celtics para tratar de anular el bombardeo neoyorquino? Ya hemos comentado alguna vez, que la mejor forma de defender el triple, por lo general, es evitar concederlo y los Celtics este año han estado en tierra de nadie en ese aspecto, después de colocarse entre los mejores en años pasados, cuando su defensa funcionaba a alto rendimiento. Poco a poco han ido escalando posiciones, y ahora mismo tienen el 5º mejor índice defensivo de la temporada, pero no presentan la misma solidez del pasado reciente. Y defender a los Knicks no es lo mismo que a otras franquicias: contra New York, un equipo que estira la pista hasta el extremo y hace mover todo desde el pase, corres el riesgo de perseguir fantasmas. Avery Bradley, su excelso defensor exterior, es particularmente un halcón encima del hombre que lleva el balón, pero esa ventaja se pierde cuando el rival no está dispuesto a ponerlo en el suelo.

De todos modos, hay aspectos del emparejamiento con los Knicks bastante amables con Boston. Los Celtics, durante todo el año, han sido una de las peores defensas en contraataques (penúltimos en la Liga en puntos concedidos por posesión, según Synergy), pero los Knicks son el equipo que menos puntos anota de esta manera: sólo el 8.8% vienen de ahí. De hecho, no supone una debilidad muy grande en el Este, donde todos los equipos por encima de ellos, salvo Atlanta, están entre los 10 peores.

New York es mejor con dos bases en pista, y con esa configuración, los Celtics pueden permitirse más minutos de su mejor anotador exterior, Jason Terry. Y Green y Pierce pueden jugar juntos perfectamente contra este equipo, una pareja que en 1000 minutos en pista han hecho que el equipo sea 7.1 puntos por 100 posesiones mejores que el rival.

Uno de los motivos por los que Boston apostó dos veces por Jeff Green, es precisamente la necesidad de alguien que poder emparejarse con los dos jugadores por los que iba a pasar el futuro reciente en el Este: Melo y LeBron. Con la ridícula muestra que son 93 minutos en 4 partidos, a Carmelo le ha costado más de lo normal (0.86 puntos por tiro, frente al 1.12 que promedia esta temporada) anotar con Green delante, y no ha llegado a cerrar un partido redondo contra los Celtics. Quizá por la naturaleza competitiva del enfrentamiento, pero Anthony ha ido a la línea menos que de costumbre contra Boston, y si la tendencia se mantuviera en Playoffs, serían menos puntos fáciles para los Knicks.

Aún así, New York lleva todo el año demostrando ser capaz de anotar a un nivel sobresaliente en cualquier situación, y con una consistencia que Boston jamás ha alcanzado. Los Celtics nunca son un rival agradable, aunque suene a tópico, pero los Knicks llevan, simplemente, siendo demasiado buenos, demasiado tiempo.

Indiana Pacers (3) – Atlanta Hawks (6)

Los Pacers llegan a Playoffs con el título de la división Central, la mejor defensa de la Liga (en puntos por 100 posesiones) y un quinteto que juega de memoria: 1218 minutos juntos, segundo con más tiempo en pista tras el de OKC. Desde el All-Star han sido el segundo mejor quinteto con más de 150 minutos en el Este, superando a sus rivales por 12.8 puntos cada 100 posesiones tras… ¿Atlanta?

Los Hawks quizá sean peor equipo y hayan demostrado mucho menos este año que Indiana, pero hay indicaciones de que este enfrentamiento podría resultar más disputado de lo que parece. Todavía no está muy claro cómo de útiles son las estadísticas por quintetos, pero cuando juega Devin Harris, los cinco de Atlanta funcionan al mismo nivel que los de los Pacers. A pesar de esto, a Larry Drew le gusta utilizar también en el puesto de 2 a DeShawn Stevenson, especialmente por los emparejamientos defensivos*, ya que es peligroso enfrentarse a según qué equipos y su combinación de alas con Harris y Kyle Korver. En este caso, con Lance Stephenson como escolta nominal en los Pacers, es una apuesta menos arriesgada y seguramente veamos mucho a Devin.

*Prueba nº 428 de que las estadísticas de quintetos las carga el Diablo: los Hawks son mejores con Harris en defensa y con Stevenson en ataque, algo contraintuitivo que engaña a los ojos. Por otro lado, tiene una explicación, y es que Stevenson juega más contra equipos más aptos atacando. Por ejemplo, con Stevenson en el quinteto «titular» han jugado 26 minutos contra Miami, 34 contra New York y 17 contra Oklahoma City, y con Harris sólo 13 contra los Knicks, y nada contra Heat y Thunder. Diferencia 77-13 contra los mejores ataques de la Liga.

Pero no es sólo el hecho de que si Drew es valiente se puedan permitir más minutos de Harris por Stevenson: para mí, la pieza fundamental, el centro de operaciones del ataque de los Pacers, reside en David West, y si Josh Smith, en año de contrato, quiere demostrar que se encuentra en la élite defensiva, no va a tener mejor oportunidad de demostrarlo. Tiene la envergadura y la versatilidad para enfrentarse al juego de poste a poste al que te somete West, y si miramos los números de sus enfrentamientos directos, ha logrado mantener al jugador de los Pacers en sus promedios y nunca le ha permitido más de 24 puntos. Indiana es un equipo que tira mucho de posteos, y con un Hibbert que poco a poco se ha ido poniendo a tono tienen una ventaja teórica ante Horford, pero muchas veces el encargado de hacer el pase de entrada, como es tendencia en la Liga, es el otro grande desde el poste alto (aunque en los Pacers es George muchas veces el responsable), y si Smith es capaz de interrumpir la circulación, los Pacers no podrán abusar del recurso.

Más motivos para creer en Atlanta: una de sus debilidades, la poca profundidad de la plantilla, especialmente desde que perdieron a Louis Williams no es tanto problema ante un equipo que está igual o peor, y los Hawks son, quizá tras los Nuggets o Miami cuando activa el modo destrucción, el mejor equipo de la Liga robando y saliendo a la contra, frente a los Pacers que son el segundo que más balones pierde. En este aspecto creo que puede estar la clave de esta eliminatoria. Ante una defensa como la de Indiana, conseguir puntos fáciles es imprescindible, y Atlanta tiene las condiciones para aprovechar una de sus pocas debilidades y convertirlo en su mayor esperanza. Si los Hawks son capaces de sacar 20 o más puntos en pérdidas por partido de manera consistente, seguramente estemos coqueteando con la sorpresa.

Pero bueno, suficiente cariño para los Hawks. Quien haya llegado hasta aquí se estará preguntando por qué Indiana está por encima de Atlanta entonces, pero los Pacers son claros favoritos. Son el mejor equipo reboteando en la Liga enfrentándose al quinto por la cola, y están cabeza con cabeza junto a Chicago por ser el equipo que más y mejor defiende la línea de 3, una parte importante del ataque de Atlanta (los Hawks son el tercer equipo que más puntos consigue proporcionalmente desde el triple), que saca muy pocos tiros libres.

Los Playoffs conllevan una bajada en el ritmo de los partidos y una vuelta de tuerca a la defensa, y los Pacers, como uno de los equipos más lentos y aguerridos se van a encontrar como pez en el agua. Pero tampoco deberían despistarse mucho.

Brooklyn Nets (4) – Chicago Bulls (5)

No hemos querido hacer mucha referencia a las lesiones hasta ahora por lo poco que se sabe a estas alturas, en la que todo jugador con la más mínima duda ha quedado fuera. Pero en el caso de Chicago parece imposible hacer un análisis sin ponerlas en contexto. No ya la de Rose, con el que a falta del más mínimo rumor que insinúe su participación, no contamos, sino la de Noah, que desde el 21 de marzo ha jugado 3 partidos, o la de Gibson, cuya presencia ha sido testimonial en abril.

Con una plantilla ridículamente corta por culpa del nuevo convenio colectivo (que de cara a los mismos Playoffs no es tanto problema, pero sí en partidos anteriores), un entrenador que exprime a sus jugadores como Kobe Bryant a sí mismo, y ese aroma de año sabático que lleva impregnando toda la temporada, es muy difícil saber en qué estado se van a presentar los Bulls a Playoffs.

El quinteto que se esperaba como habitual sólo ha jugado 25 partidos junto, no coincidía desde febrero, pero su registro juntos es de 17-8, nivel de 2º del Este. Dejando el escolta como comodín, cuando los otros cuatro han coincidido, la muestra crece algo y el nivel se mantiene, 24-14.

Los mejores Bulls son seguramente superiores a los mejores Nets y esta temporada les han ganado 3 veces. Pero el lado favorable de los Nets lo llevamos viendo en febrero, marzo y abril, y el de los Bulls ahora mismo es un recuerdo.

Intentemos sacar algo en claro. El buen final de temporada de Brooklyn ha tenido varios padres. El más indudable, el jugador en el que se pensó para liderar a la franquicia: Deron Williams. En su mejor estado de forma desde que llegó a la costa Este, sus números de antes y después del All-Star parecen de dos jugadores distintos. 6.7 puntos más por partido, su porcentaje de tiro (verdadero) ha subido del 54 al 62%, y ha aumentado las asistencias, todo esto reduciendo el número de pérdidas. D-Will llega a los Playoffs en forma y aunque no ha coincidido mucho frente a frente con Hinrich (sólo 9 veces, 2 de ellas este temporada) y ahora está Thibodeau maquinando detrás, promedia 20 puntos con un 50% de tiros de campo frente a él. Y ha realizado buenos partidos contra Boston en su día, o Chicago en temporadas anteriores.

Otra parte importante de la mejoría es que los Nets se han convertido en el segundo mejor equipo reboteando desde el All-Star, coincidiendo con que Reggie Evans juega 5 minutos más por partido. Williams, Johnson y Lopez son un par de puntos por 100 posesiones mejor en ataque sin él, pero los Nets pasan de coger el 71.2% de los rebotes en defensa, al 76.4%. Frente a los Bulls, 5º mejor equipo reboteando en ataque, después de ser los primeros el año pasado, el pequeño sacrificio será necesario, aunque pierdan la opción de dar trabajo a Boozer.

Los Bulls son, como ya comentamos antes hablando de los Pacers, uno de los equipos que mejor se defiende de los triples y los Nets tiran bastante, pero también saben ganar sin ellos: en Indiana lo hicieron metiendo sólo 4, y en su única victoria frente a los Bulls 15 puntos nada más llegaron más allá de la línea de tres. Chicago es un equipo con una gran disciplina y rara vez se deja despistar en bloqueos indirectos, es muy difícil pillarles desprevenidos, pero de eso sí que se tienen que preocupar menos en Brooklyn, un grupo altamente individualista que con Carlesimo ha dejado aún más de lado este tipo de acciones sin balón.

Si les modulan el derecho al triple, los Nets van a necesitar encontrar otras maneras de anotar con regularidad y Joe Johnson, que ya sufrió a los Bulls en Playoffs hace un par de años, puede ser la clave. En los seis partidos que jugó en 2011 con los Hawks, en los dos que él pasó de 20 puntos y metió más de un triple, ganaron, en los otros cuatro, perdieron. Johnson no se ha creado un nombre en Playoffs, más bien, al contrario, es el momento en el que más gente aprovecha para recordar cuanto cobra, pero nunca es tarde para que tenga un buen par de noches, y entre él y Lopez, que aparece por primera vez en unos Playoffs, y también tiene que lidiar en el plano individual con un defensor de élite, se calibrarán las opciones de los Nets.

Aunque a alguien le engañen los puntos en contra por partido, que hacen parecer a los Nets una de las 5 mejores defensas, en realidad están en la segunda mitad, por debajo de la media. Por lo que es un alivio para ellos que el ataque de los Bulls, lo mires como lo mires, esté en el tercio de cola. Y podría ser peor si a Nate Robinson, con la colaboración de Jimmy Butler no les hubiera dado por hacer un puente y arrancar el Dos Caballos.

Son el tercer equipo que menos produce desde el triple (su quinteto titular tira pocos y mete el 34%), no salen a la contra y son la antítesis de Miami: por tipo de jugada sólo aparecen en el Top 10 de la Liga en canastas tras rebote ofensivo, una situación muy particular, y en la que sólo son octavos. Brooklyn son uno de los mejores equipos de la Liga evitando conceder faltas de tiro, por lo que lo tendrán complicado intentándolo por ahí. Si de repente apareciera un base joven y talentoso capaz de plantarse en el aro rival cuando le apetece… Chicago tiene un registro de 18-2 esta temporada cuando mete 100 puntos o más y ha perdido las 14 veces que no ha llegado a 83 puntos (su única victoria metiendo 83, por cierto, fue ante Brooklyn). Si anotan, ganan, porque su defensa es casi una constante. Así que probablemente, el ganador de la serie va a ser el menos malo en el lado de la canasta en la que ataque Chicago.

En definitiva es la eliminatoria más igualada y más incierta a mayores. Sumado a que son dos de los equipos con el ritmo más lento de la Liga, esta eliminatoria podría ser la menos interesante para el espectador neutral durante los primeros 46 minutos… y la más los dos últimos de cada partido.

¡Esto es todo, amigos!™ Volvemos pronto con el Oeste.

(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. Ningún animal ha sido dañado durante el rodaje, aunque alguna parte de alguno puede haber sido consumida como aperitivo durante su realización)

San Antonio siempre estará allí

Lo mejor que le pudo pasar a San Antonio en 2010, fue caer derrotados con estrépito en segunda ronda de Playoffs ante unos Suns que no eran precisamente los más fieros de la era Nash y les clavaron un 0-4. El equipo venía bajando el número de partidos ganados año a año (de los 63 en 2006, a los 54 en ese verano, perdiendo un poco cada temporada) y lo más fácil era pensar que a la dinastía sólo le faltaba ya un epílogo.

Pero fue en esa serie en la que Popovich se dio cuenta de que si no podía parar ese estilo de bloqueo directo alto con tiradores repartidos alrededor, tendría que unirse a ellos. El año siguiente, los Spurs, que tenían todos los mimbres, empiezan a jugar de esta manera y pasan a tener el mejor récord del Oeste, pero en Playoffs son eliminados por unos Grizzlies que venían lanzados desde que perdieron por lesión a Rudy Gay.

El año pasado, más de lo mismo, los Spurs siguen siendo ese equipo entretenido que mejor ha versionado el 7 seconds or less, otra vez son los mejores en el Oeste, cierran la temporada con 21 de 23 partidos ganados, y las dos primeras rondas de Playoffs con 4-0, y se ponen por delante 2-0 ante Oklahoma City. En ese momento, con Miami sufriendo en Boston, y la máquina de destrucción que se activa cuando LeBron pasa a jugar de 4 todavía arrancando, los Spurs tenían que ser el maxmísimo favorito para el anillo.

Pero llegó, sobre todo, Harden, y los Spurs volvieron a reeditar 2010 y probar de su propia medicina: encontraron alguien que hacía aquello que no podían parar mejor aún que ellos.

Este año es difícil imaginar a un equipo más favorito que Miami, pero me da la impresión que a San Antonio no se le concede ninguna opción en muchos círculos, cuando quizá deberían ser los segundos en la línea de sucesión. El Oeste este año va a ser mucho más complicado, con Clippers, Nuggets y Grizzlies con parciales recientes de victorias propios de los Bulls de los 90, y con un gigante dormido que se está espabilando a ratos en Lakerslandia.

Pero el equipo a batir será seguramente Oklahoma City, y la baja de Harden, aunque superada en general, va a ser sensible contra San Antonio. El año pasado, según Synergy, el 18.1% de las jugadas de OKC fueron un bloqueo directo acabado por el bloqueado, y con 0.89 puntos por jugada, lideraban la Liga, sobre todo por el ahora jugador de Houston, que metía 1.04, frente a los 0.91 de Durant y los 0.85 de Westbrook. Ahora son undécimos en la Liga, con sólo 0.8 puntos por jugada, y la utilizan menos: sólo en el 13.6% de las acciones.

OKC son aún mejores que en ataque el año pasado en general (1 punto mejor por 100 posesiones respecto a la media, comparado con la pasada temporada) pero lo están haciendo peor en aquel aspecto del juego en el que San Antonio es más vulnerable. A falta de un partido por jugar entre ellos el 4 de abril, San Antonio les está ganando este año 2-1 (el de casa gana siempre), y la última victoria ha sido sin Parker, y en los dos primeros partidos, estuvieron sin Ginóbili.

Lo de Miami es otra historia, pero también se puede argumentar que en San Antonio están más o menos preparados para hacerles trabajar. Este año, en el famoso partido en el que Popovich decidió dar descanso a todo el mundo, los Heat ganaron por poco, y será interesante ver qué sucede en San Antonio el día 31 de este mes: los Heat podrían estar ante la oportunidad de conseguir su trigésima victoria consecutiva.

Sé que resulta irrisorio pensar en que un equipo que sufre tanto ante acciones que comienzan en bloqueo directo podría parar a Miami, pero a diferencia de OKC o Phoenix en el pasado, Miami lo utiliza principalmente para crear acciones secundarias, y en eso los Spurs sí son aplicados defendiendo.

Los Heat son el equipo rey en triples laterales y San Antonio son de esos que conocen el secreto: llevan años estando entre los mejores permitiendo pocos intentos desde ahí. En una serie entre ellos, las esquinas en el ataque de Miami se convertirían en Australia en el Risk: estaríamos ante una apasionante batalla estratégica.

Sería interesante también ver el trabajo que Kawhi Leonard, con un año más de experiencia, puede hacer en LeBron. Requeriría una sincronización terrible, porque Miami es el equipo que más daño hace en medio segundo, pero si San Antonio lograra rotar de alguna manera, emparejando a James con Leonard cada vez que esté por el exterior, pero consiguiendo cambiarlo por uno de los hombres altos cuando tratara de postear su más pequeña constitución, tendrían, en teoría, una de las mejores defensas con las que enfrentarse a un ser omnipotente.

En la otra dirección, el ataque de movimiento perpetuo de San Antonio se enfrentaría a la rotación infinita de Miami, en un espectáculo en el que más de una vez habrá que contar si sólo hay 10 jugadores en la cancha. Y San Antonio puede atacar la duda siempre presente con Miami: son un equipo del montón defendiendo a jugadores que postean, y los Spurs son el segundo equipo más eficiente de la Liga haciéndolo, sólo después, de ummm… Miami.

Pero al mismo tiempo que reivindicamos la brillantez a lo largo de la temporada de este equipo y sus opciones de ganarlo todo, tenemos presente que podrían irse también a las primeras de cambio. Imagino a Popovich algo nervioso al pensar en reencontrarse con Harden y los Rockets en primera ronda, y no me extrañaría verles en jugando al gato y al ratón al final de temporada para elegir emparejamientos, aunque esta temporada les hayan ganado las 3 veces que se han enfrentado.

En definitiva: pese a su regularidad, tras unos años de fracaso en Playoffs parece existir el sentimiento de que los Spurs, pese haber estado allí, y haberlo ganado todo (aunque haya pasado ya tiempo), no están preparados para las eliminatorias por el título, pero yo tengo la impresión de que se trata más de un problema de emparejamientos y coincidencias que de algo persistente. Si Tony Parker llega bien tras la lesión, yo no pienso olvidar a San Antonio.

El menú del día

Vuelves a las tantas de la mañana y no tienes sueño, qué haces? pues ver que partido se juega… ufff un Kings v Bobcats, bah! a dormir… no!!! insensatos!! Hoy en La Crónica Desde El Sofá vamos a darte razones para ver cualquier partido de NBA, vamos a decirte que tiene cada plato de esos que forman ese menú del día llamado NBA, hoy en la Crónica, vamos a analizar qué tiene de atractivo cada uno de las 30 franquicias para hacer que te quedes hasta las tantas viendo un partido, empezamos por el Este:

Atlanta Hawks – Soy muy de Devin Harris, aunque está lesionado y no ha cumplido lo que de él se esperaba, verle mola. Luego si tenéis suerte igual juegan con su camiseta retro y sólo por eso merece la pena quedarse. Teague también mola, base pequeño rápido y jugón… de esos que nos gustan.

Boston Celtics – Ahora sin Rondo lo divertido es ver como se mueven sin su base estrella. Ver a Bradley llevando el equipo es algo curioso, pero sobre todo, ojo al banquillo, Jeff Green con muchos minutos, alguna va hacer… y siempre están los clásicos como KG o Pierce.

Brooklyn Nets – Si juegan en casa, hay que verlo sí o sí, la pista es la más bonita de toda la liga. Luego este equipo tiene mucha chicha: Deron, Lopez, los flops de Evans, Wallace peleándose con todo el mundo…

Charlotte Bobcats – Equipo curioso, con Kemba Walker creciendo día a día y un Mullens grande y con tiro exterior curioso. Luego tenemos a Kidd-Gilchrist, rookie que está a punto de explotar y con una gran pinta.

Chicago Bulls – Rose aún no está, así que vamos a por su juego interior con Noah-Boozer apretando arriba y abajo, y con Nate Robinson substituyendo mejor de lo que todo el mundo pensaba a Rose. Y cuando vuelva Rose…pues Rose, Rose y Rose.

Cleveland Cavaliers – Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, Irving, …

Detroit Pistons – Pues ahora tenemos a Caldereta ahí jugando, siempre curioso, pero luego es tremendo ver como Greg Monroe se convierte en un pivot TOP y como Andre Drummond se convierte en un proyecto de grandísimo jugador…

Indiana Pacers – Uno de los equipos tapados de la liga, como el año pasado los Pacers van de tapados pero mola mucho verlos jugar. Paul George es un jugador muy molón de ver, algunos lo llaman el Baby LeBron…. y en nada vuelve Granger.

Miami Heat – Bah, poco que decir aquí, LeBron, Wade, Bosh… no hace falta decir más no? Ahora además tienen a…BIRDMAN!

Milwaukee Bucks – Si juegan con su camiseta retro, hay que verlo sí o sí. Luego siempre está Jennings que puede hacer alguna noche de las suyas de esas de 50 puntos y cosas similares.

New York Knicks – Uno de los destacados este año de la liga, simplemente por ver a Melo jugar a nivel MVP ya merece la pena (y si juegan en el MSG…más), lástima de la lesión de Wallace, era otro gran factor para verles. JR Smith y todo lo que ello conlleva también ayuda.

Orlando Magic – Si Kendrick Lamar te dedica un verso en una canción,es que molas, ese es Arron Afflalo, un jugón que puede dar rienda suelta a todo en Orlando. JJ Redick parece que este año está volviendo a ser el de la NCAA…

Philadelphia 76ers – Todos esperamos a Bynum, pero mientras, siempre lo enfocan en el banquillo con sus pintas. Pero los Sixers son algo más y prueba de ello es Jrue Holiday, que está a nivel All-Star.

Toronto Raptors – El equipo con mejores elecciones de zapatillas de toda la liga y el equipo donde puedes ver mejores mates (junto a Pacers). DeRozan y Ross son sinónimos de espectáculo, además nunca está de más ver a su mascota…

Washington Wizards – Uno de los equipos actualmente más molones de ver, con la vuelta de Wall y Nene, el quinteto que se le queda a Wizards es para hacer basket muy atractivo.

Y ahora toca el oeste

Dallas Mavericks – Aunque este año se mueven en la delgada linea del tostón, siempre puedes esperar que OJ Mayo tenga uno de esos partidos o que Robin Hood haga una de las suyas.

Denver Nuggets – El equipo que ahora mismo hace un basket más visual de todos, sin estrellas que destaquen y todos aportando, además siempre está McGee que puede hacer planking en medio de la pista o taponarse un tiro propio o ser el mejor del partido…

Golden State Warriors – La revelación del año. Juego exterior a tope con Curry y Thompson, con Lee y Bogut por dentro, jugando un basket alegre y de los que nos gustan. Ojo luego a Barnes, y Jack desde el banquillo. Además, a partir del 22 van a jugar con mangas…

Houston Rockets – Aquí tenemos el duo Lin & Harden, y con eso está casi todo dicho, pero hay un jugador que es de esos a tener en cuenta: Parsons.

Los Angeles Clippers – El mejor base de la liga juega aquí, además tenemos los posibles mates de Griffin y al JUGON Jamal Crawford…y… hemos dicho que el mejor base de la liga juega aquí?

Los Angeles Lakers – Ver a Lakers este año se limita al morbo si van a cagarla más, pero bueno, como dice el dicho: Siempre nos quedará Kobe…

Memphis Grizzlies – Después de los trades y con Prince, Memphis es um equipo muyyy serio, con un juego interior que sólo por eso ya merece la pena verlos jugar. Además Conley ya parece ese base que apuntaba.

Minnesota Timberwolves – Muchas lesiones, pero siempre está Rubio para hacer alguna asistencia imposible. Ojo con Shved nos mola mucho este GRAN proyecto de jugador. Si estuviera Love…

New Orleans Hornets Pelicans – En teoría aquí lo wai era ver a Davis, pero nosotros recomendamos a Vasquez, un jugador normalito que es titular y está creciendo a un ritmo tremendo…

Oklahoma City Thunder – Durant & Westbrook más Ibaka creciendo partido a partido y con Martin haciéndolo muy bien desde el banquillo, hace falta decir más?

Phoenix Suns – Equipo en reconstrucción total, pero donde tenemos a Dragic queriendo ser Nash y también puede salir Shannon Brown y hacer uno de esos mates estratosféricos. Beasley también puede tener uno de esos días… en lo bueno… y en lo malo.

Portland Trail Blazers – El rookie del año juega ahí, además de forma tremenda, con una veteranía rara y vista anteriormente en Irving, y no hablamos precisamente de Claver… Batum, Aldridge… equipo divertido…

Sacramento Kings – Si juegan en el ex-Arco Arena, piensa que tal vez es uno de los últimos partidos allí, si no, siempre te quedará Thomas y tal vez Cousins arme algún lio… Evans también puede demostrar lo que prometía…

San Antonio Spurs – El equipo que mejor juega a baloncesto en todo el planeta, nada más que añadir.

Utah Jazz – Con uno de los mejores juegos interiores de la liga y encima con uno de los retro-jugones que nos gustan… Jamaal Tinsley.

 

Resumiendo 2012

Se va acabando el año, un año donde han pasado muchas cosas, donde han habido muchas noticias, un año donde en La Crónica Desde El Sofá hemos contado también alguna que otra cosa, así que, aquí llega nuestro resumen anual.

En enero empezamos entrevistando a Rudy Fernández que nos comentaba que estaba muy centrado en la NBA, ya se vio ya que luego le costó mucho tomar la decisión de dejarla… También os presentamos las camisetas retro que se iban a vestir en la temporada pasada, ya por aquel entonces los Wizards hacían cosas raras… como no ganar mucho que digamos.

Febrero, como todos los febreros es tiempo de All-Star y este año lo celebramos a lo grande acudiendo a Orlando a vivirlo in-situ desde la ciudad de Disney y también estuvimos en la fiesta que organizó adidas en Madrid para disfrutarlo también desde otro punto de vista con Ron Harper. En febrero también te enseñamos y probamos como eran las nuevas zapatillas de Rose por aquellos tiempos, las adidas adiZero Rose 2.5. El Linsanity empezaba en NY y entrevistamos a Tas Melas de The Basketball Jones.

En marzo y aún con la resaca del All-Star nos centramos en el final del mercado de traspasos donde sobretodo nos afectó el de Fisher a Rockets, donde al final jugó lo mismo que tú y yo, así como analizamos aquellos jugadores más longevos en sus equipos, volvió Lentejita, a Duncan le dijeron que era OLD y el March Madness asomaba como siempre. Vimos como en Miami iban sobrados con sus equipajes y ya por aquel entonces hablábamos de Howard y sus no-trades

Abril nos trajo la confirmación de muchas noticias, los Nets se mudaban a Brooklyn algo que hasta los mayas lo sabía, New Orleans cambiaría de nombre y a los Kings le esperaba un futuro más que incierto, dimos nuestros premios y empezó como siempre la mejor época del año… los play-offs.

En mayo empezamos a ver como los Spurs jugaban a algo diferente, superior a los demás, aunque OKC no se quedaba detrás y destrozaba a unos Lakers que ya llamaban a la puerta del cambio de ciclo. Vimos como el Staples se transformaba en pocas horas de pista de baloncesto a pista de hockey. También descubrimos los nuevos logos de los Nets y nos dejábamos llevar con la maravillosa historia del partido de Sleepy Floyd.

Junio fue el mes que vio coronar a cuLebron James y sus Heat con el anillo, en una final menos disputada de lo esperado frente a los Thunder. Y como siempre pasa cuando acaba una temporada, empezamos a pensar ya en el Draft. Slick Watts entró en La Crónica por la puerta grande y te contamos su mítica historia en esa NBA jugona de los 70. Mientras, ya empezábamos a calentar los JJOO repasando las zapatillas que 20 años atrás llevó el Dream Team en Barcelona 92 y también te presentábamos una muy jugona funda para iPad.

Julio empezó con la pregunta del por qué del Lockout y siguió con nuestras ganas de ver cositas ya de la NBA, queríamos ver a Kyrie Irving, a los Old York Knicks… Te analizamos el repetitivo debate del tapón=mejor defensa y nos lo preguntabamos, mientras veíamos entrenar a la selección de USA en el Sant Jordi y os presentábamos sus zapatillas. Estuvimos en el Nike World Basket Festival de Barcelona viendo que se cocía por allí, mientras nos preguntábamos cuanto iba a cobrar Lin. Fue un mes muy zapatillero y probamos las adidas Crazy Light 2. Además empezaba el rumor de las camisetas retro para la nueva temporada y eso de volver a los 90 nos ponía muy mucho. Julio fue un gran mes.

En agosto y por todo lo grande, nos plantamos en la final de los JJOO entre USA y España, sí estuvimos allí, de público, pero oye, lo vivimos. Por otra parte seguíamos con el tema de los tapones, algo que hizo que recibiéramos algún que otro tapón por TwitterEstuvimos en la tienda que Nike abrió en Barcelona para celebrar los 20 años del Dream Team y vimos como la marca del Swoosh presentaba los 20 diseños de zapatillas que a su entender cambiaron esto del baloncesto. Seguíamos con ganas de ver cosas en la NBA: los nuevos Nets, los Warriors de Bogut,… y por si te aburrías, te plantamos en Google Maps todos los pabellones de la liga. Seguíamos zapatilleando viendo que llevaron en Pekín 2008 el USAB y después del trade de Howard, veíamos que le había pasado a… Bynum.

En septiembre, ya oliendo a NBA te empezamos a repasar los equipos de la liga en unos mega avances de temporada equipo por equipo que llegamos hasta donde pudimos. Te presentamos la sorprendente nueva camiseta de los Spurs así como te explicamos por qué desde más cerca…mejor. La temporada se acercaba y te contábamos lo que teníamos ganas de ver, esta vez tocó el turno de Ricky Rubio y los nuevos Lakers. Así mismo vimos que jugadores deberían tener su camiseta ya retirada y aún no lo tienen.

Octubre, empieza el show y saludamos a la nueva temporada como se merece, con un nuevo diseño de nuestra web… ya se olía a baloncesto y te empezamos a presentar que iban a calzar los jugadores este año: Paul, Wade, Durant… también vimos como era el anhelado anillo de Lebron y el famoso y oculto nuevo equipaje de los Nets. La prensa decía que los Knicks era el equipo más viejo de la historia y te demostramos que eso era una verdad a medias o una mentira a medias

Ya estamos metidos en faena, en noviembre, te presentamos nuestra nueva sección La Tabla y pocas horas antes de que Mike Brown dejara Lakers ya vimos que algo pasaba en LA, la solución D’Antoni. Empezamos con los trucos y tratos y dimos un paseo tecnológico por el brutal Barclays Center. Te enseñamos a la extraña mascota de los Nets y zapatillisticamente veíamos que iba a calzar Wall, Love y tal vez Rasheed Wallace. Acabamos el mes con una entrevista soñada, nos sentamos un buen rato con Joe La Toalla.

Diciembre llegó y con él probamos las brutales y espectaculares Nike Lebron X, mientras veíamos como iba la cosa y nos poníamos alguna de las nuevas camisetas retro que adidas ha traído a nuestro país. Estrenamos LCDES, nuestra store de camisetas y te anunciábamos nuestro On Tour para esta temporada, empezando con la visita al Barclays Center. Para acabar y casi como regalo de Navidad, te descubrimos cual es el secreto mejor guardado de la liga

Muchas historias en este 2012 y muchas más que van a llegar en este nuevo 2013 que como siempre viviremos sentados tranquilamente en el sofá disfrutando de esto llamado NBA…

Las camisetas BIG para Navidad

El día de Navidad es un día grande en la NBA, siempre hemos tenido grandes partidos, grandes rivalidades, los jugadores suelen estrenar modelos nuevos de zapatillas o con colores extraños, pero este año la liga va más allá celebrando el 65 aniversario de partidos en este día y por eso los 10 equipos lucirán los llamados equipajes BIG, aquí te los presentamos.

Brooklyn Nets vs Boston Celtics

Los Angeles Lakers vs New York Knicks

Miami Heat vs Oklahoma City Thunder

Chicago Bulls vs Houston Rockets

Los Angeles Clippers vs Denver Nuggets

Además, otros equipos también recibirán este tipo de equipajes como son San Antonio Spurs, Dallas Mavericks, Utah Jazz, Indiana Pacers y Memphis Grizzlies que suponemos que los usaran durante las fechas navideñas…

Sinceramente no me parece mala idea la verdad, pero ufff creo que han ido demasiado lejos con algunos, mientras unos parecen correctos como puede ser el de los Nets, otros el de Mavs o Rockets parecen falsificaciones baratas… Para mi, las mejores, sin orden: Nets, Celtics, Knicks y Lakers.

Aquí te dejamos la galería con todos…