PO Desde El Sofá (XXI): Billy tiene un plan

Respiremos todos juntos.

Hace poco más de un par de días hablábamos de que tremendos estaban siendo Spurs con su forma de jugar, con Leonard en modo DIOS, etc, etc, etc… Hablábamos de unos Thunder que eran egoístas, del mal rollo entre unos y otros, que nadie habla al entrenador, etc, etc, etc…

Ahora todo ha cambiado y como se dice en estas ocasiones, ni lo uno ni lo otro, pero vayamos por partes.

3-2. Thunder está con el factor cancha a favor y puede cerrar la serie en su pabellón frente a su chillona gente en una de las mayores sorpresas que se han visto en bastante tiempo en los PO, pero…¿cómo lo han conseguido?. Billy tenía un plan.

La solución ha sido huir del Small Ball que está tan de moda en la NBA y aplicar un Big Ball, por llamarlo de alguna forma, sin probablemente tu mejor pivot en pista. Extraño. Sí y mucho, pero funciona a la perfección.

El Quinteto Big Ball de Thunder es el siguiente: Westbrook, Waiters, Durant, Adams y Kanter. Así de sencillo y claro. Podéis ver los últimos partidos y enseguida veréis que cuando OKC sale con estos 5, ‘casualmente‘ coincide con una pajara de Spurs que se pueden atribuir a varias cosas. Por ejemplo, nuestro amado LaMARCUSSSSSS no se encuentra nada cómodo defendiendo tan dentro en la pintura a un Kanter o incluso a Adams, se le ve mucho más suelto con Ibaka, el cual ha alejado poco a poco su juego a lo Pau Gasol, lo cual le hace más ‘moderno‘ por decirlo de alguna forma, pero también más cómodo de defender.

Estos dos 5 dentro muestra algo que hemos estado viendo este año y que en el fondo de nuestro corazón no queríamos admitir, Duncan está para pocos trotes y parece más un ex jugador que el mejor PF de la historia. Triste, pero es la verdad.

Luego tenemos a Westbrook que es más listo de lo que a veces puede parecer y siempre que puede va a por Parker, el cual, como Duncan, tampoco es el que era y con el ritmo de Westbrook, pues eso no puede.

Pero sobre todo, el equipo de Donovan ha dado una vuelta a la tuerca de la defensa que no se había visto en toda la temporada, muestra de ello es esta jugada que la gente de SB Nation ha sacado en un maravilloso vídeo:

Mola ¿eh?, pues estos son los nuevos Thunder que ha cortocircuito a Spurs, con un quinteto alto a lo vieja escuela y haciendo cosas que antes poco habíamos visto.

Pero no todo está perdido para Spurs. Si alguien puede salir de algo así es Popovich, además con un Leonard que cada vez es más completo en todos lados, hará falta ver que tiene escondido para el partido en OKC, el cual…quiero ver YA.

Sofi Del Día: A la NBA por poner toda la prorroga del Warriors v Blazers en Youtube

PO Desde El Sofá (XXVIII): Apisonadora

San Antonio Spurs

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

El ambiente en el AT&T era de fiesta. Nadie quería perderse el partido donde la venganza podía cumplirse. Toda la ciudad de El Alamo apoyando a los Spurs para finiquitar Las Finales y llevarse así el 5o anillo. Todo estaba en orden y el guión fue el previsto…incluso mejor.

Para aquellos que ven el baloncesto sólo un rato o el último cuarto (sí, los hay), seguramente el partido de ayer sería otro más, una victoria clara del equipo local y la fiesta del Larry O’Brien. Pero el partido fue de todo menos aburrido.

Miami movió una pieza que seguramente nadie esperaba, desconocemos si por soltar una medida desesperada o creyendo 100% en ello. Ray Allen saltaba de titular siendo (Wario) Chalmers el sacrificado. Miami salía sin bases puros. La jugada salió bien.

El equipo de Spoelstra y sobre todo Lebron James fue el primero en dar, y encima lo hizo a lo grande con un parcial de salida casi escandaloso y metiendo una diferencia de 16 puntos a favor de los playeros. James a sus anchas, a lo G2, mientras que la defensa apretando desde siempre con James unido a Parker en un emparejamiento que el francés no pudo superar. Las cosas pintaban bien para Heat. Hasta que se demostró que el banquillo de Spurs es algo más.

Mills, desde las antipodas con amor y junto a un ETERNO Ginobili, supieron contrarrestar la salida en tromba de Heat, para al final acabar con un marcador de 29-22 el cuarto con 17 de Lebron.

No sabemos si este fue el último cartucho de Miami, pero esa pinta tuvo. A partir de este momento, la máquina engrasada de Popovich empezó a funcionar. Duncan destrozaba una y otra vez a Haslem, mientras que Leonard empezaba a poner su candidatura al MVP encima de la mesa y encima a lo grande, tanto en un lado, como en el otro de la pista, ya que James nunca volvió a ser el mismo.

El mate de Ginobili levantó a todo el mundo de sus asientos, a un servidor incluido, uno de esos mates que cambia tempos de partido, que levanta aficiones y que enciende al público de cara a ese objetivo común llamado anillo. San Antonio lo quería ya. Ahora mismo.

La segunda parte fue la prolongación de lo que habíamos visto en los G3 y G4, la apisonadora Spurs en pleno funcionamiento, ayudado (o provocando) un atasco en Miami que ya nunca supieron remontar. Splitter se saciaba del tapón que le metieron el año pasado, con uno similar a Wade. Misma jugada y Mills metía otro triple más. Otro más de nuevo. Ginobili de 3. Fin. Game Over.

Spoelstra hizo una de Popovich sacando de forma totalmente desesperada a los defenestrados Chalmers y Beasley, pero no salió. Mientras El Aborigen Mills seguía enchufando de todos colores y encima Oh La La Parker, sin enchufar hasta el momento, se unía a la fiesta, para que ésta fuera ya perfecta. Leonard MVP y dejando de ser promesa.

Pocas cosas quedan por decir de estos Spurs o tal vez sí y lo hagamos en un futuro cercano. La NBA tiene un digno campeón, el mejor equipo del mundo es campeón…y mientras Popovich sonrie maliciosamente y piensa: Vengados

Sofi Del Día: Para Adam Silver, que dijo una frase que fue perfecta para definir a Spurs… “You show the world how beautiful this game is”. AMEN.

PO Desde El Sofá (XXIV): Danny Calor Verde

 

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Vamos por partes. Que hay mucho que contar del primer partido de The Finals (o Las Finales como se pudo ver en los carteles de publi del AT&T Center).

Empezamos por un factor que poco a poco se vio en el pabellón: No iba el aire acondicionado. Bien. Partido a lo old school de aquellos de pelos a lo afro, permanentes, camisetas de cuadros y patillas peludas y grandes.  Calor para los dos, calor para todos.

El partido empezó a un ritmo alto, al ritmo que querían los de SA. Popovich salió con su quinteto alto mientras que Spoelstra siguió tirando de Lewis, primeras incognitas resultas de la noche. Esto hacía que o bien Duncan o Splitter o a veces ambos, tuvieran que salir mucho fuera para contrarrestar los tiros de Bosh o el propio Rashad. Pero además surgió otro factor que salió del banquillo con un ritmo increíble: Manudo, que le dio otro ritmo diferente con sus triples y sus asistencias, haciendo de su salida un impacto perfecto en el partido.

Mientras los jugadores seguían sudando y sudando…

Pero si Spurs tenía a Ginobili, Heat (a parte de calor…sí, lo se, es malo…) tenía a Wade, que junto a Bosh fueron igualando el partido a cara estampida de San Antonio, los cuales seguían ajustando en defensa, haciendo movimientos interesantes con Duncan y Diaw en pista. Con ellos, SA jugaba una zona extraña, donde Duncan dejaba bastante libre a Lewis para que se fuera a las esquinas, mientras que Diaw sí salía algo más a Bosh. Ambos jugadores de SA, cerrando siempre en caso que la jugada fuera a la zona. Interesante, muy interesante.

Pero en el 3Q el ritmo cambio después de un gran inicio de los Heat, donde sólo Ginobili era capaz de aguantarlo (bueno y Duncan que poco a poco iba a la suya…). Lebron parecía despertar y Ray Allen a base de triples y entradas a canasta metían a los Heat muy dentro del partido. Mientras Popovich se cabreaba con las perdidas en un 3Q muy raro, donde hubieron muchas imprecisiones y donde la sensación de agotamiento de los jugadores debido al calor se empezaba a notar.

Seguía haciendo calor…mucho calor…

Llegamos al final con Splitter empezando a destrozar la defensa de los Heat…sí Splitter, pero un 3+1 de Bosh ante un Duncan que salió algo tarde daba un +7 más que divertido para las esperanzas de los Heat. Mientras Lebron se le veía agotado, cansado y pidiendo el cambio. Todo se estaba jugando al ritmo que querían y gustaban los de Miami, pero en una entrada a canasta Lebron dijo basta y acusado (probablemente) por el calor y el ritmo, sus piernas no pudieron más y apenas pudo llegar al banquillo. Adiós Lebron. Hola Danny.

No había hecho absolutamente nada en el partido, pero surgió su figura, la figura de Danny Green que ya fue clave en las finales del pasado año. 3 triples casi seguidos, un mate en contra ataque, hizo que la temperatura en la ciudad de El Alamo subiera más todavía. Leonard. Parker. 2 triples más para sentenciar a unos Heat agotados con un Lebron extasiado en el banquillo con la cara desencajada.

31-9 fue el parcial final, con un BRUTAL 14/16 en tiros de SA en el último cuarto.

Calor, seguía haciendo calor… pero el domingo será otro día….

Sofi Del Día: A la gran Doris Burke que después del grandioso podcast junto a Zach Lowe donde reconoció que Popovich casi le hace llorar…ayer preguntó a Pops por las perdidas…lo mismo que el entrenador de SA le respondió en su día.

PO Desde El Sofá (XXIII): Epicureísmo

Pantallazo-91

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

No es que San Antonio ‘mereciera’ volver a las Finales a por la revancha ante los Heat. Querer darle pátina de justicia a lo que no es más que una amalgama subjetiva de gustos, simpatías, correcciones imaginarias del destino y narrativas que queremos volver a ver, es de todo menos justo.

Pero el deporte en sí, lo es. Dos equipos frente a frente en la misma pista, con el mismo balón, y reglas idénticas. Pase lo que pase, siempre lo merece el que anota al menos un punto más que el rival.

Y así es como San Antonio se ganó volver a estar en las Finales, aunque cerca estuvo de no merecerlo por el resultado. Un partido fabuloso para el espectador, lleno de alternativas e igualdad, con prórroga incluida. Dos estilos de juego diferentes, dos plantillas armadas a su manera.

Sin Tony Parker desde el descanso (primer gran factor de cara a las Finales), San Antonio no le perdió nunca la cara al partido, y de hecho, llevó la voz cantante en todo un último cuarto, que de haber acabado con otro resultado, habría podido ser el equivalente algo menos doloroso al 6º de las Finales en la pasada temporada.

Cerrando el tercer periodo, los Spurs se marcaron un parcial 9-0, que les ponía 10 arriba, en el que vimos la que seguramente sea la jugada colectiva más brillante de estos Playoffs, que se ejecutó además en el tiempo justo gracias a la perspicacia de Manu, dejando unos segundos para una última jugada en ese cuarto, que acabaría en un 3+1 para Danny Green. Ventaja que por primera vez alcanzaba la decena, sin notar que Parker no estaba, con OKC reducido a su mínima expresión: los fogonazos de sus estrellas, Ibaka mermado aparte. Todo a favor.

Pero de repente, Durant, y sobre todo Westbrook (serie monstruosa, para bien, la suya), que no perdieron la fe, comenzaron a escalar, y San Antonio se iba dejando unos puntitos aquí y allá que tendrían toda la pinta de lamentar. Un par de tiros cerca del aro mal resueltos por Kawhi Leonard, un mal pase que impide aprovechar el emparejamiento DuncanFisher, el tapón ilegal que se tragan los árbitros a Manu (luego algo recompensado al no señalar falta en un bloqueo ilegal de San Antonio), un tiro libre fallado por el argentino tras ver en pantalla la siempre fatídica infografía informándonos de que había anotado 41 de los últimos 43, el tiro final del propio Ginobili, y el palmeo fuera de tiempo de Duncan. Las nueve derrotas seguidas en el estado de Oklahoma, tanta oportunidad perdida el día que mejor color tenía para enterrar el gafe, y otra prórroga más en un Game 6 decisivo, hubieran puesto de los nervios a cualquiera.

Pero cualquiera no tiene a Tim Duncan de tótem, que con 7 puntos sobre Ibaka en la prórroga, dejó los fantasmas bien enterrados. A estos, que ahora vienen los de Florida.

La única recomendación que os puedo hacer: si no lo habéis visto, ponedlo ahora mismo. Si ya lo habéis hecho, guardadlo, porque algún día querréis repetir. Hay partidos que se analizan, se comentan o se explican. Este es de los que se disfrutan.

Sofi del día: El fallo de Ginobili en lo que podría haber sido la canasta ganadora en el tiempo reglamentario, acabó con el árbitro James Capers despedido a trompicones… llevándose por delante a Jimmy Goldstein. Leave Jimmy alone!

PO Desde El Sofá (XVII): Esmolboleando

Tim Duncan

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Todos sabíamos que la baja de Serge Ibaka iba a ser clave en esta eliminatoria, lo que no nos imaginábamos es que iba a ser tan tan tan tan tan significativa para el devenir de unos y otros. Anoche en Lupitalandia se vio una vez más que a Thunder le faltan cositas dentro…muchas cositas.

El partido empezó como todo el mundo sabía, con unos Spurs queriendo meter su ritmo y atacando la pintura de unos Thunder que veían ahí un agujero negro de dimensiones apocalípticas. Nuestro amigo Oh La La Parker lo vio rápido y como si fuera en chanclas por una piscina mostrándose a las mozas tumbadas en las toallas, entraba a canasta y campaba a sus anchas mandando. Popovich sonreía maliciosamente cual Mad de El Inspector Gadget en la banda…

Las fuerzas se fueron igualando conforme íbamos avanzando hacia la media parte, con un Duncan que seguía la senda de Parker y hacía lo que le daba la gana ante la nula intimidación por parte de los de Brooks. Ni Collinson, ni Adams, ni Perkins, ni incluso Durant que llegó a jugar de 5 podían con el juego interior y las entradas a canasta de los de Popovich.

Brooks lo intentó con un super mega smallball, con Fisher, Butler, Jackson y Westbrook y esto hizo que en SA se vieran un poco, no voy a decir superados, pero si al menos sorprendidos con la jugada de los Thunder. Aquí empezó el show.

Oklahoma empezó la segunda parte a su ritmo, cogiendo y cambiando por completo el guión del partido con Westbrook más agresivo y sobre todo con una defensa que empezó a dar una vuelta de tuerca más. San Antonio parecía que había empezado a dejarse llevar ante el cabreo de Popovich que ya no reía tanto ni nada. OKC se puso arriba con esa mezcla de defensa y mega smallball, algo raro, pero que resulto más que efectivo.

En la entrevista previa al último cuarto, Popovich le comentaba a Aldridge (queremos a Doris!!!) que quería recuperar el ritmo del partido para llevarselo y ostras, vaya que lo hizo. La primera defensa de Spurs del último cuarto…fue una ZONA!! sí, tal cual, zona para empezar. Creo, si no me falla la memoria que no lo volvieron a hacer, pero surgió efecto y el tempo del partido se fue de nuevo a buscar a Lupita para pegar el arreón final y llevar el partido a donde querían.

Al final, todo volvió como al principio y mucho va a tener que cambiar Thunder para cubrir ese hueco de Ibaka, o bien llevarlo a algún druida o algo similar y que haga una vuelta a la pista a lo Paul Pierce…

Sofi del día: Se lo damos a Leonard y su ultra jugada que veis aquí bajo… qué jugador! conforme pasan los partidos mejora en algo más y se está convirtiendo en una pieza clave de estos Spurs.

Leonard

La vida sigue igual

San Antonio Spurs

Los habituales a El Podcast Desde El Sofá (sí, volverá…), sabéis que este año entre unas cosas y otras estoy viendo menos NBA de la que me gustaría, sigo el día a día de la debacle lacustril, pero a partir de ahí poco más. Esta semana, en uno de esos momentos casi de lujo a día de hoy, en los que he tenido un rato libre, me dio por ver que había ese día de NBA y me dije a mi mismo: vamos a ver a los Spurs.

El partido además atraía bastante, un San Antonio vs Portland en la ciudad de El Alamo, atraía lo suficiente como para dejar escapar esa maravillosa hora y media que tenía libre, así que me puse a ello.

En un año donde todo el mundo habla de la super defensa de Indina, del posible threepeat de los Heat o del año tremendo de Kevin Durant que parece que le dará el MVP, y a la chita callando, como le gusta a Gregg, Spurs está en lo más alto de la tabla con el mejor record de la liga y aún así, parece que nadie se acuerde de él, que sea un equipo feo, antipático, no se, como si sobrara y estuviera jugando otra liga, pero no, San Antonio Spurs sigue como siempre, siendo probablemente el mejor equipo en todo el mundo que juega a este maravillos deporte/juego llamado baloncesto.

Quinteto de gala en los Spurs, casi de esos que se aprenden de memoria, con Oh La La, Green, Leonard, Splitter y el eterno (y mejor PF de la historia) Tim ‘Siglo XXI’ Duncan. Enfrente una de las sorpresas de la liga, que si bien poco a poco ha ido deshinchándose, no deja de ser un equipo que salvo catástrofe seguirá jugando pasado el 16 de abril. Promete la cosa.

Y tanto que prometió, pero sobre todo por esa gozada que es ver jugar a los Spurs. En el clamor de la batalla, me aventuraba a hacer un tuit que creo que define perfectamente a los Spurs:

La verdad es que mejor no lo puedo decir. Estamos algo ‘cansados‘ de ver a Spurs, y entendedme cuando digo lo de cansados y por eso lo puse entre comillas. Es una gozada verlos jugar a esto del basket, en su amplio sentido de la palabra, en el sentido de ese juego colectivo donde 5 jugadores ponen lo mejor de cada uno para el objetivo común, que no es otro que meter puntos y que el equipo contrario no te los meta, San Antonio es el mejor haciendo eso, y encima, sin duda, es el que más bonito lo hace.

La circulación de balón es a ritmo de velocidad de la luz, nadie hace nada que se salga de su papel, todo el mundo lo tiene asumido, hasta el agitamiento de toallas en el banquillo está perfectamente coordinado y perfeccionado, todo, todo bien hilado y sin que nada se salga de ese plan que tiene en su mente el que es sin discusión el mejor entrenador de la liga.

Dentro de esta acumulación de hechos perfectamente ordenados, vemos varios factores que nos hace gozar aún más de la filosofía Popovich, por un lado tenemos a Green, ese jugador que estuvo a un triple fallado por Allen de ser uno de los MVP de las finales más raros jamás conocidos, sigue en su rol, de tirador, de jugador que cuando le llega el balón y está en posición franca, no debe dudar, debe tirar…y con la circulación de balón que antes hemos comentado, muchas veces está franco, tira y mete.

Otro jugador que ha encajado perfectamente en este esquema es Belinelli, un jugador 100% Popovich, secundario a más no poder, pero que si se pone en modo Concurso de Triples, te remata un partido como este contra Blazers, con varios triples seguidos que cortan toda reacción posible.

Ya ni voy a hablar de Leonard, jugador callado, silencioso, pero que poco a poco se está convirtiendo en la imagen de estos Spurs, de lo que actualmente están haciendo, a la chita callando y sin hacer ruido, de nuevo ahí arriba, y por qué no decirlo, siendo de nuevo el rival a batir en una temporada en que nadie se había acordado de ellos.

Así llegaremos a los PO, con un equipo que jugará seguramente todos los partidos con el factor cancha a favor, el año pasado no lo tuvo… y que si el físico y las lesiones lo permiten, van a hacer que Duncan, Parker, Manudo y Popovich, tengan otra opción a anillo más, otro año más.

Porque no olvidemos, que siempre iremos buscando a Lupita y la vida seguirá igual, es decir, disfrutando del baloncesto casi en la frontera, en San Antonio.

Nuestros picks para el All-Star 2014

All-Star 2014

David Chanzá

All-Star Picks

Este año para hacer los picks lo he tenido creo que más complicado que nunca, sobre todo por el Este, donde en esta temporada es complicado hasta elegir los All-Star.

Por un lado me he ido a los fijos, es decir cuLebron James y Paul George y a partir de aquí viene el show. La verdad es que la temporada en la conferencia de la costa atlántica está siendo un poco desastre, entre lesiones de estas que nos matan a todos (Rose & Lopez) y grandes decepciones de jugadores de los cuales esperábamos mucho más (cómo me estás jodiendo la Fantasy amigo Deron…), nos quedan 3 huecos para no saber muy bien a quien dárselos.

El nombre de Irving siempre viene a la mente, pero claro los Cavs este año dan hasta pereza de verlos jugar, y eso que está él, pero uffffff se hacen difíciles de digerir. Por otro lado está Wade, el cual este año está en modo ‘mirameynometoques’ (lo cual también me está jodiendo la Fantasy…), es decir, descansando casi más que el que anota las canastas metidas por Ricky. Y finalmente tenemos a Wall, el cual ya acabo la pasada temporada regular a un nivel tremendo y que parece que poco a poco se va cogiendo a ese nivel, además es de esos bases jugones que nos molan. Así que, teniendo en cuenta que Wade llega fresco y Wall está molón y doliéndome infinitamente, Irving fuera. Aquí tengo que añadir que por algunos segundos pensé en Jeff Teague, el cual casi sin hacer ruido está aportando mucho más de lo que parece a los Hawks.

Luego para el puesto final, entre Hibbert y Melo, he tirado por la parte del grandullón, más que nada para tener un quinteto al uso con un jugador grande y no jugar a un ultra mega small ball, además, creo que se lo merece más que el 7 de los Knicks, todo sea dicho.

Por el oeste tenemos varios puestos bastante fijos, como es el de Durant que merece poca discusión, a partir de aquí todo un abanico de posibilidades y de gente que podría estar sin lugar a dudas en ese quinteto inicial del Oeste.

He querido quitarme el sombrero hacia los Blazers por la sorpresa, por la temporada que están dando y que leches, porque tienen 2 jugadores a nivelazo All-Star como son Aldridge y Lillard, el cual he metido por delante de Curry, sí, lo he hecho….pero que conste que esta fue la última GRAN duda, pero ese toque clutch y parecerse de forma brutal a Irving en esa veteranía que no tiene, ha hecho que sea mi elegido. Luego y siempre con Curry presente, se me planteó la duda de Chris Paul, el cual ahora mismo está out, pero no deja de ser EL BASE, con lo cual, lo quiero para este partido y para ver si hace cosas molonas como el año pasado en Houston.

Para el puesto que me falta, en lugar de coger a Robin Hood, me he ido a por otro MEGA CLÁSICO como es Duncan, el cual en los últimos (o no) coletazos de su carrera parece que está viviendo unas 82734782478 juventud demostrando que probablemente sea el mejor PF de la historia (ale ahí!) y que se merece estar en este partido de las estrellas, aunque le toque mucho la moral a Pops.

Los 10 elegidos!

Mario Maruenda

All-Star Picks

Para mí el All-Star es una mezcla de reconocimiento y diversión. No se trata de elegir a los 10 jugadores más divertidos, ni a los mejores, ni a aquellos en los equipos de más éxito, sino algo entre medias, con un criterio un tanto difuso, lo que me apetezca en el momento.

Para este año, el infame Comité de 3 tenía claros cuatro jugadores que cumplían todos los requisitos: ser los mejores indudablemente en su posición, estar en equipos en los mejores puestos de la Liga, y ser terriblemente entretenidos para disfrutar de ellos en la cancha. Chris Paul (veremos que ocurre con su lesión), Kevin Durant, Paul George y LeBron James, estáis dentro.

Los dos siguientes nombres que más me atraen: Kevin Love y Steph Curry. La marcha regular de los Wolves y la durísima competencia en el backcourt del Oeste, que se llenaría ya con CP3 y StephDios, hacen que me lo piense… pero si estos dos me llaman la atención, no voy a perder mucho tiempo. You’re fucking in.

Ahora para cerrar el Oeste tengo un puesto de hombre alto, y varios candidatos. El jugador más reconocible del equipo sorpresa del Oeste, Aldridge. El jugador que en su segundo año se ha convertido en luz, fuego y destrucción, Anthony Davis. El mejor hombre alto anotador exterior de la Liga, y leyenda del baloncesto, Dirk Nowitzki. El mate a punto de suceder, el Mr. 20-10 del Siglo XXI, Blake Griffin. El vilipendiado, pero siempre productivo y divertido, Dwight Howard. El comodín de los Spurs, Duncan en este caso, que siempre me los dejo fuera. Y el todavía desconcertante, pero entrañable DeMarcus Cousins, que ya asoma en el máximo nivel con todas las consecuencias. Siete candidatos, un puesto, he pensado en sortearlo, pero al final me lavo las manos y caigo en la que supongo elección de consenso: LaMarcus Aldridge.

Vayamos ahora a por los exteriores del Este. Allí destacan para mí tres nombres: Irving, Wade y Wall, ya que se me quedan cortos por unos motivos u otros, pero reciben mención DeRozan, Lowry, Kemba, Carter-Williams, Teague, Afflalo o Raymond Felton. El problema de Wade es el mismo que su ventaja: descansado y al 100%, es el mejor. Irving ha empezado algo decepcionante para lo que se espera de él, y aunque no me gusta castigar a un jugador por lo que hace el equipo, el mojón de Cleveland es demasiado grande como para apartar la mirada. Aún así, cuando se pone, lo hace facilísimo. Y Wall, me parece un poco menos jugador que sus dos compañeros, pero seguramente es el que más está dando de sí. Seguimos de lavada de manos, y vamos con Wade, Wall.

Y queda un último puesto, el que cierra el frontcourt del Este, que está para repartir entre Carmelo y Hibbert, lo que obliga a elegir entre el tocino y la verticalidad. Vamos a terminar la “pilatada” eligiendo a Hibbert, para tener un hombre alto clásico en el equipo, que siempre hace más gracia que esto parezca un equipo de baloncesto de toda la vida. Además, si Miami tiene dos jugadores, Indiana no va a ser menos, y como estoy haciendo esto después que David, y ya sé lo que ha elegido, nos quedan equipos gemelitos en el Este.

Pues ya están. Ahí tenéis mis diez. Gracias de hantebraso.

Avance de temporada 2013-2014: San Antonio Spurs

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

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Tras sufrir un par de derrotas dolorosas y tempraneras en Playoffs, San Antonio agarró con mano y media un O’Brien, que hubiera sido el cierre perfecto a la dictadura de Duncan y Popovich, que ya va para 14 años desde aquel título en 1999.

No pudo ser, pero los Spurs tienen la maquinaria preparada para un nuevo asalto. La defensa volvió a ser de las mejores de la Liga (llevaban 4 años fuera del Top 5, dos del top 10), y el ataque, como desde que tomaron el testigo de los Suns como estandarte del ataque basado en el bloqueo directo, conducción y distribución a los tiradores, sigue siendo imparable. Mismo quinteto, rotación prácticamente intacta, y el genio de siempre a los mandos. Será duro, y necesitará que su gran trío siga haciendo historia, pero es una plantilla completa y profunda, con los roles bien marcados, y que vuelve a partir como uno de los candidatos más claros del Oeste.

  • Radiografía de los Spurs

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Un modelo

Decir que los Spurs, como organización, desde el presidente hasta el último jugador del banquillo son el equipo más inteligente de la Liga es algo que sigue siendo verdad, pese a que haya sido repetido tantísimas veces en tantos foros.

Cada vez que la comunidad analítica (o los frikazos de las estadísticas, como son conocidos también dependiendo a quién le preguntes) llega al consenso sobre cómo un equipo debería enfocar una situación o tomar una decisión en base a los datos, descubre que coincide al milímetro con lo que San Antonio ya estaba haciendo.

Van siempre un paso por delante, porque no tienen miedo de aprender y corregir, de copiar a quien tiene éxito, de poner todo en duda. Los Spurs son el triunfo del escepticismo, aunque Popovich diga que “sólo tuvo suerte de draftear a Tim Duncan“. Algo que además es falso, porque no sólo la suerte intervino en esa situación, ejem, tanking, ejem.

Los Spurs son también el éxito de la consistencia, de no hacer casi nada mal. Si repasáis el gráfico de puntos por tiro según la localización, o por tipo de jugada en ataque de San Antonio, veréis que en ninguno bajan de la media: de ahí, siempre para arriba. Pasando hasta llegar al de localización de tiro del rival, podréis observar también algo maravilloso, tienen, como Indiana, la distribución en contra casi perfecta: muy pocas faltas, tiros cerca del aro, o triples, obligando al rival a que acierte desde la parte menos útil de la pintura, y fuera de ella. Los rivales tienen un elevado porcentaje de acierto en tiros de 2 lejanos contra ellos, concretamente el 3º de la Liga. Pero, ¿qué más les da a los Spurs que sus rivales gasten una enorme cantidad de intentos en un tiro que sólo entra un 41.3% de las veces, y es más difícil de rebotear en ataque?

Obviamente, una defensa así necesita de mucho trabajo y el personal adecuado, no se puede obligar simplemente con la mente y el deseo a que el rival elija las peores opciones, pero ese es el concepto sobre el que se construye la tercera mejor defensa de la Liga la pasada campaña. Y en ataque, podrían ir más a la línea y coger más rebotes en el tablero ofensivo, pero nunca es posible tenerlo todo, y ahora mismo tienen un personal magnífico tirando, por lo que pueden ser eficientes sin la necesidad de ser agresivos.

Y en cuanto al rebote en ataque, esa es una de las discusiones todavía abiertas. Yo estoy en el grupo de los defensores de este arte y todas las ventajas que tiene, pero ver como los Spurs apuestan tan claramente en su contra, da que pensar (recortaron por ejemplo el número de veces que Kawhi Leonard atacaba el tablero, y no le volvieron a desatar hasta que se enfrentaron a Miami, equipo horrible recogiendo los fallos rivales).

Puede significar caer en el principio de autoridad, pero… si lo Spurs lo están haciendo así, será por algo.

  • Dos hombres y medio

El Big 3 de los Spurs es más bien 2 hombres y medio a estas alturas, pero sigue teniendo un insuperable caché.

Tony Parker a sus 30 años tuvo la que es posiblemente la mejor temporada en ataque que le hemos visto (2009, con menos ayuda, quizá sea más meritoria) y no hay base que acabara el año más en forma a ese lado de la pista que él. Es una amenaza para el rival en cualquier punto y situación dentro del arco del triple, y muchos opinan que estamos ante el que es ahora mismo el mejor base del mundo (aunque nos arrodillemos ante él, aquí nos resistimos a quitarle el cinturón aún a Chris Paul).

El EuroBasket con Francia y el tiro imposible que sirvió para poner la puntilla a Miami en el primer partido ayudan aún más a la valoración, que si no es la acertada, tampoco puede estar muy lejos. Lo que es sorprendente es que parece que muchos han conocido a Parker desde este verano, cuando ya son 8 años a este nivel. En algún momento, le dijo a Pop que él no quería convertirse en el nuevo Avery Johnson, un simple director de orquesta, y dejaron de intentar que fuera lo que no es, dándole un mayor peso anotador. 2005, tras ganar su segundo anillo, fue su año revelación, el del final de la transformación: recortaron sus infructuosos intentos desde el triple, llegó por primera vez al All-Star, y no volvió a mirar atrás ni a bajar el pistón, salvo por problemas puntuales de lesiones que le convirtieron en menos importante en alguna otra temporada aquí y allá.

Anotó un increíble 56% de los tiros de media distancia desde la bombilla, y a lo largo del año parecía que cada vez lograba poner un pie en el lado derecho de la pintura, eran dos puntos, más posible tiro adicional. Es el octavo base con más tiros dentro del área restringida, y el tercero con más canastas, ya que con su 64.5% de acierto, es el único que supera el 60% de aquellos con más de 300 intentos. Y aunque su porcentaje de utilización, y sus números en puntos por minuto/partido son los mayores que ha tenido en las últimas cuatro temporadas, su tasa de asistencias es la más grande de su carrera. De hecho, los 20.3 puntos por partido con un 58.8% de tiro verdadero, acompañado de un 40% de asistencias a compañeros, es algo que sólo han superado 4 jugadores en la historia de la NBA. Podría esforzarse un poco más en defensa, pero con la extraordinaria brillantez que demostró en ataque el pasado año, se le perdona, faltaría más.

El otro líder, Tim Duncan tuvo una temporada casi inédita en cuanto a producción para alguien que cumplió 37 años durante los Playoffs (Karl Malone es el único que le supera en números), y volvió a un nivel que parecía haber dejado… casi un lustro atrás, como si fuera un chaval. Ya no salta, pero da igual, porque rebotea, pone los tapones y postea con dos pies en el suelo. Tan tranquilo.

No metía tantos puntos por minuto desde 2007, ha cogido más rebotes que en las cuatro últimas temporadas y nunca, repetimos, nunca, puso tantos pinchos de merluza como este año, mientras sigue sin hacer (o sin que le piten) faltas. El RAPM  (+/- normalizado y ajustado) le considera el jugador con más impacto en defensa de toda la NBA, y cuarto mejor en conjunto tras LeBron, Paul y Durant. No había jugado tan bien en general según esta herramienta desde 2008, y en defensa desde 2005. Esperemos que el pacto con el Diablo no le pase luego factura.

Del que no podemos decir lo mismo es de Manu Ginóbili, al que se le notó la edad a lo largo de un año cargado de altibajos, pero que nos sorprendió a ratos con sus trucos de magia habituales (como el Game 5 de las Finales). Habrá que disfrutarle como enanos en todos aquellos momentos de lucidez que tenga, porque muchísimo me temo que estos dos años serán los últimos. Y este tiempo extra que tenemos de él, se lo debemos también seguramente a la victoria de Miami en las Finales.

Según se ha ido haciendo menos joven, Manu ha cambiado su papel por el de distribuidor. Dio 7.1 asistencias por 36 minutos, el máximo de su carrera, y los números por posesión/jugada le colocan como el segundo mayor pasador de la Liga tras LeBron entre todos aquellos que no están considerados bases, algo en lo que él, la verdad, prácticamente se ha convertido. El resto de números individuales dieron un considerable paso hacia atrás, pero pese a todo, el RAPM le consideró el 10º mejor jugador en ataque de la Liga, justo por encima de su compañero Tony Parker (aunque curiosamente, con los mismos grupos de compañeros, el francés es brutalmente superior), lo que suena a uno de esos desajustes que a veces aparecen entre números. O no, que con Ginóbili, quién sabe…

Como los Spurs han formado una de las plantillas más completas que les hemos visto en los últimos 10 años, Duncan y Manu podrán seguir regulando los minutos y los viajes, para estar preparados al final de año. Pero es evidente que sin ellos a un buen nivel, pueden sobrevivir una Temporada Regular, pero no unos Playoffs.

  • El futuro es Leonard

Si uno mira a los números tradicionales de Kawhi Leonard por minuto, no hay mucha diferencia entre su primer y segundo año en la Liga. Pero sigue mejorando poco a poco, y aunque la excelente forma de Parker o Duncan no le ha permitido que tenga más oportunidades, Popovich ya le está preparando para la sucesión, dándole tareas cada vez un poco más complicadas.

Magnífico cortador, espectacular contragolpista y buen tirador desde las esquinas (un 43% a los lados de la cancha, en contraste con un triste 24.5% en los frontales), a Leonard le dejaron salirse un poco de su papel de finalizador, y se le permitió probar cosas nuevas. Por ejemplo, cuando el equipo rival ponía un defensor grande en Parker y trataba de esconder a alguien más pequeño en él, lo llevaba al poste bajo (muchas veces dando marcha atrás directamente desde su sitio típico en la esquina), y sacaba un precioso y efectivo gancho por encima de su hombre. Y también le involucraron en bloqueos directos como conductor del balón, con esperanzadores resultados.

Y su defensa sigue mejorando y es uno de los más temidos en su posición en la Liga. El RAPM corrobora su valor, considerándole el 11º mejor defensa entre escoltas y aleros de la Liga, y también es bastante superior a la media en la evaluación jugada a jugada.

Ahora mismo los Spurs sólo necesitan un secundario de lujo, que perfeccione y domine el arte del trabajo sucio y las canastas fáciles, pero todo añadido es bueno para un equipo que aspira a todo, y que puede necesitarle más adelante. Su evolución determinará si es un All-Star a medio plazo, o la versión 2.0 de Bruce Bowen. Que ya es algo muy bueno que tener.

  • El otro 3D

Y con Danny Green los Spurs han tenido un éxito similar. Con un potencial más limitado (26 años por los 22 de Kawhi), el ex-jugador de la Universidad de North Carolina ha metido el 42.9% de los triples desde que llegó a San Antonio y el 43.2% en Playoffs (y ya van dos años completos), y es otro jugador 3D (triples y defensa) más, perfecto para un equipo que ya tiene generadores de lujo.

A diferencia de Leonard, él mete un 43.2% de los triples fuera de las esquinas y es una amenaza desde cualquier punto fuera del arco, como demostró en las Finales frente a Miami, acertando 26 de 49, más de un 50%, y batiendo el récord en un partido de la eliminatoria por el título con 7 canastas.

Si no está tirando un triple o esperando para ello, no se puede esperar mucho más de él que el pase extra a otro tirador aún más solitario, o la penetración en línea recta ante una defensa apurada. Que es nada más y nada menos lo que todo equipo de la Liga querría de su cuarta o quinta opción a media pista. Y con un buen tamaño para jugar de escolta, no tiene la misma talla como defensor que Kawhi pero yo diría que anda por encima por la media (y si sólo contarán las Finales, difícil no darle el título imaginario de “Mejor parador de contraataques” de la Liga).

Otro secundario perfecto para el equipo, que al mismo tiempo le da la situación perfecta para él, jugador que lo tuvo muy complicado para manterse en la NBA

  • La torre melliza

A Splitter le pagaron bien este verano, firmando una renovación por 36 millones en 4 años, que indica que en San Antonio cuenta con él como pieza importante a medio plazo. Los Spurs le han formado despacito, y tras cocinarle tres años a fuego lento, en este por fin se ganó un puesto de titular.

El RAPM indica que fue mejor con los mismos grupos de gente a su lado que el resto de hombres altos de la plantilla (Bonner, Blair, Diaw), y apunta a que su contribución marca la diferencia sobre todo en defensa, algo en lo que los números se ponen de acuerdo con los ojos.

Por fin recortó el número de faltas, lo que le permite por un lado ser más efectivo, y por otro que Popovich no le haga volver al banquillo cada poco, y la sociedad que formó con Duncan fue aplastante en defensa: con los dos en pista los Spurs reciben 4 puntos por 100 posesiones menos que Indiana, mejor equipo en defensa de la Liga en conjunto (y la marca baja 3 puntos más si lo convertimos en trío y añadimos a Kawhi Leonard, lo que sería la mejor entre los 250 grupos de tres con más minutos de la Liga si hubieran jugado juntos unos 50 minutos más).

Es precisamente con dos torres en cancha, Duncan y Splitter, como los Spurs puedan forzar esa selección de tiro de la que hablábamos antes, en la que el rival no puede acercarse al aro. Lo que ganan los Spurs juntando técnicamente dos pívots, lo pierden cuando a él le toca hacer el papel de ala-pívot móvil y rápido, que no pega del todo con sus habilidades (en la comparación con Indiana, el trabajo de David West), y eso es lo que provoca parte del acierto rival en la media distancia, pero en todo caso, es algo con lo que los Spurs están encantados de vivir en general.

Y lo importante al mismo tiempo, es que con la pareja SplitterDuncan se anota a buen ritmo. Con Boris Diaw, excelente pasador y triplista ocasional, los Spurs son un equipo más dinámico y efectivo en ataque (3.6 puntos por 100 mejores con DuncanDiaw que con Tim y Tiago), pero no compensa la diferencia en defensa si con el brasileño los Spurs se mantienen competentes. Pese a no anotar jamás fuera de la pintura, lo que no ayuda al espaciado de San Antonio, es uno de los mejores finalizadores tras bloqueo directo en la Liga, y ya van dos años en los que los números le sitúan en la élite (quizá en otro equipo en el que no tuviera la oportunidad de bloquear para Ginóbili o Parker, la cosa sería diferente, pero está aquí, y lo hace muy bien). Su compenetración con Duncan ha ido mejorando, y también se alimenta cortando bien y recibiendo los pases de The Big Fundamental, y el sistema de San Antonio, al igual que le da inmejorables compañeros con los que cooperar, le roba de una posible fuente de puntos fáciles, ya que es un buen reboteador ofensivo, al que no le dejan trabajar mucho en la tarea.

Es comprensible la cierta decepción con su papel teniendo en cuenta cómo acabó el año, en la serie contra Miami, jugando en cada partido menos tiempo que en el anterior hasta acabar de suplente y sólo 4 minutos en pista en el partido decisivo, pero los Heat son el peor equipo posible al que enfrentarse con dos pívots, y él no es tan bueno como para marcar diferencias. Pero es un titular sólido, que defiende increíblemente bien dentro de las reglas de los Spurs, y al que seguirán necesitando en el Oeste. Aunque tengan que preparar un plan B que no le incluya, por si llegan, y vuelve a tocar Miami.

  •  Más profundos que ¿nunca?

Decíamos antes que los Spurs tenían una de las plantillas más completas, porque además de un quinteto de garantías, con piezas sólidas en todas las posiciones, algo que no siempre han podido disfrutar (recordemos que DeJuan Blair, Roger Mason, Matt Boner, Francisco Elson o Rasho Nesterovic han sido titulares durante largas temporadas en años pasados), el banquillo también es profundo. Repiten 12 jugadores de la plantilla de Playoffs y desde el banquillo saldrán el propio Ginóbili, un lujazo si está bien como sexto hombre, Boris Diaw, Matt Boner (no es lo mismo tener a la Red Mamba como octavo o noveno hombre que como titular), Cory Joseph o el recién llegado Marco Belinelli.

Y la tercera oleada, en la que están De Colo, Mills, el artista antes conocido como Jeff Pendergraph (y ahora como Jeff Ayres) o Aron Baynes esconde como siempre a jugadores sólidos que intentan conservar un tiempo en la franquicia, para que si las lesiones les dan minutos, puedan salir y cumplir en un ambiente familiar (los Spurs sólo cambian cuando es necesario e imprescindible, y deben ser uno de los equipos que mejor aguantan a sus hombres del final de rotación de un año para otro, esta temporada, tres de cuatro). Además han traído una serie de veteranos como Sam Young o Corey Maggette (e incluso invitaron al lesionado Mike Bibby) para tratar de rellenar el último puesto en una plantilla con 14 jugadores con contrato garantizado, en lo que es parte de otro clásico Spur: el reciclaje.

Ayres, Young o Maggette no participarán mucho (Jeff viene a cubrir el papel de Blair, y los otros dos, el de McGrady), así que la única incorporación con pinta de ser importante, es la de Belinelli. Primer jugador transalpino en pasar por esa delegación de la ONU que tienen en San Antonio, tiene nivel más que suficiente para salir desde el banquillo, es una pequeña garantía por si Green tiene un bajón de rendimiento e incluso puede encargarse del balón y ofrecer un Plan B si Ginobili y Parker se perdieran una temporada, y Popovich no confiara en dar la manija a cualquiera del resto del grupo (Joseph, De Colo o Mills). Marco es un tirador que funciona a rachas, que parece mejor de lo que es, y por eso no se ha ganado un puesto de titular, pero también es de esos que se hacen mejores en lugares como San Antonio con un poco de estabilidad. Su mejor temporada fue la de 2011 junto a Chris Paul, y aunque no se le presuponen muchos minutos con Parker, si no hay lesiones de por medio, sí que será interesante verle junto a un Manu, que como ya dijimos, es cada vez más base. A diferencia de Gary Neal, es de esos que se deja hacer mejor por sus compañeros, y pocos hay más apropiados que los de los Spurs.