Episodio 96: El Podcast Irregular

En el episodio de hoy hemos empezado con nuestro repaso a lo que más y menos nos ha gustado esta semana, donde hemos hablado de la anarquía de los Kings, Brooklyn Nets, TJ Warren, Randle vs El Mundo y los triples finales del Hornets v Raptors. También hemos estado atentos a la colcha de Mario, mientras contestábamos al ASK y para acabar, recomendaciones (y no recomendaciones) con series, pelis y viajes!!!! Todo esto y mucho más en vuestro irregular podcast favorito de… NBA.

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Agencia Libre 2015, de dónde venimos, a dónde vamos, Parte 2

Os contamos la situación salarial de cada equipo, por qué se han movido de la manera que lo han hecho en este periodo, y qué les queda por hacer.

Miami Heat

Mini-MLE (3.4 millones)

Miami mantiene prácticamente intacto el equipo con el que finalizó la pasada campaña, añadiendo a Gerald Green, Amar’e Stoudemire y Justise Winslow desde el Draft por Michael Beasley. Al renovar a Wade y Dragic, y con Deng eligiendo quedarse un año más, están muy por encima del límite y del impuesto de lujo, por lo que su único recurso es la mini-excepción de nivel medio, de 3.4 millones, que aún tienen disponible.

Pero es más fácil que antes de ver entradas haya alguna salida: Miami tiene dos jugador de más en plantilla, aunque Whiteside, Johnson, Ennis y Walker tienen contratos no garantizados y fácilmente cortables. Eso sí, estos cuatro jugadores tienen nivel suficiente (o más en el caso de Whiteside), y son muy baratos, por lo que lo más probable es que Miami intente deshacerse antes de otras piezas que cobran mucho más, porque ahora mismo están 11 millones por encima del límite del impuesto de lujo, lo que acarrea una multa de 18,75 millones.

Si lograrán enviar a Chalmers y Andersen a otros equipos sin recibir salario a cambio, todavía les quedarían 1.5 millones por reducir, pero la multa a pagar en este caso sería de 2.25 millones. Por tanto el ahorro de enviarlos a los dos fuera de Miami, entre ahorro de salario y multa, sería de 26 millones de dólares para Mickey Arison. Para considerarlo tranquilamente.

Incluimos “depth charts” de todas las plantillas a modo simplemente informativo: no sabemos cómo se distribuirán las rotaciones, no nos hemos roto la cabeza haciéndolas, os suplicamos que no nos la rompáis con vuestras observaciones 🙂

Dragic/Wade/Deng/Bosh/Whiteside

Chalmers/Green/Winslow/McRoberts/Stoudemire

Napier/Johnson/Dragic/Ennis/Walker/Haslem/Andersen

Milwaukee Bucks

Room exception (2.8 millones)

Milwaukee entraba con unos 16.6 millones de espacio este periodo de agencia libre, incluyendo una posible renovación de Khris Middleton, que sólo tenía que ocupar su retención bajo el tope (2.7 millones, muy por debajo de su salario este año). Esta cantidad es justo el máximo para jugadores con 6 años de experiencia en la Liga o menos, y eso fue lo que le ofrecieron a Greg Monroe para que fuera los Bucks. Espacio ocupado, 15 jugadores en plantilla (con el contrato no garantizado de Jorge Gutierrez), la room exception por si encuentran una ganga de última hora que quiera ir a Milwaukee por 2.8 millones… todo listo.

Y entonces traspasaron a Pachulia hace un par de días Esto podría haberles dejado con 5.2 millones de espacio salarial libre, pero como ya han firmado a Khris Middleton, ya no es su retención bajo el tope la que cuenta, sino su salario real (14.7 millones de dólares).Por tanto, han perdido 5.2 millones de espacio salarial por no haber esperado.

Pero no os creáis que pese a esto no han aprovechado el truco de que hasta que Middleton firma sólo cuenta su retención bajo el tope, si no, no hubieran podido firmar a Monroe. Por eso importa tanto el orden de las transacciones, y Monroe firmó antes que Middleton.

Con Pachulia acabando contrato el próximo verano, lo único que sacan en claro del traspaso es que se ahorran son los 5.2 millones que cobra el georgiano, ya que la segunda ronda futura que ofrecen los Mavs es prácticamente inútil (protegida top 55), y no les ayuda a crear espacio salarial por lo ya comentado. Es mera economía lo que estaba en juego, dólares de verdad.

Carter-Williams/Middleton/Antetokounmpo/Parker/Monroe

Vasquez/Bayless/Mayo/O’Bryant/Henson

Gutierrez/Ennis/Vaughn/Inglis/Plumlee

Minnesota Timberwolves

1.7 millones (parte de la MLE)+2.1 millones (excepción bi-anual)

Si los Wolves hubieran renovado a Garnett por el mínimo o la room exception que permite ofrecerle 5.7 millones por dos años, los Wolves habrían podido reunir 8.3 millones de espacio salarial. Al renovar a KG por 16 millones en 2 años para que sea el entrenador asistente mejor pagado de la historia, están por encima del tope, por lo que les queda la excepción de nivel medio y la bi-anual.

Han utilizado 3.7 de los 5.4 millones de la MLE completa en Nemanja Bjelica, y tienen 14 jugadores en plantilla más el contrato no garantizado de Lorenzo Brown. Al utilizar la MLE completa no pueden pasar del límite duro de 88.7 millones pero con 74.4 millones comprometidos están lejos tanto de este, como del impuesto de lujo (84.7 millones).

Con tanto jugador joven que necesita minutos en plantilla, y pensando en el futuro, es de esperar que se ahorren la bi-anual por si el equipo es más competitivo el año que viene, pero con Flip nunca se sabe.

Rubio/Muhammad/Wiggins/Towns/Pekovic

LaVine/Martin/Bjelica/Bennett/Dieng

Jones/Brown/Budinger/Payne/Garnett

New Orleans Pelicans

1.3 millones (parte de la MLE)+2.1 millones (bi-anual)

Los Pelicans tenían sólo 6 contratos garantizados y de haber renunciado a todos sus agentes libres podrían haber juntado 11 millones de dólares de espacio. Han preferido renovar a buena parte de ellos, de momento a Asik, Ajinca, Cunningham y Babbitt, lo que les ha puesto por encima del límite, y por tanto, con la excepción de nivel medio y la bi-anual para poder fichar agentes libres.

De Ajinca y Babbitt tenían sólo derechos Early Bird, pero como este año cobrarán menos de 6 millones han podido utilizar esta excepción y no tener que utilizar la MLE para renovarlos. No es así el caso de Dante Cunningham, que al ser un agente libre con derechos No Bird, no podría cobrar los 2.8 millones que le han ofrecido sin utilizar la MLE. Así que los Pelicans ya la han utilizado parcialmente en Cunningham y en el ex-jugador de Portland Alonzo Gee, por lo que sólo les queda un pequeño pedazo de ella, más la exepción bi-anual si deciden usarla.

Al igual que los Wolves, están obligados a no poder pasar del límite duro de 88.7 millones en todo el año, que tienen a 11.7 millones de distancia. A 7.7 millones está el impuesto de lujo, y todavía les quedan 3 plazas de la plantilla por completar.

Podrían igualar cualquier oferta por Norris Cole, pero si alguien estuviera muy interesado en el base, una oferta que pusiera a New Orleans cerca del impuesto de lujo (en torno a los 7-9 millones de dólares) seguramente obligaría a que se lo pensaran.

Holiday/Gordon/Evans/Davis/Asik

Douglas/Pondexter/Gee/Anderson/Ajinca

Babbitt/Cunningham

New York Knicks

1.9 millones+2.8 millones (Room exception)

Los Knicks tenían 29.7 millones de espacio salarial esta temporada y ya lo han gastado prácticamente todo con las contrataciones de Lopez, Afflalo, O’Quinn, Williams y la renovación de Lance Thomas. Les quedan casi 2 millones de espacio salarial que podrían usar para dar un contrato de más de dos años a algún joven (¿Thanasis Antetokounmpo?), mantiendo la room exception intacta para un veterano.

Les quedan tres puestos de la plantilla por ocupar, ya que pese a no tener contrato garantizado Galloway y Ledo seguramente se han ganado un puesto.

Calderon/Afflalo/Anthony/Porzingis/Lopez

Galloway/Grant/Early/Williams/O’Quinn

Ledo/Thomas

Oklahoma City Thunder

Mini-MLE (3.4 millones)

Con 13 jugadores bajo contrato y dos pendientes de renovar, la situación de OKC estaba bastante definida: la gran decisión era qué hacer con Enes Kanter, y más cuando la vuelta de Kyle Singler se solucionó de manera rápida y sencilla.

Si igualan la oferta máxima que le han hecho los Blazers, y que pondría el contrato de Kanter en 16.4 millones este año, la masa salarial de los Thunder estaría 13 millones por encima del impuesto de lujo, lo que acarrearía una multa de 23.75 millones. OKC podría desprenderse más adelante de jugadores para reducir la dolorosa, pero así a bote pronto, mantener al turco les costaría a día de hoy 37 millones de dólares a OKC. Si no lo hacen, es fácil entender los motivos.

Y me temo que el uso de la mini-MLE, única exepción que tienen ahora disponible, depende de lo que ocurra con Enes. Si igualan la oferta de los Blazers tendrían la plantilla completa y más dinero comprometido del que les gustaría gastar, por lo que es posible que no quieran usar esos 3.4 millones aún disponibles.

Si deciden pasar del pívot, seguramente utilicen ese último mecanismo para terminar de completar el grupo, porque sin él se encuentran justo 3.4 millones por debajo del impuesto de lujo: podrían fichar a alguien por esa cantidad para rematar la plantilla, y no pagar multa. De hecho, en caso de renunciar, incluso, podrían utilizar la MLE completa de 5.5 millones, y la bi-anual de 2.1, lo que les volvería a meter en el impuesto de lujo, y les obligaría a estar bajo el límite duro, pero si colocan algún jugador fuera de Oklahoma City, podrían evitar la multa.

Westbrook/Morrow/Durant/Ibaka/Adams

Augustin/Waiters/Singler/McGary/Collison

Payne/Roberson/Novak/Jones

Orlando Magic

13 millones+2.8 millones (Room exception)

Orlando sólo tenía 26.4 millones garantizados este verano, y con la retención bajo el tope de Tobias Harris en 5.9 millones, tenían 21 millones de espacio salarial, incluso renovando al tweener. Tras formalizar un nuevo compromiso con Harris y traer a Jason Smith y CJ Watson, les quedan 13 millones (más los 2.8 de la room exception), y sólo un puesto en plantilla por llenar, el de tercer base (aunque en cualquier momento podrían cortar a Roy Devyn Marble o Dewayne Dedmon, con contratos no garantizados).

En el momento que Tobias Harris firme su contrato se esfumaran 8.4 millones del espacio salarial de Orlando, pero de momento, tienen presupuesto de sobra para seguir atentos al mercado o para hacer algún favor interesado a aquel equipo que quiera descabalgarse.

Payton/Oladipo/Gordon/Harris/Vucevic

Watson/Fournier/Hezonja/Frye/Smith

Marble/Harkless/Nicholson/Dedmon

Philadelphia 76ers

20.7 millones+2.8 millones (Room exception)

Algún verano empezarán a gastar todo el espacio salarial acumulado, pero no va a ser este. Tenían 36 millones para gastar (¡y eso que pagarán 12 millones este año a JaVale McGee!), y lo único que han hecho es absorber a Carl Landry, Jason Thompson y Nik Stauskas para que Sacramento pudiera blanquear dinero.

Todavía les quedan 20.7 millones (más la room exception) para gastar, y tan sólo 2 puestos libres en la plantilla, aunque los contratos no garantizados de Hollis Thompson y JaKarr Sampson corren peligro si fuera necesario, y los veteranos como Landry o Jason Thompson podrían ser cortados en cualquier momento.

Lo cierto es que hasta para ofrecerse como usureros van a tener competencia porque hay varios equipos con espacio, y poca intención para gastarlo. Una operación grande, de más de 15 millones, como la de Sacramento, tendrá que pasar por el Hinkie Bank, pero para cosas más de andar por casa, equipos como Orlando o Utah pueden hacer el mismo papel.

Observaremos con curiosidad si hacen algún movimiento por firmar un veterano, aunque sea pequeño.

Canaan/Stauskas/Covington/Noel/Okafor

Wroten/H.Thompson/Grant/Aldemir/Embiid

Sampson/Landry/J.Thompson

Phoenix Suns

9.4 millones

Cuando empezó el verano los Suns tenían unos 20 millones de espacio salarial, incluyendo la retención bajo el tope de Brandon Knight que les permitía renovarlo. Cuando llegaron a un acuerdo con Tyson Chandler, ese espacio (virtual) se redujo a 7 millones, y por eso mandaron 8.5 millones a Detroit en forma de Marcus Morris, Danny Granger y Reggie Bullock, para hacer ver a Aldridge que iban en serio a por él, y que, aunque con 14.3 millones no hubiese sido suficiente para traerle, eran capaces de crear hueco rápidamente.

Una vez que LMA dijo no, se quedaron con este espacio, del que han utilizado 5.5 millones en un contrato por un año a Mirza Teletovic, y nada más, ya que Ronnie Price ha llegado por el mínimo, y el contrato de Sonny Weems se puede acomodar en la room exception. 

Por tanto, ahora les quedan 9.4 millones para rellenar la última plaza (más, quizá, la de Jerel McNeal, con contrato no garantizado) de una plantilla bastante bien redondeada que de no utilizar, habrá hecho inútil el envío de jugadores a Detroit.

Bledsoe/Knight/Tucker/Morris/Chandler

Price/Goodwin/Booker/Teletovic/Len

McNeal/Weems/Warren/Leuer

Portland Trail Blazers

12.4 millones+2.8 millones (room exception)

La espantada de cuatro quintas partes de su quinteto titular dejaba a los Blazers un tremendo espacio salarial de 42.5 millones de dólares (ni los Sixers podían presumir de tanto), para acompañar a un núcleo joven con Damian Lillard, CJ McCollum, Meyers Leonard o Mason Plumlee, y hubiera subido a 46 millones si hubieran decidido cortar a Chris Kaman, con contrato parcialmente garantizado. El equipo, pese a todo el espacio no está precisamente vacío

Tras los acuerdos con Ed Davis y Al-Farouq Aminu, y firmando un contrato por encima del mínimo al jugador de segunda ronda Pat Connaughton que obtuvieron del traspaso con los Nets, para poder ofrecerle más de dos años, todavía les quedaban 28.4 millones, de los que han utilizado 16.4 para ofrecer el máximo al pívot de los Thunder Enes Kanter.

Si OKC igualara la oferta, les quedarían esos 28.4 millones más la room exception, para rellenar una plantilla con 10 contratos garantizados, más los de Allen Crabbe y Tim Frazier. Si los Thunder decidieran pasar del pívot, y este se fuera a Portland, los Blazers tendrían todavía 12.4+2.8 millones para rellenar un equipo tan corto de rotación exterior como sobrepoblado por dentro.

Lillard/McCollum/Aminu/¿Kanter?/Plumlee

Frazier/Crabbe/Henderson/Vonleh/Leonard

Connaughton/Davis/Kaman

Sacramento Kings

3.8 millones

A 1 de julio, el espacio salarial de Sacramento era de unos 9 millones más la room exception de 2.8. Esto podría haber sido suficiente para atraer a un Rajon Rondo que al final cobrará 9.5 millones de los Kings, pero el ansia por más les llevó a descargar a Landry, Thompson y Stauskas, con elección del Draft incluida, en Philadelphia, para subir el espacio hasta los 25.5 millones, y llamar a las puertas de Ellis y Matthews.

Al final, una grandísima parte de ese espacio de más lo han utilizado para fichar Kosta Koufos y Marco Belinelli y la room exception ha ido para Omri Casspi, al que no podían renovar por más de 1.4 millones al no tener derechos Bird. Caron Butler llegará por el mínimo de veteranos.

Les quedan todavía 3.8 millones de esos 25.5 para terminar de cerrar una plantilla con 10 contratos garantizados más los de Eric Moreland y David Stockton, a la que todavía le falta algún hombre alto de rotación.

Rondo/McLemore/Gay/Cousins/Cauley-Stein

Collison/Belinelli/Butler/Casspi/Koufos

Stockton/Moreland

San Antonio Spurs

Mínimo

Que San Antonio haya podido juntar ese plantillón, sacando de la chistera 19.7 millones para LaMarcus Aldridge, se ha logrado gracias a tres grandes líneas de actuación.

En primer lugar, al acabar sus contratos “baratos”, Kawhi Leonard y Danny Green sólo cuentan de cara a la masa salarial su retención bajo el tope, de 7.2 y 7.6 millones respectivamente. Esto le da a los Spurs 11.5 millones de espacio de más, la diferencia entre el primer año de los contratos firmados por estos y su retención bajo el tope. Esta situación ha sido clave para San Antonio, que ha podido negociar con Leonard y Green la cantidad que han creído conveniente, tanto como merecían, sabiendo que su impacto de cara al tope era limitado.

Y luego, que Duncan, Ginobili y West accedieran a firmar por precios por debajo del mercado ha sido providencial: 5.2 millones Tim, 2.8 de la room exception para Manu, y el mínimo para un David West que rechazó 12 millones garantizados en Indiana son rebajas de las que San Antonio se aprovechará.

Y en tercer lugar, con todo y con eso, aún han tenido que colocar a Splitter, en este caso en Atlanta a cambio de nada. Si hubieran fracasado con LaMarcus habrían tenido ese mismo espacio para encontrarle sustituto, pero San Antonio corrió el riesgo de dejar marchar a Tiago al principio del proceso.

Así los Spurs han hecho sitio a su nuevo 12, y además con esa subida final del tope hasta los 70 millones, han podido hacer un poquito de sitio al traspaso del contrato de Ray McCallum, y al de Boban Marjanovic, con los casi 3 millones que les quedaban de espacio salarial, además de no tener que decir adiós a Patty Mills para que los salarios cuadrasen.

Los Spurs ahora sólo tienen el mínimo para gastar, 12 jugadores en plantilla y necesitan más alas suplentes, la única parte de la rotación que les queda un poco corta.

Eso sí, se enfrentan a un problema: el impuesto de lujo. Cuando firmen los contratos de Leonard y Green por las cantidades pertinentes, se acaban los trucos, y San Antonio queda justo por encima de este límite. Con tres contratos mínimos de un año a veteranos más, estarían 2.9 millones por encima. Veremos si durante la temporada se deshacen de algún jugador por esta cuestión económica, porque la suma entre sueldo, impuesto, y lo que se deja de cobrar al estar por encima sobrepasa los 10 millones de dólares.

Parker/Green/Leonard/Aldridge/Duncan

Mills/Ginobili/Williams/West/Diaw

McCallum/Marjanovic

Toronto Raptors

2.8 millones (room exception)

Tras traspasar a Vasquez a Milwaukee, Toronto tenía un espacio salarial de 24.7 millones, pero decisiones importantes por delante en jugadores pendientes de renovar como Amir Johnson o Lou Williams. Tras la decepcionante salida de los Playoffs, los Raptors han decidido hacer limpia, y en lugar de renovar a sus propios agentes libres (ninguno está de vuelta) han decidido mirar fuera de la franquicia y ya han gastado todo el espacio en DeMarre Carroll, Cory Joseph, Bismack Biyombo y Luis Scola.

Les queda la room exception, 2.8 millones, para terminar de firmar los 3 jugadores que le faltan para completar la plantilla y, suponemos, dar más profundidad a su posición de escolta.

Lowry/DeRozan/Carroll/Patterson/Valanciunas

Joseph/Ross/Johnson/Scola/Biyombo

Wright/Caboclo/Nogueira

Utah Jazz

13.6 millones+2.8 millones (room exception)

Los Jazz podrían haber atraído a un jugador importante este verano con 19.5 millones de espacio salarial pero han preferido garantizar el contrato de Booker, renovar a Ingles, y hacer dos contrataciones en el caladero de la ACB (Pleiss y Neto), en lugar de intentar pescar un gran pez.

Siguen teniendo un gran espacio salarial, de 13.6 millones (menos lo que hayan gastado en Pleiss), más la room exception, que les permite fijarse en prácticamente cualquier agente libre en el mercado, pero ahora mismo tienen dos jugadores de más en la plantilla. Cuatro de los contratos no son garantizados, los de Cotton, Millsap, Johnson y Cooley, por lo que hay que esperar que más de uno de ellos no continúe en la franquicia.

Burke/Burks/Hayward/Favors/Gobert

Exum/Hood/Ingles/Booker/Lyles

Neto/Cotton/Millsap/Johnson/Cooley/Jerrett/Pleiss

Washington Wizards

1.5 millones (parte de la MLE)

Los Wizards estaban por encima del tope pero por debajo del impuesto de lujo y por tanto tenían la MLE completa (5.5 millones) y la bi-anual (2.1 millones) para gastar. 4 millones de la primera los han usado para firmar a Alan Anderson, y la segunda para traerse a Gary Neal, y además han aprovechado que tienen derechos Early Bird sobre Drew Gooden, por llevar dos temporadas allí, para poder ofrecerle un contrato por encima del mínimo.

Con todos estos contratos más el de Jared Dudley que llegó traspasado (utilizando la excepción que se creó cuando mandaron a Andre Miller a Sacramento), los Wizards se quedan a 3.7 millones de pagar impuesto de lujo, y a 7.7 del límite duro que no podrán superar durante toda la temporada por utilizar la MLE, pero con la plantilla ya completa por el momento.

Wall/Beal/Porter/Nene/Gortat

Sessions/Anderson/Dudley/Gooden/Humphries

Neal/Temple/Oubre/Webster/Blair

Creando los Sacramento CherryPickers

Esta mañana, leer las noticias NBA era sinónimo de llevarse una sorpresa. Los Kings destituyen… ¿AHORA a su entrenador?

Sí, Ranadivé y D’Alessandro se cobraban la pieza de Mike Malone, entre otras cosas, por “diferencias estilísticas”. El dueño y GM quieren jugar rápido, y Malone prefería ser un poco más… ¿clásico?, y en cuanto han podido, meningitis del jugador franquicia mediante, se lo han cargao. Y el problema no es sólo que quieran jugar rápido como los Suns o los Nuggets… los Kings están experimentando internamente para cambiar la manera en la que se juega al baloncesto profesional americano. Sin exagerar.

Para entenderlo tenemos que fijarnos en dos equipos de baloncesto underground. La primera experiencia de Vivek en el deporte de la canasta fue entrenar a un equipo de niñas, donde jugaba su hija, en el instituto. No iban sobradas de talento, así que Ranadivé, asesorado por la familia Craig (ex-jugador de NFL, y su hija, jugadora de NCAA), trató pensar fuera de lo establecido, e imponer reglas contra la corriente. Una: Redwood City presionaría todos los saques rivales, sin poner un defensa delante del balón, para poder ser 5 contra 4. Si el equipo rival lograba sacar, la siguiente misión era evitar que cruzaran la mitad de la pista en el tiempo reglamentario: presión a toda la cancha con dos-contra-uno’s. Se hinchaban a robar balones, meter canastas fáciles ante la confusión, y su estrategia hizo tanto ruido que el gigante Malcolm Gladwell le dedicó un señor artículo en la revista más pepi del mundo mundial, The New Yorker, y ahora a ver quien le quita la idea al tío de que no es un genio del deporte.

El otro caldo de cultivo de lo que podrían ser los nuevos Kings no está en Silicon Valley, sino en una universidad, un pequeño college en realidad, de Iowa. Allí, los Pioneers de Grinnell, llevan años jugando el baloncesto más rápido de la III División de la NCAA, y quién sabe si del mundo. Dirigidos por Dave Arseneault, hablar de up-tempo se queda demasiado corto (y lento) para lo que ellos hacen. El objeto de este entrenador era tirar 100 veces por partido, y para ello no escatimaba recursos: presión a toda cancha, órdenes de tirar antes de que pasen los 12 segundos de reloj, cargar con todo el equipo el rebote ofensivo, y cambiar quintetos completos cada dos minutos para que las piernas de sus jugadores estén frescas. ¿Recordáis el jugador que hace un par de años metió 138 puntos en un partido? Jack Taylor jugaba en Grinnell.

¿Y cuál es la conexión de Grinnell con los Kings? David Arseneault JR, hijo del entrenador de Grinnell, y antiguo jugador y asistente del college, lleva las riendas de los Reno Bighorns, el equipo que los Sacramento Kings tienen asociado en la D-League. Los Bighorns están tirando 111 veces por partido, y promediando 140 puntos. Eso es un 13% y un 18% respectivamente más que el segundo en cada categoría, los Rio Grande Valley Vipers, otro equipo probeta asociado nada menos que a Houston.

Lo de que los Kings querían jugar rápido echando hostias se lleva gestando (dos) años, lo que explica aún menos por qué pusieron el equipo en manos de Malone. Los Kings de hecho, han flotado la idea a Zach Lowe en su día, y hoy a Woj, de que hay intención de probar otra pirueta más, el más difícil todavía… ¡jugar cuatro contra cinco en defensa, dejando a un jugador de palomero en ataque!

Y ya sólo la posibildad de ver esto desboca nuestra imaginación. En primer lugar, poner los frenos: veo difícil hacerlo, y más aún que funcione. Los ataques NBA son muy sofisticados para atacar a un hombre menos, y los jugadores, muy talentosos para caer habitualmente en trampas de presión y dos-contra-uno.

Por otro lado, también son demasiado atléticos como para recuperar en defensa. No es lo mismo atacar de manera sorpresa, como hacen algunos jugadores en la Liga, que esperarlo posesión tras posesión. Si pusieras como regla mandar a tu último hombre siempre de vuelta contra los Palomero Kings en cuanto el tiro salga, podrías parar muchas de estas intentonas con éxito. Tengamos en cuenta que, primero, el tiro tiene que llegar al aro, lo que en suspensiones, no es un tiempo despreciable. Después hay que luchar por el rebote, o sacar desde línea de fondo. Y por último, que el balón cruce toda la pista. Estas tres tareas conllevan un tiempo mínimo de 3-4 segundos, lo suficiente para que un jugador regrese. Por supuesto, en alguna jugada lograrían batirle, y podría haber confusión entre quien es el encargado de bajar. La preocupación por regresar podría hacer que ese ataque rival actuara con precipitación. Y cómo y cuándo es mejor rebotear en ataque frente a los Kings obligaría a los equipos a desempolvar las estadísticas de SportsVU. ¿Pero serviría para meter más de lo que recibes?

Ese no es nuestro problema, y la cosa es que Ranadivé tienes ganas de probarlo. Y en esta vida, hasta que no le has dado un mordisco, no puedes saber si te gusta. Hay quien prefiere ahorrarse la dentallada porque sabe que no va a funcionar. Pero a un tío que se presentó en el MIT con 100$ y enfrentado al gobierno de su país, porque ese era su sueño, no se va a cortar.

Y aquí estamos nosotros para ayudarle. Construyamos juntos, los Sacramento CherryPickers

Pieza número uno – DeMarcus Cousins: El niño mimado, el jugador franquicia y si los Kings quieren jugar cuatro-contra-cinco en defensa, necesitan un protector del aro y reboteador, y pocos ocupan más espacio que Cousins.

Por supuesto, no es el pívot ideal para este sistema, pero ¿alguien se imagina a este equipo dejándole marchar? Si los Kings apostaran al 100% por esta bendita locura, lo normal sería que sí, que buscaran otro pívot más rápido, quizá incluso un ala-pívot reconvertido, y poner a Cousins en el mercado les podría conseguir a prácticamente cualquier jugador para esta misión (menos el perfecto, Anthony FUCKING Davis)

Tener a Cousins en nómina, además conllevaría otro problema. Si no está corriendo campo arriba, campo abajo, no tendrá oportunidades de anotar. Sería un arma principalmente defensiva, algo que su ego no llevaría muy bien, y sería difícil que tuviera compromiso en un lado si no va a recibir el balón en el otro. Pero… ¿si el palomero se quedara la jugada completa completa en el otro lado? ¿Podría ser Cousins ese jugador? Para empezar, ya tiene experiencia, al principio de su carrera pasaba más tiempo en la canasta contraria protestando al árbitro que en la suya. Por otro lado, es un objetivo grande para recibir pases, que tras atravesar la longitud completa de la pista, podrían llegar con poca precisión. Y su habilidad para postear le permitiría tener una ventaja para anotar aunque el rival llegara tiempo, a no ser que le mandaran al pívot de vuelta, con el desgaste que eso supone. De hecho, Cousins podría ser el jugador que te obligara a atacar a los 4 de Sacramento… con sólo otros cuatro.

El motivo principal para quedárselo es que si el experimento falla, y seamos francos, hasta Ranadivé tiene que saber que la probabilidad, aunque no sea nula, está en su contra, regalar a Cousins sería uno de los mayores ridículos de la historia de la Liga. Hasta un suicida tiene que tener Plan B.

Pieza número dos – Nik Stauskas Ey, no estoy seguro lo más mínimo que Stauskas vaya a ser titular en la NBA, pero tampoco de lo contrario. Poner a un jugador al que le cuesta defender cinco contra cinco, con un compañero menos en pista, no suena bien. Y lo cierto es que aunque no sea atlético, viene genial tener un triplista para apoyar a los atletas, porque la contra secundaria da lugar a muchas oportunidades de tiro tras pase según se llega. Pero mirad este vídeo sobre lo que fue la noche del Draft en las oficinas de Sacramento

Después de verlo, viajad conmigo al momento 6:41. Justo antes de dar por confirmado el nombre de Stauskas, Ranadivé tiene la cara amarilla, como si algo le hubiera sentado mal. ¿Mi teoría? Se ha hecho mucho daño al levantarse de la mesa. Por algún extraño motivo, Vivek tenía ganas de darle la “California Welcome” a Nik Rocks, y se la va a dar. No hay otro jugador más irremplazable en los Kings mientras Vivek mande.

Pieza número tres – Juanma López Iturriaga. Chris Mullin, out; el presentador de Inocente, Inocente, in.

Pieza número cuatro – Rajon Rondo Un palomero no es nadie sin un outlet pass. Pocos pasadores mejores y más precisos a larga distancia que Rondo

Por los cuernos de Belcebú.

Además, Rondo aporta dos cosas que serían imprescindibles, carga genial el rebote defensivo, y pocos jugadores emplean menos tiempo entre coger el rebote y enfilar la otra canasta como él. Y si los Kings defendieran con uno menos, habría que suponer un sistema semi-zonal. En él, la defensa consistiría más bien en entorpecer líneas de pase, causar caos, e ir por libre, cosas en las que es un maestro. Además, está en el mercado.

El problema con Rondo: el esfuerzo. Como estos Kings seguramente estarían mucho el TV nacional si esto funciona, y esto le permitiría acumular asistencias a cascoporro, primera y última misión en su vida, no habría problema. Vamos, D’Alessandro, tráetelo ya. Objetivo número uno.

Pieza número cinco – Josh Smith El oscuro objeto de deseo del equipo directivo de los Kings, y una de las razones por las que se empezó a gestar el divorcio MaloneD’AlessandroRanadivé.

Uno de los jugadores que más han caído en desgracia en toda la Liga, seguramente no encontraría otra situación mejor que los Palomero Kings. Rápido y atlético, check. Buen pasador, check, y cuanto más largo y claro este el pase mejor. Sistema caótico en defensa que le permitiría poner tapones volando desde la ayuda, check. No se puede tirar piedras de cinco metros a media pista, cinco contra cinco, ¡re-que-te-check!

Y otra de las razones por las que se le ha relacionado con los Kings desde hace un tiempo, junto a Rondo es su amistad común: antiguos compañeros de Oak Hill. De hecho, viendo lo perfectos que son estos dos jugadores para un sistema suicida, empieza a estar un poco más claro que hayan aparecido tantos rumores relacionándolos con los Kings. ¡RANADIVÉ SABÍA LO QUE HACÍA DESDE HACE MUCHO TIEMPO!

Luego recordamos lo de Rudy Gay, y se nos pasa.

Pieza número seis – George Karl Uno de los nombres que más han sonado en las últimas horas, porque hablar de juego rápido y caótico y banquillo, es decir George Karl. Además, por la hostia pasivo-agresiva que se lleva de Woj, que hoy nos contaba que GK ha estado intentando meterse en todos los huecos que se han ido abriendo, y los que no, a lo Bill Cosby, estaría dispuesto.

Lo de mezclar tanta personalidad complicada con un entrenador al que no le gustan las gilipolleces es el único motivo en contra. Pero para eso hemos puesto a Itu de enlace con la plantilla, unos chascarrillos, y solucionado.

Y lo más importante: fuera Ty Corbin. Es el único entrenador de la NBA al que si mandas a la panadería, en vez de una baguette, volvería con cinta de carrocero. Ese es el nivel.

Pieza número siete – Corey Brewer Hablar de palomero en la NBA, es hablar de Corey Brewer. Sus canastas a pase de Kevin Love fueron un exitazo de GIF’s y Vine’s a lo largo de la Liga, y no hay jugador más dispuesto a pillar a la defensa en fuera de juego. Perdón, desprevenida. Que aunque lo hayáis entendido todos, luego me llamáis futbolero, como si fuera el mayor pecado capital de la Historia.

El problema es que… ¡hay mercado por Corey Brewer! Primero Cleveland, que lógicamente quiere volverlo a juntar con Kevin Love (otro sueño húmedo de los Palomero Kings, pero fuera de mercado también), y que podría ponerle a defender escoltas, algo para lo que está mejor preparado que para enfrentarse a aleros. Y segundo, Houston, ya que Daryl Morey tiene una excepción de traspaso que le quema en las manos, y ha decidido que va a intentar que todo jugador de la Liga haya pasado por sus manos, en clara competencia a las Kardashian. Eso sí, antes del día 19, por si tiene que volver a traspasarlo, que uno no llega a hacerse con todos si los aguanta toda la temporada.

Pieza número ocho – Bojan Bodganovic No es especialmente rápido, pero pocos jugadores más inteligentes para saber cuándo correr en la clase media que él. Tiene la mentalidad para ello, puede servir de intermediario para dar la asistencia cuando el pase a toda la cancha sea tapado, y es más que capaz de meter el triple como trailer. En la NBA sólo juega bien en casa, pero bueno, eso nos soluciona 41 partidos.

Pieza número nueve – Cory Joseph El jugador más rápido y ¿obtenible? de San Antonio, y además puede compartir todos los secretillos del equipo que mejor interpreta el baloncesto en general, y la contra secundaria en particular.

Pieza número diez – Darren Collison Ya van tres bases, pero es que este ya lo tenemos en casa, es un Speedy de la vida (Gonzalez, no Claxton), y el sistema palomeril elimina su mayor debilidad: la pérdida botándose en su propio pie. Lo de la defensa si eso ya tal.

Pieza número once – Mason Plumlee Necesitamos más hombres altos, que encima son los que más rápidos se cansan, y Plumlee es un especimen hiperactivo al que Hollins tenía metido hasta hace nada en la perrera. Además, como le vamos a quitar a Rudy Gay, Cousins necesita otro compañero para recordar aquella vez que fue Campeón del Mundo.

Pieza número doce – Thomas Robinson …y no hay hombre alto más rápido que él. Portland no ha ejercido su opción el año que viene, así que básicamente lo han descartado de verano en adelante. No es que vaya a costar, qué sé yo… la quinta elección del Draft de 2012 justo por encima de Lillard, Barnes, Ross y Drummond.

 

Pieza número trece – Víctor Claver Si me encontráis otro jugador que no entre en los planes de su equipo con más potencial, capacidad atlética y de pase, y que se lo fuera a pasar mejor jugando rápido que él en la Liga, me lo decís. Y vendría en el pack Robinson. Claver ha nacido para jugar en los Palomero Kings

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Pieza número catorce – Derrick Williams Porque se supone que era atlético y no nos darían por él ni unas Lay’s al punto de sal. Nos lo comemos con patatas (chiste no intencionado).

Pieza número quince – Sim Bhullar Porque mantener en un equipo de D-League en el que te chuscas 111 tiros por partido a un tío de 2.26 metros y 160 kilos, es porque has descubierto algo que el resto de los mortales no alcanzamos a comprender todavía, pero que algún día será revelado ante nosotros. Bhullar, estás dentro.

Pues eso: cambiamos a McLemore (con todo el dolor de mi corazón, porque está jugando bien, pero hay que dar para recibir, y no hay mejor activo en este equipo), Gay (esto me recuerda que a lo mejor no hay que dar para recibir), Thompson, Landry y compañía, por Rondo, Josh Smith, Brewer, Bogdanovic et al, llamamos a Karl, le montamos un salón de cartón-piedra a Itu para que comente la jugada con Vivek y Shaq… y a campeonar, señores

Cosas en las que estaba muy equivocado

Tras dos semanas, ya es momento de reconocer que hay una serie de cosas en las que uno se ha equivocado en la previa de la temporada. Y como rectificar es de sabios, grandes jugadores, y personas que nos hacemos querer pasar por lo primero… ¡allá vamos!

Bueno, todavía no. Primero, recordar que hoy hemos lanzado nuestro spin-off zapatillil: El Calzador de La Crónica. Si te va ese rollo, échale un ojo, y ponlo en Favoritos, porque es un imprescindible.

Ahora sí.

Los Kings están vivos, ¡vivan los Kings!

Aunque perdieran anoche contra los Thunder B, en el camino al 5-2 los Kings ya se han pasado por la piedra a los Blazers, los Clippers en Los Angeles, los Suns en Phoenix y a (lo que queda de) los Nuggets en Denver, en el segundo partido de un back-to-back.

McLemore, Gay, Thompson y Cousins han pasado de perder de 6.5 puntos por cada 100 posesiones los más de 350 minutos que estuvieron el año pasado en pista, a ganar de 12.2 en los poco más de 100 minutos este. Un cambio de 18.7 puntos por 100 tras sustituir a Isaiah Thomas, por un jugador al que Mike James mandó a la suplencia hace sólo dos años.

En Sacramento casi todo permanece aparentemente igual. Cuatro de los cinco titulares, más Landry y Evans desde el banquillo, y Mike Malone como coach, repiten del año pasado. Esta continuidad, unida al hecho de que unos cuantos bases All-Star o casi han desfilado frente a los Kings sin descarnarlos, y las quejas de los jugadores de Sacramento antes de la temporada sobre lo chupón que IT era, hacen crecer la figura de Darren Collison, simplemente por ser el elemento diferente más reconocible.

La cosa es, que el quinteto titular de los Kings, está anotando peor (97.9 puntos por 100), a como lo hacía el año pasado con el nuevo base de los Suns (102.6), y tanta historia pre-temporada sobre como el equipo pasaría más y mejor se ha quedado en nada: el quinteto sólo ha tenido circulación fluida en momentos muy puntuales. La diferencia en realidad está en los 25.8 puntos por centenar menos que reciben. Si piensas que esto es sostenible a semejante escala y/o culpa y producto de Darren Collison, tengo unas preferentes que venderte.

Michael Malone es un entrenador cuyo punto fuerte es preparar un equipo defensivamente, y pese a que ha tardado un año, parece que está camino de lograrlo. No hizo caso a la propuesta de su propietario de jugar con 4 jugadores en defensa, y dejar a uno de palomero en ataque, y en su lugar decidió continuar donde lo dejó el año pasado, con el esquema conservador en el que los hombres altos esperan los bloqueos cerca de la pintura, que se está imponiendo en la Liga.

Y es que lo de los Kings hasta ahora es una cuestión de esfuerzo y desarollo interno, no de cambio en la filosofía.

Siguen mandando jugadores al rebote ofensivo, manteniéndose al igual que la temporada pasada como el 4º equipo que más porcentaje de rebotes en ataque coge, y permitiendo aproximadamente el mismo número de contras. Como si de brujería se tratase, durante estos siete partidos, promedian el mismo número de pérdidas rivales (13.9) y tiros libres en contra (26.7) que el pasado año, ambas entre las marcas más mediocres de la Liga. Están permitiendo más triples desde las esquinas que el año pasado y ya no son el equipo que menos tiros por partido recibe cerca del aro… ¿Cómo lo hacen entonces?

Estando más cerca de la acción. La semana pasada, la NBA sacaba nuevas estadísticas sobre los tiros lanzados: defensor más cercano, distancia de este, número de botes antes del tiro… No he tenido el tiempo y las herramientas de rebuscar mucho entre estos datos, pero un adelanto: sólo los Knicks defendieron un menor número de tiros totales con un defensor a un metro o menos del tirador que Sacramento.

Este año están sobre la mitad de la tabla, habiendo defendido a un metro o menos en 7 partidos, los mismos tiros que defendieron el año pasado en 8 (¡Los Kings, esta semana con un 15% de defensa más!)

La suma de un año más de Cousins y Thompson jugando juntos, tener a Rudy Gay involucrado desde el principio en los entrenamientos y reglas de Malone, McLemore que ya no es un novato, y Darren Collison que defiende más el hombre que la línea de pase a diferencia de Thomas, son pequeñas cosas, que unidas a un poco de aleatoriedad, han dado alas a una defensa que ya no se despista tanto.

Y el propósito de enmienda de Cousins es fundamental en defensa. Olvidaos de si hace o no cinco técnicas (no lleva ninguna, por cierto): que no se quede a protestar en campo contrario cada vez que un ataque no sale a su gusto, y llegue tarde y mal, o fuera de tiempo, a defender, es muy importante para este equipo. Cuando está en su posición, los Kings saben que pueden ayudar menos, lo que acaba siendo más. Si tienes un protector del aro legítimo en cada posesión, algo en lo que DeMarcus se ha terminado de convertir este año, tu defensa puede ser más simple y efectiva.

Y sobre Cousins, en ataque… pues no está haciendo nada que no hiciera el año pasado. Saca alguna falta más y el respeto que se ha ganado para cobrarse esos pitidos a favor extra, también está ayudando a que tenga que protestar menos, enñazando con lo anterior. Pero es prácticamente el mismo jugador que el pasado año en ese lado de la pista. Simplemente, no estábamos prestando atención.

Los Cavs dominarán la Liga desde el primer día

Un momento, un momento. Está predicción no es mía. Crecer cuesta, y a quien no haya sufrido al principio, es la excepción. La sorpresa será como sigan pasando las semanas y sigan siendo mediocres.

Los Mavs no son un aspirante

En octubre veía a Dallas como un gran equipo, candidato a dar mucha guerra, pero un escalón por debajo de los 6 mejores. Dieron una gran imagen pese a caer en San Antonio, y tras deshacerse de Utah, New Orleans y Boston con precisión quirúrgica, parecía que nos habíamos equivocado: Dallas estaba jugando, junto a Golden State, el mejor baloncesto del Oeste, con mejor pinta incluso que los imbatidos Memphis y Houston. Ahora, dos derrotas después, frente a Portland y Miami, hay que repensarse esta afirmación.

¡Porque así es está época! Nada mejor que las dos primeras semanas de competición para sobrerreaccionar a cualquier cosa. El ataque de los Mavs es el mejor de la Liga por 100 posesiones hasta ahora, y esto no es nuevo: ya fueron el mejor equipo tras el parón del All-Star la pasada campaña. El problema es que este equipo tiene la quinta peor defensa de la Liga, y de continuar así la cosa, no pinta nada bien para las aspiraciones de los de Mark From Cuba.

Pero los fallos se corregirán con la disciplina, el tiempo (el equipo ha cambiado a tres de sus cinco titulares) o una mayor atención al esfuerzo (los Playoffs son otra cosa). Tyson Chandler está intimidando como la última vez que estuvo en este equipo, y con una defensa como la suya en la pintura, los Mavs no tendrían que estar en esta posición. Pero el perímetro está concediendo muchas oportunidades, dejan sin defender demasiados tiros, y es una impresión personal, que pese a que los números reboteadores de Chandler en defensa se mantegan en línea con los de otros años, está descuidando el trabajo en este aspecto, y los rivales tienen muchas segundas oportunidades frente a Dallas.

Pero al igual que a Cleveland, con la cuarta peor defensa, nos equivocamos: este equipo puede aspirar a todo. Y quizá deberíamos dárselo también a Memphis, aunque en este caso, su problema, es el contrario. Ni con Marc como anotador a tiempo completo.

Los Lakers son una puta banda, especialmente en defensa

Humm… esa predicción parece correcta. Un minuto de silencio por el limbo al que van a ir las felaciones prometidas si llegaban a las 47 victorias. Una pregunta, ¿Nash también tendría derecho a una Peter Pan? ¿Estará esperando oficialmente a las 36 derrotas para retirarse?

Los Celtics son entretenidísimos…

…y hasta aquí podemos leer. Pequeño resumen de lo que ha sido este inicio de temporada en Boston.

  • Ganan a los Nets acumulando una ventaja máxima de 29
  • Pierden en Houston, llegando a estar 26 abajo en el marcador
  • En Dallas van perdiendo de 31… pero se ponen a 1 a falta de 39 segundos
  • Pierden con Toronto y ganan a Indiana en casa, en partidos igualados hasta el final
  • Y se llevan una victoria de Chicago sin Rajon Rondo ni Marcus Smart.

Van 3-3, pero han jugado contra 6 equipos de Playoffs, 5 de los cuales tienen pinta de repetir este año. Tienen el 7º mejor ataque de la Liga pese a estar metiendo sólo el 30.7% de sus triples. Son un equipo voraz en rebote en ataque (1º en la Liga, y con margen), y en defensa (5º), pese a su fragilidad interior, y lo fácil que el rival les anota en la pintura. Si alguien sabe qué va a pasar en su próximo partido, que lo diga, porque yo no tengo la más mínima pista.

Han pasado de la mitad de la tabla en ritmo a ser cuartos: Brad Stevens se ha soltado el pelo a lo Olynyk, ha dejado el micro-control obsesivo a un lado, y a cambio ha conseguido que la chavalada juegue con intensidad y agresividad, sea cual sea el resultado.

Sigue probando con la rotación y los emparejamientos, y ya ha puesto en pista nuestro experimento pre-temporada favorito: el SmartBradleyRondo, que, como era de esperar, ha causado estragos en el rival, y para muestra los 17 puntos tras pérdida que han conseguido en tan solo 28 minutos. 16 equipos no promedian eso por partido. Además, puedes esperar encontrarte a Jeff Green defendiendo a cualquier jugador en cualquier posesión. ¿Isaiah Canaan? ¿Dirk Nowtizki? No problem, puede con todo.

Tienen demasiados puntos débiles todavía, y no son un gran equipo en absoluto, pero si continúa este nivel de esfuerzo y acierto en lo que saben hacer bien, su candidatura a Playoffs no parece una quimera. Eso sí, la baja de Smart, jugador que salta de la pantalla, hace daño a su atractivo a corto plazo.

…y hablando de tres “bases”

Contadme entre aquellos que pensaban que Jeff Hornacek no tendría las pelotas de utilizar a Goran Dragic, Eric Bledsoe e Isaiah Thomas de manera rutinaria, pese a hacerlo en pretemporada. Pues el estreno fue al segundo partido, en un final apretado contra los Spurs, y ya van 5 enfrentamientos en los que los usa (aunque sólo 14 minutos en total).

Y eso es, porque pese a la premiere fuera un éxito de crítica y público, Utah aprovechó para bajar los humos bajando rebotes. Así que, y en vista de que vuelve a ser ocasional… el jurado todavía no ha decidido en esta.

La devaluación de Rudy Gay

Rudy Gay

Cuenta la leyenda que Rudy Gay tenía todas las papeletas para ser un jugador desequilibrante, uno de esos que se llaman franquicia, pero que con el tiempo simplemente se ha convertido en un jugador que los equipos traspasan pensando en huecos salariales o en futuros movimientos, pero vamos a irnos un poco más atrás.

Cuando Gay llegó a la liga como 8a selección del Draft del 2006, el mismo que vio como Andrea Bargnani se llevaba el número 1 y un mito como Adam Morrison era drafteado por Jordan y sus Bobcats en la 3a posición (el 2 fue LaMarcus Aldridge), de la mano de Houston y que poco después se fue traspasado a los Grizzlies a cambio de Battier y con Swift en el pack, poca gente creo que se esperaba el potencial que iba a dar este jugador. Ya en su año rookie quedó 3o en las votaciones, demostrando que ahí había un pequeño diamante por pulir y que poco a poco se iba a ir ganando la confianza de todos en la franquicia de la tierra de Elvis.

En su segunda temporada, ya empezó a despuntar de forma más sobresaliente, con una media de 20.1 puntos por partido y una notoriedad en los Grizzlies que se vio acentuada cuando los de Memphis hicieron ese famoso trade con Lakers que llevaba al mayor de los Gasol a LA. Era el momento de Gay.

Pero esa segunda temporada fue una especie de espejismo, ya que nunca más llego a las dos docenas de puntos por partido de media quedándose siempre a las puertas, pero sin nunca romper esa barrera de los 20. Además, las voces internas del vestuario de los Grizzlies empezaban a hablar de un Rudy que empezaba a tirar demasiado, a tener mucho el balón, en definitiva, a jugarse muchas mandarinas sin venir a cuento. Aquí empezó a surgir su fama de tirador poco efectivo, es decir, aquel que tira mucho de 2 en largas distancias.

A partir de aquí una historia que a todos más o menos nos es ya conocida, es decir, Grizzlies prescinden del jugador que más balón acaparaba en un movimiento, en un movimiento que se criticó mucho a la inexperiencia de la gente de Grizzlies, en especial al ex-ESPN John Hollinger, pero que poco tiempo pasó para que esas voces se callaran solas. No hay que olvidar, que en el momento en que Gay abandonó la franquicia de Tennesse para irse más allá de la frontera norte de los Estados Unidos, los Grizzlies empezaron a convertirse en uno de los equipos más potentes de las conferencia Oeste (bueno, a ser más todavía, tampoco vamos a echarle todas las culpas a él…), con un Zach Randolph y Marc Gasol que emergieron cual Leviatán del océano para demostrar que su juego interior y su defensa podía subir por si sola a la franquicia de los ositos.

Rudy Gay

En Toronto por el contrario se encontraban con un jugador ‘franquicia’, un jugador al cual pasarle el balón en los momentos finales, unos momentos en los cuales Rudy Gay es de lo mejorcito de la liga, un jugador el cual iba a disfrutar en el equipo de los Raptors de ese protagonismo que empezaba a carecer en Grizzlies. Y no lo hizo nada mal, en los 33 partidos que disputó en Toronto en la pasada temporada, promedió sus 19.4 puntos por partido, es decir, la media de su carrera de quedarse siempre a las puertas de los 20ppp y cogiendo más rebotes que nunca, otra señal más de todo lo que abarcaba.

Este verano en Raptors entró un hombre fuerte, un GM de esos que no le tiembla la mano y con la misión de limpiarlo todo para o bien darle el equipo a los jovenes o bien buscar a ese canadiense que todo el mundo dice que será no.1 y que por lo cual toca sacar los tanques a la calle (you know what I mean…). Masai Ujiri empezó a llamar a todo GM viviente, recordemos el ultra mega contrato (que firmó en su día con Grizzlies a razón de 82 millones en 5 años…) al cual todavía queda este año, contrato  y otro opcional…opción del jugador, con lo cual el devolver a Gay a territorio americano era casi una misión imposible. Pero ahí están los Kings, con un front office nuevo y con un discípulo de Ujiri como GM al cual pues seguramente debía algún favor, con lo cual, entre las ganas de agradar de los nuevos propietarios a base de nombres y los factores ocultos y que desconocemos, Rudy Gay ha ido a parar a los Kings, en un movimiento claramente hecho para dejar hueco y también para llamar a los tanques para que controlen la frontera. Apuntar que no es que este año en los 18 partidos que ha llegado a jugar en Toronto lo haya hecho mal, para nada, ya que ha promediado sus números habituales de 19.algo puntos por partido, vamos, que estaba siendo el mismo RG de siempre, pero…

Así que ese jugador con un número alto del Draft y que en sus dos primeras temporadas deslumbró a todos con un porvenir más que prometedor se ha convertido en un buen jugador, un anotador puro y duro, pero también (debido a su contrato) en una moneda de cambio para reconstrucciones, huecos salariales y demás, con una clara devaluación de un jugador que no es para nada un mal jugador, pero que nunca ha llegado a ese estatus de super estrella, de All-Star, de esos 20 ppp durante varias temporadas y esa fiabilidad para echarse un equipo, una franquicia a sus espaldas y decir: “Este equipo es el mio“, no, ese no es Rudy Gay y veremos a ver cuantos equipos más recorre durante su carrera haciendo sus 19 puntos por partido…

 

Avance de temporada 2013-2014: Sacramento Kings

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

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Los Kings llevan 5 años sin alcanzar las 30 victorias, y un par de ellos más, desde que se fue Adelman, sin llegar a Playoffs. Sólo los Wolves llevan más tiempo sin clasificarse para las eliminatorias por el título, y este año lo tienen mucho más fácil a priori que estos Kings que dan la bienvenida a un nuevo entrenador, Mike Malone (asistente en media Liga, el último lugar por el que pasó fue Golden State), después de que MusselmanTheus, Westphal y Smart no funcionaran.

En estos 7 años metidos en la Lotería del Draft, no han aprovechado mucho el talento, ya que sólo conservan a Cousins, Thompson, Fredette y la elección de este año, McLemore. Aunque la explosión de un par de jugadores les podría poner cerca, pinta a otro año de sufrimiento y bastantes más derrotas que victorias. Ahora que su situación institucional ha sido normalizada, cambiando a los dañinos Maloof por Ranadivé, veremos si algo empieza a cambiar también en lo deportivo.

  • Radiografía de los Kings

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Espejismo ofensivo

De un año desastroso, se puede sacar algún motivo para el optimismo: tras el All-Star, los Kings fueron el 7º mejor equipo en ataque de la Liga. Aún así, su diferencial fue negativo, con la 25ª defensa en ese periodo, y un récord de 9-19, bastante peor de lo que podíamos esperar. De hecho, los Kings perdieron un mayor porcentaje de partidos en la segunda parte del año, pese a reducir la diferencia con sus rivales de 7.8 puntos por 100 posesiones a 1.5, un extraño y curioso hecho.

Marcus Thornton (candidato legítimo a Sexto Hombre del Año, porque él ocupó ese lugar verdaderamente en la rotación) e Isaiah Thomas, se convirtieron en máquinas de hacer puntos, anotando 14.6 por partido con un 60.4% de porcentaje de tiro verdadero el primero, y 17.3 puntos en 60.3 TS% el segundo. Durante la primera fase del año, entre los dos sólo aportaron 23.6 (con algo menos de tiempo de juego y peores porcentajes), pero la defensa no mejoró un ápice, y los Kings no tradujeron más anotación en victorias.

En cuanto a personal, Isaiah Thomas produjo más como ya hemos dicho, porque pasó de jugar 24.8 minutos a 30.6 por partido (aunque su subida en tiempo en pista fue algo previa al ecuador que marcamos), Tyreke Evans sólo se perdió un partido tras no estar en 16 antes del All-Star, y el cambio con Houston que hizo que Patrick Patterson, cogiera el sitio de Thomas Robinson y James Johnson, y trajo a Toney Douglas para mejorar en defensa sin desmerecer en ataque a Aaron Brooks (lo que dice poco de él), fue alrededor de esa fecha.

Y fueron estas incorporaciones las que reforzaron el juego del banquillo, porque el quinteto titular fue superado de la misma forma en la primera mitad del año que en la segunda, y fueron los suplentes los que recortaron parte de la diferencia. Douglas, Thornton, Patterson y Hayes parcheaban algunas deficiencias de la unidad de inicio aquí y allá, y explican parte de la insuficiente mejora.

De cara a este año, nos volvemos a encontrar con un equipo con mucho especialista: jugadores que saben hacer algo bien, pero con carencias difíciles de tapar en conjunto, sobre todo en defensa, donde vienen de ser el segundo peor equipo de la Liga, sólo superado en futilidad por Charlotte.

Y aunque haya una acuciante falta de condiciones individuales para rendir en esa parte del campo, Smart no hizo un buen trabajo, en un equipo que era habitual ver perdido y descoordinado, y que ni siquiera parecía tener un plan. Clifford y Charlotte fracasaron porque intentaron poner en marcha una idea un tanto extremista, que los rivales reconocieron y explotaron, pero las reglas parecían claras. Con Portland o New Orleans sucedía algo parecido, tenían la forma de la defensas más o menos clara, pero quizá fue un error aplicarlas con un personal que no estaba preparado, y no logró aprovechar lo que tenían que ser los puntos fuertes de sus propuestas. Sacramento se comportó más bien como el otro equipo del Top 5 inverso: Cleveland, variando la cobertura y el enfoque casi jugada a jugada.

Mike Malone vendrá pensando en no permitir esto, y su fama le precede, habiendo sido asistente defensivo en tres equipos que mejoraron una barbaridad en defensa tras su llegada (y algún cambio de personal): los Warriors del año pasado, los Hornets en 2011 y Cleveland en 2007. No sabemos si tendrá mucho éxito, porque los mimbres son los que son, y están un poco hechos polvo. Pero no esperamos, ni más ni menos, que un equipo ordenado, que parezca que sabe lo que hace.

  • A ver cómo se apañan…

En la NBA es más sencillo encontrar buenos jugadores en ataque que en defensa. El baloncesto es un deporte en el que es más difícil anotar que tratar de impedirlo, y es precisamente para lo que se necesita un talento especial: prácticamente cualquier persona con el tamaño adecuado, que haya sido entrenada en los fundamentos más básicos y sea capaz de correr, puede al menos molestar al rival; lo de meter puntos, penetrar, pasar… es otra cosa.

Pero una balanza tan descompensada como la del perímetro de Sacramento, es bastante difícil de conseguir. Isaiah Thomas es el jugador más bajito de la Liga, Greivis Vasquez, con su 1.98 es el base más alto, pero a la vez, seguramente, el más lento. Marcus Thornton es algo pequeño para la posición de escolta, pero su trabajo defensivo es horrible. Jimmer Fredette es definitivamente muy pequeño para la posición de escolta y su trabajo defensivo es horrible. Y este año da un poco igual cómo son McLemore y McCallum, porque todos los novatos, hasta aquellos que acaban conviertiéndose en ases defensivos, lo hacen fatal en su primer año.

Jimmer (41.7% en triples, no puede defender pero la mete cuando quiere, a ver si cae en algún equipo que pueda taparle para por lo menos hacer carrera en una rotación) y Marcus (que fue traspasado de New Orleans a Sacramento mientras Mike Malone estaba allí) fueron dos de los cinco peores jugadores de la Liga en defensa según RAPM, y tanto Greivis como Isaiah costaron más de 2 puntos por 100 posesiones a su equipo en esa parte del campo según está herramienta. No hay ninguna duda de que el perímetro de los Kings puede anotar, pero en defensa, eso va a ser la Boda Roja.

Aunque personalmente veo más desequilibrante (y joven) a Thomas, creo que Vásquez tiene un papel de titular casi asegurado porque es el único del grupo con una mentalidad de pase en un equipo, que sin Tyreke Evans se ha quedado sin un creador efectivo en ninguna otra posición exterior (John Salmons nunca acabó de serlo y está ya rodando cuesta abajo). El venezolano fue el jugador que más asistencias dio en la NBA la temporada pasada, y Mike Malone, que quiere implementar un sistema con mayor movimiento de balón, y solidaridad entre compañeros (los Kings fueron uno de los equipos que más aclarados utilizaron el pasado año) debería empezar con él.

Aunque no es nada seguro ni mucho menos. Malone ha dicho que su ataque será “defender, rebotear y correr” y las dos primeras, no, pero los Kings el año pasado consiguieron muchos puntos fáciles saliendo al contraataque, y sin pérdidas, ni errores estúpidos: fueron un equipo eficiente en transición… con Thomas. Se hace más difícil imaginar a Sacramento a la carrera con Vásquez, y esa es la debilidad que puede atacar Isaiah. Pero por otro lado, el entrenador también habla de rebotear, y los Kings fueron el peor equipo de la Liga en el tablero defensivo, y en esa tarea, Greivis es mucho más.

Aún así, tendría muchas dudas en este puesto y trataría de fomentar la competencia. Soy algo escéptico con un Vásquez que creo que se aprovechó de un sistema y un personal muy concreto y apropiado para destacar estadísticamente. Compartió cancha con el mejor tirador entre los hombres altos de la Liga para un base pasador, Ryan Anderson (no nos olvidamos de Nowitzki, pero se perdió muchos partidos, y además, Dirk puede crear su propio lanzamiento, y genera más opciones de bote) y me hace sospechar bastante que los 5 partidos en los que fue titular Brian Roberts, novato no drafteado de 27 años, diera 50 asistencias. Además, los por entonces Hornets estuvieron entre los 10 equipos que menos dieron proporcionalmente, y apenas hubo diferencia (3 puntos porcentuales, 5 puestos del ránking) entre que Greivis estuviera o no en pista. Vásquez también mejoró en tareas de anotación y de tiro de 3, pero su candidatura al premio de “Jugador más mejorado” y sus galones de titular se basan en esas 9 temblorosas asistencias por partido.

Pero partiendo de que Malone saldrá con él, y dejando mis dudas sobre reputaciones aparte, el problema es con quién le juntan, ya que todas las posibilidades dejan a los Kings en desventaja.

La opción de utilizar a Isaiah como 2 junto a Greivis no parece mala, pero no es tan bonito como parece a primera vista. Hasta cierto punto, el venezolano puede defender escoltas, y Thomas coger a los bases, pero el equipo rival también haría este cambio seguramente en la otra zona del campo, y Vásquez tiene problemas cuando es defendido por jugadores más grandes, que le tapan más fácilmente las líneas de pase y le hacen más difícil anotar cerca del aro cuando elige penetrar. Y por otro lado, Thomas es un anotador tras bote, utiliza su crossover, su rapidez y su control de la pelota para crear las oportunidades, y no está acostumbrado al papel de correr por los bloqueos y tirar tras pase. No es que lo haga mal (mete 1.17 puntos por jugada cuando recibe el balón, y un 40% desde la línea de 3), pero sería desperdiciar una buena parte de su talento, y si sólo necesitas un tirador acompañante, quizá puedas buscar otra opción con menos talento que Thomas, pero más sacrificado en defensa (y lo tendrías que buscar fuera de esta plantilla, por cierto). Y el Greivis anotador está en una situación similar: fue el quinto jugador, tras Paul, Rondo, Westbrook y Wall que mayor porcentaje de canastas metió sin asistencias.

Soltar ya a McLemore al ruedo, que tiene el perfil de futuro jugador 3D, y que vaya conociendo el ritmo de la NBA y los matices de la defensa colectiva es la opción de futuro, que supongo que este equipo, no muy preocupado por ganar todavía, es la que acabará ejerciendo. Salvo que Malone se enamore de otro jugador o el novato decepcione durante el periodo de entrenamientos, la ventaja la tiene él. Y eso significaría que Isaiah Thomas y Marcus Thornton serían la pareja desde el banquillo, e inmediatamente estaríamos hablando de una de las segundas unidades más divertidas de la Liga, aunque la completen con tres jugadores de cartón-piedra.

Todo apunta a que el perímetro de los Kings cambiará, pero sus problemas defensivos continuarán, al igual que el año anterior. Malone quiere poner énfasis en la retaguardia esta temporada, y tal vez el cuerpo técnico fuera una parte del problema, y ahora de la solución. Pero no esperaría muchas cosas de cualquier pareja que salga de aquí

  • El efecto dominó

Con la situación de perímetro que ya hemos comentado, me temo que el recién fichado Luc Richard Mbah a Moute tiene ventaja para afianzarse como el alero titular esta temporada, aunque Salmons le disputará los minutos. LRMAM viene de una temporada miserable en cuanto a anotación, y no es capaz de abrir el campo (sólo intentó 37 triples el año pasado, y eso es más que en sus 4 primeras temporadas  juntas), ni siquiera, de anotar a media distancia (30.5% de acierto en este tipo de lanzamientos). Sus únicos argumentos para anotar son los cortes en jugadas rotas, las ocasiones tras rebote ofensivo (de los que cada vez ha ido cogiendo menos), el juego de espaldas cuando el alero rival es bajo o le emparejan con alguien que esté en desventaja de altura con él (no es un gran anotador posteando, pero es un poco flopper y saca la falta), y la salida en transición (que pintaría mejor al lado de Thomas, y no de Vásquez). Pero es un jugador que deja huella en defensa, en un quinteto que hace aguas por todos lados en este aspecto.

¿Y será esto suficiente y conveniente? ¿Cuánto impacto puede tener un único magnífico defensor desde el puesto de alero? ¿No serán los Kings un equipo condenado a naufragar, al que le vendría mejor una huida hacia delante y un intercambio de golpes? Aquí es donde entraría en juego Salmons. Sin las condiciones de Mbah a Moute, es correcto defendiendo, seguramente, ni da ni quita en esa zona del campo, y puede ayudar en algún momento defendiendo a un escolta, mientras que Luc tira más hacia arriba, a enfrentarse a ala-pivots si cambia de posición. John tiene un tiro de tres respetable, puede poner un poco la pelota en el suelo, y pasar. Tras un miserable 2012, se recuperó un poco la pasada campaña, y eso le ha servido para entender en qué punto de su carrera se encuentra, y tras ser un jugador más bien egoísta durante sus mejores años, ahora comprende su rol de secundario.

Las dos opciones de este equipo (y la tercera y poco deseable, Travis Outlaw) están muy lejos de ser óptimas, y plantean tantos problemas como parecen resolver, tónica general de esta plantilla. Un trabajo duro para Malone.

  • Same ol’, same ol’

El puesto de ala-pívot, en el que ya se presagiaba una dura competición este año entre Jason Thompson y Patrick Patterson, será un polvorín con la llegada de Carl Landry. Y como no podría ser de otra manera en estos Kings, los tres son jugadores de corte más bien ofensivo.

Operan y se sienten cómodos en diferentes zonas del campo, por ejemplo, Patterson juega mejor cuanto más lejos de la canasta está, y tiene trazas de alero, tanto en defensa como en ataque, y a Thompson le sucede al contrario, pero con el aro y un juego más cercano al del pívot tradicional, aunque este año se atrevió muchísimo más con la media distancia (de tirar el 17% de sus tiros desde allí, al 33%, casi el doble) y es bastante efectivo desde las líneas de fondo, donde tiene buenos porcentajes (especialmente en la derecha, un 55%).

Carl Landry, que regresa al equipo donde pasó un par de medias temporadas, tras compartir destino con Malone el año pasado, y es la opción intermedia y aparentemente superior tras ver lo bien que funcionó en Golden State, pero su carrera, para bien y mal, está construida saliendo desde el banquillo. Landry en cuanto a espacio, es la opción intermedia, con un juego en el que utiliza mucho la media distancia para tirar (es una válvula de aire desde la línea de fondo derecha) y también para enfrentarse cara a cara al defensor y llevarle hasta el aro con su bote, sacando una grandísima cantidad de faltas.

Como al equipo no le falta anotación, y ninguna de las otras opciones tiene problemas para meterla, creo que Landry seguirá en su rol de suplente (no es que al banquillo le falten puntos tampoco, me temo que no fue el fichaje más inteligente que podía haber hecho Sacramento, pero… son los Kings) y entre Patterson y Thompson se jugarán las castañas de la titularidad… y la posibilidad de caer en la rotación si no la consiguen. Patrick es la opción con más potencial por edad (3 años más joven) y posibilidades (si sigue desarrollando el tiro de 3 afianzándose como ala-pívot será un jugador interesante), pero Thompson es la consistencia personificada, y hace al equipo más grande, fuerte y potente en defensa y en el rebote, donde sin ser suficiente su contribución, es el mejor de los tres, algo que Malone perseguirá de primeras.

La decisión podría estar interconectada con la del puesto de alero, con Patterson complementando mejor a Mbah a Moute y viceversa, y SalmonsThompson por otro lado. Si Patrick fuera el elegido, Jason siempre podría hacerse con los minutos de pívot suplente, a disputar con el muy pequeño pero aguerrido defensor, y cada vez más unidimensional Chuck Hayes. En todo caso, como pasa en el resto de posiciones de la plantilla, los Kings tienen muchos jugadores de rotación que se solapan, pero pocos que justifican sin dudas ser titulares a estas alturas, y los que lo hacen tienen claros problemas (DEFENSA por lo general) que necesitan ser complementados. Quitando al indiscutible jugador franquicia, creo que se podrían hacer dos quintetos diferentes con el resto de Kings entre los que sería difícil escoger cuál es mejor. ¿Podéis asegurarme, qué, por ejemplo, GreivisMcLemoreSalmonsLandry Hayes es manifiestamente superior a  ThomasThorntonMbah a MoutePatterson Thompson? Mezclad las piezas como queráis, que seguramente nunca quedaréis contentos.

  • Cabecita loca

Dejamos al mejor y lo mejor para el final: se viene cuarta temporada para DeMarcus Cousins, una de las mayores incógnitas de la Liga a estas alturas.

Cousins lo tiene absolutamente todo. Tamaño, fuerza, envergadura, pies ligeros, manos hábiles para pasar o tirar e incluso es capaz de ponerla en el suelo muy por encima del estándar en su posición. Hace que el deporte parezca fácil. Lo que se le achaca es una terrible falta de interés y esfuerzo, y en parte, de entendimiento de cualquier aspecto del juego colectivo, más allá de sus espectaculares acciones individuales. En defensa no es capaz de sujetar un equipo como la mayoría de pívots titulares, y su porcentaje de tiro verdadero, aunque haya ido creciendo año a año, todavía ve la media a una cierta distancia desde abajo.

Han sido tres años en una franquicia disfuncional, con Westphal y Smart, así que todavía hay fe en que en cualquier momento lo pille, y se convierta en la fuerza imparable que parece que puede ser, pero a la que no ha llegado ni de lejos. Malone le dará directrices en defensa, pondrá unas reglas al equipo, y esto ayudará a su desarrollo. Por primera vez seguramente en su carrera, Cousins jugará con un propósito concreto asignado, lo que hará que se acaben las excusas. Es un año clave en su desarrollo, porque si este año no es capaz de marcas diferencias, muchos le darán por perdido, y no me extrañaría que en los Kings, con un nuevo grupo ejecutivo, empezaran a ver con buenos ojos su traspaso.

Vamos a aprovechar también la figura de DeMarcus, para una digresión de las habituales, esta sobre elegancia y efectividad. Es curioso ver como el juego de Cousins, que de anotador y pasador es técnico e impecable, con movimientos resultones y agradables, y un tiro con muy buena forma, está visto con una mayor estima entre el público (o eso siento yo), en contrapunto a otros jugadores de fuerza bruta. La diferencia es que pese a la apariencia, muchos de esos jugadores consiguen más fácilmente el objetivo final al que está subordinada toda la parafernalia: meter puntos.

Vamos, la discusión sobre el fin y los medios, que es más antigua que la prostitución, y si grandes hombres no lo han resuelto, no lo vamos a hacer nosotros.

Siguen siendo los Kings

Marc Stein traía la noticia: los Kings están a punto de concederle a DeMarcus Cousins una extensión de contrato. Aunque no hay ninguna mención a la cantidad final, se hace referencia a cómo Cousins estaba buscando un contrato máximo, de 5 años y unos 80 millones, como los que acaban de firmar John Wall y Paul George. Y yo creo que los Kings se equivocan y mucho. No es que Cousins no merezca que el máximo, (aunque ya hablaremos de ello), sino que en Sacramento, que tiene nuevo equipo ejecutivo, cambiando de propietario, Vivek Ranadivé, y General Manager, Pete D’Alessandro, tras años de los Maloof y Petrie, no está gestionando bien sus recursos.

Primero, comentemos la situación. Cousins sería agente libre restringido el próximo verano, es decir, los Kings pueden igualar cualquier oferta por él, es la versión de la NBA del “derecho de tanteo”, por lo que no se puede ir, y la cantidad y la duración del contrato máximo que le podrían ofrecer en julio del año que viene es la misma que en estos momentos, ni más ni menos.

A veces, estas extensiones se dan porque el jugador ofrece cobrar algo menos. Por ejemplo, los Warriors el año pasado soltaron 4 años y 44 millones a Steph Curry. Eso, puede salir bien o mal a club o jugador, pero es un riesgo repartido entre los dos. El atleta tiene seguridad antes, sabiendo que puede perder dinero si tiene un muy buen (y sano) año, como sucedió en este caso, y a los Warriors les sale rentable el atrevimiento de firmar un año antes de lo que deberían porque obtienen a un jugador por debajo del precio de mercado. Pero, ¿si le puedes firmar el año que viene por el mismo dinero o menos, pero en ningún caso más? Entonces el riesgo se lo está comiendo el equipo solo. Si los Kings llegan un acuerdo con Cousins por debajo de esos 5 años y 80 millones, como, por ejemplo, el de OKC con Ibaka, de 50 millones por 4 años (que equivaldría a unos 62 en 5), adelante, olvidaos de este artículo. Sigue habiendo peligro, y afecta en alguna otra ramificación, pero por esa diferencia de pasta, puede merecer la pena.

Lo que no es muy buena idea es darle el máximo ya, y perder un año al final del cual tendrán un absoluto poder negociador, por casi nada a cambio. Evidentemente que hay unos cuantos motivos, ya que si no nadie en la Liga cometería un acto tan sumamente irracional, que pasamos a enumerar:

  • La lealtad. El jugador, quiere asegurarse cuanto antes de tener firmada la mayor cantidad de años y dinero posible, y lo agradece. Es un gesto de confianza y buena voluntad del equipo, que el jugador tal vez (condicional, y es una pequeña parte, porque dependerá de muchas más cosas) valore cuando vuelva a firmar el siguiente contrato, momento en el que es agente libre no restringido, y por tanto la franquicia no tiene manera alguna de retenerle. Eso sí, ese nuevo contrato viene dentro de… ¡6 años!
  • El agente. Nunca sabes cuándo lo vas a necesitar, así que mejor no cabrearlos gratuitamente, algo que sucedería especialmente si encima de esperar al próximo verano, dejas que otros equipos pongan su valor de mercado. En este caso, el de Cousins es el poderoso Dan Fegan (el mismo que el de John Wall, por cierto, que puso a Washington en una situación similar). Los Kings son un equipo que probablemente va a tener espacio salarial libre en las próximas temporadas, y aliados nunca sobran. Aunque por otro lado, ¿es Sacramento un destino apetecible para los agentes libres? ¿merece la pena tener el visto bueno de Fegan para que te traiga, yo qué sé… al nuevo John Salmons? Los Kings son de esos equipos destinados a construirse sobre el Draft y una ingeniería de traspasos acertada (en esto también pueden colaborar los representantes, la verdad), más que en jugadores que acaban contrato y buscan uno nuevo. No representa a ningún otro jugador de los Kings, y los jugadores más interesantes de Fegan que acaban contrato en los dos próximos años, no es que sean espectaculares, quizá los más interesantes son Chandler ParsonsAnderson Varejao y Wilson Chandler. ¿Merece la pena el riesgo?
  • El jugador está más centrado si tiene su futuro asegurado. Eso es un hecho, y en el caso de Cousins, que tiene los sentimientos a flor de piel, es una buena idea, y una manera que tiene el nuevo grupo de personas que llega a los Kings, extrañas para él, de demostrarle confianza, ganar su cariño y poder pedirle algún favor. Pero visto de otro modo, Sacramento no parece tener equipo para competir este año, por lo que no les debería preocupar mucho si no acaba de poner toda la carne en el asador (de hecho, si no lo hace, será un argumento para negociar a la baja el año que viene, más la ayuda que supone al tanking) y, sobre todo… si es el tipo de jugador que se cabrea y no respira si no le das el capricho, ¿merece que le firmes un contrato por 80 millones y 5 años? Si vas a hacer a un tío mega-muchi-millonario y te tienes que preocupar de que no sea profesional porque tardes un año… no sé, a mí eso me tiene pinta de alerta roja, pero bueno.

Y una vez enumeradas las únicas ventajas que se me ocurren, vamos a por los motivos por los que no deberían darle la extensión aún:

  • Los ya mencionados y evidentes: si tiene una terrible lesión, mal compenetración con sus nuevos compañeros y entrenador, un bajón de rendimiento tremendo, o la monta gordísima (algo que no se puede descartar con los antecedentes que tiene), ahorras pasta y espacio salarial. Si pasa cualquier cosa este año que haga que no esté en una posición de pedir el máximo el próximo verano, eso que te libras de pagar. Creo que todos damos una probabilidad mayor que cero de que Cousins, por cualquier motivo, pierda valor este año. Siempre ha sido un jugador sano, lo cual es buena señal, pero ya se ha perdido 8 partidos por sanciones diversas.
  • Aunque tenga un año maravilloso y vaya todo 101% perfecto, aún así, pueden ahorrar dólares. Es un poco ratero, pero si esperan a que firme con otro equipo, y después lo igualan, el contrato que otra franquicia puede ofrecerle es algo más pequeño, de 4 años, y con subidas anuales del 4.5% en lugar del 7.5%. Si tiene un año espectacular, que nos garantice que Cousins es una super-estrella, le querrán por 5 años mejor que 4, y esta argucia no tendrá sentido. Pero si sigue sembrando dudas, y está en una situación ni fu ni fa, en la que no acaba de arrancar, como, por ejemplo, la de Eric Gordon hace un par de años… se ahorran 2.5 millones en total en los 4 años, y sus obligaciones con él acaban en 2018 en lugar de en 2019. Más seguridad.
  • A nadie le extrañaría que Cousins no estuviera en Sacramento dentro de 6 años, cuando queda libre. Dijimos que una de las razones para extendérselo ya (el contrato), era precisamente la posibilidad de ganarte un poco de su lealtad. Pero estamos hablando de DeMarcus, aquel con un carácter volátil y explosivo, mal genio, pobre juicio y una cabecita loca. Es muy raro que ese tipo de jugadores aguanten lo que sería un total de 9 temporadas en una misma franquicia. Llega un día, que pese al talento y la habilidad, no compensa aguantar todo lo que esto conlleva. Hacerle un favor ahora pensando en que en 2019 se acordará de cómo apostaron por él, y renovará en Sacramento me parece un error, porque no creo que Cousins esté en 2019 en los Kings. O al menos, las posibilidades de que esto ocurra son mucho menores que los riesgos.
  • En el nuevo convenio colectivo, sólo se permite dar una extensión de 5 años a un hombre por plantilla, convirtiéndole en el llamado jugador designado. Si los Kings dan este título a Cousins, no podrán hacerlo con ningún otro jugador hasta el verano de 2019, o hasta que DeMarcus se vaya traspasado a otro equipo. Es decir, si se quedan con Cousins no pueden poner en ese papel a ningún jugador de su plantilla actual (incluido McLemore, si sale bueno), ni a ninguna otra adquisición que venga del Draft de 2014 (ese que dicen que es espectacular, y para el que los Kings no están muy mal colocados) o de 2015. No es el fin del mundo, ya que pueden darle una extensión de 4 años por el máximo igual (sólo perderían un año de control), o esperar al verano del cuarto año, como les estamos pidiendo que hagan con Cousins, y darle entonces los 5 años. Pero los Kings han perdido la mejor opción con cualquier jugador en su futuro a corto plazo, cuando, recordemos, podían haber renovado a Cousins por 5 años, exactamente igual el verano que viene.
  • Y final y bastante importante. No es seguro que sea un jugador que merece el máximo. Zach Lowe lo ha explicado mucho mejor de lo que yo podría nunca (y más en inglés, pero confío en vuestro don de idiomas). En resumen, es un jugador que no defiende, apático, y que no se involucra en el juego colectivo. E individualmente no ha marcado tantas diferencias en ataque, con su mala selección de tiro y terribles errores individuales, como para justificar todo eso. Tiene el potencial, pero no es una realidad. Podría ganarse ese contrato, pero es imposible que nadie tenga ni siquiera medio claro ahora mismo que mercerá la pena pagarle 18 millones en 2019. Con la llegada de Mike Malone, que se va a centrar en la forma física, la defensa y la solidaridad en este equipo, sería maravilloso tener un añito más para evaluar como reacciona ante este reto, y estoy seguro que el próximo año a estas alturas tendremos mucho más claro si va hacia arriba o hacia abajo.

De nuevo, y pese al último punto, recordamos: no estamos en contra de que DeMarcus Cousins cobre el máximo los siguientes 5 años. Esa es una decisión diferente, que creemos más o menos acertada (con sus riesgos). Sólo recordamos que es el tipo exacto de jugador que tiene muchos más contras que pros, para dar este paso ya, y detalles así pueden ser significantes en el futuro. Quizá el verano que viene nos reiremos de esto y sea la mejor decisión de la Historia de la franquicia desde la adquisición de Chris Webber o las trenzas de Brad Miller. O a lo mejor vuelve a tener problemas con otro entrenador más, mientras se hacen con Andrew Wiggins en el Draft, y les toca buscar un traspaso por debajo de su valor para poder ofrecerle a este el quinto año. La decisión se toma ahora, y creo que la balanza está claramente inclinada de un lado.

D’Alessandro (el que sale en Punto Pelota y desciende equipos de fútbol, no, otro), piénsatelo. Y si no, siempre podrás comprar esta camiseta

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