La nueva orden

Cada cierto tiempo en la NBA se cubre un ciclo. Puede ser un equipo, un entrenador, un pabellón, un equipaje o un jugador que decide retirarse o cambiar de aires. Siempre después de ese cambio viene un período de incertidumbre, un tiempo donde las cosas tienen que volver a colocarse, donde todo tiene que ocupar de nuevo un lugar, bien sea en el mismo sitio o bien en otro nuevo diferente. Existe un nuevo orden y este año en la NBA, le toca a toda la conferencia Este.

A estas alturas del año ya sabréis ese cambio que ha pasado en el este, esa pieza del dominó que ha caído y que está haciendo que muchas otras se estén colocando para intentar ocupar su lugar. En lo últimos 8 años el campeón del este tenía un denominador común y se llamaba LeBron James. Con el jugador de Akron fuera, se abre un abanico de posibilidades que no habíamos visto en mucho tiempo, donde muchos equipos van a buscar su oportunidad de plantarse en finales de mayo con posibilidades de añadir algo a sus vitrinas.

Enseguida que sale este debate el primer nombre que nos viene a todos a la cabeza es el de Boston Celtics, la franquicia comandada desde los despachos por Danny Ainge ha hecho mejor los deberes que nadie durante este tiempo para reconstruirse de una forma casi diabólica para tener ahora mismo una plantilla que podría ya haber luchado por todo de no ser por las lesiones y que además, tiene flexibilidad de cara a un futuro no muy lejano.

Este año por tierras de Nueva Inglaterra va a volver Gordon Hayward, un jugador que si por alguna de aquellas lo habéis olvidado, era una pieza clave en un equipo del oeste que se metía en los PO, un jugador desequilibrante y que el año pasado exactamente jugó lo mismo casi que tú y yo. Con lo cual tampoco podemos establecer muchas referencias con qué puede ser Celtics con Hayward ya que no lo hemos visto. Su baja el año pasado ha sido positiva para Boston. Me explico.

Al no estar el ex de Butler, el equipo de Brad Stevens ha podido dar minutos a varios jugadores que básicamente han demostrado que son más que válidos para dar un golpe encima de la mesa e intentar el asalto al poder. Estos jugadores, ahora con la llegada de Hayward van a tener que ver reducidos sus minutos y esta cuestión es el gran punto que tiene que trabajar el futuro presidente de Estados Unidos. Conseguir una sinergia buena entre toda la plantilla, bien repartiendo minutos o bien asumiendo roles, va a ser clave para que Celtics siga evolucionando a lo que todo el mundo pensamos. Jugadores como Rozier o Brown van a tener que asimilar su cambio de rol y ver como esos minutos van a parar al que iba a ser franquicia del equipo. Tatum es otro cantar. Tatum está por delante de todos.

Así que la gran incógnita de ver una temporada completa de Hayward-Irving-Tatum está ahí y yo tengo muchas ganas de verlo, ya que sin duda es el candidato número 1 al este y quién sabe si a algo más.

Un escalón por debajo pondríamos a Sixers, un equipo que el año pasado ya demostró que puede optar a cosas muy, pero que muy importantes, pero que a su vez da una sensación de que todavía está algo verde, claramente señal de la juventud de su equipo base.

Este año tendremos un año más de Simmons, el 3o (sí, el primero que no jugó, yo lo cuento), donde el base australiano debe dar de nuevo un paso adelante, demostrar todo lo que se presupone de él y que quedó algo en duda en los pasados playoffs. Sobre todo con esa falta de tiro totalmente alarmante y que seriamente debe tratar de alguna forma, aunque aún esté a tiempo.

Tendremos un año más de Embiid, el cual estuvo más que sano en la pasada temporada jugando un total de 71 partidos contando los playoffs, una cifra que realmente poca gente hubiera apostado al inicio de la temporada. Embiid debe ser dominante, más probablemente de lo que ha sido cuando ha jugado si Phila quiere dar ese paso adelante para ocupar el puesto de Cavs.

Con el puesto de base y pivot más que cubiertos, la gran duda aquí es qué pasa con Fultz, un jugador que hace un poco más de un año era el claro no.1 del draft para todos (revisad Mocks Drafts y veréis) y ahora mismo nadie sabe muy bien cual es su juego y dónde está su tiro. Vimos pinceladas sorprendentes el año pasado, donde personalmente pensaba que no iba a jugar, pero aún así todavía estamos pendientes de ver y saber qué es realmente Fultz en una pista de NBA.

Pero Sixers ha perdido dos piezas que fueron claves en el final de la temporada pasada, los veteranos Ilyasova y Belinelli han dejado el equipo, y lo han cambiado por Wilson Chandler el cual les va a ayudar, pero no sabemos si lo suficiente como hicieron estos dos jugadores durante el final de la pasada campaña y en el inicio de los PO.

Phila debe confiar en sus piezas ya establecidas y esperar a que Fultz sea ese Fultz no.1 del Draft que todo el mundo esperaba.

Una vez nombrados los dos claros aspirantes, aquí iría yo un pequeño paso atrás, pero tampoco mucho, ya que si sale bien, igual tenemos una sorpresa y el gran beneficiado de este nuevo vacío de poder está más allá del muro.

El gran movimiento del verano en el Este lo ha hecho Toronto Raptors, el equipo de Ujiri ha traspasado a DeMar DeRozan por Kawhi Leonard (también en el trade han entrado Danny Green y Jakob Poeltl como sabéis), intentando hacer un Paul George en toda regla queriendo que el amigo Leonard se impregne de la magia de The 6 para que no sólo juegue allí esta temporada.

La jugada no sabemos como saldrá, evidentemente no podemos ver el futuro, pero Ujiri lo ha hecho y lo ha intentado y eso realmente no vale. Además de esta gran incógnita, tenemos nuevo entrenador, después de que el Entrenador del Año fuera despedido, Raptors se estrena con Nick Nurse, un asistente de Casey que es un gran desconocido para el público general por su nulo CV digno de resaltar.

Con estos dos movimientos, manteniendo la estructura del banquillo que tan buenos resultados les dio el año pasado y con la base de que el mejor Leonard es mucho mejor que el mejor DeRozan, las cosas no tienen que salir mal. El problema es que no sabemos qué versión de Leonard vamos a ver después de que la pasada temporada se la pasara más en la grada (o en su casa) que jugando. Por este gran motivo estarían tal vez Raptors por detrás de Celtics y/o Sixers, pero si por el contrario, vemos a ese Leonard que es el 3er mejor jugador de la liga, dominante en ataque y en defensa, entonces Raptors tiene mucho hecho para asaltar toda la conferencia y tal vez quedarse con el ex-2 de Spurs durante más años.

Ujiri se la vuelve a jugar y eso nos gusta.

Finalmente hay dos equipos que pueden poner las cosas interesantes este año en la conferencia que toca el Atlántico, por una parte tenemos a Milwaukee Bucks, cuyo principal cambio está en el banquillo, con Mike Budenholzer, un entrenador que con un estilo muy a lo Spurs, llevó a Atlanta hace 3 años (sí, hace sólo 3 años) a las 60 victorias jugando un estilo de baloncesto que nos recordaba a la mejor época de Popovich en Lupitalandia.

Antetokounmpo tendrá un año más y esto es muy importante. Su impacto en la liga está creciendo casi de forma exponencial año tras año, de forma que ahora con probablemente el mejor entrenador que ha tenido en sus años en la NBA, igual este incremento es todavía mayor… Y sólo pensar en eso asusta. Parker ya está fuera de la franquicia, con lo cual todo ese lastre que había por el ‘what if’ del 2 del Draft ya está fuera, menos presión y más fijarse completamente en lo que pasa en la vista. Va a ser un equipo muy interesante de ver.

Por otro lado tenemos a Indiana Pacers, un equipo que el año pasado pensábamos que se iba a ir a la LEB después del traspaso de Paul George, pero que de la mano de Victor Oladipo y McMillan.

El estilo alegre de correr y tirar de 3 se va a ver potenciado con la llegada de McDermott y aunque ya no van a ser la sorpresa que fueron el año pasado y la gente ya va a ir preparada, Indiana Pacers sigue siendo uno de esos equipos a seguir, sobre todo si Oladipo sigue creciendo como lo hizo el pasado año (y ahora con Tyreke Evans para salir del banco).

Así está el Este, o al menos la élite del este que quiere establecer un nuevo orden después de la salida de The King.

El trono está libre.

PO Desde El Sofá (IX): Pero sigue siendo el Rey

LeBron continúa invicto en la primera ronda de Playoffs, ganando su quinto Game 7 consecutivo, poniendo así definitivamente fin a la serie contra unos peleones Pacers, que se subieron a su barba, pero no pudieron finalizar el trabajo. Eso sí, esta vez, y pese a la fantástica línea final (45 puntos, 9 rebotes, 7 asistencias y 4 robos), James no hubiera cruzado la meta sin la ayuda de dos compañeros que no habían sido factor en partidos anteriores.

Tristan Thompson, que partió de titular, dominó en los tableros, fue eficiente en ataque y su tamaño y habilidad en los cambios vinieron bien en defensa a un equipo muy frágil en ese aspecto. Y George Hill, que tras tres partidos sin jugar fue insertado en el encuentro en la segunda parte, tomo el timón para dar algo de descanso a un LeBron en la reserva y ayudó a entrar en ritmo a un Love que parece haber perdido la habilidad de crear su propio tiro.

Los Cavs mandaron durante todo el partido con ventajas que llegaron a los 14 puntos, pero los Pacers no dejaron de arrear, y recortar diferencias, poniendo las cosas muy complicadas a la febril encarnación de los Cavaliers de esta temporada. James no pudo cumplir su deseo de jugar el partido entero, teniendo que retirarse con calambres un minuto antes de que acabará el tercer cuarto, y el hecho de que sus compañeros no sólo aguantaran una ventaja de dos puntos, sino que ampliaran una diferencia que llegaría hasta el final, acabó siendo clave en el pase de ronda de Cleveland.

Lue cambió de nuevo su quinteto inicial y esta vez apostó por el look clásico: volvía Thompson al quinteto, junto a LBJ, Love, Korver y Smith y los Cavs empezaban el partido sin base arquetípico, pero con los cinco jugadores en la plantilla que aún sobrevivían desde los anteriores Playoffs. Con esta alineación, LeBron defendía a Collison, y los Pacers no tenían que poner a Turner en un jugador exterior. El comienzo del partido fue malo, con Indiana fallando los cinco primeros tiros de campo (todo triples), pese a que fueron entre liberados y muy liberados, y Kevin Love en el otro lado fallaba un triple que no tocó aro y finalizaba un posteo de manera desastrosa. Sólo el pick’n’roll de LeBron con Thompson, cuyos bloqueos liberaron a James de los pegajosos defensores de Indiana como aún no habíamos visto, ponía puntos en el marcador. La actividad del pívot fue clave en este inicio, en el que además, con varios rebotes ofensivos, creó segundas oportunidades en las que los Cavs no perdonaron.

Sólo Collison, a el que la defensa de los Cavs daba tiempo y espacio, estaba en marcha por Indiana, y tras dos suspensiones de LeBron sobre Sabonis (¿cuántas de estas han caído en la serie?) y una falta con tiro libre de técnica adicional por un trompazo (no tan fuerte, en apariencia) de Stephenson, los Cavs tenían 12 puntos de ventaja y parecía que el partido podía ser por fin un paseo. Los Game 7 son diferentes, los locales eran además los más experimentados, y esto pinta a palizón.

Pero nada ha sido fácil para Cleveland en esta serie, y nunca han logrado abrir hueco realmente contra Indiana: no importa lo grande que hayan sido sus ventajas, en los cuatro partidos que los Cavs han ganado a los Pacers, nunca lo han hecho por más de cuatro puntos, y este no iba a ser una excepción.

Stephenson, largado por quinta vez de los Playoffs por LeBron James, mantuvo en este arreón al equipo con dos triples tras bote, pero LBJ no iba a parar: su descanso habitual tras el primer cuarto no se producía y las cámaras le pillaban diciendo que no saldría de la pista en todo el partido. Seguía anotando sobre los cambios de la defensa de Pacers (no falló ninguno de sus siete primeros tiros), y los Cavs seguían sin perder ni un solo balón, ni dejar anotar un punto a la contra a los Pacers.

Con la ventaja en su máximo punto, McMillan pidió tiempo muerto, y con los Cavs metiendo en pista a los jóvenes que llegaron al equipo en febrero, los Pacers cosieron por primera vez la herida: parcial de 10-0 a lomos de Stephenson y Sabonis para acercarse a 4, pero un triple de Love y un buen pase del ala-pívot a Thompson devolvían la ventaja a 9, lo que activó a un Oladipo que no había estado muy entonado hasta entonces.

LeBron fue entonces por primera vez en el partido al poste bajo, dominando absolutamente al irritante Stephenson, y lo siguió haciendo con la vuelta de Bogdanovic a pista, pese a que el croata le pusiera las cosas mucho más difíciles, defendiéndole por delante, y obligándole a coger posición muy lejos de canasta y en línea de fondo. Daba igual, James anotaba y volvía anotar, en lo que parecía que iba a ser un partido de leyenda. Collison seguía acertado con sus suspensiones desde los codos de la zona, y por eso la ventaja de los locales no fue a más: 11 puntos al descanso después de que un palmeo de Tristan Thompson no entrara en tiempo de milagro. Las segundas oportunidades, la diferencia en pérdidas entre ambos equipos y la brillantez de James marcaban la diferencia, pese a que Indiana tiraba más y mejor.

El tercer cuarto ha sido aciago para Cleveland a lo largo de la serie, y esta noche mediodía no fue una excepción: los Pacers abrieron con un 16-4 de parcial, ante la empanada Cav, poniéndose por primera vez en todo el partido por delante. En ese momento, Lue cogió el martillo para casos de emergencia y rompió el cristal de una vitrina que no parecía albergar nada muy preciado. George Hill, que se había perdido tres partidos por dolores en la espalda, y que no pisó parquet en toda la primera mitad, salía a pista, y la perdía en un campo atrás por presión de Collison nada más salir. La cosa pintaba negra para Cleveland, los nervios aparecían por primera vez, por lo que LeBron cogió el timón de nuevo, y entramos en la fase más bonita del partido; un duelo entre las estrellas de los dos equipos, en el que Oladipo anotó un par de esas canastas impresionantes con las que nos lleva deleitando toda la temporada (un arqueadísimo triple con LeBron encima sobre la bocina de posesión, y una suicida entrada a canasta), y James daba las réplicas. Agotado tras dirigir el equipo todo el partido, volvió a ceder de nuevo a Hill la misión de subir el balón, y las dos primeras jugadas con el base al mando acabaron en canasta de LeBron, una finalizando el p’n’r y otra en un triple tras pase. No me sorprendería si fue la única vez en toda la eliminatoria en la que LeBron ha metido (o incluso tirado) dos canastas seguidas tras pase de un compañero. Un poco más relajado y descargado, anotó 10 puntos seguidos de su equipo, y de repente se le apagó la luz: a falta de un minuto para acabar el cuarto, se va, no sólo al banquillo, sino a lo más profundo del túnel de vestuarios.

En este momento, y con una exigua ventaja de 2 puntos, todo era pánico en Cleveland. Luego nos enteramos por Doris Burke que estaba sufriendo calambres, pero el corazón de todos los aficionados de los Cavaliers tenía que estar en un puño, aunque saliera por su propio pie en lo que parecía estar más cerca de ser un apretón que una lesión. El show en ese instante lo ponían en la pista los árbitros, empeñados en pitar falta en cada rebote.

Tras la reanudación, cuando oíamos superpuestas las palabras de Lue, indicando que lo primero que tenía que hacer el equipo era no perder balones, mientras los Cavs tiraban por la banda (y la borda) la primera posesión del crucial último cuarto, nos sorprendíamos porque LeBron todavía no estaba ahí. Ni tampoco volvió cuando McMillan tuvo que pedir tiempo muerto después, porque Cleveland sin su rey había aumentado la ventaja a 8, y tenía que volver a meter a Oladipo a pista, después de sacarlo para darle a él también un merecido descanso.

No lo sabíamos entonces, pero esos momentos fueron claves: por primera vez los Cavs se impusieron a Indiana sin sus líderes en pista, y la diferencia no se llegaría a recortar de nuevo. HillLove, al que se le vio cómodo por primera vez en el encuentro sin James a su lado, abrieron hueco y continuaron desarrollando su química incluso cuando LeBron reapareció a 8:41 para el final, y en un segundo plano.

Los Cavs volvían a presionar a Oladipo con dos jugadores en defensa, los Pacers, que no han logrado tener una respuesta consistente a ello en toda la serie (su gran debe), se atascaron, y Hill daba la puntilla a su antiguo equipo, el de su ciudad natal,  dirigiendo buenos bloqueos y continuaciones y anotando en un palmeo. Necesitaron su providencial presencia porque LeBron no era el de los tres primeros cuartos: una pérdida incomprensible castigada a la carrera por los Pacers, y una penetración a medio gas que le salvó un tapón ilegal de Turner, no eran lo requerido de su altísimo estándar de excelencia.

Las esperanzas de los Pacers menguaban, porque el tiempo restante no estaba de su parte, y una decisión arbitral discutible, en un partido muy mal dirigido, pudo apagar el penúltimo conato de reacción. Turner fue expulsado del partido por cometer su sexta falta en un rebote ofensivo que, de haber ido el silbato en la otra dirección, podría haber sido un 2+1, y los Cavs quedaban 9 puntos por delante a 4:17 del final. Dos suspensiones de Collison y Oladipo con unos tiros libres de Thompson por el medio acercaban a Indiana a la media docena de diferencia: volvió a brillar entonces la estrella del repudiado pívot de los Cavs, que taponó enfáticamente a un Collison que se escurrió de un James fundido, para evitar que Indiana se acercase demasiado.

El silbato fue entonces adverso a Cleveland en una terrible falta en ataque pitada a LeBron tras coger un rebote en su propia canasta y encontrarse delante a Sabonis, y los Cavs dieron su última muestra de defensa verbenera: Oladipo cruzó la pista entera del tirón para anotar una bandeja sin oposición tras recibir el saque lateral en su propio campo, en lo que sería el último estertor de los Pacers.

En la siguiente jugada, los Cavs tenían obligación de anotar para que Indiana no pudiera reducir el partido a una posesión, y la pizarra de Lue funcionó, consiguiendo una bandeja para James tras cortar hacia el aro después de apoyarse en Korver ante el dos contra uno de Indiana. La ventaja de 6 puntos ya sólo la podía arruinar un milagro tardío que no se produjo, y Cleveland certificó unos tiros libres después una victoria que le costó horrores conseguir.

La buena noticia para ellos es que siguen adelante, en el que quizá fue el partido en el que escoltaron a LeBron de mejor manera (pero tampoco mucho, no nos vayamos a creer), y que los Raptors, que les esperan en la siguiente parada, tendrán otras cosas, pero todavía no han demostrado la fortaleza mental para volver y volver a atacar sin rendirse de estos bravos Pacers, una de las sorpresas más agradables de la temporada.

Nadie fuera de Indiana confiaba en ellos esta temporada, pero han sido quintos en su conferencia (y muy cerca de arrancarles el título de la División Central incluso a estos mismos Cavs) y casi pasan a segunda ronda, poniendo las cosas muy difíciles (a lo largo de la eliminatoria, han anotado 40 puntos más) al equipo que les barrió sin compasión la pasada campaña, y al jugador que les ha sacado de Playoffs 6 veces en los últimos 7 años. Son un equipo de verdad, y es para que sus aficionados estén orgullosos, Si Oladipo mantiene el nivel, y los dos jóvenes que apatrullan su juego interior se siguen desarrollando, pueden dar guerra en un Este que se va a recrudecer si Boston, Philly o Milwaukee alcanzan su potencial.

Y de los Cavs, qué decir. Tienen al mejor en sus filas, pero la increíble ración de minutos que le han servido a lo largo de la temporada está empezando a hacer mella, y su incapacidad de finalizar un encuentro que ardientemente deseaba completar, es la última muestra que esta serie nos ha dado de ello. Kevin Love podría haber vuelto a sufrir una lesión en el dedo operado y/o otra conmoción cerebral, pero sigue adelante como puede. Tras siete partidos, hemos descubierto que alguien distinto a LeBron puede conducir un p’n’r, pero vete a saber cuando pueden perder a Hill otra vez. Han sido pasados por encima en dos ocasiones, remontados en ventaja tras ventaja, y todas sus victorias han tenido que esperar al último suspiro.

Y aún así, y por mucho que se los hayan “pedido”… no me creo que en Toronto duerman tranquilos esta noche.

Sofi del día: Ver a Doris haciendo las entrevistas a pie de pista duele… y uno diría que por su cara, a ella tampoco le ha hecho mucha gracia esta bajada de categoría.

 

PO Desde El Sofá (VI): Esto ya lo había visto antes

No se la de veces que hemos visto lo de anoche en el Fieldhouse de Indiana. Creo que de nuevo tengo la sensación de haber vivido todo esto antes y es que, ya son muchas veces en que la gente quiere intentar enterrar a LeBron James, empieza el partido y vemos lo de siempre.

Anoche Indiana Pacers tuvo la oportunidad de poder meter un 3-1, pero entre unas cosas y otras, y dos triples de Kyle Kover, la serie la tenemos en un bonito 2-2, que probablemente poca gente esperaba a estas alturas.

Cleveland Cavaliers saltó a la pista para no dejarse sorprender, para que no apareciera ningún Bogdanovic de turno para aguar la fiesta y fastidiar más de lo conveniente la serie entera, para ello, LeBron propuso algo que nos tiene acostumbrados, es decir, hacer mover el balón para que los compañeros tuvieran protagonismo en el partido, ya que nunca sabes cuando uno de ellos puede ser clave para la victoria. El turno fue de Korver.

El veterano tirador no empezó para nada fino durante los primeros compases del partido, pero sus dos triples que mencionamos al principio, fueron claves para sepultar la mini ventaja que había cogido Pacers para intentar ese deseado 3-1. Cavs tuvo el control y la manija tanto del tempo como del marcador durante gran parte del partido y no fue hasta bien entrado casi el final del partido cuando Pacers asomó mínimamente la cabeza, comandados por uno de nuestros favoritos, el gran Lance Stephenson que está claro que donde mejor rinde es con Pacers y en Indiana.

Ventajas tremendas de más de 10 puntos que pudieron hacer que el partido se acabara muchísimo antes, pero el arreón final de Pacers fue como nadar y ahogarse en la orilla, con esos dos triples seguidos de Korver que sentenciaban el partido.

Y bueno… James fue James, poco más que añadir, pero aún así, Pacers lo apretó bien, como hacía tiempo que no veíamos una defensa general contra él.

La jugada final con la lucha de Stephenson y Green fue extraña, como a veces el partido, los árbitros pitaron lucha y luego todo se saldó con una falta de Lance (que probablemente fue) y sin nada para Green… algo raro.

Sofi del Día: Al aficionado grande de Pacers con el flamenco rosa que no paró de animar en todo el partido y creo que en más de alguna ocasión tuvo ganas de estamparle el flamenco a alguien…

PO desde el Sofá (V): Jaque al Rey

Los Pacers remontaron una desventaja de 17 puntos al descanso, gracias al mejor partido de la carrera de Bojan Bogdanovic (30 puntos, teniendo que defender a LeBron), y mantienen la ventaja de campo, pasando toda la presión a Cleveland, y convirtiendo en casi obligatorio para ellos ganar el próximo partido en Indiana.

En un partido con dos partes bien diferenciadas, la mejora en defensa de los Pacers en la segunda mitad, y su adaptación a la presión sobre Oladipo, les permitió salir como vencedores, y con la moral de que los Cavs no han demostrado ser mejores que ellos en ninguno de los tres encuentros: en el primero les dominaron claramente y los dos siguientes fueron monedas al aire.

Cleveland era de la partida con el mismo quinteto que en el segundo partido, el grupo más veterano, con Hill, Korver y JR acompañando a Love y LeBron. Empezaron muy bien los secundarios, que parecían llegar por fin a la serie (por la que sólo se había pasado un rato Korver) sobre todo George Hill, en un compás inicial en el que el trío arbitral pitaba falta al menor contacto. Ese arreón inicial puso al que sería héroe de la noche, Bogdanovic, con dos faltas a los dos minutos y medio de partido, dando a McMillan la oportunidad de redimirse de la decisión del partido anterior, en el que mandó al banco a su mejor jugador al minuto de contienda. Pero pese a los signos del croata para que le dejara en pista, Nate siguió al dedillo la regla del viejo libro de entrenador, y le mandó a recoger su toalla. Al menos Bogdanovic acabó el partido con cinco faltas y 36 minutos, no como Oladipo en el encuentro anterior, que no cometió una falta en toda la segunda parte, y acabó jugando 28 nada más.

Cleveland empezó bien, aprovechando la extraña configuración defensiva (de acuerdo a los cánones posicionales tradicionales) que los Pacers les mostraron en el encuentro anterior, con Turner defendiendo a JR Smith, para que Young pudiera marcar a Love. Así los Pacers tienen muy poca protección del aro, y los Cavs anotaban en la pintura, sin necesidad de exprimir a James como en el comienzo del encuentro anterior. Indiana supo responder, atacando sin respiro a Korver en defensa, y así vivimos, tras nueve cuartos de eliminatoria, que se dice pronto, el primer cambio de ventaja en el marcador, después de dos partidos dominados de cabo a rabo por el equipo vencedor.

Pero en cuanto LeBron se puso en modo anotador, motivado además por ser defendido por Lance Stephenson, los Cavs abrieron el primer hueco, tomando una decena de puntos de ventaja, que los suplentes liderados por Love lograron sostener al comienzo del segundo cuarto, lo que permitió a Lue extender hasta unos 6 minutos el tiempo de descanso de James. Los Pacers no estaban cómodos en ataque por los dos contra uno a Oladipo, y cometían bastantes pérdidas, algunas en las que al escolta local simplemente se le escurría el balón (si algo nos queda claro del final del partido anterior y de este es que Victor no usa el famoso Stick’um, desde luego), y otras moviendo el balón de manera desacertada en superioridad numérica. La estrella de los Pacers se marchaba al descanso con tan sólo 5 puntos en el casillero, y un enfado monumental por una falta de Nance sobre él no pitada en la última jugada, mientras que la ventaja de los Cavaliers se iba a descansar en su ápice: 17 de diferencia.

El parón sentó muy bien a Indiana, que reagrupó y volvió con las ideas más claras. Primero, fueron capaces de poner un poco en marcha a Oladipo haciéndole recibir de bloqueo indirecto y aprovechando mejor las contras. Y por otro lado, castigaron ellos también la falta de protección del aro local, con penetraciones de Collison, que, quizá no encontraban siempre aro, pero Young o Turner convertían en puntos en segundas oportunidades. Poco a poco la ventaja se iba reduciendo, sin que nadie liderará a los Cavs, ni siquiera LeBron, que tuvo a Bogdanovic abrazado a él toda la noche. Alguna vez incluso literalmente, como en la cuarta falta sin balón del alero, que tenía a James agarrado como si tratara de placarlo y levantarlo por encima.

Los Pacers empataron a poco más de 8 minutos y medio para el final, y abrieron un poco de ventaja inmediatamente con el comienzo del show Bogdanovic: dos triples seguidos (uno con su +1 incluido) tras unos pasos de LeBron, que llevaron al Fieldhouse a la locura. James sólo había anotado 5 puntos en la segunda parte (en la que no descansó), y los Cavs pocos más, en un giro de 24 puntos desde el intermedio.

Pero el Rey no había dicho sus últimas palabras, y con dos triples sobre Sabonis, tras jugar a la selección de personaje en los cambios en los bloqueos con la defensa de Pacers, volvía a traer el partido a la igualdad. De nuevo la respuesta vino de los Balcanes: otros 5 puntos seguidos de Bogdanovic, con su triple desde las letras para más recochineo, al borde del final de dos posesiones en las que los Cavaliers habían sofocado a Oladipo, obligándole a desprenderse del balón tarde y mal.

Cleveland tuvo opciones de igualar pero Love, Smith,y LeBron no acertaron en tres intentos desde el triple (en posesiones diferentes) suficientemente librados para poder considerarlos buenos. A los Pacers al otro lado, las oportunidades se les estaban esfumando: las ideas para burlar la presión perfecta sobre Oladipo llevaban escaseando desde hace rato (y eso que ahora la defensa Cav no quería despegarse ni en broma de Bogdanovic, que llevaba 15 puntos en el cuarto, lo que les permitía utilizarle para espaciar la pista como hubiesen querido), y el único consuelo que tenían es que el tiempo que quedaba seguía bajando. Otra pérdida de Oladipo acababa en el otro lado en un cuarto intento fallido desde el triple, esta vez de Clarkson, pero a la vuelta, esta vez sí, los Pacers ejecutaron perfectamente el cuatro contra tres, con Collison deshaciéndose fácil de Love, para soltar un pase que permitió a Young anotar con facilidad, en lo que acabó siendo un tres contra uno. La ventaja era de 7, y el tiempo en el marcador era inferior al minuto.

A la quinta fue la vencida para Cleveland, con LeBron metiendo el triple mas complicado de todos los de la ristra, y en la siguiente posesión, pese a pedir el tiempo muerto para prepararla, los Pacers no tuvieron de nuevo nada preparado ante la negación del balón de LeBron a Oladipo, acabando la posesión al agotar el reloj. De nuevo decepcionante el equipo local y su entrenador en la ejecución (¡el Marca tenía razón!), pero el marcador, tiempo y resultado, seguían siendo sus amigos. Los Cavs tenían 13.5 segundos para recortar 4 puntos, y un triple de Love tras recoger el rebote del intento fallido de LeBron y correr a cascársela a la esquina, les ponía sólo un punto por detrás, dando comienzo al juego de los tiros libres con 7.6 segundos para el final.

Pese a que de no ver claro el saque lateral, los Pacers ya no tendrían más tiempos muertos para volverlo a intentar (gracias al gastado un poco antes para hacer la nada), los Cavs no parecieron ponerle picante a la presión, y un simple bloqueo de Turner a un Jeff Green en babia, liberaba a Collison para que recibiera muy fácil en su mitad del campo, y poco faltó para que se pudiera escurrir y gastar el tiempo sin ni siquiera tener que tirar. Lanzó y falló el segundo, y sin tiempos muertos, JR Smith tuvo el tiempo justo para pescar en el alboroto, cruzar la pista, e intentar un triple lejano y forzadísimo (el octavo seguido de Cleveland, para los que lleváis la cuenta en casa), que les hubiera dado el partido, pero que no entró. LeBron tenía sellado a Bogdanovic en el poste bajo, y una canasta de dos bastaba para forzar la prórroga, pero es muy posible que no hubiera habido tiempo para hacerle llegar el balón y que pudiera ejecutar una suspensión en giro por encima suyo.

Pese al desenlace, el pronóstico de la eliminatoria sigue siendo incierto. Los Pacers han sido mejores y más vigorosos, y tienen ventaja, pero tras tres partidos, los Cavaliers parecen haberles cogido ya el punto en defensa: en Indiana no están preparados para que cortocircuiten a Oladipo, y esta vez Cleveland logró pararle por sus propios medios, sin ayuda de las faltas y el entrenador rival. Fue el mejor encuentro de la serie en esta faceta de los Cavs, pero por otro lado, a poco que los Pacers lleguen al cuarto partido preparados para salir de la presión, anotarán muy fácil: si esta defensa es ya terrible en igualdad de condiciones, imagina en inferioridad. Y los secundarios (Calderón, que no jugó anoche, parece ser el primer sacrificado) han ofrecido tan poquito, tan poquito en estos tres encuentros, que cualquier contribución positiva que dure un partido entero puede ser diferencial.

En cualquier caso, y visto lo visto, por primera vez el Rey peligra en primera fase. Y esta vez de verdad.

Sofi del día: Los que nos escuchéis en el podcast ya lo habréis oído por tercera vez con esta, pero: ¡qué bonita es esa equipación amarilla (perdón, dorada) de los Pacers!

Episodio 116: Camisetas para todos

Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablamos de las nuevas camisetas City Edition que durante esta próxima semana van a ir debutando en la NBA, además lo hacemos analizando una por una todas las camisetas (bueno…28 de 30) que se han filtrado comentando lo que más nos gusta y lo que menos de ellas.

También hablamos de baloncesto!! (Eyyy!), de lo que nos va gustando Sixers, del yeyerismo de los Pacers y de todo lo contrario en OKC, viendo o dando alguna idea de como se podría mejorar, así como la pereza que da ver a Wolves.

Hoy no hay Knickerfucker, pero sí una recomendación semanal por parte de David, que nos lleva a las oscuras calles de un juego de mesa: Arkham Horror.

NOTA: Hoy hay un poco de fallos de sonido, así que pedimos disculpas por ello, y además, David se ha hartado de decir que el partido del retiro de camiseta de Kobe es de martes a miércoles y NO!!! es de lunes a martes!

El enigma PG

Como no podía ser de otra forma, y aunque era una especie de secreto a voces, Adrian Wojnarowski soltaba unas de sus WOJBOMB diciendo que Paul George, el jugador de Indiana Pacers había hecho saber a la franquicia que no iba a renovar su contrato en verano de 2018, recalcamos, verano de 2018 y que iría a la agencia libre básicamente para intentar su firma con Lakers. Y como siempre pasa después de las WOJBOMB, internet explotó.

Esto era algo que todo el mundo había medianamente escuchado o especulado, a Paul George le pone mucho jugar en Lakers y visto que Pacers iba un poco sin saber muy bien a donde, la visión de ese verano de 2018 con Paul George de purpura y dorado se estaba empezando a ver más claramente.

Después de la WOJBOMB y del trade entre Celtics y Sixers que parece que se hará oficial hoy (lunes 19), vamos a tener unos días muy divertidos hasta el Draft que bien podía haber empezado a tuitear cosas, pero he preferido escribirlo por aquí, ya que toca ver el punto de vista de los 3 metidos en todo este follón, por una parte Indiana Pacers, por otra Los Angeles Lakers y finalmente el jugador.

Hasta hace tan sólo unos días, parecía que George estaba totalmente de acuerdo con Pacers, que la franquicia le había dicho que esperara que iban a intentarlo una vez más con Bird esta vez quitándose un poco de en medio y centrando todo en potenciar un núcleo con él y Myles Turner, parecía todo tranquilo, hasta que Woj hizo de las suyas, con esto, según apuntan ya muchos medios, la gente de Indina se ha empezado a mover para intentar sacar algo por parte de un jugador por el cual, si pasa la temporada vestido de Pacer igual no le llega nada. Es decir, están intentando aplicar el ‘menos da una piedra’.

Aquí el tema se complica, ya que si todo es cierto y Paul sale al mercado libre en 2018, estaríamos hablando que al equipo que se le traspase iría sólo a jugar una temporada, una situación similar a la de Dwight Howard cuando fue a Lakers, con la gran diferencia que desde Los Angeles se esperaba que Howard firmara con ellos y hasta parecía que el propio Howard iba a firmar, luego pasó lo que pasó… en este caso, todo apunta a que no.

Ayer, hablando vía Twitter con el gran Alberto de Roa, comentábamos que no tiene por qué ser un equipo con aspiraciones el que vaya a por George, sino tal vez podríamos ver alguno que otro con necesidad de hacerse un hueco dentro de la parafernalia NBA y salir en medios, vender camisetas, ser la imagen, tener un posible All-Star, ya que todo eso es dinero y claro, franquicias como Kings o Hornets salieron a la palestra, pero siempre sin analizar qué podrían ofrecer a Pacers a cambio, aunque las sombras de las primeras rondas siempre deben estar ahí.

Yo por mi parte pensaba en algo más, pensaba en qué equipo añadiendo la pieza George se podría convertir en candidato al título y rápidamente vino a mi mente un equipo que está interesado en lo que los americanos llaman el win now, y no es otros que Cleveland Cavaliers.

La idea es clara, creo que no hay un equipo ahora mismo en la NBA más capacitado de morderle la tostada a Warriors que Cavs, básicamente porque tienen a LeBron James, así de claro y sencillo y claro tienen un jugador en su plantilla, que creo que Indiana cogería con los brazos abiertos por muchas razones, Kevin Love.

De esta forma, Cavs se quitaría un pequeño problema que siempre se ha comentado que ha podido haber, aunque siempre lo han intentado a negar, conseguirían un jugador que le quitaría mucha presión a James tanto en ataque como en defensa, lo cual sería esencial de cara a otro posible anillo. Por su parte, Pacers conseguiría a un All-Star con varios años todavía por delante de contrato y con la mente puesta en lo brutal que era Love siendo un jugador determinante, siendo el jugador franquicia, un jugador que en un día malo te hace fácil el 20-10, el jugador que estaba en Wolves. Ambos equipos ganarían cosas que quieren y el jugador, no se, poder luchar por un anillo, sería divertido creo yo, además, si se diera este escenario… tal vez se pensaría el seguir en Cavs más temporadas, aquí es donde entra el dilema Lakers.

Los Angeles Lakers tiene aquí el gran dilema del apostador, de esa persona que tiene que arriesgar para o bien ganar mucho o bien perder más, por una parte, con el pick 2 de este año, el equipo de Jeanie tiene una gran baza a su favor, aunque parece que esa ronda se va a quedar en casa y la usarán para vete tú a saber qué jugador ya que se ha hablado ya de Fox, de Jackson y claro, de Ball.

Parece que todo apunta a que Paul George querría firmar con Lakers en verano de 2018, pero claro, evidentemente esto no es promesa firmada, básicamente porque está prohibido, pero como todo el mundo habla de ello, se da casi como un hecho, así que si eres Magic Johnson, lo primero que piensas es, para qué voy a dar alguna ronda, alguno de mis jóvenes por algo que va a venir por nada el próximo verano?, tiene su lógica, verdad? Pero vamos al caso que os metemos arriba… y si ese año de alquiler se pasa en Cleveland?? se pondría nervioso la cúpula de Lakers e intentarían el trade ahora cuando parece que PG está en el mercado?

Son muchas preguntas y está claro que el precio que va a pedir Indiana va a ser alto, pero claro, la gente que lo busque puede ir claramente por la parte del pensamiento de Magic, con lo cual, parece que George puede salir relativamente barato. El gran Weiko me comentaba si un Deng o Mozgov + Clarkson + 1a Ronda 2019 haría por George ahora mismo, mi respuesta ha sido clara: Sí. Ya que con Paul George en el equipo, más el pick de este año y la base de jóvenes que hay, en un par de años esa ronda no será claramente como la de estos años atrás, con lo cual realmente no estás dando tanto como parece, el tema es claramente si Indiana aceptaría algo así, cosa que estaría por ver, pero claro, todo esto siguen siendo elucubraciones de un modesto aficionado, así que a saber.

Finalmente, tendríamos que ver qué opina el jugador. No tiene cláusula anti trade, como Melo o en su día como Kobe, con lo cual no se puede negar a donde lo envíen, así que está claro que para renovar en ese equipo en ese verano 2018 del cual tanto hablamos, tendría que ser algo que realmente le gustara, como pueden ser Lakers o como podría ser Cavs o si me apuráis Celtics, aunque parece que Ainge tiene otra cosa en la cabeza, así que la situación de George sólo la sabe él y probablemente es la que menos importe, cosa curiosa, pero ahora mismo está en manos de las franquicias de la NBA, como todos vamos.

Así que esto es lo que hay, esto es lo que pienso y probablemente cuando leas esto, ya se haya aclarado todo y estamos ante otra WOJBOMB o con George vistiendo la camiseta de Kings dando la mano a Divac, quién sabe, pero según dijo anoche Lowe, parece que la cosa va rápida, así que…

PO Desde El Sofá (I): Vencen, pero no convencen

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

Los Cavaliers se llevaron el partido inaugural de esta edición de Playoffs, en un enfrentamiento muy ajustado que Indiana pudo ganar en la última posesión. Cleveland no dejó que Paul George se encargará del tiro final, y CJ Miles no pudo castigar el dos contra uno a la estrella de su equipo en la jugada definitiva.

LeBron y compañía fueron por delante durante todo el partido, pero no llegaron a distanciarse, y cuando en el último cuarto estuvieron varias posesiones sin encontrar el aro, los Pacers metieron el miedo en el cuerpo a todo un pabellón que lleva un par de meses viendo a su equipo flaquear.

Cleveland no ha mostrado aún (o eso esperamos, por su bien) esa defensa “secreta” que prometía Lue estos días (no es que la tengan que sacar aún, que esto es muy largo), y volvieron a vivir de un ataque explosivo y de lo difícil que es para cualquier equipo no ser castigados por James, Irving y Love. Indiana ganó la batalla del rebote, tuvo éxito penetrando y atacando el aro de los Cavs con sus exteriores (primero Monta Ellis, luego Lance Stephenson, que parece otro de Pacer y contra LeBron), y mientras, Paul George, que anotó 6 triples, perforaba por fuera con suspensiones. Al menos lograron parar a Indiana cuando más lo necesitaban: un par de robos en los minutos finales de Irving (¿quizá el jugador que más se crece en el clutch de la Liga?), y la apuesta exitosa en la jugada final contra George les ha servido para ganar un partido que no debería haberse complicado tanto.

Y es que la estrategia defensiva de McMillan tampoco fue para echar cohetes, y LeBron (32 puntos, 65 eFG%, 13 asistencias) pasó toda la noche dándose un banquete por encima los jugadores exteriores de los Pacers que quedaban emparejados con él en cambios de dudosa eficacia. Indiana ha hecho un buen trabajo en líneas generales frente a los tiradores, y no han dejado que les rotarán hasta el aburrimiento, pero el precio que han pagado es dejar a James muy cómodo en enfrentamientos favorables. Tardó unos minutos en hacer notar su presencia en ataque, pero cuando empezó a tomar el control en el último tramo del primer cuarto, en el momento en el que los suplentes empezaban a aparecer en pista, fue para no soltarlo. Calentó con un par de pases excelentes a Frye y Jefferson en cortes al aro, pero se dio cuenta que podía aprovechar las defensas individuales para dominar también mediante la anotación. En los últimos minutos los Pacers tuvieron algo de éxito enfrentándole con Young, pero un estruendoso mate cuando Indiana recuperaba el marcador por primera vez tras tres cuartos, restableció el orden. Lo que apenas vimos fue el prometido enfrentamiento GeorgeJames, que a diferencia del tremendo partido de temporada regular que nos dejaron estos equipos hace poco, pasaron una buena parte del partido evitándose.

El partido pudo romperse en el segundo cuarto, cuando Love e Irving fallaron algunos triples desde las esquinas tras buen movimiento de balón que podrían haber hecho desmoralizante la diferencia, y pareció también visto para sentencia al final del tercer cuarto cuando a un parcial de 10-0 se unía la necesidad de mandar a George al banquillo para darle unos minutos de respiro. Pero entonces fue cuando Born Ready mantuvo a Indiana con vida, y no sólo aguantó la diferencia, sino que logró limpiarla. Jugó los últimos 14 minutos de partido y aunque no acertó con un triple postrero que habría acongojado a unos Cavs encantados de dejarle tirar, si no es por su actuación, tampoco habrían podido llegar a ese punto.

Lo cierto es que los Pacers están muy lejos de tener la munición de los Cavs, y pese a intercambiar golpes con ellos esta noche, les cuesta mucho más desarrollar las posesiones y conseguir tiros buenos que a los Cavaliers. Varias veces ellos solitos se han ahogado contra el reloj, y de alguna han podido salir con acierto o con una segunda oportunidad tras rebote, pero a lo largo de una serie contra Cleveland no va a ser suficiente. Y si el equipo de Lue empieza a ayudar con más eficacia, que hoy han tenido bien poca, va a ser aún peor, porque los Pacers tienen un déficit de tiradores a los que hacer llegar el balón cuando la zona se blinda. La oportunidad que han perdido hoy es enorme, pero la serie no debería estar tan igualada como para lamentarlo.

Al final, pese al susto, lo que sirve es la victoria, y eso le va a dar un poco de tranquilidad a Cleveland.

Sofi del día: A Jeff Van Gundy por su papel de Andrés Montes trucho: llamar a Stephenson Lance Romance, ¿genialidad o no?

La Cheslón Lacustre: Vol. 17 – El bueno, el feo y el malo

Nuevo formato de La Cheslón Lacustre que llega ahora con un formato semanal donde se analizará como han ido esos 7 días en el imperio de los Buss.

Esta semana empezamos analizando los partidos frente a Pistons, Nuggets, Pacers y la debacle frente a Mavs.

Hoy sonó en LCL:
Mya – Welcome To My World
Dj Khaled – Fuck Up The Club
Craig David – When The Bassline Drops

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