Episodio 123 – Responda otra vez

Hoy en El Podcast Desde El Sofá hablaremos de las semifinales de conferencia en los PO de la NBA, de qué si no vamos a hablar?!?!?!?

Bueno, al final hacemos un repaso al movimiento de banquillo que está habiendo en la NBA y acabamos con un par de recomendaciones de lujo, un libro y una serie.

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PO Desde El Sofá (VII): Tomen ustedes buena nota

Las PO Desde El Sofá tienen su propia magia, la magia de no saber cuando pueden aparecer o sobre qué partido puede ir, pero vamos, si estás leyendo esto ahora mismo, ya más o menos sabes como funciona la película.

Nos vamos a Salt Lake City, con el equipo más molón para los friki adictos de la NBA (entre los cuales me hayo, para muestra los SOFIS2018) con el equipaje (completo) más molón de la NBA, jugando uno de los baloncestos más molones en los últimos tiempo, frente a un equipo que es como una de esas boy bands hechas de principios de siglo, donde cada cantante era de un padre y una madre y los juntabas a todos esperando que unas grandes voces hicieran un gran grupo.

El cuarto partido de la serie llegó con unos inicios de partido muy igualados pero con el equipo de Westbrook siempre un poco por delante con Paul George muy motivado frente a la defensa de Ingles y Westbrook con ganas de ‘terminar y apagar’ a Ricky ‘Rick‘ Rubio. En cambio Jazz salió al partido algo perdidos, como cuando no sabes muy bien donde estás o te ves superado por la situación, pero con una cosa muy importante, sin perderle la cara al partido en ningún momento, y esto fue clave…

Y Jazz se metió en el partido. 3 triples seguidos de Ingles pusieron el pabellón y medio Utah patas arriba para caldear un partido que ya venía calentito de antes, casi más que las camisetas nuevas, con Rubio comiéndole la tostada a un Westbrook desesperado y un duelo entre PG13 e Ingles que siempre iba de cara al australiano.

Jazz se metió en la cabeza de Thunder. El equipo de Donovan, estaba casi más pendiente de las trifulcas y movidas personales entre ellos que de su lamentable porcentaje en tiros de 3 o de la defensa exterior al Bird Australiano.

Snyder metió un +20 a Thunder y el partido ya no fue el mismo, con sus minutos de la basura incluidos, dejando la serie de cara para el que claramente es el 3 mejor equipo de la liga.

De Donovan Mitchell, no hablo, simplemente hay que verle (y disfrutar) de él.

Sofi Del Día: Para el tremendo ambiente que se ha creado en estos dos partidos en el EnergySolutions Arena de Salt Lake City, todos con las camisetas y sobre todo en el G3 con las camisetas de colores como el equipaje.

PO Desde El Sofá (XIV): Que pase el siguiente

Nos gusta el rollo de Utah. Nos mola lo que está haciendo Snyder con los Jazz, pero cuando no se puede, pues eso, no se puede.

Golden State Warriors empezó el partido como el cuarto de la serie anterior ante Blazers, es decir, con ganas de finiquitarlo todo rápido y a otra cosa mariposa, y así empezó con un Stephen Curry extremadamente acertado y con tempo del partido que se alejaba mucho a los sueños d Salt Lake City, de hecho, hasta el minuto 9 de juego, Jazz no metió una canasta de 2 puntos y la ventaja ya era casi apocalíptica.

La Bahía estaba cómoda en la pista con más de 20 puntos de ventaja, lo cual hizo que llegara un punto de relajación que lo aprovechó el banquillo de Utah con Exum a la cabeza para intentar animar un poco al público y poner un poco de zozobra en el marcador, pero nada más lejos de la realidad.

Aunque Jazz se puso a sólo 6 puntos, siempre daba una sensación de que el control del partido era de Warriors y que estábamos a un pequeño estirón de ver a McAdoo y compañía en pista…y así fue.

En vano quedaron los esfuerzos de Hayward, el cual tal vez estaba jugando su último partido con la camiseta local, para intentar la heróica y rascar un partido a los de Brown y al final, pues lo de siempre, los buenos a descansar y la morralla a jugar.

Jazz sigue creciendo y le espera un verano divertido por delante con la agencia libre de su gran estrella y con un proyecto sólido por todos lados. Habrá que ver que decide el de Butler, pero como hemos empezaado hoy, Jazz mola y va a seguir teniendo buena pinta en el futuro.

Sofi Del Día: Draymond Green firmando una cartulina del público de Salt Lake City donde estaban contando las veces que hacía flop. Grande.

PO Desde El Sofá (XIII): Cuando no uno, otro

Snyder lo tenía claro en el tercer partido. Había que parar las contras de Warriors a base de faltas y hacer una transición defensiva decente para que Golden State no se convierta en un titan zapándose humanos. Así de nuevo lo volvió hacer ayer en el tercer partido… esto y mucho más.

Utah Jazz, uno de los equipos con menos tempo de la liga, necesitaba claramente reducir los ritmos del partido, es decir, pocos puntos. Y así fue, el primer cuarto estuvo lleno de imprecisiones y de cortes de ritmo, slgo que interesaba muy mucho a Jazz, aunque no había forma de ponerse por delante por primera vez en la serie. Golden State estaba sin la chispa de otras veces, pero se le veía comodo en la pista. Extraño.

Y vino el momento que cambió el partido. Draymond Green no paraba de protestar y estar más pendiente de faltas, arbitros y demás. La técnica estaba al caer… y cayó. Esto despertó al público (con momento de encaro entre Green y la gente de Salt Lake City incluido) y en cierto modo a los propios Jazz. Y con esto Jazz cogía la primera ventaja de toda la serie y con ella nos fuimos al descanso.

Gobert era el estilete de Snyder, con cada vez más toques Diawareros, fue todo un dolor de cabeza para la defensa de Warriors. Brown tiraba de la tan conocída Death Lineup, con  Durant que estaba tremendamente inspirado a la cabeza, antes de hora y esto servía para despertar a Curry que andaba algo perdido hasta el momento.

Poco a poco Durant se hacía amo y señor del partido tanto en un lado, como en otro de la pista, y aunque todos los titulares de Jazz se iban a dobles figuras de anotación, no podían hacer otra cosa que ver como la defensa de Warriors había dado un paso adelante para apretar mucho más.

Dos triples seguidos de Curry y Durant cerraban el partido y cualquier tipo de remontada o truco final de Snyder.

3-0 y todo como se mediamente esperaba.

Sofi Del Día: El publico de Salt Lake City, nunca defrauda.

 

PO Desde El Sofá (XII): A medio gas

Estamos en tiempo de playoffs y como es ya habitual en La Crónica Desde El Sofá (hasta que dure) cada día tendréis una pequeña crónica de lo que hemos visto la noche anterior (o probablemente durante el día tranquilamente) y al final, el Sofi diario…

No tenía muy claro por qué partido optar hoy para ver de la jornada de anoche en la NBA, por un lado tenía lo que podía ser una batalla (y vaya que lo fue…pero de otro estilo) en DC y por otro tenía la ocasión de ver a Warriors contra Jazz. La verdad es que me picaba la curiosidad el tema Warriors, por verles después de ‘tanto’ tiempo y por ver al Druida Snyder qué podía hacer después del repaso del primer partido, así que, como Jimmy, me fui a La Bahía.

El partido empezó como creo que toda la humanidad esperaba, es decir, con un ritmo frenético por parte de los de Kerr Brown, con un inicio que hacía prever un partido que pronto se acabaría y donde veríamos muchos minutos de McAdoo.

Hay que ser claros, con Golden State jugando a ese ritmo nadie puede hacerle frente. Así de claro y contundente, ese nivel de exigencia y de superioridad en ambas partes de la pista es sencillamente de excelencia y ni nada ni nadie puede hacer nada contra ellos, pero Snyder tenía un pequeño as en la manga y lo sacó a relucir en el segundo cuarto.

¿Forma de cortar este ritmo? Haciendo faltas. Pero no de la forma en plan hacka que a lo mejor nos viene a la mente, no, esta vez la táctica era sencilla. Cada vez que un jugador de Golden State salía a todo velocidad de cara al aro, se le para a mitad de la cancha y hacer el 5vs5 que tanto gusta al ritmo lento de los de Salt Lake City.

De esta forma tan sencilla, Utah se metió en el partido y poco a poco, la ventaja que parecía que iba a ser definitiva se fue bajando y con Hayward a la cabeza, Jazz se lo fue creyendo.

Aún con este ritmo, siempre el partido daba la sensación de estar a 3 triples locos de Curry de partirse e irse todo al garete, pero Jazz aguantó cada una de las embestidas de Warriors, pero sin llegar a pegar ese estirón definitivo para poner el partido a sus pies.

De hecho, la sensación que daba es que Golden State, aún yendo a un ritmo que para nada le gusta, estaba bien en el partido y prueba de ello fue que nunca dejó de comandar en el marcador desde el inicio hasta el final… y en toda la serie hasta ahora.

Aún así, me gusta el movimiento táctico de Snyder, que estaba claro que tenía que hacer, porque o bajaba el ritmo o las posibilidades de Utah de hacer algo son las mismas de que La Crónica Desde El Sofá juegue el All-Star Game.

Sofi Del Día: Todo el mundo habla de las zapatillas de los amigos Ball, pero no, el Sofi del Día se lo vamos a dar a toda la gresca que pasó ayer en el Verizon Center de DC, sobre todo el placaje de Oubre.

Presta atención

Aunque en la Temporada 2016/2017 todos los focos están en el Nuevo Orden, como en El Imperio Contraataca, a la NBA no le faltan historias paralelas, y el principio de curso, con todos los cambios aún parte de la imaginación, se acumulan. He aquí algunas de las muchas cosas en las que fijarse en este principio de curso a lo largo y ancho de la Liga.

A o B

La llegada de Howard y la marcha de Horford y Teague han cambiado por completo la cara de Atlanta, y si en ataque tenemos claro que van a ser muy distintos a las anteriores encarnaciones del equipo, en defensa (que fue lo que realmente sujetó al equipo la temporada pasada) las cosas también van a cambiar mucho. Budenholzer ha sido de los entrenadores más agresivos en temporadas pasadas mandando a los hombres altos al pick’n’roll, aprovechando la movilidad de Millsap y Horford para acorralar a los conductores de balón y tratar de forzar pérdidas. Pero su nuevo pívot, discípulo de SVG y Clifford, está acostumbrado, y además disfruta, de lo contrario. Dwight quiere estar cerca del aro para dedicarse a intimidar, poner sus tapones y coger sus rebotitos, y la pérdida de capacidad atlética tras las lesiones es un motivo más para quedarse en casa. La Liga en general también está retrocediendo en el uso de dos-contra-unos, con firmes defensores de la táctica como Rivers o Spoelstra abandonándola, por lo que esperamos que los Hawks también se hagan más conservadores… ¿manteniendo el éxito del año pasado?

B o A

Y aprovechando la linde anterior… los Celtics tienen en su plantilla a dos de los mejores hombres altos de la Liga en el dos-contra-uno defensivo, con la llegada de Horford para unirse a Amir Johnson, además de unos bajitos agresivos y de manos muy largas, y un pasado reciente de marcada agresividad con Doc y Garnett en sus filas. Si un equipo en la NBA podría nadar río arriba ahora mismo, ese es Boston. Stevens, a falta de protección de aro hasta ahora, ha elegido especular, porque además, su juego exterior le permite forzar toneladas métricas de pérdidas sin mandar al hombre alto al horizonte. Pero habida cuenta que entre las muchas virtudes de Horford la protección del aro y el tablero no están entre las destacadas, y que puede haber más minutos de quintetos pequeños con Crowder como 4, quizá sea hora de tirar la casa por la ventana y convertir la defensa de los Celtics en puro rock’n’roll. Aunque una cosa que ya funciona, mejor no tocar.

A correr, a correr

Cuando Bird se deshizo de Vogel, todos recordamos las múltiples ocasiones en las que el Pájaro había pedido que el equipo jugara más rápido y pequeño. Parecía evidente que el nuevo entrenador vendría con la orden de aplicar la visión. ¿Quién podría liderar este proyecto camino al futuro? ¿D’Antoni? ¿McHale? ¿Paco Jémez? Frío, llegó McMillan (enemigo del Reino de España como los indepes, Pepe Botella o Gamal Al-Ghandour), que de hecho, ya estaba en casa. Pese a su fama hay que decir en su descargo, que en el último periplo llevó a los Blazers al number 1 en eficiencia ofensiva en 2009 (Brandon Roy, sniff…), pero lo hizo a ritmo de caracol contracturado. Las incorporaciones posteriores (Teague, Young) seguían en su mayoría la línea oficialista (Jefferson debería salir desde el banco como en Charlotte), y tras lo visto en pre-temporada… este no es el viejo Nate. Los Pacers han salido a correr, hablan de que podrían conseguir 115 puntos por partido… y cuando empiecen los partidos que cuentan, habrá que verlo.

Un mucho de Spurs en Utah

Las llegadas de Boris Diaw y George Hill a Utah son de las que más me ilusionan esta temporada: Quin Snyder utilizó el pasado año la motion offense de San Antonio más que los propios Spurs y que el discípulo aventajado Budenholzer, pese a que no tenía el personal para ejecutarla correctamente ni de lejos. Con ellos la cosa cambia. Simplificando un poco, en este ataque, un hombre alto estacionado en el poste alto (altísimo) suele recibir el balón para iniciar la jugada, y suyo es el primer pase con intención. Esto lo hacían el año pasado con Gobert y Favors, y el resultado era la intrascendencia más dolorosa, el tiempo de posesión perdido, y la acumulación de pases sin sentido. Aunque a Boris sólo le quedarán los minutos que dejen los jóvenes líderes del equipo, y quizá con segundas unidades, pocos jugadores mejores que él se me ocurren para explotar un sistema que además conoce bien. Y Hill, otro versado en la motion offense, también se adapta como un guante a lo que pide a gritos este equipo y sistema: un base que no necesita el balón y pueda acompañar a los excelentes creadores de las alas, Hood y Hayward. Los Jazz lo tienen todo para dar un salto de canguro, pero aquello que no pueden controlar, las lesiones, ya se está empezando a cobrar piezas.

Hablando de lesiones

Atención al inicio de los Pistons, porque la baja de Reggie Jackson puede ser muy sensible, y se les están acumulando sustos en la enfermería. Más allá de su increíble talento como director y anotador, su presencia y talla permitía a los Pistons soltar en los bases de élite a Kentavious Caldwell-Pope y comprar palomitas. Su reemplazo temporal, Ish Smith, puede suplir convincentemente la parte distribuidora, y reemplazar anotación y distancia de tiro por velocidad. Pero siendo como es, uno de los jugadores más pequeños de la Liga, defender escoltas noche tras noche está fuera de su alcance, salvo en casos muy especiales. Los Pistons habían pegado un salto a la zona decente de la eficiencia defensiva, y el tener que reordenar las piezas les puede pasar mucha factura.

Harden como base

¿Y? ¿Dónde está la novedad?

Harrison Barnes como estrella

Durante los últimos años, siempre que estaba dispuesto a dar por perdido a Barnes sucedía algo. Un par de triples, un buen ataque con bote, una sobresaliente acción defensiva… lo suficiente para volver a ganarse un poco de crédito, y dejar de pensar que es un jugador mediocre al que hacían (mucho) mejor sus compañeros. Hasta los últimos Playoffs, en los que Barnes dejó de meter monedas cuando la máquina las pedía. Aún así, y aunque sólo fuera porque en algo había que gastarlo, estaba claro que alguien le iba a hacer las tarjetas de visita Harrison Barnes, Max Player, y tendría que imprimir muchas para recuperar la inversión. Su siguiente paso está en Dallas, con uno de los mejores entrenadores de la Liga, un ala-pívot legendario, un conocido en la última línea de defensa… sigue en un buen entorno, pero ahora tiene responsabilidad. Si sigue siendo el jugador timorato en ataque pero recio en defensa que vimos en los Warriors, la posición de 4 es la perfecta para aprovecharle al máximo, pero con Nowitzki en Dallas tendrá que producir como alero. No hay más.

Una teoría muy loca sobre Westbrook

Sentaos y acompañadme mentalmente. Igual este año, aprovechando que está con un grupo lleno de jóvenes exuberantes y enérgicos (Oladipo, Roberson, Adams), y que a veces es mejor ser muy muy bueno en algo que ir tirando en muchas cosas, ¿y si Westbrook decidiera soltar ese pepinazo nuclear que sabemos que tiene preparado en defensa? OKC podría ser un equipo terrible, que haría miserables a sus rivales noche tras noche, y por fin conoceríamos al Russell Defensor Dominante que sospechamos que tiene dentro pero nunca ha querido sacar. Si usa esa energía extra en esto en lugar de chuzarse cuaren…

No me lo creo ni yo.

Quinteto funkorro

El quinteto con mejor +/- repetible la próxima temporada en la Liga está en Toronto: en 85 minutillos de Lowry, DeRozan, Ross, Patterson y Valanciunas, por cada 100 posesiones los Raptors sacaron 30.2 de ventaja. La versión pro, con Carroll por Ross, dio menos caña (+5.7), pero en más minutos, y en Playoffs. Si no empiezan a caer como moscas, esos cinco juntan en la pista un poco de todo, no les falta nada, y están en la edad perfecta: 24 años con la experiencia internacional tempranera de Valanciunas, 27 para DeRozan y Patterson, y unos 30 jóvenes de Lowry y Carroll, que tardaron años en sumar 30 minutos por partido. Si Sullinger no lo estropea, este es el mejor quinteto que en realidad no importa mucho a nadie.

Quintetos contra natura

Siempre apetece fantasear con aquellos quintetos en los que jugadores fuera de posición o incompatibles, pero extraordinariamente talentosos, coinciden. Muchas veces, el mejor quinteto aposicional no coincide con el lógico. Pero este año… los GM han montado bastante bien las plantillas. Pocas combinaciones raras este año en papel entre los titulares: destaco que me gustaría ver el frontcourt Gordon/Ibaka/Biyombo, el Pondexter/Hill/Davis (básicamente, poner Davis de 5 y dos tiradores más: podría ser Chicho Terromoto uno de los otros), el quinteto de los Celtics con Smart de 3 y Crowder de 4 y, finalmente, Bledsoe, Knight, Booker juntos, y esperemos que no revueltos en Phoenix.

Hechos el uno para el otro

Otro incentivo para los primeros días: ver a jugadores llegar a equipos que parecían llevar años esperándolos, por unas cosas u otras: Jennings en New York, Pau en San Antonio, Dwight en Atlanta, y Ryan Anderson en Houston. También siempre divertidos son los casos contrarios: Rondo en Chicago, Parsons en Memphis y Deng en Los Angeles. A más medio plazo, porque siempre se necesita tiempo para adaptarse, nos seguirá sorprendiendo ver a Wade de rojo toro, Horford de verde, Rose y Noah de azul, e Ibaka de azul con rayas… y al número 35 ya sabéis donde…