Reconstrucción activa

Hay un término que se utiliza mucho en la NBA y ese es el de la reconstrucción. Estamos acostumbrados a oírlo en esos equipos que son elecciones altas en el Draft año tras año y que mediante picks están intentando construir los cimientos de un nuevo equipo de cara a poder cubrir sus objetivos.

Las reconstrucciones se pueden hacer mediante el Draft, como hemos comentado antes o también mediante traspasos, pero siempre el denominador es común, equipo fuera de la élite intentando meterse ahí.

Lo que no es tan normal es tener casi que aplicar ese término a un equipo ya metido ahí arriba y que en poco tiempo ha dado un cambio radical en su estructura. Y ya sí que es muy raro, pensar en esos términos en una franquicia como San Antonio Spurs.

El equipo de Popovich, después de 20 años no va a tener en esta temporada a ninguno de sus jugadores míticos y que tenemos todos en mente, fuera Duncan ya hace un tiempo, Ginobili decidía dejarlo después de una carrera que le meterá sin duda en el Hall Of Fame, pero lo que nadie esperaba era que Tony Parker este año tuviera el Jumpman en su camiseta y se fuera con su colega Batum a North Carolina.

Además, todos sabemos lo que ha ocurrido con Kawhi Leonard, pero por si has estado más allá del corredor de Kessel y no has podido saber qué ha pasado en la NBA, el ex-2 de Spurs ahora está más allá del muro en Toronto Raptors después de una temporada donde a parte de fastidiarme a niveles cósmicos la Fantasy, sólo ha jugado 4 ratos (bueno 9) y en la franquicia de Lupitalandia ya no se contaba con él desde hace tiempo.

De hecho, el equipo el año pasado llegó a las 47 victorias y entrando en los PO cuando no mucha gente lo daba por hecho.

Pero claro, el hecho de irse Leonard, como buen traspaso, ha hecho que otro jugador haya llegado a los dominios de Popovich, y ese no es otro que DeMar DeRozan, el cual viene de jugar su mejor baloncesto en unos Raptors que si no hubiera estado LeBron, hubieran sido de lo mejor del Este.

La llegada de DeRozan y la salida de los míticos jugadores (y aquí vamos a incluir a Danny Green) han completado todo este proceso de reconstrucción activa, por llamarlo de alguna forma, donde poco a poco se ha ido cambiando una plantilla mítica, a algo totalmente diferente y que empezará la temporada este año.

A parte de DeRozan, Popovich ha incorporado a sus filas a Poeltl, Belinelli, Cunningham y un más que interesante pick de nombre molón llamado Lonnie Walker IV. El pivot austriaco es un jugador muy a lo Spurs, ese europeo (o no-americano), que pocos conocen y que rinde de una forma no esperada a las órdenes de el mejor entrenador de la NBA. Por otra parte, Belinelli ya conoce qué se cuece por Lupitalandia, mientras que Cunningham es un jugador de intendencia que aunque el año pasado no rindió como se le esperaba en Nets, su trayectoria en New Orleans ha sido siempre más que decente.

Con todos estos cambios el vestuario de Spurs es algo desconocido y donde solo Patty Mills se queda como pieza clave de esos Spurs que destrozaron a Miami Heat en una de las demostraciones de juego más impresionantes que recuerdo en una pista de baloncesto, corría el año 2014, Leonard era el MVP de las finales y uno de los jugadores más desequilibrante de la liga. 4 años después, sólo un aborigen queda de aquello.

Atrás quedó Duncan, atrás quedo Manudo, atrás quedó Parker y a Leonard ni se le esperaba el año pasado, por eso todo es nuevo y la gran incógnita de cómo irá el sistema con Aldridge y DeRozan como piezas clave va a estar ahí.

El ex-Raptor llega cabreado. No le ha gustado nada su salida de Toronto, donde hace más bien poco decidió seguir y apostar por esa franquicia para ser la pieza clave del proyecto e intentar convertirse en su mejor jugador…de la historia. Pero la NBA no tiene sentimientos y eso se fue fuera. Ahora DeMar llega a un ambiente totalmente diferente, donde la filosofía general está por encima de la particular y donde Popovich es quien manda de todo y absolutamente todo.

Pero vamos a pensar todos juntos. ¿Qué es lo que siempre más le ha gustado a DeRozan? ¿y a LaMarcus? ¡Sí! los tiros largos de dos, algo que la liga está intentando dejar como algo del jurásico con sistemas como el MoreyBall y que parece que va a ser una marca de la casa con Popovich, con dos jugadores que se lo pasan en grande tirando en ese espacio tan maravilloso que hay desde la zona hasta la linea de 3. Podemos ver baloncesto de otra época, de hace unos 10 años, donde un buen tiro exterior hacía daño desde allá donde se tirara. Claro, esto es solo un sueño húmedo de una tarde de octubre, pero si los dos juegan a su nivel, DeRozan repite algo similar a lo del año pasado, todo esto con el sistema de Popovich donde todo el mundo suma, podemos estar ante una de las grandes sorpresas del Oeste… y qué raro suena eso de que Spurs puede ser una sorpresa, cuando han venido haciendo lo mismo durante más de 20 años.

RC Buford y Popovich han reconstruido y lo han hecho de una forma activa, sin casi hacer ruido, pasando de una situación casi dramática con la salida de sus mitos y el traspaso de un jugador que cuando está disponible es un top 5 de la NBA, a una donde todo el mundo está expectante y donde su mejor cara, puede resultar tremendamente positiva de cara a ellos y de cara al espectador.

Así que este año seguiremos otra temporada buscando a Lupita, pero esta vez con nuevos protagonistas.

PO Desde El Sofá (V): Hay dos sin tres

Después de ser barridos por los Spurs en las dos últimas series de Playoffs entre ambos, no se repetirá la historia por tercera vez: los Grizzlies han vuelto a ganar a San Antonio en Playoffs.

Y creo que no han sido ni dos ni tres, sino alguna más, las veces que ha tocado abrir una de estar primaverales crónicas desde el sofá con una oda a Zach Randolph, pateador de culos profesional desde 1980yalgo. Entraría a la Wikipedia a buscar qué coño es un haiku para poder dedicárselo, pero me remordería la conciencia cuando vea el mensaje del jefazo pidiendo pasta y, total, Z-Bo tampoco lo iba a leer.

De vuelta en el quinteto titular (junto a James Ennis) después de que ese cambio de Fizdale espabilara al equipo en la segunda parte del partido anterior, el ala-pívot cogió la linde en el segundo cuarto y poco después de mediado el tercer cuarto llevaba ya los 21 puntos con los que acabó el partido, y que dejaron a su equipo fuera del alcance de los Spurs. Además de los legendarios posteos y tiros de media distancia, Randolph añadió el triple con paso atrás desde la esquina (!) y un mate (!!) corriendo el contraataque (!!!) para completar una actuación fulgurante que le ganó los cánticos y el respeto de la buena gente de Memphis.

No fue sólo Z-Bo: Conley cerró el partido y por fin se puso de acuerdo con Marc después de dos partidos en los que parecía que sólo uno de los dos podía jugar bien al mismo tiempo. También los secundarios se hicieron notar esta vez para bien: Selden Ennis atacaron muy bien las recuperaciones defensivas, algo a lo que no se habían atrevido con decisión en anteriores partidos, Green trabajó en el rebote y no dejó que los interiores de San Antonio volvieran a ensañarse con él y Andrew Harrison… pues tiene dos ojos, una nariz y una boca. Después de la rajada contra los árbitros de Fizdale, Memphis estaba en la obligación de poner mucho de su parte, y aunque la cosa empezó muy mal, agotando el reloj de posesión en la primera posesión, a la hora de la verdad nadie falló a la cita, y le dieron al respetable lo que había venido a ver.

Había ganas de marcha, y el ambiente en The Grindhouse pinchó a los Spurs, que estaban tan fuera que Popovich llegó a cambiar al quinteto titular completo a los 75 segundos del tercer cuarto, señalando que no estaba contento ni con el que prepara los PB&J’s. Pero tampoco fue solución, y lo que al descanso era una diferencia de 4, y de 9 en el momento del cambio rápido y furioso, llegó a 18 a final del periodo. Esos 12 minutos fueron terribles para los Spurs, que no acertaron con el triple tras dos partidos brillantes hasta que fue demasiado tarde y llegaron a tener problemas hasta en la línea de tiros libres.

Esta encarnación de los Spurs es la más dependiente de las individualidades que podemos recordar, y cuando Kawhi Leonard tiene una noche simplemente buena, y nadie recoge el guante, puede haber ‘desastres’ como este. Paradójicamente, San Antonio tiene ahora en el alero lo que hace años era el perfecto anti-ejemplo del ADN Spurs. Un jugador finalizador que anota puntos a paladas, muchos en aclarados y yendo a la línea (desde donde sigue inmaculado en la serie, 32 de 32), y es el encargado de rescatar posesiones en coma. Que consigue lo suyo y no crea demasiado por y para los demás. Y atendiendo a lo que está sucediendo en esta serie, que defiende cero.

Que el vigente DPOY pueda en cualquier momento bajar el culo y poner el cinturón de castidad a cualquiera es una cosa. Que en realidad lo esté haciendo, otra. Y salvo unas posesiones del primer partido que podemos contar con los dedos de una mano en las que salió a por un Conley que se les estaba subiendo a las barbas, Kawhi ha estado, como la superestrella que es, aprovechando para coger aire en defensa. No es que los Grizzlies que ha tenido enfrente (Selden y Ennis principalmente) exijan mucho, pero si se está pasando la serie entera en tierra de nadie, ni defendiendo al osito que los Memphis han dejado desamparado en la esquina, ni protegiendo el aro, pues habrá que decirlo.

Y no es malo: les ha sucedido a otros muchos antes. Es muy difícil ser la excepción a estas alturas. Vendrán otras series y otros rivales que le lleven más cerca de sus límites. Pero ahora mismo Kawhi está mucho más cerca de ese Kobe resabiado, ese MJ que dejaba el trabajo sucio a Pippen, que de ser el “Duncan de los alas” que Greg Anthony mencionó en la retransmisión. Y el Plan B, LaMarcus Aldridge, no está muy alejado de esa idea.

Lo único a lo que se debe Pop es a la constante adaptación y actualización de lo que hace. Cada añada de los Spurs sale diferente, y la que vivimos en este momento depende más que nunca de la inspiración de un solo jugador. Y como el resultado han sido 61 victorias y dos victorias muy convincentes antes de este tropiezo, habrá que seguir confiando.

Sofi del día: James F. Goldstein estuvo allí. Take that for data.

Nuestros picks para el All-Star 2017

Como viene siendo ya una tradición en La Crónica Desde El Sofá, aquí os vamos a traer nuestros picks para el próximo All-Star Game que se disputará en Charlotte New Orleans el próximo mes de febrero…

Mario Maruenda

Con todos los respetos para los merecedores aspirantes, me he puesto delante de la página de votaciones con varios jugadores ya elegidos: Harden, Westbrook, Durant, Davis, James, Antetokounmpo, Butler y Lowry estaban dentro. La mezcla de desempeño, números y rol dentro de sus equipos de estos ocho jugadores en el primer tramo de la temporada me ha parecido por encima del resto. No digo que sean los mejores jugadores de la Liga ahora mismo, pero si los ocho… ¿protagonistas? de lo que llevamos. Cinco repiten de mi lista del año pasado, uno estuvo lesionado, otro ha vuelto este año en mejor forma, sin Kardashian, y con venganza pendiente y el octavo es el puto Greek Freak. Suerte tengo de no tener que haber elegido entre ellos (podría haber añadido a la lista anterior a Paul o Curry perfectamente, pero es que van contra el candidato 1a y 1b para MVP, y ni me he molestado), y así puedo plantearme con más calma los dos que me faltan: un jugador interior en el Oeste y un exterior en el Este.

La lista corta de candidatos para la primera plaza la forman Cousins, Gasol, Leonard y Green (Draymond), con Griffin, Gobert y el voto antisistema a Pachulia un poco más atrás. En la segunda me he obligado a elegir entre Irving, Thomas, DeRozan, Walker y Wall.

En el último puesto del Oeste me pasa lo de siempre: qué fácil y qué difícil resulta para estas cosas dejar fuera a Cousins. Me resulta imposible justificar que Anthony Davis sea un fijo y él no, cuando sus estadísticas a día de hoy están calcadas, y si cambiaras a los dos jugadores de franquicia, da la impresión de que la posición de ambos equipos podría ser idéntica. Pero lo dicho, qué fácil es dejarlo fuera. Draymond Green es el corazón del equipo que más partidos ha ganado en la Liga, y Marc Gasol está haciendo una temporada fabulosa y los Grizzlies son la historia más bonita de la temporada, pero… en la prueba del algodón (empezamos la temporada, tienes un equipo que es un lienzo en blanco, con lo que sabes a día de hoy, te quedas con…) me sale Kawhi, y no me lo he pensado mucho.

En el Este, donde Wall y Walker, mereciendo mención, están un poco descolgados del resto, la elección está entre tres máquinas de anotar en primer, segundo y tercer lugar, que no ofrecen mucho en defensa. DeRozan, Irving y Thomas, parte indiscutible de la élite anotadora de la liga, se encuentra, tirando de tópicazo, en plena madurez: es el mejor momento de sus carreras. Pero hay que cribar, y tiro a DeRozan el primero, porque es menos eficiente (sí, los triples cuentan), pero sobre todo, porque comparado con los otros dos se desentiende de la tarea de distribución: tiene que hacer menos que Irving y Thomas.

Y así llegamos a la primera gran decisión de 2017: Kyrie o Isaiah. Thomas está teniendo una temporada ligeramente mejor por números, pero Irving ha sido protagonista de los mejores momentos de Cleveland esta temporada, y tras su papel en los últimos Finales, su perfil como estrella es más alto. Kyrie tiene una ayuda en LeBron con la que Isaiah no puede soñar, pero al mismo tiempo, tener que repartir con él el liderazgo, le quita las oportunidades que podría tener para coger estadísticamente a Thomas, que es líder y alma en su equipo (lo que también conlleva más responsabilidad). Creo que no cambiaría a Irving por Thomas si fuera Cleveland, pero tras pensarlo un poco, sí al contrario, así que en la prueba del nueve en este caso gana Irving.

Aún así, cuando los ponemos frente a frente, es inevitable recordar aquella gráfica de cuando Thomas aún estaba en Sacramento, y en plena fiebre Irving allá por 2013, alguien nos hizo ver que no eran tan diferentes. En el momento parecía una boutade, hasta con los números delante, pero el tiempo le ha dado la razón. Por este gráfico y aquella curiosidad de ser primero y último de un mismo Draft, han quedado conectados, pero a Isaiah siempre le ha tocado la pajita más corta. Thomas se fue de los Kings por la puerta de atrás, llegando a un equipo que tenía dos bases, por un contrato de mierda en el contexto multimillonario de la NBA, del que le traspasaron por unos cacahuetes. En Boston ya por fin le aprecian y gana partidos, pero tiene que seguir oyendo que a los Celtics “les falta una estrella”, como si él no lo fuera. Por todo eso, y porque encima parece que su temporada va a más, esta vez gana él.

David Chanzá

Este año las elecciones del All-Star son algunas más fáciles que nunca. Este año tenemos el hueco que deja Kobe, sí, yo soy de los que lo seguiría eligiendo pues porque me da la gana y porque sí, así de claro.

Así que partiendo de la base que hay una serie de jugadores que lo tiene claro, vamos a ver los picks en las dos conferencias para ver al final con que quedamos.

Empiezo por el Oeste donde el trio de OKC debe estar sí o sí en este quinteto inicial, ya que en esta primera de liga está siendo lo mejor de lo mejor. Sí, tres jugadores que han estado no hace mucho en el mismo equipo son candidatos al MVP y es muy divertido que ahora mismo sólo uno de ellos esté… cosas de decisiones, trades y movimientos extraños.

Con esto tenemos a Durant en su nueva etapa en Warriors por una parte, por otra tenemos al amigo Westbrook haciendo triples-dobles hasta para pedir pizzas y finalmente tenemos a un Harden que hace dos años coqueteó con el MVP, incluso en aquellos chungo-premios de los jugadores, se le dio a él, que ha vuelto con una sistema en su equipo que le beneficia al 3540% y que está cogiendo como propio y explotándolo a la máxima potencia.

Esta triple elección ya te deja con un susto… Curry?!?!?!?! Pues sí, amiguitos, el doble MVP este año se queda fuera de mis elecciones para el All-Star, no se si víctima del sistema o que simplemente ha querido coger un segundo plano dentro de su propio equipo con la llegada de KD. Lo cierto es, es que ahora mismo está haciendo números de su primer MVP, pero ey!, lo tenemos claro por aquí y se convierte en una víctima de la llegada de Durant a la Bahía…quién lo iba a decir.

Luego nos quedan las dos plazas de los ‘grandes‘. Desde que la NBA se cepillara a los pivots esta parte es a veces hasta complicada, pero vamos… hemos venido a jugar.

Por una parte Kawhi Leonard debe estar sí o sí. Es un jugador total en un equipo que está en Modo Popovich, es decir, sin casi hacer ruido y ahora mismo siendo el segundo mejor de la liga, jugando un baloncesto más que efectivo, pero vamos, ese es otro cantar. Leonard sigue a la suya, mejorando el tiro exterior (y todos los tiros en general) y siendo el puntal defensivo del equipo que sigue buscando (y encontrando) a Lupita, temporada sí, temporada también.

Para el último puesto, el cual todo el mundo decía que iba a ser para KAT, pero oh… decepción de temporada y a mirar hacia otro lado. Tal vez Davis?, sus números probablemente lo merezcan, pero un servidor va a ir un poco más allá y voy a bajar al Mississippi para ver que una de las historias de esta primera parte de temporada es ver como nuestros Ositos siguen a la suya, con un nuevo estilo de juego y con un pivot que ha sido jugador defensivo del año y que encima ha sumado a su faceta la de tirador de 3, acoplándose de forma perfecta a esa nueva filosofía y haciéndola suya. Marc Gasol.

Y tranquilos que no es un pick chovinista ni mucho menos, los que sois seguidores de La Crónica Desde El Sofá, sabéis que aquí probablemente de todo menos eso, pero la temporada de Gasol está siendo un lujo, sobre todo con esa baja que parecía que iba a ser mayor de Conley y haciendo que el equipo no pierda un ápice de competitividad en una conferencia donde gallitos hay por todos lados.

Cogemos nuestro SofiJet Privado y cambiamos de conferencia.

Aquí tenemos a Culebron James que de nuevo tiene que estar sí o sí, por motivos que creo que no hace falta perder mucho el tiempo para ello. Por otra parte tenemos a Jimmy Butler que lo está reventando en Bulls, no probablemente haciendo que su equipo pueda aspirar a ‘algo’, pero si en el plano personal donde claramente ha dado un paso adelante y ha adelantado por la izquierda y casi sin avisar a Paul George, uno de mis jugadores favoritos, pero que se va a tener que quedar fuera de mis picks.

Luego cruzamos el muro y allí tenemos que ver la tremenda temporada jugando a lo old school que está haciendo el anteriormente-futureLaker y ahora hombre casi franquicia de los Raptors de Toronto, el bueno de DeMar DeRozan (qué nombre más molón!) y un servidor también va a coger a Lowry. El base del equipo de Ujiri está de nuevo al nivel del año pasado, en un equipo que mantiene su base, con lo cual todo va mucho más rodado.

Mención especial aquí a Isaiah Thomas, que aunque no defiende ni al tato, es uno de los jugadores actualmente más tremendos de ver con su look Iversariano y sus actuaciones, merece estar en el All-Star la verdad y en este caso, en mi caso vamos, se queda de nuevo a las puertas.

El último puesto tengo que ponerme  el himatión e irme a Grecia para rendir pleitesía a Giannis Antetokounmpo (prometo que lo he escrito CASI bien a la primera…me faltó la n!!!) el cual está siendo la sensación de la liga en esta primera mitad. Sencillamente tiene que estar para esta fiesta del baloncesto llamada All-Star y que cada año nos gusta menos, pero que sigue ahí.

Episodio 98: Hemos Vuelto

Después de más de un mes, vuelve El Podcast Desde El Sofá para tratar temas tan maravillosos como la ausencia de Derrick Rose, la separación de Jeanie y Phil, Leonard como MVP, Joel Embiid vs una joven señorita, ASK y recomendaciones finales… vamos, lo de casi siempre.

Puedes también oirnos en iTunes,en iVoox y en YouTube. También puedes preguntarnos lo que quieras en nuestro Ask.

PO Desde El Sofá (XIX): You’re the real MVP

Este domingo 8 se celebraba en Estados Unidos el día de la Madre, cosa que si habéis visto alguno de los dos partidos de anoche, seguramente sabréis por el machacante nivel de promos que se pudo ver por la TV.

En el Cheeseburger Chesapeake Energy Arena, San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder se enfrentaban en el 4o partido de las series de semis del Oeste, con Wanda sentada en la banda.

La verdad es que no caí en el dato, hasta que Webber o Albert lo comentaron, pero el de anoche, en caso de victoria de Lupita, podía ser el último partido de Kevin Durant con Thunder y el hecho que su madre estuviera en la grada, en la primera fila para no perderse nada, yo que soy un mal pensado, casi que lo asocio más a esto que a lo del día de la Madre, pero eso, yo soy un mal pensado.

Aún así, KD hizo todo lo posible para que esto no fuera así, con un último cuarto brutal, donde nos recordó a aquel Durant que se llevó el MVP hace un par de temporadas. Totalmente decisivo. Totalmente en modo ataque. Y dándole igual lo que tuviera delante, se llamara Green o se llamara Octopus Leonard. Fue un Durant imparable (y frente al mejor defensor que existe en la liga) y lo necesita así OKC para llevar el 2-2 al marcador.

El partido fue una montaña rusa de momentos y acierto, pero la verdad que la entrevista entre Sager y Popovich fue clave para lo que luego vimos en el partido, en ella el reportero le preguntaba por el movimiento de balón a Popovich, el cual respondía claramente, que con eso el equipo jugaba mejor. Y así fue. Durante la primera parte pudimos ver todo esto y eso también luego se vio en las estadísticas (BOXESCORISMOOOOO!!!!), Wesbrook tuvo más asistencias él sólo que todo Spurs. Mal para Lupita.

Además, el equipo de Donovan hizo algo que hasta ahora lo habíamos visto muy poco, darle mucho protagonismo a Adams, cosa que creo que desconcertó en cierto modo a Spurs con jugadas de pick and rollo para el aborigen casi preparadas 100% para ello. Curioso.

A los pobres Spurs les tocó el año pasado LA SERIE contra Clippers y este año todo apunta a que están en las mismas, pero oye, nosotros encantados.

Sofi Del Día: Para Cavs, 8-0, de semi vacaciones y repitiendo lo mismo que aquellos Cavs de la primera época de Lebron…

PO Desde El Sofá (XIII): Puñetazo en la mesa

La pareja de superestrellas en el partido de anoche fue la formada por LaMarcus Aldridge y Kawhi Leonard, y San Antonio machacó ayer a los Thunder, con una victoria final por +32, jugando el partido perfecto.

Los Spurs se marcharon desde el principio, con un 16-7 inicial y 43 puntos en el primer cuarto y OKC jamás llegó a acercarse. Pusieron el pie en el cuello de Durant y compañía tanto en ataque como en defensa, con una ejecución impecable, mientras además cumplían con la parte más caprichosa del juego: meter los tiros. La prueba de lo mucho que sacaron a OKC del partido, además de la evidente, es que hicieron hasta ¡cuatro! faltas a tiradores de triples en la primera mitad. Si hay un mayor síntoma de vacilación, no se me ocurre.

Con San Antonio metiéndolo TODO y sin cometer fallos,  los Thunder se las tenían que ver una y otra vez con una defensa bien posicionada, con Leonard en Westbrook y Green en Durant, pero cambiando en los bloqueos para tener siempre un hombre delante del atacante. Mientras que en San Antonio todos metían su canasta tal y como salía en el guión, en OKC sólo funcionaban los rebotes en ataque de Adams, los tiros de Ibaka, y las raras veces que conseguían poner el balón en manos de Durant cerquita del aro.

Donovan montó mal el puzzle defensivo de OKC, y su primera idea se cayó por su propio peso: Adams no demostró poder seguir el ritmo a Aldridge en el perímetro, y tuvo que volver a poner a Ibaka con él, pero ya era demasiado tarde. LaMarcus, que hizo 38 puntos en 23 posesiones de tiro, ya estaba enchufadísimo y pudo también con Serge.

Parte de la masacre fue acierto desmedido Spur que no se mantendrá durante una serie entera, pero hubo verdaderos problemas defensivos en OKC de comunicación, de esfuerzo en sus estrellas o habilidad en sus secundarios. Las ayudas no llegaban ni al aro ni a la línea de tres, y mientras que San Antonio parecía jugar con uno más en defensa (con Roberson en pista sobra el parece), en los Thunder resultaba justo al contrario.

San Antonio ejecutó el pick’n’something con precisión, con sus hombres altos anotando fácil si necesitaban abrirse, y sus bases acertando con las ventanas de pase, no importa cuan estrechas. Y una vez que ese dos contra dos lograba la ventaja, esta era definitiva: no había un tercer defensor para molestar. En ningún momento necesitó el carrusel de pases que son capaces de montar, porque con la primera acción era suficiente.

Mientras, en el otro lado de la pista, y como OKC no funciona así, les bastaba con desbaratar esa primar intentona para salir indemnes. A diferencia de Golden State, que asienta el juego exterior para obligarte a salir de la cueva, y luego te castiga dentro, los Thunder primero percuten, y luego intentan recoger los frutos en el resto de la pista. Un equipo te estira y el otro te contrae, y San Antonio, con sus dos hombres altos y sus veteranos, están más preparados para hacer frente a lo segundo. Bien parapetados y jugando juntos y sin tener que defender a la carrera, niegan gran parte de la ventaja atlética de los Thunder. Y sucede lo de anoche.

Pero al final, el consuelo para OKC es que esto es sólo una derrota: cuenta lo mismo que perder por un palmeo sobre la bocina. Por muy mala pinta que tuviera.

Sofi del día: Entre la tranquilidad del resultado y la presencia de Sager, Popovich hizo la entrevista en pista más placentera de la Historia: no pareció un sociópata ni nada.

Nuestros All-Star picks

Una de las pocas tradiciones en La Crónica Desde El Sofá es hacer nuestros picks para el All-Star, este año no iba a ser diferente, así que allá vamos con nuestros elegidos.

David Chanzá

Empezamos los picks partiendo de la base de que para mi Kobe debe ir sí o sí para hacerle el homenaje que se merece en la fiesta anual de la NBA, que este año se disputa en Toronto, así que como al meter a Bryant me fastidiaba mucho el tema, he decidido no incluirlo, pero eh!! Para mi es All-Star.

Empezamos por el Este, donde Culebron James y Paul George son dos plazas más que fijas, sobre todo la del jugador de Pacers que está a un nivel MVP, haciendo cosas que nos recuerdan el brutal jugador que es y que era antes de su desgraciada lesión con el USAB.

Para el puesto de pivot, Andre Drummond es otro fijo. El 5 de Detroit está siendo realmente dominador en esta primera parte de la temporada, cogiendo todo el rebote posible y metiendo esas canastas de alto porcentaje, que es realmente para lo que se le requiere…otro cantar son los tiros libre, pero oye, esto es el All-Star.

Los guard son para Lowry y Jimmy Butler. El de Bulls es sin duda alguna el jugador franquicia de Chicago, siendo claramente la voz cantante tanto dentro como fuera del vestuario, y claro, eso se empieza a notar en un equipo que sigue esperando el regreso de Rose. El All-Star es en la casa de los Raptors y si ya el año pasado llego a jugar el partido del Madison, este año va a repetir en su ACC. Además, leñe, está cuajando una muy buena temporada!!

Cruzamos conferencia y nos plantamos en el Oeste. Stephen Curry tiene su plaza fija, porque sí y punto. Lo mismo podemos decir del tandem de Oklahoma, donde la dupla Durant-Westbrook está demostrando que ambos sanos, es un combo brutal y temible. Ojo sobre todo al temporadon del 0, que si no fuera porque Curry está a un nivel digno de Star Wars, Westbrook sería el claro MVP…ahí lo dejo.

Luego estarían dos debutantes. Draymond Green, el alma de Warrios y el mejor PR de la franquicia (y probablemente de la liga), merece estar en la cita canadiense, por todo lo que aporta en la pista y que canastos, va a haber pocos jugadores que van a empaparse más del ambiente All-Star que el jugador de Michigan. El último puesto sería para Leonard, el cual ya ha dado el paso adelante en todos los sentidos, en unos Spurs que viven a la sombra de la Bahía, pero que ahí están, encontrando a Lupita como siempre.

Mario Maruenda

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Pues este es uno de los años que más sencillo me ha parecido hacer los quintetos del All-Star a estas alturas. Los ocho jugadores en los que coincido con El Jefe me parece que dan lugar a muy poquita discusión en cuanto a méritos acumulados esta temporada, lo que nos dejaría un par de plazas libre en el juego interior de cada conferencia en las que el abanico de candidatos se amplía.

La plaza final en el Oeste es para mi gusto un Griffin vs. Green, con Anthony Davis mirando por la ventana desde un edificio en llamas prendido por DeMarcus Cousins, y la del Este es un Cristo en el que se puede proponer tranquilamente a Drummond, Love, Horford, MillsapPau, Batum, Bosh, Melo o Vucci Mane, grupo de jugadores de jamón de recebo, que están jugando todos ellos a ese perfecto nivel de… All-Star suplente.

En el Oeste me quedó con Griffin porque intento ignorar los méritos del equipo a la hora de dar los puestos del All-Star que bien justificarían incluir a otro Warrior, y lo que veo cuando el polvo vuelve al suelo es que Blake es y ha sido más estrella que Draymond Green, sin restarle un ápice de mérito al secundario definitivo, que es la segunda pieza más importante del engranaje de uno de los mejores equipos de la Historia, y también debería estar en Toronto.

Y en el Este elijo a Millsap para mi equipo, porque ya me quedé con muchas ganas de incluirle el año pasado, y ya que no está All Dray Dray, al menos meto a su versión de la costa Este, el jugador más completo del grupo, y eterno infravalorado. Aunque desde el punto de vista lúdico Drummond o Melo serían opciones más entretenidas, para que nos vamos a engañar.