Picks All-Star 2019

Como es ya tradición en La Crónica Desde El Sofá, el año lo empezamos con nuestros picks para el próximo All-Star, esta vez (por fin) se disputará en Charlotte y para eso, pues hemos elegido a los nuestros:

David Chanzá

Año extraño en los picks del All-Star, ya que he tenido la sensación que se ha hablado menos del AS y de las votaciones que nunca, también que se ha abierto muy tarde el tema de las votaciones, no se por qué, pero aquí estamos de nuevo ante la cita de ver nuestros elegidos.

Por el Este ha habido una serie de jugadores que estaba claro que iban a entrar, es decir, Antetokounmpo, Leonard, Embiid e Irving, estos 4 picks son sin lugar a dudas intratable y alguien que piense que alguno de ellos no debería estar en la cita de Carolina del Norte es que probablemente no está viendo el mismo baloncesto que el resto de la humanidad.

Para el quinto puesto he tenido dudas, pero después de revisar un poco la temporada y viendo que la fiesta se celebra en casa de El Jefe, creo que sin lugar a dudas el quinto voto debe ir por mi parte para Kemba Walker.

El base de los Hornets está haciendo una temporada tremenda y ya ha tenido varios momentos GRANDES en esta temporada, parece que está siendo su temporada por fin y aunque han habido rumores sobre una posible partida, su lugar dentro de la franquicia de Charlotte parece más que indiscutible. Además el All-Star dónde es? Pues eso, Kemba tiene que ir y ser la bandera de las abejas y colega de Hugo.

En el Oeste la cosa ha sido similar, hay una serie de jugadores que deben estar sí o sí por lo que están haciendo durante la tempora y luego hay una serie de dudas que son las que vamos a tratar.

Los fijos son Davis, Harden, James y Curry. Podéis decirme que Curry se ha perdido partidos por lesión, pero es que cuando ha estado jugando, ha estado al nivel tremendo de hace un par de años, con un baloncesto brutal y sobre todo mostrando como nos tenía acostumbrado ese nivel NBA JAM que tanto nos gusta, así que con lo cual, debe estar.

Mi gran duda ha sido para la última plaza y esta era si dársela a Westbrook, Durant o George. Por movidas de la NBA, sólo me faltaba una plaza dentro del quinteto, y debía ser un frontcourt. Westbrook estaba como guard y claro, por lo que he comentado antes, creo que Curry está por delante, pero ojo a la temporada de Westbrook, no tan efectista como otros años, pero mucho más efectiva de cara a su equipo y muestra de ello es la posición de Thunder. Así que con lo cual, la duda final era entre Durant y George. Durant con la ausencia de Curry ha sido Warriors, sólo tenemos que recordar el partido que se cascó contra Raptors en Toronto, por poner un ejemplo, por otro lado George está surgiendo en este último tramo como un jugador decisivo en estos ‘sorprendentes’ Thunder, vamos, Paul George en más modo Paul George que nunca, pero Durant está por encima y además George no quiso venir a Lakers, así que… no lo cojo.

Mención especial a Jokic, que tal vez debería estar de poder pillar dos pivots, pero se ha quedado un poco a las puertas de haber pasado a Davis.

Mario Maruenda

Si mis elecciones de este año fueran una banda, serían Status Quo (y sí, son las mismas que David, no hemos subido la misma imagen dos veces). A falta de pelotas para sobrerreaccionar y quitar a LeBron, Durant o Davis para poner a George, Jokic o a Luka (the hype is real), y perdonándole a Steph Curry los partidos perdidos, para mi hay 9 de 10 puestos en los equipos titulares que resultan inamovibles. Me falta el último exterior en el Este: con Oladipo un tanto retrasado en la pelea por consecuencia de sus dolores en la rodilla, la elección está para mí entra Kemba y Ben Simmons, y ambos han tenido trechos esta temporada que no llegan para mí al nivel esperado de un jugador titular de All-Star. Si pudiera o pudiese, cascaba aquí a Blake Griffin, que total, es el base de los Pistons, y me quedaba tan a gusto. Al final he puesto a Kemba, porque Simmons tiene años por delante para serlo por goleada, y el base de Charlotte tal vez no se vea en otra igual.

Para lo que quiero aprovechar este momento, es para reivindicar fehacientemente al jugador más infravalorado de la NBA en estos momentos: Don Kyrie Irving. Salvo quizá un periodo muy pequeño al principio de la pasada temporada, nunca ha estado para la opinión pública en la lista corta de candidatos al MVP, sólo ha sido una vez All-NBA (2015, y en el tercer equipo) y su nombre muy rara vez se ha puesto, ni como mención honorable, entre los Elite 8 de la NBA, aquellos jugadores con los que completo el resto de mi lista de titulares del All-Star.

Y Kyrie rellena todas las cajas de una superestrella de la NBA. Da el nivel tanto desde el punto de vista estadístico como del estético. Lo ha hecho tanto en la Regular como en los Playoffs, acompañado como en solitario, al contraataque o a media pista. Ha ganado un anillo, ha estado en tres Finales, y ahora es líder indiscutible de uno de los mejores equipos de la Liga. Es uno de los pocos jugadores de la Liga verdaderamente imparables, y resistentes a cualquier defensa,

Como llegó muy pronto, y pisando muy fuerte, a veces se nos olvida lo joven que es, y que hasta hace bien poco (si no todavía) estaba en plena progresión: a unos meses de cumplir los 27, es sólo un año mayor que Anthony Davis, dos más que Embiid, y dos y medio que Antetokounmpo. Sus mejores años están viniendo, y su evolución como pasador y defensor le han convertido en un jugador sin apenas debilidades.

Porque en defensa, que siempre ha sido el primer pero que se le ponía, no es ni mucho menos un colador. Rápido de manos y de cabeza, nunca podrá estar en este aspecto, por tamaño y capacidad atlética, al nivel de otro de los jugadores de esta lista, pero cuando su esfuerzo es máximo es capaz de incordiar al rival y aparecer para robar, desviar y rebotear balones que no deberían ser suyos, y con su madera para aparecer en los grandes momentos, verlo es más fácil cuanto más importante sea el partido.

Está teniendo una temporada fabulosa, en un equipo en el que casi todos sus compañeros están por unos motivos u otros, decepcionando en relación a las expectativas creadas a su alrededor. Para mí la única cuestión es su durabilidad: se ha perdido un tiempo significativo en cuatro de las ocho temporadas de su carrera NBA (a sumar a los problemas en su único año universitario), y se ha perdido unos Playoffs y la recta final de otros en cuatro viajes a la post-temporada. Aunque le pueda pasar a cualquiera, no sorprendería verle en el banquillo, vestido de alta costura, cuando en Boston se estén jugando las castañas.

Pero ahora está sano, a tope, y es uno de los 10 mejores jugadores de la Liga, sin mucho que envidiar al resto de la cumbre. Digámoslo alto y claro antes que alguno de los jóvenes talentos de la Liga vengan empujando y volvamos a tener la tentación de desplazarlo del sitio que merece.

Relevancia

Los Ángeles Lakers es una de las franquicias más laureadas de la NBA. Justo con Boston Celtics son los dos equipos que más anillos tienen a sus espaldas y mientras los de Nueva Inglaterra llevan ya unos años coqueteando con la élite a raíz de su entrenador y una serie de magias voodoos que su GM, Danny Ainge,  ha hecho en forma de picks, en cambio, la franquicia angelina ha ido haciendo un ejercicio disimulado de tanking, algo así como The Process pero de forma simulada.

En estos años, Lakers ha conseguido jugadores con futuro prometedor o simplemente jugadores que luego han servido para una cosa cuando se esperaba otra totalmente de ellos. Con la llegada de Magic y Pelinka, todo parecía que iba a cambiar y los guiños a el CBA y el hacer hueco salarial se veían en cada uno de los movimientos que los nuevos  porteadores de los sueños lacustres estaban haciendo.

Hace más o menos un año, allá por principios de verano de 2017, Bill Simmons soltaba algo como él lo hace, como si no dijera nada pero diciendo algo que sabe, ha oído o le han dejado caer: Lebron James acabaría jugando en Lakers. Por aquel entonces, este rumor no fue más que uno más, sin mucha atención por parte de muchos o cogido con risas y demás por parte de otros. Los meses han ido pasando y ese rumor cada vez cogía más y más fuerza. Que si quería ir a una GRAN ciudad para acrecentar su figura como empresario, que si quería aprender de Magic en el tema negocios, que si tenía 2 casas en LA… cada vez todas las flechas señalaban más a la franquicia que conduce Jeanie Buss.

Llegamos a la agencia libre de 2018, Lebron James es agente libre y a los pocos días, más concretamente el 2 de julio, su agencia de representación y mediante una escueta nota de prensa por Twitter, hacía oficial aquel rumor de Bill Simmons, Lebron James jugará en Lakers.

Desde ese momento el nombre de Lakers ha sonado y se ha leído más en dos meses y medio (con agosto de por medio que es lo que es) que probablemente en los años anteriores donde la parroquia lacustre se ilusionaba con un jugador con nombre de cantante de R&B.

Además, Lakers ha cambiado su equipaje por primera vez desde 1998, haciendo una versión más retro, más similar a los años del Showtime pero con el toque moderno actual, haciendo que la camiseta de James ya es una de las más vendidas en lo que llevamos de tiempo y que probablemente cuando salgan los datos oficiales, Lakers vuelva a tener a uno de sus jerseys como el más demandado por los aficionados. Sigue sonando el nombre de LA, siguen viéndose el dorado y púrpura.

Y eso es lo que se trata en LA.

Así de sencillo. La franquicia estaba viajando en una barca de mediocridad y nifunifaismo que era ya preocupante. Desde la salida de Kobe, el equipo había fallado en intentar atraer a otra estrella que ocupar su lugar y en LA eso duele. Así salió Ketchup, incapaz de conseguir nada así y dejando de herencia los ya extinguidos contratos de Mozgov y Deng (#LakersLegends), pero sin nada para poder construir. Magic dijo justo antes del inicio de la temporada de firmas, que si no conseguía atraer a una estrella, lo dejaba… y Magic no es tonto y ya claramente tenía a James en la mira.

La llegada de James mucha gente la ligaba a la llegada de otro gran jugador. Paul George firmó antes que lo de James por Thunder y en Lupitalandia no se veía en ningún momento el traspaso de Leonard a Lakers a no ser que LA diera las letras de Hollywood, Jack Nicholson, los banners del Staples y el propio Staples, así que era algo que Lakers se negaba en redondo. Con lo cual, James (de momento) iba a estar sin esa estrella(s) que siempre le ha acompañado desde que salió por primera vez de Cavs.

En lugar de esto, Lakers ha firmado veteranos, pero no cualquier tipo de veteranos, sino esos jugadores que tanto nos gustan en La Crónica Desde El Sofá y que están muchas veces más cerca del jugonismo que del propio baloncesto.

Los nombres de McGee (!!), Stephenson (!!!!!!!!) y Beasley (!!!!!!!!!!!!!!) estaban claramente en la lista de unos 0 analistas como posibles/futuros compañeros de la aventura californiana de James. A Rondo no lo meto en el pack, porque Lakers ya llevaba un par de años rondando (:D) la idea de meter al ex base de Celtics en las filas lacustres para hacer de típico veterano para centrar a jóvenes, algo que muchos se echaron las manos a la cabeza, pero papel que ha funcionar perfectamente en las etapas de Chicago y New Orleans del nuevo base lacustre.

De nuevo para bien o mal se habla de LA.

Los contratos son anuales, con lo cual son piezas buenas para posibles traspasos si sale algo divertido o bien para el año que viene volver a tener espacio salarial para asaltar de nuevo el mercado. Son apuestas tal vez arriesgadas, pero en el riesgo está el éxito y ademés, personalmente pienso que estos jugadores no va a soportar el mayor bloque de minutos, dicho esto…

Vamos en este punto a volver un poco atrás, unos cuántos párrafos atrás donde hablábamos del trade que no fue de Leonard. Ahí se habló de muchos nombres donde RC Buford y Popovich pedían todo lo En, es decir, Ingram, Kuzma y hasta Hart. Magic & Pelinka se negaban a todo esto, con la premisa de que el núcleo joven del equipo debe seguir. Esa es la idea, juntar veteranía con la juventud con Lebron.

A Lebron James nos quedamos en su día sin verlo jugar frente a un no.1 como era Wiggins, de hecho, mucho se habló de aquel traspaso de Love, de que tal vez Cavs debió haber esperado a ver el combo James+Wiggins, pero se echaron adelante e hicieron el trade (y al final ganaron un anillo). Ahora la idea es ver cómo funcionan los Ball, Kuzma, Hart y sobre todo Ingram con alguien como James. La idea es buena, sobre todo por lo que han ofrecido en este tiempo los jóvenes, es decir, un potencial bueno que puede verse más que desarrollado con alguien como Lebron al lado. Un diamante por pulir y dónde tú has cogido al mejor joyero. Si todos apuntan a lo que parecen, la base es buena para juntarla con James.

Y de nuevo de esto se ha hablado mucho, de nuevo se habla de LA.

El experimento de Lakers podrá salir bien o mal, eso no lo sabremos hasta que no veamos rodar, pero lo que sí está claro es que Magic & Pelinka y en gran medida Jeani Buss han conseguido devolver a la franquicia al lugar que históricamente ocupa, a ese lugar donde se habla de ella y ya no como un equipo que se arrastra en la NBA, sino como algo que se está haciendo bien y se ha apostado por un proyecto a 4 años con Lebron James.

NBA 2K19: Primeras Impresiones

En el mundo del baloncesto, y en especial en el mundo NBA, hay varias fechas señaladas. Los Playoffs, los partidos de Navidad, el All Star, el Draft y, por supuesto, el lanzamiento del NBA 2K anual. Este año hemos querido esperar a probar el NBA 2K19 para escribir este ‘preview a.k.a. que viene, que viene’ porque nos ha parecido más guay así (al que no le guste, al carrer) en vez de dedicarnos a comentar las novedades anunciadas.

Desde prácticamente final de la temporada pasada se confirmó tanto el protagonista de la edición “Legend” o “20 Aniversario” como de la edición convencional. LeBron James es el encargado de celebrar los 20 años de la franquicia mientras que Giannis Antetokounmpo el encargado de lucir en la promo general. The Greek Freak será el primer jugador internacional en protagonizar una portada para todo el planeta, un hito asombroso que ni Pau o Dirk han conseguido, ojo al trailer que lanzaron narrado por su madre. Para España han buscado un embajador local como ya hicieran el año pasado con los hermanos Hernangómez, en esta ocasión será Luka Doncic el que luzca en imágenes promocionales, que no la portada. Doncic formará parte de la campaña ‘Conocerán tu nombre’ en la que han participado varias estrellas jóvenes como trae Ben Simmons o Trae Young.

Si pasamos al área jugable las novedades son notorias, como todos los años. Lo primero que llama la atención es el ‘Takeover System’, una versión mejorada de cuando un jugador entra en racha y se le pone el mítico icono de la llama al lado de su nombre. Con este ‘Takeover System’ el jugador que entra en racha podrá realizar muchos más movimientos personales, con mayor acierto y mayor espectacularidad. Todavía no hemos probado el ‘Takeover System’ pero todo el mundo que ha podido echarle el guante dice que es exactamente idéntico a cuando las megaestrellas se calientan en la pista, una pasada.

También vamos a encontrar cambios en la IA para dotar de mayor realismo a los encuentros. En lo que hemos podido jugar se nota una mayor naturalidad de los jugadores controlados por el sistema, así como una mejora en el clipping, o lo que es lo mismo, que un jugador se meta ligeramente dentro de otro cuando hay contacto. Para darnos cuenta de la mejora del clipping, nosotros que llevamos jugando décadas a videojuegos de baloncesto, hay que afinar mucho ya que prácticamente no se notaba desde hace muchos años, pero sí es cierto que cada vez afinan más. Una de las novedades estará en los medidores de tiro, ahora podremos elegir entre el medidor de NBA2K18 y 2K17 para que cada uno enchufe a su gusto.

Hace unas fechas nos comentaban desde 2KGames que otra de las características mejoradas ha sido el sistema de robos. El sistema de robos es uno de los que más ha variado en los últimos años, desde ser ‘demasiado fácil’ robar hasta convertirse en tarea imposible. Uno de los mayores avances lo vivimos hace un par de años cuando los robos se realizaban en dirección a la bola y no ‘al aire y a ver si pescas’, a partir de ese momento los robos se convirtieron en algo muy intuitivo pero al mismo tiempo con una necesidad de precisión muy elevada. Robar línea de pase era más o menos controlable pero robar balón mientras se botaba se convirtió en algo más complejo. Tras las primeras dos horas detrás de NBA 2K19 podemos decir que robar al jugador con la pelota, o al menos incordiar, nos ha resultado más sencillo. Esto no quiere decir que sea mejor o peor, simplemente que han vuelto a meter una gran mejora en cuanto a realismo ya que en todo momento el comportamiento de los jugadores se convierte en una experiencia de juego real. Además, han evitado algo que no nos hubiera gustado nada, la sensación de animaciónes guiadas, ese momento en el que cuando aprietas el comando todo se ejecuta sin poder mediar a partir de ese momento. En el caso de los robos han vuelto a dar otro paso de gigante para establecer el realismo un paso más allá.

Para el modo ‘Mi Equipo’ llegarán unas cuantas novedades. Uno de los modos más populares de los últimos años estrena nueva experiencia, el modo ilimitado, en el que podremos jugar contra usuarios de todo el mundo con nuestros 13 mejores jugadores. Habrá un sistema de retos diarios conocido como ‘Triple amenaza’, disponible en el modo 3vs3. Una de las novedades mas chulas para ‘Mi Equipo’ serán las cartas Termómetro que se activarán cuando un jugador haga un partidazo en la vida rea y tendrán una duración de 48 horas. De esta forma 2K sigue trabajando duro para hilar la realidad, la NBA, la mejor liga del mundo con el mejor videojuego que jamás haya existido, intentando crear una experiencia completa para los aficionados que disfrutamos con el baloncesto.

En cuanto a ‘El Barrio’ 2K lanzó un trailer con todas las novedades. Habrá partidos 3vs3, muchas más pistas de juego, pabellones, juegos alternativos (Dodge Ball!), infinitas posibilidades de personalización, bicis, patinetes y un Hall Of Fame. Como ya sospechábamos el año pasado, El Barrio era solo un primer intento, a partir de ahora llegará la expansión urbanística y sospechamos que vamos a flipar de aquí a las próximas tres o cuatro entregas.

Con respecto a ‘Mi Carrera’ han vuelto a dar un giro de tuerca, nos vamos a China. El principio de ‘Mi Carrera’ ya esta disponible, el clásico ‘El Preludio’ se puede descargar desde el viernes pasado por lo que podrás jugar el primer capítulo para ir abriendo boca tan pronto como te lo descargues. En esta ocasión nos haremos cargo de ‘un puto looser‘, bueno, no tanto, un chaval al que no le ha ido el draft como esperaba y se ha marchado a China a ver si remonta. Como siempre tendremos mil posibilidades de personalización, eligiendo posición, aspecto y tipo de jugador. Mola (MUCHO) la forma en la que creas tu jugador, mucho más dinámico que la típica pantalla de personalización. Actores famosos habrá unos cuantos, Anthony MacKie, Rob Huebel, Aldis Hodge, Haley Joel Osment y THE FUCKING MICHAEL RAPAPORT, que a parte del podcast molón ha quedado relegado a ser un personaje adyacente a la comedia y baloncesto newyorkino, una lástima. Este planteamiento es el que más sentido tiene de los últimos años ya que normalmente empiezas con un jugador mediocre y no tiene mucho sentido salir alto en el draft o tener tratamiento de estrella desde un primer momento. La NBDL, o G-League como se la conoce actualmente, será otro escalón importante en la carrera de nuestro jugón, impacientes estamos por continuar la historia, ‘El Regreso’, ‘The Way Back’.

Por último hablaremos de los comentaristas, un aspecto en el que nosotros no hacemos mucho hincapié porque siempre jugamos al juego en la versión americana. En este caso han lanzado un vídeo para España donde Antoni Daimiel, Jorge Quiroga y Sixto Miguel Serrano hablan de la experiencia de crear los comentarios para el juego. Paralelamente han lanzado un vídeo internacional donde se ve como ex-jugadores comentan los partidos, los locutores interactúan con ellos y Bill Simmons apoya las retransmisiones, un auténtico lujo.

Y nada más, que no es poco. La verdad es que la primera experiencia a los mandos de este NBA 2K19 es soberbia, aún más fluído que su predecesor con pequeños, y no tan pequeños, detalles que generan nuevas sensaciones y potencian el realismo. A partir de ahora solo nos queda jugar, jugar y jugar para poder desgranar toda la experiencia de los modos de juego en un análisis profundo, que, como todos los años, llegará aproximadamente para el comienzo de la temporada. Este año tendremos dos ediciones, la edición estándar con Giannis en portada y la edición 20 aniversario con LeBron. En la edición 20 aniversario encontraremos, además del juego, 100000 VC de moneda virtual, 50000 MT puntos de Mi Equipo, 20 packs de Liga de Mi Equipo, 10 packs En Racha de Mi Equipo, carta zafiro de LeBron James para Mi Equipo, diseño de LeBron para Mi Pista, 5 murales temáticos de LeBron para Mi Pista y, posiblemente lo más molón de todo, la colección ‘El Rey’, 25 pares de zapas de LeBron James (que como molan poco las zapas de LeBron…). El lanzamiento del juego esta previsto para el 11 de Septiembre, la edición 20 aniversario se podrá jugar desde el día 7, así que ya no queda nada!

Episodio 130 – Agencia libre

En el episodio de El Podcast Desde El Sofá de hoy repasamos los movimientos más importantes que se han visto en el mercado de agentes libres hasta ahora en la NBA, vamos, los movimientos que todos tenéis en la cabeza y que seguro que estabais deseando oír sobre ellos por nuestra parte.

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PO Desde El Sofá (XVI): La serie de la marmota

Boston está a un partido de Los Finales después de lograr la décima victoria en casa, dónde todavía nadie ha podido meterles mano. Y como no podía ser de otra manera en esta serie de la marmota, el partido volvió a ser poco disputado, con el equipo visitante muy por debajo de las prestaciones esperadas.

Horrible partido de Cleveland, dónde por no salvarse, no lo hizo ni siquiera LeBron, y ahora los Cavs tienen por delante otros dos partidos más (o uno sólo) de eliminación, que se unen al G7 que ya jugaron contra Indiana, en un camino que se les está haciendo terriblemente tortuoso. Sólo James y Love alcanzaron dobles cifras en anotación, Smith estuvo igual o peor que en su terrible G2, Thompson, de más a menos, pasando de imán a estorbo, Hill anónimo y Clarkson chupón irredento después de empezar con mucho acierto. Para sumar en semejante panorama, Lue decidió por ejemplo no contar con Korver, quizá el tercer jugador más fiable de su plantilla, en todo el primer y tercer cuarto.

Los Cavs han logrado en varios partidos de estos Playoffs no perder prácticamente ni un balón, pero ayer se dejaron atrás 15, muchos convertidos en puntos a la contra por Boston: maná del cielo en un partido feote en el que a ambos equipos les costó un horror anotar. James empezó encontrando la manera de agujerearla defensa de cambios de los Celtics, buscando quedarse con Rozier en el poste bajo, para después, mandar un pase al hombre libre que quedara cuando le sustituían a Scary Terry por un defensor más alto, pero a medida que los minutos pasaban, los Celtics fueron más selectivos en los cambios y estuvieron mejor en las líneas de pase, ahogando la vía más clara de baloncesto colectivo que tenían los Cavaliers. Ni siquiera les apareció el pulso tras un encontronazo en el segundo cuarto entre Nance y Morris, jugada que les dio 4 puntos, pero no les espoleó.

Pese a no estar tan brillantes como al inicio de la serie, en comparación con Cleveland, los Celtics fueron ese equipo más preciso y muy superior físicamente, tanto por planta como por esfuerzo, que vimos en los dos primeros partidos. Volvió Baynes al quinteto titular, y la diferencia casi nunca bajó de la decena desde que la abrieron en el primer cuarto. La estrella del partido fue Jayson Tatum, con un 24-7-4, en el que incluyó canastas de buen grado de dificultad y mayor aún nivel estético, y una naciente destreza con el pase. Smart mostró su mejor cara, acertando con el triple, dirigiendo de manera efectiva ante un equipo que le presta demasiada atención, e incordiando como siempre en defensa, y Horford, aunque no pudo marcar diferencias con su juego al poste bajo, y dejó posesiones en la mesa en el último cuarto con los Celtics casi más preocupados de agotar el reloj que de seguir consiguiendo buenos tiros, volvió a ser el comodín y director de orquesta, acabando con el mejor +/- del equipo.

Si se sigue repitiendo la serie,  el próximo partido debería ser paseo militar de Cleveland, pero ojo al factor cansancio: después del descanso entre G2 y G3, vamos a por el cuarto partido (con dos viajes por medio) en 7 días, con las rotaciones reducidas a su mínima expresión. Los Celtics emplearon ayer sólo 7 hombres, y en los Cavaliers se movió el banquillo por aquello de que nadie cumplió las expectativas, pero aquel que juegue bien puede hincharse a minutos. Y LeBron volvió a parecer aquel hombre cansado, racionando la reserva, de la recta final contra Indiana. Con la serie ya en la “détente” táctica, este tipo de factores cobran el doble de importancia.

Aquí estaremos (o no) para contarlo.

Sofi del día: La ABC mostró una pregunta pre-grabada a Tatum a pantalla partida en la que elogiaba a su jugador favorito: Kobe Bryant. En ese momento tuvo una mala pérdida, seguramente su peor acción del partido. ¿Casualidad?

PO Desde El Sofá (XIV): Cajón de sastre

Hoy saltamos la estructura original de las crónicas para soltar unos cuantos pensamientos deslavazados sobre los dos primeros partidos de los Finales de Conferencia.

  • Empezamos por la primera, la del Este, que tiene hoy su reanudación. Los Cavs han mostrado en estos Playoffs sus dos caras (sobre todo en ataque, en defensa este año es la del hermano feo de los Calatrava permanentemente), y esta vez toco la mala. Y si Indiana casi se la pinta, que no harán con ella los Celtics, un equipo con todos los atributos positivos de los Pacers, y alguno más. Al igual que su primer rival en estos Playoffs, si hubiera que destacar algo de Boston, sería para mí también la versatilidad de su ataque (sobre todo sin Baynes). Todos los jugadores de su quinteto titular son una triple amenaza: pueden pasar, tirar o botar sin problemas, y están dispuestos a ello. Ninguno tiene una debilidad acuciante ni miedo de utilizar sus armas. Puede que no haya un tirador de élite o un creador de tiro perfecto entre ellos, pero a ninguno le va a dar vergüenza de iniciar o acabar una jugada como buenamente pueda. Esto les hace impredecibles por un lado, y peligrosos atacando emparejamientos o eslabones débiles: no puedes esconder un defensa en ninguno de ellos. Esta claro que preferirás forzar a ciertos jugadores a hacer ciertas cosas, y hay ciertos momentos que se congelan un poco, pero cuando hay un nivel de competencia mínimo en todos los aspectos, y no hay opción verdaderamente mala para el ataque rival, tienes un problema. En defensa también tiene un planteamiento similar al de Indiana, con una vuelta de tuerca: físicos, peleones, luchando los bloqueos y cambiando sólo cuando es necesario e inevitable, volviendo a cambiar incluso detrás de la jugada si el emparejamiento en el poste bajo es demasiado desfavorable. Defendiendo a LeBron con un sólo hombre, pero con ayuda alerta y bien posicionada, para cuando sea estrictamente necesario. Y sabiendo que James encontrará al hombre libre en cuanto vea venir el segundo defensor, por lo que más vale que haya alguien en camino cuando el pase llegue allí. LeBron tomó la decisión correcta rápidamente siempre que los Celtics le tiraron el dos contra uno, pero ese atacante nunca tuvo un tiro liberado, porque alguien apareció en todo momento para ponerle las cosas difíciles.
  • Además de un talento aún mayor y de la diferencia entre McMillan y el mago Stevens, Boston es mucho más peligroso que Indiana, porque su baloncesto sí puede ser verdaderamente aposicional. Los Pacers, con Collison por abajo y Sabonis y Turner por arriba, no podían ser 100% intercambiables. El quinteto titular del G1 de los Celtics, añadiéndole a Smart como sexto hombre, está cerquísima de ese ideal. Además son un equipo mucho más democrático en ataque: Indiana dependía demasiado al final de Oladipo, pero Boston no es el equipo de nadie. Sólo en un par de ocasiones un jugador ha alcanzado la barrera de los 30 puntos, pero raro es el día que tres o cuatro de sus jugadores no lleguen a los 20. Pueden permitirse un mal día de cualquiera porque nadie es imprescindible, y todos están enchufados y con ritmo. En ese sentido la baja de Irving no se acusa tanto como debería.
  • Otra cosa que es diferencial y les da ventaja en comparación con Indiana es que tienen muchos más jugadores de tamaño similar al de LeBron para tirarle encima en defensa. Poder emplear varios pares en el mismo atacante siempre es útil, para repartir cansancio y faltas. Pero además con James, la defensa por comité tiene un valor extra. Extremadamente analítico, como demostró en la rueda de prensa,  una de sus mayores virtudes es su tremenda habilidad para entender el juego y saber lo que va a pasar. Mantenerle en continúa rotación de defensores, mientras todos ellos estén capacitados, hace más difícil para él encontrar puntos débiles y patrones que explotar. El mejor defensor de James es y será siempre él mismo, pero los Celtics están en una posición para enfrentarse a él en la que muy pocos se han encontrado.
  • Marcus Morris, dos faltas en tres minutos. Stevens le deja en pista. Finaliza el partido con 34 minutos jugados y tres faltas. McMillan pudo costar a su equipo un partido en una eliminatoria que fue a 7, por sentar a Oladipo en la misma situación. Los Celtics no van a cometer el mismo error.
  • Parece que los Cavs van a salir con Thompson de inicio, en parte, para obligar a que Baynes esté en pista, y que los Celtics no sean esa entidad polimorfa indestructible que les machacó en el primer encuentro. Con el australiano en pista los Celtics tuvieron un +17 bastante reshulón en el primer partido, pero comparado con el resto de principales de la rotación de Boston es a lo mejor que pueden aspirar. La esperanza de los Cavaliers, si los Celtics no pican en hacerse grandes y prefieren mantenerse versátiles, es atacar el rebote ofensivo, una antigua debilidad de Boston, que este año parece mucho más controlada. Veremos si surte efecto esta argucia táctica, y cuándo ajusta Stevens: si lo hace de inicio, o espera a ver qué ocurre.
  • Vaya pedazo de Playoffs se está cascando Al Horford, haga lo que haga, parece imposible que salga mal, y es la encarnación personal de los dos atributos que hemos destacado en este equipo: lo versátil y lo impredecible viven en El Estabilizador. Y Jayson Tatum es increíble: los Celtics pueden tener dos estrellas y muchos millones en cabestrillo en el banquillo, pero en pista tienen otras dos indiscutiblemente.
  • Dicho todo esto, y habiendo echado todas las flores posibles a Boston… si hay un equipo del que no me preocupa si pierden por 1 ó 35, ese es Cleveland. Han vivido entre la espada y la pared con demasiada frecuencia, tienen tendencia a desconectar ante la adversidad presente para preparar la oportunidad futura, y han hecho callo con derrotas vergonzantes en batallas de guerras que finalmente ganaron. El golpe psicológico del primer partido lo vería mucho más preocupante de ser al revés. Además, no hemos de olvidar que los Celtics están intratables en casa (8-0 estos Playoffs), pero se hacen mucho más pequeños fuera (1-4, y en el único partido que ganaron hubo confetti en el suelo celebrando prematuramente la victoria de su rival), cuando se cambian las tornas en el acierto con el tiro y las jugadas más complicadas. Se me antoja imprescindible un 2-0 que mantenga la ventaja de campo para Boston, mientras que para los Cavaliers un 0-2 sería el típico déficit manejable con el que están acostumbrados a lidiar, con la eliminatoria volviendo el sábado, con tres días de descanso, a su terreno. Muy poco importará la soba del primer partido si roban este segundo, y el verdadero golpe Boston no lo daría hasta que ganara uno en Cleveland. Para mí, por simple respeto a los mayores, aunque jueguen peor y se vea que lo tienen crudo, los Cavaliers siguen siendo favoritos. Ahora bien, sí vuelven a Boston con un 3-1, para mí sí habrán cambiado las tornas y me bajaría de ese barco más rápido que el capitán Schettino. Los Celtics tienen que no perder la eliminatoria esta noche, y ganarla en uno de los dos próximos encuentros.
  • Cojamos el avión a la otra costa: con qué poco aparentemente los Warriors ganaron claramente a Houston. Durant y Thompson lo hicieron parecer fácil, la defensa de Houston sin balón de por medio fue atroz, y los secundarios de los Rockets no dieron la talla. Queda mucho por jugar, pero este primer partido es la típica apertura de serie corta.
  • El plan de los Warriors pareció bastante claro: no nos preocupa que Paul y Harden jueguen uno contra uno, incluso les vamos a dejar que apunten a quien quieran (Looney y Curry, por orden de preferencia), pero no nos van a desorganizar, ni vamos a dejar que sus compañeros nos den la puntilla. Que la defensa individual lo haga lo mejor que pueda, y si no está Capela en pista, Draymond Green (partidazo el suyo) aparecerá bajo la canasta, pero el resto, que no suelte un tirador para ayudar. Houston sacó buen rédito de los aclarados, pero no lo suficiente para seguir el ritmo de Golden State. Sin el extra de eficiencia de los triples desde la esquina o de los mates de Capela, los Rockets no van a llegar a anotar como los Warriors, especialmente si no son capaces de defenderles de manera precisa.
  • Las canastas de Durant (imperial) fueron prácticamente inevitables. Así es la vida, aplaudes y te vas. El verdadero problema, y así lo reconoció D’Antoni, fueron las de Klay Thompson. No puedes dejar que se te pierda por la pista uno de los mejores tiradores de la Historia como si fuera Marcus Smart. La defensa de cambios de los Rockets puede ser impecable sobre el balón, pero ayer estuvieron terribles lejos de él, con errores de esfuerzo y comunicación durante todo el partido. Durante la temporada regular puedes flojear en el lado débil, que la gran mayoría de las noches nadie te va a castigar duramente por ello. Pero esto es el jefe final del videojuego, así que o espabilan, o Harden puede volver prontito a hacerlo llover con Travis Scott en el Dreams.
  • Tampoco sobre el balón estuvo bien Harden, que dejó que un Curry mermado le rebasara como un runner pasa a las abuelas por la calle. Entiendo que guarde energía, y está claro que acabó el partido habiendo dado todo lo que tenía, pero quizá tendría que reservar un poco más en ataque, que para eso trajeron a Paul. No tengo acceso al número exacto de jugadas que protagonizaron cada uno, pero 40 finalizaron con tiro, asistencia o pérdida suya, por tan sólo 24 de CP3, y me da la impresión de que si añadimos a la ecuación las asistencias potenciales (tiros fallados) y jugadas con más pases posteriores, la diferencia sería aún mayor. Estuvo más efectivo y eficiente que el base, pero en defensa y al final del partido pagó el precio.
  • Los Rockets estuvieron también flojísimos con los tiros rápidos de los Warriors: no es cosa sólo de la defensa de las contras, donde es comprensible que pierdan emparejamientos y sucumban en la confusión, y en la estuvieron indudablemente flojos. También en situaciones que deberían ser ataques a media pista, los Warriors lograban tiros cómodos (para su nivel de excelencia), tras bote o con un simple pase, sin tener siquiera que poner un pie dentro del arco. Es Golden State: Durant, Thompson y Steph son una amenaza tan pronto como pisan la línea de medio campo, nada de esperarles atrás plácidamente.
  • Prácticamente la única jugada “elaborada” que ejecutaron con éxito los Rockets fueron los pick’n’roll con un jugador exterior, en los que Harden penetraba con fuerza y obligaba a Green a dar un par de pasos adelante, dejando espacio para el pase a Capela cerca del aro. Apenas jugaron el 2 contra 2 con Capela directamente, lo que me da que pensar que tienen miedo de que Green lo destruya. O simplemente, consideraron mejor seguir aprovechando los aclarados favorables que los Warriors estuvieron dispuestos a concederles toda la noche. Aunque te debería mosquear cuando el equipo rival se queda en una situación aparentemente perjudicial toda la santa noche, y parece importarle bien poco.
  • Como ocurre con el LeBronSistema, el HardenSistema y el CP3Sistema necesitan un mínimo de apoyo para llegar a puerto a estas alturas de la temporada. Gordon no se entonó hasta el final, Anderson tiene que ser capaz de calentarse en la única ventana que parece que le van a dar (los minutos de West en pista) y Mbah-a-Moute fue un desastre, fallando triples y bandejas por igual. Houston tuvo la buena idea de atacar con bote el closeout desesperado las (pocas) ocasiones en las que generaron un triple desde la esquina, pero no culminaron, y al final es meterlas o irte a casa.
  • Mucho se ha hablado, tanto en Cleveland y Houston de cómo tanto aclarado puede suponer que los jugadores secundarios estén sin ritmo y confianza cuando les llega su turno, mientras que en Golden State y Boston, al estar mucho más implicados, pueden ser más eficaces. Cavaliers y Rockets llevan toda la temporada, incluso años atrás, jugando así, y siendo de los mejores ataques, no sólo de la temporada, sino de la Historia. Aunque haya noches que les suceda esto, por regla general, no ha resultado un impedimento. Houston estuvo mucho peor en defensa que en ataque, si perdieron por algo el partido fue por esto, no por tanto aclarado.

PO Desde El Sofá (XII): Regreso al futuro

Para hacer esta crónica, perfectamente podríamos coger alguna de las que ya hemos escrito este año, o alguna del anterior o si me apuras del otro, ya que lo de Toronto con los Cavs Lebron está empezando a ser algo más que deportivo.

Después de ese primer partido donde todos los fantasmas habidos y por haber aparecieron por el Air Canada Centre, donde la imagen de Valanciunas fallando todas las bandejas habidas y por haber en la parte final del partido la tenemos todos presente todavía, la serie volvía al que muchos tildaban como uno de los partidos más importantes en toda la historia de la franquicia de Toronto, ahí queda eso.

La victoria de Cleveland dejaría la serie en un 2-0 casi imposible después de que nos tengamos que ir a Ohio… pero eso fue lo que pasó y además de la peor forma posible.

LeBron James volvió a ser LeBron James y destrozó de todas las formas habidas y por haber a unos Raptors que tenían la sensación de estar más pensando todavía en aquellos ataques perdidos del primer partido que en otra cosa, ya que aunque empezaron el partido más que decentemente, el inicio de la segunda parte fue el principio del fin, donde Cavaliers no tardó más de un par de minutos en coger una ventaja de 6-7 puntos para poco a poco ir sumando puntos hasta llegar a los 20 que hizo imposible cualquier atisbo de remontada por parte de los de más allá del muro.

Con todo esto y sin mucho que contar del partido, tenemos en Toronto las mismas incógnitas y preguntas que hemos tenido estos dos últimos años, donde esta vez parecía la buena y donde todos los analistas daban por gran favorito a Raptors en un año donde todo les estaba saliendo de cara.

Pero claro no contaron con el factor James. Mira que se había hablado de dejar a Lebron hacer e intentar cerrar el resto de jugadores, pero si James se mueve, todo se mueve y alguno que otro cogerá el testigo, en este caso Love que se pareció a ese jugador que en Wolves promediaba un 20-10 casi sin despeinarse, jugando más por dentro que por fuera.

James va de menos a más y quien sabe, si esto hace que vayamos a ver otro capítulo más en esas finales que ya nos sabemos de memoria. Yo por mi parte, todavía voy a darle un poco de confianza a Raptors, un equipo de casi 60 victorias seguro que tiene algo todavía que demostrar…

Sofi Del Día: Para los Knicks, que han encontrado nuevo entrenador en la figura de Take Data For Data Fizdale, un entrenador que estaba claro que iba a volver pronto a entrenar y que veremos como se acopla a todos los focos de la gran manzana.