Lacustrismo desencantado, la novela

Cuando allá por el 1 de julio de 2018 salía esa escueta nota de prensa diciendo que LeBron James había llegado a un acuerdo de 4 años con Los Ángeles Lakers, todo el mundo volvió de nuevo las miradas y el equipo volvía a tener la relevancia que tanto gusta por esa parte de California.

Pero ha pasado la temporada y después de 82 partidos todo no ha sido de color de rosa, ni de dorado, ni de púrpura, ha sido todo lo contrario a lo esperado y el equipo ya ha hecho las entrevistas de salida de la temporada.

Para analizar de forma medianamente objetiva la temporada, creo que es de recibo separarla en capítulos, como de si de una novela se tratara, ya que lo que ha acontecido en La La Land esta temporada, es digna del mejor best seller del New York Times.

Así que vamos a ello, el libro se va llamar Lacustrismo desencantado y no va a ser una trilogía como el 98.47% de libros de hoy en día, sólo una entrega y con capítulos cortos, así que todos contentos.

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Pivotando

Desde hace más de 15 años, sí, 15 años, La Crónica Desde El Sofá te ha ido trayendo nuestra forma diferente de ver este baloncesto que tanto nos gusta y que se practica más allá del Atlántico, en todo este tiempo, han pasado muchas cosas en este Imperio, desde la creación del podcast, hasta esa aplicación tan útil y simple llamada SofiAlert y que muchos de vosotros disfrutáis.

En 2013 nos daba por hacer un podcast, por aquel entonces todavía no era algo muy conocido ese medio nuevo similar a la radio pero con la libertad que te da no estar atado a nada. 6 años después es donde más cómodos estamos, de ahí que vamos a pivotar.

Si sois habituales a nuestra web, os habréis dado cuenta que el volumen de artículos escritos ha bajado de forma tremenda, sí, así es, escribimos mucho menos de lo que nos gustaría, ya que entre unas cosas y otras tenemos muchas cosas que contar, pero a veces poco tiempo para hacerlo.

Así que poco a poco El Podcast Desde El Sofá fue cogiendo más protagonismo en nuestro día a día croniquero, dejando siempre aquellas cosas que teníamos que contar para esas sesiones a horas extrañas delante de un micro donde podíamos hablar de NBA o de cualquier otra cosa que nos apeteciera en ese momento.

Con lo cual esto es una nueva evolución de La Crónica Desde El Sofá, desde hoy simplemente vamos a seguir con la web como siempre, pero esta vez mucho más orientada al audio y dejando lo de escribir para los que realmente saben y lo hacen de forma tremenda.

Nosotros vamos a seguir contando nuestras historias y además de forma ampliada, ya que desde hace poco tiempo hemos ampliado el Imperio de La Crónica Desde El Sofá a 4 podcasts diferentes en total.

Por una parte tenemos el que manda, el originario, el auténtico, El Podcast Desde El Sofá, donde cada semana contamos aquello que nos parece interesante de lo que está pasando en la liga, con la ayuda de los habituales, Mario Maruenda, Javi Martín y Roberto Vázquez (bueno, y un servidor).

No me tires de la Lengueta

Luego hemos ampliado el chiringuito con una vertiente nuestra que siempre nos ha gustado, No Me Tires De La Lengüeta es el nuevo podcast de zapatillas que junto a El Calzador (nuestra web zapatillera) cada cierto tiempo vamos a ir hablando de esas cosas que nos calzamos tanto para saltar a las pistas como para el día a día.

Después llega el experimento, El Chat Interno, algo diferente y que probablemente nunca hayas oído antes. Nuestros comentarios, en formato corto, cual pase a la mano y fácil de consumir, nuestros audios de nuesto chat interno para comentar cualquier cosa… desde cualquier sitio.

Y finalmente un proyecto personal que también forma parte del Imperio de La Crónica Desde El Sofá, pero este si que está fuera totalmente de la burbuja NBA, El Resto, un podcast semanal sobre tenis donde cada semana tendrás toda la información de lo que mueve el circuito de la ATP.

Pues esta es la nueva Crónica Desde El Sofá, un simple paso adelante para potenciar el audio, para potenciar lo que se nos da mejor, que es contar historias de nuestra forma diferente, además de una forma que es fácil de consumir, al oído y mientras haces cualquier cosa.

No nos vamos, no dejaremos de escribir, pero ahora queremos hablar y queremos seguir contando cosas.

Bienvenidos a la nueva Crónica Desde El Sofá.

Picks All-Star 2019

Como es ya tradición en La Crónica Desde El Sofá, el año lo empezamos con nuestros picks para el próximo All-Star, esta vez (por fin) se disputará en Charlotte y para eso, pues hemos elegido a los nuestros:

David Chanzá

Año extraño en los picks del All-Star, ya que he tenido la sensación que se ha hablado menos del AS y de las votaciones que nunca, también que se ha abierto muy tarde el tema de las votaciones, no se por qué, pero aquí estamos de nuevo ante la cita de ver nuestros elegidos.

Por el Este ha habido una serie de jugadores que estaba claro que iban a entrar, es decir, Antetokounmpo, Leonard, Embiid e Irving, estos 4 picks son sin lugar a dudas intratable y alguien que piense que alguno de ellos no debería estar en la cita de Carolina del Norte es que probablemente no está viendo el mismo baloncesto que el resto de la humanidad.

Para el quinto puesto he tenido dudas, pero después de revisar un poco la temporada y viendo que la fiesta se celebra en casa de El Jefe, creo que sin lugar a dudas el quinto voto debe ir por mi parte para Kemba Walker.

El base de los Hornets está haciendo una temporada tremenda y ya ha tenido varios momentos GRANDES en esta temporada, parece que está siendo su temporada por fin y aunque han habido rumores sobre una posible partida, su lugar dentro de la franquicia de Charlotte parece más que indiscutible. Además el All-Star dónde es? Pues eso, Kemba tiene que ir y ser la bandera de las abejas y colega de Hugo.

En el Oeste la cosa ha sido similar, hay una serie de jugadores que deben estar sí o sí por lo que están haciendo durante la tempora y luego hay una serie de dudas que son las que vamos a tratar.

Los fijos son Davis, Harden, James y Curry. Podéis decirme que Curry se ha perdido partidos por lesión, pero es que cuando ha estado jugando, ha estado al nivel tremendo de hace un par de años, con un baloncesto brutal y sobre todo mostrando como nos tenía acostumbrado ese nivel NBA JAM que tanto nos gusta, así que con lo cual, debe estar.

Mi gran duda ha sido para la última plaza y esta era si dársela a Westbrook, Durant o George. Por movidas de la NBA, sólo me faltaba una plaza dentro del quinteto, y debía ser un frontcourt. Westbrook estaba como guard y claro, por lo que he comentado antes, creo que Curry está por delante, pero ojo a la temporada de Westbrook, no tan efectista como otros años, pero mucho más efectiva de cara a su equipo y muestra de ello es la posición de Thunder. Así que con lo cual, la duda final era entre Durant y George. Durant con la ausencia de Curry ha sido Warriors, sólo tenemos que recordar el partido que se cascó contra Raptors en Toronto, por poner un ejemplo, por otro lado George está surgiendo en este último tramo como un jugador decisivo en estos ‘sorprendentes’ Thunder, vamos, Paul George en más modo Paul George que nunca, pero Durant está por encima y además George no quiso venir a Lakers, así que… no lo cojo.

Mención especial a Jokic, que tal vez debería estar de poder pillar dos pivots, pero se ha quedado un poco a las puertas de haber pasado a Davis.

Mario Maruenda

Si mis elecciones de este año fueran una banda, serían Status Quo (y sí, son las mismas que David, no hemos subido la misma imagen dos veces). A falta de pelotas para sobrerreaccionar y quitar a LeBron, Durant o Davis para poner a George, Jokic o a Luka (the hype is real), y perdonándole a Steph Curry los partidos perdidos, para mi hay 9 de 10 puestos en los equipos titulares que resultan inamovibles. Me falta el último exterior en el Este: con Oladipo un tanto retrasado en la pelea por consecuencia de sus dolores en la rodilla, la elección está para mí entra Kemba y Ben Simmons, y ambos han tenido trechos esta temporada que no llegan para mí al nivel esperado de un jugador titular de All-Star. Si pudiera o pudiese, cascaba aquí a Blake Griffin, que total, es el base de los Pistons, y me quedaba tan a gusto. Al final he puesto a Kemba, porque Simmons tiene años por delante para serlo por goleada, y el base de Charlotte tal vez no se vea en otra igual.

Para lo que quiero aprovechar este momento, es para reivindicar fehacientemente al jugador más infravalorado de la NBA en estos momentos: Don Kyrie Irving. Salvo quizá un periodo muy pequeño al principio de la pasada temporada, nunca ha estado para la opinión pública en la lista corta de candidatos al MVP, sólo ha sido una vez All-NBA (2015, y en el tercer equipo) y su nombre muy rara vez se ha puesto, ni como mención honorable, entre los Elite 8 de la NBA, aquellos jugadores con los que completo el resto de mi lista de titulares del All-Star.

Y Kyrie rellena todas las cajas de una superestrella de la NBA. Da el nivel tanto desde el punto de vista estadístico como del estético. Lo ha hecho tanto en la Regular como en los Playoffs, acompañado como en solitario, al contraataque o a media pista. Ha ganado un anillo, ha estado en tres Finales, y ahora es líder indiscutible de uno de los mejores equipos de la Liga. Es uno de los pocos jugadores de la Liga verdaderamente imparables, y resistentes a cualquier defensa,

Como llegó muy pronto, y pisando muy fuerte, a veces se nos olvida lo joven que es, y que hasta hace bien poco (si no todavía) estaba en plena progresión: a unos meses de cumplir los 27, es sólo un año mayor que Anthony Davis, dos más que Embiid, y dos y medio que Antetokounmpo. Sus mejores años están viniendo, y su evolución como pasador y defensor le han convertido en un jugador sin apenas debilidades.

Porque en defensa, que siempre ha sido el primer pero que se le ponía, no es ni mucho menos un colador. Rápido de manos y de cabeza, nunca podrá estar en este aspecto, por tamaño y capacidad atlética, al nivel de otro de los jugadores de esta lista, pero cuando su esfuerzo es máximo es capaz de incordiar al rival y aparecer para robar, desviar y rebotear balones que no deberían ser suyos, y con su madera para aparecer en los grandes momentos, verlo es más fácil cuanto más importante sea el partido.

Está teniendo una temporada fabulosa, en un equipo en el que casi todos sus compañeros están por unos motivos u otros, decepcionando en relación a las expectativas creadas a su alrededor. Para mí la única cuestión es su durabilidad: se ha perdido un tiempo significativo en cuatro de las ocho temporadas de su carrera NBA (a sumar a los problemas en su único año universitario), y se ha perdido unos Playoffs y la recta final de otros en cuatro viajes a la post-temporada. Aunque le pueda pasar a cualquiera, no sorprendería verle en el banquillo, vestido de alta costura, cuando en Boston se estén jugando las castañas.

Pero ahora está sano, a tope, y es uno de los 10 mejores jugadores de la Liga, sin mucho que envidiar al resto de la cumbre. Digámoslo alto y claro antes que alguno de los jóvenes talentos de la Liga vengan empujando y volvamos a tener la tentación de desplazarlo del sitio que merece.

¿Una nueva NBA?

Llevamos a penas un par de semanas de la nueva temporada de la NBA y seguro que aquí el que más o el que menos ya lleva unos cuantos partidos vistos a sus espaldas. Si eres de esos, seguro que te has dado cuenta que este año se está viendo mucha anotación, resultados de +120 de forma más que habitual y ya hemos visto alguno rozando los 150 puntos, una auténtica barbaridad. ¿Qué está pasando? ¿Es esto una nueva NBA?

¿Malas defensas?

Lo primero que nos viene siempre a la mente es que las defensas están siendo más permisivas que nunca, vamos, el típico tópico de que en la NBA no se defiende, pero si realmente vemos los partidos, los equipos están más o menos como siempre, es decir, los equipos defensivos juegan con ese ritmo lento para centrar y cerrar bien sus defensas y los rápidos dan menos importancia, con lo cual este factor no sería a que el nivel defensivo ha bajado.

Lo que si deberíamos tener en cuenta es que es inicio de la temporada y los sistemas aún están por construir. Las ayudas, los cambios y demás, están ahora formándose y muchas veces dejando a esos jugadores libres para anotar con facilidad, lo cual ayuda a meter más canastas y con lo cual más puntos.

3>2

Evidentemente 3 puntos son más que 2 y llevamos ya unos años en que el nivel de lanzamientos de 3 va subiendo más y más. Este año, ya directamente en la pretemporada se ha vuelto a ver esta tendencia y en este inicio de año se ha visto reafirmada. De hecho el año pasado por estas épocas los equipos están metiendo un 0.8 más triples que el año pasado, no es mucho, pero no dejan de ser unos 2.4 puntos más por partido. Lo dicho, no es una subida grande, pero si otro factor más a sumar.

Rebotes ofensivos

Al haber más tiro exterior y más probabilidad de fallo al ser más complicado, hay más rebotes, pero sobre todo este año tenemos una nueva norma muy interesante. Cuando un equipo coge un rebote ofensivo, el reloj se resetea a 14 segundos, no a los 24 que lo hacía antes, esto hace que hayan más posesiones, pura matemática, pero también hace que los equipos tengan más urgencia en meter canasta y los tiros suelen ser antes de lo que serían en una posesión normal de 24. Con lo cual tenemos más posesiones, tenemos más posibles puntos por parte tanto del equipo que ataca como del equipo que puede coger ese segundo rebote (en este caso defensivo).

Vamos a correr

Otro factor es el cambio de mentalidad de la NBA. Los entrenadores se han ‘medianamente’ hartado este verano en decir que su equipo tiene que jugar más rápido, con más ritmo y si exceptuamos a gente como igual Spurs o Grizzlies, el resto de equipos quieren salir rápidos a jugar. El sumun de esto lo tuvimos en su día con los Suns del ‘7 seconds or less’ de D’Antoni y Nash, y ahora muchos equipos quieren imitar esa filosofía para atacar las canastas y sacar de nuevo puntos con mucha eficiencia estadística, es decir, aquellos que se hacen en la zona con una bandeja/mate debido a una transición rápida. Esto hace que se sumen puntos fáciles y que el reloj corra poco, con lo cual más posibilidades de sumar.

Freedom of Movement

Te vas a hartar a oír esta frase esta temporada. Ya en el podcast este año, sobre todo los previos de temporada, tocamos el tema del gran número de faltas que estaba habiendo en la pretemporada y que hacía que los partidos se eternizaran cuando no debería ser así. En este inicio de temporada, no es que se estén pitando más faltas, si no que las defensas están yendo con más cuidado de cara a agarrar, bloquear y demás a los jugadores, con lo cual el ataque tiene más libertad para moverse y coger mejores posiciones para tirar o atacar el aro, esto lo que hace es subir las posibilidades de anotar, bien sea de 2 o incluso de 3 saliendo de bloqueos y demás.

Las defensas aún se están acoplando a esta nueva norma haciendo que muchas veces o bien los atacantes salgan con mejor posición o bien se pite falta y al haber más faltas, pues más posibilidades de tiros libres y de alta probabilidad de sumar puntos, con lo cual, hasta que se ajuste este factor defensivo, vamos a ver mucho jugador libre de marca o mucha falta pitada.

Talento

No podemos tampoco ocultar que estamos en una época en la NBA donde el talento de los anotadores está probablemente por encima de los jugadores defensivos. Nos salen con los dedos de una mano los jugadores 100% defensivos a los cuales no nos gustaría enfrentarnos, en cambio seguro que diríamos más de 15/20 jugadores que cualquier noche te podrían enchufar 30 sin problema y no te extrañaría, con lo cual la balanza se decanta hacia sumar y no hacia el restar.

¿Nueva NBA?

Con todo esto, agitado y demás, puede salir un nuevo baloncesto, una nueva NBA, pero habrá que esperar allá por el All-Star o final de temporada, para ver si esto es simplemente un inicio extraño, un glitch en Matrix o es realmente una tendencia que estamos viendo como consecuencia de un baloncesto más estadístico.

Personalmente prefiero los partidos a casi 300 puntos entre ambos equipos a aquellos en que apenas llegan a los 200. Así es la NBA que nos gusta, espectáculo, Curry en modo NBA JAM, los triple dobles de LeBron, Durant metiendo 40, DeRozan tirando de 2 y metiendo 30, Davis conduciendo el balón y matándola… esa es la NBA que nos gusta y de momento, este nuevo ritmo, nos encanta.

Hola baloncesto vol. 2018

Vuelve la NBA. Hoy martes 16 (o mejor dicho, esta noche cuando ya sea miércoles 17), un balón será lanzado al aire en el TD Garden y empezará el curso baloncestístico 2018-2019, donde como siempre vamos a tener muchas cosas que ver y esperar.

Desde La Crónica Desde El Sofá vamos a seguirlo como siempre, a nuestro estilo y nuestra forma de ser, con nuestro podcast, con nuestra ‘guía’, con nuestro newsletter y desde nuestro Twitter. Si estás leyendo esto ya sabes lo que vas a encontrar y si es la primera vez que conectas con nosotros, siéntate aquí en nuestro sofá porque este año tenemos ganas de ver, sentir, disfrutar de/a…

LeBron en Lakers,
LeBron con Stephenson…y McGee… y Beasley… y Rondo…,
los pabellones estallar con los buzzer beaters,
Leonard a ver cómo está,
lo mal que le sienta la camiseta de Hornets a Parker,
el combo Aldridge-DeRozan tirando de media distancia unas 89.38% de las veces,
Celtics con todos sanos,
Trae Young tirando mandarinas por doquier,
el experimento de Melo en Houston,
como Rockets supera su récord de triples,
Curry en modo NBA JAM,
Lillard en modo Curry,
las camisetas retro de este año,
las canchas retro,
Doncic en la NBA,
Jimmy en… bueno, donde sea (aquí vale Butler y Goldstein),
los Jazz de Snyder,
Sixers con un año más de experiencia,
Antetokounmpo con entrenador,
Anthony Davis en modo MVP,
Harden en modo MVP,
Durant en modo MVP,
Clippers y su intendencia,
Suns y su mezcla de juventud y veteranía,
la lucha en el este por el trono,
la lucha en el oeste por los PO,
los pases de Jokic,
Howard en Wizards,
esas noches de partido de domingo a las 21.30,
Van Gundy comentando,
Doris comentando,
la desilusión de la Fantasy,
el primero Twitter-follón,
el SofiAlert,
el Podcast Desde El Sofá,

y así una lista casi infinita de detalles que nos encantan y que desde ya vamos a disfrutar.

Hola baloncesto.

La guía que todo el mundo esperaba pero que no es como todo el mundo pensaba

Detrás de un título extremadamente largo pero totalmente descriptivo se encuentra la nueva guía de la NBA de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 2018-2019.

Como el título bien indica, os encontráis ante algo totalmente diferente a lo que realmente esperabais. No, no vais a ver un pdf con millones de páginas hablando bien y maravilloso de cada uno de los equipos, no. Vais a ver un documento de 31 páginas donde hemos incluido algunos artículos que ya habéis leído (esperamos) por aquí, pero bien maquetados en su formato, además, como colofón, viene una tabla que cabe en un folio y que podéis imprimir fácilmente con los pros y contras de ver un partido de cada una de las 30 franquicias de la NBA. Algo sencillo, fácil y efectivo, cual pase de Steve Nash.

¿El precio? pues totalmente gratis, como no podía ser de otro modo, eso sí, para aquellos que quieran contribuir a la causa y a nuestro intento de dominación mundial, aquí os dejamos un botoncito muy mono y apañado de PayPal para que podáis hacer cualquier donación que queráis, si lo hacéis, recibiréis en vuestro mail una edición especial de la Guía con vuestro nombre en ella como muestra de cariño por tan digno aporte. Un pequeño detalle que nos apetece y os lo mandaremos a vuestro mail de Paypal o bien nos lo indicáis en los comentarios de Paypal.

Así que nada, a disfrutar que ya no queda nada.

Reconstrucción activa

Hay un término que se utiliza mucho en la NBA y ese es el de la reconstrucción. Estamos acostumbrados a oírlo en esos equipos que son elecciones altas en el Draft año tras año y que mediante picks están intentando construir los cimientos de un nuevo equipo de cara a poder cubrir sus objetivos.

Las reconstrucciones se pueden hacer mediante el Draft, como hemos comentado antes o también mediante traspasos, pero siempre el denominador es común, equipo fuera de la élite intentando meterse ahí.

Lo que no es tan normal es tener casi que aplicar ese término a un equipo ya metido ahí arriba y que en poco tiempo ha dado un cambio radical en su estructura. Y ya sí que es muy raro, pensar en esos términos en una franquicia como San Antonio Spurs.

El equipo de Popovich, después de 20 años no va a tener en esta temporada a ninguno de sus jugadores míticos y que tenemos todos en mente, fuera Duncan ya hace un tiempo, Ginobili decidía dejarlo después de una carrera que le meterá sin duda en el Hall Of Fame, pero lo que nadie esperaba era que Tony Parker este año tuviera el Jumpman en su camiseta y se fuera con su colega Batum a North Carolina.

Además, todos sabemos lo que ha ocurrido con Kawhi Leonard, pero por si has estado más allá del corredor de Kessel y no has podido saber qué ha pasado en la NBA, el ex-2 de Spurs ahora está más allá del muro en Toronto Raptors después de una temporada donde a parte de fastidiarme a niveles cósmicos la Fantasy, sólo ha jugado 4 ratos (bueno 9) y en la franquicia de Lupitalandia ya no se contaba con él desde hace tiempo.

De hecho, el equipo el año pasado llegó a las 47 victorias y entrando en los PO cuando no mucha gente lo daba por hecho.

Pero claro, el hecho de irse Leonard, como buen traspaso, ha hecho que otro jugador haya llegado a los dominios de Popovich, y ese no es otro que DeMar DeRozan, el cual viene de jugar su mejor baloncesto en unos Raptors que si no hubiera estado LeBron, hubieran sido de lo mejor del Este.

La llegada de DeRozan y la salida de los míticos jugadores (y aquí vamos a incluir a Danny Green) han completado todo este proceso de reconstrucción activa, por llamarlo de alguna forma, donde poco a poco se ha ido cambiando una plantilla mítica, a algo totalmente diferente y que empezará la temporada este año.

A parte de DeRozan, Popovich ha incorporado a sus filas a Poeltl, Belinelli, Cunningham y un más que interesante pick de nombre molón llamado Lonnie Walker IV. El pivot austriaco es un jugador muy a lo Spurs, ese europeo (o no-americano), que pocos conocen y que rinde de una forma no esperada a las órdenes de el mejor entrenador de la NBA. Por otra parte, Belinelli ya conoce qué se cuece por Lupitalandia, mientras que Cunningham es un jugador de intendencia que aunque el año pasado no rindió como se le esperaba en Nets, su trayectoria en New Orleans ha sido siempre más que decente.

Con todos estos cambios el vestuario de Spurs es algo desconocido y donde solo Patty Mills se queda como pieza clave de esos Spurs que destrozaron a Miami Heat en una de las demostraciones de juego más impresionantes que recuerdo en una pista de baloncesto, corría el año 2014, Leonard era el MVP de las finales y uno de los jugadores más desequilibrante de la liga. 4 años después, sólo un aborigen queda de aquello.

Atrás quedó Duncan, atrás quedo Manudo, atrás quedó Parker y a Leonard ni se le esperaba el año pasado, por eso todo es nuevo y la gran incógnita de cómo irá el sistema con Aldridge y DeRozan como piezas clave va a estar ahí.

El ex-Raptor llega cabreado. No le ha gustado nada su salida de Toronto, donde hace más bien poco decidió seguir y apostar por esa franquicia para ser la pieza clave del proyecto e intentar convertirse en su mejor jugador…de la historia. Pero la NBA no tiene sentimientos y eso se fue fuera. Ahora DeMar llega a un ambiente totalmente diferente, donde la filosofía general está por encima de la particular y donde Popovich es quien manda de todo y absolutamente todo.

Pero vamos a pensar todos juntos. ¿Qué es lo que siempre más le ha gustado a DeRozan? ¿y a LaMarcus? ¡Sí! los tiros largos de dos, algo que la liga está intentando dejar como algo del jurásico con sistemas como el MoreyBall y que parece que va a ser una marca de la casa con Popovich, con dos jugadores que se lo pasan en grande tirando en ese espacio tan maravilloso que hay desde la zona hasta la linea de 3. Podemos ver baloncesto de otra época, de hace unos 10 años, donde un buen tiro exterior hacía daño desde allá donde se tirara. Claro, esto es solo un sueño húmedo de una tarde de octubre, pero si los dos juegan a su nivel, DeRozan repite algo similar a lo del año pasado, todo esto con el sistema de Popovich donde todo el mundo suma, podemos estar ante una de las grandes sorpresas del Oeste… y qué raro suena eso de que Spurs puede ser una sorpresa, cuando han venido haciendo lo mismo durante más de 20 años.

RC Buford y Popovich han reconstruido y lo han hecho de una forma activa, sin casi hacer ruido, pasando de una situación casi dramática con la salida de sus mitos y el traspaso de un jugador que cuando está disponible es un top 5 de la NBA, a una donde todo el mundo está expectante y donde su mejor cara, puede resultar tremendamente positiva de cara a ellos y de cara al espectador.

Así que este año seguiremos otra temporada buscando a Lupita, pero esta vez con nuevos protagonistas.

La ventana

Hay un término en el ámbito periodístico norte americano que siempre me ha fascinado. Una expresión que seguro que todos vosotros habéis oído y habéis leído en multitud ocasiones y que muchas veces probablemente haya pasado por delante sin dar mucha importancia, la ventana.

Tendría que investigar bien, pero probablemente el origen sea algo militar, ya que en alguna película que otra también aparece. La traducción directa al castellano sería algo así como la oportunidad, pero claro, una oportunidad no se abre o se cierra o está algo cerrada o algo abierta, en cambio una ventana sí.

Cuando se habla de la ventana en deporte, se habla de eso, de una serie de oportunidades que están ahí y como una ventana, cuanto más abierta, más oportunidades hay. Esa ventana se puede abrir, se puede cerrar o simplemente puede dejar de existir.

La ventana de Houston Rockets para asaltar el anillo no sabemos si está más abierta o cerrada que lo estuvo el año pasado.

Hagamos un poco de memoria. Houston Rockets el año pasado fue el mejor equipo durante la temporada regular de la NBA, con 65 victorias (!!!) haciendo una de las mejores temporadas en la historia de la liga, con el récord de triples anotados en lo que de momento es el momento cumbre del MoreyBall, es decir, 3>2.

La llegada de Chris Paul el año pasado trajo consigo muchas dudas, ya que ver a un jugador como Paul, muy acostumbrado al tiro de media distancia a la filosofía de tirar de 3 o hacer bandeja, fue uno de los puntos clave en la temporada pasada. Pero el resultado no pudo ser mejor. Paul quitaba a Harden de su faceta organizativa del juego, con lo cual, el 13 de Houston podía hacer y deshacer en ataque casi a su antojo y con ello consiguió su anhelado MVP. Todo era perfecto, todo funcionaba extremadamente engrasado.

El equipo confeccionado por Morey estuvo exactamente a un partido de ganar a Golden State Warriors en las finales del Oeste, estuvo probablemente a unos 27 triples fallados de ganar el Oeste en el séptimo partido de dichas finales, es decir, estuvo a nada de jugar la final de la NBA, donde probablemente hubiera tenido un amplio porcentaje de posibilidades de asaltar un nuevo anillo para la franquicia de Texas, desde que allá por los 90, aprovecharan de forma genial los años sabáticos de Jordan.

Pero no fue así.

La sensación de oportunidad perdida ha llegado a la franquicia de Houston y este verano tenían que afrontar cosas importantes para su espacio salarial.

Chris Paul renovó por 4 años a 40 millones por temporada. Un contrato de niveles everísticos y siendo claramente un pequeño peaje a su incorporación la pasada temporada. Además, una de las grandes incógnitas del verano que era Clint Capela, también finalmente acabó firmando su renovación en Houston por 5 años a 18 millones la temporada. Con este espacio claramente cubierto y con Harden también con un contrato sabroso, las renovaciones de Ariza y Mbah a Moute se antojaban complicadas al menos y así fue.

Trevor Ariza ha decidido llevar su talento al desierto de Arizona, donde formará parte de Phoenix Suns, mientras que Mbah a Moute volvía a Clippers dejando un poco huérfano el apartado defensivo de un equipo, que precisamente en ese apartado fue lo que hizo ponerse a nada de asaltar el Oeste.

Con estas salidas y con el espacio salarial cogido con pinzas, las incorporaciones que ha hecho Morey sólo podían ser por contratos mínimos, como han sido la de Michael Carter-Williams (ex-Rookie del año, sí, así fue la clase ese año…), Gerald Green que nunca sabes si realmente te puede aportar o restar, James Ennis, es decir, intendencia pero nada realmente para substituir lo perdido, ahhhh y también llegó… Carmelo Anthony.

Melo, de la clase de 2003, entra en su 16º año como profesional y llega en el momento más bajo de su carrera, siendo carne de traspaso por pipas y siendo una leyenda viva en Atlanta Hawks, a un equipo donde todo va sobre ruedas y donde su aportación puede ser como lo que vimos en Thunder o tal vez algo más. Su nuevo entrenador: Mike D’Antoni.

Volvemos ahora unos años atrás. Linsanity en el momento cúspide cuando aquellos Knicks aprovecharon la lesión del 7 ex de Nuggets, para darle las llaves del equipo a un joven semi asiático que puso patas arriba el Madison Square Garden en varias ocasiones (aún recuerdo el partido contra Lakers…) y donde su historia llegó a sitios donde nadie pensaba que podía llegar. A Melo, un jugador al que le gusta ser el foco de todas las miradas, todo esto no le acabó de convencer mucho e hizo que la relación empezara a no funcionar. Si a esto le sumamos los malos resultados, así como un equipo que no estaba hecho a la idea de D’Antoni, hizo que esa relación se desgastara de forma casi insuperable. Ahora, unos años después, se vuelve a encontrar con el mismo entrenador.

Ambos no se han cansado en decir que está todo superado y que no será problema, pero siempre estará ahí.

Habrá que ver también el rol de Anthony dentro del equipo. Nos hemos cansado de oír que el FIBAMELO es lo que realmente vendría bien a este equipo, pero ahí creo que no estoy de acuerdo. FIBAMELO es un jugador tirando mucho de 3 (en distancia FIBA) que realmente son tiros de 2 de larga distancia, como en su día hacía Chris Paul, eso para el sistema de Morey-D’Antoni es básicamente una herejía, así que no veo que ese FIBAMELO sea lo mejor para el sistema. Además, parece que el rol de salir de banquillo era otra posibilidad, algo que nunca tampoco le ha gustado al jugador de la Universidad de Siracusa, pero por mi parte voy a dejar un gran voto de confianza, ya que tampoco se pensaba que Paul podría encajar en este equipo y si no se llega a lesionar estaríamos hablando ahora del primer anillo de Harde, Paul…

Melo tendrá que poner de su parte, así como D’Antoni y va a ser uno de esos checks que tenemos todos en mente en comprobar este año, ver como Carmelo Anthony se acopla a un sistema tan determinado como el de Houston Rockets. Una auténtica incógnita.

Además, Houston Rockets probablemente vuelva un poco a la media y la brutal temporada del año pasado no se repita, con un Oeste donde Warriors se ha reforzado, donde Spurs tiene ahora a DeRozan, donde Nuggets pintan bien y donde, no lo olvidemos, está LeBron James en Lakers, los cuales probablemente no sean un rival directo de estos Rockets, pero no deja de ser otro foco de atención en una conferencia ya de por si cargada de focos y estrellas.

Con todo esto, tenemos que volver a la ventana y no sabemos si sigue corriendo bien el aire o si por lo contrario está ya un poco cerrándose y dejando pasar una ocasión única que tuvieron el año pasado mientras fallaban triple tras triple.

Y es que ya lo dice el dicho: Vivir o morir del triple.