PO Desde El Sofá (XXXV): Uno menos

Gran partido (sobre todo la primera parte) para dar el comienzo a las Finales de este año, y San Antonio, que no salía con la pole, se ha puesto delante en la primera curva.

Una canasta en la ultimísima décima del reloj de posesión, tan cerca del final, que podría ilustrar un debate sobre paradojas relativistas, decidió que el primero sería de los Spurs. Una jugada rota resuelta a la remanguillé por Parker, dejaba a Miami con tan sólo cinco segundos para remontar una distancia de dos posesiones, y fue más que suficiente.

San Antonio volvió a blindar la pintura y a encomendarse al desacierto exterior rival, y perdiendo sólo cuatro veces el balón y sin cargar el rebote ofensivo, evitaron los puntos a la contra de Miami. Por poner en perspectiva lo de las pérdidas, este es el undécimo partido de Playoffs en los últimos 28 años (los que nos permite consultar Basketball-Reference.com) en el que un equipo pierde 4 balones o menos, y la tercera vez que ocurre en unas Finales en ese rango de tiempo.

Y ninguno de esos balones los entregó su director titular de juego, Tony Parker, que, simplemente, controló a la perfección el partido. No fue un imposición de dominio, sino un gobierno continuado del ritmo, en un papel algo menos agresivo al que él acostumbra. El ataque de los Spurs anoche fue conservador, pero constante, porque estaba al dictado del francés.

En la primera parte, los dos equipos se fueron al descanso con un buen porcentaje de acierto desde el triple (40% ambos, con Miami intentando 15 por 10 de San Antonio), y en la segunda, ambos estuvieron en torno al 20%, por lo que no podemos echar la culpa a una diferencia de acierto. Según pasaron los minutos, los tiros dejaron de entrar, y el mejor ajuste que Popovich podía hacer, visto así a toro pasado, fue no hacer absolutamente nada. Tener la paciencia y entender, que pese a que Miami llevaba seis triples al acabar la primera mitad, y Bosh estaba acertando lo suficiente para ser una amenaza en la media distancia, era mejor esperar a que Miami empezara fallando por ahí, que abrirle las puertas de su zona lo más mínimo a LeBron.

James, que acabó con un triple-doble, fue convertido en distribuidor por el esquema de San Antonio, y como le ocurrió a veces en la anterior serie contra Indiana, hasta él mismo se acabó convenciendo de que la trampa era mayor de lo que era, y para mi gusto, pudo haber sido más egoísta, sobre todo cuando los cambios le emparejaban, aunque lejos de la canasta, con Tony Parker.

Hay que entender el contexto también, anoche sólo se pitaron 24 faltas, un número muy bajo para un partido de NBA en general, y más, para un partido de las Finales. Aquí entramos en una petición de principio: se pita poco, en parte, porque se jugó lejos de los aros, y acabamos en si viene primero el huevo o la gallina, pero cuando la acción se acercaba allí, LeBron mediante incluso, no sonaban los silbatos. Si pasamos del refuerzo positivo habitual, al castigo negativo, se entiende un poco más la situación en la que se vieron ambos equipos.

En definitiva, es un partido de 175 posesiones, en el que la diferencia ha estado en 2. La paridad fue grande, ningún equipo tuvo errores de bulto o algo que tengan que marcar en rojo para corregir en el siguiente. Siguió en general el guión esperado, y la única mala noticia del espectáculo, es que queda un partido menos para que acabe la temporada, y ya se empieza a ver el final.

El detalle: En una de las repeticiones del pisotón no intencionado de Danny Green a Mike Miller, se pudo ver claramente en la lengüeta de sus zapatillas, las Zoom Soldier VI, el logo de… LeBron James. El jugador al que se tuvo que encargar de defender en varias posesiones. Sé que ocurre a menudo, pero me sigue haciendo gracia, que los jugadores lleven calzado que rinda homenaje a sus rivales más directos.

El Podcast Desde El Sofá – Ep.2: Villancicos en junio

Volvemos antes de lo que seguramente todo el mundo pensaba y quería con El Podcast Desde El Sofá, donde como siempre hay un poco de todo, tenemos bocatas de calamares, desenlace de la conferencia este, análisis de las finales, chonis y Toni Braxton entre otros ingredientes…

No olvides que sigue abierto nuestro ask, para preguntarnos lo que os de la gana…

PO Desde El Sofá (XXXIV): Todos lo sabíamos

Creo que justo los días previos al 7o partido de la serie del Este, todo el mundo sabía o presuponíamos como iba a acabar el partido, es decir, paseo de Miami Heat, frente a unos Pacers que lo intentaron, pero no pudieron.

Pero vamos a entrar un poco en faena, tampoco mucho la verdad, ya que si en el partido James ya estaba sentado a mediados del último cuarto, es señal que todo estaba bastante sentenciado a falta de muuuuuucho. El primer cuarto fue una luz de esperanza. Pacers salió al partido muy enchufado, apretando mucho en defensa y jugando a lo que sabe, a su ritmo, aún así, el lastre de las pérdidas le hacían que la distancia que cogía siempre frente a los de Miami, fuera poca, muy poca.

Qué pasa en estos casos? que la bestia despierta y todo se va al garete. Vogel le decía a Sager en la entrevista, que habían ganado el cuarto, que la serie iba al ritmo que ellos marcaban y que tenían que ganar el siguiente e irse por delante en la media parte, de hecho, este fue el último cuarto que ganó Indiana.

Miami despertó y aquí se acabó el partido, con un Ray Allen tirando bien de 3 (empezó con un 3/3) y un Wade que parecía que se había levantado de esa siesta llamada Game 6, mientras Hibbert se iba cargando de faltas y todo apuntaba a que no era el día de Pacers.

La segunda parte fue la confirmación de todo y ya no hubo historia, lo que todo el mundo sabía pasó, es decir, Heat no perdonó y tampoco dio opción a ello. Ni las pintas Bieber pudieron asustar a los Heat, que al final ganaron el partido de forma más que fácil…

Atrás queda una serie muy molona donde siempre nos quedará el «y si Vogel hubiera dejado a Hibbert en el primer partido…«, pues eso, «y si…»…

Ahora hemos llegado a los últimos 4/7 partidos del año, llegamos a The Finals, las finales de la NBA, donde San Antonio Spurs y Miami Heat (3a final consecutiva) se van a jugar

El Detalle: El bling bling de Flo Rida una de dos, o era de tangue o bien tiene que tener un cuello digno de cualquier grua industrial…

PO Desde El Sofá (XXXIII): Habemus séptimo

Y tendremos partido decisivo. Vogel se mantiene fiel al plan, y sus jugadores lo ejecutan lo mejor que pueden, e Indiana fuerza el séptimo con su mejor baloncesto en la serie. Dos temporadas, con diferentes objetivos, quedarán reducidas a lo que suceda en 48 minutos.

El partido de anoche fue muy como el quinto, pero al revés. El tercer cuarto fue una repetición del anterior, puesto frente al espejo, con los Pacers dominando a Miami. Lo que fue LeBron un día, es el colectivo en otro, pero en ambos casos fue un punto de inflexión, que creó una ventaja que ninguno de los dos equipos perdió. Aún así, si el descanso no cambiaba las cosas, se veía venir.

Miami empezó con un ajuste extraño en su quinteto titular que todavía no entiendo, ni salió bien. Udonis Haslem, cuya función en ataque es amenazar a Hibbert con su tiro si este gravita a la pintura, fue movido de la línea de fondo izquierda, donde se siente más cómodo (y los porcentajes lo demuestran) a la parte derecha de la pista. Este gesto, parecía tener la intención de liberar el bloque izquierdo para que LeBron, que prefiere postear desde ahí, empezara a atacar a George desde el principio, como hizo en el tercer partido, pero no sucedió así, y Miami no sacó a la montaña del medio en todo el partido.

Salvo por Wade y Bosh, que volvieron a parecer una caricatura mal hecha de ellos mismos, casi todo había salido bien para Miami en la primera parte: 7 triples anotados, Indiana fallando cosas sencillas cerca del aro, manteniendo un casi-aceptable 46% de rebotes capturados y con un febril David West en 0/7… y sólo estaban un puntito arriba. En cuanto los fallos cambiaron de acera (no homo), los Pacers dispararon la diferencia.

El último cuarto tuvo un inició de reacción de Miami, que tras quedarse sin champú en plena ducha, rebuscó un poco y encontró un botecillo de estos en los que queda un culín traído desde algún hotel: Mike Miller. Dos triples seguidos suyos acercaron a Miami a 6, y un poco después robó un balón que LeBron convirtió en la bandeja que ponía el -4, pero hasta aquí llegó la reacción. Un triple de George, que hizo seguramente el mejor partido en ataque de la serie y un par de técnicas pitadas a LeBron y Fizdale tras una falta en ataque señalada a James, ponían en pausa el intento de remontada.

No vamos a negar que los séptimos partidos nos encantan, así que estamos encantados con que llegue, además en unos Playoffs en los que sólo habíamos vivido uno. Que llegue ya el lunes.

El detalle: El enésimo Paulgeorgazo

PO Desde El Sofá (XXXII): Al tercero fue la vencida

Igualados prácticamente al descanso, y con una primera parte que encajaba perfectamente en la historia y paridad de esta serie, parecía que íbamos a seguir teniendo tazas de té en la segunda. Y entonces apareció el MVP, soltó el Kraken, y el partido sólo duró 12 minutos de juego, y 36 de tiempo real más.

Anotando, pasando (Haslem ya está 9 de 12 en estas series desde la línea de fondo izquierda, todos los tiros asistidos, por supuesto) y dirigiendo esa defensa que sólo encajó 13 puntos en el tercer cuarto, LeBron James hizo otro partido para adjuntar a su colección de clásicos en Playoffs. No entra directamente al número 1 de la lista, pero por importancia, tan clave como cualquiera de ellos. Sobre todo porque Wade y Bosh, por los motivos que sean, hicieron uno de los peores partidos, por dejar margen de error, en tres años de Big 3.

Los Pacers apenas percutieron en el rebote ofensivo, y la nueva estrategia anti-Hibbert, el dos-contra-uno por sorpresa, aleatorio e instantáneo, consiguió que dejara de parecer una mezcla de lo mejor de Russell y Olajuwon y jugara sólo a nivel All-Star. El quinteto titular de Indiana no estuvo nada mal en conjunto (dejó sólo un -2), pero debido a las faltas que acumularon Hill y Stephenson, apenas jugaron juntos 16 minutos, cuando su media en tiempo en cancha en estas series es de 27. Así, hubo que tirar del decepcionante banquillo, y tuvimos 18 minutos de DJ Augustin in session y otros 16 de Sam es la mayor ironía que con esa cara se apellide Young, lo cual es dar demasiada ventaja en unas Finales de Conferencia.

El partido fue bronco, con un par de enganchones de hombres altos, entre ellos el que debería haber supuesto la eliminación de Andersen, pero esta vez los árbitros no llegaron con el pito tan suelto como en el anterior, y pudimos ver por fin un partido de baloncesto, y no unas cuantas canastas entre falta pitada y falta pitada.

Miami está a un partido en dos oportunidades de llegar a sus terceras Finales consecutivas. Indiana tiene personalidad, pero será en el próximo partido cuando más tenga que demostrarlo. Veremos.

El detalle: La Iglesia Católica debería ver si uno de los misterios de Fátima era la resurrección de Mario Chalmers. Después de caer al parqué tras ir a por un rebote, retorcerse de dolor, y quedarse inmóvil de repente, en el último minuto del primer cuarto, un simple robo de Wade consiguió devolverle de entre los muertos, para irse a la línea en la contra a clavar un triple.

PO Desde El Sofá (XXXI): Pi, pi, pi, piiiiiiii, piiiiiiiiiiiiiii

El cuarto partido de las finales de la conferencia este fue un auténtico concierto de pitos, y no es que la afición de Indiana pitara mucho, que lo hizo, si no que el trio arbitral se hizo de notar y de que manera…

Pacers sabían que debían hacer algo diferente si querían contrarrestar a Heat, sobretodo después de ver la brutal primera parte que hicieron los de Spoelstra en el tercer partido, así que salieron con el chip del ataque y muestra de ellos fue el primer parcial de 11-0 nada más empezar el partido. Pero Heat lo tenía claro y pronto paró esta primera acometida de los Pacers igualando el marcador mucho antes de lo que todo el mundo pensaba.

Hibbert seguía dominando bajo tableros, y ni Bosh (que estuvo un rato fuera por una torcedura de tobillo), ni Haslem, ni muchísimo menos Andersen podían hacer nada contra él. Mientras Lebron se emparejaba con West en un movimiento extraño, pero wow, que saco más de una vez al bueno de David de sus casillas. A James le faltó cubrir a Craig Sager y a Jimmy Goldstein (el cual estaba anoche escondido detrás del Gatorade de Heat) para casi defender a todo el mundo ayer… habrá que ver si en algún momento se atreve con el propio Hibbert.

Pero vamos a lo divertido, el trio arbitral, comandado por Mr Proper Crawford tuvo de todos colores, como las que le pitó a George que hicieron que éste se cargara de forma tremenda de faltas o sin ir más lejos las de LeBron, sobre todo la 6a que costaba la eliminación del MVP. Todo esto hizo que los jugadores les diera también por el Flop So Hard, donde Stephenson y Battier deberían tener una mención especial, pero claro, el pito flojo de los árbitros hacía que todo fuera más fácil. Pero no sólo estos hechos, sino las constantes reviews y decisiones raras hicieron que ni unos ni otros estuvieran contentos con el arbitraje… mala señal.

Al final esa eliminación de James fue clave para que al final Pacers pudiera aguantar esa diferencia de 4 puntos, ya que sin James en estos segundos finales, Heat no supo realmente que hacer, quitando de jugarse mandarinas desde el circuito de Nascar de Ray Allen y claro, Pacers selló el partido.

El Detalle: James sólo ha sido eliminado por faltas 5 veces en sus 10 años de carrera…

PO Desde El Sofá (XXVIII): I’ve made a HUGE mistake

Con la más mejor serie de la historia de la televisión (decidido por el comité de 3 que formamos yo mismo y mis dos coj… consejeros), Arrested Development, volviendo este domingo tras 7 años de parón, el primer partido de las Finales del Este fue un homenaje a una de las frases míticas del show, el «I’ve made a HUGE mistake» de G.O.B. Bluth.

Por lo que veo, todo el mundo está encantado con la emoción del partidazo de anoche… pero para mí fue uno de los más anticlimáticos de la temporada. El ritmo y los errores no estuvieron a la altura del duelo de canastas ganadoras (o que parecían que iban a acabar siéndolo) de George y LeBron. Las bandejas finales de la prórroga de James se las puso Vogel en ídem, al quitarle del medio a Hibbert, único protector del aro ante un equipo que sólo necesitaba dos puntos, y en la falta que le da tres tiros libres a George confluyen los desaciertos de Wade y algún árbitro con exceso de celo.

Porque sí, los Pacers, se dejaron escapar el partido… pero no más que Miami antes. Ya sabéis, la juventud, la inexperiencia y los tópicos sólo valen para unos. Ray Allen falla el tiro libre que les podía haber puesto 4 arriba. Después, ganando de 3, Miami no hace falta (opción tan válida como otra, y larga de discutir en este momento, esto no es lo que se recrimina) pero, según van cayendo los segundos, hay que defender más allá de la línea de tres, no como si fuera la mitad del segundo cuarto. Y luego, la falta de tres tiros de Wade, que sea o no sea, si no te pones en esa posición de casi hacerla, no te la pueden pitar.

En 192 posesiones, hubo 98 faltas o pérdidas. De Indiana más o menos se esperaba, pero en Miami, forzados con la lesión de Chalmers a utilizar muchos minutos al Cole playmaker, tuvieron esta vez su peor versión. Si es que, hasta nos metieron a Reggie Miller, que añade a su inoperancia habitual una muy cantosa afición por el equipo en el que jugó toda su carrera, entre la perfecta pareja Marv AlbertSteve Kerr.

Pero hablemos de lo bueno… de LeBron, al que mencionamos menos de lo que merece, pues, por no aburrir, y porque lo suyo ya es business as usual. Tiene siempre sincronizados a la perfección los mandos del grifo de la ducha que controlan las suspensiones y las entradas a canasta, para no quemarse ni pasar frío. Sabe que cuando no está Hibbert tiene abierta la puerta, y 6 de los 9 tiros cerca del aro de anoche, los intentó en los 9 minutos sin el gigante en pista. La selección de tiro de LeBron es tan maravillosa, porque es condicional, depende del entorno y el contexto que marcan los otros nueve jugadores en la pista. Es una pena que a veces no se sepa apreciar.

Y al otro lado del espejo, PAUL GEORGE! La sangre fría que demostró durante todo el partido, pero especialmente en la recta final demuestra que el jugador más mejorado, sigue en ello en los Playoffs. Está aquí para quedarse.

También muy importante Chris Andersen, que descubrió la puerta por detrás de Hibbert, que nadie en New York intentó abrir. Con el patinazo del resto del banquillo de Miami (2 de 16 anoche), su anotación fue imprescindible. Wade, no acumuló unos números espectaculares, pero hay que reconocer la cantidad de trabajo sucio que está asumiendo. No todos los jugadores franquicia estarían dispuestos a tener su papel, aunque signifique acercarse al anillo. Si además, no está al 100%, más mérito aún.

Y Hibbert y West, que mantuvieron a los Pacers en el partido. Desde la marca de los 9:37 minutos restantes en el primer cuarto, hasta una canasta de Stephenson a 6 de que acabara el segundo, hubo un periodo de más de 15 minutos, en los que, salvo tres tiros libres de técnicas, sólo West y Hibbert anotaron, 24 puntos entre los dos en ese segmento, para Indiana. Miami intentaba negarles el balón, intentándolo prácticamente todo: defender por delante, ayudas suicidas, cambios de personal… pero cuando Indiana no anotaba directamente, Roy cogía el rebote en ataque rodeado de pigmeos, y la regresaba al aro.

Al final, Miami acabó cogiendo prácticamente el mismo número de rebotes que Indiana, pero al descanso, los Pacers se habían quedado con el 40% de los balones que devolvía el tablero de los Heat, y el 81.3% en defensa, y así se fueron con cinco puntos de ventaja en un partido en el que nadie puso más de siete de diferencia en ningún momento.

Al final, este cara o cruz cae del lado de Miami. Indiana ha cometido un graaaaaan error.

El detalle: No podía ser otro… Las tomas de #DondeEstáJimmy Goldstein sentado en primera fila entre el banquillo de Indiana y la mesa.

PO Desde El Sofá (XXI): Agotados

Esto que eliges partido para ver y dices, voy a por el Bulls v Heat que en los anteriores se han dado hasta el carnet y este tiene pinta que va a ser más de lo mismo, bien, bien. Además la tv americana saca un rótulo que podéis ver aquí:

Wow! se pone la cosa más que interesante… pero nada más lejos de la realidad, el partido de anoche que le dio el 3-1 a Miami es sin duda alguna el peor de todos los PO. Algún dato rápido: Nate Robinson 0/12 y el resto del equipo una sensación de estar FUNDIDOS, de que no pueden más… y hasta aquí han llegado.

Poco más que añadir, en la Crónica más corta de la historia… pero de verdad, no hubo más que contar.

El Detalle: Una persona que se comió a Toni Kukoc estaba en la grada viendo el partido.

El Dato: Si podéis… ved el otro partido…