Al terminar la sesión con los All-Star en los salones de Hilton, había dos opcioes, descansar e irse a come y relajar antes del Rising Stars Challenge a.k.a. Partido de Rukis, o seguir la agenda de eventos, que nos llevaría a Tangelo Park con NBA Cares.
Cuando llegamos, Marc Gasol, Kevin Love y LaMarcus Aldridge ya estaban allí, colocando hierba, pintando casas y colocando buzones. El lugar, por donde ya habían pasado unos cuantos jugadores, tenía 5 casas esperando a ser reconstruídas, y la anécdota del día la protagonizó Marc que pese a que le pusieron una escalera, pintó los tejadillos sin ni siquiera ponerse de puntillas. Marc no recordaba hacer ningún acto de este tipo o similares como estaban haciendo el resto de compañeros de la Conferencia Oeste en un colegio en la ACB y piensa que sería bonito que la idea se exportara. Muy atento y dicharachero con todo el mundo (Marc me pareció el jugador más simpático y agradable, con mucho) cuando fue entrevistado por Telemundo y se pusieron a hablarle de comidas latinas recordó que eran las 3 y aún no había comido (ya somos dos).
Al rato, y con vaqueros y camiseta, en lo que debe ser la primera vez que le vemos sin el traje, hizo acto de presencia David Stern, siempre con dos guardaespaldas a su lado. Después de saludar a los dueños de las casas y felicitar a Marc y Aldridge por el All-Star, colocó un buzón y nos pidió que no sacáramos fotos «porque si mi mujer las ve, sabrá que lo se hacer». Creemos que estaba de coña, pero le hicimos caso, no queremos que nos vete.
Al acabar el acto en Tangelo Park, vuelta a toda prisa al Convention Center para ver el espectacular Sprite Slam Dunk Showdown., concurso de mates amateur. Como jurado, participantes de antiguas ediciones, el rapero J. Cole y Darryl Chocolate Thunder Dawkins a los que luego se uniría un LeBron que llegó tarde. También estaban sentados a pie de pista Omri Casspi, Andrea Bargnani hecho un pincel con su novia e Ibaka con una camiseta muy chula de D&G con la foto de Dennis Hopper
El concurso tuvo bastante nivel, ya avisamos de que los participantes eran bajitos pero podían saltar mucho. Al final J. Dobbs con la bendición de Cedric Ceballos, ganador del concurso de hace 20 años en Orlando, se llevó el título y los 10.000 $ del premio.
Al acabar, a los 4 jugadores NBA en el campo se unió un Kobe que nos apartó del tunel de salida sin miramientos. Los 5 presentaron la nueva campaña de Sprite, y luego nos atendieron.
Ya dijimos que todas las preguntas a Kobe fueron pulcras y en relación al acto, nada sobre la situación actual de Lakers ni las posibles incorporaciones. Ibaka se lamentaba de que la NBA no le hubiera invitado al concurso de mates, ya que él quería ir, y no se pudo decidir entre el anillo NBA y el oro en Londres. Quería los dos. También nos interesamos por la pierna de Bargnani, pero no soltó prenda: la cosa va bien, pero sigue sin haber fecha de retorno. Gracioso que además se siguan refiriendo a ella como «leg injury» tal cual. Le tratamos de sacar información (Disclaimer: hay intereses Fantasy parcialmente escondidos) preguntándole lo mismo de 3 maneras diferentes y acabó mirándme con cara de «¿Qué no entiendes?».
Al acabar este acto, había que elegir, el partido de famosetes que empezaba a las 7 en el propio Convention Center, o ir ya al Amway Center donde Lin hablaría con los medios en ese aparte que la NBA tenía reservado para él. Nos decidimos por ir hasta Downtown, donde Lin llenó la rueda de prensa y demostró con que naturalidad lo está encajando todo.
Después la rueda de prensa quedó en un tercio de entrada para recibir a los entrenadores de la noche. Primero Cheeks y Fratello por el equipo Barkley, que dieron una charla a la altura de los personajes: plomiza. Si nos dicen que están hablando del partido 3 de las Finales, nos lo creemos. Como siempre, había dos jugadores de los que era imposible no hablar: Lin y Rubio. Y como siempre, tópicos.
Mucho más entretenida fue la charla con los entrenadores del Team Shaq, Ron Adams y Steve Kerr. En todo momento remarcaron el carácter festivo del partido y la poca incidencia que pretendían tener como entrenadores (aunque Adams salió contrariado porque no se esperaba TAN POCO esfuerzo en defensa).
Kerr era un favorito personalmente ya antes de llegar, y salí de la Interview Room del Amway reafirmado en la idea. Se moja, sabe hablar y tiene vocabulario de sobra para expresarse. Le pregunté que qué haría con Steve Nash si siguiera mandando en Phoenix, y nos dijo que habría que ver las ofertas, que los Suns no están compitiendo, que su tocayo merece estar en un equipo con aspiraciones y que en junio lo perderían por nada. Pero que no sabía porque ya no es decisión suya. Vamos, que sí, pero con educación, elegancia y respeto a los que mandan en PHX.
Y así poco a poco nos pusimos en las 9, y la hora de comienzo del Rising Stars Challenge. El AmwayCenter, bastante lejos del lleno no paraba de suspirar con Ricky, pero en la ovación inicial, ganó Lin por mucho.
Al acabra el partido bajamos a la Zona Mixta donde Ricky reunía con mucho la mayor atención, y más teniendo en cuenta lo rápido que Blake y Lin escaparon.
Nosotros aprovechamos para charlar con Monroe, uno de los jugadores que más en serio se tomó el partido. Nos contó que el famoso robo cuando Wall se disponía a matar lo hizo por diversión y por tocarle las pelotillas al Wizard y no por instinto competitivo. Todavía no quería pensar en la posibilidad de ser un All-Star el año que viene, y este fin de semana se iba a aprovechar un par de días con amigos a Mexico. Un grande, este Greg.
Después fuimos a ver a Wall que seguía con lo de «just getting better» y a Cousins que metió ficha salvajemente a una de las reporteras, a la que dejó su toalla. Menudo elemento.
Cuando no quedaba nadie pasó por allí Irving que se sacó unas cuantas fotos con el trofeo, familia y amigos en un enorme set que la NBA ha montado en el mismísimo Amway para realizar sesiones sin salir del pabellón.
Y ahí decidimos call it night e irnos a descansar, que ya estamos otra vez a la tarea. Encantados de estar aquí, eso sí. Somos los Jeremy Evans de la prensa.
Desde las 8:30 de la mañana que estábamos citados para asistir a la rueda de prensa en la que se anunciaron los partidos que la selección de Estados Unidos va a jugar para preparar el Preolímpico, dos de ellos en España, hasta las 11:45 en las que el MVP del Rising Stars, Kyrie Irving se retiraban al vestuario, hemos pasado 15 horas, 15 en las que no ha faltado noticia o personaje en ningún momento.
Para muestra un botón, desde el desayuno, no se probó bocado hasta las 8:15… de la tarde. Mamá, que sé que estás leyendo, estoy bien, son cosas que pasan. Hoy podríamos escribir hasta el infinito, pero por cansancio del escriba y para evitar poner a prueba la paciencia del sufrido lector, trataremos de simplificar, y dividirlo por partes.
El día empezó, como ya señalamos, con la rueda de prensa de USA Basketball. Palau Sant Jordi, dos fechas, 22 de julio, contra Argentina y 24 de julio contra España. Además, las dos selecciones latinas completan el triangular el día 20, puede que en Badalona. Los detalles, entradas y demás a finales de marzo. Algo me dice que se van a vender rápido. Vimos las equipaciones que el equipo americano utilizará, y Marc Gasol estrenó su condición del All-Star.
Al acabar, corriendo para el Convention Center donnde tendríamos la oportunidad de charlar con los dos equipos del Rising Stars (sin Jeremy Lin que tenía su propia rueda de prensa aparte, a las 7 de la tarde, en el Amway Center) que iban a entrenar en la pista central. Tal vez por pillarlos después de entrenar en lugar de antes, tal vez porque los tres jugadores con más influencia mediática estaban en el otro equipo, el Team Chuck fue mucho más atento y empleó más tiempo con nosotros que el Team Shaq.
Con Lin fuera de la ecuación, Rubio era el mayor reclamo. Sin Ginobili, Pau o Horford, la comunidad latina, muy abundante hoy, necesitaba un nuevo héroe. Además, si se le suma que hay bastantes medio españoles que se han desplazado hasta aquí, y que su tirón también es grande entre los anglosajones, sabías donde estaba Rubio por la cantidad de cámaras que se agolpaban alrededor.
Del Team Chuck pudimos hablar con bastante tranquilidad con algunos de sus jugadores como DeMarcus Cousins que tenía ganas de volver a ganar en el partido, John Wall que ante las preguntas sobre su juego, el de su equipo o el hecho de que fuera elegido tan tarde en el Draft para el partido tenía la misma repuesta para todas: «Just trying to get better» o Evan Turner que pese al par de posibilidades que le dimos para pedir más protagonismo en el ataque Sixer prefiere ajustarse al sistema del equipo.
Cuando acabamos de hablar con ellos, y tras pasar un ratito viendo como el Team Shaq entrenaba y Ricky Rubio batía récords Guinness, y anotaba 2 de 4 desde el centro de campo, fuimos hacia el Hilton de nuevo, donde tendría lugar la rueda de prensa del Hall of Fame, a la que no llegamos a tiempo, y un poco más tarde el encuentro con los participantes del All-Star del sábado y el domingo.
Esta sesión de encuentro con la prensa se hace en una sala donde colocan 12 mesas diferentes y los periodistas pueden ir de una a la otra preguntando lo que deseen a cualquiera de ellos. Este sistema es maravilloso porque permite el acceso rápido a cualquier jugador, pero ese es también su punto débil: tal vez preguntes algo que ese jugador ya ha respondido mientras hablabas con otro. Tal vez ese jugador este siendo «secuestrado» por aquellos medios que realizan sistemáticamente a todos y cada uno de los jugadores la misma pregunta siempre, sobre el tema que a ellos les preocupa, sin tener en cuenta el contexto del jugador.
Así se suceden secuencias en las que las preguntas acabansiendo -¿Qué opinas de Markieff Morris? -¿Qué opinas del baloncesto en Irán? (nada menos) -¿Cuál es tu videojuego favorito». Luego, encima, se oyen quejas porque Howard responde con un simple SuperMario.
De los participantes del concurso del sábado nos cayó muy bien Jeremy Evans el jugador que entró como sustituto de Iman Shumpert en el Draft y que es de esas personas joviales, que están encantadas de estar allí. Chase Budinger tenía un buen grupo pendiente de él, sobre todo con muchos asiáticos que aún lo recuerdan como compañero de Yao. Los otros dos participantes en mates, no aparecieron porque ya estuvieron con la prensa y no repiten dos sesiones.
En el Este, empezamos por LeBron James que apareció con mochila, ropa de hipster y gafas sin cristales, Wade sin embargo estaba de punta en blanco, vestido con su traje de tres piezas. Vimos reír a Rajon Rondo gracias a algunas de las inverosímiles preguntas que le realizaban, a Deron Williams desviando a golpe de monosílabo cualquier referencia a Dwight y a un ‘Melo que cuando llegamos a él ya (casi) había terminado de responder las preguntas sobre Lin.
En el Oeste empezamos con Durant, que además presentaba «Thunderstruck» una película que protagoniza y en la que hace de sí mismo, y como el 99% de los jugadores cuando hablan, quitaba importancia a los títulos o hitos personales y deseada los éxitos del equipo. Después de dar una vuelta, saber que Dirk aún no había llamado a Barea para felicitarle por la paternidad y que Nash sigue preferiendo el FIFA al NBA 2K12, vamos a por Kobe… ¿y dónde está Kobe?
Tras 30 minutazos de espera, alguien de la NBA se acerca para decirnos que acaban de conocer que Kobe «está enfermo». Explicación que todo el mundo pone en duda, y que no me extrañaría que fuera acompañada de una multa. Kobe reapareció tres horas después, en un compromiso publicitario con Sprite junto a James, Bargnani, Casspi e Ibaka, y cuando le preguntamos por su enfermedad nos dijo que ya estaba bien.
Mañana te contaremos de como siguió el día, y alguna anécdota más sobre el resto de actividades y eventos en los que estuvimos.
Como ya te hemos hablado aquí en alguna ocasión hay estadísticas que nos permiten conocer de un vistazo la eficiencia de un jugador cuando la posesión acaba con un tiro suyo. El Verdadero Porcentaje de Tiro o TS% en inglés, es la estadística que aglutina todos los porcentajes de tiro de un jugador, desde las tres diferentes zonas de anotación (triple, tiro de dos, y tiro libre) para dar una cifra que vendría ser el porcentaje de veces que un jugador anota dos puntos por cada posesión que acaba en él.
En el siguiente gráfico (pincha en él si quieres verlo ampliado) hemos recogido el TS% de los 25 jugadores que más puntos por partido anotan en la Liga (cifras a día 23 de enero). Al mismo tiempo, hemos trazado dos líneas, una es la regresión lineal de los puntos de la gráfica para el Top 25 de anotadores (negra) y otra la regresión lineal de los valores de toda la Liga en conjunto (verde). La regresión lineal es la recta que mejor se ajusta al conjunto de valores dado, vendría a ser (simplificando bastante) una media de todos los valores. La cosa no es tan sencilla, pero si nos sirve para indicar una tendencia.
Para mí este gráfico señala claramente a cuatro jugadores, y explica en parte tres situaciones.
Empezamos por la situación en New York, donde tanto Carmelo Anthony como Amar’e Stoudemire están entre los 25 mayores anotadores… pero con una eficiencia muy bajo par. Quizá sería buena idea (y esto además se vio ayer) contar en alguna jugada con Tyson Chandler cuyo TS% de .762 (y ayer se cascó un 9 de 10 en tiros de campo que aumentará este promedio) es segundo en la Liga solo por detrás de un Manu Ginobili que apenas ha jugado 5 partidos y está a punto de cumplir con los requisitos para salir de esta lista (usamos como criterio tener una proyección de 500 minutos jugados al final de temporada).
Evidentemente si Tyson Chandler tiene esta eficiencia es porque anota solo lo que puede meter (mayormente mates o palmeos tras rebote ofensivo), y tal vez es una cantidad un poco inflada que regresará a la media, pero no estaría mal (y de nuevo, ayer se vio) buscarle un poquito. Aunque su eficiencia se redujera en torno al 0.6, si el balón pasara un poco más por sus manos, esta cifra todavía lo colocaría entre los más eficaces en la Liga. Además, a diferencia de otros hombres altos por los que prefieres no pasar balones por si los llevan a la línea, Chandler lleva dos años anotando un 73% de sus tiros libres, y esa cifra ha subido al 82% este año, el que más está tirando en su carrera.
Solo Chandler, y Landry Fields por un pelo, están por encima de la recta de regresión lineal que hemos marcado en la comparativa, entre los 6 jugadores con más minutos en la Gran Manzana. Los Knicks son el segundo equipo que más acaba los bloqueos y continuación con el jugador bloqueado (en un 78.82% acaba con tiro del que lleva la pelota), solo por detrás de los Thunder. Esto no debería ser un problema por sistema, pero sí que lo es cuando los puntos por posesión del bloqueado en este tipo de jugadas son un 0.82 en media, y los del bloqueador un 1.16, 5ª mejor marca en la Liga. Aunque hay mucho por ajustar en unos Knicks en los que claramente lo que falla es el ataque, empezar por ejecutar mejor el pick’n’roll, y contar más con los hombres altos, parece un comienzo.
Ahora vamos a los Lakers, ya que está gráfica señala también a Kobe Bryant. En números absolutos la verdad que Kobe no está tan mal: en la lista de los 25 máximos anotadores su TS% está por la mitad, anotando 10-12 puntos por partido más de algunos jugadores que salen, lo cual es una gran diferencia. Pero la Mamba Negra acaba con tiro 28.4 posesiones por partido por las 14.5 de Bynum y 14.4 de Gasol, es decir, Kobe acaba la jugada el doble de veces que dos compañeros que son más eficientes que él. Aunque el resto de Lakers no estén para tirar cohetes (Kobe es 4º en eficiencia en el equipo, solo Matt Barnes y las dos torres mejoran lo que él hace) no podemos evitar pensar que el equipo Lacustre estaría mejor con un reparto diferente de los tiros en el equipo. Pero me temo que eso es predicar al viento.
Otro de los señalados en esta lista es Monta Ellis. Su 0.51 de TS% es el peor desde su año de rookie (sin contar la temporada 2008/2009 que se lesionó de gravedad) y 10º de todo el equipo, pero le vamos a dar un pequeño pase por tirarse las zapatillas sin lograr ser eficiente (22.7 posesiones por partido), por la lesión de Steph Curry que solo ha podido jugar 7 de los 15 partidos de los Warriors esta temporada, y porque está haciendo las cosas bien: está yendo a la línea más que nunca en su carrera (6.3 veces por partido, y eso que el ritmo de los Warriors este año ha bajado) y el descenso en su TS% se debe a que no está encontrando el acierto en los tiros de 3.
Eso sí, lo que es inadmisible, es que el día que volvió Curry, el pasado viernes frente a Indiana, que además lo hizo sin miedo a tirar (Steph se jugó 15 posesiones, en contraste con las 12.6 que promedió los 5 primeros partidos de la temporada), Ellis no se cortó un pelo y finalizó con su tiro 22 posesiones, prácticamente igual a su media. En el siguiente partido, el enfrentamiento del lunes contra Memphis, solo utilizó 13 posesiones y el equilibrio óptimo probablemente esté en torno a las 17-18 en su caso. La situación de los Warriors mejorará en cuanto encuentren la manera de encajar a Curry, eficiente donde los haya, y si Ellis tiene la suerte de recuperar su toque desde el triple. Si no lo hace, sus tiros deberían redistribuirse inmediatamente.
Y para acabar, vamos hablar de Miami pero esta vez en un tono más positivo. Empezando por LeBron James: solo en 10 ocasiones un jugador ha anotado más de 28 puntos por partido con más de un 0.61 TS%, y nadie lo hace desde Karl Malone en el año 1990. La lista solo incluye a 6 jugadores: Malone, Jordan, Bird, Barkley, Vandeweghe y el criminalmente infravalorado Adrian Dantley que lo hizo en 5 ocasiones. Su compañero Chris Bosh también está entre los mejores de este Top 25, y otros compañeros como James Jones, Mike Miller o Mario Chalmers son aún más eficientes con los poco puntos que anotan. Todo perfecto.
El único lunar es un Wade que antes de perderse partidos por lesión, acababa 19.9 posesiones por partido pese a no estar en forma. También le vamos a dar un pase por la lesión, y porque su problema también tiene diagnóstico: cuando vuelva necesita ir más a la línea y allí anotar mejor: sus registros en ambos aspectos son los peores en su carrera, y si regresara a su media subiría su TS% al 0.52, todavía algo lejos de su mejor nivel, pero un paso en buena dirección.
Nada mejor para este día de excesos y buenos propósitos que ponerse las zapatillas de estar por casa y sentarse en el sofá a reflexionar que ha sido el año. Ese sofá donde hemos pasado horas y horas viendo lo que más nos gusta…
Se acababa la NBA, con Mavs como campeones y la sombre del lockout más alargada que nunca… Mientras uno de los grandes, Shaquille O’Neal decidía que lo dejaba con una rueda de prensa tremendísima.
Ahora llega 2012, donde tendremos de nuevo un año lleno de baloncesto para disfrutar, así que feliz entrada de año de parte de vuestro sofá favorito, La Crónica Desde El Sofá.
Con o sin lockout esta temporada iba a ser un año diferente para Lakers. El pasado año Phil Jackson anunciaba que se retiraba de los banquillos, que dejaba Lakers y seguramente la NBA en general, Lakers con Mitch Kupchak y sobre todo Jim Buss a la cabeza empezaban la caza y captura de un entrenador, el elegido fue Mike Brown.
Mucho se ha hablado en esta mini-pre-season de los Lakers, de su fallido trade por Paul, de el regalo de Odom, de la falta de movimientos ‘grandes’, del posible trade de Howard, del divorcio de Kobe, de si Gasol estará o no contento… pero nadie ha hablado de lo principal, el nuevo entrenador.
Mike Brown, 41 años, asistente en 3 franquicias NBA (Wizards, Spurs y Pacers) y entrenador de los Cavs de LeBron, se enfrenta a su mayor reto, coger las riendas del transatlántico más grande de toda la NBA, el equipo con más glamour y del que se espera siempre lo máximo, Los Ángeles Lakers.
Con los Cavs consiguió todo lo esperado excepto el preciado anillo, fue entrenador del año y entrenó en el All-Star, pero mucha gente condicionó todo eso a la llegada de LeBron sin apenas darle nada de crédito al entrenador.
Brown es un entrenador defensivo, de eso no hay ningún tipo de duda y por ese motivo se le ha contratado, para mejorar uno de los puntos más débiles de la franquicia angelina en estos últimos años. Pero claro, ahora habría que ver si dispone de jugadores para ello.
Lakers se ha quedado sin Odom y sin los mates de Shannon Brown, y para subsanar esto se ha contratado a Josh McRoberts, Jason Kapono y el veterano Troy Murphy, jugadores que no tienen el brillo ni el nombre de otros y que será tarea de Brown hacerles destacar y sobre todo hacerlos útiles en LA.
McRoberts es un jugador de 4º año que llega procedente de Pacers, donde ha ido de menos a más y donde se le empezaron a ver cositas interesantes en los pasados PO, puede jugar de 3 y de 4, es decir, más o menos como Odom, pero sobre todo destaca por su aportación defensiva, ya que si analizamos sus números en Pacers, no pasan de ser discretos, es decir, este es el típico jugador que apunta muuuchas maneras y que habrá que ver si esas maneras se destapan en una franquicia donde huele que va a jugar muchos minutos como 3er hombre en la rotación interior, con el permiso del sophomore Caracter.
Kapono es un especialista, la esquinita tiene su nombre y Lakers debe de saber utilizarlo de la mejor forma posible. Esta era una carencia que tenía LA hasta ahora, es decir, la falta de un tirador nato, capaz de no jugar nada, pero salir en la última jugada para jugarse el triple que te pueda dar la victoria (siempre con permiso de Kobe, claro está…). Y finalmente Murphy está para ayudar, para jugar en esos minutos donde las personales o el cansancio hagan que su presencia en el campo sea justificada, cualquier cosa fuera de esto sería un gran (y tal vez grata) sorpresa.
Pero a parte de lo que llega, hay que hablar de lo que ya hay y me viene a la mente un nombre Devin Ebanks. Brown ya ha dicho que va a empezar la temporada como 3 titular, por delante de Barnes y por delante de World Peace (como mola el nombre!). Ebanks es un jugador de 2o año, un Trevor Ariza que tanto se ha buscado desde que éste se marchó a Rockets. Un jugador que aprieta en defensa, pero que ve aro con facilidad. El año pasado apenas entró en juego, ya que para el tio Phil los rookies son meros agita-toallas, pero Brown parece que le va a dar confianza, minutos, responsabilidad para que Ebanks se sienta importante y coja ese rol en el equipo.
Bynum está ante su año, va a jugar mucho si sus rodillas lo respetan y esta tiene que ser la temporada donde se marque el 20-10 que todos le vemos por potencial. Jim Buss ha apostado mucho por él, tal vez a sabiendas de que era la mejor moneda de cambio para conseguir a Howard. Gasol por su parte debe de dar otro paso más adelante, para acallar a aquellos que le critican por su blandura en defensa, sí, si Gasol fuera duro en defensa, sería el mejor pivot de la Liga, pero Brown le va a pedir defensa, eso seguro.
Kobe tiene que olvidarse de todo lo que le rodea, de sus problemas personales y ser más Kobe que nunca, ayudando a los nuevos y a los que como él tienen que tirar más del carro.
El gran agujero de Lakers lo tenemos en la dirección. Fisher está para las reuniones con la NBAPA y poco más, Blake es un justito base suplente… y el rookie Morris, como todo novato es una gran incognita. Desconozco si se intentará hacer un esfuerzo por un Arenas o tal vez un Nate Robinson (con rumores de ser cortado…), pero si no es así, tenemos que exigir de nuevo que Blake le quite el puesto a Fisher, eso sería sin duda una gran noticia.
Barnes y ArtestWorld Peace tienen que defender más que nunca y ver que Ebanks les ha pasado por la derecha y sin intermitente… con lo cual deben ponerse las pilas más que nunca.
Estos son los Lakers de Mike, sin triángulo ofensivo y con muchas miradas puestas en defensa… ahora sólo los 66 partidos dirán si el cambio ha sido positivo o no…
Con la nueva temporada de la NBA, vamos a empezar como todos los años a ver a los jugadores con los nuevos modelos que las marcas hacen por y para ellos, hoy en La Crónica, vamos a repasar las principales zapatillas que las marcas hacen directamente para cada jugador:
Nike Kobe VII
Las nuevas Kobe tienen un diseño muy parecido a lo que habíamos visto ya hasta ahora, es decir, zapatilla de tobillo bajo. Pero en esta nueva versión Nike saca 2 modelos diferentes, uno con una especie de tobillera y luego otro con la lengüeta normal.
Nike Lebron 9
De las primeras en salir este verano. Las Nike Lebron siguen apostando por ese look agresivo y por la tobillera alta con cámara de aire más que visible y con un look a lo ‘fibra de carbono’.
Nike KD IV
El model de Kevin Durant es probablemente uno de los más populares hoy en día, esta vez con la 4a versión quiere volver a conseguirlo. Se vuelve al velcro y seguro que se vuelve a una gama de colores brutales, como se puede ver en la versión Nerf y en la Weatherman.
Jordan Melo 8
Carmelo Anthony debuta en temporada ‘entera’ con los Knicks y para eso Jordan le ha preparado una nueva zapatilla que tiene muy buena pinta, tanto para juego como para vestir, con algún que otro color brutal…
Jordan CP3.IV
Como las Kobe, Chris Paul siempre se ha caracterizado por zapatillas de cuña baja, este nuevo modelo es una evolución de lo que ya tenía. Con un color jugón, puede ser una de las revelaciones de la temporada.
Jordan Fly Wade 2
Personalmente creo que más feas que el modelo del año pasado, la marca Jordan creo que ha dejado lo peor para uno de sus grandes estandartes…
Adidas adiZero Crazy Light Rose 2
Adidas quiere resurgir con zapatillas ligeras, y nada mejor que el MVP Rose para promociar esto. Las adiZero Rose 2 son ligeras y también, para que nos vamos a engañar, mucho más molonas que las del año pasado, con algún color que otro más que digno de destacar.
Reebok Zig Encore Wall
John Wall es una de las futuras estrellas de la NBA y por eso Reebok se fija en él y le hace un nuevo modelo de zapatilla con la tecnología Zig. A algunos les parece muy feas y a otros les encanta… extrañas sí que son…
Air Jordan 2012
Esta es de momento la gran incognita… cómo serán las nuevas Jordan?
El día después que toda la atención se centrara en el béisbol y en Derek Jeter, que consiguió el hit número 3000 de su carrera, engrosando así una selecta lista de jugadores, vamos a repasar que hitos podrían conseguirse el próximo año en la NBA… si es que hay temporada.
Empezando por los puntos, Kobe Bryant tiene a tiro de piedra adelantar a Shaquille O’Neal, y ponerse 5º en la lista de anotadores históricos. Les separan 728 puntos, un promedio de 8.9 en una temporada de 82 partidos… y de 14.6 en una de 50. Si anotara al promedio del año pasado, 25.3 puntos por partido, solo le harían falta 29 para adelantar a Shaq. El siguiente en la lista es Wilt Chamberlain del que le separán 3551 puntos. Incluso en una temporada de 82 partidos, el promedio de 43.3 puntos parece imposible de obtener, por lo que el puesto de Wilt parece asegurado… pero en 2013 podría ser otro cantar.
Otro jugador que adelantará posiciones en el Top 25 de anotadores, es Kevin Garnett, que podría pasar de la posición 20 a la 17. Casi seguro que adelantará muy pronto a Robert Parish (lo tiene a 12 puntos), y es posible que pueda pasar a Charles Barkley que está a 434, pero necesitará mantener el nivel y los minutos de la temporada pasada, en la que hizo 1056 puntos para pasar a Allen Iverson: lo tiene a 1045.
Aunque la llegada al puesto 17 de Garnett podría tener otro rival… que vendría de atrás. Si el flamante campeón de la NBA, Dirk Nowtizki repetiera la actuación del año pasado, en el que hizo 1681 puntos, adelantaría desde la posición 23 a Elgin Baylor, Adrian Dantley, Parish, Barkley, Iverson y previsiblemente a Garnett para ponerse en el 17.
Otro que subiría puestos desde el 24 sería Ray Allen, que repitiendo un año como el pasado, quedaría justo por debajo de Barkley, como hipotético número 21.
Además podríamos tener algún nuevo miembro del Top 25: la última posición de Clyde Drexler, peligra con Tim Duncan a 532 puntos y Paul Pierce a 785, acechándole.
Pasamos ahora a partidos jugados, donde Jason Kidd, el único en activo en el Top 25, en la posición 18 con 1267, podría subir hasta la 8ª de haber temporada completa. 68 partidos le separán del jugador que ocupa esa posición, Gary Payton, y solo con 3 más avanzaría a la número 17 donde descansa Hondo. Y Kidd podría no estar solo en el Top 25 como único jugador en activo por mucho tiempo. Garnett está a 4 partidos, y Juwan Howard a 26, de ingresar en el grupo.
Otro que podría conseguir un hito importante es Ben Wallace. Con 1026 partidos a sus espaldas, está a 28 de los 1054 del Pequeño General, Avery Johnson, el jugador no drafteado con más partidos en su carrera. Aunque a minutos ya le superó en la temporada 2008-2009, tendremos que esperar a este año para ver si en partidos también lo hace.
Y hasta 10 jugadores podría llegar a los 1000 partidos jugados de temporada regular si hay temporada completa, y juegan lo suficiente. Empezando por Nowitzki, a 7 del millar y acabando en Antawn Jamison, que necesitaría 80 (en 6 temporadas ha jugado esa cantidad de partidos o más), Billups, Andre Miller, Dampier, Pierce, Bibby, Terry, Hill y Carter podrían ser milenarios en la NBA.
Garnett además, puede escalar en alguna categoría más. Ahora mismo, tras el retiro de Shaq, es el mejor reboteador en activo, 16º de la lista histórica, y tendría fácil subir algún escalón: Bob Pettit a 30 rebotes, Jerry Lucas a 123, Buck Williams a 198 y el propio Shaq a 280 están a tiro de un jugador que cogío 631 en 71 partidos de la temporada pasada. Subir a la 11ª posición, donde espera Olajuwon con 929 rebotes más, parece tarea para próximas temporadas.
Duncan, el otro jugador en activo en la lista, en el puesto 21, podría pasar a Oakley, Silas, Mutombo y Barkley con 533 rebotes, bastantes menos de los que cogió la temporada pasada.
Estos dos también podrían avanzar, aunque lo tienen difícil, en la lista de tapones. En este caso, Duncan va por delante, de 9º, y le hacen falta 162 para llegar al puesto de Tree Rollins, por lo que tendría que volver a la forma de 2007, temporada desde la cual no consigue superar esa cifra. El año pasado puso 146. Garnett por su parte está 19º a 122 de Theo Ratliff, pero también nos tendríamos que ir a 2007 para encontrar un año que le hubiera permitido superar esa cifra: lleva 4 años sin pasar del centenar.
Con Marcus Camby duodécimo, a 125 tapones de Mourning, lo más probable es que solo escalen puestos en la lista Ben Wallace, a 33 de Shawn Bradley que es 13º, y Jermaine O’Neal, que con 31 cogería a Kevin McHale en la 23ª posición.
Vamos a terminar el repaso con las asistencias, donde el trono de Stockton sigue impenetrable: le harían falta unos 6 años más a este ritmo al segundo, Jason Kidd, para llegar a las 15806 del mago de los Jazz. El que se puede meter en el Top 5 es Steve Nash, a 635 asistencias de Oscar Robertson o incluso discutirle la cuarta plaza a Magic: a 889 está nuestro canadiense favorito, cantidad que ha superado pírricamente en dos temporadas recientes: dio 898 en la 2007/2008 y 892 en la 2009/2010. 748 le bastarían, eso sí, para convertirse en el 5º jugador en la Historia en llegar a 10000.
El otro jugador en activo en el Top 25, Andre Miller puede avanzar varias posiciones, incluso llegar al Top 10 histórico, pero dependerá de los minutos y oportunidades que tenga en los Nuggets y la longitud de la temporada: tiene a 64 asistencias a Tim Hardaway (13º), a 129 a Terry Porter (12º), a 180 a Lenny Wilkens (11º), a 361 a Mo Cheeks (10º) y a unas prácticamente inalcanzables 956 a Rod Strickland (9º). El año pasado dio 566, y jamás ha dado menos de 445 en una temporada, por lo que de jugarse completa, si le respetan las lesiones, debería acabar el año en la élite. En el Top 25 podría entrar este año Baron Davis, que está a 348 asistencias de Jerry West, que cierra la lista. B-Diddy lleva desde 2003, temporada en la que solo jugó 50 partidos, por encima de esa cifra, por lo que será interesante ver si llega a cumplir el reto.
En cuanto a entrenadores, Rick Adelman está a 45 victorias de convertirse en el 7º entrenador con 1000 victorias, siguiendo la senda que marcó el pasado año George Karl, pero ahora mismo le falta un pequeño detalle: está sin equipo.
En cuanto a procentaje de victorias, Mike Brown es un candidato a adelantar puestos con su llegada al banquillo de los Lakers: ganando 55 partidos o más, aumentaría su porcentaje de victorias y avanzaría desde la 11ª posición. Podría incluso superar a Phil Jackson, que actualmente es 2º, si los Lakers hicieran una improbable temporada para la historia: 75 victorias se necesitarían.
Por otra parte, el entrenador con mejor porcentaje histórico, gracias a las 62 victorias su único año entrenando, Tim Thibodeau, mantendría ese estatus por encima de Phil Jackson si los Bulls ganan por lo menos 54 partidos sobre una temporada de 82.
En cuanto a franquicias, podrían pasar la marca de .500, es decir, más partidos ganados que perdidos a lo largo de su historia varios equipos. Los Heat necesitarían 49 victorias, los Nuggets 50, los Hornets 55, los Knicks 57, los Pistons 71 y los Hawks 77 para ser franquicias ganadoras. Por su parte, Orlando tendría que ganar 5 partidos, Houston 7, Indiana 29 y Dallas 32, para mantenerse por encima de .500.
Al acabar la temporada teníamos 14 equipos con registros ganadores, y viendo los números, es muy posible que al acabar el año que viene, si todo va según lo esperado, pueda haber 15, o incluso 16, ya que parece muy probable que todos los que lo son, mantengan el récord, Miami supere las 49 victorias con comodidad y los Nuggets lleguen a 50, como han hecho en los últimos 4 años. New Orleans y New York parecen aún un tanto lejos.
Ayer decía adiós uno de los jugadores más importantes, carismáticos y polifacéticos de la Historia de la NBA. 19 años estuvo con nosotros Shaquille O’Neal jugando en 6 equipos, y con un palmarés de 4 anillos, 3 MVP’s de las Finales y 1 de la Temporada Regular, 15 aparaciones en el All Star y 8 presencias en el All NBA 1st Team. Aquí le dedicamos nuestro homenaje, de la A a la Z, a la carrera de Shaq.
Anillos: Cuatro en total, tres consecutivos con Lakers y otro más con Miami. El quinto lo siguió buscando al final de su carrera con LeBron en Cleveland y Boston, pero nunca llegó, muy a su pesar. Porque no era ya solo ganarlo, teniendo en cuenta que su rol en estos dos últimos años ha sido marginal, sino que este quinto anillo sería el que le empataba con Kobe, y el que le daba uno de ventaja sobre Duncan, los dos mayores rivales que tiene para elegir al mejor jugador de su generación.
Big Fundamental: Shaq tiene el monopolio de casi todos los apodos que empiezan por Big (ya llegaremos a ello), pero uno se le escapa. Tim Duncan, The Big Fundamental, es la única competencia que tiene Shaq ahora mismo en el debate de mejor hombre alto DMJ (despues de Michael Jordan). Duncan tiene un MVP más que él, 3 MVP’s de las finales y entre ellos se repartieron 8 de los 9 anillos de 1999 a 2007, 4 cada uno. Se enfrentaron en Play-Off 5 veces en 6 años (de 1999 a 2004 el único año que no coincidieron fue en 2000) y otra vez más en 2008 con Shaq ya en Phoenix. Nos dieron algún partido memorable, como el 6º de las semifinales de Conferencia en 2003 en el que los Spurs avanzaban con un 37/16/2 de Duncan contrarrestando al 31/10/3 de Shaq, pero pese a encontrarse tantas veces y ser los dos mejores hombres altos en activo, la rivalidad entre ellos nunca fue exagerada, seguramente porque nunca jugaron un partido de vida o muerte. Jamás coincidieron ni en las Finales, ni en un séptimo partido y la única vez que jugaron en una Final de Conferencia, los Lakers barrieron 4-0 a los Spurs. Lo más cerca a un partido decisivo, fueron los 5ºs partidos de las Semifinales de Conferencia de 2003 y 2004 con los dos equipos empatados a victorias 2-2, en los que ambos tuvieron actuaciones discretas para lo habitual, y se decidieron por los secundarios, el fallo de Horry y el acierto en 0.4 segundos de Fisher. Con O’Neal retirándose, y teniendo en cuenta que parece improbable que Duncan vuelva a ganar un anillo como líder de su equipo, los méritos de uno y otro están ya prácticamente todos sobre la mesa. Aquí, de momento, votamos empate técnico.
Cuartos: Muchos en su cuenta. 292 millones ha ganado en su carrera, como salario por jugar al baloncesto. Esta cifra solo incluye lo que le han pagado los seis equipos en los que ha militado durante estos 19 años. Contratos publicitarios o del resto de sus aventuras, aparte, la cantidad es estratosférica. Aunque declaró que se iba a entrar en la Biblia de la NBA «jugando hasta los 60 años, y todavía cobrando el máximo hasta los 60 años«, acabó su carrera cobrando el mínimo con 39 en Boston, aunque sí que cobró el máximo hasta los 33 años, cuando firmó una extensión por 5 años y 101 millones de dólares que no se quedaba muy lejos.
Dominante: Esta es la palabra que mejor define al Shaq jugador, sin dudarlo. Su tamaño, unido a la velocidad e inteligencia en su juego le convertían durante una buena temporada, en el jugador más difícil de defender de la NBA. Cuando un hombre de esa envergadura se compara (aunque fuera por él mismo, con toda su verborrea y su hipérbole) con un bailarín de ballet, sabes que te encuentras ante algo muy especial. Shaq será Hall of Fame el primer año que sea elegible para serlo, y su presencia entre los 5 mejores jugadores de los últimos 20 años y 5 mejores pívots de la Historia es indiscutible, aunque la posición pueda bailar según el gusto. Hasta que la llegada de LeBron coincidió con su cuesta abajo, Shaquille era el especimen con el físico más perfecto de la NBA. Y de lejos.
Espectáculo: Años y años de espectáculo, dentro y fuera de la cancha, forman parte del legado de Shaq. El nivel que alcanzaron sus excentricidades estaba a la altura de lo que hacía en la pista. Seguro que vosotros tenéis vuestros momentos favoritos de la extensa lista de apariciones, pero aquí van los míos: su llegada con pistola de agua incluída en un trailer a su presentación en Miami, el número de break dance que se marcó junto a Jabbawockeez en las presentaciones del All-Star 2009 y el teléfono móvil que añadió a su zapatilla al más puro estilo Superagente 86 en el All-Star de 2005.
Fu: Shaq-Fu, otra de sus personalidades, nos sirve para seguir ilustrando su polivalencia, baloncesto aparte. Shaq-Fu no solo es el nombre de un videojuego de lucha para Sega y Nintendo que él protagonizó en el año 1994, sino que también es el nombre del segundo de los cuatro discos de rap que sacó del 93 al 98. Por Shaq Fu le dieron un disco de oro, después de haber llegado a la posición número 25 de la Lista de Ventas general, y la número 10 de R&B y Hip Hop con su primer álbum, Shaq Diesel, que fue certificado platino. Durante su carrera musical trabajó con algunos de los productores y cantantes más influyentes del hip hop, como Q-Tip, Erick Sermon, Jay Z o Notorious BIG, y llegó a colocar su primer single, (I Know I Got) Skillz en el número 3 de la lista Rap.
Grande: Con sus 2.16 metros de altura, entró en la Liga pesando 136 kilos, pero el resto de su carrera se ha movido de los 150 a los 160. En la vorágina de apodos que ha recogido a lo largo de los años, el prefijo Big ha sido una constante a casi todos. El Gran Aristóteles. El Gran Papi. El Gran Baryshnikov. El Gran Cactus. El Gran Trébol. Todo en él es grande. Pena que ese cuerpo antinatura, le haya pasado las facturas de todos aquellos festines que se dio con las piezas desechables que tenían como misión ir a la guerra contra él cada dos noches y algo.
Hack-A-Shaq: Don Nelson lo inventó, muchos lo pusieron en práctica con resultados desiguales y Popovich lo perfeccionó hasta llevarlo al hiriente sarcasmo, cuando sus Spurs hicieron falta a un incrédulo Shaq en el salto inicial de un partido. La táctica no tiene mucha ciencia: por qué dejar a Shaq tirar un tiro de campo, de esos de los que ha anotado el 58.2% durante su carrera, en lugar de tiros libres, con los que solo acierta un 52.7% de las ocasiones. Los equipos turnaban hombres altos, sacaban su fondo de banquillo para gastar sus 6 faltas contra un Shaq que volvía impotente a la línea. Sus intentos de mejorar en los tiros libres siempre se han quedado en eso, intentos. Documentados están los consejos que gente como el gurú Dennis Hans le dio o el trabajo de Riley, que estaba convencido de que podría solucionarlo y puso un equipo a su disposición para trabajar en su mecánica. Pero él siempre confiaba en que los metía «cuando contaban» y qué mayor honor, que darle tu nombre a una táctica que reconoce implícitamente tu dominio.
IDGAF: Sobre su taquilla en Los Angeles colgaban estas crípticas siglas con dos significados. Preguntado por los periodistas, explicaba que el significado era «I Dominate Games Always and Forever.» con un gran guiño. La realidad que conocían sus compañeros era algo distinta. I. Don’t Give. A. Fuck. Los dos O’Neal resumidos perfectamente. El que domina y al que le importa todo una mierda. El de los porcentajes récord: el de campo por arriba, y el de los tiros libres por abajo. El que ha sido. El que podría haber llegado a ser. De hecho, la segunda acepción tiene double entendre en sí misma. No le importaba una mierda su rival, al que destrozaba con voracidad, pero tampoco le importaba ser mejor él mismo.
Justicia: Los escarceos de Shaq con la justicia, no son los habituales en los jugadores de baloncesto. A O’Neal jamás le han detenido conduciendo borracho, ni golpeando a su mujer. Al contrario, gracias a su colaboración fueron detenidas dos personas en Miami en 2005 con cargos por agresión y racismo y en 2007 persiguió él mismo al conductor que chocó contra su Escalade y se dio a la fuga. En todas las ciudades en las que ha estado ha solicitado puestos de ayudante de Sheriff, con un carácter habitualmente honorífico y ha llegado a pasar por la academia del condado de Los Angeles para ser Oficial en reserva de la policía portuaria de LA. Además fue nombrado Ayudante Honorífico de los US Marshal, oficina federal. El único borrón lo tiene en Arizona, donde el Sheriff del condado de Maricopa le retiró su placa por utilizar lenguaje malsonante en aquel rap en el que le preguntó a Kobe «a que sabía su culo«.
Kobe: Su pareja de hecho, el hombre con el que logró el Three-peat, el enemigo que le empujó por la puerta de Los Angeles, después amigo, enemigo otra vez, ahora es todo broma y siempre nos llevamos bien, pero cuando Kobe gana su quinto anillo se empieza acordando de Shaq. Yo creo que se odian y se envidian. Kobe no aguanta que la opinión pública crea que los tres primeros anillos son más de O’Neal que suyos y que el Artículo 34 diera el primer golpe sin él mientras a él le rodeaban Kwames y Smushes;Shaq por su parte se lamenta de que ahora Bryant haya levantado un O’Brien más que él, como líder casi indiscutible del show. Como aquí somos más de baloncesto que de revista rosa, preferimos quedarnos con los momentos que nos dio la mejor sociedad de la pasada década.
Longevidad: 19 temporadas llevaba jugando, el que más de los jugadores en activo esta temporada. Con sus 39 años, era el jugador más viejo de la Liga (honor que ahora deja a Kurt Thomas casi ex-aequo con Grant Hill, un día más joven) y el más veterano, ya que los siguientes en la línea sucesoria, Jason Kidd, Juwan Howard y Hill llevan dos temporadas menos en la élite. Se irá habiendo jugado 1207 partidos, lo que le pone en el puesto 23 de la Historia (a solo 2 de igualar a Dale Ellis en el 22). Haber logrado todo esto, con un cuerpo tan grande y el riesgo de lesiones que esto conlleva, es admirable.
MVP: La temporada 99-00, en la que alcanzó su plenitud y se convirtió en el MVP, ganando el primero de los tres anillos consecutivos con los Lakers, fue impresionante, la mejor desde Jordan para mí. 29.7 puntos, 13.6 rebotes, 3 tapones por partido, que pasaron a ser 30.7/15.4/2.4 en Play-Off. Además, fue MVP de las Finales en tres ocasiones, las tres con los Lakers, y se quedó a 34 puntos de Steve Nash en la votación de la temporada ’04-’05, su primera con Miami y en la que muchos creen que debería haber sido el ganador del premio. Un par de terceros puestos en las votaciones de 2001 y 2002 y una segunda posición en 1995, llevan a 5 el total de veces que apareció en el podio a final de temporada.
Nietzsche: En el habitual reparto de libros que Phil Jackson hace entre su plantilla cuando emprenden el viaje más largo del año (habitualmente el llamado Grammy Trip en febrero), en 2000, se le ocurrió darle el Ecce Homo de Nietzsche a su niño grande. El libro, del que, según reconoció el propio Shaq Attack en una entrevista con TIME, no pasó del primer capítulo, cuenta entre otras cosas como el superhombre es encarnación de la voluntad de poder. El truquillo del maestro Zen de juntar la palabra superman con la voluntad y la superación surtió el efecto contrario, ya que O’Neal comentó «Phil piensa que soy demasiado único, hasta el punto que puedo estar loco«. De todos modos, aunque no se leyera el libro, al genial Diesel le valió para colar el nombre de Friedrich en una de sus descacharrantes citas: «Nietzsche era tan inteligente y avanzado. Y así soy yo. Soy el Nietzsche negro del baloncesto«.
Oro: Shaq formó parte del combinado nacional de EEUU que ganó el Oro en el Mundial del 94, en el que fue el MVP y en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. A partir de ahí no volvió a ir con el equipo, pese a ser invitado, porque en 1999 se sintió rechazado al no ser incluído en el Torneo de las Américas clasificatorio para los Juegos Olímpicos, pese a que la intención de USA Basketball era que el jugador descansara. Yo, siendo un poco mal pensado, aparte de vagancia, creo que los problemas vienen más de atrás, del verano del 92. En el Dream Team, el equipo que marcó una época, había un jugador universitario. Pero, contra todo pronóstico, no era el dominante pívot que podía destrozar a los frágiles europeos, y que iba a ser elegido indiscutiblemente número 1 del Draft, sino Christian Laettner. Así, Shaq se quedó sin visitar Barcelona y sin tomar un cursillo acelerado como becario al lado de Ewing y Robinson, y tras cumplir con el equipo, aprovechó la primera y más ridícula excusa para borrarse del barco para siempre.
Periodistas: Los periodistas adoran a Shaq, porque es una auténtica mina. Auténtico y divertido, a lo largo de los años, no ha parado de regalar citas ingeniosas, divertidas, desafiantes, ignorantes, sarcásticas… Su presencia ha sido una de las más polarizantes, si no la que más, en los últimos tiempos en un vestuario NBA. Con uno de los mayores sentidos del humor de la Liga, Shaq ha alternado referencias a Einstein y sus anécdotas, despectivos juegos de palabras con los nombres de sus rivales (declaró que «nunca ha estado en las Islas Caymán» al ser preguntado por Chris Kaman) y relatos de sus intentos de ligar con Tori Spelling «Le pregunte por su número de teléfono y no me lo dio, me dijo: Dame el tuyo. Había que intentarlo«. Él fue el primero en llamar Half Man Half Amazing a Vince Carter, y también el primero en llamar Erica a Dampier. Mi preferida, sin duda, cuando al ser preguntado al volver de Grecia si había visto el Partenón, y el Big Aristotle reconoció que «no puedo recordar el nombre de todos los clubs a los que fuimos«.
Quinto: Ese es el puesto que ocupa Shaq ahora mismo en la lista de los mayores anotadores de la Historia. Con 28.596 puntos, solo Abdul-Jabbar, Karl Malone, Michael Jordan y Wilt Chamberlain han metido más que él aunque Kobe le debería superar la temporada que viene (está a 729 puntos). También lo podemos encontrar en la zona noble de otras categorias: es 5º en tiros de campo anotados, 7º en tapones (que se empezaron a contar en el año ’73), 12º en rebotes, 17º en tiros libres anotados y 23º en partidos. De los jugadores en activo hasta esta temporada, lidera todas esas clasificaciones menos tiros libres (Kobe ha anotado más) y partidos (que le supera Kidd).
Ru-Paul: El «Ru-Paul de los hombres altos«, así llamó nuestro amigo a Chris Bosh después de que este se quejara de que O’Neal acampaba en la zona tras un partido de 45 puntos ante Toronto. Desprecios como este han formado parte de la carrera de Shaq, pero resalto este incidente en especial, porque el contexto en el que ocurrió es un microcosmos de la carrera de O’Neal: ese partido con Phoenix le convertía en el primer jugador de la Historia que metía 45 puntos en un partido con cuatro franquicias distintas. Tan bueno, tan volátil. La dualidad IDGAF, en estadísticas.
Superman: Antes de Dwight Howard, Orlando y la Liga tuvieron a su propio Superman. El hombre de los mil motes, entre los que hay que incluir el «Artículo 34» del inolvidable Andrés Montes, usó mucho, especialmente al principio de su carrera, este apodo, refrendado por el enorme logo del Hombre de Acero tatuado en su brazo izquierdo. No es de extrañar por tanto, que el siempre belicoso pívot se mostrara «ofendido» el año pasado por lo que él consideraba una apropiación indebida de Howard, su heredero más directo, y la presencia más imponente en una cancha NBA desde, um, él mismo.
Twitter: Con un vídeo colgado en su Twitter, el jugador de los Celtics se despedía del baloncesto en activo. «Lo hicimos, 19 años, baby. Quiero agradeceroslo, y por eso os lo cuento a vosotros los primeros, me voy a retirar.» Con esa complicidad con su seguidores, Shaq anunciaba que después de este agridulce año, en el que solo ha jugado 37 partidos de Liga Regular (nunca jugó tan pocos) y con tan solo 4 apariciones desde el mes de febrero hasta el final. Siempre un hombre de su tiempo, ha estado atento a colocar su marca en las redes sociales. Creó su Twitter, @SHAQ hace ya un tiempo, en noviembre de 2008, bajo un alias diferente al que utiliza ahora, y fue de los primeros jugadores de baloncesto en utilizarlo con regularidad e interactuar con sus seguidores. El Gran Cactus cuelga vídeos de todo tipo, y ya está pidiendo a sus 3.8 millones de seguidores hasta el momento, que le ayuden a encontrar un nuevo apodo más acorde con su nuevo estado civil.
Universidad: Todo un Doctor, Shaq empezó su relación con la universidad en LSU, Louisiana State University, que fue su casa durante tres largos años. Largos sobre todo para el resto de pivots de la Conferencia SEC. Más conocida por el football que por el basket, pese a haber sido la casa de Bob Pettit y Pistol Pete Maravich, era perfectamente apropiada para acoger a un jugador que también tenía más pinta de deffensive lineman que de jugador de baloncesto. A pesar de que fue elegido All-American un par de años, el talento que le rodeaba no le ayudó a llegar nunca lejos en el Torneo de la NCAA: a pesar de clasificarse para el baile en sus tres temporadas en el equipo, no llegó a octavos, los Sweet Sixteen, en ninguna de ellas. En el año 2000 se volvió a pasar por allí para completar su Grado en Estudios Generales, algo así como un «tú eliges los cursos». Sumado a un máster de la Universidad de Phoenix, y su Doctorado en Liderazgo y Educación por la Barry University, la singularidad de O’Neal se extiende más allá de la excentricidad fuera de la cancha.
Vagancia: La distancia que separaba a O’Neal de ser el pivot más dominante de la Historia, la marcaba él, poniendo su vagancia en medio. La V podía ser la letra de la velocidad, ya que ha sido uno de los mejores libra por libra (sin que sirva de precedente, hay que utilizar esta frase al revés) que se haya visto en cualquier deporte, pero si habéis llegado hasta aquí, os habréis fijado como esta retahila no puede ser más agridulce: cuánto hemos hablado de lo que O’Neal podría haber sido… Se ha presentado habitualmente a los campus de verano pasado de kilos y fuera de forma, nunca trabajó lo suficiente en su tiro libre, y dejó que los celos y la parafernalia malmetieran a la pareja que formaban él y la eternidad. Peor para él. Y para nosotros.
Wade: Su escudero en el cuarto anillo, nunca sabremos quién ayudó más a quién, pero parece claro que los dos se necesitaron el uno al otro (y un poquito a Danny Crawford) para ganar aquel campeonato de 2006. Como siempre, y no debería sorprender a nadie ya, Shaq quemó los puentes de la relación con Wade, experimentando otro déjà vu al tener que volver a salir de otra franquicia por la puerta de servicio y dejando las llaves al joven escolta, al que este año comparó con Kobe, como «pequeños chicos que dominan el balón y tiran 30 veces por partido que no se pueden comparar conmigo«. Desde Phoenix, Cleveland y Boston, no ha desperdiciado oportunidad de tirar una chinita al «Chico Maravilla» como él lo llamaba, y veremos si el rugido aumenta ahora que Wade puede volver a ganar sin él, como hizo Kobe en su día, acompañado además del LeBron que él ya estaba mayor para llevar a Tierra Prometida, y del RuPaul de los hombres altos.
X-Men: Shaq quisó añadir a su carrera cinematográfica un papel en X-Men 2, pero los productores no estuvieron por la labor, así que siente que conformar con su Steel. Todo un personaje, ha aparecido en 11 películas y algunas series de televisión, además de tener su propio reality show: Shaq Vs. Empezó compartiendo pantalla con Nick Nolte y Ed O’Neill en Ganar de Cualquier Manera (Blue Chips), y fue el protagonista absoluto haciendo de genio de la lámpara en Kazaam y de superhéroe en Steel, dos películas que aparecen en listas de las peores de la historia con la misma asiduidad que él en las de mejores pívots. Para los que os interese esta faceta del Gigante, aparecerá en Jack and Jill, película con Adam Sandler, Al Pacino y Katie Holmes que se estrenará a finales de año
Yao: El gran pívot chino tiene el honor de ser la primera persona en desplazar a Shaq de algo: el quinteto titular de All-Star. Un fijo en el quinteto titular, ya desde su temporada rookie, (primero desde Jordan), hasta, precisamente, la llegada de Yao en 2003, Shaq fue al Partido de las Estrellas 14 veces de manera consecutiva, hasta que su declive y las lesiones le apartaron en 2008, para volver una última vez en 2009. Además, Mingprovocó uno de los episodios más desagradables en la carrera de Superman, cuando su peculiar humor fue catalogado de racista al ser preguntado por un Yao que estaba a punto de entrar en la Liga y responder «Decidle que Ching-chong-yang-wah-ah-so» acompañando el numerito con poses de Kung-Fu chusco. De todos modos, es querido en el país más poblado del mundo, y más aún a raíz de su contrato de esponsorización con la firma Li-Ning. Lástima que no podamos hablar más de baloncesto por culpa de las lesiones del gigantón chino.
Zen Master: Su entrenador en Los Angeles, Phil Jackson, el Maestro Zen, pareció alinearse con Shaq cuando la relación con Kobe se convirtió en «yo o él». Pero en 2006 abrió la Caja de Pandora al hablar de Shaq como «el único jugador que he entrenado al que no le gustaba trabajar«, a lo que el grandullón respondió comparando a Jackson con Benedict Arnold, uno de los traidores más famosos de la Historia Estadounidense. Desde ahí se han estado intercambiando achuchones de mayor o menor magnitud y en 2008 Shaq acusó a Phil de nunca decirle las cosas a la cara y de diseñar la ruptura entre ellos, aunque luego le dio un abrazo y un besito cuando se reencontraron en un Suns-Lakers. En 2009, cuando calificó de «estrategia de marketing» su relación con Kobe, repartió también flores para Phil, al que llamó «mejor entrenador de la Historia«, por lo que su relación ahora mismo, parece buena.