PO Desde El Sofá (XXVIII): Apisonadora

San Antonio Spurs

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

El ambiente en el AT&T era de fiesta. Nadie quería perderse el partido donde la venganza podía cumplirse. Toda la ciudad de El Alamo apoyando a los Spurs para finiquitar Las Finales y llevarse así el 5o anillo. Todo estaba en orden y el guión fue el previsto…incluso mejor.

Para aquellos que ven el baloncesto sólo un rato o el último cuarto (sí, los hay), seguramente el partido de ayer sería otro más, una victoria clara del equipo local y la fiesta del Larry O’Brien. Pero el partido fue de todo menos aburrido.

Miami movió una pieza que seguramente nadie esperaba, desconocemos si por soltar una medida desesperada o creyendo 100% en ello. Ray Allen saltaba de titular siendo (Wario) Chalmers el sacrificado. Miami salía sin bases puros. La jugada salió bien.

El equipo de Spoelstra y sobre todo Lebron James fue el primero en dar, y encima lo hizo a lo grande con un parcial de salida casi escandaloso y metiendo una diferencia de 16 puntos a favor de los playeros. James a sus anchas, a lo G2, mientras que la defensa apretando desde siempre con James unido a Parker en un emparejamiento que el francés no pudo superar. Las cosas pintaban bien para Heat. Hasta que se demostró que el banquillo de Spurs es algo más.

Mills, desde las antipodas con amor y junto a un ETERNO Ginobili, supieron contrarrestar la salida en tromba de Heat, para al final acabar con un marcador de 29-22 el cuarto con 17 de Lebron.

No sabemos si este fue el último cartucho de Miami, pero esa pinta tuvo. A partir de este momento, la máquina engrasada de Popovich empezó a funcionar. Duncan destrozaba una y otra vez a Haslem, mientras que Leonard empezaba a poner su candidatura al MVP encima de la mesa y encima a lo grande, tanto en un lado, como en el otro de la pista, ya que James nunca volvió a ser el mismo.

El mate de Ginobili levantó a todo el mundo de sus asientos, a un servidor incluido, uno de esos mates que cambia tempos de partido, que levanta aficiones y que enciende al público de cara a ese objetivo común llamado anillo. San Antonio lo quería ya. Ahora mismo.

La segunda parte fue la prolongación de lo que habíamos visto en los G3 y G4, la apisonadora Spurs en pleno funcionamiento, ayudado (o provocando) un atasco en Miami que ya nunca supieron remontar. Splitter se saciaba del tapón que le metieron el año pasado, con uno similar a Wade. Misma jugada y Mills metía otro triple más. Otro más de nuevo. Ginobili de 3. Fin. Game Over.

Spoelstra hizo una de Popovich sacando de forma totalmente desesperada a los defenestrados Chalmers y Beasley, pero no salió. Mientras El Aborigen Mills seguía enchufando de todos colores y encima Oh La La Parker, sin enchufar hasta el momento, se unía a la fiesta, para que ésta fuera ya perfecta. Leonard MVP y dejando de ser promesa.

Pocas cosas quedan por decir de estos Spurs o tal vez sí y lo hagamos en un futuro cercano. La NBA tiene un digno campeón, el mejor equipo del mundo es campeón…y mientras Popovich sonrie maliciosamente y piensa: Vengados

Sofi Del Día: Para Adam Silver, que dijo una frase que fue perfecta para definir a Spurs… “You show the world how beautiful this game is”. AMEN.

PO Desde El Sofá (XXV): Suspendidos

NBA: Finals-Miami Heat at San Antonio Spurs

Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Con el aire acondicionado funcionando sin problemas en el AT&T y después de haber sobrevivido el propio pabellón a un concierto de Romeo Santos, San Antonio Spurs y Miami Heat se volvieron a enfrentar anoche en el segundo partido de Las Finales (sí, The Finals mola, pero leñe, vamos a llamarlo así).

Si separáramos el partido por cuartos y viendo para quien ha sido cada uno, el partido de anoche sería claramente lo siguiente: 1Q SA, 2Q MIA, 3Q Lebron, 4Q MIA.

Con casi 20 grados F menos en la pista Spurs empezó el partido queriendo poner las cosas en su sitio desde el salto inicial, basando todo (o casi) en el juego interior con un Duncan a un nivel que muchos se preguntan cual es su secreto para, como un buen vino, mejorar con los años. Si encima sumamos a la fiesta a Oh La La Parker que se puso a asistir como antes de sus molestias, todo iba rodado para el equipo de Lupitalandia. 1Q SA.

El balón siguió fluyendo entre las manos de los jugadores de Popovich, hasta que de repente el partido entró en una espiral de imprecisiones, pérdidas y cosas raras que entre unas cosas y otras, hicieron que Heat pillara un parcial de 9-0 para igualar todo. James empezaba con su recital, esta vez tocaba la pintura y sus más que conocidas entradas a canasta. Esto sumado a la mejora defensiva general de Spoelstra (vamos, lo que han ido haciendo todo el año) y a un Bosh que está especialmente motivado en esta parte final de la temporada, hizo que todo llegara igualado al descanso. 2Q MIA.

La segunda parte nos deparó uno de los cuartos más tremendamente molones que recuerdo en mucho tiempo. Intensidad, árbitros dejando jugar, Ginobili haciendo lo que sólo Manudo sabe hacer y sobre todo con cuLebron James en modo desatado enchufado 2 suspensiones seguidas que fueron una delicia para todos. Espero que la gente que sigue diciendo que James es sólo físico, sí, parece que aún hay, vieran este cuarto para comprobar lo equivocados, o en este caso, lo suspendidos que están… Incréible cuarto con 10 cambios en la delantera del marcador. Pero sin duda: 3Q Lebron.

El desenlace del partido fue todo lo que nos gusta juntado en un cuarto. Igualdad desmesurada, grandes jugadas y todo decidido por esos pequeños detalles que hacen grande el baloncesto. Hubo tal vez una jugada clave que igual ha pasado muy desapercibida, pero que no quiero olvidar de mencionar… el presunto codazo a Parker, que pasó de ser una jugada de 4/5 ptos, a ser 4 tiros libres fallados por SA. Los primeros los falló un Oh La La aún renqueante de la jugada y los segundos Duncan, bastante seguro hasta el momento. Fue un momento clave, que igual luego no tuvo importancia, pero Spurs se fue sin anotar nada en esta jugada.

Después vino el triple de Bosh, los tiros de Lebron y sobre todo esa sensación general de que el partido se lo había llevado el ex-MVP a su terreno, ganándolo él con todo su repertorio en la segunda parte. 4Q MIA.

Partido James.

Sofi Del Día: Ray Allen, por ser un chivato de mucho cuidado en la jugada de Ginobili que intentó amagar un pase cometiendo dobles…

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PO Desde El Sofá (XIV): Visita al dentista

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Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.

Miami continúa con la hoja de victorias impoluta, seis en seis partidos, y como el que juega al pádel por primera vez, sin romper a sudar. Con algún moratón que otro quizá de tanto balón sin dueño y algún hachazo a destiempo para proteger la zona, pero poco más.

A ninguna de las estrellas presentes en este partido, de las que son o han sido, se les dijo que vinieran con el traje de los domingos, a lo mejor porque Miami es una ciudad más de sábado noche, pero camisas con chorreras tampoco vimos.

Fue el clásico partido feo del Este, que a diferencia de anteriores de los Heat, al menos tuvo algo de competividad, porque Miami no lo rompió hasta bien entrado el último cuarto, pero que se quedó igualmente sin emoción final. Una ventaja que llegaba por primera vez a la decena, y una posesión interminable en la que Miami mantuvo vivo el rebote ofensivo consumiendo más de un minuto (1:40 según el gráfico de la ESPN), dejaron el encuentro sedado en los dos minutos finales.

Comenzó la cosa especialmente lenta y pastosa, incluso para el estándar. A falta de un minuto para el primer cuarto, habíamos visto 27 puntos… entre los dos equipos. Brooklyn llenó de hombres el centro de la zona, para evitar que volviera a pasar lo del primer partido, retando a Miami a tirar. Es sencillísimo coger un fotograma al azar de ese primer cuarto, y ver a los 5 jugadores de Brooklyn con al menos un pie en esa bandera de España mal dimensionada que es la pintura del AAA, y gracias a que Wade y Battier (que jugó sólo dos minutos en la eliminatoria contra Charlotte, en lo que ahora parece la decisión más natural del mundo) pasaron incontables oportunidades de tiro, Miami fue un equipo tan paciente como plano. Por los Nets, el único jugador que parecía tener algo de ritmo anotador era Shaun Livingston, que emparejado con Wade, aprovechó su, en ocasiones contemplativo enfoque de la defensa, para acercarse al aro y finalizar allí, algo a lo que anoche parecieron alérgicos los de Brooklyn.

El segundo cuarto fue el único rescatable hasta el arreón final, con ambos equipos encontrando las esquinas y el acierto desde ahí, y el marcador se espabiló un poquito con triples de los suplentes: Cole, Teletovic, Lewis. Spoelstra probaba con la segunda unidad a poner bloqueos para tiradores más arriba y eso permitía a Miami desordenar el plan de los Nets, sacándolos de la caja en la que tenían pensado esperar cómodos. Cuando volvieron Chalmers y LeBron a pista, con Lewis y Allen amenazando como tiradores, ya pudieron encontrar los pasillos por los que atacar con rapidez a los de Kidd.

Brooklyn por su parte se econmendaba al Teleto-sistema, dejando al bosnio tirar y meter desde cualquier sitio, lo cual fue una bendición para Deron Williams, al que Miami dictaba en todo momento hacia dónde debía salir en cada bloqueo, con los hombres altos mostrándose y regodéandose, y no tenía acierto con el tiro tampoco (de hecho, acabaría el partido marcándose un RoyHibbert, con 0 puntos al final de su línea en el box-score). Cuando volvieron los titulares, Joe Johnson y Paul Pierce también contribuyeron con alguno de esos tiros difíciles marca de la casa para igualar los de LeBron, y el partido se fue al descanso.

Parecía que los habituales cogían ritmo y había algo bonito gestándose tras la reanudación, pero nada de eso. Lo que vimos fue un calco de la primera parte, con los titulares inoperantes, y el banquillo animando las cosas. Teletovic de nuevo, y Ray Allen esta vez por Miami, cogieron el fusil. Y en el último cuarto: 8 puntos seguidos de Wade, un par de triples de Mario y Ray, y otro día más en la oficina.

Miami ganó sin brillo pero sin esfuerzo tampoco, algo que ayuda tanto como lo primero de cara a lo que queda por delante. A día de hoy, son el favorito más inaccesible del Este sin duda alguna, y siguen acumulando descanso en comparación con sus rivales más directos. La cuarta presencia consecutiva en las Finales no ha pintado tan bien en todo el año.

Sofi del día: Los amantes del juego al poste bajo poco ortodoxo tienen que estar encantados con esta serie: no es posible encontrar dos equipos con mejores jugadores exteriores en estas lides en la Liga. Mi favorito del día, Wade vs. Teletovic. No fue estrictamente un posteo, pero sí una demostración de cómo utilizar tu ventaja en una lucha. Por cierto, Dwyane defendió a Mirza una buena parte del último cuarto, y este no pudo (más bien, ni intentó) devolverle la desventaja en el bloque.

 

Avance de temporada 2013-2014: Miami Heat

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Tras dos veces consecutivas campeonando y otra más en las Finales, comienza el año 4 del reino del terror (para los demás) de Miami. Creo que hasta el más insaciable competidor dentro de la organización habría firmado semejante resultado en verano de 2010, porque nada es fácil en la NBA. Pese a lo apabullante de la propuesta, lo que han conseguido en Miami es el éxito más rotundo, personificado en la figura de un LeBron en un momento espectacular.

Pero como dijeron en Fama (o no, qué más da), lo difícil es mantenerse, y hay muchas amenazas al trono del Rey de Reyes. La competición en el Este es quizá la más dura a priori del pasado reciente, y el que llegue del Oeste tampoco se lo va a poner nada fácil. Todo el mundo les conoce ya: prácticamente el mismo equipo, la filosofía continúa y los únicos refuerzos son incógnitas que podrían estar fuera del equipo cuando lleguen los Playoffs. Pero aunque hayan estado muy cerquita de pararles, nadie lo ha conseguido en las dos últimas temporadas.

  • Radiografía de los Heat

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • No tan small-ball

Dice la leyenda que LeBron ha jugado en Miami de ala-pívot, y es el ejemplo, referente y cabeza visible del movimiento small-ball. Es cierto que Miami utiliza cuatro bajitos con una grandísima frecuencia, y que apostar por este enfoque durante los Playoffs de 2011 fue el punto de inflexión en  el éxito de este equipo… pero su uso es menor de lo que parece.

De los 3.837 minutos que jugó LeBron la temporada pasada (2.877 en Temporada Regular, 960 en Playoffs), 1.270, o el 33% vinieron con dos jugadores interiores típicos, de hecho, el quinteto titular es una de estas formaciones, con Haslem y Bosh. Los otros 2.567 minutos restantes son efectivamente de small-ball, cuatro jugadores exteriores y uno interior, pero, ¿es James el ala-pívot cuando juegan así?

1.551 y 261 minutos respectivamente los pasó junto a Battier y Lewis, y cuando estos están en pista, son los que realmente hacen de ala-pívot. Aunque luego en ataque se encarguen del triple, donde Miami utiliza una formación poco convencional y técnicamente aposicional, en la que James sería prácticamente el base, cuando defienden a equipos que respetan las típicas posiciones, son Shane y Rashard los que se encargan de defender al ala-pívot rival: Battier fue posteado en 150 de 714 jugadas el año pasado, y James, que defendió en 888, sólo fue dado la espalda 50 veces.

Por tanto, LeBron sólo ha jugado 755 minutos, un 20% de su tiempo en pista de 4. ¿Importa algo? No. ¿Podemos juzgar a este equipo catalogando a sus jugadores en categorías estándar? Pues tampoco. Eso sí, también hay que relajar algunas hipérboles, y entender que Miami es la excepción que se construye alrededor de un jugador legendario, más que la regla. Es verdad que la Liga está jugueteando con posiciones más pequeñas (en realidad, se trata de poner más minutos a los mejores jugadores, sin discriminar por tamaño), que se tira más de tres que nunca y que hay ciertas blurred lineeeeees, aquí y allá en cuanto a posiciones. Pero hemos exagerado la novedad.

Gran parte del análisis se ve retroalimentado por la narrativa que necesita ver cambios, tener algo de que hablar, contar con grandilocuencia la nueva revolución. Pero esta bendita Liga, como se ha demostrado a lo largo de la Historia, se autorregula sola. Si todos los equipos se hicieran pequeños, unos cuantos irían en la otra dirección, alguno triunfaría, otros le seguirían, y cambiaríamos de nuevo otra vez. Si los partidos se convierten en concursos de triples, la línea la pondrán un par de pies más allá. Nuevas reglas, técnicas, tácticas y especímenes van apareciendo y cambiando todo cada poco, para que nada cambie. La NBA con el tiempo es evolución, pero a medio plazo, no hay cosa más lampedusiana.

Miami es una obra de arte antigua, de las que se hacen una y se rompe el molde, no un prototipo. Cada genio genera a su vez una corriente, y aparecen seguidores, pero más pronto que tarde llega un nuevo movimiento, en torno a la figura del siguiente referente. No sabemos en qué forma se nos presentará el siguiente jugador de época, pero sí que querremos contraponerlo a todo lo anterior, ver el nuevo mundo a través de su óptica.

Y entonces hablaremos de “como en la NBA ahora…”, poniéndonos una venda en los ojos, para no ver lo esencial. Y es que no todo el mundo va a ser como Miami, porque, LeBron sólo hay uno.

  • No tan WoW

Discutamos amistosamente este punto de la carrera de Dwyane Wade. Tras una grandísima temporada, eclipsada por el Astro Rey James, en el que apenás se percibió declive, los Playoffs en los que jugó algo maltrecho sí que fueron una bajada al purgatorio.

Dwyane fue terriblemente irregular en la post-temporada, y aunque todavía rindió como un gran jugador, LeBron no tuvo a un verdadero número 2 a su lado cuando más lo necesitaba. Y me temo que nos esperan unas temporadas de altibajos con él, marcadas por su salud, y por muy bueno que sea James, es imprescindible para los Heat, que entre dolores y lesiones, al menos Wade se saque unos cuantos partidos buenos de la manga en cada edición de Playoffs.

Durante la Temporada Regular fue noveno en puntos por partido con un buen porcentaje de tiro verdadero (57.1%), sexto no-base que más porcentaje de asistencias da, y para el RAPM es el cuarto mejor defensor de la Liga en la posición de escolta, tras Allen, Iguodala y Sefolosha. Es curioso comprobar con esta herramienta estadística como según los números fijando el resto del quinteto, existe casi tanta distancia y diferencia entre él y James, como la que tiene Wade con sus compañeros. Miami fue 13 puntos por 100 posesiones mejor con LeBron en la misma situación que Dwyane, pero este a su vez hizo a los Heat (odio eterno a los nombres que suenan en singular) 11 puntos por 100 mejores que Ray Allen, 8 comparado con Shane Battier, o 7 con Mike Miller, en todos los casos con una mejor contribución tanto en ataque, como en defensa.

Eso sí, en Playoffs, se estrelló completamente. Miami fue 14.7 puntos por 100 posesiones mejor en los 332 minutos en los que él estuvo en el banquillo, comparado con aquellos 782 en los que jugó (después de ser 7.9 puntos por 100 mejores con él en pista durante el año), anotando mucho más con Ray Allen, o cualquier otro, en su lugar. Sus puntos por tiro cayeron de 1.14 a 1, las asistencias fueron para abajo, las pérdidas para arriba, y sólo fue a la línea 3.7 veces por cada 36 minutos, que no llega al 60% de su producción durante el año. Además, el equipo fue mejor en defensa sin él en cancha.

Contra San Antonio, en 7 partidos, intentó tan solo 22 tiros libres, 3 menos de los que lanzó en aquel Game 5 contra Dallas en 2006, lo que fue un solo (y seguramente, amañado) partido. Obviamente, ya no tiene 24 años, ni un porcentaje de utilización tan alto como para reclamar semejante número de oportunidades (y los Spurs son buenos evitando hacer faltas), pero Wade ha vivido muchos años de la línea, y su volumen en este recurso lleva cuatro años cayendo, mal síntoma y  más cuando no tiene mucho con qué sustituirlo.

El año pasado fue el que menos triples lanzó por minuto desde 2006, 66 en 69 partidos, y en Playoffs llevó las cifras casi al ridículo: sólo lanzó 4 en 22 partidos. Hasta Shelvin Mack o DeAndre Liggins llegaron a 5 intentos en una o dos rondas. Wade nunca fue tirador (más allá del universo 2K o EA Sports), pero ya ni se esfuerza en disimularlo. La implicación que tiene esto, es que Dwyane llegará hasta donde su capacidad atlética le permita, y que los problemas y las molestias le afectarán más que a ningún otro jugador. Con la rodilla maltrecha en las eliminatorias por el título, se convirtió en muchos partidos en un jugador vulgar, e incluso contraproducente.

¿Está Wade acabao? Pues ni mucho menos, ya que sigue ahí entre los 10-15 mejores jugadores de la Liga (aunque Durant no sé si opina igual). Pero esto es un bajón reseñable para quien durante un (corto) espacio de tiempo, fue seguramente el mejor jugador de la Liga, y estuvo una buena temporada rondando en las primeras posiciones.

Quizá el año pasado le perjudicó aquella racha eterna de victorias de Miami, que obligó al equipo a estirarse un poco más de lo que debería en partidos que finalmente resultaron intrascendentes. Sin esa distracción este año, es muy posible que Miami dé un paso atrás en victorias (casi nadie proyecta 66 triunfos de nuevo), pero lleguen algo más frescos, sanos, listos y dispuestos a Playoffs. Wade lo agradecería, pese a que ha tenido todo el verano para recuperarse, ponerse en forma, y volver a tope. Y lo necesitarán, porque sin él, no apostaríamos al Threepeat.

  • Otro que tal baila

Con Chris Bosh nos encontramos en una situación parecida a la de Wade, su año tiene una mezcla de detalles magníficos con otros momentos más irregulares (sobre todo en Playoffs), pero que su rol como tercer hombre y los deslices en los últimos partidos de la serie contra Indiana o en el decisivo Game 7 contra San Antonio (en ataque, porque en defensa, teniendo en cuenta la situación, bien puede ser la mejor actuación que jamás haya cuajado), no os tapen el bosque, su año fue muy bueno.

Fue el mejor jugador de la Liga desde media distancia junto a Dirk Nowitzki (únicos jugadores en pasar del 50% de acierto con más de 250 tiros de dos, a más de 5 metros), y aunque durante la Temporada Regular no tuvo mucho éxito cuando extendió el rango más allá de la línea de 3 puntos, en Playoffs metió 15 de 37, un gran 40.5% (aunque frente a San Antonio se marcara un gran rosco, 0 de 6).

En defensa se tiene que seguir defendiendo (malamente, eso sí) en una posición que claramente no es la suya, y eso que le ayuda algo que los equipos rivales tengan que parar con rapidez el juego “todos abiertos” de Miami, y muchos técnicos opten por sacrificar un hombre alto frente a ellos (Popovich fue el último, Splitter en las Finales). Pero cuando un equipo mantiene un juego interior de artillería pesada, porque le apetece, o simplemente porque no hay otra opción, como ocurrió en la eliminatoria frente a Indiana, Bosh es un gato panza arriba, que se ve desplazado en la marca de su territorio, y en la posterior lucha por el rebote, pero que se lo curra muchísimo (si algo reclama la defensa de Miami, es esfuerzo), que ha progresado una barbaridad como taponador y que tras comerse 25 puntos en medio partido de Duncan en el Game 6, cerró la temporada con un partido y medio excepcional en defensa.

Los últimos pívots de los equipos que han ganado un anillo han sido Chandler, Bynum, PerkinsDuncanO’Neal y Ben Wallace, una lista a la que él, claramente, no pertenece. Chris era, y eso no ha cambiado, un jugador elegante, y un tanto blando, que disfruta anotando, y al que le encantaría estar con un jugador más grande que él al lado como está haciendo, por ejemplo, LaMarcus Aldridge, o Kevin Love o incluso Nowitzki. Jugaría relajado en ataque, ese extra le permitiría arrimarse a los 20 puntos por partido con buenos porcentajes, y sus tasas reboteadoras y la defensa no desentonarían.

Pero si querían ganar, las mejores opciones pasaban porque se inmolara, y lo ha hecho, en diferentes aspectos. Eso le ha conseguido títulos, por lo que no nos da ninguna pena, pero también ha provocado que baje algo la valoración que tenemos de él como jugador. Ha desaparecido de las listas de mejores ala-pívots, entre otras cosas porque ya ni juega ahí… pero los anillos en Miami seguramente le abran las puertas al Hall of Fame, la eternidad.

Ojalá nos salieran a todos tan bien las apuestas y los sacrificios como a Bosh.

  • La profundidad se diluye

Dejando en incógnitas hasta que nos demuestren lo contrario (ya hablaremos) a las nuevas incorporaciones, Miami perdió a Mike Miller, y lo único parecido a una novedad, tal vez podría ser contar con Chris Andersen todo el año.

Con LeBron en pista 38 minutos de partido, y pudiendo solapar un poco a Bosh y Wade (Miami tuvo a alguno de los tres en pista el 91.4% de los minutos), no es que los Heat se tengan que preocupar mucho del banquillo o de lo larga que sea la rotación. Pero además de dos anillos, Ray Allen ya tiene 38 años, Battier 35, y habrá que ver si mantienen el mismo fuego cuando vuelvan a ser presumiblemente el 5º y 6º hombre en minutos este año. Ray salvó a Miami con el triple más importante de la Historia de las Finales, y metió el 42% de sus intentos el año pasado, y Battier es la mejor solución de compromiso en la plantilla para encontrar a un jugador que tire de 3 y defienda ala-pívots, habiendo superado a Rashard Lewis en la tarea, pero hasta de ganar se cansa uno.

La incorporación de Andersen a tiempo completo (aunque él también calza 35 tacos ya) sí que podría ser muy interesante, aunque no sé si compensa a lo que han perdido, y podría quedar por el camino. El RAPM adora a Birdman desde que volvió a Denver en 2008, y le considera uno de los mejores defensores de la Liga. Superior como jugador a Haslem, seguramente sólo le aparta de la titularidad el hecho de que Udonis es un Heat de toda la vida. Sólo le vimos 107 minutos junto a Bosh entre Temporada Regular y Playoffs, pero este año debería suceder más a menudo. Su actividad y capacidad atlética le vienen muy bien a la defensa de Miami para acorralar al bloqueado en los pick’n’roll y recuperar luego hacia la pintura, y sus ayudas y movilidad le convierten casi en mejor defensor como 4 que como 5.

No tiene el tiro de Haslem desde las líneas de fondo, lo que no le permite participar en bloqueos laterales, pero tampoco influye negativamente más que él en el espaciado del equipo, porque se coloca en una situación parecida, a varios metros del aro, y reclama la misma ayuda: no porque lance bien, sino por la amenaza que suponen su juego por encima del aro, sus cortes desde una esquina (en un equipo con tan buenos pasadores y penetradores, en otra situación no sería lo mismo), y la manera en la que barre el rebote en ataque. De hecho en Miami promedia unos 4 puntos más por cada 36 que Haslem, y en Playoffs fue el tercer máximo anotador del equipo por minuto, con un monstruoso porcentaje de tiro de 80.7%, el mejor con más de 50 intentos en la Historia de los Playoffs. Eso no se repetirá, pero sin duda da a Miami otro hombre alto de garantías, algo que les ha hecho falta en esta era.

Y deberíamos hablar también de Norris Cole y Mario Chalmers, los más jóvenes del equipo, y dueños de la posición de base… pero nos dan bastante pereza. Chalmers lleva cinco años prácticamente siendo el mismo jugador (las mejoras lógicas y mínimas por edad y experiencia, el afianzamiento de su tiro… y casi paramos de contar) y Cole es una cabra loca que falla mucho y estaría luchando por seguir en la Liga quizá en otra situación, pero su carisma y confianza (el opuesto a Chalmers), el equipazo que le rodea y sus ocasionales explosiones desde el perímetro en televisión nacional (las tres primeras rondas de Playoffs este año estuvo on fire) le mantienen la línea de crédito.

  • Dinero de la casa

Con la tranquilidad que da tener el armazón del equipo más o menos definido, Miami ha pasado el verano tratando de convencer a juguetes rotos y apostarán los puestos finales de su plantilla al todo o me quedo como estaba. Beasley y Oden llegan en contratos por el mínimo no garantizado, por lo que el riesgo si da problemas el primero, o no está listo para jugar el segundo, es mínimo.

No soy muy optimista respecto a las opciones de triunfar de Beasley, básicamente porque nunca ha sido un buen jugador de la NBA, en ningún momento de su carrera, y ya van tres equipos que le han dado una oportunidad y muchos minutos, y como diría el otro, siempre que pasa igual, sucede lo mismo. Si SuperCoolBeas es útil en Miami, será una tremenda sorpresa.

Y de Oden, no tenemos ni la más remota idea de qué ocurre con su condición física. Si tiene el estado de salud y de forma que se requiere en un jugador de NBA, él sí será útil en un equipo que anda corto de pivots. Pero nunca jamás le ha respetado su cuerpo durante un gran periodo de tiempo, y hay que imaginar que el deterioro sólo puede haber ido a peor.

Sentimos no ofrecer un punto de vista nuevo en este asunto, pero es lo que es: una apuesta con pocas probabilidades, pero sin nada que perder tampoco. Como si uno se encuentra dos euros por la calle y echa un EuroMillón con la monedita, por si toca algo.

  •  ¿Última ronda en Miami?

LeBron tiene la opción de finalizar su contrato el próximo verano, tras lo que ya serán 4 años en Miami, y firmar uno nuevo por más temporadas. Parece que será así, ya que él lo ha insinuado, y todos los jugadores que han estado en la posición de James, han renovado por la mayor cantidad de años posible cuanto antes mejor (menos Dwight Howard en 2012). Pero no me extrañaría nada si en este caso no sucede.

Pensándolo bien, no hay prácticamente lesión alguna (sin entrar en el territorio de la tragedia) que pueda hacer que LeBron no aspire al máximo la siguiente temporada. Incluso aunque finalizara prematuramente con su carrera, entre recuperación y rehabilitación, tardaríamos más de un año en saber lo que ha pasado. Mientras mantenga dos brazos, dos piernas y movilidad en todas sus extremidades, me temo que cualquiera pondría un cheque en blanco (hasta el máximo permitido) a su nombre. Es por esto que si James no viese clara la situación en Miami o ninguna otra franquicia, puede repetir el proceso al año siguiente.

Y los Heat siembran dudas a medio plazo, porque el próximo verano podrían quedar libres todos menos Norris Cole. Seis jugadores tienen la opción de salir al mercado, el Big 3, Haslem, Anthony y Andersen, y el resto acaba contrato, entre ellos jugadores como Battier o Allen, que ya han coqueteado con la retirada y tal vez no tengan mucha intención de renovar.

Miami es una organización que lleva años construyendo un equipo alrededor de sus fortalezas, que está dispuesta invertir lo que sea necesario, y no en todas las franquicias hay alguien del empaque de Riley dirigiendo el cotarro. Pero ya este año se fue Miller, y los siguientes podrían ser Shane y Ray. Y aún con estas partidas, sin otra gran rebaja de sueldo (que tendría que ser muy sustancial, además, más que la vez anterior), Miami no tendría espacio salarial sin decir adiós a uno de sus 3 All-Stars, porque entre ellos lo utilizarían prácticamente todo.

Así que tal vez LeBron prefiera esperar, cumplir otro año más de contrato en Miami, y ver cómo se sustituyen las bajas que pueda haber el próximo verano, y qué pasa con Wade, que cumplirá 33 años durante la siguiente temporada, antes de volver a comprometerse por mucho tiempo.

En realidad tiene muy poco que perder.

Jamal Crawford es un jugón

Si os decimos la verdad llevábamos ya muchas semanas queriendo hablar del bueno de Jamal Crawford, hoy es el día, donde ya por fin lo vamos a meter en nuestro club de los jugones… donde ya estaba.

Jamal Crawford no es nada nuevo en esto, en una reciente entrevista a GQ decía que él está haciéndose ahora popular, porque está en un equipo ganador y era la primera vez que le pasaba. Repasando su historia, está en lo cierto, ha pasado por Bulls, Knicks, Warriors, Hawks y paso fugaz por Blazers, todos ellos en épocas raras en cada una de las franquicias, pero no vamos a olvidar que en 2010 con los Hawks consiguió un premio el cual puede repetir este año: mejor sexto hombre.

En ese año, Crawford, hizo mejores números que los que está haciendo ahora en Clippers, pero la verdad es que el impacto es muy similar. Con Chris Paul todo luce más y estos Clippers TOP hacen que todos sus jugadores brillen más, si encima le ponemos los focos de LA, todo suma para que se empiecen a ver cosas tremendas.

Hemos visto de todo, triples increíbles, rotos por debajo de las piernas, alley oops y sobre todo su marca de la casa: El Crossover

Sus victimas este año van desde un rookie como Nando de Colo, pasando al gran RonRon, Rudy Gay y mitos como Ray Allen, todo el mundo puede ser roto por Jamal, y sólo estamos a mitad de temporada… Así que aquí os dejamos alguna de las fechorías de este JUGÓN.

Hola baloncesto

Qué empiece el show!

Ya hemos llegado al 30 de octubre, el día que teníamos todos apuntado en nuestros calendarios como el inicio de la mejor liga del mundo de basket: la NBA (Sandy mediante…).

Además este año llega con temporada completa, después del lockout del pasado año y de la temporada de 66 partidos, tenemos ganas de volver a esos 82 partidos que cada equipo juega y que dejan por suelo las quejas futboleras de ‘el calendario está sobrecargado‘…

Pero vayamos a lo nuestro, esta noche la NBA empieza con un BRUTAL Cavs-Wizards, sí sí, tal cual lo veis, supongo que la misma persona que eligió esto fue la encargada del diseño de la nueva web de la NBA, no puede ser de otra forma… Después de ese gran duelo entre Irving vs Wall (ojo que puede ser divertido y todo… si Wall no estuviera lesionado), tendremos los dos platos fuertes, Heat vs Celtics y Lakers vs Mavs.

Culebron recibirá hoy su preciado anillo, ese que tanto le ha costado ganar y que hizo que The Decision dejara cabreados a la gente de Cleveland… ahora que lo pienso, por eso se juega el Cavs vs Wizards antes!! para que no tengan que ver a Lebron con el anillo… muy listo Mr. Stern, muy listo.

Luego tendremos el debut de los Lakers de Nash, Howard, Kobe, Gasol, World Peace, Jamison, Jack Nicholson, David Beckham y Andy Garcia. Será contra unos descafeinados Mavericks sin Robin Hood pero con el G R A N Curry como center titular. Divertido.

Pero quitando de los platos de esta noche, la liga se presenta apasionante:

Brooklyn con equipo.
Harden con Lin en Houston.
OKC sin Harden.
Los Old York Knicks.
Unibrow en NO.
El mega pantallón del pabellón de los Rockets.
Los Clippers de Hill, Barnes y Odom.
Jennings y Ellis tirándoselo todo en Milwaukee.
Lebron buscando la temporada del triple doble.
Lakers con un big four.
Allen en las esquinas de Miami.
Terry en las esquinas de Boston.
McGee con año entero en Denver.
Jermaine O’Neal con los servicios médicos de los Suns.
La nueva camiseta de los Spurs.
Claver llevando el Gatorade en Portland.
Los Kings de momento en Sacramento.
Bobcats con esperanzas de no ser el peor.
Magic con Afflalo de jugador franquicia.
Las lesiones de Bynum.
Las pintas de Bynum.

Y así podríamos seguir hasta esta noche la hora del partido, pero lo mejor de todo, es que podremos de nuevo sentarnos en el sofá, echarnos hacia atrás y disfrutar de ese balón anaranjando dando botes por canchas norte americanas con mucha gente mirando…

Hola baloncesto.

Avance de temporada: Boston Celtics

Tres de los últimos 5 años (incluidos los dos últimos) los Celtics han tenido la mejor defensa de la Liga. Desde el año 1 d. K. (después de Kevin), nunca han bajado del Top 5. Es el ataque lo que tienen en caída libre. Este año, su Índice Ofensivo (puntos por posesiones) fue el 25º de la Liga, con 101.0 puntos anotados por 100 posesiones. Vamos, que su producción estuvo entre la de los Cleveland Cavaliers y la de Washington Wizards.

Si los Celtics hubieran tenido el ritmo medio de anotación en la Liga el año pasado, que fueron 104.6 posesiones por 100 minutos, hubieran aumentado su esperanza de victorias en 7. Es por lo que en un mundo ideal en el que mantuvieran la defensa donde la dejaron la temporada pasada y pusieran el ataque al nivel de los Hawks, los Magic o los Knicks, las 60 victorias este año para los Celtics no son una locura. Lo bueno de ser muy malo en algo, es que no necesitas irte a la élite para mejorar. Con llegar a la media basta.

Nos gustan los Celtics esta temporada. Y ahora te explicaremos el porqué.

Altas: Jason Terry (Dallas Mavericks), Courtney Lee (Houston Rockets), Jeff Green (temporada sin jugar), Jared Sullinger (Draft), Fab Melo (Draft), Kris Joseph (Draft), Jason Collins (Atlanta Hawks), Dionte Christmas (Rethymno, Grecia), Jamar Smith (BK Prostejov, República Checa)

Bajas: Ray Allen (49.0% de los minutos), Mickael Pietrus (28.9%), Greg Stiemsma (24.0 %), Jermaine O’Neal (17.9%), Sasha Pavlovic (16.5%), Marquis Daniels (15.2 %), E’Twaun Moore (10.4%), JaJuan Johnson (9.3%), Ryan Hollins (5.0%), Sean Williams (1.3%)

Empecemos con el análisis:

Boston Celtics en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
25º 10º 17º 25º 30º
  • Muchas pérdidas

25º en la lista, los Celtics perdieron la bola en una de cada (casi) 7 posesiones. Pero para el alivio para los Celtics, muchas de esas equivocaciones vinieron desde el banquillo. Y este año la segunda unidad de los Celtics se ha remozado por completo.

Quitando a Rondo que es el que más pierde la pelota, con un registro peor que el base medio, pero inferior al de gente como Steve Nash o Jason Kidd, el resto del equipo es bueno protegiendo el balón y puede regresar a los Celtics a la media. Avery Bradley la pierde a un ritmo menor que el guard común, Brandon Bass y Kevin Garnett son mucho mejores que el ala pívot o el pívot estándar, y Pierce solo está un poquito por encima del registro para aleros. Con Lee, Terry y Green también por debajo de la media de sus posiciones, los Celtics podrían, por primera vez desde que formaron el (Antiguo) Big Three salir del vagón de cola en esta estadística, hacia terrenos más cercanos a la media de la Liga.

  • Suspensiones y suspense… suspenso

Que a los Celtics les gusta tirar de lejos, pues no sorprende a nadie ya a estas alturas. Pero como ya decíamos en nuestro repaso a la situación de los Atlanta Hawks, si tiras, quieres tirar de 3, no un “long 2”. Los Celtics son el tercer equipo que más tira de 2 a más de 5 metros, solo por detrás de Charlotte y Philadelphia, y aunque sean probablemente el mejor equipo de la Liga desde esa zona, porque pese al gran volumen tienen el tercer mayor porcentaje de acierto (41.5%) y son los que más tiran desde ahí tras asistencia (73.2%), de nuevo, la esperanza a ese ritmo es de 83 puntos por 100 posesiones. Una ruina.

En Boston, a diferencia de Atlanta, este tiro lejano, unido al paupérrimo rebote ofensivo (el peor de toda la NBA) tiene algo de diseño. Los Celtics sacrifican segundas oportunidades a cambio de recuperar rápido y hacer un mejor balance defensivo. Con Garnett y Pierce, especialmente, con un recorrido cada vez más pequeño, la idea es buena sobre el papel. Pero me pregunto si no estarán entregando demasiado.

El baloncesto no se puede simplificar tanto, pero si los Celtics, en vez de haber tenido la mejor defensa y el 25º mejor ataque, hubieran tenido la 3ª mejor defensa con el 23º mejor ataque, hubieran aumentado su esperanza de victorias en un par. En definitiva, creo que los Celtics tienen herramientas para mejorar el ataque a un ritmo mayor del que empeorarían la defensa y deberían explorarlo. Y creo que lo van a hacer.

  • El pick’n’whatever, asignatura pendiente

El año pasado, las 420 jugadas que empezaron con un bloqueo (los números de Synergy no distinguen pick-and-rolls y pick-and-pops), y acabaron con tiro de Rondo o Bradley, solo dieron 270 puntos, 64 por 100 posesiones, lejos de la media que está en 78 puntos cuando finaliza el bloqueado. Esto se solapa con lo de los tiros largos de dos, porque me temo que lo que hace a esta jugada ser tan ineficaz en Boston, es el hecho de que los hombres altos de los Celtics prefieren previsiblemente quedarse casi siempre en el poste alto, antes que girar hacia la canasta.

Una vez que repartimos la culpa con sus grandullones, vamos a por Rondo, con el que hay motivos para el pesimismo y el optimismo. Aunque lleva un par de años bajando en sus porcentajes, tanto a un metro del aro, como de uno a tres, el año pasado se inventó un tirito a la derecha de la bombilla, que ya insinuó el año anterior, que le puede dar ese medio segundo de duda que necesita. Si Bass y Garnett no van a amenazar con buscar el aro, tendrá que hacerlo él desde fuera.


Si además volviera a reencontrarse con el porcentaje de acierto que tenía en 2010 en bandejas… no hace falta pedirle nada que no haya hecho antes para dar un empujón al ataque de este equipo. Por cosas como estas he sido algo crítico con Rondo en el pasado, y sigo opinando que no es el mejor base de la Liga, pero este año, me subo al carro de Rajon. Creo que seguiré viendo con mejores ojos a otros PG’s al final de la temporada, pero Rondo me hará al menos dudar. Volverá al 60% de acierto en el aro, 62% en tiros libres, y 50% en EFG%. Opinión, no información.

Por suerte para Boston, hay dos llegadas que pueden ayudar en este apartado. Terry, el año pasado fue superior a la media, con 0.84 puntos por jugada en bloqueos y continuación, pero en Dallas todos los exteriores tuvieron registros parecidos, ya que el ataque de los Mavericks da más facilidad que el de Boston para el p’n’r. Y Sullinger, pese a que no protagonizó muchos en Ohio State, tiene unos números impresionantes, aunque sea en muestras muy pequeñas. Así que si no es con la primera unidad, puede ser esta pareja si coincide saliendo desde el banquillo, la que  revigorice el juego de dos contra dos en el equipo del trébol.

  • La sucesión de Ray

Jesus Shuttlesworth llevó su juego a Miami y con él se va la jugada más eficiente que los Celtics tenían entre todas aquellas que realizaron más de 100 veces: el tiro en estático de Allen. Su marca de 1.25 puntos por posesión fue la cuarta en toda la Liga, y el triple desde la esquina izquierda el tiro más automático que hubo la temporada pasada para cualquier equipo, tiros libres aparte: 57% de acierto, 85.5% de EFG%.

Pero Ainge y compañía se han movido bien y rápido y han traído a dos jugadores que están en el Top 10 del tiro desde la esquina: Jason Terry y Courtney Lee. Aunque los porcentajes de esta pareja sean algo más pequeños que los de Allen, aportarán una mayor versatilidad y harán diferente el juego de Boston, ya que Terry tiene su punto caliente en la esquina derecha, y Lee se desempeña en los dos lados de manera parecida, como puedes ver en su gráfico de tiro.

  • Los Celtics son viejos

No. En absoluto. Solo tres piezas importantes (Pierce, KG y Terry) superan la treintena, y eso no hace a un equipo viejo.

Claro que llamar a Garnett pieza importante, creo que es infravalorarle muchísimo. Por suerte, es el que menos signos de declive ha dado del trío, sobre todo en defensa donde cada año parece mejor, pero tiene 36 años y 1255 partidos jugados a las espaldas. Ya es 20º en el contador de partidos, y si lo jugara todo este año podría llegar a ponerse 9º. De los jugadores que están en activo, solo Jason Kidd le supera. Garnett ha sido un ejemplo de durabilidad y las lesiones no le han maltratado tanto como a otros, pero los esfuerzos se van apilando. Todo lo que sea no tenerle al 100% generaría una reacción de este tipo en Beantown. Hasta donde llegue Garnett, llegan los Celtics. Hay riesgo, y es grande.

Lo de Terry y Pierce tiene peor pinta, pero ellos solo son contigentes, mientras que Garnett es necesario. Jet lleva 4 años seguidos en los que su PER, su registro anotador y sus porcentajes de tiro van cayendo poco a poco, y las pérdidas empiezan a crecer. De todas formas, utilizando la última temporada como punto de partida, sigue siendo un jugador interesante y se proyecta como el mejor jugador de banquillo de la era Big 3. El año pasado en Dallas estuvo por encima de la media en cualquier tipo de jugada: p’n’r, aclarados, tiro en estático… En Pierce no se aprecia una caída estadística tan regular, y de hecho, su producción en las 5 temporadas de la última era de Boston es bastante parecida e intercambiable. Pero este es un caso de apreciación personal, ante unos Playoffs que no fueron buenos en general y en los que le vi mucho más plomizo que al resto.

De todos modos, solo ellos 3 están entrados en años, y ninguno necesita rejuvenecer. Solo se les pide que no se rompan. Y con un equipo que se va a manter luchando por un objetivo, no tienen ninguna opción de dejarse llevar.

  • ¿Quién es Jeff Green?

¿Es un alero? ¿Un ala-pívot? ¿Un pájaro? ¿Un avión? Jeff Green ahora mismo es duda. Vamos a partir de que las complicaciones en su corazón partío han quedado ya atrás, y sigue siendo duda. Un año sin jugar, una carrera sin destacar, una posición sin definir.

Contamos que empezará de alero, sobre todo con Bradley fuera, lo que me imagino que moverá a Terry al puesto de sexto hombre y a Lee al de escolta titular, y deja a Pierce sin recambio más allá de Kris Joseph, novato sin contrato ni puesto garantizado. Aunque los Celtics todavía podrían hacer un movimiento de última hora, como traer de vuelta Pietrus, el contrato que le han dado a Green parece una inversión en sus habilidades en toda regla. El problema es que nosotros todavía no sabemos cuáles son.

Sin ser malo, por supuesto, no ha destacado absolutamente en ningún aspecto del juego a lo largo de su carrera. Tiene potencial para molestar a LeBron o a Anthony, con los que te vas a cruzar en Playoffs, y quizá este sea el motivo principal para volverlo a traer a Boston, pero si lo utilizan en el poste bajo o ante aleros rápidos, está predestinado a sufrir. Su corte y cuerpo me recuerdan demasiado al de Pierce, y en definitiva, creo que es bastante redundante con The Truth. Los Celtics siempre podrán probar a Lee en los aleros más larguiruchos y desgarbados, porque Green no va a ser capaz de hacer algo diferente.

Viendo la pequeña muestra que tenemos de su paso por Boston, Green, que sin tener un buen porcentaje de 3 se animaba a tirarlo el 23.4% de sus lanzamientos, lo redujo al 13.4% en Boston, y eso que pasó más tiempo de alero de lo que jamás estuvo en Oklahoma City. En el resto de estadísticas sus números replicaron casi a la perfección lo que ha hecho el resto de su carrera.

Mejoró defensivamente en puntos por jugada en contra en comparación con sus números en OKC, pero llegar a una defensa como la de Boston, y aumentar el número de minutos que pasa en una posición más ventajosa, tienen ese efecto en casi cualquier jugador, independientemente de su desempeño personal. Con una segunda unidad que ha incorporado a jugadores como Terry dispuestos a asumir el liderazgo, no se le va a pedir mucho. Con recordar a Posey, basta y sobra. Pero sería deseable ver algún tipo de mejora, no por este año en el que todavía Pierce tiene gasolina, sino por los siguientes y por lo que se ha invertido.

Pero, ¡ey!, si hay un sitio donde puede triunfar un tío apellidado Green

  •  Liberad a Rondo

El último arma secreta que pueden sacar los Celtics en ataque, es liberar a Rondo y dejarle soltarse el pelo (Oh… wait!) al contraataque. El juego de Rajon parece hecho a medida para el juego de transición pero ha caído en un equipo en el que las oportunidades de irse a la carrera están muy limitadas. Cambiar a Allen por Lee, o incluso por Terry, va a añadir velocidad al puesto de escolta. Green debería estar más preparado que Pierce para correr los minutos que estén en cancha. Y regresa Wilcox, con el que exhibió una excelente compenetración los minutos que coincidieron, y estaba más que dispuesto a salir a correr con él.

Puede haber muchos motivos para no hacer el cambio, pero me gustaría ver a los Celtics probando a cambiar a insertar a Wilcox en el quinteto titular para, al menos, darle la oportunidad a Rondo y mover a Bass a la segunda unidad con Sullinger, por aquello además de juntar estilos diferentes. Creo que el quinteto titular ya tiene el suficiente espaciado para permitirse acoger a Wilcox y su juego de área restringida.

  •  La defensa: estelar
Boston Celtics en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
19º 20º

No se puede poner de otra manera, la defensa de este equipo es maravillosa, y en frentes tan distintos como el de porcentaje de tiro o la generación de pérdidas. De cara a la próxima temporada, además, añaden a Lee, otro buen defensor en el perímetro, y si Bradley juega mucho, la defensa puede alcanzar cotas históricas.

Con Bradley y Garnett en la pista, los equipos rivales no llegan a los 90 puntos por 100 posesiones. Juntando a Avery con Rajon, bajan hasta los 82.2. Si son capaces de mantener al trío, y siguen defendiendo con una eficacia parecida, olvidad todo lo que hemos dicho antes, porque a este equipo no le haría falta atacar mejor. Avery Bradley se ha convertido en el mejor defensor en el perímetro de la Liga, con el único pero que defiende tan bien, que hasta parece secarse a sí mismo. No sabemos todavía cuando volverá, pero me imagino que por lo que se comentó en su día, y la precaución con la que querrán tomárselo, no lo veremos hasta Navidades.

Como contrapunto a Bradley, los Celtics van a añadir a la rotación dos jugadores que me temo que serán lastres para la defensa del equipo. Ya hablamos de Green, y el pavor que nos da su rendimiento defensivo si lo colocaran en el poste como sucedió en Oklahoma City, y ahora toca Sully. Sin ser un coladero, el fuerte de Sullinger en OSU no estaba en la defensa, y como novato que es, la propensidad a errores entrará en el paquete. Lo compensará con su savoir-faire reboteador, una de esas pocas cosas en la que los Celtics tienen margen de mejora, pero también puede acusar la falta de centímetros y capacidad atlética y no responder tampoco debajo de los tableros hasta que vaya cogiéndole los trucos y el ritmo a la Liga.

Tras llevar 5 años en el Top 5 de las mejores defensas, está claro que esto no se trata de una casualidad, y que los jugadores del núcleo duro y la dirección de Doc Rivers tienen la fórmula. Con muchos minutos de Garnett, Bradley y Rondo, y si Sullinger y Wilcox dan un nuevo lustre al honor perdido en el rebote, volver a bajar del punto en contra por posesión como ya hicieron en 2008, es realizable.

  • En conclusión

Lo que separa a los Celtics de ser un ataque al otro lado de la media son detalles relativamente pequeños y factibles. Que Rondo redescubra el toque cerca de la canasta y en la línea que tenía en 2010. Limitar las pérdidas. Que Lee y Terry suplan a Allen con la eficacia con la que jugaban en sus equipos respectivos hasta ahora. Jugar un poquito más cerca del aro. Aprovechar algo de Sullinger. Que Green no la pifie. Poco más.

Ni siquiera se tienen que cumplir todos estos, no hace falta que sean los Suns de 2010. Kevin Garnett estuvo por encima de la media de la Liga en puntos por tiro. Brandon Bass, justo ahí. Pierce estuvo por encima. Bradley y Wilcox, aunque jugaron poco, también. Terry en Dallas, Lee en Houston. Solo Rondo que hasta 2010 sí estaba, y Green, que nunca lo logró, están por debajo. Solo tienen que sustituir a Allen lo más limpiamente posible, y no veo motivo por el que no puedan hacerlo.

El ataque mejorará y se acercará a la media, unos 107 puntos por 100 posesiones, un poco menos de lo que hicieron en 2010, un poco más que en 2011. Y creo que la defensa seguirá siendo la mejor de la Liga, pero no a un ritmo tan elevado como el año pasado: acabarán con unos 102 puntos por 100 posesiones. Esos márgenes supondrían unas 55 victorias, un número que me parece adecuado. Si apretaran, exprimiendo sobre todo a Garnett, veo a un equipo con potencial de llegar a las 60, pero creo que darán bola a Green y Sullinger y se conformarán con luchar por la segunda plaza en el Este.

Y luego en Playoffs… quién sabe.