¿De qué equipo soy?

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Normalmente cuando elegimos ver un deporte y seguirlo hasta el punto de acabar leyendo un artículo como este, es porque o bien nos encanta ese deporte y nos da igual quien juegue contra quien, o bien por razones que luego trataremos eres de un equipo y eso te ha hecho poco a poco amar este deporte…o lo mejor, una mezcla de ambas.

La NBA nos pilla lejos, un océano de por medio y que gracias a ese maravilloso invento llamado Internet, hace que el Atlántico sea un simple charco de una tarde lluviosa. Ahora todo nos llega al instante, tenemos la oportunidad de ver todos los partidos, todas las declaraciones, todo el pre y postpartido casi al mismo tiempo que se realiza, eso hace que seguir la NBA, si quieres, sea fácil, divertido y apasionante.

Pero cada uno de nosotros tenemos un rinconcito para nuestro equipo, habrá gente que lo tendrá más grande o más pequeño, pero todos somos de un equipo. La gran cuestión de cómo nos hemos hecho de ese equipo, que en el mejor de los casos está a 6 horas de cambio horario, ya que el factor ‘es el de mi ciudad‘ o ‘es el de donde estudié‘, no puede aplicarse (en la gran mayoría de los casos).

El ciclo de las victorias en la NBA hacen que ser de un equipo o hacerse de un equipo sea o dependa de en qué época te enganchaste a esto, si fue en los 80, Lakers, Celtics o Pistons tienen muchas papeletas, si fue en los 90, probablemente seas de los Bulls y luego vino el nuevo siglo y con él la irrupción de Gasol y los Grizzlies, Spurs, Garnett, Iverson, Kobe, LeBron, Carmelo, Durant…y así hasta llegar a Curry que el último gran punto álgido.

Mi forma de ser de Lakers fue igual algo diferente, corría allá por el 87 cuando no me preguntéis por qué, pero un tío mío me regalaba una sudadera de Lakers, a partir de ese momento un servidor ya fue dorado y purpura. Recuerdo, ver en repeticiones Cerca De Las Estrellas, porque claro, no me iba a quedar hasta las mil despierto y porque creo que por aquel entonces dar esto en directo no estaba a la orden del día.

Final del 88, donde Lakers se llevaba el anillo tras derrotar a Pistons. Era la rivalidad de la época con los míticos Bad Boys repartiendo por todos lados y unos Lakers comandados por Magic. Eran fáciles de hacerse querer y así consiguieron un lacustre más. Después de esto he sido en mayor o menor medida la NBA, hasta llegar al día de hoy donde ver a Lakers es más que una alegría, un acto de fuerza…pero eso da para otro post…

Luego existen aquellos aficionados que se han hecho de un equipo por un jugador, el claro ejemplo de esto puede ser Jordan y los Bulls de los 90. Mucha gente siguió la estela de Michael Jordan y aquellos Bulls con Rodman, Pippen y Tito Phil hicieron que se vieran muchas camisetas rojas con el 23. El gran problema de este tipo de aficionados, es decir, aquellos que son de jugadores y luego de equipo, es ver que hacen cuando dicho jugador cambia de equipo, ejemplos de esto lo podemos tener en Gasol, Carmelo o el propio LeBron James. Jugadores que empezaron en un sitio y han seguido a otro. Conozco casos de gente que se ha hecho siempre del equipo donde ha estado el jugador, válido también, aunque algo chaquetero.

Supongo que el ver a Warriors hacer lo que están haciendo sirve para que el nivel de sus seguidores esté aumentando y me alegro, es una franquicia que siempre ha sido muy ye-ye, con sus equipajes, con su cancha y leñe, siempre ha caído wai. Recuerdo aquel equipo de Golden State que siendo cabeza de serie 8 en el oeste, se cargó en primera ronda a unos Mavs que tenían una pinta tremenda…

Pero seas del equipo que seas, siempre estará la NBA detrás y más que probablemente que te guste apreciar lo bueno de cada sitio, veas los 82 partidos de tu equipo o simplemente aquellos interesantes, siempre habrá algo para ver en esta liga, aunque siempre tendremos nuestro rinconcito para nuestro equipo.

La Cheslón: Mi encuentro con Jordan

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Un sábado de hace ya muchos años me levanté como siempre para empezar el fin de semana haciendo deporte, me puse a mirar noticias y demás y una me sorprendió de sobremanera. Era el fin de semana del Gran Premio de motos de Valencia y la capital (y alrededores) estaba lleno de motos y del consiguiente ambiente. La noticia decía, que había rumores que Michael Jordan iba a estar ese fin de semana por Valencia, apoyando a un equipo que tenía en el Mundial y para disfrutar de una de sus pasiones, el motor.

Pronto me puse a investigar e intentar ver como podría acercarme o intentar lo que por aquel entonces era casi un sueño (y ahora casi que también) como sería conseguir una firma, una foto…algo.

Lo primero, ya que acercarme al circuito me era complicado y sobre todo, que allí sería imposible acercarse, fue pensar en el hotel, ya que leñe, tendría que dormir en algún sitio no? Me costó un poco, pero logré confirmar el hotel donde se hospedaba, además muy céntrico, nada de algo apartado a las afueras o en alguna urbanización cerrada a cal y canto, no, pleno centro de Valencia. Bien.

Ahí empezó mi plan, cogí el coche, una vieja camiseta de Bulls con el 23 y un rotulador permanente en busca de la firma casi imposible. Llegué después de comer y la plaza donde esta el hotel estaba semi desierta, pero había un cierto ambiente de que ‘ahí hay alguien’ o al menos ahí dormía.

Empezó a pasar el tiempo y al cabo de los pocos minutos vi una pareja con un balón de baloncesto. Me acerqué a ellos para preguntar, y sí, iban a lo mismo que yo, la caza y captura de Jordan. Esta pareja venían de Albacete, habían venido a Valencia a ver no se que movida de un pueblo bastante interior y al oír lo de Jordan, no dudaron en ampliar el viaje y llegar a la capital. Lo suyo tenía aún más mérito, ya que habían ido a un centro comercial que tiene un logo verde en forma de triángulo a comprar el balón y el rotulador para así que les pudiera firmar. Eramos 4 locos a primera hora de la tarde, haciendo guardia en un hotel, esperando a que bajara, apareciera o cualquier otra cosa, sólo para conseguir la camiseta y el balón firmado.

Las horas empezaban a pasar y allí no salía nadie. El ánimo bajaba y la locura de venir a hacer guardia al hotel cada vez parecía que iba a convertirse en un fracaso más que en otra cosa, pero no desistíamos. Llegó uno de los momentos claves. Uno de los empleados del hotel nos dijo que sí, dormía allí, pero que ahora mismo no estaba en el hotel, aunque tenía previsto cenar allí… Las fuerzas volvieron y ahora sólo había que ver cuando llegaría y como lo haría.

Al cabo del rato, un par de personas más empezaron a llegar, y luego alguno que otro más, en total no más de 10 locos por el baloncesto o por Jordan o simplemente por conseguir algo de uno de los personajes mundiales más míticos que jamás probablemente hayan existido.

La noche empezaba a caer, ya eran varias las horas que llevábamos allí esperando, comentando cosas de basket, anécdotas y cosas sobre Jordan y cada vez con la sensación de: seguro que entra por otra puerta, a saber si realmente viene a cenar, hasta que hora vamos a estar aquí…

Y en eso que por una de las calles aparece una furgoneta negra, con los cristales tintados. Era él.

Aparcó en la puerta del hotel y acto seguido unos 4 gorilas tamaño Godzilla hacían un pequeño pasillo para que pasara, vuelvo a repetir, éramos 10 personas, no más. Michael Jordan estaba dentro, lo podía ver con un puro en la boca riendo con su inseparable Charles Oakley, nosotros nos acercamos a los gorilas, que una vez puestos hicieron un gesto y él bajó.

Pasó olímpicamente de nosotros, repito, 10 personas, no más que apenas estábamos allí haciendo nada, sólo esperando un gesto o un guiño para conseguir nuestros tesoros, pero no, pasó a nuestro lado, y se metió rápidamente en el hotel, sin saludar, ni hacer ningún pequeño ademán de acercarse a nosotros.

Jordan entró en su hotel con sus gorilas, su puro y Oakley y nosotros nos quedamos fuera, sin nada, sin haber conseguido firma alguna y maldiciendo que el amigo Mike no se hubiera parado 5 min a contentarnos, ya que repito, éramos pocos y le hubiera costado nada dejarnos contentos de por vida.

Entenderme que desde ese momento Jordan bajó varios pedestales y escalones para mi. Sí, puede haber sido el mejor, pero estos pequeños detalles hacen o deshacen mitos.

Repasando los pies

Como muchos de vosotros ya sabeís y si no aquí estamos para decirlo, desde hace ya casi 1 año creamos El Calzador, un blog totalmente dedicado al mundo de las zapatillas.

Durante este primer año de vida de El Calzador, hemos repasado muchas cosas, pero sobre todo han pasado por El Laboratorio las mejores zapatillas del mercado en cuanto a baloncesto.

Así que, pocas cosas mejores ahora en verano, donde hay poca información de NBA que repasar lo que han sido las mejores zapatillas vista en la NBA, pero además analizadas al dedillo? Verdad que pocas cosas?.

Pues aquí tienes las reviews que hemos ido creando desde El Laboratorio de El Calzador:

Jordan XX9

Jordan XX9

 

Nike Kobe X

Nike Kobe X

 

Nike KD7

Nike KD7

 

AND1 XCelerate MID

AND1 XCelerate MID

 

Nike Kyrie 1

Nike Kyrie 1

 

adidas Wall 1

adidas Wall 1

 

adidas DRose 5

adidas DRose 5

 

Nike Lebron 12

Nike Lebron 12

Llegan las nuevas Jordan XX9

Jordan XX9

Este jueves en un acto celebrado en Nueva York, se han presentado las nuevas Jordan XX9, de la mano del propio Michael Jordan y Tinker Hatfield, ya tenemos ante nosotros la nueva versión de lo que es sin duda alguna las zapatillas por antonomasia en el mundo del baloncesto, las nuevas Jordan.

Como siempre, estas Jordan XX9 traen lo último de lo último, con una nueva versión de su Flight Plate en la suela y con una composición de lo que han querido llamar lana de rendimiento, una especie de hilo que hace que la zapatilla sea extremadamente ligera, acomodándose de forma tremenda al pie…y dando una libertad casi absoluto para colores y diseños.

Las nuevas Jordan XX9 estarán disponibles el próximo mes de septiembre, de cara al inicio de la nueva temporada NBA, pero parece ser que Russell Westbrook será el primero en calzarlas en los próximos PO de la NBA que empiezan este fin de semana.

Pinta más que bien las nuevas Jordan…

El RPG de Barkley

Año 2041, una masacre en el mundo hace que la gran mayoría de los jugadores de baloncesto hayan desaparecido de la Tierra, se llamó el Mate Del Caos, un mate que fue tan potente que provocó semejante apocalípsis, sólo quedaron unos cuantos vivos entre ellos Charles Barkley.

Así reza el inicio del RPG llamado (ojo al nombre…) Barkley, Shut Up & Jam: Gaiden, Chapter 1 of the Hoopz Barkley SaGa donde manejaremos al bueno de Charles Barkley para devolver al mundo, ya en el año 2053 el baloncesto.

En el juego también aparece gente como Carter, Jordan o Rodman. El juego carece de cualquier licencia ni nada por el estilo, ha sido realizado por el estudio indie Tales Of Game y ahora mismo mediante Kickstarter, está buscando financiación para lo que será la segunda parte, que se llamará The Magical Realms of Tír na nÓg: Escape from Necron 7 – Revenge of Cuchulainn: The Official Game of the Movie – Chapter 2 of the Hoopz Barkley SaGa (tremendo!).

La primera parte de este RPG lo podeís descargar de forma gratuita desde la web de Tales Of Game.

1992, la Pop-Up Store de Nike en Barcelona

Pero en este espacio no sólo se vuelve al pasado, sino que también se viaja al futuro. Podrás conocer toda la gama actual de zapatillas, como por ejemplo las nuevas Nike Hyperdunk. Estas destacan sobre todo por lo ligeras y cómodas que son, con una sujeción extrema unida a una amortiguación elástica llamada Lunarlon.

Volviendo al pasado, nos encontramos con una reliquia más que emblemática, la antorcha olímpica de Barcelona’92, y junto a ella las zapatillas que llevó Michael Johnson y que le dieron el oro en aquellas olimpiadas.

El número 92 brilla fuerte y nos hace recordar donde estamos. Se pueden ver relucir las autenticas Air Jordan VII autografiadas por el mismísimo Airness, o las Air Force 180 con la rúbrica de Charles Barkley. También diferentes modelos que usaron David Robinson y John Stockton. Todo un repaso por aquella década en la que las zapatillas comenzaban a destacar y donde éste mercado daba un giro de ciento ochenta grados.

Al levantar la vista nos encontramos rodeados de las viejas glorias. Volvemos a ver a el Dream Team en plena acción, nos situamos en lo más alto del podio y recibimos el oro.

Volvemos al futuro y estamos de vuelta. Nos encontramos ya con la reedición de las camisetas olímpicas del 92. Jordan, Pippen, Barkley… . Por supuesto, las actuales de otras selecciones como la de China o de la Alemania de Nowitzki. Rememorando estos 20 años, no podía faltar la nueva colección retro de Nike. Las Air Force 1 Hi y las Air Force Low, con un perfil más bajo.

Salimos de la tienda reviviendo el pasado. Parece que hayamos puesto nuestra máquina del tiempo rumbo a aquel verano del 92, haciéndonos volver a donde muchos tuvimos la suerte de ver al mejor equipo de baloncesto de todos los tiempos. El Dream Team.

La tienda la tendremos abierta en la calle Duc de la Victoria, 8 en Barcelona hasta el 25 de agosto, si estás por Barcelona, es algo que no te puedes perder…

Agradecemos a la gente de Nike por dejarnos hacer todas las fotos y más y a Sergio Bruno que ha sido nuestro reportero más dicharachero en esta ocasión.

Las zapatillas del Dream Team

Este verano se cumplen 20 años del Dream Team y para ello vamos a ver que calzaban los 11 integrantes de ese mítico equipo que será irrepetible y que maravilló al mundo en los JJOO de Barcelona 92.

Christian Laettner – Nike Air Flight Huarache
Zapatillas reeditadas recientemente, y que Rondo se puso en las finales del Este contra Heat. Tremendas, brutales y con la tecnología Huarache que fue toda una revolución en los inicios de los 90.

David Robinson – Nike Air Ballistic Force High
Zapatillas altotas como las que siempre había usado el Almirante y con una tira de velcro encima de los cordones, también una de las tendencias de la época.

Patrick Ewing – Ewing Eclipse High
La marca Ewing estaba en pleno apogeo y nada mejor que su dueño/sello para descubrir un modelo mítico. Parece que la marca Ewing va a volver a reeditar algún que otro modelo…

Larry Bird – Converse Bird USA
Converse era una de las marcas más míticas por aquella época y Bird era uno de sus jugadores franquicias, el cual estrenó modelo para estos JJOO.

Scottie Pippen – Nike Air Flight Lite II
Las Air Flight son otras de las míticas zapatillas que se pudieron ver en los JJOO. Pippen no dudo en ponerselas como también hacía en aquella época en la NBA.

Michael Jordan – Air Jordan VII Olympic
No podían faltar las Jordan VII con los colores de USA… míticas, poco más que añadir. Jordan las va a reeditar también este verano…

Clyde Drexler – Avia
Seguramente las grandes desconocidas, pero sí, Drexler llevaba unas Avia totalmente desconocidas, blancas y sencillas… como el propio Drexler.

Karl Malone – LA Gear Turbo Tech Catapult
Otra marca mítica de la época LA Gear tenía en Malone a una de sus imágenes, las Turbo Tech fueron un boom por tierras yankis en estos inicios de década, rumores apuntan también a su reedición.

John Stockton – Nike Air Ballistic Force High
Raro ver a un base con zapatillas tan altas como estas, pero a Stockton le molaba el mismo rollo que a Robinson: Tobillos protegidos.

Chris Mullin – Nike Air Flight Lite II
Las mismas que Pippen para un jugador que casi hacía lo mismo que Scottie, posiciones parecidas, mismas zapatillas.

Charles Barkley – Nike Air Force 180 “Olympic”
Tal vez después de las Jordan VII, las Air Force 180 eran las zapatillas de la época y Barkley las lució por todo lo grande en estos JJOO. Nike va a reeditarlas este verano.

Magic Johnson – Converse Magic USA
Al igual que Bird, Magic era la imagen de Converse y la marca de la estrella le hizo su modelo para estos JJOO.

La hipérbole por la hipérbole

44 puntos (en solo 29 posesiones), 8 rebotes y 10 asistencias, 3 robos y 3 pérdidas en 53 minutos de partido jugando sin descanso. Impresionante partido de Rajon Rondo. Una obra maestra. Muy probablemente el mejor que hemos visto y vamos a ver por un jugador estos Playoffs.

Pero que la hipérbole pare aquí por favor.

Twitter ebullía al día siguiente entre proclamas que venían de diferentes puntos a nombrarle el mejor base de la NBA o a refirmar el sapo que había soltado Magic Johnson que dijo que había sido la mejor actuación en Playoffs de un guard, es decir, de un base/escolta. Forofos Célticos, gente que cree que la Historia empezó en la última quincena o los boxscoristas más cerriles. Había de todo y el mensaje es el mismo.

Y nosotros, que no tenemos una manía ni una inquina especial a Rondo, y al que valoramos su partido del otro día con gran cariño, no podemos con según qué aseveraciones.

Ya para empezar, dudamos (y lo ponemos con negrita porque a diferencia de lo que leemos y nos molesta, no somos de verdades absolutas ni de dogmas de fe, al contrario, nos encanta dudar, y dudar mucho) si es el mejor partido en Playoffs de este año o lo es el de 40 puntos (34 posesiones), 18 rebotes, 9 asistencias, 2 tapones, 2 robos y 5 pérdidas de LeBron en el 4º ante Indiana. Eligiríamos como mejor el de Rajon por la eficiencia tirando y las menores pérdidas, no por el hecho que Rondo no descansara, uno de los factores sobrevalorados para analizar su épico partido: es muy reseñable el esfuerzo, pero un arma de doble filo: más tiempo en pista, a la vez que más descanso, trae más oportunidades para producir. Es más, sin el extra dela prórroga, Rondo se va con 32 puntos, y seguramente no tenemos que oír a Magic exagerando.

Porque por muy espectacular que fuera el partido de Rondo, tal vez el mejor (y lo mejor de todo, nunca lo sabremos) me parece una falta de respeto para actuaciones históricas como la de Jordan ante los Celtics en el ’86 (en la que también jugó 53 minutos, aunque con 5 de descanso, ya que hubo 2 prórrogas) con un 63/5/6 o una ante Miami en el ’92 que acabó con un 56/5/5/4/2 y solo 2 pérdidas o el mismísimo Flu Game, que valió un título con los mismos puntos que posibles grados de fiebre: 38. O el mítico Sleepy Floyd Game en el que los todopoderosos Lakers del 87 perdían el único partido que se dejaron atrás en el Oeste tras 51 puntos en 32 posesiones y 10 asistencias con solo 2 pérdidas del Warrior. O el de 43 puntos, 8 asistencias, 6 robos con un esguince de tobillo de Isiah Thomas en las finales del 89. Le perdonaremos porque es posible que no viera el 5º partido de las Finales del 62, en el que Baylor metió 61 puntos y cogió 22 rebotes en el Garden, pero del resto de hazañas (incluidas todas las suyas, aunque en su más destacable partido en Playoffs, el 42/15/7 en las finales de 1980 vino jugando como pívot), él estaba, en algunas incluso, presente en esa misma cancha.

Creo que es muy difícil negar que el impacto de todos estos partidos en la Historia y el recuerdo de los Playoffs perdurará mucho más que la gema de Rondo el otro día, que en perspectiva histórica quedará más cerca de actuaciones como la de Vince Carter en los Playoffs de 2001: 50(34 posesiones)/6/7 con 4 tapones, perdiéndola una vez, o el 41/6/7/3 en tan solo 20 tiros, y con una sola pérdida de Terry Porter en las finales de Conferencia del 1992. El tiempo dirá. Y nos hemos limitado solo a partidos de bases/escoltas.

La otra proclamación dudosa para nosotros es el nombramiento de Rajon Rondo como mejor base de la NBA. Podríamos pasar por ese aro, colocando la coletilla “cuando tiene el día”, “cuando le apetece” o “si nos olvidamos y guardamos bajo llave las cintas de sus partidos malos”. Si no, pues lo siento, pero para nosotros, no. Ni de lejos.

En primer lugar, porque nos cuesta pensar que si Rondo es, de verdad, el mejor base de la Liga, los Celtics hayan ocupado esta temporada el puesto 25 de 30 en eficiencia ofensiva. Solo Wizards, Pistons, Raptors, Hornets y Bobcats son menos efectivos en ataque que Boston. Y eso teniendo en cuenta que a diferencia de estos equipos, y de algunos que están algo más arriba, y aunque el Big 3 ya no es lo que era, Rondo está siempre rodeado en pista por gente capaz de anotar el balón, incluída la quinta pieza del quinteto Brandon Bass. Los 4 jugadores que más tiempo le rodean en pista saben anotar, y tienen rango. Tiene el lujo que no solo uno, sus dos jugadores interiores, son aptos desde media distancia, y podría ejecutar pick-and-pops y pick-and-rolls con ellos indistintamente, cosa que otros bases no pueden hacer.

Rondo esta temporada no ha llegado a anotar el 60% de sus tiros libres este año, ni el 24% de sus triples. A pesar de la sorprendente y alucinante facilidad que tiene para plantarse bajo la canasta, incluso cuando le flotan descaradamente, su finalización es desastrosa por lo que le cuesta finalizar las jugadas: rehuye el contacto para evitar tener que ir a la línea, y muchas veces renuncia a la canasta por un pase fácil para engordar la cuenta de las asistencias, lo que en muchos casos ha supuesto un fallo.

A Rondo le cuesta anotar, y eso coagula el ataque de Boston. Los Celtics se han atascado muchos partidos y muchos cuartos durante esta temporada, durante estos Playoffs. El sexto partido ante los 76ers. El primero de esta misma serie ante Miami. Y en esos momentos en los que el equipo no sabe qué hacer, en que llegar a los 80 puntos supone una tarea hercúlea, en que pese a no tener en muchos instantes ni un solo jugador sumando cero al ataque, no son capaces de ver aro, nadie ha podido pensar que ese equipo estaba dirigido por el mejor base. Que un partido no cambie nada.

A la fascinación por Rondo, ayuda el deslumbramiento del triple doble, al que le ayuda el hecho de que rebotea muy bien, especialmente en defensa, y gracias a eso, en nuestra opinión se sobrevalora su aportación. Muchísimos aficionados, ocasionales o permanentes, se dejan llevar por ese triple doble a punto de suceder, cuando hay que cogerlo con unas pinzas tamaño XXL. ¿Por qué?

Primero porque las estadísticas, cuando se empiezan a poner cortes arbitrarios, como es en este caso en las decenas, pasan muchas veces de ser estadísticas a ser efemérides. Un partido de 25 puntos, 13 asistencias y 8 rebotes no es un triple doble, un 14/11/10 si lo es, y a ver con cual os quedabais. Muchísimos grandes partidos no pasan ese corte, pero los que lo hacen dan un lustre tremendo.

Y segundo, porque hay una categoria en la que el trabajo del base es muy poco importante. Los rebotes. Especialmente el defensivo. Si un base no coge el rebote, en muchos casos, otro jugador del equipo lo puede coger. Y eso por no hablar de los equipos en los que los bases están directamente apartados de este trabajo, por lo que están en desventaja perpetua con Rondo en esta categoría. El día que Rondo coge sus 10 rebotes, 6 ó 7 más que el base medio normalmente, está beneficiando a su equipo dándole 2, 3 ó en el mejor de los casos 4 posesiones más. Eso puede llegar, como mucho, a compensar el miedo en la bombilla, el tiro tembloroso, el TS% bajo par con hándicap. Que Rondo cargue tan bien el rebote es un extra, que se ha de apreciar, pero que tiene un impacto en su prestigio a través del triple doble mucho mayor que el que tiene en su equipo. La gente en una boxscore mira 3 casillas, no se pone a contar los tiros fallados.

Si nos ponemos efeméricos y cambiamos el 10-10-10 por un 20-10, en el que los rebotes quedaran fuera, Rondo quedaría sexto este año, con 5 partidos de ese tipo, por detrás de Nash, Rose (en 39 partidos), Williams, Parker y el líder absoluto, Chris Paul, que hizo 12 de estos.

Rondo es un magnífico jugador, que puede seguir progresando y mejorando en su tiro, y tal vez en algún momento logre ser el mejor base de la NBA, con consistencia, y dar partidos que vayan directos a la Historia de los Playoffs. También nos parece el mejor base en defensa, y mostramos nuestra disconformidad en Twitter de que eligieran a Chris Paul en el All-NBA 1st Team Defense por delante de él. Podemos estar equivocados, o incluso muy equivocados, pero lo hacemos sin tirrias y sin rencores personales. Vemos lo que vemos, y los números que hay detrás, y lo justo que va el ataque de los Celtics, y lo sentimos, pero no. Rondo, ahora mismo, no puede ser el mejor base del mundo.