Avance de temporada 2013-2014: New York Knicks

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Cuando un equipo decepciona en Playoffs y luego no se refuerza con nadie ilusionante, tendemos a descartarlo el año siguiente y ver su candidatura como menor, entre otros que sí cumplieron y lucen pujantes, o aquellos que han añadido savia nueva. Tras leer artículos, predicciones, tuits y demás parafernalia, los Knicks despiertan poco entusiasmo y es frecuente verlos situados en la quinta posición del Este, con 5-10 victorias menos que el año anterior.

Es verdad que el Este parece más fuerte este año, pero esta línea de razonamiento ha fallado en los últimos años con equipos como Dallas, San Antonio o Boston. Para descartar a un equipo que el año pasado ha estado muy bien y al que regresan casi todos los jugadores importantes, es mejor tener una buenísima razón. Y con New York, ¿la habrá? Kidd, Novak y Copeland fuera, Bargnani, World Peace y Udrih dentro, y sobre el papel, los Knicks no pueden lucir mal.

  • Radiografía de los Knicks

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Bipolaridad

Los Knicks fueron un equipo de dos caras y llevadas tan al extremo que a veces parece difícil que estemos hablando de la misma franquicia. Fueron el equipo que más posesiones acabaron con un aclarado y el segundo que menos asistencias dio. Por el otro lado, son el tercer equipo con más tiros tras pase y el que menos balones pierde. Entre unas cosas y otras, lideraron también la Liga en triples intentados en general y frontales. Individualidad a tope y juego en equipo a la vez.

Conociendo las personalidades de los jugadores importantes (Melo, JR o Felton por un lado, Kidd, Prigioni o Chandler por el otro), es más sencillo entender que exista semejante bicefalia. Lo que es fascinante es que hayan podido coexistir y llevar al grupo a ser el tercer mejor ataque de la Liga la temporada pasada, y el segundo equipo en el Este, por encima de, por ejemplo, Indiana.

Este año vuelve el equipo casi intacto, ya que de los ocho jugadores con 1.000 minutos (vamos a incluir a Shumpert que se nos quedaba fuera con 996), regresan 6, perdiendo sólo a Novak, un tirador acongojante que abre la pista pero no tiene ningún peso específico en cómo juega el equipo y a Jason Kidd, que enseñó sus 39 años claramente y fue el peor jugador NBA en Playoffs, pero… ¿y si fuera el bloque clave que mantenía en pie el Jenga?

Ese es el único miedo que me da esta plantilla. Cambiar a Kidd por Beno Udrih es una mejora en lo deportivo, pero con la salida de Jason se desequilibran el Yin y el Yang, sale el liderazgo del vestuario por la puerta, y entra la nueva encarnación de Ron Artest por la ventana. La identidad de este equipo era que tenía dos, y ahora, Venom se estará comiendo a Spiderman.

Buen caso de estudio va a ser este equipo en cómo afecta el liderazgo a un grupo de élite.

  • La plenitud de Melo

Ha costado lo suyo, pero las abalanzas a Carmelo Anthony ya han llegado a un nivel casi unánime, y es reconocido como una estrella legítima en sus mejores años. El mayor anotador el curso pasado, está un peldaño por debajo en eficiencia ante monstruos como LeBron o Durant, pero su 56% en tiro verdadero con un porcentaje de utilización tan descomunal como fue su 35%, sólo lo han mejorado King, Gervin, Jordan, T-Mac y Wade. Cuando tuvieron una carga de trabajo en ese rango, por ejemplo, KobeIverson, o Wilkins, su eficiencia fue inferior a la de Melo.

Por fin jugó de ala-pívot (un 72% del tiempo), e incluso de pívot, en los quintetos ultra-pequeños de New York, y su producción cuando jugó de 4 fue mejor, en lo personal, y en lo colectivo, ya que el equipo también era superior en 2 puntos por 100 posesiones con Anthony de ala-pívot que con él de alero. No es que su juego cambie mucho en función de la posición, ya que sigue utilizando la línea de 3, la media distancia y el juego de espaldas con una frecuencia parecida. Postea más, eso sí, (y frente a oponentes más grandes que en el pasado), aunque ha conseguido un mayor porcentaje de sus puntos desde el triple, y menos desde la pintura y de tiros libres que en el año anterior. Teniendo en cuenta que puede ser puesto en ambas posiciones del pick’n’rollCarmelo Anthony es para mí el mejor jugador en esta jugada en la Liga ahora mismo como anotador (LeBron le ganaría si incluimos pases a los compañeros, Harden si sólo tenemos en cuenta al bloqueado) y este año volvió a recuperar el acierto en las suspensiones que había perdido en su complicado año anterior.

La gracia de colocar a Anthony de 4 no está en que le convierta en mejor jugador o le acerque a la canasta: lo que cambia es el equipo. Permite a New York poner un tirador más en la pista, ensanchar el campo, y freír al rival desde el perímetro: con Melo de alero, jamás habrían superado el récord de triples en una temporada. Pierden un poco en defensa, pero el balance es extremadamente positivo. Este año, con las llegadas de World Peace y Bargnani, dos jugadores que pueden tirar de tres y defender cuatros (el italiano, molestar, más bien), es muy posible que juegue más en su posición original, por decir algo. Porque lo que importa no es tanto quién coge a quién y cómo clasificarle, sino tener cuatro triplistas (por lo menos) en cancha en todo momento.

Aunque esté en el momento más dulce de su carrera, Melo no tiene otra opción que seguir tirando de los Knicks. Porque si a este equipo le superan los Bulls, Pacers y Nets en el Este, volverá el rún-rún. Los odiadores profesionales están calladitos, pero todavía no han entregado las armas.

  • Otra vez muy profundos

Los Knicks vuelven a tener una rotación larguísima, algo que necesitan por la veteranía de alguna de sus piezas, el estado de salud de otras (qué pena, Amar’e), y la falta de defensa aquí y allá. Lo malo es cuando todo el mundo está listo, y tienes 11-12 hombres que merecen minutos. Woodson, un entrenador de esos que dicen de jugadores, supo navegar muy bien en la situación el año pasado, y hemos de confiar en él de nuevo para esta.

Pocos equipos cambiaron tantísimo como los Knicks, y viendo el reparto de minutos se observan muchas cosas curiosas. Por ejemplo, nadie jugó los 82 partidos, y su jugador con más minutos, no fue titular en ningún encuentro, mientras que un total de 15 hombres salieron de inicio alguna vez. New York fue un Mr.Potato (no sé cómo se nos ha podido ocurrir está comparación con un equipo entrenado por Woodson), que cada día tenía alguna pieza diferente al anterior, pero que siempre lució presentable.

De todos modos, esa profundidad, parece algo descompensada a priori. La situación del perímetro va a ser un polvorín, con 6 hombres, para en principio 2 puestos (y algo de propina cuando los Knicks pongan al equipo super pequeño): Felton, Shumpert, Smith, Prigioni, Udrih y su elección de primera ronda del Draft, Tim Hardaway Jr. (fíjate si el destino es juguetón, que el hijo de Mr.Crossover tuvo que acabar en New York). Es un grupo más o menos joven (sólo Prigioni, que está fresco tras años en Europa se sale del rango de edad típico), y Shumpert ya debería estar al 100% tras su terrible lesión, así que cuando se junten todos, alguien no va a estar contento con la situación. Pero las lesiones ocurren, y por lo pronto, JR no estará presumiblemente al inicio de temporada (y por lo pronto se tiene que perder 5 partidos de sanción a mayores), por culpa de esa misteriosa lesión que no conocimos hasta después de firmar su contrato. En los próximos días tendremos alguna noticia más de cuándo estará disponible, pero así es como se solucionan los atascos en una rotación.

El frontcourt sí que es algo más frágil. Woodson ha declarado que no tendrá un quinteto fijo ni mucho menos, pero es posible imaginar a World Peace, Anthony y Chandler de inicio con Stoudemire (limitado a unos 20 minutos por partido, y eso cuando esté), Bargnani y Martin desde el banquillo. Al inicio de la temporada Kenyon cumple 36, Metta 34, y Amar’e unos 31 que parecen 40. Aquí sí que será muy difícil verlos a todos a la vez, e incluso es posible que tengan que tirar de los Cole Aldrich o Jeremy Tyler cuando se agolpen los veteranos en la enfermería. Pero de entrada es un grupo con bastantes opciones, anotación en todo momento, banquillo incluido, y con algo más de tamaño que el grupo del año pasado.

Mike, tu turno, que hay trabajo…

  • Los grandes manzanos

Todo el mundo ama a Raymond, y él a quien quiere es a New York. Felton ya ha decidido que sólo juega bien y se pone en forma allí. También, de todos los modelos que tenía para elegir, y todo lo que podía haber sido, quizá por afinidad entre Tar Heels, se quedó con Kenny Smith. Pero él sin anillos, de momento. A esta edad fue más o menos cuando los ganó The Jet, pero el Jordan de esta época no se ha retirado, ni parece que estos Knicks estén en la posición de capitalizar algo así como aquellos Rockets. A JR le mola el rollo aún más, disfruta de cada restaurante y cada club llegando todo feliz en su Gurkha F5. No tendría tanta gracia pasear por Milwaukee como si fuera Ahmadineyad.

Lo mejor que les podía pasar era acabar en un equipo en el que les dieran luz verde, que no tuviera miedo de aprovechar su inconsciencia. Al fin y al cabo, cuando les firmas un contrato, sabes lo que te van a dar, y el siguiente paso debería ser el pensar cómo les vas a aprovechar, no preparar la lista de cosas que les mandarán de vuelta al banquillo en cuanto las hagan. No puedes cambiar a Felton, menos a JR Smith, disfrútalos, a su juego y su carisma, o abandona.

Lo cierto es que aunque JR Smith sea el más popular, también por todas sus andanzas fuera del Garden, reconozco que casi me hace más gracia Felton. Seguramente tiene peor selección que Melo y JR aún, y eso que entiende mejor que ninguno de ellos el concepto de eficiencia: prácticamente sólo lanza de tres, o cerquita del aro, con la ocasional suspensión a los lados de la línea de tiro libre, cuando recoge el bote tras bloqueo directo. Tiene prácticamente la distribución de tiro alabada en Harden, pero en su caso es un rollo tróspido, con un porcentaje de tiro verdadero 10 puntazos por debajo del de barbita, e inferior a la media.

Los dos tiraron mucho, y metieron por debajo de lo esperado. Cinco como ellos, y el equipo está fuera de Playoffs. Pero la amenaza que suponen para el equipo rival obliga a estirar las defensas como ningún otro equipo hace en la Liga (LeBron en Miami, o Parker en San Antonio, más bien las encogen), y el resto de jugadores se aprovechan de la expansión.

Son un magnífico ejemplo de estos Knicks, en los que la temeridad acaba teniendo, de algún modo, recompensa.

  •  La defensa, hacia abajo

Tras ser el Mejor Jugador Defensivo en el año 2012, Tyson Chandler se perdió 16 partidos y jugó con molestias muchos otros, y la defensa de los Knicks cayó de la 5ª posición a la 16ª, pese a que no perdieron ningún defensor interior (menos minutos de Stoudemire, en lo que no es precisamente su mejor cualidad).

Los Knicks en defensa fueron la imagen en el espejo de su ataque, si este estuviera además dado la vuelta. Les atacaron mucho (y de manera muy efectiva) mediante aclarados, lo que despierta la pregunta sobre si fueron los Knicks los que contagiaban a los rivales o viceversa, y recibieron una gran cantidad de triples frontales. Cambiaban mucho en los bloqueos y lanzaban a menudo dos-contra-uno, pero una cierta falta de comunicación, y esquemas más sofisticados de lo habitual (rotaciones en un orden diferente al estándar) convertían la propuesta de Woodson en un doble o nada que a menudo acababa con un tiro rival solitario.

También es inevitable sacrificar la defensa al sacar un equipo más pequeño, y estos Knicks lo hicieron a varios niveles: utilizando dos bases una gran cantidad del tiempo, y colocando a Melo de ala-pívot, o incluso de 5. Este año, alguno de los refuerzos ayudarán a la tarea (World Peace todavía tiene impacto, Udrih puede defender escoltas si JR se pierde más tiempo del esperado y siguen utilizando dos bases, esperamos a un Shumpert sano), pero la mejora tendrá que venir con un nuevo cambio en las reglas y la vuelta al nivel de Chandler, una pieza clave en este equipo.

Tras Melo, quizá la que más.

  • Shumpert Alert

Shumpert se perfila como más que posible titular y jugador destinado a recibir muchos minutos en el perímetro de los Knicks este año, pero es fácil utilizar las estadísticas grupales sin contexto para reducir su aparente valor.

Con él en pista, los Knicks eran 0.3 puntos mejores que su rival, y sin él, 6.7, una diferencia de 6.4  en su contra, que es la mayor del equipo. El +/- ajustado y normalizado también lo compara muy desfavorablemente con el resto del perímetro neoyorquino. Cuando juegan con los mismos 4 compañeros, el equipo es 11 puntos por 100 posesiones mejor si está JR Smith, 13 si estaba Jason Kidd o 14 con Ronnie Brewer, las comparaciones con más de 1000 jugadas en común.

Sacar números de quintetos tiene mucho menos poder significativo, por el constante jugueteo de Woodson: ningún grupo en New York contabiliza más de 269 minutos en pista por lo que estamos haciendo comparaciones en base a una muestra muy pequeña, pero los tres más repetidos incluyen a Felton, Kidd, Melo y Chandler, junto a un escolta, y es el quinteto de Shumpert, con un -6.5, el peor valorado (el excelente +26.9 con JR Smith es surrealista, y demuestra cómo estas muestras se van de madre a veces).

Los números de equipo cuentan la historia de que los Knicks eran peores en ataque cuando él estaba en pista, y por tanto, en general. En defensa, reconocen su valor, pero algo no cuadra en el otro lado del campo con él.

Y aquí es cuando tiene que intervenir el contexto y la situación: tras salir de una rotura de los ligamentos de la rodilla, Iman Shumpert tuvo el segundo peor porcentaje cerca del aro, un paupérrimo (43.8%), justo debajo de otro hombre con idéntica lesión, Ricky Rubio. El acierto fue de menos a más, alcanzado niveles más parecidos a lo que vimos en su año de novato a finales de abril y en Playoffs, pero en conjunto, la falta de explosividad según se recuperaba de la lesión le convirtió en un lastre en ataque, y en un jugador fallón en las penetraciones, algo que con buena salud, no se volverá a repetir.

Es más, su segundo año en ataque fue muy positivo, ya que el cartel de incapaz como tirador que tenía colgado, se cayó de golpe. Metió el 40.2% de los triples (y un 42.9% en Playoffs), y si mantiene un porcentaje por encima del 38%, se convertirá en un legítimo jugador 3D, de esos que justifican su tiempo en pista con defensa y el tiro justo y necesario. Además, puede atacar el aro en línea recta (de nuevo, queremos creer que lo del año pasado es un problema puntual por la lesión), algo que otros jugadores 3D, más limitados atléticamente no pueden hacer, añadiendo una dimensión más a sus posibilidades como secundario.

Shumpert sigue intentando ser un playmaker incluso, y se presentó a la Summer League a probar de base, pero esto ya es tensar la cuerda. Es magnífico que intente mejorar todo lo posible, y lo que añada a su repertorio a mayores nunca será malo, pero los Knicks actuales necesitan más que consolide las mejoras en tiro la pasada temporada, antes que el desarrollo de un juego tras bote o en la media distancia, de lo que ya van sobrados.

  • Esperanza con Bargnani

Los Knicks estuvieron agresivos, pese a que su situación respecto al tope salarial les daba muy pocas opciones de mejora, y se trajeron de Toronto a Andrea Bargnani, el pívot que no defiende ni rebotea, y que está más a gusto cuanto más lejos se encuentre de la canasta. En primer lugar, no olvidéis esa regla no escrita de no convertir en proscrito a un jugador hasta que no lleve un par de cambios de aires. Y en segundo, en el peor de los casos, Bargnani siempre puede sustituir a Steve Novak. Y aunque cobre el triple, que más os dará a vosotros, que no lo pagáis.

Bargnani cuesta a su equipo 2 puntos por 100 posesiones en defensa según el RAPM, y es el segundo jugador de la Liga de más de 2.08 que menos rebotes coge. Sólo un 7.6% de tiros fallados mientras él está en pista caen en sus manos, lo que da que pensar si todos ellos no llegan ahí de casualidad. Pero el primero en la lista es precisamente Novak, que sólo acorrala el 5.4%, y en defensa costó 3 puntos por 100 jugadas a los Knicks.

Steve es mejor tirador (43.4% a lo largo de su carrera frente al 36.1% de Bargnani, tirando casi el doble por minuto), pero sólo sabe hacer eso, mientras que el italiano puede ponerla en el suelo ante una defensa a la desesperada y dejar al defensor volar mientras pasa por su lado, por lo que los defensores le tiene que respetarle lo mismo, o incluso más. Si no consiguen nada mejor de él, puede cumplir en el papel de ensanchador de campo que le ha dado 20 minutos por partido a Novak en New York.

¿Pero si por cualquier motivo vuelve el jugador de hace un par de años, el de antes de las lesiones, y ayuda a Stoudemire para que entre los dos le proporcionen a los Knicks un anotador interior desde el banquillo? ¿O si con él los Knicks pueden hacer más grande el quinteto titular, devolver a Melo al puesto de 3, y hacerlo sin perder una gota de tiro? Total, a los Knicks sólo les ha costado dinero.

  • Unas palabras para Priggie Smalls

Dudábamos mucho el año pasado que un Pablo Prigioni, al que la gente no veía marcando diferencias en la ACB, pudiera ser relevante a estas alturas en la NBA, pero el pase extra, que hacía contagioso y extensible al equipo, casi un 40% desde el triple e incontables (es un decir) robos de cartera en los saques en línea de fondo del equipo rival, le convirtieron en un favorito para los fans del Madison, que no se cortaron en corear su nombre a final de temporada.

Este año ha decidido continuar su aventura, y los Knicks saben que tienen en él un reserva de garantías para el puesto de base, aunque la llegada de Udrih puede recortar sus minutos. Pase lo que pase, su historia el año pasado fue bonita, y parecía ser la nueva versión del cuento de la Cenicienta en New York, que ya vivimos no hace mucho con Jeremy Lin. Este sí tendrá una segunda parte.

PO Desde El Sofá (XXV): Réquiem por un sueño

Si los Knicks, algún matiz aparte, hubieran jugado siempre como ayer, seguramente tendríamos un 7º partido, y ellos serían los favoritos.

Y si tuvieran ruedas serían una bicicleta, pero no es el caso, y lo único que son es otro equipo eliminado de estos Playoffs con un buen partido, al que se volvieron a presentar los únicos que lo han estado haciendo durante toda la serie.

Superlativo Carmelo Anthony, que cerró un partido magnífico, aunque se le hizo un poco largo, con el también excelente Paul George colgado a su espalda todo el rato. Sólo si se da el crédito que merece el defensor de Indiana, y se entienden las limitaciones que tenía alrededor en New York, se puede entender el grado de dificultad de lo que hizo anoche este jugador, que vuelve a ser la cabeza visible de otro fracaso, o al menos, decepción en Playoffs. Hay quien no tiene suerte.

Notables Shumpert y Prigioni, que supieron encontrar su sitio cuando eran defendidos por una ala-pívot en esos cruces cruzados que había elegido Indiana en defensa. Los Knicks, y no sé quién será el culpable, aunque lo sospecho, no han exprimido esta naranja casi nada, una pasada y gracias, y es una pena porque el zumo estaba delicioso. De hecho, los mejores y peores momentos de uno y otro en este partido iban relacionados con esta desigualdad.

Pero no la aprovecharon siempre tampoco: justo antes de los tres triples seguidos de Iman, los Knicks ejecutaron un par de jugadas partiendo de la formación “Cuernos”, que coloca a los dos exteriores en las esquinas, y los dos hombres altos en la línea de tiros libres. En este caso, para atraer a West hacia fuera, utilizaban a Shumpert como interior, poniendo pantallas en el poste alto. Evidentemente, esto funcionó horrible: era él el que parecía bloqueado, quedándose atrás, metido en una maraña. Menos mal que se rectificó.

En lo malo, Tyson Chandler, que claramente no estaba en condiciones para Playoffs, y otro año más no llega al 100% a las eliminatorias por el título. Jason Kidd, que ha metido los mismos puntos que usted, querido lector, con la diferencia de que él ha tenido 89 minutos para hacer algo. Y JR Smith, que ya no es lo que mete y lo que falla, que ya se sabe lo que hay. Es la indolencia y la pasividad en defensa. En el último cuarto vimos como su hombre cortaba con placidez a la canasta, le cogía el rebote ofensivo en un tiro libre, etc… y él mirando, como si fuera la retaguardia de Rihanna.

También hay que dar crédito a los Pacers, por supuesto, con Stephenson haciendo un partido de esos de bola de demolición humana que no le importaría haber firmado al mismísimo Westbrook. Puso en tanto apuro a Prigioni que seguramente le negó la producción de todo lo bueno que este hizo en ataque y se rió en la cara de JR Smith. Y la pareja GeorgeHibbert es siempre un espectáculo en defensa, y a veces, en ataque. Ayer fue uno de esos días que brillan en los dos lados.

Los Knicks se hincharon a faltas (46 a 18 en tiros libres), pero no hay que reclamar conspiración arbitral. Con un Chandler transparente, y un juego exterior indispuesto, cada uno por sus motivos, de parar la penetración, los Pacers buscaron sin descanso la zona de los Knicks, y repicaron en las segundas oportunidades con rebotes ofensivos. Hicieron un partido de manual, que ni siquiera la diferencia en el acierto desde el perímetro (43%-27%), decantó en su contra.

Ahora serán un hueso para Miami, en el año que parece triunfar la metalurgia en la NBA. Blue Collar, Gold Swagger.

El detalle: Es el primer partido de Playoffs desde, al menos, donde llega la base de datos de Basketball-Reference.com, 1986, en el que un equipo, que tira al menos 30 triples, y tiene 15 puntos porcentuales más de acierto desde el perímetro que su rival, acaba perdiendo. Hasta ahora esos partidos iban 9-0 a favor, incluido el 5º partido este año entre Houston y OKC.

Ajustando en Playoffs: cómo evitar a Hibbert

En el primer partido de la serie entre Indiana y New York, Roy Hibbert puso 5 tapones, alteró muchos más tiros, e hizo que todo el mundo se llevara las manos a la cabeza con su décimo puesto en la lista de defensores del año. Los Knicks no dejaban de estrellarse contra él y anotaron solamente el 44.2% de los intentos cerca del aro.

La estrategia defensiva de Indiana en los bloqueos directos con Hibbert en pista, suele ser tratar de negarlos. La idea es que el jugador no utilice la pantalla que colocan para él, pero a cambio se le concede un camino relativamente fácil hacia la canasta. En este caso, el defensor del hombre alto, que no ha salido, espera en las proximidades del aro, y será él, el que tenga que utilizar su capacidad de intimidación para defender la jugada. Así los Pacers llevan a los rivales a encontrarse con Roy.

En el siguiente ejemplo lo vemos. Tyson Chandler y JR Smith inician un bloqueo directo en el ala izquierda. Roy Hibbert se queda esperando un par de metros atrás, esperando que Smith llegue. La tarea para Lance Stephenson, por su parte, consiste en que JR no aproveche el bloqueo, y tenga que salir por la izquierda

Así Indiana consigue lo que quiere, obligar a NY a tener que anotar sobre Hibbert, una tarea bastante complicada.

¿Cómo podría New York atacar esto? Cortar por detrás de Hibbert no es fácil, ni los Knicks son un equipo que esté habituado a hacerlo (sólo en el 5.2% de sus posesiones, una de las marcas más bajas de la Liga). Suelen defender sin necesidad de muchas ayudas por lo que es difícil de encontrar tiradores en las esquinas. El único jugador de los Knicks que parece atraer a los defensores hacia el medio es Anthony, que cuanto ataca la zona lo hace con mentalidad anotadora. Mucha gente pide más agresividad para que los hombres altos de los Knicks fuercen el dos contra uno, pero esto no es nada fácil si el bloqueo se niega, porque una de las ventajas para la defensa de este método es que el negador suele permanecer atento a la línea de pase. De hecho, con Hibbert en pista, ningún pívot de los Knicks ha finalizado cerca del aro en estos dos partidos.

Indiana defiende los bloqueos directos con Hibbert, obligándote a batirles desde fuera, y habitualmente, tras bote. Muchos equipos no tienen el personal para hacerlo, y si lo tienen, a veces es a costa de sacrificar la defensa. Pero no es mala noticia para los Knicks, que son excelentes desde el perímetro. Eso sí, tienen que ser inteligentes, porque no todas las opciones son igual de buenas.

Por ejemplo, al negar los bloqueos y dejar caer al hombre alto a la zona, la solución más fácil y rápida es el pase a Tyson Chandler, que siempre tendrá un tiro abierto a media distancia con este esquema. Pero…

…el problema es que esto se convierte en una ventaja teórica de los Pacers en esta serie. El pívot de los Knicks sólo ha tirado en ese área más allá de la línea de tiro libre nueve veces en toda la temporada. Dejar que un jugador que está poco acostumbrado intente el tiro menos eficiente en baloncesto, suele ser una buena noticia para la defensa rival. Los mejores jugadores de la Liga desde ahí suelen meter un 50%, que siempre es un porcentaje más bajo que cerca del aro, no se sacan faltas, y se suelen coger menos rebotes de ataque. En Dallas, Chandler se prodigaba un poco más por esa zona, pero algunas eran jugadas diseñadas, diferentes a tirar desde la dinámica del pick’n’roll, y su porcentaje fue del 48%, algo con lo que Indiana estaría dispuesto a vivir. Kenyon Martin sí que lo ha aprovechado un par de veces, y lleva dos canastas a media distancia ante Hibbert, pero esto debería ser más excepción que regla.

Lo que New York tiene que hacer es empezar los bloqueos fuera de la línea de tres, y tener a sus jugadores preparados para tirar el triple tras bote si Chandler es capaz de poner la pantalla.

Los Knicks tienen una de las mejores marcas de la Liga tirando de 3 desde el pick’n’roll, metiendo el 43.2% de los triples, una cantidad equivalente a más del 65% en tiros de dos. Hibbert no se va a acercar (hasta que Indiana ajuste al menos) a puntear el tiro, y los exteriores de los Knicks tienen que grabarse a fuego que si el bloqueo es exitoso, tendrán la oportunidad abierta, como hizo Prigioni anoche. Aquí vemos a Stephenson preparado para negar la ayuda, y Hibbert como siempre esperando atrás…

Pero esta vez Tyson es capaz de aprovechar que Lance no está todo lo perpendicular a la canasta que debería, ni muy atento, y con eso y agarrar un poquito, lo elimina de la jugada y crea una opción de tiro abierto que Pablo reconoce inmediatamente.

En la siguiente jugada sucede algo parecido. Esta vez es Melo el que lleva la pelota, y George Hill el que intenta negar el bloqueo tras un cambio.

En este caso, la negación está siendo bien ejecutada, pero Anthony y su legendario primer paso, amaga con utilizar el bloqueo igual, obligando a Hill a dar un paso hacia a la izquierda para que no lo haga, lo que permite a Chandler girarse y poner el bloqueo por el otro lado. Fijaos a como cambia el pívot su posición entre la imagen anterior y la siguiente:

Hill ha picado, se encuentra con el bloqueo donde no lo esperaba, y ahora Melo tiene la opción de tirar el triple a placer.

Los Knicks anoche acabaron con un triple 5 de las 22 jugadas etiquetadas como bloqueo directo, mientras que en el primer partido sólo lo hicieron 2 de 30 (y uno de los intentos fue sobre la bocina). Chandler y el jugador al que bloquee tienen que coordinarse bien para evitar la negación y aprovechar los despistes, y así acabarán sacando a Hibbert de la zona.

Otra opción, por diversificar un poco el ataque es pedirle a Felton, o a Prigioni también, que hagan pagar con el floater cuando Hibbert espere demasiado atrás. Raymond tiene un 56% de acierto (y Pablo un 60%, pero sólo en 5 intentos), y de hecho, ayer lo tenían en el guión porque fue lo que hicieron en las dos primeras jugadas del partido, aunque luego no lo recuperaron ninguna otra vez en el resto del encuentro.

Y finalmente, Melo se tiene que ganar el sueldo. Es uno de los mejores tiradores de media distancia de la NBA, y como ya dijimos, el único al que los Pacers respetan para ayudar más de lo que deberían. En la siguiente captura vemos como Hill y Stephenson se han cerrado ante la amenaza que supone, y Melo acaba consiguiendo la asistencia para Felton. Si lee bien estas situaciones, y es generoso, podrá conseguir despejar el camino para cuando se la quiera jugar luego él.

En definitiva, lo habitual es pedirle a un equipo y a un jugador que sean agresivos y ataquen la canasta, pero aquí en mi opinión, las características de ambas franquicias incitan a cambiar el guión. Los Knicks necesitan obligar a Hibbert a defender más arriba si quieren acabar invadiendo el aro, y ellos tienen el personal adecuado para hacerlo. Evidentemente, vivir de las suspensiones y la media distancia tiene un gran riesgo, pero ahí está la grandeza de Indiana, por eso son una de las mejores defensas de la Liga, y ganar en las semifinales de Conferencia no es fácil.

Pero New York movió pieza anoche, y veremos si Vogel ajusta algo para el siguiente.

Mejor cuanto más cerca

Durante el avance que estamos haciendo del próximo año equipo por equipo, hemos repetido hasta la saciedad la importancia de tirar desde los sitios que más probabilidad de éxito y más esperanza de anotación tienen.

En el siguiente gráfico podréis ver los puntos por tiro desde todas las zonas de la cancha. Lo ideal es buscar el mayor número posible de intentos en el aro, y si no, jugársela de tres. La media y larga distancia cuando acaba en tiros de dos, son, por lo general, lanzamientos a evitar.

A la vista de esto, ¿hay alguna estadística que nos cuente de un vistazo qué equipos son mejores eligiendo desde dónde tirar? En Hoopdata.com usan la métrica que han llamado XeFG% (eXpected effective Field Goal%, o porcentaje de tiro de campo efectivo esperado, en español), que podríamos ver como una buena aproximación para explicar quiénes eligen los mejores tiros.

El funcionamiento es bastante sencillo. Para calcularlo, dividen la pista en 5 zonas, la primera a menos de 3 pies (casi un metro) de la canasta, la segunda para los tiros de 3 a 9 pies (casi 3 metros), otra de 9 a 16 (que acaba a unos 4.5 metros del aro), la siguiente desde los 16 pies hasta la línea de triple, y finalmente, el tiro de tres. Después calculan qué porcentaje del total de tiros intentando por cada equipo se realiza desde cada zona. Finalmente, se multiplican estos porcentajes por la media de acierto de toda la Liga desde ese apartado.

En definitiva, la XeFG% calcula el porcentaje de tiro efectivo (ajustado a triples) que tendría un equipo anotando al ritmo medio de la Liga en cada zona, de acuerdo a la distribución proporcional de tiros que cada franquicia tuvo en esos cinco lugares.

Obviamente, no es una estadística perfecta por motivos como:

  • Cinco zonas puede ser simplificar mucho. Por ejemplo, los triples desde la esquina, que está más cerca, se meten con un poco más de frecuencia que desde cualquier otro sitio, pero todos los tiros de tres se consideran iguales.
  • No todos los equipos tienen que imitar la media. Hay franquicias que tienen un personal diferente que encuentra más fácil/difícil los tiros desde una posición que el resto.
  • La distancia no es lo único importante al crear un tiro: puede ser más fácil lanzar una canasta de dos lejana completamente solo, que anotar al lado del aro posteando con un dos-contra-uno encima.
Aún así, pese a reconocer que no es la estadística perfecta (que como siempre, no existe) para medir la habilidad de un equipo para optimizar la elección de dónde genera los tiros, es muy representativa y nos sirve para explicar porque el ataque de algunos equipos es más exitoso que el de otros.
Utilizando este porcentaje esperado y el real, además, podemos ver qué equipos y jugadores fueron buenos anotando porque eligieron buenos tiros, y cuáles porque su acierto fue mejor de lo normal. En el siguiente gráfico comparamos el XeFG% en el eje horizontal (cuanto más a la derecha, el equipo es mejor eligiendo los tiros) con la diferencia eFG%-XeFG% que sería la métrica que representa en cuanto mejora cada equipo el porcentaje esperado ponderado por zonas (cuanto más arriba, mejor ejecución comparado con la media)

Como podéis ver, el mejor equipo de la Liga en eFG%, los San Antonio Spurs, no lo son por elegir especialmente el tiro más eficiente, sino porque anotan mejor que la media. Por el contrario, los Denver Nuggets, que tuvieron el 3er mejor registro en eFG% la pasada temporada, lo hicieron siendo los que mejor distribuyeron sus lanzamientos en función a la eficiencia, pese a que su ritmo de acierto estuvo, incluso, un pelo por debajo del resto de la Liga.

Una cosa que me llama la atención muchísimo de este gráfico, es que apenas hay equipos en los dos cuadrantes extremos. No hay franquicia que sea puntera tanto eligiendo como ejecutando, y solo hay uno pobre en los dos aspectos, toda una aberración como fueron los Bobcats. Para mí, esto explica de una preciosa manera la capacidad de la NBA de ajustarse frente al rival. Parece que los equipos estén obligados a escoger entre una buena selección de tiro y su ejecución, y que las defensas pongan más celo en defender los lugares más conflictivos cuanto más se acerque allí el rival. De hecho, la correlación entre selección de tiro y su ejecución es negativa: cuanto mejores tiros elijas tirar, peor va a ser el acierto en esas zonas respecto a la media. Un bonito equilibrio.

A continuación os presentamos la misma tabla, ahora con jugadores (más de 20 minutos por partido), donde ya no se observa ese fenómeno. Tyson Chandler, que tuvo un eFG% astronómico (el 5% más que el segundo de la clasificación), lo hizo, como prácticamente no podía ser de otra manera, seleccionando los mejores tiros (prácticamente solo lo intento al lado del aro) y ejecutándolos a un ritmo mayor a la media. Por lo general, esta clasificación va a estar encabezada por los hombres altos que restrinjan sus intentos a la zona protegida, pero es interesante buscar que exteriores eligen y cuales ejecutan, mejor.

Y a continuación os adjuntamos la tabla para que puedas buscar tu jugador favorito.

Avance de temporada: Dallas Mavericks

Los Mavs son un equipo que está intentando estar a todo: quieren posicionarse ante la nueva realidad del reciente convenio colectivo, y al mismo tiempo no dejan de ser la penúltima franquicia que ganó la NBA y todavía tienen abierta, y no por mucho tiempo más, la ventana de Nowitzki, una de las superestrellas de la Liga.

Con los movimientos de este verano han logrado hacerlo en teoría. Lo primero, es seguro. Contratando a jugadores a los que solo les queda un año de contrato (Brand, Kaman, Collison, Jones e incluso Mayo, que podría optar por renunciar a su segunda temporada) los Mavs mantienen la flexibilidad futura. Solo Nowitzki, Cunningham, Crowder, Marion y Mayo tienen contrato garantizado en 2013, y estos dos últimos podrían elegir rescindirlo unilateralmente.

Lo que es una incógnita es el rendimiento en la cancha. No solo es el gran cambio de personal, los equipos en los que muchos jugadores acaban contrato son propensos a la volatilidad: podemos encontrarnos con un grupo haciendo el año de sus carreras para asaltar la caja, o un conjunto egoísta en el que todos quieren sumar más al box-score que a la columna de las victorias. Si a eso le añadimos que han llegado algunos jugadores con potencial, y tendrán un entrenador con buen cartel desarrollando jóvenes, la próxima temporada de los Mavs podría ir en muchas direcciones. Veremos.

Altas: Elton Brand (Philadelphia 76ers), Chris Kaman (New Orleans Hornets), O.J. Mayo (Memphis Grizzlies), Darren Collison (Indiana Pacers), Dahntay Jones (Indiana Pacers), Jae Crowder (Draft), Jared Cunningham (Draft), Bernard James (Draft)

Bajas: Jason Terry (62.2% de los minutos), Jason Kidd (42.9%), Brendan Haywood (35.7%), Ian Mahinmi (35.4%), Lamar Odom (32.0%), Brian Cardinal (8.6%), Yi Jianlian (6.3%), Kelenna Azubuike (0.6%)

Empezamos:

Dallas Mavericks en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
22º 15º 20º 25º 11º 28º
  • How the mighty have fallen

Como bien podéis ver, no fue precisamente el ataque de los Mavs, que el año pasado se despeñó por un precipicio, pasando de ser el 8º mejor al 22º, lo que hizo que el campeón volviera a entrar en Playoffs. Tendríamos que irnos a 1999, último año pre-Cuban, para ver fuera del Top 10 a la franquicia que llegó a liderar de la Liga en 2002, 2003, 2004 y 2006 y ha estado 12 años entre los 10 mejores. Se ve que las temporadas de lockout no sientan bien en Dallas.

Explicando con los 4 factores esa caída de 14 puestos y 6.4 puntos por 100 posesiones, la culpa no fue del rebote ofensivo, que ya era malo el año anterior, o las pérdidas, aún mayores, sino la eficiencia en el tiro. Los Mavericks pasaron de tener un EFG% de 52.5%, 3º en la Liga al 48.9%, y tiraron menos tiros libres. El cambio fue generalizado. Solo Kidd, que tiró menos, tuvo mejor TS% en 2012 que en 2011. Los minutos de Chandler, que con un 69.7 TS% lideró ampliamente al equipo fueron a parar a los menos eficientes Haywood y Mahinmi y Carter también fue peor que Barea, al que sustituyó en producción. Curiosamente, fue en ataque donde más se notó la baja de Chandler, el jugador defensivo del año. Oh, la ironía.

Para tratar de diagnosticar el problema de los Mavericks, comparemos el gráfico de tiro de ambas temporadas:

Lo primero que salta a la vista es como han empeorado en los triples desde la esquina derecha. En 2011, metieron 106 de 249 desde esa zona (63.9 EFG%) y este año 70 de 196 (53.6 EFG%) en idéntico número de intentos por partido, 3.0. Si separamos a los jugadores que tiraron desde ahí en 2011 en dos grupos, los que se fueron de Dallas (AjincaButler, Brewer, Stevenson, Novak, Stojakovic, Barea y Pavlovic) y los que se quedaron (Nowitzki, Terry, Kidd, Jones, Cardinal, Marion, Beaubois), el primer grupo metió 47 de 110 (64.1 EFG%, 1.3 por partido) y el segundo 59 de 139 (63.7 EFG%, 1.7 por partido). Empate técnico salvo en el volumen. Hagamos lo mismo con los datos de este año: en un grupo los nuevos (solo 3 tiraron un triple desde la esquina derecha, Carter, Odom y West) y en el otro los 7 que repiten. Mientras que los refuerzos están en línea con el acierto de 2011, 19 de 44 triples, 64.8 EFG% en 0.7 intentos por partido, son los que se quedaron, que metieron solo 51 de 152, a un ritmo de 50.3 EFG% en 2.3 intentos por partido los que marcan la diferencia en 10 puntos de EFG% entre un año y otro.

Esto es solo la punta del iceberg ya que solo el 4% de los tiros de los Mavs llegaron desde ahí, y esa variación solo genera un cambio de 0.3 puntos por partido, queda de explicar un 6.1 de diferencia. El triple en general fue peor, pasamos del 36.5% de acierto en 21.6 lanzamientos de tres por partido al 33.9% en 22.2 intentos. Y aunque en el caso concreto de la esquina derecha echemos la culpa a los que se quedaron, cuando miramos al triple desde cualquier area, el mayor problema es que los Mavs no supieron reemplazar a un buen grupo de tiradores. En 2011, 6 jugadores metieron más del 40% de los 3.5 triples por partido que se jugaron, y de ellos solo queda Brian Cardinal, que de anotar un 48.3% pasó al 20.4%. Este año, nadie ha superado el 37.8%, y ninguno de los nuevos está por encima del 36.1%.

Pero no fueron solo los triples: en tiros de 2 bajaron del 51.6% al 48.2%, y de producir 17.5 puntos de tiros libres por partido, han bajado 2, a 15.5, ya que aunque el porcentaje es el mismo, van una vez menos a la línea por partido. Cuando hay una bajada tan drástica en el Índice Ofensivo, suele haber un aspecto especialmente remarcado, o un cambio de jugadores importante explicando buena parte de la variación. Pero esto es el Asesinato en el Orient Express (por si fuera necesario en una obra que va a hacer 80 años, SPOILER, al TS% de los Mavs se lo han cargado entre todos un poquito desde todos los sitios, FIN DEL SPOILER).

Siempre se ha escuchado que los jump-shooting teams, equipos que viven y mueren de los tiros en suspensión, fallan cuando las piernas están cansadas (otra idea para estudiar, que no parece muy complicada de medir ¿influye el cansancio y los partidos juntos más en equipos que tiran más lejos?), y el año de cierre patronal puede haber sido demasiado duro para estos Mavericks. Otra teoría es la de la llamada falta de hambre, que les ha hecho relajarse tras el anillo. Otra opción es que, un equipo en el que los 5 jugadores con más minutos tenían al menos 33 años, y dos más importantes dentro de la rotación 32, el pequeño y lento declive de cada uno haya contribuido a este desplome general. O por supuesto, echarle la culpa a Odom (aunque el récord del equipo los días que no jugó, 5-11, y tras ser apartado, 5-4 más el 0-4 de Playoffs, no parece sustentar la teoría). Tal vez lo que le pasa a este equipo es una mezcla de todas estas cosas. Lo bueno es, que si fuera así, el año que viene será diferente.

Empezando por el final, Lamar ya no está. Cualquier culpa que tuviera de jugar mal, con falta de entusiasmo o empozoñar el vestuario, ha desaparecido, y ya no puede ser excusa.

Luego, la pareja del perímetro que hubiera entrado con 35 y 39 años a la temporada se va para que vengan dos de 25 (como en el chiste). Brand tiene la misma edad que Odom. Y Kaman es un par de años más joven que Haywood. 26 años se han quitado de golpe los Mavs en 4 movimientos. Por edad, tampoco va a ser.

Si había falta de hambre por el anillo, en una plantilla que el año pasado tenía 9+1 campeones (contando a Odom por sus triunfos en los Lakers y a Vince CartMUAHAHAHA…) ya solo hay 4 que hayan magreado el Larry O’Brien. Y ahora que Terry se ha llevado el numerito del tatuaje a Massachusetts, siempre se lo puede hacer uno de los nuevos para dar buena suerte. Cualquiera menos Kaman, por favor, no vaya a ser que un día llegue a casa después de haberse bajado un barril de cerveza local, se mire al espejo, vea al caballo del logo, y le dé por disparar.

Y finalmente, al recuperar una agenda normal, los Mavericks ya no tendrían ese síndrome de piernas cansadas (que además se hubiera acentuado por la veteranía) el año que viene. ¿Todo solucionado? No. Este equipo ha perdido a los responsables del 44.7% de su producción, seis de ellos, Campeones NBA de pleno derecho. Y aunque se arreglen problemas por un lado, se pueden crear por otro.

  • ¿Estos sí pueden tirar de lejos?

Después de que, por unas cosas u otras, las 6 primeras entregas hayamos repetido machaconamente la consigna de que el tiro lejano de 2 puede matar y producir impotencia, nos encontramos ahora con el caso de un equipo que casi no tira cerca del aro. ¿Les atizamos? Ya sabéis que llegar a la canasta es bien, porque el porcentaje de acierto es más alto, y los rebotes ofensivos y las faltas son más fáciles de producir, pero no hay nada malo en liarte a suspensiones, si eres lo suficientemente bueno… y das un paso atrás.

Los Mavs llevan 3 años en el Top 5 de equipos que menos tiros intentan por partido a menos de un metro de la canasta. De hecho, son la única franquicia que lleva tres temporadas entre los 5 primeros. Pero, lo bueno que tienen, es que no sustituyen este tiro por el de 2 lejano. El año pasado fueron 25º en ese tipo de intentos, y 24º en 2011. Lo que sí hacen es lanzar muchos triples (4º en intentos por partido este año) y son eran buenos metiéndolos. Con un 36.5% de acierto como tuvieron en 2011, el EFG% es de 54.8%. Todavía está lejos del 62.6%, media con la que se convierte a menos de un metro del aro en la Liga, y del 77% de acierto que tienen como equipo en tiros libres, pero los triples son necesarios para abrir el campo y poder generar esos intentos cercanos, y el 54.8 EFG% es muchísimo mejor que el 38.1 EFG% de los tiros de 2 lejanos o que el 42.6 EFG% del mejor equipo en esa zona.

De hecho, los Mavs, que son un muy buen equipo en tiros de 2 a más de 5 metros (4º en la Liga, 41.5%) los usan lo justo. Si tu equipo acierta el 27.6% de los triples (los Bobcats, que fueron los peores sobradamente, aún llegaron a meter el 29.5%), vas a salir a la par con un tiro de 2 que aciertas el 41.5% de las veces. Por supuesto, no los puedes eliminar por completo, tienes que mantener a la defensa honesta utilizando todo el campo, y si tienes un tiro solo hay que jugársela, pero los Mavericks han sabido encontrar el equilibrio.

Dicho esto, y diferenciándolo de casos anteriores, no estaría mal que los Mavericks consiguieran generar más oportunidades cerca de la canasta. Y esto puede venir este año desde su perímetro. Los dos prometedores jugadores que se ha traído Dallas, Collison y Mayo, son mucho más agresivos penetrando que Terry y Kidd, a los que sustituyen a priori. Jason, que casi se limita exclusivamente a tirar de tres ahora (el 82.9% de sus tiros de campo fueron triples, quién lo diría hace unos años) solo llegó a acercarse al aro en 10 ocasiones… en toda la temporada. Y Terry tampoco es muy de finalizar en la canasta: solo 11.8% de sus intentos los hace desde ahí. Collison y Mayo el año pasado tiraron el 29.4% y el 21.4% de sus intentos respectivamente en esa zona. A esto le sumamos que el poco más de 36% de acierto que tienen los dos desde el triple, está en la media entre el 37.8% de Terry y el 35.4% de Kidd (y con niveles de creación de tiro similar, a Kidd y Terry les asistieron el 78% de los intentos, a Mayo el 81%, a Collison el 77%, como decíamos el otro día comparando los nuevos escoltas de los Bulls, ni que los hubieran reemplazado echando estas cuentas), solo que en 5.8 intentos por partido en lugar de los 10.4 de los ex-Mavericks… y ¡tachán! En un mundo ideal tenemos una pareja que cuando tira de 3, lo hace al mismo ritmo, pero en lugar de tirar tanto desde el perímetro, lo mezclan con más penetración hacia la canasta. Tirando tras pase, KiddJet fueron mejores, metiendo 494 puntos en 452 jugadas, a 1.09 puntos por posesión, mientras que Collison y Mayo se quedaron en 310 en 306, 1.01 puntos por jugada. Pero sin embargo, metieron 100 puntos más en aclarados. Carlisle pierde algo de volumen en el tiro exterior, pero tendrá la opción de utilizarlos de una manera más dinámica, algo que con Kidd ya no podía hacer, y si sabe sintonizar el balance exacto, Dallas no echará de menos su viejo viejo backcourt. Y eso sin contar que ese potencial del que los dos parecen todavía tener algo guardado, explote.

De todos modos, igual hemos echado las campanas al vuelo muy rápido, y los Mavs no salen tan fácil de entre los 5 equipos que menos tiran de cerca. Aunque el perímetro lo hará mucho más, no puede ser muy bueno que tiren más desde ahí que los dos nuevos hombres altos de los Mavericks. Kaman solo se juega el 28.6% de sus tiros a menos de un metro del aro (menos que Collison), y Brand el 20.5% (menos que Mayo). Teniendo en cuenta que el 61.4% de los intentos de Brendan Haywood y el 66.6% de los de Tyson Chandler hace dos años fueron ahí, los Mavericks podrían acabar con lo comido por lo servido.

Además, puede haber otro problema de superposición. Echemos un ojo a los gráficos de tiro de Nowitzki, Brand y Kaman del pasado año, en tres franquicias diferentes, eso sí:

Como podéis ver, hay una gran coincidencia en la media media distancia, especialmente sobre todo desde las líneas de fondo. Aunque Nowitzki tenga un rango mucho más amplio y Brand utilice mucho la zona de la pintura de frente a la canasta, los jugadores se mueven por zonas muy parecidas, y además, postean muchísimo. Los tres están en el Top 25 de los jugadores que más posesiones totales utilizan de espaldas a la canasta (y eso que Kaman se perdió 19 partidos)  y parece demasiado que repitan el número de intentos del año pasado ahora que están juntos. De los 63 jugadores con más de 100 posesiones etiquetadas como post up, Nowitzki es 15º en eficiencia (0.93 puntos por posesión), Brand es 23º (0.80 ppp) y Kaman, ya por debajo de la media, es 48º con 0.76 ppp, por lo que en teoría ya sabemos quién es el candidato a sacrificio. Pero Kaman también era doblado más veces en New Orleans, y aunque de espaldas a la canasta anote por debajo de la media… cortando y tras bloqueo directo lo hizo aún peor, así que dejarle postear a lo mejor es lo menos malo.

Aunque parezca que han pasado siglos, solo dos años nos separan de una temporada de 18.5 puntos por partido de Kaman. Lo cierto es que el aleman (el postizo, no Dirk), nunca ha sido un buen anotador pese a su volumen: su FG% no ha llegado jamás al 53%, ni ha superado el 50% cuando lo ha acompañando de más de 12 puntos por partido. Una de las razones es que aunque es pívot, no acaba de jugar como uno, y los Mavs ya tienen algo así, pero en bueno y con mucho más rango, en Nowitzki. Y la otra, la del optimismo para Dallas, es que nunca ha tenido un compañero como Robin Hood al lado, y teniendo en cuenta que su mayor problema era tomar la decisión correcta ante un dos-contra-uno (junto a Bynum tal vez sean los dos peores en toda la Liga en ese aspecto), y que este año puede que no los vea la mitad de la mitad, estemos ante un jugador que va a estar a punto de ser alejado de su kryptonita. Kaman es sobre el papel un complemento un poco pobre para este equipo, pero intriga saber lo que puede hacer con un Dirk con el que ya tiene cierta familiaridad por compartir selección nacional. Hay equipos que saben lo que hacen y equipos que no, y los Mavs están claramente en el primer grupo. Confiemos en ellos.

  • Matrix Reloaded

Si hablábamos de que el declive en el ataque de los Mavericks fue algo general la pasada temporada, Shawn Marion fue un poco más protagonista que el resto. Tuvo el peor TS% entre los 11 jugadores que jugaron más de 500 minutos y no están casados con una Kardashian, y ninguna jugada suya fue efectiva: estuvo por debajo de la media cortando a canasta, posteando y tirando tras pase. Marion tendrá 34 años la temporada que viene, y en su juego siempre ha utilizado mucho una capacidad atlética que va perdiendo poco a poco. De todas formas, su mal temporada pasada fue bastante inusual, porque ese TS% fue el peor registro de su carrera, a 2.3% del de su año de novato, y 6.3% menos que el de 2010-2011, pese a que el porcentaje de utilización fue muy similar.

Lo de Marion puede ser un problema estructural, porque su EFG% se hundió los ratos que estuvo en el puesto de alero, donde pasó a jugar el 86% de los minutos, después de estar allí solo el 52% el año anterior. Con la llegada de Kaman y Brand, y con los horribles resultados que tuvieron los Mavericks como equipo con Marion jugando de ala-pívot (él en concreto anotaba mejor pero fueron la friolera de 18.3 puntos peor por 100 posesiones) y sabiendo que los Mavericks son precisamente el equipo que más utiliza el +/- ajustado y por quintetos de toda la Liga, y no solo para el mercado, sino para decidir cómo y con quién jugar, lo más probable es que pase aún más tiempo de 3 la temporada que viene, y como Marion repita actuación en ataque, los Mavs se van a encontrar de golpe y porrazo con un lastre en la ofensiva. Como Shawn seguirá aportando en defensa es de esos jugadores que es justificable tenerlos en pista, pero Carlisle de repente tendrá que hacer un esfuerzo para disfrazarlo en ataque.

Las dos buenas noticias, uno, la mejoría esperada en ataque en el puesto de pívot puede hacer que los Mavs se permitan la regresión de Marion en el puesto de alero, y dos, la tímida recuperación de su triple: todavía sigue sin meter más del 30% desde que salió de Phoenix hace 4 años y medio, pero la temporada pasada fue la mejor fuera de Arizona, tanto en volumen como en porcentaje, y este año, con Collison y Mayo más proclives a penetrar, y más juego de espaldas previsiblemente, el equipo de Carlisle debería sacar más balones hacia fuera, y Marion tiene que estar listo y dispuesto para aprovecharlo. Y ojo, porque si él no lo está, los Mavericks tienen un gran rookie al acecho. Todo el mundo nos hemos subido al carro de Jae Crowder, hasta tal punto que es casi imposible leer una crónica o comentario del Draft que no una la palabra robo al de Marquette. Lo único que tiene en su contra es la experiencia.

Así que o tenemos un Matrix Reloaded, o igual Carlisle hace una Revolution, y juega con Predator.

  • ¿Más bloqueo directo? Difícil decisión

Los Mavs fueron 22º en eficiencia en bloqueos directos, pero estuvieron entre los equipos que menos lo utilizaron. Curiosamente, los 4 jugadores exteriores que finalizaron más de 100 veces (Terry, Carter, West y Beaubois), estuvieron por encima de la media en puntos por jugada para bloqueados, y fue Nowitzki, el que, tal vez inesperadamente, estuvo por debajo en la de bloqueadores. Los dos principales fichajes para el juego exterior de Dallas, vienen del penúltimo y antepenúltimo equipos en ese aspecto, y el bloqueo y continuación fue el año pasado la jugada más ineficiente respecto a la media, tanto para Mayo como para Collison. Y Brand y Kaman también fueron menos eficaces de lo que se espera en un hombre alto. A no ser que Carlisle invente un nuevo truco, o alguna de las nuevas parejas de baile desarrolle una química inesperada, los números parecen estar en contra de que los Mavs tiren de bloqueos directos, y más cuando el equipo tiene otros recursos como ejecutar más aclarados, con Nowitzki que fue el 5º jugador más eficiente de la Liga, y 2º entre hombres altos tras Bargnani o Mayo que fue 29º, por encima de la media. Collison también es un jugador muy capaz, ya que quedó un pelo por debajo de la esperanza.

Pero aún así, tiene bastante sentido que los Mavs prueben las nuevas combinaciones. Brand y Kaman, aunque no anotaran a un gran ritmo, vienen de dos equipos muy extremos en la manera de utilizar el bloqueo directo: en Philly lo acababan casi siempre los bases (78.4% de las ocasiones) y en los Hornets muy poco (el 62.4%). Incluyéndolos en un sistema menos previsible, en el que sea más difícil programar en que manos va a acabar el balón (la media está en un 68.4%) tal vez mejoren su rendimiento. Con Collison sucede lo mismo, Indiana fue el equipo que menos jugadas acabó con el bloqueado, un 57.6%. Y Dallas hasta ahora también ha estado bastante descompensando, abusando de Nowitzki. Tal vez estos cuatro jugadores prosperen entre ellos con una distribución más racional.

Y luego hay una opción que podría ser muy interesante: el doble bloqueo directo. Los tres hombres altos de Dallas pueden, hasta cierto punto, mejor o peor, cortar a canasta o tirar a media-larga distancia con solvencia suficiente. Estoy seguro que solo pensar en los emparejamientos y opciones de pase que podría conseguir Nowitzki con esta jugada, si disfrazan bien que hombre alto hace el roll, y cual el pop, con dos hombres abiertos en las esquinas, se le pondría un poco morcillona caería la baba al teutón. Si a esto unimos que los Mavericks casi siempre tendrán a dos exteriores capaces de ejecutarlo, al comienzo de la jugada podrían juntar a los 4 en el poste alto, confundiendo también sobre quién será el bloqueado. Aunque la calidad de los jugadores, salvo Nowitzki, y sobre todo en el perímetro sea peor que la de los Lakers, el mayor rango de Dirk comparado con Gasol y de Brand/Kaman con Howard, hacen que esta opción pueda ser mucho más mentirosa en los Mavs.

  • Peeerooo sigooo siendooo el Köööönig

Dirk, la temporada pasada, dio un pasito atrás estadísticamente, y a la vista del mundo, pero sigue siendo un jugador impresionante que hace mejor a su equipo y demanda la atención máxima del contrario. Aunque sea un año mayor, parece que el cierre patronal no le sentó muy bien por lo que dijo Cuban, y si todo va bien esto puede ser tan solo un paso atrás para dar dos adelante.

Fue su año con menos minutos por partido desde el de novato, el peor en anotación y rebotes desde el 2000, en asistencias desde 2001 y en TS% desde 2004. Pero más allá de los números del box-score, siguió siendo el indiscutible rey de los Mavericks. Con él en pista, el Índice Ofensivo de los Mavericks creció a 106.3 y el defensivo bajó a 99.7. Cuando Dirk se iba al banquillo, era como ver a un niño gordo levántandose rápida y abruptamente del balancín: el Índice Ofensivo acababa en 98.0 y el Defensivo en 107.1. Si pudiéramos estirar el rendimiento de los Mavs con él en pista a 48 minutos en 82 partidos, ganarían 58. Desde el banquillo vería solo 18 victorias.

Es verdad, claro está, que este +/- no es solo cosa de Dirk, que está con 4 compañeros más en pista. Pero es que la diferencia en los minutos que se separan, uno por uno, es brutal. Con Marion compartió 1294 minutos y la diferencia entre sus +/- en los restantes es, agárrense, de 342 puntos. Es decir, en los 785 minutos que Dirk estuvo en la pista sin Marion, los Mavericks fueron 342 puntos puntos mejores que el rival, comparados con los quintetos que jugaron los 625 minutos de Marion sin Dirk, 11.6 puntos de diferencia por 48 minutos. Aunque en el resto de casos la diferencia no sea tan extrema, Dirk fue 246 puntos mejor que Terry compartiendo 1164 minutos, 195 puntos mejor que Kidd estando juntos 989, 41 mejor que en los 982 minutos con Carter y la diferencia fuera de los 870 que pasó con Haywood es de 237.

No os estoy descubriendo América diciendo que Nowitzki es muy bueno y una pieza importantísima en Dallas, pero cualquiera que se fije solo en puntos y rebotes podría pensar que la diferencia entre Dirk y sus compañeros se acortó. Y nada más lejos de realidad.

  • ¿Qué ocurre cuando pierdes al jugador defensivo del año?
Dallas Mavericks en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
12º 14º 13º

Si eres Dallas, nada.

Pese a que Chandler se fue a New York, los Mavericks se mantuvieron en el mismo puesto de la Liga en Índice Defensivo, y recibiendo los mismos puntos por posesión ajustados a la media de la Liga. El gatopardismo vive en Texas.

En EFG% permitido mejoran un puesto, generaron un poco más de pérdidas y rebotearon mejor en defensa, a cambio de llevar más al otro equipo a la línea, pero en general, la filosofía es la misma. Apunten un punto más al concepto de que  la defensa es en gran parte equipo, y en mucha menor cantidad, individualidades.

Los Mavs son el equipo que más y más variadas defensas en zona usan, y eso les permite ser más permeables a los cambios de personal, y ser 5º dominando el rebote defensivo a pesar de que su mejor hombre es el 59º en la clasificación individual entre todos los que jugaron más de 500 minutos. Este año, el equipo añade además a Brand, infravaloradísimo defensor, que formó parte de la 3ª mejor defensa el año pasado, y jugador que menos puntos por jugada permitió al ser posteado en toda la Liga (Haywood estuvo muy cerquita, eso sí). Y Kaman, fue 24º en la clasificación de rebote defensivo, mejor marca que cualquiera en los Mavs a título personal, con Brand también por encima en porcentaje reboteador que Mahinmi y Haywood.

Individualmente, se puede pensar que la defensa también gana con el cambio de pareja. Pero, para empezar, el sistema más repartido, no calibra bien la contribución de Haywood y Mahinmi en el rebote. Además, los dos llevan más tiempo en este esquema y llegaron a coincidir con el hombre que lo empezó todo, Casey, por lo que al tener que contribuir más y adquirir protagonismo la temporada pasada, lo hicieron en un entorno que ya conocían y al que habían contribuido en años anteriores. Monte Mathis, un asistente que será entrenador principal más pronto que tarde tiene que empezar con los nuevos de cero, y aunque Brand no esté en duda, la contribución de Kaman más allá del rebote, y la adaptación de los dos, sí.

Con Kidd pierden a otro buen reboteador defensivo (su 14.8% es de los mejores entre los bases), pero si el 9.3% de Collison y el 12.1% de Mayo se traducen directamente al sistema Mavs, están muy cerca de igualar la contribución conjunta de Kidd y Terry (7.4%). Dahntay Jones y Jae Crowder, en los minutos que tengan, también traen una buena mentalidad, aunque los dos serán novatos, uno del sistema, y el otro en el sentido más amplio.

Y finalmente, si hablamos de defensa hay que hablar, de… gulp… Vince Carter. Olvídate de los Mayas, vivimos en un mundo en el que Kidd es un tirador y la mejor contribución que Vinsanity hace a un equipo es su defensa. Es de los jugadores que menos puntos por jugada permitió a su par el año pasado en toda la Liga, en cualquier posición, y aunque Marion y Kidd se llevaban al mejor jugador cuando coincidían, evitar puntos rivales, aunque sean los del eslabón más débil, es necesario, importante, y suma. Carter lo hizo muy bien, y no hay motivos para pensar que la tendencia cambiará.

  • En conclusión

Cuando miras los números (normales, avanzados, la edad…) te da la impresión de que la pareja KiddTerry se puede sustituir, sobre todo por Kidd, de manera muy fácil con las versiones actuales (ni siquiera una hipotética figura como “y si todo sale bien y mejoran…”) de Collison y Mayo, con un poco de Beaubois. Pero cuando repites esa frase en voz alta, te recorre un escalofrío, y es inevitable pensar que algo no está bien y que en algún sitio te estás perdiendo.

Por otro lado, creo que Kaman y Brand mejoran y mucho a Haywood y Mahinmi. Pero los Mavs, sobre todo en defensa, han sido un conjunto sólido, de esos que no se puede explicar despiezándolos en individualidades y no puedes garantizar, aunque te dé la impresión, que el juego interior va a ser más productivo la próxima temporada

Esta proyección está acechada por dos demonios, Kidd y Kaman. Si ambos son quienes creemos que son, está maldita antes de empezar. En ataque, si los Mavs se apoyan en el monstruo de tres cabezas del juego interior, la configuración me recuerda a los Utah Jazz del pasado año, pero subir a los Mavericks al 6º puesto en Índice Ofensivo, donde estuvieron los de Salt Lake City, me parece mucho: desde 2009 no han estado tan alto, ni siquiera el año en que fueron campeones. Quedarse a medio camino de volver al nivel de 2011, metiendo 108.1 puntos por 100 posesiones, me parece una aproximación más lógica. Y en defensa, vamos a echarle un capote a Kidd y al hecho de que el nuevo personal viene con una mentalidad mucho más ofensiva en general y no conocen los sistemas de Dallas, y vamos a bajarlos aproximadamente al 10º puesto en Índice Defensivo, pasando a los 105.2 puntos en contra por 100 posesiones.

Esto les daría unas 49 victorias, y un regreso a los Playoffs para intentarlo otro año más.

Las zapatillas del USAB 2012

Hace ya unas semanas recordábamos las zapatillas que calzaron los jugadores del mítico Dream Team que maravilló a todo el mundo en Barcelona 92, tiempo ahora para repasar qué llevarán los jugadores del USAB de Londres 2012.

Lebron James, Tyson Chandler, Andre Iguodala, Kevin Love, Anthony DavisNike Lunar Hyperdunk+ 2012 USA
El principal modelo que han cogido los jugadores de USAB, el nuevo modelo de las Hyperdunk, una zapatilla que está teniendo un éxito brutal a todos los niveles. Me extraña una barbaridad que Lebron no haya sacado un modelo de las Lebron 9 para estos JJOO.

Russell Westbrook – Nike Hyperfuse 2012 USA
Westbrook también se sale un poco de la norma y se va a por las Hyperfuse que ha usado durante gran parte de la temporada, pero con los colores USA por su puesto.

Chris Paul – Jordan CP3 V USA
Paul recibe color USA para las Jordan de su firma, nos gusta la verdad esta combinación de colores, en una zapatilla low que ha sido una de las sensaciones de la temporada.

Kobe Bryant – Nike Zoom Kobe VII USA
Al igual que Paul, Kobe recibe tratamiento especial para sus Kobe VII con una combinación de colores para el equipaje de USA. Me gusta como queda la franja roja detrás.

Carmelo Anthony – Jordan Melo M8 USA
Jordan también le hace modelo especial a Melo. Me han gustado cada vez más estas Jordan q ahora con este color USA reciben un toque muy jugón.

Kevin Durant – Nike Zoom KD IV
Sin duda las mejores. Las KD IV son probablemente las zapatillas más jugonas de esta temporada, pero es que con este color adquieren un nivel superior. Brutales.

James Harden, Deron Williams – Nike Zoom Hyperdunk 2011 Low USA
Curioso que estos dos jugadores pillen las Hyperdunk 2011 Low, pero si les gusta… adelante. Colores USA apra ellos y modelo muy jugón, con esa talonera a lo Kobe VI.

 NOTA: En el partido disputado en Barcelona contra Argentina, los jugadores lucieron modelos diferentes, con un look casi blanco total, esto se debe a que en ese partido se jugó con la camiseta retro del Dream Team.

Lo Que Quiero Ver: Old York Knicks

Segunda entrega de lo que tenemos ganas de ver el año que viene y a nuestra mente llegan los New Old York Knicks que han cambiado bastante su roster, con más veteranía, pero también mejor plantilla…

Después de que finalmente los Knicks no hayan igualado la oferta de Rockets por Lin, ya más o menos tenemos el roster con el cual la franquicia de la Gran Manzana afrontará esta nueva temporada y lo primero que llama la atención han sido los movimientos que han sumado.

Llegan Kidd, Camby, Kurt Thomas, Felton y el gran Rookie Priogioni, mientras que te quedas con JR y Novak, dejando ir a Landry Fields, Lin, Bibby, Culopollo Davis y luego más morralla secundaria como Gadzuric o Jeffries… Lo primero que impacta es ver de vuelta a Camby, Thomas o el propio Felton, pero después lo que nos viene a la mente es la posición de base, donde Kidd parece que llegó para ser el maestro de Kidd, pero probablemente se quede como suplente de Felton, aunque desde aquí pensamos que van a pasar ambos mucho tiempo juntos en pista, tanto Kidd como Felton han jugado de 2 así que sin problema. Al que sí que se la han metido bien es a Prigioni que creo que no nos equivocamos cuando decimos que va a jugar lo mismo que tú y yo.

Camby todos sabemos lo que va a dar y Kurt Thomas lo mismo, con lo cual has ganado edad, pero también has ganado gente ya con muchas batallas en la liga y que si los sumamos a Melo y Amaré pueden hacer muchas cosas interesantes en NYC.

Falta ver como Woodson se manejará con todo esto, ver si los ‘roces’ que nadie dice que hayan pero que todo el mundo sabe que hay entre Melo y Amaré pasen a mejor vida y piensen en el equipo, que con Kidd/Felton en la dirección del equipo, Shumpert apretando en defensa y creciendo como jugador y la suma de Chandler en defensa, le queda a Knicks un quinteto más que simpático para hacer cosas, pero lo mejor está en el banquillo: JR Smith, Novak, Camby, Kurt Thomas, Felton/Kidd… es decir, mejor confección de plantilla que el año pasado y sobre todo, mejor que después del Melodrama.

Sobre el tema Lin… es otro historia y digna de otro post, pero no os vamos a aburrir con ello. Nos quedamos con el equipo actual y sí, va a ser interesante ver este año a estos Old York Knicks

Jugador Defensivo del Año

Creo que estamos todos de acuerdo en que si no se hubiera perdido 35 partidos, Andrea Bargnani sería el ganador indiscutible de este galardón. Como El Potro Italiano se lesiono, tenemos que buscar otros candidatos:

David Chanzá – Tyson Chandler

Estos últimos años Dwight Howard era el poseedor absoluto del premio al mejor stopper de la liga, como en su día hizo Ben Wallace, era todo un intimidación dentro (y a veces fuera) de la pista, pero desde que el bueno de D-Howard le diera por hacer el tonto con su traspaso-lealtad-quierotiraravangundy pues la cosa ya no ha sido la misma, a parte que ha bajado considerablemente su rendimiento.

Así que por mi parte me voy a ir a la Gran Manzana, a por un newcomer del MSG este año y que ha llegado por todo lo alto: Tyson Chandler.

Con anillo bajo el brazo Chandler llegó a los Knicks como aporte defensivo al juego interior de los Knickerbockers, pero nadie se esperaba lo que ha aportado este año. Lo que vimos el año pasado en las finales contra Heat, donde secó totalmente a Bosh se ha visto incrementado de forma brutal en esta temporada lockoutera.

Chandler ha sido todo un incordio para todos los equipos que jugaban contra Knicks, rebotes, intimidación y además ha añadido un gran % de tiro, lo que quiere decir: me hago hueco y acabo en bandeja/mate.

Con lo cual para mi, y por su impacto inmediato (y por qué no decirlo, inesperado) en la franquicia, el jugador defensivo del año tiene que ser Tyson Chandler.

Mario Maruenda – LeBron James

El premio más complicado del año después de Novato del Año, quizá. La tentación aquí es darle el premio a un hombre alto, empezando por Tyson Chandler, sobre todo, pero siguiendo con Howard (si vemos los números antes que los numeritos ha sido el ganador perenne de siempre), Garnett, que es el mejor defensor de este grupo cuando lo separas 3 metros de la canasta e Ibaka, que puede engañar con sus cifras taponadoras a algún despistado. Otra línea de pensamiento es dárselo a alguien de las tres mejores defensas del campeonato: Chicago, Boston y Philadelphia.

Así que como siempre, hay que definir que es un DPOY, y para mí, es la respuesta a esta pregunta: “Si tuvieras que elegir un jugador para defender a su hombre en una jugada decisiva, con lo visto esta temporada, ¿quién sería?” Y para mí, ese hombre es James. Por posición no puede, ni podrá tener el impacto que tiene un pívot en la defensa general de su equipo, pero el trabajo que hace en el perímetro, donde es más difícil defender ahora mismo que dentro, su polivalencia y su colaboración también en las ayudas, me impresionan mucho más que cualquier cosa que haya visto en otro jugador esta temporada.

Pese a que los números, que por desgracia son muy limitados para medir el impacto defensivo, como el Índice Defensivo sean similares a otros aleros como Iguodala o Pierce, LeBron no está rodeado por el mismo sistema que estos, de hecho, al contrario, Miami está 4º en índice defensivo, sin la estructura de una defensa tradicional, y es una grandísima parte gracias a LeBron. Lo únicoque se puede recriminar, es que todo lo que hace, es como abusón.