Avance de temporada: Golden State Warriors

En los últimos 18 años, los Warriors se han clasificado para Playoffs una sola vez. Sí, en serio. No sé si os resulta tan chocante como a mí, que en una primera impresión los recordaba dando más guerra, pero el año que ganaron a los Mavs llegando como 8º del Oeste es la única vez que los han podido ver en la post-temporada todos aquellos que este año cumplan la mayoría de edad.

Lo malo es, que les puede suceder lo que en 2008, la temporada posterior a la visita a las eliminatorias finales. Con 6 victorias más que el año anterior, no se clasificaron para Playoffs, en un Oeste que se puso en 50 victorias. El año pasado se entró con el equivalente a 45 triunfos, y este pinta a que puede ser peor.

Así que aunque la adición de Bogut, la vuelta tras lesión de Curry, y el buen trabajo que han hecho trayendo fondo de armario den esperanzas, los Warriors se lo van a tener que ganar, partido a partido, porque no sería una sorpresa que 48 victorias este año, no fueran suficientes.

Altas: Carl Landry (New Orleans Hornets), Jarrett Jack (New Orleans Hornets), Harrison Barnes (Draft), Festus Ezeli (Draft 2011), Draymond Green (Draft), Kent Bazemore (Novato no drafteado)

Bajas: Dorell Wright (51.8% de los minutos), Nate Robinson (37.4%), Dominic McGuire (35.4%), Mickell Gladness (7.0%), Chris Wright (5.8%), Mikki Moore (3.7%)

Empezamos:

Golden State Warriors en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
14º 29º 10º 29º
  • RA-TA-TA-TA-TA

El 2º equipo con mejor porcentaje en tiro de 3 de la Liga mantiene los 4 jugadores que el año pasado anotaron por encima del 40% desde la línea de 3, añaden a un novato con una mecánica reluciente que acertó el 38.2% de sus intentos el año pasado en North Carolina, y con la llegada del primer pívot competente en ataque con una gran capacidad de pase hacia el perímetro que ha tenido este equipo en años, los Warriors le pondrán muy difícil a San Antonio repetir como el equipo con mejores cañoneros de la Liga.

Los Warriors de Mark Jackson van dejando el Nellie-Ball atrás, y tras ser primeros en número de posesiones tres de las cuatro temporadas con Nelson (y segundos la otra), bajaron un poco, hasta la quinta posición con Smart, y el año pasado cayeron al 10º puesto en ritmo, y fueron 15º en número de posesiones terminadas en 10 segundos o menos. Los triples que este equipo mete, no vienen ya de un ritmo endiablado.

Lo que tal vez pueda esperarse para compensar, es una cierta regresión a la media de un acierto tan grande. Curry ha mejorado los 3 años que ha estado en la Liga y Rush también ha ido incrementando su porcentaje sin parar toda su carrera. La temporada pasada los dos metieron más de un 45% de sus triples, con más de tres intentos por partido, y la probabilidad está en su contra para volver a repetir la gesta: de los 26 jugadores con esos números durante una temporada completa, 20 no fueron capaces de reproducirla otra vez en su carrera, y solo Steve Nash (único que lo ha logrado 3 veces) y Hubert Davis lo hicieron en temporadas consecutivas.

Del resto de tiradores, Jefferson lleva 2 años con más del 40.0% de acierto, después de 9 temporadas sin hacerlo y solo otros cinco novatos han metido el 40% de los triples o más, intentando 4 por partido como hizo Thompson: Curry, Pierce, Mike Miller, Gordon y Maloney. Solo dos repitieron un porcentaje superior al 40% el año siguiente, por lo que Klay también tiene la probabilidad, aunque con un margen menor, en su contra.

Así que veremos quién gana, si los Warriors o la regresión a la media. A priori este equipo podría ser aún mejor tirando que el año pasado por lo que conservan y lo que han traído, pero el año pasado dejaron el listón demasiado alto.

  • La maldita salud

Una de las negras nubes que se cierne sobre este equipo es la salud de sus jugadores, ya que sus dos mejores jugadores, jugaron 28 partidos la temporada pasada, y Lee no la terminó. Pero hay algún motivo para el optimismo.

Aunque Curry haya caído y recaído de sus problemas con el tobillo, solo se perdió 10 partidos sus 2 primeras temporadas. El año pasado es el único en el que no ha estado sano, y teniendo desde marzo para descansar, ser operado y recuperarlo, con un poco de suerte, podrá completar esta temporada.

Y lo de Bogut es un caso extraño, ya que aunque parezca perennemente lesionado, ha jugado el 73% de los partidos desde que entró a la Liga, y el 58% los últimos 4 años. No completa una temporada desde la primera, pero a diferencia de otros jugadores que tienen una lesión crónica y recurrente (Curry sin ir más lejos), las de Bogut son independientes, y en algunos casos accidentales, como la del 2010, tras una aparatosa caída. En este caso cabe preguntarse que es peor, si un jugador con una lesión localizada y con tendencia a recurrir, o alguien como Andrew, del que todavía no sabemos cuánto es mala suerte, y cuánto una fragilidad endémica. Haberse lesionado diferentes partes del cuerpo seguro que va haciendo su mella, y existe esa posibilidad que sea de cristal, pero prefiero ser optimista y pensar que su caso es una serie de catastróficas desdichas que no tienen por qué continuar.

Lee ha sido un ejemplo de constancia, y entre Rush y Thompson solo se perdieron un partido el año pasado, así que si bien los dos grandes espadas tienen un alto riesgo, que va a estar ahí toda la temporada, este año hay más profundidad en la plantilla y motivos para creer. Oh, wait, a lo mejor esa frase no era la mejor para…

  • La nueva pareja interior

Las ganas de ver juntos a Lee y a Bogut superan ya los 9000. Lo cierto es que salvo por el tiempo que Lee pasó cuando Curry todavía era bueno (y no coincideron tanto), o el año que estuvo en NYK con Randolph (jugando fuera de posición, en uno de los peores años de nuestra Tortuga Ninja favorita) nunca han tenido como pareja estable, y los dos bien colocados, un compañero así. Bogut compartió juego interior en Milwaukee con Magloire, Skinner, Villanueva, Yi, Gooden, Ilyasova antes que le robaran el premio a jugador más mejorado o Leuer. Y Lee coincidió con James (Jerome, no LeBron), Rose (Malik, no Derrick), Jeffries (sí, ahora sí que es Jared), Harrington, Biedrins (la versión reciente, no la de cuando parecía bueno), Udoh, Radmanovic… así que normal que estén deseando compartir pintura.

Puede haber un pequeño problema de espacio cuando se junten, si Bogut sigue tan perdido con el tiro como en los dos últimos años, y Lee, vuelve a quedar un poco por debajo de la media tirando tras pase, pero como los Warriors pueden poner 3 mortíferos jugadores abiertos en cancha con ellos, no debería ser para tanto.

Los dos son increíbles pasadores: Bogut, con un 12.0 AST% en su carrera está solo por detrás de Duncan, Diaw, Pau Gasol, Hawes, Horford y Boozer entre los hombres altos en activo, pese a haber tenido peores compañeros que probablemente todos ellos. Y Lee le sigue, con un 11.9%. Los Warriors pueden hacer circular el ataque este año a través de Bogut muchas jugadas, poniendo a su disposición un trío de tiradores y uno de los mejores cortadores de la Liga (Lee fue 5º en PPP). De hecho, si hay un equipo para el que tiene sentido utilizar el ataque de Princeton este año, no son los Lakers, donde Howard, un animal del bloqueo y continuación, no pasa ni corta tan bien como Lee, sino los Warriors.

Golden State por fin puede tener un balance dentro-fuera, y deberían ser uno de los mejores equipos en XeFG%, ya que tienen el personal para atacar el aro y la línea de tres puntos indiscriminadamente. Además, han añadido a un anotador puro para los reservas, Carl Landry, que fue el 2º jugador más eficiente en la Liga posteando: 1.03 puntos por jugada. Los Warriors podrán descargar el balón en él y no tener que preocuparse más de la anotación desde el banquillo, pero con el excedente de tiradores de este equipo, que rezuma hasta la segunda unidad, sería maravilloso si fuera capaz o más bien, estuviera dispuesto, a pasarla.

Lo único malo de Landry, es que en el caso de que Bogut se pierda un gran número de partidos, mover a Lee al puesto de pívot y hacerle un hueco a él como 4 titular pinta a desastre histórico en defensa. Carl pinta a salir del banquillo toda la temporada, algo a lo que está acostumbrado, y los Warriors probablemente lo utilizarán con un pívot apto en defensa al lado. Resucitar a Biedrins no estaría mal, y si no Tyler y Ezeli podrían ver más minutos de lo normal, porque a priori parecen buena compañía para Landry si su bisoñez no se interpone.

Otra cosa que se le va a pedir al nuevo juego interior es levantar el paupérrimo rebote ofensivo, en el que solo tienen detrás a Boston. David Lee, que empezó su carrera como excelente atacador de tableros, bajó sus prestaciones, y no por el cambio a Golden State, ya que los dos últimos años en New York no fueron tan buenos. Después de promediar un 12.1 ORB% sus tres primeras temporadas, nunca ha vuelto a superar el 10%. Bogut por su parte siempre ha sido élite reboteando el balón en su propia canasta, y mucho más discreto en ataque, pero por centímetros y sinergias, es de esperar que los Warriors mejoren algo, aunque no lo suficiente, en este aspecto.

  • ¿Tiros libres? No, gracias

Como buen equipo entregado a la suspensión, los Warriors no van a la línea. Aunque es difícil que tu ataque sea eficiente si solo un equipo es peor que tú sacando tiros libres, en el caso de los Warriors no es tan preocupante porque es simplemente el resultado de que su filosofía de juego se oriente en el tiro, y les va bien de esta manera.

Pero West reconoció que es una preocupación, y que la llegada de Landry (Jack también ayudará) está pensada también para ayudar al equipo en este aspecto. Teniendo en cuenta que además perdieron a mitad de temporada al jugador que más tiros libres por partido intentaba en el equipo, y más atacaba la canasta (Monta Ellis) deberían volver a estar en el vagón de cola otro año más, a no ser que cambien el estilo por completo.

Pero mucho nos tememos, que los puntos que los Warriors conseguirán, no vendrán de ahí.

  • Free Jenkins!

Marc Jackson ya la dicho que quiere a Curry de base (y tras el fabuloso año de novato de Klay Thompson, toda lo que sea juntarlos me parece genial) pero al menos este año con Jack tiene la opción de poder poner a Curry de 2, con un base tradicional y mejor tamaño que el que tenía Ellis, por ejemplo, para compartir la defensa. Esa versatilidad que en otros años ha faltado, aunque no la utilicen de inicio, les puede permitir amoldarse mejor a las situaciones a las que se pueden enfrentar a lo largo de la temporada: lesiones, bajones de rendimiento…

Lo único que me gusta menos de la llegada de Jack, es que tapa el sitio de Charles Jenkins, un aguerrido jugador que me gusta bastante si este equipo quiere mejorar en defensa, aunque los Warriors tal vez no sean la mejor situación para él. Solo lleva un año en la Liga, y la muestra es pequeña, pero estuvo entre los mejores bases finalizando el bloqueo y continuación desde la media distancia (solo le superó Nash). El inconveniente es que no destaca en mucho más. Como asistente y protector del balón se encuentra en la media da la Liga (como Jack, de todas formas…), su tiro de 3 fue inexistente (3 de 20 el año pasado) y su porcentaje cerca del aro es malo, y para tener un buen compañero de pick’n’roll tendría que jugar minutos con Lee. De todos modos, no es que Jack aporte mucho más que la veteranía, y como con Landry tal vez haga más falta compensar con defensa que con ataque, Jenkins, con mayor potencial, se podría hacer un hueco, y seguir la larga tradición de útiles jugadores que los Warriors encuentran en la 2ª ronda del Draft.

  • El gran problema
Golden State Warriors en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
27º 23º 27º 27º 18º 30º

Lo peor de este equipo es su defensa, una unidad que no hace casi nada bien. Nadie rebotea tan poco en defensa, cometen muchas faltas, no fuerzan suficientes pérdidas… un auténtico desastre.

La gran esperanza para este temporada, es, por supuesto, Bogut. En la era Skiles, los Bucks han sido dos equipos distintos, uno con, y el otro sin, el pívot aussie. En estos 4 años, ha jugado 182 de los 312 partidos del equipo (un 58.3% de los encuentros) y con él, el registro es de 94-88, un gran contraste con el 52-78 cuando ha estado fuera. Y la diferencia la marca, sobre todo, su trabajo en defensa:

Índice Defensivo de Milwaukee Bucks
Temporada Con Bogut Sin Bogut Diferencia % Minutos
2011-2012 93.7 106.7 13.0 11.4%
2010-2011 96.9 102.6 5.7 57.9%
2009-2010 100.1 106.9 6.8 55.8%
2008-2009 97.5 111.9 14.4 28.3%
TOTAL 97.7 107.8 10.1 39.8%

Estos números dependen evidentemente de la segunda unidad, y del nivel del jugador que reemplaza a Bogut, pero en una muestra de 4 años, los Bucks han estado por debajo de los 98 puntos en contra por 100 posesiones, al nivel de la mejor defensa de la Liga con él en el campo. No le va a venir mal a estos Warriors.

La primera contribución de Bogut, y la más sensible, será en los tableros. David Lee el año pasado tuvo la peor marca de su carrera, y nadie en la rotación superó el 20.0 DRB%. Aunque el rebote en defensa no es un trabajo aislado, la llegada de un hombre con un 24.0 DRB% durante su carrera, tendría que ayudar inmediatamente. Además, se puede suponer que si juntando un buen reboteador con uno malo, el bueno se hace peor por la falta de ayuda para cerrar, dos jugadores entregados a la causa tienen posibilidad de mejorar. Además, los Warriors deberían jugar con un equipo más grande, sin usar a Lee de pívot, lo cual garantiza un mejor desempeño en el rebote y la defensa: los Warriors fueron 11.8 puntos por 100 posesiones en defensa mejores con David de 4 que de 5. Con el resto de la plantilla, hay cal y arena, Monta Ellis y Nate Robinson rebotearon peor que Curry, Thompson y Jack a lo largo de su carrera, pero Landry tiene números de alero: a lo largo de su carrera es peor que Dorell Wright, sin ir más lejos. Si sale con los suplentes, sería interesante que el 5 que le acompañe lo tenga en cuenta.

Pero rascando más en la defensa de los Warriors, nos llevamos una sorpresa,y si bien el impacto de Bogut en el rebote va a ser palpable, el resto de contribuciones podrían depender menos de él. A pesar de ser el equipo que más rebotes ofensivos concede, están por la media de la Liga en porcentaje de tiros que reciben cerca del aro (son quinceavos) y sus rivales solo anotan el 61.9% de los intentos a un metro del aro frente a ellos: hay 19 equipos peores en defensa en las inmediaciones de la canasta. Donde realmente sufrieron en Golden State fue en el perímetro, donde Bogut no podrá ayudar directamente. Fueron el equipo que se enfrentó al tercer mayor porcentaje de acierto del rival en tiros de 2 a más de 4.5 metros y en triples, y se reparten con Denver el título de ser las dos peores defensas exteriores de la Liga, a distancia del resto. Lo bueno es que dos de los jugadores que los números señalaban se han marchado. Los aleros rivales tenían un escandaloso 53.7 eFG% ante Dorell Wright, y Nate Robinson fue considerado el peor defensor individual el año pasado por los números de mySynergy, y esta temporada ya no serán Warriors ninguno de los dos.

Sabiendo que tienen a Bogut detrás para protegerles, los exteriores de los Warriors tal vez se animen más a defender encima de su par e indirectamente su presencia puede ayudar. De hecho, pese a que el problema se parezca localizar en el perímetro, los Warriors fueron exageradamente mejores con un intimidador, en este caso Udoh, en el campo: el Índice Defensivo fue de 98.1 en 827 minutos, mientras que llegó a 113.0 en el resto. Una diferencia mayor que la que hubo entre los Celtics y los Bobcats. Si el impacto de Andrew es similar al que tuvo Ekpe, la defensa podría volver a ser respetable de nuevo. Pero habrá que monitorizar el trabajo de Curry, Thompson y compañía.

Otro aspecto que va a mejorar seguro, al igual que el rebote, son las faltas personales. El año pasado, los hombres altos exceptuando a Lee, hicieron 6.3 faltas por 48 minutos. De ese grupo, solo Biedrins y Tyler continúan en el equipo, y el primero debería jugar menos minutos con la llegada de Bogut, y al segundo tras un año de novato, se espera verle mejorar. Sin Nate Robinson, otro de los jugadores que más faltas concede por minuto (solo Jones, Miles, Shumpert y Watson hicieron más entre los exteriores con más de 1000 minutos), los Warriors deberían mandar mucho menos a la línea al rival, algo que les ayudará con la eficiencia de su defensa.

Y por último, los Warriors cierran la parte baja de la rotación con novatos con una buena reputación defensiva como Bazemore, Green y Ezeli. Puede que no se cuente mucho con ellos, pero si logran adelantar a otros jugadores en la rotación, será por su esfuerzo en la parte menos glamourosa del campo.

Mark Jackson tiene a su disposición herramientas mucho mejores este año para forjar una defensa digna de equipo de Playoffs. Veremos que puede hacer.

  • En conclusión

De los 8 equipos que se clasificaron para Playoffs el año pasado, ninguno parece que haya empeorado en verano. Los Wolves tienen una pinta buenísima para el año que viene. New Orleans, Phoenix y Sacramento parecen lejos, pero sería una sorpresa relativa verles dando guerra. Solo Portland y Houston parecen estar muy lejos en una Conferencia que sigue siendo durísima, y el primer motivo por el que algún equipo se irá de la carrera, será por lesiones, algo que no invita mucho al optimismo en Oakland.

Que llegaran, a 108.6 puntos por 100 posesiones, cerca del Top 10 en ataque en la Liga, me parece una buena aproximación para una ofensiva que ya fue bastante buena el pasado año, y tiene margen de mejora, pero también una amenazante posibilidad de regresar a la media que le evite gravitar hacia los equipos punteros. Y en defensa, aunque Bogut ha demostrado una extraña habilidad para convertir a un equipo mediocre defensivamente como los Bucks sin su presencia, en uno de los 5 mejores cuando él está alrededor, que sea capaz de llevar a los Warriors a los 107 puntos por 100 posesiones en contra, algo por encima de la media, suena más razonable con los riesgos que este equipo entraña.

Al final, proyectamos unas 45 volátiles victorias para los Warriors, suficientes para Playoffs el año pasado, pero previsiblemente cortas para este, aunque si la salud acompaña estarán en la pelea. Seguro.

Cazadores de mitos: Los Knicks, el equipo más viejo de la Historia NBA

Con el fichaje de Wallace, ha corrido como la pólvora una información de Stats LLC diciendo que los 13 jugadores de los Knicks formarían el equipo más viejo de la Historia de la NBA, superando a los propios Knicks de la temporada 97-98. Como titular es muy jugoso, pero es una de esas verdades peores que cualquier mentira: las que lo son a medias.

En primer lugar, Stats LLC comunica que la rotación de 13 hombres de los Knicks ahora mismo promedia 32 años y 240 días. Asumiendo que los siguientes fueron los 13 elegidos para el cálculo (White está bajo contrato parcialmente garantizado, pero incluirle bajaría aún más la media), según las fechas de nacimiento de basketball-reference.com, a 1 de enero de 2013, promediarían 32 años y 43 días. Tendríamos que irnos 197 días al futuro, al 17 de julio de 2013, día arriba día abajo, para que la media de edad de estos 13 jugadores fuera esa, lo que me parece un punto demasiado arbitrario. Lo normal sería haber tomado como referencia el principio de esta temporada (1 de noviembre de 2012 para los Knicks), el final de la Regular (17 de abril de 2013) o el final del curso baloncestístico 12-13 (30 de junio del año que viene) o el principio del año. Estas 4 fechas son anteriores al punto en el que estos 13 jugadores tienen, en media, 32 años y 240 días, por lo que me da la impresión de que tal vez redondearon a partir de las edades fijas en un punto. Mal empezamos:

NombreAñosDías
Carmelo Anthony28217
Amare Stoudemire3046
Tyson Chandler3091
Iman Shumpert22189
Steve Novak29202
JR Smith27114
Jason Kidd39284
Marcus Camby38285
Kurt Thomas4089
Rasheed Wallace38106
Pablo Prigioni35290
Raymond Felton28189
Ronnie Brewer27287

De nuevo, si los datos son correctos, a 1 de enero de 2013, esta plantilla suma 411 años completos y 2389 días sueltos (6.54 años más), que repartidos entre 13 jugadores dan una media de 32 años y 43 días.

El siguiente dato que nos ofrecen es que esta es la plantilla más vieja de la Historia, superando a los Knicks del año 1997-1998. No tengo forma de saber si aquel roster era el más vetusto hasta la fecha sin un trabajo hercúleo, así que dando por bueno ese dato, vamos a ver las edades que los 16 jugadores que tuvieron minutos ese año con los Knicks hubieran tenido el 1 de enero de 1998:

NombreAñosDías
Allan Houston26256
Larry Johnson28293
John Starks32144
Chris Mills27341
Charles Oakley3414
Charlie Ward2781
Patrick Ewing35149
Chris Childs3042
Terry Cummings36292
Buck Williams37299
Chris Dudley32313
Anthony Bowie3453
Herb Williams39319
Brooks Thompson27166
Pete Myers34108
Ben Davis255

Y aquí viene el quid de la cuestión. ¿Con qué lo comparamos? Dependiendo del punto de la temporada o el criterio elegido, la media de edad de los Knicks del 98 cambia. Veamos unas cuantas opciones:

  • 13 jugadores con más minutos (sin Thompson, Myers, Davis): 32 años, 228 días
  • Plantilla completa de 16 jugadores: 31 años, 339 días
  • Equipo que empezó la temporada (sin Cummings ni Thompson): 31 años, 329 días
  • Equipo de Playoffs (sin Myers): 31 años, 282 días

Como podéis ver, hay una diferencia de casi un año en la media dependiendo de qué la plantilla consideramos que se debe sacar la media. Stats LLC ofreció el dato como 13-man rotation, lo que para mí, se correspondería con el primer caso, los 13 jugadores que más tiempo estuvieron en la pista. Esto haría que los Knicks del 98 fueran 185 días en media más viejos que los de este año.

Alguien podría decir, «De acuerdo, has elegido la única de las cuatro opciones que hace a estos Knicks más jóvenes». Pero aquí viene el truco. Si los Knicks no siguen llenando el roster con jugadores de geriátrico, los añadidos a la plantilla, harán al equipo más joven. Ahora mismo los Knicks tienen dos plazas libres en la plantilla. Para ser más jóvenes que el peor caso, el quinteto de los Playoffs del 98, con 15 jugadores y 31 años y 282 días de media, solo tendrían que firmar un jugador, que el 1 de enero de 2013 no tuviera más de 29 años y 107 días. Salvo James White que tiene 30 años y 74 días, el resto de los invitados al Training Camp son de una edad bastante menor: Bellfield, Sims y Shurna de 22 años, Thompson de 24, Smith de 25 y Copeland de 28.

Es decir, si los Knicks ponen en plantilla a alguno de los más jóvenes (White no contaría) que han invitado al Training Camp, o firman a un jugador nacido de octubre de 1983 en adelante, New York empezaría el año con un equipo más joven que el que cualquier combinación lógica que se os ocurra del 98. Y ya son, sin firmar a nadie más, más jóvenes que la rotación de los 13 con más minutos de aquel año.

Dar un veredicto sin haber establecido las reglas de la comparación, no debería ser dado por válido. Estos Knicks, son la plantilla más vieja de la Historia solo dependiendo cómo se mire y cómo terminen de completar la plantilla.

Y puede parecer quisquillosismo («Qué más dará que sean primeros, segundos, primeros y medio…») pero la cuestión subyacente se ve afectada por esto. El titular de que estos Knicks son el equipo más veterano de la Historia predispone a pensar en la extrema vejez de un equipo, que en realidad no es tanta. Hablemos de roles. Entre alguno de los más mayores están Wallace, que debería ser el 5º hombre alto de la rotación y Prigioni, el tercer base. Con Felton de titular, MeloAmar’eChandler en el frontcourt, y J.R., BrewerShumpert de escolta, los Knicks tendrían un quinteto que hace un par de días no tenía a ningún jugador mayor de 30 años (el cumple de Chandler fue el día 2) y el promedio rondaría los 28.

Los Bulls en 1998 tendrían una media de edad menor, pero sus 8 jugadores con más minutos tenían 34, 36, 34, 29, 29, 32, 29 y 32 años respectivamente. En el otro finalista de aquel año, los Utah Jazz, jugadores de 34, 34, 27, 27, 35, 35, 24 y 29 años copaban el protagonismo. Que estos y otros muchos equipos, con veteranos en lo más alto de su cadena alimenticia (cough Lakers cough) llenaran el final del banquillo con jóvenes es la diferencia con estos Knicks, que han decidido construir el equipo de otra forma.

Lo esencial es invisible a los tweetulares. Y estos Old York Knicks, no son tan viejos.

Avance de temporada: Detroit Pistons

Pinta a que este será el cuarto año que los Pistons pasan en ese purgatorio en el que son lo suficientemente buenos para no hundirse en los peores puestos de la Liga, y lo bastante malos para no entrar en Playoffs. El equipo sigue rejuveneciendo, añadiendo cinco novatos, y por los movimientos que (no) ha hecho, Joe Dumars ha decidido que este no es todavía el año para competir.

A pesar de ser un grupo joven, en el núcleo principal nos encontramos a gente veterana y con reducido o ningún margen de mejora ya como Bynum, Prince, Maxiell, MaggetteStuckey y Villanueva, y con los jovenes estancados como Jerebko y Daye, los Pistons solo pueden contar a priori como segura la mejoría de Monroe, uno de los mejores anotadores interiores de la Liga ya, con todavía espacio para ser mucho más, y la de Knight que se vio eclipsado por el fabuloso año de Irving o incluso Rubio y Lin como casi rookie, y debería seguir progresando este año.

Detroit necesita defensa, algo que acentúa incluso la marcha de Ben Wallace, y tiro exterior, y todos los novatos que han traído aportan una cosa o la otra. El problema es que a pesar de que no haya indiscutibles más allá de Monroe, hay demasiados jugadores competentes con talento suficiente en este equipo para taparles el paso.

Los Pistons este año huelen a equipo mediocre, por la primera acepción de la RAE y sin querer ser despectivos. Por talento individual, colectivo y concepción de la plantilla. Pero al menos es un aroma al que ya llevan unos años acostumbrados.

Altas: Corey Maggette (Charlotte Bobcats), Andre Drummond (Draft), Kim English (Draft), Kyle Singler (Draft 2011), Vyacheslav Kravtsov (BC Donetsk), Khris Middleton (Draft)

Bajas: Ben Gordon (43.8% de los minutos), Ben Wallace (30.7%), Damien Wilkins (28.9%), Walker Russell (11.2%), Vernon Macklin (4.2%)

Empezamos:

Detroit Pistons en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
27º 28º 15º 12º 28º
  • Se buscan: canastas

Los Pistons fueron uno de los peores equipos de la Liga en general, y también anotando. No fueron eficientes, y perdieron la pelota con mucha facilidad. En triples, aunque tuvieron un porcentaje en la media, fueron 26º en intentos, y pese a que atacaron mucho el aro (fueron segundos tras Denver en intentos a menos de un metro de la canasta) su porcentaje de acierto allí fue el tercer peor de la Liga (58.5%). De hecho, no están por encima de la media de acierto en ningún rango de tiros de 2 (son 20º, 22º y 28º  al ir aumentando la distancia).

El problema de los Pistons no es por tanto que se conformaran con malos tiros por distancia (su XeFG% estuvo por encima de la media y además también fueron a la línea a un buen ritmo, aunque les habría ayudado tirar más de tres), sino que no hubo el suficiente talento para meterlos. Solo Monroe, Gordon y Jerebko tuvieron un eFG% por encima de la media y al añadirle los tiros libres, solo Stuckey pasa la barrera en TS%. Lo malo es que tuvieron a algunos jugadores realmente ineptos en ataque. Austin Daye tuvo el peor eFG% de la Liga, con un mísero 35%, y solo Speedy Claxton en Atlanta en 2007 y aquel robo inverso del Draft que fue Tskitishvili en su año de novato han tirado más a canasta con ese porcentaje en la última década.

Will Bynum y Ben Wallace fueron 14º y 15º por la cola con su 39.9 y 40.1 eFG% respectivamente, entre todos aquellos jugadores con más de 500 minutos. Sumando a Damien Wilkins y Tayshaun Prince, los Pistons tuvieron 5 jugadores con un eFG% por debajo del 45%, solo por detrás de Charlotte, que tenía 6 jugadores en ese grupo. Teniendo en cuenta que solo 70 personas hicieron la gesta, en estas dos franquicias se encontraron el 15% de los anotadores destroyer. 3 de esos 5 siguen el año que viene, y por cierto, uno de los 6 de Charlotte, Maggette (en su descargo, primer año en su carrera que le pasa), va camino de Michigan, a cambio de Gordon, uno de los que mantuvo a flote al equipo.

No solo Maggette, lo de Daye o lo de Prince, no se corresponde con el resto de su carrera y lo normal sería que regresaran a la media y mejoraran el año que viene. Por otro lado, salvo la recuperación de Villanueva, y un grupo de novatos con mucha destreza, pero que vienen de la 2ª ronda del Draft (Singler, English y Middleton) el equipo no ha añadido tiro exterior para aliviar la presión en el poste bajo, es más, se les ha marchado Gordon.

Aunque todos los movimientos que no han hecho en verano puede que los hagan durante el curso y que este equipo sea diferente (deshacerse de Maxiell o Maggette, reducir el número de jóvenes para dar más minutos a los que se queden…) los Pistons en principio van a sacar una rotación muy parecida a la del año pasado, donde las piezas no encajaban bien. Confiar solo en el crecimiento de Monroe y Knight para mejorar el ataque puede ser peligroso.

Y lo de las pérdidas tiene pinta de continuar el año que viene. De los 11 jugadores que formaron la rotación del equipo (más de 500 minutos jugados) dos de los que más la perdieron ya no están: Ben Wallace fue el que más, y Ben Gordon el 4º tras Bynum Knight, del que es de esperar que mejore en su segundo año. Pero los dos veteranos que lleganMaggette y Villanueva tienen un promedio bastante regular, y los novatos aunque puede que no entren mucho en juego este año, serían motivo de preocupación, especialmente Andre Drummond. Deberían reducirlas ligeramente, pero tampoco habría que esperar una gran mejora.

  • Invitado sorpresa

Como los Pistons vuelven con un equipo muy parecido, podría ser interesante echarle un ojo a su +/- para ver qué funcionó el año pasado. De los 11 quintetos que jugaron más de 48 minutos juntos, solo 4 tuvieron un parcial positivo, y casi la única conclusión que se puede sacar es que cuando Stuckey y Jerebko coinciden (en 3 de los 4 casos) el equipo siempre es mejor que el rival, y en los 6 con rédito negativo no aparecen ellos dos juntos. Los dos tienen además el mejor +/- para una pareja de este equipo con +87 en 556 minutos juntos,y suben (por 48 minutos) si le añadimos a Prince: con los tres al mismo tiempo, los Pistons superan al oponente en 70 puntos por 341 minutos, 9.9 cada 48 minutos, un muy buen registro, y más aún para un equipo cuyo margen de victoria (o de derrota, más bien) fue de -4.8.

El más beneficiado al mirar estos números es evidentemente Jerebko. Los números tradicionales no respaldan mucho esta valoración, e incluso perdió la titularidad frente a Wallace (aunque luego acabó el año Maxiell) por un comienzo de temporada algo dubitativo. La defensa tampoco es su especialidad, ni los números le respaldan en este fase del juego por lo que los aparentes buenos resultados de este equipo con el sueco en pista son casi un Expediente X. Comparado con Maxiell, habiendo jugado los dos prácticamente la misma cantidad de minutos, su producción es un empate técnico. Jerebko anota un poquito más y mejor porque la llegada de Monroe ha hundido la eficiencia de Maxiell, pero el veterano ya ala-pívot consigue que su hombre en defensa anote algo peor.

El éxito de las unidades con Stuckey, Prince y Jerebko en pista, se debe principalmente al ataque, ya que el equipo mete 115.5 puntos por 100 posesiones cuando se juntan ellos tres. A la vista de esto, la mejora seguramente esté en una de esas cosas en las que tanto hincapié se está haciendo en la NBA recientemente: espaciar la pista. Stuckey, aunque cada año se prodigue más, y Prince, tirador más que respetable, sobre todo desde la esquina izquierda del ataque, no lanzan mucho de tres y el juego de Monroe está prácticamente restringido al área más cercana al aro.  Añadir otro jugador en ataque que no sea temido ni con el balón, ni como tirador, ni más allá de la pintura como Maxiell hace más fácil defender a este quinteto. Abriendo el campo algo más sin embargo, Monroe lo tiene más fácil para ir a trabajar y desde las dos esquinas puede haber ahora una amenaza.

El éxito de este quinteto abre para mi gusto una posibilidad interesante que pasa por utilizar en el puesto de 4 titular… a Charlie Villanueva. Pese a haber sido difamado, en parte con razón, en parte por un contrato desorbitado del que él no tiene culpa, si la clave de ese grupo de Detroit es la posibilidad de abrir la cancha extendiendo a los jugadores por el perímetro, hace dos años, metió el 38.7% de los triples intentando 4.3 por partido. Su defensa es horripilante, pero bueno, en fin, vendría a sustituir a Jerebko.

Se puede optar por, y para el futuro de la franquicia seguramente sea mejor, utilizar a los jóvenes, tanto a Jonas, como intentar recuperar al una vez prometedor Daye, o dar más minutos a Drummond moviendo a Monroe al puesto de ala-pívot. Pero probablemente, el año que viene, colocar a Villanueva en el quinteto titular es lo que más posibilidades de victoria daría a los Pistons. Es relativamente joven: con 28 recién cumplidos, está prácticamente en el mejor momento general del arco de la carrera de un jugador NBA (y en la mejor forma de su vida, como dicen todos por estas fechas) y como los dos años de contrato que le quedan parecen inamovibles, ¿por qué no utilizarlo? Su valor solo puede ir a más, y eso no va a suceder si se pudre en el banquillo. Si juega, mete triples y al equipo le va bien, quizá pueden colocarlo, librándose de pagarle un año más y obteniendo algo, aunque sea poco, a cambio. O simplemente utilizarlo ellos mismos.

  • Torres mellizas

Cuando Andre Drummond, jugador de potencial descomunal, pero futuro incierto, caía a los brazos de los Pistons en este Draft, la posibilidad de que formaran el tándem que dominará el juego interior de la Liga de aquí a un lustro se empezó a forjar. Drummond, en mi opinión, está ya preparado, pardilladas de novato aparte, para impactar en partidos con su defensa. Es en ataque donde se necesita más trabajo con él, porque su tiro es absolutamente inexistente. En su primer y único año en UConn, metió el 29.5%… de los tiros libres.

Y aquí viene uno de los grandes problemas para él y para este equipo. En una Liga que migra inexorablemente hacia el small-ball, un tándem de hombres altos solo tiene su justificación cuando los dos pueden castigar al contrario imponiendo sus centímetros en ataque. De Monroe, sabemos que puede hacerlo, Drummond ahora mismo no. Su defensa le puede mantener toda una carrera robando de aquí y de allá, a lo Kwamé, pero será su desarrollo anotando lo que le puede convertir a él en una estrella, y a los Pistons en una franquicia con futuro.

Ya hemos visto con el ejemplo de Jerebko y el mal porcentaje cerca de la canasta, que este equipo lo que necesita es expandirse hacia afuera. Monroe fue magnifíco anotando el año pasado de todas las formas: estuvo por encima de la media de la Liga en efectividad tanto cortando a la canasta, como finalizando bloqueos directos, como posteando a su par. Pero su rango se limita a la pintura, o una zona muy cercana. Y parece imposible a día de hoy esperar de  Drummond algo que no sea finalización en el aro o uso de las segundas oportunidades que él mismo puede crear, lo que en un equipo que además tendría a jugadores que no son precisamente tiradores puros como Stuckey, Maggette o Prince en las alas, me da que pensar que la pareja MonroeDrummond, aunque suene bien, y complementaria, hubiera tenido más sitio hace 10 años que ahora. Me temo que con ellos va a pasar lo que con la OTAN en su día. De entrada, no.

  • Fragilidad perimétrica

Detroit ahora mismo tiene solamente cuatro jugadores, uno de ellos rookie, entre los 15 con contrato, para ocupar el puesto de base y escolta. Salvo experimentos raros con alineaciones grandes, colocando a Prince de escolta, o tirando de Middleton o Singler fuera de posición, lo que además les daría otro novato más, están los que están. Aunque ya tienen la plantilla completa, al training camp han invitado a Jonny Flynn, el base de Syracuse que hace 3 años el Draft colocaba a la par que Ricky Rubio y a Terrence Williams, y no nos sorprendería que uno de los aleros novatos o Kravtsov tuvieran que hacer las maletas para dejar sitio a uno de estos dos.

Stuckey nunca ha jugado una temporada completa, y en 3 ocasiones se ha perdido más de 10 partidos. En las 4 temporadas que lleva Bynum en los Pistons, 63 es el número máximo de partidos que ha jugado. Si permanecieran sanos ellos dos y Knight, que lo jugó todo en su año de debut, con un poquito de Kim English tendrían suficiente. Pero es evidente que las probabilidades de que esto ocurran son ínfimas.

Con los Pistons teniendo todavía unos 2.5 millones de su MLE disponible habría que preguntarse por qué no se han interesado por un año de Barbosa. Sería de golpe, probablemente  el mejor tirador del equipo (con experiencia), y los Pistons ya están acostumbrados a los exteriores bajitos que se emplean en ambas posiciones. Aunque no pueden ofrecer un equipo competitivo para Playoffs, la oferta de los Pistons doblaría económicamente a las de los equipos con el mínimo. No parece buen complemento a largo plazo con Stuckey o Knight, pero en este caso vendría como extintor en caso de incendio. Si no les convence lo que ven en Flynn o Williams, Barbosa solo costaría un par de millones más e incluso podría ser traspasado a lo largo del año, si con sus buenas intervenciones convence a un aspirante que tal vez lo necesite.

Así que sí, los Pistons tienen un problema de profundidad en el perímetro. Pero también otro superficial: los números de Stuckey siguen siendo significativamente mejores cuando juega de base y Detroit está gastando sus recursos colocándole a él o a Knight de escoltas o en el banquillo. Cuando Stuckey dirige la defensa, mete más puntos por tener mejor eFG% (47.8 vs 44.9% la pasada temporada), va más a la línea (12.7 vs. 8.2 por 48 minutos), rebotea algo mejor y hace menos faltas. Además, en defensa, permite 3 puntos por 48 minutos menos de su emparejamiento directo, obligándole a lanzar con peores porcentajes. Puede que también sea cosa del compañero, que cuando juega de base suele hacerlo con Gordon, y de escolta con Knight, y que se apañe mejor con Ben, pero las diferencias también existieron en años anteriores con otras parejas de baile, y si vemos los números de eficiencia por tipo de jugada es mejor respecto a la media en aquellas que implican dominio de balón (aclarados y bloqueos directos) que en tiro tras pase. Su porcentaje en tiros de tres, 28.1% a lo largo de su carrera en 367 triples por 334 partidos también alerta de la situación, aunque poco a poco va mejorándolo y ya este año logró pasar la barrera del 30%.

Tal y como está construida este año la plantilla de los Pistons, Stuckey pinta a escolta a tiempo completo, y aunque la diferencia hasta ahora no haya sido radical, es palpable, y no es la mejor manera de sacar todo el rendimiento de la producción de este jugador.

  • Agua por aquí, agua por allá
Detroit Pistons en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
22º 24º 21º 24º 10º 17º

No parece tampoco que vaya a ser la defensa lo que haga mejorar a este equipo. Añadir a Maggette y Villanueva si permanece sano por Gordon es un movimiento casi lateral, y si Drummond llegara a jugar unos 1.200 minutos el año que viene, el equivalente de reemplazar a Ben Wallace, me sorprendería que como novato mejorara ya las prestaciones del veterano, que todavía se mantenía en la Liga gracias a su forma de defender y de rebotear atrás, ya que fue el mejor de la rotación del equipo con un DRB% del 23.7%.

Lo mejor que hizo este año el equipo en defensa fue forzar bastantes pérdidas, y no solo con robos, ya que estuvieron entre los 10 peores equipos recuperando balones, sino forzando personales, donde fueron Top 10. El novato Brandon Knight, con 30, estuvo especialmente espectacular, sacando un gran número de faltas de ataque de su rival y obteniendo nuevas posesiones para el equipo.

De todos modos, si Drummond está menos preparado de lo que pensamos para ser un Estopa Mix y reemplazar a Wallace, y Prince, todavía un defensor más que efectivo, pierde minutos para que los reciba Maggette, esto se puede poner aún más feo.

  • Mal porno

Los aficionados creo que, de los Warriors, le dieron este apodo de «Mal Porno» en su día a Maggette y tal vez este año se pueda aplicar a su nuevo equipo: la meten, y hay penetración constante, pero no acabas de quedar satisfecho con lo que estás viendo.

Los Pistons son un equipo que viene cortito de talento anotador, que no va a poder abrir el campo, y en el que no se vio capacidad de creación para el compañero, quedando 28º en asistencias el año pasado, y me sorprendería que no fueran de los peores ataques de la Liga también el año que viene. 102.1 puntos por 100 posesiones puede ser una estimación en línea con la pasada temporada

Y en defensa, no les veo mejorando pero al menos les mantengo la posición que ocuparon este año, que se correspondería con un Índice Defensivo de unos 110.1 puntos en contra. Como sucedía con los Bobcats por ejemplo, creo que son un equipo con pocos jugadores de dos direcciones, y sus Índices están destinados a ser un balancín: dependerá de si emplean más a los aptos para la defensa (Prince, Maxiell) o el ataque (Villanueva, Maggette) que suba de un lado, bajando seguramente del otro.

Esto les daría una esperanza de 21 victorias, bastante por debajo de las 31 que tendrían si proyectamos las 25 del año anterior a 82 partidos. Supondría un gran paso atrás para los Pistons, y no acabo de estar conforme con la predicción pero me la quedaré por tres motivos: son uno de los pocos equipos del Este que en teoría han empeorado la plantilla para el año que viene, haciéndola más joven; ya el año pasado su esperanza de victorias fue menor, de solo 22 victorias, y de alguna manera lograron rascar tres más y finalmente, mantuvieron un bloque bastante sano, en comparación con otros equipos de la parte baja del Este que acusaron bajas más importantes y de más duración. Pero, en fin, a ver qué ocurre con ellos.

Avance de temporada: Denver Nuggets

La franquicia de Colorado estuvo entre las mejores la pasada temporada, y con un núcleo lleno de jugadores de 25 años o menos (Lawson, Chandler, Gallinari, Faried o McGee) es un buen grupo destinado a mejorar. De todos los equipos que están rondando los Playoffs en el Oeste son los más jóvenes tras Oklahoma City y cuentan con una de las mejores ventajas de campo, traducida en estilismo, de la Liga. Por si fuera poco, también son un equipo profundo y versátil que puede encontrar en su plantilla todo tipo de perfiles, salvo, en principio, un anotador de espaldas a la canasta.

Potencial de aspirante legítimo, realidad de animador. Veremos en dónde acaban al final.

Altas: Andre Iguodala (Philadelphia 76ers), Anthony Randolph (Minnesota Timberwolves), Evan Fournier (Draft), Quincy Miller (Draft)

Bajas: Arron Afflalo (65.0% de los minutos), Al Harrington (23.7%), Rudy Fernandez (22.1%), Chris Andersen (15.1%)

Empezamos:

Denver Nuggets en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
23º 18º 12º
  • Wishing on a star

La mayor objeción a los Nuggets el año pasado era el que les faltaba una estrella. Y no sé por qué me da, que el discurso va a ser el mismo tras la llegada de Iguodala.

Iggy (diminutivo que no le gusta, por cierto) fue, el año pasado, casi por cualquier medida que se elija uno de los 30 mejores jugadores de la Liga. Estadísticamente, se fijen en lo que se fijen (+/- de su equipo, los números del boxscore…), prácticamente todas las métricas le colocan en ese rango. En Wins Produced fue el 5º mejor jugador la temporada pasada. En ezPM fue 20º. Por Win Shares, 21º y en ASPM 23º. Solo el EWA, la conversión a victorias del PER de Hollinger, que le coloca 43º, disiente.

Para los que gusten de valoraciones más subjetivas, estuvo entre los 24 elegidos para ir al All-Star y la ESPN lo ha nombrado 28º mejor jugador en su #NBArank, y CBS Sports lo coloca 27º en su lista Elite 100. Habiendo 30 equipos en la NBA, Iguodala es un jugador franquicia.

Pero esto no será suficiente, porque cuando la narrativa tradicional habla de estrella, se está refiriendo a un jugador que lleve el peso de los puntos, sobre todo sacando las castañas del fuego al equipo en los minutos finales y que se pueda creer su propio tiro. ¿Por qué lo llamas estrella, entonces, si quieres decir anotador de volumen? Los Nuggets ya fueron el tercer mejor ataque la temporada pasada, y lo hicieron precisamente basándose en un estilo opuesto al que tendrían si un jugador parara su balón en ataque. Chris Paul, con su estilo yo-yo, sería miserable en estos Nuggets. Durant sí que los mejoraría en ataque, Howard en defensa y LeBron en los dos sitios. Pero, vamos, que hay 27 equipos que no tienen a ninguno de estos tres, no es cosa solo de los Nuggets. Por ejemplo, tengo muchas dudas que mejoraran en absoluto en ataque con Kobe. Al fin y al cabo, este equipo atacó mejor que los Lakers. Luego, cuando los resultados fueran iguales o peores, los mismos que ahora piden a gritos una estrella para este equipo, desempolvarían el libro de clichés para sacarse un «La defensa es lo que gana campeonatos», o «El manejo de los egos también es importante» o una soplapollez similar.

Veamos el mito de la caverna. ¿Ayudan las estrellas en finales apretados? Si miramos unos cuantos registros, no lo tengo muy claro. En partidos perdidos o ganados por 3 puntos, los Nuggets tienen 6 victorias y 6 derrotas. Otros equipos con estrellas como Miami (5-2), Oklahoma City (5-4), Los Angeles Lakers (9-4) o los New York Knicks (6-3, 4-3 sin Carmelo) fueron algo mejores, pero no parece muy significativo. Si lo subimos a partidos decididos por 5 puntos,  el récord de los Nuggets es 12-9 por el 8-3 de Heat, 11-8 de Thunder,  18-8 de Lakers y 8-9 (6-8 con Carmelo) de los Knicks. Ahora están casi a la par con Oklahoma City y mejor que New York.

Los Nuggets no han sido muy diferentes a otros equipos con estrellas, pero no es ese el único argumento que quería explicar con estos resultados. Si miramos los números de otra forma, nos damos cuenta que el 70-80% de los partidos acaba en una diferencia de más de 5 puntos. En las Finales, en las que se supone igualdad máxima, los márgenes de victoria fueron 11, 4, 6, 6, 15. En las Finales de Conferencia del Este, 4 de 7 partidos se decidieron por más de 10 puntos o más. En el Oeste, 5 de 6 por 5 o más. Es decir, en los 18 enfrentamientos que cerraron la temporada, en 13 hubo una diferencia de 5 o más puntos y en 7 la diferencia pasó los 10. En la mitad de los encuentros cumbres, los minutos finales apenas importaron.

Las estrellas no se esperan al último minuto para ganar un partido. Para algo tienen 48.

Afinemos un poco más, personalizando en jugadores. La definición de qué son los minutos decisivos, qué es el clutch, y demás es muy subjetiva. ¿5 minutos, 2 minutos, los 24 segundos de reloj? ¿Separación de más menos 5 puntos, 3 puntos, tiros para empatar y ponerse por delante? Dependiendo de lo que elijas, tendrás unos resultados u otros. Nosotros vamos a hacer el ejercicio con 2 minutos o menos en el reloj, y tiros para ganar o ponerse por delante. En ese espacio, los Nuggets como equipo, metieron 59 puntos en 61 tiros, un 48.4 EFG%. Esta cifra es mejor que las individuales en el mismo periodo de Wade (46.4%), Durant (38.6%) o Westbrook (38.5%) y ligerísimamente por debajo del 50.0% justo de Bryant, Rose o Pierce.

Reduzcámoslo a la última posesión: 24 segundos o menos en el reloj, tiro para empatar o ponerse por delante. 17 puntos en 22 intentos, el EFG% de los Nuggets baja a 38.6%. Wade, Durant y Rose ahora están por encima, pero unas cuantas estrellas siguen por debajo: Kevin Love, 37.5% en 8 intentos. Pierce, 25.0% en 6. Kobe, 23.3% en 15. Westbrook, 0 de 4.

¿Existen las estrellas en el clutch? vamos a hacer una tabla con las estadísticas de trece jugadores que se han ganado la reputación, o se han jugado bastantes balones en los instantes finales, durante los últimos 3 años.

2012 eFG%2012 FGA2011 eFG%2011 FGA2010 eFG%2010 FGAeFG% a 3 años
Correlación -0,02Correlación-0,04
Carmelo Anthony68,8855,6944,4955,8
Rudy Gay50,0545,01070,0552,5
Dirk Nowitzki43,8850,0657,1750,0
Kobe Bryant23,31562,5870,81248,5
Chris Paul40,0100,0480,0542,1
Deron Williams100,0136,41140,0541,2
Dwyane Wade50,0637,5431,3838,9
Derrick Rose61,1943,8816,71238,0
Steve Nash100,0320,0516,7635,7
Kevin Durant44,71921,41417,91429,8
LeBron James75,0212,5830,81328,3
Paul Pierce25,0625,040,0319,2
Russell Westbrook0,0420,0512,5811,8

LeBron y Durant, que posiblemente son las mayores estrellas en la NBA ahora mismo, tienen un eFG% menor del 30% en tiros para empatar o ponerse por delante los últimos 24 segundos del partido durante los últimos tres años. Si cambiáramos la definición por minutos, márgenes de victoria y demás, cambiarían los personajes y los porcentajes, pero no la idea: el cuento del jugador decisivo no existe. Las estadísticas en los momentos finales son muestras pequeñas, que no se correlan de un año para otro, y muy fuertemente influenciadas por nuestra percepción y nuestra memoria selectiva. Si ampliáramos la prueba a más jugadores y más años, la cosa iría dando bandazos de un lado a otro.

Lo que mejor se correla con victorias no es el rendimiento en los últimos minutos, es el margen por el que se gana. Los buenos equipos no tienen que ganar finales apretados, porque (casi) no los tienen, y esto no se hace solo anotando, también hay que defender. Quieres una estrella contigo, no por lo que pueda hacer al final por ti, sino por lo que aporta durante todo el partido.

Iguodala es un gran jugador, que además va a ayudar donde más lo necesitan en Denver, que es en la defensa. Los cuentos de estrellas los dejamos  para cuando toque hablar de vender zapatillas.

  • Corred, malditos

Los Nuggets fueron 2º tras Sacramento en ritmo de juego y número de posesiones finalizadas en 10 segundos o menos, y al mismo tiempo lograron llegar a ser el 2º mejor equipo por eFG% en esas jugadas tan rápidas: solo San Antonio tuvo un porcentaje mejor que su 57.6% cuando llegan a la carrera. Lideran la Liga en mates junto a Clippers y Thunder y todo esto les permite ser los mejores con diferencia en la Liga en la estadística de la que os hablábamos ayer, que mide la calidad de los tiros lanzados, el XeFG%.

El XeFG% es la esperanza de puntos de un ataque en la media, de acuerdo a como se distribuyen los tiros por zonas. Esta medida da una idea de que equipos tiran más eficientemente, en función de la distancia a la canasta, y los Nuggets, gracias a sus estilo de contraataque están primeros pese a que anotan por debajo de la media en general.

Y con eso, y yendo a la línea, que es una relación directa en muchas ocasiones, es como un equipo que no es bueno en el rebote ofensivo, no es especialmente cuidadoso con las pérdidas y está en el vagón de cola tirando de 3, tienen el tercer mejor ataque de la Liga.

Los Nuggets este año van a correr como demonios. Los momentos en los que se junten a una milla de altura Lawson, Chandler, Iguodala, Faried y McGee, todos entre los más atléticos y rápidos en su posición, va a ser un frenesí. La falta de aire y el ritmo de Denver siempre ha molestado a los rivales, pero este año va a ser odio directamente lo que sientan en el Pepsi Center. Alguno va a salir con el juramento de que solo beberá Coca-Cola de ahora en adelante.

Un ejemplo claro de que los equipos no quieren seguir el ritmo de Denver, y que prefieren tomárselo con calma, es que si bien los Nuggets son el 2º equipo que más posesiones acaba en 10 segundos o menos, son los 3º a los que menos posesiones en contra les generan en ese primer periodo de tiempo. Nadie quiere correr con ellos (y eso que tiene premio: permiten el 4º mayor eFG% en contra en los 10 primeros segundos tras Charlotte, Sacramento y New Je…Brooklyn), porque saben que ese juego lo tienen perdido. Aunque los Nuggets habitualmente tengan la defensa mal plantada, los equipos prefirieron pausarse contra ellos. Este dato me parece muy significativo para validar algo que ya sabíamos, por otra parte, pero que siempre es interesante comprobar. Por otro lado, la temporada acortada también habría tenido un mayor efecto en sus rivales, que en ellos, equipo joven y ya acostumbrado al fino aire de Denver, y es posible que con una diferencia tan extrema se mitigue el año que viene.

Karl adora el correr casi tanto como nosotros queremos la pizza del Papa John’s, y este año tiene el mejor entorno que ha disfrutado jamás para ello. Que no os extrañe ver bombonas de óxido nitroso en el vestuario de Denver.

  • El rebote ofensivo puede ser dominante

El año pasado los Nuggets acabaron 12º en rebote ofensivo, nada especial, pero la temporada que viene podrían ser, ya no digo de los mejores, el mejor directamente. La manera que tuvieron de acabar el año y atacar los tableros en Playoffs fue impresionante. En los 7 partidos contra los Lakers, cogieron un 33.0% de los rebotes ofensivos, que hubiera sido registro líder en Temporada Regular, por delante del 32.6% de Chicago. Y esto fue en 7 partidos contra Los Angeles, el 5º mejor equipo en los tableros en defensa de la Liga.

Los que auparon a los Nuggets en la fase final de la temporada fueron Faried y McGee. Manimal fue ganando minutos, y acabó el año líder en ORB% con el 16.5%. Eso quiere decir que uno de cada 6 fallos de los Nuggets cuando Faried estaba en pista, volvió a sus manos. McGee por su parte acabó la temporada rondando el Top 25 y además, cogió casi el doble de rebotes que el hombre al que vino a sustituir, Nene. Además Kosta Koufos, fue 6º entre todos los jugadores con más de 500 minutos y Andre Miller fue el 5º mejor base de la Liga.

Este año, van a aumentar considerablemente los minutos de esos dos sementales de los tableros, Faried y McGee, y además lo hacen a costa de los de Nene, un pobre reboteador ofensivo, y Harrington, mucho más pobre aún y que estuvo disputando minutos hasta en los Playoffs, con un ORB% del 4.9%, el mismo que Marcus Thornton y su 1.93 de altura. Y aunque Andre Iguodala no llegue a la media de su posición siquiera en este aspecto, el hombre del que más minutos se lleva, Afflalo, era peor que él.

Entre que el estilo de agresión al tempo de los Nuggets, principal motivo de que fueran uno de los mejores ataques de la Liga, no va a cambiar, y que cuando les fuercen a jugar en estático podrían cargar el rebote con la mejor batería de la Liga, los de Denver son el tapado a convertirse en el mejor ataque de la Liga la próxima temporada. Ni más ni menos.

  • En aquel momento no parecí­a una buena idea

Cuando George Karl empezó a utilizar a Ty Lawson con Raymond Felton me llevé las manos a la cabeza. «Ya está Georgy Porgy enchufando a sus chicos de North Carolina como sea…». En serio, ¿qué NO podía salir mal? Juntar a uno de los 5 jugadores más pequeños de la NBA con con otro base que anda por el 1.95. ¿Really?

Pero el experimento fue bueno, qué digo bueno, fue un éxito rotundo (la mejor pareja por +/- del año 2011 de este equipo y con muchísima diferencia), y por cosas como estas George Karl es un entrenador NBA y yo escribo sobre él después de trabajar, tomando café en un McDonald’s.

Al traspasar el pasado verano a Felton por Miller, la cosa parecía que quedaría ahí. Felton había anotado el 45.9% de sus triples en Denver, pero Miller no sabe tirar, y semejante cifra no la iba ni a oler. Además llegaba con 35 años, el mismo peso y con un 1.90 pelao, y ponerle delante de escoltas podría ser pedirle mucho.

Pero Karl lo volvió a hacer. Lo de ponerlos juntos, y lo de que le saliera bien. En total, Lawson y Miller han compartido 887 minutos en pista (unos 14:30 por los 61 partidos que han coincidido) y su +/- es de +147, la tercera mayor diferencia en Denver. Efectivamente, Andre Miller es un pobrísimo tirador (21.7% en triples, y quedó 169 de 177 jugadores con más de 100 posesiones en tiro tras pase, con solo 0.72 puntos por jugada) pero de alguna forma esta pareja sigue dando resultados. Su margen de victoria por 48 minutos de 8.0 es muy superior al 2.8 total de los Nuggets, y lo hacen siendo mejores en defensa y ataque a la vez: el Índice Ofensivo pasa de 107.9 a 112.3 puntos (una mejoría de 4.4) y el Defensivo cae de 107.0 a 103.9 (3.1 de diferencia a su favor) cuando comparten tiempo de juego. Lo destacable en este caso además, es que el resto del tiempo, casi siempre uno de los dos está en la pista, no es que sean reemplazados por un director de juego inferior. De los 2321 minutos sin doble base, 2159, el 93%, fueron con Miller o Lawson.

Si esta pareja funcionó bien ya de por sí, al unírsele Gallinari, es una locura. La muestra de minutos se reduce mucho, a 322, pero el Índice Ofensivo pasa a 116.3, el defensivo a 98.0 y el margen de victoria por 48 minutos a 17.3. ¿Tal vez sea el mover a Gallinari al puesto de ala-pívot, que fue el que habitualmente ocupó con esta pareja, y no tanto juntar a los dos bases? Puede.

Otra razón es que Andre Miller, tal vez con la ayuda del equipo, parece encontrarse más cómodo defendiendo a los escoltas. Cuando ha jugado de 2, el eFG% de su rival ha sido del 49.5%, algo por encima de la media, pero no está mal. Sobre todo si tenemos en cuenta que en los 921 minutos que pasó de base, su par anotó con el 53% de eFG%.

Miller ya no tiene (y eso si alguna vez la tuvo…) la velocidad para andarse peleando con los bases, pero pese a la falta de talla, la experiencia le ayuda un poco más con los escoltas. Su saber hacer consigue que a pesar de la diferencia de altura, los rivales no se sientan cómodos posteándole y no sean capaces de llevarlo hacia dentro con facilidad. En las dos posiciones permitió más puntos a su par que la media de la Liga, pero la diferencia fue menor cuando jugó junto a Lawson.

Esta temporada creo que no los veremos juntos tanto porque la edad ya se empieza a notar en Miller, que aunque es un hombre de hierro todo se acumula. Solo se ha perdido 6 partidos en 13 años de carrera. Sí, habéis leído bien, 6, y uno de ellos fue en medio del traspaso que le mandó a Philly. 9 de esas 13 temporadas las ha jugado completas, y aunque no se lesione, supongo que el hombre se irá cansando. De hecho, el año pasado fue el primero desde su año de novato que jugó menos de 30 minutos por partido. Sus minutos deberían caer aún un poco más, y con Julyan Stone como tercer base, es más probable que Karl prefiera quitar minutos al doble-base que dárselos al de UTEP. Y el otro gran motivo para el cambio es que con el cambio de Afflalo por Iguodala, uno de los alas que mejor pasan de la Liga (el PPR de Hollinger lo coloca como el mejor y en AST% está solo detrás de LeBron, Ginobili, Wade, Pierce y Turkoglu), George puede mantener dos playmakers en pista sin que tengan que ser necesariamente los dos bases.

Por cierto, y siguiendo el tema Iguodala y el ataque. El mayor problema de los Nuggets es probablemente su tiro exterior: 23º desde el triple en la Liga y pierden a Afflalo, su mejor tirador, un hombre que ha metido el 40.0% en su carrera, y prácticamente la única ventaja en teoría que AAA tiene sobre Iguodala, (33.1% tirando de 3 como profesional), en un área de necesidad además. No creo que los Nuggets mejoren, pero tampoco descarto la sorpresa: el año pasado, Iguodala tuvo un porcentaje clavado al de Afflalo (39.4 en 3.1 intentos vs. 39.8 en 3.6) y metió 1.16 puntos por jugada tras pase, por los 1.08 del nuevo jugador de Orlando. De hecho, fue 13º entre esos 177 con más de 100 posesiones, y nadie acertó mejor en Philly, ni Meeks, ni Williams, ni Turner.

Los números del resto de su carrera hacen pensar que este último año pueda ser más la excepción que la norma, pero su 3P% lleva 4 años creciendo, al tiempo que su porcentaje de utilización baja. Poco a poco, según toma un papel más secundario en ataque, parece estar convirtiéndose en un mejor tirador de lo que nadie damos crédito. Si realmente le sienta tan bien alejarse un poco del protagonismo desde el punto de vista de los porcentajes, esto es de nuevo una magnífica noticia para un equipo tan cargado como Denver, que necesita más eficiencia que volumen.

  • ¿Gallo de pelea o de corral?

Tras el traspaso de Anthony, los Nuggets tenían la esperanza de que Gallinari explotara, y convirtiera la salida de Melo un robo histórico a mano armada, y aunque no lo ha hecho todavía, no se pueden quejar del rendimiento hasta ahora. De hecho, en los 25 primeros partidos hasta que se lesionó, estuvo a un nivel que lo metía en el debate del All-Star. Después, con molestias incordiándole toda la temporada parecía otro jugador. Y una de las mayores incógnitas del futuro de este equipo es esa. ¿Cuál de esos dos es Gallo? ¿O tal vez, es el jugador intermedio? . Veamos sus números en los dos periodos.

PartidosMinutosPuntosRebotesAsistenciasTS%3P%FTA/FGA
Antes de la lesión2533.017.05.22.659.731.249.5
Después de la lesión1829.311.24.02.850.235.237.0

La mayor diferencia fue en anotación. Pese a mejorar su acierto tirando de 3 en la segunda parte de la temporada, acercándose más al nível que ha mostrado en su carrera, metió casi 6 puntos menos por partido y con una diferencia de 9.5% en la eficiencia, principalmente porque dejó de ir a la línea. Los 5.8 intentos que promedió por partido en los 25 primeros encuentros le hubieran colocado 16º en toda la Liga. Y su 89.0% de acierto durante ese periodo sería el 2º mejor del Top 25, solo por detrás de Dirk Nowitzki. De hecho, Gallinari fue básicamente Dirk yendo a la línea antes de lesionarse: 5.8 vs 5.7 tiros por partido, 89.0 vs. 89.6 de acierto. Incluso un poco mejor, porque lo hacía en menos posesiones.

Ya comentamos que los Nuggets son mucho mejores cuando Lawson y Miller están juntos y juegan con el quinteto de small-ball, y esto no es cosa solo de estos dos: los Nuggets en general y Gallo en particular son mejores cuando el italiano está de ala pívot. Ha defendido bien a los 4 con los que le emparejaron y creó problemas en ataque al rival.

Con 24 años le quedan 3 para llegar al punto álgido de su carrera, y tal vez todavía no hayamos visto todo lo que Gallinari es. Pero con mezclar el nivel del principio de la temporada pasada y el acierto desde el perímetro del final, ya sería suficiente para estar contentos.

  • El verdadero talón de Aquiles
Denver Nuggets en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
21º 27º 30º

Lo que realmente separa a estos Nuggets de ser un equipo de élite no es una estrella, sino la defensa. Es muy habitual atribuir a esta fase del juego todos los males de Denver (si cogéis análisis previos e incluso posteriores a temporadas pasadas, se lo veréis hacer a más de uno) y no siempre ha sido así. Desde la temporada 2002-2003, Año I antes de Melo, en el que solo ganaron 17 partidos con un pútrido ataque acompañado de una sólida defensa, hasta 2009, han estado 7 años por encima de la media, llegando incluso a ser la sexta mejor de la Liga, pero llevan 3 años en retroceso. Fuerzan pérdidas, rebotean bien, no hacen faltas… pero les meten mucho, mucho, mucho. Son el equipo club de carretera por excelencia.

En principio, aquí es donde la llegada de Andre Iguodala y también, no nos olvidemos, una temporada completa integrado en el equipo de Wilson Chandler, excelentes defensores en el perímetro, deberían ayudar, sustituyendo a un Afflalo que según fue teniendo más oportunidades de anotar, se fue olvidando de defender.

Iguodala viene de ser el corazón de la tercera mejor defensa del campeonato, pero la cabeza se quedó en Philly. Aunque todo sean alabanzas al Otro AI o a Brand, hace 2 años, cuando los 76ers fueron el 24º equipo en Índice Defensivo, también estaban, y liderando al equipo en minutos. Que la misma columna vertebral de aquel equipo de Eddie Jordan subiera 21 posiciones en 2 años podría significar que el verdadero Jugador Defensivo del Año en los Sixers fue Doug Collins.

Pero indudablemente Iggy es un gran defensor. Los jugadores a los que se emparejó la pasada temporada fuera del poste bajo (lo de ponerle de ala-pívot no fue un buen experimento en Philly, veremos si lo intentan en Denver) anotaron con un eFG% del 40.4%, un 8-9% menos que el escolta-alero medio, y Chandler también ha mantenido a lo largo de su carrera a los escoltas rivales por debajo de la media (con los aleros ha sufrido un poco más). Por su parte Afflalo permitió anotar un 54.0 y un 52.0 eFG% a los escoltas y a los aleros a los que se enfrentó, lo que supone una diferencia de entre 11 y 14 puntos porcentuales con Iguodala. Evidentemente el resto del equipo también tiene que ver en esa discrepancia, y los Sixers eran mejor que los Nuggets como bloque, pero si Iguodala redujera un 10% la eficiencia del rival, tendría un impacto de Estrella, así, con mayúsculas en los Nuggets. Haga lo que haga en el último minuto de un partido igualado.

Los Nuggets el año pasado permitieron el mayor porcentaje de tiro de 3 rival, un escandaloso 38.3%, acompañado además de ser el equipo al que más tiraron desde downtown. Si los minutos de Chandler e Iguodala logran frenar la hemorragia, el impacto se va a notar en la defensa y el número de victorias. No es transferible, y los Sixers tienen otros excelentes defensores en el perímetro como Holiday, pero Philly fue la 6ª franquicia que peor porcentaje de 3 permitió al rival, y los Knicks con Chandler también estuvieron arriba. Pero al mismo tiempo los Sixers de 2010 en el annus horribilis con Jordan fueron los peores de toda la Liga. Iguodala jugó casi 3200 minutos ¿cuánto puede hacer un hombre solo?

Se pueden mantener entre los equipos que menos faltas hacen, incluso con la llegada de McGee, porque Faried será un año menos pardillo e Iguodala es excelente en este aspecto, uno de los mejores de la Liga sin duda alguna, y también es magnífico en otro apartado en el que Afflalo era el peor del equipo: forzando pérdidas. Denver estuvo entre los mejores en estos dos aspectos, y por ahí se mantendrá gracias a su nuevo fichaje.

Donde no deberían mejorar en principio, y tal vez hasta den un paso atrás, es en el rebote defensivo. El año pasado fueron 9º, y hemos dicho que este año podrían convertirse en el mejor equipo de la Liga en el ofensivo, pero son precisamente las razones que convierten a este grupo en una amenaza en ataque, las que nos hacen dudar atrás. El estilo agresivo y atlético de Faried y McGee en un lado de la pista es demasiado peligroso en el otro. Arriesgan mucho para poner tapones, se olvidan por completo de bloquear (perdieron un partido entre los Grizzlies porque en uno de los primeros encuentros en los que Karl dejó al Manimal hasta el final, Faried dejó a Cunningham palmear el balón plácidamente por encima suyo sobre la bocina) y en muchos bloqueos directos no salen, para gorronear el rebote o el tapón. Bueno, esto última en realidad les ayuda un poco a apilar rebotes en el box-score, pero no al equipo. Si la diferencia de esta pareja con Nene y Harrington en los tableros de ataque se medía en años luz, aquí están a la par, y los dos jovenzuelos además lo consiguen de manera un poco sospechosa.

Todavía son jóvenes y Karl puede convencerles de que se apliquen un poco más y sacrifiquen números por el equipo, y como sucedia con el triple en contra o con las pérdidas, el cambiar a Afflalo, peor reboteador defensivo del equipo el año pasado (por detrás de Lawson, Rudy o Miller incluso) por minutos de Andre Iguodala y Wilson Chandler (un excelente reboteador, y no solo para su posición, en su carrera promedia un 14.6 DRB% y en los 857 minutos que lleva en Denver repartidos en dos temporadas ha subido el promedio al 16.7%, número comparable al de Bargnani, Leonard, Blair, Bass o… Iguodala precisamente) que rebotean justo el doble que él minimizaría el impacto, pero este equipo seguirá siendo Top 10 si y solo si se aplica.

La mejoría en defensa también podría sufrir un grandísimo empujón con McGee. Las cualidades están casi todas ahí, y sustituye a Nene, que defendía bien pero también un poco a lo Afflalo, cuando le apetecía, y a Harrington que conoce uno y solo un movimiento en defensa, quitarle la silla al rival. Pese a ser el segundo mejor taponador, motivo que algunos esgrimirían para que fuera subcampeón en la clasificación de mejor jugador defensivo (Oh… wait! A lo mejor al no ser ÑBA con él lo de los tapones no vale) y tener ese cuerpo de armario ropero, todavía no es un buen defensor. Y en realidad, eso es buena noticia para el futuro en Denver, supongo. 24 años, y solo puede ir a mejor.

  • En conclusión

Estuvieron entre los mejores ataques del año pasado, mantienen un bloque de los más jóvenes, y por tanto, con margen de mejora, y solo les separan un par de cosas de la élite: la defensa de la anotación (¿se entiende?), sobre todo en el perímetro, y el tiro exterior. Y esta temporada han dado un paso de gigante para solucionar el primero trayendo al que es, en teoría, uno de los mejores en el negocio en ese aspecto, y si nos fijamos en su última temporada, podría ser también una gran ayuda para el segundo.

Me mantengo en la predicción de que Denver es el gran tapado para ser el mejor ataque de la Liga, si es que tras serlo ya en 2011 se les puede considerar así, y acabarán por los 112.1 puntos por 100 posesiones. Y en defensa, Iguodala y la extenuación rival les va a ayudar a rebasar la media, pero McGee y Faried no están preparados todavía para meterles en el Top 10. 106.6 puntos de Índice Defensivo en contra, una esperanza de 55 victorias, más que ayer pero menos que mañana, y probable factor cancha a favor en la primera ronda de Playoffs. Muy mala noticia para el que le toque el partido extra en el infierno. Que ya no está bajo tierra, está a una milla sobre el nivel del mar.

Mejor cuanto más cerca

Durante el avance que estamos haciendo del próximo año equipo por equipo, hemos repetido hasta la saciedad la importancia de tirar desde los sitios que más probabilidad de éxito y más esperanza de anotación tienen.

En el siguiente gráfico podréis ver los puntos por tiro desde todas las zonas de la cancha. Lo ideal es buscar el mayor número posible de intentos en el aro, y si no, jugársela de tres. La media y larga distancia cuando acaba en tiros de dos, son, por lo general, lanzamientos a evitar.

A la vista de esto, ¿hay alguna estadística que nos cuente de un vistazo qué equipos son mejores eligiendo desde dónde tirar? En Hoopdata.com usan la métrica que han llamado XeFG% (eXpected effective Field Goal%, o porcentaje de tiro de campo efectivo esperado, en español), que podríamos ver como una buena aproximación para explicar quiénes eligen los mejores tiros.

El funcionamiento es bastante sencillo. Para calcularlo, dividen la pista en 5 zonas, la primera a menos de 3 pies (casi un metro) de la canasta, la segunda para los tiros de 3 a 9 pies (casi 3 metros), otra de 9 a 16 (que acaba a unos 4.5 metros del aro), la siguiente desde los 16 pies hasta la línea de triple, y finalmente, el tiro de tres. Después calculan qué porcentaje del total de tiros intentando por cada equipo se realiza desde cada zona. Finalmente, se multiplican estos porcentajes por la media de acierto de toda la Liga desde ese apartado.

En definitiva, la XeFG% calcula el porcentaje de tiro efectivo (ajustado a triples) que tendría un equipo anotando al ritmo medio de la Liga en cada zona, de acuerdo a la distribución proporcional de tiros que cada franquicia tuvo en esos cinco lugares.

Obviamente, no es una estadística perfecta por motivos como:

  • Cinco zonas puede ser simplificar mucho. Por ejemplo, los triples desde la esquina, que está más cerca, se meten con un poco más de frecuencia que desde cualquier otro sitio, pero todos los tiros de tres se consideran iguales.
  • No todos los equipos tienen que imitar la media. Hay franquicias que tienen un personal diferente que encuentra más fácil/difícil los tiros desde una posición que el resto.
  • La distancia no es lo único importante al crear un tiro: puede ser más fácil lanzar una canasta de dos lejana completamente solo, que anotar al lado del aro posteando con un dos-contra-uno encima.
Aún así, pese a reconocer que no es la estadística perfecta (que como siempre, no existe) para medir la habilidad de un equipo para optimizar la elección de dónde genera los tiros, es muy representativa y nos sirve para explicar porque el ataque de algunos equipos es más exitoso que el de otros.
Utilizando este porcentaje esperado y el real, además, podemos ver qué equipos y jugadores fueron buenos anotando porque eligieron buenos tiros, y cuáles porque su acierto fue mejor de lo normal. En el siguiente gráfico comparamos el XeFG% en el eje horizontal (cuanto más a la derecha, el equipo es mejor eligiendo los tiros) con la diferencia eFG%-XeFG% que sería la métrica que representa en cuanto mejora cada equipo el porcentaje esperado ponderado por zonas (cuanto más arriba, mejor ejecución comparado con la media)

Como podéis ver, el mejor equipo de la Liga en eFG%, los San Antonio Spurs, no lo son por elegir especialmente el tiro más eficiente, sino porque anotan mejor que la media. Por el contrario, los Denver Nuggets, que tuvieron el 3er mejor registro en eFG% la pasada temporada, lo hicieron siendo los que mejor distribuyeron sus lanzamientos en función a la eficiencia, pese a que su ritmo de acierto estuvo, incluso, un pelo por debajo del resto de la Liga.

Una cosa que me llama la atención muchísimo de este gráfico, es que apenas hay equipos en los dos cuadrantes extremos. No hay franquicia que sea puntera tanto eligiendo como ejecutando, y solo hay uno pobre en los dos aspectos, toda una aberración como fueron los Bobcats. Para mí, esto explica de una preciosa manera la capacidad de la NBA de ajustarse frente al rival. Parece que los equipos estén obligados a escoger entre una buena selección de tiro y su ejecución, y que las defensas pongan más celo en defender los lugares más conflictivos cuanto más se acerque allí el rival. De hecho, la correlación entre selección de tiro y su ejecución es negativa: cuanto mejores tiros elijas tirar, peor va a ser el acierto en esas zonas respecto a la media. Un bonito equilibrio.

A continuación os presentamos la misma tabla, ahora con jugadores (más de 20 minutos por partido), donde ya no se observa ese fenómeno. Tyson Chandler, que tuvo un eFG% astronómico (el 5% más que el segundo de la clasificación), lo hizo, como prácticamente no podía ser de otra manera, seleccionando los mejores tiros (prácticamente solo lo intento al lado del aro) y ejecutándolos a un ritmo mayor a la media. Por lo general, esta clasificación va a estar encabezada por los hombres altos que restrinjan sus intentos a la zona protegida, pero es interesante buscar que exteriores eligen y cuales ejecutan, mejor.

Y a continuación os adjuntamos la tabla para que puedas buscar tu jugador favorito.

Avance de temporada: Dallas Mavericks

Los Mavs son un equipo que está intentando estar a todo: quieren posicionarse ante la nueva realidad del reciente convenio colectivo, y al mismo tiempo no dejan de ser la penúltima franquicia que ganó la NBA y todavía tienen abierta, y no por mucho tiempo más, la ventana de Nowitzki, una de las superestrellas de la Liga.

Con los movimientos de este verano han logrado hacerlo en teoría. Lo primero, es seguro. Contratando a jugadores a los que solo les queda un año de contrato (Brand, Kaman, Collison, Jones e incluso Mayo, que podría optar por renunciar a su segunda temporada) los Mavs mantienen la flexibilidad futura. Solo Nowitzki, Cunningham, Crowder, Marion y Mayo tienen contrato garantizado en 2013, y estos dos últimos podrían elegir rescindirlo unilateralmente.

Lo que es una incógnita es el rendimiento en la cancha. No solo es el gran cambio de personal, los equipos en los que muchos jugadores acaban contrato son propensos a la volatilidad: podemos encontrarnos con un grupo haciendo el año de sus carreras para asaltar la caja, o un conjunto egoísta en el que todos quieren sumar más al box-score que a la columna de las victorias. Si a eso le añadimos que han llegado algunos jugadores con potencial, y tendrán un entrenador con buen cartel desarrollando jóvenes, la próxima temporada de los Mavs podría ir en muchas direcciones. Veremos.

Altas: Elton Brand (Philadelphia 76ers), Chris Kaman (New Orleans Hornets), O.J. Mayo (Memphis Grizzlies), Darren Collison (Indiana Pacers), Dahntay Jones (Indiana Pacers), Jae Crowder (Draft), Jared Cunningham (Draft), Bernard James (Draft)

Bajas: Jason Terry (62.2% de los minutos), Jason Kidd (42.9%), Brendan Haywood (35.7%), Ian Mahinmi (35.4%), Lamar Odom (32.0%), Brian Cardinal (8.6%), Yi Jianlian (6.3%), Kelenna Azubuike (0.6%)

Empezamos:

Dallas Mavericks en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
22º 15º 20º 25º 11º 28º
  • How the mighty have fallen

Como bien podéis ver, no fue precisamente el ataque de los Mavs, que el año pasado se despeñó por un precipicio, pasando de ser el 8º mejor al 22º, lo que hizo que el campeón volviera a entrar en Playoffs. Tendríamos que irnos a 1999, último año pre-Cuban, para ver fuera del Top 10 a la franquicia que llegó a liderar de la Liga en 2002, 2003, 2004 y 2006 y ha estado 12 años entre los 10 mejores. Se ve que las temporadas de lockout no sientan bien en Dallas.

Explicando con los 4 factores esa caída de 14 puestos y 6.4 puntos por 100 posesiones, la culpa no fue del rebote ofensivo, que ya era malo el año anterior, o las pérdidas, aún mayores, sino la eficiencia en el tiro. Los Mavericks pasaron de tener un EFG% de 52.5%, 3º en la Liga al 48.9%, y tiraron menos tiros libres. El cambio fue generalizado. Solo Kidd, que tiró menos, tuvo mejor TS% en 2012 que en 2011. Los minutos de Chandler, que con un 69.7 TS% lideró ampliamente al equipo fueron a parar a los menos eficientes Haywood y Mahinmi y Carter también fue peor que Barea, al que sustituyó en producción. Curiosamente, fue en ataque donde más se notó la baja de Chandler, el jugador defensivo del año. Oh, la ironía.

Para tratar de diagnosticar el problema de los Mavericks, comparemos el gráfico de tiro de ambas temporadas:

Lo primero que salta a la vista es como han empeorado en los triples desde la esquina derecha. En 2011, metieron 106 de 249 desde esa zona (63.9 EFG%) y este año 70 de 196 (53.6 EFG%) en idéntico número de intentos por partido, 3.0. Si separamos a los jugadores que tiraron desde ahí en 2011 en dos grupos, los que se fueron de Dallas (AjincaButler, Brewer, Stevenson, Novak, Stojakovic, Barea y Pavlovic) y los que se quedaron (Nowitzki, Terry, Kidd, Jones, Cardinal, Marion, Beaubois), el primer grupo metió 47 de 110 (64.1 EFG%, 1.3 por partido) y el segundo 59 de 139 (63.7 EFG%, 1.7 por partido). Empate técnico salvo en el volumen. Hagamos lo mismo con los datos de este año: en un grupo los nuevos (solo 3 tiraron un triple desde la esquina derecha, Carter, Odom y West) y en el otro los 7 que repiten. Mientras que los refuerzos están en línea con el acierto de 2011, 19 de 44 triples, 64.8 EFG% en 0.7 intentos por partido, son los que se quedaron, que metieron solo 51 de 152, a un ritmo de 50.3 EFG% en 2.3 intentos por partido los que marcan la diferencia en 10 puntos de EFG% entre un año y otro.

Esto es solo la punta del iceberg ya que solo el 4% de los tiros de los Mavs llegaron desde ahí, y esa variación solo genera un cambio de 0.3 puntos por partido, queda de explicar un 6.1 de diferencia. El triple en general fue peor, pasamos del 36.5% de acierto en 21.6 lanzamientos de tres por partido al 33.9% en 22.2 intentos. Y aunque en el caso concreto de la esquina derecha echemos la culpa a los que se quedaron, cuando miramos al triple desde cualquier area, el mayor problema es que los Mavs no supieron reemplazar a un buen grupo de tiradores. En 2011, 6 jugadores metieron más del 40% de los 3.5 triples por partido que se jugaron, y de ellos solo queda Brian Cardinal, que de anotar un 48.3% pasó al 20.4%. Este año, nadie ha superado el 37.8%, y ninguno de los nuevos está por encima del 36.1%.

Pero no fueron solo los triples: en tiros de 2 bajaron del 51.6% al 48.2%, y de producir 17.5 puntos de tiros libres por partido, han bajado 2, a 15.5, ya que aunque el porcentaje es el mismo, van una vez menos a la línea por partido. Cuando hay una bajada tan drástica en el Índice Ofensivo, suele haber un aspecto especialmente remarcado, o un cambio de jugadores importante explicando buena parte de la variación. Pero esto es el Asesinato en el Orient Express (por si fuera necesario en una obra que va a hacer 80 años, SPOILER, al TS% de los Mavs se lo han cargado entre todos un poquito desde todos los sitios, FIN DEL SPOILER).

Siempre se ha escuchado que los jump-shooting teams, equipos que viven y mueren de los tiros en suspensión, fallan cuando las piernas están cansadas (otra idea para estudiar, que no parece muy complicada de medir ¿influye el cansancio y los partidos juntos más en equipos que tiran más lejos?), y el año de cierre patronal puede haber sido demasiado duro para estos Mavericks. Otra teoría es la de la llamada falta de hambre, que les ha hecho relajarse tras el anillo. Otra opción es que, un equipo en el que los 5 jugadores con más minutos tenían al menos 33 años, y dos más importantes dentro de la rotación 32, el pequeño y lento declive de cada uno haya contribuido a este desplome general. O por supuesto, echarle la culpa a Odom (aunque el récord del equipo los días que no jugó, 5-11, y tras ser apartado, 5-4 más el 0-4 de Playoffs, no parece sustentar la teoría). Tal vez lo que le pasa a este equipo es una mezcla de todas estas cosas. Lo bueno es, que si fuera así, el año que viene será diferente.

Empezando por el final, Lamar ya no está. Cualquier culpa que tuviera de jugar mal, con falta de entusiasmo o empozoñar el vestuario, ha desaparecido, y ya no puede ser excusa.

Luego, la pareja del perímetro que hubiera entrado con 35 y 39 años a la temporada se va para que vengan dos de 25 (como en el chiste). Brand tiene la misma edad que Odom. Y Kaman es un par de años más joven que Haywood. 26 años se han quitado de golpe los Mavs en 4 movimientos. Por edad, tampoco va a ser.

Si había falta de hambre por el anillo, en una plantilla que el año pasado tenía 9+1 campeones (contando a Odom por sus triunfos en los Lakers y a Vince CartMUAHAHAHA…) ya solo hay 4 que hayan magreado el Larry O’Brien. Y ahora que Terry se ha llevado el numerito del tatuaje a Massachusetts, siempre se lo puede hacer uno de los nuevos para dar buena suerte. Cualquiera menos Kaman, por favor, no vaya a ser que un día llegue a casa después de haberse bajado un barril de cerveza local, se mire al espejo, vea al caballo del logo, y le dé por disparar.

Y finalmente, al recuperar una agenda normal, los Mavericks ya no tendrían ese síndrome de piernas cansadas (que además se hubiera acentuado por la veteranía) el año que viene. ¿Todo solucionado? No. Este equipo ha perdido a los responsables del 44.7% de su producción, seis de ellos, Campeones NBA de pleno derecho. Y aunque se arreglen problemas por un lado, se pueden crear por otro.

  • ¿Estos sí pueden tirar de lejos?

Después de que, por unas cosas u otras, las 6 primeras entregas hayamos repetido machaconamente la consigna de que el tiro lejano de 2 puede matar y producir impotencia, nos encontramos ahora con el caso de un equipo que casi no tira cerca del aro. ¿Les atizamos? Ya sabéis que llegar a la canasta es bien, porque el porcentaje de acierto es más alto, y los rebotes ofensivos y las faltas son más fáciles de producir, pero no hay nada malo en liarte a suspensiones, si eres lo suficientemente bueno… y das un paso atrás.

Los Mavs llevan 3 años en el Top 5 de equipos que menos tiros intentan por partido a menos de un metro de la canasta. De hecho, son la única franquicia que lleva tres temporadas entre los 5 primeros. Pero, lo bueno que tienen, es que no sustituyen este tiro por el de 2 lejano. El año pasado fueron 25º en ese tipo de intentos, y 24º en 2011. Lo que sí hacen es lanzar muchos triples (4º en intentos por partido este año) y son eran buenos metiéndolos. Con un 36.5% de acierto como tuvieron en 2011, el EFG% es de 54.8%. Todavía está lejos del 62.6%, media con la que se convierte a menos de un metro del aro en la Liga, y del 77% de acierto que tienen como equipo en tiros libres, pero los triples son necesarios para abrir el campo y poder generar esos intentos cercanos, y el 54.8 EFG% es muchísimo mejor que el 38.1 EFG% de los tiros de 2 lejanos o que el 42.6 EFG% del mejor equipo en esa zona.

De hecho, los Mavs, que son un muy buen equipo en tiros de 2 a más de 5 metros (4º en la Liga, 41.5%) los usan lo justo. Si tu equipo acierta el 27.6% de los triples (los Bobcats, que fueron los peores sobradamente, aún llegaron a meter el 29.5%), vas a salir a la par con un tiro de 2 que aciertas el 41.5% de las veces. Por supuesto, no los puedes eliminar por completo, tienes que mantener a la defensa honesta utilizando todo el campo, y si tienes un tiro solo hay que jugársela, pero los Mavericks han sabido encontrar el equilibrio.

Dicho esto, y diferenciándolo de casos anteriores, no estaría mal que los Mavericks consiguieran generar más oportunidades cerca de la canasta. Y esto puede venir este año desde su perímetro. Los dos prometedores jugadores que se ha traído Dallas, Collison y Mayo, son mucho más agresivos penetrando que Terry y Kidd, a los que sustituyen a priori. Jason, que casi se limita exclusivamente a tirar de tres ahora (el 82.9% de sus tiros de campo fueron triples, quién lo diría hace unos años) solo llegó a acercarse al aro en 10 ocasiones… en toda la temporada. Y Terry tampoco es muy de finalizar en la canasta: solo 11.8% de sus intentos los hace desde ahí. Collison y Mayo el año pasado tiraron el 29.4% y el 21.4% de sus intentos respectivamente en esa zona. A esto le sumamos que el poco más de 36% de acierto que tienen los dos desde el triple, está en la media entre el 37.8% de Terry y el 35.4% de Kidd (y con niveles de creación de tiro similar, a Kidd y Terry les asistieron el 78% de los intentos, a Mayo el 81%, a Collison el 77%, como decíamos el otro día comparando los nuevos escoltas de los Bulls, ni que los hubieran reemplazado echando estas cuentas), solo que en 5.8 intentos por partido en lugar de los 10.4 de los ex-Mavericks… y ¡tachán! En un mundo ideal tenemos una pareja que cuando tira de 3, lo hace al mismo ritmo, pero en lugar de tirar tanto desde el perímetro, lo mezclan con más penetración hacia la canasta. Tirando tras pase, KiddJet fueron mejores, metiendo 494 puntos en 452 jugadas, a 1.09 puntos por posesión, mientras que Collison y Mayo se quedaron en 310 en 306, 1.01 puntos por jugada. Pero sin embargo, metieron 100 puntos más en aclarados. Carlisle pierde algo de volumen en el tiro exterior, pero tendrá la opción de utilizarlos de una manera más dinámica, algo que con Kidd ya no podía hacer, y si sabe sintonizar el balance exacto, Dallas no echará de menos su viejo viejo backcourt. Y eso sin contar que ese potencial del que los dos parecen todavía tener algo guardado, explote.

De todos modos, igual hemos echado las campanas al vuelo muy rápido, y los Mavs no salen tan fácil de entre los 5 equipos que menos tiran de cerca. Aunque el perímetro lo hará mucho más, no puede ser muy bueno que tiren más desde ahí que los dos nuevos hombres altos de los Mavericks. Kaman solo se juega el 28.6% de sus tiros a menos de un metro del aro (menos que Collison), y Brand el 20.5% (menos que Mayo). Teniendo en cuenta que el 61.4% de los intentos de Brendan Haywood y el 66.6% de los de Tyson Chandler hace dos años fueron ahí, los Mavericks podrían acabar con lo comido por lo servido.

Además, puede haber otro problema de superposición. Echemos un ojo a los gráficos de tiro de Nowitzki, Brand y Kaman del pasado año, en tres franquicias diferentes, eso sí:

Como podéis ver, hay una gran coincidencia en la media media distancia, especialmente sobre todo desde las líneas de fondo. Aunque Nowitzki tenga un rango mucho más amplio y Brand utilice mucho la zona de la pintura de frente a la canasta, los jugadores se mueven por zonas muy parecidas, y además, postean muchísimo. Los tres están en el Top 25 de los jugadores que más posesiones totales utilizan de espaldas a la canasta (y eso que Kaman se perdió 19 partidos)  y parece demasiado que repitan el número de intentos del año pasado ahora que están juntos. De los 63 jugadores con más de 100 posesiones etiquetadas como post up, Nowitzki es 15º en eficiencia (0.93 puntos por posesión), Brand es 23º (0.80 ppp) y Kaman, ya por debajo de la media, es 48º con 0.76 ppp, por lo que en teoría ya sabemos quién es el candidato a sacrificio. Pero Kaman también era doblado más veces en New Orleans, y aunque de espaldas a la canasta anote por debajo de la media… cortando y tras bloqueo directo lo hizo aún peor, así que dejarle postear a lo mejor es lo menos malo.

Aunque parezca que han pasado siglos, solo dos años nos separan de una temporada de 18.5 puntos por partido de Kaman. Lo cierto es que el aleman (el postizo, no Dirk), nunca ha sido un buen anotador pese a su volumen: su FG% no ha llegado jamás al 53%, ni ha superado el 50% cuando lo ha acompañando de más de 12 puntos por partido. Una de las razones es que aunque es pívot, no acaba de jugar como uno, y los Mavs ya tienen algo así, pero en bueno y con mucho más rango, en Nowitzki. Y la otra, la del optimismo para Dallas, es que nunca ha tenido un compañero como Robin Hood al lado, y teniendo en cuenta que su mayor problema era tomar la decisión correcta ante un dos-contra-uno (junto a Bynum tal vez sean los dos peores en toda la Liga en ese aspecto), y que este año puede que no los vea la mitad de la mitad, estemos ante un jugador que va a estar a punto de ser alejado de su kryptonita. Kaman es sobre el papel un complemento un poco pobre para este equipo, pero intriga saber lo que puede hacer con un Dirk con el que ya tiene cierta familiaridad por compartir selección nacional. Hay equipos que saben lo que hacen y equipos que no, y los Mavs están claramente en el primer grupo. Confiemos en ellos.

  • Matrix Reloaded

Si hablábamos de que el declive en el ataque de los Mavericks fue algo general la pasada temporada, Shawn Marion fue un poco más protagonista que el resto. Tuvo el peor TS% entre los 11 jugadores que jugaron más de 500 minutos y no están casados con una Kardashian, y ninguna jugada suya fue efectiva: estuvo por debajo de la media cortando a canasta, posteando y tirando tras pase. Marion tendrá 34 años la temporada que viene, y en su juego siempre ha utilizado mucho una capacidad atlética que va perdiendo poco a poco. De todas formas, su mal temporada pasada fue bastante inusual, porque ese TS% fue el peor registro de su carrera, a 2.3% del de su año de novato, y 6.3% menos que el de 2010-2011, pese a que el porcentaje de utilización fue muy similar.

Lo de Marion puede ser un problema estructural, porque su EFG% se hundió los ratos que estuvo en el puesto de alero, donde pasó a jugar el 86% de los minutos, después de estar allí solo el 52% el año anterior. Con la llegada de Kaman y Brand, y con los horribles resultados que tuvieron los Mavericks como equipo con Marion jugando de ala-pívot (él en concreto anotaba mejor pero fueron la friolera de 18.3 puntos peor por 100 posesiones) y sabiendo que los Mavericks son precisamente el equipo que más utiliza el +/- ajustado y por quintetos de toda la Liga, y no solo para el mercado, sino para decidir cómo y con quién jugar, lo más probable es que pase aún más tiempo de 3 la temporada que viene, y como Marion repita actuación en ataque, los Mavs se van a encontrar de golpe y porrazo con un lastre en la ofensiva. Como Shawn seguirá aportando en defensa es de esos jugadores que es justificable tenerlos en pista, pero Carlisle de repente tendrá que hacer un esfuerzo para disfrazarlo en ataque.

Las dos buenas noticias, uno, la mejoría esperada en ataque en el puesto de pívot puede hacer que los Mavs se permitan la regresión de Marion en el puesto de alero, y dos, la tímida recuperación de su triple: todavía sigue sin meter más del 30% desde que salió de Phoenix hace 4 años y medio, pero la temporada pasada fue la mejor fuera de Arizona, tanto en volumen como en porcentaje, y este año, con Collison y Mayo más proclives a penetrar, y más juego de espaldas previsiblemente, el equipo de Carlisle debería sacar más balones hacia fuera, y Marion tiene que estar listo y dispuesto para aprovecharlo. Y ojo, porque si él no lo está, los Mavericks tienen un gran rookie al acecho. Todo el mundo nos hemos subido al carro de Jae Crowder, hasta tal punto que es casi imposible leer una crónica o comentario del Draft que no una la palabra robo al de Marquette. Lo único que tiene en su contra es la experiencia.

Así que o tenemos un Matrix Reloaded, o igual Carlisle hace una Revolution, y juega con Predator.

  • ¿Más bloqueo directo? Difícil decisión

Los Mavs fueron 22º en eficiencia en bloqueos directos, pero estuvieron entre los equipos que menos lo utilizaron. Curiosamente, los 4 jugadores exteriores que finalizaron más de 100 veces (Terry, Carter, West y Beaubois), estuvieron por encima de la media en puntos por jugada para bloqueados, y fue Nowitzki, el que, tal vez inesperadamente, estuvo por debajo en la de bloqueadores. Los dos principales fichajes para el juego exterior de Dallas, vienen del penúltimo y antepenúltimo equipos en ese aspecto, y el bloqueo y continuación fue el año pasado la jugada más ineficiente respecto a la media, tanto para Mayo como para Collison. Y Brand y Kaman también fueron menos eficaces de lo que se espera en un hombre alto. A no ser que Carlisle invente un nuevo truco, o alguna de las nuevas parejas de baile desarrolle una química inesperada, los números parecen estar en contra de que los Mavs tiren de bloqueos directos, y más cuando el equipo tiene otros recursos como ejecutar más aclarados, con Nowitzki que fue el 5º jugador más eficiente de la Liga, y 2º entre hombres altos tras Bargnani o Mayo que fue 29º, por encima de la media. Collison también es un jugador muy capaz, ya que quedó un pelo por debajo de la esperanza.

Pero aún así, tiene bastante sentido que los Mavs prueben las nuevas combinaciones. Brand y Kaman, aunque no anotaran a un gran ritmo, vienen de dos equipos muy extremos en la manera de utilizar el bloqueo directo: en Philly lo acababan casi siempre los bases (78.4% de las ocasiones) y en los Hornets muy poco (el 62.4%). Incluyéndolos en un sistema menos previsible, en el que sea más difícil programar en que manos va a acabar el balón (la media está en un 68.4%) tal vez mejoren su rendimiento. Con Collison sucede lo mismo, Indiana fue el equipo que menos jugadas acabó con el bloqueado, un 57.6%. Y Dallas hasta ahora también ha estado bastante descompensando, abusando de Nowitzki. Tal vez estos cuatro jugadores prosperen entre ellos con una distribución más racional.

Y luego hay una opción que podría ser muy interesante: el doble bloqueo directo. Los tres hombres altos de Dallas pueden, hasta cierto punto, mejor o peor, cortar a canasta o tirar a media-larga distancia con solvencia suficiente. Estoy seguro que solo pensar en los emparejamientos y opciones de pase que podría conseguir Nowitzki con esta jugada, si disfrazan bien que hombre alto hace el roll, y cual el pop, con dos hombres abiertos en las esquinas, se le pondría un poco morcillona caería la baba al teutón. Si a esto unimos que los Mavericks casi siempre tendrán a dos exteriores capaces de ejecutarlo, al comienzo de la jugada podrían juntar a los 4 en el poste alto, confundiendo también sobre quién será el bloqueado. Aunque la calidad de los jugadores, salvo Nowitzki, y sobre todo en el perímetro sea peor que la de los Lakers, el mayor rango de Dirk comparado con Gasol y de Brand/Kaman con Howard, hacen que esta opción pueda ser mucho más mentirosa en los Mavs.

  • Peeerooo sigooo siendooo el Köööönig

Dirk, la temporada pasada, dio un pasito atrás estadísticamente, y a la vista del mundo, pero sigue siendo un jugador impresionante que hace mejor a su equipo y demanda la atención máxima del contrario. Aunque sea un año mayor, parece que el cierre patronal no le sentó muy bien por lo que dijo Cuban, y si todo va bien esto puede ser tan solo un paso atrás para dar dos adelante.

Fue su año con menos minutos por partido desde el de novato, el peor en anotación y rebotes desde el 2000, en asistencias desde 2001 y en TS% desde 2004. Pero más allá de los números del box-score, siguió siendo el indiscutible rey de los Mavericks. Con él en pista, el Índice Ofensivo de los Mavericks creció a 106.3 y el defensivo bajó a 99.7. Cuando Dirk se iba al banquillo, era como ver a un niño gordo levántandose rápida y abruptamente del balancín: el Índice Ofensivo acababa en 98.0 y el Defensivo en 107.1. Si pudiéramos estirar el rendimiento de los Mavs con él en pista a 48 minutos en 82 partidos, ganarían 58. Desde el banquillo vería solo 18 victorias.

Es verdad, claro está, que este +/- no es solo cosa de Dirk, que está con 4 compañeros más en pista. Pero es que la diferencia en los minutos que se separan, uno por uno, es brutal. Con Marion compartió 1294 minutos y la diferencia entre sus +/- en los restantes es, agárrense, de 342 puntos. Es decir, en los 785 minutos que Dirk estuvo en la pista sin Marion, los Mavericks fueron 342 puntos puntos mejores que el rival, comparados con los quintetos que jugaron los 625 minutos de Marion sin Dirk, 11.6 puntos de diferencia por 48 minutos. Aunque en el resto de casos la diferencia no sea tan extrema, Dirk fue 246 puntos mejor que Terry compartiendo 1164 minutos, 195 puntos mejor que Kidd estando juntos 989, 41 mejor que en los 982 minutos con Carter y la diferencia fuera de los 870 que pasó con Haywood es de 237.

No os estoy descubriendo América diciendo que Nowitzki es muy bueno y una pieza importantísima en Dallas, pero cualquiera que se fije solo en puntos y rebotes podría pensar que la diferencia entre Dirk y sus compañeros se acortó. Y nada más lejos de realidad.

  • ¿Qué ocurre cuando pierdes al jugador defensivo del año?
Dallas Mavericks en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
12º 14º 13º

Si eres Dallas, nada.

Pese a que Chandler se fue a New York, los Mavericks se mantuvieron en el mismo puesto de la Liga en Índice Defensivo, y recibiendo los mismos puntos por posesión ajustados a la media de la Liga. El gatopardismo vive en Texas.

En EFG% permitido mejoran un puesto, generaron un poco más de pérdidas y rebotearon mejor en defensa, a cambio de llevar más al otro equipo a la línea, pero en general, la filosofía es la misma. Apunten un punto más al concepto de que  la defensa es en gran parte equipo, y en mucha menor cantidad, individualidades.

Los Mavs son el equipo que más y más variadas defensas en zona usan, y eso les permite ser más permeables a los cambios de personal, y ser 5º dominando el rebote defensivo a pesar de que su mejor hombre es el 59º en la clasificación individual entre todos los que jugaron más de 500 minutos. Este año, el equipo añade además a Brand, infravaloradísimo defensor, que formó parte de la 3ª mejor defensa el año pasado, y jugador que menos puntos por jugada permitió al ser posteado en toda la Liga (Haywood estuvo muy cerquita, eso sí). Y Kaman, fue 24º en la clasificación de rebote defensivo, mejor marca que cualquiera en los Mavs a título personal, con Brand también por encima en porcentaje reboteador que Mahinmi y Haywood.

Individualmente, se puede pensar que la defensa también gana con el cambio de pareja. Pero, para empezar, el sistema más repartido, no calibra bien la contribución de Haywood y Mahinmi en el rebote. Además, los dos llevan más tiempo en este esquema y llegaron a coincidir con el hombre que lo empezó todo, Casey, por lo que al tener que contribuir más y adquirir protagonismo la temporada pasada, lo hicieron en un entorno que ya conocían y al que habían contribuido en años anteriores. Monte Mathis, un asistente que será entrenador principal más pronto que tarde tiene que empezar con los nuevos de cero, y aunque Brand no esté en duda, la contribución de Kaman más allá del rebote, y la adaptación de los dos, sí.

Con Kidd pierden a otro buen reboteador defensivo (su 14.8% es de los mejores entre los bases), pero si el 9.3% de Collison y el 12.1% de Mayo se traducen directamente al sistema Mavs, están muy cerca de igualar la contribución conjunta de Kidd y Terry (7.4%). Dahntay Jones y Jae Crowder, en los minutos que tengan, también traen una buena mentalidad, aunque los dos serán novatos, uno del sistema, y el otro en el sentido más amplio.

Y finalmente, si hablamos de defensa hay que hablar, de… gulp… Vince Carter. Olvídate de los Mayas, vivimos en un mundo en el que Kidd es un tirador y la mejor contribución que Vinsanity hace a un equipo es su defensa. Es de los jugadores que menos puntos por jugada permitió a su par el año pasado en toda la Liga, en cualquier posición, y aunque Marion y Kidd se llevaban al mejor jugador cuando coincidían, evitar puntos rivales, aunque sean los del eslabón más débil, es necesario, importante, y suma. Carter lo hizo muy bien, y no hay motivos para pensar que la tendencia cambiará.

  • En conclusión

Cuando miras los números (normales, avanzados, la edad…) te da la impresión de que la pareja KiddTerry se puede sustituir, sobre todo por Kidd, de manera muy fácil con las versiones actuales (ni siquiera una hipotética figura como «y si todo sale bien y mejoran…») de Collison y Mayo, con un poco de Beaubois. Pero cuando repites esa frase en voz alta, te recorre un escalofrío, y es inevitable pensar que algo no está bien y que en algún sitio te estás perdiendo.

Por otro lado, creo que Kaman y Brand mejoran y mucho a Haywood y Mahinmi. Pero los Mavs, sobre todo en defensa, han sido un conjunto sólido, de esos que no se puede explicar despiezándolos en individualidades y no puedes garantizar, aunque te dé la impresión, que el juego interior va a ser más productivo la próxima temporada

Esta proyección está acechada por dos demonios, Kidd y Kaman. Si ambos son quienes creemos que son, está maldita antes de empezar. En ataque, si los Mavs se apoyan en el monstruo de tres cabezas del juego interior, la configuración me recuerda a los Utah Jazz del pasado año, pero subir a los Mavericks al 6º puesto en Índice Ofensivo, donde estuvieron los de Salt Lake City, me parece mucho: desde 2009 no han estado tan alto, ni siquiera el año en que fueron campeones. Quedarse a medio camino de volver al nivel de 2011, metiendo 108.1 puntos por 100 posesiones, me parece una aproximación más lógica. Y en defensa, vamos a echarle un capote a Kidd y al hecho de que el nuevo personal viene con una mentalidad mucho más ofensiva en general y no conocen los sistemas de Dallas, y vamos a bajarlos aproximadamente al 10º puesto en Índice Defensivo, pasando a los 105.2 puntos en contra por 100 posesiones.

Esto les daría unas 49 victorias, y un regreso a los Playoffs para intentarlo otro año más.

Avance de temporada: Cleveland Cavaliers

Los Cavaliers superaron las expectativas la pasada temporada cuando la llegada de Kyrie Irving aceleró su reconstrucción, pero el equipo sigue en ello, haciéndose más joven, cambiando los Jamison y Parker por Waiters y Zeller. Las novedades de este año no deberían ser tan impactantes como el anterior (bueno, como Irving), y esta vez, el predecesor es un equipo apañado, no el que se arrastró en 2011 batiendo el récord de derrotas consecutivas. Habrá que ver si siguen mejorando, o pagan la novatada.

Altas: C.J.Miles (Utah Jazz), Dion Waiters (Draft), Tyler Zeller (Draft), Kelenna Azubuike (Dallas Mavericks), Jeremy Pargo (Memphis Grizzlies), Jon Leuer (Milwaukee Bucks), Kevin Jones (Novato no drafteado), Michael Eric (Novato no drafteado)

Bajas: Antawn Jamison (67.4% de los minutos), Anthony Parker (40.1%), Many Harris (14.3%), Semih Erden (10.4%), D.J. Kennedy (1.8%)

Empezamos:

Cleveland Cavaliers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
24º 29º 14º 21º
  • Los Cavs no la saben meter

Sin el trabajo de Anderson Varejao y Tristan Thompson en el rebote de ataque y el de Alonzo Gee y Ramon Sessions sacando tiros libres para maquillar, por como tiraron en juego, los Cavaliers hubieran tenido el peor ataque de la Liga, a este lado de los Bobcats.

De los 11 jugadores que disputaron más de 500 minutos, solo 3, Irving, Varejao y el ya retirado Parker, tuvieron un EFG% (porcentaje de tiro de campo ajustándolo a triples) por encima de la media. Si miramos al TS% (otra métrica de eficiencia de tiro ponderada, que incluye tiros libres) solo quedan Irving y Varejao.

En los Lakers su papel va a ser diferente, pero en los Cavs, el año pasado, Antawn Jamison fue horrible. Fue el que más tiró a canasta en el equipo (17.9 posesiones por las 16.3 de Kyrie Irving) a pesar de tener el tercer peor TS% de esos 11 jugadores que formaron el grueso de la rotación: 48.1%. Sustituyendo a Jamison por alguien que hubiera anotado con el ritmo medio de la Liga (52.4 TS% el año pasado) esas casi 18 posesiones, el margen de victoria de los Cavs hubiera aumentando 1.54 puntos y su esperanza de victorias, en 4 triunfos.

Uno de los motivos de que Jamison anote tan pobremente, es… ¡sí, amigos, sí! ¡El tiro lejano de 2! En estos 6 primeros equipos que hemos analizado en La Crónica nos hemos encontrado ya con 7 de los 10 jugadores que más tiran de ahí, en este caso, Jamison, que es 9º con un 10.4% de sus tiros. Que su porcentaje a más de 5 metros del aro fuera del 29%, tampoco ayuda. Los Cavaliers van a deshacerse de un jugador altamente ineficiente para la utilización que tenía (su TS% fue el peor de los 55 jugadores que metieron más de 15 puntos por partido el año pasado), pero ahora tienen un nuevo problema… que es reemplazarlo.

Y es que puede que los Cavs se den de bruces contra el «mejor malo conocido…». Como ya hemos visto, salvo Irving, y Varejao, que el año pasado lo pasó gran parte lesionado, no hay más anotadores buenos.

Su sustituto más o menos natural por posición, Tristan Thompson, tiró aún peor que él, 46.9 TS%, en su año de novato. Thompson fue el peor jugador posteando de 63, con unos paupérrimos 0.54 puntos por jugada, justo debajo del más que deficiente atacante Kendrick Perkins, y 47º de 50 cortando directamente hacia canasta, con 0.91 puntos por una jugada de la que en media se sacan 1.18.

El ala que llega de Utah, C.J.Miles, es según Byron Scott un jugador que hace muchas cosas en la pista de baloncesto, y sí, eso será verdad. Solo hay un problema, que no sé si hace alguna bien. Anotar desde luego, a lo largo de su carrera, no. Tanto su TS%, como su FG% como su 3P% es inferior a la media. El año pasado, de hecho, tuvo un TS% muy parecido al de Jamison (48.4%) pero metiendo poco más de la mitad de puntos, 9.1. Uno pensaría que para complementar a Kyrie Irving los Cavs buscarían un gran tirador, y Miles, durante su carrera no lo ha sido. Su registro en tiros tras pase está un pelo por encima de la media, por lo que a lo mejor tiene mejor año de lo esperado si lo utilizan sobre todo de esa manera, pero yo no contendría la respiración.

La mayor esperanza para solucionar los problemas anotadores, tiene que ser el jugador que eligieron en el número 4 del Draft: Dion Waiters. Acostumbrado a ser un microondas desde el banquillo de Syracuse, y con las dudas típicas de un combo-guard de que posición desempeñará en la NBA, el fichaje de Miles probablemente lo relega al banquillo, donde tendrá más oportunidades de demostrar su talento como macho alfa de la unidad. Por otro lado, la facilidad que Irving ha demostrado para crear su propio tiro (ya hablaremos de esto), lo relegaría a un papel más cercano al de tirador, lo que por un lado es una manera de desaprovechar sus habilidades, pero al mismo tiempo podría ser una buena manera de irle introduciendo a la NBA con un trabajo más sencillo que la anotación tras bote. No es que Waiters fuera brillante anotando de esa manera en Syracuse, pero la otra opción, Miles, no es mucho mejor.

Con Irving en su segundo año, destinado a aumentar la carga de anotación, y a hacerlo bien seguro, del resto de jóvenes (Alonzo Gee, Tristan Thompson y Dion Waiters) va a depender que los Cavaliers mejoren metiendo la bolita. Los dos que ya estaban tendrán que seguir progresando, y el que llega, hacerlo lo suficientemente bien de primeras, para que el ataque de los de Ohio imponga respeto.

  • Kyrie Irving for president

Solo tenemos palabras de admiración para el primer año de Kyrie Irving. De los 16 rookies que en su primer año en la Liga jugaron más de 500 minutos con un 28% o más de utilización, es decir, que se les dio el papel de llevar gran parte de la carga anotadora del equipo, el TS% de Irving, 56.6%, es tercero, solo por detrás de Walter Davis y  Michael Fucking Jeffrey Jordan. Bajando el porcentaje de utilización al 25% para tener una muestra mayor, de 73 jugadores (hemos eliminado a ese rookie de 31 años que fue Arvydas Sabonis), es 7º, y sigue siendo el mejor base porque solo lo adelantan hombres altos (David Robinson, Alonzo Mourning, Shaquille O’Neal y Tim Duncan). En definitiva, fue más eficiente consiguiendo puntos en su primer año que otros anotadores de volumen y caché como Larry Bird, Dwyane Wade, Kevin Durant, Carmelo Anthony o LeBron James. Y todo esto, siendo tras LeBron, que saltó directamente desde HS, el jugador con menos partidos jugados en la NCAA de todo el grupo. Y solo Melo y KD, por meses, además de James, eran más jóvenes en su año de novato.

Especialmente espectacular es su registro en aclarados. De los 68 jugadores que marcaron la jugada 100 veces o más la pasada temporada, Irving es el tercero más eficiente, por detrás de James Harden y Chris Paul. Mete 1.03 puntos por jugada, cuando la media está solo en 0.78. De las 15 combinaciones jugada-jugador que ocurrieron más de 100 veces en los Cavaliers, la suya es la mejor sobre la media, seguido por los tiros tras pase de Anthony Parker y Daniel Gibson, y en 4º lugar vuelve a aparecer él, metiendo 0.82 puntos por cada jugada con bloqueo directo que finaliza él (cuando la media está, al igual que con los aclarados, en 0.78). Y esto, operando principalmente con Jamison, el peor hombre alto tras bloqueo de los 40 que acabaron esas 100 veces, en particular, y con todo el resto del juego interior de Cleveland, con el 4º peor registro de la Liga, en general. Jamison metió 0.67 puntos por jugada, 0.3 menos que los 0.97 que marca la media para bloqueadores y los Cavaliers como equipo, 0.77, todavía a 0.2 de la normalidad. Solo en 6 equipos se dio el caso de que fueran más eficientes finalizando con el bloqueado que con el bloqueador,  y Cleveland fue el cuarto con la mayor diferencia, tras Bucks, Bulls y Clippers. También fueron cuartos en utilización del bloqueo directo, lo usaron en el 20.9% de las jugadas. Y aunque supieron reconocer y aprovechar la ventaja, ya que de los 6 equipos que fueron más eficientes con el bajito, solo Sacramento acabó más veces con él, fueron 21º en puntos por bloqueo directo, con 0.80 (media, 0.83). Por cierto, ahí tenéis otra pepita de información: en toda la Liga, los hombres altos sacan casi 0.2 puntos más por cada jugada con bloqueo directo, pero los exteriores finalizan el 68% (69.8% en el caso concreto de Cleveland, que sí que puede estar justificado porque su equilibrio es diferente). Si eso no es un fallo de mercado

Todo esto lo ha hecho además dando más asistencias que la media en el puesto de base (y habría que preguntarse si con mejores compañeros, sus números no hubieran estado más cerca de la élite), y, lamentablemente, perdiendo bastantes balones, pero como único puntillo negro, se lo perdonamos. Sus exhibiciones fuera de la temporada NBA (el partido de novatos del All-Star, los entrenamientos y vaciles con el Team USA, las pachangas del Tío Drew…) nos dejan claro, que está hecho de una pasta especial.

Hasta este año, si nos hablaban de nacidos en Australia, empezábamos pensando en Kylie, esa MILF, pero ahora, cambiamos una letra. Larga vida a Irving.

  • Muy jóvenes

De los 11 jugadores  con más de 500 minutos el año pasado en Cleveland, solo 6 superaban los 1300 minutos de experiencia, y 3 de ellos se han ido. Solo Gibson, Varejao, el recién incorporado Miles, y el trío de aleros suplentes (Azubuike, la deshonra de Bill Walton y Casspi, al que llevan todo el verano ofreciendo, y han pensado incluso en cortar) tienen 3 temporadas completas de experiencia NBA.

No he echado las cuentas, pero no me extrañaría que los Cavaliers fueran la plantilla que reúne el menor número de minutos de juego del campeonato. Tienen 18 jugadores bajo contrato ahora mismo, y se distribuyen de la siguiente forma: 6 son esos experimentados, de los cuales, ninguno lleva 10 años en la Liga, con el techo en los 11.126 minutos de Varejao, y entre los que hay calentadores de banquillo notorios. 5 fueron rookies el año pasado, que encima coincidió con el cierre patronal y una temporada más corta. 4 jugadores serán novatos. Y los 3 que faltan son Harangody, Samuels y Gee, carne de D-League y contratos de 10 días hasta ahora. Así a ojo, los 42.000 minutos de Kobe Bryant tienen que estar ahí ahí con los de toda esta plantilla junta.

Aquí ya hemos hablado muchas veces de que la experiencia está sobrevalorada, pero no tanto. El primer año de los Thunder en Oklahoma, con Durant haciendo el papel de sophomore crack, Westbrook como rookie con el que ya le gustaría compararse a Waiters, Green como Thompson entrando en un segundo año en la Liga tras un primero bastante tibio después de ser elegido en el Top 5 del Draft, Collison haciendo el trabajo sucio de Varejao, Mason de jugador de perímetro veterano à la C.J. Miles… Aquellos Thunder tenían aún más veteranos (Krstic, Watson, Wilcox) y a mí parecer, más talento, y ganaron 23 partidos.

Ya sé que los Cavs, el año pasado, con temporada reducida ganaron 21 (el Este es algo más sencillo que lo que era aquel salvaje salvaje Oeste), pero la llamada esperanza de Pitágoras (el nombre viene de la semejanza de la fórmula con el teorema, no es que el griego se dedicara a cálcular estadísticas avanzadas en deportes que aún no existían), que da una estimación de las victorias de un equipo, utilizando el margen de victoria como factor, les daba solo 17 partidos ganados el año pasado. Es decir, los Cavaliers jugaron como un equipo 4 partidos peor de los que realmente ganaron. Esta variación es aleatoria de año a año (no refleja una especial habilidad para ganar partidos), y es más tiende a la regresión, es decir, los equipos que superan su esperanza de victorias un año, suelen retroceder al año siguiente. Uno de los motivos para esta diferencia, podría ser que los Cavaliers ganaron los 4 partidos que se decidieron por un punto la pasada temporada, cuando en media deberían haber ganado solo 2. En esos finales, tuvieron un poco de suerte, y ahí sacaron 2 victorias extras, por ejemplo.

Alguien podría pensar que a lo mejor este 4-0 en finales apretadísimos es porque los Cavs en general y Irving en particular son clutch (alguno recordará este espectacular jugadón con el que levantó un partido a los Celtics), pero repetimos, no hay relación estadística de un año para otro que justifique que esta habilidad se mantenga. Los Sixers, por ejemplo, que el año pasado fueron el equipo más extremo, ganando 8 partidos menos que los que su esperanza decía que deberían ganar, el anterior ganaron 4 menos que la esperanza, en 2010, 3 más, y en 2009, los mismos. Un carrusel, vamos. Puede haber algún caso concreto que la variación tenga explicación, pero por lo general, da en el clavo. De hecho, la temporada pasada, la diferencia entre la esperanza y el récord real fue de 3 o menos partidos para 25 de 30 equipos, los 16 equipos con mayor margen de victoria fueron los 16 que entraron en Playoffs, y clavó las 7 victorias de Bobcats en una situación, que por extrema, se podía haber prestado a una aberración.

A donde queríamos llegar: es muy difícil que un equipo tan joven, incluso con una superestrella como Irving, llegue a las 20 victorias. Los Cavaliers tuvieron quizá algo de suerte el año pasado para alcanzar 21 (y su récord de 4-11 en los 15 partidos sin el base, está solo una victoria por debajo, de ser proporcional al 17-34 que tuvieron con él), y si tuviéramos que apostar, no llegarán a esta cifra con un equipo aún más joven, con más partidos en el Oeste y la regresión llamando a su puerta.

  • Una historia de dos defensas
Cleveland Cavaliers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
26º 26º 24º 13º 22º 22º

Tras exponer los motivos por los que creemos que los Cavs van a dar un paso atrás este año, vamos con el que nos puede estropear el razonamiento: Anderson Varejao. Los Cavaliers de los primeros 25 partidos, en los que jugó el brasileño, fueron un mundo aparte del equipo que jugó los 41 restantes, y los números que veis ahí arriba reflejando la temporada completa, están en algún lugar del medio.

De esos primeros 25 partidos antes de la lesión, ganaron 10 (porcentaje de victorias, 0.4%, proyección a 66, 26 triunfos) y en los 41 siguientes, solo 11 (26.8%, 18 victorias en temporada de 66 completa). Quizá hubo más factores que la baja de Anderson (de los 5 partidos siguientes a su lesión ganaron 3, pero dos de ellos fueron por un solo punto, y sus índices defensivo y ofensivo bajaron los dos 1.1 puntos, es decir, fueron peor equipo en esos 5 partidos, que en los otros 25, aunque ganaran más) pero lo que sí es seguro es que si comparamos al equipo de la primera parte de la temporada con el de la segunda, la diferencia es notable.

En esos 25 primeros partidos, el índice ofensivo del equipo fue de 102.5 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 106. La esperanza de Pitágoras de esos valores es justo de 26 victorias, el equivalente exacto a su récord. El resto de temporada, el índice ofensivo bajó a 100.2 puntos (-2.3) y el defensivo creció a 110.7 (+4.7), lo que reduce la esperanza a 13, la mitad. Así que un principio, podemos atribuir esas victorias con suerte de las que hablábamos antes, a esta segunda parte de la temporada, donde además ganaron 3 de esos 4 partidos por 1 punto. Evidentemente, habiendo jugado en esa parte buena de la temporada, el +/- de Varejao es el mejor en un equipo en el que para todos tienen un valor negativo. Su índice está en -1.0 por 48 minutos, a una buena distancia del siguiente, Gibson, que tiene un -2.3. Y su Índice Defensivo particular, de 103, fue el mejor de todo el equipo, a 5 puntos por 100 posesiones del siguiente, Gee.

Aunque correlación no implica causalidad, los números parecen confirmar lo que el ojo también ve: los Cavaliers son mucho mejor equipo, especialmente en defensa, con Varejao. Las estadísticas de boxscore también explican parte de esta contribución a la defensa, porque Andy fue el  5º mejor reboteador defensivo de la Liga, y el 1º de este equipo, con un margen descomunal (26.8%, los siguiente som Samuels y Thompson con un 16.8%), el 2º en robos tras Gee, y el 3º en porcentaje de tapones tras Samuels y Thompson.

Lo verdaderamente reseñable, y el aspecto en el que la defensa de Varejao impacta en el equipo, es esa diferencia en el rebote. En los partidos antes de su lesión, los Cavaliers cogían el 75.0% de los rebotes en defensa, lo que les colocaría como el 5º mejor equipo reboteando en esa fase del juego de la Liga. El resto de la temporada, solo cogieron el 70.5%, lo que hubiera empatado con los Kings en la penúltima posición. Poniéndolo en victorias: ese aumento significa que los Cavaliers hubieran mejorado 1.8 rebotes en defensa por partido en los 41 que no jugó. Si esos rebotes se convirtieran en puntos al ritmo medio de la Liga (52.4%, y es una estimación conservadora porque tras rebote ofensivo se anota más fácil), los Cavs hubieran encajado un punto por partido menos en la segunda fase de temporada. Aumentar un punto el margen de victoria, equivale a unas 2 victorias. ¿Recordáis cuando hablábamos de que si tienes 4 partidos que se deciden por un punto, deberías ganar 2 y perder 2? Si mágicamente mejorarás un punto todos los partidos, esos 4 que se decidieron por un punto los habrías ganado todos. Del 2-2 al 4-0, ahí están esas 2 victorias. Matemáticas, (casi) todo cuadra. En definitiva, sumándole los 25 partidos que sí estuvo y redondeando por arriba por aquello de que canasta tras rebote ofensivo es más fácil, un año entero, solo del rebote defensivo de Varejao hubiera valido 3-4 victorias a Cleveland el año pasado.

Como los Cavs no tienen pinta de competir en un futuro cercano, ha habido mucha charla sobre si Varejao debería ser traspasado, y cuanto peor empiece el equipo, mayor será el ruido. Además, Andy se ha perdido más del 30% de los partidos de su carrera por lesión, y solo en 3 de sus 8 temporadas en la Liga ha jugado más del 70% de los partidos, por lo que la probabilidad apuesta en contra de su salud. Además, el 26.8% de porcentaje reboteador de la pasada campaña fue la marca más alta de una carrera en la que promedia 22.2%, y sería más fácil verlo bajar, que subir.

Si el brasileño jugara la temporada completa, los Cavaliers podrían superar  mis expectativas, y acercarse a las 30 victorias que casi todo el mundo pronostica para ellos, porque el ataque sería algo mejor con él, y la defensa, entre el empujón que le daría al rebote defensivo y a la creación de pérdidas (no solo con robos, Varejao es uno de los mejores sacando faltas en ataque, y el año pasado consiguió 12 en solo 25 partidos) los Cavaliers podrían compensar el cambio de experiencia por bisoñez, y escalar hasta llegar a ser una de las 20 mejores defensas. Pero ese «si» es condicional. Y mucho.

  • En conclusión
Por mucho amor que tengamos por Kyrie Irving, que debería ser All-Star e incluso, presentar su candidatura a los All-NBA Team, y sobre todo, con la amenaza de que una temporada completa de Varejao dispare las victorias de este equipo, no me puedo olvidar de los Thunder de 2009, y no veo como este equipo podría superarlos. Utilizando a Oklahoma City como baremo, y haciendo que estos Cavs sean un punto peor en ataque y defensa, aquí está: 101.9 puntos por 100 posesiones en ataque y 110.4 en defensa para una esperanza de 20 victorias.

Avance de temporada: Chicago Bulls

La baja de Rose (y la retirada de Scalabrine, no olvidéis) son el nubarrón negro que amenaza el futuro de un equipo, que si mira al pasado no tiene tanto que temer. Thibodeau ha montado un equipo de ensueño, de esos en los que la suma de las partes es un pedazo pequeño del total, y aunque tengan la rodilla temblando y hayan perdido un poco de músculo y altura, la columna vertebral se mantiene.

Altas: Kirk Hinrich (Atlanta Hawks), Marco Belinelli (New Orleans Hornets), Nazr Mohammed (Oklahoma City Thunder), Nate Robinson (Golden State Warriors), Vladimir Radmanovic (Atlanta Hawks), Marquis Teague (Draft)

Bajas:  Ronnie Brewer (51.3% de los minutos), Kyle Korver (46.1%), C.J. Watson (36.4%), Omer Asik (30.4%), John Lucas (22.8%), Mike James (3.8%), El hombre, el mito, la leyenda (3.8%)

Empecemos con el análisis:

Chicago Bulls en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
14º 26º

Los Bulls estuvieron entre los 5 mejores ataques de la Liga, pese a ser, como Atlanta, Charlotte y Boston, de esos equipos que más se la juegan con el tiro de 2 lejano. Pero a diferencia del resto, que ya vimos que acababan con un Índice Ofensivo muy por debajo de su acierto, Chicago no pierde mucho la pelota, y son el mejor equipo de la Liga, y con diferencia, reboteando en ataque. Nadie tiene tantas segundas oportunidades como Chicago, y lo aprovechan.

Atacar el tablero de ataque tiene una gran recompensa, porque suele ayudar a conseguir tiros más fáciles, por proximidad a la canasta, y además, ayuda incluso en defensa, ya que si se anota tras la captura en un balón que de otra manera hubiera ido a parar al otro equipo, se ganan unos segundos para colocarte y replegarte, obligando al contrario a sacar de fondo en lugar de poner la pelota en marcha instantáneamente. No soy muy fan personalmente de la métrica Wins Produced, un modelo para tratar de calcular a cuantas victorias contribuye un jugador cada año, ni sobre todo de como la usan, por muchos motivos, largos de explicar. Pero sus autores, tras un análisis matemático de que guarismos se correlan más con las victorias, otorgan al rebote ofensivo el mayor valor de todas las estadísticas que se recogen en el box-score. De nuevo, no estoy de acuerdo con su trabajo en general y los pesos que asignan a los eventos en particular, pero las conclusiones que sacan entendidas lo más ampliamente posible (el baloncesto no es solo meter puntos, hay que ser eficiente, el rebote ofensivo es muy importante, no hay que perderla, la defensa suele ser un trabajo colectivo…) me parece que dan en el clavo, y el éxito de estos Bulls es un ejemplo.

En cuanto a las pérdidas, los Bulls cambian a un base que entregaba la pelota 3 veces por cada 36 minutos por otro que el año pasado solo lo hizo 1.7 veces (aunque la tasa de pérdidas es más pareja entre Hinrich y Watson), dicen adiós al 8º jugador con peor porcentaje de los que jugaron más de 500 minutos (Asik), y aunque Korver y Brewer estaban entre los mejores escoltas protegiendo el balón, Belinelli la pierde aún menos, y Robinson, poco más, y porque la conduce con más frecuencia. La pérdida de la familiaridad que tenía este equipo el año pasado se puede traducir en más robos para el rival, pero los Bulls debería seguir en el Top 10 de los más cuidadosos, con posibilidad de escalar posiciones.

Veíamos en su día como los Celtics, con el 10º mejor EFG% de la Liga fueron 25º en Índice Ofensivo, y con los Bulls sucede al contrario. Por porcentajes de tiro de campo ajustados, son 14º en la Liga, van menos aún a la línea que Boston (26º contra 17º), pero pierden el balón menos, y sobre todo, por la diferencia que hay entre el equipo que mejor rebotea en ataque y el que peor lo hace, los Bulls meten 6.4 puntos por 100 posesiones más que los Celtics, una diferencia más que significativa. Teniendo en cuenta que las defensas fueron 1ª y 2ª de la Liga, la diferencia entre estos dos, que fue de 11 victorias, estuvo en el ataque. Apúntenle una parte a la protección del balón, y otra más grande de esos 11 triunfos al rebote ofensivo.

  • La vie sans Rose

Derrick Rose se perderá la primera mitad de la temporada, y evidentemente, la baja de todo un reciente MVP es un golpe de enormes proporciones a las aspiraciones de este equipo. Los Bulls ya experimentaron como se vive sin él, porque el año pasado no jugó 27 de los 66 partidos de la Temporada Regular, y su presencia fue testimonial en los Playoffs tras romperse la rodilla en el primer partido, pero la cosa no pinta tan mal sin él.

Los Bulls fueron un muy buen equipo sin Rose. Lo que pasa es que con él son históricos. Sin el base, su registro fue de 18-9, que de estirarlo a 66 partidos, hubiera acabado en un récord final de 44 victorias, solo por debajo de Miami en el Este, y San Antonio y Oklahoma en el Oeste. Si añadimos a Rose, con el que ganaron 32 partidos, perdiendo solo 7, la proyección es de 54 victorias, 4 mejor que cualquier otro equipo el año pasado, y equivalente a 67 triunfos en una temporada de 82, registro solo alcanzado por 5 equipos en la Historia. Los Bulls saben ganar.

Pero para ilustrar la relevancia de Rose, vamos a utilizar el +/-, una estadística que fuera de contexto, la carga el diablo, pero que bien utilizada es tremendamente explicativa. Como Chicago repite juego interior, con la única baja de Asik, podemos comparar como funcionó el equipo con y sin Rose, en los momentos que Deng, Boozer o Gibson, y Noah, estuvieron en pista, ya que tenemos una muestra bastante grande y estable:

+/- de Chicago con Deng y Boozer/Gibson/Noah
Minutos +/- +/- por 48
Con Rose 756 +197 +12.5
Sin Rose 668 +4 +0.3

Y la diferencia como podéis ver es impresionante. Con una muestra grande de minutos, en los dos casos más de 650, los Bulls son mejores que su rival 12.5 puntos por cada 48 minutos con su base estrella, y solo 0.3 sin él. Si pudieran jugar 82 partidos, los 48 minutos, a ese ritmo, pondrían en riesgo a los mejores Bulls de la historia: su esperanza de victorias sería de 70 partidos. Al mismo tiempo, con Watson, Lucas o James sustituyéndole, ese +0.3 equivaldría a ganar solo 42.

Tras la revolución de este año en Chicago, sin Korver y Brewer, el escolta que más minutos jugó con el grupo antes analizado fue Richard Hamilton. Si le incluimos a él en el cálculo del +/-, para tratar de ver que le puede esperar a los Bulls este año, sucede algo curioso:

+/- de Chicago con Deng, Boozer/Gibson/Noah y Hamilton
Minutos +/- por 48 % de tiempo con Rip +/- por 48 Incremento con Rip
Con Rose 260 +30 35% +5.5 -7
Sin Rose 136 +22 20% +7.8 +7.5

Cuando Rip juega con los cuatro hombres altos, la muestra, más pequeña, sugiere que Chicago es mejor sin Rose que con él, pero con un margen mucho menor de victoria. A la vista de estos números, parece que el hombre de la máscara solo ayudaba al equipo con los bases suplentes en pista, y que no se entendía tan bien con el de Englewood.

Ahora bien, si con Hamilton la media de la unidad titular baja 7 puntos, ¿con qué otro escolta Derrick Rose y compañía go H.A.M.? Con Ronnie Brewer. +16.7 puntos por 48 minutos en 289 minutos de juego, que les convierte en la tercera mejor unidad en la Liga de las que estuvieron juntas más de 200 minutos la pasada temporada tras NelsonRedickTurkogluAndersonHoward (¡+21.9 puntos por 48!) y el quinteto RondoBradleyPierceBassGarnett (+18.0 por 48). Con Korver al lado la eficiencia fue parecida, +16.2, pero solo en 71 minutos de muestra. Una pena que no renovaran.

Una vez que los Bulls ya decidieron quitar de la circulación esos posibles quintetos que tan espectacularmente bien funcionarion cuando estuvieron juntos,dejemos de mirar al pasado y veamos otro posible apunte para el futuro. Con la posibilidad de amnihostiar a Carlos Boozer en el horizonte para evitar pagar el impuesto de lujo o incluso tener espacio bajo el límite salarial, y con un posible relevo ya en casa, Taj Gibson, sería interesante ver como se desempeñan las otras piezas fijas del futuro, Rose, Deng y Noah, junto a ellos:

+/- de Chicago junto a Rose, Deng y Noah
Minutos +/- +/- por 48
Boozer 628 +157 +12.0
Gibson 106 +37 +16.8

Aunque la muestra con Gibson en pista es poco mayor que la sexta parte, los Bulls son bastante mejores con Taj jugando de ala-pívot, y en la segunda mitad de la temporada, cuando Rose vuelva, no nos extrañaría nada que la proporción 1:7 de tiempo que Rose, Deng y Noah comparten con él, crezca bastante. Primero, porque en el pasado ha sido mejor. Y segundo, porque hay que asegurarse y comprobar que puede tener consistencia en el futuro.

  • Asik, rico por hacer dos cosas bien

Omer Asik ayudaba y era muy importante en este equipo con básicamente, las dos únicas cosas que hace (muy) bien: defender, y rebotear, sobre todo en ataque.

Con él en pista, los Bulls solo recibían 81.5 puntos por 48 minutos, y su Índice Defensivo de 92 puntos por 100 posesiones, fue 2º en la Liga, tras Stiemsma. Es cierto que a la defensa ayudan al resto de compañeros (y Brewer, Lucas o Gibson cooperaron bastante), que Asik se solía enfrentar a las segundas unidades, y que el sistema de Thibodeau ayuda y mucho. Los puestos más altos en la clasificación individual son monopolio de Celtics y Bulls, Boozer, ugh, incluido, y eso de segundo mejor defensa hay que cogerlo con pinzas XXL. Pero aún así, que Asik tenga la mejor marca del equipo es relevante. Y cualquiera que haya visto a este equipo jugar, lo sabe, no hace falta que le vendamos nada con números.

La otra faceta en la que Asik se hace importante, es atacando el tablero en ataque. Ya hemos cantado loas al rebote ofensivo, y Omer fue el hombre que tuvo la mayor tasa por jugada, en el equipo que mejor lo hizo el año pasado.  Aunque Gibson y Noah tuvieron porcentajes parecidos, nadie se hizo tan grande en el cristal tras fallos de sus compañeros como el pívot europeo en Chicago.

Después de que los Rockets hicieran una oferta que el turco no pudo rechazar, y la franquicia que lo descubrió no pudo igualar, lo único que les quedaba a los Bulls era encontrar un buen sustituto. Y no lo han hecho tan mal. Pívots de 7 pies y 116 kilos que defienden bien no se encuentran en rebajas de la agencia libre. Bueno, hay uno incluso más grande, y al cual casi todas las métricas avanzadas apuntan como gran defensor en los pocos minutos que disputó, que todavía está libre, Kyrylo Fesenko. Pero que un jugador así, lleve ya prácticamente dos años sin equipo, ya que la pasada temporada también estuvo un tiempo largo como agente libre, con la necesidad que tienen muchas franquicias de una figura similar, no pinta muy bien. Pero sí los hay que puedan rebotear bien en ataque.

Nazr Mohammed tiene ya 35 años, pero está relativamente sano (el año pasado jugó 63 partidos), nació en Chicago, tiene un anillo de campeón NBA (y 2 NCAA) y lo que es más importante para estos Bulls: durante su carrera ha cogido el 13.4% de los rebotes ofensivos disponibles mientras estaba en pista. La temporada pasada, entre todos los jugadores con más de 500 minutos, solo 12 tuvieron un ORB% superior al 13.4%. Uno de ellos fue Asik, y en el resto de la lista, solo había dos agentes libres y uno de ellos, por cierto, también está sin equipo. Reggie EvansLouis Amundson, podían haber sido tenidos en cuenta, pero son más bien ala-pívots que no llegan a los 2.05, y una cosa es no poder reemplazar la defensa de Asik, y otra entregar la cuchara tan abiertamente. La otra opción con números parecidos hubiera sido Camby, que aunque durante su carrera ha sido peor reboteando en ataque que Mohammed, tiene números parecidos estos últimos años, y tiene más nombre (que no rendimiento) en defensa. Pero Samurai se fue a New York, tiene 3 años más, y además, no estaba pensando en cobrar el mínimo como Nazr.

Mohammed, a pesar de la edad, podría en un principio con la carga de trabajo de Asik, que solo jugó 14.7 minutos por partido ya que él mismo jugó 11 minutos el año pasado, y 17 el anterior. Aunque no vaya a defender igual de bien, es una amenaza mayor en ataque que el turco, que solo mete el 48.4% de los tiros libres (Nazr un 63.9%), no tira nunca fuera de la pintura (solo 4 de los 156 tiros de Asik la pasada temporada fueron a más de 3 metros) y es una máquina de perder balones (1 de 4 cada veces que le llegan en ataque).

Asik va a entrar en los mejores años de su carrera y está a un paso (explotar en ataque) que muchos creen que puede dar, de convertirse en uno de los mejores pívots de la Liga. Pero para un equipo que ya paga más de 11 millones a Noah, no era una opción. Y con lo limitado de las posibilidades y el presupuesto de este equipo, no han hecho mal negocio.

  • Reemplazar un perímetro

Entre Brewer, Korver, Watson, Lucas y James, el año pasado ocuparon gran parte de los minutos de la posición de escolta, unos cuantos de alero, y casi el 60% en la posición de base.

Con la esperanza de que Butler cubra el vacío que se liberará en el puesto de 3, habrá unos 4000 minutos, menos los que juegue Hamilton para escoltas, y probablemente unos 2500-3000 para los bases, dependiendo de la prisa que tengan en el regreso de Rose, que habrá que cubrir a tiempo completo hasta que Derrick vuelva, con jugadores que llegan por primera vez a la franquicia.

Empezando por los escoltas, es increíble el parecido que tienen los números de anotación de Korver y Brewer a los de Belinelli y Robinson (de aquí en adelante, escolta para nosotros, aunque cuando Rose este fuera, y sobre todo si no llega ningún otro refuerzo, supongo que lo veremos jugando de base) el año pasado. Aunque se consiguieron en diferentes situaciones, por supuesto, jugaron prácticamente el mismo número de minutos (3104 y 3158) y anotaron con idéntico TS%, 52.9%, con una diferencia, los que llegan anotaron mucho más, 20.5 por 48 minutos, frente a los 15.2 de Korver y Brewer. Kyle es el mejor anotador del grupo, pero de los dos que llegan, ninguno es tan ineficiente como Brewer, y lo compensan:

Comparación entre escoltas
Minutos Puntos por 48 TS% TL/TC 3PT/TC % Asistidos
Korver-Brewer 3104 15.2 52.9% 19.4% 39.7% 84.0%
Belinelli-Robinson 3158 20.5 52.9% 20.7% 39.7% 60.7%

Como podéis ver el porcentaje de acierto no es el único número clavado: tienen la misma proporción de número de triples respecto al de tiros de campo, y el número de veces que van a la línea por tiro también es prácticamente idéntico. La única gran diferencia es la manera de conseguir esos puntos. Mientras que Korver y Brewer lo hacen mayoritariamente tras ser asistidos, Belinelli y Robinson, sobre todo Nate, crea más tiros. Esto también tiene su reflejo en otras estadísticas, ya que mayor manejo de balón implica más pases (5.0 vs. 3.9 asistencias por 18 minutos) y más pérdidas (2.2 vs. 1.7).

En teoría, si se integran de igual manera en el ataque de Chicago, Belinelli y Robinson tendrán un papel más de tiradores que de creadores. Si vemos que tal lo hicieron en ese tipo de jugada especifícamente, nos volvemos a encontrar con una igualdad tan absoluta, que parece que el GM de los Bulls haya elegido a los jugadores por esto: las dos parejas anotaron exactamente 339 puntos en jugadas etiquetadas como tiro tras pase la pasada temporada. La ventaja es que los nuevos, lo hicieron en 15 tiros menos, 313 contra 328 (1.08 vs. 1.03 puntos por jugada).

Los números por tanto sugieren que el puesto de escolta podría ser tan productivo el año que viene como lo fue el anterior en ataque, pero es en defensa donde puede haber más problemas. Con Belinelli y Korver en empate técnico (aunque Kyle es un poco más grande, Marco es algo más atlético, y ninguno de los dos van a acabar en un All-Defensive Team) es el cambio de Nate Robinson y su 1.75 y 82 kilos por Ronnie Brewer sus 2.01 y 103 kilos la diferencia más grande. Enorme, diríamos. Thibodeau tiene la carta de poder usar a Hinrich en el escolta rival mandando a Nate con el base, o utilizar a Robinson con los dos mejores hombres altos defensivamente (Gibson y Noah) y una mente privilegiada como la suya lo acabará colocando en la mejor posición. Pero el impacto se sentirá.

En el otro puesto, el de base, Kirk Hinrich vendrá para tener un protagonismo igual o mayor que el de Watson la pasada temporada, por la posibilidad de que también lo veamos de escolta cuando Rose regrese de la lesión. Los dos jugaron un número de minutos comparable la temporada pasada(1237 Kirk, 1159 C.J.) y en ataque, no sé si sorprendentemente, fue mejor el ahora jugador de los Nets. Anotó más por 48 minutos (19.6 vs. 12.3) con casi idéntico número de puntos por tiro (1.08 vs. 1.07) porque aunque acierta menos, tiró más de 3 y fue más a la línea y repartió más asistencias (8.3 vs. 5.1), perdiendo más el balón, eso sí (4.0 vs. 2.3) y rodeado de mejores compañeros. Al menos, Hinrich coincide con Watson en que su mejor tiro es el triple desde la esquina izquierda, y aquí la ventaja en tamaño y defensa está del lado del que llega.

Otra cosa a la que parece que no va a poder ayudar el nuevo perímetro, es a forzar pérdidas. Como podéis ver en la siguiente tabla, los Bulls fueron una de las mejores defensas de la Liga porque lo hicieron casi todo bien, pero apenas robaron el balón al rival:

Chicago Bulls en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
27º

Todas las categorías tienen pinta de ir a peor el año que viene (no llega ningún exterior que se acerque al trabajo de Brewer en el rebote defensivo), y el porcentaje de pérdidas provocadas no es una excepción. El trío BelinelliRobinsonHinrich roba 3.1 balones por 48 minutos, y el BrewerWatsonKorver, 3.6, así que ni a eso podrán ayudar.

  • En conclusión

Los Bulls el año pasado tuvieron un Índice Ofensivo de 109.2 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 99.5 los 39 partidos en los que Derrick Rose jugó. Los 27 en los que no participó, los registros de los Bulls fueron de 104.9 en ataque y 96.6 en defensa, unos valores muy parecidos. Creo que en ataque Chicago no va a perder comba, ya que de los jugadores que se han ido, solo Korver era un gran anotador, y Asik y Brewer dejaban bastante que desear, pero en defensa van a notar mucho sus bajas de y la de Lucas.

Partiendo de los números del año pasado, estimando que Rose jugará el 30% de la temporada, y que la defensa perderá unos 3 puntos por 100 posesiones (lo que aún les mantendría entre las 5 mejores, pero con una diferencia significativa) y ajustándolo a temporada de 82 partidos, pronosticamos un ORtg de 108.8 puntos y un DRtg de 103.8, que les daría una esperanza de 54 victorias, todavía en la parte alta del Este. Los Bulls han sido muy buenos, tanto con Rose como sin él, para descartarlos tan pronto.

A no ser que el truco del éxito de este equipo estuviera solo en las manos de White Mamba, que no lo descartamos. Larga vida al Rey.