Avance de temporada 2013-2014: Los Angeles Clippers

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Tras mejorar en el segundo año con Chris Paul, caer en primera ronda ante un rival al que le parecían tener cogida la medida fue un jarro de agua helada para el equipo pobre, y de momento, el bueno, de Los Angeles.

Este año pueden meterse en Playoffs por tercer año consecutivo, algo que no ven en esta franquicia desde que estaban en Buffalo, y eran los Braves, allá por 1976. Semejante exitazo lo consiguieron con el doctor Jack Ramsay y ahora vuelven a apostar por el entrenador: Doc Rivers es la mejor incorporación que han hecho este año para tratar de llegar a la Tierra Prometida.

Pero los Clippers todavía parecen un equipo que está un escalón por debajo, y sus opciones de anillo se antojan dependientes de un fallo de los demás. Si el joven y quizá algo estancado juego interior evoluciona bajo el manto de Rivers, quizá la cosa cambie, pero ahora mismo a este equipo le sigue faltando algo.

  • Radiografía de los Clippers

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Hey, Doc!

Mientras Paul y Griffin estén en pista rodeados de unos cuantos buenos secundarios, este equipo es candidato a estar en la zona noble del Oeste siempre. Pero tras el cambio del olvidable Del Negro por Rivers, a los Clippers este año se les pedirá mucho más.

Doc no va a cambiar mucho del sentido más general de los Clippers: como entrenador delega y confía en el base de su equipo, y no microdirige los partidos posesión a posesión. El libreto de los Celtics apenas tenía unas jugadas base predeterminadas, de donde partían una serie de opciones abiertas al criterio del jugador con el balón.

En lo que sí va a marcar la diferencia es en los pequeños detalles. Los partidos de baloncesto tienen unas 180 posesiones, y muchas veces la diferencia está en un número de jugadas que se pueden contar con los dedos de una mano. Doc Rivers lleva años sacándose efectivas jugadas de la manga tras tiempos muertos mientras que Del Negro no pasó nunca del “Balones a Will Carlton”. LAC tuvo la temporada pasada una gran dependencia de Paul en las posesiones finales o comprometidas, y aunque Chris es magnífico en este aspecto (los Clippers tienen el tercer mejor eFG% en jugadas terminadas en los 4 últimos segundos del reloj de posesión) y se conoce todos los trucos y alguno más (que se lo digan a Tony Allen), los rivales acaban mandando toda la ayuda a tu dirección, y nadie es omnipotente. Con Rivers le darán un respiro, y veremos a Crawford y/o Redick poner en práctica todo el arsenal que llevaba años diseñando para Ray Allen.

En defensa, lo esperado sería que los Clippers utilizaran el sistema Thibodeau que los Celtics llevan tanto tiempo poniendo en práctica. Pondrá presión en Jordan, que tendrá que minimizar sus errores y despistes, y le pedirá una intimidación conseguida con más paciencia que riesgo. Los Clippers no tienen ninguna alternativa para esta posición (ya hablaremos de ello) y por tanto, será una pieza clave. También obligará a Griffin a trabajar más en el balance defensivo hacia el lado fuerte (en el que está el balón) y las rotaciones. Blake ha ido haciendo cada vez más sólida su defensa individual en el poste bajo, pero todavía se descoordina interactuando con sus compañeros.

Quizá lo único que necesitan estos dos jugadores es estabilidad. Después de todo, Griffin ya declaró en marzo que con Del Negrocambiaban de esquema defensivo partido a partido” cuando este les pidió una mayor urgencia para cerrar los tiros rivales en marzo, y es verdad que los Clippers no parecían tener un plan para toda la temporada. Además, una vez que Rivers decida cuál es la rotación en la que confía, se ceñirá a ella, y no les volverá locos con cambios de pareja.

Los Clippers aparecen muy alto en casi todos los pronósticos, y pese a que ha habido alguna buena incorporación, lo que se resalta siempre es el cambio del entrenador. Eso es toda una muestra del respeto y la confianza que tienen los analistas en las posibilidades de Rivers con esta plantilla. Pero también es cierto que los Celtics no han sido un equipo fácil de ver en el pasado reciente, y parte de la culpa la tiene también Doc, por lo que aquí hemos comprado tickets, pero vamos a esperar un poco para subirnos al barco.

  • Sigue siendo el rey

Si queréis un recopilatorio de todo lo que hace que Chris Paul sea el mejor base del mundo, con algo de distancia sobre el resto además, ya lo hablamos en profundidad el año pasado en el avance de temporada de los Clippers, y también un poquito después el día de Navidad, así que no nos vamos a extender, porque tenemos que hablar del resto de Clippers.

Y también, porque lo cierto es que no ha cambiado casi nada (bueno, ahora ha sido MVP por primera vez en un All-Star), y Paul sigue igual de desequilibrante que siempre, pero no acaba de romper de cara al público general, seguramente porque sigue sin hacer ruido en Playoffs: volvió a perder en primera ronda (de hecho, sólo ha ganado dos series en toda su carrera), y de todas las estrellas ahora mismo en el panorama NBA, nadie ha tenido tan poco éxito.

Una cosa queda clara, Paul se toma los Playoffs como misión personal. El número de veces que tira o saca falta se dispara, y deja su marca en casi todas las acciones del equipo (su 60% de canastas del equipo asistidas en 2009 es récord histórico, con mínimo 200 minutos). Este año la historia se repitió, y su porcentaje de utilización se fue del 22.6 al 25.4% en la serie contra Memphis, pasando de 18.3 a 22 puntos por 36 minutos. Su juego en Playoffs siempre fue alucinante, pero esto es un juego de cinco. Poco se le puede reprochar, pero ha tenido siempre muy poquita recompensa.

Respecto a la Temporada Regular, sus números por partido fueron para abajo, porque los Clippers tenían un potente banquillo, y ganaron muchos partidos por una gran diferencia, aprovechando para hacerle descansar, pero salvo por las pérdidas que han crecido un poco (lo del año anterior era imposible de mantener, y este ha vuelto al registro que ha mantenido a lo largo de su carrera, que es igual de excelente y mejor que el del resto), y un año tonto con los triples justo enfrente de la canasta (19 de 73, un 26%, tras conectar un 38% la temporada anterior), el resto ha sido igual o mejor, cerrando un final de año excelente.

Cumplió 28 años en mayo así que estamos ante un tremendísimo jugador en su mejor época. Nada más puede hacer él por este equipo: le tendrán que empezar a acompañar los compañeros y la suerte.

  • La supuesta regresión de Griffin

Viendo las estadísticas tradicionales sin más contexto, es fácil pensar que Blake Griffin dio un paso atrás en su tercera temporada en la Liga. Sus puntos por partido cayeron de 20.7 a 18, los rebotes de 10.9 a 8.3 y su porcentaje de tiro de campo del 54.9% al 53.8%. Lo cierto es que Blake jugó menos el pasado año (en 2012 él fue 16º en minutos por partido, y Paul 13º, y Del Negro, con uno de los mejores banquillos de la Liga, decidió darles más descanso este año) y esa diferencia entre 36.2 y 32.5 minutos por partido es significativa.

En cuanto a anotación, sus puntos por minuto se mantuvieron prácticamente igual (una diferencia de 0.6 cada 36 minutos), y su porcentaje de tiro verdadero, una medida mucho más fiel a la realidad que el FG% normal, porque incluye tiros libres y triples en sus proporciones adecuadas, subió del 55.7 al 57.2% porque fue mucho mejor desde la línea de tiro libre: el 66% de acierto de este año es magnífico comparado con el 52.1% que le convirtió en lastre la temporada pasada.  De nuevo, al igual que sucede con los minutos, el talento alrededor de Griffin mejoró, y se repartieron más las posesiones.

Y con los rebotes sucede algo parecido: los números no son tan malos como parecen en términos absolutos, y aunque su tasa de capturas efectivamente ha disminuido de un año para otro, los Clippers como equipo no lo han notado, y fueron mejores con él en pista este año que el anterior.

Ahora, que Griffin no haya empeorado el año pasado, tampoco quiere decir que veamos mucha mejora. Lo de los tiros libres es significativo, pero ya tuvo buenos números en su año rookie, y sigue sin mejorar con su tiro de media distancia, y cada año que pase, será más difícil que lo haga. Pasó de tirar el 31% de sus tiros de campo fuera de la pintura al 35% este año, pero mantiene el nivel de acierto en un desagradable 35% que hará que los equipos le sigan retando a que lance desde ahí. Mucho se habla de lo buenos que han sido en la media distancia los jugadores interiores de los equipos de Rivers, pero estos ya venían siéndolo, no necesitaron de Doc para la conversión en buenos pistoleros. De hecho, es más, si planea utilizar a Griffin de igual manera que lo habitual en su ala-pívot en Boston, lo que ya de por sí es un tiro de pobre esperanza anotadora y poco eficiente, se convertirá en desastroso.

Y al mismo tiempo, que no veamos mucha mejora aparente, no quiere decir que Griffin sea un jugador maravilloso, y seguramente infravalorado por aquellos que le han estampado la etiqueta de sólo físico. Ha seguido siendo eficiente pese a redefinir su juego cuando le han hecho más difícil pasar por encima de los demás. Anotó 1.2 puntos por jugada continuando un bloqueo directo, cifra descomunal, entre las mejores de la Liga, aunque se prodigó menos este año que el anterior. Cortando y a la contra también cuesta encontrar mejores jugadores estadísticamente que él. Y posteando, aquella cosa que estos jugadores sin fundamentos no saben hacer, sus 0.88 puntos por jugada en 533 oportunidades están en la zona noble de la Liga, justo debajo de los 0.89 en 655 jugadas del Al Jefferson. Y por último, sigue entre los mejores pasadores de la Liga, y volvió a repetir como jugador interior que más asistencias de triple da por minuto, seguido por Al Horford y David Lee.

Y que no veamos mejora aparente, no quiere decir que Griffin no sea un jugador maravilloso… ni que para que estos Clippers sean uno de los mejores equipos de la Liga necesiten más de él. Tal y como está el Oeste, se necesita prácticamente un par de jugadores Top 10, y aunque Blake llegara al 2º equipo All-NBA, lo que le pone más o menos en ese rango, todavía no está a ese nivel (la posición de ala-pívot una de las más profundas hace muy poco, está de bajón, y pasó por un mal momento en la última temporada, con las lesiones de Love o Nowitzki y la pérdida de relevancia de clásicos como Garnett, Gasol o Stoudemire).

Pero si mejora y ayuda este equipo, quizá no lo veamos en sus números individuales, porque es en defensa donde más puede y debe mejorar. Con su excelente capacidad atlética, tal vez Doc intente que defienda los bloqueos directos como Garnett hasta hace poco, atacando al base cuando dobla la esquina. En todo ese tipo de jugadas hay un momento justo en el que el hombre alto tiene que elegir si su  asalto al base es completo, si hace prácticamente un dos-contra-uno, o si simplemente trata de cortar la línea de pase, recuperando hacia su hombre. KG tenía ese algo para escoger la acción perfecta y acertar siempre, y me temo que por desgracia eso no se puede enseñar. Pero con sus condiciones físicas y, al menos, algún consejo útil por parte de Rivers, Griffin, e incluso Jordan, pueden intentarlo. Hablábamos antes del caos al que se vieron sometidos con Del Negro, y es que es muy difícil jugar pensando. Lo ideal es que con Rivers repitan procedimiento siempre, que les ayude a crear una serie de automatismos, y si se acostumbran a hacer constantemente lo mismo, es como acabarán dominando ciertos artes.

Griffin es un jugador inteligente en ataque, que entiende el juego de una manera fabulosa, así que me cuesta creer que no pueda hacer lo mismo en defensa. Tal vez haya algo de falta de esfuerzo, y esto si que tengo menos dudas de que Rivers lo puede corregir.

En resumen, quinto año y cuarta temporada crucial para Griffin, que ya tiene sueldo de hombre (16.4 millones este año, 7.2 el pasado) y es el mejor preparado para poder darle un empujón a este equipo. En Playoffs el año pasado jugó semi-lesionado y no pudo hacerlo. A ver si este…

  • Los que vienen y los que se van

Los Clippers han perdido a jugadores muy importantes la temporada pasada como Butler, Odom y Bledsoe, pero han hecho contrataciones interesantes (sobre todo en el perímetro), y retienen a los cinco jugadores que más minutos participaron el año pasado.

Paul, Crawford, Barnes, Griffin y Jordan repiten, y quizá Doc Rivers se quiera atrever con un quinteto formado por ellos. De hecho, la pasada temporada fue una unidad fantástica, que superó en la friolera de 22.6 puntos por 100 posesiones a los rivales. La muestra fue pequeña, solamente 149 minutos (57 de ellos, un 38% en el último cuarto/prórroga), y el índice defensivo de 93.1 puntos por 100 posesiones es insostenible a largo plazo, pero es un grupo equilibrado, con un poco de todo y sería perfectamente creíble que fueran una de las mejores unidades a lo largo de una temporada.

En realidad, la competición por los puestos de ala va a ser grande, con JJ Redick y Jared Dudley reclamando minutos de titular, sin olvidarnos del mortífero tirador rookie que llega de North Carolina, Reggie Bullock. Los nuevos podrían ser titulares perfectamente, porque Crawford y Barnes salieron desde el banquillo prácticamente toda la temporada (Matt sólo empezó de titular en los 4 partidos en los que faltó Butler), pero jugaron más de 25 minutos por partido cada uno, y eran habituales en el quinteto que cerraba los partidos.

El caso es que contar con cuatro jugadores tan útiles (más el novato Bullock y el clásico Willie Green), es un buen problema para tener. Todos metieron más de 100 triples el pasado año (con el 34.2% de Barnes como cota inferior del porcentaje de acierto) y se complementan bien, ya que los escoltas son buenos y prefieren tirar desde las alas y los aleros desde las esquinas, y tienen un perfil más defensivo.

El puesto de 2 titular supongo que acabará en manos de Redick, porque Crawford es el mejor creador de tiro, y los Clippers le necesitarán como sexto hombre, pero para el de alero tengo más dudas sobre si el nuevo fichaje se impondrá a Barnes, más duro, mejor en defensa y en el rebote. En todo caso, no me sorprendería cualquier combinación de los cuatro, como titulares o suplentes.

Lo que es mucho más blandengue es la rotación interior. Hollins renovó, y Jamison y Mullens sustituyen a Odom y Turiaf, cambiando defensa y fuerza por anotación desde el perímetro.

Lamar Odom (que en paz descanse) no podía meter un triple si su divorcio con la Kardashian fea dependiera de ello, pero era un lujo en prácticamente todo el resto de aspectos del juego. Mullens tampoco la mete de 3 aunque tire mucho (31.7% el pasado año) y es un desastre en lo que hace brillante a Odom (bueno, reboteando en defensa, si es que no la han metido antes en sus morros, tampoco está mal). Byron seguramente debe este contrato al 25/18 con 4 triples que se marcó ante los Celtics y Rivers en febrero, que cerraba la racha de 7 victorias sin Rondo, pero Doc tuvo asiento de primera fila en la excepción, no en la regla. Jamison sí puede tirar de tres, y tras un año muy duro en Cleveland como titular, y a veces, primera opción, demostró que cuando se le llama desde el banquillo y en un papel secundario cumple, y aunque está muy de moda comparar a los jugadores con conos, no lo vamos a hacer con la defensa de Antawn, porque es una falta de respeto. Para el cono.

Así que eso es lo que hay. Entre Hollins, Mullens y Jamison, los Clippers han comprado anotación y la posibilidad de ampliar el espaciado del campo con los hombres grandes a costa de sacrificar la defensa por completo. A última hora han añadido a Lou Amundson , que puede aportar algo de energía, tapones en ayudas y rebote en ataque, pero viene de rebote, pasando por tres equipos el pasado año, y ese papel de 6º hombre alto de una plantilla es seguramente el nivel al que puede aspirar.

Este grupo de reservas, saliendo desde el banquillo o como recurso puntual, si Griffin y Jordan no se pierden muchos partidos, está bien, un tanto unidimensional, pero completo e interesante. Pero en cuanto alguno de ellos tenga que entrar en el quinteto titular, los Clippers tendrán un buen problema, y ya pueden rezar para ser los que quedan por encima en el intercambio de golpes, porque los partidos irán a muchos puntos.

  • Bye Bledsoe

La baja de Bledsoe, la dinamita de la segunda unidad que tan bien funcionó para los Clippers, será importante, pero LA no podía retenerlo más en el banquillo, lograron un buen botín a cambio, y dentro de sus posibilidades, creo que Darren Collison puede suplirle bien y cumplir en ese papel de base suplente cambiarritmos en el que se dio conocer, precisamente, jugando tras Chris Paul. Lo que más me mosquea es que ya ha perdido dos trabajos de titular seguidos, el primero ante George Hill (comprensible) y el segundo ante Mike James (imperdonable) y ha firmado por poco más del mínimo, lo que demuestra poco interés en él alrededor de la Liga.

Collison es un jugador sólido en ataque, que no destaca ni desentona, pero que acaba siendo irregular porque su mayor virtud, la velocidad, es a su vez el mayor defecto, ya que muchas veces le hace perder en control y le mete en problemas. Hasta aquí, podríamos estar hablando de un primo-hermano de Bledsoe, y si comparamos sus estadísticas del año pasado nos salen dos jugadores casi iguales. Pero la diferencia reside en la defensa. El ahora jugador de Phoenix es un pequeño roble y Collison una mota de polvo que puede ser barrida con un soplido. Eso es lo que convierte a uno en futuro y prometedor titular y al otro en suplente perpetuo (aunque Darren sólo tiene un año de experiencia más, y dos de edad que Eric, por lo que a lo mejor es injusto considerar al segundo todavía un talento a destapar, y al primero un producto ya terminado). De todos modos, los Clippers ya tienen a Chris Paul, y para el puesto de trabajo que ofrecen, Collison les vale y puede cumplirlo con creces.

Carlisle se cansó de las pérdidas a destiempo y que se comiera todos los bloqueos en defensa con patatas panaderas, pero Rivers lo tendrá que aguantar en pequeñas dosis y con Wayns como única alternativa, y así se hace mucho mejor la digestión.

Vuelven por Navidad

Sí, este es otro post de Lakers y es que el equipo angelino vive en un drama continuo. Después de la vuelta de Pau Gasol en el partido contra los super Bobcats, parece ser que Steve Nash puede estar listo para este próximo fin de semana o sino para el partido navideño frente a los Old York Knicks.

Sea como fuere D’Antoni tendrá su regalito navideño en forma de quinteto y empezaremos a ver que tal es ese famoso pick & roll, la verdad es que sinceramente hay ganas, pero va a costar aún, es decir, no esperéis que de un día para otro Lakers se convierta en un nuevo Showtime, no. Nash tiene una edad y como se vio en la vuelta de Gasol contra Bobcats, le va a costar entrar, aunque en la NBA, normalmente cuando un jugador está preparado para jugar, es que suele estarlo para dar el máximo.

Aún así Lakers deberá seguir apretando en defensa. D’Antoni sigue moviendo el quinteto para encontrar el 3 ideal para jugar y mezclar con la segunda unidad. Ha probado a Jamison, World Peaace y hasta Ebanks y nada parece claro hasta que no vuelva el bueno de Nash.

Tensa espera en el lado lacustre, por fin podremos ponernos nuestra camiseta de LCDES del Lineup?

Algo pasa en LA

Seguro que todos habéis visto la mítica película de Cameron Díaz y Ben Stiller, Algo Pasa Con Mary, en ella Ben Stiller se enamora perdidamente de algo que parece que es un amor imposible, Cameron Díaz, todo muy raro y con situaciones extrañas, pero al final acaban todos felices, perro incluido.

En LA podríamos irnos perfectamente a escenificar la película, pero no sabemos quien es Ben Stiller y quien es Mary y quien es el mítico perro, pero algo pasa en LA.

Lakers partía con el mega cartel de favorito, después de hacerse con Howard y Nash todo parecía que iba a ser un coser y cantar, pero no, a día de hoy el equipo está sin Nash (lesión corta, pero lesión) y con un record de 1-4 que nadie esperaba.

Viendo los partidos te das cuenta de que algo no carbura, la tan famosa Princeton Offense de momento se ve a pinceladas o directamente ni se ve, con Nash (lo poco que ha jugado) y Howard  perdidos y lo que es más peligroso, con Gasol totalmente desaparecido en combate cual Chuck Norris. World Peace como siempre a lo suyo, pero es el único que hace algo en defensa (ahora iremos a la defensa…), con lo cual hay veces que te compensa… y Kobe siendo un Kobe algo diferente, sabiendo que en el equipo ya no está sólo él, pero al final acabando desesperado viendo que nada ni nadie intenta hacer algo para solucionar el problema.

El banquillo es nulo. Así de claro, Blake que ahora está jugando más por el tema de la lesión de Nash, parece también revolucionado, Jordan (Hill), aporta ganas y garra, pero poco más. Jamison aún está en Cleveland y el resto… pues ahí, en el banquillo y cuando salen, pues porque hay que jugar con 5.

Pero vamos al gran problema: la defensa. O mejor dicho, la no defensa. Si el año pasado se fichó a Mike Brown para apuntalar este aspecto y vimos que nanai, este año todo se está elevando al máximo. El caos defensivo de Lakers es de aupa, pivots que están solos haciendo bandejas, picks & rolls sin ayudas, puertas atrás más solas que Claver en el banquillo de Blazers…. es tremendo el coladero que es Lakers y claro, los rivales lo saben y se aprovechan. Cualquier equipo con un mínimo de ataque es una amenaza total para Lakers, incluso en el partido contra Pistons, cuando parecía que todo estaba encarrilado, Pistons tuvo un arreón final que hizo que Kobe & cia aún tuvieran que salir un rato.

Entonces, viene la gran pregunta… qué hace Mike Brown? pues eso es una grandiosa pregunta. Personalmente tenía mi confianza, sí lo sé, tal vez sea el único que confiaba en él, pero este año, partido a partido la voy perdiendo a ritmos endiablados. El equipo no juega a nada, ni defiende nada, Kobe se le ve desesperado y leñe, la excusa de conjunto sin conjuntar, no me vale, mira a Mavs o a Magic, que apenas han jugado un rato juntos y parece que lo lleven haciendo mucho tiempo. La excusa del físico, vale, esta puede valer, ni Kobe, ni Howard, ni por supuesto Nash están al 100%, pero tampoco se ve recursos en el banquillo para hacer ALGO diferente y sumar.

Qué excusa nos queda? pues pocas o bien pensar en los Heat de la llegada de LeBron que empezaron bastante mal y que luego ya todos habéis visto a donde han llegado. El problema aquí es que esos Heat eran para el futuro y estos Lakers son para 2 años, los años que le quedan a Kobe, es decir, son unos Lakers para ya, para ahora y no se si los Buss y Ketchup aka GMOFTHECENTURY van a tener la paciencia suficiente para esperar a estos Lakers de Mike Brown….

Pero volvemos a Algo Pasa Con Mary, al final, todos acaban contentos y la pareja unida, estos Lakers huelen a eso, a que van a pasar cosas, sí, tal vez Mike Brown se tambaleé o lo pase mal (como el perro de la peli) o incluso sea cesado, pero estos Lakers huelen a final feliz, no se si este año o el siguiente, pero los mimbres son buenos, ahora sólo hace falta saber si el director de la película se aclara con tantos personajes extraños y diferentes entre sí, para ponerlos todos a hacer su papel o bien hay que buscar a otro director…

Hola baloncesto

Qué empiece el show!

Ya hemos llegado al 30 de octubre, el día que teníamos todos apuntado en nuestros calendarios como el inicio de la mejor liga del mundo de basket: la NBA (Sandy mediante…).

Además este año llega con temporada completa, después del lockout del pasado año y de la temporada de 66 partidos, tenemos ganas de volver a esos 82 partidos que cada equipo juega y que dejan por suelo las quejas futboleras de ‘el calendario está sobrecargado‘…

Pero vayamos a lo nuestro, esta noche la NBA empieza con un BRUTAL Cavs-Wizards, sí sí, tal cual lo veis, supongo que la misma persona que eligió esto fue la encargada del diseño de la nueva web de la NBA, no puede ser de otra forma… Después de ese gran duelo entre Irving vs Wall (ojo que puede ser divertido y todo… si Wall no estuviera lesionado), tendremos los dos platos fuertes, Heat vs Celtics y Lakers vs Mavs.

Culebron recibirá hoy su preciado anillo, ese que tanto le ha costado ganar y que hizo que The Decision dejara cabreados a la gente de Cleveland… ahora que lo pienso, por eso se juega el Cavs vs Wizards antes!! para que no tengan que ver a Lebron con el anillo… muy listo Mr. Stern, muy listo.

Luego tendremos el debut de los Lakers de Nash, Howard, Kobe, Gasol, World Peace, Jamison, Jack Nicholson, David Beckham y Andy Garcia. Será contra unos descafeinados Mavericks sin Robin Hood pero con el G R A N Curry como center titular. Divertido.

Pero quitando de los platos de esta noche, la liga se presenta apasionante:

Brooklyn con equipo.
Harden con Lin en Houston.
OKC sin Harden.
Los Old York Knicks.
Unibrow en NO.
El mega pantallón del pabellón de los Rockets.
Los Clippers de Hill, Barnes y Odom.
Jennings y Ellis tirándoselo todo en Milwaukee.
Lebron buscando la temporada del triple doble.
Lakers con un big four.
Allen en las esquinas de Miami.
Terry en las esquinas de Boston.
McGee con año entero en Denver.
Jermaine O’Neal con los servicios médicos de los Suns.
La nueva camiseta de los Spurs.
Claver llevando el Gatorade en Portland.
Los Kings de momento en Sacramento.
Bobcats con esperanzas de no ser el peor.
Magic con Afflalo de jugador franquicia.
Las lesiones de Bynum.
Las pintas de Bynum.

Y así podríamos seguir hasta esta noche la hora del partido, pero lo mejor de todo, es que podremos de nuevo sentarnos en el sofá, echarnos hacia atrás y disfrutar de ese balón anaranjando dando botes por canchas norte americanas con mucha gente mirando…

Hola baloncesto.

Avance de temporada: Los Angeles Lakers

La dinastía continúa. Cuando tu cuarto mejor jugador sería el franquicia en muchos otros equipos… solo se puede pedir una cosa: que cuando presenten a tu equipo en el Staples, suene la Marcha Imperial.

Altas: Dwight Howard (Orlando Magic), Steve Nash (Phoenix Suns), Antawn Jamison (Cleveland Cavaliers), Jodie Meeks (Philadelphia 76ers), Chris Duhon (Orlando Magic), Earl Clark (Orlando Magic), Robert Sacre (Draft), Darius Johnson-Odom (Draft)

Bajas: Andrew Bynum (65.7% de los minutos), Matt Barnes (44.8%), Troy Murphy (29.8%), Josh McRoberts (22.3%), Ramon Sessions (21.8%), Andrew Goudelock (21.8%), Christian Eyenga (0.6%)

Empezamos:

Los Angeles Lakers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
10º 13º 25º 20º
  • Lo que diga el Alubio

El mejor anotador, el mejor pasador y el mejor reboteador de la última década están contigo. Hay tiro exterior, hay juego interior, hay habilidad para pasar en los dos postes, tanto por altos como por bajitos, hay defensa, hay inteligencia, hay altura, hay peso, hay historia. Lo tienen todo.

Pero el baloncesto es holística: el todo es diferente a la suma de sus partes.Y la parte más voluble se llama Kobe Bryant.

Que Kobe no está ya para meterse 28 puntos por partido a su rollo, y con los compañeros que tiene, es algo de lo que ya se ha dado cuenta todo el mundo, menos él y sus fans. Se quedó a una décima de punto de coger a Durant como máximo anotador, con una sutil diferencia: que en 8 partidos menos, falló 108 tiros más que él. En eso sí que lideró la Liga, claro está. Su TS%, un 52.7, estuvo por debajo de la media de la Liga, y su porcentaje de triples es el peor desde que tenía 23 años. Teniendo a Bynum o Gasol como compañeros, semejante volumen es imperdonable.

Pero sería aún peor con Howard y Nash en el barco. Bryant todavía tiene la calidad para ser un magnífico jugador sin tener que dominar el balón. Anota puntos saliendo de un bloqueo indirecto al mismo ritmo que Durant, siendo 5º en la Liga entre aquellos con más de 100 sucesos, y en estático está bastante por encima de la media también. Y nadie le pediría que abandonara por completo su estilo.

Pero el potencial de este equipo es tan temible (para el rival) que no se pueden permitir que el 25% de los puntos que mete su estrella, se hagan por debajo del ritmo medio. Y lo que más enerva de Kobe, a diferencia de otros tirazapatillas, es que él no es un inconsciente. Vive en una burbuja de ego que de vez en cuando le puede distorsionar la realidad, pero es inteligente para saber cuando está haciendo daño al equipo. Su avaricia no es fruto de un onanismo rampante, sino de su competitividad.

Y lo cierto es que no ha tenido ningún compañero comparable a Nash en el perímetro durante toda su carrera. No sería difícil pensar que Kobe puede ver su juego desconectado al de los grandes interiores que le acompañaban, y pensar que la tarea de creación era una misión exclusivamente suya, y que esa disfunción le haya llevado a abarcar más de lo que debería. Pero ya no tiene esa excusa.

El éxito de los Lakers será proporcional a cuanto gravite la cantidad de tiros de Kobe hacia las 25 posesiones por 36 minutos. Por lo menos ya se ha dado por aludido.

  • El Princeton de Bel-Air

Aunque el ataque Princeton no es mala idea para este equipo, tanto desde el punto de vista de aprovechar sus recursos lo mejor posible, como el del espectáculo para el espectador, mientras Nash siga siendo el mejor distribuidor del mundo, me gustaría ver a los Lakers haciendo bloqueos directos en el poste alto (o como Steve los suele hacer, altísimo) en bucle. Hablábamos el día del avance de Dallas de las posibilidades de un doble bloqueo directo (que Orlando tiene en su libro de jugadas, aunque no con los dos hombres altos) con Gasol y Howard, y decíamos que el de Dallas podría ser aún más impredecible por el mayor rango de Kaman comparado con Dwight. Borren lo dicho, porque se nos había olvidado que Bryant, el mejor exterior en el poste bajo de la Liga, se podría unir también a la fiesta, y hacerlo de manera fantástica.

Cuando empiezas a sumar bloqueos y diferentes jugadores, es verdad, que al final acabas convergiendo a la Princeton Offense. Pero la diferencia es que en una Nash es el dueño y señor que ve todos los cortes y elige quién acabará la jugada (o da el pase extra), y en la otra, puede perder la pelota al principio. Lo de Gasol pasando desde el poste alto está muy bien, y es genial y se puede y debe seguir utilizando, pero eso era para el año pasado, cuando estaba Fisher y cuando estaba Sessions, ahora debería ser un recurso nada más.

Repetimos, tienes a Stephen John Nash en plantilla, que se montó un mejor ataque con Gortat y Frye, que el que los Lakers tenían con Bryant, Gasol y Bynum (información, no opinión, es un dato objetivo, 2 puntos por 100 posesiones más).

Dale las llaves del coche a él, hazlo fácil.

  • La mujer barbuda

Pese a la llegada de Antawn Jamison y Jodie Meeks y el buen hacer de Jordan Hill al final de la temporada pasada, el banquillo de los Lakers sigue siendo la parte del equipo que más dudas crea, pese a que solo ha perdido a un jugador efectivo, Matt Barnes.

Jamison no es de los que ha logrado desafiar al tiempo, y sus 35 años ya se le están notando. Lleva un tiempo dando un pasito atrás temporada a temporada y si bien ya hace tiempo que no está para llevar el peso anotador de un equipo, su rendimiento el año pasado (44.7 eFG%) hace cuestionable que pueda ser siquiera la segunda o tercera opción. Viendo las aptitudes ofensivas del resto del banquillo Laker, se le pedirá un trabajo de Atlas, así que aunque se enfrente más a jugadores de nivel inferior, y los minutos que se necesitan de él se reduzcan (y tal vez más descanso le ayude y sea lo único que necesite), el protagonismo y la necesidad no van a cambiar, de hecho, su papel debería ser mayor porque aquí no hay nada remotamente parecido a la versión suplente de Kyrie Irving. Y Jamison fue aún peor (39 FG% y 32 3P%) en los minutos sin el base, cuando él, y solo él, estaba al mando. Como previsiblemente le tocará hacer en LA.

El fichaje de Meeks me da la impresión de que tiene tanto o más de garantía para aportar tiro exterior en el quinteto titular en caso de que perdieran a World Peace para la causa, que de dinamo de la segunda unidad, porque él no es un creador, y los Lakers siguen sin tener uno en el perímetro saliendo del banquillo, y más después de que ayer cortaran al único con potencial para ese papel, Goudelock. Un tirador que sabe defender nunca sobra… pero necesitan algo más, algo diferente.

Si yo fuera entrenador de los Lakers (y ahora vais a entender porque no lo soy), probaría una cosa. Kobe Bryant de pseudo-sexto hombre. No se me ocurre quitarle la titularidad, y al final tiene que estar, pero… ¿y si fuera el primero en irse al banquillo y regresara cuando salga Nash? Así los Lakers se asegurarían tener a uno de los dos siempre en cancha, de forma que hubiera un creador siempre en el equipo, y darles a los dos minutos en solitario para que puedan hacer sus cosas. Y, ¿por qué Kobe jugando con la segunda unidad y no Nash? Prefiero ver a Nash trabajando para los grandes que a Kobe con ellos, el banquillo Laker necesita más alguien que tire que alguien que se la pase a Ebanks o a Hill, le puedes marcar el territorio a Bryant de cuando puede y cuando no puede, y prefiero a Meeks y su repertorio, antes que a Blake/Duhon con los titulares.

Nash jugó 33 minutos el año pasado, Bryant 38. Seguiría coincidiendo con los titulares 23-28 minutos por partido (8 para empezar, 8 tras el descanso, los 8 finales), con otros 10-15 en la segunda unidad dando rienda suelta a sus fantasías más salvajes lo de siempre. Yo creo que le podría hasta gustar.

Pero en fin, otra de esas muchísimas ideas que nunca sabremos si funcionaría o no.

  • Una larga pretemporada

No nos engañemos, en el fondo, lo de los Lakers va a ser una pretemporada de 82 partidos, o casi, y en tanto tiempo lo habrán probado todo, y ya sabrán qué les funciona o qué no, o al menos, deberían. El caso es que este equipo está hecho para los Playoffs.

Y parece que pensado para enfrentarse a Miami. Sobre el papel, tienen un juego interior potente, que la alineación de bajitos de los Heat sudaría tinta para defender. El otro punto débil de Miami es como defienden a los bases, y ellos se plantan con Steve Nash. Nadie puede parar a LeBron, pero World Peace, con su fuerza es de los que más le podrían incordiar. Y las debilidades Laker, que son defender a los bases más rápidos, y el banquillo, no pueden ser explotadas por Miami, porque están en la misma situación. Miami tiene al mejor jugador y el equipo ya hecho. Pero en teoría, los Lakers les podrían dar un dolor de muelas mayor que cualquier otro en unas Finals.

Eso sí, si salen del Oeste, donde con OKC y San Antonio sucede al contrario: por configuración parecen haber sido ensamblados como mataLakers. Tony Parker y Russell Westbrook han bailado a Nash en Phoenix y a los Lakers en repetidas y variadas ocasiones. Sus juegos interiores están mucho más preparados para enfrentarse a GasolHoward. Y con Ginobili, Harden (apunte post-traspaso, la cosa se le ha puesto un poco más bonita a los Lakers. Lo que dijimos de la Marcha Imperial, es lo más serio de todo el análisis), Kevin Martin, Collison o Splitter desde el banquillo, obligarán a los titulares de los Lakers a abrir brecha, o ir a remolque. Hasta Denver, que aunque con un juego interior más flojo, tienen a Lawson, su profundidad y la amenaza del Pepsi Center para darles un susto.

Cuando llegue abril, los HoF Lakers solo van a tener opciones si tienen todas las piezas del puzzle. Así de caro está.

  • ¡A robar carteras!
Los Angeles Lakers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
13º 14º 30º

Los Lakers, pese a hacer casi todo bien en defensa, acabaron por el medio del pelotón porque la temporada pasada batieron un récord negativo: fueron el equipo que menos pérdidas forzó en toda la Historia de la NBA. El equipo rival solo la perdió ante ellos 1 de cada 9.3 con jugadas, quitándole el honor a los Celtics del 90. Ya sabéis, Los Angeles, Boston, son como niños.

Por ponerlo en perspectiva, hubo tanta diferencia entre su porcentaje de pérdidas forzadas (10.7%) y el del 29º clasificado (Minnesota con 12.2%) como entre los Wolves y la media de la Liga. Cuando un resultado es tan extremo, suele suceder por diseño, no por ineptitud, pero salvo por el hecho de no arriesgar y no salir a cortar las líneas de pase, el forzar pérdidas no es algo de lo que por lo general, te tengas que cohibir.

Gracias a 82games.com que clasifica el tipo de pérdidas, separándolas en 3 grupos (faltas en ataque, malos pases y manejo de balón) los Lakers están entre los 5 últimos en las tres categorías, siendo los peores interceptando malos pases. Que haya tanta unanimidad en situaciones tan separadas hace más difícil que sea una casualidad, y parece que solo queda la opción de elegir si es por decisión del entrenador, o falta de lucha. Y como en 2011, con un equipo muy similar, fueron 21º, y salvo Blake, el porcentaje de robos ha disminuido en todo el resto de la plantilla de un año para otro, la sequía pinta a decisión de Mike Brown.

Aunque el arriesgar menos pueda ayudar al equipo, los extremos rara vez funcionan en la vida y en el baloncesto (en el fútbol, el balonmano y en el heavy-metal a lo mejor sí) y los Lakers deberían considerar volver a tasas más normales. Howard lleva dos años con un buen promedio de robos, triplicando el de Bynum y empezando por él, y la mayor protección que proporciona su presencia en el poste bajo, este equipo tiene motivos para animarse un poco más.

El rebote defensivo mejoró mucho la temporada pasando de ser el 22º al 5º de la Liga, gracias a la aportación de todo el equipo, sin que ningún jugador tuviera un aumento de su producción especial. Con Howard, 2º mejor reboteador defensivo de la Liga la pasada campaña, cogiendo en Orlando unos 7 de cada 100 rebotes más que Bynum, y una temporada completa de Jordan Hill, es posible que ningún equipo vaya a conceder menos segundas oportunidades que los Lakers.

Otro buen augurio es que lo de no hacer faltas (o que no se las piten) ya lleva un tiempo funcionando en este equipo. En 2010 fueron 2º y llevan dos temporadas liderando la Liga en este apartado. Bynum es el pívot que menos faltas hace de todos los que jugaron más de 20 minutos por partido, al menos 20 minutos, empatado con Bargnani, y Pau Gasol es 39º de 45 entre los ala pívots. Howard hace 1.2 faltas más por partido que Bynum, y será interesante comprobar si sus respectivos ritmos de faltas se mantienen cambiando el Amway, por el Staples, y el Grapas por el Wells Fargo. Sirva de descargo que la tasa de faltas por minuto de Gasol es idéntica en Memphis y en Los Angeles, por lo que el buen hacer de Bynum puede ser real. Sea como fuere, como no mandan a la línea al rival, no conceden segundas oportunidades y además no permiten un buen porcentaje de tiros de campo, los Lakers son el equipo que concede el 4º peor TS% a los rivales. Y aún así, fueron la 14ª peor defensa. Para los que digan que forzar pérdidas no es también importante.

Los Lakers hicieron dos fichajes importantes este año, y de cara a la defensa son una de cal y otra de arena. Pero en proporciones distintas. Empezamos por Nash y su fama de ser un colador en defensa. Lo cierto es que los bases rivales anotaron al ritmo de la media ante él: permitió 18.1 puntos por 48 minutos en 16 tiros de campos intentados, cuando la esperanza es de 19.4 puntos en 16.6, pero estos números están algo bastante coloreados porque en Phoenix a veces, el suyo no era el base, sino el exterior menos amenazante. Por su parte, ante Sessions en Los Angeles los rivales promediaron 21.5 puntos en 20.5 tiros, frente a Blake 18.8 en 17.9 y contra Fisher 18.6 en 16.6 intentos. En conclusión, Nash debería ver como los bases le atacan aún más en Los Angeles, pero los Lakers ya están acostumbrados a un desempeño similar en defensa, así que para el equipo será business as usual.

Así que aunque lo de Nash sea (por suerte) un movimiento casi lateral, de Howard sí se espera un impacto, y positivo. Ya hemos hablado como puede mejorar aún más al rebote defensivo y lo bien que le vendría a los Lakers su ayuda forzando pérdidas, pero Dwight Howard es mucho más.

Para empezar es la mayor fuerza intimidatoria de la Liga. Orlando lleva ya años estando entre los equipos que menos intentos y porcentajes permiten a 3 pies de la canasta, y eso es gracia al respeto que le tienen a Howard. Mientras que ese efecto no se observa en los equipos de otros taponadores de élite, con Dwight sí, porque es mucho más que un defensor de ayudas y de lado ciego. El nuevo fichaje no es un saltafintas, sino un completísimo defensor. Como todos aquellos jugadores de físico hercúleo, está estigmatizado como jugador poco técnico, y aunque eso tenga algo de verdad (pero poca) en ataque, sus movimientos en defensa tienen una carga de fundamentos formidable.

Pocos jugadores utilizan tan bien la línea de fondo como defensor extra, y las manos y los pies, para no solo cerrar la opción de tiro, sino hacer difícil cualquier otro tipo de maniobra. Una vez que el defensor rival se acerca a la zona protegida por Howard, ya no se trata de anotar, sino de salir de ahí. Tras compartir juego interior con dos stretch-4 como Anderson y Lewis, o un jugador bajito como Bass, Dwight tendrá el mejor compañero de poste bajo que podía imaginar con Gasol.

Los Lakers estuvieron en torno a la media de la Liga en porcentaje de tiro permitido en el aro, pero con Dwight, esa cifra, o la de intentos de tiro, debería bajar a lo grande. En el siguiente gráfico vemos el porcentaje de intentos a 0.9 metros del aro (3 pies) y el acierto de los rivales de Orlando en las últimas temporadas, comparado con la media de la Liga:

Si desde que Howard llegó los rivales ya atacaban el aro por debajo de la media, tras liderar la Liga permitiendo el menor porcentaje de acierto en 2009 y quedar segundos en 2010, el ajuste en 2011 los convirtió en el equipo al que menos osaban profanar su canasta. A Orlando, o le tirabas poco cerca del aro (como ha sucedido los dos últimos años), o lo hacías con poco acierto (los dos anteriores) pero las dos cosas no se permiten.

  •  En conclusión
Aunque dependerá de cuan en serio se tomen esto de la Temporada Regular y cuanto se acoplen, los Lakers deberían mejorar a ambos lados del campo. En nuestra previsión les tenemos con el 5º mejor Índice Ofensivo de la Liga, 111.2  puntos por 100 posesiones, y 5º también en defensa con 104.1 en contra, una esperanza de 59 victorias y el 2º récord en el Oeste, pero no nos sorprendería llegar a ver a San Antonio y Denver por arriba.

Lo Que Quiero Ver: Los Lakers de Howard, Nash… y Kobe

Hacemos un alto en el análisis de los equipos de esta nueva temporada, para recuperar Lo Que Quiero Ver y esta vez le toca el turno a los nuevos Lakers, esos Lakers de Howard, Nash y sobre todo de Kobe…

Sin duda alguna una de las noticias durante esta época de movimientos de jugadores y demás era ver que pasaba con la llamada The Indecision o lo que es lo mismo, ver donde acababa Dwight Howard, al final todo se solucionó y Lakers ha sido su destino, pero muchas más cosas han pasado en Laland…

Howard es la pieza clave, el pivot dominante que siempre durante todos los años de su historia ha tenido la franquicia lacustre, sin contar a Kwame claro…. Desde que los MPLS dominaban la liga, Lakers siempre se basó en tener un gran pivot, dominador y desequilibrante el cual hacía todo más fácil para el resto de sus compañeros. Lakers tiene de nuevo su pivot.

Los Buss pensaban que ese hombre iba a ser Bynum, pero el tiempo ha demostrado que entre chiquillerías y otras cosas, el bueno de Andrew no era ese hombre. Ese jugador ha llegado desde Orlando, como ya pasó años atrás, llega para quedarse muchos años (o no…) y para ser el jugador franquicia cuando Kobe decida colgar las zapis.

Pero además estos Lakers se han hecho con Steve Nash, en un movimiento extremadamente inesperado y que ha cogido a todos con la guardia muy baja. Nash llega para ser ese base que siempre le habíamos pedido a Kupchak, ese base que parecía que se había encontrado en Sessions (el cual se ha marcado un Ariza…) y que al final se ha substituido por algo mejor, por un doble MVP. Cierto es que todo va a depender mucho de la espalda de Nash (ojo al papel de los servicios médicos de Suns, uno de los mejores de la liga…), pero el boom ofensivo que consigue Lakers con el de Santa Clara es más que notable.

Así que tenemos a Howard, tenemos a Nash, tenemos a Pau, que al final se queda en el equipo por sorpresa de todos, creo que de él incluida… y sobre todo tenemos a Kobe.

Bryant entra en la recta final de su carrera, probablemente en sus dos últimos años y quiere anillo como sea. Para ello y con el equipo que va a tener Lakers este año, tiene que cambiar su forma de jugar. Tendrá que forzar menos la máquina y dejar que Nash cree esos huecos, asistir más a Howard y Gasol dentro y sobre todo abusar menos del bote con el balón, para tirar más sin conducción.

Lakers ha conseguido hacer un gran equipo, no olvidemos a Jamison, Duhon o Meeks, que son claramente mejoras a lo que había antes, pero volvemos a lo de antes, todo va a depender de lo que Kobe haga co n el balón y sobre todo de lo que deje hacer.

No son tan glamurosos como los Lakers del 2003, pero estos lacustres van a ser sin duda un equipo a seguir y un equipo candidato 200% al anillo.

Avance de temporada: Cleveland Cavaliers

Los Cavaliers superaron las expectativas la pasada temporada cuando la llegada de Kyrie Irving aceleró su reconstrucción, pero el equipo sigue en ello, haciéndose más joven, cambiando los Jamison y Parker por Waiters y Zeller. Las novedades de este año no deberían ser tan impactantes como el anterior (bueno, como Irving), y esta vez, el predecesor es un equipo apañado, no el que se arrastró en 2011 batiendo el récord de derrotas consecutivas. Habrá que ver si siguen mejorando, o pagan la novatada.

Altas: C.J.Miles (Utah Jazz), Dion Waiters (Draft), Tyler Zeller (Draft), Kelenna Azubuike (Dallas Mavericks), Jeremy Pargo (Memphis Grizzlies), Jon Leuer (Milwaukee Bucks), Kevin Jones (Novato no drafteado), Michael Eric (Novato no drafteado)

Bajas: Antawn Jamison (67.4% de los minutos), Anthony Parker (40.1%), Many Harris (14.3%), Semih Erden (10.4%), D.J. Kennedy (1.8%)

Empezamos:

Cleveland Cavaliers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
24º 29º 14º 21º
  • Los Cavs no la saben meter

Sin el trabajo de Anderson Varejao y Tristan Thompson en el rebote de ataque y el de Alonzo Gee y Ramon Sessions sacando tiros libres para maquillar, por como tiraron en juego, los Cavaliers hubieran tenido el peor ataque de la Liga, a este lado de los Bobcats.

De los 11 jugadores que disputaron más de 500 minutos, solo 3, Irving, Varejao y el ya retirado Parker, tuvieron un EFG% (porcentaje de tiro de campo ajustándolo a triples) por encima de la media. Si miramos al TS% (otra métrica de eficiencia de tiro ponderada, que incluye tiros libres) solo quedan Irving y Varejao.

En los Lakers su papel va a ser diferente, pero en los Cavs, el año pasado, Antawn Jamison fue horrible. Fue el que más tiró a canasta en el equipo (17.9 posesiones por las 16.3 de Kyrie Irving) a pesar de tener el tercer peor TS% de esos 11 jugadores que formaron el grueso de la rotación: 48.1%. Sustituyendo a Jamison por alguien que hubiera anotado con el ritmo medio de la Liga (52.4 TS% el año pasado) esas casi 18 posesiones, el margen de victoria de los Cavs hubiera aumentando 1.54 puntos y su esperanza de victorias, en 4 triunfos.

Uno de los motivos de que Jamison anote tan pobremente, es… ¡sí, amigos, sí! ¡El tiro lejano de 2! En estos 6 primeros equipos que hemos analizado en La Crónica nos hemos encontrado ya con 7 de los 10 jugadores que más tiran de ahí, en este caso, Jamison, que es 9º con un 10.4% de sus tiros. Que su porcentaje a más de 5 metros del aro fuera del 29%, tampoco ayuda. Los Cavaliers van a deshacerse de un jugador altamente ineficiente para la utilización que tenía (su TS% fue el peor de los 55 jugadores que metieron más de 15 puntos por partido el año pasado), pero ahora tienen un nuevo problema… que es reemplazarlo.

Y es que puede que los Cavs se den de bruces contra el “mejor malo conocido…”. Como ya hemos visto, salvo Irving, y Varejao, que el año pasado lo pasó gran parte lesionado, no hay más anotadores buenos.

Su sustituto más o menos natural por posición, Tristan Thompson, tiró aún peor que él, 46.9 TS%, en su año de novato. Thompson fue el peor jugador posteando de 63, con unos paupérrimos 0.54 puntos por jugada, justo debajo del más que deficiente atacante Kendrick Perkins, y 47º de 50 cortando directamente hacia canasta, con 0.91 puntos por una jugada de la que en media se sacan 1.18.

El ala que llega de Utah, C.J.Miles, es según Byron Scott un jugador que hace muchas cosas en la pista de baloncesto, y sí, eso será verdad. Solo hay un problema, que no sé si hace alguna bien. Anotar desde luego, a lo largo de su carrera, no. Tanto su TS%, como su FG% como su 3P% es inferior a la media. El año pasado, de hecho, tuvo un TS% muy parecido al de Jamison (48.4%) pero metiendo poco más de la mitad de puntos, 9.1. Uno pensaría que para complementar a Kyrie Irving los Cavs buscarían un gran tirador, y Miles, durante su carrera no lo ha sido. Su registro en tiros tras pase está un pelo por encima de la media, por lo que a lo mejor tiene mejor año de lo esperado si lo utilizan sobre todo de esa manera, pero yo no contendría la respiración.

La mayor esperanza para solucionar los problemas anotadores, tiene que ser el jugador que eligieron en el número 4 del Draft: Dion Waiters. Acostumbrado a ser un microondas desde el banquillo de Syracuse, y con las dudas típicas de un combo-guard de que posición desempeñará en la NBA, el fichaje de Miles probablemente lo relega al banquillo, donde tendrá más oportunidades de demostrar su talento como macho alfa de la unidad. Por otro lado, la facilidad que Irving ha demostrado para crear su propio tiro (ya hablaremos de esto), lo relegaría a un papel más cercano al de tirador, lo que por un lado es una manera de desaprovechar sus habilidades, pero al mismo tiempo podría ser una buena manera de irle introduciendo a la NBA con un trabajo más sencillo que la anotación tras bote. No es que Waiters fuera brillante anotando de esa manera en Syracuse, pero la otra opción, Miles, no es mucho mejor.

Con Irving en su segundo año, destinado a aumentar la carga de anotación, y a hacerlo bien seguro, del resto de jóvenes (Alonzo Gee, Tristan Thompson y Dion Waiters) va a depender que los Cavaliers mejoren metiendo la bolita. Los dos que ya estaban tendrán que seguir progresando, y el que llega, hacerlo lo suficientemente bien de primeras, para que el ataque de los de Ohio imponga respeto.

  • Kyrie Irving for president

Solo tenemos palabras de admiración para el primer año de Kyrie Irving. De los 16 rookies que en su primer año en la Liga jugaron más de 500 minutos con un 28% o más de utilización, es decir, que se les dio el papel de llevar gran parte de la carga anotadora del equipo, el TS% de Irving, 56.6%, es tercero, solo por detrás de Walter Davis y  Michael Fucking Jeffrey Jordan. Bajando el porcentaje de utilización al 25% para tener una muestra mayor, de 73 jugadores (hemos eliminado a ese rookie de 31 años que fue Arvydas Sabonis), es 7º, y sigue siendo el mejor base porque solo lo adelantan hombres altos (David Robinson, Alonzo Mourning, Shaquille O’Neal y Tim Duncan). En definitiva, fue más eficiente consiguiendo puntos en su primer año que otros anotadores de volumen y caché como Larry Bird, Dwyane Wade, Kevin Durant, Carmelo Anthony o LeBron James. Y todo esto, siendo tras LeBron, que saltó directamente desde HS, el jugador con menos partidos jugados en la NCAA de todo el grupo. Y solo Melo y KD, por meses, además de James, eran más jóvenes en su año de novato.

Especialmente espectacular es su registro en aclarados. De los 68 jugadores que marcaron la jugada 100 veces o más la pasada temporada, Irving es el tercero más eficiente, por detrás de James Harden y Chris Paul. Mete 1.03 puntos por jugada, cuando la media está solo en 0.78. De las 15 combinaciones jugada-jugador que ocurrieron más de 100 veces en los Cavaliers, la suya es la mejor sobre la media, seguido por los tiros tras pase de Anthony Parker y Daniel Gibson, y en 4º lugar vuelve a aparecer él, metiendo 0.82 puntos por cada jugada con bloqueo directo que finaliza él (cuando la media está, al igual que con los aclarados, en 0.78). Y esto, operando principalmente con Jamison, el peor hombre alto tras bloqueo de los 40 que acabaron esas 100 veces, en particular, y con todo el resto del juego interior de Cleveland, con el 4º peor registro de la Liga, en general. Jamison metió 0.67 puntos por jugada, 0.3 menos que los 0.97 que marca la media para bloqueadores y los Cavaliers como equipo, 0.77, todavía a 0.2 de la normalidad. Solo en 6 equipos se dio el caso de que fueran más eficientes finalizando con el bloqueado que con el bloqueador,  y Cleveland fue el cuarto con la mayor diferencia, tras Bucks, Bulls y Clippers. También fueron cuartos en utilización del bloqueo directo, lo usaron en el 20.9% de las jugadas. Y aunque supieron reconocer y aprovechar la ventaja, ya que de los 6 equipos que fueron más eficientes con el bajito, solo Sacramento acabó más veces con él, fueron 21º en puntos por bloqueo directo, con 0.80 (media, 0.83). Por cierto, ahí tenéis otra pepita de información: en toda la Liga, los hombres altos sacan casi 0.2 puntos más por cada jugada con bloqueo directo, pero los exteriores finalizan el 68% (69.8% en el caso concreto de Cleveland, que sí que puede estar justificado porque su equilibrio es diferente). Si eso no es un fallo de mercado

Todo esto lo ha hecho además dando más asistencias que la media en el puesto de base (y habría que preguntarse si con mejores compañeros, sus números no hubieran estado más cerca de la élite), y, lamentablemente, perdiendo bastantes balones, pero como único puntillo negro, se lo perdonamos. Sus exhibiciones fuera de la temporada NBA (el partido de novatos del All-Star, los entrenamientos y vaciles con el Team USA, las pachangas del Tío Drew…) nos dejan claro, que está hecho de una pasta especial.

Hasta este año, si nos hablaban de nacidos en Australia, empezábamos pensando en Kylie, esa MILF, pero ahora, cambiamos una letra. Larga vida a Irving.

  • Muy jóvenes

De los 11 jugadores  con más de 500 minutos el año pasado en Cleveland, solo 6 superaban los 1300 minutos de experiencia, y 3 de ellos se han ido. Solo Gibson, Varejao, el recién incorporado Miles, y el trío de aleros suplentes (Azubuike, la deshonra de Bill Walton y Casspi, al que llevan todo el verano ofreciendo, y han pensado incluso en cortar) tienen 3 temporadas completas de experiencia NBA.

No he echado las cuentas, pero no me extrañaría que los Cavaliers fueran la plantilla que reúne el menor número de minutos de juego del campeonato. Tienen 18 jugadores bajo contrato ahora mismo, y se distribuyen de la siguiente forma: 6 son esos experimentados, de los cuales, ninguno lleva 10 años en la Liga, con el techo en los 11.126 minutos de Varejao, y entre los que hay calentadores de banquillo notorios. 5 fueron rookies el año pasado, que encima coincidió con el cierre patronal y una temporada más corta. 4 jugadores serán novatos. Y los 3 que faltan son Harangody, Samuels y Gee, carne de D-League y contratos de 10 días hasta ahora. Así a ojo, los 42.000 minutos de Kobe Bryant tienen que estar ahí ahí con los de toda esta plantilla junta.

Aquí ya hemos hablado muchas veces de que la experiencia está sobrevalorada, pero no tanto. El primer año de los Thunder en Oklahoma, con Durant haciendo el papel de sophomore crack, Westbrook como rookie con el que ya le gustaría compararse a Waiters, Green como Thompson entrando en un segundo año en la Liga tras un primero bastante tibio después de ser elegido en el Top 5 del Draft, Collison haciendo el trabajo sucio de Varejao, Mason de jugador de perímetro veterano à la C.J. Miles… Aquellos Thunder tenían aún más veteranos (Krstic, Watson, Wilcox) y a mí parecer, más talento, y ganaron 23 partidos.

Ya sé que los Cavs, el año pasado, con temporada reducida ganaron 21 (el Este es algo más sencillo que lo que era aquel salvaje salvaje Oeste), pero la llamada esperanza de Pitágoras (el nombre viene de la semejanza de la fórmula con el teorema, no es que el griego se dedicara a cálcular estadísticas avanzadas en deportes que aún no existían), que da una estimación de las victorias de un equipo, utilizando el margen de victoria como factor, les daba solo 17 partidos ganados el año pasado. Es decir, los Cavaliers jugaron como un equipo 4 partidos peor de los que realmente ganaron. Esta variación es aleatoria de año a año (no refleja una especial habilidad para ganar partidos), y es más tiende a la regresión, es decir, los equipos que superan su esperanza de victorias un año, suelen retroceder al año siguiente. Uno de los motivos para esta diferencia, podría ser que los Cavaliers ganaron los 4 partidos que se decidieron por un punto la pasada temporada, cuando en media deberían haber ganado solo 2. En esos finales, tuvieron un poco de suerte, y ahí sacaron 2 victorias extras, por ejemplo.

Alguien podría pensar que a lo mejor este 4-0 en finales apretadísimos es porque los Cavs en general y Irving en particular son clutch (alguno recordará este espectacular jugadón con el que levantó un partido a los Celtics), pero repetimos, no hay relación estadística de un año para otro que justifique que esta habilidad se mantenga. Los Sixers, por ejemplo, que el año pasado fueron el equipo más extremo, ganando 8 partidos menos que los que su esperanza decía que deberían ganar, el anterior ganaron 4 menos que la esperanza, en 2010, 3 más, y en 2009, los mismos. Un carrusel, vamos. Puede haber algún caso concreto que la variación tenga explicación, pero por lo general, da en el clavo. De hecho, la temporada pasada, la diferencia entre la esperanza y el récord real fue de 3 o menos partidos para 25 de 30 equipos, los 16 equipos con mayor margen de victoria fueron los 16 que entraron en Playoffs, y clavó las 7 victorias de Bobcats en una situación, que por extrema, se podía haber prestado a una aberración.

A donde queríamos llegar: es muy difícil que un equipo tan joven, incluso con una superestrella como Irving, llegue a las 20 victorias. Los Cavaliers tuvieron quizá algo de suerte el año pasado para alcanzar 21 (y su récord de 4-11 en los 15 partidos sin el base, está solo una victoria por debajo, de ser proporcional al 17-34 que tuvieron con él), y si tuviéramos que apostar, no llegarán a esta cifra con un equipo aún más joven, con más partidos en el Oeste y la regresión llamando a su puerta.

  • Una historia de dos defensas
Cleveland Cavaliers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
26º 26º 24º 13º 22º 22º

Tras exponer los motivos por los que creemos que los Cavs van a dar un paso atrás este año, vamos con el que nos puede estropear el razonamiento: Anderson Varejao. Los Cavaliers de los primeros 25 partidos, en los que jugó el brasileño, fueron un mundo aparte del equipo que jugó los 41 restantes, y los números que veis ahí arriba reflejando la temporada completa, están en algún lugar del medio.

De esos primeros 25 partidos antes de la lesión, ganaron 10 (porcentaje de victorias, 0.4%, proyección a 66, 26 triunfos) y en los 41 siguientes, solo 11 (26.8%, 18 victorias en temporada de 66 completa). Quizá hubo más factores que la baja de Anderson (de los 5 partidos siguientes a su lesión ganaron 3, pero dos de ellos fueron por un solo punto, y sus índices defensivo y ofensivo bajaron los dos 1.1 puntos, es decir, fueron peor equipo en esos 5 partidos, que en los otros 25, aunque ganaran más) pero lo que sí es seguro es que si comparamos al equipo de la primera parte de la temporada con el de la segunda, la diferencia es notable.

En esos 25 primeros partidos, el índice ofensivo del equipo fue de 102.5 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 106. La esperanza de Pitágoras de esos valores es justo de 26 victorias, el equivalente exacto a su récord. El resto de temporada, el índice ofensivo bajó a 100.2 puntos (-2.3) y el defensivo creció a 110.7 (+4.7), lo que reduce la esperanza a 13, la mitad. Así que un principio, podemos atribuir esas victorias con suerte de las que hablábamos antes, a esta segunda parte de la temporada, donde además ganaron 3 de esos 4 partidos por 1 punto. Evidentemente, habiendo jugado en esa parte buena de la temporada, el +/- de Varejao es el mejor en un equipo en el que para todos tienen un valor negativo. Su índice está en -1.0 por 48 minutos, a una buena distancia del siguiente, Gibson, que tiene un -2.3. Y su Índice Defensivo particular, de 103, fue el mejor de todo el equipo, a 5 puntos por 100 posesiones del siguiente, Gee.

Aunque correlación no implica causalidad, los números parecen confirmar lo que el ojo también ve: los Cavaliers son mucho mejor equipo, especialmente en defensa, con Varejao. Las estadísticas de boxscore también explican parte de esta contribución a la defensa, porque Andy fue el  5º mejor reboteador defensivo de la Liga, y el 1º de este equipo, con un margen descomunal (26.8%, los siguiente som Samuels y Thompson con un 16.8%), el 2º en robos tras Gee, y el 3º en porcentaje de tapones tras Samuels y Thompson.

Lo verdaderamente reseñable, y el aspecto en el que la defensa de Varejao impacta en el equipo, es esa diferencia en el rebote. En los partidos antes de su lesión, los Cavaliers cogían el 75.0% de los rebotes en defensa, lo que les colocaría como el 5º mejor equipo reboteando en esa fase del juego de la Liga. El resto de la temporada, solo cogieron el 70.5%, lo que hubiera empatado con los Kings en la penúltima posición. Poniéndolo en victorias: ese aumento significa que los Cavaliers hubieran mejorado 1.8 rebotes en defensa por partido en los 41 que no jugó. Si esos rebotes se convirtieran en puntos al ritmo medio de la Liga (52.4%, y es una estimación conservadora porque tras rebote ofensivo se anota más fácil), los Cavs hubieran encajado un punto por partido menos en la segunda fase de temporada. Aumentar un punto el margen de victoria, equivale a unas 2 victorias. ¿Recordáis cuando hablábamos de que si tienes 4 partidos que se deciden por un punto, deberías ganar 2 y perder 2? Si mágicamente mejorarás un punto todos los partidos, esos 4 que se decidieron por un punto los habrías ganado todos. Del 2-2 al 4-0, ahí están esas 2 victorias. Matemáticas, (casi) todo cuadra. En definitiva, sumándole los 25 partidos que sí estuvo y redondeando por arriba por aquello de que canasta tras rebote ofensivo es más fácil, un año entero, solo del rebote defensivo de Varejao hubiera valido 3-4 victorias a Cleveland el año pasado.

Como los Cavs no tienen pinta de competir en un futuro cercano, ha habido mucha charla sobre si Varejao debería ser traspasado, y cuanto peor empiece el equipo, mayor será el ruido. Además, Andy se ha perdido más del 30% de los partidos de su carrera por lesión, y solo en 3 de sus 8 temporadas en la Liga ha jugado más del 70% de los partidos, por lo que la probabilidad apuesta en contra de su salud. Además, el 26.8% de porcentaje reboteador de la pasada campaña fue la marca más alta de una carrera en la que promedia 22.2%, y sería más fácil verlo bajar, que subir.

Si el brasileño jugara la temporada completa, los Cavaliers podrían superar  mis expectativas, y acercarse a las 30 victorias que casi todo el mundo pronostica para ellos, porque el ataque sería algo mejor con él, y la defensa, entre el empujón que le daría al rebote defensivo y a la creación de pérdidas (no solo con robos, Varejao es uno de los mejores sacando faltas en ataque, y el año pasado consiguió 12 en solo 25 partidos) los Cavaliers podrían compensar el cambio de experiencia por bisoñez, y escalar hasta llegar a ser una de las 20 mejores defensas. Pero ese “si” es condicional. Y mucho.

  • En conclusión
Por mucho amor que tengamos por Kyrie Irving, que debería ser All-Star e incluso, presentar su candidatura a los All-NBA Team, y sobre todo, con la amenaza de que una temporada completa de Varejao dispare las victorias de este equipo, no me puedo olvidar de los Thunder de 2009, y no veo como este equipo podría superarlos. Utilizando a Oklahoma City como baremo, y haciendo que estos Cavs sean un punto peor en ataque y defensa, aquí está: 101.9 puntos por 100 posesiones en ataque y 110.4 en defensa para una esperanza de 20 victorias.