Avance de temporada: Los Angeles Clippers

En 42 años de existencia de la franquicia: 7 por encima del 50% en victorias, 8 clasificados para Playoffs, solo 3 series ganadas (nunca dos el mismo año), y las semifinales de Conferencia como tope histórico.

¿Catastrófico, no? Lo bueno es que el año pasado fue uno de esos tres en los que llegaron a su cénit, y esa es la exigencia mínima para este. Los Clippers ya no son el hazmerreir, pero todavía parecen estar un poco lejos del objetivo: el anillo.

Altas: Lamar Odom (Kardashian’s Crib), Grant Hill (Phoenix Suns), Jamal Crawford (Portland Trail Blazers), Matt Barnes (Los Angeles Lakers), Ronny Turiaf (Miami Heat), Ryan Hollins (Boston Celtics), Willie Green (Atlanta Hawks)

Bajas: Randy Foye (53.6% de los minutos), Mo Williams (46.9%), Kenyon Martin (29.9%), Reggie Evans (24.6%), Nick Young (16.5%), Ryan Gomes (13.5%), Bobby Simmons (13.3%)

Empezamos:

Los Angeles Clippers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
12º 20º
  • Memento Mori

Los bases de élite en esta Liga son como las películas de Christopher Nolan: todas excelentes, pero con sus diferencias, y te podrían convencer con cualquiera como la mejor. Pero mientras os peleáis por decidir a quién asignamos cada Batman o quién es el Origen, yo me quedo, siempre, con Chris Memento Paul.

Aquí no hay efectos especiales, ni explosiones, solo hay un pequeño cascarrabias que se parece a Carlton Banks, y se pone a botar el yo-yo durante 15-20 segundos para después tomar siempre la decisión correcta. Habrá a quien le parezcan aburridos, tanto Paul como la película. Y es que si no hay espectáculo, a veces tenemos la memoria corta. Muy corta. Hasta se puede llegar a borrar como le ocurre al personaje que interpreta Guy Pearce.

Lo bueno es que explicar lo maravilloso que es Chris Paul, es muy fácil, porque su campaña fue brillante estadísticamente, y hay un torrente de información para avalar su producción. Además, basta con que lo pongamos aquí, nadie se la tiene que tatuar.

¿Por dónde empezar? Veamos como le va a los Clippers con él y sin él, en general.

Aunque no fue el único fichaje del equipo, los Clippers pasaron de ser el 23º ataque de la Liga, con 105.3 puntos por 100 posesiones, al 4º a un ritmo de 108.5 (que sube a 112.8 los 2181 minutos con CP3 en pista). Veamos ahora el efecto que tiene, viendo el Índice Ofensivo del equipo con cada jugador, dependiendo de si Paul está dentro o fuera de la pista. Como decimos siempre, estos números pueden depender de estilo del grupo, del resto del quinteto, y de quién te sustituye, pero en el caso de los Clippers, en el que el resto de jugadores con minutos en el puesto de base fueron Mo Williams, que será titular este año en Utah, Chauncey Billups y uno de los mejores suplentes en la posición, Eric Bledsoe, los aplastantes números de Paul tienen un valor enorme:

Índice Ofensivo de Los Angeles Clippers
Jugador Con Paul (Minutos) Sin Paul (Minutos) Diferencia
Blake Griffin 113.6 (1861) 105.2 (531) +8.4
Caron Butler 114.3 (1542) 103.5 (329) +10.7
DeAndre Jordan 111.5 (1446) 98.9 (352) +12.6
Chauncey Billups 117.0 (374) 100.7 (233) +16.3
Randy Foye 111.4 (1061) 100.3 (621) +11.2
Kenyon Martin 107.1 (543) 96.6 (397) +10.5
Nick Young 112.7 (287) 96.4 (231) +16.2
Mo Williams 114.9 (807) 96.4 (665) +18.5

Con muestras grandes (todos los casos tienen al menos 231 minutos), el equipo es exageradamente mejor en ataque cuando Chris Paul está en la pista, sea cual sea el jugador en el que nos fijemos. Mirándolo por quintetos completos (los 3 con más de 100 minutos con Paul en pista), se reduce la muestra, pero no el efecto:

Índice Ofensivo de Los Angeles Clippers
Cuarteto Con Paul (Minutos) Sin Paul (Minutos) Diferencia
Foye/Butler/Griffin/Jordan 109.0 (648) 101.8 (138) +7.3
Billups/Butler/Griffin/Jordan 112.6 (272) 109.3 (96) +3.3
Williams/Butler/Griffin/Jordan 120.2 (193) 100.3 (55) +19.8

Y ya que estamos con pequeñas muestras, visto en victorias, los Clippers ganaron 37 y perdieron 23 con él, y en los 6 partidos que no estuvo, el récord fue de 3-3.

Vayamos ahora a los números individuales, empezando por la anotación. Mete 19.8 puntos por partido, lo que le coloca 4º entre los bases (utlizando Hoopdata.com como referencia para separar por posiciones), pero con el mejor TS% (58.1%) de los 11 bases con más de 15 puntos por partido, y el 3º mejor entre los 40 bases más anotadores (tras Curry y Nash). Y mantiene semejante volumen y eficiencia, creándose él prácticamente todos los tiros, ya que su porcentaje de tiros asistidos (17.9%) es el segundo más bajo entre los 40 bases más anotadores, solo por detrás de Steve Nash. Si tenemos en cuenta que la media de tiros de asistidos para un base es del 35.9%, Paul anota casi 20 puntos por partido recibiendo la mitad de pases de tiro que el PG común.

Evidentemente, semejante nivel de excelencia, solo se consigue siendo muy completo: si dividimos la pista por distancia en 5 zonas más el tiro libre, Paul anotó por encima del ritmo medio en todas ellas, algo que la pasada temporada consiguieron apenas 7 jugadores (entre ellos Nash, único base que le hace competencia), y solo Durant y James, metiendo más puntos por partido que él.

Porcentajes de tiro de Chris Paul por zonas
Distancia % de Paul Media
Menos de 3 pies (0.9 m.) 66.3 62.6
De 3 a 9 pies (0.90-2.7 m.) 49.7 37.5
De 9 a 15 pies (2.7-4.5 m.) 44.4 38.4
Tiro de 2 a más de 15 pies 44.0 38.2
Triple 37.1 35
Tiro libre 86.1 75.4

Es el 6º mejor base cerca del aro, el 3º de 0.9 a 2.7 metros, el 5º a más de 4.5 metros, y en las otras dos distancias (2.7 a 4.5 y triples) está en el Top 20. Además, elige como repartir los tiros, su XeFG%, de 46.2% es un buen número para tratarse de un base, y también va a la línea casi como el que más, ya que es 10º entre los bases en la proporción tiro libre intentado por tiro de campo intentado, y una vez allí tiene el 10º mejor porcentaje entre los bases.

También es excelente si analizamos su rendimiento por tipo de jugada:

Eficiencia por tipo de jugada (mínimo, 100 contabilizadas)
Tipo de jugada Puntos por jugada Media Posición
Aclarado 1.05 0.78 2º de 68
Tiro tras pase 1.15 0.94 16º de 177
Bloqueo directo finalizado por él 0.93 0.78 10º de 86

En todas está muy por encima de la media, y de nuevo, pese al elevado volumen: es el 6º que más aclarados ejecuta (2º base por detrás de Westbrook) y el 3º que más bloqueos directos finaliza (tras Russell de nuevo, y Tony Parker).

Y todos estos números no son flor de un día, ni la excepción que confirma la regla, su TS% fue el tercer mejor de su carrera, el eFG% el 4º y en puntos por partido también el 3º. Es un nivel que puede mantener, porque lleva años haciéndolo.

Vayamos ahora a ocuparnos del pase. Chris Paul no solo es el 4º base que más anota, con una eficiencia superlativa, también es 3º en asistencias por partido tras Rajon Rondo y Steve Nash. Si medimos el XeFG% de sus asistencias, es decir, el porcentaje efectivo de tiro esperado, por la localización según la distancia de sus pases, vemos que además fueron de buena calidad, ma non troppo, ya que su 51.7% supera por poco el 51.4% de la media. Lo que sin duda lleva la marca de Paul es el hecho de que Griffin y Jordan estén el el Top 10 (3º y 8º respectivamente) en puntos por corte a canasta. Griffin es además 10º en eficiencia finalizando tras bloqueo directo, y aunque en parte es, por su crecimiento como jugador en su segundo año, su eFG% subió del 50.8 al 55.0 jugando al lado de Chris Paul. Como siempre, aviso de muestra diminuta (seis partidos), pero sus promedios bajaron algo, a 19.2 puntos en 52.4 eFG%, en los partidos que CP3 no jugó (y otro aviso, con DeAndre Jordan, sucede al contrario, mejores números en esos seis encuentros).

Pero lo realmente sorprendente, la guinda del pastel, no es que Paul sea el base que mejor conjugue ahora mismo el anotar con eficiencia y crear para sus compañeros: es que lo hace con un cuidado para no perder el balón que parece casi imposible. Las estadísticas de cuanto tiempo pasa el balón en manos de un jugador no son públicas, pero apostamos a que Paul tendría que ser, como mínimo Top 3, y aún así, su porcentaje de pérdidas es ridículo: solo 2.1 por partido, lo que para un base es casi de récord.

En la clásica relación Asistencias/Pérdidas, su ratio de 4.38 es el 2º mejor, tras José Calderón (aunque Paul tira y dirige mucho más que él). Su % de pérdidas (relación entre pérdidas y tiros a canasta), un minúsculo 10.8% es el tercer mejor entre los bases (aunque esta estadística beneficia a los que más tiran, porque el número de tiros va al denominador, y no se tienen en cuenta las asistencias) con un balance muy inferior al de sus compañeros.

Modificando el porcentaje de pérdidas, añadiéndole también las asistencias, considerando por tanto que en cada pase de canasta el jugador participa, y logrando así que los bases que no tiran tanto vean un valor representativo y acorde a sus cualidades, Paul es el 2º con menor porcentaje de pérdidas entre los 60 jugadores que dieron al menos 200 asistencias el año pasado. Su 7.3% indica que la pierde 1 vez por cada 12.6 que tira a canasta, va a la línea de tiros libres o da una asistencia. Veamos como funciona esa proporción con el resto de bases de élite:

Porcentajes de pérdidas
Jugador TOV% (con asistencias) Proporción
Chris Paul 7.3 12.6
Tony Parker 9.4 9.7
Derrick Rose 9.7 9.3
Russell Westbrook 11.7 7.6
Deron Williams 12.2 7.2
Kyrie Irving 12.6 6.9
Rajon Rondo 13.2 6.6
Ricky Rubio 14.2 6.1
Steve Nash 13.2 5.6

Increíble. Nash y Rondo, los que le superan en asistencias, anotando mucho menos, pierden el doble (o casi) de balones por jugada finalizada. Y ningún otro base se acerca a él. A diferencia de la anotación o el pase donde ha tenido años aún más productivos, está sí es la mejor marca de su carrera y el año que viene podría regresar un poco… pero no mucho. Su media es 8.5% (una pérdida por cada 10.7 jugadas finalizadas), lo que todavía le pondría primero en esa lista de bases de élite y por ahí debería andar la próxima temporada.

Y los que nos leáis con regularidad ya sabéis que no creemos mucho en todo aquello de los minutos decisivos, los héroes y tal, pero el jugador que más canastas metió el año pasado, a falta de 2 minutos o menos, en el último cuarto o la prórroga, con una diferencia de más menos 5 puntos en el marcador, fue Paul con 26, y es 3º en puntos con 54, tras Kobe y Durant que metieron 58 y 57, pero con peor eFG% que él. Se jugó 60 tiros frente a los 85 del resto de su equipo, y su 45.0 eFG% es superior a la cifra del grupo sin él (38.0%) y a la media de la Liga (43.4%) en ese periodo de tiempo.

Así que para recapitular, tenemos al 4º base que más anota, siendo además el 3º que con mayor eficiencia lo hace, y 1º entre los que anotan con ese volumen, con una cantidad de recursos infinita ya que lo hace bien desde cualquier distancia, en cualquier tipo de jugada, sin ayuda, forzando tiros libres y en los últimos minutos de partido. Además es el tercero que más asistencias da, y a pesar de dominar el balón y mandar en todas las jugadas más que nadie, es el que menos la pierde con una diferencia abismal. Sus equipos y sus compañeros ven como la eficiencia en ataque y las victorias mejoran cuando él está, y empeoran cuando se va. Ser tan bueno debería estar prohibido.

¿Qué nos queda? Ah, sí, que el año pasado fue elegido también para el NBA All-Defensive 1st Team, lo que vendría a ser nombrarle el mejor defensa en el puesto de base. Eso sí, aquí si que no estoy ya de acuerdo, y creo que es el patinazo típico de los que votan este galardón, que han sobrevalorado que sea el jugador que más balones roba, tanto en total, como en porcentaje de jugadas y el encomiable trabajo que hace para medir 6 pies (1.83 metros, pero yo diría que no pasa del 1.80… y siendo generosos). ¿Libra por libra? Quizá, pero en general, no.

Aún así, el resto de métricas avanzadas, indican que su aportación a la defensa, pese al hándicap de la altura, es más que positiva. Los bases rivales tienen un eFG% del 44.8% en 17.1 puntos por 48 minutos frente a él, por debajo de la media que es de 19.4 puntos en 47.8 eFG% para los bases. Los Clippers tienen mejor Índice Defensivo con Paul en pista (104.2) que sin él (108.9) y como ya hemos dicho, no hay nadie mejor forzando pérdidas. Lo podrá pasar mal si abusan de postearlo (aunque tiene sus recursos y juega más grande de lo que es) y se quedará enganchado en más de un bloqueo de los necesarios para ser el Defensive PG of the Year. Pero a su brillantez en ataque, fuera de toda duda, añade una defensa, como mínimo, productiva.

Si me dijeran que eligiera un base para hacer un Dream Team y ver ese partido por televisión, no eligiría a Paul, al igual que tampoco me llevaría a los amigos a ver Memento a un IMAX para divertirme. Pero si tuviera que formar un equipo para ganar un partido del que dependiera mi vida, o tengo algo muy muy especifico pensado para las otras cuatro posiciones, o el base, fijo, es Chris Paul.

Y si vosotros apreciarais vuestro pellejo, haríais lo mismo.

  • ¿Y qué más?

Después de aprovechar este avance para hacer el numerito de “Chris Paul es el mejor base del mundo mundial” vamos a lo que nos importa: los Clippers como equipo. El ataque, el año pasado, y en grandísima parte gracias a CP3, gozó de una salud excelente, ya que fue el cuarto mejor en la Liga. Pero, ¿es sostenible?

Donde más destacaron fue protegiendo el balón, ya que fueron el 2º equipos que menos lo perdió. Ya hemos hablado de lo excelso que es Paul en este aspecto, pero todo el equipo hizo un buen trabajo: solo Reggie Evans estuvo entre los 80 más perdedores de la Liga. Eric Bledsoe que debería tener más minutos como suplente de Paul la perdió con el doble de frecuencia que Mo Williams, Jamal Crawford está en torno al 12% en contraposición al menos de 10% de Foye el pasado año, y Grant Hill también le saca un par de puntos porcentuales a Caron Butler. Así que en teoría, este equipo debería regresar a la media.

Pero, ¿y si el efecto Chris Paul fuera real y contagioso? Los Hornets siempre estuvieron entre los 3-4 equipos con menos pérdidas cuando ha estado sano y la proporción pérdidas/minutos de Paul se ha mantenido estable: el año que jugaba menos, el equipo caía posiciones. Monopoliza tanto el balón, que el resto de compañeros no tienen la oportunidad de perderlo. Así, Blake Griffin, DeAndre Jordan, Caron Butler, Randy Foye y Mo Williams, los 5 que más minutos jugaron a su lado, marcaron todos el año pasado la mejor temporada de sus carreras en lo que a pérdidas se refiere. Si sumamos el TOV% de los 5 en la 2010-2011, el total fue de 72.2. El año pasado, 57.6. Así que aunque exista siempre el riesgo de la regresión a la media, los Clippers deberían mantener un ataque Top 5 en protección del balón, y los nuevos compañeros seguramente verán como su porcentaje se reduce mágicamente en un par de puntos. Todo, mientras no cambien de base.

Otro aspecto de primer nivel de la defensa fue el rebote ofensivo. Griffin y Jordan fueron 2 de los 35 jugadores con más de 1000 minutos y ORB% superior al 10%, pero perdieron al jugador que mejor atacaba los tableros rivales: Reggie Evans. 15.3% de los tiros fallados por sus compañeros eran recogidos por él, cifra a la que ni Odom, ni Turiaf, ni Hollins se han acercado durante sus carreras, ni una temporada, así que aquí sí es de esperar un paso atrás.

Respecto a los tiros libres, no es que no intentarán muchos (fueron 10º, pese a jugar a uno de los ritmos más lentos de la Liga), es que con el 52% de acierto que tienen tanto Griffin como Jordan, no pueden subir mucho más. DeAndre va mejorando año a año,  desde que llegó a la Liga metiendo el 38.5% de los tiros libres y ya veremos si sigue con la progresión, porque todo tiene un límite. Con Griffin sucede al contrario, cayó del 64.2 de su primera temporada a un 52.1%, una variación que supone casi un punto por partido, y cada punto son tres victorias en media a lo largo de una temporada, así que a los Clippers no les vendría mal recuperarlo.

Desde el perímetro tuvieron una buena temporada, y eso que nadie acertó más del 40% de sus triples. Los dos mejores tiradores fueron Williams y Foye, y Crawford llega con peores números a lo largo de su carrera, por lo que la reaparición de Billups va a ser importante en este aspecto. De todos modos, este aspecto es el que menos me preocupa, porque con tanto jugador similar en la alas, Del Negro podrá simplemente elegir a los que mejor estén tirando, y malo ha de ser que uno o dos no destaquen.

El ataque de los Clippers es sostenible, y debería volver a ser de alto octanaje el año que viene.

  • No solo mates

En general, Griffin está infra y sobrevalorado por el mismo motivo. Los hay que lo consideran en el mejor hombre alto de la Liga por “ZOMG! Mates”, y los que piensan que solo es eso. Lo de los primeros solo se cura viendo baloncesto, y los segundos lo han debido confundir con DeAndre Jordan: Blake es el más blanquito y medio pelirrojo.

Para variar, esta vez no os voy a aburrir con números, y como el trabajo ya está hecho, os dejo este post de Grantland, con vídeos y todo (en inglés) para que lo veáis. Con muy buen criterio, repasa lo que hace bien y lo que hace mal, porque no todo es perfecto, pero es un análisis mucho más profundo e inteligente que lo que se suele hacer con Blake.

Solo voy a añadir un par de cositas que se dejó Pruiti para mi gusto: en primer lugar ha mejorado en el tiro a media distancia y si la progresión sigue, este año tendrán que respetarlo desde ahí.

Y en segundo lugar, poco a poco se está convirtiendo en un muy buen pasador (¿solo físico, no?). Da 3.2 asistencias por partido, 4º entre los hombres altos tras Diaw, Josh Smith y Pau. Pero es que además son asistencias inteligentes y productivas: es el que más da por partido para triples (1.6) con bastante diferencia.

Griffin es más versátil de lo que se insinúa, pero todavía hay espacio para mejora, y por su jueventud está más que a tiempo. Tras las dudas que creó el hecho que se perdiera toda su primera temporada por una lesión de rodilla, pese a la explosividad y el enorme esfuerzo físico que entrega en cada partido, ha jugado todos los partidos estos dos años, lo cual es muy buena señal.

Aún así, los Clippers ya son una potencia ofensiva, y si en algún lado les conviene que mejore… es en defensa.

  • Sindrome de Diógenes

Los Clippers poco menos que han fichado este verano todo lo que se les ha puesto a tiro sin importarle mucho como encajaran las piezas. Han llenado el banquillo de jugadores con una historia grande ya en la Liga, y tendrán que rezar (pero no mucho) para que alguno esté lesionado o fuera de forma, porque si se juntan todos sanos, aquí puede haber un problema de como repartir los minutos, que además se verá exacerbado por un entrenador que ha demostrado no ser el más hábil haciéndolo, y las propias condiciones de los jugadores, que en algunos casos conjuntan luces y sombras con un contraste mucho mayor de lo que Del Negro parece que puede asimilar.

Con la edad de algunas piezas, lo de llenar el banquillo es un movimiento de lo más lógico, pero hay que ser muy escéptico con VDN. El puesto de escolta, sobre todo cuando vuelva Billups parece un polvorín. A Chauncey se le han unido Jamal Crawford y Willie Green, y a estas alturas, los tres son básicamente el mismo modelo de jugador: alegres tirazapatillas con un tamaño inapropiado para jugar de 2. El contrapunto lo podría aportar Bledsoe, enorme jugador al que los minutos de base suplente por detrás de Paul se le quedarán pequeños, pero es añadir un nombre (bajito) más al atasco, y su defensa de alto riesgo, y la costumbre de dejar a su hombre para ir a doblar a otro o atacar las líneas de pase puede ser un mayor problema ante escoltas que ante bases.

Ninguno salvo, quizá Billups, tiene problema de salir desde el banquillo, pero seguramente esperan una cantidad de minutos que podría no ser realizable para todos, y a diferencia del año pasado, tratar de colocar a alguno de ellos en el puesto de alero parece un movimiento suicida.

Y más con la congestión que hay allí también con Caron Butler, Grant Hill y Matt Barnes repartiéndose solo 48 minutos. De nuevo, tenemos 3 perfiles muy similares: defensa, o más bien dicho, su reputación, y cierta fama de triplistas, aunque ninguno supera el 33% en la media de sus carreras. El más útil en este momento es probablemente Barnes, ya que viene de un buen año en Lakers, y es el más eficiente y agresivo del grupo, pero no me extrañaría que por unas cosas o por otras, fuera el que menos jugara, y acabara de titular el que más cascado está: Caron Butler.

Y para el puesto de pívot, Hollins y Turiaf son ese tipo de jugador que cuando lo ves en la tele te preguntas por qué todavía sigue teniendo trabajo en esta Liga, pero que tras repasar el juego interior del resto de los equipos y ver el talento, o mejor dicho, su falta, lo miras con otros ojitos. Aquí los perfiles si difieren un poco, pero con Del Negro nunca se sabe si eso es ventaja e incoveniente. Si Hollins se defiende, no sería demasiado extraño (aunque si un poco problemático) verle sustituyendo a DeAndre en la unidad titular en sus momentos de bloqueo ofensivo, aunque para la segunda unidad, por lo general, supongo que veremos más a Turiaf, que mejora en defensa a un equipo que el año pasado fue atroz con Reggie Evans fuera de posición como 2º pívot.

  • El factor X

Y para acabar con el juego interior, tenemos a la mayor apuesta del equipo, el hombre que hace 2 años ganaba títulos y ahora solo gana lorzas y portadas en las revistas que se venden en la caja del Ralph’s al lado de las pilas y las gominolas. Lo bueno es que este equipo solo le necesita para ser un Factor X, y todo lo que aporte, bienvenido será.

En principio los Clippers solo le necesitarán para dar cordura a la segunda unidad, ya que como hemos visto, el puesto de alero está superpoblado, y pese a su rango, los problemas de espacio que generaría juntarle con Blake y DeAndre puede que no los solucione ni Chris Paul. Pero también lo necesitarán a ratos cuando el equipo rival apueste por el small-ball, para que LAC pueda tener su propia versión, moviendo a Griffin al puesto de pívot.

Este grupo debería ser más bien un recurso que una costumbre, cuando los rivales amenacen con 4 bajitos. Una vez más, lo que necesita este equipo no es más ataque, es más defensa, y salvo que el rival obligue, un tándem GriffinJordan parece mejor opción, aún teniendo en cuenta que DeAndre es peor defensor que intimidador, y que ya lo sentaron más de una vez en finales de partido el año pasado.

Pero si Odom vuelve a ser el que recordamos es mucho mejor jugador que cualquiera de los que salieron desde el banquillo Clipper el año pasado, y que Jordan, por lo que los Clippers podrían pasar a ser proactivos, y forzar la mano rival con su small-ball. Si la defensa es un caso perdido… ¿por qué no apostarlo todo en ataque? Reforzar tu punto fuerte como contaba Marti Perarnau:

Durante la Segunda Guerra Mundial, el ministro británico del Aire convocó fórmulas para blindar sus bombarderos y evitar tantas bajas. Un matemático, Abraham Wald, examinó los aviones perforados de balas y lanzó una propuesta a contracorriente: “Hay que mejorar el blindaje de los aviones justo en los lugares en los que estos no han sido alcanzados”. Wald escandalizó a los expertos del ministerio, pero tenía razón: si aquellos bombarderos habían logrado regresar a la base pese a ser ametrallados en varias zonas, significaba que podían volar a pesar de los agujeros. Por tanto, convenía reforzar las zonas no agujereadas, las mismas que probablemente habían supuesto el derribo de otros aviones. Wald, fundador del análisis secuencial, tuvo razón en la cuestión de los bombarderos británicos: no eran los puntos débiles los que había que reforzar, sino los fuertes.

Odom puede ser un refuerzo inmejorable en la zona no agujereada. Pero todos vimos lo que pasó el año pasado en Dallas.

  • La gran tarea pendiente
Los Angeles Clippers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
18º 21º 28º 29º 10º 14º

La defensa es el punto negro de este equipo, y lo que les separa de los mejores. Se tienen que contar con los dedos de una mano, si es que alguna vez ha sucedido, las veces que un equipo por debajo de la media en Índice Defensivo ha llegado a una Final de Conferencia, y con superpotencias ofensivas como Thunder, Spurs, Lakers en teoría e incluso los Nuggets, lo necesitarán, incluso, para pasar de primera ronda.

El perímetro tiene que mejorar la defensa del triple: solo 2 equipos permitieron un porcentaje mayor, y además, les tiraron como a los que más. El puesto de escolta va a ser una debilidad, pero tampoco más que el año pasado, y Hill y Barnes mejorarán con los aleros. Pese a la que tienen montada contra los 2’s rivales, debería haber mejoría el año que viene.

Pero lo que de verdad necesitan los Clippers es que su juego interior se haga grande, de verdad. El rebote defensivo tiene que mejorar (pese a que han perdido a Reggie Evans), la intimidación debe ser más efectiva y hay que evitar hacer tantas faltas a toda costa.

Matt Barnes (ya dijimos que sería nuestra elección para el titular, por cosas, entre otras, como esta) sería de gran ayuda ya que es uno de los mejores reboteadores en su posición, y los aleros de los Clippers el año pasado fueron de los peores de la Liga, y Bledsoe también es de los mejores en su puesto, pero los Clippers necesitan una mejor comunicación entre Griffin y Jordan. Pese a ser los dos grandes reboteadores individualmente, apenas trabajan en equipo. Si se ayudaran cerrando el rebote el uno al otro más a menudo, en lugar de hacer la guerra por su cuenta, con más minutos de Barnes y Bledsoe, este equipo podría llegar al Top 8, algo importante si siguen dejando anotar con tanta facilidad al rival.

En las faltas, pasar de Martin a Odom como primer hombre alto del banquillo ayudará, pero Jordan tiene que hacer aún menos, especialmente si mantiene los minutos. Al igual que con los tiros libres, está progresando anualmente, y el esfuerzo para cambiar lo está haciendo, pero su tasa sigue siendo alta.

Y en cuanto a la intimidación, pese a que Jordan fuera el 4º jugador que más tapones puso por partido, los Clippers permitieron el 8º mejor porcentaje a los rivales a menos de 3 metros de la canasta. ¿Qué 7 equipos fueron aún peor que ellos? Los 6 peores de la Liga, y los Pistons, ninguno con más de 25 victorias. Ese porcentaje es a todas luces inaceptable y demuestra que el problema de los Clippers es global: no defienden bien el triple, están junto a los peores de la Liga defendiendo el poste bajo, y mandan a la línea al rival al 29º peor ritmo de la Liga. En definitiva, concediendo con tanta facilidad los tiros más eficientes al rival, ser 18º en defensa es casi un milagro.

La teoría dice que por lo general, mientras que el ataque es fruto de los jugadores, la defensa es más de los entrenadores. Y a lo mejor el problema de los Clippers no está tanto en lo que haga la pareja GriffinJordan, o que 6 pies y poco ponen de escolta, sino en los planteamientos de Del Negro.

Y si la teoría es cierta, aquí no hay mucho sitio para la esperanza. Quizá lo de reforzar el punto fuerte, y huir hacia adelante.

  • En conclusión

Mientras Chris Paul esté en la pista, y además acompañado de un hombre alto tan productivo como Blake Griffin, el ataque de este equipo estará entre los cinco mejores, prácticamente, les acompañe quien les acompañe. Aún así, espero que Chauncey Billups vuelva más pronto que tarde, y lo haga bien, porque no me fío de Jamal Crawford. 110.8 puntos por 100 posesiones son una marca factible para el año que viene.

Y en defensa, los fichajes deberían aportar algo, pero el juego interior titular y el puesto de escolta van a seguir siendo puntos conflictivos. 107.3 puntos es lo que recibirían si se mantienen alrededor de la media de la Liga, y la esperanza con estos valores es de 50 victorias, nada mal para el Oeste, pero probablemente no suficiente para tener ventaja de campo en la 1ª ronda. Y ahí vendrá lo complicado.

Una respuesta a “Avance de temporada: Los Angeles Clippers”

  1. […] mundo, con algo de distancia sobre el resto además, ya lo hablamos en profundidad el año pasado en el avance de temporada de los Clippers, y también un poquito después el día de Navidad, así que no nos vamos a extender, porque […]

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