Hacemos un alto en el análisis de los equipos de esta nueva temporada, para recuperar Lo Que Quiero Ver y esta vez le toca el turno a los nuevos Lakers, esos Lakers de Howard, Nash y sobre todo de Kobe…
Sin duda alguna una de las noticias durante esta época de movimientos de jugadores y demás era ver que pasaba con la llamada The Indecision o lo que es lo mismo, ver donde acababa Dwight Howard, al final todo se solucionó y Lakers ha sido su destino, pero muchas más cosas han pasado en Laland…
Howard es la pieza clave, el pivot dominante que siempre durante todos los años de su historia ha tenido la franquicia lacustre, sin contar a Kwame claro…. Desde que los MPLS dominaban la liga, Lakers siempre se basó en tener un gran pivot, dominador y desequilibrante el cual hacía todo más fácil para el resto de sus compañeros. Lakers tiene de nuevo su pivot.
Pero además estos Lakers se han hecho con Steve Nash, en un movimiento extremadamente inesperado y que ha cogido a todos con la guardia muy baja. Nash llega para ser ese base que siempre le habíamos pedido a Kupchak, ese base que parecía que se había encontrado en Sessions (el cual se ha marcado un Ariza…) y que al final se ha substituido por algo mejor, por un doble MVP. Cierto es que todo va a depender mucho de la espalda de Nash (ojo al papel de los servicios médicos de Suns, uno de los mejores de la liga…), pero el boom ofensivo que consigue Lakers con el de Santa Clara es más que notable.
Así que tenemos a Howard, tenemos a Nash, tenemos a Pau, que al final se queda en el equipo por sorpresa de todos, creo que de él incluida… y sobre todo tenemos a Kobe.
Bryant entra en la recta final de su carrera, probablemente en sus dos últimos años y quiere anillo como sea. Para ello y con el equipo que va a tener Lakers este año, tiene que cambiar su forma de jugar. Tendrá que forzar menos la máquina y dejar que Nash cree esos huecos, asistir más a Howard y Gasol dentro y sobre todo abusar menos del bote con el balón, para tirar más sin conducción.
Lakers ha conseguido hacer un gran equipo, no olvidemos a Jamison, Duhon o Meeks, que son claramente mejoras a lo que había antes, pero volvemos a lo de antes, todo va a depender de lo que Kobe haga co n el balón y sobre todo de lo que deje hacer.
No son tan glamurosos como los Lakers del 2003, pero estos lacustres van a ser sin duda un equipo a seguir y un equipo candidato 200% al anillo.
Los Mavs son un equipo que está intentando estar a todo: quieren posicionarse ante la nueva realidad del reciente convenio colectivo, y al mismo tiempo no dejan de ser la penúltima franquicia que ganó la NBA y todavía tienen abierta, y no por mucho tiempo más, la ventana de Nowitzki, una de las superestrellas de la Liga.
Con los movimientos de este verano han logrado hacerlo en teoría. Lo primero, es seguro. Contratando a jugadores a los que solo les queda un año de contrato (Brand, Kaman, Collison, Jones e incluso Mayo, que podría optar por renunciar a su segunda temporada) los Mavs mantienen la flexibilidad futura. Solo Nowitzki, Cunningham, Crowder, Marion y Mayo tienen contrato garantizado en 2013, y estos dos últimos podrían elegir rescindirlo unilateralmente.
Lo que es una incógnita es el rendimiento en la cancha. No solo es el gran cambio de personal, los equipos en los que muchos jugadores acaban contrato son propensos a la volatilidad: podemos encontrarnos con un grupo haciendo el año de sus carreras para asaltar la caja, o un conjunto egoísta en el que todos quieren sumar más al box-score que a la columna de las victorias. Si a eso le añadimos que han llegado algunos jugadores con potencial, y tendrán un entrenador con buen cartel desarrollando jóvenes, la próxima temporada de los Mavs podría ir en muchas direcciones. Veremos.
Altas: Elton Brand (Philadelphia 76ers), Chris Kaman (New Orleans Hornets), O.J. Mayo (Memphis Grizzlies), Darren Collison (Indiana Pacers), Dahntay Jones (Indiana Pacers), Jae Crowder (Draft), Jared Cunningham (Draft), Bernard James (Draft)
Bajas: Jason Terry (62.2% de los minutos), Jason Kidd (42.9%), Brendan Haywood (35.7%), Ian Mahinmi (35.4%), Lamar Odom (32.0%), Brian Cardinal (8.6%), Yi Jianlian (6.3%), Kelenna Azubuike (0.6%)
Empezamos:
Dallas Mavericks en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
22º
15º
20º
25º
11º
28º
How the mighty have fallen
Como bien podéis ver, no fue precisamente el ataque de los Mavs, que el año pasado se despeñó por un precipicio, pasando de ser el 8º mejor al 22º, lo que hizo que el campeón volviera a entrar en Playoffs. Tendríamos que irnos a 1999, último año pre-Cuban, para ver fuera del Top 10 a la franquicia que llegó a liderar de la Liga en 2002, 2003, 2004 y 2006 y ha estado 12 años entre los 10 mejores. Se ve que las temporadas de lockout no sientan bien en Dallas.
Explicando con los 4 factores esa caída de 14 puestos y 6.4 puntos por 100 posesiones, la culpa no fue del rebote ofensivo, que ya era malo el año anterior, o las pérdidas, aún mayores, sino la eficiencia en el tiro. Los Mavericks pasaron de tener un EFG% de 52.5%, 3º en la Liga al 48.9%, y tiraron menos tiros libres. El cambio fue generalizado. Solo Kidd, que tiró menos, tuvo mejor TS% en 2012 que en 2011. Los minutos de Chandler, que con un 69.7 TS% lideró ampliamente al equipo fueron a parar a los menos eficientes Haywood y Mahinmi y Carter también fue peor que Barea, al que sustituyó en producción. Curiosamente, fue en ataque donde más se notó la baja de Chandler, el jugador defensivo del año. Oh, la ironía.
Para tratar de diagnosticar el problema de los Mavericks, comparemos el gráfico de tiro de ambas temporadas:
Lo primero que salta a la vista es como han empeorado en los triples desde la esquina derecha. En 2011, metieron 106 de 249 desde esa zona (63.9 EFG%) y este año 70 de 196 (53.6 EFG%) en idéntico número de intentos por partido, 3.0. Si separamos a los jugadores que tiraron desde ahí en 2011 en dos grupos, los que se fueron de Dallas (Ajinca, Butler, Brewer, Stevenson, Novak, Stojakovic, Barea y Pavlovic) y los que se quedaron (Nowitzki, Terry, Kidd, Jones, Cardinal, Marion, Beaubois), el primer grupo metió 47 de 110 (64.1 EFG%, 1.3 por partido) y el segundo 59 de 139 (63.7 EFG%, 1.7 por partido). Empate técnico salvo en el volumen. Hagamos lo mismo con los datos de este año: en un grupo los nuevos (solo 3 tiraron un triple desde la esquina derecha, Carter, Odom y West) y en el otro los 7 que repiten. Mientras que los refuerzos están en línea con el acierto de 2011, 19 de 44 triples, 64.8 EFG% en 0.7 intentos por partido, son los que se quedaron, que metieron solo 51 de 152, a un ritmo de 50.3 EFG% en 2.3 intentos por partido los que marcan la diferencia en 10 puntos de EFG% entre un año y otro.
Esto es solo la punta del iceberg ya que solo el 4% de los tiros de los Mavs llegaron desde ahí, y esa variación solo genera un cambio de 0.3 puntos por partido, queda de explicar un 6.1 de diferencia. El triple en general fue peor, pasamos del 36.5% de acierto en 21.6 lanzamientos de tres por partido al 33.9% en 22.2 intentos. Y aunque en el caso concreto de la esquina derecha echemos la culpa a los que se quedaron, cuando miramos al triple desde cualquier area, el mayor problema es que los Mavs no supieron reemplazar a un buen grupo de tiradores. En 2011, 6 jugadores metieron más del 40% de los 3.5 triples por partido que se jugaron, y de ellos solo queda Brian Cardinal, que de anotar un 48.3% pasó al 20.4%. Este año, nadie ha superado el 37.8%, y ninguno de los nuevos está por encima del 36.1%.
Pero no fueron solo los triples: en tiros de 2 bajaron del 51.6% al 48.2%, y de producir 17.5 puntos de tiros libres por partido, han bajado 2, a 15.5, ya que aunque el porcentaje es el mismo, van una vez menos a la línea por partido. Cuando hay una bajada tan drástica en el Índice Ofensivo, suele haber un aspecto especialmente remarcado, o un cambio de jugadores importante explicando buena parte de la variación. Pero esto es el Asesinato en el Orient Express (por si fuera necesario en una obra que va a hacer 80 años, SPOILER, al TS% de los Mavs se lo han cargado entre todos un poquito desde todos los sitios, FIN DEL SPOILER).
Siempre se ha escuchado que los jump-shooting teams, equipos que viven y mueren de los tiros en suspensión, fallan cuando las piernas están cansadas (otra idea para estudiar, que no parece muy complicada de medir ¿influye el cansancio y los partidos juntos más en equipos que tiran más lejos?), y el año de cierre patronal puede haber sido demasiado duro para estos Mavericks. Otra teoría es la de la llamada falta de hambre, que les ha hecho relajarse tras el anillo. Otra opción es que, un equipo en el que los 5 jugadores con más minutos tenían al menos 33 años, y dos más importantes dentro de la rotación 32, el pequeño y lento declive de cada uno haya contribuido a este desplome general. O por supuesto, echarle la culpa a Odom (aunque el récord del equipo los días que no jugó, 5-11, y tras ser apartado, 5-4 más el 0-4 de Playoffs, no parece sustentar la teoría). Tal vez lo que le pasa a este equipo es una mezcla de todas estas cosas. Lo bueno es, que si fuera así, el año que viene será diferente.
Empezando por el final, Lamar ya no está. Cualquier culpa que tuviera de jugar mal, con falta de entusiasmo o empozoñar el vestuario, ha desaparecido, y ya no puede ser excusa.
Luego, la pareja del perímetro que hubiera entrado con 35 y 39 años a la temporada se va para que vengan dos de 25 (como en el chiste). Brand tiene la misma edad que Odom. Y Kaman es un par de años más joven que Haywood. 26 años se han quitado de golpe los Mavs en 4 movimientos. Por edad, tampoco va a ser.
Si había falta de hambre por el anillo, en una plantilla que el año pasado tenía 9+1 campeones (contando a Odom por sus triunfos en los Lakers y a Vince CartMUAHAHAHA…) ya solo hay 4 que hayan magreado el Larry O’Brien. Y ahora que Terry se ha llevado el numerito del tatuaje a Massachusetts, siempre se lo puede hacer uno de los nuevos para dar buena suerte. Cualquiera menos Kaman, por favor, no vaya a ser que un día llegue a casa después de haberse bajado un barril de cerveza local, se mire al espejo, vea al caballo del logo, y le dé por disparar.
Y finalmente, al recuperar una agenda normal, los Mavericks ya no tendrían ese síndrome de piernas cansadas (que además se hubiera acentuado por la veteranía) el año que viene. ¿Todo solucionado? No. Este equipo ha perdido a los responsables del 44.7% de su producción, seis de ellos, Campeones NBA de pleno derecho. Y aunque se arreglen problemas por un lado, se pueden crear por otro.
¿Estos sí pueden tirar de lejos?
Después de que, por unas cosas u otras, las 6 primeras entregas hayamos repetido machaconamente la consigna de que el tiro lejano de 2 puede matar y producir impotencia, nos encontramos ahora con el caso de un equipo que casi no tira cerca del aro. ¿Les atizamos? Ya sabéis que llegar a la canasta es bien, porque el porcentaje de acierto es más alto, y los rebotes ofensivos y las faltas son más fáciles de producir, pero no hay nada malo en liarte a suspensiones, si eres lo suficientemente bueno… y das un paso atrás.
Los Mavs llevan 3 años en el Top 5 de equipos que menos tiros intentan por partido a menos de un metro de la canasta. De hecho, son la única franquicia que lleva tres temporadas entre los 5 primeros. Pero, lo bueno que tienen, es que no sustituyen este tiro por el de 2 lejano. El año pasado fueron 25º en ese tipo de intentos, y 24º en 2011. Lo que sí hacen es lanzar muchos triples (4º en intentos por partido este año) y son eran buenos metiéndolos. Con un 36.5% de acierto como tuvieron en 2011, el EFG% es de 54.8%. Todavía está lejos del 62.6%, media con la que se convierte a menos de un metro del aro en la Liga, y del 77% de acierto que tienen como equipo en tiros libres, pero los triples son necesarios para abrir el campo y poder generar esos intentos cercanos, y el 54.8 EFG% es muchísimo mejor que el 38.1 EFG% de los tiros de 2 lejanos o que el 42.6 EFG% del mejor equipo en esa zona.
De hecho, los Mavs, que son un muy buen equipo en tiros de 2 a más de 5 metros (4º en la Liga, 41.5%) los usan lo justo. Si tu equipo acierta el 27.6% de los triples (los Bobcats, que fueron los peores sobradamente, aún llegaron a meter el 29.5%), vas a salir a la par con un tiro de 2 que aciertas el 41.5% de las veces. Por supuesto, no los puedes eliminar por completo, tienes que mantener a la defensa honesta utilizando todo el campo, y si tienes un tiro solo hay que jugársela, pero los Mavericks han sabido encontrar el equilibrio.
Dicho esto, y diferenciándolo de casos anteriores, no estaría mal que los Mavericks consiguieran generar más oportunidades cerca de la canasta. Y esto puede venir este año desde su perímetro. Los dos prometedores jugadores que se ha traído Dallas, Collison y Mayo, son mucho más agresivos penetrando que Terry y Kidd, a los que sustituyen a priori. Jason, que casi se limita exclusivamente a tirar de tres ahora (el 82.9% de sus tiros de campo fueron triples, quién lo diría hace unos años) solo llegó a acercarse al aro en 10 ocasiones… en toda la temporada. Y Terry tampoco es muy de finalizar en la canasta: solo 11.8% de sus intentos los hace desde ahí. Collison y Mayo el año pasado tiraron el 29.4% y el 21.4% de sus intentos respectivamente en esa zona. A esto le sumamos que el poco más de 36% de acierto que tienen los dos desde el triple, está en la media entre el 37.8% de Terry y el 35.4% de Kidd (y con niveles de creación de tiro similar, a Kidd y Terry les asistieron el 78% de los intentos, a Mayo el 81%, a Collison el 77%, como decíamos el otro día comparando los nuevos escoltas de los Bulls, ni que los hubieran reemplazado echando estas cuentas), solo que en 5.8 intentos por partido en lugar de los 10.4 de los ex-Mavericks… y ¡tachán! En un mundo ideal tenemos una pareja que cuando tira de 3, lo hace al mismo ritmo, pero en lugar de tirar tanto desde el perímetro, lo mezclan con más penetración hacia la canasta. Tirando tras pase, Kidd–Jet fueron mejores, metiendo 494 puntos en 452 jugadas, a 1.09 puntos por posesión, mientras que Collison y Mayo se quedaron en 310 en 306, 1.01 puntos por jugada. Pero sin embargo, metieron 100 puntos más en aclarados. Carlisle pierde algo de volumen en el tiro exterior, pero tendrá la opción de utilizarlos de una manera más dinámica, algo que con Kidd ya no podía hacer, y si sabe sintonizar el balance exacto, Dallas no echará de menos su viejo viejo backcourt. Y eso sin contar que ese potencial del que los dos parecen todavía tener algo guardado, explote.
De todos modos, igual hemos echado las campanas al vuelo muy rápido, y los Mavs no salen tan fácil de entre los 5 equipos que menos tiran de cerca. Aunque el perímetro lo hará mucho más, no puede ser muy bueno que tiren más desde ahí que los dos nuevos hombres altos de los Mavericks. Kaman solo se juega el 28.6% de sus tiros a menos de un metro del aro (menos que Collison), y Brand el 20.5% (menos que Mayo). Teniendo en cuenta que el 61.4% de los intentos de Brendan Haywood y el 66.6% de los de Tyson Chandler hace dos años fueron ahí, los Mavericks podrían acabar con lo comido por lo servido.
Además, puede haber otro problema de superposición. Echemos un ojo a los gráficos de tiro de Nowitzki, Brand y Kaman del pasado año, en tres franquicias diferentes, eso sí:
Como podéis ver, hay una gran coincidencia en la media media distancia, especialmente sobre todo desde las líneas de fondo. Aunque Nowitzki tenga un rango mucho más amplio y Brand utilice mucho la zona de la pintura de frente a la canasta, los jugadores se mueven por zonas muy parecidas, y además, postean muchísimo. Los tres están en el Top 25 de los jugadores que más posesiones totales utilizan de espaldas a la canasta (y eso que Kaman se perdió 19 partidos) y parece demasiado que repitan el número de intentos del año pasado ahora que están juntos. De los 63 jugadores con más de 100 posesiones etiquetadas como post up, Nowitzki es 15º en eficiencia (0.93 puntos por posesión), Brand es 23º (0.80 ppp) y Kaman, ya por debajo de la media, es 48º con 0.76 ppp, por lo que en teoría ya sabemos quién es el candidato a sacrificio. Pero Kaman también era doblado más veces en New Orleans, y aunque de espaldas a la canasta anote por debajo de la media… cortando y tras bloqueo directo lo hizo aún peor, así que dejarle postear a lo mejor es lo menos malo.
Aunque parezca que han pasado siglos, solo dos años nos separan de una temporada de 18.5 puntos por partido de Kaman. Lo cierto es que el aleman (el postizo, no Dirk), nunca ha sido un buen anotador pese a su volumen: su FG% no ha llegado jamás al 53%, ni ha superado el 50% cuando lo ha acompañando de más de 12 puntos por partido. Una de las razones es que aunque es pívot, no acaba de jugar como uno, y los Mavs ya tienen algo así, pero en bueno y con mucho más rango, en Nowitzki. Y la otra, la del optimismo para Dallas, es que nunca ha tenido un compañero como Robin Hood al lado, y teniendo en cuenta que su mayor problema era tomar la decisión correcta ante un dos-contra-uno (junto a Bynum tal vez sean los dos peores en toda la Liga en ese aspecto), y que este año puede que no los vea la mitad de la mitad, estemos ante un jugador que va a estar a punto de ser alejado de su kryptonita. Kaman es sobre el papel un complemento un poco pobre para este equipo, pero intriga saber lo que puede hacer con un Dirk con el que ya tiene cierta familiaridad por compartir selección nacional. Hay equipos que saben lo que hacen y equipos que no, y los Mavs están claramente en el primer grupo. Confiemos en ellos.
Matrix Reloaded
Si hablábamos de que el declive en el ataque de los Mavericks fue algo general la pasada temporada, Shawn Marion fue un poco más protagonista que el resto. Tuvo el peor TS% entre los 11 jugadores que jugaron más de 500 minutos y no están casados con una Kardashian, y ninguna jugada suya fue efectiva: estuvo por debajo de la media cortando a canasta, posteando y tirando tras pase. Marion tendrá 34 años la temporada que viene, y en su juego siempre ha utilizado mucho una capacidad atlética que va perdiendo poco a poco. De todas formas, su mal temporada pasada fue bastante inusual, porque ese TS% fue el peor registro de su carrera, a 2.3% del de su año de novato, y 6.3% menos que el de 2010-2011, pese a que el porcentaje de utilización fue muy similar.
Lo de Marion puede ser un problema estructural, porque su EFG% se hundió los ratos que estuvo en el puesto de alero, donde pasó a jugar el 86% de los minutos, después de estar allí solo el 52% el año anterior. Con la llegada de Kaman y Brand, y con los horribles resultados que tuvieron los Mavericks como equipo con Marion jugando de ala-pívot (él en concreto anotaba mejor pero fueron la friolera de 18.3 puntos peor por 100 posesiones) y sabiendo que los Mavericks son precisamente el equipo que más utiliza el +/- ajustado y por quintetos de toda la Liga, y no solo para el mercado, sino para decidir cómo y con quién jugar, lo más probable es que pase aún más tiempo de 3 la temporada que viene, y como Marion repita actuación en ataque, los Mavs se van a encontrar de golpe y porrazo con un lastre en la ofensiva. Como Shawn seguirá aportando en defensa es de esos jugadores que es justificable tenerlos en pista, pero Carlisle de repente tendrá que hacer un esfuerzo para disfrazarlo en ataque.
Las dos buenas noticias, uno, la mejoría esperada en ataque en el puesto de pívot puede hacer que los Mavs se permitan la regresión de Marion en el puesto de alero, y dos, la tímida recuperación de su triple: todavía sigue sin meter más del 30% desde que salió de Phoenix hace 4 años y medio, pero la temporada pasada fue la mejor fuera de Arizona, tanto en volumen como en porcentaje, y este año, con Collison y Mayo más proclives a penetrar, y más juego de espaldas previsiblemente, el equipo de Carlisle debería sacar más balones hacia fuera, y Marion tiene que estar listo y dispuesto para aprovecharlo. Y ojo, porque si él no lo está, los Mavericks tienen un gran rookie al acecho. Todo el mundo nos hemos subido al carro de Jae Crowder, hasta tal punto que es casi imposible leer una crónica o comentario del Draft que no una la palabra robo al de Marquette. Lo único que tiene en su contra es la experiencia.
Así que o tenemos un Matrix Reloaded, o igual Carlisle hace una Revolution, y juega con Predator.
¿Más bloqueo directo? Difícil decisión
Los Mavs fueron 22º en eficiencia en bloqueos directos, pero estuvieron entre los equipos que menos lo utilizaron. Curiosamente, los 4 jugadores exteriores que finalizaron más de 100 veces (Terry, Carter, West y Beaubois), estuvieron por encima de la media en puntos por jugada para bloqueados, y fue Nowitzki, el que, tal vez inesperadamente, estuvo por debajo en la de bloqueadores. Los dos principales fichajes para el juego exterior de Dallas, vienen del penúltimo y antepenúltimo equipos en ese aspecto, y el bloqueo y continuación fue el año pasado la jugada más ineficiente respecto a la media, tanto para Mayo como para Collison. Y Brand y Kaman también fueron menos eficaces de lo que se espera en un hombre alto. A no ser que Carlisle invente un nuevo truco, o alguna de las nuevas parejas de baile desarrolle una química inesperada, los números parecen estar en contra de que los Mavs tiren de bloqueos directos, y más cuando el equipo tiene otros recursos como ejecutar más aclarados, con Nowitzki que fue el 5º jugador más eficiente de la Liga, y 2º entre hombres altos tras Bargnani o Mayo que fue 29º, por encima de la media. Collison también es un jugador muy capaz, ya que quedó un pelo por debajo de la esperanza.
Pero aún así, tiene bastante sentido que los Mavs prueben las nuevas combinaciones. Brand y Kaman, aunque no anotaran a un gran ritmo, vienen de dos equipos muy extremos en la manera de utilizar el bloqueo directo: en Philly lo acababan casi siempre los bases (78.4% de las ocasiones) y en los Hornets muy poco (el 62.4%). Incluyéndolos en un sistema menos previsible, en el que sea más difícil programar en que manos va a acabar el balón (la media está en un 68.4%) tal vez mejoren su rendimiento. Con Collison sucede lo mismo, Indiana fue el equipo que menos jugadas acabó con el bloqueado, un 57.6%. Y Dallas hasta ahora también ha estado bastante descompensando, abusando de Nowitzki. Tal vez estos cuatro jugadores prosperen entre ellos con una distribución más racional.
Y luego hay una opción que podría ser muy interesante: el doble bloqueo directo. Los tres hombres altos de Dallas pueden, hasta cierto punto, mejor o peor, cortar a canasta o tirar a media-larga distancia con solvencia suficiente. Estoy seguro que solo pensar en los emparejamientos y opciones de pase que podría conseguir Nowitzki con esta jugada, si disfrazan bien que hombre alto hace el roll, y cual el pop, con dos hombres abiertos en las esquinas, se le pondría un poco morcillona caería la baba al teutón. Si a esto unimos que los Mavericks casi siempre tendrán a dos exteriores capaces de ejecutarlo, al comienzo de la jugada podrían juntar a los 4 en el poste alto, confundiendo también sobre quién será el bloqueado. Aunque la calidad de los jugadores, salvo Nowitzki, y sobre todo en el perímetro sea peor que la de los Lakers, el mayor rango de Dirk comparado con Gasol y de Brand/Kaman con Howard, hacen que esta opción pueda ser mucho más mentirosa en los Mavs.
Peeerooo sigooo siendooo el Köööönig
Dirk, la temporada pasada, dio un pasito atrás estadísticamente, y a la vista del mundo, pero sigue siendo un jugador impresionante que hace mejor a su equipo y demanda la atención máxima del contrario. Aunque sea un año mayor, parece que el cierre patronal no le sentó muy bien por lo que dijo Cuban, y si todo va bien esto puede ser tan solo un paso atrás para dar dos adelante.
Fue su año con menos minutos por partido desde el de novato, el peor en anotación y rebotes desde el 2000, en asistencias desde 2001 y en TS% desde 2004. Pero más allá de los números del box-score, siguió siendo el indiscutible rey de los Mavericks. Con él en pista, el Índice Ofensivo de los Mavericks creció a 106.3 y el defensivo bajó a 99.7. Cuando Dirk se iba al banquillo, era como ver a un niño gordo levántandose rápida y abruptamente del balancín: el Índice Ofensivo acababa en 98.0 y el Defensivo en 107.1. Si pudiéramos estirar el rendimiento de los Mavs con él en pista a 48 minutos en 82 partidos, ganarían 58. Desde el banquillo vería solo 18 victorias.
Es verdad, claro está, que este +/- no es solo cosa de Dirk, que está con 4 compañeros más en pista. Pero es que la diferencia en los minutos que se separan, uno por uno, es brutal. Con Marion compartió 1294 minutos y la diferencia entre sus +/- en los restantes es, agárrense, de 342 puntos. Es decir, en los 785 minutos que Dirk estuvo en la pista sin Marion, los Mavericks fueron 342 puntos puntos mejores que el rival, comparados con los quintetos que jugaron los 625 minutos de Marion sin Dirk, 11.6 puntos de diferencia por 48 minutos. Aunque en el resto de casos la diferencia no sea tan extrema, Dirk fue 246 puntos mejor que Terry compartiendo 1164 minutos, 195 puntos mejor que Kidd estando juntos 989, 41 mejor que en los 982 minutos con Carter y la diferencia fuera de los 870 que pasó con Haywood es de 237.
No os estoy descubriendo América diciendo que Nowitzki es muy bueno y una pieza importantísima en Dallas, pero cualquiera que se fije solo en puntos y rebotes podría pensar que la diferencia entre Dirk y sus compañeros se acortó. Y nada más lejos de realidad.
¿Qué ocurre cuando pierdes al jugador defensivo del año?
Dallas Mavericks en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
8º
8º
12º
14º
13º
5º
Si eres Dallas, nada.
Pese a que Chandler se fue a New York, los Mavericks se mantuvieron en el mismo puesto de la Liga en Índice Defensivo, y recibiendo los mismos puntos por posesión ajustados a la media de la Liga. El gatopardismo vive en Texas.
En EFG% permitido mejoran un puesto, generaron un poco más de pérdidas y rebotearon mejor en defensa, a cambio de llevar más al otro equipo a la línea, pero en general, la filosofía es la misma. Apunten un punto más al concepto de que la defensa es en gran parte equipo, y en mucha menor cantidad, individualidades.
Los Mavs son el equipo que más y más variadas defensas en zona usan, y eso les permite ser más permeables a los cambios de personal, y ser 5º dominando el rebote defensivo a pesar de que su mejor hombre es el 59º en la clasificación individual entre todos los que jugaron más de 500 minutos. Este año, el equipo añade además a Brand, infravaloradísimo defensor, que formó parte de la 3ª mejor defensa el año pasado, y jugador que menos puntos por jugada permitió al ser posteado en toda la Liga (Haywood estuvo muy cerquita, eso sí). Y Kaman, fue 24º en la clasificación de rebote defensivo, mejor marca que cualquiera en los Mavs a título personal, con Brand también por encima en porcentaje reboteador que Mahinmi y Haywood.
Individualmente, se puede pensar que la defensa también gana con el cambio de pareja. Pero, para empezar, el sistema más repartido, no calibra bien la contribución de Haywood y Mahinmi en el rebote. Además, los dos llevan más tiempo en este esquema y llegaron a coincidir con el hombre que lo empezó todo, Casey, por lo que al tener que contribuir más y adquirir protagonismo la temporada pasada, lo hicieron en un entorno que ya conocían y al que habían contribuido en años anteriores. Monte Mathis, un asistente que será entrenador principal más pronto que tarde tiene que empezar con los nuevos de cero, y aunque Brand no esté en duda, la contribución de Kaman más allá del rebote, y la adaptación de los dos, sí.
Con Kidd pierden a otro buen reboteador defensivo (su 14.8% es de los mejores entre los bases), pero si el 9.3% de Collison y el 12.1% de Mayo se traducen directamente al sistema Mavs, están muy cerca de igualar la contribución conjunta de Kidd y Terry (7.4%). Dahntay Jones y Jae Crowder, en los minutos que tengan, también traen una buena mentalidad, aunque los dos serán novatos, uno del sistema, y el otro en el sentido más amplio.
Y finalmente, si hablamos de defensa hay que hablar, de… gulp… Vince Carter. Olvídate de los Mayas, vivimos en un mundo en el que Kidd es un tirador y la mejor contribución que Vinsanity hace a un equipo es su defensa. Es de los jugadores que menos puntos por jugada permitió a su par el año pasado en toda la Liga, en cualquier posición, y aunque Marion y Kidd se llevaban al mejor jugador cuando coincidían, evitar puntos rivales, aunque sean los del eslabón más débil, es necesario, importante, y suma. Carter lo hizo muy bien, y no hay motivos para pensar que la tendencia cambiará.
En conclusión
Cuando miras los números (normales, avanzados, la edad…) te da la impresión de que la pareja Kidd–Terry se puede sustituir, sobre todo por Kidd, de manera muy fácil con las versiones actuales (ni siquiera una hipotética figura como «y si todo sale bien y mejoran…») de Collison y Mayo, con un poco de Beaubois. Pero cuando repites esa frase en voz alta, te recorre un escalofrío, y es inevitable pensar que algo no está bien y que en algún sitio te estás perdiendo.
Por otro lado, creo que Kaman y Brand mejoran y mucho a Haywood y Mahinmi. Pero los Mavs, sobre todo en defensa, han sido un conjunto sólido, de esos que no se puede explicar despiezándolos en individualidades y no puedes garantizar, aunque te dé la impresión, que el juego interior va a ser más productivo la próxima temporada
Esta proyección está acechada por dos demonios, Kidd y Kaman. Si ambos son quienes creemos que son, está maldita antes de empezar. En ataque, si los Mavs se apoyan en el monstruo de tres cabezas del juego interior, la configuración me recuerda a los Utah Jazz del pasado año, pero subir a los Mavericks al 6º puesto en Índice Ofensivo, donde estuvieron los de Salt Lake City, me parece mucho: desde 2009 no han estado tan alto, ni siquiera el año en que fueron campeones. Quedarse a medio camino de volver al nivel de 2011, metiendo 108.1 puntos por 100 posesiones, me parece una aproximación más lógica. Y en defensa, vamos a echarle un capote a Kidd y al hecho de que el nuevo personal viene con una mentalidad mucho más ofensiva en general y no conocen los sistemas de Dallas, y vamos a bajarlos aproximadamente al 10º puesto en Índice Defensivo, pasando a los 105.2 puntos en contra por 100 posesiones.
Esto les daría unas 49 victorias, y un regreso a los Playoffs para intentarlo otro año más.
Los Cavaliers superaron las expectativas la pasada temporada cuando la llegada de Kyrie Irving aceleró su reconstrucción, pero el equipo sigue en ello, haciéndose más joven, cambiando los Jamison y Parker por Waiters y Zeller. Las novedades de este año no deberían ser tan impactantes como el anterior (bueno, como Irving), y esta vez, el predecesor es un equipo apañado, no el que se arrastró en 2011 batiendo el récord de derrotas consecutivas. Habrá que ver si siguen mejorando, o pagan la novatada.
Altas: C.J.Miles (Utah Jazz), Dion Waiters (Draft), Tyler Zeller (Draft), Kelenna Azubuike (Dallas Mavericks), Jeremy Pargo (Memphis Grizzlies), Jon Leuer (Milwaukee Bucks), Kevin Jones (Novato no drafteado), Michael Eric (Novato no drafteado)
Bajas: Antawn Jamison (67.4% de los minutos), Anthony Parker (40.1%), Many Harris (14.3%), Semih Erden (10.4%), D.J. Kennedy (1.8%)
Empezamos:
Cleveland Cavaliers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
24º
29º
14º
9º
21º
8º
Los Cavs no la saben meter
Sin el trabajo de Anderson Varejao y Tristan Thompson en el rebote de ataque y el de Alonzo Gee y Ramon Sessions sacando tiros libres para maquillar, por como tiraron en juego, los Cavaliers hubieran tenido el peor ataque de la Liga, a este lado de los Bobcats.
De los 11 jugadores que disputaron más de 500 minutos, solo 3, Irving, Varejao y el ya retirado Parker, tuvieron un EFG% (porcentaje de tiro de campo ajustándolo a triples) por encima de la media. Si miramos al TS% (otra métrica de eficiencia de tiro ponderada, que incluye tiros libres) solo quedan Irving y Varejao.
En los Lakers su papel va a ser diferente, pero en los Cavs, el año pasado, Antawn Jamison fue horrible. Fue el que más tiró a canasta en el equipo (17.9 posesiones por las 16.3 de Kyrie Irving) a pesar de tener el tercer peor TS% de esos 11 jugadores que formaron el grueso de la rotación: 48.1%. Sustituyendo a Jamison por alguien que hubiera anotado con el ritmo medio de la Liga (52.4 TS% el año pasado) esas casi 18 posesiones, el margen de victoria de los Cavs hubiera aumentando 1.54 puntos y su esperanza de victorias, en 4 triunfos.
Uno de los motivos de que Jamison anote tan pobremente, es… ¡sí, amigos, sí! ¡El tiro lejano de 2! En estos 6 primeros equipos que hemos analizado en La Crónica nos hemos encontrado ya con 7 de los 10 jugadores que más tiran de ahí, en este caso, Jamison, que es 9º con un 10.4% de sus tiros. Que su porcentaje a más de 5 metros del aro fuera del 29%, tampoco ayuda. Los Cavaliers van a deshacerse de un jugador altamente ineficiente para la utilización que tenía (su TS% fue el peor de los 55 jugadores que metieron más de 15 puntos por partido el año pasado), pero ahora tienen un nuevo problema… que es reemplazarlo.
Y es que puede que los Cavs se den de bruces contra el «mejor malo conocido…». Como ya hemos visto, salvo Irving, y Varejao, que el año pasado lo pasó gran parte lesionado, no hay más anotadores buenos.
Su sustituto más o menos natural por posición, Tristan Thompson, tiró aún peor que él, 46.9 TS%, en su año de novato. Thompson fue el peor jugador posteando de 63, con unos paupérrimos 0.54 puntos por jugada, justo debajo del más que deficiente atacante Kendrick Perkins, y 47º de 50 cortando directamente hacia canasta, con 0.91 puntos por una jugada de la que en media se sacan 1.18.
El ala que llega de Utah, C.J.Miles, es según Byron Scott un jugador que hace muchas cosas en la pista de baloncesto, y sí, eso será verdad. Solo hay un problema, que no sé si hace alguna bien. Anotar desde luego, a lo largo de su carrera, no. Tanto su TS%, como su FG% como su 3P% es inferior a la media. El año pasado, de hecho, tuvo un TS% muy parecido al de Jamison (48.4%) pero metiendo poco más de la mitad de puntos, 9.1. Uno pensaría que para complementar a Kyrie Irving los Cavs buscarían un gran tirador, y Miles, durante su carrera no lo ha sido. Su registro en tiros tras pase está un pelo por encima de la media, por lo que a lo mejor tiene mejor año de lo esperado si lo utilizan sobre todo de esa manera, pero yo no contendría la respiración.
La mayor esperanza para solucionar los problemas anotadores, tiene que ser el jugador que eligieron en el número 4 del Draft: Dion Waiters. Acostumbrado a ser un microondas desde el banquillo de Syracuse, y con las dudas típicas de un combo-guard de que posición desempeñará en la NBA, el fichaje de Miles probablemente lo relega al banquillo, donde tendrá más oportunidades de demostrar su talento como macho alfa de la unidad. Por otro lado, la facilidad que Irving ha demostrado para crear su propio tiro (ya hablaremos de esto), lo relegaría a un papel más cercano al de tirador, lo que por un lado es una manera de desaprovechar sus habilidades, pero al mismo tiempo podría ser una buena manera de irle introduciendo a la NBA con un trabajo más sencillo que la anotación tras bote. No es que Waiters fuera brillante anotando de esa manera en Syracuse, pero la otra opción, Miles, no es mucho mejor.
Con Irving en su segundo año, destinado a aumentar la carga de anotación, y a hacerlo bien seguro, del resto de jóvenes (Alonzo Gee, Tristan Thompson y Dion Waiters) va a depender que los Cavaliers mejoren metiendo la bolita. Los dos que ya estaban tendrán que seguir progresando, y el que llega, hacerlo lo suficientemente bien de primeras, para que el ataque de los de Ohio imponga respeto.
Kyrie Irving for president
Solo tenemos palabras de admiración para el primer año de Kyrie Irving. De los 16 rookies que en su primer año en la Liga jugaron más de 500 minutos con un 28% o más de utilización, es decir, que se les dio el papel de llevar gran parte de la carga anotadora del equipo, el TS% de Irving, 56.6%, es tercero, solo por detrás de Walter Davis y Michael Fucking Jeffrey Jordan. Bajando el porcentaje de utilización al 25% para tener una muestra mayor, de 73 jugadores (hemos eliminado a ese rookie de 31 años que fue Arvydas Sabonis), es 7º, y sigue siendo el mejor base porque solo lo adelantan hombres altos (David Robinson, Alonzo Mourning, Shaquille O’Neal y Tim Duncan). En definitiva, fue más eficiente consiguiendo puntos en su primer año que otros anotadores de volumen y caché como Larry Bird, Dwyane Wade, Kevin Durant, Carmelo Anthony o LeBron James. Y todo esto, siendo tras LeBron, que saltó directamente desde HS, el jugador con menos partidos jugados en la NCAA de todo el grupo. Y solo Melo y KD, por meses, además de James, eran más jóvenes en su año de novato.
Especialmente espectacular es su registro en aclarados. De los 68 jugadores que marcaron la jugada 100 veces o más la pasada temporada, Irving es el tercero más eficiente, por detrás de James Harden y Chris Paul. Mete 1.03 puntos por jugada, cuando la media está solo en 0.78. De las 15 combinaciones jugada-jugador que ocurrieron más de 100 veces en los Cavaliers, la suya es la mejor sobre la media, seguido por los tiros tras pase de Anthony Parker y Daniel Gibson, y en 4º lugar vuelve a aparecer él, metiendo 0.82 puntos por cada jugada con bloqueo directo que finaliza él (cuando la media está, al igual que con los aclarados, en 0.78). Y esto, operando principalmente con Jamison, el peor hombre alto tras bloqueo de los 40 que acabaron esas 100 veces, en particular, y con todo el resto del juego interior de Cleveland, con el 4º peor registro de la Liga, en general. Jamison metió 0.67 puntos por jugada, 0.3 menos que los 0.97 que marca la media para bloqueadores y los Cavaliers como equipo, 0.77, todavía a 0.2 de la normalidad. Solo en 6 equipos se dio el caso de que fueran más eficientes finalizando con el bloqueado que con el bloqueador, y Cleveland fue el cuarto con la mayor diferencia, tras Bucks, Bulls y Clippers. También fueron cuartos en utilización del bloqueo directo, lo usaron en el 20.9% de las jugadas. Y aunque supieron reconocer y aprovechar la ventaja, ya que de los 6 equipos que fueron más eficientes con el bajito, solo Sacramento acabó más veces con él, fueron 21º en puntos por bloqueo directo, con 0.80 (media, 0.83). Por cierto, ahí tenéis otra pepita de información: en toda la Liga, los hombres altos sacan casi 0.2 puntos más por cada jugada con bloqueo directo, pero los exteriores finalizan el 68% (69.8% en el caso concreto de Cleveland, que sí que puede estar justificado porque su equilibrio es diferente). Si eso no es un fallo de mercado…
Todo esto lo ha hecho además dando más asistencias que la media en el puesto de base (y habría que preguntarse si con mejores compañeros, sus números no hubieran estado más cerca de la élite), y, lamentablemente, perdiendo bastantes balones, pero como único puntillo negro, se lo perdonamos. Sus exhibiciones fuera de la temporada NBA (el partido de novatos del All-Star, los entrenamientos y vaciles con el Team USA, las pachangas del Tío Drew…) nos dejan claro, que está hecho de una pasta especial.
Hasta este año, si nos hablaban de nacidos en Australia, empezábamos pensando en Kylie, esa MILF, pero ahora, cambiamos una letra. Larga vida a Irving.
Muy jóvenes
De los 11 jugadores con más de 500 minutos el año pasado en Cleveland, solo 6 superaban los 1300 minutos de experiencia, y 3 de ellos se han ido. Solo Gibson, Varejao, el recién incorporado Miles, y el trío de aleros suplentes (Azubuike, la deshonra de Bill Walton y Casspi, al que llevan todo el verano ofreciendo, y han pensado incluso en cortar) tienen 3 temporadas completas de experiencia NBA.
No he echado las cuentas, pero no me extrañaría que los Cavaliers fueran la plantilla que reúne el menor número de minutos de juego del campeonato. Tienen 18 jugadores bajo contrato ahora mismo, y se distribuyen de la siguiente forma: 6 son esos experimentados, de los cuales, ninguno lleva 10 años en la Liga, con el techo en los 11.126 minutos de Varejao, y entre los que hay calentadores de banquillo notorios. 5 fueron rookies el año pasado, que encima coincidió con el cierre patronal y una temporada más corta. 4 jugadores serán novatos. Y los 3 que faltan son Harangody, Samuels y Gee, carne de D-League y contratos de 10 días hasta ahora. Así a ojo, los 42.000 minutos de Kobe Bryant tienen que estar ahí ahí con los de toda esta plantilla junta.
Aquí ya hemos hablado muchas veces de que la experiencia está sobrevalorada, pero no tanto. El primer año de los Thunder en Oklahoma, con Durant haciendo el papel de sophomore crack, Westbrook como rookie con el que ya le gustaría compararse a Waiters, Green como Thompson entrando en un segundo año en la Liga tras un primero bastante tibio después de ser elegido en el Top 5 del Draft, Collison haciendo el trabajo sucio de Varejao, Mason de jugador de perímetro veterano à laC.J. Miles… Aquellos Thunder tenían aún más veteranos (Krstic, Watson, Wilcox) y a mí parecer, más talento, y ganaron 23 partidos.
Ya sé que los Cavs, el año pasado, con temporada reducida ganaron 21 (el Este es algo más sencillo que lo que era aquel salvaje salvaje Oeste), pero la llamada esperanza de Pitágoras (el nombre viene de la semejanza de la fórmula con el teorema, no es que el griego se dedicara a cálcular estadísticas avanzadas en deportes que aún no existían), que da una estimación de las victorias de un equipo, utilizando el margen de victoria como factor, les daba solo 17 partidos ganados el año pasado. Es decir, los Cavaliers jugaron como un equipo 4 partidos peor de los que realmente ganaron. Esta variación es aleatoria de año a año (no refleja una especial habilidad para ganar partidos), y es más tiende a la regresión, es decir, los equipos que superan su esperanza de victorias un año, suelen retroceder al año siguiente. Uno de los motivos para esta diferencia, podría ser que los Cavaliers ganaron los 4 partidos que se decidieron por un punto la pasada temporada, cuando en media deberían haber ganado solo 2. En esos finales, tuvieron un poco de suerte, y ahí sacaron 2 victorias extras, por ejemplo.
Alguien podría pensar que a lo mejor este 4-0 en finales apretadísimos es porque los Cavs en general y Irving en particular son clutch (alguno recordará este espectacular jugadón con el que levantó un partido a los Celtics), pero repetimos, no hay relación estadística de un año para otro que justifique que esta habilidad se mantenga. Los Sixers, por ejemplo, que el año pasado fueron el equipo más extremo, ganando 8 partidos menos que los que su esperanza decía que deberían ganar, el anterior ganaron 4 menos que la esperanza, en 2010, 3 más, y en 2009, los mismos. Un carrusel, vamos. Puede haber algún caso concreto que la variación tenga explicación, pero por lo general, da en el clavo. De hecho, la temporada pasada, la diferencia entre la esperanza y el récord real fue de 3 o menos partidos para 25 de 30 equipos, los 16 equipos con mayor margen de victoria fueron los 16 que entraron en Playoffs, y clavó las 7 victorias de Bobcats en una situación, que por extrema, se podía haber prestado a una aberración.
A donde queríamos llegar: es muy difícil que un equipo tan joven, incluso con una superestrella como Irving, llegue a las 20 victorias. Los Cavaliers tuvieron quizá algo de suerte el año pasado para alcanzar 21 (y su récord de 4-11 en los 15 partidos sin el base, está solo una victoria por debajo, de ser proporcional al 17-34 que tuvieron con él), y si tuviéramos que apostar, no llegarán a esta cifra con un equipo aún más joven, con más partidos en el Oeste y la regresión llamando a su puerta.
Una historia de dos defensas
Cleveland Cavaliers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
26º
26º
24º
13º
22º
22º
Tras exponer los motivos por los que creemos que los Cavs van a dar un paso atrás este año, vamos con el que nos puede estropear el razonamiento: Anderson Varejao. Los Cavaliers de los primeros 25 partidos, en los que jugó el brasileño, fueron un mundo aparte del equipo que jugó los 41 restantes, y los números que veis ahí arriba reflejando la temporada completa, están en algún lugar del medio.
De esos primeros 25 partidos antes de la lesión, ganaron 10 (porcentaje de victorias, 0.4%, proyección a 66, 26 triunfos) y en los 41 siguientes, solo 11 (26.8%, 18 victorias en temporada de 66 completa). Quizá hubo más factores que la baja de Anderson (de los 5 partidos siguientes a su lesión ganaron 3, pero dos de ellos fueron por un solo punto, y sus índices defensivo y ofensivo bajaron los dos 1.1 puntos, es decir, fueron peor equipo en esos 5 partidos, que en los otros 25, aunque ganaran más) pero lo que sí es seguro es que si comparamos al equipo de la primera parte de la temporada con el de la segunda, la diferencia es notable.
En esos 25 primeros partidos, el índice ofensivo del equipo fue de 102.5 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 106. La esperanza de Pitágoras de esos valores es justo de 26 victorias, el equivalente exacto a su récord. El resto de temporada, el índice ofensivo bajó a 100.2 puntos (-2.3) y el defensivo creció a 110.7 (+4.7), lo que reduce la esperanza a 13, la mitad. Así que un principio, podemos atribuir esas victorias con suerte de las que hablábamos antes, a esta segunda parte de la temporada, donde además ganaron 3 de esos 4 partidos por 1 punto. Evidentemente, habiendo jugado en esa parte buena de la temporada, el +/- de Varejao es el mejor en un equipo en el que para todos tienen un valor negativo. Su índice está en -1.0 por 48 minutos, a una buena distancia del siguiente, Gibson, que tiene un -2.3. Y su Índice Defensivo particular, de 103, fue el mejor de todo el equipo, a 5 puntos por 100 posesiones del siguiente, Gee.
Aunque correlación no implica causalidad, los números parecen confirmar lo que el ojo también ve: los Cavaliers son mucho mejor equipo, especialmente en defensa, con Varejao. Las estadísticas de boxscore también explican parte de esta contribución a la defensa, porque Andy fue el 5º mejor reboteador defensivo de la Liga, y el 1º de este equipo, con un margen descomunal (26.8%, los siguiente som Samuels y Thompson con un 16.8%), el 2º en robos tras Gee, y el 3º en porcentaje de tapones tras Samuels y Thompson.
Lo verdaderamente reseñable, y el aspecto en el que la defensa de Varejao impacta en el equipo, es esa diferencia en el rebote. En los partidos antes de su lesión, los Cavaliers cogían el 75.0% de los rebotes en defensa, lo que les colocaría como el 5º mejor equipo reboteando en esa fase del juego de la Liga. El resto de la temporada, solo cogieron el 70.5%, lo que hubiera empatado con los Kings en la penúltima posición. Poniéndolo en victorias: ese aumento significa que los Cavaliers hubieran mejorado 1.8 rebotes en defensa por partido en los 41 que no jugó. Si esos rebotes se convirtieran en puntos al ritmo medio de la Liga (52.4%, y es una estimación conservadora porque tras rebote ofensivo se anota más fácil), los Cavs hubieran encajado un punto por partido menos en la segunda fase de temporada. Aumentar un punto el margen de victoria, equivale a unas 2 victorias. ¿Recordáis cuando hablábamos de que si tienes 4 partidos que se deciden por un punto, deberías ganar 2 y perder 2? Si mágicamente mejorarás un punto todos los partidos, esos 4 que se decidieron por un punto los habrías ganado todos. Del 2-2 al 4-0, ahí están esas 2 victorias. Matemáticas, (casi) todo cuadra. En definitiva, sumándole los 25 partidos que sí estuvo y redondeando por arriba por aquello de que canasta tras rebote ofensivo es más fácil, un año entero, solo del rebote defensivo de Varejao hubiera valido 3-4 victorias a Cleveland el año pasado.
Como los Cavs no tienen pinta de competir en un futuro cercano, ha habido mucha charla sobre si Varejao debería ser traspasado, y cuanto peor empiece el equipo, mayor será el ruido. Además, Andy se ha perdido más del 30% de los partidos de su carrera por lesión, y solo en 3 de sus 8 temporadas en la Liga ha jugado más del 70% de los partidos, por lo que la probabilidad apuesta en contra de su salud. Además, el 26.8% de porcentaje reboteador de la pasada campaña fue la marca más alta de una carrera en la que promedia 22.2%, y sería más fácil verlo bajar, que subir.
Si el brasileño jugara la temporada completa, los Cavaliers podrían superar mis expectativas, y acercarse a las 30 victorias que casi todo el mundo pronostica para ellos, porque el ataque sería algo mejor con él, y la defensa, entre el empujón que le daría al rebote defensivo y a la creación de pérdidas (no solo con robos, Varejao es uno de los mejores sacando faltas en ataque, y el año pasado consiguió 12 en solo 25 partidos) los Cavaliers podrían compensar el cambio de experiencia por bisoñez, y escalar hasta llegar a ser una de las 20 mejores defensas. Pero ese «si» es condicional. Y mucho.
En conclusión
Por mucho amor que tengamos por Kyrie Irving, que debería ser All-Star e incluso, presentar su candidatura a los All-NBA Team, y sobre todo, con la amenaza de que una temporada completa de Varejao dispare las victorias de este equipo, no me puedo olvidar de los Thunder de 2009, y no veo como este equipo podría superarlos. Utilizando a Oklahoma City como baremo, y haciendo que estos Cavs sean un punto peor en ataque y defensa, aquí está: 101.9 puntos por 100 posesiones en ataque y 110.4 en defensa para una esperanza de 20 victorias.
La baja de Rose (y la retirada de Scalabrine, no olvidéis) son el nubarrón negro que amenaza el futuro de un equipo, que si mira al pasado no tiene tanto que temer. Thibodeau ha montado un equipo de ensueño, de esos en los que la suma de las partes es un pedazo pequeño del total, y aunque tengan la rodilla temblando y hayan perdido un poco de músculo y altura, la columna vertebral se mantiene.
Altas: Kirk Hinrich (Atlanta Hawks), Marco Belinelli (New Orleans Hornets), Nazr Mohammed (Oklahoma City Thunder), Nate Robinson (Golden State Warriors), Vladimir Radmanovic (Atlanta Hawks), Marquis Teague (Draft)
Bajas: Ronnie Brewer (51.3% de los minutos), Kyle Korver (46.1%), C.J. Watson (36.4%), Omer Asik (30.4%), John Lucas (22.8%), Mike James (3.8%), El hombre, el mito, la leyenda (3.8%)
Empecemos con el análisis:
Chicago Bulls en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
5º
14º
3º
26º
8º
1º
Los Bulls estuvieron entre los 5 mejores ataques de la Liga, pese a ser, como Atlanta, Charlotte y Boston, de esos equipos que más se la juegan con el tiro de 2 lejano. Pero a diferencia del resto, que ya vimos que acababan con un Índice Ofensivo muy por debajo de su acierto, Chicago no pierde mucho la pelota, y son el mejor equipo de la Liga, y con diferencia, reboteando en ataque. Nadie tiene tantas segundas oportunidades como Chicago, y lo aprovechan.
Atacar el tablero de ataque tiene una gran recompensa, porque suele ayudar a conseguir tiros más fáciles, por proximidad a la canasta, y además, ayuda incluso en defensa, ya que si se anota tras la captura en un balón que de otra manera hubiera ido a parar al otro equipo, se ganan unos segundos para colocarte y replegarte, obligando al contrario a sacar de fondo en lugar de poner la pelota en marcha instantáneamente. No soy muy fan personalmente de la métrica Wins Produced, un modelo para tratar de calcular a cuantas victorias contribuye un jugador cada año, ni sobre todo de como la usan, por muchos motivos, largos de explicar. Pero sus autores, tras un análisis matemático de que guarismos se correlan más con las victorias, otorgan al rebote ofensivo el mayor valor de todas las estadísticas que se recogen en el box-score. De nuevo, no estoy de acuerdo con su trabajo en general y los pesos que asignan a los eventos en particular, pero las conclusiones que sacan entendidas lo más ampliamente posible (el baloncesto no es solo meter puntos, hay que ser eficiente, el rebote ofensivo es muy importante, no hay que perderla, la defensa suele ser un trabajo colectivo…) me parece que dan en el clavo, y el éxito de estos Bulls es un ejemplo.
En cuanto a las pérdidas, los Bulls cambian a un base que entregaba la pelota 3 veces por cada 36 minutos por otro que el año pasado solo lo hizo 1.7 veces (aunque la tasa de pérdidas es más pareja entre Hinrich y Watson), dicen adiós al 8º jugador con peor porcentaje de los que jugaron más de 500 minutos (Asik), y aunque Korver y Brewer estaban entre los mejores escoltas protegiendo el balón, Belinelli la pierde aún menos, y Robinson, poco más, y porque la conduce con más frecuencia. La pérdida de la familiaridad que tenía este equipo el año pasado se puede traducir en más robos para el rival, pero los Bulls debería seguir en el Top 10 de los más cuidadosos, con posibilidad de escalar posiciones.
Veíamos en su día como los Celtics, con el 10º mejor EFG% de la Liga fueron 25º en Índice Ofensivo, y con los Bulls sucede al contrario. Por porcentajes de tiro de campo ajustados, son 14º en la Liga, van menos aún a la línea que Boston (26º contra 17º), pero pierden el balón menos, y sobre todo, por la diferencia que hay entre el equipo que mejor rebotea en ataque y el que peor lo hace, los Bulls meten 6.4 puntos por 100 posesiones más que los Celtics, una diferencia más que significativa. Teniendo en cuenta que las defensas fueron 1ª y 2ª de la Liga, la diferencia entre estos dos, que fue de 11 victorias, estuvo en el ataque. Apúntenle una parte a la protección del balón, y otra más grande de esos 11 triunfos al rebote ofensivo.
La vie sans Rose
Derrick Rose se perderá la primera mitad de la temporada, y evidentemente, la baja de todo un reciente MVP es un golpe de enormes proporciones a las aspiraciones de este equipo. Los Bulls ya experimentaron como se vive sin él, porque el año pasado no jugó 27 de los 66 partidos de la Temporada Regular, y su presencia fue testimonial en los Playoffs tras romperse la rodilla en el primer partido, pero la cosa no pinta tan mal sin él.
Los Bulls fueron un muy buen equipo sin Rose. Lo que pasa es que con él son históricos. Sin el base, su registro fue de 18-9, que de estirarlo a 66 partidos, hubiera acabado en un récord final de 44 victorias, solo por debajo de Miami en el Este, y San Antonio y Oklahoma en el Oeste. Si añadimos a Rose, con el que ganaron 32 partidos, perdiendo solo 7, la proyección es de 54 victorias, 4 mejor que cualquier otro equipo el año pasado, y equivalente a 67 triunfos en una temporada de 82, registro solo alcanzado por 5 equipos en la Historia. Los Bulls saben ganar.
Pero para ilustrar la relevancia de Rose, vamos a utilizar el +/-, una estadística que fuera de contexto, la carga el diablo, pero que bien utilizada es tremendamente explicativa. Como Chicago repite juego interior, con la única baja de Asik, podemos comparar como funcionó el equipo con y sin Rose, en los momentos que Deng, Boozer o Gibson, y Noah, estuvieron en pista, ya que tenemos una muestra bastante grande y estable:
+/- de Chicago con Deng y Boozer/Gibson/Noah
Minutos
+/-
+/- por 48
Con Rose
756
+197
+12.5
Sin Rose
668
+4
+0.3
Y la diferencia como podéis ver es impresionante. Con una muestra grande de minutos, en los dos casos más de 650, los Bulls son mejores que su rival 12.5 puntos por cada 48 minutos con su base estrella, y solo 0.3 sin él. Si pudieran jugar 82 partidos, los 48 minutos, a ese ritmo, pondrían en riesgo a los mejores Bulls de la historia: su esperanza de victorias sería de 70 partidos. Al mismo tiempo, con Watson, Lucas o James sustituyéndole, ese +0.3 equivaldría a ganar solo 42.
Tras la revolución de este año en Chicago, sin Korver y Brewer, el escolta que más minutos jugó con el grupo antes analizado fue Richard Hamilton. Si le incluimos a él en el cálculo del +/-, para tratar de ver que le puede esperar a los Bulls este año, sucede algo curioso:
+/- de Chicago con Deng, Boozer/Gibson/Noah y Hamilton
Minutos
+/- por 48
% de tiempo con Rip
+/- por 48
Incremento con Rip
Con Rose
260
+30
35%
+5.5
-7
Sin Rose
136
+22
20%
+7.8
+7.5
Cuando Rip juega con los cuatro hombres altos, la muestra, más pequeña, sugiere que Chicago es mejor sin Rose que con él, pero con un margen mucho menor de victoria. A la vista de estos números, parece que el hombre de la máscara solo ayudaba al equipo con los bases suplentes en pista, y que no se entendía tan bien con el de Englewood.
Ahora bien, si con Hamilton la media de la unidad titular baja 7 puntos, ¿con qué otro escolta Derrick Rose y compañía go H.A.M.? Con Ronnie Brewer. +16.7 puntos por 48 minutos en 289 minutos de juego, que les convierte en la tercera mejor unidad en la Liga de las que estuvieron juntas más de 200 minutos la pasada temporada tras Nelson–Redick–Turkoglu–Anderson–Howard (¡+21.9 puntos por 48!) y el quinteto Rondo–Bradley–Pierce–Bass–Garnett (+18.0 por 48). Con Korver al lado la eficiencia fue parecida, +16.2, pero solo en 71 minutos de muestra. Una pena que no renovaran.
Una vez que los Bulls ya decidieron quitar de la circulación esos posibles quintetos que tan espectacularmente bien funcionarion cuando estuvieron juntos,dejemos de mirar al pasado y veamos otro posible apunte para el futuro. Con la posibilidad de amnihostiar a Carlos Boozer en el horizonte para evitar pagar el impuesto de lujo o incluso tener espacio bajo el límite salarial, y con un posible relevo ya en casa, Taj Gibson, sería interesante ver como se desempeñan las otras piezas fijas del futuro, Rose, Deng y Noah, junto a ellos:
+/- de Chicago junto a Rose, Deng y Noah
Minutos
+/-
+/- por 48
Boozer
628
+157
+12.0
Gibson
106
+37
+16.8
Aunque la muestra con Gibson en pista es poco mayor que la sexta parte, los Bulls son bastante mejores con Taj jugando de ala-pívot, y en la segunda mitad de la temporada, cuando Rose vuelva, no nos extrañaría nada que la proporción 1:7 de tiempo que Rose, Deng y Noah comparten con él, crezca bastante. Primero, porque en el pasado ha sido mejor. Y segundo, porque hay que asegurarse y comprobar que puede tener consistencia en el futuro.
Asik, rico por hacer dos cosas bien
Omer Asik ayudaba y era muy importante en este equipo con básicamente, las dos únicas cosas que hace (muy) bien: defender, y rebotear, sobre todo en ataque.
Con él en pista, los Bulls solo recibían 81.5 puntos por 48 minutos, y su Índice Defensivo de 92 puntos por 100 posesiones, fue 2º en la Liga, tras Stiemsma. Es cierto que a la defensa ayudan al resto de compañeros (y Brewer, Lucas o Gibson cooperaron bastante), que Asik se solía enfrentar a las segundas unidades, y que el sistema de Thibodeau ayuda y mucho. Los puestos más altos en la clasificación individual son monopolio de Celtics y Bulls, Boozer, ugh, incluido, y eso de segundo mejor defensa hay que cogerlo con pinzas XXL. Pero aún así, que Asik tenga la mejor marca del equipo es relevante. Y cualquiera que haya visto a este equipo jugar, lo sabe, no hace falta que le vendamos nada con números.
La otra faceta en la que Asik se hace importante, es atacando el tablero en ataque. Ya hemos cantado loas al rebote ofensivo, y Omer fue el hombre que tuvo la mayor tasa por jugada, en el equipo que mejor lo hizo el año pasado. Aunque Gibson y Noah tuvieron porcentajes parecidos, nadie se hizo tan grande en el cristal tras fallos de sus compañeros como el pívot europeo en Chicago.
Después de que los Rockets hicieran una oferta que el turco no pudo rechazar, y la franquicia que lo descubrió no pudo igualar, lo único que les quedaba a los Bulls era encontrar un buen sustituto. Y no lo han hecho tan mal. Pívots de 7 pies y 116 kilos que defienden bien no se encuentran en rebajas de la agencia libre. Bueno, hay uno incluso más grande, y al cual casi todas las métricas avanzadas apuntan como gran defensor en los pocos minutos que disputó, que todavía está libre, Kyrylo Fesenko. Pero que un jugador así, lleve ya prácticamente dos años sin equipo, ya que la pasada temporada también estuvo un tiempo largo como agente libre, con la necesidad que tienen muchas franquicias de una figura similar, no pinta muy bien. Pero sí los hay que puedan rebotear bien en ataque.
Nazr Mohammed tiene ya 35 años, pero está relativamente sano (el año pasado jugó 63 partidos), nació en Chicago, tiene un anillo de campeón NBA (y 2 NCAA) y lo que es más importante para estos Bulls: durante su carrera ha cogido el 13.4% de los rebotes ofensivos disponibles mientras estaba en pista. La temporada pasada, entre todos los jugadores con más de 500 minutos, solo 12 tuvieron un ORB% superior al 13.4%. Uno de ellos fue Asik, y en el resto de la lista, solo había dos agentes libres y uno de ellos, por cierto, también está sin equipo. Reggie Evans y Louis Amundson, podían haber sido tenidos en cuenta, pero son más bien ala-pívots que no llegan a los 2.05, y una cosa es no poder reemplazar la defensa de Asik, y otra entregar la cuchara tan abiertamente. La otra opción con números parecidos hubiera sido Camby, que aunque durante su carrera ha sido peor reboteando en ataque que Mohammed, tiene números parecidos estos últimos años, y tiene más nombre (que no rendimiento) en defensa. Pero Samuraise fue a New York, tiene 3 años más, y además, no estaba pensando en cobrar el mínimo como Nazr.
Mohammed, a pesar de la edad, podría en un principio con la carga de trabajo de Asik, que solo jugó 14.7 minutos por partido ya que él mismo jugó 11 minutos el año pasado, y 17 el anterior. Aunque no vaya a defender igual de bien, es una amenaza mayor en ataque que el turco, que solo mete el 48.4% de los tiros libres (Nazr un 63.9%), no tira nunca fuera de la pintura (solo 4 de los 156 tiros de Asik la pasada temporada fueron a más de 3 metros) y es una máquina de perder balones (1 de 4 cada veces que le llegan en ataque).
Asik va a entrar en los mejores años de su carrera y está a un paso (explotar en ataque) que muchos creen que puede dar, de convertirse en uno de los mejores pívots de la Liga. Pero para un equipo que ya paga más de 11 millones a Noah, no era una opción. Y con lo limitado de las posibilidades y el presupuesto de este equipo, no han hecho mal negocio.
Reemplazar un perímetro
Entre Brewer, Korver, Watson, Lucas y James, el año pasado ocuparon gran parte de los minutos de la posición de escolta, unos cuantos de alero, y casi el 60% en la posición de base.
Con la esperanza de que Butler cubra el vacío que se liberará en el puesto de 3, habrá unos 4000 minutos, menos los que juegue Hamilton para escoltas, y probablemente unos 2500-3000 para los bases, dependiendo de la prisa que tengan en el regreso de Rose, que habrá que cubrir a tiempo completo hasta que Derrick vuelva, con jugadores que llegan por primera vez a la franquicia.
Empezando por los escoltas, es increíble el parecido que tienen los números de anotación de Korver y Brewer a los de Belinelli y Robinson (de aquí en adelante, escolta para nosotros, aunque cuando Rose este fuera, y sobre todo si no llega ningún otro refuerzo, supongo que lo veremos jugando de base) el año pasado. Aunque se consiguieron en diferentes situaciones, por supuesto, jugaron prácticamente el mismo número de minutos (3104 y 3158) y anotaron con idéntico TS%, 52.9%, con una diferencia, los que llegan anotaron mucho más, 20.5 por 48 minutos, frente a los 15.2 de Korver y Brewer. Kyle es el mejor anotador del grupo, pero de los dos que llegan, ninguno es tan ineficiente como Brewer, y lo compensan:
Comparación entre escoltas
Minutos
Puntos por 48
TS%
TL/TC
3PT/TC
% Asistidos
Korver-Brewer
3104
15.2
52.9%
19.4%
39.7%
84.0%
Belinelli-Robinson
3158
20.5
52.9%
20.7%
39.7%
60.7%
Como podéis ver el porcentaje de acierto no es el único número clavado: tienen la misma proporción de número de triples respecto al de tiros de campo, y el número de veces que van a la línea por tiro también es prácticamente idéntico. La única gran diferencia es la manera de conseguir esos puntos. Mientras que Korver y Brewer lo hacen mayoritariamente tras ser asistidos, Belinelli y Robinson, sobre todo Nate, crea más tiros. Esto también tiene su reflejo en otras estadísticas, ya que mayor manejo de balón implica más pases (5.0 vs. 3.9 asistencias por 18 minutos) y más pérdidas (2.2 vs. 1.7).
En teoría, si se integran de igual manera en el ataque de Chicago, Belinelli y Robinson tendrán un papel más de tiradores que de creadores. Si vemos que tal lo hicieron en ese tipo de jugada especifícamente, nos volvemos a encontrar con una igualdad tan absoluta, que parece que el GM de los Bulls haya elegido a los jugadores por esto: las dos parejas anotaron exactamente 339 puntos en jugadas etiquetadas como tiro tras pase la pasada temporada. La ventaja es que los nuevos, lo hicieron en 15 tiros menos, 313 contra 328 (1.08 vs. 1.03 puntos por jugada).
Los números por tanto sugieren que el puesto de escolta podría ser tan productivo el año que viene como lo fue el anterior en ataque, pero es en defensa donde puede haber más problemas. Con Belinelli y Korver en empate técnico (aunque Kyle es un poco más grande, Marco es algo más atlético, y ninguno de los dos van a acabar en un All-Defensive Team) es el cambio de Nate Robinson y su 1.75 y 82 kilos por Ronnie Brewer sus 2.01 y 103 kilos la diferencia más grande. Enorme, diríamos. Thibodeau tiene la carta de poder usar a Hinrich en el escolta rival mandando a Nate con el base, o utilizar a Robinson con los dos mejores hombres altos defensivamente (Gibson y Noah) y una mente privilegiada como la suya lo acabará colocando en la mejor posición. Pero el impacto se sentirá.
En el otro puesto, el de base, Kirk Hinrich vendrá para tener un protagonismo igual o mayor que el de Watson la pasada temporada, por la posibilidad de que también lo veamos de escolta cuando Rose regrese de la lesión. Los dos jugaron un número de minutos comparable la temporada pasada(1237 Kirk, 1159 C.J.) y en ataque, no sé si sorprendentemente, fue mejor el ahora jugador de los Nets. Anotó más por 48 minutos (19.6 vs. 12.3) con casi idéntico número de puntos por tiro (1.08 vs. 1.07) porque aunque acierta menos, tiró más de 3 y fue más a la línea y repartió más asistencias (8.3 vs. 5.1), perdiendo más el balón, eso sí (4.0 vs. 2.3) y rodeado de mejores compañeros. Al menos, Hinrich coincide con Watson en que su mejor tiro es el triple desde la esquina izquierda, y aquí la ventaja en tamaño y defensa está del lado del que llega.
Otra cosa a la que parece que no va a poder ayudar el nuevo perímetro, es a forzar pérdidas. Como podéis ver en la siguiente tabla, los Bulls fueron una de las mejores defensas de la Liga porque lo hicieron casi todo bien, pero apenas robaron el balón al rival:
Chicago Bulls en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
2º
1º
4º
3º
27º
8º
Todas las categorías tienen pinta de ir a peor el año que viene (no llega ningún exterior que se acerque al trabajo de Brewer en el rebote defensivo), y el porcentaje de pérdidas provocadas no es una excepción. El trío Belinelli–Robinson–Hinrich roba 3.1 balones por 48 minutos, y el Brewer–Watson–Korver, 3.6, así que ni a eso podrán ayudar.
En conclusión
Los Bulls el año pasado tuvieron un Índice Ofensivo de 109.2 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 99.5 los 39 partidos en los que Derrick Rose jugó. Los 27 en los que no participó, los registros de los Bulls fueron de 104.9 en ataque y 96.6 en defensa, unos valores muy parecidos. Creo que en ataque Chicago no va a perder comba, ya que de los jugadores que se han ido, solo Korver era un gran anotador, y Asik y Brewer dejaban bastante que desear, pero en defensa van a notar mucho sus bajas de y la de Lucas.
Partiendo de los números del año pasado, estimando que Rose jugará el 30% de la temporada, y que la defensa perderá unos 3 puntos por 100 posesiones (lo que aún les mantendría entre las 5 mejores, pero con una diferencia significativa) y ajustándolo a temporada de 82 partidos, pronosticamos un ORtg de 108.8 puntos y un DRtg de 103.8, que les daría una esperanza de 54 victorias, todavía en la parte alta del Este. Los Bulls han sido muy buenos, tanto con Rose como sin él, para descartarlos tan pronto.
A no ser que el truco del éxito de este equipo estuviera solo en las manos de White Mamba, que no lo descartamos. Larga vida al Rey.
Tras la peor temporada en la historia de la NBA, lo último que se puede perder es la esperanza. En la última década hemos tenido un equipo con un ataque aún peor que el de Charlotte este año, los Nuggets de 2003, y alcanzaron los Playoffs en el Oeste el año siguiente (incorporando a Carmelo en el Draft, Andre Miller, Voshon Lenard y Earl Boykins vía agencia libre y Camby tras lesión). No tiene pinta de que vaya a haber una revolución así en los Bobcats, pero los equipos NBA en esta era en 2 ó 3 años, suelen cambiar la plantilla completa, raro es el equipo que conserva 3 jugadores o más. Para muestra, los propios Bobcats, que del equipo que fue la mejor defensa de la Liga hace dos años (sí, increíble, pero cierto) solo quedan 3 jugadores: Tyrus Thomas, DeSagana Diop y Gerald Henderson. Retrocediendo un año más atrás, Diop es el único que cumple el trienio.
Los Bobcats en un par de años, tendrán un equipo completamente diferente al que hizo el ridículo la temporada pasada. Y a peor no puede ir. Si Cho está acertado en la reconstrucción, el annus horribilis, quedará pronto en el olvido.
Altas: Ben Gordon (Chicago Bulls), Michael Kidd-Gilchrist (Draft), Ramon Sessions (Los Angeles Lakers), Brendan Haywood (Dallas Mavericks), Jeffery Taylor (Draft)
Bajas: Derrick Brown (45.4% de los minutos), D.J. Augustin (44.3%), D.J. White (34.6%), Corey Maggette (27.7%), Cory Higgins (13.0%!!!), Eduardo Nájera (8.5%)
Empecemos con el análisis:
Charlotte Bobcats en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
30º
30º
30º
16º
16º
27º
¿Qué hay que hacer para ganar… 19 partidos?
La esperanza de victorias de un hipotético equipo con la 2ª peor defensa (Sacramento) y el 2º peor ataque (Toronto) de la temporada pasada sería de 15 partidos, y hubiera sido penúltimo, ganando 5 partidos menos Washington… pero doblando el número de victorias de los Bobcats. Y equivaldría a 19 victorias en una temporada de 82 partidos.
El año pasado Charlotte fue el peor equipo en los dos lados del campo, pero mientras que en defensa no estuvieron muy lejos del resto (solo fueron 0.6 puntos por 100 posesiones peor que los Kings, 0.8 que los Nets, 1.3 que los Warriors…) en ataque es donde se enfrentan a una distancia transoceánica: necesitarían mejorar en 5.6 puntos por 100 posesiones para coger a Toronto. Eso equivale a la diferencia que hubo entre San Antonio, 1º, y los Golden State Warriors, 14º.
Pero al mismo tiempo, los Bobcats van a sustituir a jugadores altamente improductivos, en algunos casos incluso, como el de Cory Higgins, sin el nivel mínimo para pisar una pista NBA más que para limpiarla, por titulares en esencia, jugadores en el Top 30 en su posición. Cambiar al hijo del jefe por un buen jugador, tiene un efecto similar a pasar de un buen jugador a una superestrella.
Con un equipo que ha limpiado a los jugadores que no tenían el nivel mínimo exigible, ahora los Bobcats vuelven a ser respetables y por fin podremos evaluar apropiadamente a jugadores como Walker, Biyombo, o incluso Mullens, que aún merecen el beneficio de la duda tras pasar tantos minutos en un ambiente tan disfuncional.
Gordon vs. Maggette
Uno de los problemas de los Bobcats es que no tenían ningún jugador capaz de cargar con el peso anotador del equipo. Gordon, como ha demostrado en Detroit, no es la solución perfecta, de hecho, su producción es ligerísimamente inferior que el jugador por el que precisamente lo traspasaron: Maggette. Los números a lo largo de sus carreras son muy similares, Corey ha sido utilizado en ataque un 25.7% de las posesiones, y ha anotado 20.4 puntos por 36 minutos con un TS% del 57.8%. Ben Gordon, con el 26% de las posesiones ha anotado 19.9 puntos por 36, al 55.1% de TS%.
De todos modos, que no se corten aún las venas en Charlotte, porque hay motivos para creer que lo de Gordon podría salir mucho mejor. Por lo pronto, Gordon llega a Charlotte siendo 3 años más joven que Maggette, que el año pasado tuvo un año peor de lo que era normal para él. Y por otro, sus estilos no podrían ser más diferentes. Bad Porn Maggette consigue anotar penetrando y sacando tiros libres en cantidades industriales, pero rara es la vez que es capaz de aprovechar la concentración que crea en la pintura para asistir a sus compañeros. La única manera en la que un anotador como Maggette ayuda al equipo más allá de sus propios números, es haciendo que las defensas se cierren (un poco) por (un poco de) miedo a él, algo que los Bobcats del año pasado, único equipo que tiró de tres por debajo del 30%, ni siquiera podía aprovechar. Suponiendo que pasara la pelota, cosa que no hace. Vamos, Maggette es un «déjale que se haga sus puntillos», de manual.
Gordon por otra parte, tiene el efecto contrario, tienes que respetar su tiro de 3, por encima del 40% durante su carrera, lo que abre defensas en lugar de cerrarlas. Y mientras que a Maggette le puedes dejar «hacerse lo suyo», que el daño va a estar limitado, ignorar por completo a Gordon es más costoso, porque si te empieza a anotar de 3, la cosa te va a ir mal. Además, Gordon, la última temporada pasó a sus compañeros el doble de balones que Maggette a los suyos.
En resumen, que si bien en la propia producción de Gordon se puede esperar algo parecido a los 15 puntos por partido que hizo Maggette el año pasado, Ben puede ayudar mucho más al equipo con su juego. Solo tienen que saber aprovecharlo.
Además, Ben Gordon es un jugador infravalorado siendo reducido a triplista. Por ejemplo, en el pick’n’roll, de los 86 jugadores que tiraron a canasta más de 100 veces al ejecutar el bloqueo y continuación, Ben Gordon fue el noveno en puntos por jugada. Aquí no va a contar con ningún hombre alto como Greg Monroe para ejecutarlo, pero los Bobcats, sorprendemente quizá, no fueron malos en este aspecto, tanto Augustin como Walker estuvieron por encima de la media de la Liga anotando. También está cerca del Top 10 tirando en estático y tras bloqueo indirecto (es 12º y 11º, respectivamente).
En definitiva, Ben Gordon es mejor cuando se apoya en el equipo. Buscarlo para que tire sin que conduzca el balón, aprovecharlo en bloqueos directos e indirectos…Y Dunlap, precisamente, quiere utilizar la motion offense en Charlotte, que hace justamente eso, poner a los jugadores en constante movimiento, teniendo siempre a alguien saliendo de una pantalla o cortando hacia canasta.
Gordon puede ser la pieza central de un ataque respetable. Y con este esquema más aún.
El curioso caso de Gerald Henderson
Haced en un momento en vuestra cabeza una lista rápida de jugadores que son de «no muy buenos» a «horribles» tirando, pero dominan otros aspectos del juego y son, en algunas ocasiones incluso, grandes anotadores. ¿Ya? ¿La tenéis hecha? Pues gracias a Gerald Henderson hemos descubierto un test casi infalible para detectarlos. Solo hay ocho casos la pasada temporada de jugadores que fueron más eficientes creándose su propio tiro en aclarados, que tirando en estático tras pase. Dos fueron hombres altos (Bosh y Griffin). Y luego, el resto de la lista, es un quién es quién del prototipo por el que os preguntábamos antes: John Wall, Tyreke Evans, MarShon Brooks, Andre Miller e Iman Shumpert. El octavo es Gerald Henderson. Mete más puntos por jugada tras aclarado (0.86) que tras recibir para tirar o tras bloqueo indirecto (0.80 y 0.78 respectivamente). Aunque el año pasado mejoró su porcentaje, ha anotado solo el 21.6% de los triples tirados en su carrera NBA. Y como ya hemos dicho, está en el Top 10, sexto en concreto, en la lista de jugadores que más tiros largos de 2 hacen.
Aún así, el potencial de Henderson es de lo más interesante que hay en esta plantilla, porque su TS% y su EFG% han ido creciendo año a año, y la temporada pasada metió sus 15.1 puntitos por partido de manera más eficiente que Monta Ellis, John Wall o Luol Deng. No es Kobe Bryant, pero ya se ha convertido en un anotador al que hay que respetar y aún tiene cierto margen de mejora. Y muchísimos equipos podrían aprovechar un anotador de los que se crean su propio tiro. Pero no necesariamente los Bobcats.
Como ya dijimos antes, Dunlap está pensando en un esquema de juego libre, con múltiples cortes, bloqueos y movimiento de balón donde Henderson no encaja bien. Además el equipo ha reforzado el perímetro con Sessions y Gordon, por lo que podría jugar menos minutos el año que viene. Quizá mantenga la titularidad, si Gordon sale de sexto hombre, pero si han traido a Ben, que tiene contrato en vigor por un año más que Maggette, es para utilizarlo, y con Kemba Walker también rondando, no parece que este vuelva a ser año de jugar más de 30 minutos.
O mucho mejora en su tiro, en el que está trabajando este verano, o Dunlap renuncia a la motion offense, o se lo guarda de comodín como alguien que pueda cambiar la cara y el ritmo del ataque de golpe o… a Henderson no le queda mucho en este equipo. Si yo fuera Cho estaría preguntando por ala-pívots jóvenes que cobren algo parecido y terminen en el aro (Trevor Booker, Ed Davis, Lavoy Allen o DeJuan Blair se me ocurren) que ahora mismo le hacen más falta.
Defensa: Proteger el aro
Charlotte Bobcats en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
30º
28º
22º
15º
28º
27º
Los Bobcats también fueron la peor defensa de la Liga, pero como ya dijimos, el margen aquí es mucho más exiguo. Aunque la mala defensa de los Bobcats se puede explicar desde muchos frentes, ya que dejaron anotar con facilidad, no protegieron el rebote, y no forzaron pérdidas, una imagen dice más que mil palabras. Y como ya repasamos en nuestro análisis de tiros recibido y distancia, los Bobcats, son con muchísima diferencia, el equipo que más tiros recibe a un metro del aro. Aunque fueran 8º poniendo tapones, gracias a Biyombo o Thomas, no hubo respeto ninguno por su juego interior y los rivales pudieron tirar a corta distancia con mucha más frecuencia que ante cualquier otra franquicia.
Mike Dunlap, conoce el problema, porque aunque los Bobcats hayan traído a Brendan Haywood, lo primero que ha dicho es que este equipo necesita proteger a los hombres altos, y los Bobcats van a jugar en zona (y también van a presionar a tres cuartos de cancha) el año que viene. Los Warriors, que fueron los que más la utilizaron el año pasado, la pusieron en práctica un 10% de las jugadas. Los Bobcats, al menos en principio, deberían superar esta cantidad.
Haywood, como titular en Dallas ya está acostumbrado además al esquema, que los Mavs utilizaron sobre todo en 2011, y su llegada debería ayudar en una posición en la que el año pasado Mullens jugó el 46% de los minutos, Biyombo el 31%, Diop el 10%, White el 8% y Thomas el 5%. De todos modos, si creemos lo que dice, Dunlap cuenta con Mullens para mejorar defensivamente, porque cree que su velocidad lateral le puede servir para adelantarse a cerrar penetraciones y sacar faltas en ataque. Le deseamos muy buena suerte a Mike para convencer a un jugador que el año pasado no hizo ninguna falta personal cuando le postearon en toda la temporada, y sacó un gran total de 3 faltas en ataque, para que se convierta en el rey de la lucha. Si lo hace, el punto que hay que apuntarle al nuevo entrenador es enorme. Pero entenderéis que no confíe mucho.
El cambio de D.J. Augustin por Ramon Sessions, va a ser muy pequeño, pero positivo ya que el base que llega de los Lakers provoca más pérdidas y coge más rebotes en defensa, pero ninguno de los dos son buenos defensas, ni se espera que lo sean. Que Gordon le quite minutos a Henderson sí que debería tener un cierto impacto negativo en defensa, porque el equipo pierde centímetros y habilidad, y mientras que siempre pueden cambiar el emparejamiento escolta-alero entre Henderson y Kidd-Gilchrist, Gordon no ofrece esa flexibilidad. De todos modos, como Dunlap tiene pensado utilizar la zona, puede elegir una configuración diseñada a reducir el impacto del cambio.
Kidd-Gilchrist y Taylor: perspectiva histórica en defensas novatos
Los Bobcats han remozado por completo su posición de alero con dos jugadores llegados desde el Draft con el cartel de especialistas defensivos: Michael Kidd-Gilchrist y Jeffery Taylor. Pero por muy buenos que estos chicos sean, no dejan de ser novatos.
Repasando que tal lo hicieron los mejores aleros defensivos de la actualidad en su año de novatos, la conclusión, es que no hay conclusión. La llegada de LeBron James hizo que los Cavs mejoraran 2.5 puntos por 100 posesiones, manteniendo la misma pareja interior, Ilgauskas–Boozer. Los Bulls del 2005 mejoraron en 3.1 al llegar Deng, pero también,recuperar por lesión a Tyson Chandler. El mismo año llegaba Iguodala, pero los 76ers empeoraron 1.4 puntos su Índice Defensivo. Los Grizzlies empeoraron 0.5 puntos con un novato Battier (y Pau) y otro equipo que añadió dos titulares novatos de golpe, los Bulls de 2000, fueron 1.6 puntos peores con el por aquel entonces llamado Ron Artest y Elton Brand. Tayshaun Prince jugó poco pero los Pistons mejoraron 2.5 puntos, y cuando por fin jugó más de un partido, un pseudo-novato de 26 años llamado Bruce Bowen ayudó a mejorar en 6 posesiones por 100 a los Celtics de Pitino en el 98.
Es muy difícil aislar la contribución que cada uno tuvo a esos números, pero el impacto parece totalmente desigual. Hay jugadores que son capaces de hacerse importantes en una defensa desde el primer momento, y a otros que les cuesta unas cuantas temporadas llegar al nivel. El rendimien de MKG en defensa va a ser una incógnita, pero nos lo pasaremos bien viéndole.
En conclusión
Que los Bobcats van a mejorar es un hecho, lo difícil es cuantificar cuanto. Por estimar algo, vamos a poner el ataque al ritmo del peor el último año que se jugó una temporada completa (Milwaukee Bucks) y la penúltima mejor defensa (Cleveland Cavaliers, donde por cierto, estaba Ramon Sessions), lo que daría a los Bobcats una esperanza de 17 victorias, 10 más que el año pasado, 8 si ajustamos esas 7 a una temporada de 82 partidos.
Esto conlleva un progreso mucho mayor en ataque que en defensa, algo con lo que estoy de acuerdo, por las incorporaciones que han hecho y por la filosofía de su entrenador. Si mejoraran uno de los dos aspectos más de lo previsto (el ataque llegara al Top 20 por ejemplo), creo que el otro sufriría en una proporción similar, porque viendo la plantilla, los Bobcats no tienen apenas jugadores buenos en las dos direcciones, y un incremento importante en una de ellas significaría que están utilizando el personal más especializado para progresar a uno de los dos lados.
Intentar sacar conclusiones de cómo serán los Nets, desde ahora en Brooklyn, es un ejercicio mucho más esotérico aún que con otros equipos. Aunque se supone que traen de vuelta cuatro titulares, dos de ellos llevan 70 y 16 partidos en el equipo. Solo una pareja (Humphries–Lopez), los únicos que estaban a estas alturas hace dos años en los Nets y un trío (Williams–Brooks–Humphries, con MarShon camino del banquillo) han jugado juntos una temporada completa. No hay otra combinación que haya estado en pista más de 16 partidos, unos 300 minutos. Y una ristra de jugadores que ocuparon el 54.4% del tiempo de juego el año pasado, se quedaron en Jersey.
Lo que sí es seguro, es que el producto en el parqué será tan diferente como el de fuera de él. Y en teoría, en ambos casos, el cambio es para mejor.
Altas: Joe Johnson (Atlanta Hawks), Mirza Teletovic (Caja Laboral, España), Reggie Evans (Los Angeles Clippers), CJ Watson (Chicago Bulls), Jerry Stackhouse (Atlanta Hawks), Tyshawn Taylor (Draft), Josh Childress (Phoenix Suns), Andray Blatche (Washington Wizards), Tornike Shengelia (Draft)
Bajas: Anthony Morrow (51.5% de los minutos), Shelden Williams (40.2%), DeShawn Stevenson (30.2 %), Johan Petro (28.9%), Jordan Farmar (26.1%), Sundiata Gaines (25.0 %), Gerald Green (24.6%), Shawne Williams (16.2%), Mehmet Okur (14.3%), Damion James (5.3%), Armon Johnson (3.7%), Larry Owens (2.4%), Jerry Smith (1.4%), Andre Emmett (1.4%), Dennis Horner (0.7%)
Empecemos con el análisis:
Brooklyn New Jersey Nets en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
23º
25º
18º
14º
21º
10º
Números tan feos…
…como poco representativos. Utilizar la producción del equipo la pasada temporada para tratar de explicar la próxima es un ejercicio inútil.
De lo poco positivo, el rebote ofensivo en el Top 10, pierden a Shelden Williams que fue el más productivo en ese aspecto y estuvo entre los 20 mejores de la Liga entre los que jugaron al menos 1000 minutos, con Kris Humphries un poco por detrás.
Solo tuvieron un tirador de triples por encima del 40% (Farmar), pero este año llegan 3 jugadores que han logrado llegar a ese porcentaje alguna vez en las últimas temporadas: Joe Johnson, CJ Watson, y Mirza Teletovic, aunque en la Euroliga.
Y el número de pérdidas no fue bueno, pero eso sí que podría no cambiar mucho, parece una de las consecuencias de tener a Deron Williams y su perpetuo 16.5% mínimo de pérdidas. Los Jazz con él, siempre estuvieron en el último tercio de la Liga.
El nuevo perímetro ¿el mejor de la Liga?
Esta es la lista de escoltas con los que ha jugado Deron Williams: Matt Harpring, Devin Brown, Derek Fisher, Ronnie Brewer, C.J. Miles, Wesley Matthews, Raja Bell, Sasha Vujacic, Anthony Morrow o MarShon Brooks. Un grupo, en los que además de haber muchos fuera de posición, o en el momento equivocado de sus carreras, no hay ninguno que tenga ni de lejos el talento de Joe Johnson. El jugador que viene de Atlanta no es solo el mejor anotador del grupo, creándose o no su propio tiro, sino que además es capaz de hacer que el balón y su distribución (ejem, poder, puede) pase por él, quitándole la presión constante de la creación a D-Will.
Esta pareja tiene la candidatura más que firme a ser el mejor perímetro de la Liga, y compenetrarse perfectamente porque Johnson es un increíble anotador sin balón. El año pasado metió 0.95 puntos por jugada tras recibir saliendo de un bloqueo, y 1.18 cuando le llega la bola directamente para tirar, el 10º mejor registro entre jugadores que tiraron más de 100 veces. Y la vez que ha estado con un gran base,aunque solo fuera por una temporada y hayan pasado 7 años, fue memorable: metió el 47.8% de los triples en 4.5 intentos por partido en los Suns de Nash. Nadie ha acertado nunca tantos intentos con semejante porcentaje.
Y Deron, desde luego, el año pasado no estuvo cómodo teniendo que llevar él todo el peso. Su TS% fue el peor desde su año de novato, consecuencia directa de que su porcentaje de utilización se disparó al 30.1%, cuando él nunca había pasado del 25% en sus 5 primeras temporadas en la Liga. Pero aún así, podemos destacar cosas buenas, como su ejecución en el pick-and-roll, con el que anotó 0.93 puntos por posesión cada vez que lo terminó él, y eso que tuvo que trabajar con Humphries o Shelden Williams. Este año todo tendría que ir a mejor con Brook Lopez, ya que forman una de esas parejas, de las que no hay tantas en la Liga, en las que tanto el bloqueado como el bloqueador pueden acabar en el aro o a larga distancia. La amenaza completa, en los cuatro puntos cardinales.
El libreto de Avery Johnson tiene más páginas pensando en como hacer llegar el balón a los alas para conducir, que diseñando bloqueos indirectos para ellos, pero al igual que dijo que podía cambiar el estilo por Deron, debería animarse a dar el paso final, utilizando a su nuevo escolta de manera imaginativa. Aunque Joe Johnson puede perfectamente manejar y conducir el balón, mejor que nadie que haya pasado estos dos años por New Jersey, no parece la opción óptima para administrar los puntos fuertes de su perímetro titular.
Geografía tiradora
Un buen augurio para el ataque de los Nets, es que sus jugadores no parecen solaparse mucho en ataque. Echando un vistazo a los gráficos de tiro de los jugadores vemos como Deron Williams prefiere el triple desde el arco y Joe Johnson desde las esquinas, Brook Lopez tiene una gran actividad a media distancia en la línea de fondo derecha, y Gerald Wallace es un penetrador por norma. Hay una buena mezcla a priori entre tiradores de media y larga distancia con jugadores que viven cerca del aro.
En el siguiente gráfico recogemos un hipotético mapa del tiro del quinteto titular de los Nets, utilizando los datos de la pasada temporada (la anterior para Brook Lopez) y pese a que evidentemente es una burda aproximación de jugadores en distintos equipos con compañeros diferentes, por aquí podrían ir los tiros (nunca mejor dicho), y en realidad tiene buen aspecto, están bastante repartidos.
Faltaría quizá un poco de tiro de 3, ya que solo un 18.1% de los tiros serían desde allí, lo que es natural cuando la pareja interior no tira triples, y el alero también muy poquitos, y estarían entre los 5 equipos con menos intentos. Al mismo tiempo, lo que en principio es buena noticia, estarían también en la parte baja de tiros de 2 largos (a más de 5 metros). En la realidad probablemente estos números tendrían que aumentar, porque no estoy convencido de que puedan atacar el aro con tanta facilidad. Gerald Wallace, que tiene un 31.5% de acierto desde el triple durante su carrera, metió el 38.5% de los 3.3 intentos por partido que tiró, en los 16 partidos en New Jersey. Que esto pasara de casualidad a tendencia, le vendría muy bien a los Nets.
Problema de egos
Creo que la gente que habla de problema de egos en Nets está más bien pensando en la pajiplantilla que tenían pensando en montarse que en lo que hay aquí en realidad. Gerald Wallace y Kris Humphries son consumados jugadores de equipo, Brook Lopez es todavía un niño grande que piensa en comics y Disneyland, y Joe Johnson, ahora que ya cobra como el hombre, tal vez ya no tenga ese ansía por serlo. Aunque hayan redondeado una buena plantilla, tampoco hablamos de una constelación de superestrellas: solo hay 3 All-Star (más Stackhouse, al que una década después, ya le ha prescrito), y solo uno de ellos, Williams, ha llegado a All-NBA 2nd Team.
En definitiva, no es un corral en el que haya muchos jugadores con el derecho de creerse gallos. Están todos muy bien pagados (el que menos va a cobrar, Gerald Wallace, se embolsará 9.7 millones), casi todos tienen contrato de larga duración, y su situación financiera está asegurada, por lo que por envidias económicas no se van a andar poniendo tristes. Y Deron, el macho alfa, viene de ser, en mi opinión, el mejor base del Team USA este verano. Malo ha de ser.
Y hay algún pequeño detalle estadístico que invita a pensar que hay jugadores que rinden mejor con menos protagonismo.
Gerald Wallace fue elegido en el mejor quinteto defensivo, y tuvo el índice defensivo más bajo de su carrera fuera de Sacramento (cuando empezó a jugar minutos significativos) el año que menos tiros por 36 minutos ha intentado. No se puede convertir un ejemplo en regla, pero es lógico que si se le reduce la carga de trabajo en ataque, rinda mejor en defensa.
Con Brook Lopez, la muestra es igual de ridícula, solo 3 temporadas, pero a medida que su porcentaje de utilización y número de tiros ha ido creciendo año a año, el EFG% ha ido bajando. A estos Nets seguro que les interesa más el jugador que cuando fue rookie metía 15.4 puntos por 36 minutos con un EFG% del 53.1% que el que en 2011 anotaba 20.8 con un 49.2% de acierto.
Kris Humphries estuvo entre los mejores reboteadores ofensivos de la Liga, cogiendo el 12.2% en ataque, que es una tarea que puede desempeñar igual o incluso mejor desde un rol reducido. De hecho en 2011, cuando tuvo el año con menor porcentaje de utilización del último lustro, fue cuando más rebotes cogió. El año pasado, al aumentar su participación, se volvieron a reducir las capturas.
La llegada de Joe Johnson, quitándole un par de tiros por cabeza a cada uno, puede conseguir que Crash defiende más y mejor, Lopez sea más eficiente, y Humphries se preocupe de coger muchos más rebotes. Es una hipótesis, sí, pero basada en hechos reales.
El banquillo
Aún en el mejor caso que tus 5 mejores titulares se mantengan sanos, solo jugarán el 60% de los minutos de la temporada. El otro 40%, va a ir a segundas y terceras unidades. Y si en el quinteto los Nets han cambiado cosas, en el banquillo hay una revolución. Solo MarShon Brooks, que además tuvo papel de titular durante gran parte de la campaña, y un testimonial Bogans, repiten. De Chicago viene C.J. Watson, que ha cumplido a la perfección la tarea en uno de los mejores banquillos del país. Y Teletovic se proyecta como un buen anotador en la NBA.
Eso sí, sin esperar mucho de las recientes contrataciones, Andray Blatche y Josh Childress, que además podrían quedar fuera de este equipo, que ya tiene 16 contratos para 15 plazas, la rotación sigue teniendo un hueco grande que podría repercutir en el equipo: los Nets no tienen un pívot suplente. Está el ya mencionado Blatche, Reggie Evans o estirando muchísimo el chicle, Teletovic, y para enfrentarse a los Camby, Collins o Brown de la Liga, durante un rato, duramente valdrían. Pero Brook Lopez viene de jugar solo 5 partidos, y aunque el resto de su carrera haya estado sano y no se perdiera un partido en los tres primeros años, es un riesgo innecesario. No será por interés, que prácticamente todos los pívots que quedan en el mercado han sido asociados a ellos, y algunos han entrenado en sus instalaciones, y hay que creer que saben lo que hacen. Pero el vacío, en teoría, ahí está.
La defensa: algo tiene que cambiar
Brooklyn New Jersey Nets en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
28º
29º
29º
17º
17º
28º
Lo mismo que decíamos antes se aplica ahora, el del año pasado, es otro equipo. Solo los Bobcats permitieron a sus rivales mejores porcentajes de tiro, y esto en parte es por su horrible rebote en defensa: los Nets dieron unos 2 rebotes en ataque por partido más que el equipo medio el año pasado. Aunque hayan traído a Reggie Evans, un demonio de los tableros que siempre está en lo más alto en la lista de DRB%, este año también han fichado al que tal vez sea el reboteador defensivo más atroz de la Liga: Brook Lopez. Su porcentaje se ha ido reduciendo de 4 en 4 puntos al año, y en 5 partidos la temporada pasada, solo cogió el 8.8% de los rebotes en defensa. Como J.J. Redick, T.J. Ford o Jonny Flynn. La media en su carrera es 12.9%, y aún así podría no ser suficiente.
El equipo más parecido a estos Nets que hemos encontrado son los Raptors de 2010. Un pívot que jugó 2.800 minutos y solo cogió el 10.4% de los rebotes (solo Bargnani podía toser a Brook en incompetencia aquí), un ala pívot titular teniendo que hacerse cargo de la tarea (Chris Bosh, 25.2% ese año, versus Kris Humphries, 24.8% el año pasado, 24.7% en su carrera), el alero por encima de la media (Turkoglu, con un 15.2%, está un poquito por debajo de los 17.2% de Wallace), un tercer hombre alto a un ritmo de 19.1% (Amir Johnson en los Raptors, haciendo lo que parece un techo para Teletovic), los escoltas haciéndolo un poco mejor a lo que Joe Johnson nos tiene acostumbrados, Calderón casi clavando los números de Williams y Reggie Evans como Reggie Evans.
La única ventaja sobre el papel de estos Nets con aquellos Raptors es que Evans solo jugó 311 minutos por lesión, y este año podría estar en pista mucho más, pero Reggie solo no convierte a un equipo en reboteador. Solo los Sonics de 2003 y 2005, y los Clippers del año pasado, estuvieron por encima de la media con sus servicios. Y no mucho más allá, los tres fueron 14º en la clasificación. El resto de equipos en los que ha jugado Evans han estado por debajo del 20º lugar, incluso poniéndole 1800 minutos en pista. Esto es en parte porque los que le fichan son precisamente los que tiene problemas en este aspecto, pero se ha demostrado que él es un parche, no una solución definitiva.
El esquema en el que el pívot rebotea como un base, aunque el resto del equipo se mueva por la media de su posición o un poco por encima, no funciona. Los Raptors ese año fueron vigesimoterceros. Mucho se tendría que poner las pilas Lopez y Humphries, o muchos minutos tendrían que utilizar a Evans en el lugar de Lopez (y esto sería terrible en todo el resto de aspectos)para meterse en el Top 20.
La filosofía de Avery Johnson incita a la agresividad en el rebote, y convirtió a los Mavericks en uno de los mejores bajo los tableros al segundo año de su llegada. Pero levantar una desventaja como el Brook Lopez que conocemos, no va a ser fácil, para él ni para nadie.
El perímetro debería ser bastante aguerrido, especialmente con 3 jugadores destinados a reducir un poco la carga que tenían en ataque las últimas temporadas, pero la perspectiva del juego interior y del banquillo no es tan halagüeña.
En conclusión
Vuestra predicción es tan buena como la nuestra. Si en otros casos creemos tener elementos objetivos en los que basar una suposición, este es un caso tan subjetivo, en el que dar una cifra es hacer castillos en el aire.
En ataque, creo que los Nets van a tener un equipo muy interesante, sin ninguna rémora en el quinteto titular, algo bastante importante, porque a veces basta con un solo jugador para atascar ofensivas, y con suficiente munición desde el banquillo para que la segunda unidad tampoco se estanque. Para dar un número, pese a ser equipos completamente diferentes, voy a partir del último año completo de Deron Williams en Utah, en el que los Jazz fueron 8º en la Liga con un Offensive Rating de 110.7, y los voy a mover un poco hacia abajo, un par de puestos, por aquello de que son un equipo aún por conjuntar, para que se mantengan en la parte baja del Top 10 con 109.2 puntos por 100 posesiones.
Soy un firme creyente, y los números, aunque frágiles para evaluar defensa, al menos lo respaldan, que el esqueleto de una defensa es su juego interior. Y así, este equipo es una masa de músculo. Partiendo de los 109.9 puntos por 100 posesiones que recibieron en 2011, con Humphries y Lopez jugando más de 2000 minutos, como la referencia más consistente, apuesto por los 107.9. Tal vez esté infravalorando el efecto que puede tener el perímetro, especialmente Gerald Wallace, pero me cuesta ver más allá de la aparente endeblez del poste bajo. Y el banquillo tampoco parece rezumar especialistas.
Con ese margen, su esperanza sería de unas 44 victorias, lo que les movería del 4º al 7º puesto en el Este.
Tres de los últimos 5 años (incluidos los dos últimos) los Celtics han tenido la mejor defensa de la Liga. Desde el año 1 d. K. (después de Kevin), nunca han bajado del Top 5. Es el ataque lo que tienen en caída libre. Este año, su Índice Ofensivo (puntos por posesiones) fue el 25º de la Liga, con 101.0 puntos anotados por 100 posesiones. Vamos, que su producción estuvo entre la de los Cleveland Cavaliers y la de Washington Wizards.
Si los Celtics hubieran tenido el ritmo medio de anotación en la Liga el año pasado, que fueron 104.6 posesiones por 100 minutos, hubieran aumentado su esperanza de victorias en 7. Es por lo que en un mundo ideal en el que mantuvieran la defensa donde la dejaron la temporada pasada y pusieran el ataque al nivel de los Hawks, los Magic o los Knicks, las 60 victorias este año para los Celtics no son una locura. Lo bueno de ser muy malo en algo, es que no necesitas irte a la élite para mejorar. Con llegar a la media basta.
Nos gustan los Celtics esta temporada. Y ahora te explicaremos el porqué.
Altas: Jason Terry (Dallas Mavericks), Courtney Lee (Houston Rockets), Jeff Green (temporada sin jugar), Jared Sullinger (Draft), Fab Melo (Draft), Kris Joseph (Draft), Jason Collins (Atlanta Hawks), Dionte Christmas (Rethymno, Grecia), Jamar Smith (BK Prostejov, República Checa)
Bajas: Ray Allen (49.0% de los minutos), Mickael Pietrus (28.9%), Greg Stiemsma (24.0 %), Jermaine O’Neal (17.9%), Sasha Pavlovic (16.5%), Marquis Daniels (15.2 %), E’Twaun Moore (10.4%), JaJuan Johnson (9.3%), Ryan Hollins (5.0%), Sean Williams (1.3%)
Empecemos con el análisis:
Boston Celtics en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
25º
10º
7º
17º
25º
30º
Muchas pérdidas
25º en la lista, los Celtics perdieron la bola en una de cada (casi) 7 posesiones. Pero para el alivio para los Celtics, muchas de esas equivocaciones vinieron desde el banquillo. Y este año la segunda unidad de los Celtics se ha remozado por completo.
Quitando a Rondo que es el que más pierde la pelota, con un registro peor que el base medio, pero inferior al de gente como Steve Nash o Jason Kidd, el resto del equipo es bueno protegiendo el balón y puede regresar a los Celtics a la media. Avery Bradley la pierde a un ritmo menor que el guard común, Brandon Bass y Kevin Garnett son mucho mejores que el ala pívot o el pívot estándar, y Pierce solo está un poquito por encima del registro para aleros. Con Lee, Terry y Green también por debajo de la media de sus posiciones, los Celtics podrían, por primera vez desde que formaron el (Antiguo) Big Three salir del vagón de cola en esta estadística, hacia terrenos más cercanos a la media de la Liga.
Suspensiones y suspense… suspenso
Que a los Celtics les gusta tirar de lejos, pues no sorprende a nadie ya a estas alturas. Pero como ya decíamos en nuestro repaso a la situación de los Atlanta Hawks, si tiras, quieres tirar de 3, no un «long 2». Los Celtics son el tercer equipo que más tira de 2 a más de 5 metros, solo por detrás de Charlotte y Philadelphia, y aunque sean probablemente el mejor equipo de la Liga desde esa zona, porque pese al gran volumen tienen el tercer mayor porcentaje de acierto (41.5%) y son los que más tiran desde ahí tras asistencia (73.2%), de nuevo, la esperanza a ese ritmo es de 83 puntos por 100 posesiones. Una ruina.
En Boston, a diferencia de Atlanta, este tiro lejano, unido al paupérrimo rebote ofensivo (el peor de toda la NBA) tiene algo de diseño. Los Celtics sacrifican segundas oportunidades a cambio de recuperar rápido y hacer un mejor balance defensivo. Con Garnett y Pierce, especialmente, con un recorrido cada vez más pequeño, la idea es buena sobre el papel. Pero me pregunto si no estarán entregando demasiado.
El baloncesto no se puede simplificar tanto, pero si los Celtics, en vez de haber tenido la mejor defensa y el 25º mejor ataque, hubieran tenido la 3ª mejor defensa con el 23º mejor ataque, hubieran aumentado su esperanza de victorias en un par. En definitiva, creo que los Celtics tienen herramientas para mejorar el ataque a un ritmo mayor del que empeorarían la defensa y deberían explorarlo. Y creo que lo van a hacer.
El pick’n’whatever, asignatura pendiente
El año pasado, las 420 jugadas que empezaron con un bloqueo (los números de Synergy no distinguen pick-and-rolls y pick-and-pops), y acabaron con tiro de Rondo o Bradley, solo dieron 270 puntos, 64 por 100 posesiones, lejos de la media que está en 78 puntos cuando finaliza el bloqueado. Esto se solapa con lo de los tiros largos de dos, porque me temo que lo que hace a esta jugada ser tan ineficaz en Boston, es el hecho de que los hombres altos de los Celtics prefieren previsiblemente quedarse casi siempre en el poste alto, antes que girar hacia la canasta.
Una vez que repartimos la culpa con sus grandullones, vamos a por Rondo, con el que hay motivos para el pesimismo y el optimismo. Aunque lleva un par de años bajando en sus porcentajes, tanto a un metro del aro, como de uno a tres, el año pasado se inventó un tirito a la derecha de la bombilla, que ya insinuó el año anterior, que le puede dar ese medio segundo de duda que necesita. Si Bass y Garnett no van a amenazar con buscar el aro, tendrá que hacerlo él desde fuera.
Si además volviera a reencontrarse con el porcentaje de acierto que tenía en 2010 en bandejas… no hace falta pedirle nada que no haya hecho antes para dar un empujón al ataque de este equipo. Por cosas como estas he sido algo crítico con Rondo en el pasado, y sigo opinando que no es el mejor base de la Liga, pero este año, me subo al carro de Rajon. Creo que seguiré viendo con mejores ojos a otros PG’s al final de la temporada, pero Rondo me hará al menos dudar. Volverá al 60% de acierto en el aro, 62% en tiros libres, y 50% en EFG%. Opinión, no información.
Por suerte para Boston, hay dos llegadas que pueden ayudar en este apartado. Terry, el año pasado fue superior a la media, con 0.84 puntos por jugada en bloqueos y continuación, pero en Dallas todos los exteriores tuvieron registros parecidos, ya que el ataque de los Mavericks da más facilidad que el de Boston para el p’n’r. Y Sullinger, pese a que no protagonizó muchos en Ohio State, tiene unos números impresionantes, aunque sea en muestras muy pequeñas. Así que si no es con la primera unidad, puede ser esta pareja si coincide saliendo desde el banquillo, la que revigorice el juego de dos contra dos en el equipo del trébol.
La sucesión de Ray
Jesus Shuttlesworth llevó su juego a Miami y con él se va la jugada más eficiente que los Celtics tenían entre todas aquellas que realizaron más de 100 veces: el tiro en estático de Allen. Su marca de 1.25 puntos por posesión fue la cuarta en toda la Liga, y el triple desde la esquina izquierda el tiro más automático que hubo la temporada pasada para cualquier equipo, tiros libres aparte: 57% de acierto, 85.5% de EFG%.
Pero Ainge y compañía se han movido bien y rápido y han traído a dos jugadores que están en el Top 10 del tiro desde la esquina: Jason Terry y Courtney Lee. Aunque los porcentajes de esta pareja sean algo más pequeños que los de Allen, aportarán una mayor versatilidad y harán diferente el juego de Boston, ya que Terry tiene su punto caliente en la esquina derecha, y Lee se desempeña en los dos lados de manera parecida, como puedes ver en su gráfico de tiro.
Los Celtics son viejos
No. En absoluto. Solo tres piezas importantes (Pierce, KG y Terry) superan la treintena, y eso no hace a un equipo viejo.
Claro que llamar a Garnett pieza importante, creo que es infravalorarle muchísimo. Por suerte, es el que menos signos de declive ha dado del trío, sobre todo en defensa donde cada año parece mejor, pero tiene 36 años y 1255 partidos jugados a las espaldas. Ya es 20º en el contador de partidos, y si lo jugara todo este año podría llegar a ponerse 9º. De los jugadores que están en activo, solo Jason Kidd le supera. Garnett ha sido un ejemplo de durabilidad y las lesiones no le han maltratado tanto como a otros, pero los esfuerzos se van apilando. Todo lo que sea no tenerle al 100% generaría una reacción de este tipo en Beantown. Hasta donde llegue Garnett, llegan los Celtics. Hay riesgo, y es grande.
Lo de Terry y Pierce tiene peor pinta, pero ellos solo son contigentes, mientras que Garnett es necesario. Jet lleva 4 años seguidos en los que su PER, su registro anotador y sus porcentajes de tiro van cayendo poco a poco, y las pérdidas empiezan a crecer. De todas formas, utilizando la última temporada como punto de partida, sigue siendo un jugador interesante y se proyecta como el mejor jugador de banquillo de la era Big 3. El año pasado en Dallas estuvo por encima de la media en cualquier tipo de jugada: p’n’r, aclarados, tiro en estático… En Pierce no se aprecia una caída estadística tan regular, y de hecho, su producción en las 5 temporadas de la última era de Boston es bastante parecida e intercambiable. Pero este es un caso de apreciación personal, ante unos Playoffs que no fueron buenos en general y en los que le vi mucho más plomizo que al resto.
De todos modos, solo ellos 3 están entrados en años, y ninguno necesita rejuvenecer. Solo se les pide que no se rompan. Y con un equipo que se va a manter luchando por un objetivo, no tienen ninguna opción de dejarse llevar.
¿Quién es Jeff Green?
¿Es un alero? ¿Un ala-pívot? ¿Un pájaro? ¿Un avión? Jeff Green ahora mismo es duda. Vamos a partir de que las complicaciones en su corazón partío han quedado ya atrás, y sigue siendo duda. Un año sin jugar, una carrera sin destacar, una posición sin definir.
Contamos que empezará de alero, sobre todo con Bradley fuera, lo que me imagino que moverá a Terry al puesto de sexto hombre y a Lee al de escolta titular, y deja a Pierce sin recambio más allá de Kris Joseph, novato sin contrato ni puesto garantizado. Aunque los Celtics todavía podrían hacer un movimiento de última hora, como traer de vuelta Pietrus, el contrato que le han dado a Green parece una inversión en sus habilidades en toda regla. El problema es que nosotros todavía no sabemos cuáles son.
Sin ser malo, por supuesto, no ha destacado absolutamente en ningún aspecto del juego a lo largo de su carrera. Tiene potencial para molestar a LeBron o a Anthony, con los que te vas a cruzar en Playoffs, y quizá este sea el motivo principal para volverlo a traer a Boston, pero si lo utilizan en el poste bajo o ante aleros rápidos, está predestinado a sufrir. Su corte y cuerpo me recuerdan demasiado al de Pierce, y en definitiva, creo que es bastante redundante con The Truth. Los Celtics siempre podrán probar a Lee en los aleros más larguiruchos y desgarbados, porque Green no va a ser capaz de hacer algo diferente.
Viendo la pequeña muestra que tenemos de su paso por Boston, Green, que sin tener un buen porcentaje de 3 se animaba a tirarlo el 23.4% de sus lanzamientos, lo redujo al 13.4% en Boston, y eso que pasó más tiempo de alero de lo que jamás estuvo en Oklahoma City. En el resto de estadísticas sus números replicaron casi a la perfección lo que ha hecho el resto de su carrera.
Mejoró defensivamente en puntos por jugada en contra en comparación con sus números en OKC, pero llegar a una defensa como la de Boston, y aumentar el número de minutos que pasa en una posición más ventajosa, tienen ese efecto en casi cualquier jugador, independientemente de su desempeño personal. Con una segunda unidad que ha incorporado a jugadores como Terry dispuestos a asumir el liderazgo, no se le va a pedir mucho. Con recordar a Posey, basta y sobra. Pero sería deseable ver algún tipo de mejora, no por este año en el que todavía Pierce tiene gasolina, sino por los siguientes y por lo que se ha invertido.
Pero, ¡ey!, si hay un sitio donde puede triunfar un tío apellidado Green…
Liberad a Rondo
El último arma secreta que pueden sacar los Celtics en ataque, es liberar a Rondo y dejarle soltarse el pelo (Oh… wait!) al contraataque. El juego de Rajon parece hecho a medida para el juego de transición pero ha caído en un equipo en el que las oportunidades de irse a la carrera están muy limitadas. Cambiar a Allen por Lee, o incluso por Terry, va a añadir velocidad al puesto de escolta. Green debería estar más preparado que Pierce para correr los minutos que estén en cancha. Y regresa Wilcox, con el que exhibió una excelente compenetración los minutos que coincidieron, y estaba más que dispuesto a salir a correr con él.
Puede haber muchos motivos para no hacer el cambio, pero me gustaría ver a los Celtics probando a cambiar a insertar a Wilcox en el quinteto titular para, al menos, darle la oportunidad a Rondo y mover a Bass a la segunda unidad con Sullinger, por aquello además de juntar estilos diferentes. Creo que el quinteto titular ya tiene el suficiente espaciado para permitirse acoger a Wilcox y su juego de área restringida.
La defensa: estelar
Boston Celtics en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
1º
2º
1º
19º
4º
20º
No se puede poner de otra manera, la defensa de este equipo es maravillosa, y en frentes tan distintos como el de porcentaje de tiro o la generación de pérdidas. De cara a la próxima temporada, además, añaden a Lee, otro buen defensor en el perímetro, y si Bradley juega mucho, la defensa puede alcanzar cotas históricas.
Con Bradley y Garnett en la pista, los equipos rivales no llegan a los 90 puntos por 100 posesiones. Juntando a Avery con Rajon, bajan hasta los 82.2. Si son capaces de mantener al trío, y siguen defendiendo con una eficacia parecida, olvidad todo lo que hemos dicho antes, porque a este equipo no le haría falta atacar mejor. Avery Bradley se ha convertido en el mejor defensor en el perímetro de la Liga, con el único pero que defiende tan bien, que hasta parece secarse a sí mismo. No sabemos todavía cuando volverá, pero me imagino que por lo que se comentó en su día, y la precaución con la que querrán tomárselo, no lo veremos hasta Navidades.
Como contrapunto a Bradley, los Celtics van a añadir a la rotación dos jugadores que me temo que serán lastres para la defensa del equipo. Ya hablamos de Green, y el pavor que nos da su rendimiento defensivo si lo colocaran en el poste como sucedió en Oklahoma City, y ahora toca Sully. Sin ser un coladero, el fuerte de Sullinger en OSU no estaba en la defensa, y como novato que es, la propensidad a errores entrará en el paquete. Lo compensará con su savoir-faire reboteador, una de esas pocas cosas en la que los Celtics tienen margen de mejora, pero también puede acusar la falta de centímetros y capacidad atlética y no responder tampoco debajo de los tableros hasta que vaya cogiéndole los trucos y el ritmo a la Liga.
Tras llevar 5 años en el Top 5 de las mejores defensas, está claro que esto no se trata de una casualidad, y que los jugadores del núcleo duro y la dirección de Doc Rivers tienen la fórmula. Con muchos minutos de Garnett, Bradley y Rondo, y si Sullinger y Wilcox dan un nuevo lustre al honor perdido en el rebote, volver a bajar del punto en contra por posesión como ya hicieron en 2008, es realizable.
En conclusión
Lo que separa a los Celtics de ser un ataque al otro lado de la media son detalles relativamente pequeños y factibles. Que Rondo redescubra el toque cerca de la canasta y en la línea que tenía en 2010. Limitar las pérdidas. Que Lee y Terry suplan a Allen con la eficacia con la que jugaban en sus equipos respectivos hasta ahora. Jugar un poquito más cerca del aro. Aprovechar algo de Sullinger. Que Green no la pifie. Poco más.
Ni siquiera se tienen que cumplir todos estos, no hace falta que sean los Suns de 2010. Kevin Garnett estuvo por encima de la media de la Liga en puntos por tiro. Brandon Bass, justo ahí. Pierce estuvo por encima. Bradley y Wilcox, aunque jugaron poco, también. Terry en Dallas, Lee en Houston. Solo Rondo que hasta 2010 sí estaba, y Green, que nunca lo logró, están por debajo. Solo tienen que sustituir a Allen lo más limpiamente posible, y no veo motivo por el que no puedan hacerlo.
El ataque mejorará y se acercará a la media, unos 107 puntos por 100 posesiones, un poco menos de lo que hicieron en 2010, un poco más que en 2011. Y creo que la defensa seguirá siendo la mejor de la Liga, pero no a un ritmo tan elevado como el año pasado: acabarán con unos 102 puntos por 100 posesiones. Esos márgenes supondrían unas 55 victorias, un número que me parece adecuado. Si apretaran, exprimiendo sobre todo a Garnett, veo a un equipo con potencial de llegar a las 60, pero creo que darán bola a Green y Sullinger y se conformarán con luchar por la segunda plaza en el Este.
El equipo de Atlanta ha cambiado de cara este verano. Diciendo adiós a Joe Johnson y Marvin Williams, sus alas titulares en los últimos años, los Hawks abandonan la estabilidad que les lleva acompañando unas cuantas temporadas. Aunque los cambios se han hecho pensando en la flexibilidad futura, con la llegada de Lou Williams, y la vuelta tras lesión de un Horford que apenas pudo contribuir este año, todavía deberían competir y pensar en Playoffs este año. Lo que es seguro es que será un equipo completamente diferente: de 9 a 11 jugadores causarán baja.
Altas: Louis Williams (Philadelphia 76ers), Devin Harris (Utah Jazz), Kyle Korver (Chicago Bulls), Anthony Morrow (New Jersey Nets), John Jenkins (Draft), Johan Petro (New Jersey Nets), Jordan Williams (New Jersey Nets), DeShawn Stevenson (New Jersey Nets), Mike Scott (Draft)
Bajas: Joe Johnson (65.8% de los minutos), Marvin Williams (46.4%), Kirk Hinrich (38.3%), Willie Green (28.5%), Tracy McGrady (25.9%), Vladimir Radmanovic (23.4%), Jerry Stackhouse (8.4%), Jason Collins (9.5%), Erick Dampier (2.6%)
Posibles renovaciones: Ivan Johnson (28.9%), Jannero Pargo (20.8%)
Repasemos ahora lo que puede y debería cambiar de un año para otro:
Atlanta juega muy lejos del aro
Atlanta Hawks en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
16º
8º
5º
24º
13º
26º
Pese a estar muy por encima de la media en porcentaje de tiro y tener un número razonable de pérdidas, el ataque de Atlanta fue mediocre y regular en puntos por 100 posesiones. El 24.8% de sus tiros de campo fueron triples, por el 22.5% de media en la Liga, y los metieron a un buen ritmo, pero lo que ganaron ahí, lo perdieron al no ir lo suficiente a la línea, y sobre todo, no rebotear bien en ataque. La receta del éxito en la NBA consiste en maximizar las oportunidades más eficientes (tiros libres, tiros cerca del aro, triples) sin perder la pelota. Atlanta no suma en parte de la ecuación porque juega muy lejos de la canasta.
Muchísimos intentos de tiros de 2 largos, desde donde es más difícil anotar, sacar faltas, y rebotear en ataque. Y sobre todo, del peor jugador en ataque el año pasado. No, Joe Johnson, no, Josh Smith. Los dos promediaron 18.8 puntos por partido, pero JoeJ lo hizo en 2 posesiones menos. Smith es líder de la Liga en tiros lejanos de 2 (a más de 20 pies): mientras que en media se tira desde ahí el 5.9% de los lanzamientos, Josh casi triplica la tasa, 16.3% de sus tiros van desde ahí. ¿Tal vez lo haga porque es bueno tirando? No, mete el 37% desde ahí, justo la media de la Liga en la posición, que, de todas las del campo es la menos eficiente. Su verdadero porcentaje de tiro, TS%, quedó justo por debajo del 50%. Charlotte fue el único equipo la temporada pasada con un TS% peor.
Es verdad que a Josh Smith se le pidió más que nunca con la baja de Horford, utilizando 2.3 posesiones más por partido más de las que nunca había usado (18.9 este año, cuando su máximo eran 16.6 en 2008), pero hay una serie de indicios preocupantes, como los 5 años seguidos que lleva reduciendo el número de veces que va a la línea de tiros libres.
Su ataque se estanca a veces
Solo Los Angeles Clippers, donde Chris Paul es el dueño del yo-yo, terminan más posesiones con 3 segundos o menos en el reloj. Pero a diferencia de los Clippers, que tienen un 46.9 EFG% en esas ocasiones, bastante cercano a su media, en Atlanta el porcentaje se despeña al 41.3%.
Los Hawks no son capaces de tener una buena circulación del balón en muchas posesiones, en las que pelota acaba detenida en manos de Joe Johnson, o dando vueltas inofensivamente por el perímetro. Solo Teague es agresivo penetrando, y sin Horford, no fueron capaces de establecer un juego dentro-fuera con regularidad, por lo que agotaban las posesiones sin tener claro que hacer y las acababan con malos tiros demasiado a menudo.
Al ataque En defensa de Joe Johnson
Abordé este párrafo con la intención de soltarle unos palos al nuevo jugador de los Brooklyn Nets, pero tras ver los números con calma, cambio completamente el enfoque. Que no merece ser el 4º jugador mejor pagado de la Liga, está claro. También es muy posible que no sea un verdadero jugador franquicia. Pero ahora mismo está entrando en esa zona que un jugador, después de ser llamado tantas veces sobrevalorado, pasa a estar incluso infravalorado en el imaginario colectivo.
Con Joe Johnson hay un gran problema de percepción. Como sus Playoffs fueron muy malos (ante la mejor defensa de la Liga, importante reseñar) y la pelota acabó en sus manos en muchos finales de partidos que no supo resolver para este equipo sin imaginación al final, se toma la parte por el todo, y se olvida que su actuación esta temporada ha sido reseñable. Anotó 18.8 puntos por partido el año pasado, con el segundo porcentaje de utilización más alto del equipo, un 25.4%, y con un porcentaje verdadero de tiro del 55.7%. De nuevo, comparándolos con equipos, Joe Johnson hubiera sido el 3er mejor ataque de la Liga, solo por detrás de Spurs y Thunder. El año pasado fue un anotador de volumen eficiente, y eso muchas veces no es fácil de reemplazar.
Otro estigma que tiene es el de que coagula el ataque de Atlanta que muchas veces parece reducido al aclarado a Joe Johnson. Y de nuevo es otro problema de sesgo hacia esas posesiones finales, la realidad no es tan exagerada. La pasada temporada, los Hawks marcaron 290 veces (casi 5 por partido) un aclarado a Joe, lo que le convierte solamente, en el 10º jugador que más utilizó esta jugada, solo el 23.3% de las posesiones que acabaron con tiro suyo fueron aclarados.
Anotó bastante, a un gran ritmo, y tampoco fue tanto a la lavandería como parece. Estarán contentísimos de no pagarle lo que no merece y sin él el ataque de Atlanta puede ser más dinámico. Pero fue uno de los mejores escoltas de la Liga, sin duda alguna, el año pasado.
Lou Williams y la vuelta de Al Horford. ¿Solución a los problemas?
Con Williams, Atlanta se ha traído un recambio viable, al menos en teoría. Lo que está claro es que con Lou y el regreso tras lesión de un Horford que se perdió casi toda la temporada pasada, el ataque de los Hawks va a cambiar su centro de gravedad por completo, y empezarán a estar mucho más cerca de la canasta.
El ex-76ers es otro anotador de volumen, capaz de llenar todo el vacío que queda en el equipo. Lou anotó 14.9 en 9.2 minutos menos pero con un 27.4 de utilización, aún mayor que el de Johnson. Sus TS% son parecidos, pero Johnson tira más triples, y Williams va más a línea, algo que va a ser una bendición para un equipo tan poco agresivo hasta ahora como este. Su proporción TL/TC es del 30% mientras que Johnson se quedaba en un 17%. Por tanto, los Hawks han traído un recambio con una producción similar históricamente, y acostumbrado a soportar un número de tiros y de protagonismo parecido. A continuación tenéis un gráfico para que podáis comprobar desde dónde operaron ambos el año pasado:
Eso sí, los que esperen un ataque más repartido el año que viene en ATL se pueden llevar una sorpresa. En Philadelphia, los 76ers ejecutaron casi tantos aclarados para Lou Williams, como en Atlanta para Johnson. Los 76ers lo llevaron a la lavandería en 204 ocasiones, lo que supone un 22.4% de sus jugadas.
A continuación recogemos en una tabla los tipos de jugada acabada por Johnson y Williams, que ocurrieron en más de 100 ocasiones la pasada temporada y explican prácticamente el juego ofensivo de ambos. Como podéis ver, la mayor diferencia es que mientras que Joe podía recibir la pelota en el poste o como tirador, ya sea en estático o tras bloqueo, Lou Williams necesita aún MÁS la pelota en sus manos. Me temo que los que se quejan de que Johnson dominaba demasiado el balón y el juego en Atlanta, pueden encontrarse con un clarísimo caso de más vale malo conocido…: el 72% de las posesiones en las que Williams acabó tirando implican dominio del balón, bien en aclarados, en bloqueos y continuaciones, o recibiendo un hand-off. Wowza.
Aclarado
Juego en el poste
Tiro estático
Pick ‘n’ roll
Tras bloqueo
Pase mano a mano
Total
Joe Johnson
290
152
211
147
124
–
74.3%
Lou Williams
204
–
131
330
–
118
86.0%
Hasta ahora nos habíamos guardado una importante pieza de información, que igual alguno echaba de menos, y es que Joe Johnson es escolta puro, e incluso jugó algunos minutos de alero el año pasado (supongo que la vuelta de Horford hará que Atlanta juegue menos small-ball este año, y la vuelta de Smith al 4 a tiempo completo hubiera tenido a Joe jugando de escolta todo el tiempo), mientras que Lou Williams es casi tan base como escolta (jugó los mismos minutos en cada posición el año pasado) y tal vez no son tan intercambiables como veníamos anunciando.
Pero es que no parece que Atlanta vaya a tener mucho más remedio. El resto de jugadores que completan la rotación del perímetro son tiradores en los que no deberían confiar para crearse su propio tiro o bases o DeShawn Stevenson. Williams parece abocado a tener que compartir minutos con Teague y Harris, y eso, para él, que está acostumbrado a jugar con Holiday no es un problema, pero ya veremos, sobre todo, para Jeff Teague. Uno de ellos, o incluso los dos, tendrán que aceptar jugar más sin balón, y aunque en las muestras que tenemos no tiraron mal, (0.98 puntos por tiro, que está por encima de la media, Williams; 1.02 ppt en 175 tiros Teague; 1.04 ppt, Devin Harris), será difícil sustituir los 1.18 puntos por tiro que consiguió Johnson las 211 veces que tiró en estático, lo que le convierte en el 10º tirador más efectivo, de los 175 que lo hicieron en 100 o más ocasiones (Teague es 61º, Williams es 83º). Y además, aparte de Johnson los otros 6 jugadores con mejor porcentaje tirando de 3 del equipo, los que básicamente convirtieron a Atlanta en el 5º mejor equipo desde el triple el año pasado, se han ido
Pero este precisamente es el cambio que menos nos preocupa, porque el equipo ha añadido tiradores à gogo, y lo que no pueden reemplazar en la posición de escolta, lo harán desde la de alero. Han traído a Kyle Korver, 1.34 puntos por jugada tirando en estático, segunda mejor marca el año pasado tras Steve Novak, Anthony Morrow, 1.07 puntos por jugada en esta posición, tras su peor año como tirador, pero con una marca que nunca bajó del 42% de acierto de triple en sus tres temporadas anteriores y John Jenkins, rookie, y posiblemente el mejor tirador puro del Draft. Este trío puede reemplazar perfectamente todo el arsenal tirador que tenían los Hawks, e incluso asustar a los Spurs y a los Warriors en la cima, si el meccano encaja bien.
Lo más probable es que no tengamos que empeñarnos en comparar a Williams con Johnson, porque no creo que veamos un patrón similar en el ataque. No solo Johnson se ha ido, otro miembro del quinteto titular, Marvin Williams, ya no estará, y con un Horford sano reemplazando a Pachulia, tres quintos del equipo titular cambiarán. Seguro que veremos más penetración y este es un equipo que a priori, debería sacar más faltas y mejorar en rebote ofensivo (por proximidad, que no por altura, ya hablaremos de esto), alargar menos posesiones hasta el final, y todo esto sin perder un ápice de intimidación francotiradora. Si además ya convencen a Josh Smith para elegir un poco mejor sus lanzamientos, este ataque debería anotar unos 109.6 puntos por 100 posesiones, y ser un Top 10 la temporada que viene.
La defensa: pintan bastos
Atlanta Hawks en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
6º
10º
21º
5º
6º
7º
El año pasado la defensa de Atlanta fue sorprendentemente buena. Tras 3 años en los que parecían estancados en la misma posición (fueron 12º, 13º y 13º en la lista de Índice Defensivo) en el segundo año con Drew se dispararon a la 6ª posición, permitiendo 101.2 puntos por 100 posesiones, muy por debajo de los 107 aproximadamente que venían recibiendo. ¿Qué cambió? Pues a la vista de los números, los Hawks han empezado a forzar pérdidas. En la temporada 2010-2011 fueron 29º en este aspecto, y el año pasado se dispararon a la 6ª posición. Sabemos que los robos son solo una pequeña parte de la defensa (y lo hemos cuantificado incluso, solo representa un 10%), pero un incremento tan grande en un mismo equipo tiene un cambio significativo.
Atribuir la causa de pérdidas es muy complicado (los robos solo representaron el 53.6% de las que forzó Atlanta, el otro casi 47% de las pérdidas no sabemos de dónde vino), pero en ese aspecto, que es el que podemos valorar con los números, el intercambio de Horford por Pachulia e Ivan Johnson parece ser la causa. Con la vuelta del dominicano, podríamos ver un descenso en el número de robos producidos por los pívots, pero con Williams y Harris llegan dos buenos ladrones, que compensarán el número desde el perímetro, e incrementerán el porcentaje de robos de ATL, que debería ser uno de los mejores de la Liga el año que viene.
El mayor problema de nuevo para analizar la defensa en general, es que es difícil sacar conclusiones, por el gran cambio de personal que ha sufrido este equipo. Podemos tratar de explicar la defensa en términos de +/-, estadística, que para mí gusto, tiene bastante ruido para comparar jugadores en distintas franquicias, pero me parece muy explicativa dentro de un mismo equipo. Los índices ajustados, conceden un valor negativo defensivamente a los 6 jugadores con más minutos la pasada campaña (es decir, atribuyen al banquillo la buena defensa de los Hawks), pero dentro de los titulares, evalúa mejor a los que se quedaron (Smith, Pachulia, Teague) que a los que se fueron (Johnson, Williams, Hinrich), y los números de otros años atribuyen a Horford el valor de mejor defensor del equipo. El problema es que los que llegan, los Williams, Korver, Morrow, Harris… no tienen ni el cartel de buenos defensores, ni los números respaldando una infravaloración de su habilidad.
Lo que sí es seguro es que los Hawks perderán centímetros. Joe Johnson es un 6’8″, Marvin Williams un 6’9″, y los 4 jugadores que parece que van a cargar con el peso en las posiciones de escolta y alero miden de los 6’2″ de Williams a los 6’7″ de Korver. Marvin Williams tuvo un porcentaje reboteador defensivo del 16.9% el año pasado, y ninguno de los nuevos puede hacerle sombra: nadie superó el 10% el año pasado. Horford puede mejorar un poco a Pachulia/Johnson (23% por el 20% aproximadamente de la pareja), pero o los hombres altos de Atlanta hacen horas extra, o este equipo puede ser asesinado en los tableros.
Si bien en ataque los Hawks parecen un equipo predestinado a mantener, o incluso mejorar lo que hicieron la pasada campaña, los cambios de personal apuntan a una mala experiencia en el apartado defensivo. Los números sugieren que el equipo podría seguir forzando pérdidas a un buen nivel, quizá incluso entre los 3 mejores en la Liga, pero su rebote defensivo, y, probablemente, el porcentaje de tiro contrario, va a empeorar.
Buscando un equipo con esas características (Top 3 en pérdidas provocadas, por debajo de la media reboteando defensivamente y en porcentaje de tiro rival) encontramos equipos como los Blazers de 2011 (14º en Índice Defensivo), o los Warriors de 2010 (29º en la Liga en su año). Desde aquí, nuestra predicción es que los Hawks deberían encontrarse a medio camino, en torno al 20º puesto en ránking defensivo, recibiendo unos 109 puntos por 100 posesiones.
Predicción final
Con nuestra predicción de que los Hawks estarán en la parte baja del Top 10 en índice ofensivo, y cerca de la vigésima posición en defensivo, el margen de victoria neto para esas posiciones es en media de 0.6 puntos. Ajustándolo con su calendario (-0.6 puntos, creo que es uno de los más fáciles de la Liga, estando en el Este en general, y en la división de Charlotte y Orlando en particular), veo un SRS de 0.0 justo, la media de la Liga para Atlanta, por lo que espero que tengan un récord final de 41-41, que sería suficiente para la última plaza en Playoffs en el Este. El año pasado ganaron 40 partidos (50 en una temporada de 82) y este descenso de 9 victorias parece muy grande para un equipo que además pienso que va a mejorar en ataque. Pero es que realmente creo que van a sufrir mucho en defensa, especialmente en el rebote defensivo y en la posición de alero.