Viva la PEPE: Cleveland Cavaliers (2) vs. Boston Celtics (7)

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Este año repasamos las 4 eliminatorias de Playoffs en el Este en nuestra primera Previa Épica de los Playoffs en el Este. Si te has perdido alguna, puedes encontrarlas todas aquí.

Cómo han llegado los Cavs

Tras juntar en verano a LeBron James, Kevin Love y Kyrie Irving, el cielo parecía el límite. Había dudas sobre la defensa y la durabilidad de su único pívot, Anderson Varejao, pero el ataque pintaba tan potente que una pequeña debilidad no podía importar.

Avance rápido a mediados de enero: Kevin Love no se integra, LeBron se ha tenido que coger dos semanas de vacaciones en medio de la temporada, Varejao está lesionado para lo que queda de año, David Blatt no se apaña en la NBA, sólo hay cuatro equipos en toda la NBA con peor defensa, y son sextos en el Este con más partidos perdidos que ganados. Los Cleveland Cavaliers son carne de meme y mofa.

Pero entonces llegaría el punto de inflexión: LeBron vuelve de descanso, y cambian a Dion Waiters y elecciones de Draft por Timofey Mozgov, JR Smith e Iman Shumpert. Desde el día del regreso de James, los Cavs son el segundo mejor equipo de la NBA (sólo por detrás de los Warriors), cimentados sobre el mejor ataque de la NBA, y una defensa, ya, por lo menos, correcta.

Cómo han llegado los Celtics

Tras ganar solamente 25 partidos, sin dólares que gastar en verano y con Rajon Rondo y Jeff Green, sus mejores jugadores sobre el papel, en último año de contrato, pintaban bastos para Boston, que no habían logrado forjar una identidad en la primera temporada de Brad Stevens.

Entonces, empieza el baloncesto, y nos encontramos un equipo diferente a lo esperado: salían a correr, había más movimiento de balón, y tenían el gatillo más suelto para tirar desde el triple. Jugaban duro, luchaban, competían. Eran un placer de ver, uno de los equipos más divertidos del Este.

Eso sí, seguían sin ganar partidos, muchas veces, viendo como se le escapaban importantes ventajas que obtenían en sus momentos lúcidos. El 12 de enero, día que traspasaban a Green, después de haberse deshecho de Rondo, el registro era de 12-23. Pero eso en el Este significa estar a 3 victorias de los Playoffs. Y un poco después, ademá,s empezaron a ganar.

Los Celtics han sido uno de los mejores equipos desde el All-Star, con un jugador con chispa anotadora como Isaiah Thomas por fin entre sus filas. Hay quien habla de sorpresa o de milagro, pero tal y como habían estado jugando todo el año, entendiendo que las pérdidas de Rondo y Green no son para tanto, y que en el Este no necesitas ganar más partidos de los que pierdes para entrar en Playoffs… lo es menos.

Rotación de Cleveland

Desde que remodelaron la plantilla en enero, Blatt está jugando con una rotación de 8 hombres, con un quinteto inamovible formado por Irving, Smith, James, Love y Mozgov, con Tristan ThompsonShumpert y Matthew Dellavedova como únicos jugadores con minutos importantes desde el banquillo.

El grupo de veteranos que forman James JonesShawn Marion, Kendrick Perkins y Mike Miller han visto reducir tanto su papel, que su contribución apunta a mínima durante los Playoffs, y Joe Harris, el novato que llegó a ser titular a principio de la temporada, ha pasado a tener un rol directamente marginal. El tiro de Jones es la característica más aprovechada por Blatt, y es el mayor candidato a recibir minutos de todos ellos.

El salseo en el reparto de minutos está en los puestos interiores: dos para tres jugadores. Aunque Mozgov sea el titular, Thompson juega más minutos, y suele adelantar al ruso también en los momentos decisivos de partidos igualados. Blatt usa casi siempre a dos de ellos en pista, es decir, James apenas está jugando de ala-pívot, pero cuando lo hace, suele ser con Thompson como cinco, nunca con Love. Si destapara en Playoffs un quinteto con cinco tiradores, con LeBron y Kevin como juego interior, estaríamos viendo algo prácticamente inédito.

Otro detalle importante: Blatt escala los cambios para que Irving o LeBron estén siempre en pista, sustituyendo a LeBron por Shumpert en los cuartos impares para que este vuelva al principio de los pares con los no titulares (DellavedovaThompson y el propio Shumpert).

Rotación de Boston

Los Celtics son seguramente el equipo con la rotación menos definida de cualquier equipo de Playoffs. 10 jugadores deberían ser parte importante, y eso sin contar las últimas apariciones de Gigi Datome, y el hecho de que a un equipo que mira al futuro, quizá les interesa foguear un poco a James Young. Con un entrenador protagonista y valiente como Stevens, cualquier cosa es posible.

Desde el All-Star, momento en el que Jared Sullinger dejó de jugar, el quinteto titular lo forman, si están sanos, Marcus Smart, Avery Bradley, Evan Turner, Brandon Bass y Tyler Zeller, pero sólo Bradley llega a los 30 minutos por partido esta temporada.

Isaiah Thomas es el sexto hombre en el sentido más clásico de la palabra y juega poco menos que los exteriores titulares, y Jae Crowder el hombre para todo, que igual sirve para cubrir necesarios minutos de alero en una plantilla partida por la mitad, que para hacer al equipo más pequeño jugando de 4, algo que sucede en una buena cantidad de minutos. Además, ambos han desarrollado algo de química en el dos-contra-dos, y se han convertido en habituales para cerrar los partidos, cuando Stevens no duda en aprovechar las oportunidades para hacer cambios ataque/defensa y sacar todo el jugo a su plantilla.

A los minutos de Crowder y el juego interior titular por dentro, hay que sumarles los de Kelly Olynyk y Jonas Jerebko, que además compiten por un mismo papel, el de hombre alto raza blanca tirador. Por si fuera poca competencia, además, la vuelta de un Sullinger que en principio estaba fuera para el resto de la temporada, contribuye en el atasco. Será interesante ver si en Playoffs los Celtics siguen la política de repartir los minutos más o menos equitativamente, o maximizan los minutos de los mejores jugadores en el contexto del enfrentamiento.

Los Cavs en ataque

El éxito del excelente ataque de los Cavs reside en su talento individual. Cuentan con tres jugadores que pueden anotar cerca y lejos de la canasta, con poca ayuda y sin importar mucho a quien tengan delante. Además, tienen dos piezas complementarias como son Smith y Mozgov, que tienen habilidades (el tiro del primero, la habilidad para continuar hacia canasta del segundo) que obligan a las defensas a respetarles, y a mantener un espaciado impecable.

Ningún equipo en la Liga utiliza más el aclarado, y es habitual ver también a sus estrellas sacar petróleo de un bloqueo y continuación o del juego al poste bajo. Es increíble la cantidad de veces que salen con canastas de jugadas como esta o esta o esta otra o muchas más sin prácticamente esfuerzo colectivo. Este equipo no necesita un libro de jugadas tan grande como el de otros, pero lo tienen. Más pequeño de lo que a Blatt le gustaría, pero más grande de lo que los haters creen.

Esto es lo que los rivales ven en un simple bloqueo y continuación lateral, James cuesta abajo contra tu 2.16 con Smith, Irving y Love abiertos, sabiendo que si osas ayudar, LeBron no dudará en encontrarlos, y Mozgov continuando hacia el aro, preparado para coger el alley oop si se lo tiran. Por si fuera poco, defiendes con uno menos.

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En este caso, Chandler frena a LeBron en mitad de la zona, Nowiztki se desplaza lateralmente para negarle el aro a Mozgov… pero se lo regala a Love que corta desde la esquina. Mate. 2 puntos.

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Cuando el bloqueo lo hacen Irving y James te encuentras en una situación igual o peor, ¿con quién ayudas la penetración de Kyrie?

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¿En qué cosas fijarnos en el ataque de los Cavs además de lo obvio e improvisado? Cuando el pívot rival es intimidatorio en defensa, al principio del partido comienzan moviendo el balón a través de Mozgov un poco más, haciéndole subir al poste alto y dándole a sus compañeros opción de pase o de bloqueo y continuación.

Quizá pueda parecer que utilizan demasiado en ataque a Mozgov, siendo el jugador con menos capacidad del quinteto, pero el problema es que si no lo implicas en la acción, corres el riesgo de que sí se convierta en un problema para tu espaciado, por lo que los Cavs le buscan cada poco, para recordar a las defensas que no puedes olvidarte de él.

Utilizan mucho los dobles bloqueos, tanto los escalonados como directos. Estos últimos les son muy útiles en bloqueos laterales en los que uno de los bloqueadores es Love y sirven para hacer más difícil la decisión a la defensa, y dar opción de bote al base cuando Kevin caiga al tiro de tres. Splitter tiene que decidir aquí si se queda a detener la penetración de Irving o presta atención a Love.cavs_blo

Lo hacen muchas veces con un jugador de perímetro que llega un poco después, así su defensor llega tarde a la jugada y sin tener muy claro qué hacer.

  • Pese a que durante gran parte de la temporada Kevin Love ha servido simplemente para estar escondido en la esquina, y dar más espacio y oxígeno al ataque de Cleveland, poco a poco le han ido haciendo más partícipe del juego, y utilizando una de sus mejores cualidades, la de pasador.
  • Cleveland es devastador cuando juntan a Irving, Love y James en la misma opción, y una de las jugadas más espectaculares viene cuando tras un bloqueo y continuación de los dos exteriores en un ala, el balón llega a Kevin, que está abierto como tirador en el otro ala, y suelta un pase instantáneo a LeBron cortando.

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Y con Dellavedova en pista el equipo desempolva alguna de las jugadas de la Princeton Offense que a Blatt le hubiera encantado instalar… pero que no ha podido.

Los Cavs en defensa

Después de empezar el año defendiendo como Miami, con hombres altos agresivos en el bloqueo directo, para atrapar al conductor del balón, el fracaso absoluto del esquema hizo que los Cavs se movieran a un sistema más conservador, negando los bloqueos y llevándoos a la banda, incluso antes de que llegara Mozgov, que ya hizo imprescindible este sistema.

El gigante ruso ya venía de sufrir en sus propias carnes un esquema de alta intensidad en Denver, y tuvo la suerte de que al llegar aquí se encontró algo para lo que está mucho más preparado.

La defensa de los Cavaliers de los bloqueos directos ha mejorado considerablemente, también porque Love no es un defensor tan terrible como su reputación indica. Es indiscutible que necesita jugar con un pívot que le ayude, y que necesita un sistema poco especulativo. Él no puede sostener una defensa ni ser un factor en toda la pista, pero defendiendo con otro al lado es inteligente para canalizar a los rivales a la zona adecuada, y aguantar con fuerza las continuaciones de los interiores. Ahora mismo no es una debilidad que los ataques rivales puedan explotar, salvo quizá, aquellos equipos con un exterior de élite con muy buen tiro.

La asignatura pendiente de los Cavs es prestar atención constante a lo que ocurre sin balón. Todos sus jugadores exteriores se toman jugadas de descanso en defensa, cuando no tienen una predisposición más bien dudosa hacia ella. Si te tomas tu tiempo pasando alrededor de la defensa de Cleveland, puedes sacar rédito.

Otra diferencia con Miami, y consecuencia directa del cambio de tono, es que los Cavaliers no fuerzan muchas pérdidas. No son un grupo intenso en defensa, y el cuerpo técnico les prefiere no arriesgando. Con Shumpert y Dellavedova en pista sí que tienen que andar con más cuidado los conductores de balón rivales.

Los Celtics en ataque

Boston es uno de los equipos que se ha sumado últimamente al carro del baloncesto fluido, dando libertad y espacio a sus jugadores en un sistema que más que jugadas concretas, pide de ellos que lean la defensa y la posición de sus compañeros, y reaccionen. Hay que decidir y moverse rápidos, ser solidario, y tener todo el tiro posible, para que el espacio haga las cosas más fáciles.

Una posesión normal de los Celtics puede encadenar bloqueos (directos e indirectos), pases a la mano e inversiones del lado del juego, hasta que se encuentran con un tiro o una oportunidad de atacar la zona. Habitualmente lo primero, porque Isaiah Thomas aparte, los exteriores del quinteto inicial son muy poco incisivos. En cuanto se abre la oportunidad de tirar de media o larga distancia, la toman, tanto tras pase, como tras bote: no tienen la paciencia de los grandes equipos de la Liga que predican el movimiento, pero también encuentran menos oportunidades.

Por ello quizá tenían problemas para cerrar partidos y mantener ventajas a principios de año, por la falta de un jugador que se metiera al corazón de la defensa y obligara al rival a que lo manden a la línea. Los mejores argumentos de este equipo para sacar faltas hasta la llegada de Thomas no podían ser menos ortodoxos: dependían de los tumbos de Bass y el manejo de balón al borde de la pérdida de Turner.

Los hombres altos juegan muy arriba, para lanzar con sus pases y pantallas a los exteriores hacia una zona lo más libre posible. Zeller y Bass no son especialmente buenos pasadores ni conductores, por lo que, a diferencia de otros interiores que reciben en el mismo codo de la zona, no manejan opciones como el pase preciso a un cortador, o atacar de frente con el bote a su defensor. Ellos están en constante movimiento, pendientes de qué bloqueo van a poner casi antes de entregar el balón, y de leer la defensa para saber si les conviene más continuar al aro (la especialidad de Zeller), o abrirse al tiro (la de Bass).

La funcionalidad de los interiores titulares en muchas posesiones queda recogida en la siguiente imagen: Bass recibe el pase tras poner un bloqueo directo a Turner que no lleva a nada, e inmediatamente busca la siguiente opción de ataque, pendiente de darle el balón a Smart en el momento y lugar más adecuado para poder molestar a Vasquez. Hansbrough cambia, dejando la opción de tiro abierto para Bass.

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Otro detalle que se puede ver en la anterior secuencia es como los exteriores de los Celtics intentan entrar al bloqueo con la mayor velocidad posible, aprovechando todo el espacio que da el campo para coger aceleración, sobre todo Smart y Bradley.

Turner es un jugador más metódico y sútil, y utiliza más el manejo de balón y el bote corto que la explosividad. Pese a que debería ser el alero del quinteto, funciona como el base de facto, porque es sin duda el mejor del quinteto en encontrar a sus compañeros. Pero pese a las llamativas estadísticas que de vez en cuando consigue, sigue siendo desesperante con su propia anotación. En la siguiente captura acaba de salir de un bloqueo directo de Zeller y sin poner a prueba la defensa (la ayuda de Chalmers de hecho, es un farol, recupera inmediatamente a Bradley), recoge el bote y tira de dos, fallando.

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Está pasando el balón más que nunca en su carrera, y tirando menos, y este tipo de jugadas cada vez son más infrecuentes. Entiendo que de vez en cuando tiene que tirar, porque le cuesta mucho llegar el aro y hay que mantener a las defensas preocupadas por al menos mostrar ayuda, como en el caso anterior, cuando se acerque a los codos de la zona. Pero cuando hay secuencias de dos o tres tiros de este tipo consecutivos, salvo que tenga el día de meterlos, la impresión que deja es muy mala.

Y no todo es culpa suya. Lo malo de la unidad titular de los Celtics es que pese a que hagan lo posible para estirarlo, el espacio no se puede inventar. Cuando el mejor tirador de tu quinteto es Avery Bradley, te vas a encontrar defensas así al ejecutar un bloqueo directo central.

bosmem1Los rivales no tienen miedo de poblar la pintura cuando los titulares de Boston atacan, y hacen muy difícil llegar al aro. Smart es mejor tirador de lo que parecía, pero no llega a lo que necesita una unidad con déficit, y sus hombres altos pueden tirar de media distancia, algo que algunas defensas están inclusos dispuestas a conceder, pero no de 3.

Trabajando con las unidades con mejor espaciado, Thomas ha sido fantástico en Boston, como en el resto de su carrera, en realidad. Puede llegar hasta el aro siempre que quiera pese a su tamaño, y tampoco le puedes dejar que se ponga cómodo desde el triple.

Casi no necesita ni bloqueos, es un maestro dividiendo la defensa o yendo de costa a costa en un abrir y cerrar los ojos. Pero aún así los Celtics hacen algún esfuerzo por liberarle aún más, como esta jugada en la que le dan una vuelta de tuerca al motion loop.

Los Celtics comienzan con dos jugadores apilados al lado derecho del ataque, y otro al izquierdo, Thomas con el balón en un ala, y Crowder en lo alto de la bombilla. Isaiah se la pasa a Crowder, y se dispone a girar de lado a lado de la pista (1), pasando por los dos bloqueos del lado débil (2). La novedad de la jugada en comparación con otras versiones aparece justo en ese momento, cuando Bradley, después de bloquear a Thomas, vuelve a bloquear a Jerebko, que va del poste medio izquierdo al alto derecho a poner el tercer bloqueo a Isaiah en ese lado, este ya directo porque ya tiene el balón (3). Así, Pizza Guy enfila la zona de Toronto sin que nadie pueda llegar a ayudar.

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Este tipo de jugadas también funcionan porque al contrario de lo que vimos antes, con Jerebko, Crowder y Olynyk, la pista sí está abierta. La atención que los rivales tienen que prestar al tiro actúa como un Vicks VapoRub en la zona, limpiándola de incómodos rivales. La mejor versión en ataque de los Celtics aparece cuando tiene múltiples tiradores en diferentes posiciones.

Otra cosa que en la que están funcionando muy bien los quintetos de Crowder y Jerebko concretamente: el rebote ofensivo. Están limitados con sus rivales habituales en altura y peso, pero lo suplen con esfuerzo y habiendo creado un pequeño tag-team en el que Jonas lucha por palmea los rebotes hacia fuera, si es en las inmediaciones de Jae mejor, y este hace el resto.

Por último, una parte clave del ataque de los Celtics, es la brillantez de Stevens con la pizarra. Sus jugadas tras tiempo muerto o en los finales de los partidos están siendo muy interesantes, y momentos como el tiempo muerto, más cambio de jugada como el que le dio la victoria al equipo frente a Toronto el otro día ya son pequeños clásicos de esta Liga. Os dejamos con un vídeo muy reciente repasando muchas de ellas.

Los Celtics en defensa

Pese a que gran parte de la historia durante todo el año ha sido que los Celtics no tenían ni un protector del aro, y por tanto, no podían defenderse, desde el All-Star son la 8ª mejor defensa de la Liga por índice y durante el resto de la temporada un equipo del montón, no un desastre.

Cierto es que los Celtics no tienen a nadie que intimide a los rivales, y que si les ganan la zona están condenados, pero Boston pone de su parte para que eso no suceda con una excelente defensa exterior. Capitaneada por Avery Bradley y Marcus Smart, más Jae Crowder desde el banquillo, y Evan Turner que a veces tiene ventaja de tamaño contra el atacante más flojo rival, los Celtics ponen una gran cantidad de presión en los exteriores rivales, forzando pérdidas.

Pasan los bloqueos por delante, niegan pases a la mano y hacen un grandísimo esfuerzo de desgaste para que los rivales prefieran no adentrarse en la zona.

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Como todos ellos pueden defender varias posiciones Stevens va cambiando las asignaciones. Aún cuando Smart y Bradley son dos perros de presa, al entrenador le gusta colocar al jugador más grande que tenga en el base, y no es difícil ver a Turner o Crowder defendiendo al 1 rival. Y a veces los emparejamientos se resuelven solos: cuando encajan una contra por ejemplo, se quedan con el hombre más cercano.

Por ejemplo, los Celtics vienen de defender una posesión a media pista con Bradley en Dragic, Thomas en Chandler, Crowder en Deng, y Turner en Ennis. Tras un tiro fallado de Bass, Miami monta una contra, y los Celtics se defienden cambiando las cuatro asignaciones de una jugada a otra. Por eso son uno de los mejores equipos de la Liga defendiendo a la contra.

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El único problema que tienen es que el exceso de celo al ayudar les hace conceder triples desde las esquinas. Aquí los cinco Celtics tienen un pie en la pintura o casi, y sí, efectivamente logran contener la penetración de Dragic, pero han dejado a tres tiradores solos, y Ennis, en la parte baja de la imagen, meterá un triple bastante cómodo.

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Las tramas

  • LeBron vs. Celtics Esta será la quinta vez que LeBron se cruce con Boston en Playoffs y la que rompa el empate. Aunque el equipo en la pista sea muy diferente, todos los seguidores de Boston y el propio James tienen presente la rivalidad.
  • Kyrie Irving vs. Isaiah Thomas Aunque estén en dos universos diferentes en cuanto a estatus, desde que en algún partido clandestino el año pasado sacaron este gráfico…
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  • Desflore generalizado: Primera serie de Playoffs de, esperemos muchas, para Love, Irving, Thomas y Smart. Cuatro jugadores que son un placer para el aficionado.
  • Los pívots vuelven Zeller regresa al equipo que en verano prácticamente lo regaló. Y vuelve a Boston el Campeón de la NBA Kendrick Perkins, el primero en salir del equipazo de 2008, y el segundo en juntarse con LBJ en el lado oscuro (o claro, según por donde se mire).

El enfrentamiento

Los dos equipos llegan en racha, habiendo estado entre los mejores del Este en la segunda mitad, y con todos los jugadores importantes (salvo por Sullinger en Boston) en buenas condiciones.

Pese a su grandísimo final de temporada, tengo miedo de que los Celtics sean un equipo demasiado explotable si tienes tiempo para prepararte contra ellos, y elegir cuidadosamente a qué jugador atacar, o qué jugador no defender de su quinteto. Cuando estudias a los Celtics ves que en realidad, el tiro que parece que tienen es más que amenaza que realidad, que la pintura está bien defendida porque otra zona está despoblada, o que si tapas las oportunidades de pase, algunos jugadores tienen argumentos individuales muy pobres.

Probablemente veamos mucho y pronto a Jae Crowder e Isaiah Thomas. El primero es el mejor emparejamiento para tratar de detener a LeBron, y como el equipo necesite coger en anotación a los Cavaliers, el diminuto base va a ser muy necesario.

La profundidad de Boston durante la temporada regular no les servirá de tanto frente a Cleveland, ya que siempre tendrán que lidiar con Irving o LeBron en pista, pero mantener la rotación larga puede tener la ventaja de exigir un poco más físicamente a Cleveland.

No tengo duda de que van a jugar con garra y esfuerzo, pero es una eliminatoria muy complicada para ellos. Y por muy bueno que sea un entrenador, hay cosas contra las que poco se pueden planear. Los Cavaliers son simplemente demasiado buenos.

Avance de temporada: Cleveland Cavaliers

Los Cavaliers superaron las expectativas la pasada temporada cuando la llegada de Kyrie Irving aceleró su reconstrucción, pero el equipo sigue en ello, haciéndose más joven, cambiando los Jamison y Parker por Waiters y Zeller. Las novedades de este año no deberían ser tan impactantes como el anterior (bueno, como Irving), y esta vez, el predecesor es un equipo apañado, no el que se arrastró en 2011 batiendo el récord de derrotas consecutivas. Habrá que ver si siguen mejorando, o pagan la novatada.

Altas: C.J.Miles (Utah Jazz), Dion Waiters (Draft), Tyler Zeller (Draft), Kelenna Azubuike (Dallas Mavericks), Jeremy Pargo (Memphis Grizzlies), Jon Leuer (Milwaukee Bucks), Kevin Jones (Novato no drafteado), Michael Eric (Novato no drafteado)

Bajas: Antawn Jamison (67.4% de los minutos), Anthony Parker (40.1%), Many Harris (14.3%), Semih Erden (10.4%), D.J. Kennedy (1.8%)

Empezamos:

Cleveland Cavaliers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
24º 29º 14º 21º
  • Los Cavs no la saben meter

Sin el trabajo de Anderson Varejao y Tristan Thompson en el rebote de ataque y el de Alonzo Gee y Ramon Sessions sacando tiros libres para maquillar, por como tiraron en juego, los Cavaliers hubieran tenido el peor ataque de la Liga, a este lado de los Bobcats.

De los 11 jugadores que disputaron más de 500 minutos, solo 3, Irving, Varejao y el ya retirado Parker, tuvieron un EFG% (porcentaje de tiro de campo ajustándolo a triples) por encima de la media. Si miramos al TS% (otra métrica de eficiencia de tiro ponderada, que incluye tiros libres) solo quedan Irving y Varejao.

En los Lakers su papel va a ser diferente, pero en los Cavs, el año pasado, Antawn Jamison fue horrible. Fue el que más tiró a canasta en el equipo (17.9 posesiones por las 16.3 de Kyrie Irving) a pesar de tener el tercer peor TS% de esos 11 jugadores que formaron el grueso de la rotación: 48.1%. Sustituyendo a Jamison por alguien que hubiera anotado con el ritmo medio de la Liga (52.4 TS% el año pasado) esas casi 18 posesiones, el margen de victoria de los Cavs hubiera aumentando 1.54 puntos y su esperanza de victorias, en 4 triunfos.

Uno de los motivos de que Jamison anote tan pobremente, es… ¡sí, amigos, sí! ¡El tiro lejano de 2! En estos 6 primeros equipos que hemos analizado en La Crónica nos hemos encontrado ya con 7 de los 10 jugadores que más tiran de ahí, en este caso, Jamison, que es 9º con un 10.4% de sus tiros. Que su porcentaje a más de 5 metros del aro fuera del 29%, tampoco ayuda. Los Cavaliers van a deshacerse de un jugador altamente ineficiente para la utilización que tenía (su TS% fue el peor de los 55 jugadores que metieron más de 15 puntos por partido el año pasado), pero ahora tienen un nuevo problema… que es reemplazarlo.

Y es que puede que los Cavs se den de bruces contra el “mejor malo conocido…”. Como ya hemos visto, salvo Irving, y Varejao, que el año pasado lo pasó gran parte lesionado, no hay más anotadores buenos.

Su sustituto más o menos natural por posición, Tristan Thompson, tiró aún peor que él, 46.9 TS%, en su año de novato. Thompson fue el peor jugador posteando de 63, con unos paupérrimos 0.54 puntos por jugada, justo debajo del más que deficiente atacante Kendrick Perkins, y 47º de 50 cortando directamente hacia canasta, con 0.91 puntos por una jugada de la que en media se sacan 1.18.

El ala que llega de Utah, C.J.Miles, es según Byron Scott un jugador que hace muchas cosas en la pista de baloncesto, y sí, eso será verdad. Solo hay un problema, que no sé si hace alguna bien. Anotar desde luego, a lo largo de su carrera, no. Tanto su TS%, como su FG% como su 3P% es inferior a la media. El año pasado, de hecho, tuvo un TS% muy parecido al de Jamison (48.4%) pero metiendo poco más de la mitad de puntos, 9.1. Uno pensaría que para complementar a Kyrie Irving los Cavs buscarían un gran tirador, y Miles, durante su carrera no lo ha sido. Su registro en tiros tras pase está un pelo por encima de la media, por lo que a lo mejor tiene mejor año de lo esperado si lo utilizan sobre todo de esa manera, pero yo no contendría la respiración.

La mayor esperanza para solucionar los problemas anotadores, tiene que ser el jugador que eligieron en el número 4 del Draft: Dion Waiters. Acostumbrado a ser un microondas desde el banquillo de Syracuse, y con las dudas típicas de un combo-guard de que posición desempeñará en la NBA, el fichaje de Miles probablemente lo relega al banquillo, donde tendrá más oportunidades de demostrar su talento como macho alfa de la unidad. Por otro lado, la facilidad que Irving ha demostrado para crear su propio tiro (ya hablaremos de esto), lo relegaría a un papel más cercano al de tirador, lo que por un lado es una manera de desaprovechar sus habilidades, pero al mismo tiempo podría ser una buena manera de irle introduciendo a la NBA con un trabajo más sencillo que la anotación tras bote. No es que Waiters fuera brillante anotando de esa manera en Syracuse, pero la otra opción, Miles, no es mucho mejor.

Con Irving en su segundo año, destinado a aumentar la carga de anotación, y a hacerlo bien seguro, del resto de jóvenes (Alonzo Gee, Tristan Thompson y Dion Waiters) va a depender que los Cavaliers mejoren metiendo la bolita. Los dos que ya estaban tendrán que seguir progresando, y el que llega, hacerlo lo suficientemente bien de primeras, para que el ataque de los de Ohio imponga respeto.

  • Kyrie Irving for president

Solo tenemos palabras de admiración para el primer año de Kyrie Irving. De los 16 rookies que en su primer año en la Liga jugaron más de 500 minutos con un 28% o más de utilización, es decir, que se les dio el papel de llevar gran parte de la carga anotadora del equipo, el TS% de Irving, 56.6%, es tercero, solo por detrás de Walter Davis y  Michael Fucking Jeffrey Jordan. Bajando el porcentaje de utilización al 25% para tener una muestra mayor, de 73 jugadores (hemos eliminado a ese rookie de 31 años que fue Arvydas Sabonis), es 7º, y sigue siendo el mejor base porque solo lo adelantan hombres altos (David Robinson, Alonzo Mourning, Shaquille O’Neal y Tim Duncan). En definitiva, fue más eficiente consiguiendo puntos en su primer año que otros anotadores de volumen y caché como Larry Bird, Dwyane Wade, Kevin Durant, Carmelo Anthony o LeBron James. Y todo esto, siendo tras LeBron, que saltó directamente desde HS, el jugador con menos partidos jugados en la NCAA de todo el grupo. Y solo Melo y KD, por meses, además de James, eran más jóvenes en su año de novato.

Especialmente espectacular es su registro en aclarados. De los 68 jugadores que marcaron la jugada 100 veces o más la pasada temporada, Irving es el tercero más eficiente, por detrás de James Harden y Chris Paul. Mete 1.03 puntos por jugada, cuando la media está solo en 0.78. De las 15 combinaciones jugada-jugador que ocurrieron más de 100 veces en los Cavaliers, la suya es la mejor sobre la media, seguido por los tiros tras pase de Anthony Parker y Daniel Gibson, y en 4º lugar vuelve a aparecer él, metiendo 0.82 puntos por cada jugada con bloqueo directo que finaliza él (cuando la media está, al igual que con los aclarados, en 0.78). Y esto, operando principalmente con Jamison, el peor hombre alto tras bloqueo de los 40 que acabaron esas 100 veces, en particular, y con todo el resto del juego interior de Cleveland, con el 4º peor registro de la Liga, en general. Jamison metió 0.67 puntos por jugada, 0.3 menos que los 0.97 que marca la media para bloqueadores y los Cavaliers como equipo, 0.77, todavía a 0.2 de la normalidad. Solo en 6 equipos se dio el caso de que fueran más eficientes finalizando con el bloqueado que con el bloqueador,  y Cleveland fue el cuarto con la mayor diferencia, tras Bucks, Bulls y Clippers. También fueron cuartos en utilización del bloqueo directo, lo usaron en el 20.9% de las jugadas. Y aunque supieron reconocer y aprovechar la ventaja, ya que de los 6 equipos que fueron más eficientes con el bajito, solo Sacramento acabó más veces con él, fueron 21º en puntos por bloqueo directo, con 0.80 (media, 0.83). Por cierto, ahí tenéis otra pepita de información: en toda la Liga, los hombres altos sacan casi 0.2 puntos más por cada jugada con bloqueo directo, pero los exteriores finalizan el 68% (69.8% en el caso concreto de Cleveland, que sí que puede estar justificado porque su equilibrio es diferente). Si eso no es un fallo de mercado

Todo esto lo ha hecho además dando más asistencias que la media en el puesto de base (y habría que preguntarse si con mejores compañeros, sus números no hubieran estado más cerca de la élite), y, lamentablemente, perdiendo bastantes balones, pero como único puntillo negro, se lo perdonamos. Sus exhibiciones fuera de la temporada NBA (el partido de novatos del All-Star, los entrenamientos y vaciles con el Team USA, las pachangas del Tío Drew…) nos dejan claro, que está hecho de una pasta especial.

Hasta este año, si nos hablaban de nacidos en Australia, empezábamos pensando en Kylie, esa MILF, pero ahora, cambiamos una letra. Larga vida a Irving.

  • Muy jóvenes

De los 11 jugadores  con más de 500 minutos el año pasado en Cleveland, solo 6 superaban los 1300 minutos de experiencia, y 3 de ellos se han ido. Solo Gibson, Varejao, el recién incorporado Miles, y el trío de aleros suplentes (Azubuike, la deshonra de Bill Walton y Casspi, al que llevan todo el verano ofreciendo, y han pensado incluso en cortar) tienen 3 temporadas completas de experiencia NBA.

No he echado las cuentas, pero no me extrañaría que los Cavaliers fueran la plantilla que reúne el menor número de minutos de juego del campeonato. Tienen 18 jugadores bajo contrato ahora mismo, y se distribuyen de la siguiente forma: 6 son esos experimentados, de los cuales, ninguno lleva 10 años en la Liga, con el techo en los 11.126 minutos de Varejao, y entre los que hay calentadores de banquillo notorios. 5 fueron rookies el año pasado, que encima coincidió con el cierre patronal y una temporada más corta. 4 jugadores serán novatos. Y los 3 que faltan son Harangody, Samuels y Gee, carne de D-League y contratos de 10 días hasta ahora. Así a ojo, los 42.000 minutos de Kobe Bryant tienen que estar ahí ahí con los de toda esta plantilla junta.

Aquí ya hemos hablado muchas veces de que la experiencia está sobrevalorada, pero no tanto. El primer año de los Thunder en Oklahoma, con Durant haciendo el papel de sophomore crack, Westbrook como rookie con el que ya le gustaría compararse a Waiters, Green como Thompson entrando en un segundo año en la Liga tras un primero bastante tibio después de ser elegido en el Top 5 del Draft, Collison haciendo el trabajo sucio de Varejao, Mason de jugador de perímetro veterano à la C.J. Miles… Aquellos Thunder tenían aún más veteranos (Krstic, Watson, Wilcox) y a mí parecer, más talento, y ganaron 23 partidos.

Ya sé que los Cavs, el año pasado, con temporada reducida ganaron 21 (el Este es algo más sencillo que lo que era aquel salvaje salvaje Oeste), pero la llamada esperanza de Pitágoras (el nombre viene de la semejanza de la fórmula con el teorema, no es que el griego se dedicara a cálcular estadísticas avanzadas en deportes que aún no existían), que da una estimación de las victorias de un equipo, utilizando el margen de victoria como factor, les daba solo 17 partidos ganados el año pasado. Es decir, los Cavaliers jugaron como un equipo 4 partidos peor de los que realmente ganaron. Esta variación es aleatoria de año a año (no refleja una especial habilidad para ganar partidos), y es más tiende a la regresión, es decir, los equipos que superan su esperanza de victorias un año, suelen retroceder al año siguiente. Uno de los motivos para esta diferencia, podría ser que los Cavaliers ganaron los 4 partidos que se decidieron por un punto la pasada temporada, cuando en media deberían haber ganado solo 2. En esos finales, tuvieron un poco de suerte, y ahí sacaron 2 victorias extras, por ejemplo.

Alguien podría pensar que a lo mejor este 4-0 en finales apretadísimos es porque los Cavs en general y Irving en particular son clutch (alguno recordará este espectacular jugadón con el que levantó un partido a los Celtics), pero repetimos, no hay relación estadística de un año para otro que justifique que esta habilidad se mantenga. Los Sixers, por ejemplo, que el año pasado fueron el equipo más extremo, ganando 8 partidos menos que los que su esperanza decía que deberían ganar, el anterior ganaron 4 menos que la esperanza, en 2010, 3 más, y en 2009, los mismos. Un carrusel, vamos. Puede haber algún caso concreto que la variación tenga explicación, pero por lo general, da en el clavo. De hecho, la temporada pasada, la diferencia entre la esperanza y el récord real fue de 3 o menos partidos para 25 de 30 equipos, los 16 equipos con mayor margen de victoria fueron los 16 que entraron en Playoffs, y clavó las 7 victorias de Bobcats en una situación, que por extrema, se podía haber prestado a una aberración.

A donde queríamos llegar: es muy difícil que un equipo tan joven, incluso con una superestrella como Irving, llegue a las 20 victorias. Los Cavaliers tuvieron quizá algo de suerte el año pasado para alcanzar 21 (y su récord de 4-11 en los 15 partidos sin el base, está solo una victoria por debajo, de ser proporcional al 17-34 que tuvieron con él), y si tuviéramos que apostar, no llegarán a esta cifra con un equipo aún más joven, con más partidos en el Oeste y la regresión llamando a su puerta.

  • Una historia de dos defensas
Cleveland Cavaliers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
26º 26º 24º 13º 22º 22º

Tras exponer los motivos por los que creemos que los Cavs van a dar un paso atrás este año, vamos con el que nos puede estropear el razonamiento: Anderson Varejao. Los Cavaliers de los primeros 25 partidos, en los que jugó el brasileño, fueron un mundo aparte del equipo que jugó los 41 restantes, y los números que veis ahí arriba reflejando la temporada completa, están en algún lugar del medio.

De esos primeros 25 partidos antes de la lesión, ganaron 10 (porcentaje de victorias, 0.4%, proyección a 66, 26 triunfos) y en los 41 siguientes, solo 11 (26.8%, 18 victorias en temporada de 66 completa). Quizá hubo más factores que la baja de Anderson (de los 5 partidos siguientes a su lesión ganaron 3, pero dos de ellos fueron por un solo punto, y sus índices defensivo y ofensivo bajaron los dos 1.1 puntos, es decir, fueron peor equipo en esos 5 partidos, que en los otros 25, aunque ganaran más) pero lo que sí es seguro es que si comparamos al equipo de la primera parte de la temporada con el de la segunda, la diferencia es notable.

En esos 25 primeros partidos, el índice ofensivo del equipo fue de 102.5 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 106. La esperanza de Pitágoras de esos valores es justo de 26 victorias, el equivalente exacto a su récord. El resto de temporada, el índice ofensivo bajó a 100.2 puntos (-2.3) y el defensivo creció a 110.7 (+4.7), lo que reduce la esperanza a 13, la mitad. Así que un principio, podemos atribuir esas victorias con suerte de las que hablábamos antes, a esta segunda parte de la temporada, donde además ganaron 3 de esos 4 partidos por 1 punto. Evidentemente, habiendo jugado en esa parte buena de la temporada, el +/- de Varejao es el mejor en un equipo en el que para todos tienen un valor negativo. Su índice está en -1.0 por 48 minutos, a una buena distancia del siguiente, Gibson, que tiene un -2.3. Y su Índice Defensivo particular, de 103, fue el mejor de todo el equipo, a 5 puntos por 100 posesiones del siguiente, Gee.

Aunque correlación no implica causalidad, los números parecen confirmar lo que el ojo también ve: los Cavaliers son mucho mejor equipo, especialmente en defensa, con Varejao. Las estadísticas de boxscore también explican parte de esta contribución a la defensa, porque Andy fue el  5º mejor reboteador defensivo de la Liga, y el 1º de este equipo, con un margen descomunal (26.8%, los siguiente som Samuels y Thompson con un 16.8%), el 2º en robos tras Gee, y el 3º en porcentaje de tapones tras Samuels y Thompson.

Lo verdaderamente reseñable, y el aspecto en el que la defensa de Varejao impacta en el equipo, es esa diferencia en el rebote. En los partidos antes de su lesión, los Cavaliers cogían el 75.0% de los rebotes en defensa, lo que les colocaría como el 5º mejor equipo reboteando en esa fase del juego de la Liga. El resto de la temporada, solo cogieron el 70.5%, lo que hubiera empatado con los Kings en la penúltima posición. Poniéndolo en victorias: ese aumento significa que los Cavaliers hubieran mejorado 1.8 rebotes en defensa por partido en los 41 que no jugó. Si esos rebotes se convirtieran en puntos al ritmo medio de la Liga (52.4%, y es una estimación conservadora porque tras rebote ofensivo se anota más fácil), los Cavs hubieran encajado un punto por partido menos en la segunda fase de temporada. Aumentar un punto el margen de victoria, equivale a unas 2 victorias. ¿Recordáis cuando hablábamos de que si tienes 4 partidos que se deciden por un punto, deberías ganar 2 y perder 2? Si mágicamente mejorarás un punto todos los partidos, esos 4 que se decidieron por un punto los habrías ganado todos. Del 2-2 al 4-0, ahí están esas 2 victorias. Matemáticas, (casi) todo cuadra. En definitiva, sumándole los 25 partidos que sí estuvo y redondeando por arriba por aquello de que canasta tras rebote ofensivo es más fácil, un año entero, solo del rebote defensivo de Varejao hubiera valido 3-4 victorias a Cleveland el año pasado.

Como los Cavs no tienen pinta de competir en un futuro cercano, ha habido mucha charla sobre si Varejao debería ser traspasado, y cuanto peor empiece el equipo, mayor será el ruido. Además, Andy se ha perdido más del 30% de los partidos de su carrera por lesión, y solo en 3 de sus 8 temporadas en la Liga ha jugado más del 70% de los partidos, por lo que la probabilidad apuesta en contra de su salud. Además, el 26.8% de porcentaje reboteador de la pasada campaña fue la marca más alta de una carrera en la que promedia 22.2%, y sería más fácil verlo bajar, que subir.

Si el brasileño jugara la temporada completa, los Cavaliers podrían superar  mis expectativas, y acercarse a las 30 victorias que casi todo el mundo pronostica para ellos, porque el ataque sería algo mejor con él, y la defensa, entre el empujón que le daría al rebote defensivo y a la creación de pérdidas (no solo con robos, Varejao es uno de los mejores sacando faltas en ataque, y el año pasado consiguió 12 en solo 25 partidos) los Cavaliers podrían compensar el cambio de experiencia por bisoñez, y escalar hasta llegar a ser una de las 20 mejores defensas. Pero ese “si” es condicional. Y mucho.

  • En conclusión
Por mucho amor que tengamos por Kyrie Irving, que debería ser All-Star e incluso, presentar su candidatura a los All-NBA Team, y sobre todo, con la amenaza de que una temporada completa de Varejao dispare las victorias de este equipo, no me puedo olvidar de los Thunder de 2009, y no veo como este equipo podría superarlos. Utilizando a Oklahoma City como baremo, y haciendo que estos Cavs sean un punto peor en ataque y defensa, aquí está: 101.9 puntos por 100 posesiones en ataque y 110.4 en defensa para una esperanza de 20 victorias.

El futuro ya está aquí

En diciembre de 1981 se enfrentaban Kentucky y North Carolina, poniendo en pista 17 jugadores que fueron elegidos en el Draft de la NBA, más otro más que miraba desde el banquillo. Estaban considerados el primer y el segundo mejor equipo del país en los rankings. Historia del Baloncesto.

Ayer, pudimos vivir un espectáculo similar, en el que KU y UNC se volvieron a encontrar, con dos equipos sosias de una franquicia NBA sobre el parqué, para el disfrute del aficionado.

Volvamos un momento al pasado. Las cifras de aquel partido del ’81, tienen en realidad, un poco de trampa. Desconozco si ha sido el partido que más futuros elegidos en el Draft de la NBA ha juntado en la Historia del baloncesto universitario, pero seguro que no ha sido el que más futuros profesionales tenía. De aquellos 17+1 jugadores, solo jugaron en la NBA 5 y el más 1. Los otros 12, fueron elegidos gracias al antiguo formato de Draft, que llegaba hasta 10 rondas en 1981, 7 de 1985 en adelante, y que desde 1989 pasó a ser de dos mangas. Evidentemente, este formato daba cabida a más jugadores, por lo que era más fácil hacer algo así en aquella época. De los que jugaron minutos ese día, solo Bo Lanter, que apenas jugó dos minutos, tiene el privilegio de no haber sido nombrado en la elección.

Pero entre los 6 jugadores que si llegaron a la NBA, veamos lo que había. Dirk Minniefield. Melvin Turpin. Sam Perkins. James Worthy. Sam Bowie, que fue el lesionado que no jugó. Y el hombre que fue elegido por debajo de él. Michael Jeffrey Jordan.

Y salvando el detalle de que dudo mucho que ayer viéramos a otro MJ, el UK-UNC 2011 puede ser aún más impresionante visto con el paso del tiempo. La Fábrica de Churros y Kentucky empezaron la temporada como 1 y 2 en las listas, al igual que lo estaban aquel 26 de diciembre, pero la derrota la semana pasada de UNC contra UNLV (Las Vegas), les ha hecho caer al 5, tomando Kentucky el liderazgo momentáneo, que prolongará además gracias a la importantísima y apretadísima victoria (72-73 fue el resultado final) que consiguieron ayer.

Pero lo impresionante no es la posición de los equipos, sino el talento reunido. Según la previsión de NBADraft.net, ayer vimos a 3 Top 10, 3 más Top 14 y otros 3 primeras rondas del próximo Draft, y un Top 10 y un segunda ronda en 2013. Según DraftExpress.com, 5 Top 10, otro Top 14, 2 más en primera ronda más otro en la segunda para este año, y 2 Top 10, otro primera ronda y otro jugador más en la segunda para el siguiente.

Si las previsiones más optimistas se cumplen, ayer vimos jugar a 13 futuras elecciones del Draft, 12 de ellas con contrato garantizado, por ser de primera ronda.

A la vista esta, que John Calipari, el mismo que estuvo 3 temporadas en los Nets, se ha convertido en el mejor (y más dudoso, por cierto) reclutador de la NCAA. Por sus manos han pasado estos últimos años dos de los tres últimos número 1 del Draft (Derrick Rose y John Wall), DeMarcus Cousins o Brandon Knight. Aunque tal vez dentro de unos años los libros borren todo lo que hagan los Wildcats este año, al igual que ha sucedió con el título de la Universidad de Memphis, los equipos que está poniendo en pista este hombre son de impresión. Aunque con tanta juventud luego es difícil que salgan ganadores del baile, entre otras cosas, porque además, juegan como sus viejos Nets, es decir a nada de nada, Calipari propone a los aficionados de Lexington un plan con el que nunca jamás se van a aburrir. Y lo de este año es tan increíble, que puede que incluso traiga victorias.

Roy Williams lo tiene más fácil. La tradición de La Fábrica de Churros, que siempre será la casa del más grande, unida a los campeonatos que ha conseguido el equipo en esta década, y al reconocimiento nacional que siempre reciben de los medios, como el contrapeso angelical de la malvada Duke, hacen que la Universidad de Chapel Hill se venda sola. Solo poner las siglas UNC encima de la mesa de un jugador de instituto basta para que la consideración a la causa sea desmedida.

Y así es como llegamos a esta locura.

Para empezar a contar lo de ayer, tenemos que empezar por Anthony Davis, para mí el candidato número 1 a número 1 del Draft ahora mismo. Venía de calzarle 8 tapones y coger 15 rebotes contra St.John, y ayer, aunque tuvo un partido flojo, acabó taponando el tiro que probablemente salvaguardaba la victoria de su equipo. Fíjense en la imagen a su izquierda, porque fue de ese momento. Impresionante.

Davis es un chico con pinta de alelado colegial y un prominente entrecejo, que en la era de vender zapatillas no debería durar mucho, a no ser que se lo quiera dejar como signo distintivo. Aún tremendamente frágil, con un cuerpo escuchimizado y cuasi anoréxico, tiene unos brazos eternos. Olvídense de otros especímenes que hayan visto antes, lo de AD es exagerado. En una época en la que parece que el ejército ya no quiere Capitanes América y está probando sin embargo con universitarios hasta conseguir el perfecto Plastic Man, Davis es el que mejor les ha salido.

Davis es todo lo que se supone que otro Anthony iba a ser, pero esta vez en serio. Todo lo bueno que hayan leído de Anthony Randolph, parece que lo tiene este chico. Un excelente taponador, buen reboteador, buena mano para finalizar, incluso tras contacto, muñeca en su sitio, y además con la agresividad que siempre le ha faltado a Magic… Aún puede pasar muchas cosas, y va a necesitar comer mucho para hacerse un hueco en la NBA. Pero lo que deja ver, es maravilloso, es un jugador que cuando está en la pista, aparece por todos lados.

Aunque esté jugando de pívot en este equipo, más por falta de efectivos que por otra cosa, parece imposible que pueda mantener la posición en la NBA, sobre todo por peso, pero el equipo que se lo lleve el año que viene tendrá entre sus manos a un auténtico playmaker en su posición de 4.

Después de Davis, los ojos quizá se dirijan a dos viejos conocidos: Harrison Barnes y Terrence Jones, uno de North Carolina, y el otro de Kentucky. Estos dos sophomores, se pasaron el año pasado en el Top 10 de las previsiones del Draft, e incluso ambos llegaron a pasar fugazmente por el número 1. Por los motivos que fueran (cierre patronal, mejorar el caché, volver a equipos cargadísimos para intentar un nuevo asalto al campeonato…) decidieron regresar a la Universidad, y nos los encontramos como el año pasado: elecciones tan seguras en la zona de Lotería, que parecen concursos amañados.

Los dos son aleros de brazos largos y grandes, un poco más Jones que Barnes, que podrían incluso tener minutos jugando de 4 (Terrence ya lo hace en Kentucky, de hecho). Anotan con facilidad, se pueden crear su propio tiro, buscan la línea y no son point-forwards, pero pasan suficientemente bien. Jones es más espectacular y explosivo, pero también más propenso a los errores, mientras que Barnes parece más consistente en general y más fluido y natural en su juego de ataque. También coge más rebotes y tapona más que Barnes, pero también es fruto de jugar más minutos como interior. Los dos deberían mejorar su concentración porque a veces tienden a irse de los partidos con bastante facilidad.

A Barnes le colocan en el Draft en la tercera o cuarta posición y a Jones en la novena o undécima, aunque a mí no me parece que ahora mismo haya tanta distancia entre ellos. De hecho, si tuviera que elegir ahora mismo me quedaría con Jones: está haciendo un comienzo de temporada mejor que el de Barnes para mi criterio, me parece que tiene un potencial más alto y parece que este verano ha mejorado su tiro de 3 ya que ha empezado el año muy bien. Barnes me parece más blandito, pero quizá sea un apuesta más segura.

Otro jugador de los que pudimos ver ayer, que particularmente me encanta es Michael Kidd-Gilchrist, aunque me preguntaba si no se equivocó eligiendo Kentucky. Él, que llevaba años peleándose con Austin Rivers, el hijo de Doc, que ha acabado en Duke, por ser considerado el número 1 de su promoción, ha tenido que ver como ahora, entre los jugadores que se han quedado un año más (a Barnes y a Jones le acompañan otros superclase como Jared Sullinger en Ohio State, Jeremy Lamb en Connecticut y Perry Jones en Baylor) y los de su promoción que les han adelantado por la derecha (Davis, el pívot de UConn Andre Drummond y otro jugador de Baylor, Quincy Miller) tiene difícil ser número 1 del Draft en un papel que reduce su protagonismo.

Además, estoy seguro que cuando le dio el sí a Calipari, contaba con que Jones ya no formaría parte del equipo, porque son dos jugadores que en teoría ocupan la misma posición y con unas herramientas muy similares. Pero ahora mismo está donde está y tiene que apechugar. Minutos tiene, porque le están haciendo jugar de titular junto a Jones, y el hombre los está aprovechando: ayer fue el máximo anotador y reboteador del partido (17 puntos y 11 rebotes).

De todos modos, aunque quizá el equipo no juega para él, como le sucedería en otros, ha tenido suerte de que haya habido un hueco en el puesto de ala-pívot, y que Jones lo esté cubriendo, porque su destino en la NBA es el de ser alero, posición a la que se tiene que acomodar, y en la que le viene de perlas jugar todo el tiempo este año, por lo que la decisión no ha sido mala en absoluto, después de todo.

El otro gran nombre de la lista, ayer pasó muy desapercibido: James McAdoo. El de North Carolina, sobrino del gran Bob, es ese jugador que está previsto que salga elegido muy arriba en el Draft de 2013 (DraftExpress lo coloca incluso como número 2) pero que ahora mismo juega detrás de Zeller y Henson en la rotación Tar-Heel. Ayer se cargó muy rápido de faltas en los 15 minutos que jugó y apenas pudimos ver nada, pero es de esos ala-pívot modernos con un refinadísimo juego ofensivo, que puede anotar desde cualquier lado, incluido el perímetro. Es de esperar que según avance la temporada y se vaya haciendo importante, logre estar más tiempo en la pista. Además, UNC juega con una rotación con solo 3 hombres altos, más algunos minutos de Barnes en el poste bajo, por lo que no tiene mucha más competencia a mayores.

Los otros dos hombres que completan el juego interior de North Carolina son Tyler Zeller (11 y 25 en los ránkings de DX y NBADraft, respectivamente) y John Henson (7 y 17 en las webs). Ambos son juniors, por lo que están entrando en su tercer año, y son el motivo de que North Carolina apareciera como favorita al principio de la temporada: mientras que Kentucky acumulaba 2 años de experiencia en su quinteto (solo Jones y Doron Lamb tenían, limitada por otra parte, experiencia), North Carolina reúne 8 temporadas entre sus 5 titulares, y no hay ningún novato entre ellos.

Ayer entre los dos juntaron 24 puntos, 16 rebotes y 4 tapones, e hicieron parecer mortal a Anthony Davis por primera vez desde que empezó la temporada. Zeller tiene talla de pívot NBA, y ahora mismo, tras Drummond es el mejor prospecto en la posición para el año que viene. Aunque por color, universidad y nombre la comparación evidente parezca ser la de Hansbrough, este Tyler es completamente opuesto: es bastante atlético, tiene el tamaño necesario para pegarse en la pintura, aunque usa mucho menos la fuerza y la mala leche que Psycho-T, defiende mejor que el ahora jugador de Indiana, pero por supuesto, no tiene su toque anotador cerca de la canasta.

John Henson por su parte es el reflejo en el espejo de Anthony Davis. De envergadura exponencial, y peso logarítmico (aunque este año ya parece otra cosa la verdad, apostaría a que ha ganado kilos) tienen juegos muy similares, pero a Henson le falta el deseo y la energía (y también un punto de suficiencia anotadora) que convierten a Davis en el deslumbrante jugador que es. La realidad es que con Zeller y Henson North Carolina tienen la altura necesaria en un juego interior, pero lo podrían pasar mal con un equipo más físico, algo que Kentucky tampoco puede ser por falta de altura y peso.

North Carolina cierra el quinteto titular con Kendall Marshall, un base de segundo año que nuestras dos webs de referencia colocan en el provisional número 21 para el año que viene, y que no podría ser más perfecto para juntar con otros jugadores de gran nivel, por su completa falta de egoísmo, Marshall es un base con mentalidad de pasar primero, segundo y después, y puede hacerse un sitio en la NBA en equipos que piensen en él como complemento de un base esquizofrénico y anotador. No le veo yo ahora mismo como mucho más que un reserva capaz de bajar las revoluciones de un partido y repartir la pelota en la NBA, pero con ese papel reducido de excelente asistente creo que se haría querer.

Los 3 jugadores que cierran la rotación de North Carolina probablemente no llegarían a la Liga hasta 2013: P.J.Hairston (Nº10 en DX para ese año) y Reggie Bullock (proyectado en primera ronda también), escoltas ambos, son los dos jugadores que junto a McAdoo salen desde el banquillo, y veremos más de ellos si Kendall Marshall se anima con la Liga el año que viene. Dexter Strickland es el otro junior del equipo, lo cual le viene bien para ser titular, pero su proyección es la más limitada del grupo. Con el hándicap de ser un combo guard, algo poco apetecible en el Draft, lo normal sería que agotara su eligibilidad, que jugara el año que viene completando el ciclo colegial, y entrar al Draft entonces como posible segunda ronda.

Terminamos ya analizando los dos jugadores que nos faltan para cerrar el quinteto de Kentucky y la lista de 13 futuribles NBA. Marquis Teague y Doron Lamb son el backcourt de KU, y para NBADraft están más cerca de serlo también en la NBA que para Draft Express. Mientras que la primera página los coloca 9 y 14 ahora mismo en sus previsiones, DX piensa que acabarán en torno al 19 y al 40… y yo visto lo visto, me inclino por lo segundo.

Quizá sea por todo el protagonismo que les roban Davis, Jones y Kidd-Gilchrist pero el perímetro es desde luego lo que menos impresiona de Kentucky. Marquis Teague, hermano de Jeff, el jugador de Atlanta, es un base atlético y agresivo, que tiene en la penetración su mejor arma, ya sea para tratar de anotar, o de doblar la bola a alguno de sus compañeros, pero yo ahora mismo lo veo fuera de control y desadaptado al ritmo NCAA. En la primera parte del partido ante a Kansas perdió la pelota en 5 ocasiones, y en todas por su mala interpretación de la situación. Ayer protegió bien el balón, pero le costó mucho finalizar cerca de la canasta, y falló un tiro libre en los últimos segundos que hubiera ahorrado angustia a su equipo. Su cuerpo y su capacidad atlética están ya preparadas para dar el salto a la NBA, su potencial es muy grande, pero lo veo como la mayor incógnita en cuanto a juego de todo el grupo, es muy difícil gestionar su estilo bien.

Si Davis o Henson podrían tener problemas por el peso o Jones, Barnes y Kidd-Gilchrist con la posición, Teague no tiene que preocuparse en ese aspecto, pero tiene que trabajar muchísimo en la toma de decisiones para ser un jugador decisivo.

Por su parte, Doron Lamb (ninguna relación con Jeremy, el corderito de UConn) será el clásico microondas en la Liga, y no tengo ninguna duda de que anotará, donde quiera que vaya (tal vez, incluso Europa). Ayer hizo sus 14 puntitos, con un 58.3% en TS% y ha empezado la temporada donde dejó la anterior: como uno de los anotadores más unidimensionales y eficientes del país. Con Lamb la situación está clara, y jugará igual sea donde sea: mirando al aro. Por eso, más te vale poner talento a su alrededor, porque no es tan bueno como para ser el epicentro del ataque, si se lo cree acabará coagulando la circulación… y si le puedes esconder un poco en defensa mejor. Si te puedes permitir esto, tienes un anotador seguro y eficaz.

Así que ya sabes, ahora ya no tienes excusa si te encuentras con un partido de North Carolina y Kentucky delante, échale un ojo a todos estos fenómenos. Y después del espectáculo que dieron ayer, no nos importaría nada que en marzo se volvieran a encontrar… aunque muchos de ellos pueden pasarse la carrera entera viéndose las caras.