Un cuarto

News-Simmons

Andamos ya pasado el primer cuarto de la temporada y creo que ya podemos ir cerrando algunas cosas que hemos ido viendo en estos partidos.

No es que tenga la verdad absoluta en estas afirmaciones que voy a dar y probablemente la mitad ni se cumplan luego, pero oye, me apetece hacerlo y punto.

MVP, MIP, yerno perfecto y Fallera Mayor: La persona que piense que Steph Curry no es ahora mismo el mejor jugador, es que no ha visto ningún partido de Warriors este año. Creo que se ha escrito ya lo suficiente sobre el equipo de Kerr Walton y sobre el actual MVP, pero todo es poco para definir lo que estamos viendo este año. Es el mejor y si no pasa nada raro, repetirá MVP a final de año.

Mejor entrenador: Vamos a partir de la premisa que mientras esté Popovich entrenando, este premio debe ser para él ad eternum. A partir de aquí, lo que está haciendo Walton con Warriors tiene mucho mérito, con Kerr aún convaleciente de la espalda ha cogido a un equipo y le ha dado otra vuelta de tuerca. Vale que pensaréis: Warriors lo tenía todo hecho y Walton sólo los pone, sí, correcto, pero durante el partido el que pide los tiempos muertos y hace las rotaciones es el ex Laker, así que mucho méritonlo que está haciendo. Los dos entrenadores que más expectación habían levantado lo están haciendo más que bien en Chicago y OKC, sin complicarse y haciendo las cosas sin extridencias. Mención especial para Byron Scott que con una táctica brutal está haciendo lo de Sixers pero sin que todo el mundo hable de ello.

Rookie del Año, propietario del Empire State, Alcalde de NY y dios del MSG: Porzingis!!!!! Aún recuerdo la noche del Draft, los frikiseguidores que van al evento del Barclays Center y a su vez seguidores de la franquicia de La Gran Manzana, abucheando cosa mala cuando Adam Silver decía aquello de New York ha seleccionado a Kristaps Porginzis. El tiempo ha demostrado que el sevillano ha demostrado que estaba más que capacitado para esto de la NBA, siendo de momento, en un curso de Rookies más interesante, la cabeza del iceberg llamado Karl-Anthony Towns que es sin duda el jugador con mejor pinta de cara al futuro de todos. Porzingis mola, Towns mola, Russell va a molar y Okafor se encuentra envuelto en The Process, con todo lo que ello conlleva.

Mayor sorpresa: Sin duda alguna el cambio en la balanza de las conferencias. Esto daría para un post y tal vez un podcast (leñe! Volveremos!!!!), pero es la puñetera realidad y sinceramente, no creo que haya sido por una subida brutal de calidad por parte de la zona atlántica, sino por equipos en el oeste que no están dando todo lo que se esperaba de ellos, ejemplos claros de esto son Memphis, Clippers y sobre todo el desaguisado actual que hay en Houston. Sinceramente, nadie esperaba que ahora mismo los octavos de cada conferencia, uno vaya 10-13 y otro 13-11, no es normal y veremos como acaba la temporada regular.

Mayor decepción: Casi al hilo de lo anterior, sin duda alguna la decepción de lo que llevamos de curso es Houston Rockets. Todo empezó con un equipo fuera de forma, con Howard incapaz de jugar back-to-backs, con Lawson en plan pasando de todo y con un Harden que a diferencia del año pasado, este verano lo ha pasado más dedicado a la crónica rosa que a otra cosa. Y vuelvo sobre esto. El verano pasado USAB pasaba por nuestro país para demostrar que son los mejores, en ese equipo lleno de mega estrellas, todas fueron a demostrar que realmente merecían estar allí, esto hizo que James Harden pasara un verano competitivo, entrenando y demostrando que es grupo de arriba. Esto hizo que llegara al inicio de temporada con ub estado de forma brutal que luego la inercia ganadora del equipo hizo que Harden fuera el 2o en el MVP y con mucha gente subida a su carro. Este año la cosa no ha sido así y leñe, eso se nota y vaya que lo está notando Rockets…y ojo! Que ahora mismo está empezabdo a hacer unos partidos tremendos, pero no, no es el del pasado año…dentro y fuera de la pista.

Ben Simmons Run: Lakers vs Sixers, una serie a 7 partidos y el vencedor se lleva el pick 1, así al menos damos aliciente a los que ganan y no a los que pierden. Aquí no están habiendo sorpresas este año. Cierto que Lakers por sus rookies (meto a Randle ahí) podrían ir a más, pero El Capitan Almirante en Jefe del Tanque Lacustre se ocupa de que esto no sea así. Sixers es lo que es, un caos de jugadores comandados por un entrenador que quiere ganar pero que no tiene mimbres para hacerlo. Así que si no hay magia de lotería de por medio, y no, Cavs no van a estar en el ajo, el Pick 1 irá a la Campana o a la Avenida Figueroa.

Esta no es La Cheslón que esperabas

Jeanie & Jim

Si vives en este planeta llamado Tierra y además te gusta esto llamado NBA, leñe…cumples seguro esos dos requisitos porque estás leyendo esto, así que no sigo por ahí… Vale, pues eso, en este momento ya sabes que Kobe Bryant ha anunciado que a final de esta temporada lo deja, abandona el baloncesto y después de 20 años cuelga las botas.

La gente que me conoce sabe mi devoción por el 24 de dorado y púrpura, y tal vez hoy esperan una oda a uno de los mejores jugadores de la historia, pero no, hoy no toca eso. Aún estamos lejos de ese 13 de abril cuando Utah Jazz visite el Staples Center en lo que realmente será el último partido de Kobe, entonces ya le haremos algo como se merece, entonces será el momento de escribir y escribir cosas sobre él.

Hoy no, hoy voy a hablar de Lakers, de esos Lakers que van a quedar para este verano y para el futuro.

Con la retirada de Kobe, se le abre el cielo al amigo Ketchup de cara a la ya total reconstrucción de la plantilla de Lakers. Para el GM de Lakers le queda el hacer una plantilla, unos jugadores que puedan rendir y puedan colmar las necesidades de victorias a la que están acostumbrados los aficionados lacustres. Para ello todo se debe basar en los picks que ya hay, es decir, Randle y Russell.

Aunque el no.2 del Draft aún no ha dado todo lo que se esperaba de él, quien sabe si culpa de El Capitan General Almirante del Tanque Lacustre aka Byron Scott, está claro que algo tiene y que hay que pulirlo todo lo pulible y más. Luego tenemos a Randle, otro rookie, por muchos 14 minutos que jugara el año pasado. Este año se le ve todo lo rookie que es, es decir, con sus perdidas, sus acciones de novato y sus cosas. Buena pinta, sí, una mezcla extraña entre Odom y Randolph con mala leche que le gusta picarse con cualquiera y que hace cosas más que molonas, vamos, buena pinta.

Con estas dos piezas y la renovación de La Jefa de Animadoras, tenemos la base del equipo de cara a próximas temporadas. Luego vendrá lo divertido. Ver si realmente se puede retener el pick del año que viene, que recordemos que es top 3 protegido y que en caso que salga fuera de ese top 3, iría a parar a nuestros amigos de Philadelphia. De momento la cosa va bien en el tanque lacustril y digamos que habría top 2, y tampoco hay sensación de que vaya a mejorar la cosa, seamos sinceros, así que hay bastantes posibilidades de retener un año más ese pick y tener una elección alta de nuevo en el próxima Draft… ahora habría que tener un poco de suerte para ver si cae el Top 1 y nos hacemos con ese australiano con apellido de periodista del cual todo el mundo habla…

Estos 4 jugadores formarían una buena base de cara al futuro, para luego con esa mezcla del hueco salarial de Kobe más el nuevo tope salarial, daría para que Los Angeles tuviera hueco para firmar a gente por el máximo, vamos, gente de la grande, grande, pero vamos… casi toda la NBA va a tener hueco salarial para firmar a cualquiera la verdad, pero eso será otra historia.

Con lo cual, el trabajo de Ketchup va a ser divertido de cara a ver como rellena esa plantilla a partir de los jóvenes del Draft, el futuro pick e intentar atraer a algún que otro agente libre.

Por otra parte, como bien nos indicaba Alberto de Roa por linea interna, Jeanie Buss tiene un buen trabajo ahora. Estos dos últimos años la figura que vendía en Lakers era Kobe y eso que todos sabemos el Bryant que hemos visto, pero no deja de ser una pieza mítica en la historia de la NBA y leñe, ver a Kobe, mola y la gente paga por ello. Habrá que ver ahora que hace Lakers para hacer que la gente siga yendo al Staples ya sin Bryant en la nómina y la forma de hacer que la gente vaya es con algo que ofrecer y lo que más gusta a la gente es ganar… Así que el papel de Jeanie es vender la burra, vender a Lakers a los agentes libres para llenar esas butacas del adosado de lujo que es el Staples.

Otra pata en la mesa lacustre es Jim Buss, el cual dijo que si en pocos años el equipo no luchaba por el anillo, se largaba y se lo dejaba todo a su hermana… habrá que ver si lo cumple, porque al menos en los próximos 2 años o mucho cambia la cosa o va a ser que no y eso que Shane Battier el otro día en el podcast de Zach Lowe decía que Lakers iban a ser aspirantes a anillo en 3 años… eso quiero verlo yo.

Así que así están las cosas en LaLaLand (y no hablo de la señora Anthony), muchas incognitas, muchas puertas abiertas y un futuro con ganas que llegue y ver como se desarrolla todo.

Oye! y no he hablado de Byron Scott

Avance de temporada: Cleveland Cavaliers

Los Cavaliers superaron las expectativas la pasada temporada cuando la llegada de Kyrie Irving aceleró su reconstrucción, pero el equipo sigue en ello, haciéndose más joven, cambiando los Jamison y Parker por Waiters y Zeller. Las novedades de este año no deberían ser tan impactantes como el anterior (bueno, como Irving), y esta vez, el predecesor es un equipo apañado, no el que se arrastró en 2011 batiendo el récord de derrotas consecutivas. Habrá que ver si siguen mejorando, o pagan la novatada.

Altas: C.J.Miles (Utah Jazz), Dion Waiters (Draft), Tyler Zeller (Draft), Kelenna Azubuike (Dallas Mavericks), Jeremy Pargo (Memphis Grizzlies), Jon Leuer (Milwaukee Bucks), Kevin Jones (Novato no drafteado), Michael Eric (Novato no drafteado)

Bajas: Antawn Jamison (67.4% de los minutos), Anthony Parker (40.1%), Many Harris (14.3%), Semih Erden (10.4%), D.J. Kennedy (1.8%)

Empezamos:

Cleveland Cavaliers en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.O.
24º 29º 14º 21º
  • Los Cavs no la saben meter

Sin el trabajo de Anderson Varejao y Tristan Thompson en el rebote de ataque y el de Alonzo Gee y Ramon Sessions sacando tiros libres para maquillar, por como tiraron en juego, los Cavaliers hubieran tenido el peor ataque de la Liga, a este lado de los Bobcats.

De los 11 jugadores que disputaron más de 500 minutos, solo 3, Irving, Varejao y el ya retirado Parker, tuvieron un EFG% (porcentaje de tiro de campo ajustándolo a triples) por encima de la media. Si miramos al TS% (otra métrica de eficiencia de tiro ponderada, que incluye tiros libres) solo quedan Irving y Varejao.

En los Lakers su papel va a ser diferente, pero en los Cavs, el año pasado, Antawn Jamison fue horrible. Fue el que más tiró a canasta en el equipo (17.9 posesiones por las 16.3 de Kyrie Irving) a pesar de tener el tercer peor TS% de esos 11 jugadores que formaron el grueso de la rotación: 48.1%. Sustituyendo a Jamison por alguien que hubiera anotado con el ritmo medio de la Liga (52.4 TS% el año pasado) esas casi 18 posesiones, el margen de victoria de los Cavs hubiera aumentando 1.54 puntos y su esperanza de victorias, en 4 triunfos.

Uno de los motivos de que Jamison anote tan pobremente, es… ¡sí, amigos, sí! ¡El tiro lejano de 2! En estos 6 primeros equipos que hemos analizado en La Crónica nos hemos encontrado ya con 7 de los 10 jugadores que más tiran de ahí, en este caso, Jamison, que es 9º con un 10.4% de sus tiros. Que su porcentaje a más de 5 metros del aro fuera del 29%, tampoco ayuda. Los Cavaliers van a deshacerse de un jugador altamente ineficiente para la utilización que tenía (su TS% fue el peor de los 55 jugadores que metieron más de 15 puntos por partido el año pasado), pero ahora tienen un nuevo problema… que es reemplazarlo.

Y es que puede que los Cavs se den de bruces contra el “mejor malo conocido…”. Como ya hemos visto, salvo Irving, y Varejao, que el año pasado lo pasó gran parte lesionado, no hay más anotadores buenos.

Su sustituto más o menos natural por posición, Tristan Thompson, tiró aún peor que él, 46.9 TS%, en su año de novato. Thompson fue el peor jugador posteando de 63, con unos paupérrimos 0.54 puntos por jugada, justo debajo del más que deficiente atacante Kendrick Perkins, y 47º de 50 cortando directamente hacia canasta, con 0.91 puntos por una jugada de la que en media se sacan 1.18.

El ala que llega de Utah, C.J.Miles, es según Byron Scott un jugador que hace muchas cosas en la pista de baloncesto, y sí, eso será verdad. Solo hay un problema, que no sé si hace alguna bien. Anotar desde luego, a lo largo de su carrera, no. Tanto su TS%, como su FG% como su 3P% es inferior a la media. El año pasado, de hecho, tuvo un TS% muy parecido al de Jamison (48.4%) pero metiendo poco más de la mitad de puntos, 9.1. Uno pensaría que para complementar a Kyrie Irving los Cavs buscarían un gran tirador, y Miles, durante su carrera no lo ha sido. Su registro en tiros tras pase está un pelo por encima de la media, por lo que a lo mejor tiene mejor año de lo esperado si lo utilizan sobre todo de esa manera, pero yo no contendría la respiración.

La mayor esperanza para solucionar los problemas anotadores, tiene que ser el jugador que eligieron en el número 4 del Draft: Dion Waiters. Acostumbrado a ser un microondas desde el banquillo de Syracuse, y con las dudas típicas de un combo-guard de que posición desempeñará en la NBA, el fichaje de Miles probablemente lo relega al banquillo, donde tendrá más oportunidades de demostrar su talento como macho alfa de la unidad. Por otro lado, la facilidad que Irving ha demostrado para crear su propio tiro (ya hablaremos de esto), lo relegaría a un papel más cercano al de tirador, lo que por un lado es una manera de desaprovechar sus habilidades, pero al mismo tiempo podría ser una buena manera de irle introduciendo a la NBA con un trabajo más sencillo que la anotación tras bote. No es que Waiters fuera brillante anotando de esa manera en Syracuse, pero la otra opción, Miles, no es mucho mejor.

Con Irving en su segundo año, destinado a aumentar la carga de anotación, y a hacerlo bien seguro, del resto de jóvenes (Alonzo Gee, Tristan Thompson y Dion Waiters) va a depender que los Cavaliers mejoren metiendo la bolita. Los dos que ya estaban tendrán que seguir progresando, y el que llega, hacerlo lo suficientemente bien de primeras, para que el ataque de los de Ohio imponga respeto.

  • Kyrie Irving for president

Solo tenemos palabras de admiración para el primer año de Kyrie Irving. De los 16 rookies que en su primer año en la Liga jugaron más de 500 minutos con un 28% o más de utilización, es decir, que se les dio el papel de llevar gran parte de la carga anotadora del equipo, el TS% de Irving, 56.6%, es tercero, solo por detrás de Walter Davis y  Michael Fucking Jeffrey Jordan. Bajando el porcentaje de utilización al 25% para tener una muestra mayor, de 73 jugadores (hemos eliminado a ese rookie de 31 años que fue Arvydas Sabonis), es 7º, y sigue siendo el mejor base porque solo lo adelantan hombres altos (David Robinson, Alonzo Mourning, Shaquille O’Neal y Tim Duncan). En definitiva, fue más eficiente consiguiendo puntos en su primer año que otros anotadores de volumen y caché como Larry Bird, Dwyane Wade, Kevin Durant, Carmelo Anthony o LeBron James. Y todo esto, siendo tras LeBron, que saltó directamente desde HS, el jugador con menos partidos jugados en la NCAA de todo el grupo. Y solo Melo y KD, por meses, además de James, eran más jóvenes en su año de novato.

Especialmente espectacular es su registro en aclarados. De los 68 jugadores que marcaron la jugada 100 veces o más la pasada temporada, Irving es el tercero más eficiente, por detrás de James Harden y Chris Paul. Mete 1.03 puntos por jugada, cuando la media está solo en 0.78. De las 15 combinaciones jugada-jugador que ocurrieron más de 100 veces en los Cavaliers, la suya es la mejor sobre la media, seguido por los tiros tras pase de Anthony Parker y Daniel Gibson, y en 4º lugar vuelve a aparecer él, metiendo 0.82 puntos por cada jugada con bloqueo directo que finaliza él (cuando la media está, al igual que con los aclarados, en 0.78). Y esto, operando principalmente con Jamison, el peor hombre alto tras bloqueo de los 40 que acabaron esas 100 veces, en particular, y con todo el resto del juego interior de Cleveland, con el 4º peor registro de la Liga, en general. Jamison metió 0.67 puntos por jugada, 0.3 menos que los 0.97 que marca la media para bloqueadores y los Cavaliers como equipo, 0.77, todavía a 0.2 de la normalidad. Solo en 6 equipos se dio el caso de que fueran más eficientes finalizando con el bloqueado que con el bloqueador,  y Cleveland fue el cuarto con la mayor diferencia, tras Bucks, Bulls y Clippers. También fueron cuartos en utilización del bloqueo directo, lo usaron en el 20.9% de las jugadas. Y aunque supieron reconocer y aprovechar la ventaja, ya que de los 6 equipos que fueron más eficientes con el bajito, solo Sacramento acabó más veces con él, fueron 21º en puntos por bloqueo directo, con 0.80 (media, 0.83). Por cierto, ahí tenéis otra pepita de información: en toda la Liga, los hombres altos sacan casi 0.2 puntos más por cada jugada con bloqueo directo, pero los exteriores finalizan el 68% (69.8% en el caso concreto de Cleveland, que sí que puede estar justificado porque su equilibrio es diferente). Si eso no es un fallo de mercado

Todo esto lo ha hecho además dando más asistencias que la media en el puesto de base (y habría que preguntarse si con mejores compañeros, sus números no hubieran estado más cerca de la élite), y, lamentablemente, perdiendo bastantes balones, pero como único puntillo negro, se lo perdonamos. Sus exhibiciones fuera de la temporada NBA (el partido de novatos del All-Star, los entrenamientos y vaciles con el Team USA, las pachangas del Tío Drew…) nos dejan claro, que está hecho de una pasta especial.

Hasta este año, si nos hablaban de nacidos en Australia, empezábamos pensando en Kylie, esa MILF, pero ahora, cambiamos una letra. Larga vida a Irving.

  • Muy jóvenes

De los 11 jugadores  con más de 500 minutos el año pasado en Cleveland, solo 6 superaban los 1300 minutos de experiencia, y 3 de ellos se han ido. Solo Gibson, Varejao, el recién incorporado Miles, y el trío de aleros suplentes (Azubuike, la deshonra de Bill Walton y Casspi, al que llevan todo el verano ofreciendo, y han pensado incluso en cortar) tienen 3 temporadas completas de experiencia NBA.

No he echado las cuentas, pero no me extrañaría que los Cavaliers fueran la plantilla que reúne el menor número de minutos de juego del campeonato. Tienen 18 jugadores bajo contrato ahora mismo, y se distribuyen de la siguiente forma: 6 son esos experimentados, de los cuales, ninguno lleva 10 años en la Liga, con el techo en los 11.126 minutos de Varejao, y entre los que hay calentadores de banquillo notorios. 5 fueron rookies el año pasado, que encima coincidió con el cierre patronal y una temporada más corta. 4 jugadores serán novatos. Y los 3 que faltan son Harangody, Samuels y Gee, carne de D-League y contratos de 10 días hasta ahora. Así a ojo, los 42.000 minutos de Kobe Bryant tienen que estar ahí ahí con los de toda esta plantilla junta.

Aquí ya hemos hablado muchas veces de que la experiencia está sobrevalorada, pero no tanto. El primer año de los Thunder en Oklahoma, con Durant haciendo el papel de sophomore crack, Westbrook como rookie con el que ya le gustaría compararse a Waiters, Green como Thompson entrando en un segundo año en la Liga tras un primero bastante tibio después de ser elegido en el Top 5 del Draft, Collison haciendo el trabajo sucio de Varejao, Mason de jugador de perímetro veterano à la C.J. Miles… Aquellos Thunder tenían aún más veteranos (Krstic, Watson, Wilcox) y a mí parecer, más talento, y ganaron 23 partidos.

Ya sé que los Cavs, el año pasado, con temporada reducida ganaron 21 (el Este es algo más sencillo que lo que era aquel salvaje salvaje Oeste), pero la llamada esperanza de Pitágoras (el nombre viene de la semejanza de la fórmula con el teorema, no es que el griego se dedicara a cálcular estadísticas avanzadas en deportes que aún no existían), que da una estimación de las victorias de un equipo, utilizando el margen de victoria como factor, les daba solo 17 partidos ganados el año pasado. Es decir, los Cavaliers jugaron como un equipo 4 partidos peor de los que realmente ganaron. Esta variación es aleatoria de año a año (no refleja una especial habilidad para ganar partidos), y es más tiende a la regresión, es decir, los equipos que superan su esperanza de victorias un año, suelen retroceder al año siguiente. Uno de los motivos para esta diferencia, podría ser que los Cavaliers ganaron los 4 partidos que se decidieron por un punto la pasada temporada, cuando en media deberían haber ganado solo 2. En esos finales, tuvieron un poco de suerte, y ahí sacaron 2 victorias extras, por ejemplo.

Alguien podría pensar que a lo mejor este 4-0 en finales apretadísimos es porque los Cavs en general y Irving en particular son clutch (alguno recordará este espectacular jugadón con el que levantó un partido a los Celtics), pero repetimos, no hay relación estadística de un año para otro que justifique que esta habilidad se mantenga. Los Sixers, por ejemplo, que el año pasado fueron el equipo más extremo, ganando 8 partidos menos que los que su esperanza decía que deberían ganar, el anterior ganaron 4 menos que la esperanza, en 2010, 3 más, y en 2009, los mismos. Un carrusel, vamos. Puede haber algún caso concreto que la variación tenga explicación, pero por lo general, da en el clavo. De hecho, la temporada pasada, la diferencia entre la esperanza y el récord real fue de 3 o menos partidos para 25 de 30 equipos, los 16 equipos con mayor margen de victoria fueron los 16 que entraron en Playoffs, y clavó las 7 victorias de Bobcats en una situación, que por extrema, se podía haber prestado a una aberración.

A donde queríamos llegar: es muy difícil que un equipo tan joven, incluso con una superestrella como Irving, llegue a las 20 victorias. Los Cavaliers tuvieron quizá algo de suerte el año pasado para alcanzar 21 (y su récord de 4-11 en los 15 partidos sin el base, está solo una victoria por debajo, de ser proporcional al 17-34 que tuvieron con él), y si tuviéramos que apostar, no llegarán a esta cifra con un equipo aún más joven, con más partidos en el Oeste y la regresión llamando a su puerta.

  • Una historia de dos defensas
Cleveland Cavaliers en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones EFG% 3P% TL/TC % Pérdidas % Reb.D.
26º 26º 24º 13º 22º 22º

Tras exponer los motivos por los que creemos que los Cavs van a dar un paso atrás este año, vamos con el que nos puede estropear el razonamiento: Anderson Varejao. Los Cavaliers de los primeros 25 partidos, en los que jugó el brasileño, fueron un mundo aparte del equipo que jugó los 41 restantes, y los números que veis ahí arriba reflejando la temporada completa, están en algún lugar del medio.

De esos primeros 25 partidos antes de la lesión, ganaron 10 (porcentaje de victorias, 0.4%, proyección a 66, 26 triunfos) y en los 41 siguientes, solo 11 (26.8%, 18 victorias en temporada de 66 completa). Quizá hubo más factores que la baja de Anderson (de los 5 partidos siguientes a su lesión ganaron 3, pero dos de ellos fueron por un solo punto, y sus índices defensivo y ofensivo bajaron los dos 1.1 puntos, es decir, fueron peor equipo en esos 5 partidos, que en los otros 25, aunque ganaran más) pero lo que sí es seguro es que si comparamos al equipo de la primera parte de la temporada con el de la segunda, la diferencia es notable.

En esos 25 primeros partidos, el índice ofensivo del equipo fue de 102.5 puntos por 100 posesiones, y el defensivo de 106. La esperanza de Pitágoras de esos valores es justo de 26 victorias, el equivalente exacto a su récord. El resto de temporada, el índice ofensivo bajó a 100.2 puntos (-2.3) y el defensivo creció a 110.7 (+4.7), lo que reduce la esperanza a 13, la mitad. Así que un principio, podemos atribuir esas victorias con suerte de las que hablábamos antes, a esta segunda parte de la temporada, donde además ganaron 3 de esos 4 partidos por 1 punto. Evidentemente, habiendo jugado en esa parte buena de la temporada, el +/- de Varejao es el mejor en un equipo en el que para todos tienen un valor negativo. Su índice está en -1.0 por 48 minutos, a una buena distancia del siguiente, Gibson, que tiene un -2.3. Y su Índice Defensivo particular, de 103, fue el mejor de todo el equipo, a 5 puntos por 100 posesiones del siguiente, Gee.

Aunque correlación no implica causalidad, los números parecen confirmar lo que el ojo también ve: los Cavaliers son mucho mejor equipo, especialmente en defensa, con Varejao. Las estadísticas de boxscore también explican parte de esta contribución a la defensa, porque Andy fue el  5º mejor reboteador defensivo de la Liga, y el 1º de este equipo, con un margen descomunal (26.8%, los siguiente som Samuels y Thompson con un 16.8%), el 2º en robos tras Gee, y el 3º en porcentaje de tapones tras Samuels y Thompson.

Lo verdaderamente reseñable, y el aspecto en el que la defensa de Varejao impacta en el equipo, es esa diferencia en el rebote. En los partidos antes de su lesión, los Cavaliers cogían el 75.0% de los rebotes en defensa, lo que les colocaría como el 5º mejor equipo reboteando en esa fase del juego de la Liga. El resto de la temporada, solo cogieron el 70.5%, lo que hubiera empatado con los Kings en la penúltima posición. Poniéndolo en victorias: ese aumento significa que los Cavaliers hubieran mejorado 1.8 rebotes en defensa por partido en los 41 que no jugó. Si esos rebotes se convirtieran en puntos al ritmo medio de la Liga (52.4%, y es una estimación conservadora porque tras rebote ofensivo se anota más fácil), los Cavs hubieran encajado un punto por partido menos en la segunda fase de temporada. Aumentar un punto el margen de victoria, equivale a unas 2 victorias. ¿Recordáis cuando hablábamos de que si tienes 4 partidos que se deciden por un punto, deberías ganar 2 y perder 2? Si mágicamente mejorarás un punto todos los partidos, esos 4 que se decidieron por un punto los habrías ganado todos. Del 2-2 al 4-0, ahí están esas 2 victorias. Matemáticas, (casi) todo cuadra. En definitiva, sumándole los 25 partidos que sí estuvo y redondeando por arriba por aquello de que canasta tras rebote ofensivo es más fácil, un año entero, solo del rebote defensivo de Varejao hubiera valido 3-4 victorias a Cleveland el año pasado.

Como los Cavs no tienen pinta de competir en un futuro cercano, ha habido mucha charla sobre si Varejao debería ser traspasado, y cuanto peor empiece el equipo, mayor será el ruido. Además, Andy se ha perdido más del 30% de los partidos de su carrera por lesión, y solo en 3 de sus 8 temporadas en la Liga ha jugado más del 70% de los partidos, por lo que la probabilidad apuesta en contra de su salud. Además, el 26.8% de porcentaje reboteador de la pasada campaña fue la marca más alta de una carrera en la que promedia 22.2%, y sería más fácil verlo bajar, que subir.

Si el brasileño jugara la temporada completa, los Cavaliers podrían superar  mis expectativas, y acercarse a las 30 victorias que casi todo el mundo pronostica para ellos, porque el ataque sería algo mejor con él, y la defensa, entre el empujón que le daría al rebote defensivo y a la creación de pérdidas (no solo con robos, Varejao es uno de los mejores sacando faltas en ataque, y el año pasado consiguió 12 en solo 25 partidos) los Cavaliers podrían compensar el cambio de experiencia por bisoñez, y escalar hasta llegar a ser una de las 20 mejores defensas. Pero ese “si” es condicional. Y mucho.

  • En conclusión
Por mucho amor que tengamos por Kyrie Irving, que debería ser All-Star e incluso, presentar su candidatura a los All-NBA Team, y sobre todo, con la amenaza de que una temporada completa de Varejao dispare las victorias de este equipo, no me puedo olvidar de los Thunder de 2009, y no veo como este equipo podría superarlos. Utilizando a Oklahoma City como baremo, y haciendo que estos Cavs sean un punto peor en ataque y defensa, aquí está: 101.9 puntos por 100 posesiones en ataque y 110.4 en defensa para una esperanza de 20 victorias.