Las zapatillas de esta temporada

Con la nueva temporada de la NBA, vamos a empezar como todos los años a ver a los jugadores con los nuevos modelos que las marcas hacen por y para ellos, hoy en La Crónica, vamos a repasar las principales zapatillas que las marcas hacen directamente para cada jugador:

Nike Kobe VII

Las nuevas Kobe tienen un diseño muy parecido a lo que habíamos visto ya hasta ahora, es decir, zapatilla de tobillo bajo. Pero en esta nueva versión Nike saca 2 modelos diferentes, uno con una especie de tobillera y luego otro con la lengüeta normal.

Nike Lebron 9

De las primeras en salir este verano. Las Nike Lebron siguen apostando por ese look agresivo y por la tobillera alta con cámara de aire más que visible y con un look a lo ‘fibra de carbono’.

Nike KD IV

El model de Kevin Durant es probablemente uno de los más populares hoy en día, esta vez con la 4a versión quiere volver a conseguirlo. Se vuelve al velcro y seguro que se vuelve a una gama de colores brutales, como se puede ver en la versión Nerf y en la Weatherman.

Jordan Melo 8

Carmelo Anthony debuta en temporada ‘entera’ con los Knicks y para eso Jordan le ha preparado una nueva zapatilla que tiene muy buena pinta, tanto para juego como para vestir, con algún que otro color brutal

Jordan CP3.IV

Como las Kobe, Chris Paul siempre se ha caracterizado por zapatillas de cuña baja, este nuevo modelo es una evolución de lo que ya tenía. Con un color jugón, puede ser una de las revelaciones de la temporada.

Jordan Fly Wade 2

Personalmente creo que más feas que el modelo del año pasado, la marca Jordan creo que ha dejado lo peor para uno de sus grandes estandartes…

Adidas adiZero Crazy Light Rose 2

Adidas quiere resurgir con zapatillas ligeras, y nada mejor que el MVP Rose para promociar esto. Las adiZero Rose 2 son ligeras y también, para que nos vamos a engañar, mucho más molonas que las del año pasado, con algún color que otro más que digno de destacar.

Reebok Zig Encore Wall

John Wall es una de las futuras estrellas de la NBA y por eso Reebok se fija en él y le hace un nuevo modelo de zapatilla con la tecnología Zig. A algunos les parece muy feas y a otros les encanta… extrañas sí que son…

Air Jordan 2012

Esta es de momento la gran incognita… cómo serán las nuevas Jordan?

The Closer

En el béisbol, la figura del closer (o cerrador, como dicen en Latinoamérica y prefieren las agencias de prensa aquí en España), el pitcher que sacan los equipos en la novena y última entrada de los partidos apretados para eliminar a los 3 últimos jugadores e irse a casa con la victoria, ha tomado una relevancia casi mística, gracias, en parte a nombres como los de Eric Gagne o Mariano Rivera.

Y en otra buena parte, al márketing asociado a la palabra. Repítanla para sus adentros. The Closer. Suena al nombre del héroe de una película de acción. O incluso el del villano indestructible. Suena al especialista que ante un enorme problema, aparece y lo resuelve de manera instantánea y plúmbea.

La palabra tiene halo porque se aprovecha del énfasis que ponemos en el final de las cosas, la gloria del vencedor, la importancia del último tiro. Y cada vez se usa más y más en los corrillos baloncestísticos. Nos encanta pensar en el último tiro. Con el reloj apretando. Y con el mejor jugador, a poder ser. Y no para agrandar una figura, sino para vilipendiar al blanco preferido en la NBA. Anoche, tras la derrota en el cuarto partido contra Philadelphia, otra vez se ponía la maquinaria en marcha. LeBrick (¿LeDrillo? ¿LePiedra? adaptado cutremente al español) se convertía en trending topic en Twitter. Los habituales, con Skip Bayless a la cabeza, se disponían a atizar.

Y sus compañeros lo corroboran La semana pasada, Sports Illustrated dio a conocer los resultados de una encuesta realizada entre 166 jugadores de la NBA, para conocer a quien quieren ver tirando el último balón del partido. Kobe Bryant domina con un 74% y le sigue Durant con el 8%. Wade, Nowitzki, y Allen también aparecen. LeBron, no. Ni un solo voto al, posiblemente, mejor jugador de la NBA.

La decisión es unánime. LeBron James no es un closer.

Dos preguntas. ¿Seguro? ¿Pasaría algo si no lo fuera?

Empezamos por la segunda. Si el closer se mantiene en el béisbol, no es por su eficacia, ya que la técnica ya ha sido demostrada inútil de manera estadística. Entonces, ¿por qué sigue existiendo esa figura? Es el factor psicológico, el poder identificar a uno de tus jugadores con el momento decisivo, con el final feliz, con el factor añadido, del miedo imbuido en el enemigo. O incluso, en el caso contrario, para poder echar la culpa a alguien.

Pero para que el closer pueda salir a ganar un partido en la novena entrada, sus bateadores tienen que haber conseguido más carreras que las que han permitido sus compañeros de bullpen al equipo contrario. Durante 16 ó 17 entradas disputadas, 9 o más bateadores y por lo menos un lanzador, tienen que haber hecho su trabajo para poder glorificar una noche más a la estrella del rock. Un closer jamás ganará un partido solo.

LeBron James es excelente durante todo el partido. Con los dedos de una mano se pueden contar los jugadores que habrían podido llevar a Miami al segundo puesto en el Este si lo reemplazaran. Si de verdad es un jugador tan horrible en el último minuto, la solución es fácil, su GM se tiene que encargar de rodearlo de jugadores que sí lo sean, que sepan terminar el trabajo en los partidos en los que James no ha sido capaz de dirigir a su equipo con superioridad insultante. Nadie se acordó de estos problemas cuando gracias a él aplastaban a Lakers el día de Navidad. O cuando por fin ganaron, y de 23, a Boston.

Pero, ¿de verdad LeBron James no es un closer? O mejor dicho, ¿existen los closers en baloncesto? Puede que su tiro de larga distancia no sea fiable. Que como muchos creen, en el último minuto no busca la línea por miedo a fallar tiros libres con su porcentaje bajo par. Pero es que, a LeBron, todos los fallos se le cuentan en el «haber», nunca en el «debe», como sucede con otros. Una verdad a medias repetida mil veces, se convierte en dogma de fe, y solo oímos hablar de los fallos de unos y los aciertos de otros.

A Henry Abbott de la ESPN se le ocurrió mirar los números en enero de este año, y viendo todas las situaciones en las que un jugador tiraba a canasta los últimos 24 segundos con su equipo empatado o perdiendo de 1-2 puntos se encontró que en los 15 años, Kobe Bryant es el jugador que más tiros de este tipo ha anotado. Algo fácil cuando has tirado 24 veces más que el siguiente que más lo ha hecho (Vince Carter). Algo feo cuando a pesar de tirar 24 veces más, solo anotaste 5 más que él. Y algo horrible cuando tu porcentaje, un 31.3% se coloca como el 25º de los 30 que han tirado más de 30 tiros. LeBron es el 18. Ray Allen, otro de los elegidos por delante de él en la encuesta realizada, es el 19. Y esto sin tener en cuenta, que olvidando (muchos lo han hecho ya) el periodo de Smushes y Kwames, a Kobe siempre le ha rodeado gente mucho más capaz de quitarle presión, que cualquiera de los Cavaliers a LeBron.

Centrándonos en esta temporada regular, y echando un vistazo a las estadísticas publicadas por 82games.com que resumen el comportamiento de los jugadores cuando quedan 5 minutos por disputar del partido, y ninguno de los dos equipos se distancian en más de 5 puntos en el marcador, lo que podríamos llamar minutos decisivos, cuando aparece el gen clutch, hay empate técnico entre el Yin James y el Yang Bryant.

Kobe promedia 49.8 puntos cada 48 minutos decisivos por los 45.1 de James, pero LeBron tira menos, y lo hace de manera bastante más eficiente (0.6029 sobre 0.5391 en True Shooting %). James utiliza menos a sus compañeros, tanto como para crearse su propio tiro (un 23% de sus canastas en ese periodo son asistidas, ante un 27% para Bryant) como para pasarles (4.9 asistencias LBJ, 7.6 KB por 48 minutos decisivos). A cambio, rebotea mejor, tapona más y la pierde menos. Con LeBron en estos minutos, su equipo ha sido mejor que el rival por 0.33 puntos cada 5 minutos, y con Kobe 0.27. Y quedándonos en esta misma noche, la actuación de Kobe al final también ha dejado que desear. 0-3 en tiros de campo, 1-2 en tiros libres, solo 1 punto en los 5 últimos minutos. A la vista de estos números, ¿alguien puede decirme, realmente, por qué Kobe es indiscutible como el más decisivo y LeBron un paria?

No os voy a engañar, yo también me quedaría con Kobe al final de un partido. O incluso con Carmelo, el gran olvidado en el imaginario, pero rey en las estadísticas de este estilo. Incluso, ni siquiera lo eligiría a él en su equipo, sino a Wade. Pero es solo por sensaciones, por la confianza que me da, porque tengo mejores recuerdos de ellos. Pero basta con echar un vistazo a los números, para darnos cuenta que la percepción, y los ecos de lo que retumba en los medios de comunicación, a veces nos engañan.

Casi todos los jugadores NBA se comportan en los minutos finales de forma similar al resto del partido, pese a que no queramos creerlo. Por cada triple heroico sobre la bocina del que recordamos, hay dos fallos en partidos que no se guardan en el recuerdo, y que lo estampan contra el porcentaje medio de tiro del jugador. Michael Jordan, el jugador que a todos nos viene a la cabeza como infalible con el tiro ganador, anoto 33 de 58 intentos, un increible 56.9%, pero un aumento poco significativo sobre los 29 que hubiera anotado de haberse cumplido el promedio de su carrera. El mejor closer de la historia, apenas es un poco más efectivo que en el resto del partido.

Pero por algún extraño fenómeno, miramos con desconsuelo a LeBron por entrar tibiamente a canasta en una zona donde acierta el 72.1% de sus tiros, al mismo tiempo que pensamos que un tiro de tres de Kobe, de esos que solo mete un 32.3% de las veces en condiciones normales, con dificultad añadida, va a ser la panacea. Y la realidad es que un tiro final es como cualquier otro tiro. La aleatoriedad manda. Diantres, pero si Zach Randolph, con su etiqueta de ilustre perdedor habitual y de tirador de triples pútrido, metió uno en el momento más decisivo este sábado.

Pero nos encanta ver mitos y heroes caídos, recordar los desenlaces y revisitar la historia. Le hemos dado un rol especial al pitcher que sola y exclusivamente sale en la novena entrada con atronadora música de fondo, a pesar de que lo más inteligente sea sacar a ese jugador al campo, quizá antes, quizá después si el emparejamiento es desfavorable. Nos gusta más como suena The Closer, que el antiguo término que se usaba para referirse al lanzador final, Fireman (bombero). Y hace un tiempo, decidieron que les gustaba más bombero que, por ejemplo, eso, último lanzador. Si no hay épica, la inventamos. Y que importa que se sustente en algo.

Y por cierto, anoche, Rivera, el closer de los Yankees, el cerrador por excelencia, la deidad de la última entrada, se dejó empatar el partido por Baltimore. Y hace 4 días, en su actuación anterior, hizo lo mismo contra Toronto. Nadie es perfecto.

El mundo al revés


Tenía muchas ganas de ver algún partido de la serie entre Celtics-Knicks y ayer fue mi estreno en esa serie, eso sí, todo pareció muy raro.

El segundo partido siempre es el partido de los ajustes, como veíamos ayer, lo que no sabía yo es que en esta serie, la más mítica tal vez de las 8 y es que me dio la sensación de que todo iba al revés. El inicio fue un claro exponente de esto que digo, Knicks jugando lento, mientras que Celtics se beneficiaban de los contra-ataques y de ataques rápidos, gracias sobre todo a Rondo. Algo no cuadraba.

Mi cabeza seguía fatal cuando veo que Billups estaba en el banquillo vestido de calle y que Amaré tenía problemas en la espalda y apenas jugaba un rato, en cambio, en los verdes, todos sanotes y bien fuertes… esto normalmente no era también al revés?!?! Así que ahí estaba yo, en el sofá claro, sin saber muy bien lo que estaba viendo… bueno sí, estaba notando como todo el Melodrama estaba teniendo su primera gran prueba de fuego. Los Knicks de Melo, esos Knicks donde todos iban a jugar para él y claro, Carmelo se lució con canastas de todos los colores llegando al final a los 42 puntos, pero poca más ayuda tuvo de una 2a unidad gris… muy gris.

Pero Doc Rivers no es nada tonto y lo hizo fácil, marcaje doble cada vez que Melo tenía la bola, esto con otro equipo hubiera hecho que siempre alguien estuviera libre, pero claro con los Knicks y su banquillo post-trade, deja a una serie de jugadores que rara vez jugarían en algún otro equipo… además a Fields no se le ve tan contento y alegre como antes del trade… cosas raras mías o alguien más lo ve?

Aún así, los Knicks tuvieron el partido ahí y no fue hasta el final, gracias sobre todo al hambre que siempre tiene Garnett que la victoria se quedó en el Garden.

Ahora la serie vuelve… o mejor dicho, los Play Offs vuelven al Madison Square Garden, de donde nunca debieron de salir…

Ahhhhh, se me olvidaba, una cosa no cambió anoche… los árbitros pitando cosas extrañas a favor de Celtics en el Garden, eso siempre sigue igual…

La Crónica On Tour vol.4: Grizzlies vs Knicks

La cuarta parada de la Crónica on Tour vuelve a la denominada Meca del Baloncesto, ese espacio mágico en el rectángulo que delimitan la 7ª y la 8ª avenida, con la calle 31 y la 33, en la que el Madison Square Garden comparte sitio con la Penn Station. Allí estábamos de vuelta, el día de San Patricio, en el que además comenzaba la March Madness universitaria, para ver a los New New York Knicks contra los Grizzlies, en el que además, es el último partido que los ‘Bockers han ganado hasta la fecha.

Del excelente repaso del Madison que David ya te hizo en este mismo espacio, solo ha cambiado una cosa: ahora Carmelo es el rey. No exagero si digo que el 90% de las camisetas que se veían por las graderías eran de la nueva estrella en la casa. No sé si sería algo aún temporal, pero la respuesta a la pregunta, de quién son los Knicks ahora, solo tendría una respuesta si nos guiamos por las camisetas que llevaba la gente.

El calentamiento se desarrolló como ya es habitual, con un pinchadiscos invitado que en este caso fue DJ M.O.S., y una selección para el calentamiento muy neoyorquina de Landry Fields: Fabolous, Jay-Z y Notorious. Preparados para ver el partido desde sus asientos de primera fila los actores Tyson Beckford y Steve Schirripa, luchadores de la UFC como Chuck Liddell, Dana White o George St.Pierre, el jugador de Hockey Michael Del Zotto, Adam Horovitz de Beastie Boys y el tenista John McEnroe que recibió la mayor ovación de la noche.

Desde el calentamiento y la presentación de los jugadores, ya se pudo ver que este no es uno de esos partidos en los que el Garden se convierten en una caldera. En un día como San Patricio en el que los neoyorquinos prefieren emborracharse desde el mediodía en Times Square o cualquiera de los abundantes pubs de temática irlandesa de la Gran Manzana, el público olía tremendamente a trasplantado: lleno de turistas y gente a la que el devenir de la franquicia, ni le va ni le viene. Y esto pudimos terminar de constatarlo cuando al introducir los titulares de los Grizzlies entre suaves abucheos, los aplausos ganaron al salir por la pantalla la imagen, y por la megafonía el nombre de Marc Gasol.
Marc Gasol Knicks Grizzlies
Había bastante público español, y se vieron varias banderas de nuestro país (una de las cuales era llevada por un hombre disfrazado de… pollo) pero dando vueltas a la cabeza, la tímida ovación al hermano pequeño podría haber sido ayudada por aquellos que le quieren ver vestido de azul el año que viene como agente libre. O de verde en un día como hoy.

Porque al ser San Patricio los Knicks desempolvaban las camisetas de ese color, y ponían un quinteto en pista (BillupsFieldsAnthonyJeffriesStoudemire), con el que se daba una buena curiosidad en el que los dorsales de todos los jugadores eran dígitos simples.
Marcador Knicks

La historia del partido ya la conocéis: los Knicks masacraron a los Grizzlies por 120 a 99 batiendo el record de la franquicia de canastas de 3 puntos, encestando 20, y Toney Douglas igualó la marca personal de Latrell Sprewell y John Starks, metiendo 9 de ellos. La cosa llegó a tal punto, que en la sección norte del Madison, los fans empezaron a colgar signos del número 3, uno por cada triple conseguido, como se hace en béisbol con las K’s cuando el número de strikeouts que el pitcher consigue en un partido se empieza a disparar.

Si tuviera que hacer la lista de cosas que me llamaron la atención al verlas en persona, son prácticamente las mismas que por la televisión, con la sensación de que los ojos no te engañan: Tony Truco o Trato Allen es verdaderamente capaz de lo mejor y lo peor en un campo de juego; el tiro de Carmelo Anthony es increíblemente elegante y sorprende mucho más en directo al verlo salir de ese cuerpo regordete del que nunca te esperarías una mecánica tan preciosista; Ronny Turiaf se autogrita y se autogolpea en todos y cada uno de los segundos que está en la pista y el balón no está en juego; Shane Battier es rapidísimo cerrando al tirador solitario, numerito de la mano en la cara incluido (ya lo hace en cada tiro que defiende) y aunque las animadoras no bailen especialmente bien, tiene mérito hacerlo con esos taconazos.

Y uno sabe que los Grizzlies no son un rival odiado, ni el equipo se jugaba mucho en el partido, que el marcador fue cómodo, y que esa noche había cosas mejores que hacer en NYC (el día de San Patricio y los 16 partidos que daban comienzo a la Locura Universitaria, con dos equipos locales, Long Island U y St. John, jugando) que acercarse a ver un partido, y que yo tal vez ya esté contaminado por el ruidoso ambiente que se vive en el baloncesto universitario, pero el público del MSG, ese por el que los agentes libres supuestamente se desviven no me pareció para tanto. Tal vez, dadas las circunstancias, haya elegido la peor noche del año para valorar el ambiente, pero para mí, se quedó muy corto. Y es una pena, porque el Madison respira magia en todos los rincones.

Mercado de traspasos NBA 2011

Este jueves 24 de febrero, a las 3 de la tarde en la Costa Este, 9 de la noche en España, se ha cerrado el mercado de traspasos en la NBA. Este ha sido sin duda uno de los años más ajetreados que se recuerdan porque ha habido de todo: superestrellas cambiando equipo, franquicias asentadas haciendo movimientos dudosos de cara a Play-Off, muchas rondas de Draft circulando (como se nota que los equipos consideran que este año viene flojo) y muchísima acción en la recta final. A continuación tienes todos los movimientos que se han dado esta semana, y también nos puedes seguir en nuestro Twitter o buscando el hashtag #TraspasoNBA por si hay alguna pequeña novedad.

  • El circo empezó con el mega-traspaso a tres bandas entre Nuggets, Knicks y Wolves. Carmelo Anthony (extenderá su contrato hasta 2015, 83.5 millones los cuatro próximos años), Chauncey Billups (los Knicks se hacen cargo de sus 14.2 millones de salario la próxima temporada), Corey Brewer (agente libre restringido este verano), Renaldo Balkman (en nómina hasta 2013), Anthony Carter (acaba contrato) y Shelden Williams (acaba contrato) irán a los Knicks. Los Nuggets adquieren a Raymond Felton (acaba contrato en 2012), Danilo Gallinari (agente libre restringido en 2012), Wilson Chandler (agente libre restringido este verano), Timofey Mozgov (contrato no garantizado más allá de 2012, agente libre restringido en 2013 si se garantiza), la elección sin restricciones de primera ronda del Draft de los Knicks en 2014, las elecciones de segunda ronda de Draft de Golden State Warriors en 2012 y 2013, cuatro excepciones de traspaso de 17.1 (récord histórico en la Liga), 1.7 y dos de 0.8 millones, 3 millones de dólares en efectivo, el derecho a intercambiar primeras rondas con los Knicks en 2016 y el pívot de Minnesota Kosta Koufos (agente libre restringido en 2012) que se ha añadido al traspaso. Los Wolves reciben a Eddy Curry (11.3 millones que expiran este verano), Anthony Randolph (agente libre restringido en 2012), una futura elección de segunda ronda de Denver y otros tres millones en efectivo.

    Traspaso Knicks NBA Carmelo Anthony

    Hay que señalar que los traspasos han sido separados (había que hacer primero el de los Wolves para poder ejecutar el de Denver), pero los Knicks no recibirán ninguna excepción de la primera transacción, lo cual limitará su margen de maniobra en el futuro. Los Nuggets se ahorran 16.5 millones está temporada, y se sitúan con una nómina de 66.9 millones, por debajo de los 70 que marcan el límite a partir del cual se paga el impuesto de lujo.

  • El siguiente traspaso ha sido el de James Johnson que se va a los Raptors a cambio de la primera elección del Draft este año de los Heat, que va para Chicago. Ahora los Bulls se encuentran 2.9 millones por debajo del límite salarial, y tienen 4 primeras rondas en los dos próximos años (la propia y la de Miami en 2011, la propia y la de Charlotte, top-14 protegida, en 2012), por lo que podrían hacer sitio a jugadores como Anthony Parker (2.8 millones) o Courtney Lee (1.3 millones) sin entregar otro jugador a cambio.

    James Johnson a Toronto

    Hay que reseñar que la primera ronda de los Heat fue parte de lo que pudo obtener Toronto por firmar-y-traspasar a Chris Bosh este verano. Teniendo en cuenta que no parece que vayan a utilizar antes del jueves los 9 millones que les quedan de la excepción que generó la huida de Bosh, los Raptors habrían traspasado al ala-pívot por James Johnson, y quien sea que elijan con su elección de primera ronda, el primer año que no esté entre las 14 más altas de aquí a 2015.

  • Carl Landry, que está en último año de contrato se va a New Orleans Hornets a cambio de Marcus Thornton (que será agente libre restringido este verano) y dinero en efectivo. Los Hornets se hacen con un nuevo grande, y los Kings consiguen un anotador unidimensional en Thornton, pero al acabar todos los contratos en verano (si los clubs lo desean) podría darse el caso de que ninguno de estos dos continúe con su equipo más allá de este año.

    En un primer momento se incluyó a David Andersen, que no tiene garantizado el contrato del año que viene, en el traspaso, pero no está en el acuerdo final, ya que los Hornets tienen varias excepciones de traspaso que podrían usar para hacerse cargo del salario de Landry.
  • Uno de los nombres que más ha sonado en las últimas semanas, ya tiene destino. O no, ya que Troy Murphy, que está en su último año de contrato, será cortado por Golden State (equipo que le drafteó y en el que jugó 6 años), y podría acabar en un equipo de play-off, y dejar de ser el jugador con la sequía de postemporada más larga de la Historia (y si Mike Dunleavy y los Pacers se clasifican para Play-Off, el jugador que más partidos habría jugado sin llegar jamás a la fase final, será el nuevo Wolf, Eddy Curry). Los Warriors, recibirán además una 2ª ronda de Draft de 2012 de los Nets, y enviarán a cambio a Dan Gadzuric y el que fuera elección número 8 de Draft, Brandan Wright. Ambos, al igual que Murphy, acaban contrato este verano, con Wright siendo el único agente libre restringido.
    Traspaso Troy Murphy Brandan Wright
  • Y atención al acuerdo que se acaba de alcanzar, porque este no lo vio venir nadie: segunda superestrella que se mueve, Deron Williams a los Nets de New Jersey. Al final Devin Harris, que estuvo a punto de ser traspasado a Portland (a cambio de Andre Miller), Dallas (que alivio para los Nets que los Mavericks no hayan aceptado la supuesta oferta de Dominique Jones, una 1ª ronda, y el último año de contrato de Caron Butler, y solo ofrecieran al alero) o Atlanta, va a Utah junto al novato Derrick Favors, la primera ronda del Draft de los Nets este año (sin protección alguna), la primera ronda del Draft de los Warriors en 2012 (protegida en el top-7 en 2012 y 2013, protegida top-6 en 2014, y se convertiría en segundas rondas de 2014 y 2016 si no se entrega antes, por lo que jamás será una elección mayor al 6º puesto) y 3 millones de dólares en efectivo.
    Traspaso Deron Williams New Jersey Nets NBA 2011
    Cinco reflexiones rápidas: 1ª, otra estrella que cambia el Oeste por el Este, que se está cargando de buenos jugadores; 2ª, los Jazz se deshacen del jugador que trajo el enfrentamiento con Sloan ¿volvería el veterano técnico?; 3ª, al hilo de esto, si Deron tenía problemas con Sloan por cuadriculado, lo que nos vamos a divertir cuando se junte con Avery Pequeño General Johnson; 4ª, el paquete ofrecido por Deron es supuestamente menor que el que daban por ‘Melo (y Billups) y 5ª, los Nets vuelven a entrometerse en los planes Knicks, quitándole uno de sus tres objetivos 2012.
  • Kirk Hinrich (que cobrará 9 millones en su próxima y última temporada de contrato) se presume como nuevo base titular de los Atlanta Hawks a los que llega también Hilton Armstrong (en último año de contrato) a cambio de Mike Bibby (cuyo contrato finaliza en 2012 en el que cobrará 6.4 millones), Mo Evans (último año de contrato), el novato Jordan Crawford y una 1ª ronda de Draft.
  • Traspaso NBA Hinrich Bibby
    En un traspaso en el que el componente financiero es poco importante, ya que las cantidades y duraciones de los que entran y salen son prácticamente iguales, los Hawks cambian de base y los Wizards obtienen como recompensa al prometedor Crawford y una elección más en este Draft en torno a la posición número 20.

  • Otro traspaso más que parece salido de la nada: Baron Davis, que cobrará 14.75 millones en su última temporada de contrato, la 2012/2013, se va, junto a una 1ª ronda del Draft de este año (sin protección, así que atentos, porque lo que ahora mismo va a ser una elección entre el 8 y el 10, se podría convertir en Top 3 en la Lotería) a Cleveland, a cambio de Mo Williams, que tiene la opción (y asumimos que tal y como esta ahora mismo y con la nueva CBA acercándose, lo hará) de renovar dos años más a 8.5 millones por año, y Jamario Moon que acaba contrato este año.

    Trapaso un tanto extraño por ambas partes. Es verdad que los Clippers ahorrarán dinero, porque Williams cobra algo más que la mitad que Davis, y los Cavaliers obtienen, a un precio carísimo, una alta elección en un mal Draft, pero deportivamente las dos franquicias están traspasando jugadores que dejaron sus mejores días detrás de ellos.
  • Traspasos como el de Deron Williams o Baron Davis nos resultaron extraños, pero tenían su explicación. Nos cuesta más ver por ejemplo este: Kendrick Perkins (agente libre este verano) y Nate Robinson (cuyo contrato de 4.5 millones acaba el verano que viene) camino de Oklahoma a cambio de Jeff Green (agente libre restringido este año), Nenad Krstic (que también acaba contrato esta temporada) y la 1ª ronda del Draft de 2012 de los Clippers (protegida Top-10 hasta 2015, sin protección en 2016).

    Perkins, que llevaba ya unos años siendo pieza clave para Celtics en Play-Off, se va sin previo aviso (aunque los Celtics obtienen otro pivot de vuelta), y si se mantiene sano (gran condicional, ya que por lo pronto está lesionado esta semana, con un esguince de ligamento en su rodilla izquierda) va a ser una pieza importantísima para los Thunder. Los Celtics tendrán como pivots para pelear por el anillo a los O’Neal y el recién adquirido Krstic, por lo que una posición clave de su quinteto, nos hace dudar hoy mucho más, y supongo que esta noticia no se ha debido acoger nada mal en Miami o Los Angeles. Quizá la clave estaba en que este verano acaba contrato, y al no ser agene libre restringido, podrían haberle perdido sin recibir nada a cambio.
    Además, los Celtics obtienen a Jeff Green, esa elección número 5 del Draft de 2007, que era el epicentro del paquete que mandaban los Celtics a cambio de Ray Allen, y que comenzó la reconstrucción que a la postre, les daría el título.
  • Y Perkins no es el único pívot fichado por los Thunder, que siguen añadiendo centímetros de cara a Play-Off y podrán dar más minutos a Ibaka en la posición de 4: Nazr Mohammed va de Charlotte a Oklahoma City con D.J. White y Mo Peterson haciendo el camino inverso.
  • Trapaso NBA Mohammed Peterson
    Tanto Peterson como Mohammed acaban contratos de cuantía similar este verano, por lo que la motivación de los Bobcats puede ser conseguir al joven y raramente utilizado White, primera ronda del Draft en 2009, a cambio de alquilar al pívot lo que queda de temporada.

  • Un traspaso que llevaba horas en la lista de rumores era la vuelta de Shane Battier a Memphis junto al base novato Ishmael Smith, a cambio del fracasado número 2 del Draft de 2009, Hasheem Thabeet, DeMarre Carroll y una futura elección de primera ronda, que como mínimo será en 2013, aunque podría pasar aún tiempo, ya que la de Memphis de este año es propiedad de los Wolves, y tiene una serie de protecciones por la que tal vez tarden algún año en entregársela.

    Battier vuelve en su último año de este contrato a ayudar al equipo que le drafteó en 2001, y que se ha quedado sin Rudy Gay por un mes, a llegar a Play-Off, a cambio de reconocer el error que supuso draftear a Thabeet, dejando a Tyreke Evans, James Harden, Steph Curry o incluso Ricky Rubio encima de la mesa. Daryl Morey, el GM de los Rockets, consigue convertir una pieza que podría haber perdido por nada este verano en un pívot de más de 2.20 metros, del que tal vez sean capaces de sacar algo, y una elección de Draft que puede acabar en la Lotería. Además ahorran unos 2.5 millones de dólares, que al estar por encima de la línea que marca el impuesto de lujo, se hubieran convertido en 5 a pagar.
  • Y no paró aquí Houston: Aaron Brooks, que será agente libre restringido este verano, se va a Phoenix, y de vuelta viene el sustituto de Nash, el esloveno Goran Dragić, al que los Rockets tienen la opción de renovar por un año y 2.1 millones, y una primera ronda de Draft.
    Traspaso Brooks Dragic
    La elección que ha cedido Phoenix es de 2011, pero dependerá de su clasificación para Play-Off: si llegan a la post-temporada, su elección será para Houston, si no, que es lo más probable ahora mismo, los Suns se quedan con su elección en la Lotería y mandan a los Rockets en su lugar la 1ª ronda de los Magic este año.
  • Después de que Charlotte hubiera estado negociando con Cleveland, y hubiera reclamado a Nicolas Batum en el traspaso, al final, en el paquete que reciben de Portland por Gerald Wallace y su contrato hasta 2012 (o 2013, si el jugador lo renueva unilateralmente) no irá incluido el frances: Joel Przybilla que acaba contrato, Dante Cunningham que es agente libre restringido, Sean Marks que acaba contrato, la primera ronda del Draft de los Blazers en 2013, y la primera ronda del Draft de los Hornets (protegida Top-7 en 2011 y Top-8 hasta 2014) que probablemente se hará efectiva este año, son la recompensa.

    Los Bobcats reciben así un pívot para suplir la baja de Mohammed esta temporada, y un jugador interesante para dar minutos de refresco como Cunningham, y veremos como organizan los Blazers una rotación que ya tiene a Batum y LaMarcus Aldridge en los puestos en los que se suele desempeñar Wallace. Charlotte tiene que cortar además 3 jugadores después de los traspasos de hoy, porque ahora mismo tiene 18 en plantilla, y no puede ser ninguno de los que han recibido. Sherron Collins, Derrick Brown y tal vez Dominic McGuire, son los candidatos más claros.
  • Después de colocar a Perkins, Boston sigue limpiando la casa: dos hombres altos, Semih Erden y Luke Harangody, que tienen modestos contratos, esta y la siguiente temporada, van a Cleveland a cambio de la elección de 2ª ronda de los Timberwolves en 2013, y Marquis Daniels se va a Sacramento a cambio de dinero en efectivo.
    Traspaso Daniels Erden
    Daniels podría quedarse sin jugar lo que resta de temporada, y acaba contrato, por lo que los Celtics no contaban con él. El jugador ayudará a Sacramento, que necesitaba firmar un jugador para cumplir con la nómina mínima que marca la Liga. Los Cavaliers por su parte, pueden sacar buenos minutos, especialmente de Erden, en el futuro, y aunque la elección de los Wolves puede ser una de las más altas de la segunda ronda, la situación dentro de dos años puede ser diferente.
  • Y finalmente, el traspaso que pudo ser y no será: los Grizzlies no querían vender a O.J. Mayo ahora que su precio no podía estar más bajo, pero lo han intentado hacer, ya que aceptaron la oferta de Indiana (Josh McRoberts y una primera ronda del Draft), tres minutos tarde, de tal manera, que en principio, O.J. se queda en Memphis, y ya veremos que tal avanzan las relaciones entre jugador y franquicia.

Melo Square Garden

Se dice que los deportistas acaban jugando donde ellos quieren. En este caso, será así: Carmelo Anthony, después de tanto tiempo, ya es oficialmente un Knickerbocker. Con el número 13 seguramente, porque el 15 cuelga del Madison en honor a Earl The Pearl Monroe.

Carmelo parecía el chico bueno de su promoción, cuando en 2006, a la hora de renovar contratos de novato, el elegía hacerlo por 5 años, en lugar de los 4 que firmaron Wade, James y Bosh. El resto de la clase de 2003 ya estaba pensando entonces en un posible próximo destino, y Carmelo que era feliz en Denver con un equipo más que apañado, y con futuro, decidió dar un voto de confianza a la franquicia y renovar por el tiempo más largo posible. Ahora se va. Dice que no quería irse como LeBron y Chris, sin dejar nada a la franquicia que le drafteó. A mí me parece una mentira tremenda. Tremendísima. Sin el fantasma de la pérdida de millones (contados en decenas) por la CBA que entrará en vigor el próximo año, Carmelo se hubiera ido sin dar siquiera las gracias, dando un sonoro portazo tras de sí, en verano.

Carmelo no sabe lo que quiere. Es verdad que pasó unos años de su vida en New York, que no muy lejos de allí consiguió un título universitario con Syracuse, y que hacer retumbar el que posiblemente sea el escenario baloncestístico más mítico del mundo y su rabiosa afición, es el sueño de todo chaval. Y como detrás de un gran hombre (aunque solo sea por tamaño) hay una mujer (aquí omito el adjetivo intencionadamente), ‘Melo tuvo que atender a las peticiones de su señora, una presentadora de canales musicales de medio pelo, famosilla de tercera fila, carne de reality show, que quería vivir cerca del foco más grande. Pero supongo que ya se dará de bruces con la realidad: lo que el talento no da, New York no lo presta.

Anthony no hace esto por motivos deportivos. Nadie puede pensar que los Knicks como se encuentran actualmente construidos son mejores, o tienen más futuro que el equipo en el que estaba Carmelo jugando ayer. Y lo comentaremos más tarde, pero no parece que tengan la flexibilidad suficiente para ampliar el megalómano proyecto. Se va además, a la Conferencia a la que más futuro se le vislumbra, y desde la que pinta más difícil llegar a disputar las Finales, después de ese balance de poder que ha empezado este año. Por dinero, tampoco, de hecho, el vil metal es lo que más le ataba a Denver, el motivo por el que el traspaso se ha dilatado, y ha resultado tan costoso para los Knicks.

Anthony no quería nada. Lo quería su mujer, lo querían los agentes carroñeros de la agencia CAA que están haciendo todo lo que pueden y más para pegarle todos los bocados que puedan a la Gran Manzana, y conseguir influencia en New York, o donde quiera que se la den. Y por fortuna para los Nuggets, la avaricia del grupúsculo y la coincidencia en tiempo con la finalización del convenio laboral, les ha permitido poder sacar algo de tajada, de una situación, que de haber sido de otra manera, hubiera acabado con los Nuggets viendo como su mujer le abandona en verano, llevándose la casa, el coche, los niños y hasta el perro. Y dejándole por otro, que será algo más guapo, pero jamás le tratará tan bien.

De vuelta al baloncesto, el traspaso final queda configurado de la siguiente manera: Melo, Chauncey Billups, Renaldo Balkman, Anthony Carter, Shelden Williams y Corey Brewer desde Minnesota, llegan a los Knicks. Raymond Felton, Danilo Gallinari, Timofey Mozgov, Wilson Chandler, la 1ª ronda del Draft de los Knicks en 2014, las 2ªs rondas de los Warriors en 2012 y 2013 y 3 millones de dólares en efectivo van a Denver. Eddy Curry, Anthony Randolph y otros tres kilitos para los Wolves. A lo largo del día de hoy conoceremos más detalles de como se configuró exactamente el traspaso, porque se ha tenido que crear alguna excepción por el camino.

Knicks Nuggets Traspaso Carmelo Anthony

Los Nuggets, que además de Carmelo, pierden a Billups, aparte de obtener talento joven y alguna elección de Draft, van a ahorrar mucho dinero. Para empezar, 17.7 millones de salario este año, entre lo que sale y lo que entra. Esta cantidad es muy significativa, porque les permite estar en más de 4 millones por debajo de la línea que marca el llamado impuesto de lujo, la cifra a partir de la cual se paga como impuesto un dólar por cada dólar que te pases, y dejas de recibir tu parte proporcional de lo recaudado por ese impuesto. Por tanto haciendo cuentas, entre los 17.7 millones en salarios, los 13 que hubieran tenido que pagar doble por pasarse, los 3 que le dan los Knicks en el traspaso, más los 4 que aproximadamente suelen ser los millones repartidos entre los equipos que no pagan la tasa, los Nuggets se ahorrarán unos 37 millones, en comparación con lo que se hubieran gastado si no hubieran hecho ningún cambio.

La contribución de los Wolves es meramente testimonial: consiguen a un jugador en el que llevan mucho tiempo interesados, y que hace apenas un año tenía destellos de futura estrella en Anthony Randolph, a cambio de entregar a un Corey Brewer que a pesar de ser sólido y trabajador en defensa, parece haber alcanzado ya su potencial, y además se convertirá en agente libre este verano.

Y atención, porque, aunque este tipo de detalles no han salido todavía a la luz, en principio parece que los traspasos de New York con Denver y Minnesota podrían ser totalmente independientes (no hay transacciones entre los Nuggets y los Wolves), lo cual significaría que el hecho de que el cadáver de Eddy Curry y su último año de contrato se hayan incluido en la operación, le puede dar a los Knicks una excepción de hasta 11.3 millones. Y esta sería la única carta que los Knicks podrían jugar para cumplir el sueño que empezó cuando Chris Paul hizo un brindis en la boda de Melo este verano: traerse a CP3 para completar otro gran trío. O Deron Williams. Tanto monta.

Los Knicks ya no tienen de ahora en adelante flexibilidad salarial, ni elecciones de Draft hasta 2015, ni otro jugador joven, prometedor y consolidado, para traspasar, Landry Fields aparte. Como podéis imaginar, el rookie de Stanford y dos elecciones de Draft dentro de 4 y 6 años, no satisfarían a New Orleans o a Utah para traspasar a sus estrellas. Con una excepción, que otorga alivio económico inmediato al que la recibe, ya podrían empezar a hablar. Pero de todos modos, van a necesitar que el nuevo convenio dé más margen para gastar (o al menos, que las cosas se queden como están, aunque todo indica que será el contrario), una gran presión y resistencia por parte del jugador, mucha suerte y fotos de Kevin O’Connor o Dell Demps en situaciones comprometidas si lo quieren hacer realidad.

Desde el punto de vista deportivo, aunque salvo que cambien todas las previsiones, el equipo no puede hacer otro gran movimiento, yo creo que los Knicks estaban más que obligados a hacerlo. Jugadores como Carmelo en la Liga hay pocos, el resto de huecos, se van completando poco a poco. Es verdad que queda un gran vacío en el banquillo, pero es menor la diferencia que hay entre reservas y parches temporales en los 12 minutos de asueto, que entre lo que te va a dar un jugador como Anthony sobre Gallinari 36 minutos. ‘Melo, con sus defectos, que los tiene, es excelso. Está infravalorado entre la élite por su aspecto holgazán y el segundo plano en el que ha permanecido siempre, pero su facilidad para anotar, y sobre todo, su precisión asesina en los últimos minutos, en los que contra la creencia popular, es con mucho el mejor de la Liga, y por amplio margen, serán más reconocidos por el público, contando con el altavoz del Garden de por medio.

Y aunque a medio plazo sea una rémora, que no se nos olvide que los Knicks se llevan también a Billups. Chauncey, es, a día de hoy, mejor base que Felton, y además tiene experiencia en Play-Off. Entiendo la decepción del fan neoyorquino que ve como muchas de sus jóvenes piezas están volando en el traspaso, pero de cara a esta temporada, se han llevado a los dos mejores jugadores del traspaso. Deportivamente, sobre el papel, a corto plazo, salen ganando, con mucho, ellos.

De hecho, el que este traspaso se haya visto como una victoria moral y un abuso de un bando sobre otro, tiene mucho que ver con las expectativas. Todos pensábamos que Carmelo tenía la sartén por el mango, pudiendo firmar por los Knicks este verano sin dar nada a cambio, pero ahora esta clarísimo que no. Que los Nuggets tenían mucho más poder que el que mucho iluso creía. Que, como ya bien sabemos, aunque algún romántico no se quiera dar cuenta, los jugadores se mueven como primera, o como mucho, segunda prioridad, por dinero. El nuevo Knick no quería arriesgarse a perder ni un dólar. Si lo querían, no podían dar un paquete de mínimos, lleno de sobras. Tendrían que acercarse al valor real del jugador.

Y todo es percepción. Los Knicks han dado menos de lo que Melo valdría con un contrato de alta duración, acompañado por Billups. Que es mucho más que lo que ellos pensaban que acabarían dando. Y parte de la culpa la tiene el papel de los Nets, con Prokhorov al mando, que han jugado sus cartas muy astutamente, y nunca sabremos si realmente estaban detrás de Melo, o simplemente han ido de farol todo este tiempo, sabiendo que Anthony no quería jugar allí, para tratar de exprimir lo más posible a sus odiados vecinos, que lo serán más que nunca (tanto odiados como vecinos) en próximas fechas.

Si además, consiguen que los Nuggets le envíen alguno de los jugadores, (Mozgov y Gallinari o Felton, a cambio de dos primeras rondas de Draft), a un precio muy inferior al que le hubieran pedido al otro lado del Hudson, el recochineo será máximo. Este rumor, que se manejó toda la tarde e incrementó la confusión en el despacho de Dolan, y en el que también se implicaba a un Devin Harris que los dimes y diretes llevaban a Dallas, fue desmentido a última hora, pero viendo la configuración actual de la plantilla de Denver, es inevitable pensar en que en cualquier momento se puede traspasar alguna pieza.

Ahora después de que se desbloquera la indecisión, y se acabara el melodrama, los traspasos deberían empezar a caer como fichas de domino de aquí al jueves. Los Knicks parece que solo podrán añadir tamaño fijándose en jugadores sin equipo (ya han traído a prueba varias veces a Earl Barron), los Nuggets, de los que nos abstenemos en hacer ningún análisis deportivo hasta que acabe la semana, podrían mover a cualquiera de las piezas obtenidas en este traspaso, a jugadores importantes que podrían acabar contrato si ejercen sus opciones y dejarían al equipo sin obtener nada a cambio por ellos, como Nene, JR Smith y Afflalo o a contratos de larga duración como el de Al Harrington que ya no pintan nada en un equipo en reconstrucción. Además, otras franquicias que tenían el ojo puesto en la situación como los Nets, los Mavericks, los Rockets o los Lakers, ya podrán maniobrar sin tener miedo a perder las fichas que le podrían haber traído a Carmelo.

Anthony, ya tienes lo que querías. O lo que querían por ti. Sé feliz.

All-Star: Día 1

Primer día del All-Star, que hemos seguido por completo desde nuestro Twitter @cronicasofa y ya hemos disfrutado del partido de famosos, y del partido entre Rookies y Sophomores, en el que han ganado los novatos por segundo año consecutivo. La mayor atracción de la jornada era ver como empezaba Blake Griffin su fin de semana, y como era de esperar, la cosa ha sido discretita. No muchos minutos (el rookie que menos ha jugado), y se ha reservado en casi todos sus vuelos. No obstante nos ha dejado una maravilla a juego con el MVP John Wall que desde esta noche tiene el récord de asistencias en este partido, superando con sus 22 la marca de Chris Paul (17):

De todas formas, para mí, los mejores mates han corrido a cargo de James Harden, que entró a última hora como sustituto de Tyreke Evans, y soltó dos bombas casi seguidas que han asombrado al mismo Carmelo, que ha vivido la jornada en la que múltiples rumores le colocaban a un lado y otro del río Hudson como segundo entrenador del equipo del Oeste:

DeMarcus Cousins, que podría perfectamente haber sido elegido, por lo menos, co-MVP, ha anotado 33 puntos y ha cogido 14 rebotes para los novatos, y le ha devuelto los favores de toda la noche a John Wall poniéndole este alley-oop en bandeja para cerrar el partido:

Gary Neal se ha encargado de cerrar el partido en el último cuarto. Por los jugadores de segundo año, Blair con un 28/15 y Harden con 30 puntos han sido los mejores.

Te animamos de nuevo a que veas nuestros comentarios sobre la jornada en Twitter (@cronicasofa), porque tuvimos mucho más: palos a Justin Bieber, los últimos rumores sobre Carmelo, un jugador de la NBA que ayer se convirtió en papá, y los rumores de que el último hijo de todo un MVP… podría ser de un compañero de equipo.

La última esperanza para David

Como ya te hemos comentado alguna vez, este verano se acaba la CBA (el Collective Bargaining Agreement, vamos, el convenio), y toca negociar una nueva que ponga de acuerdo a jugadores y propietarios. Como podéis imaginar, la cosa no va a ser fácil, con los equipos ansiosos por reducir costes e incluir mecanismos que les puedan librar de los errores que tantas veces cometen, y los jugadores tratando de garantizarse un futuro lo más largo, grande y seguro en lo económico.

Uno de los caballos de batalla es la inclusión de la etiqueta de Jugador Franquicia, que ahora mismo está en funcionamiento en la NFL y que permitiría, de ser aplicada, entre otras cosas, agarraos que vienen curvas… que los Nuggets pudieran tener 3 años más a (un muy descontento) Carmelo Anthony.

A pesar de que David Stern comentó en octubre que no pensaba incluir semejante mecanismo, la realidad es que muchos de los propietarios, especialmente los de los equipos con mercados pequeños, están haciendo todo lo posible para que así sea, porque aumenta su influencia considerablemente a la hora de negociar con los futuros agentes libres. Su inclusión dependerá probablemente del panorama que la NBA prefiera ver: movimiento de los jugadores más importantes en agencia libre, principalmente hacia los equipos de mercados más grandes y con solera, o jugadores que se ven atados a sus clubs.

Ya hemos comentado que en principio esta etiqueta dificulta sobremanera que los cracks de la NBA cambien de equipo, o al menos que lo hagan por un precio injusto, y ahora explicaremos el porqué. En la NFL, cuando un jugador acaba su contrato con un club y se convierte en agente libre, su equipo tiene la posibilidad de nombrarlo Jugador Franquicia. Cada equipo puede nombrar un jugador franquicia al año, y un mismi jugador, puede ser Franquicia tres años.

El primer año que nombras a un Jugador Franquicia, se le hace un contrato de una sola temporada, con un salario que es, como mínimo, el mayor entre el 120% del suyo actual, o la media de los cinco mayores contratos en su posición. Esta media y distinción por posiciones, se hace en una NFL en la que los puestos están muy jerarquizados, para poner al jugador en su contexto: un quarterback cobraría unos 16 millones y un running back 8. En la NBA, en la que la media entre posiciones no es muy dispar, y en la que, habría que definir unas posiciones que no son tan claras, la definición debería cambiar ligeramente. Si fuera implementada tal y como esta, con cifras de esta campaña, en el caso de Carmelo, que cobra este año 17.149.243$, pasaría a ganar como jugador franquicia, al menos, el 120% de esa cantidad, 20.579.091$, ya que la media de los cinco jugadores que más cobrarán la temporada que viene en su posición (LeBron James, Paul Pierce, Rudy Gay, Kevin Durant y Luol Deng) es bastante inferior, 14.466.650$.

Este contrato puede ser exclusivo, o no exclusivo. En el primer caso, el jugador no puede negociar con ningún equipo, y pertenece por completo al club. En el segundo caso, el jugador se convertiría en algo parecido al agente libre restringido de la NBA actual, ya que podría firmar un contrato con otro club, mientras su club de origen tiene derecho de tanteo. En caso de que finalmente, el club no decidiera igualar la oferta, recibiría dos primeras rondas del Draft pertenecientes al que acaba de fichar a su jugador. Esta regla también necesitaría algún ajuste para poder aplicarse a la NBA, ya que en una situación con los mismos parámetros que la actual, al haber escala salarial (en la NFL hay tope para todo el equipo al completo, pero no hay máximo para un jugador), en la mayoría de casos, ningún equipo puede ofrecer un salario por encima del estipulado, por lo que la etiqueta no exclusiva, se convierte en exclusiva en la práctica. Además, el valor de dos primeras rondas del Draft de la NFL es superior al de la NBA.

Si al jugador se le volviera a aplicar la etiqueta al año siguiente, se le volvería a hacer contrato por un año más, con un valor mínimo del mayor entre el 10% del salario del año actual, o de nuevo, la media entre los cinco mejor pagados en su posición. En el caso de Carmelo, se aplicaría la primera cantidad, 22.637.000$ en la 2012/2013, ya que es altamente improbable que la media de los jugadores mejor pagados ese año vaya a estar por encima de ese valor.

La etiqueta se podría llegar a aplicar al mismo jugador una tercera y última vez, también por un solo año más, y en este caso, el salario mínimo será el mayor de estas tres opciones: la media de los cinco jugadores mejor pagados, en la posición que mejor se pague (en el caso de la NFL, léase quarterbacks), el 120% de la media de los cinco jugadores mejor pagados en la posición del jugador, o el 144% del salario del jugador el año anterior. Vamos a poner el ejemplo con Anthony de nuevo, imaginándonos que ya lleva siendo jugador franquicia 2 años, es decir, con las cantidades actuales y del año que viene. La posición mejor pagada el año que viene en la NBA, va a ser la de ala-pivot, en la que los cinco jugadores que mejor cobran (Rashard Lewis, Tim Duncan, Kevin Garnett, Dirk Nowitzki y Pau Gasol) ganarán una media de 20.491.804$. El 120% de la media de los aleros mejores pagados el año que viene sería de 17.359.980$. Y el 144% del salario actual de Melo, es 24.694.909$, y por tanto, esto sería lo que cobraría el año que viene como jugador franquicia, en ese escenario hipotético, en el que lleva dos años siéndolo.

Si cobran tan bien, ¿por qué los jugadores no quieren esta etiqueta entonces? Pues porque lo poco que pueden ganar de más, lo pierden en libertad y en seguridad a largo plazo. Si ya te encuentras entre los jugadores mejor pagados en tu posición, la diferencia entre la actual extensión de contrato (subidas anuales del 10.5%) y las subidas del 20, 10 y 44% no es muy sustancial, especialmente los dos primeros años. Y a cambio, te verías atado a ese equipo a disgusto tres años más, y te encuentras que durante tres temporadas, solo tienes firmada una más de contrato, toda una desgracia si te lesionas de gravedad. En la NBA, en la que este tipo de problemas no son tan frecuentes, la seguridad salarial no preocuparía tanto, pero en una NFL en la que la media de la carrera de los jugadores es 3.3 años, si parece importante firmar por el mayor tiempo y dinero garantizado posible.

Evidentemente, este mecanismo es perfecto para retener a los mejores jugadores en su posición, ya que alarga hasta en tres años la fecha en la que el jugador se convierte en agente libre, dándole un poder en la negociación que ahora mismo no tienen. Los Nuggets ganarían un trienio para traspasar a ‘Melo, con toda la calma del mundo, y sin tener que aceptar ofertas a la baja como la de los Knicks.

Teniendo en cuenta que el jugador al que se le asigna la etiqueta va a pasar a cobrar como uno de los mejores, a un club no le interesaría aplicársela a cualquiera. Por ejemplo, no creo que los 76ers estén por la labor de ofrecer los más de 14 millones que hemos visto que ganarían los aleros, a Jason Kapono, que será agente libre este verano para retenerlo o evitar perderlo. Sin embargo, si puede merecer la pena aplicársela a un jugador que no esté en el Top 5, pero si tenga un buen valor, para ganar poder negociador. Por ejemplo, un caso que se me ocurre, es el de los Hornets, que podrían perder a David West sin recibir nada a cambio este verano.

La franquicia de New Orleans podría optar por convertir a West en franquicia, sobrepagándole el año que viene (recibiría 20 millones) y poniéndole al lado una oferta para extender su contrato de 55 millones por 6 años, inferior a la que el jugador está buscando: más de 10 millones al año. En ese momento, West se encontraría en la siguiente disyuntiva: elegir entre la seguridad que le otorgan 55 millones garantizados, o esperar un año, en el que tendría que recibir una oferta mejor que 35 millones por cinco años si no quiere perder dinero. Aunque a día de hoy parece razonable que pudiera conseguir ese contrato, el jugador estaría tan solo a una mala temporada a sus 32 años, de perder dinero, o incluso, en el peor de los casos, una lesión de gravedad le haría perder esos 35 millones. Y en el caso que decidiera no firmar la extensión, los Hornets han ganado un año para poder traspasarle.

Espero que este artículo os sirva para entender el funcionamiento de la etiqueta de Jugador Franquicia. Aunque como ya hemos comentado, los detalles y cifras tendrían que ser estudiados, la idea básica sería la misma: posponer el periodo de agencia libre de los mejores jugadores, y quitarles la seguridad financiera a largo plazo, de manera que los equipos ganan poder y tiempo para retener o traspasar a sus jugadores de la manera más conveniente.