Ayer lunes estuvimos en el World Basketball Festival organizado por Nike en el Museu Nacional d’Art de Catalunya en Barcelona. Este evento que empezó a organizarse en 2010 ya ha pasado por otras ciudades como Washington, Paris o Londres y llegó a Barcelona para celebrar el 20 aniversario del Dream Team.
La cosa empezó bien, con las semis del torneo 3 contra 3 en sus categorías entre 16 y 18 años y entre 18 y 25 años. en la pista praparada en la Sala Oval del Museu con pantallas gigantes, iluminación y sonido a lo grande.
Aprovechando la presencia en la ciudad del equipo USAB, tras estos partidos aparecieron Chris Paul y Deron Williams para jugar con un grupo de niños y contestar a algunas preguntas. Dejaron ver que respetan bastante a los jugadores españoles que juegan en la NBA y que (aunque a mi me parezca mentira) el jugador más divertido del equipo es Lebron.
Tras esto y la aparición de las cheerleaders del FCB, pasaron al concurso de mates. En esta ocasión hicieron acto de presencia como jueces los jugadores André Iguolada y Anthony Davis (y sus cejas) así como los integrantes del Dream Team del 92 David Robinson, Chris Mullin y Clyde Drexler.
Este concurso sirvió para presentar los nuevos productos de Nike+ asi como de la app para iPhone. El concurso lo ganó, por si os interesa, el polaco Lipek. Tras esto presenciamos una breve actuación musical del grupo Buraka Som Sistema, que cogió al público un poco a contrapié.
Tras la pausa músical, llegaron las finales del 3vs3 y aparecieron Carmelo Anthony y James Harden (y sus barbas) que hicieron de entrenadores de uno de los equipos mientras que los jugadores del Dream Team hacian de entrenadores del bando contrario. Como colofón, y para la entrega de premios, hicieron acto de presencia Lebron James, Kevin Durant y Kobe Bryant, que respondieron a alguna que otra pregunta.
Basket, buen ambiente creado por el hilo musical a cargo de Flavio Rodriguez y Mbaka de speaker nos hicieron pasar un buen rato (unas tres horas y media) en el Museu.
Además, como plus, en este WBF pudimos ver las camisetas y zapatillas que llevaron los integrantes del Dream Team en Barcelona 92, así como los equipajes y las actuales zapatillas del USAB que participará a partir de la próxima semana en los Juegos Olímpicos de Londres. También una muestra de las diferentes zapatillas de basket que Nike ha ido sacando en estos 20 años desde 1992.
Desde aquí dar las gracias a toda la gente de Nike por invitarnos a este evento.
Y de nuevo mil gracias a Francis Rivilla que se ha encargado de contarnos las peripecias del USAB en su estancia por nuestras tierras.
Segunda entrega de lo que tenemos ganas de ver el año que viene y a nuestra mente llegan los New Old York Knicks que han cambiado bastante su roster, con más veteranía, pero también mejor plantilla…
Después de que finalmente los Knicks no hayan igualado la oferta de Rockets por Lin, ya más o menos tenemos el roster con el cual la franquicia de la Gran Manzana afrontará esta nueva temporada y lo primero que llama la atención han sido los movimientos que han sumado.
Llegan Kidd, Camby, Kurt Thomas, Felton y el gran Rookie Priogioni, mientras que te quedas con JR y Novak, dejando ir a Landry Fields, Lin, Bibby, Culopollo Davis y luego más morralla secundaria como Gadzuric o Jeffries… Lo primero que impacta es ver de vuelta a Camby, Thomas o el propio Felton, pero después lo que nos viene a la mente es la posición de base, donde Kidd parece que llegó para ser el maestro de Kidd, pero probablemente se quede como suplente de Felton, aunque desde aquí pensamos que van a pasar ambos mucho tiempo juntos en pista, tanto Kidd como Felton han jugado de 2 así que sin problema. Al que sí que se la han metido bien es a Prigioni que creo que no nos equivocamos cuando decimos que va a jugar lo mismo que tú y yo.
Camby todos sabemos lo que va a dar y Kurt Thomas lo mismo, con lo cual has ganado edad, pero también has ganado gente ya con muchas batallas en la liga y que si los sumamos a Melo y Amaré pueden hacer muchas cosas interesantes en NYC.
Falta ver como Woodson se manejará con todo esto, ver si los ‘roces’ que nadie dice que hayan pero que todo el mundo sabe que hay entre Melo y Amaré pasen a mejor vida y piensen en el equipo, que con Kidd/Felton en la dirección del equipo, Shumpert apretando en defensa y creciendo como jugador y la suma de Chandler en defensa, le queda a Knicks un quinteto más que simpático para hacer cosas, pero lo mejor está en el banquillo: JR Smith, Novak, Camby, Kurt Thomas, Felton/Kidd… es decir, mejor confección de plantilla que el año pasado y sobre todo, mejor que después del Melodrama.
Sobre el tema Lin… es otro historia y digna de otro post, pero no os vamos a aburrir con ello. Nos quedamos con el equipo actual y sí, va a ser interesante ver este año a estos Old York Knicks…
Anoche nos pusimos con el duelo del Garden, el Knicks-Heat, y nos arrepentimos. Menudo pestiñote. Una ensalada de aclarados mal ejecutados con reducción a la pérdida continua. Un chuletón de tiros dudosos y jugadas descuidadas. Y ni siquiera fue un partido físico. No fue cosa de buena defensa especialmente, solo tuvimos mal ataque. Y encima, tras pasar los tres primeros cuartos igualados, no tuvimos ni emoción al final.
Sabíamos que Miami y New York eran dos equipos muy astrocéntricos, y con Amar’e Stoudemire haciendo un santicañizares, Chris Bosh al que todavía le tiraban los puntos después del parto continuo en el que vive instalado este hombre, y LeBron James con un flojísimo partido y problemas de faltas, la cosa se puso muy fea, muy rápido. Algo así como Sam Cassell corriendo a toda velocidad. Y los que quedaron, Anthony y Wade, flojos en general para su nivel por tener que tirar del carro, pese a la gema ocasional.
Hasta la afición del MSG, estuvo bien flojita. Cuando el viento iba a favor, fueron ruidosos, molestos e incluso se permitieron iniciar varias veces el cántico de «Asshole!» para LeBron James (Stay classy, New York). Pero dejaron que el equipo tirará de ellos, en vez de ser al contrario, y fueron rápidos en sucumbir al desaliento cuando Miami encadenaba rachas.
Al final, Miami ganó bien, tras una salida rabiosa de LeBron al parqué en el último cuarto en el que metió 17 (sus números finales, salvo por las pérdidas, de ensueño otra vez), y los triples claves de Chalmers para mandar la ventaja por encima de la docena, que mató el partido a falta de unos pocos minutos. Si los Knicks no fueron capaces de sacar un partido adelante ante un equipo descuidado en el que James no estuvo mucho rato en pista, no vamos a hablar ya de pasar a la segunda ronda, evitar la barrida (que sería el tercer 0-4 consecutivo tras el del año pasado y el de 2004) es un objetivo que parece inalcanzable.
Busquen en YouTube un mate de J.R. Smith, y un tapón (mal pitado como falta) de LeBron a Carmelo, lo único molón de la noche. Y circulen, que aquí no hay nada que ver.
Volvemos al ritmo normal de PO, es decir cuando cada noche tenemos 2/3 partidos y seguirlo todo es mucho más sencillo, anoche nos fuimos a Miami…
No se muy bien por qué, pero mi corazón decía que tenía que ver el Heat v Knicks… raro, porque mi cabeza claramente me volvía a mandar a OKC, pero bueno, nos fuimos a Miami.
Los Heat lo tienen fácil, así de claro. Knicks es un equipo raro, extraño, que depende de forma brutal de Melo y eso se vio de forma clara en el segundo partido de la serie, donde los Knicks aguantaron lo que Anthony aguanto su ritmo anotador. El resto se veía totalmente dominado por unos Heat que dan la sensación de ir a medio gas y apretar cuando les apetece… el año pasado usaron también esta táctica y cuando quisieron apretar… todos sabemos que pasó.
Amaré y Melo no están para jugar juntos, se ha visto en liga regular y ayer se volvió a ver, parece que Stoudamire se ha dado cuenta también y por eso le soltó una leche a la caja de cristal de un extintor, resultado? mano escamochada y duda para el resto de la serie. PERFECT! De nuevo más motivos para la vuelta de Lin…
Cada vez tengo más claro que los Knicks buenos eran los de Amaré como estrella, Gallinari como segundo espada y D’Antoni en el banquillo… vamos los Knicks pre-melodrama… pero creo que ya es tarde para eso…
Estamos a poco más de 24 horas para que se cierre el mercado de traspasos en la NBA y la verdad es que o mucho cambian las cosas o va a ser recordado como uno de los más aburridos en muchos años.
El gran culpable sin duda alguna es el nuevo CBA que penaliza mucho a los equipos por pasarse del límite salarial, esto hace que se cometan menos locuras y se controle mucho más el gasto.
Aún así, anoche se cerró el primer traspaso que manda a Monta Ellis, Ekpe Udoh (uno de los nombres más molones de la liga) y Kwame Brown (que está lesionado para todo el año, pero oye, ahí está él entrando en trades…) a Milwaukee Bucks a cambio de Andrew Bogut y Stephen Jackson que se van a Golden State Warriors.
Analizando en frio el trade parece que los Bucks salen ganando y más pensando en que cogen un tio defensivamente más que aceptable como Udoh y a un anotador como Ellis, habrá que ver como se acopla Jennings a esto, pero con Ilyasova en plan MVP, tal vez debe pensar en dejar a Ellis que anote.
En Warriors el gran beneficiado probablemente vaya a ser David Lee, que va a jugar junto a Bogut (si está sano) y van a hacer una muy buena pareja interior. Lo que haga Captain Jack es todo un misterio.
Quitando este trade ya hecho, el resto son rumores, desde Melo pidiendo el traspaso (!!!!!!), hasta Howard diciendo que se quiere quedar… pero hasta junio, es decir, de momento poco o muy poco.
Habrá que ver como evolucionan las próximas horas que seguiremos muy atentamente en nuestro Twitter y Facebook…
Como hicimos para el jueves, vamos a dividir la crónica del sábado en 2+1 partes, 2 desde Orlando y 1 desde la adidas All-Star Viewing Party en Madrid.
Nos vamos primero a Orlando, donde el día empieza pronto porque no queríamos perdernos como recibía el públicp de la Jam Session a Jeremy Lin, que iba a las 10 de la mañana a firmar autógrafos. Antes, a las 9 (aunque no apareció casi hasta menos cuarto) estaba programada una sesión con Blake Griffin.
Lin demostró que está al nivel mediático de Bryant, Howard o James ahora mismo y podría perfectamente disputarles la corona. Ya hemos dicho por Twitter, que sin duda alguna, las camisetas de Lin, ya sea la de juego o las múltiples que hay con diseños haciendo alusión a la Linsanity han sido, tanto o más numerosas que las de Dwight Howard entre el público este fin de semana.
A las 10:30 tuvimos un rato para hablar con las 24+1 (Joe Johnson también andaba por allí, se ve que le encanta el All-Star) estrellas antes de que «entrenaran» en la pista central de cara al público.
Si uno quería coger la pole position, la experiencia tiene un poco de cita a ciegas. Nos concentrábamos en una valla, y los jugadores se iban poniendo según aparecían por allí. Por lo tanto había dos opciones, coger sitio y esperar a ver que jugador traían a tu vera, o esperar e ir a la caza del deseado con el riesgo de quedar en 3ª o 4ª fila, con una barrera de cámaras por delante.
A nosotros nos tocó Kevin Durant, y durante la próxima semana os contaremos todo lo que nos dijo este fin de semana, ya que ayer también hablamos con él… y quién sabe mañana. Como siempre, el turno de preguntas fue un auténtico freak show. Preguntas serias se intercalaban con frivolidades sin sentido, teles cristianas que venían a traerle el mensaje de la Biblia, y televisiones asiáticas de limitadísimo nivel de inglés que piden un saludo a la cámara de su país: «Kefin… plis… Jilou, t-t-t-t-t-u (silencio) camra»
Al acabar con Kevin, vimos la tremendísima marabunta que se había organizado delante de un Kobe Bryant, que tardó en salir algo más que sus compañeros, y que por tanto, hablo mucho menos. Bryant parecía pieza jugosa por muchos motivos: cuando le apetece manda hachazos y recados a todo lo que se mueve, los Lakers están en una situación convulsa, la fecha límite para hacer traspasos se acerca, y Rasheed Wallace podría convertirse en Lacustre. Además, no deja de ser uno de los mejores jugadores de la actualidad… y de la historia.
Pero la intervención no fue para tanto. Confesó que se puso «malo» para no oír preguntas ridículas (y cuidadín, que visto lo visto por el nível, no vamos a ser nosotros los que le culpemos), y las únicas boutades fueron dirigidas a los Clippers
Cuando terminaron de atendernos, el entrenamiento empezó y Kobe y Bynum lo comenzaron sentados en el banquillo, mientras sus compañeros empezaban a tirar, ya dirigidos por Brooks. Bynum, de hecho, se pasaría todo el rato con hielo en la rodilla derecha y con cara de pocos amigos.
Los equipos, que comparten pista, se cambian de lado intermitentemente mientras siguen tirando, y así se acercan momentáneamente por nuestro lado los jugadores de la Conferencia Este.
Kobe bromea, sobre todo con Westbrook y Durant mientras que Nash no para de hablar y gesticular con Brooks y Cheeks. De hecho, salvo por los 5 últimos minutos que se puso a hacer poesía en movimiento, vamos, a tirar a canasta, Steve no paró de cascar con Brooks. Si no fuera porque con Westbrook ahí parece imposible que estén buscando un base, cualquiera diría que Brooks andaba de cortejo del canadiense. Love, Aldridge y Gasol también parecen haber formado otra mini-pandi, a la que luego se unirían los Thunder cuando Kobe poco después volvió al banco.
En el único momento que Brooks intenta hacer algo con el equipo, la cosa le dura dos repeticiones. Ensaya una jugada en la que el base pasa el balón a un ala pívot abierto, que vuelve al top of the key para devolvérsela al base y ejecutar con él pick’n’roll, que acaba con el base pasándosela al pívot que quedaba dentro de la pintura, que se la vuelve a devolver al base. Vamos, que «ensayó» (la hicieron dos veces, contadas, una y dos) una jugada más compleja para el All-Star que cualquiera que usan en OKC.
Para terminar el entrenamiento a lo Iverson, vuelven a repetir el numerito que ya hicieron los rookies de tratar de batir el Guinness de 11 canastas desde el medio de campo en un minuto, con un equipo de 5.
El Equipo Oeste con Durant, Love, Aldridge, Westbrook y Paul, anotaron solo 1 en el primer intento y 2 en el segundo. En el Este, James. Rondo, Pierce, Anthony y Williams, empezaron con 5, casi todas, o todas de ‘Melo y en la siguiente ronda hicieron 7, con el mérito algo más repartido. Ya sabéis, si tenéis que apostaros algo con ‘Melo, mejor los chinos que los manzanazos de medio campo.
Al terminar, los jugadores tiran pequeñas pelotas al público, y el que mejor se lo pasa es Paul Pierce que se ensaña lanzando fastballs al personal. Al que pillaran despistado debió de dolerle.
En lugar de ver el concurso de triples de las celebrities, en el que repetían algunas de las estrellas de ayer, con la lección bien aprendida, esta vez decidí coger algo de comer y aprovechar para informaros por Twitter desde un punto con buena conexión.
A toda prisa, vuelta a las 2 de la tarde a la pista central del Convention Center, en la que los mejores jugadores de la D-League, la liga de desarrollo, se encontraban en su All-Star. El partido, muy competitivo, aunque dejó momentos para el espectáculo. Vimos a Daryl Morey, GM de los Houston Rockets y estuvimos todo el rato muy cerca de Mitch Kuchpak, el máximo responsable de los fichajes en Los Angeles Lakers. Muy tranquilo, apenas prestó atención un par de veces a su smartphone durante el partido. Con 3 jugadores de los D-Fenders, el equipo asociado a los Lakers en el equipo del Oeste, uno de ellos el MVP y antiguo Campeón del concurso de mates de la NBA, Gerald Green, Mitch miraba de vez en cuando la chuleta con la información sobre los jugadores. Por los momentos en los que la miró, parece que Marqus Blakely y Blake Ahearn llamaron su atención. Estos dos jugadores y JamesOn Curry fueron para mí los que mejor pinta tuvieron, aunque Green se llevara el MVP apoyándose en el apoyo del público por los mates que hizo y un poco de chuponismo.
En el descanso, tuvimos el concurso de mates, el segundo de tres que vamos a ver en estos dos días. La nota de diversión la puso Zach Andrews que se disfrazó de Grandmama, haciendo un homenaje a Larry Johnson, peró el ganador fue L.D.Williams en lo que con un poco de maldad, mucha gente describió como el mejor concurso de mates del día.
Al salir nos encontramos con John Hollinger, gurú de las estadísticas avanzadas de la ESPN; Allan Houston, que trabaja para los Knicks y el jugador de los Nets, Andre Emmett.
Y rumbo para el Amway con holgura a la rueda de prensa del comisionado David Stern, para llegar a tiempo, que con el tráfico de esta ciudad, los viajes dentro y fuera de Downtown siempre llevan más tiempo de lo previsto y hay que planear de acuerdo a eso. Como había un ratito de margen, se pudo cenar en la sala que nos preparaba con total hospitalidad la NBA, y salir a la pista a dar un paseo y ver como la han ambientado para los concursos. Por allí vimos la moto que luego utilizaría Derrick Williams cubierta con una tela, y ya nos empezamos a imaginar que tendría algo que ver con el concurso de mates. Curioso que no nos dejaran salir a la pista con el Sprite del comedor: no querían que ningún producto Coca-Cola pudiera salir en cámara. Ese tipo de cosas que hablan del nivel de detalle y cuidado con el que se llevan las cosas a este nivel.
La rueda de prensa de David Stern, que se llenó por completo, y donde estaban algunos de los periodistas más conocidos del panorama NBA, tanto a nivel local, como nacional, todo un quién es quién de la profesión, dio un buen repaso a todos los puntos de actualidad de la Liga. Merecería una entrada en la web para ella sola, pero os resumimos lo más importante.
Habló de una posible vuelta a Orlando para celebrar el All-Star en un futuro muy próximo en un pabellón como el Amway Center, al que piropeó; se congratulo de lo bien que ve a la Liga después del cierre patronal; resaltó que el nivel competitivo va a aumentar y el nivel de los equipos se va a igualar con las nuevas medidas; volvió a reseñar que el número de lesiones sigue igual que en pasados años, y que lo único que ha aumentado es el número de días perdidos y que para evaluar las ciudades que se eligen para albergar un All-Star, el mayor corte está en el número de habitaciones de hotel,
Respecto a las ciudades en las que el futuro NBA es etéreo, anunció que había tenido una reunión con el alcalde de Sacramento para ver como llevan el asunto del nuevo pabellón, con la fecha límite del 1 de marzo, todavía en pie, reconoció que el único obstáculo que existe ahora mismo es el dinero, y que la NBA no prestará ni un quarter a los Maloofs.
En cuanto al futuro de los Hornets, anunció que había dos grupos interesados en ellos, pero que estaban pendientes de llegar a un acuerdo con el estadio de Louisiana para mantener al equipo en New Orleans. Uno de los dos grupos, el que tiene algo de ventaja, está basado en inversores californianos, y descartó que el segundo grupo tuviera nada que ver con Seattle, ciudad de la que comentó que necesitará encontrar un equipo que quiera moverse allí ya que espera que los Hornets y los Kings se queden en sus respectivas ciudades. Descartó ampliar la Liga para darles un equipo, ya que no ve más de 30 equipos en Norteamérica, pero que en Europa, por ejemplo… ya veremos. Dejo la puerta más que abierta para un futuro algo lejano, pero pasándole la responsabilidad a Adam Smithers Silver, al que reconoció en público como futuro sucesor, y en el que delegó casi todas las preguntas relativas al futuro de la Liga.
Tampoco se dieron fechas de partido de pretemporada o de temporada regular fuera de Estados Unidos, pero Londres y Shanghai van a ser destinos seguros el próximo octubre.
La verdad que estar allí en una rueda de prensa de este tipo, impresiona. El oficio de David Stern es infinito, manda los mensajes y dirige la rueda de prensa como él quiere, y cuando le intentan meter en un jardín, el que sale mojado es el periodista. La cita de la noche fue el «Life is a negotiation» que utilizó en repetidas ocasiones entre las risas del personal. No tiene miedo de responder ninguna pregunta, y contar hasta donde puede contar, ni de guardarse las cartas. Jugar al póker con este hombre, tiene que ser terrible.
Preguntado por un Chris Sheridan, que vino a dar la nota, como todo lo que hace últimamente (ahora que tiene página propia se tiene que hacer notar) sobre el veto del traspaso a Chris Paul se desmarcó con la versión oficial de que no hubo veto, sino que los propietarios de los Hornets, los dueños de las otras 29 franquicias, rechazaron la oferta, y él solo fue el mensajero. Cuando Sheridan le resaltó que ahora mismo parece peor oferta la de los Clippers que la de los Lakers por la lesión de Gordon y el buen nivel de los Wolves, Stern contraatacó rápidamente usando a Marc Gasol que llegó como relleno en el traspaso de Pau y ahora es All-Star, como ejemplo, de que nunca se sabes que puede suceder en un pasado. Sheridan le respondió que él sí lo veía venir, porque ve mucho baloncesto internacional. No es que estemos al lado de las decisiones recientes de Stern en general, ni de esta en particular, pero desarmar a Sheridan y a su ego, es como quitarle un caramelo a dos niños.
Es una pena que una pregunta verdaderamente interesante y con mucho que contar como esta, fuera desaprovechada por lo mal que la formuló un periodista que se cree más grande que lo que tiene que contar, pero a veces suceden estas cosas.
Y aquí ponemos punto y final a la primera parte, ya os comentaremos cómo vivimos los concursos desde dentro del Amway Center.
Como ya te hemos hablado aquí en alguna ocasión hay estadísticas que nos permiten conocer de un vistazo la eficiencia de un jugador cuando la posesión acaba con un tiro suyo. El Verdadero Porcentaje de Tiro o TS% en inglés, es la estadística que aglutina todos los porcentajes de tiro de un jugador, desde las tres diferentes zonas de anotación (triple, tiro de dos, y tiro libre) para dar una cifra que vendría ser el porcentaje de veces que un jugador anota dos puntos por cada posesión que acaba en él.
En el siguiente gráfico (pincha en él si quieres verlo ampliado) hemos recogido el TS% de los 25 jugadores que más puntos por partido anotan en la Liga (cifras a día 23 de enero). Al mismo tiempo, hemos trazado dos líneas, una es la regresión lineal de los puntos de la gráfica para el Top 25 de anotadores (negra) y otra la regresión lineal de los valores de toda la Liga en conjunto (verde). La regresión lineal es la recta que mejor se ajusta al conjunto de valores dado, vendría a ser (simplificando bastante) una media de todos los valores. La cosa no es tan sencilla, pero si nos sirve para indicar una tendencia.
Para mí este gráfico señala claramente a cuatro jugadores, y explica en parte tres situaciones.
Empezamos por la situación en New York, donde tanto Carmelo Anthony como Amar’e Stoudemire están entre los 25 mayores anotadores… pero con una eficiencia muy bajo par. Quizá sería buena idea (y esto además se vio ayer) contar en alguna jugada con Tyson Chandler cuyo TS% de .762 (y ayer se cascó un 9 de 10 en tiros de campo que aumentará este promedio) es segundo en la Liga solo por detrás de un Manu Ginobili que apenas ha jugado 5 partidos y está a punto de cumplir con los requisitos para salir de esta lista (usamos como criterio tener una proyección de 500 minutos jugados al final de temporada).
Evidentemente si Tyson Chandler tiene esta eficiencia es porque anota solo lo que puede meter (mayormente mates o palmeos tras rebote ofensivo), y tal vez es una cantidad un poco inflada que regresará a la media, pero no estaría mal (y de nuevo, ayer se vio) buscarle un poquito. Aunque su eficiencia se redujera en torno al 0.6, si el balón pasara un poco más por sus manos, esta cifra todavía lo colocaría entre los más eficaces en la Liga. Además, a diferencia de otros hombres altos por los que prefieres no pasar balones por si los llevan a la línea, Chandler lleva dos años anotando un 73% de sus tiros libres, y esa cifra ha subido al 82% este año, el que más está tirando en su carrera.
Solo Chandler, y Landry Fields por un pelo, están por encima de la recta de regresión lineal que hemos marcado en la comparativa, entre los 6 jugadores con más minutos en la Gran Manzana. Los Knicks son el segundo equipo que más acaba los bloqueos y continuación con el jugador bloqueado (en un 78.82% acaba con tiro del que lleva la pelota), solo por detrás de los Thunder. Esto no debería ser un problema por sistema, pero sí que lo es cuando los puntos por posesión del bloqueado en este tipo de jugadas son un 0.82 en media, y los del bloqueador un 1.16, 5ª mejor marca en la Liga. Aunque hay mucho por ajustar en unos Knicks en los que claramente lo que falla es el ataque, empezar por ejecutar mejor el pick’n’roll, y contar más con los hombres altos, parece un comienzo.
Ahora vamos a los Lakers, ya que está gráfica señala también a Kobe Bryant. En números absolutos la verdad que Kobe no está tan mal: en la lista de los 25 máximos anotadores su TS% está por la mitad, anotando 10-12 puntos por partido más de algunos jugadores que salen, lo cual es una gran diferencia. Pero la Mamba Negra acaba con tiro 28.4 posesiones por partido por las 14.5 de Bynum y 14.4 de Gasol, es decir, Kobe acaba la jugada el doble de veces que dos compañeros que son más eficientes que él. Aunque el resto de Lakers no estén para tirar cohetes (Kobe es 4º en eficiencia en el equipo, solo Matt Barnes y las dos torres mejoran lo que él hace) no podemos evitar pensar que el equipo Lacustre estaría mejor con un reparto diferente de los tiros en el equipo. Pero me temo que eso es predicar al viento.
Otro de los señalados en esta lista es Monta Ellis. Su 0.51 de TS% es el peor desde su año de rookie (sin contar la temporada 2008/2009 que se lesionó de gravedad) y 10º de todo el equipo, pero le vamos a dar un pequeño pase por tirarse las zapatillas sin lograr ser eficiente (22.7 posesiones por partido), por la lesión de Steph Curry que solo ha podido jugar 7 de los 15 partidos de los Warriors esta temporada, y porque está haciendo las cosas bien: está yendo a la línea más que nunca en su carrera (6.3 veces por partido, y eso que el ritmo de los Warriors este año ha bajado) y el descenso en su TS% se debe a que no está encontrando el acierto en los tiros de 3.
Eso sí, lo que es inadmisible, es que el día que volvió Curry, el pasado viernes frente a Indiana, que además lo hizo sin miedo a tirar (Steph se jugó 15 posesiones, en contraste con las 12.6 que promedió los 5 primeros partidos de la temporada), Ellis no se cortó un pelo y finalizó con su tiro 22 posesiones, prácticamente igual a su media. En el siguiente partido, el enfrentamiento del lunes contra Memphis, solo utilizó 13 posesiones y el equilibrio óptimo probablemente esté en torno a las 17-18 en su caso. La situación de los Warriors mejorará en cuanto encuentren la manera de encajar a Curry, eficiente donde los haya, y si Ellis tiene la suerte de recuperar su toque desde el triple. Si no lo hace, sus tiros deberían redistribuirse inmediatamente.
Y para acabar, vamos hablar de Miami pero esta vez en un tono más positivo. Empezando por LeBron James: solo en 10 ocasiones un jugador ha anotado más de 28 puntos por partido con más de un 0.61 TS%, y nadie lo hace desde Karl Malone en el año 1990. La lista solo incluye a 6 jugadores: Malone, Jordan, Bird, Barkley, Vandeweghe y el criminalmente infravalorado Adrian Dantley que lo hizo en 5 ocasiones. Su compañero Chris Bosh también está entre los mejores de este Top 25, y otros compañeros como James Jones, Mike Miller o Mario Chalmers son aún más eficientes con los poco puntos que anotan. Todo perfecto.
El único lunar es un Wade que antes de perderse partidos por lesión, acababa 19.9 posesiones por partido pese a no estar en forma. También le vamos a dar un pase por la lesión, y porque su problema también tiene diagnóstico: cuando vuelva necesita ir más a la línea y allí anotar mejor: sus registros en ambos aspectos son los peores en su carrera, y si regresara a su media subiría su TS% al 0.52, todavía algo lejos de su mejor nivel, pero un paso en buena dirección.
El cierre patronal no ha valido nada ¿Menuda sorpresa, no? Tras ver como acabó la historia, parecía clarísimo que el cierre patronal había sido en vano: toda la monserga del cambio de sistema y de la paridad no aparecía en ningún lado, tras un acuerdo lleno de movimientos laterales (de los de pívot torpe, además) pero tampoco esperaba uno tanta muestra de la inutilidad de la reforma, ni tan pronto.
Si se hubieran cambiado las cosas, no hubiéramos estado toda esta semana hablando de Chris Paul y Dwight Howard. Es verdad que a cada fecha de mercado persa que pasa, Twitter se va haciendo más grande y los que estamos metidos en ese ciclo de noticias 24/7 vemos las cosas sobredimensionadas tal vez, pero cuando en teoría parecía que el deseo era un convenio fuerte para que ninguna franquicia tuviera que sufrir el circo de los Ringling Brothers que le montaron el año pasado a los Nuggets, tenemos que abrir el mercado con el espectáculo de Sigfried y Roy, Roy y Sigfried, como la primera noticia.
No sé, y no me importa hasta que se confirme, dónde acabarán. El mercado me divierte, pero lo de estos dos me aburre, y la vorágine actual me agota. Lo que sí está claro es que los jugadores siguen forzando su salida de mercados pequeños, y siguen eligiendo destino. Las franquicias se ven, primero obligadas a traspasarlos, y luego, encima, ni siquiera al mejor postor, sino al sitio donde el niño quiera ir. Los que esperaban algún cambio con el nuevo convenio colectivo ya han visto lo que se ha tardado en volver a la casilla de salida.
Otro indicio de que como diría Julito, la vida sigue igual es el calendario que se dio a conocer el martes.
En la ABC, única cadena en abierto que retransmite la NBA, (TNT y ESPN son televisiones de ámbito nacional, pero forman parte del paquete de cable, así que aunque cualquier hijo de vecino las tenga aquí en Estados Unidos, estrictamente, no son en abierto) solo se podrán ver partidos de 8 equipos. Aunque la cifra engaña un poco, porque solo dan 15 partidos (por tanto solo hay 30 huecos), entre Miami, Los Angeles y Chicago pasarán por su señal de TV 16 veces, mientras que 22 equipos serán invisibles para el público de esta cadena. Para esto no hacía falta paridad.
Tampoco se han creído su propio cuento de la paridad al hacer el calendario. En esta temporada de 66 partidos en la que no todos juegan contra todos, no se ha dejado al azar que enfrentamientos quedaban fuera. En gráficos como el generado por el blog Eye on Basketball, de CBS Sports que aquí adjuntamos, se puede ver como la media del porcentaje de victorias de los equipos de la conferencia contraria que visitan más de una vez está altamente correlado con el récord del propio equipo:
Esta distribución, no es casualidad, en absoluto. De hecho, hasta las cosas que parezcan más raras, tienen su explicación. Por ejemplo, si miramos el gráfico, comprobamos que de los 8 equipos con mejor récord, 6 se enfrentan a los rivales más duros más veces en los enfrentamientos interconferencia. ¿Por qué San Antonio y Chicago no lo hacen? Tal vez para compensar factores como que los Spurs son el único equipo de ese grupo que tiene jugar 2 back-to-back-to-back (el temido 3 partidos en 3 días) o que Chicago, junto a Boston, juega en dos ocasiones, 5 partidos en 6 días (Los Angeles, Orlando y Miami nunca tendrán un 5 en 6, y Dallas, San Antonio y Oklahoma solo una vez).
Cuanto más se mira a la obra de ingeniería que es el nuevo calendario (es increíble la de factores de todo tipo, que a veces ni imaginamos que hay que tener en cuenta para cuadrar esto) más se nota que no hay nada que haya quedado al azar. Por ejemplo, Melo no vuelve a Denver este año. Hasta que pise el Pepsi Center va a pasar, como mínimo, año y medio de su traspaso. Eso que se ahorran.
La NBA tiene todos los cabos de calendario atados y bien atados, y lo tiene claro: los buenos que jueguen con los buenos, que es lo gente la quiere ver. Y es verdad que queremos los grandes enfrentamientos, pero no somos nosotros los que tenemos que explicar a los equipos de mercados pequeños lo de la paridad y la igualdad de oportunidades.
Y siguiendo con las muestras de que el sistema ha cambiado tanto como ese capitalismo que íbamos a refundar, atentos a que se abra el mercado de agentes libres el viernes. Cualquiera que escuchara hablar a los propietarios durante el cierre patronal pensaría que la hemorragia de pérdidas de los equipos era comparable a la de los países del mediterráneo. Cuando se empiecen a repartir contratos, ya veremos lo preocupadísimos que estaban los equipos en gastar. Contaremos cuantos contratos por el máximo (dos candidatos, Nene y Marc Gasol) se reparten, cuando a mi parecer, ningún jugador de esta cosecha lo sea por precio de mercado, cuántos pasan de 10 millones por año (si hay puja, Tyson Chandler y Afflalo, si la puja es de las muy feas, DeAndre Jordan y Thad Young, amén de David West, podrían estar ahí) sin merecerlo tampoco, y cuantos contratos en la horquilla de 20 a 30 millones garantizados se reparten en jugadores de los que en un año estarán como locos por deshacerse. Cada compra irracional por encima del precio de mercado será una bofetada a todos los seguidores que no han podido disfrutar de baloncesto durante estos meses y un combo breaker a los trabajadores de pequeño salario asociados a los equipos que han perdido dos meses de cheques.
Si los ingresos de todas las franquicias se repartieran entre todos y todos tuvieran lo mismo. Si la escala salarial estuviera hecha en términos de ingresos netos, en lugar de ingresos brutos para que ciertos estados que no tienen impuesto de la renta estatal no tuvieran una ventaja financiera competitiva. Si los Knicks dejaran de jugar en el Madison porque con su brillo atrae a los jugadores, y está mucho mejor preparado que el PowerBalance (¿cómo se llamara ahora?) Pavilion y empezarán a jugar, por ejemplo, en el Carnesecca Arena. Si en Los Angeles no dejaran salir de fiesta a las actrices de todas las listas del alfabeto locas por hacer un Kardashian (Kim o Kourtney, make no difference, they ballin’ the same) que tanto incitan a los jóvenes y millonarios jugadores. Si en Miami no hubiera 25 grados en diciembre. Si Antoine Walker tuviera ruedas.
El día que verdaderamente se ejecuten medidas drásticas, por las que merezca luchar. El día que un convenio obligue a todos los equipos a dar un giro de 180 grados (luego Kidd girará a los Mavericks 360º más) sus estrategias de negocio. El día que la paridad no sea una utopía imposible. Ese día habrá merecido la pena un cierre patronal. Pero, hoy lo que teníamos que ver es a Charles Barkley disparando su ballesta contra el equipo que hubiera empezado mal el primer mes, en el descanso del Lakers-Heat que estaba programado para este 8 de diciembre.