El Melodrama

Mario Maruenda ya habló del tema al inicio de temporada, pero hoy digamos que vamos a ir al segundo capítulo de este Melodrama, un capítulo en el que parece todo más claro, pero a su vez todo se lía más…

Mucho se criticó la Decisión de LeBron James, hecha en verano, antes que nada empezara y con tiempo para moverlo todo, tanto en cuanto a prensa como en cuanto a movimientos posteriores. No gustaron sus formas, pero se hizo en el momento que se debía de hacer, en la pretemporada, Carmelo Anthony no está haciendo la Decisión, sino tal vez la Indecisión y además fuera de tiempo.

Ahora mismo, mitad de enero, la liga está a punto de llegar a su ecuador, un tiempo en que las franquicias ya empiezan a saber de qué pie están cojeando o van a cojear los próximos meses, unas semanas en que los equipos ya saben que irán al draft, mientras que otros ya están en plena lucha por hacerse un hueco en los PO. Mitad de temporada y Carmelo, por mucho que él diga, tiene la cabeza más fuera que dentro.

Muchos rumores han salido ya, que si el mega trade de los 15 jugadores entre Nuggets-Nets-Pistons que llevaría a Melo a New Jersey junto con Rip Hamilton y Billups, que si ahora son los Knicks quienes junto con Grizzlies pueden mover a Melo al MSG y a Mayo a Nuggets… y más rumores y combinaciones que van a salir, pero mi pregunta es fácil, es ahora el momento?

Carmelo no quiso firmar la extensión en su día, señal inequívoca que no quería quedarse en Denver, Denver no lo vendió por falta de ofertas considerables y ahora todo se está haciendo deprisa y corriendo, cuando verano fue el momento ideal para hacer todo esto.

Pensemos ahora en los equipos donde puede ir, Nets y Knicks, ambos del Este, así que la primera movida la tendríamos en el All-Star, Melo sería del Este y por votos (según la última entrega) estaría muy, pero que muy detrás de James, muy detrás de Amaré, que serían los titulares y hasta estaría detrás del siguiente (Garnett) con lo cual, si Melo va al Este, no será titular en el ASG, esto haría que Gasol ocupara su puesto en el Oeste todo sea dicho…

Ahora los equipos, Nets, a día de hoy es el segundo peor equipo de la liga, con un desconcertante 10-28 y claro de hacerse el trade se quedaría con un quinteto más o menos apañado (Billups, Melo, Lopez, Harrington y Hamilton) pero en el banquillo qué queda? Farmar?!?! y más si dejan escapar todas las rondas de draft que se hablaba… ufff pan para hoy hambre para el resto de la eternidad y Melo acabaría en un equipo que… mmm es mejor que el Denver actual? Tal vez por esto Melo no quiere ir a Newark…

Si cae en Knicks…, los de la ciudad que nunca duerme han querido meter de por medio a Grizzlies para que la sangría no sea tan brutal y sobre todo para darle a Denver algo que le guste, en este caso OJ Mayo, el cual todo sea dicho quiere jugar en Knicks… pero en el caso que Mayo acabara en Denver, los de Nueva York seguro que tendrían que desprenderse de Chandler, Fields o Gallinari, los 3 piezas clave para el actual juego de los Bockers… Melo tendría lo que quiere, jugar en NY, en la gran manzana, para que todos lo vean, su mujer, contenta por ello y Amaré más contento todavía, pero D’Antoni?…

Pase lo que pase, todo apunta a un trade antes del All-Star, a donde y por quien… ni ellos lo saben, egoístamente me gustaría que acabara en Knicks y si puede ser antes que Lakers visiten el MSG el mes que viene.

La buena pinta de los Knicks

Los New York Knicks han andado durante muchos años por esa cuerda floja llamada Ni Fu Ni Fa, una cuerda en que muchas veces se han caido y muchas veces se hablaba del verano del 2010, como la época donde todo iba a cambiar. Este cambio se basaba en hacer hueco salarial suficiente como para atraer a dos de esas estrellas que durante el pasado verano iban a estar libres, sin equipo.

La jugada no salió como ellos esperaban y LeBron James, el gran objetivo, decidió llevar su juego a Miami, quedándose los Knicks tan sólo con Amaré Stoudamire y se empezó a buscar una segunda estrella… sin éxito.

Ya mentalizados con que Amaré iba a ser la piedra angular del proyecto, se decidió hacer un equipo alrededor de él, lógico. Se apostó por uno de esos bases que prometen pero que por una cosa u otra aún no ha dado el estiron, Raymond Felton era el jugador, el cual después de unas ‘buenas’ temporadas en Bobcats daba el salto de calidad hacia los Knicks en busca de ser el Nash que Amaré necesita.

Alrededor de estas piedras, un elenco de incognitas con Wilson Chandler como mayor promesa y con un Gallinari al cual se le iba a pedir mucho más este año.

La temporada no empezó nada bien, con un juego irregular y con derrotas frente a equipos que, a priori, no deberían presentar tal batalla. La gente empezaba de nuevo a soltar aquello de: otro año más…

Hasta que llegó mitad de noviembre, Felton poco a poco estaba más y más suelto, Amaré cada vez a mejor nivel y D’Antoni se había encontrado con un rookie con unas cualidades baloncestísticas dignas de un veterano, Fields, que ha dado ese paso adelante que se presuponía para otros jugadores. A partir de esta fecha, de 15 partidos, 14 victorias con Amaré a un nivel de MVP haciendo más de 30 puntos de partido y sobre todo con un Felton que empezaba a cumplir todo por lo cual habían apostado en NYC.

Pero tal vez lo más importante esté en el pabellón, en el viejo y mítico Madison, que otros años ha dado la espalda al equipo, no dejando de asistir, si no siendo un público frío que se limitaba a ir al pabellón a ver que pasaba ese día. Ahora el Garden es algo más, es un factor más, un jugador más que puede dar ese empujón en muchos partidos. El Madison vuelve a vibrar con los Knicks, eso el equipo lo nota y se contagia dejando a D’Antoni muy pero que muy feliz ya que su juego de correr y anotar se ve muy beneficiado con este ambiente.

La pasada semana los Knicks tuvieron dos platos fuertes en el MSG, Celtics y Heat. Ambos partidos fueron derrotas, pero derrotas muy diferentes a lo que estaban acostumbrados en la ciudad que nunca duerme. Contra Celtics, sólo una genialidad de Pierce (y un reloj mal ajustado) les privó de la derrota. Contra Heat, los Knicks aguantaron durante gran parte de partido, hasta que no pudieron con el último arreón de LeBron & Cia.

Estos Knicks tienen buena pinta, no creo que para emular a la época de los Frazier, Reed y compañía, pero si para entrar ‘fácil’ en los Play-Offs y ahí empezar a soñar. Pero ahora bien, Donnie Walsh sigue pensando en que falta otra estrella que acompañe a Amaré, el objetivo es Carmelo Anthony, pero aquí hay mucho que hablar.

Evidentemente los Nuggets pedirán bastante si el trade se hace y ese bastante más que probablemente incluya a Fields o Chandler o ambos, además de algún que otro jugador más como podría ser Gallinari, así que los Knicks tienen que valorar una cosa muy importante, quieren mantener el bloque que se está demostrando que es muy válido o quieren a Melo y ver qué pasa? esa es la gran duda.

Mientras tanto, el MSG se lo pasa bien y Spike Lee disfruta en los partidos… y tal vez eso sea lo más importante.

Quinteto de la semana (28.11.10)

Derrick RoseEsto no se hace, Derrick. Tremendo rompetobillos después de no poder jugar contra Denver.

Manu Ginobili – Los Spurs son el mejor equipo de la NBA en lo que llevamos de temporada y a pesar de que el éxito de este equipo siempre es colectivo, su mejor jugador en este primer tramo ha sido Manudo: está haciendo la mejor temporada de su carrera en puntos, asistencias y porcentajes de tiro de todo tipo (FT%, 3PT%, FG%, TS%…).

Carmelo Anthony – En lo que se va de los Nuggets o no, el mejor terminator de la NBA volvió a ganar un partido para la franquicia. 17º tiro ganador en su carrera (14 de ellos con 10 segundos o menos).

Dirk Nowitzki – Seguimos poniendo en El Quinteto las producciones del videomarcador de Dallas porque nos encantan.

Nazr Mohammed El bueno de Nazr nos dejó esta semana un +8 en lo que el blog Basketbawful llama suck differential es decir, el número de tiros fallados, pérdidas, faltas y tapones recibidos de un jugador que no ha anotado, ni reboteado, ni asistido… 4 tiros fallados, 2 faltas y 2 tapones en los primeros 4 minutos de partido, y Larry Brown le sentó por decisión técnica el resto del encuentro… y todo el del día siguiente, de nuevo ante New York.

Retorciendo los números

  • Pau Gasol (22.8 ppp, 12.1 rpp) y Dwight Howard (21.8 ppp y 11.6 rpp) son los únicos jugadores por encima del mítico 20-10, 20 puntos y 10 rebotes por partido. Rebajando las condiciones a 18/9 tendríamos que añadir a la lista a Paul Millsap, Carmelo Anthony, Luis Scola, Kevin Love y Blake Griffin.
  • Por cierto, Gasol nunca ha logrado un 20/10 en una temporada completa, lo más cerca que ha estado fue un 20.8/9.9 con Memphis en la temporada 2006-07.
  • Ninguno de los tres que lo consiguieron la temporada pasada están en la lista esta: David Lee, Zach Randolph y Chris Bosh.
  • El conocido, gracias al legado del maestro Montes, como Mr.20-10, Elton Brand lleva sin lograrlo desde la 05-06. Este año, con 15.9/7.8 está bastante lejos, pero ha mejorado en comparación son su primera temporada en Philadelphia.
  • En la lista de 18/9’s veíamos a un jugador que nunca había estado ni cerca de esos guarismos reboteadores: Carmelo Anthony. Ya sea porque se esté tomando el rebote más en serio, o por las bajas de Denver en el juego interior, está promediando 9.1. Su mejor marca personal fueron 7.4 en la temporada 07-08. Esta temporada ya lleva 4 dobles-dobles, incluyendo un partido de 22 rebotes (récord personal) en 14 partidos. La temporada pasada tardó 37 en llegar al 4º.
  • El anotador más eficiente (mejor True Shooting Percentage) anotando más de 10 puntos por partido está siendo Richard Jefferson, 15.6 puntos/.669 TS%. De los 21 anotadores de 20 puntos o más por partido, lo es Kevin Martin, 23.4 puntos por partido a un ritmo del .641%. ¿El peor de este grupo? Michael Beasley con un TS% de .536 en sus 21.9 puntos.
  • De los 263 jugadores que promedian 5 o más puntos por partido el más ineficiente es Chris Kaman, .390 TS% en sus 11.4 puntos por partido. ¿Tercero por la cola? Su compañero de equipo, Baron Davis. Si estos son los veteranos que tenían que tirar del carro Clipper, ahora entedemos muchas cosas.
  • Mirando al porcentaje de utilización, una estadística que revela el porcentaje de jugadas en las que un jugador tira a canasta cuando está en el campo, los jugadores más utilizados son, por este orden, Kobe Bryant, Kevin Durant y LeBron James.
  • De los 155 jugadores que promedian 25 o más minutos por partido, los menos usados en ataque son Reggie Evans, Thabo Sefolosha y Tyson Chandler.
  • Viendo esta cifra se puede comprender porque el Big Three de Miami es más Two and a Half Men. LeBron tiene un porcentaje de 0.320, Dwayne Wade de 0.308 y Chris Bosh de 0.221. Entre jugadores de 25 minutos o más, James es tercero de la liga, Wade sexto y Bosh sexagesimonoveno.
  • Bosh no es siquiera el tercero en discordia más utilizado: Duncan en San Antonio, Terry en Dallas, Wall en Washington o Crawford en Atlanta tienen mejor porcentaje que él como terceros de su equipo. Y de Detroit le superaría incluso el cuarto: Ben Gordon (por detrás de Hamilton, Stuckey y Villanueva).
  • El equipo que más reparte sus tiros, en teoría, es Philadelphia. El Sixer más alto en la tabla de usage es Jrue Holiday en la posición 78 con un .214%. Memphis y Boston son los dos siguientes equipos en los que el USG% de su hombre más utilizado está a la cola de la Liga: Gay (54º) y Pierce (51º).
  • Sonny Weems ya ha hecho 3 partidos en los que ha superado toda la anotación de su primera temporada con Denver (19 puntos en 55 minutos de 12 partidos).
  • Ya sabemos que con Chris Paul en casa su trabajo es otro, pero el número de asistencias de Emeka Okafor podría batir récords. Lleva 3 en 13 partidos y si mantuviera este promedio de 0.2308 sería el peor de la Historia para jugadores con 25 o más minutos por partido en pista. Este récord negativo lo tiene Manute Bol que en los 80 partidos de su temporada rookie (85-86) jugando 26.1 minutos dio 23 en total (0.2875 por partido).

El dilema del prisionero

El dilema del prisionero es un problema en teoría de juegos, descubierto en los años 50 y formalizado por Albert W.Tucker en 1992 que vendría a consistir en lo siguiente. Dos sospechosos arrestados por la policía son encerrados en salas de interrogatorio diferentes y les ofrecen el mismo trato a cada uno: si testificas contra el otro, y este no testifica contra ti, eres libre y el sospechoso contra el que testificaste se enfrenta a 10 años de prisión; si los dos os mantenéis callados tendréis que cumplir una pena pequeña (6 meses de prisión), y si los dos os acusáis mutuamente, preparaos para 5 años entre rejas.

Esta viene a ser la situación ahora mismo entre los Nuggets y Carmelo Anthony. Ambas partes pueden perder si no llegan a un acuerdo, y mucho más aún si sólo uno de ellos se sale con la suya.

La situación perfecta para Carmelo Anthony sería irse ya al equipo que él quisiera, presumiblemente New York, firmando la extensión de 65 millones por 3 años (o incluso más tiempo en los mismos términos monetarios), y que este equipo diera lo menos posible por sus servicios, para mantenerse competitivo. Esto evidentemente mandaría al equipo de «La ciudad a una milla de altura» a sus 10 años de prisión particulares: obtener una pequeña recompensa y despedir ya a su jugador franquicia, uno de los mejores anotadores de la Liga, aquel que hace años parecía jurar fidelidad eterna cuando alargó su contrato un año más que sus «superamigos» de promoción.

Por su parte, lo mejor que pueden hacer los Nuggets, una vez que Melo haya decidido su marcha, es traspasarlo al mejor postor, que de entrada, parecía ser New Jersey. La llegada de Favors parece que gusta mucho más que la de Randolph, Chandler o Gallinari, y de tener que recibir un contrato que acabe este año, preferirían a un jugador que puedan poner en pista, antes que tomar el peso muerto, y nunca mejor dicho, de Curry. Y las primeras rondas del Draft, que New York no tiene para una buena temporada. Un buen paquete de vuelta podría consolar y ayudar a reconstruir al equipo obteniendo el máximo beneficio en esta situación. Si el equipo que hace la mejor oferta no es del gusto de Anthony, la penalización para él sería alta: tendría que pasar la temporada en un equipo en el que no está agusto, y si ficha el año que viene como agente libre se arriesga a perder una ingente cantidad de dinero (los contratos como agentes libres tienen un tope menor que las renovaciones) que puede ser aún mayor si el nuevo convenio colectivo, la CBA del verano de 2011 va a la baja como parece por la forma que está tomando. Firmando la extensión, Anthony pasaría a cobrar 83 millones los próximos cuatro años. Sin firmarla se arriesga a perder hasta un tercio (unos 27 millones de dólares) si los contratos se reducen como los propietarios de las franquicias quieren.

Si ambos ceden un poco y cooperan, los Nuggets podrían aceptar una oferta, que si bien no la mejor, sea lo suficientemente atractiva, y Melo podría aterrizar, si no en su primera prioridad, al menos en un equipo de su elección, con la millonaria extensión bajo el brazo. Aquí es donde entraba en juego la oferta de los Nets. Según las distintas informaciones que han ido apareciendo, los Nuggets rechazaron la oferta porque el tándem Favors+Kirilenko cobraba casi 5 millones más esta temporada que Anthony, y Stan Kroenke, el propietario de los Nuggets, no estaba dispuesto a perder a su jugador franquicia y dinero a la vez. Otras apuntaban que en Denver si se aceptaba la oferta, pero que era Anthony el que se negaba a ir a la futuro de Brooklyn. Sea como sea, parece que esa opción en la que las dos partes ceden un poquito por cada lado, pasaría por traerse al rookie Favors y algún otro jugador a cambio de mandar a Melo a Jersey.

Lo que ninguno de los dos quiere hacer es forzar demasiado su mano. Si Anthony pasara la temporada completa jugando en el Pepsi Center y vuela al Este el 1 de julio, los Nuggets ven como su jugador franquicia se va sin compensación, y Carmelo pagaría el empeño dejando millones encima de la mesa. Me cuesta creer que lleguemos a esta situación, porque mucho se tendría que deteriorar la relación para no alcanzar un acuerdo, que dejaría a los dos equipos perdiendo.

¿Y qué dice la teoría del juego de todo esto? Si conociéramos a ciencia cierta las ofertas recibidas en Denver, como valoran los jugadores que van a recibir, la lista real de preferencias de Carmelo, y la diferencia que supondría firmar una extensión y un nuevo contrato, podríamos jugar a cuantificar y definir una «matriz de pagos» y calcular de que lado del tejado cae el punto de equilibrio, pero en el juego clásico, el equilibrio es Pareto-subóptimo, en román paladino, lo mejor para cada jugador es «traicionar» al otro, y que Anthony pase esta temporada con los Nuggets antes de coger el puente aéreo.

Pero por fortuna para ellos, hay una gran diferencia entre el problema planteado y la situación en las Rocosas: el equipo y el jugador conocen la decisión del otro y pueden optar por elegir la verdadera decisión óptima: colaborar y ceder en busca del mejor bien común.