PO Desde El Sofá (V): Circulen, no hay nada que ver

Anoche nos pusimos con el duelo del Garden, el Knicks-Heat, y nos arrepentimos. Menudo pestiñote. Una ensalada de aclarados mal ejecutados con reducción a la pérdida continua. Un chuletón de tiros dudosos y jugadas descuidadas. Y ni siquiera fue un partido físico. No fue cosa de buena defensa especialmente, solo tuvimos mal ataque. Y encima, tras pasar los tres primeros cuartos igualados, no tuvimos ni emoción al final.

Sabíamos que Miami y New York eran dos equipos muy astrocéntricos, y con Amar’e Stoudemire haciendo un santicañizares, Chris Bosh al que todavía le tiraban los puntos después del parto continuo en el que vive instalado este hombre, y LeBron James con un flojísimo partido y problemas de faltas, la cosa se puso muy fea, muy rápido. Algo así como Sam Cassell corriendo a toda velocidad. Y los que quedaron, Anthony y Wade, flojos en general para su nivel por tener que tirar del carro, pese a la gema ocasional.

Hasta la afición del MSG, estuvo bien flojita. Cuando el viento iba a favor, fueron ruidosos, molestos e incluso se permitieron iniciar varias veces el cántico de «Asshole!» para LeBron James (Stay classy, New York). Pero dejaron que el equipo tirará de ellos, en vez de ser al contrario, y fueron rápidos en sucumbir al desaliento cuando Miami encadenaba rachas.

Al final, Miami ganó bien, tras una salida rabiosa de LeBron al parqué en el último cuarto en el que metió 17 (sus números finales, salvo por las pérdidas, de ensueño otra vez), y los triples claves de Chalmers para mandar la ventaja por encima de la docena, que mató el partido a falta de unos pocos minutos. Si los Knicks no fueron capaces de sacar un partido adelante ante un equipo descuidado en el que James no estuvo mucho rato en pista, no vamos a hablar ya de pasar a la segunda ronda, evitar la barrida (que sería el tercer 0-4 consecutivo tras el del año pasado y el de 2004) es un objetivo que parece inalcanzable.

Busquen en YouTube un mate de J.R. Smith, y un tapón (mal pitado como falta) de LeBron a Carmelo, lo único molón de la noche. Y circulen, que aquí no hay nada que ver.

Quinteto de la Semana (semana 13)

Ha sido una semana rara, que hemos estado de semi-vacaciones, pero aquí llega el quinteto semanal!:

David WestSe cargó a la mascota de los Cavs, una buena forma de empezar el partido ya intimidando
Dwyane Wade – El otro día dijo algo así como que quería cobrar por ir a los JJOO, no llegará a final de mes?
Lil Penny – Hardaway es junto a Jordan el único que va a sacar zapatillas estando retirado… además, parece que volverá Lil Penny…
CJ Watson – ‘Sentó’ a Rose en el banquillo y encima fue decisivo para Bulls
Pau Gasol – Back to back triples?!?!? Que nadie se lo cuente a Scariolo y/o Garbajosa…

Noche de pasión

Estamos en plena Semana Santa y como parece ser está haciendo mal tiempo allá por donde mires, así que… nada mejor que pasar esta noche de pasión por cortesía de David Stern y la NBA

Ayer ya te contábamos que nos gustaba mucho la primavera, ya que ibamos a tener cosas muy interesantes antes de acabar la temporada regular, uno de los platos grandes llega hoy, con una de las mejores noches y con mejor menú NBA de toda la temporada.

Por una parte tenemos una potencial final NBA, con el Heat vs Thunder, que se celebrará en South Beach. Miami llega con la duda de Wade y con ganas de demostrar que su derrota en OKC fue algo casual, vamos quieren dar un puñetazo encima de la mesa, mientras los de Brooks llegan a la chita callando, como han estado toda la temporada, pero demostrando que es el equipo más molón de ver y que son claros candidatos al anillo. Además, no nos olvidemos, nos pone mucho ver el Durant vs Lebron…

Luego tenemos el duelo angelino, Clippers vs Lakers, donde los de CP3 actuarán de locales en un Staples que estará lleno hasta la bandera. Partido importante, en juego media division Pacífica (aunque Lakers está 1.5 partidos por delante). Duda Bynum, el cual se torció el tobillo frente a Warriors y que a parte ha recibido una sanción por parte de los Buss & cia por hacer mil cosas mal… a saber. Clippers llegan un poco desfogados, desde la lesión de Billups no han sido los mismos e incluso el fantasma de quedarse fuera de PO estuvo pululando durante varias fechas, pero vamos estarán…

El tercer plato de nuestro menú,  es un Mavericks vs Grizzlies, separados sólo por 1 partido y con la 5a plaza del Oeste en juego, esta plaza puede ser importante, ya que sabes que vas a ir a LA, pero no contra quien jugarás… así que casi podemos decir que tendremos un Mavs-Lakers y un Grizzlies-Clippers o un Grizzlies-Lakers o un Mavs-Clippers… interesante verdad? No se cual de las 2 combinaciones me gustan más… Ojo con Grizzlies que ya están todos sanotes…

Luego tenemos el retro duelo, Celtics vs Spurs, donde Spurs quieren demostrar que van en serio y donde los Celtics quieren callar muchas bocas y demostrar que cuando llega el tiempo de PO, se enchufan y pueden ganar a cualquiera. También por parte céltica, hay ganas de dejar medio cerrada la división, así conseguir asegurarse la 4a plaza. Es duda Allen, aunque parece que jugará. Por parte de SA, Popovich dice que Lupita sigue estando ahí, así que a saber con que nos sorprende, pero seguro que alguna tiene reservada… seguro.

El postre lo dejamos para un Jazz vs Suns donde aquí está claro: el que pierda dice adiós a los PO y empezará ya a pensar en la post-season, el draft y demás cosas veraniegas. Si gana Utah, mucho más claro todavía, pero si le da a Nash por armarla y ganar… todo se va a apretar un poquito más.

Así que ya sabéis, no tenéis plan para esta madrugada? pues ale, a ver NBA que la cosa viene bien…

All-Star Weekend Día 2: Arde Troya I

Desde las 8:30 de la mañana que estábamos citados para asistir a la rueda de prensa en la que se anunciaron los partidos que la selección de Estados Unidos va a jugar para preparar el Preolímpico, dos de ellos en España, hasta las 11:45 en las que el MVP del Rising Stars, Kyrie Irving se retiraban al vestuario, hemos pasado 15 horas, 15 en las que no ha faltado noticia o personaje en ningún momento.

Para muestra un botón, desde el desayuno, no se probó bocado hasta las 8:15… de la tarde. Mamá, que sé que estás leyendo, estoy bien, son cosas que pasan. Hoy podríamos escribir hasta el infinito, pero por cansancio del escriba y para evitar poner a prueba la paciencia del sufrido lector, trataremos de simplificar, y dividirlo por partes.

El día empezó, como ya señalamos, con la rueda de prensa de USA Basketball. Palau Sant Jordi, dos fechas, 22 de julio, contra Argentina y 24 de julio contra España. Además, las dos selecciones latinas completan el triangular el día 20, puede que en Badalona. Los detalles, entradas y demás a finales de marzo. Algo me dice que se van a vender rápido. Vimos las equipaciones que el equipo americano utilizará, y Marc Gasol estrenó su condición del All-Star.

Al acabar, corriendo para el Convention Center donnde tendríamos la oportunidad de charlar con los dos equipos del Rising Stars (sin Jeremy Lin que tenía su propia rueda de prensa aparte, a las 7 de la tarde, en el Amway Center) que iban a entrenar en la pista central. Tal vez por pillarlos después de entrenar en lugar de antes, tal vez porque los tres jugadores con más influencia mediática estaban en el otro equipo, el Team Chuck fue mucho más atento y empleó más tiempo con nosotros que el Team Shaq.

Con Lin fuera de la ecuación, Rubio era el mayor reclamo. Sin Ginobili, Pau o Horford, la comunidad latina, muy abundante hoy, necesitaba un nuevo héroe. Además, si se le suma que hay bastantes medio españoles que se han desplazado hasta aquí, y que su tirón también es grande entre los anglosajones, sabías donde estaba Rubio por la cantidad de cámaras que se agolpaban alrededor.

Del Team Chuck pudimos hablar con bastante tranquilidad con algunos de sus jugadores como DeMarcus Cousins que tenía ganas de volver a ganar en el partido, John Wall que ante las preguntas sobre su juego, el de su equipo o el hecho de que fuera elegido tan tarde en el Draft para el partido tenía la misma repuesta para todas: «Just trying to get better» o Evan Turner que pese al par de posibilidades que le dimos para pedir más protagonismo en el ataque Sixer prefiere ajustarse al sistema del equipo.

Cuando acabamos de hablar con ellos, y tras pasar un ratito viendo como el Team Shaq entrenaba y Ricky Rubio batía récords Guinness, y anotaba 2 de 4 desde el centro de campo, fuimos hacia el Hilton de nuevo, donde tendría lugar la rueda de prensa del Hall of Fame, a la que no llegamos a tiempo, y un poco más tarde el encuentro con los participantes del All-Star del sábado y el domingo.

Esta sesión de encuentro con la prensa se hace en una sala donde colocan 12 mesas diferentes y los periodistas pueden ir de una a la otra preguntando lo que deseen a cualquiera de ellos. Este sistema es maravilloso porque permite el acceso rápido a cualquier jugador, pero ese es también su punto débil: tal vez preguntes algo que ese jugador ya ha respondido mientras hablabas con otro. Tal vez ese jugador este siendo «secuestrado» por aquellos medios que realizan sistemáticamente a todos y cada uno de los jugadores la misma pregunta siempre, sobre el tema que a ellos les preocupa, sin tener en cuenta el contexto del jugador.

Así se suceden secuencias en las que las preguntas acabansiendo -¿Qué opinas de Markieff Morris? -¿Qué opinas del baloncesto en Irán? (nada menos) -¿Cuál es tu videojuego favorito». Luego, encima, se oyen quejas porque Howard responde con un simple SuperMario.

De los participantes del concurso del sábado nos cayó muy bien Jeremy Evans el jugador que entró como sustituto de Iman Shumpert en el Draft y que es de esas personas joviales, que están encantadas de estar allí. Chase Budinger tenía un buen grupo pendiente de él, sobre todo con muchos asiáticos que aún lo recuerdan como compañero de Yao. Los otros dos participantes en mates, no aparecieron porque ya estuvieron con la prensa y no repiten dos sesiones.

En el Este, empezamos por LeBron James que apareció con mochila, ropa de hipster y gafas sin cristales, Wade sin embargo estaba de punta en blanco, vestido con su traje de tres piezas. Vimos reír a Rajon Rondo gracias a algunas de las inverosímiles preguntas que le realizaban, a Deron Williams desviando a golpe de monosílabo cualquier referencia a Dwight y a un ‘Melo que cuando llegamos a él ya (casi) había terminado de responder las preguntas sobre Lin.

En el Oeste empezamos con Durant, que además presentaba «Thunderstruck» una película que protagoniza y en la que hace de sí mismo, y como el 99% de los jugadores cuando hablan, quitaba importancia a los títulos o hitos personales y deseada los éxitos del equipo. Después de dar una vuelta, saber que Dirk aún no había llamado a Barea para felicitarle por la paternidad y que Nash sigue preferiendo el FIFA al NBA 2K12, vamos a por Kobe… ¿y dónde está Kobe?

Tras 30 minutazos de espera, alguien de la NBA se acerca para decirnos que acaban de conocer que Kobe «está enfermo». Explicación que todo el mundo pone en duda, y que no me extrañaría que fuera acompañada de una multa. Kobe reapareció tres horas después, en un compromiso publicitario con Sprite junto a James, Bargnani, Casspi e Ibaka, y cuando le preguntamos por su enfermedad nos dijo que ya estaba bien.

Mañana te contaremos de como siguió el día, y alguna anécdota más sobre el resto de actividades y eventos en los que estuvimos.

Sé lo que hicisteis el primer mes

Como ya te hemos hablado aquí en alguna ocasión hay estadísticas que nos permiten conocer de un vistazo la eficiencia de un jugador cuando la posesión acaba con un tiro suyo. El Verdadero Porcentaje de Tiro o TS% en inglés, es la estadística que aglutina todos los porcentajes de tiro de un jugador, desde las tres diferentes zonas de anotación (triple, tiro de dos, y tiro libre) para dar una cifra que vendría ser el porcentaje de veces que un jugador anota dos puntos por cada posesión que acaba en él.

En el siguiente gráfico (pincha en él si quieres verlo ampliado) hemos recogido el TS% de los 25 jugadores que más puntos por partido anotan en la Liga (cifras a día 23 de enero). Al mismo tiempo, hemos trazado dos líneas, una es la regresión lineal de los puntos de la gráfica para el Top 25 de anotadores (negra) y otra la regresión lineal de los valores de toda la Liga en conjunto (verde). La regresión lineal es la recta que mejor se ajusta al conjunto de valores dado, vendría a ser (simplificando bastante) una media de todos los valores. La cosa no es tan sencilla, pero si nos sirve para indicar una tendencia.

Para mí este gráfico señala claramente a cuatro jugadores, y explica en parte tres situaciones.

Empezamos por la situación en New York, donde tanto Carmelo Anthony como Amar’e Stoudemire están entre los 25 mayores anotadores… pero con una eficiencia muy bajo par. Quizá sería buena idea (y esto además se vio ayer) contar en alguna jugada con Tyson Chandler cuyo TS% de .762 (y ayer se cascó un 9 de 10 en tiros de campo que aumentará este promedio) es segundo en la Liga solo por detrás de un Manu Ginobili que apenas ha jugado 5 partidos y está a punto de cumplir con los requisitos para salir de esta lista (usamos como criterio tener una proyección de 500 minutos jugados al final de temporada).

Evidentemente si Tyson Chandler tiene esta eficiencia es porque anota solo lo que puede meter (mayormente mates o palmeos tras rebote ofensivo), y tal vez es una cantidad un poco inflada que regresará a la media, pero no estaría mal (y de nuevo, ayer se vio) buscarle un poquito. Aunque su eficiencia se redujera en torno al 0.6, si el balón pasara un poco más por sus manos, esta cifra todavía lo colocaría entre los más eficaces en la Liga. Además, a diferencia de otros hombres altos por los que prefieres no pasar balones por si los llevan a la línea, Chandler lleva dos años anotando un 73% de sus tiros libres, y esa cifra ha subido al 82% este año, el que más está tirando en su carrera.

Solo Chandler, y Landry Fields por un pelo, están por encima de la recta de regresión lineal que hemos marcado en la comparativa, entre los 6 jugadores con más minutos en la Gran Manzana. Los Knicks son el segundo equipo que más acaba los bloqueos y continuación con el jugador bloqueado (en un 78.82% acaba con tiro del que lleva la pelota), solo por detrás de los Thunder. Esto no debería ser un problema por sistema, pero sí que lo es cuando los puntos por posesión del bloqueado en este tipo de jugadas son un 0.82 en media, y los del bloqueador un 1.16, 5ª mejor marca en la Liga. Aunque hay mucho por ajustar en unos Knicks en los que claramente lo que falla es el ataque, empezar por ejecutar mejor el pick’n’roll, y contar más con los hombres altos, parece un comienzo.

Ahora vamos a los Lakers, ya que está gráfica señala también a Kobe Bryant. En números absolutos la verdad que Kobe no está tan mal: en la lista de los 25 máximos anotadores su TS% está por la mitad, anotando 10-12 puntos por partido más de algunos jugadores que salen, lo cual es una gran diferencia. Pero la Mamba Negra acaba con tiro 28.4 posesiones por partido por las 14.5 de Bynum y 14.4 de Gasol, es decir, Kobe acaba la jugada el doble de veces que dos compañeros que son más eficientes que él. Aunque el resto de Lakers no estén para tirar cohetes (Kobe es 4º en eficiencia en el equipo, solo Matt Barnes y las dos torres mejoran lo que él hace) no podemos evitar pensar que el equipo Lacustre estaría mejor con un reparto diferente de los tiros en el equipo. Pero me temo que eso es predicar al viento.

Otro de los señalados en esta lista es Monta Ellis. Su 0.51 de TS% es el peor desde su año de rookie (sin contar la temporada 2008/2009 que se lesionó de gravedad) y 10º de todo el equipo, pero le vamos a dar un pequeño pase por tirarse las zapatillas sin lograr ser eficiente (22.7 posesiones por partido), por la lesión de Steph Curry que solo ha podido jugar 7 de los 15 partidos de los Warriors esta temporada, y porque está haciendo las cosas bien: está yendo a la línea más que nunca en su carrera (6.3 veces por partido, y eso que el ritmo de los Warriors este año ha bajado) y el descenso en su TS% se debe a que no está encontrando el acierto en los tiros de 3.

Eso sí, lo que es inadmisible, es que el día que volvió Curry, el pasado viernes frente a Indiana, que además lo hizo sin miedo a tirar (Steph se jugó 15 posesiones, en contraste con las 12.6 que promedió los 5 primeros partidos de la temporada), Ellis no se cortó un pelo y finalizó con su tiro 22 posesiones, prácticamente igual a su media. En el siguiente partido, el enfrentamiento del lunes contra Memphis, solo utilizó 13 posesiones y el equilibrio óptimo probablemente esté en torno a las 17-18 en su caso. La situación de los Warriors mejorará en cuanto encuentren la manera de encajar a Curry, eficiente donde los haya, y si Ellis tiene la suerte de recuperar su toque desde el triple. Si no lo hace, sus tiros deberían redistribuirse inmediatamente.

Y para acabar, vamos hablar de Miami pero esta vez en un tono más positivo. Empezando por LeBron James: solo en 10 ocasiones un jugador ha anotado más de 28 puntos por partido con más de un 0.61 TS%, y nadie lo hace desde Karl Malone en el año 1990. La lista solo incluye a 6 jugadores: Malone, Jordan, Bird, Barkley, Vandeweghe y el criminalmente infravalorado Adrian Dantley que lo hizo en 5 ocasiones. Su compañero Chris Bosh también está entre los mejores de este Top 25, y otros compañeros como James Jones, Mike Miller o Mario Chalmers son aún más eficientes con los poco puntos que anotan. Todo perfecto.

El único lunar es un Wade que antes de perderse partidos por lesión, acababa 19.9 posesiones por partido pese a no estar en forma. También le vamos a dar un pase por la lesión, y porque su problema también tiene diagnóstico: cuando vuelva necesita ir más a la línea y allí anotar mejor: sus registros en ambos aspectos son los peores en su carrera, y si regresara a su media subiría su TS% al 0.52, todavía algo lejos de su mejor nivel, pero un paso en buena dirección.

Pasando de 100

Si el otro día comentaba que el 4o partido de la series fue el mejor hasta ahora, vamos a cambiar eso y lo vamos a pasar ya al 5o. Sin duda este quinto partido ha sido lo mejor que hemos visto hasta ahora, pero por qué? muy fácil: ataque.

Hasta el momento estábamos viendo una serie muy defensiva, con mucha pelea y mucha brega y poco efectismo, es decir el juego que más le gustaba a los Heat, pero ayer Mavs salió con una marcha más puesta… pero Heat contestó y le dio por anotar. Al acabar el primer cuarto ya se vio rápidamente que este partido iba a ser diferente.

Mavs de la mano de JJ Barea le quería dar un ritmo diferente al partido, más rápido, más frenético, con mucho tiro exterior y sin cansar mucho a Dirk para que este llegara fresco al final…y poco a poco nuestro Robin Hood favorito fue anotando y anotando. En los Heat, todos pendiente de la cintura de Wade, que debido a un golpe estuvo varias veces tratándose en el vestuario… pero volviendo a jugar como si nada (un Pierce?). LeBron seguía con sus partidos raros, como aquellos con Cavs contra Boston, partidos donde apenas se le ve, aún así ayer hizo un triple doble, pero uno de esos raspaditos 17-10-10.

Spoelstra ya no sabía de quien tirar… jugó hasta HOUSE!!!! y Howard anotando y todo… algo extraño que hacía ver que el entrenador de Heat no se notaba nada cómodo, ni con la lesión de Wade ni con el ritmo tan alto de puntuación. Carlisle en cambio, haciendo su rotación habitual con un Barea entonadísimo y con ganas de jugarselas.

Así se llegó de nuevo a un final apretado, ya que Chalmers y sobre todo el ‘lesionado’ Wade daban ese toque más para que los Heat se mantuvieran en partido. Curioso… Wade tocado y LeBron no salió al rescate… algo raro.

Mavs al final, con un Terry con muchas ganas, sentenció el partido en ataque y en defensa, ya que, aunque tenemos que decir que el partido a +100 les beneficia, supieron apretar en el último cuarto para sacar el partido, todo perfectamente orquestrado desde el banquillo…

Primer match ball para Mavs… y para Heat.

PD: Momento tremendamente fuerte el ver en una final de NBA un duelo Cardinal vs Howard…. WOW!.

Los últimos 6 minutos

Quedaban poco más de 6 minutos para acabar el partido y el marcador reflejaba una ventaja clara y cómoda para Miami Heat, +15, que hacía presagiar otra nueva victoria de los de South Beach y con ella un 2-0 muy significativo, pero no…

Durante esos 6 minutos, Mavs empezó a carburar, con unos ataques más elaborados y ajustando un poco más la defensa… y con Robin Hood enchufando, fue bajando esos 15 puntos poco a poco, hasta llegar al último minuto con empate en el marcador.

Ahí pasó de todo, pero sobre todo hubieron muchos, pero que muchos nervios por parte de Heat. Nowitzki con un triple brutal daba 3 puntos de ventaja a los Mavs a falta de poco más de 50 segundos, pero un brutal error defensivo de Terry, dejaba sólo a Chalmers para de nuevo poner el empate.

Poco más de 28 segundos, ambos equipos sin tiempos muertos y Kidd cogió el balón para aguantar gran parte de la posesión, para darsela a Robin Hood, que en lugar de tirar de lejos, destrozó a Bosh, para dejar la bandeja con la zurda que sentenciaba el partido. Wade tuvo el triple forzado, pero no fue y Mavs se marcó un parcial de 19-5 final que les daba el empate en la serie.

Heat fue lo mismo que el primer partido: mucha defensa, ayudas constantes para parar a Nowitzki y en ataque todo en manos de James, Wade (que realmente estuvo tremendo) y un poco menos de Bosh. Pero ayer no les salió bien y se vieron con el partido ganaron… relajaron esa defensa y Mavs lo aprovechó.

Nos vamos ahora a Texas, donde si Mavs gana los 3 partidos que tiene en casa, serán campeones, pero esos 3 partidos son muy, pero que muy traicioneros…

Grand Finale

Ayer decía adiós uno de los jugadores más importantes, carismáticos y polifacéticos de la Historia de la NBA. 19 años estuvo con nosotros Shaquille O’Neal jugando en 6 equipos, y con un palmarés de 4 anillos, 3 MVP’s de las Finales y 1 de la Temporada Regular, 15 aparaciones en el All Star y 8 presencias en el All NBA 1st Team. Aquí le dedicamos nuestro homenaje, de la A a la Z, a la carrera de Shaq.

Anillos: Cuatro en total, tres consecutivos con Lakers y otro más con Miami. El quinto lo siguió buscando al final de su carrera con LeBron en Cleveland y Boston, pero nunca llegó, muy a su pesar. Porque no era ya solo ganarlo, teniendo en cuenta que su rol en estos dos últimos años ha sido marginal, sino que este quinto anillo sería el que le empataba con Kobe, y el que le daba uno de ventaja sobre Duncan, los dos mayores rivales que tiene para elegir al mejor jugador de su generación.

Big Fundamental: Shaq tiene el monopolio de casi todos los apodos que empiezan por Big (ya llegaremos a ello), pero uno se le escapa. Tim Duncan, The Big Fundamental, es la única competencia que tiene Shaq ahora mismo en el debate de mejor hombre alto DMJ (despues de Michael Jordan). Duncan tiene un MVP más que él, 3 MVP’s de las finales y entre ellos se repartieron 8 de los 9 anillos de 1999 a 2007, 4 cada uno. Se enfrentaron en Play-Off 5 veces en 6 años (de 1999 a 2004 el único año que no coincidieron fue en 2000) y otra vez más en 2008 con Shaq ya en Phoenix. Nos dieron algún partido memorable, como el 6º de las semifinales de Conferencia en 2003 en el que los Spurs avanzaban con un 37/16/2 de Duncan contrarrestando al 31/10/3 de Shaq, pero pese a encontrarse tantas veces y ser los dos mejores hombres altos en activo, la rivalidad entre ellos nunca fue exagerada, seguramente porque nunca jugaron un partido de vida o muerte. Jamás coincidieron ni en las Finales, ni en un séptimo partido y la única vez que jugaron en una Final de Conferencia, los Lakers barrieron 4-0 a los Spurs. Lo más cerca a un partido decisivo, fueron los 5ºs partidos de las Semifinales de Conferencia de 2003 y 2004 con los dos equipos empatados a victorias 2-2, en los que ambos tuvieron actuaciones discretas para lo habitual, y se decidieron por los secundarios, el fallo de Horry y el acierto en 0.4 segundos de Fisher. Con O’Neal retirándose, y teniendo en cuenta que parece improbable que Duncan vuelva a ganar un anillo como líder de su equipo, los méritos de uno y otro están ya prácticamente todos sobre la mesa. Aquí, de momento, votamos empate técnico.

Cuartos: Muchos en su cuenta. 292 millones ha ganado en su carrera, como salario por jugar al baloncesto. Esta cifra solo incluye lo que le han pagado los seis equipos en los que ha militado durante estos 19 años. Contratos publicitarios o del resto de sus aventuras, aparte, la cantidad es estratosférica. Aunque declaró que se iba a entrar en la Biblia de la NBA «jugando hasta los 60 años, y todavía cobrando el máximo hasta los 60 años«, acabó su carrera cobrando el mínimo con 39 en Boston, aunque sí que cobró el máximo hasta los 33 años, cuando firmó una extensión por 5 años y 101 millones de dólares que no se quedaba muy lejos.

Dominante: Esta es la palabra que mejor define al Shaq jugador, sin dudarlo. Su tamaño, unido a la velocidad e inteligencia en su juego le convertían durante una buena temporada, en el jugador más difícil de defender de la NBA. Cuando un hombre de esa envergadura se compara (aunque fuera por él mismo, con toda su verborrea y su hipérbole) con un bailarín de ballet, sabes que te encuentras ante algo muy especial. Shaq será Hall of Fame el primer año que sea elegible para serlo, y su presencia entre los 5 mejores jugadores de los últimos 20 años y 5 mejores pívots de la Historia es indiscutible, aunque la posición pueda bailar según el gusto. Hasta que la llegada de LeBron coincidió con su cuesta abajo, Shaquille era el especimen con el físico más perfecto de la NBA. Y de lejos.

Espectáculo: Años y años de espectáculo, dentro y fuera de la cancha, forman parte del legado de Shaq. El nivel que alcanzaron sus excentricidades estaba a la altura de lo que hacía en la pista. Seguro que vosotros tenéis vuestros momentos favoritos de la extensa lista de apariciones, pero aquí van los míos: su llegada con pistola de agua incluída en un trailer a su presentación en Miami, el número de break dance que se marcó junto a Jabbawockeez en las presentaciones del All-Star 2009 y el teléfono móvil que añadió a su zapatilla al más puro estilo Superagente 86 en el All-Star de 2005.

Fu: Shaq-Fu, otra de sus personalidades, nos sirve para seguir ilustrando su polivalencia, baloncesto aparte. Shaq-Fu no solo es el nombre de un videojuego de lucha para Sega y Nintendo que él protagonizó en el año 1994, sino que también es el nombre del segundo de los cuatro discos de rap que sacó del 93 al 98. Por Shaq Fu le dieron un disco de oro, después de haber llegado a la posición número 25 de la Lista de Ventas general, y la número 10 de R&B y Hip Hop con su primer álbum, Shaq Diesel, que fue certificado platino. Durante su carrera musical trabajó con algunos de los productores y cantantes más influyentes del hip hop, como Q-Tip, Erick Sermon, Jay Z o Notorious BIG, y llegó a colocar su primer single, (I Know I Got) Skillz en el número 3 de la lista Rap.

Grande: Con sus 2.16 metros de altura, entró en la Liga pesando 136 kilos, pero el resto de su carrera se ha movido de los 150 a los 160. En la vorágina de apodos que ha recogido a lo largo de los años, el prefijo Big ha sido una constante a casi todos. El Gran Aristóteles. El Gran Papi. El Gran Baryshnikov. El Gran Cactus. El Gran Trébol. Todo en él es grande. Pena que ese cuerpo antinatura, le haya pasado las facturas de todos aquellos festines que se dio con las piezas desechables que tenían como misión ir a la guerra contra él cada dos noches y algo.

Hack-A-Shaq: Don Nelson lo inventó, muchos lo pusieron en práctica con resultados desiguales y Popovich lo perfeccionó hasta llevarlo al hiriente sarcasmo, cuando sus Spurs hicieron falta a un incrédulo Shaq en el salto inicial de un partido. La táctica no tiene mucha ciencia: por qué dejar a Shaq tirar un tiro de campo, de esos de los que ha anotado el 58.2% durante su carrera, en lugar de tiros libres, con los que solo acierta un 52.7% de las ocasiones. Los equipos turnaban hombres altos, sacaban su fondo de banquillo para gastar sus 6 faltas contra un Shaq que volvía impotente a la línea. Sus intentos de mejorar en los tiros libres siempre se han quedado en eso, intentos. Documentados están los consejos que gente como el gurú Dennis Hans le dio o el trabajo de Riley, que estaba convencido de que podría solucionarlo y puso un equipo a su disposición para trabajar en su mecánica. Pero él siempre confiaba en que los metía «cuando contaban» y qué mayor honor, que darle tu nombre a una táctica que reconoce implícitamente tu dominio.

IDGAF: Sobre su taquilla en Los Angeles colgaban estas crípticas siglas con dos significados. Preguntado por los periodistas, explicaba que el significado era «I Dominate Games Always and Forever.» con un gran guiño. La realidad que conocían sus compañeros era algo distinta. I. Don’t Give. A. Fuck. Los dos O’Neal resumidos perfectamente. El que domina y al que le importa todo una mierda. El de los porcentajes récord: el de campo por arriba, y el de los tiros libres por abajo. El que ha sido. El que podría haber llegado a ser. De hecho, la segunda acepción tiene double entendre en sí misma. No le importaba una mierda su rival, al que destrozaba con voracidad, pero tampoco le importaba ser mejor él mismo.

Justicia: Los escarceos de Shaq con la justicia, no son los habituales en los jugadores de baloncesto. A O’Neal jamás le han detenido conduciendo borracho, ni golpeando a su mujer. Al contrario, gracias a su colaboración fueron detenidas dos personas en Miami en 2005 con cargos por agresión y racismo y en 2007 persiguió él mismo al conductor que chocó contra su Escalade y se dio a la fuga. En todas las ciudades en las que ha estado ha solicitado puestos de ayudante de Sheriff, con un carácter habitualmente honorífico y ha llegado a pasar por la academia del condado de Los Angeles para ser Oficial en reserva de la policía portuaria de LA. Además fue nombrado Ayudante Honorífico de los US Marshal, oficina federal. El único borrón lo tiene en Arizona, donde el Sheriff del condado de Maricopa le retiró su placa por utilizar lenguaje malsonante en aquel rap en el que le preguntó a Kobe «a que sabía su culo«.

Kobe: Su pareja de hecho, el hombre con el que logró el Three-peat, el enemigo que le empujó por la puerta de Los Angeles, después amigo, enemigo otra vez, ahora es todo broma y siempre nos llevamos bien, pero cuando Kobe gana su quinto anillo se empieza acordando de Shaq. Yo creo que se odian y se envidian. Kobe no aguanta que la opinión pública crea que los tres primeros anillos son más de O’Neal que suyos y que el Artículo 34 diera el primer golpe sin él mientras a él le rodeaban Kwames y Smushes;Shaq por su parte se lamenta de que ahora Bryant haya levantado un O’Brien más que él, como líder casi indiscutible del show. Como aquí somos más de baloncesto que de revista rosa, preferimos quedarnos con los momentos que nos dio la mejor sociedad de la pasada década.

Longevidad: 19 temporadas llevaba jugando, el que más de los jugadores en activo esta temporada. Con sus 39 años, era el jugador más viejo de la Liga (honor que ahora deja a Kurt Thomas casi ex-aequo con Grant Hill, un día más joven) y el más veterano, ya que los siguientes en la línea sucesoria, Jason Kidd, Juwan Howard y Hill llevan dos temporadas menos en la élite. Se irá habiendo jugado 1207 partidos, lo que le pone en el puesto 23 de la Historia (a solo 2 de igualar a Dale Ellis en el 22). Haber logrado todo esto, con un cuerpo tan grande y el riesgo de lesiones que esto conlleva, es admirable.

MVP: La temporada 99-00, en la que alcanzó su plenitud y se convirtió en el MVP, ganando el primero de los tres anillos consecutivos con los Lakers, fue impresionante, la mejor desde Jordan para mí. 29.7 puntos, 13.6 rebotes, 3 tapones por partido, que pasaron a ser 30.7/15.4/2.4 en Play-Off. Además, fue MVP de las Finales en tres ocasiones, las tres con los Lakers, y se quedó a 34 puntos de Steve Nash en la votación de la temporada ’04-’05, su primera con Miami y en la que muchos creen que debería haber sido el ganador del premio. Un par de terceros puestos en las votaciones de 2001 y 2002 y una segunda posición en 1995, llevan a 5 el total de veces que apareció en el podio a final de temporada.

Nietzsche: En el habitual reparto de libros que Phil Jackson hace entre su plantilla cuando emprenden el viaje más largo del año (habitualmente el llamado Grammy Trip en febrero), en 2000, se le ocurrió darle el Ecce Homo de Nietzsche a su niño grande. El libro, del que, según reconoció el propio Shaq Attack en una entrevista con TIME, no pasó del primer capítulo, cuenta entre otras cosas como el superhombre es encarnación de la voluntad de poder. El truquillo del maestro Zen de juntar la palabra superman con la voluntad y la superación surtió el efecto contrario, ya que O’Neal comentó «Phil piensa que soy demasiado único, hasta el punto que puedo estar loco«. De todos modos, aunque no se leyera el libro, al genial Diesel le valió para colar el nombre de Friedrich en una de sus descacharrantes citas: «Nietzsche era tan inteligente y avanzado. Y así soy yo. Soy el Nietzsche negro del baloncesto«.

Oro: Shaq formó parte del combinado nacional de EEUU que ganó el Oro en el Mundial del 94, en el que fue el MVP y en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96. A partir de ahí no volvió a ir con el equipo, pese a ser invitado, porque en 1999 se sintió rechazado al no ser incluído en el Torneo de las Américas clasificatorio para los Juegos Olímpicos, pese a que la intención de USA Basketball era que el jugador descansara. Yo, siendo un poco mal pensado, aparte de vagancia, creo que los problemas vienen más de atrás, del verano del 92. En el Dream Team, el equipo que marcó una época, había un jugador universitario. Pero, contra todo pronóstico, no era el dominante pívot que podía destrozar a los frágiles europeos, y que iba a ser elegido indiscutiblemente número 1 del Draft, sino Christian Laettner. Así, Shaq se quedó sin visitar Barcelona y sin tomar un cursillo acelerado como becario al lado de Ewing y Robinson, y tras cumplir con el equipo, aprovechó la primera y más ridícula excusa para borrarse del barco para siempre.

Periodistas: Los periodistas adoran a Shaq, porque es una auténtica mina. Auténtico y divertido, a lo largo de los años, no ha parado de regalar citas ingeniosas, divertidas, desafiantes, ignorantes, sarcásticas… Su presencia ha sido una de las más polarizantes, si no la que más, en los últimos tiempos en un vestuario NBA. Con uno de los mayores sentidos del humor de la Liga, Shaq ha alternado referencias a Einstein y sus anécdotas, despectivos juegos de palabras con los nombres de sus rivales (declaró que «nunca ha estado en las Islas Caymán» al ser preguntado por Chris Kaman) y relatos de sus intentos de ligar con Tori Spelling «Le pregunte por su número de teléfono y no me lo dio, me dijo: Dame el tuyo. Había que intentarlo«. Él fue el primero en llamar Half Man Half Amazing a Vince Carter, y también el primero en llamar Erica a Dampier. Mi preferida, sin duda, cuando al ser preguntado al volver de Grecia si había visto el Partenón, y el Big Aristotle reconoció que «no puedo recordar el nombre de todos los clubs a los que fuimos«.

Quinto: Ese es el puesto que ocupa Shaq ahora mismo en la lista de los mayores anotadores de la Historia. Con 28.596 puntos, solo Abdul-Jabbar, Karl Malone, Michael Jordan y Wilt Chamberlain han metido más que él aunque Kobe le debería superar la temporada que viene (está a 729 puntos). También lo podemos encontrar en la zona noble de otras categorias: es 5º en tiros de campo anotados, 7º en tapones (que se empezaron a contar en el año ’73), 12º en rebotes, 17º en tiros libres anotados y 23º en partidos. De los jugadores en activo hasta esta temporada, lidera todas esas clasificaciones menos tiros libres (Kobe ha anotado más) y partidos (que le supera Kidd).

Ru-Paul: El «Ru-Paul de los hombres altos«, así llamó nuestro amigo a Chris Bosh después de que este se quejara de que O’Neal acampaba en la zona tras un partido de 45 puntos ante Toronto. Desprecios como este han formado parte de la carrera de Shaq, pero resalto este incidente en especial, porque el contexto en el que ocurrió es un microcosmos de la carrera de O’Neal: ese partido con Phoenix le convertía en el primer jugador de la Historia que metía 45 puntos en un partido con cuatro franquicias distintas. Tan bueno, tan volátil. La dualidad IDGAF, en estadísticas.

Superman: Antes de Dwight Howard, Orlando y la Liga tuvieron a su propio Superman. El hombre de los mil motes, entre los que hay que incluir el «Artículo 34» del inolvidable Andrés Montes, usó mucho, especialmente al principio de su carrera, este apodo, refrendado por el enorme logo del Hombre de Acero tatuado en su brazo izquierdo. No es de extrañar por tanto, que el siempre belicoso pívot se mostrara «ofendido» el año pasado por lo que él consideraba una apropiación indebida de Howard, su heredero más directo, y la presencia más imponente en una cancha NBA desde, um, él mismo.

Twitter: Con un vídeo colgado en su Twitter, el jugador de los Celtics se despedía del baloncesto en activo. «Lo hicimos, 19 años, baby. Quiero agradeceroslo, y por eso os lo cuento a vosotros los primeros, me voy a retirar.» Con esa complicidad con su seguidores, Shaq anunciaba que después de este agridulce año, en el que solo ha jugado 37 partidos de Liga Regular (nunca jugó tan pocos) y con tan solo 4 apariciones desde el mes de febrero hasta el final. Siempre un hombre de su tiempo, ha estado atento a colocar su marca en las redes sociales. Creó su Twitter, @SHAQ hace ya un tiempo, en noviembre de 2008, bajo un alias diferente al que utiliza ahora, y fue de los primeros jugadores de baloncesto en utilizarlo con regularidad e interactuar con sus seguidores. El Gran Cactus cuelga vídeos de todo tipo, y ya está pidiendo a sus 3.8 millones de seguidores hasta el momento, que le ayuden a encontrar un nuevo apodo más acorde con su nuevo estado civil.

Universidad: Todo un Doctor, Shaq empezó su relación con la universidad en LSU, Louisiana State University, que fue su casa durante tres largos años. Largos sobre todo para el resto de pivots de la Conferencia SEC. Más conocida por el football que por el basket, pese a haber sido la casa de Bob Pettit y Pistol Pete Maravich, era perfectamente apropiada para acoger a un jugador que también tenía más pinta de deffensive lineman que de jugador de baloncesto. A pesar de que fue elegido All-American un par de años, el talento que le rodeaba no le ayudó a llegar nunca lejos en el Torneo de la NCAA: a pesar de clasificarse para el baile en sus tres temporadas en el equipo, no llegó a octavos, los Sweet Sixteen, en ninguna de ellas. En el año 2000 se volvió a pasar por allí para completar su Grado en Estudios Generales, algo así como un «tú eliges los cursos». Sumado a un máster de la Universidad de Phoenix, y su Doctorado en Liderazgo y Educación por la Barry University, la singularidad de O’Neal se extiende más allá de la excentricidad fuera de la cancha.

Vagancia: La distancia que separaba a O’Neal de ser el pivot más dominante de la Historia, la marcaba él, poniendo su vagancia en medio. La V podía ser la letra de la velocidad, ya que ha sido uno de los mejores libra por libra (sin que sirva de precedente, hay que utilizar esta frase al revés) que se haya visto en cualquier deporte, pero si habéis llegado hasta aquí, os habréis fijado como esta retahila no puede ser más agridulce: cuánto hemos hablado de lo que O’Neal podría haber sido… Se ha presentado habitualmente a los campus de verano pasado de kilos y fuera de forma, nunca trabajó lo suficiente en su tiro libre, y dejó que los celos y la parafernalia malmetieran a la pareja que formaban él y la eternidad. Peor para él. Y para nosotros.

Wade: Su escudero en el cuarto anillo, nunca sabremos quién ayudó más a quién, pero parece claro que los dos se necesitaron el uno al otro (y un poquito a Danny Crawford) para ganar aquel campeonato de 2006. Como siempre, y no debería sorprender a nadie ya, Shaq quemó los puentes de la relación con Wade, experimentando otro déjà vu al tener que volver a salir de otra franquicia por la puerta de servicio y dejando las llaves al joven escolta, al que este año comparó con Kobe, como «pequeños chicos que dominan el balón y tiran 30 veces por partido que no se pueden comparar conmigo«. Desde Phoenix, Cleveland y Boston, no ha desperdiciado oportunidad de tirar una chinita al «Chico Maravilla» como él lo llamaba, y veremos si el rugido aumenta ahora que Wade puede volver a ganar sin él, como hizo Kobe en su día, acompañado además del LeBron que él ya estaba mayor para llevar a Tierra Prometida, y del RuPaul de los hombres altos.

X-Men: Shaq quisó añadir a su carrera cinematográfica un papel en X-Men 2, pero los productores no estuvieron por la labor, así que siente que conformar con su Steel. Todo un personaje, ha aparecido en 11 películas y algunas series de televisión, además de tener su propio reality show: Shaq Vs. Empezó compartiendo pantalla con Nick Nolte y Ed O’Neill en Ganar de Cualquier Manera (Blue Chips), y fue el protagonista absoluto haciendo de genio de la lámpara en Kazaam y de superhéroe en Steel, dos películas que aparecen en listas de las peores de la historia con la misma asiduidad que él en las de mejores pívots. Para los que os interese esta faceta del Gigante, aparecerá en Jack and Jill, película con Adam Sandler, Al Pacino y Katie Holmes que se estrenará a finales de año

Yao: El gran pívot chino tiene el honor de ser la primera persona en desplazar a Shaq de algo: el quinteto titular de All-Star. Un fijo en el quinteto titular, ya desde su temporada rookie, (primero desde Jordan), hasta, precisamente, la llegada de Yao en 2003, Shaq fue al Partido de las Estrellas 14 veces de manera consecutiva, hasta que su declive y las lesiones le apartaron en 2008, para volver una última vez en 2009. Además, Ming provocó uno de los episodios más desagradables en la carrera de Superman, cuando su peculiar humor fue catalogado de racista al ser preguntado por un Yao que estaba a punto de entrar en la Liga y responder «Decidle que Ching-chong-yang-wah-ah-so» acompañando el numerito con poses de Kung-Fu chusco. De todos modos, es querido en el país más poblado del mundo, y más aún a raíz de su contrato de esponsorización con la firma Li-Ning. Lástima que no podamos hablar más de baloncesto por culpa de las lesiones del gigantón chino.

Zen Master: Su entrenador en Los Angeles, Phil Jackson, el Maestro Zen, pareció alinearse con Shaq cuando la relación con Kobe se convirtió en «yo o él». Pero en 2006 abrió la Caja de Pandora al hablar de Shaq como «el único jugador que he entrenado al que no le gustaba trabajar«, a lo que el grandullón respondió comparando a Jackson con Benedict Arnold, uno de los traidores más famosos de la Historia Estadounidense. Desde ahí se han estado intercambiando achuchones de mayor o menor magnitud y en 2008 Shaq acusó a Phil de nunca decirle las cosas a la cara y de diseñar la ruptura entre ellos, aunque luego le dio un abrazo y un besito cuando se reencontraron en un Suns-Lakers. En 2009, cuando calificó de «estrategia de marketing» su relación con Kobe, repartió también flores para Phil, al que llamó «mejor entrenador de la Historia«, por lo que su relación ahora mismo, parece buena.