Oklahoma City Thunder fue ayer absolutamente imparable. Perkins e Ibaka en la primera parte, Ibaka y Durant en la segunda, anotaron con toda la facilidad del mundo, y San Antonio, de nuevo, no puedo seguir el ritmo y se dejó empatar una eliminatoria que ahora tiene un quinto partido clave.
Habrás ya oído hablar del casi histórico partido de Ibaka, que anotó 11 canastas sin fallo para quedarse a una del récord en Playoffs de Larry McNeill, y por fin aprovechó el espacio extra que la defensa de San Antonio le daba. 5 canastas bajo el aro, y 6 suspensiones a media distancia, que empezó tirando solo, pero que poco a poco fue metiendo con un defensor cada vez más cerca encima. Eso sí, me sorprendería que los Spurs ajusten mucho en el próximo partido. Son un equipo que juega a las probabilidades, y saben, que es posible que Ibaka no vuelva a tener un partido así. De hecho, tal vez hasta les convenga que Serge crea que puede hacerlo.
También habrás oído hablar del último cuarto ayer de Durant, pero esto sí que es para verlo. Las canastas que KD estaba metiendo eran de un grado de dificultad elevadísimo, rodeado por defensa, sin más jugada que poner el balón en sus manos y dejarle crear en muchas ocasiones. Creo que poca duda hay ya en que es el mejor anotador del mundo.
Después de 4 partidos, ya queda una cosa clara: San Antonio tendrá que ganar esto atacando porque no puede parar a Oklahoma. Aunque necesitará ajustar en defensa, porque el índice ofensivo de los Thunder crece a cada partido que pasa, si anota al ritmo de los dos primeros y del resto de partidos de aquella racha, saldrá por delante.
Y para hacerlo tendrán que… wait for it… correr más. Sí, más. No os frotéis los ojos, habéis leído bien. Si seguiste el partido por nuestro Twitter veréis que nos pusimos un poco pesaditos con esto y ya lo sabrás, pero es que, aunque los ojos nos engañen esto es así. En las dos victorias de San Antonio, el ritmo fue de 96 posesiones por partido, en las dos derrotas de 88. Además, Hollinger en la ESPN miró a los números del resto de la temporada y no parece que sea cosa de esta serie, sino tendencia: el récord de Spurs es de 28-3 cuando el partido se juega a 95 posesiones o más, 22-13 con menos. Para OKC, 19-8 por encima de ese umbral, 28-11 por debajo. En terminos de puntos por 100 posesiones, los Spurs son un +9.6 jugando rápido, +5.5 despacio y OKC, +4.8/+7.5.
A San Antonio le interesa jugar rápido porque es como confunde defensas rivales y como se aprovecha de las prisas ajenas para apretar en defensa. Cuanto más se demore un ataque, más probable es que San Antonio esté dando vueltas alrededor de una defensa ya bien plantada en la que es más difícil liberar a un hombre, que Tony Parker (vaya bajón desde que tiene a Sefolosha encima) no haya podido encontrar un hueco para tirar o Manu Ginobili no haya encontrado el camino al aro desde donde empieza todo.
De todos modos, San Antonio es perfectamente favorito en Texas. El registro de los cuatro equipos que están en Finales de Conferencia es de 27-2 jugando en casa, 13-0 en la Conferencia Oeste. Eso sí, tendrán que correr, aunque sea de cobardes.
Volvemos con nuestras Crónicas después de unos días donde el Este nos ha aburrido de forma brutal, pero ya tenemos el plato fuerte, la Final del Oeste entre los dos mejores equipos de la NBA, San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder.
Han sido los mejores, Spurs y Thunder llegaban a la final con un record conjunto 16-1, es decir, arrasando y aunque los Thunder han tenido compromisos más ajustados, nadie ha dudado ni un sólo segundo de que iba a llegar hasta la WCF. Pero vamos al partido que es lo que nos interesa.
Ritmo, mucho ritmo, es lo que se vio durante el partido, una vuelta de tuerca a esto del baloncesto que se agradecía después de los partidos que hemos tenido que sufrir en los PO del este estos días y este ritmo le venía que ni pintado a unos Thunder que poco a poco se iban haciendo con el control del partido y del juego. Hasta Fisher parecía ser más rápido de lo normal!!!
Pero el gran Popovich (que nadie olvide que es un jugón) sacó una de su manual y les dijo a los jugadores lo siguiente…
Vamos a hacerlo sucio, vamos a cambiar algo y para ello metió a Stephen Jackson, desaparecido en combate cual Chuck Norris en estos PO, a marcar a Durant como quien se pega a un capítulo de Fringe y KD lo notó, vaya que si lo noto. A partir de ese momento se le notó muy incómodo y sin poder atacar como a él le gusta. Si a todo esto le sumamos que Manudo Ginobili volvió a sacar lo mejor de si (tremenda la entrada a canasta con fake incluido que destrozó a Durant…) y puso la puntilla a un partido que era de esos de ‘no te acabes por favor’…
Así que señores los Spurs siguen 9-0 en estos PO, con racha de 19-0 y de… 32-2… brutal… y suponemos que Oh La La Parker se fue de fiesta luego con Jimmy Goldstein…
La Ley del más fuerte, es aquella en el que lo más fuertes sobreviven y los débiles se quedan por el camino, algo así pasó anoche en Oklahoma City, donde los Thunder se deshicieron de unos Lakers que ya están de vacaciones…
Pocas esperanzas desde el bando lacustre para esta serie en general y muchísimas menos para el partido de anoche, donde los Thunder podían confirmar en casa que su paso a la final del oeste era sólo cuestión de tiempo.
El partido fue en los derroteros que hemos ido viendo durante la serie, unos Lakers comportándose más que correctamente pero sobreviviendo a costa de Kobe. Bryant fue ayer la total referencia ofensiva del equipo y aunque Gasol se mostró más incisivo a la hora de atacar el aro (por fin!!), Bynum parecía ya pensando a que isla paradisiaca iba a ir en el momento en que sonara la bocina del final de partido, con lo cual y ante un equipo con hambre como son los Thunder, sólo puede significar una cosa: derrota.
En Thunder todos a los suyo, Westbrook en modo dios, Harden aportando como siempre, Ibaka tremendo en defensa y Durant siendo Durant… todo marchando sobre lo previsto…
Tiempo tendremos para analizar el futuro de Lakers, que se espera movido (o no…), pero ahora señores es tiempo de disfrutar de una de las mejores finales de conferencia que posiblemente se hayan visto en años… una pena que este Spurs v Thunder no sea la final de la NBA…
La historia es muy sencilla y muy complicada a la vez, ayer en OKC vivimos un nuevo capítulo que asevera esto, Lakers tuvo el empate, pero en 2 minutos se le fue todo… pero y si hubiera entrado el triple de Blake?
Conforme iba viendo el partido iba pensando: Lakers ha aguantado un cuarto… dos cuartos… tres cuartos!!!!, pero al final no pudo ser. Cuando todo el mundo esperaba un nuevo paseo triunfal de los Thunder, el equipo de Mike Brown hizo lo que Bynum propuso en días anteriores: apretar en defensa. Esto se vio claramente en la primera parte de partido, donde el equipo de Scott Brooks no se encontraba para nada cómodo, aún así la tremenda calidad de Durant, Westbrook y/o Harden hacía que estuvieran en partido.
Lakers por su parte, sumando con todos en defensa y en ataque jugando un poco más con su juego interior, con Bynum y con Gasol, además, en un movimiento que se vio claro ya que al contrario que hacía Nuggets, Thunder no hace la defensa doble sobre Bynum, lo cual le da ventaja a este… bueno, siempre que Ibaka no se ponga en modo aquínopasaniunbalón claro…
Pero claro, se llegaron a esos dos minutos finales, donde Lakers iba 7 arriba y donde llegaron, fallos, robos, perdidas y tiros fallados, todos con Kobe como protagonista… carnaza fácil para los Kobe-Haters que esta noche creo que apenas habrán podido dormir de la alegría y emoción, pero claro… que hubiera pasado si Blake mete el triple librado que tuvo? ahora estaríamos en 1-1 y nada sería igual…
De momento, 2-0 para Thunder… como todo el mundo pensaba… pero…
Estamos en plena Semana Santa y como parece ser está haciendo mal tiempo allá por donde mires, así que… nada mejor que pasar esta noche de pasión por cortesía de David Stern y la NBA…
Ayer ya te contábamos que nos gustaba mucho la primavera, ya que ibamos a tener cosas muy interesantes antes de acabar la temporada regular, uno de los platos grandes llega hoy, con una de las mejores noches y con mejor menú NBA de toda la temporada.
Por una parte tenemos una potencial final NBA, con el Heat vs Thunder, que se celebrará en South Beach. Miami llega con la duda de Wade y con ganas de demostrar que su derrota en OKC fue algo casual, vamos quieren dar un puñetazo encima de la mesa, mientras los de Brooks llegan a la chita callando, como han estado toda la temporada, pero demostrando que es el equipo más molón de ver y que son claros candidatos al anillo. Además, no nos olvidemos, nos pone mucho ver el Durant vs Lebron…
Luego tenemos el duelo angelino, Clippers vs Lakers, donde los de CP3 actuarán de locales en un Staples que estará lleno hasta la bandera. Partido importante, en juego media division Pacífica (aunque Lakers está 1.5 partidos por delante). Duda Bynum, el cual se torció el tobillo frente a Warriors y que a parte ha recibido una sanción por parte de los Buss & cia por hacer mil cosas mal… a saber. Clippers llegan un poco desfogados, desde la lesión de Billups no han sido los mismos e incluso el fantasma de quedarse fuera de PO estuvo pululando durante varias fechas, pero vamos estarán…
El tercer plato de nuestro menú, es un Mavericks vs Grizzlies, separados sólo por 1 partido y con la 5a plaza del Oeste en juego, esta plaza puede ser importante, ya que sabes que vas a ir a LA, pero no contra quien jugarás… así que casi podemos decir que tendremos un Mavs-Lakers y un Grizzlies-Clippers o un Grizzlies-Lakers o un Mavs-Clippers… interesante verdad? No se cual de las 2 combinaciones me gustan más… Ojo con Grizzlies que ya están todos sanotes…
Luego tenemos el retro duelo, Celtics vs Spurs, donde Spurs quieren demostrar que van en serio y donde los Celtics quieren callar muchas bocas y demostrar que cuando llega el tiempo de PO, se enchufan y pueden ganar a cualquiera. También por parte céltica, hay ganas de dejar medio cerrada la división, así conseguir asegurarse la 4a plaza. Es duda Allen, aunque parece que jugará. Por parte de SA, Popovich dice que Lupita sigue estando ahí, así que a saber con que nos sorprende, pero seguro que alguna tiene reservada… seguro.
El postre lo dejamos para un Jazz vs Suns donde aquí está claro: el que pierda dice adiós a los PO y empezará ya a pensar en la post-season, el draft y demás cosas veraniegas. Si gana Utah, mucho más claro todavía, pero si le da a Nash por armarla y ganar… todo se va a apretar un poquito más.
Así que ya sabéis, no tenéis plan para esta madrugada? pues ale, a ver NBA que la cosa viene bien…
Aunque ya han pasado unos días después del All-Star, aún estamos de resaca aquí en La Crónica Desde El Sofá y aún nos quedan detalles del partido que merecen ser comentados.
Y hablando de la presentación, Deng se saltó todo el protocolo y lució una camiseta con la silueta de África y con los colores de El Congo… le va a caer multa, pero detalle molón también.
El castañazo de Wade a Kobe fue la jugada más violenta vista en un ASG desde tiempos inmemoriables, de hecho Kobe está day-by-day debido a la rotura de la nariz. Parece ser y dicen las malas lenguas que entre los dos hay mucho pique…y siempre lo habido…
Otra más de CuLeBron, en la última jugada y después de cascarse unas canastas brutales, no le dio la gana tirarse el último tiro… miedo a fallar? vete tú a saber, pero su fama de esconderse en los finales de partido, ya la llevamos hasta el All-Star.
En el último cuarto, en el Este casi siempre tuvimos a Deron Williams de base titular, de hecho, en los momentos cumbres del partido era él y no Rose el que estaba sobre la pista. Muy listo Tom Thibodeau dejando a su chico descansar en los momentos de más desgaste…
En cambio Brooks, no dudo ni un instante de darle el partido a Durant, que fue sin duda el jugador que más minutos jugó de todos los presentes, más destacado del oeste y con ello el MVP. Dos formas diferentes de encarar un ASG desde el banquillo.
Kobe con sus 27 puntos suma en total 271 siendo el máximo anotador en la historia de los All-Star Games, superando ya a Jordan que es el segundo con 262.
Dwight Howard y Westbrook jugaron con las camisetas techfit de adidas, sí, esas que son pegadas al cuerpo. El año pasado las presentaron pero no las usaron, este año no las presentaron y las han usado.
Todo el mundo ha hablado que Bynum jugó muy poco, debido a una especia de revisión en la rodilla que se hizo, pero Steve Nash jugó aún menos… no se sabe muy bien por que, pero ya comentamos que estuvo durante mucho rato hablando con Brooks antes del partido…
El balón del partido fue un modelo exclusivo para el partido, con una estrella en uno de los laterales, con lo cual no se guardaba el mítico dibujo que estamos todos acostumbrados…
Domingo, día grande. Ya lo hemos dicho alguna vez, que es imposible para una sola persona cubrir todos los eventos del All-Star. Por varios motivos. De algunos, ni te enteras. Otros, son coincidentes en tiempo. Y luego están aquellos que se hacen en localizaciones alejadas del sitio donde te encuentras o puedes llegar. Este efecto se acrecenta sobremanera en las extendidísimas ciudades norteamericanas, y se hace insufrible en una ciudad con el tráfico de Disney, Universal y compañía, en temporada alta. Y el último factor: hay eventos que no puedes ir, porque el cuerpo y las fuerzas no te dan.
Por unas cosas y otras, a las que sumar que el domingo es además el día con la programación más escasa, nuestra agenda hoy no empezaba hasta las 11:45, hora en la que teníamos cita con Derrick Rose, gracias a nuestros amigos de adidas, que iba a firmar autógrafos en la pista que Foot Locker había montado en medio del Florida Mall, un mega centro comercial de esos de los que gustán por aquí.
Con DJ presente, pinchando sobre todo música de Kanye West, ese otro genio de Chicago, Poohdini Rose llegó con puntualidad inglesa, todo un hito, porque la media de retraso debe estar en los 10 minutos, y atendió a la prensa antes de empezar firmar autógrafos a los allí presentes.
Preguntas de todo tipo, saludos esta vez, creo que a las Filipinas y Taiwán, y regocijo por el nuevo contrato por 13 años y de 185 a 250 millones, dependiendo quién dé la cifra, que hace que adidas pague tanto o más a Rose por llevar su ropa, que Chicago por jugar. De hecho, David Stern fue preguntado ayer, y aseguró que ha habido conversaciones con marcas de calzado deportivo para asegurarse que no hay incentivos por acabar en equipos de mercados grandes, y es que el poder que los patrocinios están adquiriendo en el mercado deportivo es importantísimo.
Rose ya está en el tercer mayor mercado de América y no necesita moverse, así que pueden estar tranquilos. Tímido y reservado, es muy diferente al resto de personalidades que pueblan la conferencia Este en el All-Star, como se vería más tarde durante las presentaciones del partido. Durante los próximos días, leerás más sobre el MVP en nuestra página, y compatiremos contigo todo lo que nos contó.
Cuando terminamos de hablar con Derrick, nos escapamos corriendo al Convention Center para hacer una visita fugaz al NBA Cares Special Olympics Unity Sports Basketball Game (sí, los nombres oficiales son así de largos, no sé como hacen para tuitearlos) en el que estarían gente como Durant, Drexler o Kemba Walker. Aquí, sentimos miedo por primera vez en todo el finde, cuando Dikembe Mutombo le dijo a uno de sus ¿hijos?, ¿nietos?, «Who wants to come with me». Ya sabemos todos lo que pasó la última vez que Mutombo empezó una frase por «Who wants…», allá en Georgetown, y no queremos ni una parte de eso.
Antes de volver al Downtown, al Amway Center, nos pasamos por la Media Suite que adidas tiene montada para la prensa en el lujoso Peabody, que linda con el Convention Center. Allí pudimos ver las equipaciones que los jugadores iban a usar esa misma noche en el All-Star, y le echamos un ojo a las bambas de Dwight Howard y Derrick Rose, que aprovechan la noche que pueden durante el año para darle colorido a sus zapatillas, y esta vez van de naranja para representar el Orange County en el que nos encontramos y el buen tiempo del Estado del Sol, Florida.
Las equipaciones, son las más ligeras que hayamos visto para jugar al baloncesto, con las costuras reducidas al mínimo. Además, para los jugadores que así lo desearan había modelos más ajustados como los que lucieron el propio Howard y Russell Westbrook. Después de agradecer a adidas el magnífico trato que nos prestaron y su amabilidad, ahora sí, carrera hasta el corazón de la ciudad.
Al llegar al pabellón estaba Flo Rida cantando en el concierto que montaron fuera del Amway, en la calle Church, que era solo para gente con entrada para el partido, y después de escuchar un par de temas, a entrar al pabellón a cenar (el trato y la inversión que hacen en la prensa es exquisito) y aprovechar para salir a pie de pista y ver que se cuece antes del partido. Cuando limpiaron la zona a media hora para que empiece el partido, vimos por el pasillo a muchos de los invitados que ocuparon las primeras filas, hubo un avistamiento de Gortat, y comprobamos con cierta incredulidad que el público que está bajo el escenario para la actuación previa al partido de Nicki Minaj primero, y de Pitbull después, son invitados sin entrada que traen al pabellón para animar puntualmente, en lugar de dejar a la gente que ha pagado su ticket acercarse. Justo antes de subir a nuestra posición, nos cruzamos con Chris Brown por las zonas donde se sitúa la gente que va a actuar. Como el nuevo single de Pitbull tiene su aparición en el estribillo, sumando 2 y 2 quedaba claro quién iba a ser ese «invitado especial» del cubano que llevaban días anunciando.
De la actuación de la Minaj no puedo elaborar mucho, porque ya he comentado alguna vez que estamos detrás del escenario y todo lo que pasa allí lo vemos un tanto mal, vamos, de hecho, yo lo veo por el Jumbotron, así que no os puedo contar mucho más que lo que visteis en el sofá. Luego, por supuesto, subidón de azucar y dentera con el himno de Canadá, piel de gallina con el de Mary J. y empieza el espectáculo.
A los pocos minutos nos tenemos que envainar lo que dijimos ayer sobre que el concurso de mates no ganaría tanto en calidad con los James o Westbrook porque los angelitos salen lanzados y con ganas de machacar, y demuestran que están a un nivel atlético superior a lo que vimos el sábado. Aunque, también es verdad, que el concurso de Griffin el año pasado no lo reflejó, tampoco.
El ritmo de los 6 primeros minutos recordó al partido de Rookies, ya que el Oeste se ponía en proyección de más de 190 puntos. Luego el tono de locura remitió un poco, y aunque la defensa siguió siendo matadora, no fue el despiporre inicial. Como siempre, impresiona ver en vivo la rapidez de ejecución, la precisión en el lanzamiento y las acrobacias de estos tíos. Cuando los estás viendo el tiempo vuela: parece que han pasado 5 minutos, y te has plantado ya en el descanso, y está Pitbull berreando.
El espectáculo del cubanito que está tostadito pese a ser más blanco que Chris Mullin (tremendas ovaciones y puestas en pie a los antiguos miembros del Dream Team, y una muy especial a Magic Johnson) fue tremendo. Quizá no este al nivel del descanso de la SuperBowl, pero no se le queda tan lejos. Y entre terminar la actuación de Pitbull y salir por la puerta del Amway, el reloj diría que pasaron un par de horas, pero yo apostaría por 5 minutos. El final del partido fue bellísimo, gracias a que el Este se pusó a la par, y en cuanto acabó, corriendo al ascensor para invadir la zona mixta. Aprovechamos para hablar con Chris Paul, que mostró una cara de felicidad tremenda cuando por fin le dejamos tranquilo. Quién sabe por cuántas grabadoras, entrevistas y conversaciones pasan estos tipos en 3 días. Ya sabemos que va en el (muy buen) sueldo, pero el agotamiento de tanta historia debe ser descomunal. También escuchamos un poco lo que Marc tenía que contar, y fue una pena no haberle sacado una foto de la cara que puso cuando un periodista le mal comentaba como acuerdo casi cerrado el traspaso de su hermano a Toronto, para que juegue con Calderón. Cuando leímos al llegar al hotel los cotilleos, ni siquiera era Toronto el supuesto destino de Pau, sino Orlando, pero qué más da, aquí el caso es tirarla. Otra regla de la zona mixta que se cumple con alguna excepción: cuanta más gomina tenga el periodista, más posibilidades que la pregunta sea un desastre.
Para cerrar el día y el fin de semana mágico, fuimos al Media Hospitality que la NBA organiza para la prensa en el Marriott, donde se alojan muchos de los periodistas, y en la que nos tienen preparado algo de cenar y ponen vino y unas cervecitas para soltar la charla con el personal.
Buen fin de fiesta de un inolvidable fin de semana. Visto y no visto. El año que viene espera Houston.