Vamos ahora con la segunda parte de nuestra experiencia en el Sábado Santo: cómo se viven los concursos desde el Amway Center en Orlando.
Cuando la actividad empezó con el Shooting Stars a las ocho y cuarto de la tarde, había poco más de media entrada en el pabellón. Los americanos, muy amigos de tomarse descansos durante los larguísimos eventos deportivos (este duró 3 horas) pagan millonadas por la entrada para prestarle atención solo a lo que les importa.
Constatamos durante el concurso de tiro que Allan Houstonlo sigue teniendo (además cuando le vimos por la tarde, está IGUAL que cuando jugaba, es sobrenatural), que Kenny Smith está en el club ‘Melo de cañoneros de media cancha y que Jerry Stackhouse y Steve Smith intercambiaron los sitios, y nadie se dio cuenta porque tiene sentido: Stacky es casi más veterano que Smith ahora mismo.
Lo bonito de seguir el concurso desde uno de los fondos del pabellón es que veías perfectamente lo que iba a ir dentro o casi, pudimos «cantar» todas las canastas.
El concurso de habilidades es probablemente el que menos gana en persona, en mi opinión. Es divertido oír los «Ohs» del pabellón a cada tiro/pase fallado y se hace más evidente cuando un jugar pasa de currárselo, como Tony Parker, ganador a la postre, hizo en la primera ronda.
TP lo hizo sobradísimo, como siempre. Y si después de estar un rato con él y oirle hablar no le pones segundo, detrás de George Clooney en la lista de «Tíos que no querrías dejar a solas con tu mujer», es que no tienes aprecio por tu relación.
Mientras, por la tribuna de prensa no nos dejaban de llegar hojas con toda la información de los concursos: cada tiro, cada fallo y cada tiempo, estaba todo. También nos llegaban con una rapidez asombrosa las fotocopias con las declaraciones de los jugadores en rueda de prensa, ya transcritas, por si queríamos utilizarlas.
Otra gozada de ver el All-Star en vivo y en directo es el entretenimiento que tienes mientras en la tele están en publicidad. No sé exactamente qué se pudo ver desde casa y qué no, pero nosotros tuvimos al grupo de drumline de los Orlando Magic; los Pentatonix que ejecutaron una versión a capella del «E.T.» de Katy Perry, entrevistas a Diddy y Kevin Hart, Craig Hodges tirándose unos triples para revivir sus actuaciones récord, los bailes de las mascotas de Bulls, Cavaliers, Bobcats o Magic que andaban por allí, las cheerleaders, un violonchelista que hacia beat-box mientras tocaba, y juegos de preguntas a jugadores como Deron Williams o Kevin Love en el videomarcador. Y alguno más que no recuerde.
Si el concurso de mates fue decepcionante (ya llegaremos a ello) el de triples, todo lo contrario, yo lo viví como uno de los más interesantes. Me da un poco de pena por Anthony Morrow que se curró mucho todo el rollo de la camiseta de Petrovic y parecía el más ilusionado con el concurso, pero al hablar con él estaba clarísima su ansiedad, y si algo hemos aprendido, hablando con los ya veteranos del concurso (Durant, Jones) es que la concentración exagerada en este concurso acaba resultando contraproducente. Hay que soltarse, relajarse, encontrar el ritmo y pensar solo en el siguiente tiro.
El propio Jones, que nos daba esta receta, no tuvo en cuenta su propio consejo al principio de la primera ronda, en la que claramente se dejó influenciar por los tempraneros fallos. Eso sí, la cerró con un último carro memorable. Ya comentamos en Twitter que los micrófonos de las canastas (o los altavoces) que amplifican la señal, te lo dejaban oir todo, y en este concurso de triples se oía perfectamente cuando el tiro no tocaba nada más que red. La posición en la que estábamos era perfecta para seguir los tiros desde las esquinas, y el último carro del de Miami fue sencillamente perfecto. Hubiera metido 15 más así.
Por cierto, si algún ojeador estaba viendo ayer el concurso, los informes de Miami a partir de hoy tendrán un anexo con la esquina desde la que se puede dejar tirar a Jones y la que no.
El mayor zumbido de la noche hasta el momento se lo llevó, Ryan Anderson, favorito del público por estar en casa, y que además tuvo opciones de colarse en la segunda ronda hasta el final.
Ayudó mucho al ambiente, que si bien Anderson quedó fuera, las estrellas, Durant y Love, siguieron adelante. Aunque el nivel de decibilios y cariño a Anderson fue mucho mayor, la lucha entre Kevins fue lo suficientemente interesante para mantener el zumbido en el respetable.
Aquí empezó la Wi-Fi a jugar con nosotros, y no pudimos mandar el tweet «Gana Kevin» que teníamos preparado. Cuando Internet volvió, nos alegramos de no haberlo hecho: se le había ocurrido lo mismo a todo el mundo.
Y así llegamos a la joya de la corona, el momento más interesante del día: el concurso de mates. Vaya por delante, que pareciéndome flojito, no me parece ni de lejos el peor (sin pensarlo mucho 2004, parece insuperable en ese aspecto) y al menos tuvo un mate memorable, que va a quedar en el recuerdo, que sujetará el recuerdo de este año, que basta y sobra para ganar con un nivel como el que vimos, que no se me olvidará nunca: el segundo, con dos balones de Jeremy Evans, nuestro favorito moral, aunque temíamos el efecto Rubio y el efecto Yao en las votaciones del público.
Estar entre bambalinas en un evento de este tipo le quita un poco la sorpresa: vimos la moto detrás de una tela cubierta cerca de la rampa entrada, entrevistando a Jeremy Evans se le escapó una sonrisilla que nos daba que pensar que no iba a recibir la ayuda de ninguno de sus compañeros, pero sí de alguien «externo», y también vimos antes de tiempo el rack de luces que utilizó Paul George aunque en este caso, teníamos mucha menos idea de para qué se iban a utilizar.
Hubo muchos abucheos para el primer mate de Evans que se equivocó muchísimo matando esa pelota en lugar de dejarla pasar, seguramente preso de los nervios, pero se metió a buena parte del público otra vez en el bolsillo con el segundo. Y hemos dicho parte, porque todavía hubo gente, aunque mucha menos, que le abucheó al terminar el concurso, y ser declarado el ganador.
Además, lo de la camarita, al menos en el pabellón, no sé en la retransmisión, lo explicaron tarde y mal, después del mate. Y el no explicar los props bien, y antes de usarlos sienta fatal al público. Que se lo digan a Rudy y su camiseta de Ricky Martin.
El numerito del tercer mate, con Kevin Hart y su metro cincuenta o así de por medio, puede que no haya gustado mucho en casa, pero aquí, que el cómico Hart es bastante querido, tuvo su apoyo. Y esta vez, sí que fue presentado e introducido con la complicidad del público.
El numerito de Paul George sí que se debió de ver mejor en el sofá donde habitualmente estamos, que desde el pabellón. Yo solo vi luces de navidad de camino al aro, lució muchísimo más después en el Jumbotron (que por cierto, el del Amway es descomunal).
Y respecto al mate de Budinger con Ceballos, no fue ni siquiera el mejor homenaje a Cedric de todo el finde. Lo hizo muchísimo mejor K-Dobbs en el concurso amateur Slam Dunk Showdown, saltando por encima de gente, por donde también apareció Ceballos. Creo que no hace falta elaborar más.
De Derrick Williams, qué decir. Pues que se está disputando el título de gran perdedor del finde, en esa carrera con tres favoritos: él, el tráfico de Orlando entre Downtown y el Convention Center, y el periodista Chris Sheridan. Añadiríamos a Kobe, pero está soltero, se sale con la suya siempre y no nos extrañaría que hoy nos dedicase 50 puntos.
El viernes, Williams hizo un partido flojete, y eso que se le veía con ganas de chupar y jugársela, pero no le salieron las cosas, y eso que fue una triste pachanga. Alerta roja. Y ayer, no supo aprovechar los puntos extra de la aparición de Ricky; el uso de una moto como simple adorno, porque no fue más que eso, le salió por la culata y ni siquiera aprovechó la ventaja que tenía frente al resto de participantes, su potencia. Igual el medidor que se curraron los genios del MIT le hizo justicia a esta parte. No lo sé, porque desde mi posición jamás supe el resultado de las mediciones, otro fallo comparable a lo de la cámara de Evans. Pero todo lo que no fuera victoria aplastante del otroD-Will, es otro tachón que ponerle.
Del concurso de mates en general, ya hablé el año pasado, y yo soy de la opinión, que (casi) todo está inventado y que hemos llevado la capacidad atlética hasta el límite. En lo único que nos podemos sorprender, como mucho, es en la publicidad que crearían los nombres y las estrellas de la Liga, a las que o convences en los dos primeros años de su carrera de venir, o les pones «Un millón de dólares» (inserte voz del Doctor Maligno) delante como sugirió BronBron (no es listo, ni na, el tío) u olvídate. Y respecto a lo que dije el año pasado, y después de verlo repetido varias veces este finde, tengo clarísimo que el Showstopper que se sacó de la manga DeMar DeRozan es el mate más infravalorado y Vincecartiano que recuerdo. El mejor con mucho desde el 2000. Y me da mucha pena no haber hecho aún más hincapié en su día de lo espectacular que fue.
Nos alegramos mucho por Evans que tiene pinta de buen tío, era el humilde y el lin-vitado a última hora (que no es libráis de Jeremy, no). Estaba un poco preocupado cuando le preguntamos por ser desconocido para el público, pero esperaba que sus mates, (bueno, al final fue su mate, así en singular) hablara por él y tuvo un poco de suerte que la victoria coincidiera este año con las rebajas.
Y la experiencia de vivir un concurso de mates en directo, incluso una descafeínado y con sacarina como este, es mejor de lo que uno se imagina. Se oye la ilusión, la emoción, la excitación y la anticipación. Cuando el mate merece la pena, y por desgracia eso solo sucedió una vez, sientes como todo tiembla.
Estamos en Orlando como bien estás leyendo estos días por la Crónica, pero anoche también estuvimos en el evento organizado por NBA y adidas en el Hard Rock Cafe de Madrid para disfrutar de la jornada de concursos del All-Star Weekend.
Llegamos al Hard Rock Cafe con tiempo de sobra, no queríamos perdernos nada y más sabiendo que el mítico Ron Harper iba a estar por allí. Lo primero que nos sorprendió fue la decoración, el local se había engalanado para la ocasión con motivos y carteles de adidas, junto con fotos de Rose y Howard.
Paso por el photowall, sí, hubo photowall y en el nos hicimos foto… y entramos en la zona donde ibamos a pasar las siguientes horas, horas para disfrutar de los concursos del sábado noche del All-Star Weekend. Mientras los invitados no paraban de llegar, algunos más conocidos que otros, esperábamos la presencia de Ron Harper, el cual no se hizo mucho de rogar y llegó, chaqueta marrón y anillo de campeón de la NBA puesto.
Se presentó el evento y a Ron Harper el cual comentó que actualmente para él ‘Kobe es el mejor, aunque otros como puede ser Lebron o los jovenes como Rose o Durant, están ahí haciendo ya cosas muy interesantes‘ a la pregunta de quien era para él el mejor jugador en la actualidad (realmente la pregunta fue Lin o Rubio, pero afortunadamente Harper respondió algo coherente…). También comentó para todos que lo que debe de tener en cuenta, una persona que quiera dedicarse a esto del baloncesto es ‘dedicación e ilusión, y sobre todo trabajo, con esas cosas y algo de suerte, casi se puede alcanzar cualquier cosa‘. Después de las presentaciones y de los aplausos de rigor, comentaron que esta misma fiesta se estaba realizando en Roma y Tokyo, así que saludos también a los lectores desde allí.
Luego pudimos estar un rato charlando con Ron Harper, al cual no pudimos dejar de preguntarle algo que nos rondaba la cabeza y más después de oirle hablar sobre Kobe, la pregunta era clara: Kobe o Jordan? ‘MJ, sin duda, ha sido el mejor y probablemente sea el mejor que ha jugado a esto del baloncesto, no hay duda, Jordan’, poco más pudimos debatir en este tema después de la clara respuesta. Sobre Phil Jackson y su ‘magia’ nos comentó que ‘Phil tiene liderazgo, algo que muy pocos entrenadores tienen, eso y sobre todo el respeto que te inspira, lo hace diferente a todos, ese es su toque especial‘. Dejamos a Harper que siguiera haciéndose fotos y firmando autógrafos… poco a poco iban pasando las horas…
Mientras llegaban las 2.30am los monitores del recinto mostraban un mítico partido, el 5o de las semis del oeste del 2004 entre Spurs y Lakers, sí, aquel del tiro de Fisher a falta de 0.4, aún después de casi ocho años de aquello, recuerdo cuando lo vi y revivirlo fue tremendo… el canastón de Duncan, los Spurs celebrándolo, la cara de Fisher, los tiempos muertos eteeerrrnos antes de la última posesión y el éxtasis final de Fisher con su canasta y el sprint hacia vestuarios… tremendo.
Y mientras el DJ pinchaba temas que entre que nos molaban y nos hacían incluso reír, repasábamos Twitter e íbamos dejando pasar el tiempo, mientras veíamos que la gente iba abandonando la fiesta antes casi de empezar los concursos… íbamos quedando los jugones.
Tiempo de concursos. Seguro que ya te has empapado de reviews, vídeos y demás, así que lo voy a hacer a modo casi telegrama:
Concurso de Tiros, bien, con Hilo de Seda en plan jugón. Habilidades, Deron lo tuvo, pero falló al final, Irving decepción…y Wall…ains. Triples, mejor de lo que esperábamos, buenas series, muy bien Durant, sorprendente Love. Mates, no ha sido el peor de la historia como se dice, pero no fue bueno, eso sí, Evans hizo el mejor mate sin duda y ganó, así que bien.
5 y pico de la mañana, apenas unos 15 valientes hemos aguantado hasta el final, grandes y jugones como nosotros mismos dejamos el Hard Rock Cafe agradeciendo a toda la gente de adidas y NBA por una gran noche de basket.
Como hicimos para el jueves, vamos a dividir la crónica del sábado en 2+1 partes, 2 desde Orlando y 1 desde la adidas All-Star Viewing Party en Madrid.
Nos vamos primero a Orlando, donde el día empieza pronto porque no queríamos perdernos como recibía el públicp de la Jam Session a Jeremy Lin, que iba a las 10 de la mañana a firmar autógrafos. Antes, a las 9 (aunque no apareció casi hasta menos cuarto) estaba programada una sesión con Blake Griffin.
Lin demostró que está al nivel mediático de Bryant, Howard o James ahora mismo y podría perfectamente disputarles la corona. Ya hemos dicho por Twitter, que sin duda alguna, las camisetas de Lin, ya sea la de juego o las múltiples que hay con diseños haciendo alusión a la Linsanity han sido, tanto o más numerosas que las de Dwight Howard entre el público este fin de semana.
A las 10:30 tuvimos un rato para hablar con las 24+1 (Joe Johnson también andaba por allí, se ve que le encanta el All-Star) estrellas antes de que «entrenaran» en la pista central de cara al público.
Si uno quería coger la pole position, la experiencia tiene un poco de cita a ciegas. Nos concentrábamos en una valla, y los jugadores se iban poniendo según aparecían por allí. Por lo tanto había dos opciones, coger sitio y esperar a ver que jugador traían a tu vera, o esperar e ir a la caza del deseado con el riesgo de quedar en 3ª o 4ª fila, con una barrera de cámaras por delante.
A nosotros nos tocó Kevin Durant, y durante la próxima semana os contaremos todo lo que nos dijo este fin de semana, ya que ayer también hablamos con él… y quién sabe mañana. Como siempre, el turno de preguntas fue un auténtico freak show. Preguntas serias se intercalaban con frivolidades sin sentido, teles cristianas que venían a traerle el mensaje de la Biblia, y televisiones asiáticas de limitadísimo nivel de inglés que piden un saludo a la cámara de su país: «Kefin… plis… Jilou, t-t-t-t-t-u (silencio) camra»
Al acabar con Kevin, vimos la tremendísima marabunta que se había organizado delante de un Kobe Bryant, que tardó en salir algo más que sus compañeros, y que por tanto, hablo mucho menos. Bryant parecía pieza jugosa por muchos motivos: cuando le apetece manda hachazos y recados a todo lo que se mueve, los Lakers están en una situación convulsa, la fecha límite para hacer traspasos se acerca, y Rasheed Wallace podría convertirse en Lacustre. Además, no deja de ser uno de los mejores jugadores de la actualidad… y de la historia.
Pero la intervención no fue para tanto. Confesó que se puso «malo» para no oír preguntas ridículas (y cuidadín, que visto lo visto por el nível, no vamos a ser nosotros los que le culpemos), y las únicas boutades fueron dirigidas a los Clippers
Cuando terminaron de atendernos, el entrenamiento empezó y Kobe y Bynum lo comenzaron sentados en el banquillo, mientras sus compañeros empezaban a tirar, ya dirigidos por Brooks. Bynum, de hecho, se pasaría todo el rato con hielo en la rodilla derecha y con cara de pocos amigos.
Los equipos, que comparten pista, se cambian de lado intermitentemente mientras siguen tirando, y así se acercan momentáneamente por nuestro lado los jugadores de la Conferencia Este.
Kobe bromea, sobre todo con Westbrook y Durant mientras que Nash no para de hablar y gesticular con Brooks y Cheeks. De hecho, salvo por los 5 últimos minutos que se puso a hacer poesía en movimiento, vamos, a tirar a canasta, Steve no paró de cascar con Brooks. Si no fuera porque con Westbrook ahí parece imposible que estén buscando un base, cualquiera diría que Brooks andaba de cortejo del canadiense. Love, Aldridge y Gasol también parecen haber formado otra mini-pandi, a la que luego se unirían los Thunder cuando Kobe poco después volvió al banco.
En el único momento que Brooks intenta hacer algo con el equipo, la cosa le dura dos repeticiones. Ensaya una jugada en la que el base pasa el balón a un ala pívot abierto, que vuelve al top of the key para devolvérsela al base y ejecutar con él pick’n’roll, que acaba con el base pasándosela al pívot que quedaba dentro de la pintura, que se la vuelve a devolver al base. Vamos, que «ensayó» (la hicieron dos veces, contadas, una y dos) una jugada más compleja para el All-Star que cualquiera que usan en OKC.
Para terminar el entrenamiento a lo Iverson, vuelven a repetir el numerito que ya hicieron los rookies de tratar de batir el Guinness de 11 canastas desde el medio de campo en un minuto, con un equipo de 5.
El Equipo Oeste con Durant, Love, Aldridge, Westbrook y Paul, anotaron solo 1 en el primer intento y 2 en el segundo. En el Este, James. Rondo, Pierce, Anthony y Williams, empezaron con 5, casi todas, o todas de ‘Melo y en la siguiente ronda hicieron 7, con el mérito algo más repartido. Ya sabéis, si tenéis que apostaros algo con ‘Melo, mejor los chinos que los manzanazos de medio campo.
Al terminar, los jugadores tiran pequeñas pelotas al público, y el que mejor se lo pasa es Paul Pierce que se ensaña lanzando fastballs al personal. Al que pillaran despistado debió de dolerle.
En lugar de ver el concurso de triples de las celebrities, en el que repetían algunas de las estrellas de ayer, con la lección bien aprendida, esta vez decidí coger algo de comer y aprovechar para informaros por Twitter desde un punto con buena conexión.
A toda prisa, vuelta a las 2 de la tarde a la pista central del Convention Center, en la que los mejores jugadores de la D-League, la liga de desarrollo, se encontraban en su All-Star. El partido, muy competitivo, aunque dejó momentos para el espectáculo. Vimos a Daryl Morey, GM de los Houston Rockets y estuvimos todo el rato muy cerca de Mitch Kuchpak, el máximo responsable de los fichajes en Los Angeles Lakers. Muy tranquilo, apenas prestó atención un par de veces a su smartphone durante el partido. Con 3 jugadores de los D-Fenders, el equipo asociado a los Lakers en el equipo del Oeste, uno de ellos el MVP y antiguo Campeón del concurso de mates de la NBA, Gerald Green, Mitch miraba de vez en cuando la chuleta con la información sobre los jugadores. Por los momentos en los que la miró, parece que Marqus Blakely y Blake Ahearn llamaron su atención. Estos dos jugadores y JamesOn Curry fueron para mí los que mejor pinta tuvieron, aunque Green se llevara el MVP apoyándose en el apoyo del público por los mates que hizo y un poco de chuponismo.
En el descanso, tuvimos el concurso de mates, el segundo de tres que vamos a ver en estos dos días. La nota de diversión la puso Zach Andrews que se disfrazó de Grandmama, haciendo un homenaje a Larry Johnson, peró el ganador fue L.D.Williams en lo que con un poco de maldad, mucha gente describió como el mejor concurso de mates del día.
Al salir nos encontramos con John Hollinger, gurú de las estadísticas avanzadas de la ESPN; Allan Houston, que trabaja para los Knicks y el jugador de los Nets, Andre Emmett.
Y rumbo para el Amway con holgura a la rueda de prensa del comisionado David Stern, para llegar a tiempo, que con el tráfico de esta ciudad, los viajes dentro y fuera de Downtown siempre llevan más tiempo de lo previsto y hay que planear de acuerdo a eso. Como había un ratito de margen, se pudo cenar en la sala que nos preparaba con total hospitalidad la NBA, y salir a la pista a dar un paseo y ver como la han ambientado para los concursos. Por allí vimos la moto que luego utilizaría Derrick Williams cubierta con una tela, y ya nos empezamos a imaginar que tendría algo que ver con el concurso de mates. Curioso que no nos dejaran salir a la pista con el Sprite del comedor: no querían que ningún producto Coca-Cola pudiera salir en cámara. Ese tipo de cosas que hablan del nivel de detalle y cuidado con el que se llevan las cosas a este nivel.
La rueda de prensa de David Stern, que se llenó por completo, y donde estaban algunos de los periodistas más conocidos del panorama NBA, tanto a nivel local, como nacional, todo un quién es quién de la profesión, dio un buen repaso a todos los puntos de actualidad de la Liga. Merecería una entrada en la web para ella sola, pero os resumimos lo más importante.
Habló de una posible vuelta a Orlando para celebrar el All-Star en un futuro muy próximo en un pabellón como el Amway Center, al que piropeó; se congratulo de lo bien que ve a la Liga después del cierre patronal; resaltó que el nivel competitivo va a aumentar y el nivel de los equipos se va a igualar con las nuevas medidas; volvió a reseñar que el número de lesiones sigue igual que en pasados años, y que lo único que ha aumentado es el número de días perdidos y que para evaluar las ciudades que se eligen para albergar un All-Star, el mayor corte está en el número de habitaciones de hotel,
Respecto a las ciudades en las que el futuro NBA es etéreo, anunció que había tenido una reunión con el alcalde de Sacramento para ver como llevan el asunto del nuevo pabellón, con la fecha límite del 1 de marzo, todavía en pie, reconoció que el único obstáculo que existe ahora mismo es el dinero, y que la NBA no prestará ni un quarter a los Maloofs.
En cuanto al futuro de los Hornets, anunció que había dos grupos interesados en ellos, pero que estaban pendientes de llegar a un acuerdo con el estadio de Louisiana para mantener al equipo en New Orleans. Uno de los dos grupos, el que tiene algo de ventaja, está basado en inversores californianos, y descartó que el segundo grupo tuviera nada que ver con Seattle, ciudad de la que comentó que necesitará encontrar un equipo que quiera moverse allí ya que espera que los Hornets y los Kings se queden en sus respectivas ciudades. Descartó ampliar la Liga para darles un equipo, ya que no ve más de 30 equipos en Norteamérica, pero que en Europa, por ejemplo… ya veremos. Dejo la puerta más que abierta para un futuro algo lejano, pero pasándole la responsabilidad a Adam Smithers Silver, al que reconoció en público como futuro sucesor, y en el que delegó casi todas las preguntas relativas al futuro de la Liga.
Tampoco se dieron fechas de partido de pretemporada o de temporada regular fuera de Estados Unidos, pero Londres y Shanghai van a ser destinos seguros el próximo octubre.
La verdad que estar allí en una rueda de prensa de este tipo, impresiona. El oficio de David Stern es infinito, manda los mensajes y dirige la rueda de prensa como él quiere, y cuando le intentan meter en un jardín, el que sale mojado es el periodista. La cita de la noche fue el «Life is a negotiation» que utilizó en repetidas ocasiones entre las risas del personal. No tiene miedo de responder ninguna pregunta, y contar hasta donde puede contar, ni de guardarse las cartas. Jugar al póker con este hombre, tiene que ser terrible.
Preguntado por un Chris Sheridan, que vino a dar la nota, como todo lo que hace últimamente (ahora que tiene página propia se tiene que hacer notar) sobre el veto del traspaso a Chris Paul se desmarcó con la versión oficial de que no hubo veto, sino que los propietarios de los Hornets, los dueños de las otras 29 franquicias, rechazaron la oferta, y él solo fue el mensajero. Cuando Sheridan le resaltó que ahora mismo parece peor oferta la de los Clippers que la de los Lakers por la lesión de Gordon y el buen nivel de los Wolves, Stern contraatacó rápidamente usando a Marc Gasol que llegó como relleno en el traspaso de Pau y ahora es All-Star, como ejemplo, de que nunca se sabes que puede suceder en un pasado. Sheridan le respondió que él sí lo veía venir, porque ve mucho baloncesto internacional. No es que estemos al lado de las decisiones recientes de Stern en general, ni de esta en particular, pero desarmar a Sheridan y a su ego, es como quitarle un caramelo a dos niños.
Es una pena que una pregunta verdaderamente interesante y con mucho que contar como esta, fuera desaprovechada por lo mal que la formuló un periodista que se cree más grande que lo que tiene que contar, pero a veces suceden estas cosas.
Y aquí ponemos punto y final a la primera parte, ya os comentaremos cómo vivimos los concursos desde dentro del Amway Center.
No somos mucho de poner vídeos de Tops de la NBA, pero el de hoy es más que curioso…
Mega Mate de Durant, bien… mega tapón de Lebron, bien… mega asistencia de.. Perkins?!?!, mega mate de… Batum?!?!?! ante McGee!!!!!! y… mucho Lin, Lin, Lin, Lin, Lin…. game winner incluído…
Con la nueva temporada de la NBA, vamos a empezar como todos los años a ver a los jugadores con los nuevos modelos que las marcas hacen por y para ellos, hoy en La Crónica, vamos a repasar las principales zapatillas que las marcas hacen directamente para cada jugador:
Nike Kobe VII
Las nuevas Kobe tienen un diseño muy parecido a lo que habíamos visto ya hasta ahora, es decir, zapatilla de tobillo bajo. Pero en esta nueva versión Nike saca 2 modelos diferentes, uno con una especie de tobillera y luego otro con la lengüeta normal.
Nike Lebron 9
De las primeras en salir este verano. Las Nike Lebron siguen apostando por ese look agresivo y por la tobillera alta con cámara de aire más que visible y con un look a lo ‘fibra de carbono’.
Nike KD IV
El model de Kevin Durant es probablemente uno de los más populares hoy en día, esta vez con la 4a versión quiere volver a conseguirlo. Se vuelve al velcro y seguro que se vuelve a una gama de colores brutales, como se puede ver en la versión Nerf y en la Weatherman.
Jordan Melo 8
Carmelo Anthony debuta en temporada ‘entera’ con los Knicks y para eso Jordan le ha preparado una nueva zapatilla que tiene muy buena pinta, tanto para juego como para vestir, con algún que otro color brutal…
Jordan CP3.IV
Como las Kobe, Chris Paul siempre se ha caracterizado por zapatillas de cuña baja, este nuevo modelo es una evolución de lo que ya tenía. Con un color jugón, puede ser una de las revelaciones de la temporada.
Jordan Fly Wade 2
Personalmente creo que más feas que el modelo del año pasado, la marca Jordan creo que ha dejado lo peor para uno de sus grandes estandartes…
Adidas adiZero Crazy Light Rose 2
Adidas quiere resurgir con zapatillas ligeras, y nada mejor que el MVP Rose para promociar esto. Las adiZero Rose 2 son ligeras y también, para que nos vamos a engañar, mucho más molonas que las del año pasado, con algún color que otro más que digno de destacar.
Reebok Zig Encore Wall
John Wall es una de las futuras estrellas de la NBA y por eso Reebok se fija en él y le hace un nuevo modelo de zapatilla con la tecnología Zig. A algunos les parece muy feas y a otros les encanta… extrañas sí que son…
Air Jordan 2012
Esta es de momento la gran incognita… cómo serán las nuevas Jordan?
Sports Illustrated publicaba este sábado un detallado resumen sobre el acuerdo (aún por ratificar, recordemos) alcanzado entre la Liga y los jugadores, que debería ser válido para los próximos 10 años, aunque Liga o jugadores pueden elegir cambiarlo en 6. Repasemos el acuerdo punto por punto:
Reparto de los ingresos
Ahora:Los jugadores recibirán entre el 49 y el 51% del BRI (Basketball Related Income, Ingresos Relacionados con el Baloncesto). Se moverán por la horquilla en función de las cantidades estimadas: si los ingresos superan las estimaciones, los jugadores recibirán el 50% de los ingresos, más el 60.5% de la diferencia entre lo proyectado e ingresado hasta el ya mencionado 51% máximo. Si por el contrario la Liga ingresa menos, los jugadores recibirán el 50% menos el 60.5% de la diferencia. Esta temporada, y de manera excepcional, los jugadores recibirán un 51.15% del BRI, cobrando el 80.5% del los contratos en vigor, la paga prorrateada a los 66 de los 82 partidos que se van a jugar. Antes:En el convenio anterior los jugadores tenían asignada una cifra fija del 57%.
Este fue quizá el principal caballo de batalla del cierre patronal, especialmente para los equipos. Con la justificación de millonarias pérdidas en muchas de las franquicias y un futuro rodeado de incertidumbre por la situación económica mundial, la Liga estaba como loca en recortar salarios. Los jugadores ya ofrecieron desde el principio una rebaja, empezando por el 53%, y la Liga partió del 47%. Al final se ha llegado al punto medio, y este acuerdo es el que condiciona todo el resto: ahora, hay menos dinero para repartir, así que todos verán reducida su porción del pastel.
Parece acertado que este año se les dé a los jugadores el 51.15%, por un lado es un caramelo en el presente, y por otro, casi todos los jugadores tendrán contratos firmados en el pasado convenio, más ventajosos que los nuevos.
Tope salarial
Ahora:El nivel del tope salarial se mantiene como en el antiguo convenio: el 50% del BRI menos beneficios, dividido entre 30, con la garantía de que aunque esta cantidad baje en comparación con la temporada pasada, no se reducirá en los dos próximos años. Por lo tanto, los 58.044 millones de dólares que constituían el tope el año pasado parecen la cantidad más segura para este también, a la vista de que los ingresos se van a ver reducidos por el parón, y por tanto parece complicado subirla.
Todos los equipos se verán obligados a gastar al menos el 85% del tope salarial este año y el próximo, y el 90% a partir de la temporada 2013/2014. Antes:El nivel del tope salarial se calculaba de la misma forma, pero el mínimo que los equipos estaban obligados a gastar era el 75%.
Como comentábamos antes, si una gran mayoría de los contratos están bajo el marco del anterior acuerdo, parecería injusto que el límite salarial fuera más restrictivo que la pasada campaña, ya que los ingresos disminuirán.
Lo del mínimo también va a ayudar, aunque esperemos que no se repitan situaciones esperpénticas como en la última fecha límite de traspasos en la que los Kings tuvieron que fichar un jugador (Marquis Daniels) que no podría jugar el resto de la temporada para poder llegar al salario mínimo.
Impuesto de lujo
Ahora:El límite en impuesto de lujo también funcionará como hasta ahora, el 61% del RBI menos los beneficios, dividido entre el número de equipos a pagarlo, pero el resto cambia y mucho.
Durante este año y el siguiente, los equipos que se pasen de este límite pagarán a la Liga un dólar por cada dólar gastado. En el tercer año del acuerdo, este impuesto se hace progresivo: 1.50 dólares por dólar en que se sobrepase el límite si se está sobrepasando entre 0 y 5 millones, 1.75 dólares por dólar entre 5 y 10, 2.50 dólares por dólar entre 10 y 15, 3.25 dólares por dólar entre 15 y 20 e incrementos de 0.50 para los siguientes tramos de 5 millones. Y a los equipos que lleven 4 de los últimos 5 años pagando el impuesto (si entrara en vigor este año, Knicks, Lakers, Mavericks y Celtics), hay que sumarle un dólar a esta cantidad.
El 50% del dinero recaudado se reparte a partes iguales entre los equipos que no paguen el impuesto.
Cuando un equipo utilice la excepción de nivel medio o bianual, o a partir de la temporada 2013/2014, haga un traspaso y firma por un agente libre, no podrá sobrepasar el resto de la temporada el impuesto de lujo en más de 4 millones. Antes:Hasta ahora los equipos pagaban un dólar por cada dólar que se pasen, algo que a partir de la temporada 2013/2014 será diferente, y todo lo recaudado se repartía a partes iguales, no solo el 50%. Además, las excepciones y las firmas y traspaso no forzaban a los equipos a mantenerse a 4 millones por encima del límite
Y este era el otro caballo de batalla, la dureza del tope salarial. Los propietarios lo querían rígido, los jugadores lo más flexible posible, y lo que hemos obtenido es un sistema mucho más duro que en el anterior convenio.
Ya parece imposible ver equipos como los Knicks de la temporada 2006/2007, que se pasaron en 45.1 millones de dólares del límite marcado para el impuesto de lujo, ya que la multa pasaría de 45.1 a 326.98 millones de dólares: tendrían que pagar 7.25 dólares por cada dolar gastado.
Esto, unido al hecho de que el las excepciones son menores y su uso obliga a rebasar mínimamente la tasa tiene pinta de desembocar en una capa dura de facto situada 4 millones por encima del límite del impuesto de lujo. Cinco equipos (Magic, Lakers, Mavericks, Celtics y Jazz) estuvieron por encima de esa cifra mágica la temporada pasada, 9 lo estuvieron hace dos temporadas, y 7 hace tres y cuatro años.
En la 2013/2014 será difícil ver más de 1 o 2 equipos por encima de estos 4 millones, no solo porque les costará pagar un impuesto que se dispara, sino porque la única manera de renovar la plantilla en una situación como esa serían los traspasos.
Cláusula de amnistía
Ahora:Cada equipo podrá cortar un jugador con contrato en vigor desde el anterior convenio antes de empezar cualquiera de las próximas temporadas, y aunque le tengan que pagar el resto del contrato íntegramente, dejará de contar en el espacio salarial.
Los equipos que tengan espacio bajo el límite salarial tendrán prioridad para hacerse con los jugadores cortados, ya que podrán enviar ofertas para hacerse con sus servicios, aliviando un poco además a los equipos que les corten, que no tendrán que pagar la cantidad de la que ya se encargue el nuevo equipo. Antes:En el pasado convenio, en 2005, se incluyó una cláusula similar, la llamada «Allan Houston Rule» que curiosamente, no se usó con Allan Houston, pero era ligeramente diferente. En primer lugar, había que usarla ese verano, mientras que ahora los equipos pueden elegir reservarla para el futuro, y los jugadores cortados no pasaban por esa subasta previa entre equipos con espacio bajo el tope.
Interesante los pequeños cambios añadidos a la cláusula de amnistía, que la ayudan a ser un poco más justa.
Me explico, esta cláusula me parece totalmente injusta. Premia a los equipos que cargan con un mal contrato, y cuanto peor sea la chapuza, mayor es la recompensa. Pero dejando que los equipos que están por debajo del límite salarial tengan preferencia sobre los jugadores cortados, me parece una buena manera de premiar a los equipos fiscalmente responsables, que han sabido mantenerse por debajo (aunque sea por obligación de reconstruir la franquicia).
Al mismo tiempo, el que la cláusula no tenga que ser utilizada este año también puede ayudar a los equipos que han hecho las cosas bien. Oklahoma City por ejemplo, no parece tener ahora mismo ningún contrato que merezca la pena cortar: han sido buenos y precisos localizando su dinero, y ahora ven como el resto de equipos adquieren una ventaja competitiva. Pero si en los próximos años alguno de sus fichajes, por lesión, o por cualquier otro motivo, les sale rana (Perkins, que cobrará 7.1, 7.8, 8.5 y 9.2 los próximos años tiene su peligro) podrán aprovecharse también de la medida.
También podría ayudar a un equipo como Denver, que casi seguro, más tarde o más temprano, utilizará la cláusula en Al Harrington (28 millones los próximos 4 años) pero que puede esperar al verano que realmente necesite el espacio salarial, en lugar de tener que cortarlo ya y pagarle para que juegue en otro equipo.
Excepción de nivel medio
Ahora:La excepción de nivel medio que pueden utilizar los equipos por encima del tope salarial se divide este año en dos: una para los equipos que pagan el impuesto de lujo y otra para los que no. Los que no pagan el impuesto de lujo, dispondrán de hasta 5 millones de dólares para ofrecer a los jugadores, que podrán firmar por 4 años. La MLE el próximo año será de 5 millones también, e ira subiendo de 3% en 3%. Si el equipo paga el impuesto de lujo solo podrá ofrecer hasta 3 millones y contratos de 3 años.
Se añade una nueva figura que es la excepción de nivel medio para que equipos con espacio por debajo del límite, pueden gastarse 2.5 millones adicionales en contratos de 2 años de duración una vez superado el tope. Antes:La excepción de nivel medio la podía utilizar cualquier equipo que se pasará del tope salarial (pagara o no el impuesto de lujo) y les daba cada año un presupuesto igual al salario medio para gastar en uno o más jugadores en contratos de 5 años, con subidas del 8%. El año pasado, por tanto, con el salario medio en 5.77 millones, un jugador que recibiera la excepción de nivel medio completa firmaba por 33.85 millones en 5 temporadas, una media de 6.77 millones. Ahora, los equipos por debajo del impuesto de lujo pueden ofrecer 4 años empezando en 5 millones con subidas del 4.5% (21.39 millones por la duración del contrato, 5.35 de media) y los equipos por encima solo podrán ofrecer 9.41 millones garantizados (3.14 de media).
Esta es la parte que menos le convencía al sindicato de jugadores, y es que supondrá una pérdida brutal en el poder adquisitivo de la clase media (los contratos se llegan a reducir a más de la mitad si se ficha por un equipo que pague el impuesto de lujo) y dificulta terriblemente el movimiento de jugadores en la agencia libre.
También es verdad que muchos de los jugadores que firmaban estos contratos no eran capaces de hacerle justicia, de hecho, la cláusula de amnistía se utilizará a buen seguro en más de uno y más de dos jugadores que firmaron a través de la excepción en su día (el ya mencionado Harrington, Luke Walton, Josh Childress…) y los propietarios necesitaban defenderse de si mismos.
Esta rebaja tan brutal podría hacer que veamos alguno de los jugadores destinados a recibir este tipo de ofertas a la caza de Europa o de China, pero mayoritariamente forzará a los jugadores a tener que negociar primero con sus equipos, que son los que pueden ofrecer contratos más ventajosos.
Al menos, los jugadores lograron que la puedan utilizar (aunque sea en versión reducida) los equipos que están pagando el impuesto de lujo, algo que en la primera oferta de la Liga no estaba contemplado, lo que ayudará a Lakers, Celtics o Heat a poder ser ligeramente más agresivos en la búsqueda de un jugador que no se conforme con el mínimo.
Excepción bianual
Ahora:Esta excepción la podrán usar los equipos que estén por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo. Se puede utilizar una vez cada dos años para firmar a un agente libre por 2 años a 1.9 millones el primero y 1.99 el segundo. Estas cantidades irán aumentando un 3% de manera anual. Antes:Los equipos que pagaban el impuesto de lujo también podían utilizarla, y han reducido un poco su valor, firmar el año pasado la excepción bianual garantizaba 4.33 millones de dólares (2.08 y 2.25) y este año solo 3.89.
Aquí la bajada del salario no es tan drástica como en la excepción de nivel medio, pero es que la excepción bianual tampoco era usada muy frecuentemente porque se encuentra ya muy cerca del salario mínimo. Esta medida sigue la dirección general de recortar gastos y libertad de movimientos, pero su incidencia será mucho menor.
Excepción de jugador lesionado
Ahora:Si un jugador se pierde la temporada y la NBA lo permite, se puede utilizar una excepción para firmar a un jugador por el resto de la temporada que será la menor cantidad entre el 50% del salario del jugador lesionado, o la excepción de nivel medio de los equipos que no pagan impuesto de lujo. Antes:Esta excepción garantizaba siempre el 50% del salario del jugador.
Raramente se concede esta excepción, ya que la Liga suele ser muy celosa con este asunto, y este cambio en la norma solo afecta cuando el salario del jugador lesionado dobla la excepción de nivel medio, es decir, cobra más de 10 millones. Será muy difícil ver un ejemplo de su uso en esta situación.
Excepción de jugador traspasado
Ahora:El salario entrante en un equipo por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo al hacer un traspaso, será, la menor entre el 150% de la suma de los traspasos salientes más 100.000 dólares o la suma del salario de los traspasos salientes más 5 millones, siempre y cuando, después del traspaso el equipo quede por debajo del impuesto de lujo. Si no es así, o el equipo ya pagaba el impuesto de lujo, el salario entrante puede ser, como mucho del 125% más 100.000 dólares del entrante. Antes:Todos los equipos tenían que ceñirse al 125% más 100.000 dólares.
Esta norma, en teoría, y sin que sirva de precedente, debería ayudar al movimiento en la Liga. Si hasta el año pasado, por poner un ejemplo, un equipo traspasaba uno o varios jugadoress que cobraban un total de 8 millones entre ellos, podía tomar de vuelta hasta el 125% más 100.000 dólares en salario, es decir 10.1 millones. Si el equipo paga el impuesto de lujo tendrá que seguir utilizando esta fórmula, pero si no lo hace tendrá más espacio: en este ejemplo podría tomar de vuelta hasta 12.1 millones.
Esto abre un poco más el abanico de posibilidades de traspasos entre equipos, aunque una regulación general más restrictiva también echa para atrás a los equipos a la hora de añadir salarios, por lo que no siempre se utilizará ese nuevo rango permitido.
Duración de los contratos
Ahora:5 años máximo para los agentes libres que continúen con sus equipos y 4 para los que firman como agentes libres en otro equipo.
4 años (includo el último en vigor) también en las extensiones de contrato, salvo para los jugadores designados, una nueva figura que podrá renovar por 5 años al acabar su contrato de novato, si recibe el salario máximo (y solo se permite un jugador de este tipo por franquicia).
Los jugadores que sean traspasados y después extiendan su contrato (como hizo Carmelo Anthony el año pasado) podrán extender por 3 años (dos, más el actual). Antes:Los jugadores que firmaban como agentes libres por sus equipos podían firmar por 6 años, los que cambiaban de aires por 5, las extensiones eran de 6 años en lugar de 4, renovaciones post-traspaso incluidas.
Otro de los deseos de los propietarios era reducir la duración de los contratos, cosa que en el caso de muchos es sinónimo de reducir la duración de los errores. En principio también ayuda al movimiento, al hacerlo algo más frecuente, pero en el nuevo contexto, no será así.
Y aunque no consiguieron colocar la «Carmelo Anthony Rule» para prohibir los traspasos y extensiones, han reducido en un año la duración del contrato renovado, lo que puede hacer dudar a un equipo a la hora de pujar por un jugador en esa situación.
Incrementos anuales
Ahora:Los jugadores que continúan con sus equipos podrán firmar contratos con incrementos anuales del 7.5%, pero si cambian de aires, solo incrementarán un 4.5% Antes:Los incrementos del pasado convenio eran del 10.5% sobre el salario del primer año en caso de continuar con tu equipo actual, y del 8% al cambiar.
Otra medida destinada a reducir y acotar los salarios progresivamente. Además también se aumenta un poco más la diferencia entre el dinero que se recibe al renovar con tu equipo en lugar de cambiarlo por otro, aunque la diferencia es pequeña, al final no hay ninguna medida que haga que renovar por tu equipo sea poco menos que una decisión irrechazable, por lo que, y mirando al futuro más cercano, para los Chris Paul, Dwight Howard y Deron Williams, tiene prácticamente el mismo sentido que hubiera tenido con el anterior convenio.
Salario máximos
Ahora:Cuando un jugador acabe su contrato de novato, si ha sido nombrado All-NBA en cualquiera de los tres equipos, votado como titular del All-Star dos veces, o MVP podrá recibir un contrato máximo de hasta el 30% del tope salarial si continúa con su equipo. Antes:Esta nueva medida no existía, el salario mínimo para un jugador que acaba su contrato de novato estaba fijado en el 25% del tope, y no podía llegar al 30% hasta el séptimo año de contrato, pero el resto del funcionamiento del salario mínimo permanece igual que con el anterior convenio.
Derrick Rose, esta cláusula te acaba de hacer más millonario aún. Su contrato empezará cerca de los 17.41 millones en lugar de los 14.41 que le corresponderían con el antiguo convenio. Las subidas serán del 7.5% mientras que antes eran del 10.5%, como le sucede a todo el mundo, pero esos 3 millones de diferencia que va a arrastrar durante los previsibles 5 años que renovará con los Bulls, es de los pocos jugadores que van a sacar provecho de este nuevo convenio.
Me gusta esta medida porque premia a los jugadores que pese a su juventud ya han demostrado un elevado nivel de excelencia, y les adelanta 3 años en la escala salarial.
Es curiosa además esta medida, porque retroactivamente ha convertido la que quizá fuera la decisión más segura e inteligente del último año, en mala: Kevin Durant habría ganado más dinero firmando en el nuevo convenio.
Contratos garantizados
Ahora:Los contratos seguirán siendo 100% garantizados para los jugadores, pero en caso de cortar a un jugador, con contrato nuevo firmado de este año en adelante, se le pagará lo adeudado en el doble de años que le queden de contrato más uno. Los equipos podrán elegir como quieren que el salario del jugador cortado cuente en su límite salarial, si como estaba programado o en ese doble de años más uno, aunque se impondrá un límite en esta posibilidad. Antes:Los jugadores cortados con un contrato firmado bajo el nuevo convenio cobraban en las temporadas que les restaban.
Esta medida ayuda a los equipos también a corregir errores rápidamente y será interesante ver su uso. Hasta ahora no era muy habitual ver a jugadores con contrato garantizado (solo se suele cortar a jugadores que reciben el salario mínimo o en último año de contrato o bajo previo acuerdo) ser cortados, ya que había que pagarles igual, y seguían contando en tu límite salarial, pero ahora que se pueden reevaluar los términos, quizá más equipos se animen.
Agentes libres restringidos
Ahora:Los equipos tendrán 3 días para decidir si quiere igualar o no la oferta a un agente libre restringido. Antes:Los equipos disponían de 7 días para elegir.
Esta medida también esta pensada para reducir las trabas del proceso. Hasta ahora, los equipos tenían 7 días, de los que muchos sobraban para decidir si ir al derecho de tanteo o no, algo que aprovechaban siempre, ya que forzaban al otro equipo a no poder localizar ese dinero en ninguna oferta durante toda esa semana. Ahora un equipo solo pierde 3 días, por lo que deberíamos ver más propuestas en este sentido, lo cual siempre ayuda al espectáculo en el mercado.
Oferta cualificante
Ahora:La oferta cualificante que reciben los jugadores al acabar su cuarto y último año de contrato de novatos, si no han sido renovados, permanecerá igual los dos primeros años, pero a partir de la 2013/2014, todos los jugadores de primera ronda considerados «titulares» (que en las dos últimas campañas hayan sido titulares 41 partidos de media o promediado más de 2000 minutos) recibirán la misma oferta equivalente que la elección número 9 del Draft, los jugadores elegidos en segunda ronda considerados «titulares» recibirán la oferta equivalente a la elección 21 del Draft, y cualquier jugador elegido entre los 15 primeros del Draft que no sea considerado «titular» recibirá la misma oferta que la elección número 15. Antes:
Este es uno de los cambios más complejos del nuevo mecanismo aunque no se aplicará mucho en mi opinión, los buenos jugadores suelen salir con una extensión bajo el brazo o si no, tratan de conseguir un contrato como agentes libres restringidos, que siempre será mejor que el agente libre si restricciones porque tiene todas las ventajas, más la posibilidad de que tu equipo se salte los límites para renovarte, y raro es que un jugador acepte un contrato de un año para acabar otro verano como agente libre.
De todos modos está bien que se piense en recompensar y en estructurar los segundos contratos de los jugadores de una manera justa y acorde con su rendimiento.
Reservas salariales
Ahora:A la hora de contar el espacio salarial de un equipo de cara a firmar agentes libres, se reserva una serie de dinero correspondiente a los jugadores sobre los que tienen los derechos pero aún no han firmado. En caso de ser elecciones de primera ronda la reserva será del 250/200% del salario del jugador (dependiendo si este salario esta por debajo o por encima de la media) y para jugadores veteranos sobre los que se tienen derechos Bird un 190/150% Antes:Para primeras rondas se reservaba un 300/250% de ese salario, para jugadores veteranos un 200/150%.
Este movimiento ayuda a los equipos bajo el límite salarial a tener un poco más de espacio sin tener que renunciar a sus agentes libres.
Por ejemplo, los Pistons, ahora mismo, tienen 50.06 millones de dólares en contratos garantizados para la próxima temporada, por lo que en principio tienen 7.98 millones de espacio libre para atraer algún agente libre. Pero para poder disponer de todo este dinero, tendrían que renunciar a sus derechos sobre Prince, Wilcox, Stuckey, McGrady, Summers y Jerebko. Si no renuncian, la correspondiente reserva cuenta en el espacio salarial y les reduce el nivel de maniobra. Suponiendo que solo quisieran mantener los derechos sobre Stuckey, por ejemplo, deberían añadir 8.31 millones, el 300% de su salario el año pasado. Con el nuevo sistema, solo reservan el 250% por lo que a la hora de calcular su espacio salarial, Stuckey contará solo como 6.92 millones.
En este ejemplo los Pistons siguen sin tener espacio libre pero si estuvieran en otra situación, habrían ganado 1.39 millones de espacio salarial para poder ofrecer a algún agente libre.
Periodo de espera para volver a firmar un jugador traspasado
Ahora:Ahora, si se traspasa a un jugador y el equipo que lo recibe lo corta, el equipo en el que estaba en el primer momento no podrá reclamarlo traerlo de vuelta hasta un año después, o el comienzo de una nueva temporada, lo que llegue antes. Por tanto, todo jugador traspasado por un equipo, no puede volver a jugar con esa franquicia en esa temporada. Antes:Hasta ahora solo había que esperar 30 días durante la temporada regular y 20 en Playoffs para recuperar al jugador.
A la Liga no le gustan y después de que este haya sido explotado bastantes veces, estaba claro que no podría resistir un nuevo convenio. Ahora, si se incluye a un jugador en un traspaso, no podrá volver a vestir la misma camiseta el resto de la temporada. Parece justo, y tampoco debería tener muchas repercusión en el mercado.
Dinero en efectivo
Ahora:Se puede incluir hasta 3 millones de dólares de dinero en efectivo en traspasos en total a lo largo del año. Antes:Se podían incluir 3 millones de dólares en cada transacción.
Se hace más difícil sobre todo la compra de elecciones de Draft, ya que ahora los equipos disponen de 3 millones en total para gastar, no 3 por elección. Reducir este mercado me parece una buena manera de obligar a los equipos más tacaños a hacerse cargo de sus rondas del Draft y no colocarlas por una propinilla.
Y hasta aquí llega el documento. Aún quedan asuntos por tratar como la edad mínima de entrada en la Liga, y alguno de estos puntos puede estar sujeto a cambios, pero en general este es el marco del mercado que nos espera en los próximos años.
En general los jugadores van a cobrar menos en sus nuevos contratos, el tope salarial va a pasar a ser prácticamente duro en la práctica y el mercado de las excepciones ha sido arrasado, pero parece que el sistema de traspasos sigue igual o incluso un poco más flexible. Será interesante ver como analizan los equipos la nueva situación, especialmente en un mercado que va a ser frenético y en el que tendrán que tomar decisiones y evaluar el entorno sobre la marcha.
Ya ni nos acordábamos que los Mavs estaban esperando rival, y es que después del 4-0 a Lakers, el equipo de Mark Cuban ha tenido tiempo suficiente para descansar una barbaridad y encarar esta final frente a Thunder.
Final abierta a más no poder, con dos equipos que si a principios de temporada te dicen que iban a llegar hasta aquí, no te hubieras creído nada de nada, pero ahí están, sin duda los dos mejores equipos del Oeste durante los PO y que se van a enfrentar en unas series que tienen muy buena pinta.
Westbrook se va a comer con patatas a Kidd, así de claro y sencillo. El veterano base de los Mavs le pasa como a Fisher, sufre con bases rápidos y habilidosos, precisamente lo que es Westbrook. En cambio creo que la clave de nuevo va a estar en las estrellas, tanto Nowitzki como Durant no tienen a nadie en el otro equipo que les pueda defender de tú a tú, ya que, aunque Ibaka puede poner en problemas a Dirk, no creo que el aleman se frene ahora. Durant por su parte tendrá delante a Stevenson o Marion, algo totalmente superable. Por dentro será muy interesante ver el duelo entre Chandler y Perkins o Collinson…
Los banquillos, con Harden y Terry a la cabeza van a ser otra de las grandes claves en esta serie, ya que ambos equipos cuentan con gente que va a salir muy motivada desde el banquillo.
En esta serie vamos a ver hambre, ante dos franquicias que ven un sueño muy cercano el llegar a The Finals…
El año pasado cuando más o menos por estas fechas, Lakers ganaban a los Thunder, todo el mundo se quedaba admirado y con una sonrisa en la boca al ver a esos jovenzuelos comandados por Kevin Durant, que le pusieron las cosas muy difíciles a aquellos Lakers que luego ganarían el 16o anillo. Este año, es la confirmación.
En un séptimo partido, todo se iguala más y es clave la forma de encarar el partido, los nervios, la responsabilidad… es un partido más, pero es un partido clave, una final y ayer los Thunder entraron a este partido más que enchufados.
Durant fue el capitán de la nave y después de un sexto partido donde apenas sumó puntos, demostró que esto le gusta y ya en la primera parte tenía más puntos que otro día. Los Grizzlies iban un poco a golpes, con Conley tirando mucho (demasiado tal vez…) y con Randolph que parecía que no iba a tener el día, eso eran malas noticias para los de Memphis.
Westbrook hizo lo que todo el mundo le pide, es decir, darle a Durant la bola, eso se vio claramente en una jugada al contra ataque que en lugar de seguir y penetrar, como hubiera hecho hasta ahora, se paró y dejó la bola para que Durantula la enchufara desde la linea de 3.
Mención especial para Grizzlies, que han jugado de forma tremenda estos PO, eliminando al top seed del Oeste de forma clara y forzando el 7o partido ante uno de los equipos más ye-ye de la liga… qué pena aquel partido de las 3 prorrogas…