PO Desde El Sofá (XXIII): Let’s Get Nasty

Volvemos con nuestras Crónicas después de unos días donde el Este nos ha aburrido de forma brutal, pero ya tenemos el plato fuerte, la Final del Oeste entre los dos mejores equipos de la NBA, San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder.

Han sido los mejores, Spurs y Thunder llegaban a la final con un record conjunto 16-1, es decir, arrasando y aunque los Thunder han tenido compromisos más ajustados, nadie ha dudado ni un sólo segundo de que iba a llegar hasta la WCF. Pero vamos al partido que es lo que nos interesa.

Ritmo, mucho ritmo, es lo que se vio durante el partido, una vuelta de tuerca a esto del baloncesto que se agradecía después de los partidos que hemos tenido que sufrir en los PO del este estos días y este ritmo le venía que ni pintado a unos Thunder que poco a poco se iban haciendo con el control del partido y del juego. Hasta Fisher parecía ser más rápido de lo normal!!!

Pero el gran Popovich (que nadie olvide que es un jugón) sacó una de su manual y les dijo a los jugadores lo siguiente…

Vamos a hacerlo sucio, vamos a cambiar algo y para ello metió a Stephen Jackson, desaparecido en combate cual Chuck Norris en estos PO, a marcar a Durant como quien se pega a un capítulo de Fringe y KD lo notó, vaya que si lo noto. A partir de ese momento se le notó muy incómodo y sin poder atacar como a él le gusta. Si a todo esto le sumamos que Manudo Ginobili volvió a sacar lo mejor de si (tremenda la entrada a canasta con fake incluido que destrozó a Durant…) y puso la puntilla a un partido que era de esos de ‘no te acabes por favor’…

Así que señores los Spurs siguen 9-0 en estos PO, con racha de 19-0 y de… 32-2… brutal… y suponemos que Oh La La Parker se fue de fiesta luego con Jimmy Goldstein

PO Desde El Sofá (XIX): La máquina engrasada

No tenemos suficientes elogios para definivir a OKC Thunder, ese equipo con Durant, Westbrook, Harden, Ibaka, que está lleno de talento joven, que va a al ataque mostrando lo mejor del baloncesto, pero… no, no son los mejores. Spurs lo es.

San Antonio Spurs es el mejor equipo de la NBA. Es una máquina perfectamente engrasada que sólo tiene un objetivo, el anillo y hará todo lo que tenga que hacer para conseguirlo. 4-0 a Utah y de momento 2-0 frente a unos Clippers, que vale que están algo mermados por lesiones, problemas y demás, pero la suficiencia que está demostrando el equipo de Gregg Popovich es insultante.

Parker parece que ha sacado del baúl de los recuerdos el Artículo 34, es decir, hago lo que quiero, cuando quiero y porque me da la gana, esa es la gran  definición de lo sobrado que va Parker ahora mismo, esto está matando a Paul que parece que esté más pendiente de árbitros, flops y demás, que en intentar hacer algo contra Oh La La.

Luego pasa que Duncan parece que se haya metido en una máquina del tiempo y sea el de 2003, dominando con esa cara de malas pulgas que siempre ha tenido, pero dominando en esa región dentro del circulo de 3, donde hace su tirito contra tabla… Luego tenemos a Manudo Ginobili, tirando sus triples y aportando desde el banquillo. Pero es que después todo el mundo del banquillo sabe lo que tiene que hacer, nadie rechista, todos saben que si siguen así el anillo es suyo y sinceramente será totalmente merecido. Pero si hasta Boris Diaw está aportando con 827347824387 kilos de más!

Anoche fue una muestra más y desde aquí os digo, que si os mola ver jugar a Oklahoma… tenéis que ver a Spurs os va a molar mucho más…

PO Desde El Sofá (IV): Dolor, Mucho Dolor

Quedaban dos minutos de partido en el AT&T Center, y por megafonía sonaba el Sweet Caroline. Los Spurs ganaban de 36 puntos, y por supuesto que todo el público de San Antonio se lanzó a cantar el mítico «Dah, dah, DAH!» de la canción. San Antonio ahora mismo ha encontrado a Lupita, han acabado su camino por México, y están en Cabo San Lucas puliéndose margaritas como Kawhi Leonard anotó ayer triples: de tres en tres.

Al final, el despiece se redujo a 31 puntos, y el partido no tuvo ninguna historia: Utah jamás estuvo por delante, a los 5 minutos perdía de 12, y salvó un parcial 0-9 que les ponía a 5 en el segundo cuarto, y que fue respondido inmediatamente por un 20-0 de vuelta de San Antonio, no estuvieron ni cerca.

El candidato a MVP Oh, La, La! Parker hizo lo que quiso y acabó como máximo anotador con 18 puntos, pero en este partido dejó hacer a los actores secundarios: Leonard le siguió con 17 puntos, Gary Neal parecía Parker cuando TP no estaba, pull-up 3‘s incluidos, Boris Diaw vuelve a ser efectivo y hasta Danny Green se animó a hacer de base en un par de posesiones que acabaron en la canasta tras pasar, y pasar, y pasar (y pasar) la pelota.

Los Spurs siguen teniendo quizá la imagen de equipo aburrido y plomizo, pero ahora mismo, salvo por los fans de las acrobacias atléticas extremas, eso es el nadir de su realidad: su juego es brillante, y siempre tienen hasta la espectacular jugada ocasional de Ginobili o Parker para colarse en el Top 10 de SportsCenter.

Leonardo DaVinci demostró la imposibilidad del movimiento perpetuo, pero Popovich ha logrado el perpetuum mobile sin ser siquiera ingeniero, la respuesta estaba en estudiar ruso, por lo que se ve. Al sistema diabólico de Gregg, se le han añadido además este año dos piezas que se acoplan perfectamente, y que tienen mayor importancia de la que parece, por lo muchísimo que aportan sin retener el balón, meramente conduciéndolo.

Huelga decir que los resultados que Kawhi Leonard, a por el que fueron, y Boris Diaw, con el que en teoría se encontraron, darían ahora mismo en cualquier otro equipo, serían mucho menos satisfactorios. En Diaw hay un hombre alto cuya habilidad para pasar el balón es probablemente lo único que le mantiene en la NBA, y en Leonard uno de los jugadores que mejor se mueve en ataque de la Liga. Boris jamás podía aprovechar su talento en Charlotte, y los cortes quirúrgicos de Leonard seguramente se perderían River Walk abajo fuera de esta ciudad. Pero aquí aportan otras dimensiones, los papeles de intermediario y finalizador que no tenía este equipo, y que suman diversidad y eficacia, al ataque. Si encima tenemos en cuenta como ataca Leonard el rebote ofensivo, miel sobre hojuelas. Y miel de la mejor.

Algún partido en Salt Lake City, ciudad de enrabietados fanáticos, puede oscilar hacia a unos Jazz, que viendo jugar a Favors y a Kanter como hicieron ayer pueden tener motivo para el optimismo futuro: tienen 4 excelentes jugadores interiores de nivel, por lo menos, titular, entre 19 y 27 años. Tendrán que mover a alguno, y si aciertan en la recompensa hay equipo para rato. Pero anoche solo hubo dolor. Mucho dolor.

MVP

El premio gordo, el mejor jugador o como realmente es el nombre, el jugador más valioso de la temporada…

Mario Maruenda – LeBron James

Para mí, no hay otro. Su PER (medida de eficiencia) es Jordanesco (de Michael, no DeAndre). Si no baja el pistón con la posición de su equipo de cara a Playoffs y su dedo anular (oh, la ironía) maltrecho, podía haber superado plusmarcas históricas. Su porcentaje de tiro verdadero (que valora apropiadamente los triples, y añade los tiros libres) está por encima del 60%, lo que con su volumen, es una puta barbaritat (aunque, que conste en acta, el de Durant es aún un poco mejor). Cuando Wade no ha estado, lo ha hecho aún mejor, y no es por equipo, que Miami sin Dwyane es más flojito que muchas otras franquicias. Y la defensa, que ¿qué otro de los candidatos a MVP defiende cómo él?

Sí, me cae peor que Durant. Sí, no ha tenido ninguna heroica en minutos finales de partido (y si no tuviéramos memoria selectiva, veríamos que el resto… tampoco son más mejores que durante el resto del partido). Sí, si lo ganara por 3ª vez se pondría en compañía de un elenco en el que no nos gustaría dejarla entrar, por llevar zapatillas deportivas e ir sin camisa y sin anillo.

Pero LeBron James es ahora mismo el mejor jugador a los dos lados de la pista en este deporte. Al menos en la Temporada Regular, que es de lo que va este premio.

Y en un mundo en el que casi ningún Rey se merece lo que gana, nos quedan Felix y por supuestísimo, James.

David Chanzá – Tony Parker

Vamos a partir de la base de que con un 99% de posibilidades el premio se lo va a llevar CuLeBron James, a partir de aquí yo no se lo daría, pero eso ya es movidas personales mías… así que busquemos otro candidato… y lo he tenido más o menos fácil: Oh La La.

Los Spurs han hecho una temporada más que sobresaliente y este año no ha sido Duncan el que ha tirado del carro, si no el base francés más jugón de todos los tiempos y del cual siempre llamamos por su apodo.

Parker ha llevado la manija de estos Spurs como lo hizo Nash de aquellos Suns del run-and-shoot y Nash se llevo 2 MVPs… pero quitando esto, se nota que Spurs juega a lo que quiere Parker. Popovich le ha dado los galones y el resto de compañeros, Duncan y Manudo incluidos, saben quien es el que manda.

Además que es una auténtica delicia verlo jugar, de nuevo, me recuerda a aquel Nash: tiros imposibles, el corro de la patata en la zona, penetraciones imposibles y encima, como con Nash, parece majo dentro y fuera de la pista.

Así que para mi, el MVP de este año se lo voy a dar a Oh La La Parker, porque es el dueño y señor de los Spurs (mejor record de la Liga empatado con Bulls), porque está ya sin la Longoria y parece que es más feliz todavía... y no nos olvidemos nunca, porque siempre tiene la sonrisa del jugón en sus labios

Quinteto de la Semana (semana 14)

Encarámos en penúltimo Quinteto de la liga regular con fuerza…

Manu Ginobili – Probablemente ha hecho la mejor asistencia del año.
Kevin LoveSe ha dejado un look más que auténtico
Andrew Bynum – Ha dicho que pasa de los JJOO y que se va a hacer la misma frikada que Kobe para las rodillas en verano…
Justin Bieber – Fue a ver a Lakers y parece que se aburrió bastante
Tony Parker – Oh La La está en modo MVP y eso nos gusta…

All-Star Weekend Saturday: Desde Orlando con Amor II

Vamos ahora con la segunda parte de nuestra experiencia en el Sábado Santo: cómo se viven los concursos desde el Amway Center en Orlando.

Cuando la actividad empezó con el Shooting Stars a las ocho y cuarto de la tarde, había poco más de media entrada en el pabellón. Los americanos, muy amigos de tomarse descansos durante los larguísimos eventos deportivos (este duró 3 horas) pagan millonadas por la entrada para prestarle atención solo a lo que les importa.

Constatamos durante el concurso de tiro que Allan Houston lo sigue teniendo (además cuando le vimos por la tarde, está IGUAL que cuando jugaba, es sobrenatural), que Kenny Smith está en el club ‘Melo de cañoneros de media cancha y que Jerry Stackhouse y Steve Smith intercambiaron los sitios, y nadie se dio cuenta porque tiene sentido: Stacky es casi más veterano que Smith ahora mismo.

Lo bonito de seguir el concurso desde uno de los fondos del pabellón es que veías perfectamente lo que iba a ir dentro o casi, pudimos «cantar» todas las canastas.

El concurso de habilidades es probablemente el que menos gana en persona, en mi opinión. Es divertido oír los «Ohs» del pabellón a cada tiro/pase fallado y se hace más evidente cuando un jugar pasa de currárselo, como Tony Parker, ganador a la postre, hizo en la primera ronda.


TP lo hizo sobradísimo, como siempre. Y si después de estar un rato con él y oirle hablar no le pones segundo, detrás de George Clooney en la lista de «Tíos que no querrías dejar a solas con tu mujer», es que no tienes aprecio por tu relación.

Mientras, por la tribuna de prensa no nos dejaban de llegar hojas con toda la información de los concursos: cada tiro, cada fallo y cada tiempo, estaba todo. También nos llegaban con una rapidez asombrosa las fotocopias con las declaraciones de los jugadores en rueda de prensa, ya transcritas, por si queríamos utilizarlas.

Otra gozada de ver el All-Star en vivo y en directo es el entretenimiento que tienes mientras en la tele están en publicidad. No sé exactamente qué se pudo ver desde casa y qué no, pero nosotros tuvimos al grupo de drumline de los Orlando Magic; los Pentatonix que ejecutaron una versión a capella del «E.T.» de Katy Perry, entrevistas a Diddy y Kevin Hart, Craig Hodges tirándose unos triples para revivir sus actuaciones récord, los bailes de las mascotas de Bulls, Cavaliers, Bobcats o Magic que andaban por allí, las cheerleaders, un violonchelista que hacia beat-box mientras tocaba, y juegos de preguntas a jugadores como Deron Williams o Kevin Love en el videomarcador. Y alguno más que no recuerde.

Si el concurso de mates fue decepcionante (ya llegaremos a ello) el de triples, todo lo contrario, yo lo viví como uno de los más interesantes. Me da un poco de pena por Anthony Morrow que se curró mucho todo el rollo de la camiseta de Petrovic y parecía el más ilusionado con el concurso, pero al hablar con él estaba clarísima su ansiedad, y si algo hemos aprendido, hablando con los ya veteranos del concurso (Durant, Jones) es que la concentración exagerada en este concurso acaba resultando contraproducente. Hay que soltarse, relajarse, encontrar el ritmo y pensar solo en el siguiente tiro.

El propio Jones, que nos daba esta receta, no tuvo en cuenta su propio consejo al principio de la primera ronda, en la que claramente se dejó influenciar por los tempraneros fallos. Eso sí, la cerró con un último carro memorable. Ya comentamos en Twitter que los micrófonos de las canastas (o los altavoces) que amplifican la señal, te lo dejaban oir todo, y en este concurso de triples se oía perfectamente cuando el tiro no tocaba nada más que red. La posición en la que estábamos era perfecta para seguir los tiros desde las esquinas, y el último carro del de Miami fue sencillamente perfecto. Hubiera metido 15 más así.

Por cierto, si algún ojeador estaba viendo ayer el concurso, los informes de Miami a partir de hoy tendrán un anexo con la esquina desde la que se puede dejar tirar a Jones y la que no.

El mayor zumbido de la noche hasta el momento se lo llevó, Ryan Anderson, favorito del público por estar en casa, y que además tuvo opciones de colarse en la segunda ronda hasta el final.


Ayudó mucho al ambiente, que si bien Anderson quedó fuera, las estrellas, Durant y Love, siguieron adelante. Aunque el nivel de decibilios y cariño a Anderson fue mucho mayor, la lucha entre Kevins fue lo suficientemente interesante para mantener el zumbido en el respetable.

Aquí empezó la Wi-Fi a jugar con nosotros, y no pudimos mandar el tweet «Gana Kevin» que teníamos preparado. Cuando Internet volvió, nos alegramos de no haberlo hecho: se le había ocurrido lo mismo a todo el mundo.

Y así llegamos a la joya de la corona, el momento más interesante del día: el concurso de mates. Vaya por delante, que pareciéndome flojito, no me parece ni de lejos el peor (sin pensarlo mucho 2004, parece insuperable en ese aspecto) y al menos tuvo un mate memorable, que va a quedar en el recuerdo, que sujetará el recuerdo de este año, que basta y sobra para ganar con un nivel como el que vimos, que no se me olvidará nunca: el segundo, con dos balones de Jeremy Evans, nuestro favorito moral, aunque temíamos el efecto Rubio y el efecto Yao en las votaciones del público.

Estar entre bambalinas en un evento de este tipo le quita un poco la sorpresa: vimos la moto detrás de una tela cubierta cerca de la rampa entrada, entrevistando a Jeremy Evans se le escapó una sonrisilla que nos daba que pensar que no iba a recibir la ayuda de ninguno de sus compañeros, pero sí de alguien «externo», y también vimos antes de tiempo el rack de luces que utilizó Paul George aunque en este caso, teníamos mucha menos idea de para qué se iban a utilizar.

Hubo muchos abucheos para el primer mate de Evans que se equivocó muchísimo matando esa pelota en lugar de dejarla pasar, seguramente preso de los nervios, pero se metió a buena parte del público otra vez en el bolsillo con el segundo. Y  hemos dicho parte, porque todavía hubo gente, aunque mucha menos, que le abucheó al terminar el concurso, y ser declarado el ganador.

Además, lo de la camarita, al menos en el pabellón, no sé en la retransmisión, lo explicaron tarde y mal, después del mate. Y el no explicar los props bien, y antes de usarlos sienta fatal al público. Que se lo digan a Rudy y su camiseta de Ricky Martin.

El numerito del tercer mate, con Kevin Hart y su metro cincuenta o así de por medio, puede que no haya gustado mucho en casa, pero aquí, que el cómico Hart es bastante querido, tuvo su apoyo. Y esta vez, sí que fue presentado e introducido con la complicidad del público.

El numerito de Paul George sí que se debió de ver mejor en el sofá donde habitualmente estamos, que desde el pabellón. Yo solo vi luces de navidad de camino al aro, lució muchísimo más después en el Jumbotron (que por cierto, el del Amway es descomunal).

Y respecto al mate de Budinger con Ceballos, no fue ni siquiera el mejor homenaje a Cedric de todo el finde. Lo hizo muchísimo mejor K-Dobbs en el concurso amateur Slam Dunk Showdown, saltando por encima de gente, por donde también apareció Ceballos. Creo que no hace falta elaborar más.

De Derrick Williams, qué decir. Pues que se está disputando el título de gran perdedor del finde, en esa carrera con tres favoritos: él, el tráfico de Orlando entre Downtown y el Convention Center, y el periodista Chris Sheridan. Añadiríamos a Kobe, pero está soltero, se sale con la suya siempre y no nos extrañaría que hoy nos dedicase 50 puntos.

El viernes, Williams hizo un partido flojete, y eso que se le veía con ganas de chupar y jugársela, pero no le salieron las cosas, y eso que fue una triste pachanga. Alerta roja. Y ayer, no supo aprovechar los puntos extra de la aparición de Ricky; el uso de una moto como simple adorno, porque no fue más que eso, le salió por la culata y ni siquiera aprovechó la ventaja que tenía frente al resto de participantes, su potencia. Igual el medidor que se curraron los genios del MIT le hizo justicia a esta parte. No lo sé, porque desde mi posición jamás supe el resultado de las mediciones, otro fallo comparable a lo de la cámara de Evans. Pero todo lo que no fuera victoria aplastante del otro D-Will, es otro tachón que ponerle.

Del concurso de mates en general, ya hablé el año pasado, y yo soy de la opinión, que (casi) todo está inventado y que hemos llevado la capacidad atlética hasta el límite. En lo único que nos podemos sorprender, como mucho, es en la publicidad que crearían los nombres y las estrellas de la Liga, a las que o convences en los dos primeros años de su carrera de venir, o les pones «Un millón de dólares» (inserte voz del Doctor Maligno) delante como sugirió BronBron (no es listo, ni na, el tío) u olvídate. Y respecto a lo que dije el año pasado, y después de verlo repetido varias veces este finde, tengo clarísimo que el Showstopper que se sacó de la manga DeMar DeRozan es el mate más infravalorado y Vincecartiano que recuerdo. El mejor con mucho desde el 2000. Y me da mucha pena no haber hecho aún más hincapié en su día de lo espectacular que fue.

Nos alegramos mucho por Evans que tiene pinta de buen tío, era el humilde y el lin-vitado a última hora (que no es libráis de Jeremy, no). Estaba un poco preocupado cuando le preguntamos por ser desconocido para el público, pero esperaba que sus mates, (bueno, al final fue su mate, así en singular) hablara por él y tuvo un poco de suerte que la victoria coincidiera este año con las rebajas.

Y la experiencia de vivir un concurso de mates en directo, incluso una descafeínado y con sacarina como este, es mejor de lo que uno se imagina. Se oye la ilusión, la emoción, la excitación y la anticipación. Cuando el mate merece la pena, y por desgracia eso solo sucedió una vez, sientes como todo tiembla.

Sentir, de eso trata todo esto, ¿no?

Analizando los concursos

Estamos en semana especial, semana de All-Star, semana donde aún habiendo partidos de liga regular, todo el mundo tiene la mente puesta en el fin de semana y en Orlando donde estaremos

Así que es tiempo de ir abriendo un poco de boca y vamos a analizar, a nuestra forma los diferentes concursos que podremos ver el próximo sábado en el Amway Arena de Orlando.

Haier Shooting Stars

Mecánica: un jugador de la NBA, otro de la WNBA y una ‘vieja’ gloria a tirar tiros alternados desde diferentes posiciones.
Participantes: Orlando (Jameer Nelson, Marie Ferdinand-Harris, Dennis Scott), Atlanta (Joe Johnson,  Lindsey Harling, Steve Smith), New York (Landry Fields, Cappie Pondexter, Allan ‘Hilo de Seda’ Houston), Texas (Chandler Parsons, Sophia Young, Kenny Smith)
Análisis: La verdad es que este es el concurso más difícil de analizar, ya que el tiro de medio campo condiciona tanto todo, que el que lo meta primero tiene muchas papeletas para ganar. Personalmente tengo ganas terribles de ver de nuevo a Allan Houston, eso sumado a Landry Fields, hace del equipo de NY uno de los favoritos. Ojo con Kenny Smith que el año pasado enchufó la de medio campo muyyyy rápido.

Taco Bell Skills Challenge

Mecánica: Prueba de habilidades, con dribbling, pases y tiros…
Participantes: Stephen Curry, Kyrie Irving, Tony Oh La La Parker, John Wall, Russell Westbrook, Deron Williams
Análisis: Wow! este sin duda va a ser una de las estrellas de la noche, con un cartel tremendísimo de bases mega jugones y de donde podemos sacar de todo. Para esta prueba hay que ser rápido, muy mucho y los 6 lo son, luego un poco de acierto de tiro, que todos lo tienen y por último precisión a la hora del pase… todos de nuevo. Yo personalmente voy con Deron o Parker que están más on fire que el resto, pero ojo, cualquiera puede ganar ahora mismo… Muchas ganas de ver este concurso de habilidades…

Foot Locker Three-Point Contest

Mecánica: El mítico concurso de triples…
Participantes: James Jones, Joe Johnson, Kevin Love, Ryan Anderson, Anthony Morrow, Mario Chalmers
Análisis: Bueno, primero el no ver a nadie de los Warriors ya duele mucho de salida, ya que es el mejor equipo con % de tiros de 3, pero bueno… luego extraña muy mucho gente como Kevin Love, pero bueno… una vez visto lo visto y sin saber si finalmente Joe Johnson (duda hasta última hora – EDIT: finalmente no estará…) estará en el concurso, creo que tal vez un microondas como James Jones tiene bastantes posibilidades de repetir su victoria del año pasado… Ojo con Morrow…

Sprite Slam Dunk Contest

Mecánica: El concurso de mates de toda la vida…
Participantes: Paul George,  Derrick Williams, Chase Budinger, Iman Shumpert (Jeremy Evans).
Análisis: Cayendo finalmente Iman Shumpert por lesión, este concurso de mates es probablemente el más abierto de los últimos años. Sin una estrella, sin un candidato prefijado para ganar y con mucho saltarín jugón suelto joven con ganas de comerse el aro. Ojo al sistema de este año: 3 mates en una única ronda por parte de cada uno y voto popular. Lo bueno de esto es que se van a ver mates brutales, nadie se va a guardar nada para la supuesta final, ya que no hay, así que podemos pasarlo muy pero que muy bien con el concurso de mates de este año…

Oh la la Neal!

Que los Grizzlies tienen muy estudiados a los Spurs, es algo que todos ya sabemos y más después de ver esta serie, lo que nadie podía imaginar es que ayer estuvo a nada de hacer un 4-1 contundente y tal vez histórico, pero no fue así.

Los Spurs saltaron a la pista con ganas de dejar las cosas claras, con ganas de sentenciar y dejarse de historias y ataques cardiacos de última hora y estuvieron a nada de hacerlo, con dos primeros cuartos jugados casi a la perfección y donde Grizzlies no sabían de donde le venían. Los Spurs llegaron a coger una ventaja de 16 puntos, algo que ya se medio vaticinaba como definitivo, pero no…

Grizzlies lo tiene todo muy pensado, demasiado tal vez ya que a veces da una sensación de sobrados que es la que le hace desconectarse un poco del partido y dar vida a Spurs, pero no, está vez no sirvió para eso, si no para poco a poco ir remontando a Spurs y meterles como bien decía Mario el otro día, el miedo en el cuerpo a Spurs.

Con todo esto llegamos al final igualado… y qué final! con un triple chafando linea de Ginobili que tardó casi 5 minutos en decidirse que era de 2, luego unos tiros libres de Randolph que dejaba el partido con 3 ptos arriba para los de Memphis y sólo 1.7 segundos para acabar (aquí yo, de ser Randolph, igual hubiera tirado el segundo a fallar para que se hubiera consumido el tiempo…). Y llegó la gran jugada, el triple sobre la bocina de Gary Neal, el mejor rookie en cuanto a triples del año, que desde bastante lejos daba la prorroga para los de Texas (eso sí, la defensa…uff…).

El OT fue tiempo de Oh La La Parker, el cual parece que despertó e hizo todo lo que le dio la gana con la defensa de Grizzlies: bandejas, asistencias, tiros de lejos… vamos la prorroga fue 100% suya e hizo que los Spurs salvaran el primer match ball de la serie… ahora habrá que ver si estos Grizzlies se recuperan del ‘golpe’ de tener el partido ganado y perderlo, por que aún le quedan dos oportunidades, aunque todo el mundo piensa que el 6o en Memphis será su última oportunidad…

PD: Spurs es sin duda alguna el equipo cuyos jugadores pasan más tiempo casi en el suelo (bien sea por leche bien dada o por piscinazo) que jugando en la pista…