Creo que todos sabemos que aunque no gana el premio, todos los años el mejor entrenador de la liga es Popovich, es curioso, nadie pone en duda esto, de hecho ya ganó el año pasado… Anoche volvió a demostrar que está por encima de todos.
En los dos anteriores partidos de la serie, habíamos hablado que Spurs había ralentizado el ritmo, para contrarrestar la explosividad de estos Warriors, pues ayer Popovich decidió sorprender y acelerar de nuevo el ritmo, vamos, como están jugando estos Spurs los pasados 2/3 años. Pero no quedó ahí la cosa, de nuevo Green para anular a Curry y evitar sus tiros desde fuera y que se pusiera ON FIRE, conseguido y con ellos Warriors remando siempre contra corriente.
Sólo Jack parecía querer hacer cosas diferentes en los de Oakland, ya que ni Thompson ni Curry parecían en el partido (parece que el tobillo de Steph no está tan bien como nos quieren vender…). Mientras tanto, Oh La La a sus anchas, Duncan dominando en la pintura y Manudo tirando de 3, al ritmo que de nuevo quería Pops.
Jackson, lo intentó que Jefferson, que le dió muy buen resultado el otro día, pero no, hoy no era el día y si Curry o Thompson no tienen el día bueno desde fuera, estos Warriors sufren mucho.
La serie vuelve a La Bahía, habrá que ver si Jackson mueve ficha o seguirá mandando Pops, que anoche se dio el lujazo de sacar al final a McGrady…
El Detalle: Spurs llevan 5 partidos de PO en casa, 5 partidos jugando con el moló/odiado equipaje gris…
El otro día hablando internamente en La Crónica comentábamos que algo habría que hablar de esta serie, porque tenía la pinta que iba a ser corta y visto el partido de anoche en SA, Spurs parece que lo tiene todo más que controlado, con un poquito basta.
El partido de anoche fue un calco al primer partido, es decir, Lakers sin ataque, con algo de defensa, pero si no se ataca bien y encima tienes a tu base titular jugando cojo… mal vamos. En los Spurs la misma sensación de ir a medio gas y sólo cuando se necesita, apretar…y con eso victoria. Desconozco si es la táctica Popovich para esta serie, pero tampoco me extrañaría para nada.
Pero vamos al momento clave del partido. Dos cuartos más que apretados, con distancias mínimas y ambos aquipos poco a poco sumando, Howard algo motivado, pero aún fallón y en Spurs, Leonard haciendo de las suyas como ya hizo en el primero de la serie, hasta que llegaron los momentos finales donde Lakers siempre, para decirlo de forma clara, ha solido cagarla en temporada regular, y ayer no fue menos en el final del segundo cuarto: un par de perdidas, dos triples de Ginobili y un contraataque con mate de Leonard… y Popovich feliz, ya tenía su ventaja, ya tenía su partido.
A partir de este momento la ventaja se fue manteniendo, incluso aumentando de la mano de Oh La La Parker que apareció en la segunda parte para unirse al show, mientras D’Antoni miraba impotente como su gran baza ofensiva era Steve Blake y poco más… y es algo triste la verdad, no sabemos muy bien el por qué, pero el tema físico está haciendo estragos en los lacustres, creemos que solo falta que a Jack Nicholson se rompa algo y ni pueda asistir a la grada… el resto, ya ha pasado de todo.
Ahora la serie se marcha a LA, con Nash cojo y con epidural, Howard irregular como todo el año, Gasol que un día bien y otro mal… es decir sin ataque y claro, si una cosa tenía medianamente Lakers en la temporada era el ataque, así que sin ataque y sin defensa… Popovich feliz y buscando a Lupita…
El Detalle: Volvió Jordan Hill anoche, pero vamos, para lo que va a aportar…
Lo mejor que le pudo pasar a San Antonio en 2010, fue caer derrotados con estrépito en segunda ronda de Playoffs ante unos Suns que no eran precisamente los más fieros de la era Nash y les clavaron un 0-4. El equipo venía bajando el número de partidos ganados año a año (de los 63 en 2006, a los 54 en ese verano, perdiendo un poco cada temporada) y lo más fácil era pensar que a la dinastía sólo le faltaba ya un epílogo.
Pero fue en esa serie en la que Popovich se dio cuenta de que si no podía parar ese estilo de bloqueo directo alto con tiradores repartidos alrededor, tendría que unirse a ellos. El año siguiente, los Spurs, que tenían todos los mimbres, empiezan a jugar de esta manera y pasan a tener el mejor récord del Oeste, pero en Playoffs son eliminados por unos Grizzlies que venían lanzados desde que perdieron por lesión a Rudy Gay.
El año pasado, más de lo mismo, los Spurs siguen siendo ese equipo entretenido que mejor ha versionado el 7 seconds or less, otra vez son los mejores en el Oeste, cierran la temporada con 21 de 23 partidos ganados, y las dos primeras rondas de Playoffs con 4-0, y se ponen por delante 2-0 ante Oklahoma City. En ese momento, con Miami sufriendo en Boston, y la máquina de destrucción que se activa cuando LeBron pasa a jugar de 4 todavía arrancando, los Spurs tenían que ser el maxmísimo favorito para el anillo.
Pero llegó, sobre todo, Harden, y los Spurs volvieron a reeditar 2010 y probar de su propia medicina: encontraron alguien que hacía aquello que no podían parar mejor aún que ellos.
Este año es difícil imaginar a un equipo más favorito que Miami, pero me da la impresión que a San Antonio no se le concede ninguna opción en muchos círculos, cuando quizá deberían ser los segundos en la línea de sucesión. El Oeste este año va a ser mucho más complicado, con Clippers, Nuggets y Grizzlies con parciales recientes de victorias propios de los Bulls de los 90, y con un gigante dormido que se está espabilando a ratos en Lakerslandia.
Pero el equipo a batir será seguramente Oklahoma City, y la baja de Harden, aunque superada en general, va a ser sensible contra San Antonio. El año pasado, según Synergy, el 18.1% de las jugadas de OKC fueron un bloqueo directo acabado por el bloqueado, y con 0.89 puntos por jugada, lideraban la Liga, sobre todo por el ahora jugador de Houston, que metía 1.04, frente a los 0.91 de Durant y los 0.85 de Westbrook. Ahora son undécimos en la Liga, con sólo 0.8 puntos por jugada, y la utilizan menos: sólo en el 13.6% de las acciones.
OKC son aún mejores que en ataque el año pasado en general (1 punto mejor por 100 posesiones respecto a la media, comparado con la pasada temporada) pero lo están haciendo peor en aquel aspecto del juego en el que San Antonio es más vulnerable. A falta de un partido por jugar entre ellos el 4 de abril, San Antonio les está ganando este año 2-1 (el de casa gana siempre), y la última victoria ha sido sin Parker, y en los dos primeros partidos, estuvieron sin Ginóbili.
Lo de Miami es otra historia, pero también se puede argumentar que en San Antonio están más o menos preparados para hacerles trabajar. Este año, en el famoso partido en el que Popovich decidió dar descanso a todo el mundo, los Heat ganaron por poco, y será interesante ver qué sucede en San Antonio el día 31 de este mes: los Heat podrían estar ante la oportunidad de conseguir su trigésima victoria consecutiva.
Sé que resulta irrisorio pensar en que un equipo que sufre tanto ante acciones que comienzan en bloqueo directo podría parar a Miami, pero a diferencia de OKC o Phoenix en el pasado, Miami lo utiliza principalmente para crear acciones secundarias, y en eso los Spurs sí son aplicados defendiendo.
Los Heat son el equipo rey en triples laterales y San Antonio son de esos que conocen el secreto: llevan años estando entre los mejores permitiendo pocos intentos desde ahí. En una serie entre ellos, las esquinas en el ataque de Miami se convertirían en Australia en el Risk: estaríamos ante una apasionante batalla estratégica.
Sería interesante también ver el trabajo que Kawhi Leonard, con un año más de experiencia, puede hacer en LeBron. Requeriría una sincronización terrible, porque Miami es el equipo que más daño hace en medio segundo, pero si San Antonio lograra rotar de alguna manera, emparejando a James con Leonard cada vez que esté por el exterior, pero consiguiendo cambiarlo por uno de los hombres altos cuando tratara de postear su más pequeña constitución, tendrían, en teoría, una de las mejores defensas con las que enfrentarse a un ser omnipotente.
En la otra dirección, el ataque de movimiento perpetuo de San Antonio se enfrentaría a la rotación infinita de Miami, en un espectáculo en el que más de una vez habrá que contar si sólo hay 10 jugadores en la cancha. Y San Antonio puede atacar la duda siempre presente con Miami: son un equipo del montón defendiendo a jugadores que postean, y los Spurs son el segundo equipo más eficiente de la Liga haciéndolo, sólo después, de ummm… Miami.
Pero al mismo tiempo que reivindicamos la brillantez a lo largo de la temporada de este equipo y sus opciones de ganarlo todo, tenemos presente que podrían irse también a las primeras de cambio. Imagino a Popovich algo nervioso al pensar en reencontrarse con Harden y los Rockets en primera ronda, y no me extrañaría verles en jugando al gato y al ratón al final de temporada para elegir emparejamientos, aunque esta temporada les hayan ganado las 3 veces que se han enfrentado.
En definitiva: pese a su regularidad, tras unos años de fracaso en Playoffs parece existir el sentimiento de que los Spurs, pese haber estado allí, y haberlo ganado todo (aunque haya pasado ya tiempo), no están preparados para las eliminatorias por el título, pero yo tengo la impresión de que se trata más de un problema de emparejamientos y coincidencias que de algo persistente. Si Tony Parker llega bien tras la lesión, yo no pienso olvidar a San Antonio.
Oklahoma City Thunder acogió hace 4 temporadas a una de las franquicias más míticas de la NBA, los Seattle Supersonics, nadie imaginaba que después de 4 años, los Thunder pasaran de 23 victorias a una final de NBA…
Anoche los Thunder hicieron valer los pronósticos que dicen que nadie ha ganado todavía en el Chesapeake Energy Arena en PO y se llevaron la victoria frente a los Spurs, pero el partido tuvo mucha historia… Spurs empezó a lo 2 primeros partidos, es decir, jugando el mejor basket visto en NBA desde los Suns de Nash y D’Antoni, con un Parker a nivel brutal y con Stephen Jackson metiendo todo lo metible más allá de la linea de 3, con todo esto SA llegó a tener un +18…
Y todo siguió así hasta la última jugada del 2Q donde Durant se cascó un triple brutal… que bajaba la ventaja a 15 puntos, pero que hacía que OKC se fuera con otra cara al vestuario.
Esa cara se vio enseguida reflejada, Brooks dio otra vuelta de tuerca a la defensa y con un parcial de 11-2 se metieron totalmente en el partido. Esto se sumó a que Parker entró en el club Chuck Norris… y con su desaparición, Spurs desapareció. Solo los triples de Jackson y la casta de Duncan hacían a SA seguir en el partido, pero Thunder seguía a lo suyo con un Durant a nivel brutal y con un 3Q tremendo para OKC que consiguió remontar.
El final fue de nuevo para Harden, que metió su triple acabaconelpartido y con ello la eliminatoria para los de Scotty Brooks. Y con ello se acabó una de las series más tremendas que hemos visto en bastante tiempo que tuvo su guinda final en un brutal partido anoche (sin olvidarnos del 5o).
Dicen que en Seattle suele llover casi 3 cuartas partes del año… ayer seguro que llovió y mucho…
Partido pivotal, los Spurs en busca de Lupita, los Thunder en buscar de esa victoria para ganar el factor cancha… anoche en un partido loco pero tremendo, Oklahoma City Thunder asaltó el Alamo…
Nunca antes en la serie había pasado lo que vimos en el 1Q, Thunder por delante y esto hacía ver que las cosas iban a ser diferentes en este 5o partido. A los Spurs, con Ginobili de titular, no le entraba su tiro de 3 que tan bien le había venido en los 2 primeros partidos en Lupitalandia y además el atasco en ataque era total. Todo esto venía por una muy buena defensa de Thunder que hacía que las contras fueran letales.
En la 2a parte no sabemos que dijo Popovich en el descanso, pero los Spurs salieron a ganar ya el partido, con un Manu Ginobili en un estado brutal y con 3 triples que fueron clave para esa ‘remontada’. Pero apareció él… apareció Durant.
Como en el 4o partido KD se llevó el equipo a la espalda y pegó un arreón final que parecía casi definitivo. Esto junto a un 3+1 de Harden parecía que daba la victoria a Thunder con una ventaja de +14 a falta de poco más de 4 minutos. Pero apareció Parker e hizo lo que no había hecho desde el 2o partido, pick & rolls con Duncan y penetraciones.
En esto momento la balanza parecía más cerca de Spurs que otra cosa con un Parker defendiendo de forma brutal a Westbrook y con acierto en ataque… pero de nuevo la barba más famosa de toda la liga enmudeció toda una ciudad.
El triple de Harden que fue decisivo para la victoria fue brutal, tremendo, con Leonard defendiendo de la mejor forma posible, pero Harden encontró el hueco y metió la canasta limpia, como nos gusta a los jugones. El final fue digno del partido, emocionante y grande… y como hemos dicho esta madrugada en nuestro Twitter, queremos 7o partido y que ahí gane el que más puntos haga…
Oklahoma City Thunder fue ayer absolutamente imparable. Perkins e Ibaka en la primera parte, Ibaka y Durant en la segunda, anotaron con toda la facilidad del mundo, y San Antonio, de nuevo, no puedo seguir el ritmo y se dejó empatar una eliminatoria que ahora tiene un quinto partido clave.
Habrás ya oído hablar del casi histórico partido de Ibaka, que anotó 11 canastas sin fallo para quedarse a una del récord en Playoffs de Larry McNeill, y por fin aprovechó el espacio extra que la defensa de San Antonio le daba. 5 canastas bajo el aro, y 6 suspensiones a media distancia, que empezó tirando solo, pero que poco a poco fue metiendo con un defensor cada vez más cerca encima. Eso sí, me sorprendería que los Spurs ajusten mucho en el próximo partido. Son un equipo que juega a las probabilidades, y saben, que es posible que Ibaka no vuelva a tener un partido así. De hecho, tal vez hasta les convenga que Serge crea que puede hacerlo.
También habrás oído hablar del último cuarto ayer de Durant, pero esto sí que es para verlo. Las canastas que KD estaba metiendo eran de un grado de dificultad elevadísimo, rodeado por defensa, sin más jugada que poner el balón en sus manos y dejarle crear en muchas ocasiones. Creo que poca duda hay ya en que es el mejor anotador del mundo.
Después de 4 partidos, ya queda una cosa clara: San Antonio tendrá que ganar esto atacando porque no puede parar a Oklahoma. Aunque necesitará ajustar en defensa, porque el índice ofensivo de los Thunder crece a cada partido que pasa, si anota al ritmo de los dos primeros y del resto de partidos de aquella racha, saldrá por delante.
Y para hacerlo tendrán que… wait for it… correr más. Sí, más. No os frotéis los ojos, habéis leído bien. Si seguiste el partido por nuestro Twitter veréis que nos pusimos un poco pesaditos con esto y ya lo sabrás, pero es que, aunque los ojos nos engañen esto es así. En las dos victorias de San Antonio, el ritmo fue de 96 posesiones por partido, en las dos derrotas de 88. Además, Hollinger en la ESPN miró a los números del resto de la temporada y no parece que sea cosa de esta serie, sino tendencia: el récord de Spurs es de 28-3 cuando el partido se juega a 95 posesiones o más, 22-13 con menos. Para OKC, 19-8 por encima de ese umbral, 28-11 por debajo. En terminos de puntos por 100 posesiones, los Spurs son un +9.6 jugando rápido, +5.5 despacio y OKC, +4.8/+7.5.
A San Antonio le interesa jugar rápido porque es como confunde defensas rivales y como se aprovecha de las prisas ajenas para apretar en defensa. Cuanto más se demore un ataque, más probable es que San Antonio esté dando vueltas alrededor de una defensa ya bien plantada en la que es más difícil liberar a un hombre, que Tony Parker (vaya bajón desde que tiene a Sefolosha encima) no haya podido encontrar un hueco para tirar o Manu Ginobili no haya encontrado el camino al aro desde donde empieza todo.
De todos modos, San Antonio es perfectamente favorito en Texas. El registro de los cuatro equipos que están en Finales de Conferencia es de 27-2 jugando en casa, 13-0 en la Conferencia Oeste. Eso sí, tendrán que correr, aunque sea de cobardes.
La noche en que la buena gente de Oklahoma City le dijo a Lil’ Wayne que hubiera comprado su asiento antes de que se agotaran o que se fuera a pastar, los Thunder aprovecharon la energía del Shakespeare Arena para seguir vivos en la serie.
La clave estuvo en el periodo que comprende el segundo cuarto y los 9 primeros minutos del tercero: 24 puntos anotaron los Spurs en esos 21 minutos pasándose hasta periodos de 4 minutos sin anotar. En ese rato, los Thunder continuaron anotando a su ritmo normal, haciendo 46 puntos, y abriendo poco a poco el hueco hasta la ventaja de 20 puntos que acabaría siendo definitiva.
A los Spurs, que venían de ganar 20 partidos consecutivos en 50 días, se les gripó el ataque un rato, algo que algún día tenía que ocurrir. Al descanso llevaban 13 pérdidas (su media por partido en Playoffs es de 13.6), algunas de ellas muy descuidadas y poco características para este equipo y un Sefolosha brillante en su defensa sobre Parker, y un juego interior muy atento, no dejó a San Antonio en ningún momento acercarse a la pintura para anotar o forzar esas rotaciones desesperadas que inician su perpetuum mobile de pases. Y a pesar de acabar el partido con un muy respetable porcentaje de triples (42.3%), los fallaron en los momentos que parecían claves de este periodo, en los que parecía que podían dar un par de puntos a la herida.
A pesar de que todos los cumplidos van a ir a Sefolosha y sus 6 robos, los de dentro, fueron tan importantes como él. Duncan solo anotó una canasta en la pintura en todo el partido, Perkins solo se dejó batir una vez en el uno contra uno, y Collison, ninguna, y eso que en los momentos en los que Oklahoma se iba en el marcador, el aclarado a Duncan fue el recurso más utilizado por los Spurs, cuando no la perdían antes.
Dudo mucho que este partido se pueda considerar como el inicio de la fórmula de como parar a San Antonio, pero Oklahoma ha logrado contenerlos por un rato y sacar un partido adelante. San Antonio se quita la presión de la racha, pero también el halo de invencibilidad, y puede haber más serie de lo que algunos pensamos.
Los Spurs este año practican otro deporte. Mientras todo el mundo hace baloncesto, ellos han inventado un juego en el que un francés se mueve como le da la gana, con y sin balón, por dentro de una línea, para anotar cada vez que se levanta; un argentino, está obligado a encestar una y otra vez debajo de la canasta, y el resto del equipo solo puede tirar desde la línea de 3, completamente abiertos y solitarios. Para compensar un poco, a veces les obligan a poner a tirar tiros libres a un brasileño, pero les da igual.
No me había divertido tanto con un equipo de los Suns de la vuelta de Nash y desde los Kings de Chocolate Blanco y Webber, pero estos Spurs además, tienen los arrestos en defensa para convertir un ataque demoledor en una fórmula ganadora.
Reflexionábamos el otro día en Twitter que la transformación de los Spurs y Popovich de plomizo equipo agarrado a la defensa y la victoria pírrica, a máquina de precisión ofensiva, amparada por el cambio en las reglas, solo admitía una comparación histórica posible en los Patriots de Bill Belichick. Ambos equipos ganaron mucho al principio de la pasada década basándose en la disciplina y haciendo solo un poquito más de lo que permitían a su rival. Pero eso ya dejó de ser así.
Oklahoma City que es un gran equipo, y otro monstruo ofensivo en si mismo, se ve superado en un enfrentamiento que ellos jamás hubieran elegido. San Antonio no suele anotar en la canasta, y cuando lo hace, casi siempre es Ginobili, un mago zurdo intaponable, o con los movimientos ocasionales del superclase Duncan, lo que convierte la intimidación de Ibaka, que por cada tapón que pone, hace uno ilegal, poco más o menos, en inservible.
Por juventud, falta de disciplina, o la obligación de prestar atención extra al imposible de parar en la canasta Ginobili, o al imposible de parar a media distancia Tony Parker, dan la oportunidad constantemente de dejar tiradores abiertos. Como si encima los Spurs lo necesitaran…
Confieso que uno, normalmente, en un partido que se va ganando de 20, como ocurrió mediado el tercer cuarto, lo pasa para adelante y se salta un cacho si la paliza continúa. Pero dejar de ver un minuto de estos Spurs parece pecado mortal.
Eventualmente, la barra libre en ataque se paró un poco cuando la defensa dio un paso adelante y cerró más arriba en el poste alto, lo que obligó a reajustar el ataque a San Antonio, y los Thunder se acercaron un poco gracias a un James Harden que repitió lo que hizo bien el primer día, salir como un muelle al contaataque, y que además entendió a la perfección los ajustes que debía realizar: tomar el tiro a media distancia para poder abrir las oportunidades en la penetración. Que lo hiciera, y además bien, dice mucho de su futuro.
Pero finalmente, los Spurs supieron mantener la distancia y se fueron sin haber ido a remolque ni un segundo durante todo el partido. Impresionante.