Creo que estamos todos de acuerdo en que si no se hubiera perdido 35 partidos, Andrea Bargnani sería el ganador indiscutible de este galardón. Como El Potro Italiano se lesiono, tenemos que buscar otros candidatos:
David Chanzá – Tyson Chandler
Estos últimos años Dwight Howard era el poseedor absoluto del premio al mejor stopper de la liga, como en su día hizo Ben Wallace, era todo un intimidación dentro (y a veces fuera) de la pista, pero desde que el bueno de D-Howard le diera por hacer el tonto con su traspaso-lealtad-quierotiraravangundy pues la cosa ya no ha sido la misma, a parte que ha bajado considerablemente su rendimiento.
Así que por mi parte me voy a ir a la Gran Manzana, a por un newcomer del MSG este año y que ha llegado por todo lo alto: Tyson Chandler.
Con anillo bajo el brazo Chandler llegó a los Knicks como aporte defensivo al juego interior de los Knickerbockers, pero nadie se esperaba lo que ha aportado este año. Lo que vimos el año pasado en las finales contra Heat, donde secó totalmente a Bosh se ha visto incrementado de forma brutal en esta temporada lockoutera.
Chandler ha sido todo un incordio para todos los equipos que jugaban contra Knicks, rebotes, intimidación y además ha añadido un gran % de tiro, lo que quiere decir: me hago hueco y acabo en bandeja/mate.
Con lo cual para mi, y por su impacto inmediato (y por qué no decirlo, inesperado) en la franquicia, el jugador defensivo del año tiene que ser Tyson Chandler.
Mario Maruenda – LeBron James
El premio más complicado del año después de Novato del Año, quizá. La tentación aquí es darle el premio a un hombre alto, empezando por Tyson Chandler, sobre todo, pero siguiendo con Howard (si vemos los números antes que los numeritos ha sido el ganador perenne de siempre), Garnett, que es el mejor defensor de este grupo cuando lo separas 3 metros de la canasta e Ibaka, que puede engañar con sus cifras taponadoras a algún despistado. Otra línea de pensamiento es dárselo a alguien de las tres mejores defensas del campeonato: Chicago, Boston y Philadelphia.
Así que como siempre, hay que definir que es un DPOY, y para mí, es la respuesta a esta pregunta: «Si tuvieras que elegir un jugador para defender a su hombre en una jugada decisiva, con lo visto esta temporada, ¿quién sería?» Y para mí, ese hombre es James. Por posición no puede, ni podrá tener el impacto que tiene un pívot en la defensa general de su equipo, pero el trabajo que hace en el perímetro, donde es más difícil defender ahora mismo que dentro, su polivalencia y su colaboración también en las ayudas, me impresionan mucho más que cualquier cosa que haya visto en otro jugador esta temporada.
Pese a que los números, que por desgracia son muy limitados para medir el impacto defensivo, como el Índice Defensivo sean similares a otros aleros como Iguodala o Pierce, LeBron no está rodeado por el mismo sistema que estos, de hecho, al contrario, Miami está 4º en índice defensivo, sin la estructura de una defensa tradicional, y es una grandísima parte gracias a LeBron. Lo únicoque se puede recriminar, es que todo lo que hace, es como abusón.
Entramos en abril, el mes donde decimos de forma más clara que la Primavera, la sangre altera y ese dicho parece hecho a medida para la NBA, entramos en la recta final de la liga regular con mucho por decidir…
Vamos a empezar por el Este, donde todo apunta a que Chicago se va a llevar el factor cancha para todos los PO, ya que los Heat están a 3 partidos a día de hoy (y Thunder tiene 2 victorias menos…con 2 partidos menos…) y parece difícil que los de Miami den alcance a los Bulls, unos Bulls que tienen un mérito tremendo ya que el actual MVP de la liga, Derrick Rose está un poco desaparecido en combate debido a su lesión con lo cual Thibodeau ha tenido que sacarse de la manga a Watson y Lucas como bases que están haciendo un papel tremendo. Suplir a una estrella es complicado, suplir a alguien como Rose es ultracomplicado así que más mérito todavía a estos Bulls que tienen muy buena pinta. Thibodeau sólo por esto debería de repetir en el premio al entrenador del año, para nosotros lo es…
Luego tenemos la Atlantic Division donde Celtics y Phila se van a jugar el ganar la división, lo cual es más que importante ya que a pesar de seguramente tener peor record que el que probablemente quede 5o, por una de esas normas tontas de la NBA, tendrán factor cancha a favor y eso puede ser clave… ya ni te digo lo que puede ser encontrarse en primera ronda a Celtics y eso le podría pasar a Orlando si finalmente Sixers gana la división… aunque todo sea dicho, los de verde lo tiene bastante bien debido a los calendarios… pero quien sabe? ahí dejamos el friki dato que se puede dar gracias a las normas raras de la NBA.
Los super Knicks que parecía que se iban a comer todo lo comible y más (además varias veces durante la temporada) están en una peligrosa octava plaza con unos Bucks, 9os, que van claramente hacia arriba después de los trades, va a ser divertido ese partido del 11 de abril en el Bradley Center entre ambos equipos donde se van a jugar claramente más que un partido… divertido, divertido…
Nos pasamos a la costa pacífica donde Thunder lo tiene casi hecho para ser el top del Oeste este año, aunque tiene a SA a pocos partidos, pero ya se sabe siempre en estas épocas Popovich mete a sus jugadores en el banquillo a descansar y a buscar a Lupita, así que la gran aventura de los Thunder es buscar el mejor record de la liga, para así garantizarse jugar el factor cancha a favor en todos los PO, algo que puede ser muy importante conociendo el público de OKC.
Lo divertido viene a partir de aquí donde Lakers y Clippers se van a jugar la division y además con enfrentamiento directo dentro de un par de madrugadas. Quedar con mejor record que el hermano rico siempre es un objetivo por parte de Clippers, además hace ya unos cuantos años que no lo consiguen…
Luego tenemos 6 equipos separados por sólo 3.5 partidos, donde Grizzlies y Dallas lo tienen más fácil para pasar pero sin dormirse, la lucha buena va a venir con Denver, Houston, Utah y Phoenix, aunque parece que los Suns no están muy por la labor, pero un equipo con Nash, siempre hay que contarlo. Además lo mejor de todo es que van a haber varios partidos entre ellos, así que se van a jugar en pocas semanas saber si van dentro de los 16 mejores o son carne de Lottery (que este año mola, todo sea dicho).
Así está el patio, quedan 4 semanas de buen basket, 4 semanas con sangre alterada… viva la primavera!
Jeremy Shu-How Lin o Jeremy Lin a secas. Ese es el nombre, ese es el hombre más querido en la capital del mundo ahora mismo. Lin, shophomore de 2o año procedente de la rara (en temas de basket) Universidad de Harvard, no entró en el draft y ahora mismo en sus únicos 3 partidos como titular, lleva números de mega estrella.
Lin entró como pocos entran en la liga, sin draft, sin hacer ruido, pero con cierta aureola de jugón. El pasado verano, el de 2010, en los workouts con Golden State, todo el mundo esta pendiente de él, pendiente de ese joven asiático, descarado como él sólo, con buen tiro y buena visión de juego. Warriors al final le firmó contrato para dos años, les convenció y además era un jugador que se iba a acostumbrar bien al ritmo de Ellis y Curry, es decir, un juego dinámico, rápido, atractivo para el espectador… y además a la comunidad asiática le gustaría el tema… aunque Lin es nacido en LA… Nike vio filón y también le firmó contrato. Era el sueño de todo chico, era el producto de toda marca…
Pero pronto se vio que Lin iba a ser un ‘deshecho’ más, apenas tuvo minutos y varias veces fue mandado a los Reno Bighorns, el equipo de la D-League asociado a los Warriors, se estaba acabando el sueño? Todo podía ir a peor…
Llegamos al lockout, Lin sigue en Warriors pero justo el primer día de Training Camp, ya con el lockout solucionado, los Warriors lo cortan para liberar algo de salario… y su boom se iba por el mismo sitio por el que llegó. Llegan los Rockets y hace el training camp con ellos, iba a ser su segunda oportunidad dentro de un equipo cuya comunidad asiática estaba más que establecida después del paso de Yao Ming por Houston, pero justo el día de Nochebuena, un día antes de empezar el show, los Rockets se hacen con Samuel Dalembert y para liberar ficha, Lin de nuevo es cortado…
Se queda sin equipo, olvidado, uno más en esa infinita lista de jugadores que prometen pero se quedan a mitad de camino. En NY, con un GRAN problema de bases, se van quedando sin casi nadie y viendo como Bibby no es ya nada… Piensan en Lin y el 27 de diciembre entra a formar parte de la franquicia de la gran manzana, pero se le asigna rápidamente de nuevo a la D-League… otro paso atrás?
Ni Baron Davis, ni Toney Douglas, ni Iman Shumpert, ni muchísimo menos Mike Bibby parece que sean del agrado de D’Antoni y esto junto a las lesiones y ausencias de Amaré y Melo, hacen que Knicks llamen a Lin… y aquí todo cambia.
Empieza a jugar sus minutos, minutos de la basura casi siempre, pero el pasado 4 de febrero frente a los Nets, D’Antoni la de 36 minutos y Lin hace 25 ptos y 7 asistencias, se desata la locura… sobre todo en su forma de jugar frente a uno de los grandes como es Deron Williams que se ve totalmente superado por este joven desconocido de Harvard.
Dos días más tarde, llega Devin Harris y sus Jazz… 28 puntos y 8 asistencias… de nuevo locura en unos Knicks que iban algo (por no decir muy) a la deriva… El MSG se empieza a rendir a los pies de Lin y sin duda es el nuevo ídolo. Los Knicks lo empiezan a usar como imagen de la franquicia en sus promos y llega el partido contra los Wizards, el primero fuera, John Wall enfrente y primer doble doble, 23 puntos y 10 asistencias… con humillación incluida al propio Wall… empieza a no ser flor de un día.
Pero anoche fue el summun, lo máximo. En el partido más esperado en NY, el duelo contra Lakers, donde todo el MSG y casi toda la ciudad se engalana, Lin demuestra que con esfuerzo y perseverancia (y tal vez algo de suerte) se puede llegar a casi todo. 38 puntos, 7 asistencias, 4 rebotes y el Madison a sus pies.
Hoy todo el mundo habla de Linsanity, de Emperor Lin, de LINVP… de todo con esas 3 letras que tanto estamos oyendo… Ahora falta ver si quedará todo en un sueño, un sueño de una de las franquicias a las que les gusta más este tipo de cosas… y sobre todo, queda la gran pregunta… qué pasará cuando vuelva Melo, Amaré y sobre todo Culopollo Davis?
Tenía muchas ganas de ver algún partido de la serie entre Celtics-Knicks y ayer fue mi estreno en esa serie, eso sí, todo pareció muy raro.
El segundo partido siempre es el partido de los ajustes, como veíamos ayer, lo que no sabía yo es que en esta serie, la más mítica tal vez de las 8 y es que me dio la sensación de que todo iba al revés. El inicio fue un claro exponente de esto que digo, Knicks jugando lento, mientras que Celtics se beneficiaban de los contra-ataques y de ataques rápidos, gracias sobre todo a Rondo. Algo no cuadraba.
Mi cabeza seguía fatal cuando veo que Billups estaba en el banquillo vestido de calle y que Amaré tenía problemas en la espalda y apenas jugaba un rato, en cambio, en los verdes, todos sanotes y bien fuertes… esto normalmente no era también al revés?!?! Así que ahí estaba yo, en el sofá claro, sin saber muy bien lo que estaba viendo… bueno sí, estaba notando como todo el Melodrama estaba teniendo su primera gran prueba de fuego. Los Knicks de Melo, esos Knicks donde todos iban a jugar para él y claro, Carmelo se lució con canastas de todos los colores llegando al final a los 42 puntos, pero poca más ayuda tuvo de una 2a unidad gris… muy gris.
Pero Doc Rivers no es nada tonto y lo hizo fácil, marcaje doble cada vez que Melo tenía la bola, esto con otro equipo hubiera hecho que siempre alguien estuviera libre, pero claro con los Knicks y su banquillo post-trade, deja a una serie de jugadores que rara vez jugarían en algún otro equipo… además a Fields no se le ve tan contento y alegre como antes del trade… cosas raras mías o alguien más lo ve?
Aún así, los Knicks tuvieron el partido ahí y no fue hasta el final, gracias sobre todo al hambre que siempre tiene Garnett que la victoria se quedó en el Garden.
Ahora la serie vuelve… o mejor dicho, los Play Offs vuelven al Madison Square Garden, de donde nunca debieron de salir…
Ahhhhh, se me olvidaba, una cosa no cambió anoche… los árbitros pitando cosas extrañas a favor de Celtics en el Garden, eso siempre sigue igual…
Ya se ha acabado la liga regular, 1230 partidos después llegamos a la época del año que más nos gusta: Los Play-Off, unos PO que este año llegan con unas expectativas tremendas y que vamos a analizar por partes aquí en La Crónica, primero, el Este.
Chicago Bulls – Indiana Pacers
Los Bulls han llegado pletóricos al final de temporada y claramente son el equipo a batir. Además han conseguido tener el mejor record de toda la liga, con lo cual, van a tener SIEMPRE el factor cancha a favor. Por su parte Pacers ha entrado casi sin hacer ruido en esta post-season, así que ya lo tienen todo más que hecho. Equipo joven, sin nada que perder y sin presión, puede ser peligroso, sobre todo en el Conseco Fieldhouse, pero Rose, Boozer & cia no creo que tenga problemas para pasar de ronda.
4-1
Orlando Magic – Atlanta Hawks
Los Hawks son el típico equipo que no gusta ver, no juegan a casi nada, pero oye, ahí están 5os, además este año han cambiado la dirección de juego, ya no está el mítico Bibby y Hinrich con sus pintas de jugador de volley playa, parece que le ha dado otro brillo, otra imagen a estos Hawks, donde Joe Johnson sigue un poco dejándose llevar y donde Horford y Smith van a tener que hacer mucho para parar a Howard sobre todo. Los Magic, aún con dudas después de sus traspasos (no se sabe muy bien que hace Arenas en el equipo…), pero parecen los tapados del Este, Howard a nivel MVP y Nelson sano, junto con La Pasión Turca que puede ser el factor desequilibrante… y la pregunta que nos hacemos todos: Y si despierta Arenas?.
4-2
Boston Celtics – New York Knicks
La serie. Poco más habría que decir, 7 años después, el Madison Square Garden volverá a vivir la magia de los PO y ya con esto creo que hay poco más que decir. Los Knicks han conseguido todo lo que querían este año: llegar a PO y Carmelo Anthony, no se si ahora habrán pensado si pueden darle el susto a un equipo como los Celtics, rocosos donde los haya y con fundamentos para plantarse en la final sin casi hacer ruido. Va ser clave la salud en Boston, como siempre vamos, pero esta vez más todavía, ya que los Knicks no es un rival cómodo para una primera ronda, muchos factores van a hacer de esta serie la más divertida de la primera ronda. Veo un séptimo partido en el Garden… y eso decidirá.
4-3
Miami Heat – Philadelphia 76’ers
Eliminatoria muy parecida a la de Bulls, pero con muchísima más urgencia para los de Miami, todo lo que no sea llegar a la final de conferencia sería un fracaso. Exigencia máxima, además para ganar fácil. Sixers es un equipo como Pacers, que de la mano de Collins ha sorprendido a todo el mundo y se ha metido en los PO cuando nadie daba un duro por ellos y más viendo que el 2o pick del draft salía algo rana. Equipo peligroso este de Phila y que creo que puede dar algún susto que otro, pero vamos, poco la verdad, aunque no me desagradaría, todo sea dicho.
4-1
Nuestra segunda parada en la Crónica On Tour tiene el mismo destino que la primera, el Madison Square Garden, pero esta vez para un partido con menos carga emocional como es el New York Knicks vs Atlanta Hawks.
Al contrario del otro día contra Lakers, esta vez decidimos ir al pabellón con algo menos de tiempo por delante, aún así, conforme nos acercamos a la entrada, vemos que la animación sigue en aumento, pero ni comparación a lo que vivimos contra Lakers, donde camisetas de los dos colores se mezclaban, esta vez poca gente de Atlanta.
Esta vez tenemos las entradas mejor situadas y no tenemos que ascender tanto por las entrañas del MSG, estamos en la zona contraria que el partido de Lakers y justo detrás de una de las canastas. Al entrar al pabellón hacemos el mismo ritual que en el anterior y cargamos de comida para no perdernos nada antes del entrar. Al llegar, nos damos cuenta que nuestras entradas son realmente mejores que las anteriores y admiramos la grandeza del Madison, vemos los estandartes, es impresionante.
Hoy voy con mi camiseta comprada el día de Lakers de Amaré, un poco chaquetero, lo sé, pero este era un souvenir que no podía faltar, al llegar a nuestros asientos y después de las fotos de rigor, nos sentamos y volvemos a disfrutar de la comodidad de los asientos del MSG, curiosamente iguales que a los del otro día de Lakers, es decir, el MSG tiene los mismos asientos para todos, estés donde estés.
Miro a la pista y veo a unos niños tirando a canasta, desconozco quienes son, pero una fuerte sensación de envidia me recorre el cuerpo, de nuevo me fijo en el techo, el mítico techo del Garden y de nuevo me estremece.
Poco para empezar y conforme se va llenando de gente, a menor ritmo que el otro día, salen los jugadores a calentar, New York Knicks sale con su chandal retro, señal que repetirán el equipaje del 69, me gusta. ATL sale de rojo, como mandan los cánones. Me pregunto si ATL saldrá con alguna retro… la respuesta es no.
Como el otro día con Shawne Williams, el marcador muestra la música elegida por Landry Fields en el pre partido, Black & Yellow de Wiz Khalifa, Moment 4 Life de Nicki Minaj y Six Foot Seven Foot de Lil’ Wayne… buenos picks por parte del rookie de los Knicks… Los equipos calientan tiro como el otro día, me fijo en Joe Johnson y en Mike Bibby, dos ‘leyendas’ de la NBA que están a ‘pocos’ metros, el tiro de JJ es tremendo.
Se acerca el momento del himno, pero antes salen a mitad de la pista Amaré Stoudamire y Landry Fields, este es el último partido pre-All-Star y ambos son la representación de Knicks en LA, ambos dan las gracias a los fans por el apoyo y los votos, gran ovación y en seguida momento del himno, mucho menos emotivo que el del otro día…
Tiempo de las presentaciones, los Hawks reciben sus correspondientes ‘buus‘ además muy acentuados ya que el anterior partido entre ambas franquicias acabó con una buena pelea entre los jugadores…
Se apagan las luces, es la hora de los Knicks. Aunque ya lo vi el otro día, vuelves a ponerte en modo piel de gallina cuando el MSG se oscurece y los jugadores son presentados con el público gritando sin parar. Las luces se vuelven a encender y me fijo en Spike Lee, está ya en su sitio con la misma indumentaria que el otro día, es decir, gorro naranja llamativo a más no poder y su camiseta retro naranja de Fields.
El partido está a nada de empezar y me fijo que el del asiento de delante se ha pedido una cerveza con una caña extraña no se muy bien de qué… algo peculiar. El partido empieza con Horford ganando el salto a Mozgov… y los primeros minutos son de una calidad más bien espesa, aunque los Hawks salen algo más enchufado. Mola ver jugar Bibby y a Johnson.
Al poco de empezar me empiezo a dar cuenta que detrás tengo un buen aficionado de los Knicks, comenta cada jugada, se lamenta en cada una de ellas, pero sin chillar mucho, como si se lo hablara a él mismo… es muy fan de Gallinari…
Llegamos a la media parte, pocos puntos como buen partido del Este y al estar en un anillo inferior al del otro día, decido darme una vuelta para ver el ‘ambiente’ del MSG. Mientras voy girando por el anillo, me fijo de nuevo en los estandartes, sobretodo en los de campeones, era otra época para los Knicks… demasiado tiempo?
De repente veo que en una de las puertas pone Team Store, así que allí que me voy, al meterme para dentro nada más cruzar el pasillo, me encuentro en lo que sería la tienda de los Knicks, llena de mil cosas todas con el logo del equipo. Al estar en obras, la tienda comparte espacio con la de los Rangers, aún así da gusto estar en esta tienda. Como no podía ser de otra forma, algo cae entre mis manos: una simpática camiseta de Mr. Happy con el logo retro de los Knicks, bonita para combinar con vaqueros. Allí en la tienda veo uno de los artículos más curiosos que me deja Nueva York… una manta con mangas de los Knicks!.
Al salir de la tienda sigo dando la vuelta al pabellón por mi anillo… y al ver todo el movimiento decido bajar… hasta donde me dejen, total, si me llaman la atención diría un simple: I’m lost sorry! y todos contentos. Así que bajo todo lo que puedo, justo hasta ya tienes que llevar pulserita para entrar, es decir, casi nivel de pista. Aquí el pabellón impresiona más, es ENORME. Nadie me dice nada, así que sigo por ese anillo y veo una especie de bar VIP de Coca-Cola… pero a este no se puede entrar…lástima.
El partido sigue a un ritmo tranquilo, con los Knicks dominando el partido y con un Amaré especialmente motivado, supongo que se juntaba el partido pre-All-Star y la batalla que hubo una semana antes… El tercer cuarto es justo donde los Knicks dan la puntilla, con dos triples de Fields que sentencian el partido para Knicks.
Al final la victoria fue para los locales por 102-90, con un Amaré con 23 ptos y Chadler con 20. Por parte de los Hawks, mucha aportación del quinteto pero poco más, Marvin Williams 17, Josh Smith 14, Horford 12, Bibby 15 y Johnson 11, vamos partido más que discreto por parte de ATL.
En este partido menos VIPS que contra Lakers: Forrest Whitaker, Matthew Modine, jugadores de los NY Yankees y el gran Dominique Wilkins que estaba comentando para la TV de los Hawks… Así también se vio muchísima menos animación que contra Lakers, menos bailes de las Knicks City Dancers y menos camisetas para el público… aún así pude coger un par de tubos de estos para hacer ruido, buen recuerdo.
Nuestro tiempo en el Madison se acababa y la verdad es que una sensación de pena me invadió… volvimos a pasar antes de irnos por la tienda, admirando como el MSG se vaciaba dejando los asientos casi desiertos… al salir una placa dando las gracias por la visita… era el mejor colofón para este sueño hecho realidad.
Primer partido en directo de NBA y por lo tanto nerviosismo e ilusión a niveles casi parejos, sobre todo cuando te encuentras en una de las ciudades más mágicas del mundo como es Nueva York. Además, iba a cumplir un pequeño gran sueño, ver a los Lakers de Kobe Bryant en acción.
Nos acercábamos a la hora de partido y decidimos ir con bastante tiempo de antelación, para disfrutar del ambiente previo a un partido de estas características. Conforme nos acercábamos al Madison, se empezaban a ver las camisetas y gorras de Knicks y algún que otro fan de Lakers. Yo iba con mi sudadera de Lakers y debajo una de las primeras camisetas que he tenido y la primera Laker, una del Threepeat amarilla con el 8.
Llegamos al Madison, imponente por fuera con su forma redonda, pero pronto te das cuenta que allí nada es lo que parece ya que la entrada al pabellón se encuentra por la 7a Avenida, justo en frente de la entrada del tren/metro de Penn Station, parece más bien la entrada a un edificio (de hecho lo es) que a un pabellón. Conforme entramos en las entrañas del edificio la gente ya está preparada para el partido. Vemos una cola de gente separada del resto, según tengo entendido en cada partido se ponen a la venta entradas de última hora y para este partido habían muy pocas, de eso avisaban unos encargados de los Knicks con megáfonos, avisando que era un Sold Out, es decir, todo vendido… con lo cual las entradas sueltas se podían contar casi con los dedos de las manos…
Antes de meternos en la zona de taquillas, donde ya está realmente la entrada al pabellón y previo primer control de entrada, compramos merchandising de los Knicks, recuerdos de una jornada que será inolvidable: gorras, dedos de gomaespuma y yo me hago con uno de mis objetivos, la camiseta blanca swingman con el 1 de Amaré…
Llegamos a la zona de taquillas, dos colas, una hacia la zona de las torres A/B y otra hacia las C/D, nos ponemos en la nuestra y ahí empezamos a sondear el ambiente pre-partido: gente ataviada con las ropas más diferentes de los colores característicos de Knicks, así como bastante gente Laker, más de la que esperaba. Cerca de nosotros, un doble de Kobe. Era tremenda la semejanza física con Bryant…
Los tornos se abrieron y poco a poco la manada fue lentamente hacia la puerta, pasamos nuestra entrada y nos metemos en las entrañas del Madison para subir hasta nuestro sector, que por cierto, era la parte más alta del pabellón. Mediante escaleras mecánicas vamos subiendo por nuestra torre, no sin antes pasar por la zona de avituallamiento donde, como es debido, cargamos al estilo americano: mucho de todo y bien grande.
Ya bien cargados de provisiones y después de subir mucho (ya no se podía subir más…) llegamos a nuestro sector, donde un amable empleado de los Knicks nos indica la situación exacta de los asientos… en ese momento levanto la vista y delante mía el interior de uno de los pabellones más míticos que se pueden visitar, momento de admiración y emoción. Disfruto de ese momento mientras dejo las provisiones debajo de unos asientos que luego resultaron ser extremadamente cómodos, me pongo de pie y sigo disfrutando. Estoy en el Madison Square Garden, voy a ver a Lakers y voy a ver a Kobe Bryant.
Los momentos previos al partido, son momentos de fotos, de no perderse cada uno de los rincones que nuestra vista llega a abarcar, la pista, las gradas, el marcador, el techo, los aficionados llegando… todo.
Salen los equipos a calentar, primero los Knicks a ritmo de DJ Fatman Scoop (DJ invitado al partido) y después de un vídeo que muestra la historia de Knicks, la gente aplaude a rabiar, al poco tiempo salen los Lakers y la gente de nuevo aplaude, aunque ya se oye algún ‘buu‘ característico, recordar que la gente en USA no pita para abuchear, sino que dice ‘buuuu‘.
Durante el calentamiento me fijo en ambos equipos, no hacen la típica rueda que conocemos en Europa, si no que cada uno va tirando y hace sus propios estiramientos. Con la ayuda de unos mini prismáticos miro a Lakers… Gasol, Bynum, Odom y Kobe que ya estaba en su zona favorita tirando de 3… Spike Lee ya está sentado en su asiento, luciendo un más que llamativo gorro naranja, a juego con su camiseta de Landry Fields.
En el marcador se muestra la música que ha elegido Shawne Williams para antes del partido, Safe 2 Say de Fat Joe, PSA de Jay-Z y Breathe de Fabolous, buenos temas, DJ Fatman Scoop los pincha los tres y mientras disfruto de la música empiezo a notar que cada vez hay más y más gente.
De repente veo unas banderas americanas que están a punto de entrar al campo, los jugadores se alinean y se hace el silencio. Las banderas llegan al medio de la pista, ya despejada, es el momento del himno. El speaker presenta a Jenna Ushkowitz de Glee que interpreta el himno de una forma tremenda (después me entero que esta chica ya con 13 años cantó en su día el himno también en el Madison…), que himno más bonito tienen los americanos, siempre lo digo y vivirlo en directo hace que gane mucho.
Los jugadores se van a sus banquillos y llega la presentación de Lakers, ‘buus‘ grandes para la misma, hasta que llega el momento Kobe y se oyen algunos gritos de admiración, no recuerdo si el mío entre ellos, tal vez sí… De repente se apagan las luces, el pabellón ruge mientras el marcador muestra un tremendo vídeo de presentación con el lema This Is Your Team, es la hora de los Knicks. Amaré sale el último viniéndose abajo todo el Madison, momento brutal.
Momento inicial del partido, ambos equipos con equipajes retro, Lakers jugando de amarillo con su equipaje de los 80, mientras que los Knicks de azul con el equipaje que le dio el anillo en la 69-70…salto entre dos entre Bynum y Mosgov, empieza el show.
Del partido voy a contar más bien poco, sólo impresiones, pero no puedo dejar pasar lo que sentí al ver la primera canasta tanto de Lakers (tiro libre de Bynum) como la primera de Kobe (un tremendo triple marca de la casa), es algo que se tiene que vivir, algo único.
El primer cuarto fue una brutal exhibición del 24 angelino con 19 puntos a cada cual más tremendo y con un buzzer beater contra Felton que hizo que todo el Madison exclamara entre ‘ooooh‘ y rugidos de los aficionados Lakers, muchos por cierto. Un primer cuarto de Kobe digno de grabar y dejarlo guardado, tremendo e inolvidable.
El partido estuvo medianamente disputado durante la primera parte, hasta que Lakers tomó el mando y ya la segunda parte fue un querer y no poder de Knicks mientras Lakers iban poco a poco sumando Kobe acabó con 33 ptos y 10 rebotes sin jugar el último cuarto mientras que Gasol sumó 20 ptos. Por parte de Knicks, Amaré hizo sus números con 24 ptos y 10 rebotes.
A destacar del partido, a parte del primer cuarto de Kobe, el alley-hoop que se marcó el bueno de Shanon Brown, brutal como coge el balón con una mano y la mata con 2, highlight tremendo. Por parte de los Knicks, me gustó Felton, parecía muy motivado ante el partido (y los focos que atraía), así como la primera parte en general de Amaré, que me demostró que es uno de los grandes ahora mismo en la liga.
Pero el partido dio para más, en las gradas teníamos a Kanye West, Rex Ryan (entrenador de los Jets), Anna Wintour (Vogue), Jessica Stam (módelo de Victoria’s Secret), Jeremy Piven (actor de Entourage) y Liev Schreiber (actor en Salt, X-Man: Lobezno, CSI…). Cada tiempo muerto era una fiesta en el MSG, a veces teníamos a las Knicks City Dancers o lo que es lo mismo, las cheerleaders de los Knicks, otras veces a los Knicks City Kids, otro grupo de baile, esta vez formado por niños que hacían unas cosas realmente tremendas. Y ni que decir del grupo de animación que lanzaban camisetas y demás y que evidentemente, ni usando los pistolones que tenían llegaban hasta donde estabamos nosotros.
El partido iba llegando a su fin, con una victoria clara de Lakers, lo cual hizo que las gradas del Madison se vaciarán conforme iba pasando el partido. Con lo cual allí nos quedamos los aficionados Lakers que incluso se atrevieron a cantar el ‘We Want Tacos’, mítico cántico del Staples cuando Lakers gana sobrado y el otro equipo no pasa de 100…
Sonó la bocina, se acabó y bajo el techo de un Madison bastante vacío, ambos equipos se iban a vestuarios, Lakers con una victoria más y Knicks con una sensación de querer y no poder. Nosotros, después de otras fotos de rigor, empezamos a marchar también, volviendo por esas escaleras mecánicas (ahora paradas) que nos llevaron por donde habíamos venido hasta la 7a Avenida, de nuevo llena de gente que salía del partido y de gente que simplemente pasaba por allí.