Entre lockouts y mercado pre-liga, nos olvidamos de los actuales campeones, los Mavs que vuelven este año con un equipo más veterano todavía del que ya de por si tenían el año pasado, pero listos para dar de nuevo ‘el susto’.
El equipo del gran Cuban han perdido entre otros a JJ Barea (28 años) y Tyson Chadler (29 años) y para substituirlos han ido a por el gran Vicente aka Vince Carter (35 años) y a por Lamar Odom (33 años). Es decir hemos ganado unos añitos.
Si a esto sumamos los 35 Kidd, Terry, Cardinal y Stojakovic, los 34 de Robin Hood y Marion, hacen sin duda alguna una de las plantillas (tal vez la que más) con más veteranía de toda la NBA, son los nuevos viejos Mavericks.
Pero esta plantilla puede hacer un quinteto que si está inspirado puede ser temible: Kidd, Carter, Marion, Odom y Nowizki, un quinteto con 4 All-Stars y el Mejor Sexto Hombre de la pasada temporada… no pinta mal no?
La verdad es que si las lesiones respetan al equipo de Carlisle, van a ser de nuevo los tapados de la Liga, ya que como nadie se acuerda que son los actuales campeones, nadie contará con ellos y puede pasar lo del año pasado. La gran duda es si esta veteranía les puede pasar factura en una temporada tan exigente como la de este año, con partidos tan condensados, esa es la grandísima duda.
Lo que está claro es que Cuban, sin hacer cosas raras ha pasado de un equipo muy joven y prometedor (Devin Harris, Josh Howard, Marquis Daniels…) a uno muy veterano y experimentado que ya el año pasado le dio el anillo y que este año promete más veteranía, habrá que ver si pueden contra otros equipos mucho más atléticos y jovenes como pueden ser Grizzlies, Thunder o los propios Heat.
El tiempo dirá, pero hay ganas de ver a estos nuevos viejos Mavs…
Anoche, ya algo tarde, nos acostábamos con la idea en la cabeza de que algo gordo se estaba cociendo en la NBA, más concretamente entre Lakers, Hornets y Rockets, un trade que mandaba a Chris Paul a Lakers, a Gasol a Rockets y a Odom, Scola, Martin y Dragic a los Hornets pero cuando todo estaba hecho, apareció él, David Stern.
La NBA o lo que es lo mismo David Stern había vetado el trade, ya realizado, por motivos baloncestísticos y dejaba a todo el mundo en su sitio, a partir de este momento La Caja de Pandora se había abierto.
David Stern decía que motivos de índole baloncestística había hecho que se vetara el trade, que luego analizaremos…, pero la verdad que hay detrás es mucho más tenebrosa y maquiavélica. Lakers con este traspaso iba a dejar de pagar bastante dinero por el tema de la Luxury Tax, dinero el cual va al resto de franquicias, los propietarios eso no les ha hecho ni pizca de gracia, así que han puesto el grito en el cielo para que eso no sucediera. Luego tenemos los equipos que le da igual la pasta, los poderosos, que vistos el panorama han dicho que no, que no, pero estos más pensando en ver a Paul de dorado y purpura… La verdad en todo esto? poca gente la sabe, para que nos vamos a engañar, pero el Lockout tiene mucho que ver ya que se han esgrimido razones de mercados pequeños, de siempre pasa lo mismo y demás para justificar una dictadura y una imposición de otra época.
Uno de los grandes factores es la situación de los Hornets, que actualmente son propiedad de la propia NBA, es decir, los propietarios de todos los equipos de la liga, algo que es impensable por estas tierras, pero que en USA no es una situación extraña. Esto hace que claro, pueden vetar el trade y efectivamente, si no les viene bien o simplemente no les gusta, dicen que no y santas pascuas, de ahí la clave de que la NBA (David Stern) haya vetado el traspaso. Con el consecuente papelón por parte de los GM de los 3 equipos que se tienen que comer jugadores que ya estaban traspasados… todo muy divertido como veis.
Pero analizando el trade y como buen lacustre que soy, me gusta y no me gusta y me explico… Lakers recibe uno de los mejores bases de la liga sin duda, pero dar Odom + Gasol es un lastre brutal de cara al juego interior, que se quedaría a expensas de Bynum y ojo, que yo soy totalmente defensor de anteponer a Bynum antes que a Gasol, pero claro, con Odom jugando de 4. Sin Odom Lakers está cojo en el juego interior… eso o había algo por detrás oculto, es decir, otro movimiento no se si para traer a Howard, que ya sería seguro por Bynum (el único traspaso que haría yo por el 17 Laker…) con lo cual nos quedaríamos con el sueño de Kobe + Paul + Howard, pero sin juego interior… tal y como le pasa a Howard en los Magic… mal incluir a Odom… Lakers creo que pierde más que gana… pero el impacto que puede hacer Paul en Lakeres puede ser tremendo…
Por parte de Rockets, se llevan a Gasol, un All-Star, pero dan a su mejor jugador dentro, Scola. Otra cosa hubiera sido si hubieran podido juntar a ambos, lo cual sería más que importante haciendo de Houston uno de los mejores y más inteligentes juegos interiores de toda la liga. Por otra parte las bajas de Martin y Dragic son anecdotas, aunque el balcánico acabó el año pasado con buenos números. Eso sí, con esto podrían ir a por Nene… y uno Gasol + Nene también sería muy interesante…
Y finalmente los Hornets. Qué parecen los grandes derrotados por la perdida de su estrella, personalmente son los grandes beneficiados de todo el trade. Juego interior más que bueno con Odom, Scola, West y Okafor que ya está en plantilla. Llega Dragic, un buen base junto a jugadores como Ariza, Bellinelli…
Pero nada de esto será realidad, ya que David ‘Bananero’ Stern ha decidido que no le da la gana, así sin más, estableciendo un precedente que hace que a partir de este momento ningún trade sea seguro hasta que el nuevo general manager de toda la NBA le apetezca. Es decir, tal vez este post nunca salga y no lo leáis porque claro, nos lo pueden vetar… quien sabe…
PD: Y no hablo de la carta de Gilbert, por no perder el tiempo…
ACTUALIZACIÓN:
Adjuntamos aqui el comunicado oficial de David Stern al respecto… no tiene desperdicio… NEW YORK, December 9, 2011 – In response to inquiries, NBA Commissioner David Stern released the following statement: “Since the NBA purchased the New Orleans Hornets, final responsibility for significant management decisions lies with the Commissioner’s Office in consultation with team chairman Jac Sperling. All decisions are made on the basis of what is in the best interests of the Hornets. In the case of the trade proposal that was made to the Hornets for Chris Paul, we decided, free from the influence of other NBA owners, that the team was better served with Chris in a Hornets uniform than by the outcome of the terms of that trade.”
El cierre patronal no ha valido nada ¿Menuda sorpresa, no? Tras ver como acabó la historia, parecía clarísimo que el cierre patronal había sido en vano: toda la monserga del cambio de sistema y de la paridad no aparecía en ningún lado, tras un acuerdo lleno de movimientos laterales (de los de pívot torpe, además) pero tampoco esperaba uno tanta muestra de la inutilidad de la reforma, ni tan pronto.
Si se hubieran cambiado las cosas, no hubiéramos estado toda esta semana hablando de Chris Paul y Dwight Howard. Es verdad que a cada fecha de mercado persa que pasa, Twitter se va haciendo más grande y los que estamos metidos en ese ciclo de noticias 24/7 vemos las cosas sobredimensionadas tal vez, pero cuando en teoría parecía que el deseo era un convenio fuerte para que ninguna franquicia tuviera que sufrir el circo de los Ringling Brothers que le montaron el año pasado a los Nuggets, tenemos que abrir el mercado con el espectáculo de Sigfried y Roy, Roy y Sigfried, como la primera noticia.
No sé, y no me importa hasta que se confirme, dónde acabarán. El mercado me divierte, pero lo de estos dos me aburre, y la vorágine actual me agota. Lo que sí está claro es que los jugadores siguen forzando su salida de mercados pequeños, y siguen eligiendo destino. Las franquicias se ven, primero obligadas a traspasarlos, y luego, encima, ni siquiera al mejor postor, sino al sitio donde el niño quiera ir. Los que esperaban algún cambio con el nuevo convenio colectivo ya han visto lo que se ha tardado en volver a la casilla de salida.
Otro indicio de que como diría Julito, la vida sigue igual es el calendario que se dio a conocer el martes.
En la ABC, única cadena en abierto que retransmite la NBA, (TNT y ESPN son televisiones de ámbito nacional, pero forman parte del paquete de cable, así que aunque cualquier hijo de vecino las tenga aquí en Estados Unidos, estrictamente, no son en abierto) solo se podrán ver partidos de 8 equipos. Aunque la cifra engaña un poco, porque solo dan 15 partidos (por tanto solo hay 30 huecos), entre Miami, Los Angeles y Chicago pasarán por su señal de TV 16 veces, mientras que 22 equipos serán invisibles para el público de esta cadena. Para esto no hacía falta paridad.
Tampoco se han creído su propio cuento de la paridad al hacer el calendario. En esta temporada de 66 partidos en la que no todos juegan contra todos, no se ha dejado al azar que enfrentamientos quedaban fuera. En gráficos como el generado por el blog Eye on Basketball, de CBS Sports que aquí adjuntamos, se puede ver como la media del porcentaje de victorias de los equipos de la conferencia contraria que visitan más de una vez está altamente correlado con el récord del propio equipo:
Esta distribución, no es casualidad, en absoluto. De hecho, hasta las cosas que parezcan más raras, tienen su explicación. Por ejemplo, si miramos el gráfico, comprobamos que de los 8 equipos con mejor récord, 6 se enfrentan a los rivales más duros más veces en los enfrentamientos interconferencia. ¿Por qué San Antonio y Chicago no lo hacen? Tal vez para compensar factores como que los Spurs son el único equipo de ese grupo que tiene jugar 2 back-to-back-to-back (el temido 3 partidos en 3 días) o que Chicago, junto a Boston, juega en dos ocasiones, 5 partidos en 6 días (Los Angeles, Orlando y Miami nunca tendrán un 5 en 6, y Dallas, San Antonio y Oklahoma solo una vez).
Cuanto más se mira a la obra de ingeniería que es el nuevo calendario (es increíble la de factores de todo tipo, que a veces ni imaginamos que hay que tener en cuenta para cuadrar esto) más se nota que no hay nada que haya quedado al azar. Por ejemplo, Melo no vuelve a Denver este año. Hasta que pise el Pepsi Center va a pasar, como mínimo, año y medio de su traspaso. Eso que se ahorran.
La NBA tiene todos los cabos de calendario atados y bien atados, y lo tiene claro: los buenos que jueguen con los buenos, que es lo gente la quiere ver. Y es verdad que queremos los grandes enfrentamientos, pero no somos nosotros los que tenemos que explicar a los equipos de mercados pequeños lo de la paridad y la igualdad de oportunidades.
Y siguiendo con las muestras de que el sistema ha cambiado tanto como ese capitalismo que íbamos a refundar, atentos a que se abra el mercado de agentes libres el viernes. Cualquiera que escuchara hablar a los propietarios durante el cierre patronal pensaría que la hemorragia de pérdidas de los equipos era comparable a la de los países del mediterráneo. Cuando se empiecen a repartir contratos, ya veremos lo preocupadísimos que estaban los equipos en gastar. Contaremos cuantos contratos por el máximo (dos candidatos, Nene y Marc Gasol) se reparten, cuando a mi parecer, ningún jugador de esta cosecha lo sea por precio de mercado, cuántos pasan de 10 millones por año (si hay puja, Tyson Chandler y Afflalo, si la puja es de las muy feas, DeAndre Jordan y Thad Young, amén de David West, podrían estar ahí) sin merecerlo tampoco, y cuantos contratos en la horquilla de 20 a 30 millones garantizados se reparten en jugadores de los que en un año estarán como locos por deshacerse. Cada compra irracional por encima del precio de mercado será una bofetada a todos los seguidores que no han podido disfrutar de baloncesto durante estos meses y un combo breaker a los trabajadores de pequeño salario asociados a los equipos que han perdido dos meses de cheques.
Si los ingresos de todas las franquicias se repartieran entre todos y todos tuvieran lo mismo. Si la escala salarial estuviera hecha en términos de ingresos netos, en lugar de ingresos brutos para que ciertos estados que no tienen impuesto de la renta estatal no tuvieran una ventaja financiera competitiva. Si los Knicks dejaran de jugar en el Madison porque con su brillo atrae a los jugadores, y está mucho mejor preparado que el PowerBalance (¿cómo se llamara ahora?) Pavilion y empezarán a jugar, por ejemplo, en el Carnesecca Arena. Si en Los Angeles no dejaran salir de fiesta a las actrices de todas las listas del alfabeto locas por hacer un Kardashian (Kim o Kourtney, make no difference, they ballin’ the same) que tanto incitan a los jóvenes y millonarios jugadores. Si en Miami no hubiera 25 grados en diciembre. Si Antoine Walker tuviera ruedas.
El día que verdaderamente se ejecuten medidas drásticas, por las que merezca luchar. El día que un convenio obligue a todos los equipos a dar un giro de 180 grados (luego Kidd girará a los Mavericks 360º más) sus estrategias de negocio. El día que la paridad no sea una utopía imposible. Ese día habrá merecido la pena un cierre patronal. Pero, hoy lo que teníamos que ver es a Charles Barkley disparando su ballesta contra el equipo que hubiera empezado mal el primer mes, en el descanso del Lakers-Heat que estaba programado para este 8 de diciembre.
En diciembre de 1981 se enfrentaban Kentucky y North Carolina, poniendo en pista 17 jugadores que fueron elegidos en el Draft de la NBA, más otro más que miraba desde el banquillo. Estaban considerados el primer y el segundo mejor equipo del país en los rankings. Historia del Baloncesto.
Ayer, pudimos vivir un espectáculo similar, en el que KU y UNC se volvieron a encontrar, con dos equipos sosias de una franquicia NBA sobre el parqué, para el disfrute del aficionado.
Volvamos un momento al pasado. Las cifras de aquel partido del ’81, tienen en realidad, un poco de trampa. Desconozco si ha sido el partido que más futuros elegidos en el Draft de la NBA ha juntado en la Historia del baloncesto universitario, pero seguro que no ha sido el que más futuros profesionales tenía. De aquellos 17+1 jugadores, solo jugaron en la NBA 5 y el más 1. Los otros 12, fueron elegidos gracias al antiguo formato de Draft, que llegaba hasta 10 rondas en 1981, 7 de 1985 en adelante, y que desde 1989 pasó a ser de dos mangas. Evidentemente, este formato daba cabida a más jugadores, por lo que era más fácil hacer algo así en aquella época. De los que jugaron minutos ese día, solo Bo Lanter, que apenas jugó dos minutos, tiene el privilegio de no haber sido nombrado en la elección.
Pero entre los 6 jugadores que si llegaron a la NBA, veamos lo que había. Dirk Minniefield. Melvin Turpin. Sam Perkins. James Worthy. Sam Bowie, que fue el lesionado que no jugó. Y el hombre que fue elegido por debajo de él. Michael Jeffrey Jordan.
Y salvando el detalle de que dudo mucho que ayer viéramos a otro MJ, el UK-UNC 2011 puede ser aún más impresionante visto con el paso del tiempo. La Fábrica de Churros y Kentucky empezaron la temporada como 1 y 2 en las listas, al igual que lo estaban aquel 26 de diciembre, pero la derrota la semana pasada de UNC contra UNLV (Las Vegas), les ha hecho caer al 5, tomando Kentucky el liderazgo momentáneo, que prolongará además gracias a la importantísima y apretadísima victoria (72-73 fue el resultado final) que consiguieron ayer.
Pero lo impresionante no es la posición de los equipos, sino el talento reunido. Según la previsión de NBADraft.net, ayer vimos a 3 Top 10, 3 más Top 14 y otros 3 primeras rondas del próximo Draft, y un Top 10 y un segunda ronda en 2013. Según DraftExpress.com, 5 Top 10, otro Top 14, 2 más en primera ronda más otro en la segunda para este año, y 2 Top 10, otro primera ronda y otro jugador más en la segunda para el siguiente.
Si las previsiones más optimistas se cumplen, ayer vimos jugar a 13 futuras elecciones del Draft, 12 de ellas con contrato garantizado, por ser de primera ronda.
A la vista esta, que John Calipari, el mismo que estuvo 3 temporadas en los Nets, se ha convertido en el mejor (y más dudoso, por cierto) reclutador de la NCAA. Por sus manos han pasado estos últimos años dos de los tres últimos número 1 del Draft (Derrick Rose y John Wall), DeMarcus Cousins o Brandon Knight. Aunque tal vez dentro de unos años los libros borren todo lo que hagan los Wildcats este año, al igual que ha sucedió con el título de la Universidad de Memphis, los equipos que está poniendo en pista este hombre son de impresión. Aunque con tanta juventud luego es difícil que salgan ganadores del baile, entre otras cosas, porque además, juegan como sus viejos Nets, es decir a nada de nada, Calipari propone a los aficionados de Lexington un plan con el que nunca jamás se van a aburrir. Y lo de este año es tan increíble, que puede que incluso traiga victorias.
Roy Williams lo tiene más fácil. La tradición de La Fábrica de Churros, que siempre será la casa del más grande, unida a los campeonatos que ha conseguido el equipo en esta década, y al reconocimiento nacional que siempre reciben de los medios, como el contrapeso angelical de la malvada Duke, hacen que la Universidad de Chapel Hill se venda sola. Solo poner las siglas UNC encima de la mesa de un jugador de instituto basta para que la consideración a la causa sea desmedida.
Y así es como llegamos a esta locura.
Para empezar a contar lo de ayer, tenemos que empezar por Anthony Davis, para mí el candidato número 1 a número 1 del Draft ahora mismo. Venía de calzarle 8 tapones y coger 15 rebotes contra St.John, y ayer, aunque tuvo un partido flojo, acabó taponando el tiro que probablemente salvaguardaba la victoria de su equipo. Fíjense en la imagen a su izquierda, porque fue de ese momento. Impresionante.
Davis es un chico con pinta de alelado colegial y un prominente entrecejo, que en la era de vender zapatillas no debería durar mucho, a no ser que se lo quiera dejar como signo distintivo. Aún tremendamente frágil, con un cuerpo escuchimizado y cuasi anoréxico, tiene unos brazos eternos. Olvídense de otros especímenes que hayan visto antes, lo de AD es exagerado. En una época en la que parece que el ejército ya no quiere Capitanes América y está probando sin embargo con universitarios hasta conseguir el perfecto Plastic Man, Davis es el que mejor les ha salido.
Davis es todo lo que se supone que otro Anthony iba a ser, pero esta vez en serio. Todo lo bueno que hayan leído de Anthony Randolph, parece que lo tiene este chico. Un excelente taponador, buen reboteador, buena mano para finalizar, incluso tras contacto, muñeca en su sitio, y además con la agresividad que siempre le ha faltado a Magic… Aún puede pasar muchas cosas, y va a necesitar comer mucho para hacerse un hueco en la NBA. Pero lo que deja ver, es maravilloso, es un jugador que cuando está en la pista, aparece por todos lados.
Aunque esté jugando de pívot en este equipo, más por falta de efectivos que por otra cosa, parece imposible que pueda mantener la posición en la NBA, sobre todo por peso, pero el equipo que se lo lleve el año que viene tendrá entre sus manos a un auténtico playmaker en su posición de 4.
Después de Davis, los ojos quizá se dirijan a dos viejos conocidos: Harrison Barnes y Terrence Jones, uno de North Carolina, y el otro de Kentucky. Estos dos sophomores, se pasaron el año pasado en el Top 10 de las previsiones del Draft, e incluso ambos llegaron a pasar fugazmente por el número 1. Por los motivos que fueran (cierre patronal, mejorar el caché, volver a equipos cargadísimos para intentar un nuevo asalto al campeonato…) decidieron regresar a la Universidad, y nos los encontramos como el año pasado: elecciones tan seguras en la zona de Lotería, que parecen concursos amañados.
Los dos son aleros de brazos largos y grandes, un poco más Jones que Barnes, que podrían incluso tener minutos jugando de 4 (Terrence ya lo hace en Kentucky, de hecho). Anotan con facilidad, se pueden crear su propio tiro, buscan la línea y no son point-forwards, pero pasan suficientemente bien. Jones es más espectacular y explosivo, pero también más propenso a los errores, mientras que Barnes parece más consistente en general y más fluido y natural en su juego de ataque. También coge más rebotes y tapona más que Barnes, pero también es fruto de jugar más minutos como interior. Los dos deberían mejorar su concentración porque a veces tienden a irse de los partidos con bastante facilidad.
A Barnes le colocan en el Draft en la tercera o cuarta posición y a Jones en la novena o undécima, aunque a mí no me parece que ahora mismo haya tanta distancia entre ellos. De hecho, si tuviera que elegir ahora mismo me quedaría con Jones: está haciendo un comienzo de temporada mejor que el de Barnes para mi criterio, me parece que tiene un potencial más alto y parece que este verano ha mejorado su tiro de 3 ya que ha empezado el año muy bien. Barnes me parece más blandito, pero quizá sea un apuesta más segura.
Otro jugador de los que pudimos ver ayer, que particularmente me encanta es Michael Kidd-Gilchrist, aunque me preguntaba si no se equivocó eligiendo Kentucky. Él, que llevaba años peleándose con Austin Rivers, el hijo de Doc, que ha acabado en Duke, por ser considerado el número 1 de su promoción, ha tenido que ver como ahora, entre los jugadores que se han quedado un año más (a Barnes y a Jones le acompañan otros superclase como Jared Sullinger en Ohio State, Jeremy Lamb en Connecticut y Perry Jones en Baylor) y los de su promoción que les han adelantado por la derecha (Davis, el pívot de UConn Andre Drummond y otro jugador de Baylor, Quincy Miller) tiene difícil ser número 1 del Draft en un papel que reduce su protagonismo.
Además, estoy seguro que cuando le dio el sí a Calipari, contaba con que Jones ya no formaría parte del equipo, porque son dos jugadores que en teoría ocupan la misma posición y con unas herramientas muy similares. Pero ahora mismo está donde está y tiene que apechugar. Minutos tiene, porque le están haciendo jugar de titular junto a Jones, y el hombre los está aprovechando: ayer fue el máximo anotador y reboteador del partido (17 puntos y 11 rebotes).
De todos modos, aunque quizá el equipo no juega para él, como le sucedería en otros, ha tenido suerte de que haya habido un hueco en el puesto de ala-pívot, y que Jones lo esté cubriendo, porque su destino en la NBA es el de ser alero, posición a la que se tiene que acomodar, y en la que le viene de perlas jugar todo el tiempo este año, por lo que la decisión no ha sido mala en absoluto, después de todo.
El otro gran nombre de la lista, ayer pasó muy desapercibido: James McAdoo. El de North Carolina, sobrino del gran Bob, es ese jugador que está previsto que salga elegido muy arriba en el Draft de 2013 (DraftExpress lo coloca incluso como número 2) pero que ahora mismo juega detrás de Zeller y Henson en la rotación Tar-Heel. Ayer se cargó muy rápido de faltas en los 15 minutos que jugó y apenas pudimos ver nada, pero es de esos ala-pívot modernos con un refinadísimo juego ofensivo, que puede anotar desde cualquier lado, incluido el perímetro. Es de esperar que según avance la temporada y se vaya haciendo importante, logre estar más tiempo en la pista. Además, UNC juega con una rotación con solo 3 hombres altos, más algunos minutos de Barnes en el poste bajo, por lo que no tiene mucha más competencia a mayores.
Los otros dos hombres que completan el juego interior de North Carolina son Tyler Zeller (11 y 25 en los ránkings de DX y NBADraft, respectivamente) y John Henson (7 y 17 en las webs). Ambos son juniors, por lo que están entrando en su tercer año, y son el motivo de que North Carolina apareciera como favorita al principio de la temporada: mientras que Kentucky acumulaba 2 años de experiencia en su quinteto (solo Jones y Doron Lamb tenían, limitada por otra parte, experiencia), North Carolina reúne 8 temporadas entre sus 5 titulares, y no hay ningún novato entre ellos.
Ayer entre los dos juntaron 24 puntos, 16 rebotes y 4 tapones, e hicieron parecer mortal a Anthony Davis por primera vez desde que empezó la temporada. Zeller tiene talla de pívot NBA, y ahora mismo, tras Drummond es el mejor prospecto en la posición para el año que viene. Aunque por color, universidad y nombre la comparación evidente parezca ser la de Hansbrough, este Tyler es completamente opuesto: es bastante atlético, tiene el tamaño necesario para pegarse en la pintura, aunque usa mucho menos la fuerza y la mala leche que Psycho-T, defiende mejor que el ahora jugador de Indiana, pero por supuesto, no tiene su toque anotador cerca de la canasta.
John Henson por su parte es el reflejo en el espejo de Anthony Davis. De envergadura exponencial, y peso logarítmico (aunque este año ya parece otra cosa la verdad, apostaría a que ha ganado kilos) tienen juegos muy similares, pero a Henson le falta el deseo y la energía (y también un punto de suficiencia anotadora) que convierten a Davis en el deslumbrante jugador que es. La realidad es que con Zeller y Henson North Carolina tienen la altura necesaria en un juego interior, pero lo podrían pasar mal con un equipo más físico, algo que Kentucky tampoco puede ser por falta de altura y peso.
North Carolina cierra el quinteto titular con Kendall Marshall, un base de segundo año que nuestras dos webs de referencia colocan en el provisional número 21 para el año que viene, y que no podría ser más perfecto para juntar con otros jugadores de gran nivel, por su completa falta de egoísmo, Marshall es un base con mentalidad de pasar primero, segundo y después, y puede hacerse un sitio en la NBA en equipos que piensen en él como complemento de un base esquizofrénico y anotador. No le veo yo ahora mismo como mucho más que un reserva capaz de bajar las revoluciones de un partido y repartir la pelota en la NBA, pero con ese papel reducido de excelente asistente creo que se haría querer.
Los 3 jugadores que cierran la rotación de North Carolina probablemente no llegarían a la Liga hasta 2013: P.J.Hairston (Nº10 en DX para ese año) y Reggie Bullock (proyectado en primera ronda también), escoltas ambos, son los dos jugadores que junto a McAdoo salen desde el banquillo, y veremos más de ellos si Kendall Marshall se anima con la Liga el año que viene. Dexter Strickland es el otro junior del equipo, lo cual le viene bien para ser titular, pero su proyección es la más limitada del grupo. Con el hándicap de ser un combo guard, algo poco apetecible en el Draft, lo normal sería que agotara su eligibilidad, que jugara el año que viene completando el ciclo colegial, y entrar al Draft entonces como posible segunda ronda.
Terminamos ya analizando los dos jugadores que nos faltan para cerrar el quinteto de Kentucky y la lista de 13 futuribles NBA. Marquis Teague y Doron Lamb son el backcourt de KU, y para NBADraft están más cerca de serlo también en la NBA que para Draft Express. Mientras que la primera página los coloca 9 y 14 ahora mismo en sus previsiones, DX piensa que acabarán en torno al 19 y al 40… y yo visto lo visto, me inclino por lo segundo.
Quizá sea por todo el protagonismo que les roban Davis, Jones y Kidd-Gilchrist pero el perímetro es desde luego lo que menos impresiona de Kentucky. Marquis Teague, hermano de Jeff, el jugador de Atlanta, es un base atlético y agresivo, que tiene en la penetración su mejor arma, ya sea para tratar de anotar, o de doblar la bola a alguno de sus compañeros, pero yo ahora mismo lo veo fuera de control y desadaptado al ritmo NCAA. En la primera parte del partido ante a Kansas perdió la pelota en 5 ocasiones, y en todas por su mala interpretación de la situación. Ayer protegió bien el balón, pero le costó mucho finalizar cerca de la canasta, y falló un tiro libre en los últimos segundos que hubiera ahorrado angustia a su equipo. Su cuerpo y su capacidad atlética están ya preparadas para dar el salto a la NBA, su potencial es muy grande, pero lo veo como la mayor incógnita en cuanto a juego de todo el grupo, es muy difícil gestionar su estilo bien.
Si Davis o Henson podrían tener problemas por el peso o Jones, Barnes y Kidd-Gilchrist con la posición, Teague no tiene que preocuparse en ese aspecto, pero tiene que trabajar muchísimo en la toma de decisiones para ser un jugador decisivo.
Por su parte, Doron Lamb (ninguna relación con Jeremy, el corderito de UConn) será el clásico microondas en la Liga, y no tengo ninguna duda de que anotará, donde quiera que vaya (tal vez, incluso Europa). Ayer hizo sus 14 puntitos, con un 58.3% en TS% y ha empezado la temporada donde dejó la anterior: como uno de los anotadores más unidimensionales y eficientes del país. Con Lamb la situación está clara, y jugará igual sea donde sea: mirando al aro. Por eso, más te vale poner talento a su alrededor, porque no es tan bueno como para ser el epicentro del ataque, si se lo cree acabará coagulando la circulación… y si le puedes esconder un poco en defensa mejor. Si te puedes permitir esto, tienes un anotador seguro y eficaz.
Así que ya sabes, ahora ya no tienes excusa si te encuentras con un partido de North Carolina y Kentucky delante, échale un ojo a todos estos fenómenos. Y después del espectáculo que dieron ayer, no nos importaría nada que en marzo se volvieran a encontrar… aunque muchos de ellos pueden pasarse la carrera entera viéndose las caras.
Pinta una pretemporada muy movidita en Denver, que va a ser uno de los puntos de interés de este periodo de fichajes. Warkentien y Chapman fueron planteado el equipo para tener espacio libre y poder volver a reconstruir el equipo este verano, en 2011, en el que el colosal compromiso que el equipo hizo con Kenyon Martin terminaba, y Carmelo Anthony, Nene y Chauncey Billups entrarían en nuevos contratos. Ahora, ese plantel anda desperdigado: parte en New York, parte en China, parte en la agencia libre… Solo Chris Andersen permanece del equipo que hace solo dos años, por increíble que parezca, llegó a las Finales de Conferencia en el Oeste.
A día de hoy, los Nuggets tienen bajo contrato 7 jugadores, más otros dos que tienen que firmar, sus elecciones de primera ronda este año. Los bases Ty Lawson y Andre Miller (que regresa a casa después del traspaso con Portland en la noche del Draft), Danilo Gallinari y el novato Jordan Hamilton en el puesto de aleros, y el juego interior, que ahora mismo lo forman Chris Andersen, Al Harrington, Timofey Mozgov, Kosta Koufos y el rookie Kenneth Faried es lo que queda en un plantel que en abril parecía el más completo de la NBA, y ahora mismo está lleno de agujeros: solo el puesto de base parece doblemente cubierto.
Los contratos garantizados que suman 29.7 millones más los 2.4 millones que cobrarán este primer año Hamilton y Faried, dejan al equipo con 25.9 millones de espacio salarial para rellenar los 6 huecos en la plantilla, de los que tendrán que gastar, obligatoriamente, como mínimo 17.2 para llegar al suelo que impone el nuevo convenio colectivo para este año, un 85% del tope salarial. Y podrían liberar aún 5.7 millones más utilizando la nueva cláusula que permite cortar a un jugador, si la utilizan con Al Harrington.
Parte de ese dinero está reservado para volver a traer a casa a Arron Afflalo, que rellena un hueco (el equipo está sin escoltas) y es agente libre restringido, por lo que los Nuggets pueden (y deben) igualar cualquier oferta, salvo que algún equipo vea en él una mezcla de Kobe Bryant y Ray Allen, y actúe en consecuencia. No creo que cueste más de 7~8 millones traerle de vuelta, en el peor de los casos. Debería firmar por menos.
Y estoy seguro que no les importaría lo más mínimo gastar buena parte o toda la hucha en uno de los cuatro agentes libres que formaban parte de su disciplina, Nene. El problema es que tanto él, como el resto, están muy lejos de las Rocosas. Solo uno de ellos, Wilson Chandler, es agente libre restringido, y para más inri, a día de hoy, está atado a China hasta marzo, junto a otros dos viejos conocidos: Kenyon Martin y JR Smith. Pero el auténtico golpe bajo lo ha dado Nene, ha dicho que se siente decepcionado porque el equipo no le ofreciera la extensión deseada el año pasado, que quiere ganar y que va a probar las aguas del mercado. ¡Ouch!
Denver, ahora mismo, y contando que Afflalo renovará, no necesitaba tanto, y tienen el dinero para conseguirlo. Una pareja ala-pivot/pivot de nível titular y un escolta reserva es lo único que necesitan. Chandler no es imprescindible, y con Gallinari tiene la posición cubierta, creo que les gustaría más traer de vuelta a Smith, al que Karl ya la he debido coger hasta cariño, pero es reemplazable, y en Faried esperan los Nuggets haber encontrado un jugador con personalidad en la pintura para los minutos de Martin, que por cierto, según las malas lenguas, no le tiene mucho cariño a un tal Andre Miller que acaba de entrar por la puerta. Líos de faldas. Bueno, una sola falda. La de la mujer tiempo ha de Kenyon.
Con Nene solucionaban uno de sus problemas, y la posición de pívot (sigo creyendo que Nene daría un salto de calidad como 4) tiene varios jugadores interesantes en esta cosecha: una intentona de forzar la mano de otras franquicias con Marc Gasol o DeAndre Jordan, tratar de seguir montando la buena suerte de Tyson Chandler, o aprovechar que hay flexibilidad económica para tragarse un posible error y apostar por la posible vuelta en enero de Greg Oden son las opciones que podrían darle la pieza que le faltaba a los Nuggets en un Oeste más abierto que nunca.
Un quinteto Lawson/Afflalo/Gallinari/Nene/Fichaje con Miller y Harrington (que jugarán muchos minutos juntos, ya que se complementan perfectamente) anotando y Andersen y Faried (que debería ser el prototípico ala-pívot de finales de primera ronda/principios de segunda que luego todos los equipos lamentan no haber elegido antes de este año) trabajando desde el banquillo, suena más que bien. Suficiente en teoría para Playoffs en el Oeste, y luego, los emparejamientos y los estados de forma dirán.
Pero para poder pensar en ello, hay que pasar primero por la pretemporada, que para empezar gira en torno a un solo punto.
Nene no quiere renovar, si hacemos caso a sus declaraciones, ya que se siente mal porque los Nuggets prefirieron esperar al último minuto, tratando de ver en que quedaba el nuevo convenio, antes de garantizarle dinero.
Pero él no es nadie para reprochar a esta franquicia. Es más, debería estarles muy agradecido. En 2006 le dieron un contrato con 60 millones garantizados después de jugar solo 3 minutos la temporada anterior por culpa de una terrible lesión en la rodilla, y perderse 27 partidos en su penúltima temporada por lesiones. Aunque el contrato a día de hoy parece bastante justo, en su momento todos los analistas se tiraban de los pelos: ¡cómo han podido los Nuggets cometer tal locura! Pues sí, lo hicieron, y además cuando era un agente libre restringido: se podrían haber sentado tranquilamente a esperar a igualar ofertas que jamás iban a superar la que ellos hicieron.
Dar un buenísimo contrato a un agente libre restringido, en una posición en la que una franquicia tiene prácticamente todo el control, es una enorme muestra de compromiso, y más teniendo en cuenta las dos temporadas de las que salía Nene. Confiaban en él y pusieron el dinero donde declaraban sus intenciones.
Es más, no es que no le ofrecieran renovar este año, todo lo contrario. Le pusieron 50 millones por 4 años encima de la mesa antes del cierre patronal, que a 12.5 millones por año es una oferta muy cercana a la que va a acabar firmando, y mejoraba los 11.3 millones que cobraba. Era una oferta al alza, en un momento en el que se temía que el nuevo acuerdo sería aún peor para los jugadores. No era para nada una mala extensión, no era irrespetuosa, no demostraba falta de compromiso.
Pero según él, el problema es que se la habían ofrecido tarde. Que durante la temporada la hubiera firmado. Pero que en julio, ya no, porque le toco esperar y vivir con incertidumbre el verano. Pues vale.
Y la segunda parte: ahora ya no es problema de dinero, si no de ganar, dice. Jugar para un equipo que opte al campeonato. Que es incompatible con ganar dinero. Si bien es verdad que el brasileño ha dicho, palabras textuales, que el dinero no importa, que ha ahorrado y que se podría retirar mañana, pasar de un contrato de 12~15 millones a uno de 3 o 5 que le podrían ofrecer los equipos en la lucha por el título, que es lo que implica con sus palabras, es algo que simplemente no va a suceder. Como declaraciones son muy bonitas, pero si tan poco le importaran las caras de los presidentes en papel verde, no habría negociado una extensión con Denver, y no se habría cabreado porque llegara tarde.
Y para recochineo, los equipos que andan detrás de él, en teoría, son Houston, que solo está más cerca que Denver de la playa, Indiana, que está aún más lejos, y los Nets que aunque a día de hoy no sean nada, es la única opción que al menos parece tener futuro. Es por ello, que salvo que realmente tenga fe ciega en el proyecto Prokhorov, la decisión no tendrá nada que ver con ganar. Sorpresa.
Pienso que si los Nuggets ponen encima de la mesa lo que Nene pide, lo tendrán de vuelta. Es tan simple como eso. El jugador decidió esperar y jugársela en la agencia libre, y le ha salido bien, su contrato debería estar en una horquilla entre 50 y 60 millones que mejoraría lo que le ofrecieron. Es comprensible que en Denver haya escalofríos recorriendo espaldas, porque la última vez que alguien allí esgrimió argumentos parecidos e igual de peregrinos, acabó en la Gran Manzana, haciendo planking en todos los millones que por supuesto, no iba a dejar escapar, pero esto no es lo mismo.
No hay que tener en cuenta todavía las palabras de nadie, porque en el periodo de agencia libre todo el mundo juega al póker. Nene se ha tirado un farol, mientras dejaba las cartas al descubierto para que todos se las viéramos. A los Nuggets les vendría muy bien renovar a un jugador de su talla antes de tapar el resto de grietas, pero este va a poner un precio mínimo para sentarse a jugar. Que por cierto, a lo mejor no lo vale.
El pasado 23 de junio se celebró como todos los años el Draft de la NBA, un Draft que estaba ya algo condicionado por los grandes rumores que empezaban a haber por aquellos días sobre un más que posible Lockout…
Desde La Crónica cubrimos el Draft de una forma que no puedes dejar de visitar, ya que hora a hora fuimos publicando todos los movimientos que se iban produciendo.
En esa noche, a parte del Draft en si, donde Kyrie Irving fue elegido por los Cavs como no.1, vivimos traspasos como el que mandó a Rudy Fernández a los actuales campeones los Mavs o el intercambio de bases entre Portland y Denver con Miller y Felton implicados.
Sports Illustrated publicaba este sábado un detallado resumen sobre el acuerdo (aún por ratificar, recordemos) alcanzado entre la Liga y los jugadores, que debería ser válido para los próximos 10 años, aunque Liga o jugadores pueden elegir cambiarlo en 6. Repasemos el acuerdo punto por punto:
Reparto de los ingresos
Ahora:Los jugadores recibirán entre el 49 y el 51% del BRI (Basketball Related Income, Ingresos Relacionados con el Baloncesto). Se moverán por la horquilla en función de las cantidades estimadas: si los ingresos superan las estimaciones, los jugadores recibirán el 50% de los ingresos, más el 60.5% de la diferencia entre lo proyectado e ingresado hasta el ya mencionado 51% máximo. Si por el contrario la Liga ingresa menos, los jugadores recibirán el 50% menos el 60.5% de la diferencia. Esta temporada, y de manera excepcional, los jugadores recibirán un 51.15% del BRI, cobrando el 80.5% del los contratos en vigor, la paga prorrateada a los 66 de los 82 partidos que se van a jugar. Antes:En el convenio anterior los jugadores tenían asignada una cifra fija del 57%.
Este fue quizá el principal caballo de batalla del cierre patronal, especialmente para los equipos. Con la justificación de millonarias pérdidas en muchas de las franquicias y un futuro rodeado de incertidumbre por la situación económica mundial, la Liga estaba como loca en recortar salarios. Los jugadores ya ofrecieron desde el principio una rebaja, empezando por el 53%, y la Liga partió del 47%. Al final se ha llegado al punto medio, y este acuerdo es el que condiciona todo el resto: ahora, hay menos dinero para repartir, así que todos verán reducida su porción del pastel.
Parece acertado que este año se les dé a los jugadores el 51.15%, por un lado es un caramelo en el presente, y por otro, casi todos los jugadores tendrán contratos firmados en el pasado convenio, más ventajosos que los nuevos.
Tope salarial
Ahora:El nivel del tope salarial se mantiene como en el antiguo convenio: el 50% del BRI menos beneficios, dividido entre 30, con la garantía de que aunque esta cantidad baje en comparación con la temporada pasada, no se reducirá en los dos próximos años. Por lo tanto, los 58.044 millones de dólares que constituían el tope el año pasado parecen la cantidad más segura para este también, a la vista de que los ingresos se van a ver reducidos por el parón, y por tanto parece complicado subirla.
Todos los equipos se verán obligados a gastar al menos el 85% del tope salarial este año y el próximo, y el 90% a partir de la temporada 2013/2014. Antes:El nivel del tope salarial se calculaba de la misma forma, pero el mínimo que los equipos estaban obligados a gastar era el 75%.
Como comentábamos antes, si una gran mayoría de los contratos están bajo el marco del anterior acuerdo, parecería injusto que el límite salarial fuera más restrictivo que la pasada campaña, ya que los ingresos disminuirán.
Lo del mínimo también va a ayudar, aunque esperemos que no se repitan situaciones esperpénticas como en la última fecha límite de traspasos en la que los Kings tuvieron que fichar un jugador (Marquis Daniels) que no podría jugar el resto de la temporada para poder llegar al salario mínimo.
Impuesto de lujo
Ahora:El límite en impuesto de lujo también funcionará como hasta ahora, el 61% del RBI menos los beneficios, dividido entre el número de equipos a pagarlo, pero el resto cambia y mucho.
Durante este año y el siguiente, los equipos que se pasen de este límite pagarán a la Liga un dólar por cada dólar gastado. En el tercer año del acuerdo, este impuesto se hace progresivo: 1.50 dólares por dólar en que se sobrepase el límite si se está sobrepasando entre 0 y 5 millones, 1.75 dólares por dólar entre 5 y 10, 2.50 dólares por dólar entre 10 y 15, 3.25 dólares por dólar entre 15 y 20 e incrementos de 0.50 para los siguientes tramos de 5 millones. Y a los equipos que lleven 4 de los últimos 5 años pagando el impuesto (si entrara en vigor este año, Knicks, Lakers, Mavericks y Celtics), hay que sumarle un dólar a esta cantidad.
El 50% del dinero recaudado se reparte a partes iguales entre los equipos que no paguen el impuesto.
Cuando un equipo utilice la excepción de nivel medio o bianual, o a partir de la temporada 2013/2014, haga un traspaso y firma por un agente libre, no podrá sobrepasar el resto de la temporada el impuesto de lujo en más de 4 millones. Antes:Hasta ahora los equipos pagaban un dólar por cada dólar que se pasen, algo que a partir de la temporada 2013/2014 será diferente, y todo lo recaudado se repartía a partes iguales, no solo el 50%. Además, las excepciones y las firmas y traspaso no forzaban a los equipos a mantenerse a 4 millones por encima del límite
Y este era el otro caballo de batalla, la dureza del tope salarial. Los propietarios lo querían rígido, los jugadores lo más flexible posible, y lo que hemos obtenido es un sistema mucho más duro que en el anterior convenio.
Ya parece imposible ver equipos como los Knicks de la temporada 2006/2007, que se pasaron en 45.1 millones de dólares del límite marcado para el impuesto de lujo, ya que la multa pasaría de 45.1 a 326.98 millones de dólares: tendrían que pagar 7.25 dólares por cada dolar gastado.
Esto, unido al hecho de que el las excepciones son menores y su uso obliga a rebasar mínimamente la tasa tiene pinta de desembocar en una capa dura de facto situada 4 millones por encima del límite del impuesto de lujo. Cinco equipos (Magic, Lakers, Mavericks, Celtics y Jazz) estuvieron por encima de esa cifra mágica la temporada pasada, 9 lo estuvieron hace dos temporadas, y 7 hace tres y cuatro años.
En la 2013/2014 será difícil ver más de 1 o 2 equipos por encima de estos 4 millones, no solo porque les costará pagar un impuesto que se dispara, sino porque la única manera de renovar la plantilla en una situación como esa serían los traspasos.
Cláusula de amnistía
Ahora:Cada equipo podrá cortar un jugador con contrato en vigor desde el anterior convenio antes de empezar cualquiera de las próximas temporadas, y aunque le tengan que pagar el resto del contrato íntegramente, dejará de contar en el espacio salarial.
Los equipos que tengan espacio bajo el límite salarial tendrán prioridad para hacerse con los jugadores cortados, ya que podrán enviar ofertas para hacerse con sus servicios, aliviando un poco además a los equipos que les corten, que no tendrán que pagar la cantidad de la que ya se encargue el nuevo equipo. Antes:En el pasado convenio, en 2005, se incluyó una cláusula similar, la llamada «Allan Houston Rule» que curiosamente, no se usó con Allan Houston, pero era ligeramente diferente. En primer lugar, había que usarla ese verano, mientras que ahora los equipos pueden elegir reservarla para el futuro, y los jugadores cortados no pasaban por esa subasta previa entre equipos con espacio bajo el tope.
Interesante los pequeños cambios añadidos a la cláusula de amnistía, que la ayudan a ser un poco más justa.
Me explico, esta cláusula me parece totalmente injusta. Premia a los equipos que cargan con un mal contrato, y cuanto peor sea la chapuza, mayor es la recompensa. Pero dejando que los equipos que están por debajo del límite salarial tengan preferencia sobre los jugadores cortados, me parece una buena manera de premiar a los equipos fiscalmente responsables, que han sabido mantenerse por debajo (aunque sea por obligación de reconstruir la franquicia).
Al mismo tiempo, el que la cláusula no tenga que ser utilizada este año también puede ayudar a los equipos que han hecho las cosas bien. Oklahoma City por ejemplo, no parece tener ahora mismo ningún contrato que merezca la pena cortar: han sido buenos y precisos localizando su dinero, y ahora ven como el resto de equipos adquieren una ventaja competitiva. Pero si en los próximos años alguno de sus fichajes, por lesión, o por cualquier otro motivo, les sale rana (Perkins, que cobrará 7.1, 7.8, 8.5 y 9.2 los próximos años tiene su peligro) podrán aprovecharse también de la medida.
También podría ayudar a un equipo como Denver, que casi seguro, más tarde o más temprano, utilizará la cláusula en Al Harrington (28 millones los próximos 4 años) pero que puede esperar al verano que realmente necesite el espacio salarial, en lugar de tener que cortarlo ya y pagarle para que juegue en otro equipo.
Excepción de nivel medio
Ahora:La excepción de nivel medio que pueden utilizar los equipos por encima del tope salarial se divide este año en dos: una para los equipos que pagan el impuesto de lujo y otra para los que no. Los que no pagan el impuesto de lujo, dispondrán de hasta 5 millones de dólares para ofrecer a los jugadores, que podrán firmar por 4 años. La MLE el próximo año será de 5 millones también, e ira subiendo de 3% en 3%. Si el equipo paga el impuesto de lujo solo podrá ofrecer hasta 3 millones y contratos de 3 años.
Se añade una nueva figura que es la excepción de nivel medio para que equipos con espacio por debajo del límite, pueden gastarse 2.5 millones adicionales en contratos de 2 años de duración una vez superado el tope. Antes:La excepción de nivel medio la podía utilizar cualquier equipo que se pasará del tope salarial (pagara o no el impuesto de lujo) y les daba cada año un presupuesto igual al salario medio para gastar en uno o más jugadores en contratos de 5 años, con subidas del 8%. El año pasado, por tanto, con el salario medio en 5.77 millones, un jugador que recibiera la excepción de nivel medio completa firmaba por 33.85 millones en 5 temporadas, una media de 6.77 millones. Ahora, los equipos por debajo del impuesto de lujo pueden ofrecer 4 años empezando en 5 millones con subidas del 4.5% (21.39 millones por la duración del contrato, 5.35 de media) y los equipos por encima solo podrán ofrecer 9.41 millones garantizados (3.14 de media).
Esta es la parte que menos le convencía al sindicato de jugadores, y es que supondrá una pérdida brutal en el poder adquisitivo de la clase media (los contratos se llegan a reducir a más de la mitad si se ficha por un equipo que pague el impuesto de lujo) y dificulta terriblemente el movimiento de jugadores en la agencia libre.
También es verdad que muchos de los jugadores que firmaban estos contratos no eran capaces de hacerle justicia, de hecho, la cláusula de amnistía se utilizará a buen seguro en más de uno y más de dos jugadores que firmaron a través de la excepción en su día (el ya mencionado Harrington, Luke Walton, Josh Childress…) y los propietarios necesitaban defenderse de si mismos.
Esta rebaja tan brutal podría hacer que veamos alguno de los jugadores destinados a recibir este tipo de ofertas a la caza de Europa o de China, pero mayoritariamente forzará a los jugadores a tener que negociar primero con sus equipos, que son los que pueden ofrecer contratos más ventajosos.
Al menos, los jugadores lograron que la puedan utilizar (aunque sea en versión reducida) los equipos que están pagando el impuesto de lujo, algo que en la primera oferta de la Liga no estaba contemplado, lo que ayudará a Lakers, Celtics o Heat a poder ser ligeramente más agresivos en la búsqueda de un jugador que no se conforme con el mínimo.
Excepción bianual
Ahora:Esta excepción la podrán usar los equipos que estén por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo. Se puede utilizar una vez cada dos años para firmar a un agente libre por 2 años a 1.9 millones el primero y 1.99 el segundo. Estas cantidades irán aumentando un 3% de manera anual. Antes:Los equipos que pagaban el impuesto de lujo también podían utilizarla, y han reducido un poco su valor, firmar el año pasado la excepción bianual garantizaba 4.33 millones de dólares (2.08 y 2.25) y este año solo 3.89.
Aquí la bajada del salario no es tan drástica como en la excepción de nivel medio, pero es que la excepción bianual tampoco era usada muy frecuentemente porque se encuentra ya muy cerca del salario mínimo. Esta medida sigue la dirección general de recortar gastos y libertad de movimientos, pero su incidencia será mucho menor.
Excepción de jugador lesionado
Ahora:Si un jugador se pierde la temporada y la NBA lo permite, se puede utilizar una excepción para firmar a un jugador por el resto de la temporada que será la menor cantidad entre el 50% del salario del jugador lesionado, o la excepción de nivel medio de los equipos que no pagan impuesto de lujo. Antes:Esta excepción garantizaba siempre el 50% del salario del jugador.
Raramente se concede esta excepción, ya que la Liga suele ser muy celosa con este asunto, y este cambio en la norma solo afecta cuando el salario del jugador lesionado dobla la excepción de nivel medio, es decir, cobra más de 10 millones. Será muy difícil ver un ejemplo de su uso en esta situación.
Excepción de jugador traspasado
Ahora:El salario entrante en un equipo por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo al hacer un traspaso, será, la menor entre el 150% de la suma de los traspasos salientes más 100.000 dólares o la suma del salario de los traspasos salientes más 5 millones, siempre y cuando, después del traspaso el equipo quede por debajo del impuesto de lujo. Si no es así, o el equipo ya pagaba el impuesto de lujo, el salario entrante puede ser, como mucho del 125% más 100.000 dólares del entrante. Antes:Todos los equipos tenían que ceñirse al 125% más 100.000 dólares.
Esta norma, en teoría, y sin que sirva de precedente, debería ayudar al movimiento en la Liga. Si hasta el año pasado, por poner un ejemplo, un equipo traspasaba uno o varios jugadoress que cobraban un total de 8 millones entre ellos, podía tomar de vuelta hasta el 125% más 100.000 dólares en salario, es decir 10.1 millones. Si el equipo paga el impuesto de lujo tendrá que seguir utilizando esta fórmula, pero si no lo hace tendrá más espacio: en este ejemplo podría tomar de vuelta hasta 12.1 millones.
Esto abre un poco más el abanico de posibilidades de traspasos entre equipos, aunque una regulación general más restrictiva también echa para atrás a los equipos a la hora de añadir salarios, por lo que no siempre se utilizará ese nuevo rango permitido.
Duración de los contratos
Ahora:5 años máximo para los agentes libres que continúen con sus equipos y 4 para los que firman como agentes libres en otro equipo.
4 años (includo el último en vigor) también en las extensiones de contrato, salvo para los jugadores designados, una nueva figura que podrá renovar por 5 años al acabar su contrato de novato, si recibe el salario máximo (y solo se permite un jugador de este tipo por franquicia).
Los jugadores que sean traspasados y después extiendan su contrato (como hizo Carmelo Anthony el año pasado) podrán extender por 3 años (dos, más el actual). Antes:Los jugadores que firmaban como agentes libres por sus equipos podían firmar por 6 años, los que cambiaban de aires por 5, las extensiones eran de 6 años en lugar de 4, renovaciones post-traspaso incluidas.
Otro de los deseos de los propietarios era reducir la duración de los contratos, cosa que en el caso de muchos es sinónimo de reducir la duración de los errores. En principio también ayuda al movimiento, al hacerlo algo más frecuente, pero en el nuevo contexto, no será así.
Y aunque no consiguieron colocar la «Carmelo Anthony Rule» para prohibir los traspasos y extensiones, han reducido en un año la duración del contrato renovado, lo que puede hacer dudar a un equipo a la hora de pujar por un jugador en esa situación.
Incrementos anuales
Ahora:Los jugadores que continúan con sus equipos podrán firmar contratos con incrementos anuales del 7.5%, pero si cambian de aires, solo incrementarán un 4.5% Antes:Los incrementos del pasado convenio eran del 10.5% sobre el salario del primer año en caso de continuar con tu equipo actual, y del 8% al cambiar.
Otra medida destinada a reducir y acotar los salarios progresivamente. Además también se aumenta un poco más la diferencia entre el dinero que se recibe al renovar con tu equipo en lugar de cambiarlo por otro, aunque la diferencia es pequeña, al final no hay ninguna medida que haga que renovar por tu equipo sea poco menos que una decisión irrechazable, por lo que, y mirando al futuro más cercano, para los Chris Paul, Dwight Howard y Deron Williams, tiene prácticamente el mismo sentido que hubiera tenido con el anterior convenio.
Salario máximos
Ahora:Cuando un jugador acabe su contrato de novato, si ha sido nombrado All-NBA en cualquiera de los tres equipos, votado como titular del All-Star dos veces, o MVP podrá recibir un contrato máximo de hasta el 30% del tope salarial si continúa con su equipo. Antes:Esta nueva medida no existía, el salario mínimo para un jugador que acaba su contrato de novato estaba fijado en el 25% del tope, y no podía llegar al 30% hasta el séptimo año de contrato, pero el resto del funcionamiento del salario mínimo permanece igual que con el anterior convenio.
Derrick Rose, esta cláusula te acaba de hacer más millonario aún. Su contrato empezará cerca de los 17.41 millones en lugar de los 14.41 que le corresponderían con el antiguo convenio. Las subidas serán del 7.5% mientras que antes eran del 10.5%, como le sucede a todo el mundo, pero esos 3 millones de diferencia que va a arrastrar durante los previsibles 5 años que renovará con los Bulls, es de los pocos jugadores que van a sacar provecho de este nuevo convenio.
Me gusta esta medida porque premia a los jugadores que pese a su juventud ya han demostrado un elevado nivel de excelencia, y les adelanta 3 años en la escala salarial.
Es curiosa además esta medida, porque retroactivamente ha convertido la que quizá fuera la decisión más segura e inteligente del último año, en mala: Kevin Durant habría ganado más dinero firmando en el nuevo convenio.
Contratos garantizados
Ahora:Los contratos seguirán siendo 100% garantizados para los jugadores, pero en caso de cortar a un jugador, con contrato nuevo firmado de este año en adelante, se le pagará lo adeudado en el doble de años que le queden de contrato más uno. Los equipos podrán elegir como quieren que el salario del jugador cortado cuente en su límite salarial, si como estaba programado o en ese doble de años más uno, aunque se impondrá un límite en esta posibilidad. Antes:Los jugadores cortados con un contrato firmado bajo el nuevo convenio cobraban en las temporadas que les restaban.
Esta medida ayuda a los equipos también a corregir errores rápidamente y será interesante ver su uso. Hasta ahora no era muy habitual ver a jugadores con contrato garantizado (solo se suele cortar a jugadores que reciben el salario mínimo o en último año de contrato o bajo previo acuerdo) ser cortados, ya que había que pagarles igual, y seguían contando en tu límite salarial, pero ahora que se pueden reevaluar los términos, quizá más equipos se animen.
Agentes libres restringidos
Ahora:Los equipos tendrán 3 días para decidir si quiere igualar o no la oferta a un agente libre restringido. Antes:Los equipos disponían de 7 días para elegir.
Esta medida también esta pensada para reducir las trabas del proceso. Hasta ahora, los equipos tenían 7 días, de los que muchos sobraban para decidir si ir al derecho de tanteo o no, algo que aprovechaban siempre, ya que forzaban al otro equipo a no poder localizar ese dinero en ninguna oferta durante toda esa semana. Ahora un equipo solo pierde 3 días, por lo que deberíamos ver más propuestas en este sentido, lo cual siempre ayuda al espectáculo en el mercado.
Oferta cualificante
Ahora:La oferta cualificante que reciben los jugadores al acabar su cuarto y último año de contrato de novatos, si no han sido renovados, permanecerá igual los dos primeros años, pero a partir de la 2013/2014, todos los jugadores de primera ronda considerados «titulares» (que en las dos últimas campañas hayan sido titulares 41 partidos de media o promediado más de 2000 minutos) recibirán la misma oferta equivalente que la elección número 9 del Draft, los jugadores elegidos en segunda ronda considerados «titulares» recibirán la oferta equivalente a la elección 21 del Draft, y cualquier jugador elegido entre los 15 primeros del Draft que no sea considerado «titular» recibirá la misma oferta que la elección número 15. Antes:
Este es uno de los cambios más complejos del nuevo mecanismo aunque no se aplicará mucho en mi opinión, los buenos jugadores suelen salir con una extensión bajo el brazo o si no, tratan de conseguir un contrato como agentes libres restringidos, que siempre será mejor que el agente libre si restricciones porque tiene todas las ventajas, más la posibilidad de que tu equipo se salte los límites para renovarte, y raro es que un jugador acepte un contrato de un año para acabar otro verano como agente libre.
De todos modos está bien que se piense en recompensar y en estructurar los segundos contratos de los jugadores de una manera justa y acorde con su rendimiento.
Reservas salariales
Ahora:A la hora de contar el espacio salarial de un equipo de cara a firmar agentes libres, se reserva una serie de dinero correspondiente a los jugadores sobre los que tienen los derechos pero aún no han firmado. En caso de ser elecciones de primera ronda la reserva será del 250/200% del salario del jugador (dependiendo si este salario esta por debajo o por encima de la media) y para jugadores veteranos sobre los que se tienen derechos Bird un 190/150% Antes:Para primeras rondas se reservaba un 300/250% de ese salario, para jugadores veteranos un 200/150%.
Este movimiento ayuda a los equipos bajo el límite salarial a tener un poco más de espacio sin tener que renunciar a sus agentes libres.
Por ejemplo, los Pistons, ahora mismo, tienen 50.06 millones de dólares en contratos garantizados para la próxima temporada, por lo que en principio tienen 7.98 millones de espacio libre para atraer algún agente libre. Pero para poder disponer de todo este dinero, tendrían que renunciar a sus derechos sobre Prince, Wilcox, Stuckey, McGrady, Summers y Jerebko. Si no renuncian, la correspondiente reserva cuenta en el espacio salarial y les reduce el nivel de maniobra. Suponiendo que solo quisieran mantener los derechos sobre Stuckey, por ejemplo, deberían añadir 8.31 millones, el 300% de su salario el año pasado. Con el nuevo sistema, solo reservan el 250% por lo que a la hora de calcular su espacio salarial, Stuckey contará solo como 6.92 millones.
En este ejemplo los Pistons siguen sin tener espacio libre pero si estuvieran en otra situación, habrían ganado 1.39 millones de espacio salarial para poder ofrecer a algún agente libre.
Periodo de espera para volver a firmar un jugador traspasado
Ahora:Ahora, si se traspasa a un jugador y el equipo que lo recibe lo corta, el equipo en el que estaba en el primer momento no podrá reclamarlo traerlo de vuelta hasta un año después, o el comienzo de una nueva temporada, lo que llegue antes. Por tanto, todo jugador traspasado por un equipo, no puede volver a jugar con esa franquicia en esa temporada. Antes:Hasta ahora solo había que esperar 30 días durante la temporada regular y 20 en Playoffs para recuperar al jugador.
A la Liga no le gustan y después de que este haya sido explotado bastantes veces, estaba claro que no podría resistir un nuevo convenio. Ahora, si se incluye a un jugador en un traspaso, no podrá volver a vestir la misma camiseta el resto de la temporada. Parece justo, y tampoco debería tener muchas repercusión en el mercado.
Dinero en efectivo
Ahora:Se puede incluir hasta 3 millones de dólares de dinero en efectivo en traspasos en total a lo largo del año. Antes:Se podían incluir 3 millones de dólares en cada transacción.
Se hace más difícil sobre todo la compra de elecciones de Draft, ya que ahora los equipos disponen de 3 millones en total para gastar, no 3 por elección. Reducir este mercado me parece una buena manera de obligar a los equipos más tacaños a hacerse cargo de sus rondas del Draft y no colocarlas por una propinilla.
Y hasta aquí llega el documento. Aún quedan asuntos por tratar como la edad mínima de entrada en la Liga, y alguno de estos puntos puede estar sujeto a cambios, pero en general este es el marco del mercado que nos espera en los próximos años.
En general los jugadores van a cobrar menos en sus nuevos contratos, el tope salarial va a pasar a ser prácticamente duro en la práctica y el mercado de las excepciones ha sido arrasado, pero parece que el sistema de traspasos sigue igual o incluso un poco más flexible. Será interesante ver como analizan los equipos la nueva situación, especialmente en un mercado que va a ser frenético y en el que tendrán que tomar decisiones y evaluar el entorno sobre la marcha.
149 días son muchos días, eso es lo primero que nos viene a la cabeza cuando decimos la cifra, pero para todos los amantes de la NBA estos 149 días han sido una vida (o varias).
Cuando en la mañana de ayer sábado, hora peninsular, empezaba a leer por Twitter que seguía la reunión, ya no sabía si iba a ser otra de esas reuniones largas e improductivas o qué… poco más tarde, empezó el rumor: fumata blanca, se acaba el lockout. A partir de ese momento alegría y regalos de Navidad para todos.
Pero el fin del lockout deja muchas preguntas, que vamos a intentar responder aquí en La Crónica Desde El Sofá:
– Cuánto va a durar la temporada?
66 partidos probablemente, eso es lo que se va a jugar, pero se va a establecer un calendario nuevo donde cada equipo jugará 4 partidos (2 en casa y 2 fuera) contra cada equipo de su división, esto harían 50 y 2 partidos contra los equipos de la otra conferencia (16 partidos), con lo cual todos jugarían contra todos y en todos los pabellones.
Actualización: La NBA empieza a dar los datos oficiales, se jugarán 48 partidos contra los equipos de tu división y 18 contra los de la otra conferencia, de modo que efectivamente, habrán equipos que no visiten ciertas ciudades…
– Cuando va a empezar la temporada?
Vuelve! a casa vuelve! vuelve al hogar!!! pues eso… por Navidad, el próximo 25 de diciembre se jugarán los 3 partidos que estaban previstos: Knicks-Celtics, Mavs-Heat y Lakers-Bulls. Con lo cual tenemos inicio de temporada en el Madison con duelo de rivalidad máxima, ceremonia de entrega del anillo a los Mavs con los derrotados Heat de (cu)Lebron James como espectadores del evento y duelo en LA entre el MVP de la pasada campaña y Kobe. Buen regalito de Navidad no?
– Cuando empieza la pretemporada?
El próximo 9 de diciembre empezarán los training camps oficiales, pero algún jugador como Amaré ya ha dicho que desde inicios de esta semana que viene va a invitar a los jugadores de los Knicks a uno no oficial, con lo cual los jugadores van a empezar a entrenar a la de ya.
– Habrá partidos de pretemporada?
Probablemente sí, pero tal vez un par por equipo y contra equipos cercanos, es decir, Clippers-Lakers, Spurs-Mavs, Knicks-Nets y cosas similares, pero aún no hay nada oficial al respecto.
– Qué pasa con el calendario?
Pues al tener esta liga de 66 partidos el calendario se va a rehacer, aún no se ha dicho cuando oficialmente tendremos el nuevo, pero habrá uno nuevo. Se sabe que el All-Star se va a disputar en las fechas previstas.
– Qué pasa con los jugadores que están en Europa y China?
Pues que tendrán que volver seguramente, habrá casos y casos pero la verdad es que la mayoría volverán a la NBA. El tema China es diferente, por contratos y demás, sólo podían jugar allí agentes libres, así que a saber que hará la CBA con estos jugadores.