Un día en la agencia libre

Reuniones

4:30 am – Empiezo a oir un ligero zumbido sin saber muy bien que es. Medio abro los ojos, todo sigue oscuro, pero una luz a mi derecha encima de la mesita de noche no deja de parpadear. Al cabo de los segundos, que para mi parecen minutos asocio esa luz con el zumbido que ya tengo clavado en mi cabeza. El despertador. Como si un activador se tratara, mi mente empieza a despertarse y empiezo a atar cabos. Soy jugador profesional de baloncesto. Soy agente libre. Y hoy me tocan coger demasiados vuelos para reunirme con gente que va a fingir que me quiere de toda la vida. La agencia libre.

4:50 am – Después de una ducha de la cual apenas me he dado cuenta, toca un desayuno. No me gusta hacerlo muy pensado, pero hoy va a ser un día largo, así que empezaremos bien el día. La misma luz que me despertó hace lo que parece ya eones, me sirve ahora para repasar Twitter. No me gusta ver que dicen de mi. No suelo de hecho apenas ver las menciones, pero hoy es un día especial y lo primero que hago es ver en que rumores me meten. En ESPN me dan en un equipo, en Yahoo en otro y luego Grantland parece bien informado de las reuniones de hoy, pero poca cosa la verdad. Se que intereso, pero no soy la guinda de ningún pastel. Cierro Twitter. Reviso el mail. Nada interesante.

5:30 am – Mi agente me espera bajo del apartamento, se le ve nervioso, vivo, claramente no ha dormido en toda la noche. Me saludo efusivamente y me dice:  ‘Hoy va a ser un gran día‘. ‘‘, le contesto, mientras sigo pensando que apenas hay luz y voy a ver mi futuro pasar en varias ciudades con apenas tiempo para casi poder disfrutarlo.

6.30 am – Llegamos al aeropuerto, donde el primer equipo que vamos a visitar nos ha dispuesto un pequeño avión privado y donde la tripulación de a bordo tienen todos en la solapa la insignia del equipo. En mi asiento, una camiseta con mi nombre ya impreso y mi número de toda la vida. Desconozco la legalidad de hacer algo así, pero me gusta el detalle, la guardaré acabe o no jugando en esta franquicia.

7:45 am – Estamos a varios cientos de pies del suelo y miro por la ventanilla, estamos llegando a nuestro primer destino y lo que enseguida me viene a la cabeza es nuestro último partido en este pabellón, que ahora veo diminuto y donde no se nos recibió muy bien que digamos debido a nuestra rivalidad de años anteriores. Pienso ahora en todas las facilidades y el empeño que ponen para que juegue el año próximo con ellos y se me escapa una sonrisa. Al otro lado del jet, mi agente, habla tranquilamente con el representante de la franquicia, ambos saben que no pueden hablar aún de términos contractuales, así que la conversación gira entorno a la última película de moda, la cual puede ver la semana pasada antes del estreno por mi amistad con el director y la cual me pareció un bodrio… Ellos están entusiasmados o al menos eso fingen.

8:00 am – Con puntualidad casi británica llegamos al hotel donde se realizará la reunión. En un principio iba a ser en el pabellón, pero finalmente lo cambiaron a última hora para evitar filtraciones y alguna foto no deseada. De nuevo viene a la mente las imágenes de los PO de hace un par de temporadas y la trifulca que se armó en la pista. Sí, no se si seré muy bien acogido por los aficionados. Dudo si es oportuno venir aquí. Pero…ellos insistieron.

8:05 am – Empieza la reunión. Sinceramente no espero nada, de hecho ni quería venir aquí, pero mi agente se empeñó y aquí estamos sentados, en una sala de convenciones, mi agente, yo y tres representantes de la franquicia. De momento, están tirando de la historia del equipo, sus títulos y demás. Aburrido.

8:43 am – Aún siguen con la historia y vendiéndome todo lo que pueden y más, pero mi nombre, todavía ni ha salido a la luz. Noto a mi agente inquieto, ha mirado el móvil varias veces. Algo pasa.

9:02 am – Alguien ha llamado a la puerta y los 3 representantes han salido. Mi agente también y al cabo de los segundos me llama. Nos vamos a otra sala. Y me dice: Mira lo que ha dicho Woj. Sí, el primer gran movimiento se acaba de producir, además inesperado y a un equipo que nadie esperaba. La primera gran ficha del dominó ha caído y a partir de este momento, no sabemos si estamos en posición de fuerza o bien en desventaja. Realmente me asombra que este jugador al final haya considerado irse allí. Raro. Extraño. Pero tendrá el máximo. Muchos dolares. Y yo? qué hago?.

9:06 am – Volvemos a la reunión. Lo primero que nos piden es disculpas y después de eso nos dicen que como ya sabemos, ha habido un movimiento que lo cambia todo. Me plantan un papel delante mio y de mi agente. El máximo. Ni en mis sueños pensaba que podría llegar a algo así. Mi carrera solucionada con este contrato. Estaba claro que este equipo iba también a por el otro jugador y les han adelantado por la derecha. Mi agente se queda perplejo. Tampoco lo esperaba.

9:10 am – Acaba la reunión con la promesa firme de que en 48 horas les daremos una respuesta. Soy un mar de dudas.

10:03 am – En una lujosa suite del hotel y después de despedir a los emisarios de la franquicia, mi agente y yo nos miramos sin creerlo. ‘Aun quedan 2 reuniones hoy y ya tenemos el máximo‘. ‘Yo no quiero venir aquí, no me gusta la ciudad y los aficionados no me puede ni ver‘. ‘Es el máximo!‘ me repite mi agente. Sí, el máximo, donde yo no quería ni reunirme.

10:15 am – Partimos de nuevo al aeropuerto, nos queda un vuelo largo hasta justo la otra cosa costa. Vamos a la franquicia que más me ilusiona, pero la que menos margen salarial tiene y donde más tendría que dejar de ganar y ahora con un max. contract sobre la mesa, es complicado. No han pasado ni 6 horas desde que aquel zumbido rompió mi sueño y el mundo gira a mi alrededor a una velocidad casi inhumana.

10:25 am – En el camino al aeropuerto, mi móvil no para de vibrar. Twitter hecha humo. La decisión de este jugador ha hecho que todo el mundo esté como loco, pero no sólo eso…. Se ha filtrado la oferta que hemos recibido. Caos.

11:15 am – Ya en el avión. Esta vez lo ponemos nosotros, estamos mi agente, yo, la tripulación y mis millones de dudas sobre que hacer. La cabeza me da vueltas, muchas. Miro el móvil y la batería está a punto de morir. Llamadas de amigos, compañeros, posibles compañeros…y hasta de mis padres. Encuentro de todo, enhorabuenas, que me lo piense mejor. No me atrevo a entrar en Twitter con mi cuenta. Uso la cuenta B, un pequeño truco que me enseñó un excompañero: Siempre viene bien tener otra cuenta de Twitter, sin tu nombre, esa te da anonimato y tranquilidad.

11:20 am – En 5 minutos salimos y me arrepiento de haber entrado en Twitter, aunque sea con la cuenta B. Amenazas, insultos y hasta alguna foto con mi camiseta quemada. No gusta que acabe en la ciudad que estoy a punto de dejar. No gusta. Pero es el máximo, es mi futuro…y estaría solucionado. Dudas. Caos.

11:25 am – Despegamos. Móvil sin batería y puesto a cargar gracias a mi agente, yo ni me traje el cargador, no esperaba esto. Siguiente objetivo a 4 horas de vuelo.

3:30 pm – Recien aterrizados. Mi agente me ha tenido que despertar. Han sido 3 horas de descanso, tres horas donde mi cabeza sinceramente no se si se ha desconectado o ha seguido dándole vueltas a todo, al menos el móvil parece cargado, pero tengo pánico en enchufarlo. Decido dejarlo sin enchufar. No quiero más presión. No, todavía no.

3:40 pm – Nos esperan con un SUV en la puerta del hangar privado donde hemos aterrizado. Cristales tintados y coche que parece sacado de alguna película de agentes especiales o algo similar. Mi agente me ha avisado que no me haga muchas ilusiones, sabe que quiero jugar aquí y sabe que tampoco se van a mover mucho por mi. Mi puesto lo tienen cubierto y sinceramente, creo que hacen esta reunión como algún favor personal a mi agente, antes que su necesidad por mi. Decepción y dudas al 50%. Subimos al SUV. Sonrisas por todos lados.

3:50 pm – La conversación, estaba claro, es sobre el notición del año en la NBA, la elección de esa franquicia como destino de ese jugador. Todo el mundo está impactado. Yo sonrio, pero realmente mi mente no está en este coche. Y creo que ni yo se donde está.

4:35 pm – Llegamos al pabellón. Cómo me gusta este pabellón. La verdad es que siempre me ha gustado jugar aquí y el equipo es sin duda el que mejor se adaptaría a mi juego, sería un sueño. Mi cabeza parece que se aclara, al menos por ilusión por ver que nos dicen u ofrecen.

4:52 pm – Empieza la reunión. Primera sorpresa. Los representantes del equipo son todos los estamentos, desde el general manager, pasando por el entrenador y su jugador franquicia, admirado por toda la liga y respetado por partes iguales. Me gusta.

4:58 pm – Sinceros. Me dicen que no pueden ofrecer mucho, pero que para ellos sería un honor que les eligiera. Quiero jugar aquí.

5:39 pm – En medio de la reunión nos comunican que otro jugador ha decidido equipo. Entre sonrisa, el GM nos dice que en teoría tenían entrevista con él esta tarde. No se si tomármelo bien o mal. Nos presentan la oferta. Como esperaba, no es ni por asomo lo que ya había visto esta mañana en otro papel similar en la otra cosa. Mi agente pone su cara de: ‘Su café, gracias’. No le gusta.

6:00 pm – Salimos rápido del pabellón hasta el hotel. Estamos solos ya en el coche que nos lleva de vuelta. Mi agente me dice ‘Ni punto de comparación, sé que te gusta, pero esto no lo puedes aceptar, no, no puedes‘. Perdería mucho dinero. Demasiado. Pero no deja de ser la oportunidad de mi vida. De nuevo la cabeza me va a estallar y aún queda una última reunión, esta vez por video conferencia con otro equipo interesado.

6:40 pm – Llegamos al hotel. Mi cara debe ser un poema, pero cambia cuando la recepcionista me pide un autógrafo para su hijo. Me dice que tiene la habitación llena de posters mios. Le pregunto a mi agente que le tome los datos, y le digo que le mandaremos una camiseta firmada para su hijo. La mujer entre casi lágrimas me lo agradece. Estoy cansado, pero es la primera muestra sincera de apoyo a mi persona que he recibido en todo el día, un día que ya está siendo largo, muy largo.

6:55 pm – Entramos a la habitación y mi agente me dice que me prepare que en 5 minutos tenemos la videoconferencia. Voy al baño, me miro en el espejo y sí, no tengo buen aspecto. Me mojo la cara varias veces. Probablemente no sirva de nada, pero me refresca. Vamos a allá.

7:01 pm – Empieza la videoconferencia. Empiezan siendo sinceros y que se les han caído las 2 opciones que habían delante mía. Los dos jugadores más codiciados ya no estaban a su alcance y me ‘necesitan‘. Otro contrato encima de la mesa en poco más de 5 minutos de charla. No es el máximo, pero es superior a la oferta del equipo que más me gusta. Más dudas todavía.

7:45 pm – Finalizamos la reunión y desconectamos el equipo de vídeoconferencia que nos ha montado el hotel. Mi agente se desabrocha la chaqueta por primera vez en todo el día. Se la quita, se lanza al sofa y resopla: ‘Estamos jodidos‘.

7:55 pm – Después de una semi discusión con él. Le hago ver mi postura. Me gustan las 3 ofertas. Me sorprende el máximo e incluso esta última. Pero deportivamente me atrae de forma incomparable la menos buena de las 3. Él me dice que coja el máximo. ‘No vas a ver nada igual, no lo desperdicies‘.

8:00 pm – Le digo que quiero estar solo, hasta mañana, sin acordarme que en poco menos de 1 hora tenemos que estar de nuevo en el avión para volver a casa. No, no hacemos noche en esta bonita ciudad.

8:15 pm – Cogemos coche de alquiler para llegar al aeropuerto. Quiero conducir, pero mi agente se niega y quiere hacerlo él. Me cuenta como cuando era joven pasó por una situación similar con varios puestos de trabajo nada más salir de la Universidad. ‘Qué hiciste?‘ le pregunto. ‘Lo mismo que quieres hacer tú ahora…coger la que más me gustaba sin hacer caso de nadie‘. ‘Entonces, por qué no me dejas hacer lo mismo‘. ‘No quiero que cometas el mismo error que hice yo….‘. Silencio. No volvemos a hablar hasta llegar a las puertas del avión privado que nos espera para volvernos a llevar a casa.

8:40 pm – Sentado en el cómodo asiento del avión, enciendo mi móvil para curiosear mínimamente. Se ha movido mucho el mercado, como bien sabíamos ha sido un dominó y las webs y blogs especializados sólo hacen que preguntarse donde iré a jugar yo. Se me escapa de los labios: ‘Ni yo lo se…‘. Abro Twitter, con mi cuenta y escribo: ‘Fin de una larga jornada, ahora tiempo para pensar y decidir. Gracias a todos.‘. Hubiera escrito mil cosas diferentes, pero tenía que ser cauto, no desvelar nada…pero qué voy a desvelar si ni yo lo se?.

8:58 pm – Despegamos. Apago el móvil de nuevo.

12:30 am – Aterrizamos. Apenas he podido dormir algo, me gusta volar de noche y ver luces y luces si con suerte el día está despejado. Mi agente se le nota agotado. Cansado. Se ha pasado todo el vuelo revisando las propuestas, anotando cosas en su tableta y en los márgenes de las hojas. Bajamos del avión y me acompaña hasta el coche para ir hasta mi apartamento.

1:15 am – Llegamos a mi apartamento. Mi agente me mira y me dice que no me preocupe, mañana será otro día y pensaremos qué hacer. ‘Descansa, no decidas ahora‘. Le digo que gracias y me bajo del coche. En el ascensor me encuentro a uno de mis vecinos. Me pregunta qué tal estoy, su mirada me dice que sabe todo lo que ha pasado hoy y me examina de pies a cabeza. Le respondo que cansado, pero bien. Me mira, sonrie, sabe que no es así. Me conoce mejor mi vecino que yo mismo?.

1:18 am – Abro mi apartamento, lanzo la maleta de mano sobre el sofa y sin pensármelo me echo sobre la cama. Mi cabeza sigue girando con pensamientos opuestos uno y otra vez. Qué hacer? qué decidir?, enchufo la tele y lo primero que veo es mi imagen con montajes de camisetas de los equipos que he visitado hoy. Están hablando de mi. Extraño. No me gusta, pero me quedo a verlo.

2:30 am – El sueño me puede. Apago la TV después de ver la rueda de prensa que a última hora de la tarde ha dado el jugador más valorado en su nuevo equipo. Ha sido rápido, pienso… habrá elegido lo mejor? habrá pasado por lo que estoy pasando yo ahora… mis ojos se cierran… Buenas noches…

Nuevas reglas para el mismo juego

Sports Illustrated publicaba este sábado un detallado resumen sobre el acuerdo (aún por ratificar, recordemos) alcanzado entre la Liga y los jugadores, que debería ser válido para los próximos 10 años, aunque Liga o jugadores pueden elegir cambiarlo en 6. Repasemos el acuerdo punto por punto:

  • Reparto de los ingresos
  • Ahora: Los jugadores recibirán entre el 49 y el 51% del BRI (Basketball Related Income, Ingresos Relacionados con el Baloncesto). Se moverán por la horquilla en función de las cantidades estimadas: si los ingresos superan las estimaciones, los jugadores recibirán el 50% de los ingresos, más el 60.5% de la diferencia entre lo proyectado e ingresado hasta el ya mencionado 51% máximo. Si por el contrario la Liga ingresa menos, los jugadores recibirán el 50% menos el 60.5% de la diferencia. Esta temporada, y de manera excepcional, los jugadores recibirán un 51.15% del BRI, cobrando el 80.5% del los contratos en vigor, la paga prorrateada a los 66 de los 82 partidos que se van a jugar.
    Antes: En el convenio anterior los jugadores tenían asignada una cifra fija del 57%.

    Este fue quizá el principal caballo de batalla del cierre patronal, especialmente para los equipos. Con la justificación de millonarias pérdidas en muchas de las franquicias y un futuro rodeado de incertidumbre por la situación económica mundial, la Liga estaba como loca en recortar salarios. Los jugadores ya ofrecieron desde el principio una rebaja, empezando por el 53%, y la Liga partió del 47%. Al final se ha llegado al punto medio, y este acuerdo es el que condiciona todo el resto: ahora, hay menos dinero para repartir, así que todos verán reducida su porción del pastel.

    Parece acertado que este año se les dé a los jugadores el 51.15%, por un lado es un caramelo en el presente, y por otro, casi todos los jugadores tendrán contratos firmados en el pasado convenio, más ventajosos que los nuevos.

  • Tope salarial
  • Ahora:El nivel del tope salarial se mantiene como en el antiguo convenio: el 50% del BRI menos beneficios, dividido entre 30, con la garantía de que aunque esta cantidad baje en comparación con la temporada pasada, no se reducirá en los dos próximos años. Por lo tanto, los 58.044 millones de dólares que constituían el tope el año pasado parecen la cantidad más segura para este también, a la vista de que los ingresos se van a ver reducidos por el parón, y por tanto parece complicado subirla.

    Todos los equipos se verán obligados a gastar al menos el 85% del tope salarial este año y el próximo, y el 90% a partir de la temporada 2013/2014.
    Antes:El nivel del tope salarial se calculaba de la misma forma, pero el mínimo que los equipos estaban obligados a gastar era el 75%.

    Como comentábamos antes, si una gran mayoría de los contratos están bajo el marco del anterior acuerdo, parecería injusto que el límite salarial fuera más restrictivo que la pasada campaña, ya que los ingresos disminuirán.

    Lo del mínimo también va a ayudar, aunque esperemos que no se repitan situaciones esperpénticas como en la última fecha límite de traspasos en la que los Kings tuvieron que fichar un jugador (Marquis Daniels) que no podría jugar el resto de la temporada para poder llegar al salario mínimo.

  • Impuesto de lujo
  • Ahora:El límite en impuesto de lujo también funcionará como hasta ahora, el 61% del RBI menos los beneficios, dividido entre el número de equipos a pagarlo, pero el resto cambia y mucho.

    Durante este año y el siguiente, los equipos que se pasen de este límite pagarán a la Liga un dólar por cada dólar gastado. En el tercer año del acuerdo, este impuesto se hace progresivo: 1.50 dólares por dólar en que se sobrepase el límite si se está sobrepasando entre 0 y 5 millones, 1.75 dólares por dólar entre 5 y 10, 2.50 dólares por dólar entre 10 y 15, 3.25 dólares por dólar entre 15 y 20 e incrementos de 0.50 para los siguientes tramos de 5 millones. Y a los equipos que lleven 4 de los últimos 5 años pagando el impuesto (si entrara en vigor este año, Knicks, Lakers, Mavericks y Celtics), hay que sumarle un dólar a esta cantidad.

    El 50% del dinero recaudado se reparte a partes iguales entre los equipos que no paguen el impuesto.

    Cuando un equipo utilice la excepción de nivel medio o bianual, o a partir de la temporada 2013/2014, haga un traspaso y firma por un agente libre, no podrá sobrepasar el resto de la temporada el impuesto de lujo en más de 4 millones.
    Antes:Hasta ahora los equipos pagaban un dólar por cada dólar que se pasen, algo que a partir de la temporada 2013/2014 será diferente, y todo lo recaudado se repartía a partes iguales, no solo el 50%. Además, las excepciones y las firmas y traspaso no forzaban a los equipos a mantenerse a 4 millones por encima del límite

    Y este era el otro caballo de batalla, la dureza del tope salarial. Los propietarios lo querían rígido, los jugadores lo más flexible posible, y lo que hemos obtenido es un sistema mucho más duro que en el anterior convenio.

    Ya parece imposible ver equipos como los Knicks de la temporada 2006/2007, que se pasaron en 45.1 millones de dólares del límite marcado para el impuesto de lujo, ya que la multa pasaría de 45.1 a 326.98 millones de dólares: tendrían que pagar 7.25 dólares por cada dolar gastado.

    Esto, unido al hecho de que el las excepciones son menores y su uso obliga a rebasar mínimamente la tasa tiene pinta de desembocar en una capa dura de facto situada 4 millones por encima del límite del impuesto de lujo. Cinco equipos (Magic, Lakers, Mavericks, Celtics y Jazz) estuvieron por encima de esa cifra mágica la temporada pasada, 9 lo estuvieron hace dos temporadas, y 7 hace tres y cuatro años.

    En la 2013/2014 será difícil ver más de 1 o 2 equipos por encima de estos 4 millones, no solo porque les costará pagar un impuesto que se dispara, sino porque la única manera de renovar la plantilla en una situación como esa serían los traspasos.

  • Cláusula de amnistía
  • Ahora:Cada equipo podrá cortar un jugador con contrato en vigor desde el anterior convenio antes de empezar cualquiera de las próximas temporadas, y aunque le tengan que pagar el resto del contrato íntegramente, dejará de contar en el espacio salarial.

    Los equipos que tengan espacio bajo el límite salarial tendrán prioridad para hacerse con los jugadores cortados, ya que podrán enviar ofertas para hacerse con sus servicios, aliviando un poco además a los equipos que les corten, que no tendrán que pagar la cantidad de la que ya se encargue el nuevo equipo.
    Antes:En el pasado convenio, en 2005, se incluyó una cláusula similar, la llamada “Allan Houston Rule” que curiosamente, no se usó con Allan Houston, pero era ligeramente diferente. En primer lugar, había que usarla ese verano, mientras que ahora los equipos pueden elegir reservarla para el futuro, y los jugadores cortados no pasaban por esa subasta previa entre equipos con espacio bajo el tope.

    Interesante los pequeños cambios añadidos a la cláusula de amnistía, que la ayudan a ser un poco más justa.

    Me explico, esta cláusula me parece totalmente injusta. Premia a los equipos que cargan con un mal contrato, y cuanto peor sea la chapuza, mayor es la recompensa. Pero dejando que los equipos que están por debajo del límite salarial tengan preferencia sobre los jugadores cortados, me parece una buena manera de premiar a los equipos fiscalmente responsables, que han sabido mantenerse por debajo (aunque sea por obligación de reconstruir la franquicia).

    Al mismo tiempo, el que la cláusula no tenga que ser utilizada este año también puede ayudar a los equipos que han hecho las cosas bien. Oklahoma City por ejemplo, no parece tener ahora mismo ningún contrato que merezca la pena cortar: han sido buenos y precisos localizando su dinero, y ahora ven como el resto de equipos adquieren una ventaja competitiva. Pero si en los próximos años alguno de sus fichajes, por lesión, o por cualquier otro motivo, les sale rana (Perkins, que cobrará 7.1, 7.8, 8.5 y 9.2 los próximos años tiene su peligro) podrán aprovecharse también de la medida.

    También podría ayudar a un equipo como Denver, que casi seguro, más tarde o más temprano, utilizará la cláusula en Al Harrington (28 millones los próximos 4 años) pero que puede esperar al verano que realmente necesite el espacio salarial, en lugar de tener que cortarlo ya y pagarle para que juegue en otro equipo.

  • Excepción de nivel medio
  • Ahora:La excepción de nivel medio que pueden utilizar los equipos por encima del tope salarial se divide este año en dos: una para los equipos que pagan el impuesto de lujo y otra para los que no. Los que no pagan el impuesto de lujo, dispondrán de hasta 5 millones de dólares para ofrecer a los jugadores, que podrán firmar por 4 años. La MLE el próximo año será de 5 millones también, e ira subiendo de 3% en 3%. Si el equipo paga el impuesto de lujo solo podrá ofrecer hasta 3 millones y contratos de 3 años.

    Se añade una nueva figura que es la excepción de nivel medio para que equipos con espacio por debajo del límite, pueden gastarse 2.5 millones adicionales en contratos de 2 años de duración una vez superado el tope.
    Antes:La excepción de nivel medio la podía utilizar cualquier equipo que se pasará del tope salarial (pagara o no el impuesto de lujo) y les daba cada año un presupuesto igual al salario medio para gastar en uno o más jugadores en contratos de 5 años, con subidas del 8%. El año pasado, por tanto, con el salario medio en 5.77 millones, un jugador que recibiera la excepción de nivel medio completa firmaba por 33.85 millones en 5 temporadas, una media de 6.77 millones. Ahora, los equipos por debajo del impuesto de lujo pueden ofrecer 4 años empezando en 5 millones con subidas del 4.5% (21.39 millones por la duración del contrato, 5.35 de media) y los equipos por encima solo podrán ofrecer 9.41 millones garantizados (3.14 de media).

    Esta es la parte que menos le convencía al sindicato de jugadores, y es que supondrá una pérdida brutal en el poder adquisitivo de la clase media (los contratos se llegan a reducir a más de la mitad si se ficha por un equipo que pague el impuesto de lujo) y dificulta terriblemente el movimiento de jugadores en la agencia libre.

    También es verdad que muchos de los jugadores que firmaban estos contratos no eran capaces de hacerle justicia, de hecho, la cláusula de amnistía se utilizará a buen seguro en más de uno y más de dos jugadores que firmaron a través de la excepción en su día (el ya mencionado Harrington, Luke Walton, Josh Childress…) y los propietarios necesitaban defenderse de si mismos.

    Esta rebaja tan brutal podría hacer que veamos alguno de los jugadores destinados a recibir este tipo de ofertas a la caza de Europa o de China, pero mayoritariamente forzará a los jugadores a tener que negociar primero con sus equipos, que son los que pueden ofrecer contratos más ventajosos.

    Al menos, los jugadores lograron que la puedan utilizar (aunque sea en versión reducida) los equipos que están pagando el impuesto de lujo, algo que en la primera oferta de la Liga no estaba contemplado, lo que ayudará a Lakers, Celtics o Heat a poder ser ligeramente más agresivos en la búsqueda de un jugador que no se conforme con el mínimo.

  • Excepción bianual
  • Ahora:Esta excepción la podrán usar los equipos que estén por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo. Se puede utilizar una vez cada dos años para firmar a un agente libre por 2 años a 1.9 millones el primero y 1.99 el segundo. Estas cantidades irán aumentando un 3% de manera anual.
    Antes:Los equipos que pagaban el impuesto de lujo también podían utilizarla, y han reducido un poco su valor, firmar el año pasado la excepción bianual garantizaba 4.33 millones de dólares (2.08 y 2.25) y este año solo 3.89.

    Aquí la bajada del salario no es tan drástica como en la excepción de nivel medio, pero es que la excepción bianual tampoco era usada muy frecuentemente porque se encuentra ya muy cerca del salario mínimo. Esta medida sigue la dirección general de recortar gastos y libertad de movimientos, pero su incidencia será mucho menor.

  • Excepción de jugador lesionado
  • Ahora:Si un jugador se pierde la temporada y la NBA lo permite, se puede utilizar una excepción para firmar a un jugador por el resto de la temporada que será la menor cantidad entre el 50% del salario del jugador lesionado, o la excepción de nivel medio de los equipos que no pagan impuesto de lujo.
    Antes:Esta excepción garantizaba siempre el 50% del salario del jugador.

    Raramente se concede esta excepción, ya que la Liga suele ser muy celosa con este asunto, y este cambio en la norma solo afecta cuando el salario del jugador lesionado dobla la excepción de nivel medio, es decir, cobra más de 10 millones. Será muy difícil ver un ejemplo de su uso en esta situación.

  • Excepción de jugador traspasado
  • Ahora:El salario entrante en un equipo por encima del tope salarial pero por debajo del impuesto de lujo al hacer un traspaso, será, la menor entre el 150% de la suma de los traspasos salientes más 100.000 dólares o la suma del salario de los traspasos salientes más 5 millones, siempre y cuando, después del traspaso el equipo quede por debajo del impuesto de lujo. Si no es así, o el equipo ya pagaba el impuesto de lujo, el salario entrante puede ser, como mucho del 125% más 100.000 dólares del entrante.
    Antes:Todos los equipos tenían que ceñirse al 125% más 100.000 dólares.

    Esta norma, en teoría, y sin que sirva de precedente, debería ayudar al movimiento en la Liga. Si hasta el año pasado, por poner un ejemplo, un equipo traspasaba uno o varios jugadoress que cobraban un total de 8 millones entre ellos, podía tomar de vuelta hasta el 125% más 100.000 dólares en salario, es decir 10.1 millones. Si el equipo paga el impuesto de lujo tendrá que seguir utilizando esta fórmula, pero si no lo hace tendrá más espacio: en este ejemplo podría tomar de vuelta hasta 12.1 millones.

    Esto abre un poco más el abanico de posibilidades de traspasos entre equipos, aunque una regulación general más restrictiva también echa para atrás a los equipos a la hora de añadir salarios, por lo que no siempre se utilizará ese nuevo rango permitido.

  • Duración de los contratos
  • Ahora:5 años máximo para los agentes libres que continúen con sus equipos y 4 para los que firman como agentes libres en otro equipo.

    4 años (includo el último en vigor) también en las extensiones de contrato, salvo para los jugadores designados, una nueva figura que podrá renovar por 5 años al acabar su contrato de novato, si recibe el salario máximo (y solo se permite un jugador de este tipo por franquicia).

    Los jugadores que sean traspasados y después extiendan su contrato (como hizo Carmelo Anthony el año pasado) podrán extender por 3 años (dos, más el actual).
    Antes:Los jugadores que firmaban como agentes libres por sus equipos podían firmar por 6 años, los que cambiaban de aires por 5, las extensiones eran de 6 años en lugar de 4, renovaciones post-traspaso incluidas.

    Otro de los deseos de los propietarios era reducir la duración de los contratos, cosa que en el caso de muchos es sinónimo de reducir la duración de los errores. En principio también ayuda al movimiento, al hacerlo algo más frecuente, pero en el nuevo contexto, no será así.

    Y aunque no consiguieron colocar la “Carmelo Anthony Rule” para prohibir los traspasos y extensiones, han reducido en un año la duración del contrato renovado, lo que puede hacer dudar a un equipo a la hora de pujar por un jugador en esa situación.

  • Incrementos anuales
  • Ahora:Los jugadores que continúan con sus equipos podrán firmar contratos con incrementos anuales del 7.5%, pero si cambian de aires, solo incrementarán un 4.5%
    Antes:Los incrementos del pasado convenio eran del 10.5% sobre el salario del primer año en caso de continuar con tu equipo actual, y del 8% al cambiar.

    Otra medida destinada a reducir y acotar los salarios progresivamente. Además también se aumenta un poco más la diferencia entre el dinero que se recibe al renovar con tu equipo en lugar de cambiarlo por otro, aunque la diferencia es pequeña, al final no hay ninguna medida que haga que renovar por tu equipo sea poco menos que una decisión irrechazable, por lo que, y mirando al futuro más cercano, para los Chris Paul, Dwight Howard y Deron Williams, tiene prácticamente el mismo sentido que hubiera tenido con el anterior convenio.

  • Salario máximos
  • Ahora:Cuando un jugador acabe su contrato de novato, si ha sido nombrado All-NBA en cualquiera de los tres equipos, votado como titular del All-Star dos veces, o MVP podrá recibir un contrato máximo de hasta el 30% del tope salarial si continúa con su equipo.
    Antes:Esta nueva medida no existía, el salario mínimo para un jugador que acaba su contrato de novato estaba fijado en el 25% del tope, y no podía llegar al 30% hasta el séptimo año de contrato, pero el resto del funcionamiento del salario mínimo permanece igual que con el anterior convenio.

    Derrick Rose, esta cláusula te acaba de hacer más millonario aún. Su contrato empezará cerca de los 17.41 millones en lugar de los 14.41 que le corresponderían con el antiguo convenio. Las subidas serán del 7.5% mientras que antes eran del 10.5%, como le sucede a todo el mundo, pero esos 3 millones de diferencia que va a arrastrar durante los previsibles 5 años que renovará con los Bulls, es de los pocos jugadores que van a sacar provecho de este nuevo convenio.

    Me gusta esta medida porque premia a los jugadores que pese a su juventud ya han demostrado un elevado nivel de excelencia, y les adelanta 3 años en la escala salarial.

    Es curiosa además esta medida, porque retroactivamente ha convertido la que quizá fuera la decisión más segura e inteligente del último año, en mala: Kevin Durant habría ganado más dinero firmando en el nuevo convenio.

  • Contratos garantizados
  • Ahora:Los contratos seguirán siendo 100% garantizados para los jugadores, pero en caso de cortar a un jugador, con contrato nuevo firmado de este año en adelante, se le pagará lo adeudado en el doble de años que le queden de contrato más uno. Los equipos podrán elegir como quieren que el salario del jugador cortado cuente en su límite salarial, si como estaba programado o en ese doble de años más uno, aunque se impondrá un límite en esta posibilidad.
    Antes:Los jugadores cortados con un contrato firmado bajo el nuevo convenio cobraban en las temporadas que les restaban.

    Esta medida ayuda a los equipos también a corregir errores rápidamente y será interesante ver su uso. Hasta ahora no era muy habitual ver a jugadores con contrato garantizado (solo se suele cortar a jugadores que reciben el salario mínimo o en último año de contrato o bajo previo acuerdo) ser cortados, ya que había que pagarles igual, y seguían contando en tu límite salarial, pero ahora que se pueden reevaluar los términos, quizá más equipos se animen.

  • Agentes libres restringidos
  • Ahora:Los equipos tendrán 3 días para decidir si quiere igualar o no la oferta a un agente libre restringido.
    Antes:Los equipos disponían de 7 días para elegir.

    Esta medida también esta pensada para reducir las trabas del proceso. Hasta ahora, los equipos tenían 7 días, de los que muchos sobraban para decidir si ir al derecho de tanteo o no, algo que aprovechaban siempre, ya que forzaban al otro equipo a no poder localizar ese dinero en ninguna oferta durante toda esa semana. Ahora un equipo solo pierde 3 días, por lo que deberíamos ver más propuestas en este sentido, lo cual siempre ayuda al espectáculo en el mercado.

  • Oferta cualificante
  • Ahora:La oferta cualificante que reciben los jugadores al acabar su cuarto y último año de contrato de novatos, si no han sido renovados, permanecerá igual los dos primeros años, pero a partir de la 2013/2014, todos los jugadores de primera ronda considerados “titulares” (que en las dos últimas campañas hayan sido titulares 41 partidos de media o promediado más de 2000 minutos) recibirán la misma oferta equivalente que la elección número 9 del Draft, los jugadores elegidos en segunda ronda considerados “titulares” recibirán la oferta equivalente a la elección 21 del Draft, y cualquier jugador elegido entre los 15 primeros del Draft que no sea considerado “titular” recibirá la misma oferta que la elección número 15.
    Antes:

    Este es uno de los cambios más complejos del nuevo mecanismo aunque no se aplicará mucho en mi opinión, los buenos jugadores suelen salir con una extensión bajo el brazo o si no, tratan de conseguir un contrato como agentes libres restringidos, que siempre será mejor que el agente libre si restricciones porque tiene todas las ventajas, más la posibilidad de que tu equipo se salte los límites para renovarte, y raro es que un jugador acepte un contrato de un año para acabar otro verano como agente libre.

    De todos modos está bien que se piense en recompensar y en estructurar los segundos contratos de los jugadores de una manera justa y acorde con su rendimiento.

  • Reservas salariales
  • Ahora:A la hora de contar el espacio salarial de un equipo de cara a firmar agentes libres, se reserva una serie de dinero correspondiente a los jugadores sobre los que tienen los derechos pero aún no han firmado. En caso de ser elecciones de primera ronda la reserva será del 250/200% del salario del jugador (dependiendo si este salario esta por debajo o por encima de la media) y para jugadores veteranos sobre los que se tienen derechos Bird un 190/150%
    Antes:Para primeras rondas se reservaba un 300/250% de ese salario, para jugadores veteranos un 200/150%.

    Este movimiento ayuda a los equipos bajo el límite salarial a tener un poco más de espacio sin tener que renunciar a sus agentes libres.

    Por ejemplo, los Pistons, ahora mismo, tienen 50.06 millones de dólares en contratos garantizados para la próxima temporada, por lo que en principio tienen 7.98 millones de espacio libre para atraer algún agente libre. Pero para poder disponer de todo este dinero, tendrían que renunciar a sus derechos sobre Prince, Wilcox, Stuckey, McGrady, Summers y Jerebko. Si no renuncian, la correspondiente reserva cuenta en el espacio salarial y les reduce el nivel de maniobra. Suponiendo que solo quisieran mantener los derechos sobre Stuckey, por ejemplo, deberían añadir 8.31 millones, el 300% de su salario el año pasado. Con el nuevo sistema, solo reservan el 250% por lo que a la hora de calcular su espacio salarial, Stuckey contará solo como 6.92 millones.

    En este ejemplo los Pistons siguen sin tener espacio libre pero si estuvieran en otra situación, habrían ganado 1.39 millones de espacio salarial para poder ofrecer a algún agente libre.

  • Periodo de espera para volver a firmar un jugador traspasado
  • Ahora:Ahora, si se traspasa a un jugador y el equipo que lo recibe lo corta, el equipo en el que estaba en el primer momento no podrá reclamarlo traerlo de vuelta hasta un año después, o el comienzo de una nueva temporada, lo que llegue antes. Por tanto, todo jugador traspasado por un equipo, no puede volver a jugar con esa franquicia en esa temporada.
    Antes:Hasta ahora solo había que esperar 30 días durante la temporada regular y 20 en Playoffs para recuperar al jugador.

    A la Liga no le gustan y después de que este haya sido explotado bastantes veces, estaba claro que no podría resistir un nuevo convenio. Ahora, si se incluye a un jugador en un traspaso, no podrá volver a vestir la misma camiseta el resto de la temporada. Parece justo, y tampoco debería tener muchas repercusión en el mercado.

  • Dinero en efectivo
  • Ahora:Se puede incluir hasta 3 millones de dólares de dinero en efectivo en traspasos en total a lo largo del año.
    Antes:Se podían incluir 3 millones de dólares en cada transacción.

    Se hace más difícil sobre todo la compra de elecciones de Draft, ya que ahora los equipos disponen de 3 millones en total para gastar, no 3 por elección. Reducir este mercado me parece una buena manera de obligar a los equipos más tacaños a hacerse cargo de sus rondas del Draft y no colocarlas por una propinilla.

Y hasta aquí llega el documento. Aún quedan asuntos por tratar como la edad mínima de entrada en la Liga, y alguno de estos puntos puede estar sujeto a cambios, pero en general este es el marco del mercado que nos espera en los próximos años.

En general los jugadores van a cobrar menos en sus nuevos contratos, el tope salarial va a pasar a ser prácticamente duro en la práctica y el mercado de las excepciones ha sido arrasado, pero parece que el sistema de traspasos sigue igual o incluso un poco más flexible. Será interesante ver como analizan los equipos la nueva situación, especialmente en un mercado que va a ser frenético y en el que tendrán que tomar decisiones y evaluar el entorno sobre la marcha.