Primero de los premios de La Crónica Desde El Sofá y primer Cara-a-Cara entre Mario y David… quién es el entrenador del año?
Mario Maruenda – Gregg Popovich
Empecemos diciendo que el premio de Entrenador del Año es una cosa casi tan arbitraria como las basketball reasons, y que si definir qué se considera un MVP es motivo de debate, lo de Entrenador del Año da para ensayos de Saramago. En la lista de Entrenadores del Año nunca apareció Jerry Sloan. Y Phil Jackson o Gregg Popovich aparecen solo una vez, las mismas que Sam Mitchell o Mike Brown. Sí, sí, en serio, Mike Fucking Brown. Así que lo que le apetece a uno al ver esta lista, si tuviera derecho a voto, sería dárselo a Westphal, y trollear un poquillo.
Es por ello que no daría dos años seguidos el premio a Thibs, sería el primero, y tamaño reconocimiento le convertiría en el Michael Jordan Jeremy Lin de los banquillos, y Thibs es bueno, pero no tanto. Sin embargo, sí que creo que Popovich debería ser el 7º entrenador en ganarlo al menos dos veces. Nadie veía a los Spurs ganando el Oeste y compitiendo por el mejor registro de la Liga otra vez, y menos aún si nos avisaran a principio de temporada que Manu se perdería los mismos partidos que Durant, Westbrook, Harden, Ibaka, Bryant, Bynum, Gasol, Paul, Griffin, Jordan, Nowitzki, Marion, Terry, Marc, Gay, Conley y Nash JUNTOS, es decir, que el Oeste ha estado sano, salvo por Ginobili, y que iba a reservar a Duncan y Parker prácticamente lo que le viniera en gana. Y luego están los milagros de siempre: sacar un jugador NBA, donde el Olimpija Ljubljana solo veía poco menos que un NAF y lo de Matt Bonner.
Y los Spurs no tienen nada que envidiar a Chicago en la disputa del equipo más trabajado de la Liga. Técnicamente son perfectos, ejecutan las jugadas que estadísticamente son más eficientes más que nadie, y eso es mérito del entrenador y el resto de sus asistentes que las diseñan y emplazan a sus jugadores a utilizarlas. Y porque nadie más hace esto. Larga vida al espía.
David Chanzá – Tom Thibodeau
Muchos deberían optar el premio del Entrenador del Año y entre ellos Gregg Popovich (ojo que pondría también a Frank Vogel de los Pacers muy alto también…), pero sin duda para mi el que merece el premio, marcándose un back-to-back, sería Tom Thibodeau.
La temporada de Bulls en cuanto a números se puede ver fácilmente, se van a llevar el top seed del Este, pero lo que es más sangrante, es que se la van a llevar sin haber contado durante 27 partidos sin el MVP del año pasado Derrick Rose, sin él, Thibodeau ha hecho ejercicios cuánticos para hacer funcionar un equipo de la mano de CJ Watson y John Lucas III, es decir, una pareja digna de Bobcats.
Con ello, los Bulls han sido los mejores en el Este, el equipo a batir y ni los todopoderosos Heat han podido con ellos.
Pero vamos a ir un poco más allá, Hamilton, que venía como gran comparsa para estos Bulls, sólo ha jugado 27 partidos (!!) con lo cual gente como Kyle Korver, Deng, Brewer o incluso Tag Gibson se han tenido que multiplicar para ocupar ese hueco, con lo cual, más ingeniería de la mano de Thibodeau, para conseguir que el equipo sin dos de sus grandes baluartes, siga siendo el mejor en su conferencia.
A todo esto hay que añadir un factor que creo que es la gran baza y por el gran secreto de los Bulls de Thibodeau, ningún otro equipo de la NBA tiene a esa bestia del baloncesto, a ese dios de las canastas, a ese elemento que cambia todo… nadie más tiene a The White Mamba aka Brian Scalabrine.
Amiguitos, llegó la primavera, llegó el final del mes de abril y con ello, como cada año, llegan los PlayOffs, probablemente la mejor época del año y en La Crónica Desde El Sofá os tenemos preparada una buena…
Vamos a empezar a dar nuestros premios, pero como no todo es unánime tanto Mario Maruenda como David Chanzá van a dar sus premios en un cara a cara, cada uno de ellos elegirá al suyo y vosotros votaréis en nuestras encuestas de Facebook.
Hoy jueves empezaremos con el Entrenador del Año, viernes tocará el MIP (jugador con mejor progresión), sábado tendremos el jugador defensivo del año y el domingo el MVP.
Pero aquí no queda todo, cada día tendrás una mini crónica del partido/s que hayamos decidido ver la madrugada anterior, el criterio? pues el que nos apetezca ese día o nos llame más, así de sencillo y fácil…
Así que ponte cómodo que empiezan los PO en La Crónica Desde El Sofá!
(y sí, el sofá de la foto es en el que durmió Jeremy Lin… por cierto, alguien se acuerda de él?).
El vetotrade que iba a llevar a Chris Paul a los Lakers no llegó a hacerse gracias sobre todo y ante todo a que los New Orleans Hornets eran propiedad de la propia NBA, pero esto ya se ha acabado, Tom Benson, el ya propietario de los Saints de la NFL es el nuevo dueño de la franquicia de NOLA.
El pasado 13 de abril y por un valor de unos 350 millones de dolares, Tom Benson compró a la NBA los New Orleans Hornets, con esto se pone fin a una situación lamentable que hacía que la franquicia de NOLA fuera propietaria de la NBA y con ello propietaria de los otros 29 propietarios + David Stern, esto era algo muy fuera de lo común y que fue clave para aquel vetotrade… basketball reasons.
Por cierto, justo días antes, Facebook compraba Instagram por mil millones de dolares, es decir, el amigo Zuckerberg podría tener 3 franquicias NBA… o 3 Hornets…
Ahora se abre todo un nuevo mundo en New Orleans. Benson ha tardado poco más de unas horas en decir que van a cambiar de nombre y de colores. Recordemos que Hornets viene de los míticos Charlotte Hornets donde debido a una de las guerras de la revolución americana, un británico dijo que Charlotte era como un nido de avispas… Claro, evidentemente ahora en New Orleans esto de Hornets… pues como que no.
A Benson le encantaría recuperar el nombre de Jazz, pero la franquicia de Utah parece que no está por la labor, a parte que esto supondría un desembolso brutal de dinero por parte del propietario de los Hornets para ‘comprar’ los derechos del naming, a lo cual habría que añadir el ‘problema’ que supondría en Utah cambiar de nombre, pero vamos, cuestión de pasta básicamente.
Así que no sabemos que nombre tendrán los Hornets en un par de temporadas, ni sus nuevos colores, pero lo que está claro es que el año que viene aún será siendo New Orleans el nido de avispas, eso sí, dentro de 2… vete tú a saber…
Hace poco más de un par de meses, durante el All-Star, se medio acordaba un plan para construir un nuevo pabellón en Sacramento, una nueva casa para los Kings, que se estrenaría en la temporada 2015-16 y que haría que Kings se quedaran en la capital de California, pero parece que ese acuerdo ya no es tal…
En febrero, todo eran risas, alegrías e incluso lágrimas de alegría entre el alcalde de la ciudad, Kevin Johnson, ex-jugador y conocedor del mundillo, y los hermanos Maloof, esos personajes que siempre se sientan en primera linea y que tienen dinero para comprar muchas cositas… pero unos días antes de la reunión ejecutiva de la NBA en NYC, empezó a surgir el rumor que nanai del pabellón en Sacto, se encendían las alarmas…
Los rumores se confirmaban y los hermanitos tiraban atrás el ya casi cerrado acuerdo, decían que no era un buen acuerdo, a partir de ese momento, los Kings en el aire, bueno más bien Sacramento como ciudad NBA.
Enseguida no tardaron los fans en reaccionar y en pedir a Kevin Johnson algo…, una declaración o mejor aún, conseguir un comprador que haga que los Kings se queden en Sacto. Pero esto es más que complicado, ya que los Maloofs pedirían una barbaridad de dinero y a saber si ya hay algo cerrado para llevar la franquicia a Anaheim, como ya se lo plantearon hace poco más de un año.
Los Maloof esta vez no se esconden (bueno, ayer vieron el partido de Kings desde una suite en lo alto del ex-Arco Arena…) pero han contestado a periodistas y han hecho entrevistas. No esconden su malestar con el anterior acuerdo, no esconden sus ganas de buscar un futuro acuerdo, pero como gente de pasta, un acuerdo beneficioso para ellos. Según ellos, con el nuevo CBA ya no hay tanta urgencia en hacer ese nuevo pabellón, así que hay que tratar de intentar a un nuevo acuerdo… algo raro.
Desde fuera, todo esto huele muy mal, es decir, hace 2 meses (ya con el nuevo CBA) te das la mano, haces el paripé y dices que todo está ok y que Kings se quedarán muchos años en Sacto, ahora dices que no hay acuerdo, que no hay prisa por el nuevo pabellón y encima dices que quieres quedarte en Sacramento, cuando todo el mundo dentro de la NBA, sabe dos cosas sobre esto, que en Sacramento la cosa está clara: o hay pabellón o no hay NBA; y que Anaheim está preparada ‘por si las moscas’. Además, es bastante raro que en febrero todo el supuesto acuerdo no se firmara… no?
Así que la situación en los Kings es rara, muy rara y tal vez inestable… quien sabe si en verano tenemos alguna que otra noticia… de momento, parece que el año que viene seguirán en Sacramento… en la siguiente… vete tú a saber…
Este pasado fin de semana tuvo lugar en NYC la reunión de la ejecutiva de la NBA, una reunión donde se acordaron y se tomaron muchas decisiones más que interesantes, en La Crónica Desde El Sofá te las vamos a contar, la primera, los Brooklyn Nets.
Aunque ya de todos era sabido, a partir de la próxima temporada habrá otro equipo en la gran manzana, este fin de semana se ha aprobado por unanimidad el cambio de localización y nombre de la franquicia de los Nets que dejaran New Jersey después de 35 años en la NBA e irán al flamante y nuevo Barclays Center en Brooklyn. Con ello a partir de la próxima temporada tendremos los Brooklyn Nets.
Había alguna duda que otra sobre el nombre, ver si iban a cambiar el nombre de la franquicia o algo, incluso se llegó a especular con el nombre de New York Nets, pero no, finalmente se agregará el nombre de Brooklyn y no se tocará el de la franquicia.
A finales de este mes de abril, es decir, en un par de semanas y visto que la temporada acabará para los Nets el 26 de abril en su partido contra Raptors en Toronto, los nuevos Brooklyn Nets nacerán oficialmente y se presentará lo que será el nuevo equipaje.
Gente que ya ha tenido acceso a la camiseta, colores y demás, dicen que va a romper y que va a ser referencia, no sabemos si Jay-Z y/o Rocawear tendrán algo que ver, pero tenemos ganas de ver esa nueva camiseta con el nombre de Brooklyn en el pecho…
Ahora, otra cosa muy diferente es el futuro deportivo de la franquicia, con Williams más en Texas que nunca y sin Howard… ni nadie… pero eso es otro cantar…
Estamos en plena Semana Santa y como parece ser está haciendo mal tiempo allá por donde mires, así que… nada mejor que pasar esta noche de pasión por cortesía de David Stern y la NBA…
Ayer ya te contábamos que nos gustaba mucho la primavera, ya que ibamos a tener cosas muy interesantes antes de acabar la temporada regular, uno de los platos grandes llega hoy, con una de las mejores noches y con mejor menú NBA de toda la temporada.
Por una parte tenemos una potencial final NBA, con el Heat vs Thunder, que se celebrará en South Beach. Miami llega con la duda de Wade y con ganas de demostrar que su derrota en OKC fue algo casual, vamos quieren dar un puñetazo encima de la mesa, mientras los de Brooks llegan a la chita callando, como han estado toda la temporada, pero demostrando que es el equipo más molón de ver y que son claros candidatos al anillo. Además, no nos olvidemos, nos pone mucho ver el Durant vs Lebron…
Luego tenemos el duelo angelino, Clippers vs Lakers, donde los de CP3 actuarán de locales en un Staples que estará lleno hasta la bandera. Partido importante, en juego media division Pacífica (aunque Lakers está 1.5 partidos por delante). Duda Bynum, el cual se torció el tobillo frente a Warriors y que a parte ha recibido una sanción por parte de los Buss & cia por hacer mil cosas mal… a saber. Clippers llegan un poco desfogados, desde la lesión de Billups no han sido los mismos e incluso el fantasma de quedarse fuera de PO estuvo pululando durante varias fechas, pero vamos estarán…
El tercer plato de nuestro menú, es un Mavericks vs Grizzlies, separados sólo por 1 partido y con la 5a plaza del Oeste en juego, esta plaza puede ser importante, ya que sabes que vas a ir a LA, pero no contra quien jugarás… así que casi podemos decir que tendremos un Mavs-Lakers y un Grizzlies-Clippers o un Grizzlies-Lakers o un Mavs-Clippers… interesante verdad? No se cual de las 2 combinaciones me gustan más… Ojo con Grizzlies que ya están todos sanotes…
Luego tenemos el retro duelo, Celtics vs Spurs, donde Spurs quieren demostrar que van en serio y donde los Celtics quieren callar muchas bocas y demostrar que cuando llega el tiempo de PO, se enchufan y pueden ganar a cualquiera. También por parte céltica, hay ganas de dejar medio cerrada la división, así conseguir asegurarse la 4a plaza. Es duda Allen, aunque parece que jugará. Por parte de SA, Popovich dice que Lupita sigue estando ahí, así que a saber con que nos sorprende, pero seguro que alguna tiene reservada… seguro.
El postre lo dejamos para un Jazz vs Suns donde aquí está claro: el que pierda dice adiós a los PO y empezará ya a pensar en la post-season, el draft y demás cosas veraniegas. Si gana Utah, mucho más claro todavía, pero si le da a Nash por armarla y ganar… todo se va a apretar un poquito más.
Así que ya sabéis, no tenéis plan para esta madrugada? pues ale, a ver NBA que la cosa viene bien…
Entramos en abril, el mes donde decimos de forma más clara que la Primavera, la sangre altera y ese dicho parece hecho a medida para la NBA, entramos en la recta final de la liga regular con mucho por decidir…
Vamos a empezar por el Este, donde todo apunta a que Chicago se va a llevar el factor cancha para todos los PO, ya que los Heat están a 3 partidos a día de hoy (y Thunder tiene 2 victorias menos…con 2 partidos menos…) y parece difícil que los de Miami den alcance a los Bulls, unos Bulls que tienen un mérito tremendo ya que el actual MVP de la liga, Derrick Rose está un poco desaparecido en combate debido a su lesión con lo cual Thibodeau ha tenido que sacarse de la manga a Watson y Lucas como bases que están haciendo un papel tremendo. Suplir a una estrella es complicado, suplir a alguien como Rose es ultracomplicado así que más mérito todavía a estos Bulls que tienen muy buena pinta. Thibodeau sólo por esto debería de repetir en el premio al entrenador del año, para nosotros lo es…
Luego tenemos la Atlantic Division donde Celtics y Phila se van a jugar el ganar la división, lo cual es más que importante ya que a pesar de seguramente tener peor record que el que probablemente quede 5o, por una de esas normas tontas de la NBA, tendrán factor cancha a favor y eso puede ser clave… ya ni te digo lo que puede ser encontrarse en primera ronda a Celtics y eso le podría pasar a Orlando si finalmente Sixers gana la división… aunque todo sea dicho, los de verde lo tiene bastante bien debido a los calendarios… pero quien sabe? ahí dejamos el friki dato que se puede dar gracias a las normas raras de la NBA.
Los super Knicks que parecía que se iban a comer todo lo comible y más (además varias veces durante la temporada) están en una peligrosa octava plaza con unos Bucks, 9os, que van claramente hacia arriba después de los trades, va a ser divertido ese partido del 11 de abril en el Bradley Center entre ambos equipos donde se van a jugar claramente más que un partido… divertido, divertido…
Nos pasamos a la costa pacífica donde Thunder lo tiene casi hecho para ser el top del Oeste este año, aunque tiene a SA a pocos partidos, pero ya se sabe siempre en estas épocas Popovich mete a sus jugadores en el banquillo a descansar y a buscar a Lupita, así que la gran aventura de los Thunder es buscar el mejor record de la liga, para así garantizarse jugar el factor cancha a favor en todos los PO, algo que puede ser muy importante conociendo el público de OKC.
Lo divertido viene a partir de aquí donde Lakers y Clippers se van a jugar la division y además con enfrentamiento directo dentro de un par de madrugadas. Quedar con mejor record que el hermano rico siempre es un objetivo por parte de Clippers, además hace ya unos cuantos años que no lo consiguen…
Luego tenemos 6 equipos separados por sólo 3.5 partidos, donde Grizzlies y Dallas lo tienen más fácil para pasar pero sin dormirse, la lucha buena va a venir con Denver, Houston, Utah y Phoenix, aunque parece que los Suns no están muy por la labor, pero un equipo con Nash, siempre hay que contarlo. Además lo mejor de todo es que van a haber varios partidos entre ellos, así que se van a jugar en pocas semanas saber si van dentro de los 16 mejores o son carne de Lottery (que este año mola, todo sea dicho).
Así está el patio, quedan 4 semanas de buen basket, 4 semanas con sangre alterada… viva la primavera!
Como todos los finales de marzo, y entrando ya en abril, tenemos el último suspiro del torneo universitario, la traca final del March Madness, los (no LA, se hace referencia a los equipos, no a la final) Final Four de la NCAA.
Y tres partidos finales de entidad, ya que ningún equipo que baje de la 4ª semilla (el equivalente a tener a 4 de los 16 mejores de la temporada) estará en New Orleans. El 1º, 2º, 4º y 11º equipo en eficiencia defensiva (puede sorprender, pero el undécimo es curiosamente el favorito, Kentucky). 3 de los 16 mejores equipos en índice ofensivo. Poco más se puede pedir.
Las cenicientas este año estaban ya en casa a las 10. Hubo un par de ellas que ligaron en la sesión de tarde con un par de cachitas que iban de guapos más de lo que son (Missouri, los Jeremy Lin, los Tim Tebow de la NCAA, un equipo de retacos que llevaba viviendo del triple y de lo ilógico todo el año, y que se llevaron la hostia de la regresión a la cruel media en el peor momento posible, y los Duke Blue Devils que este año eran menos Duke y menos Devils que nunca) pero se perdieron la juerga buena.
Así a diferencia de años como el pasado en los que VCU o Butler se colaban, este año hay 4 escuelas ganadoras, que juntan 13 títulos, y todas tienen al menos 1: Louisville, Kentucky, Kansas y Ohio State. Jugadores con futuro NBA, entrenadores míticos y con títulos en el zurrón, aficiones rabiosas y dispuestas a viajar, más aún a la Big Easy, y mucha, mucha tradición. Yo prefiero este rollo. Todos los años.
La cosa empieza con un Louisville-Kentucky, la historia de dos separados por 75 millas, y que comparten rivalidad estatal. Por lo tarde que se han encontrado (se han visto 4 veces, la última en el Orwelliano 1984, pero nunca en semifinales del torneo) y porque a diferencia de otras rivalidades, como North Carolina y Duke, no están en la misma Conferencia y por tanto no se están todos los años jugando nada entre ellos, más allá de la Battle for the Bluegrass, el partido que les enfrenta a principio de temporada y que este año ganaron los Wildcats, nos encontramos ante el que probablemente es el partido de mayor rivalidad regional del Baile en la Historia. Y no le damos bombo por dárselo, ni porque nos guste poner Historia con mayúsculas, ni porque tengamos los derechos del partido. Se lo damos porque hay personas que andan dándose aplausos en la cara en una clínica de diálisis pensando en la batalla del sábado.
Kentucky es el grandísimo favorito, un equipo con más jugadores NBA que los Charlotte Bobcats que se está paseando por el Torneo (y aquí viene una digresión un poco larga: esto es solo un chiste y una exageración. Y lo apuntillo porque Charles No Tan Gordo Ya Barkley abrió el debate esta semana diciendo que Kentucky ganaría a los Bobcats, Gary Williams, ex-entrenador de Maryland le siguió diciendo que también ganarían a los Wizards, y la bola de nieve empezó. En mi opinión, el debate es totalmente ridículo y estéril, Kentucky lo pasaría fatal para ganar un partido frente a un rival NBA, y solo vencería muy ocasionalmente. Y las simulaciones por ordenador, les dan aún menos posibilidades, de las muy pocas que yo ya les doy). Con Anthony Davis, un jugador espectacular del que ya hablamos y su unicejo liderando, y Kidd-Gilchrist, que nos lleva enamorando todo el año, y ya está segundo tras Davis en las previsiones del Draft, como el jugador que siempre aparece cuando más lo necesitan, el dinero más seguro en una apuesta iría con ellos.
Pero aún así, hay algún punto flaco en la armadura del acorazado UK. La juventud e inexperiencia, que todavía no ha pesado en este equipo lleno de frosh, pero podría hacerlo tal vez, es uno. Aunque como dirían Lenny y Carl, «Todo es relativo». Solo los jugadores de 2º año de los Wildcats, el increíble pero irregular tweener Terrence Jones, el anotador unidimensional Doron Lamb y el atlético Darius Miller tienen experencia a estas alturas del Torneo, ya que estuvieron el año pasado aquí. Otro problema es que Calipari, su entrenador, el mejor reclutador y el hombre que querías que dirigiera la carrera de tu hijo si vislumbras que puede dar el salto a la NBA, sigue siendo un mastuerzo con la pizarra. Y eso que sus Wildcats juegan el doble que lo hacían sus Nets de hace tiempo, los Nets no jugaban a nada, y estos no juegan a nada de nada. Pero van tan sobrados que no les hace falta. Y por último, atención a Marquis Teague, hermano de Jeff, el jugador de los Hawks, y una cabra loca de primer nivel. En partidos de alta tensión, habitualmente, la templanza y la ascendencia en la posición de base es la más necesaria, y Teague que es un portento atlético con el estilo y el descaro que recuerda a flashes a Francis o Marbury en campo abierto, se convierte en tu vecino del quinto en las jugadas a media cancha. Que sea capaz de ejecutar si L’ville (o Kansas/OSU en la final) frena la contra, y que no se vuelva más loco que Raymond Felton en un restaurante buffet tratando de llevar el partido al ritmo en el que él, y el resto de jugadores de Kentucky, en menos grado, pero también, se sienten cómodos serán factores clave para la victoria final del favorito.
Louisville, por su parte, con Rick 15 segundos Pitino, el pistolero más rápido del Este (sí, no hablamos de baloncesto, guiño, guiño) de vuelta en el finde más prestigioso, tienen la mejor defensa que se ha visto en todo el Torneo, y por estadística son el número 1 en este apartado en el país. Con Gorgui Dieng patrullando la pintura en defensa nivel Anthony Davis, el equipo ha ido poniendo las esposas y atando a la cama a equipo tras equipo. Empezaron con los New Mexico Lobos, con los que se encontraron en segunda ronda y que traían a uno de los jugadores más peligrosos a nivel universitario en Drew Gordon, pero les hicieron volverse con el rabo entre las piernas. A los Spartans de Michigan State que entraron como cuarto mejor equipo del país los dejaron en una puntuación ridícula e histórica: 44 puntos. Y tras permitir a los Florida Gators y a su futuro NBA Bradley Beal (otro que me encanta, y con el potencial de mandar en el trono de mejor anotador sin balón, como un híbrido de Ray Allen y Rip Hamilton, en la próxima década) anotar a placer en la primera mitad, con los ajustes de Pitino permitieron solo 8 puntos en los últimos 10 minutos.
Este equipo sabe como convertir un partido en una pelea de perros, y viene con la motivación y el momento necesarios, tras ganar el torneo de la conferencia Big East, el más molón de todos, que también dio la inercia necesaria al campeón del año pasado, UConn. Tal vez sean el rival con menos talento de los tres que le podían tocar a Kentucky, pero el más desagradable para ellos. Desde luego debería ser un partido con mucha más tensión que el encuentro que tuvieron con Baylor: Louisville no tendrá ningún jugador del potencial y el futuro de Perro Jones III o Quincy Miller, pero nadie volverá trotando a defender, y luego se apartará de todo contacto como hicieron los Osos del estado de Texas. Y Pitino, que a diferencia de Calipari, sabe lo que es ganar un título (precisamente con Kentucky en el ’96) es el favorito en el ajedrez de las X’s y las O’s.
La otra semifinal enfrenta, por primera vez en marzo, a los Buckeyes de Ohio State con los Jayhawks de Kansas, dos equipos que llegan como segundos cabezas de serie de su región tras superar a los número uno (Syracuse y North Carolina respectivamente) y con muchos parecidos entre ellos. Liderados desde la pintura por dos de los jugadores más fuertes de la Liga, Sullinger y Robinson, con un buen equilibrio entre ataque y defensa, y con una trayectoria similar en la que se han tomado noches de descanso aquí y allá y han ido perdiendo los partidos que Kentucky, Syracuse o UNC no se han permitido. Eliminatoria más igualada a priori, por tanto, y menos caldeada, pero con más papeletas de ser más entretenida y suelta por las mismas razones.
Ohio State llega más lejos que el año pasado, con un equipo peor, en mi opinión, pero más seguro y regular para un torneo de este tipo. Si el año pasado eran los Orlando Magic de la En-si-dábol-ei, con Jared Sullinger haciendo el papel de especimen físico que consigue lo que quiere cuando quiere en la pintura, rodeado de tiradores para hacerte pagar cuando lo doblas, este año son un equipo más compensado, que no ofrece una apuesta tan extrema, y por lo tanto son más fiables y regulares, ya que una mala noche de tiro de tus exteriores o los problemas que puede crear una obcecación transitoria de tu estrella te afectan mucho menos. Nadie ha sustitudo a Diebler o a Lighty, pero el sistema ya nos los hace imprescindibles.
En Kansas, aparte de Thomas Robinson, el único candidato a toser a Davis en la elección de Jugador del Año, y futuro ala-pívot de una de las peores franquicias de la NBA, os recomiendo que le echéis un ojo al que quizá haya sido el jugador más entretenido de ver en todo el año: Tyshawn Taylor, uno de esos de los que nacieron escoltas pero juegan de bases porque no les daban 2 petit-suisses cuando eran pequeños, y una demostración empírica de la Teoría del Caos. Si el aleteo de alas de una mariposa en China puede provocar un tornado en Texas, entonces en el vórtice que se comunica con el juego de Taylor debe haber cientos de colibrís copulando. Doggystyle.
Para la tranquilidad de los más fieles de Kansas, que sabían que algún oloroso regalo de Tyshawn, miembro selecto del club Truco o Trato de Tony Allen, se iban a comer durante el Torneo, parece que lo peor ya ha pasado: hizo un partido horrendo en el enfrentamiento del Sweet Sixteen contra North Carolina State (2/14 en tiros de campo, 2/5 en tiros libres, 5 pérdidas), y lleva cero de diecisiete (lo ponemos en número también, 0 de 17) tiros de tres, tras conectar a un ritmo del 43.5% durante la Temporada Regular, así que en el/los partido(s) que le quedan tiene que salir el Taylor bueno. O no. De todos modos, nosotros nos vemos animando al sábado para una final KU-UK, ya que el Teague–Taylor podría ser un duelo para guardarlo en DVD en Full HD. 150 puntos entre los dos, 50 pérdidas, un MVP compartido, un entrenador suicidándose en directo en la banda, lanzamiento de ropa interior cual corrida de toros de Jesulín, lanzamiento de monedas y mecheros cual pabellón balcánico, otro Katrina en New Orleans… Nada, absolutamente nada, sería imposible si estos dos juntan sus destinos en una misma cancha con un título en juego.
Así que ya sabéis en la madrugada del sábado al domingo, las semifinales; y a las 03:00 de la mañana del de la madrugada del lunes al martes, la Gran Final. El futuro ya está aquí. Y puede ser muy divertido.