Los Cuatro Finales

Como todos los finales de marzo, y entrando ya en abril, tenemos el último suspiro del torneo universitario, la traca final del March Madness, los (no LA, se hace referencia a los equipos, no a la final) Final Four de la NCAA.

Y tres partidos finales de entidad, ya que ningún equipo que baje de la 4ª semilla (el equivalente a tener a 4 de los 16 mejores de la temporada) estará en New Orleans. El 1º, 2º, 4º y 11º equipo en eficiencia defensiva (puede sorprender, pero el undécimo es curiosamente el favorito, Kentucky). 3 de los 16 mejores equipos en índice ofensivo. Poco más se puede pedir.

Las cenicientas este año estaban ya en casa a las 10. Hubo un par de ellas que ligaron en la sesión de tarde con un par de cachitas que iban de guapos más de lo que son (Missouri, los Jeremy Lin, los Tim Tebow de la NCAA, un equipo de retacos que llevaba viviendo del triple y de lo ilógico todo el año, y que se llevaron la hostia de la regresión a la cruel media en el peor momento posible, y los Duke Blue Devils que este año eran menos Duke y menos Devils que nunca) pero se perdieron la juerga buena.

Así a diferencia de años como el pasado en los que VCU o Butler se colaban, este año hay 4 escuelas ganadoras, que juntan 13 títulos, y todas tienen al menos 1: Louisville, Kentucky, Kansas y Ohio State. Jugadores con futuro NBA, entrenadores míticos y con títulos en el zurrón, aficiones rabiosas y dispuestas a viajar, más aún a la Big Easy, y mucha, mucha tradición. Yo prefiero este rollo. Todos los años.

La cosa empieza con un Louisville-Kentucky, la historia de dos separados por 75 millas, y que comparten rivalidad estatal. Por lo tarde que se han encontrado (se han visto 4 veces, la última en el Orwelliano 1984, pero nunca en semifinales del torneo) y porque a diferencia de otras rivalidades, como North Carolina y Duke, no están en la misma Conferencia y por tanto no se están todos los años jugando nada entre ellos, más allá de la Battle for the Bluegrass, el partido que les enfrenta a principio de temporada y que este año ganaron los Wildcats, nos encontramos ante el que probablemente es el partido de mayor rivalidad regional del Baile en la Historia. Y no le damos bombo por dárselo, ni porque nos guste poner Historia con mayúsculas, ni porque tengamos los derechos del partido. Se lo damos porque hay personas que andan dándose aplausos en la cara en una clínica de diálisis pensando en la batalla del sábado.

Kentucky es el grandísimo favorito, un equipo con más jugadores NBA que los Charlotte Bobcats que se está paseando por el Torneo (y aquí viene una digresión un poco larga: esto es solo un chiste y una exageración. Y lo apuntillo porque Charles No Tan Gordo Ya Barkley abrió el debate esta semana diciendo que Kentucky ganaría a los Bobcats, Gary Williams, ex-entrenador de Maryland le siguió diciendo que también ganarían a los Wizards, y la bola de nieve empezó. En mi opinión, el debate es totalmente ridículo y estéril, Kentucky lo pasaría fatal para ganar un partido frente a un rival NBA, y solo vencería muy ocasionalmente. Y las simulaciones por ordenador, les dan aún menos posibilidades, de las muy pocas que yo ya les doy). Con Anthony Davis, un jugador espectacular del que ya hablamos y su unicejo liderando, y Kidd-Gilchrist, que nos lleva enamorando todo el año, y ya está segundo tras Davis en las previsiones del Draft, como el jugador que siempre aparece cuando más lo necesitan, el dinero más seguro en una apuesta iría con ellos.

Pero aún así, hay algún punto flaco en la armadura del acorazado UK. La juventud e inexperiencia, que todavía no ha pesado en este equipo lleno de frosh, pero podría hacerlo tal vez, es uno. Aunque como dirían Lenny y Carl, «Todo es relativo». Solo los jugadores de 2º año de los Wildcats, el increíble pero irregular tweener Terrence Jones, el anotador unidimensional Doron Lamb y el atlético Darius Miller tienen experencia a estas alturas del Torneo, ya que estuvieron el año pasado aquí. Otro problema es que Calipari, su entrenador, el mejor reclutador y el hombre que querías que dirigiera la carrera de tu hijo si vislumbras que puede dar el salto a la NBA, sigue siendo un mastuerzo con la pizarra. Y eso que sus Wildcats juegan el doble que lo hacían sus Nets de hace tiempo, los Nets no jugaban a nada, y estos no juegan a nada de nada. Pero van tan sobrados que no les hace falta. Y por último, atención a Marquis Teague, hermano de Jeff, el jugador de los Hawks, y una cabra loca de primer nivel. En partidos de alta tensión, habitualmente, la templanza y la ascendencia en la posición de base es la más necesaria, y Teague que es un portento atlético con el estilo y el descaro que recuerda a flashes a Francis o Marbury en campo abierto, se convierte en tu vecino del quinto en las jugadas a media cancha. Que sea capaz de ejecutar si L’ville (o Kansas/OSU en la final) frena la contra, y que no se vuelva más loco que Raymond Felton en un restaurante buffet tratando de llevar el partido al ritmo en el que él, y el resto de jugadores de Kentucky, en menos grado, pero también, se sienten cómodos serán factores clave para la victoria final del favorito.

Louisville, por su parte, con Rick 15 segundos Pitino, el pistolero más rápido del Este (sí, no hablamos de baloncesto, guiño, guiño) de vuelta en el finde más prestigioso, tienen la mejor defensa que se ha visto en todo el Torneo, y por estadística son el número 1 en este apartado en el país. Con Gorgui Dieng patrullando la pintura en defensa nivel Anthony Davis, el equipo ha ido poniendo las esposas y atando a la cama a equipo tras equipo. Empezaron con los New Mexico Lobos, con los que se encontraron en segunda ronda y que traían a uno de los jugadores más peligrosos a nivel universitario en Drew Gordon, pero les hicieron volverse con el rabo entre las piernas. A los Spartans de Michigan State que entraron como cuarto mejor equipo del país los dejaron en una puntuación ridícula e histórica: 44 puntos. Y tras permitir a los Florida Gators y a su futuro NBA Bradley Beal (otro que me encanta, y con el potencial de mandar en el trono de mejor anotador sin balón, como un híbrido de Ray Allen y Rip Hamilton, en la próxima década) anotar a placer en la primera mitad, con los ajustes de Pitino permitieron solo 8 puntos en los últimos 10 minutos.

Este equipo sabe como convertir un partido en una pelea de perros, y viene con la motivación y el momento necesarios, tras ganar el torneo de la conferencia Big East, el más molón de todos, que también dio la inercia necesaria al campeón del año pasado, UConn. Tal vez sean el rival con menos talento de los tres que le podían tocar a Kentucky, pero el más desagradable para ellos. Desde luego debería ser un partido con mucha más tensión que el encuentro que tuvieron con Baylor: Louisville no tendrá ningún jugador del potencial y el futuro de Perro Jones III o Quincy Miller, pero nadie volverá trotando a defender, y luego se apartará de todo contacto como hicieron los Osos del estado de Texas. Y Pitino, que a diferencia de Calipari, sabe lo que es ganar un título (precisamente con Kentucky en el ’96) es el favorito en el ajedrez de las X’s y las O’s.

La otra semifinal enfrenta, por primera vez en marzo, a los Buckeyes de Ohio State con los Jayhawks de Kansas, dos equipos que llegan como segundos cabezas de serie de su región tras superar a los número uno (Syracuse y North Carolina respectivamente) y con muchos parecidos entre ellos. Liderados desde la pintura por dos de los jugadores más fuertes de la Liga, Sullinger y Robinson, con un buen equilibrio entre ataque y defensa, y con una trayectoria similar en la que se han tomado noches de descanso aquí y allá y han ido perdiendo los partidos que Kentucky, Syracuse o UNC no se han permitido. Eliminatoria más igualada a priori, por tanto, y menos caldeada, pero con más papeletas de ser más entretenida y suelta por las mismas razones.

Ohio State llega más lejos que el año pasado, con un equipo peor, en mi opinión, pero más seguro y regular para un torneo de este tipo. Si el año pasado eran los Orlando Magic de la En-si-dábol-ei, con Jared Sullinger haciendo el papel de especimen físico que consigue lo que quiere cuando quiere en la pintura, rodeado de tiradores para hacerte pagar cuando lo doblas, este año son un equipo más compensado, que no ofrece una apuesta tan extrema, y por lo tanto son más fiables y regulares, ya que una mala noche de tiro de tus exteriores o los problemas que puede crear una obcecación transitoria de tu estrella te afectan mucho menos. Nadie ha sustitudo a Diebler o a Lighty, pero el sistema ya nos los hace imprescindibles.

En Kansas, aparte de Thomas Robinson, el único candidato a toser a Davis en la elección de Jugador del Año, y futuro ala-pívot de una de las peores franquicias de la NBA, os recomiendo que le echéis un ojo al que quizá haya sido el jugador más entretenido de ver en todo el año: Tyshawn Taylor, uno de esos de los que nacieron escoltas pero juegan de bases porque no les daban 2 petit-suisses cuando eran pequeños, y una demostración empírica de la Teoría del Caos. Si el aleteo de alas de una mariposa en China puede provocar un tornado en Texas, entonces en el vórtice que se comunica con el juego de Taylor debe haber cientos de colibrís copulando. Doggystyle.

Para la tranquilidad de los más fieles de Kansas, que sabían que algún oloroso regalo de Tyshawn, miembro selecto del club Truco o Trato de Tony Allen, se iban a comer durante el Torneo, parece que lo peor ya ha pasado: hizo un partido horrendo en el enfrentamiento del Sweet Sixteen contra North Carolina State (2/14 en tiros de campo, 2/5 en tiros libres, 5 pérdidas), y lleva cero de diecisiete (lo ponemos en número también, 0 de 17) tiros de tres, tras conectar a un ritmo del 43.5% durante la Temporada Regular, así que en el/los partido(s) que le quedan tiene que salir el Taylor bueno. O no. De todos modos, nosotros nos vemos animando al sábado para una final KU-UK, ya que el TeagueTaylor podría ser un duelo para guardarlo en DVD en Full HD. 150 puntos entre los dos, 50 pérdidas, un MVP compartido, un entrenador suicidándose en directo en la banda, lanzamiento de ropa interior cual corrida de toros de Jesulín, lanzamiento de monedas y mecheros cual pabellón balcánico, otro Katrina en New Orleans… Nada, absolutamente nada, sería imposible si estos dos juntan sus destinos en una misma cancha con un título en juego.

Así que ya sabéis en la madrugada del sábado al domingo, las semifinales; y a las 03:00 de la mañana del de la madrugada del lunes al martes, la Gran Final. El futuro ya está aquí. Y puede ser muy divertido.

El Reflexivo Derek Fisher

El día que se acabó el mercado de traspasos, hubo una noticia que conmocionó a todo el mundo Laker… Derek Fisher era traspasado a Houston Rockets, a partir de ahí un mito se acabó…

Podría escribir este post basándome en números, años de carrera, anillos y demás logros, pero como buen lacustre lo mejor es hacerlo con sensaciones. Derek Fisher es un mito para los aficionados de Lakers. Desde que llegó en el 96 no ha dejado de producir y sobre todo no ha dejado de demostrar que era algo más que un jugador, era uno de los que mandaban fuera de la pista.

Kobe siempre ha dicho que era al que iba a ir a hablar, que era un poco como el padre de todos, cosa que también ejerce oficialmente como presidente de la asociación de jugadores. Fisher, un base normalito, lento y que conforme pasaban los años esa normalidad y esa lentitud se veían agrandadas, pero aún así, todos estabamos seguros con él en la pista.

El triángulo ofensivo de Phil Jackson estaba hecho a su medida y lo demostró en los Lakers campeones, llevando al equipo a 5 anillos, siempre al lado de Kobe, siempre al lado del 8/24 de Lakers…

Nos dejó grandes momentos, como el mate frente a Iverson en el 2001 en el 2o partido de las finales, sí, un mate… y a Iverson, cuando jugaba con cintita jugona, eran otros tiempos… Pero todo el mundo recordará su tiro a falta de 0.4 en aquel brutal SA-Lakers de las semis del oeste del  2004 y que hace poco revivimos en la adidas All-Star Party, pero tampoco hay que olvidar aquella entrada a canasta contra Celtics en la final del 2010 en el Garden que suponía la sentencia angelina y llevar la final al 7o. Y luego su último gran tiro, aquel triple de esta temporada contra Dallas y el gesto con los 3 dedos…

Muchos momentos que guardamos todos los lacustres en la retira del 2 dorado y purpura. Esta noche vuelve, pero con el 37 y con la (fea) camiseta de los Thunder. No será igual, pero Fisher seguirá con esa cara de reflexión, pensativo y calculando lo que irá a decir o hacer…

Vuelve Lentejita

Uno de los más grandes mitos de la NBA moderna, Lentejita Boykins vuelve a estar con nosotros…

Mide 1.65, es decir, una persona normal, muy normal y si encima añadimos que tiene ya 35 tacos, es una persona más que normal, ahora bien, si os decimos que esta persona ha jugado ya 644 partidos de NBA, 34 de ellos de titular y siempre ofreciendo cosas, entonces es cuando empezamos a llevarnos las manos a la cabeza y a exclamar cosas raras,… pero es él Earl Lentejita Boykins.

Ayer mismo se daba la noticia de que los Rockets se hacían con Boykins y éste, sólo 45 minutos antes de empezar se presentaba en el vestuario de Houston presentándose ante sus nuevos compañeros. Boykis que el año pasado con Bucks tuvo unos muy buenos números, se encontraba sin equipo y Rockets fue a llamarle debido al chasco de Fisher y a la lesión de Kyle Lowry.

Con lo cual se va a meter como base suplente por detrás de Dragic jugando bastante tiempo y haciendo las delicias de mucha gente. De hecho ayer Lentejita ya demostró lo jugón que es en el partido contra Kings donde jugó 22 minutos con 10 puntos, 5 asistencias y 1 rebote, lo dicho, ha vuelto Lentejita!!!!

Tank City

El número 2 en la lista de canciones de Rap americana, y sonando a todas horas en las emisoras del país, es ahora mismo el «Rack City» de Tyga. Dentro de muy poquito podríamos ver en YouTube a unos amigos montándose la versión de temática NBA: «Tank City«. Con este juego de palabras se recogen en Twitter (imposible saber quién lo empezó) los esfuerzos de diferentes franquicias para perder partidos, y así obtener una mejor posición de cara al próximo Draft de la NBA. Una vez que la temporada se da por perdida, los equipos tankean su año, poniendo a jugadores de dudosa calidad en cancha, o probando más tiempo a los jóvenes, aún a sabiendas de que no es lo mejor para el objetivo de ganar partidos.

Pero hay un equipo con un problema mayor: no solo le interesa perder para ganar una mejor posición en esa parrilla de salida que es el Draft, sino que si su elección no está entre las 7 más altas… se quedan sin ella. Los Golden State Warriors traspasaron su elección de este año en 2008 a los Nets, y estos la incluyeron en la operación Deron Williams, así que ahora mismo es Utah los que pueden recoger los beneficios del traspaso de… ¿¡¿¡Marcus Williams?!?!

Marcus Williams, elegido en 2006 en la posición 22 del Draft, y sus 6.4 puntos y 3.0 asistencias por partido en 16 minutos en los dos años que jugó en Jersey, debían tener tan buena pinta para los Warriors, que decidieron dar una primera ronda del Draft condicional por él. Los Nets no la canjearían hasta 2011 por lo menos, y tenía la siguiente protección: los Warriors se la quedarían si estaban entre los 14 peores, se la seguirían quedando en 2012 si estaban entre los 11 peores, y no la perderían tampoco si en 2013 su posición está en el Top 10, la cosa acabaría en un par de segundas rondas en 2013 y 2015.

En principio no parecía tan tan malo. 2011 quedaba 3 años vista, la elección nunca sería un Top 10, y los Warriors solo la perderían si se metían en Playoffs o casi entre 2011 y 2013. Pero aquí empieza a venir lo divertido. Williams apareció fuera de forma, caótico y dando problema tras problema, y no llegó a terminar la temporada en la Bahía, lo cortaron en marzo. 9 partidos, y 53 minutos es lo que obtuvieron por esa posible futura primera ronda. Williams jugó un año más con los Grizzlies, y ahora lleva 2 fuera de la Liga. Negociazo.

Pero esperen, que la cosa es mucho más divertida aún. Te puedes equivocar viendo talento en Williams, un jugador que en su día pintaba a elección de Lotería, pero que dio tumbos en el Draft por nimiedades como ROBAR PORTÁTILES en UConn. Si eso no es una alarma roja, ya me diréis. Se puede pasar el traspaso de una primera ronda, por un jugador que no ha tenido una producción de jugador de primera ronda, porque estaba medianamente protegida. Pero lo que no se puede pasar es lo que hicieron en verano del 2009.

Para poder traspasar su elección de 2010 (recordemos que en la NBA existe la Stepien Rule que prohibe traspasar tu elección de primera ronda dos años seguidos, en honor a un nefasto ejecutivo de los Cavaliers al que le quemaban en las manos) los Warriors no podían tener traspasada la elección de 2011… que estaba en manos de New Jersey. Entonces, ¿qué hicieron? Ofrecerle a los Nets retrasar un año esa elección y ahora la protección sería la siguiente: top 7 en 2012, top 6 en 2013 y top 6 en 2014 más su segunda ronda en 2011 de regalo por las molestias. Al final, por supuesto, ¿que pasó?

Los Warriors jamás traspasaron esa elección un año después.

Rebajaron la protección y retrasaron un año la elección para realizar un movimiento que nunca hicieron.

Y ahora este año, necesitarían quedar en el Top 7 de la Lotería en lugar de en 2011 como originalmente. Y el año que viene, para mantenerla, necesitan un Top 6 en lugar de un Top 10. Y en caso de haber quedado por debajo del Top 10 estos dos años, con el acuerdo original no tenían que entregarla en 2014. Ahora necesitarán también quedar entre los 6 peores dentro de dos veranos.

Los Warriors están desesperados por perder partidos y poder utilizar su elección, en un Draft que puede ser de los mejores en años si la tremenda hornada que se acerca no se va echando atrás (por lo pronto Michael Kidd-Gilchrist, un jugadorazo como la copa de una secuoya, se presenta), por 53 minutos de un base gordo robaportátiles y un posible movimiento a un año vista que no hicieron.

Y ojo, porque esta semana se ha hablado de que están negociando con las Jazz en recuperar la elección. Y evidentemente, tendrán que dar más a cambio, a los ojos de Utah. Algún día de estos, revisaremos los peores negocios con futuras rondas del Draft, y este va a ser uno de los greatest jits. NBA, Where Amazing Happens. Big Things Are Coming. Y todo eso.

Ahora mismo, los Warriors tienen el noveno peor récord de la Liga con 19 victorias. A falta de unos 20 partidos para que acabe esta temporada acortada, necesitan que unos cuantos equipos les pasen por encima porque si no se pueden quedar en la peor posición: teniendo que entregar una buena elección, entre la 8 y la 11, que nunca habrían tenido que dar si no rehacen los términos del contrato.

Como el sistema de lotería, para evitar equipos que se dejen perder descaradamente, tiene una parte de azar, y cualquiera de los 14 peores equipos puede elegir 1º, 2º o 3º, los Warriors podrían quedarse con su elección si quedan por debajo de la 7ª posición por la cola. Como además, otros equipos pueden adelantarles necesitarían uno de los 4 peores registros para asegurarse no caer por debajo del 7. Aún con el 5º peor récord, hay posibilidades, aunque bastante pequeñas, de que Utah acabe eligiendo por ellos. En el siguiente gráfico se puede ver la probabilidad de tener que entregar su elección del sorteo universitario en función del puesto en el que acaben (suponiendo que no hay empates, que cambiarían un poco el panorama)

Como podemos ver, aún acabando como el 5º o el 6º peor equipo hay posibilidades, aunque pequeñas (0.4 y 4.1 por ciento) de que pierdan esa elección, pero ese es el número al que deberían aspirar, ya que por el capricho de la lotería, si se mantienen como el 7º peor equipo de la Liga, las posibilidades de perderla son de un 25%, cantidad nada despreciable. De quedar por debajo (o por encima, según se mire) de esa posición, necesitarían suerte para recuperarla: un 90% de probabilidades de quedarse sin ella si acaban octavos por la cola, y subiendo. En la posición que se encuentran ahora, novenos por detrás, solo tienen un 6.1% de posibilidades de utilizar su elección de primera ronda este verano.

En la 4ª posición por la cola, que garantiza el descanso de espíritu, están Toronto y New Jersey, empatados con 15 victorias, 4 menos que Golden State. Los Nets, que han traspasado su elección a Portland de acabar fuera del Top 3, pueden tener un pequeño incentivo en no hundirse del todo. La 6ª que otorga una salvación virtual está mucho más cerca, Detroit lleva 16 victorias, pero ha ganado 5 de sus últimos 10 partidos y parece querer ir hacia arriba. Cleveland y Sacramento, con 17 victorias, siguen luchando, y deberían pasarlos. Pero como se descuiden, Portland, que solo lleva 21 y pese a tener un buen equipo en pista con Batum o Aldridge también parece que ha sacado los tanques a la calle, les pasará por la derecha.

Por lo pronto el traspaso de Ellis y Udoh, irónicamente, la elección de 2010 que se queria traspasar cambiando la protección (y ojo, porque todas las estadísticas avanzadas ponen un valor bastante especial en la contribución de Ekpe) por un Bogut que no jugará esta temporada y Jefferson es la primera vez que han sacado la toalla blanca a pasear. En pocos días podríamos tener la noticia de que Steph Curry no volverá a jugar en lo que queda de año. Y en el equipo que perdió ayer por 26 puntos en Houston tuvieron minutos los no-drafteados Mickell Gladness y Chris Wright y los segundas rondas Tyler, Jenkins y McGuire. Y Nate Robinson es titular. Nuff said.

Si esto sigue así, no tengan miedo en apostar en contra de los Warriors. Son el equipo que más tiene que perder si no pierde.

Los 4 Llaneros Solitarios

Después del traspaso de Fisher por parte de Lakers, existen en la liga 4 jugadores que han seguido fieles a sus colores desde el primer día, fieles a su franquicia y que todos tienen muchas cosas en común, son Los 4 Llaneros Solitarios

Paul Pierce fue drafteado por Boston Celtics hace 14 temporadas, desde ese mismo día que se ponía la gorra verde de los Celtics ha seguido fiel a la franquicia de Boston. Han pasado entrenadores, muchos jugadores y sobretodo tiempos muy malos en los que Celtics no era más que un simple equipo del este, lleno de historia pero sin nada más.

Todos recordaremos aquella época junto con Antoine Walker donde ambos llevaron a la franquicia de Boston a un resurgir que todos deseaban, aquel era un equipo joven que tiraba muchísimo de 3 y que si tenía un día tonto ganaba a cualquiera, aún así no tenía bases de equipo campeón. Pero todo cambio con la llegada de Garnett y Allen, que dieron a Pierce esos escuderos que le hacían falta para llegar al deseado premio, el anillo. 14 años después y ya con el Big Three algo mayor, se han seguido escuchando rumores de la salida de Pierce, pero ahí sigue…

Dirk Nowitzki fue seleccionado por Milwaukee Bucks en el draft del 98, el mismo que Pierce, pero esa misma noche pasó a formar parte de los Dallas Mavericks, desde ese día Robin Hood ha sido fiel a la franquicia de Mark Cuban, unos Mavs que hasta el año pasado han ido enlazando grandes temporadas con grandes fracasos.

Nowitzki va ligado a Cuban y Cuban a Dirk, suyos han sido los años en que la franquicia de Dallas ha pasado de ser otra del montón a ser una top en el oeste con temporadas regulares brutales, de record y con aquel basket espectáculo con Nash y Van Exel como compañeros de fatigas del aleman. Pero Cuban se cansó y en lugar de optar por un cambio total, mantuvo a Robin Hood y este fue paciente. Llegó el basket control y llego Carlisle y con él el anillo cuando nadie lo esperaba y ante los Heat de los amigachos…

Tim Duncan fue elegido como no.1 del draft del 97, justo un año antes que Pierce y Robin Hood y su impacto fue brutal en SA. Ganó el premio al Rookie del Año y su pareja junto al Almirante Robinson era ya una de las más temida en la liga. No tardó en llegar el anillo, en la temporada del (anterior) lockout y la pareja se hacía con el sello de la más sólida de la liga.

Justo en la última temporada de Robinson, Spurs ya se construyó alrededor de Duncan y este le dio otro anillo más con unos jovenzuelos llamados Parker y Ginobili, que fueron sin duda una gran ayuda para que el equipo de SA siguiera siendo el mismo de siempre. Dos anillos más llegaron y siguen siendo el núcleo de los Spurs, que siguen buscando a Lupita y ésta sigue apareciendo cada año…

Kobe Bryant fue drafteado por Hornets en el mítico draft del 96, hace ya 16 años, pero como Duncan, esa misma noche pasó a formar parte de Los Ángeles Lakers. Los primeros años de Kobe, sobre todo el primero fueron a la sombra, en el banquillo detrás de gente como Eddie Jones o Nick Van Exel, aún así se llevó el concurso de mates del All-Star y la gente ya empezaba a preguntar quien era ese joven con el 8 a la espalda.

El siguiente año fue uno de los candidatos a mejor sexto hombre y se metió de titular en el All-Star Game, aún así Lakers sólo era una comparsa en el Oeste, detrás del poder de SA, hasta que llegó el famoso back-to-back-to-back con O’Neal y todo eran risas y comparaciones con Jordan. Pero llegó el traspaso de O’Neal, época de vacas flacas con unos Lakers que a duras penas entraban en PO, se habló incluso de su traspaso a Chicago o Clippers, pero llegó Gasol y la irrupción de Bynum y dos anillos más…

Estos 4 jugadores no conocen otra camiseta y tal vez nunca la conozcan, eso sí, Los 4 Llaneros Solitarios tienen en total 11 anillos…

Tradelandia

Ayer vivimos la tarde del final de mercado de traspasos y claro, toca hacer un poco de resumen de todo lo que pasó ayer:

  • Dwight Howard se queda en los Magic al menos un año más, pero vamos, no sería la primera vez que llega verano y está pidiendo el traspaso. Eso sí, va a ganar un poco más de pasta.
  • Sam Young a Grizzlies por los derechos de Ricky Sánchez. Probablemente Sixers nunca vea la cara al amigo Sánchez, así que es un trade por nada…
  • Leandro Barbosa deja Raptors para irse a Pacers a cambio de una segunda ronda. Está claro que Nash los hacía a todos mejores en Suns…
  • Gerald Wallace a Nets a cambio de Okur, Shawne Williams y una primera ronda que se van a Portland. Esto es como si compras lotería, no te toca nada, pero oye, te devuelven el dinero en alguna papeleta, pues eso le ha pasado a los Nets ayer.
  • Stephen Jackson vuelve a los Spurs por Richard ‘Sobrevalorado’ Jefferson. Cambio de cromos, donde veremos si Popovich le saca el provecho que en su día sacó de Captain Jack.
  • Ramon Sessions y Christian Eyenga llegan a Lakers a cambio de Kapono, una primera ronda y… Luke Walton!!! Uno de los míticos de los Lakers se va…Luuuuuuuuuuuuuuuuuke.
  • Samurai Camby deja Blazers para llegar a Rockets a cambio de Jonny Flynn, Thabeet (jojojoj) y una segunda ronda. Blazers sigue en modo autodestrucción/reconstrucción.
  • Derek El Reflexivo Fisher llega a Rockets a cambio de Jordan (Hill). Otro mito viviente de Lakers que deja LA… De esto hablaremos más adelante.
  • JaValee McGee y Ronny Turiaf llegan a Denver Nuggets que mandan a Nene a Wizards, mientras que Clippers recibe a Nick Young y manda a Cook a DC. Interesante movimiento, los Nuggets no se fían de Nene, al cual renovaron hace nada y McGee da un paso adelante en su carrera, lo hará también su cabeza? Clippers recibe a Young, que es de LA y está más feliz que feliz.
  • Blazers completa su autodestrucción/reconstrucción echando a McMillan. Tremendo lo de Blazers, ya mirando al futuro y esperando que el draft del 2012 sea parecido al del 96 o 2003.
  • [Actualización] Añadimos que Blazers también ha cortado al no.1 del draft del 2007, Greg Oden. Recordamos que Kevin Durant fue no.2…

Y esto ha sido todo lo que dio de si el mercado, mucho movimiento al final, ahora a ver que tal encaja cada uno en su nueva casa…

Empieza el Show

Estamos a poco más de 24 horas para que se cierre el mercado de traspasos en la NBA y la verdad es que o mucho cambian las cosas o va a ser recordado como uno de los más aburridos en muchos años.

El gran culpable sin duda alguna es el nuevo CBA que penaliza mucho a los equipos por pasarse del límite salarial, esto hace que se cometan menos locuras y se controle mucho más el gasto.

Aún así, anoche se cerró el primer traspaso que manda a Monta Ellis, Ekpe Udoh (uno de los nombres más molones de la liga) y Kwame Brown (que está lesionado para todo el año, pero oye, ahí está él entrando en trades…) a Milwaukee Bucks a cambio de Andrew Bogut y Stephen Jackson que se van a Golden State Warriors.

Analizando en frio el trade parece que los Bucks salen ganando y más pensando en que cogen un tio defensivamente más que aceptable como Udoh y a un anotador como Ellis, habrá que ver como se acopla Jennings a esto, pero con Ilyasova en plan MVP, tal vez debe pensar en dejar a Ellis que anote.

En Warriors el gran beneficiado probablemente vaya a ser David Lee, que va a jugar junto a Bogut (si está sano) y van a hacer una muy buena pareja interior. Lo que haga Captain Jack es todo un misterio.

Quitando este trade ya hecho, el resto son rumores, desde Melo pidiendo el traspaso (!!!!!!), hasta Howard diciendo que se quiere quedar… pero hasta junio, es decir, de momento poco o muy poco.

Habrá que ver como evolucionan las próximas horas que seguiremos muy atentamente en nuestro Twitter y Facebook

Dwight, Deron y El Precio Justo

Uno tenía ganas de escribir un artículo en el que se detallaran todas las cantidades y opciones que tienen los dos mayores peces de ese mercado que se cierra el día 15, Dwight Howard y Deron Williams, pero como ya lo han hecho, esto nos va a permitir no tener que perderse en detalles y poder ir a lo importante, y tratar de añadir algún detalle más que nos parece importante.

Si Dwight y Deron no renuevan este verano con los equipos en los que jueguen el día 16 de marzo, perderán dinero. Bastante, como para pensárselo mucho… pero no tanto como la Liga quiere hacernos creer ni de manera que sea imposible una fuga.

De hecho, tienen en realidad, 4 opciones, no solo 2, porque pueden esperar un año más en ir al periodo de agencia libre. Eso les permitiría ganar algo más de dinero: si renuevan este verano, el contrato que firmen será un 105% del del pasado año, si esperan al siguiente, el aumento es del 8% el próximo año, una diferencia de unos 542.000 dólares. Evidentemente, el riesgo que corren por ganar ese medio millón más (que con los intereses que se generan al ir aumentando se convierten en unos 1.68 millones si renuevan con el equipo, y 3.38 si cambian de aires a lo largo del periodo de 6 años) es que el próximo verano nadie quiera darles un contrato máximo, es decir, en su caso, que tengan una lesión de las que acaban con tu carrera, a lo Brandon Roy o Grant Hill o Spencer Hawes. O peor aún.

La siguiente tabla recoge lo que ganaría Howard cada año en las 4 situaciones indicadas. En verde hemos puesto las temporadas en las que firmaría un nuevo contrato. Como se puede ver, asumiendo que Dwight vuelve a firmar por el máximo en su siguiente contrato (que dependiendo de las opciones sería en verano de 2016 ó 2017) a lo largo de estos 6 años la diferencia sería inferior a 10 millones de dólares. A pesar de que siempre hacemos referencia a ese proverbio birmano, «El jugador NBA, firma dónde más pelas le dan«, y por tanto, no tendríamos duda de que Dwight tiene 10 millones de razones para quedarse en Orlando, en su caso es menos del 5% de los más de 200 kilos que va a ingresar en esos 6 años por jugar y sus contratos publicitarios. Los famosos 30 millones de los que hablan Stern y los propietarios a la hora de resaltar las ventajas que tienen los equipos para retener a sus jugadores con un nuevo convenio, se quedan en unos 10 o menos si el jugador firma el siguiente contrato. En el caso de que Howard se lesione gravemente o su rendimiento se merme tanto entre este verano y el de 2016, como para que nadie le ofrezca un contrato ese año, Dwight perdería un total de 29.4 millones (31.4 si sale al mercado en 2013 en vez de este año). Si todo va bien, las pérdidas, son muchas menos, los 10 millones ya indicados.

Tipo de renovación 12/13
13/14 14/15 15/16 16/17 17/18 Total
Renueva este verano, continúa 19.00 20.42 21.95 23.60 25.37 26.67 137,00
Renueva este verano, cambia equipo 19.00 19.86 20.74 21.68 22.76 24.47 128.50
Renueva verano ´13, continúa 19.54 20.51 22.05 23.71 25.48 27.39 138.68
Renueva verano ´13, cambia equipo 19.54 20.51 21.44 22.40 23.40 24.58 131.88

La cantidad que Deron Williams perdería es algo inferior, al igual que sus ingresos, ya que al llegar un año después que Howard a la Liga, va un paso por detrás en la escala salarial, pero la situación es la misma: firmar por otro equipo como agente libre le cuesta unos 10 millones, más la diferencia entre un contrato por el máximo y aquel que firme en 2016 ó 2017 cuando vuelva a ser agente libre. Si los equipos siguen viendo en él un max player, mejor caso, solo habrá perdido 10 kilitos, si está fuera de la Liga, peor caso, menos de 30.

Y luego hay que tener en cuenta el tema impuestos. Como los residentes de Florida y Texas están exentos de pagar impuesto en su estado (sí tienen que pagar el federal, como el resto de personas en Estados Unidos) si acaban en Orlando o Dallas ahorran un poco más con respecto a, por ejemplo, no sé… Brooklyn. Así, si Dwight cambiara los Magic por los яосдшедя Nets perdería algo de poder adquisitivo, si Deron se fuera de New Jersey/York a Dallas, lo ganaría, y para Howard, Dallas sería un movimiento lateral. Obviamente este cambio también influye sobre el dinero que entra por otras vías, como los contratos publicitarios.

Ahora nos vamos a centrar en otro aspecto: ¿cuánto costaría firmarlos como agentes libres este verano? Howard puede firmar por 19.00 millones y Williams por 17.18, por lo que, si no están dispuestos a perder más dinero, se necesitan 36.19 millones de espacio bajo el límite salarial para poder firmarlos a los dos. Si Dallas, rumoreado destino para la pareja, se deshiciera de todos sus jugadores, y se quedara solo con Nowitzki, solo tendrían 31.93 millones libres por lo que tendrían que renunciar a 4.26 millones por año, unos 28 millones más entre los dos por 6 años, unidos a los 20 que ya estarían dejando en la mesa por irse en verano. Aún suponiendo que Cuban se deshiciera de Marion/Haywood, Beaubois, Jones y el resto de contratos parcialmente garantizados (Odom, Carter), la opción parece remota: una cosa es que pierdan 10 millones cada uno, y otra es perder 24.

Los Nyets, por su parte, tendrían comprometidos 40.56 millones en 9 jugadores para la próxima temporada. Esta cantidad asume que Deron renueva, que Farmar y Shawne Williams ejercen sus opciones, de 4.25 y 3.14 millones respectivamente (que viendo lo visto, deberían hacerlo), que los Nets no renuevan por un año a Damion James y que sus elecciones del Draft de primera ronda acaban siendo las que son ahora, la 4ª y la 15ª, y tendrían que convertir a Brook Lopez en agente libre sin restricciones y perder también la opción de saltarse el límite para renovar a Kris Humphries. Esta situación dejaría un espacio de 17.49 millones, lo que deja a los Nets a 1.51 millones del objetivo (y añádanle 4.19 millones más, si quieren extender una oferta por un año más a Brook Lopez). Por tanto, los Nets, para poder juntarlos a los dos, tendrían que convencerles de rebajar sus sueldos 1.51 millones entre los dos, o convencer a Farmar y a Willams de no ejercer sus opciones (liberarían 3.78 y 2.66 millones de cara a firmar a Dwight) o mover, de aquí al 15 de marzo, o durante el Draft, una o varias del resto de piezas que tienen: Morrow (3.53 millones liberados a efectos del tope salarial), Petro (3.03), Brooks (0.69), Jordan Williams (0.29), su elección de Draft (ahora mismo, al ser la cuarta, cuenta 2.63 millones contra el tope) o la de Utah (0.97).

Por tanto, parece muy fácil que los Nets se deshagan de esos 1.51 millones, o incluso de 5.7 para poder juntar a Brook con el dúo de agentes libres. Si su propia elección del Draft queda al final por debajo de la 4ª (y hay 4 equipos empatados a 13 victorias, y uno con 14, además de la Lotería, por lo que podrían acabar con la 8ª o la 9ª muy fácilmente) tendrán más espacio salarial. Si Farmar y/o Williams colaboran, y deciden no ejercer sus opciones y tratar de firmar un contrato de larga duración, ya lo tendrán hecho. Y si alguien acepta, por ejemplo, comerse a dos de tres, de entre Petro, Farmar y Shawne, contratos que acaban en 2013, a cambio de la elección de Lotería de Utah, es otra manera de hacerlo. Así que los Nets podrían juntar a Dwight, Deron, Lopez, Brooks, Morrow y su elección de este año en el Draft para inaugurar el chabolo de Brooklyn. Mal no suena. Otis Smith se está tirando de los pelos.

Estén atentos a los movimientos que los Nets hagan en esta dirección. A no ser que ya conozcan la decisión de Farmar o Shawne, para lo que viene bien tener un ruso de reputación intimidatoria al cargo, o que quieran esperar al Draft, deberían mover un poco de salario ya mismo.

Y atentos también a lo que puedan hacer otros equipos. La fórmula mágica para saber si se puede ofrecer el máximo a los dos sería la siguiente: los contratos y obligaciones del equipo para la próxima temporada tienen que sumar un total inferior a 21.869.847-473,604*(12-número de jugadores bajo contrato y elecciones de primera ronda). Para firmar a Dwight solo, 39.047.642-473,604*(12-número de jugadores bajo contrato y elecciones de primera ronda). Y para hacerse con los servicios de Deron, 40.866.205-473,604*(12-número de jugadores bajo contrato y elecciones de primera ronda). Todo lo que se esté por encima de esa cifra es dinero al que los jugadores tendrían que renunciar.

Por ejemplo, en el caso de Boston, el año que viene tendrán 4 jugadores bajo contrato (asumimos que Bass no ejerce su opción porque creemos que puede sacar un contrato de más de 4.25 millones fácilemnte) y 2 primeras rondas, ahora mismo, la 16 y la 23. En total, estas obligaciones suman 32.89 millones. Lo que necesitarían tener comprometido para tratar de fichar a los dos serían 19.03 millones, para fichar a Dwight, 36.21 y para fichar solo a Williams, 38.02. Podrían firmar un contrato por el máximo a cualquiera de los dos, pero necesitarían limpiar 13.86 millones para tener la parejita.

Ahora mismo, y todavía con tiempo por delante para hacer más movimientos, solo New Jersey sería capaz de ofrecer el doble máximo sin hacer un gran movimiento (como cortar a Nowitzki, Pierce o a Granger). Así que si soñáis con un Deron para Dwight, a día de hoy, solo Brooklyn puede ser el escenario.