Repaso navideño

Aprovechamos el día de Navidad para hacer un repaso hasta de lo que llevamos de Liga hasta ahora, con más de un tercio de los partidos ya jugados. Damos nuestras elecciones para los Premios y a quién pondríamos en el All Star.

Oeste
Chris Paul
Kobe Bryant
Kevin Durant
Dirk Nowitzki
Yao Ming Pau Gasol

Banquillo: Steve Nash, Manu Ginobili, Carmelo Anthony, Kevin Love, Tim Duncan, Russell Westbrook, Deron Williams
Menciones: Blake Griffin, Monta Ellis, Paul Millsap.

No me convence dejar fuera del quinteto titular a los jugadores del mejor equipo de la Conferencia, y sé que no coincido con muchos metiendo a Love, que está haciendo sus números en uno de los dos peores equipos de la Conferencia por delante de la espectacularidad de Griffin, la anotación de Ellis, la solidez de Millsap o alguna otra propuesta, pero creo que Kevin lo merece. La elección de los titulares es casi por defecto, podría cambiar los cinco y quedarme igual de tranquilo.

Este
Derrick Rose
Dwyane Wade
LeBron James
Amar’e Stoudemire
Dwight Howard

Banquillo: Rajon Rondo, Paul Pierce, Kevin Garnett, Al Horford, Andrew Bogut, Raymond Felton, Danny Granger
Mención: Chris Bosh, Josh Smith

Tres Célticos, dos de Miami y New York, y el resto que se divide entre los equipos de Play-Off que quedan. Merecedores de un sitio en el All-Star en el Este no ha habido mucho más.


MVP
Desierto
Cuando los Hornets lideraban la Conferencia Oeste, Chris Paul era la clarísima elección, pero ahora que el equipo de New Orleans ha caído, tenemos que los tres mejores equipos, Boston, San Antonio y Dallas, son ejemplos de claro trabajo coral, en Miami y Los Angeles no podríamos elegir entre los dos machos alfa sin cometer una injusticia y podríamos buscar motivos, y encontrarlos, para añadir a Deron Williams, Derrick Rose, Kevin Durant y Amar’e Stoudemire a la conversación. Si hacemos una lista de 10 jugadores, podríamos encontrar motivos a favor y en contra de todos. Aunque quizá a méritos iguales uno debería quedarse con el mejor jugador, y ese es LeBron, el MVP tradicionalmente es mucho más y en cinco minutos cambiaría de idea, así que el premio queda desierto, y veremos quién lo quiere más de aquí al final de la temporada.

Rookie del Año
Blake Griffin
Poco hay que decir. 20.9 puntos, 12.4 rebotes con la que es posible que sea la mejor temporada en una década de un Rookie, y sus promedios parecen ir a más semana a semana. Aunque su condición de novato tiene un asterisco, porque ya lleva una temporada con el equipo, lo que seguramente le haya adaptado en la adaptación a la Liga y a su equipo, con lo que ha hecho Blake hasta ahora, ha sido muy superior al resto de sus compañeros.
Menciones: John Wall, Landry Fields

Jugador Defensivo
Kevin Garnett
Los Celtics son el mejor equipo en defensa de la Liga, mejorando incluso en los enfrentamientos señalados, pese a no haber tenido estabilidad en la posición de pivot en toda la temporada, y el principal responsable es el mejor defensor de la Liga por Deffensive Rating, Kevin Garnett. Probablemente en el mejor estado físico desde que llegó a Boston, a sus 34 años ya ha dejado de ser una figura mediática pero su eficacia defensiva es silenciosamente, y quién iba a decirlo para su figura, la mejor de la Liga.
Menciones: Dwight Howard, LeBron James, Andrew Bogut

Sexto hombre
Jason Terry
Difícil ir contra el segundo máximo anotador en el segundo equipo del Oeste, pero el hecho de que juegue más de media hora por partido, y que sea el tercero con más minutos en Dallas le convierte en un sexto hombre entre comilllas. Al principio de la temporada hubiéramos puesto aquí, incluso por encima de Jet, a Wilson Chandler pero ya tiene casi tantos partidos como titular (14, los 12 últimos consecutivos) que como suplente (15) por lo que no podemos hablar ya de sexto hombre. Me quedo con ganas de nombrar a Tyrus Thomas: 11.3 puntos, 5.5 rebotes, 1.5 tapones y un magnífico 21.7 de PER viniendo desde el banquillo para jugar 20 minutos por partido, que por cierto, incomprensiblemente, promedia menos minutos que los dos últimos años, cuando está siendo el mejor jugador de la rotación interior de Charlotte. Pero también es muy posible que con Silas deje de ser sexto hombre.
Menciones: Tyrus Thomas, Shannon Brown, Thaddeus Young, Nick Young.

Jugador más mejorado
Kevin Love
De 14.0 a 20.9 puntos por partido, de 11.0 a 15.6 rebotes que lideran la Liga, y sus números no han cambiado como producto de un gran incremento de utilización dentro del equipo (Westbroook) o un cambio a un sistema bueno para las estadísticas (Felton). A falta de un jugador que haya saltado del anonimato a la relevancia, que suele ser el típico ganador del premio, nos quedamos con el Wolf.
Menciones: Serge Ibaka, Raymond Felton, Wes Matthews, Arron Afflalo, Roy Hibbert.

Entrenador del año
Gregg Popovich
Premio curioso el de entrenador del año, ya que si para el resto, la cantidad de victorias de tu equipo resulta fundamental, en este se premia la diferencia entre las previsiones al principio de temporada y los resultados al final. Que Phil Jackson lo haya ganado una vez, Jerry Sloan, ninguna, y Popovich, al que se lo damos este año, solo una también, mientras que lo tengan en sus vitrinas Johnny Kerr con una temporada de 33–48 (aunque fuera el mejor récord histórico de un equipo en su primera temporada) o Doc Rivers y Hubie Brown con dos 41-41 resulta muy curioso. De todos modos, estos Spurs, no solo lideran la Liga a día de hoy, sino que nadie lo esperaba. Además, Popovich está liderando al equipo en medio de la polémica y el escrutinio del divorcio de Parker, los jugadores veteranos están respondiendo (alguno como Ginobili incluso teniendo el mejor año de su carrera) e incluso ha sido capaz de integrar en una máquina tan bien definida a dos rookies que están ayudando al equipo, algo que otros entrenadores no se atreven a hacer.
Menciones: Rick Carlisle, Monty Williams, Jim O’Brien.

¡Felices fiestas!

Primera Navidad con La Crónica, y para felicitaros os traemos los villancicos que se han currado este año los equipos de la NBA. El día de Nochebuena no habrá jornada, pero en Navidad, cinco grandes partidos, empezando con un BullsKnicks a las 18:00 hora española, el CelticsMagic a las 20:30, el plato fuerte, el HeatLakers a las 23:00 horas, y un NuggetsThunder y BlazersWarriors.

Empezamos con la versión de los Nuggets del villancico de los Run-DMC:

Seguimos con los Chicago Bulls:

Los Warriors, dónde alguno se hizo el remolón:

Los Pistons hacen doblete con canción y cuento de Navidad:

Los Lakers también se atreven, en este caso con el Jingle Bells:

Y como bonus final, Lamar Odom en la Fiesta de Adobe Photoshop felicitación de la Familia Kardashian.

Cambio de cromos

Los Orlando Magic acaban de remozar medio equipo con los dos traspasos por separado de este sábado. Están dentro Gilbert Arenas, Jason Richardson, Hedo Turkoglu y Earl Clark y se van Rashard Lewis, con destino a la capital, Washington, y Vince Carter, Marcin Gortat y Mickael Pietrus a Phoenix.

Orlando, que ha perdido 6 de los últimos 7 partidos, se arriesga, quizá demasiado, para darle la vuelta a la temporada. Vuelven a reunir a Arenas y a J-Rich, que pasaron juntos dos años en los Warriors, además, con Otis Smith, el GM de Orlando, y se traen a Turkoglu de vuelta al último y único lugar dónde fue feliz después de los fracasos de Toronto y Phoenix. A cambio de tres posibles titulares, Orlando ha tenido que dar al segundo y cuarto jugadores con más minutos de su rotación y pueden acusar en Play-Off el traspaso de Gortat.

Los Magic, que con Dwight Howard y el polaco tenían probablemente el mejor dúo de pivots de la Liga, han deshecho el tándem. Cierto es que Gortat no estaba jugando mucho, sólo 15.8 minutos por partido, pero un dúo así podría venir muy ante el punto débil de Miami, el punto viejo de Boston y el punto fuerte de Los Angeles. Ahora, cuando los los Lakers te tiren a Gasol, Bynum y Odom en sucesión ocupando los 48 minutos del puesto de pivot en una hipotética final, Orlando tendrá que ir con Malik Allen o un Brandon Bass fuera de posición cuando Dwight tome un respiro en el banquillo.

Sí es verdad que, para mi gusto, cambiando a Richardson por Carter han ganado en fiabilidad para esta temporada, que el espacio que daba el tiro exterior de un hombre alto como Rashard lo pueden suplir con los minutos que Turkoglu y un Ryan Anderson que ha perdido peso específico en el equipo este año pasen jugando de 4, y que la defensa de Pietrus ya no era para tanto.

La incógnita del traspaso es, Gilbert Arenas. Y mira que le pega lo de incógnita. Si recupera la forma Hibachi y se despega de la melancolía que le rodea, Arenas es uno de los jugadores más excitantes de la Liga, y el traspaso será un auténtico robo por parte de la franquicia de Orlando. Cuando Arenas se sentía bien en un partido era absolutamente imparable. Uno de esos pocos jugadores que pueden ganar el sólo un partido. Y eso en una serie de Play-off, no tiene precio. Pero Gilbert está haciendo la peor temporada de toda su carrera, y si el equipo tiene que seguir pagando 23 millones a un jugador en declive en la temporada 2013/2014, este traspaso habrá sido ruinoso.

Para Washington, las motivaciones de este traspaso están fuera de parqué. A Lewis le quedan dos años de contrato, y Arenas dos, más la opción a otros dos por más de 20 millones al año, que salvo enajenación mental permanente, Gilbert va a ejercer. Esos dos años de sueldo se unen además al hecho de que la excentricidad de Arenas ha acabado cansando en la capi. Los Wizards tienen miedo de que su nueva perla, John Wall cogiera las cosas malas de Gilberto antes que las buenas, y este traspaso era cantado desde que las bolas de ping pong le dieron el número 1 en la Lotería del Draft a la franquicia de Washington. La única duda era el cuándo y el quién, qué equipo estaba dispuesto a hacerse con el contrato de Arenas dando uno menos malo de vuelta.

En el caso de Phoenix, al contrario, parece que los motivos deportivos están por delante del dinero. El objetivo ha sido cambiar a Turkoglu, que está viendo sus minutos y su protagonismo reducido partido a partido, por Gortat, que acompañará al único jugador interior que tienen en plantilla los Suns, Robin Lopez. Mucho se ha hablado de que con este traspaso los Suns tiran la temporada, de que Steve Nash tiene que empezar a buscar destino, etc… Pero yo creo que la franquicia de Arizona en realidad está ganando.

Si el movimiento de intercambiar dos escoltas treintañeros que saben tirar de 3 y matar estando en su último año parece lateral, y además, como Gentry parece insinuar con sus declaraciones, la propuesta de incluir a Carter por Richardson en el traspaso, salió de Arizona, y los papeles marginales de Pietrus y Clark meramente se intercambian, salvo sorpresa, deshacerse de Turkoglu y su contrato a cambio de una pieza tan necesitada como la figura de jugador de poste bajo, me parece una pequeña victoria para los Suns.

Ahora veamos el traspaso en clave económica. De acuerdo a ShamSports.com estos son los salarios de los jugadores envueltos en el traspaso para las próximas temporadas:

Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Rashard Lewis 19,573,711$ 21,136,631$
Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Mickael Pietrus 5,300,000$ 5,300,000$
Vince Carter 17,522,375$
Marcin Gortat 6,322,320$ 6,790,640$ 7,258,960$ 7,727,280$
Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Gilbert Arenas 17,730,694$ 19,269,307$ 20,807,921$ 22,346,535$
Jason Richardson 14,444,443$
Hedo Turkoglu 10,215,850$ 11,015,850$ 11,815,850$
Earl Clark 1,898,760$ 2,031,240$ 3,008,266$

Estas cifras asumen que Phoenix cortará el último año sin garantizar de Vince Carter ($18,300,000), Washington hará lo propio con Rashard Lewis ($22,699,551) y Orlando con Turkoglu ($12,000,000); Mickael Pietrus y Gortat ejercen las opciones que tienen sobre la última temporadas de sus contratos, Arenas ejerce la opción sobre las dos últimas temporadas del suyo, y Phoenix ejerce las opciones de tercer y cuarto año del contrato rookie de Earl Clark.

Veamos ahora resumido el balance de los equipo las próximas cuatro temporadas a partir de este traspaso. Una cifra positiva indica ahorro de dinero, y la negativa, gasto.

Equipo 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Orlando 4,438,659$ 910,874$ −28,373,077$ −14,619,255$
Washington −1,843,017$ −1,867,324$ 20,807,921$ 22,346,535$
Phoenix −2,585,642$ 956,450$ 7,565,156$ −7,727,280$

Como podemos ver, Orlando consigue ahorrar dinero a corto plazo con el traspaso (y teniendo en cuenta de que el equipo está por encima de la luxury tax, los casi 4.5 millones que se ahorrarán esta temporada se convierten en 9) pero al dar contratos que acaban pronto y hacerse cargo de los cuatro años de Arenas han incrementado en la friolera de 28 millones de dólares la masa salarial para la temporada 2012/2013.

Desde el punto de vista de Washington, la teórica pérdida de talento al cambiar a Gilbert por Rashard, trae a cambio de todo lo que ya hemos hablado, alivio financiero a partir del verano de 2012. Pese a que los contratos de ambos sean comparables, el de Lewis es dos años más corto, por lo tanto se ahorrarán más de 20 millones dentro de dos años. Teniendo en cuenta que ese verano también acaba el contrato de Kirk Hinrich, hay que estar muy atentos a los Wizards en ese periodo de agencia libre.

Phoenix también ahorra ese verano unos 7 millones, la diferencia entre el contrato de Gortat y los de Turkoglu y Clark, aunque tendrá que hacerse cargo de los 7 millones que cobra Gortat el año siguiente, lo comido por lo servido. Mirando a las cifras ya vemos que la motivación de Phoenix no está motivada por el dinero, como ya habíamos apuntado.

Así que el jurado está ahí fuera. Y el tiempo dictará, quien ha ganado cambiando cromos.

¿Quién da más?

La NBA está subastando las camisetas que llevaron los quintetos titulares durante el primer partido de la temporada. Un total de 150 jerseys llevados por los jugadores por los que coleccionistas de todo el mundo se andan peleando… en algunos casos.

Ya se han vendido las de 16 franquicias (Heat, Lakers, Magic, Wizards, Thunder, Suns, Warriors, Celtics, Bulls, Hornets, Jazz, Wolves, Rockets, Mavericks, Hawks, Grizzlies, Blazers y Raptors) y hasta las 3:10 AM del viernes 17 en España se están subastando las de otras 6: los Pistons, Clippers, Bucks, Knicks, 76ers y Kings. Aún quedarían por salir a la venta otras seis, las de Nuggets, Nets, Pacers, Cavaliers, Bobcats y Spurs, por lo que deberías estar atento a la página de subastas de la NBA, auctions.nba.com si te interesa conseguir alguna de ellas o ver por cuánto se han vendido.

Las cinco mejor vendidas han sido la de LeBron James por 14.600$, Kobe Bryant por 10.020$, Dwight Howard por 8.020$, John Wall por 7.520$ y Kevin Durant por 6.600$, aunque el Top 5 va a cambiar esta semana ya que se están ofreciendo 12.000$ por la de Blake Griffin.

Pau Gasol fue el único español titular en la primera jornada, y su camiseta, la 19ª más cara por el momento ha costado 1.810$ a su comprador, después de 28 pujas.

En el otro extremo están la más baratas, que han sido las de Marvin Williams y Reggie Evans, que solo han tenido dos pujas y han costado 270$ cada una. Teniendo en cuenta que en la NBA Store una camiseta Revolution 30 Authentic de talla 3XL como estas dos cuesta 279.99$, parece que el hecho de que Marvin y Reggie las llevaran les ha hecho incluso perder valor.

Aunque cuidado, que de las que quedan apenas 3 días para subastarse, hay muchas por las que se ha ofrecido lo mismo hasta ahora (las de Brand y Rip Hamilton están a 270$) o incluso menos, solo una puja inicial de 250 dólares (Hawes, Kapono, Ben Wallace, Stuckey, Prince, Delfino, Kaman, Garcia, Udrih, Greene, Landry) o ni siquiera la inicial como es el caso de las de Ryan Gomes y Austin Daye.

Así que ya sabes, si alguna vez has querido tener en tu colección alguna camiseta llevada en día de partido, ahora es tu oportunidad. Y si eliges el jugador adecuado, te puede salir prácticamente sin coste añadido.

Retorciendo los números (II)

  • Pau Gasol (19.6/11.4) ha tenido un bache anotador que le ha sacado por poco de la lista de jugadores promediando un 20/10 en la que quedan Kevin Love (20.5/15.6), Dwight Howard (21.5/12.0) y Blake Griffin (20.3/11.9). De conseguir un 20/10 al final de temporada, Blake sería el 29° rookie en hacerlo en la historia de la NBA y la ABA, el primero en 11 años desde el 20.1/10.0 de Elton Brand en la temporada 99/00.
  • En la victoria del domingo ante los Nuggets, Amar’e Stoudemire metió 30 puntos por octavo partido consecutivo, récord de la franquicia neoyorquina. Si siguiera así podría amenazar la mejor racha reciente, los 16 partidos de Kobe Bryant entre enero y febrero de 2003. Me imagino que de aquí al récord de Wilt Chamberlain, 65 partidos del 4 de noviembre de 1961 al 22 de febrero de 1962, ya tendríamos tiempo de hablar.
  • Josh Smith tenía un porcentaje de 0.266 en lanzamientos desde la línea de 3 durante su carrera. En su tercera temporada llegó incluso a promediar más de 2 tiros por partido. Alguien, con buen criterio, le emplazó la temporada pasada a no volver a tirar triples, y solo lanzó 7. Y esta temporada, alguien con mejor criterio aún le he pedido que vuelva a tirarlos: lleva 17 de 38 un 0.447 de acierto y es el 18° octavo jugador con mejor porcentaje. ¿Los mejores? Mike Bibby y DeShawn Stevenson con un 0.536.
  • Aunque Kevin Love esté siendo el mejor reboteador con diferencia de la Liga por partido (15.6, el segundo Bogut con 12.2) no es el que más rebotes coge percentualmente. El TRB%, una estadística que estima el porcentaje de los rebotes disponibles que un jugador ha cogido, la lidera Reggie Evans, que se queda con el 26.4% de los balones que repele el aro. Love con 24.6% es el segundo, y Marcus Camby con 23.1% el tercero.
  • Nunca un equipo de Phil Jackson que haya perdido 4 partidos seguidos en una temporada como los Lakers hicieron del 26 de noviembre al 1 de diciembre ante Utah, Indiana, Memphis y Houston ha ganado el título. Equipos no entrenados por Phil, sí que lo han hecho, los últimos, los Miami Heat de 2006 que perdieron 4 en diciembre contra Denver, Los Angeles (Clippers), San Antonio, y de nuevo Denver.
  • La velocidad a la que juegan los equipos se mide con el Pace Factor o Factor de Ritmo, que cuenta el número de posesiones en un partido de estos equipos en 48 minutos. Los equipos con más ritmo son los Wolves (97.7), Nuggets (96.5) y Knicks (96.4). Los que menos, Blazers (88.5), Pistons (89.1) y Nets (89.2).
  • Desde 1987 el jugador que más partidos de su carrera ha jugado sin llegar en ninguno a los 10 rebotes ha sido Steve Kerr, 910 partidos de Liga Regular y 128 de Play-Off sin llegar a los 10. Entre los jugadores en activo, Jason Williams, el base de los Magic, es el líder. En sus 774 partidos de Liga Regular y 67 de Play-Off, ha llegado a 9 rebotes tres veces, pero nunca a la decena.
  • Como ya comentamos aquí, George Karl llegó esta semana a las 1000 victorias en Temporada Regular, uniéndose a Don Nelson (1335), Lenny Wilkens (1332), Pat Riley (1210), Jerry Sloan (1207), Phil Jackson (1115) y Larry Brown (1097). Su porcentaje de victorias (0.595) es el cuarto del grupo, por detrás de Jackson (0.705), Riley (0.636) y Sloan (0.605) y por delante de Brown (0.549), Nelson (0.557) y Wilkens (0.536). Los próximos entrenadores en activo en la lista son son Rick Adelman (911), Gregg Popovich (756) y Flip Saunders (619). Adelman llegará lo más seguro en la 2012-2013 si mantiene el trabajo, ya que solo necesita promediar 33 partidos ganados durante estos tres años, pero podría incluso ser la temporada que viene si promedia 49 partidos ganados durante esta y la siguiente campaña.
  • Otro que se hizo milenario esta semana fue Tim Duncan. 1000 partidos de Liga Regular para él, 998 como titular. La lista de jugadores en activo con más partidos la lidera Jason Kidd con 1210 y Duncan es el décimo, tras Shaquille O’Neal, Kevin Garnett, Juwan Howard, Derek Fisher, Ray Allen, Kobe Bryant, Steve Nash y Joe Smith. El próximo en llegar a 1000 será Ben Wallace, que tiene 996. Eso sí, todavía están todos muy lejos de los 1611 partidos de Robert Parish que lideran la Historia de la Liga.

Karl ya es milenario

Aunque la efeméride sea lo de menos, por fin se mete George Karl en el Club del 1000. Es lo de menos, porque Karl ha conocido la victoria mucho más de estas mil veces que ha ganado en la NBA en temporada regular. Están las primeras, cuando empezaba su carrera como entrenador en la CBA destacando de manera brillante. También hay que recordar las que tuvo cuando estuvo en España, entrenando dos años al Real Madrid como los más jóvenes puede que no sepan. También entrenó a la Selección Estadounidense y en la NBA, al millar, hay que sumarle las 74 en Play-Off. Y las dos más importantes, por supuesto: los triunfos contra el cáncer de próstata y de cuello, sin los que Don Nelson, Lenny Wilkens, Pat Riley, Jerry Sloan, Phil Jackson y Larry Brown no hubieran podido cursarle la invitación al club.

Por todo lo que ha vivido, imagino que a Karl llegar a las 1.000 le ha quitado poco el sueño. Pese a mantener un perfil discreto y ser poco dado a la megalomanía, seguro que George tiene su rinconcito para el ego como todos nosotros y habrá disfrutado de ser el centro de atención por un rato, pero ya habrá pasado página. Su insistencia por que los Kroenke le renueven el contrato que termina este año, aun cuando la incertidumbre sobre la composición de la plantilla es absoluta, demuestra que no estaba entrenando con el piloto automático hasta este hito. Además, cuando él empezó, una hazaña semejante hubiera dado para el día de George Karl. A la velocidad que circula la información, la opinión y la chatarrería ahora, se le dedica un segmento de 30 segundos repetido en cada reposición de SportsCenter en la ESPN, y circulen, que aquí no hay nada que ver.

La percepción de George en la opinión pública de este corrillo siempre ha tenido un pero: nunca ha sido capaz de casar el talento a su disposición con un título, como, por cierto tampoco lo han sido el 50% de los entrenadores del Club de los 1000: ni Wilkens, ni Nelson, ni Sloan saben lo que es levantar el Larry O’Brien.

¿Pero alguna vez ha tenido tanto talento como para ganarlo? Jamás ha tenido el lujo de entrenar al MVP de la temporada pero Riley, Jackson, Brown o Sloan si lo han hecho. Las parejas Shawn KempGary Payton, Ray AllenGlenn Robinson o Allen IversonCarmelo Anthony fueron buenas, pero incomparables a la calidad y compenetración de Jordan/Pippen o Malone/Stockton. El fondo de armario de todos esos equipos también fue bueno, pero tampoco eran los Pistons de 2004. Por el talento a su disposición siempre ha estado más cerca de Nelson y Wilkens (y tiene bastante mejor porcentaje ganador que ellos) que de Jackson o Riley. Y su comparación más directa para mí es Sloan: plantillas comparables, resultados también. Su porcentaje de victorias es prácticamente idéntico (divergen en menos de un partido por año) y los únicos anillos que tienen son los de compromiso, si Karl todavía guarda el suyo o su compañera en la vida, Kim Van Deraa, le ha regalado uno nuevo. Pero por lo que yo veo, Jerry está mejor considerado que George. Aún no sé muy bien por qué.

A los Sonics los llevó a la final contra Chicago, techo de cualquier equipo de esa época. Y durante el periodo de 6 años y medio que los entrenó, su equipo fue el segundo con más victorias, por detrás de los Bulls. Con Milwaukee rozó el derecho de visitar a Kobe y Shaq en las finales en 2001, cuando llevó a los Bucks al 7º partido de la Final de Conferencia (única de la franquicia los últimos 24 años), en una de las series más polémicas que se recuerdan, contra los Sixers de Iverson. De hecho esa ECF de 2001 fue uno de los ejemplos más recurrentes de amaño potencial cuando saltó el escándalo Donaghy. Los Nuggets no tenían la altura y la profundidad suficiente para superar a Lakers en el Oeste, por muy buen trabajo que George hiciera. A los Cavs y a los Warriors los llevó a Play-off en los cortos periodos con los que empezó su carrera. Y pese al topetazo que se llevó con Estados Unidos en el Mundial de 2002, el tiempo ha puesto en perspectiva que el problema era endémico y la plantilla que tuvo a su disposición Karl con sólo 15 días de entrenamiento, liderada por unos jóvenes Pierce y Brand, era peor que posteriores que cayeron con mayor estrépito.

¿Ha habido alguna temporada en la que sus equipos lo hicieron peor de lo esperado? Sí. Pero, ¿ha llevado a todas las franquicias a las que ha entrenado al mejor resultado que su talento les permitía alcanzar? Desde luego.

Y aunque al final del día cuentan las victorias, y ese es el motivo por el que estamos hablando de Karl hoy, cómo llegas a ellas, importa. Los Sonics de la temporada 94/95 son el octavo mejor equipo por Offensive Rating de la historia. La pasada temporada en Denver marcó el récord histórico de ORtg de la franquicia, una de las más explosivas históricamente en ataque, arrebatándoselo al estilo run’n’gun del equipo finalista de conferencia de Doug Moe, uno de sus mentores, de la 84/85 en la que Alex English y Calvin Natt anotaban más de 23 puntos por partido con la ayuda de un Dan Issel cerca de la retirada y un Fat Lever en proceso de maduración.

Y su habilidad para dar confianza y desarrollar jugadores para que sean importantes en el equipo no tiene mucha comparación posible en la NBA. George nunca se saca un as de la manga, pero todos los años tiene preparados uno o dos Jacks, dispuestos a ir a la guerra por él. Este año lo estamos viendo con Gary Forbes, un jugador no drafteado que le ha sacado las castañas en un par de partidos a los Nuggets. El anterior fue Afflalo, pieza importantísima hoy, que entre llevar toalla y toalla, a veces jugaba en los Pistons. Hace dos le consiguió un contrato a Dahntay Jones, que espero que le siga invitado a cenar y a jugar al golf, y sacó el mejor año de su carrera a un Chris Andersen que venía de una suspensión.

Comenzó a entrenar en Cleveland, y seguro que jugadores como Phil Hubbard, Roy Hinson o Melvin Turpin lo recuerdan, por que tuvieron el mejor año de sus respectivas carreras. Con Sleepy Floyd en Golden State sucedió lo mismo. Gary Payton fue elegido número 2 del Draft, pero su primera temporada y media hasta que George llegó a Seattle y le dio confianza en su tiro, fue más que discreta en el plano anotador. Quién sabe si no estaríamos hablando de The Glove de una manera diferente si no hubiera empezado su carrera bajo la tutela de Karl.

Y aunque los buenos resultados, los equipos vistosos y el desarrollo de jugadores sean trazas que merecen admiración, lo más importante, probablemente, es que apenas nadie ha hablado mal de él en el plano personal. De hecho, es más fácil oír como se deshacen en elogios hacia su persona. El último, Darvin Ham, al que el otro día le preguntamos por los entrenadores con los que había trabajado. Con Larry Brown, un entrenador que no perdía oportunidad de mostrar el respeto y la admiración por el trabajo de Ham, ganó un anillo y Bernie Bickerstaff le contrató en Washington después de tenerle en Denver, lo que deja entrever que la relación mutua era buena. Pero la cara se le iluminó al hablar de Karl, su offensive wizard, con el que se explayó agusto.

No tiene el cartel de otros muchos entrenadores y decidir si eso es justo o injusto sería subjetivo. Pero sus 1.000 victorias no lo son. Quedarán por siempre imperecederas en la memoria de todo aficionado. Lo que quizá no quedará en el recuerdo colectivo es la intrahistoria, que es un ejemplo para todos nosotros. Para llegar a 1.000 victorias, hay que librar aun muchas más batallas. Y en el caso de George, dos especialmente cruentas. Que gran orgullo haber llegado con él hasta aquí.

Felicidades por todo, Coach.

«Prefiero tener 3 o 4 jugadores llamados por la NBA, que ganar el campeonato»

Darvin Ham, es el entrenador de los New Mexico Thunderbirds que se encuentran cuartos de la Conferencia Oeste de la NBDL con un récord de 4-3. Tuvimos la oportunidad de charlar con él y esto fue lo que nos contó:

Primera vez como entrenador a tiempo completo, ¿entusiasmado con la oportunidad?
Estoy ansioso. Siempre había soñado con el día de tener la oportunidad de jugar de la manera que queremos jugar, que va a ser esforzándonos en defensa, ahora tenemos la oportunidad, y lo iremos haciendo, pasito a pasito, intentando ser mejores día a día.

Muchos entrenadores pasan su carrera completa bajo la gestión de entrenadores sin renombre. Tu has trabajado con Larry Brown, George Karl o Bernie Bickerstaff. ¿Qué has aprendido de gente como ellos?
Bernie Bickerstaff tenía un gran ojo para el talento, y conocía bien el juego, sabía hacer las cosas sencillas para los jugadores. George Karl. Un mago en ataque. Aunque hiciera énfasis en la defensa, no tenía miedo a experimentar con cosas distintas en cualquier momento: jugadas en el poste para los jugadores pequeños, llevar a los altos a tirar desde fuera… Venía de esa escuela con Don Nelson de mezclar y probar cosas, jugar con los emparejamientos. Y los principios que Larry Brown nos inculcó en Detroit nos llevaron a ganar el campeonato. Sus conceptos defensivos son increíbles pero logró transmitirnos la cultura del esfuerzo y del trabajo duro. Él ponía todo su empeño en que jugáramos al máximo, que fuéramos consistentes con nuestro esfuerzo. Es realmente humilde con los jugadores pese a ser el único entrenador en ganar un título NBA y NCAA. Se puede hablar de cualquier cosa con él: baloncesto, vida… lo que quieras.

Tuve suerte de trabajar con todos ellos, y no sólo los tres, también con James Dickey en la Universidad, o ir a training camps con Lawrence Frank o Avery Johnson. He trabajado con muchos entrenadores y todos han tenido un impacto profundo en mí.

Estuviste jugando en Granada, en España. Ahora que la NDBL lucha por jugadores con Europa, ¿por qué deberían quedarse en la D-League?
Primero, el hecho de estar directamente asociados con la NBA los va a hacer más visibles. Es obligatorio que los equipos manden ojeadores a ver todos los partidos de la D-League. Sí es verdad que ahora con como han evolucionado las comunicaciones no es difícil para los ojeadores o los GM usar Internet y ver partidos internacionales, la Euroliga… Pero estar aquí, donde los ojeadores se montan en un avión y están en dos-tres horas aquí, viéndote en persona, en un ambiente creado para replicar a la NBA, es mucho más valioso.

Además, nuestra credibilidad ahora está por las nubes, 41 jugadores de la NBDL subieron el año pasado, 63 jugadores en plantilla NBA el Opening Day tienen experiencia en la D-League. El sistema NBDL es de confianza, y no sólo para saltar a la NBA si no incluso para ir Europa, pero llegar allí a los equipos de mejor nivel.

«Estamos aquí para desarrollar talento»

¿Prefieres mandar a un jugador de la NBA o llevar a los T-Birds lejos en la competición?
Al final del día, nuestra Liga es de desarrollo. ¿Cómo quedaría yo si llevo a los Thunderbirds al campeonato pero no llaman a ninguno de mis jugadores, si no he ayudado a nadie a mejorar? Quizá mejor como entrenador, pero no soy sólo yo, se trata también de darles la oportunidad a todos estos chicos de mejorar cada día y tener entrenamiento y formación de calidad, para que sean buenos profesionales, dentro y fuera de la cancha. Prefiero tener 3 o 4 jugadores llamados por la NBA que ganar el campeonato. Para eso estamos aquí, para desarrollar talento.

En la organización esperan grandes cosas de tu experiencia y de la de Sean Rooks…
Los propietarios Sam y Jackie Bregman se están portando genial, es mi cuarto año en New Mexico, el primero como entrenador, y siempre se han portado excelentemente: se involucran personalmente y se sacrifican para que el equipo pueda competir en las mejores condiciones. No podría pedir unos mejores propietarios.

¿Algún jugador del equipo del que tengamos que estar atento?
Sobre todo Alan Anderson, tiene experiencia con los Bobcats y en un equipo de primer nivel europeo como el Maccabi de Tel Aviv, fue nuestra segunda elección del Draft, y el resto todavía está luchando por un puesto asegurado. Hay muy buenos jugadores, talento de calidad, pero él es nuestra apuesta más segura.

El mayor regalo de navidad

Comentaba @treykerby en su Twitter que quería a los Hornets como regalo de navidad. Y alguien se los llevará a su casa este fin de año. George Shinn uno de los propietarios que peor ha hecho sus deberes en la Liga, le ha vendido el equipo a David Stern que lo revenderá al mejor postor en cuanto pueda. De momento no se conocen cifras de la operación, pero la franquicia está valorada en más de 300 millones de dólares. La última venta realizada en la NBA, la de los Golden State Warriors, llegó a 450 millones.

A pesar de que el propietario cambie, la estructura de los Hornets seguirá teniendo total libertad para tomar las decisiones que crean convenientes. A pesar de que con todo lo que se ha hablado esta venta parezca una mala señal para retener a Chris Paul, yo me atrevería a decir, que al contrario, la permanencia del pequeño gran base parece asegurada, porque un jugador de su talento es todo un incentivo para los posibles compradores, y la NBA lo que quiere es vender bien, y cuanto antes.

Aunque el movimiento resulte curioso y pueda levantar suspicacias, no hay que irse muy lejos ni en tiempo ni en lugar para encontrar parecidos. Este mismo verano la MLB de beisbol prestó dinero para sacar de la bancarrota a los Texas Rangers y tomó el control durante el periodo de venta de la franquicia. Y la NHL compró en 2009 a los Phoenix Coyotes para evitar que Jim Balsillie, CEO de RIM, empresa manufacturadora de BlackBerry, se llevara el equipo a Canadá, y de hecho, siguen poseyendo el equipo, a la espera de venderlo por fin este mes a un grupo de inversores. Por tanto, aunque con la mentalidad europea pueda parecer impensable, en Estados Unidos no tienen ningún problema para que la Liga tenga la propiedad de una franquicia, ya que la gestión sigue corriendo a cargo de los mismos trabajadores, y la NBA lo único que hará es proteger una inversión que estaba al borde del colapso.

En cuanto a la venta, y sus posibles destinos, Stern ha declarado que son partidarios de mantener la franquicia en New Orleans, y de hecho, el abogado que han contratado para supervisar el proceso, Jac Sperling es de allí, pero mucho me temo que si llegara una oferta mucho mejor, y no se lograran mejorar las condiciones del alquiler del New Orleans Arena, uno de los puntos en los que la Liga va a presionar, y mucho, habría que empezar a ir buscando destino.

El que más suena es, Kansas City. Su pabellón, el moderno Sprint Center que puede acoger a 18.500 personas, sería ofrecido con condiciones muy ventajosas al equipo que quisiera llevar a los Hornets a Missouri. Pero no entiendo porque aparece como la favorita, si todavía no hay ningún inversor que haya manifestado la intención de mover el equipo a KC. Mientras, Seattle, la ciudad con más tradición baloncestística, y con potenciales inversores como Steve Ballmer de Microsoft, sigue teniendo uno de los problemas que obligaron a la marcha de los Sonics, el Key Arena ha quedado viejo, y no se van a destinar fondos locales ni estatales para su remodelación. El hecho de que la capacidad, por encima de los 17.000 asientos sea parecida al Sprint Center, revela el gran negocio de la NBA a día de hoy: el pabellón de Kansas City cuenta con un gran número de palcos VIP y asientos de lujo que hacen que a misma audiencia, los ingresos sean mucho mayores que los del vetusto Key Arena

Las Vegas, ciudad que siempre sale a colación por no tener problemas de inversores ni de clientes potenciales, ha sido y será un lugar tabú para las Grandes Ligas por el miedo que se tiene a que Nevada sea el único estado de la Nación que permite legalmente las apuestas, y porque aunque el construir un pabellón estado del arte parece una tarea inmediata, la realidad es que todavía no hay ninguno en pie. Llevar otro equipo a California, bien sea a Anaheim, San José o San Diego también es otra opción que se mantiene abierta, aunque Stern parece preferir expandirse más a tener un quinto equipo en el mismo estado. Además, viendo los problemas que están teniendo en Sacramento para adecentar el ARCO Arena, el estado de California no está dispuesto ahora mismo a soltar dólares para negociar la remodelación y explotación de las canchas. El último nombre que ha aparecido es el de Chicago, que como tercer mercado más grande del país detrás de NY y LA tiene tamaño suficiente para acoger a un nuevo equipo en el United Center, pero como ocurre en otros casos, nadie se ha atrevido a hacer una oferta desde Illinois.

Por lo tanto, aún queda mucho en este proceso, que seguiremos desde aquí con mucha atención. Viendo la disponibilidad del Comisionado, y los problemas que plantean todas las posibles localizaciones, un servidor cree que los Hornets se quedarán en Louisiana una buena temporada, pero no sería la primera vez que nos llevamos una sorpresa.