Una mañana en la NBA Zone

Con motivo del Global Game entre OKC y el Real Madrid de este lunes, la NBA Zone se ha instalado este finde en la capital del Reino, y además de los juegos, regalos, sorteos y experiencias para todo el público, han acercado a tres ex-jugadores convertidos en embajadores de la NBA a nuestro país. Hoy hemos tenido la oportunidad de charlar con Shawn Marion, Jason Richardson y Vladimir Radmanovic, y mañana de 10:00 a 14:00 todavía puede que tengas la oportunidad de hacerlo tú también si te pasas por Puerta del Rey a dominguear un poco.

Los jugadores, que llevan muy poco tiempo fuera de la Liga, están disfrutando de su nueva situación. Richardson, que se retiró tras firmar brevemente con Atlanta por motivos de salud, tras pasar años en los Sixers luchando contra las lesiones, ahora se siente “bien: puedo correr con mis hijos y pasar tiempo con ellos. Creo que seguir jugando al baloncesto no era bueno ya para mí.  El Juego me ha tratado bien y no quería abusar y pasar el tiempo en el banquillo, así que era la hora de irme. He tenido una gran carera, no he conseguido algunas cosas, pero he tenido un impacto.” Sobre si la gente se da cuenta de lo que cuesta luchar frente a las lesiones cree que “sí se da cuenta, pero no todo el mundo. Pagas el precio en tu cuerpo, cuando juegas lesionado, enfermo, o cuatro partidos en cinco noches. El sueldo es bueno, pero tiene un precio, hablaba antes con Ron Harper (que también está por aquí) de lo mal que tenemos las rodillas y que a veces no podemos andar. Pero si pudiera lo volvería a hacer, volvería a sacrificar mi cuerpo hasta que no pudiera mas.” Marion está “ocupado pasando el mayor tiempo posible con mi hijo, relajado, pensando en cuál será el próximo capítulo de mi carrera. Ahora él es la prioridad, todo el resto está en segundo plano“. Lo que más echa de menos es “el compañerismo, el vínculo con los compañeros, las bromas y las risas. Competir también lo echo de menos, pero aún juego de vez en cuando.” Para él, que siempre se ha sentido (y para mí lo ha estado) infravalorado toda su carrera, llegar al Salón de la Fama sería “genial, habla por sí solo. Ahora tengo que esperar mi turno, son 5 años (ya sólo le quedan cuatro), así que ya veremos“. Radmanovic también mantiene su relación con la NBA como embajador viajando por el mundo: “llevo viniendo a España un par de años, y siempre estoy entusiasmado en volver con motivo de los Global Games“. Sobre su propia retirada y la de otros compañeros legendarios, el sentimiento que expresó Marion creo que sería aplicable al resto: “Es triste de ver, pero al final acaba pasando, no puedes jugar siempre. Fue genial, pero ahora hay que desearles lo mejor en sus próximas emprendeduras“.

Marion y Richardson son además ex de los equipos que se midieron en los últimos Finales, por lo que hablar de ellos era inevitable. A Matrix le encantó el enfrentamiento y “lo mucho que significa el título para el equipo y para la ciudad, va a ser realmente revitalizante para Cleveland“. Para J-Rich “el nuevo equipo (de los Warriors) es increíble, añadir a Kevin Durant al equipo les pone en una nueva categoría, anotarán muchos puntos y serán divertidos, no puedo esperar a que comience la temporada. Creo que KD va a tardar un poco en acostumbrarse al equipo, pero encontrarán una manera de descubrir como juegan bien juntos, son un gran grupo que sólo quiere ganar“. Dar un pronóstico ya es más difícil, aunque Richardson se aventura a hablar de repetición de final “cualquiera de los dos puede ganarlo. GSW tiene a Durant, pero Cleveland a LeBron James que creo es el mejor jugador del mundo, y han añadido piezas como Dunleavy, a la espera de que solucionen el problema con JR Smith para que regrese al equipo. Espero que se vuelvan a ver: en las Finales, partido 7, con un último gran tiro. Eso es lo que quieres ver como fan: la competición, los dos luchando entre ellos.

A Radmanovic por su parte, se le asocia con otro equipo, aquel con el que fue a Los Finales, y que ahora dirigirá un viejo amigo: “Jugué un par de años con Luke Walton y es un gran tipo y compañero, así que espero que pueda aportar eso al equipo y hacerles mejores los próximos años“. “Cada franquicia tiene un principio del fin, y les pasa ahora con Kobe. Los Lakers tienen que buscar a su nueva estrella. Va a ser una transición dura pero nada es imposible, va a ser un proceso lento, no van a ser los de la ultima década, pero tienen que trabajar y quizá en los dos próximos años, si llegan buenos jugadores, construyan una nueva era“. La última parada de J-Rich fue en otro equipo en situación tan complicada, los Sixers, y más ahora que hemos conocido la lesión de Ben Simmons: “Es muy desafortunado, han tenido muchos problemas con sus elecciones altas del Draft y espero que no sea un estigma. A chicos como Nerlens Noel o Joel Embiid, que son realmente buenos, será divertido verles jugar. Espero que se recupere pronto y puedan todos empezar a intentar ganar partidos“.

En otros temas de la Liga, el escolta, toda una eminencia del mate con sus dos títulos de Campeón, cree que el último fue el “mejor concurso jamás. Es una de esas cosas que nunca quieres ver terminar, quieres verles volviendo a matar 100 veces. Fueron geniales, es de lejos el mejor concurso de mates que he visto.” Y Radmanovic no se acaba de creer la revolución posicional, o al menos, desde luego, él no se vería jugando de cinco “soy muy ligero peso unos 100 kilos y aún no es suficiente, hay muchos jugadores grandes y fuertes. No hay leyendas dominantes como O’Neal, Olajuwon o Ewing, pero creo que es temporal, con suerte aparecerán nuevos jugadores y cambiarán la cara a la NBA.“. Sobre la posición de cuatro abierto y la soledad que a veces implica, recuerda que “el baloncesto es un deporte de equipo y todo el mundo tiene un rol. Las franquicias que tiene grandes jugadores y necesitan espaciado, buscan a ese 4 abierto que pueda aportar la amenaza extra desde el exterior y quitar un defensor del medio de la pista. Sabía cuál era mi rol cuando jugaba y espero que todos los que lo hacen ahora mismo lo entiendan como yo. Se trata de ganar, si tu equipo lo logra, estas haciendo tu trabajo.

Finalmente, un tema por el que los tres jugadores fueron preguntados es el tenso clima social en Estados Unidos, y las protestas que se pueden producir en la NBA. Aquí tiene una experiencia única Jason Richardson, cuyo padre es policía, “cuando suceden cosas como esta la NBA nos deja expresarnos: los jugadores se ponen camisetas, sudaderas, y no nos prohíben hacer nada de eso. Es bueno que la Liga nos deje ser activos socialmente, expresar nuestro enfado con lo que sucede. La brutalidad policial sobre hombres desarmados no es justa y tiene que parar. He sido criado por un policía, mi padre, pero no tengo prejuicios. Sé por lo que tenía que pasar cada noche, tenía que volver a casa, así que lo que necesitamos es mejor entrenamiento policial en América.Marion se centró en que “lo bueno de vivir en los Estados Unidos es que puedes luchar por lo que crees, no hay nada malo con apoyar lo que tú quieras. Estoy absolutamente de acuerdo con la libertad de expresión“. Vladimir por su parte apoya “a todo aquel que esté en lo correcto, y el racismo o la homofobia no deberían existir en el mundo moderno. La NBA está intentando sacarlo del baloncesto y con suerte del resto de la sociedad, pero no puede cambiarlo todo“.

Y así es como nos acercamos a lo que piensan tres jugadores que han sido importantes en el pasado reciente de nuestra Liga, seguid atentos a las actividades de los próximos días si estáis en Madrid o la siguiente parada, Barcelona.

Cambio de cromos

Los Orlando Magic acaban de remozar medio equipo con los dos traspasos por separado de este sábado. Están dentro Gilbert Arenas, Jason Richardson, Hedo Turkoglu y Earl Clark y se van Rashard Lewis, con destino a la capital, Washington, y Vince Carter, Marcin Gortat y Mickael Pietrus a Phoenix.

Orlando, que ha perdido 6 de los últimos 7 partidos, se arriesga, quizá demasiado, para darle la vuelta a la temporada. Vuelven a reunir a Arenas y a J-Rich, que pasaron juntos dos años en los Warriors, además, con Otis Smith, el GM de Orlando, y se traen a Turkoglu de vuelta al último y único lugar dónde fue feliz después de los fracasos de Toronto y Phoenix. A cambio de tres posibles titulares, Orlando ha tenido que dar al segundo y cuarto jugadores con más minutos de su rotación y pueden acusar en Play-Off el traspaso de Gortat.

Los Magic, que con Dwight Howard y el polaco tenían probablemente el mejor dúo de pivots de la Liga, han deshecho el tándem. Cierto es que Gortat no estaba jugando mucho, sólo 15.8 minutos por partido, pero un dúo así podría venir muy ante el punto débil de Miami, el punto viejo de Boston y el punto fuerte de Los Angeles. Ahora, cuando los los Lakers te tiren a Gasol, Bynum y Odom en sucesión ocupando los 48 minutos del puesto de pivot en una hipotética final, Orlando tendrá que ir con Malik Allen o un Brandon Bass fuera de posición cuando Dwight tome un respiro en el banquillo.

Sí es verdad que, para mi gusto, cambiando a Richardson por Carter han ganado en fiabilidad para esta temporada, que el espacio que daba el tiro exterior de un hombre alto como Rashard lo pueden suplir con los minutos que Turkoglu y un Ryan Anderson que ha perdido peso específico en el equipo este año pasen jugando de 4, y que la defensa de Pietrus ya no era para tanto.

La incógnita del traspaso es, Gilbert Arenas. Y mira que le pega lo de incógnita. Si recupera la forma Hibachi y se despega de la melancolía que le rodea, Arenas es uno de los jugadores más excitantes de la Liga, y el traspaso será un auténtico robo por parte de la franquicia de Orlando. Cuando Arenas se sentía bien en un partido era absolutamente imparable. Uno de esos pocos jugadores que pueden ganar el sólo un partido. Y eso en una serie de Play-off, no tiene precio. Pero Gilbert está haciendo la peor temporada de toda su carrera, y si el equipo tiene que seguir pagando 23 millones a un jugador en declive en la temporada 2013/2014, este traspaso habrá sido ruinoso.

Para Washington, las motivaciones de este traspaso están fuera de parqué. A Lewis le quedan dos años de contrato, y Arenas dos, más la opción a otros dos por más de 20 millones al año, que salvo enajenación mental permanente, Gilbert va a ejercer. Esos dos años de sueldo se unen además al hecho de que la excentricidad de Arenas ha acabado cansando en la capi. Los Wizards tienen miedo de que su nueva perla, John Wall cogiera las cosas malas de Gilberto antes que las buenas, y este traspaso era cantado desde que las bolas de ping pong le dieron el número 1 en la Lotería del Draft a la franquicia de Washington. La única duda era el cuándo y el quién, qué equipo estaba dispuesto a hacerse con el contrato de Arenas dando uno menos malo de vuelta.

En el caso de Phoenix, al contrario, parece que los motivos deportivos están por delante del dinero. El objetivo ha sido cambiar a Turkoglu, que está viendo sus minutos y su protagonismo reducido partido a partido, por Gortat, que acompañará al único jugador interior que tienen en plantilla los Suns, Robin Lopez. Mucho se ha hablado de que con este traspaso los Suns tiran la temporada, de que Steve Nash tiene que empezar a buscar destino, etc… Pero yo creo que la franquicia de Arizona en realidad está ganando.

Si el movimiento de intercambiar dos escoltas treintañeros que saben tirar de 3 y matar estando en su último año parece lateral, y además, como Gentry parece insinuar con sus declaraciones, la propuesta de incluir a Carter por Richardson en el traspaso, salió de Arizona, y los papeles marginales de Pietrus y Clark meramente se intercambian, salvo sorpresa, deshacerse de Turkoglu y su contrato a cambio de una pieza tan necesitada como la figura de jugador de poste bajo, me parece una pequeña victoria para los Suns.

Ahora veamos el traspaso en clave económica. De acuerdo a ShamSports.com estos son los salarios de los jugadores envueltos en el traspaso para las próximas temporadas:

Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Rashard Lewis 19,573,711$ 21,136,631$
Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Mickael Pietrus 5,300,000$ 5,300,000$
Vince Carter 17,522,375$
Marcin Gortat 6,322,320$ 6,790,640$ 7,258,960$ 7,727,280$
Jugador 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Gilbert Arenas 17,730,694$ 19,269,307$ 20,807,921$ 22,346,535$
Jason Richardson 14,444,443$
Hedo Turkoglu 10,215,850$ 11,015,850$ 11,815,850$
Earl Clark 1,898,760$ 2,031,240$ 3,008,266$

Estas cifras asumen que Phoenix cortará el último año sin garantizar de Vince Carter ($18,300,000), Washington hará lo propio con Rashard Lewis ($22,699,551) y Orlando con Turkoglu ($12,000,000); Mickael Pietrus y Gortat ejercen las opciones que tienen sobre la última temporadas de sus contratos, Arenas ejerce la opción sobre las dos últimas temporadas del suyo, y Phoenix ejerce las opciones de tercer y cuarto año del contrato rookie de Earl Clark.

Veamos ahora resumido el balance de los equipo las próximas cuatro temporadas a partir de este traspaso. Una cifra positiva indica ahorro de dinero, y la negativa, gasto.

Equipo 2010/2011 2011/2012 2012/2013 2013/2014
Orlando 4,438,659$ 910,874$ −28,373,077$ −14,619,255$
Washington −1,843,017$ −1,867,324$ 20,807,921$ 22,346,535$
Phoenix −2,585,642$ 956,450$ 7,565,156$ −7,727,280$

Como podemos ver, Orlando consigue ahorrar dinero a corto plazo con el traspaso (y teniendo en cuenta de que el equipo está por encima de la luxury tax, los casi 4.5 millones que se ahorrarán esta temporada se convierten en 9) pero al dar contratos que acaban pronto y hacerse cargo de los cuatro años de Arenas han incrementado en la friolera de 28 millones de dólares la masa salarial para la temporada 2012/2013.

Desde el punto de vista de Washington, la teórica pérdida de talento al cambiar a Gilbert por Rashard, trae a cambio de todo lo que ya hemos hablado, alivio financiero a partir del verano de 2012. Pese a que los contratos de ambos sean comparables, el de Lewis es dos años más corto, por lo tanto se ahorrarán más de 20 millones dentro de dos años. Teniendo en cuenta que ese verano también acaba el contrato de Kirk Hinrich, hay que estar muy atentos a los Wizards en ese periodo de agencia libre.

Phoenix también ahorra ese verano unos 7 millones, la diferencia entre el contrato de Gortat y los de Turkoglu y Clark, aunque tendrá que hacerse cargo de los 7 millones que cobra Gortat el año siguiente, lo comido por lo servido. Mirando a las cifras ya vemos que la motivación de Phoenix no está motivada por el dinero, como ya habíamos apuntado.

Así que el jurado está ahí fuera. Y el tiempo dictará, quien ha ganado cambiando cromos.