Por fin! ya las tenemos aquí! después de mucha especulación de mucho fake suelto y de demasiado tiempo, la pasada semana se presentaron las nuevas camisetas de los Brooklyn Nets.
No podía ser de otra forma y Jay-Z fue el encargado de sacarla a la luz pública en uno de sus conciertos de estreno del Barclays Center, pero vamos a lo que nos interesa…
Estaba claro que después de ver el logo iban a ser blancas/negras y hemos acertado. También en su día hablábamos de la tipografía y también hemos acertado, pero, no veremos la palabra Nets en la camiseta de casa, todo Brooklyn.
Sinceramente es una camiseta básica, simple, pero que tiene algo, no me preguntéis qué, pero tiene algo, tal vez la tipografía, tal vez el color, no se, pero tiene algo. En la parte trasera, arriba, en la nuca tendremos el baloncito con la B de Beyon… Brooklyn.
En los laterales una delgada franja contraria al color principal de la camiseta que le da un toque la mar de jugón.
En los pantalones sí que podemos ver el escudo del equipo y MILAGRO! ahí encontramos ya la palabra Nets, eso sí, sólo la veremos ahí.
Resumiendo, nos mola la camiseta, personalmente la blanca más, pero después de todo lo que se ha hablado al respecto, te queda una sensación en el cuerpo de algo que podía haber sido y no fue… como el roster de Nets vaya…
Con el fichaje de Wallace, ha corrido como la pólvora una información de Stats LLC diciendo que los 13 jugadores de los Knicks formarían el equipo más viejo de la Historia de la NBA, superando a los propios Knicks de la temporada 97-98. Como titular es muy jugoso, pero es una de esas verdades peores que cualquier mentira: las que lo son a medias.
En primer lugar, Stats LLC comunica que la rotación de 13 hombres de los Knicks ahora mismo promedia 32 años y 240 días. Asumiendo que los siguientes fueron los 13 elegidos para el cálculo (White está bajo contrato parcialmente garantizado, pero incluirle bajaría aún más la media), según las fechas de nacimiento de basketball-reference.com, a 1 de enero de 2013, promediarían 32 años y 43 días. Tendríamos que irnos 197 días al futuro, al 17 de julio de 2013, día arriba día abajo, para que la media de edad de estos 13 jugadores fuera esa, lo que me parece un punto demasiado arbitrario. Lo normal sería haber tomado como referencia el principio de esta temporada (1 de noviembre de 2012 para los Knicks), el final de la Regular (17 de abril de 2013) o el final del curso baloncestístico 12-13 (30 de junio del año que viene) o el principio del año. Estas 4 fechas son anteriores al punto en el que estos 13 jugadores tienen, en media, 32 años y 240 días, por lo que me da la impresión de que tal vez redondearon a partir de las edades fijas en un punto. Mal empezamos:
Nombre
Años
Días
Carmelo Anthony
28
217
Amare Stoudemire
30
46
Tyson Chandler
30
91
Iman Shumpert
22
189
Steve Novak
29
202
JR Smith
27
114
Jason Kidd
39
284
Marcus Camby
38
285
Kurt Thomas
40
89
Rasheed Wallace
38
106
Pablo Prigioni
35
290
Raymond Felton
28
189
Ronnie Brewer
27
287
De nuevo, si los datos son correctos, a 1 de enero de 2013, esta plantilla suma 411 años completos y 2389 días sueltos (6.54 años más), que repartidos entre 13 jugadores dan una media de 32 años y 43 días.
El siguiente dato que nos ofrecen es que esta es la plantilla más vieja de la Historia, superando a los Knicks del año 1997-1998. No tengo forma de saber si aquel roster era el más vetusto hasta la fecha sin un trabajo hercúleo, así que dando por bueno ese dato, vamos a ver las edades que los 16 jugadores que tuvieron minutos ese año con los Knicks hubieran tenido el 1 de enero de 1998:
Nombre
Años
Días
Allan Houston
26
256
Larry Johnson
28
293
John Starks
32
144
Chris Mills
27
341
Charles Oakley
34
14
Charlie Ward
27
81
Patrick Ewing
35
149
Chris Childs
30
42
Terry Cummings
36
292
Buck Williams
37
299
Chris Dudley
32
313
Anthony Bowie
34
53
Herb Williams
39
319
Brooks Thompson
27
166
Pete Myers
34
108
Ben Davis
25
5
Y aquí viene el quid de la cuestión. ¿Con qué lo comparamos? Dependiendo del punto de la temporada o el criterio elegido, la media de edad de los Knicks del 98 cambia. Veamos unas cuantas opciones:
13 jugadores con más minutos (sin Thompson, Myers, Davis): 32 años, 228 días
Plantilla completa de 16 jugadores: 31 años, 339 días
Equipo que empezó la temporada (sin Cummings ni Thompson): 31 años, 329 días
Equipo de Playoffs (sin Myers): 31 años, 282 días
Como podéis ver, hay una diferencia de casi un año en la media dependiendo de qué la plantilla consideramos que se debe sacar la media. Stats LLC ofreció el dato como 13-man rotation, lo que para mí, se correspondería con el primer caso, los 13 jugadores que más tiempo estuvieron en la pista. Esto haría que los Knicks del 98 fueran 185 días en media más viejos que los de este año.
Alguien podría decir, «De acuerdo, has elegido la única de las cuatro opciones que hace a estos Knicks más jóvenes». Pero aquí viene el truco. Si los Knicks no siguen llenando el roster con jugadores de geriátrico, los añadidos a la plantilla, harán al equipo más joven. Ahora mismo los Knicks tienen dos plazas libres en la plantilla. Para ser más jóvenes que el peor caso, el quinteto de los Playoffs del 98, con 15 jugadores y 31 años y 282 días de media, solo tendrían que firmar un jugador, que el 1 de enero de 2013 no tuviera más de 29 años y 107 días. Salvo James White que tiene 30 años y 74 días, el resto de los invitados al Training Camp son de una edad bastante menor: Bellfield, Sims y Shurna de 22 años, Thompson de 24, Smith de 25 y Copeland de 28.
Es decir, si los Knicks ponen en plantilla a alguno de los más jóvenes (White no contaría) que han invitado al Training Camp, o firman a un jugador nacido de octubre de 1983 en adelante, New York empezaría el año con un equipo más joven que el que cualquier combinación lógica que se os ocurra del 98. Y ya son, sin firmar a nadie más, más jóvenes que la rotación de los 13 con más minutos de aquel año.
Dar un veredicto sin haber establecido las reglas de la comparación, no debería ser dado por válido. Estos Knicks, son la plantilla más vieja de la Historia solo dependiendo cómo se mire y cómo terminen de completar la plantilla.
Y puede parecer quisquillosismo («Qué más dará que sean primeros, segundos, primeros y medio…») pero la cuestión subyacente se ve afectada por esto. El titular de que estos Knicks son el equipo más veterano de la Historia predispone a pensar en la extrema vejez de un equipo, que en realidad no es tanta. Hablemos de roles. Entre alguno de los más mayores están Wallace, que debería ser el 5º hombre alto de la rotación y Prigioni, el tercer base. Con Felton de titular, Melo–Amar’e–Chandler en el frontcourt, y J.R., Brewer o Shumpert de escolta, los Knicks tendrían un quinteto que hace un par de días no tenía a ningún jugador mayor de 30 años (el cumple de Chandler fue el día 2) y el promedio rondaría los 28.
Los Bulls en 1998 tendrían una media de edad menor, pero sus 8 jugadores con más minutos tenían 34, 36, 34, 29, 29, 32, 29 y 32 años respectivamente. En el otro finalista de aquel año, los Utah Jazz, jugadores de 34, 34, 27, 27, 35, 35, 24 y 29 años copaban el protagonismo. Que estos y otros muchos equipos, con veteranos en lo más alto de su cadena alimenticia (cough Lakers cough) llenaran el final del banquillo con jóvenes es la diferencia con estos Knicks, que han decidido construir el equipo de otra forma.
Lo esencial es invisible a los tweetulares. Y estos Old York Knicks, no son tan viejos.
Pinta a que este será el cuarto año que los Pistons pasan en ese purgatorio en el que son lo suficientemente buenos para no hundirse en los peores puestos de la Liga, y lo bastante malos para no entrar en Playoffs. El equipo sigue rejuveneciendo, añadiendo cinco novatos, y por los movimientos que (no) ha hecho, Joe Dumars ha decidido que este no es todavía el año para competir.
A pesar de ser un grupo joven, en el núcleo principal nos encontramos a gente veterana y con reducido o ningún margen de mejora ya como Bynum, Prince, Maxiell, Maggette, Stuckey y Villanueva, y con los jovenes estancados como Jerebko y Daye, los Pistons solo pueden contar a priori como segura la mejoría de Monroe, uno de los mejores anotadores interiores de la Liga ya, con todavía espacio para ser mucho más, y la de Knight que se vio eclipsado por el fabuloso año de Irving o incluso Rubio y Lin como casi rookie, y debería seguir progresando este año.
Detroit necesita defensa, algo que acentúa incluso la marcha de Ben Wallace, y tiro exterior, y todos los novatos que han traído aportan una cosa o la otra. El problema es que a pesar de que no haya indiscutibles más allá de Monroe, hay demasiados jugadores competentes con talento suficiente en este equipo para taparles el paso.
Los Pistons este año huelen a equipo mediocre, por la primera acepción de la RAE y sin querer ser despectivos. Por talento individual, colectivo y concepción de la plantilla. Pero al menos es un aroma al que ya llevan unos años acostumbrados.
Altas: Corey Maggette (Charlotte Bobcats), Andre Drummond (Draft), Kim English (Draft), Kyle Singler (Draft 2011), Vyacheslav Kravtsov (BC Donetsk), Khris Middleton (Draft)
Bajas: Ben Gordon (43.8% de los minutos), Ben Wallace (30.7%), Damien Wilkins (28.9%), Walker Russell (11.2%), Vernon Macklin (4.2%)
Empezamos:
Detroit Pistons en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
27º
28º
15º
12º
28º
9º
Se buscan: canastas
Los Pistons fueron uno de los peores equipos de la Liga en general, y también anotando. No fueron eficientes, y perdieron la pelota con mucha facilidad. En triples, aunque tuvieron un porcentaje en la media, fueron 26º en intentos, y pese a que atacaron mucho el aro (fueron segundos tras Denver en intentos a menos de un metro de la canasta) su porcentaje de acierto allí fue el tercer peor de la Liga (58.5%). De hecho, no están por encima de la media de acierto en ningún rango de tiros de 2 (son 20º, 22º y 28º al ir aumentando la distancia).
El problema de los Pistons no es por tanto que se conformaran con malos tiros por distancia (su XeFG% estuvo por encima de la media y además también fueron a la línea a un buen ritmo, aunque les habría ayudado tirar más de tres), sino que no hubo el suficiente talento para meterlos. Solo Monroe, Gordon y Jerebko tuvieron un eFG% por encima de la media y al añadirle los tiros libres, solo Stuckey pasa la barrera en TS%. Lo malo es que tuvieron a algunos jugadores realmente ineptos en ataque. Austin Daye tuvo el peor eFG% de la Liga, con un mísero 35%, y solo Speedy Claxton en Atlanta en 2007 y aquel robo inverso del Draft que fue Tskitishvili en su año de novato han tirado más a canasta con ese porcentaje en la última década.
Will Bynum y Ben Wallace fueron 14º y 15º por la cola con su 39.9 y 40.1 eFG% respectivamente, entre todos aquellos jugadores con más de 500 minutos. Sumando a Damien Wilkins y Tayshaun Prince, los Pistons tuvieron 5 jugadores con un eFG% por debajo del 45%, solo por detrás de Charlotte, que tenía 6 jugadores en ese grupo. Teniendo en cuenta que solo 70 personas hicieron la gesta, en estas dos franquicias se encontraron el 15% de los anotadores destroyer. 3 de esos 5 siguen el año que viene, y por cierto, uno de los 6 de Charlotte, Maggette (en su descargo, primer año en su carrera que le pasa), va camino de Michigan, a cambio de Gordon, uno de los que mantuvo a flote al equipo.
No solo Maggette, lo de Daye o lo de Prince, no se corresponde con el resto de su carrera y lo normal sería que regresaran a la media y mejoraran el año que viene. Por otro lado, salvo la recuperación de Villanueva, y un grupo de novatos con mucha destreza, pero que vienen de la 2ª ronda del Draft (Singler, English y Middleton) el equipo no ha añadido tiro exterior para aliviar la presión en el poste bajo, es más, se les ha marchado Gordon.
Aunque todos los movimientos que no han hecho en verano puede que los hagan durante el curso y que este equipo sea diferente (deshacerse de Maxiell o Maggette, reducir el número de jóvenes para dar más minutos a los que se queden…) los Pistons en principio van a sacar una rotación muy parecida a la del año pasado, donde las piezas no encajaban bien. Confiar solo en el crecimiento de Monroe y Knight para mejorar el ataque puede ser peligroso.
Y lo de las pérdidas tiene pinta de continuar el año que viene. De los 11 jugadores que formaron la rotación del equipo (más de 500 minutos jugados) dos de los que más la perdieron ya no están: Ben Wallace fue el que más, y Ben Gordon el 4º tras Bynum y Knight, del que es de esperar que mejore en su segundo año. Pero los dos veteranos que llegan, Maggette y Villanueva tienen un promedio bastante regular, y los novatos aunque puede que no entren mucho en juego este año, serían motivo de preocupación, especialmente Andre Drummond. Deberían reducirlas ligeramente, pero tampoco habría que esperar una gran mejora.
Invitado sorpresa
Como los Pistons vuelven con un equipo muy parecido, podría ser interesante echarle un ojo a su +/- para ver qué funcionó el año pasado. De los 11 quintetos que jugaron más de 48 minutos juntos, solo 4 tuvieron un parcial positivo, y casi la única conclusión que se puede sacar es que cuando Stuckey y Jerebko coinciden (en 3 de los 4 casos) el equipo siempre es mejor que el rival, y en los 6 con rédito negativo no aparecen ellos dos juntos. Los dos tienen además el mejor +/- para una pareja de este equipo con +87 en 556 minutos juntos,y suben (por 48 minutos) si le añadimos a Prince: con los tres al mismo tiempo, los Pistons superan al oponente en 70 puntos por 341 minutos, 9.9 cada 48 minutos, un muy buen registro, y más aún para un equipo cuyo margen de victoria (o de derrota, más bien) fue de -4.8.
El más beneficiado al mirar estos números es evidentemente Jerebko. Los números tradicionales no respaldan mucho esta valoración, e incluso perdió la titularidad frente a Wallace (aunque luego acabó el año Maxiell) por un comienzo de temporada algo dubitativo. La defensa tampoco es su especialidad, ni los números le respaldan en este fase del juego por lo que los aparentes buenos resultados de este equipo con el sueco en pista son casi un Expediente X. Comparado con Maxiell, habiendo jugado los dos prácticamente la misma cantidad de minutos, su producción es un empate técnico. Jerebko anota un poquito más y mejor porque la llegada de Monroe ha hundido la eficiencia de Maxiell, pero el veterano ya ala-pívot consigue que su hombre en defensa anote algo peor.
El éxito de las unidades con Stuckey, Prince y Jerebko en pista, se debe principalmente al ataque, ya que el equipo mete 115.5 puntos por 100 posesiones cuando se juntan ellos tres. A la vista de esto, la mejora seguramente esté en una de esas cosas en las que tanto hincapié se está haciendo en la NBA recientemente: espaciar la pista. Stuckey, aunque cada año se prodigue más, y Prince, tirador más que respetable, sobre todo desde la esquina izquierda del ataque, no lanzan mucho de tres y el juego de Monroe está prácticamente restringido al área más cercana al aro. Añadir otro jugador en ataque que no sea temido ni con el balón, ni como tirador, ni más allá de la pintura como Maxiell hace más fácil defender a este quinteto. Abriendo el campo algo más sin embargo, Monroe lo tiene más fácil para ir a trabajar y desde las dos esquinas puede haber ahora una amenaza.
El éxito de este quinteto abre para mi gusto una posibilidad interesante que pasa por utilizar en el puesto de 4 titular… a Charlie Villanueva. Pese a haber sido difamado, en parte con razón, en parte por un contrato desorbitado del que él no tiene culpa, si la clave de ese grupo de Detroit es la posibilidad de abrir la cancha extendiendo a los jugadores por el perímetro, hace dos años, metió el 38.7% de los triples intentando 4.3 por partido. Su defensa es horripilante, pero bueno, en fin, vendría a sustituir a Jerebko.
Se puede optar por, y para el futuro de la franquicia seguramente sea mejor, utilizar a los jóvenes, tanto a Jonas, como intentar recuperar al una vez prometedor Daye, o dar más minutos a Drummond moviendo a Monroe al puesto de ala-pívot. Pero probablemente, el año que viene, colocar a Villanueva en el quinteto titular es lo que más posibilidades de victoria daría a los Pistons. Es relativamente joven: con 28 recién cumplidos, está prácticamente en el mejor momento general del arco de la carrera de un jugador NBA (y en la mejor forma de su vida, como dicen todos por estas fechas) y como los dos años de contrato que le quedan parecen inamovibles, ¿por qué no utilizarlo? Su valor solo puede ir a más, y eso no va a suceder si se pudre en el banquillo. Si juega, mete triples y al equipo le va bien, quizá pueden colocarlo, librándose de pagarle un año más y obteniendo algo, aunque sea poco, a cambio. O simplemente utilizarlo ellos mismos.
Torres mellizas
Cuando Andre Drummond, jugador de potencial descomunal, pero futuro incierto, caía a los brazos de los Pistons en este Draft, la posibilidad de que formaran el tándem que dominará el juego interior de la Liga de aquí a un lustro se empezó a forjar. Drummond, en mi opinión, está ya preparado, pardilladas de novato aparte, para impactar en partidos con su defensa. Es en ataque donde se necesita más trabajo con él, porque su tiro es absolutamente inexistente. En su primer y único año en UConn, metió el 29.5%… de los tiros libres.
Y aquí viene uno de los grandes problemas para él y para este equipo. En una Liga que migra inexorablemente hacia el small-ball, un tándem de hombres altos solo tiene su justificación cuando los dos pueden castigar al contrario imponiendo sus centímetros en ataque. De Monroe, sabemos que puede hacerlo, Drummond ahora mismo no. Su defensa le puede mantener toda una carrera robando de aquí y de allá, a lo Kwamé, pero será su desarrollo anotando lo que le puede convertir a él en una estrella, y a los Pistons en una franquicia con futuro.
Ya hemos visto con el ejemplo de Jerebko y el mal porcentaje cerca de la canasta, que este equipo lo que necesita es expandirse hacia afuera. Monroe fue magnifíco anotando el año pasado de todas las formas: estuvo por encima de la media de la Liga en efectividad tanto cortando a la canasta, como finalizando bloqueos directos, como posteando a su par. Pero su rango se limita a la pintura, o una zona muy cercana. Y parece imposible a día de hoy esperar de Drummond algo que no sea finalización en el aro o uso de las segundas oportunidades que él mismo puede crear, lo que en un equipo que además tendría a jugadores que no son precisamente tiradores puros como Stuckey, Maggette o Prince en las alas, me da que pensar que la pareja Monroe–Drummond, aunque suene bien, y complementaria, hubiera tenido más sitio hace 10 años que ahora. Me temo que con ellos va a pasar lo que con la OTAN en su día. De entrada, no.
Fragilidad perimétrica
Detroit ahora mismo tiene solamente cuatro jugadores, uno de ellos rookie, entre los 15 con contrato, para ocupar el puesto de base y escolta. Salvo experimentos raros con alineaciones grandes, colocando a Prince de escolta, o tirando de Middleton o Singler fuera de posición, lo que además les daría otro novato más, están los que están. Aunque ya tienen la plantilla completa, al training camp han invitado a Jonny Flynn, el base de Syracuse que hace 3 años el Draft colocaba a la par que Ricky Rubio y a Terrence Williams, y no nos sorprendería que uno de los aleros novatos o Kravtsov tuvieran que hacer las maletas para dejar sitio a uno de estos dos.
Stuckey nunca ha jugado una temporada completa, y en 3 ocasiones se ha perdido más de 10 partidos. En las 4 temporadas que lleva Bynum en los Pistons, 63 es el número máximo de partidos que ha jugado. Si permanecieran sanos ellos dos y Knight, que lo jugó todo en su año de debut, con un poquito de Kim English tendrían suficiente. Pero es evidente que las probabilidades de que esto ocurran son ínfimas.
Con los Pistons teniendo todavía unos 2.5 millones de su MLE disponible habría que preguntarse por qué no se han interesado por un año de Barbosa. Sería de golpe, probablemente el mejor tirador del equipo (con experiencia), y los Pistons ya están acostumbrados a los exteriores bajitos que se emplean en ambas posiciones. Aunque no pueden ofrecer un equipo competitivo para Playoffs, la oferta de los Pistons doblaría económicamente a las de los equipos con el mínimo. No parece buen complemento a largo plazo con Stuckey o Knight, pero en este caso vendría como extintor en caso de incendio. Si no les convence lo que ven en Flynn o Williams, Barbosa solo costaría un par de millones más e incluso podría ser traspasado a lo largo del año, si con sus buenas intervenciones convence a un aspirante que tal vez lo necesite.
Así que sí, los Pistons tienen un problema de profundidad en el perímetro. Pero también otro superficial: los números de Stuckey siguen siendo significativamente mejores cuando juega de base y Detroit está gastando sus recursos colocándole a él o a Knight de escoltas o en el banquillo. Cuando Stuckey dirige la defensa, mete más puntos por tener mejor eFG% (47.8 vs 44.9% la pasada temporada), va más a la línea (12.7 vs. 8.2 por 48 minutos), rebotea algo mejor y hace menos faltas. Además, en defensa, permite 3 puntos por 48 minutos menos de su emparejamiento directo, obligándole a lanzar con peores porcentajes. Puede que también sea cosa del compañero, que cuando juega de base suele hacerlo con Gordon, y de escolta con Knight, y que se apañe mejor con Ben, pero las diferencias también existieron en años anteriores con otras parejas de baile, y si vemos los números de eficiencia por tipo de jugada es mejor respecto a la media en aquellas que implican dominio de balón (aclarados y bloqueos directos) que en tiro tras pase. Su porcentaje en tiros de tres, 28.1% a lo largo de su carrera en 367 triples por 334 partidos también alerta de la situación, aunque poco a poco va mejorándolo y ya este año logró pasar la barrera del 30%.
Tal y como está construida este año la plantilla de los Pistons, Stuckey pinta a escolta a tiempo completo, y aunque la diferencia hasta ahora no haya sido radical, es palpable, y no es la mejor manera de sacar todo el rendimiento de la producción de este jugador.
Agua por aquí, agua por allá
Detroit Pistons en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
22º
24º
21º
24º
10º
17º
No parece tampoco que vaya a ser la defensa lo que haga mejorar a este equipo. Añadir a Maggette y Villanueva si permanece sano por Gordon es un movimiento casi lateral, y si Drummond llegara a jugar unos 1.200 minutos el año que viene, el equivalente de reemplazar a Ben Wallace, me sorprendería que como novato mejorara ya las prestaciones del veterano, que todavía se mantenía en la Liga gracias a su forma de defender y de rebotear atrás, ya que fue el mejor de la rotación del equipo con un DRB% del 23.7%.
Lo mejor que hizo este año el equipo en defensa fue forzar bastantes pérdidas, y no solo con robos, ya que estuvieron entre los 10 peores equipos recuperando balones, sino forzando personales, donde fueron Top 10. El novato Brandon Knight, con 30, estuvo especialmente espectacular, sacando un gran número de faltas de ataque de su rival y obteniendo nuevas posesiones para el equipo.
De todos modos, si Drummond está menos preparado de lo que pensamos para ser un Estopa Mix y reemplazar a Wallace, y Prince, todavía un defensor más que efectivo, pierde minutos para que los reciba Maggette, esto se puede poner aún más feo.
Mal porno
Los aficionados creo que, de los Warriors, le dieron este apodo de «Mal Porno» en su día a Maggette y tal vez este año se pueda aplicar a su nuevo equipo: la meten, y hay penetración constante, pero no acabas de quedar satisfecho con lo que estás viendo.
Los Pistons son un equipo que viene cortito de talento anotador, que no va a poder abrir el campo, y en el que no se vio capacidad de creación para el compañero, quedando 28º en asistencias el año pasado, y me sorprendería que no fueran de los peores ataques de la Liga también el año que viene. 102.1 puntos por 100 posesiones puede ser una estimación en línea con la pasada temporada
Y en defensa, no les veo mejorando pero al menos les mantengo la posición que ocuparon este año, que se correspondería con un Índice Defensivo de unos 110.1 puntos en contra. Como sucedía con los Bobcats por ejemplo, creo que son un equipo con pocos jugadores de dos direcciones, y sus Índices están destinados a ser un balancín: dependerá de si emplean más a los aptos para la defensa (Prince, Maxiell) o el ataque (Villanueva, Maggette) que suba de un lado, bajando seguramente del otro.
Esto les daría una esperanza de 21 victorias, bastante por debajo de las 31 que tendrían si proyectamos las 25 del año anterior a 82 partidos. Supondría un gran paso atrás para los Pistons, y no acabo de estar conforme con la predicción pero me la quedaré por tres motivos: son uno de los pocos equipos del Este que en teoría han empeorado la plantilla para el año que viene, haciéndola más joven; ya el año pasado su esperanza de victorias fue menor, de solo 22 victorias, y de alguna manera lograron rascar tres más y finalmente, mantuvieron un bloque bastante sano, en comparación con otros equipos de la parte baja del Este que acusaron bajas más importantes y de más duración. Pero, en fin, a ver qué ocurre con ellos.
Al igual que nos pasaba con Kyrie Irving queremos ver que tal va a estar este año el segundo mejor Rookie del pasado año: Ricky Rubio.
El año pasado fue un año raro, muy raro para Rubio. Llegaba a la NBA después de más tiempo del que todos pensábamos y una vez decide ir, va y se encuentra con un lockout que redujo en casi 20 partidos de liga… pero luego llegó la lesión, justo cuando empezaba a pasarlo bien…
Por eso hay ganas de ver a Rubio en una temporada de 82 partidos, ver que ese binomio con Love sigue dando grandes tardes por Minnesota, en unos Wolvs que este año van a ser los White Wolves…
Pero habrá que ver como absorbe la vuelta de Roy a las canchas. Ricky en Roy va a tener a su tirador, ya que la llegada del ex-blazer va a hacer que Rubio tenga menos responsabilidades en ataque, cosa que le va a venir de perlas, para que no se hable mucho de su tiro y convertirse en un base 100% de pase, algo que el amigo Love y Kirilenko (y probablemente también Roy) van a agradecer.
Además, Rubio en este segundo año ya no será novato, algo obvio, pero algo clave en este nivel, ya sabrá que es NBA, que es el ritmo NBA y ya sabrá jugar en ese ambiente/ritmo que tanto cambia del basket FIBA.
Va a ser divertido este año ver jugar a los Wolvs, pero creo que más va a ser ver a Rubio pasarselo bien…
La franquicia de Colorado estuvo entre las mejores la pasada temporada, y con un núcleo lleno de jugadores de 25 años o menos (Lawson, Chandler, Gallinari, Faried o McGee) es un buen grupo destinado a mejorar. De todos los equipos que están rondando los Playoffs en el Oeste son los más jóvenes tras Oklahoma City y cuentan con una de las mejores ventajas de campo, traducida en estilismo, de la Liga. Por si fuera poco, también son un equipo profundo y versátil que puede encontrar en su plantilla todo tipo de perfiles, salvo, en principio, un anotador de espaldas a la canasta.
Potencial de aspirante legítimo, realidad de animador. Veremos en dónde acaban al final.
Altas: Andre Iguodala (Philadelphia 76ers), Anthony Randolph (Minnesota Timberwolves), Evan Fournier (Draft), Quincy Miller (Draft)
Bajas: Arron Afflalo (65.0% de los minutos), Al Harrington (23.7%), Rudy Fernandez (22.1%), Chris Andersen (15.1%)
Empezamos:
Denver Nuggets en ataque 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.O.
3º
3º
23º
3º
18º
12º
Wishing on a star
La mayor objeción a los Nuggets el año pasado era el que les faltaba una estrella. Y no sé por qué me da, que el discurso va a ser el mismo tras la llegada de Iguodala.
Iggy (diminutivo que no le gusta, por cierto) fue, el año pasado, casi por cualquier medida que se elija uno de los 30 mejores jugadores de la Liga. Estadísticamente, se fijen en lo que se fijen (+/- de su equipo, los números del boxscore…), prácticamente todas las métricas le colocan en ese rango. En Wins Produced fue el 5º mejor jugador la temporada pasada. En ezPM fue 20º. Por Win Shares, 21º y en ASPM 23º. Solo el EWA, la conversión a victorias del PER de Hollinger, que le coloca 43º, disiente.
Para los que gusten de valoraciones más subjetivas, estuvo entre los 24 elegidos para ir al All-Star y la ESPN lo ha nombrado 28º mejor jugador en su #NBArank, y CBS Sports lo coloca 27º en su lista Elite 100. Habiendo 30 equipos en la NBA, Iguodala es un jugador franquicia.
Pero esto no será suficiente, porque cuando la narrativa tradicional habla de estrella, se está refiriendo a un jugador que lleve el peso de los puntos, sobre todo sacando las castañas del fuego al equipo en los minutos finales y que se pueda creer su propio tiro. ¿Por qué lo llamas estrella, entonces, si quieres decir anotador de volumen? Los Nuggets ya fueron el tercer mejor ataque la temporada pasada, y lo hicieron precisamente basándose en un estilo opuesto al que tendrían si un jugador parara su balón en ataque. Chris Paul, con su estilo yo-yo, sería miserable en estos Nuggets. Durant sí que los mejoraría en ataque, Howard en defensa y LeBron en los dos sitios. Pero, vamos, que hay 27 equipos que no tienen a ninguno de estos tres, no es cosa solo de los Nuggets. Por ejemplo, tengo muchas dudas que mejoraran en absoluto en ataque con Kobe. Al fin y al cabo, este equipo atacó mejor que los Lakers. Luego, cuando los resultados fueran iguales o peores, los mismos que ahora piden a gritos una estrella para este equipo, desempolvarían el libro de clichés para sacarse un «La defensa es lo que gana campeonatos», o «El manejo de los egos también es importante» o una soplapollez similar.
Veamos el mito de la caverna. ¿Ayudan las estrellas en finales apretados? Si miramos unos cuantos registros, no lo tengo muy claro. En partidos perdidos o ganados por 3 puntos, los Nuggets tienen 6 victorias y 6 derrotas. Otros equipos con estrellas como Miami (5-2), Oklahoma City (5-4), Los Angeles Lakers (9-4) o los New York Knicks (6-3, 4-3 sin Carmelo) fueron algo mejores, pero no parece muy significativo. Si lo subimos a partidos decididos por 5 puntos, el récord de los Nuggets es 12-9 por el 8-3 de Heat, 11-8 de Thunder, 18-8 de Lakers y 8-9 (6-8 con Carmelo) de los Knicks. Ahora están casi a la par con Oklahoma City y mejor que New York.
Los Nuggets no han sido muy diferentes a otros equipos con estrellas, pero no es ese el único argumento que quería explicar con estos resultados. Si miramos los números de otra forma, nos damos cuenta que el 70-80% de los partidos acaba en una diferencia de más de 5 puntos. En las Finales, en las que se supone igualdad máxima, los márgenes de victoria fueron 11, 4, 6, 6, 15. En las Finales de Conferencia del Este, 4 de 7 partidos se decidieron por más de 10 puntos o más. En el Oeste, 5 de 6 por 5 o más. Es decir, en los 18 enfrentamientos que cerraron la temporada, en 13 hubo una diferencia de 5 o más puntos y en 7 la diferencia pasó los 10. En la mitad de los encuentros cumbres, los minutos finales apenas importaron.
Las estrellas no se esperan al último minuto para ganar un partido. Para algo tienen 48.
Afinemos un poco más, personalizando en jugadores. La definición de qué son los minutos decisivos, qué es el clutch, y demás es muy subjetiva. ¿5 minutos, 2 minutos, los 24 segundos de reloj? ¿Separación de más menos 5 puntos, 3 puntos, tiros para empatar y ponerse por delante? Dependiendo de lo que elijas, tendrás unos resultados u otros. Nosotros vamos a hacer el ejercicio con 2 minutos o menos en el reloj, y tiros para ganar o ponerse por delante. En ese espacio, los Nuggets como equipo, metieron 59 puntos en 61 tiros, un 48.4 EFG%. Esta cifra es mejor que las individuales en el mismo periodo de Wade (46.4%), Durant (38.6%) o Westbrook (38.5%) y ligerísimamente por debajo del 50.0% justo de Bryant, Rose o Pierce.
Reduzcámoslo a la última posesión: 24 segundos o menos en el reloj, tiro para empatar o ponerse por delante. 17 puntos en 22 intentos, el EFG% de los Nuggets baja a 38.6%. Wade, Durant y Rose ahora están por encima, pero unas cuantas estrellas siguen por debajo: Kevin Love, 37.5% en 8 intentos. Pierce, 25.0% en 6. Kobe, 23.3% en 15. Westbrook, 0 de 4.
¿Existen las estrellas en el clutch? vamos a hacer una tabla con las estadísticas de trece jugadores que se han ganado la reputación, o se han jugado bastantes balones en los instantes finales, durante los últimos 3 años.
2012 eFG%
2012 FGA
2011 eFG%
2011 FGA
2010 eFG%
2010 FGA
eFG% a 3 años
Correlación
-0,02
Correlación
-0,04
Carmelo Anthony
68,8
8
55,6
9
44,4
9
55,8
Rudy Gay
50,0
5
45,0
10
70,0
5
52,5
Dirk Nowitzki
43,8
8
50,0
6
57,1
7
50,0
Kobe Bryant
23,3
15
62,5
8
70,8
12
48,5
Chris Paul
40,0
10
0,0
4
80,0
5
42,1
Deron Williams
100,0
1
36,4
11
40,0
5
41,2
Dwyane Wade
50,0
6
37,5
4
31,3
8
38,9
Derrick Rose
61,1
9
43,8
8
16,7
12
38,0
Steve Nash
100,0
3
20,0
5
16,7
6
35,7
Kevin Durant
44,7
19
21,4
14
17,9
14
29,8
LeBron James
75,0
2
12,5
8
30,8
13
28,3
Paul Pierce
25,0
6
25,0
4
0,0
3
19,2
Russell Westbrook
0,0
4
20,0
5
12,5
8
11,8
LeBron y Durant, que posiblemente son las mayores estrellas en la NBA ahora mismo, tienen un eFG% menor del 30% en tiros para empatar o ponerse por delante los últimos 24 segundos del partido durante los últimos tres años. Si cambiáramos la definición por minutos, márgenes de victoria y demás, cambiarían los personajes y los porcentajes, pero no la idea: el cuento del jugador decisivo no existe. Las estadísticas en los momentos finales son muestras pequeñas, que no se correlan de un año para otro, y muy fuertemente influenciadas por nuestra percepción y nuestra memoria selectiva. Si ampliáramos la prueba a más jugadores y más años, la cosa iría dando bandazos de un lado a otro.
Lo que mejor se correla con victorias no es el rendimiento en los últimos minutos, es el margen por el que se gana. Los buenos equipos no tienen que ganar finales apretados, porque (casi) no los tienen, y esto no se hace solo anotando, también hay que defender. Quieres una estrella contigo, no por lo que pueda hacer al final por ti, sino por lo que aporta durante todo el partido.
Iguodala es un gran jugador, que además va a ayudar donde más lo necesitan en Denver, que es en la defensa. Los cuentos de estrellas los dejamos para cuando toque hablar de vender zapatillas.
Corred, malditos
Los Nuggets fueron 2º tras Sacramento en ritmo de juego y número de posesiones finalizadas en 10 segundos o menos, y al mismo tiempo lograron llegar a ser el 2º mejor equipo por eFG% en esas jugadas tan rápidas: solo San Antonio tuvo un porcentaje mejor que su 57.6% cuando llegan a la carrera. Lideran la Liga en mates junto a Clippers y Thunder y todo esto les permite ser los mejores con diferencia en la Liga en la estadística de la que os hablábamos ayer, que mide la calidad de los tiros lanzados, el XeFG%.
El XeFG% es la esperanza de puntos de un ataque en la media, de acuerdo a como se distribuyen los tiros por zonas. Esta medida da una idea de que equipos tiran más eficientemente, en función de la distancia a la canasta, y los Nuggets, gracias a sus estilo de contraataque están primeros pese a que anotan por debajo de la media en general.
Y con eso, y yendo a la línea, que es una relación directa en muchas ocasiones, es como un equipo que no es bueno en el rebote ofensivo, no es especialmente cuidadoso con las pérdidas y está en el vagón de cola tirando de 3, tienen el tercer mejor ataque de la Liga.
Los Nuggets este año van a correr como demonios. Los momentos en los que se junten a una milla de altura Lawson, Chandler, Iguodala, Faried y McGee, todos entre los más atléticos y rápidos en su posición, va a ser un frenesí. La falta de aire y el ritmo de Denver siempre ha molestado a los rivales, pero este año va a ser odio directamente lo que sientan en el Pepsi Center. Alguno va a salir con el juramento de que solo beberá Coca-Cola de ahora en adelante.
Un ejemplo claro de que los equipos no quieren seguir el ritmo de Denver, y que prefieren tomárselo con calma, es que si bien los Nuggets son el 2º equipo que más posesiones acaba en 10 segundos o menos, son los 3º a los que menos posesiones en contra les generan en ese primer periodo de tiempo. Nadie quiere correr con ellos (y eso que tiene premio: permiten el 4º mayor eFG% en contra en los 10 primeros segundos tras Charlotte, Sacramento y New Je…Brooklyn), porque saben que ese juego lo tienen perdido. Aunque los Nuggets habitualmente tengan la defensa mal plantada, los equipos prefirieron pausarse contra ellos. Este dato me parece muy significativo para validar algo que ya sabíamos, por otra parte, pero que siempre es interesante comprobar. Por otro lado, la temporada acortada también habría tenido un mayor efecto en sus rivales, que en ellos, equipo joven y ya acostumbrado al fino aire de Denver, y es posible que con una diferencia tan extrema se mitigue el año que viene.
Karl adora el correr casi tanto como nosotros queremos la pizza del Papa John’s, y este año tiene el mejor entorno que ha disfrutado jamás para ello. Que no os extrañe ver bombonas de óxido nitroso en el vestuario de Denver.
El rebote ofensivo puede ser dominante
El año pasado los Nuggets acabaron 12º en rebote ofensivo, nada especial, pero la temporada que viene podrían ser, ya no digo de los mejores, el mejor directamente. La manera que tuvieron de acabar el año y atacar los tableros en Playoffs fue impresionante. En los 7 partidos contra los Lakers, cogieron un 33.0% de los rebotes ofensivos, que hubiera sido registro líder en Temporada Regular, por delante del 32.6% de Chicago. Y esto fue en 7 partidos contra Los Angeles, el 5º mejor equipo en los tableros en defensa de la Liga.
Los que auparon a los Nuggets en la fase final de la temporada fueron Faried y McGee. Manimal fue ganando minutos, y acabó el año líder en ORB% con el 16.5%. Eso quiere decir que uno de cada 6 fallos de los Nuggets cuando Faried estaba en pista, volvió a sus manos. McGee por su parte acabó la temporada rondando el Top 25 y además, cogió casi el doble de rebotes que el hombre al que vino a sustituir, Nene. Además Kosta Koufos, fue 6º entre todos los jugadores con más de 500 minutos y Andre Miller fue el 5º mejor base de la Liga.
Este año, van a aumentar considerablemente los minutos de esos dos sementales de los tableros, Faried y McGee, y además lo hacen a costa de los de Nene, un pobre reboteador ofensivo, y Harrington, mucho más pobre aún y que estuvo disputando minutos hasta en los Playoffs, con un ORB% del 4.9%, el mismo que Marcus Thornton y su 1.93 de altura. Y aunque Andre Iguodala no llegue a la media de su posición siquiera en este aspecto, el hombre del que más minutos se lleva, Afflalo, era peor que él.
Entre que el estilo de agresión al tempo de los Nuggets, principal motivo de que fueran uno de los mejores ataques de la Liga, no va a cambiar, y que cuando les fuercen a jugar en estático podrían cargar el rebote con la mejor batería de la Liga, los de Denver son el tapado a convertirse en el mejor ataque de la Liga la próxima temporada. Ni más ni menos.
En aquel momento no parecía una buena idea
Cuando George Karl empezó a utilizar a Ty Lawson con Raymond Felton me llevé las manos a la cabeza. «Ya está Georgy Porgy enchufando a sus chicos de North Carolina como sea…». En serio, ¿qué NO podía salir mal? Juntar a uno de los 5 jugadores más pequeños de la NBA con con otro base que anda por el 1.95. ¿Really?
Pero el experimento fue bueno, qué digo bueno, fue un éxito rotundo (la mejor pareja por +/- del año 2011 de este equipo y con muchísima diferencia), y por cosas como estas George Karl es un entrenador NBA y yo escribo sobre él después de trabajar, tomando café en un McDonald’s.
Al traspasar el pasado verano a Felton por Miller, la cosa parecía que quedaría ahí. Felton había anotado el 45.9% de sus triples en Denver, pero Miller no sabe tirar, y semejante cifra no la iba ni a oler. Además llegaba con 35 años, el mismo peso y con un 1.90 pelao, y ponerle delante de escoltas podría ser pedirle mucho.
Pero Karl lo volvió a hacer. Lo de ponerlos juntos, y lo de que le saliera bien. En total, Lawson y Miller han compartido 887 minutos en pista (unos 14:30 por los 61 partidos que han coincidido) y su +/- es de +147, la tercera mayor diferencia en Denver. Efectivamente, Andre Miller es un pobrísimo tirador (21.7% en triples, y quedó 169 de 177 jugadores con más de 100 posesiones en tiro tras pase, con solo 0.72 puntos por jugada) pero de alguna forma esta pareja sigue dando resultados. Su margen de victoria por 48 minutos de 8.0 es muy superior al 2.8 total de los Nuggets, y lo hacen siendo mejores en defensa y ataque a la vez: el Índice Ofensivo pasa de 107.9 a 112.3 puntos (una mejoría de 4.4) y el Defensivo cae de 107.0 a 103.9 (3.1 de diferencia a su favor) cuando comparten tiempo de juego. Lo destacable en este caso además, es que el resto del tiempo, casi siempre uno de los dos está en la pista, no es que sean reemplazados por un director de juego inferior. De los 2321 minutos sin doble base, 2159, el 93%, fueron con Miller o Lawson.
Si esta pareja funcionó bien ya de por sí, al unírsele Gallinari, es una locura. La muestra de minutos se reduce mucho, a 322, pero el Índice Ofensivo pasa a 116.3, el defensivo a 98.0 y el margen de victoria por 48 minutos a 17.3. ¿Tal vez sea el mover a Gallinari al puesto de ala-pívot, que fue el que habitualmente ocupó con esta pareja, y no tanto juntar a los dos bases? Puede.
Otra razón es que Andre Miller, tal vez con la ayuda del equipo, parece encontrarse más cómodo defendiendo a los escoltas. Cuando ha jugado de 2, el eFG% de su rival ha sido del 49.5%, algo por encima de la media, pero no está mal. Sobre todo si tenemos en cuenta que en los 921 minutos que pasó de base, su par anotó con el 53% de eFG%.
Miller ya no tiene (y eso si alguna vez la tuvo…) la velocidad para andarse peleando con los bases, pero pese a la falta de talla, la experiencia le ayuda un poco más con los escoltas. Su saber hacer consigue que a pesar de la diferencia de altura, los rivales no se sientan cómodos posteándole y no sean capaces de llevarlo hacia dentro con facilidad. En las dos posiciones permitió más puntos a su par que la media de la Liga, pero la diferencia fue menor cuando jugó junto a Lawson.
Esta temporada creo que no los veremos juntos tanto porque la edad ya se empieza a notar en Miller, que aunque es un hombre de hierro todo se acumula. Solo se ha perdido 6 partidos en 13 años de carrera. Sí, habéis leído bien, 6, y uno de ellos fue en medio del traspaso que le mandó a Philly. 9 de esas 13 temporadas las ha jugado completas, y aunque no se lesione, supongo que el hombre se irá cansando. De hecho, el año pasado fue el primero desde su año de novato que jugó menos de 30 minutos por partido. Sus minutos deberían caer aún un poco más, y con Julyan Stone como tercer base, es más probable que Karl prefiera quitar minutos al doble-base que dárselos al de UTEP. Y el otro gran motivo para el cambio es que con el cambio de Afflalo por Iguodala, uno de los alas que mejor pasan de la Liga (el PPR de Hollinger lo coloca como el mejor y en AST% está solo detrás de LeBron, Ginobili, Wade, Pierce y Turkoglu), George puede mantener dos playmakers en pista sin que tengan que ser necesariamente los dos bases.
Por cierto, y siguiendo el tema Iguodala y el ataque. El mayor problema de los Nuggets es probablemente su tiro exterior: 23º desde el triple en la Liga y pierden a Afflalo, su mejor tirador, un hombre que ha metido el 40.0% en su carrera, y prácticamente la única ventaja en teoría que AAA tiene sobre Iguodala, (33.1% tirando de 3 como profesional), en un área de necesidad además. No creo que los Nuggets mejoren, pero tampoco descarto la sorpresa: el año pasado, Iguodala tuvo un porcentaje clavado al de Afflalo (39.4 en 3.1 intentos vs. 39.8 en 3.6) y metió 1.16 puntos por jugada tras pase, por los 1.08 del nuevo jugador de Orlando. De hecho, fue 13º entre esos 177 con más de 100 posesiones, y nadie acertó mejor en Philly, ni Meeks, ni Williams, ni Turner.
Los números del resto de su carrera hacen pensar que este último año pueda ser más la excepción que la norma, pero su 3P% lleva 4 años creciendo, al tiempo que su porcentaje de utilización baja. Poco a poco, según toma un papel más secundario en ataque, parece estar convirtiéndose en un mejor tirador de lo que nadie damos crédito. Si realmente le sienta tan bien alejarse un poco del protagonismo desde el punto de vista de los porcentajes, esto es de nuevo una magnífica noticia para un equipo tan cargado como Denver, que necesita más eficiencia que volumen.
¿Gallo de pelea o de corral?
Tras el traspaso de Anthony, los Nuggets tenían la esperanza de que Gallinari explotara, y convirtiera la salida de Melo un robo histórico a mano armada, y aunque no lo ha hecho todavía, no se pueden quejar del rendimiento hasta ahora. De hecho, en los 25 primeros partidos hasta que se lesionó, estuvo a un nivel que lo metía en el debate del All-Star. Después, con molestias incordiándole toda la temporada parecía otro jugador. Y una de las mayores incógnitas del futuro de este equipo es esa. ¿Cuál de esos dos es Gallo? ¿O tal vez, es el jugador intermedio? . Veamos sus números en los dos periodos.
Partidos
Minutos
Puntos
Rebotes
Asistencias
TS%
3P%
FTA/FGA
Antes de la lesión
25
33.0
17.0
5.2
2.6
59.7
31.2
49.5
Después de la lesión
18
29.3
11.2
4.0
2.8
50.2
35.2
37.0
La mayor diferencia fue en anotación. Pese a mejorar su acierto tirando de 3 en la segunda parte de la temporada, acercándose más al nível que ha mostrado en su carrera, metió casi 6 puntos menos por partido y con una diferencia de 9.5% en la eficiencia, principalmente porque dejó de ir a la línea. Los 5.8 intentos que promedió por partido en los 25 primeros encuentros le hubieran colocado 16º en toda la Liga. Y su 89.0% de acierto durante ese periodo sería el 2º mejor del Top 25, solo por detrás de Dirk Nowitzki. De hecho, Gallinari fue básicamente Dirk yendo a la línea antes de lesionarse: 5.8 vs 5.7 tiros por partido, 89.0 vs. 89.6 de acierto. Incluso un poco mejor, porque lo hacía en menos posesiones.
Ya comentamos que los Nuggets son mucho mejores cuando Lawson y Miller están juntos y juegan con el quinteto de small-ball, y esto no es cosa solo de estos dos: los Nuggets en general y Gallo en particular son mejores cuando el italiano está de ala pívot. Ha defendido bien a los 4 con los que le emparejaron y creó problemas en ataque al rival.
Con 24 años le quedan 3 para llegar al punto álgido de su carrera, y tal vez todavía no hayamos visto todo lo que Gallinari es. Pero con mezclar el nivel del principio de la temporada pasada y el acierto desde el perímetro del final, ya sería suficiente para estar contentos.
El verdadero talón de Aquiles
Denver Nuggets en defensa 2011-2012
Puntos por 100 posesiones
EFG%
3P%
TL/TC
% Pérdidas
% Reb.D.
21º
27º
30º
4º
7º
8º
Lo que realmente separa a estos Nuggets de ser un equipo de élite no es una estrella, sino la defensa. Es muy habitual atribuir a esta fase del juego todos los males de Denver (si cogéis análisis previos e incluso posteriores a temporadas pasadas, se lo veréis hacer a más de uno) y no siempre ha sido así. Desde la temporada 2002-2003, Año I antes de Melo, en el que solo ganaron 17 partidos con un pútrido ataque acompañado de una sólida defensa, hasta 2009, han estado 7 años por encima de la media, llegando incluso a ser la sexta mejor de la Liga, pero llevan 3 años en retroceso. Fuerzan pérdidas, rebotean bien, no hacen faltas… pero les meten mucho, mucho, mucho. Son el equipo club de carretera por excelencia.
En principio, aquí es donde la llegada de Andre Iguodala y también, no nos olvidemos, una temporada completa integrado en el equipo de Wilson Chandler, excelentes defensores en el perímetro, deberían ayudar, sustituyendo a un Afflalo que según fue teniendo más oportunidades de anotar, se fue olvidando de defender.
Iguodala viene de ser el corazón de la tercera mejor defensa del campeonato, pero la cabeza se quedó en Philly. Aunque todo sean alabanzas al Otro AI o a Brand, hace 2 años, cuando los 76ers fueron el 24º equipo en Índice Defensivo, también estaban, y liderando al equipo en minutos. Que la misma columna vertebral de aquel equipo de Eddie Jordan subiera 21 posiciones en 2 años podría significar que el verdadero Jugador Defensivo del Año en los Sixers fue Doug Collins.
Pero indudablemente Iggy es un gran defensor. Los jugadores a los que se emparejó la pasada temporada fuera del poste bajo (lo de ponerle de ala-pívot no fue un buen experimento en Philly, veremos si lo intentan en Denver) anotaron con un eFG% del 40.4%, un 8-9% menos que el escolta-alero medio, y Chandler también ha mantenido a lo largo de su carrera a los escoltas rivales por debajo de la media (con los aleros ha sufrido un poco más). Por su parte Afflalo permitió anotar un 54.0 y un 52.0 eFG% a los escoltas y a los aleros a los que se enfrentó, lo que supone una diferencia de entre 11 y 14 puntos porcentuales con Iguodala. Evidentemente el resto del equipo también tiene que ver en esa discrepancia, y los Sixers eran mejor que los Nuggets como bloque, pero si Iguodala redujera un 10% la eficiencia del rival, tendría un impacto de Estrella, así, con mayúsculas en los Nuggets. Haga lo que haga en el último minuto de un partido igualado.
Los Nuggets el año pasado permitieron el mayor porcentaje de tiro de 3 rival, un escandaloso 38.3%, acompañado además de ser el equipo al que más tiraron desde downtown. Si los minutos de Chandler e Iguodala logran frenar la hemorragia, el impacto se va a notar en la defensa y el número de victorias. No es transferible, y los Sixers tienen otros excelentes defensores en el perímetro como Holiday, pero Philly fue la 6ª franquicia que peor porcentaje de 3 permitió al rival, y los Knicks con Chandler también estuvieron arriba. Pero al mismo tiempo los Sixers de 2010 en el annus horribilis con Jordan fueron los peores de toda la Liga. Iguodala jugó casi 3200 minutos ¿cuánto puede hacer un hombre solo?
Se pueden mantener entre los equipos que menos faltas hacen, incluso con la llegada de McGee, porque Faried será un año menos pardillo e Iguodala es excelente en este aspecto, uno de los mejores de la Liga sin duda alguna, y también es magnífico en otro apartado en el que Afflalo era el peor del equipo: forzando pérdidas. Denver estuvo entre los mejores en estos dos aspectos, y por ahí se mantendrá gracias a su nuevo fichaje.
Donde no deberían mejorar en principio, y tal vez hasta den un paso atrás, es en el rebote defensivo. El año pasado fueron 9º, y hemos dicho que este año podrían convertirse en el mejor equipo de la Liga en el ofensivo, pero son precisamente las razones que convierten a este grupo en una amenaza en ataque, las que nos hacen dudar atrás. El estilo agresivo y atlético de Faried y McGee en un lado de la pista es demasiado peligroso en el otro. Arriesgan mucho para poner tapones, se olvidan por completo de bloquear (perdieron un partido entre los Grizzlies porque en uno de los primeros encuentros en los que Karl dejó al Manimal hasta el final, Faried dejó a Cunningham palmear el balón plácidamente por encima suyo sobre la bocina) y en muchos bloqueos directos no salen, para gorronear el rebote o el tapón. Bueno, esto última en realidad les ayuda un poco a apilar rebotes en el box-score, pero no al equipo. Si la diferencia de esta pareja con Nene y Harrington en los tableros de ataque se medía en años luz, aquí están a la par, y los dos jovenzuelos además lo consiguen de manera un poco sospechosa.
Todavía son jóvenes y Karl puede convencerles de que se apliquen un poco más y sacrifiquen números por el equipo, y como sucedia con el triple en contra o con las pérdidas, el cambiar a Afflalo, peor reboteador defensivo del equipo el año pasado (por detrás de Lawson, Rudy o Miller incluso) por minutos de Andre Iguodala y Wilson Chandler (un excelente reboteador, y no solo para su posición, en su carrera promedia un 14.6 DRB% y en los 857 minutos que lleva en Denver repartidos en dos temporadas ha subido el promedio al 16.7%, número comparable al de Bargnani, Leonard, Blair, Bass o… Iguodala precisamente) que rebotean justo el doble que él minimizaría el impacto, pero este equipo seguirá siendo Top 10 si y solo si se aplica.
La mejoría en defensa también podría sufrir un grandísimo empujón con McGee. Las cualidades están casi todas ahí, y sustituye a Nene, que defendía bien pero también un poco a lo Afflalo, cuando le apetecía, y a Harrington que conoce uno y solo un movimiento en defensa, quitarle la silla al rival. Pese a ser el segundo mejor taponador, motivo que algunos esgrimirían para que fuera subcampeón en la clasificación de mejor jugador defensivo (Oh… wait! A lo mejor al no ser ÑBA con él lo de los tapones no vale) y tener ese cuerpo de armario ropero, todavía no es un buen defensor. Y en realidad, eso es buena noticia para el futuro en Denver, supongo. 24 años, y solo puede ir a mejor.
En conclusión
Estuvieron entre los mejores ataques del año pasado, mantienen un bloque de los más jóvenes, y por tanto, con margen de mejora, y solo les separan un par de cosas de la élite: la defensa de la anotación (¿se entiende?), sobre todo en el perímetro, y el tiro exterior. Y esta temporada han dado un paso de gigante para solucionar el primero trayendo al que es, en teoría, uno de los mejores en el negocio en ese aspecto, y si nos fijamos en su última temporada, podría ser también una gran ayuda para el segundo.
Me mantengo en la predicción de que Denver es el gran tapado para ser el mejor ataque de la Liga, si es que tras serlo ya en 2011 se les puede considerar así, y acabarán por los 112.1 puntos por 100 posesiones. Y en defensa, Iguodala y la extenuación rival les va a ayudar a rebasar la media, pero McGee y Faried no están preparados todavía para meterles en el Top 10. 106.6 puntos de Índice Defensivo en contra, una esperanza de 55 victorias, más que ayer pero menos que mañana, y probable factor cancha a favor en la primera ronda de Playoffs. Muy mala noticia para el que le toque el partido extra en el infierno. Que ya no está bajo tierra, está a una milla sobre el nivel del mar.
En el siguiente gráfico podréis ver los puntos por tiro desde todas las zonas de la cancha. Lo ideal es buscar el mayor número posible de intentos en el aro, y si no, jugársela de tres. La media y larga distancia cuando acaba en tiros de dos, son, por lo general, lanzamientos a evitar.
A la vista de esto, ¿hay alguna estadística que nos cuente de un vistazo qué equipos son mejores eligiendo desde dónde tirar? En Hoopdata.com usan la métrica que han llamado XeFG% (eXpected effective Field Goal%, o porcentaje de tiro de campo efectivo esperado, en español), que podríamos ver como una buena aproximación para explicar quiénes eligen los mejores tiros.
El funcionamiento es bastante sencillo. Para calcularlo, dividen la pista en 5 zonas, la primera a menos de 3 pies (casi un metro) de la canasta, la segunda para los tiros de 3 a 9 pies (casi 3 metros), otra de 9 a 16 (que acaba a unos 4.5 metros del aro), la siguiente desde los 16 pies hasta la línea de triple, y finalmente, el tiro de tres. Después calculan qué porcentaje del total de tiros intentando por cada equipo se realiza desde cada zona. Finalmente, se multiplican estos porcentajes por la media de acierto de toda la Liga desde ese apartado.
En definitiva, la XeFG% calcula el porcentaje de tiro efectivo (ajustado a triples) que tendría un equipo anotando al ritmo medio de la Liga en cada zona, de acuerdo a la distribución proporcional de tiros que cada franquicia tuvo en esos cinco lugares.
Obviamente, no es una estadística perfecta por motivos como:
Cinco zonas puede ser simplificar mucho. Por ejemplo, los triples desde la esquina, que está más cerca, se meten con un poco más de frecuencia que desde cualquier otro sitio, pero todos los tiros de tres se consideran iguales.
No todos los equipos tienen que imitar la media. Hay franquicias que tienen un personal diferente que encuentra más fácil/difícil los tiros desde una posición que el resto.
La distancia no es lo único importante al crear un tiro: puede ser más fácil lanzar una canasta de dos lejana completamente solo, que anotar al lado del aro posteando con un dos-contra-uno encima.
Aún así, pese a reconocer que no es la estadística perfecta (que como siempre, no existe) para medir la habilidad de un equipo para optimizar la elección de dónde genera los tiros, es muy representativa y nos sirve para explicar porque el ataque de algunos equipos es más exitoso que el de otros.
Utilizando este porcentaje esperado y el real, además, podemos ver qué equipos y jugadores fueron buenos anotando porque eligieron buenos tiros, y cuáles porque su acierto fue mejor de lo normal. En el siguiente gráfico comparamos el XeFG% en el eje horizontal (cuanto más a la derecha, el equipo es mejor eligiendo los tiros) con la diferencia eFG%-XeFG% que sería la métrica que representa en cuanto mejora cada equipo el porcentaje esperado ponderado por zonas (cuanto más arriba, mejor ejecución comparado con la media)
Como podéis ver, el mejor equipo de la Liga en eFG%, los San Antonio Spurs, no lo son por elegir especialmente el tiro más eficiente, sino porque anotan mejor que la media. Por el contrario, los Denver Nuggets, que tuvieron el 3er mejor registro en eFG% la pasada temporada, lo hicieron siendo los que mejor distribuyeron sus lanzamientos en función a la eficiencia, pese a que su ritmo de acierto estuvo, incluso, un pelo por debajo del resto de la Liga.
Una cosa que me llama la atención muchísimo de este gráfico, es que apenas hay equipos en los dos cuadrantes extremos. No hay franquicia que sea puntera tanto eligiendo como ejecutando, y solo hay uno pobre en los dos aspectos, toda una aberración como fueron los Bobcats. Para mí, esto explica de una preciosa manera la capacidad de la NBA de ajustarse frente al rival. Parece que los equipos estén obligados a escoger entre una buena selección de tiro y su ejecución, y que las defensas pongan más celo en defender los lugares más conflictivos cuanto más se acerque allí el rival. De hecho, la correlación entre selección de tiro y su ejecución es negativa: cuanto mejores tiros elijas tirar, peor va a ser el acierto en esas zonas respecto a la media. Un bonito equilibrio.
A continuación os presentamos la misma tabla, ahora con jugadores (más de 20 minutos por partido), donde ya no se observa ese fenómeno. Tyson Chandler, que tuvo un eFG% astronómico (el 5% más que el segundo de la clasificación), lo hizo, como prácticamente no podía ser de otra manera, seleccionando los mejores tiros (prácticamente solo lo intento al lado del aro) y ejecutándolos a un ritmo mayor a la media. Por lo general, esta clasificación va a estar encabezada por los hombres altos que restrinjan sus intentos a la zona protegida, pero es interesante buscar que exteriores eligen y cuales ejecutan, mejor.
La pasada semana San Antonio Spurs deba a conocer su nueva camiseta alternate, una camiseta que está dando muy mucho que hablar…
Antes de verla, en La Crónica especulábamos con que iba a ser gris sí o sí, ya que todo lo que se saliera de ahí sería una gran sorpresa… pues bien gris es, pero también se convierte en la única camiseta de la liga en la actualidad y en la historia de la NBA (no se si valdría para ello aquella de The City de los Warriors…) en el que no se lee ni el nombre de la franquicia ni la ciudad en su parte delantera… y claro esto ha hecho que en La Crónica nos pongamos a debatir…
Mario Maruenda – No me gusta
Para los entrenamientos, está bien. Para la Summer League en Las Vegas, también. Los Austin Toros podrían llevarla. Seguro que le queda genial a Eva Longoria, la mujer de Brent Barry, quienquiera que se levante al lado de Tony Parker tras un ramalazo de timidez mañanera. Pero para una franquicia NBA es… muy sosa.
No es la peor de la Historia, ni hay que someter al diseñador a una tortura de Popovich, ni cosas de esas que se leen por Twitter según salta la noticia, pero, vamos, en la oficina de Sterling Cooper Draper Pryce la habrían descartado por insípida y pasada de moda.
Cuando una camiseta pide a gritos que adelanten un año lo de ponerle publicidad, sabes que algo le falta.
David Chanzá – Me gusta
Persolmente me parece un paso adelante, algo que si lo hubiera hecho Cuban con sus Mavs hubiera recibido alabanzas y demás por parte de todo el mundo, en plan: miralo que innovador, ha ido un paso adelante... pero han sido los ‘aburridos’ Spurs quienes han pegado una palmada sobre la mesa y han mostrado al mundo una camiseta donde sólo se ve el logo de los Spurs, la espuela.
Hacemos un alto en el análisis de los equipos de esta nueva temporada, para recuperar Lo Que Quiero Ver y esta vez le toca el turno a los nuevos Lakers, esos Lakers de Howard, Nash y sobre todo de Kobe…
Sin duda alguna una de las noticias durante esta época de movimientos de jugadores y demás era ver que pasaba con la llamada The Indecision o lo que es lo mismo, ver donde acababa Dwight Howard, al final todo se solucionó y Lakers ha sido su destino, pero muchas más cosas han pasado en Laland…
Howard es la pieza clave, el pivot dominante que siempre durante todos los años de su historia ha tenido la franquicia lacustre, sin contar a Kwame claro…. Desde que los MPLS dominaban la liga, Lakers siempre se basó en tener un gran pivot, dominador y desequilibrante el cual hacía todo más fácil para el resto de sus compañeros. Lakers tiene de nuevo su pivot.
Pero además estos Lakers se han hecho con Steve Nash, en un movimiento extremadamente inesperado y que ha cogido a todos con la guardia muy baja. Nash llega para ser ese base que siempre le habíamos pedido a Kupchak, ese base que parecía que se había encontrado en Sessions (el cual se ha marcado un Ariza…) y que al final se ha substituido por algo mejor, por un doble MVP. Cierto es que todo va a depender mucho de la espalda de Nash (ojo al papel de los servicios médicos de Suns, uno de los mejores de la liga…), pero el boom ofensivo que consigue Lakers con el de Santa Clara es más que notable.
Así que tenemos a Howard, tenemos a Nash, tenemos a Pau, que al final se queda en el equipo por sorpresa de todos, creo que de él incluida… y sobre todo tenemos a Kobe.
Bryant entra en la recta final de su carrera, probablemente en sus dos últimos años y quiere anillo como sea. Para ello y con el equipo que va a tener Lakers este año, tiene que cambiar su forma de jugar. Tendrá que forzar menos la máquina y dejar que Nash cree esos huecos, asistir más a Howard y Gasol dentro y sobre todo abusar menos del bote con el balón, para tirar más sin conducción.
Lakers ha conseguido hacer un gran equipo, no olvidemos a Jamison, Duhon o Meeks, que son claramente mejoras a lo que había antes, pero volvemos a lo de antes, todo va a depender de lo que Kobe haga co n el balón y sobre todo de lo que deje hacer.
No son tan glamurosos como los Lakers del 2003, pero estos lacustres van a ser sin duda un equipo a seguir y un equipo candidato 200% al anillo.