Todos los pabellones NBA, en Google Maps

Como las noticias en la NBA están siendo más bien flojas, lo que os traemos hoy es una recopilación de los 29 pabellones/arenas/coliseos NBA, más un par de sitios de interés: el lugar donde los Nets han estado jugando hasta esta temporada, y el futuro emplazamiento del nuevo pabellón de los Golden State Warriors.

Recuerda que hay ciudades que al hacer zoom máximo tienen la vista «Relieve», exageradamente molona:


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Ahora lo que te proponemos, si estás aburrido para acabar el mes de agosto, y no te vale solo con verlos, es una serie de juegos

  • Buscar estadios de las otras Ligas (NFL, MLB) cerca del pabellón. Pista: con Oklahoma City, Sacramento, Orlando, Charlotte… no funciona.
  • Localizar que equipos tienen su pabellón cerca del Downtown de la ciudad, y cuales están fuera del centro. Se nos ocurre uno, que está especialmente a tomar por saco lejos de la ciudad.
  • Comprobar qué estadio tenían montado el día que tomaron la foto, al lado del de los Warriors en Oakland. El equipo de béisbol (los Athletics) y el de fútbol americano (los Raiders) comparten campo, el O.co Coliseum. Por cierto, las dos vistas que da Google Maps (la área y la de relieve) tienen imágenes diferentes, interesante de ver.
  • Pensar en que sitio podría haber puesto la ciudad de Houston el Epcot Center, esa construcción que iban a haber recibido de Orlando según el As, en el traspaso de Dwight Howard.

No por mucho taponar… acabarán los tiros cercanos

Hace un mes ya os contamos como el tapón es, solamente, una pequeña parte de la defensa de un equipo, y volvemos a sacar La Calculadora, para comprobar algunos mitos sobre la intimidación. Después de ver muchas horas de baloncesto, mi teoría es que en la NBA, los jugadores atacan el aro con la misma frecuencia ante un intimidador reconocido, que ante un jugador cualquiera. Habrá jugadores que pueden asustarse y preferir dar dos pasos atrás, pero se compensan con los de ego inflado que buscan llegar a poner en un póster al insigne repartidor de pinchos de merluza que tienen delante. En definitiva, mi impresión subjetiva es que la distribución de tiros, en cuanto a distancia, no cambia por defender con un buen taponador. ¿Qué creéis vosotros?

Como somos de hacer números cuando nos quedamos con la duda, nos hemos ido al Play Index+ de Basketball-Reference.com y hemos contado (bueno, hemos programado al ordenador para que lo haga, mucho trabajo para el ábaco…) el número de tiros que recibe cada equipo a 1 pie, 2 pies, 3 pies… hasta 30 pies de la canasta. El pie equivale a unos 30 centímetros, así que cada 3 pies y poco, estaríamos hablando de un metro.

Y, ¿hay alguna evidencia de que los equipos que mejor taponan alejan más los tiros de sus rivales? La verdad es que no. Lo primero decir, que estamos mirando la distancia de los tiros. La intimidación puede funcionar de otras maneras: cambiando el ángulo del lanzador, forzando a tirar más alto o rápido que de costumbre, etc. Eso, tal vez lo haga, pero la distancia (al menos con los datos de la pasada temporada), parece que no cambia.

En el siguiente gráfico (pincha si quieres ampliarlo un poco más) se puede ver el porcentaje de tiros intentados sobre el total que recibió cada equipo en función de la distancia. Cada segmento de color marca un paso de un pie, es decir, el azul marino es el porcentaje de tiros recibidos de cero a un pie de distancia, el naranja siguiente el porcentaje recibido de 1 a 2, el amarillo de 2 a 3… y así sucesivamente. Los equipos están ordenados por su porcentaje taponador (Block %), de mayor a menor, es decir, los de más arriba son los que más tapones pusieron por jugada, y los de abajo los que menos.

Si la tesis de que el poner muchos tapones disuade a los equipos de tirar desde cerca, los primeros equipos del gráfico deberían recibir menos tiros en las proximidades de la canasta (los primeros segmentos de las barras, deberían ser más pequeños) que los últimos, pero vemos que no hay una diferencia entre los grupos. Mirando por ejemplo los tiros a menos de un pie de distancia (el primer segmento de la barra, el azul marino) vemos que aunque el equipo que más tiros permitió a esa distancia, y con mucha diferencia además, Detroit, es de los peores taponando, el que menos recibió en ese rango, los New Jersey Nets, son aún peores.

Para verlo un poco más resumido, vamos a agrupar las distancias, y marcar los porcentajes acumulados por cada 3 pies (91.5 cm, casi un metro):

Aquí vemos que hay un equipo que destacó sobremanera recibiendo tiros cerca de la canasta, lo que no es coincidencia teniendo en cuenta que ha realizado posiblemente la peor temporada de la Historia. Los Bobcats a pesar de poner más tapones por jugada que la media, son más atacados cerca de la canasta que ninguno: hay 8 equipos que reciben menos porcentaje de tiros a 6 pies (casi 2 metros) de la canasta que los Bobcats a 3 pies (casi 1 metro). Curiosamente, de esos 8 equipos que menos tiros reciben a 6 pies, ninguno de ellos está entre los 8 con mejor porcentaje taponador.

Los equipos que más logran alejar al rival de su canasta son Orlando, San Antonio, Philadelphia y Phoenix. Orlando, con Dwight Howard, se podría ver como un ejemplo positivo del efecto de la teoría de la intimidación, pero como equipo su porcentaje taponador es muy reducido. También podríamos pensar que Tim Duncan es el responsable de la intimidación de los Spurs, pero de nuevo, los números de Block % llevan a pensar que se trata más de un esfuerzo colectivo que individual. Si alguien quiere pensar que esto corrobora la teoría de la intimidación a través de Howard y Duncan, adelante, es libre de hacerlo, y tal vez tenga razón, pero en el paquete de intimidadores de élite se tiene que llevar también al grupo que apatrulló la zona en Philly (Hawes, Vucevic y Allen) y a Gortat, a nadie más. Y no se admiten recambios.

Para finalizar, vamos a echar un vistazo a la relación entre distancia de tiros a la canasta y porcentaje taponador. El coeficiente de correlación esperado es negativo: es decir, cuanto más tapones se pongan, esperamos recibir menos tiros cerca de la canasta. La correlación entre el Block % y el porcentaje de intentos recibidos a un pie, es negativo, pero muy pequeño, un -0.21. Si aumentamos la distancia para encontrar la relación con tiros a una distancia de 3 pies, el efecto desaparece, la correlación no llega al -0.02. Si lo llevamos a 6 pies, la correlación se convierte en positiva, un 0.21, lo que querría decir que hay una pequeña tendencia que a menos tiros recibidos a 2 metros de la canasta, menos, en lugar de más, tapones se ponen.

La proporción que si se mantiene en todo momento, y con un poco más de fuerza, aunque tampoco es muy relevante, es la que existe entre Índice Defensivo y la distancia a la canasta. Hay un factor de correlación de 0.38 entre la cantidad de tiros permitidos a menos de dos metros y el número de puntos recibidos por 100 posesiones, pero esta contribución es muy pequeña. Es decir, conseguir que el equipo rival tire lo más lejos posible del aro, efectivamente, ayuda a tu defensa, pero no marca mucho la diferencia. Y la manera de conseguir este efecto, no parece ser la intimidación.

En resumen, tras analizar los datos de la pasada temporada, no encontramos evidencia de que los equipos que más tapones ponen, consigan que los equipos rivales se alejen de su canasta para intentar los lanzamientos debido a la intimidación. Como ya hemos dicho, este efecto puede funcionar de otra manera, alterando la efectividad, el ángulo o el arco del tiro, pero en distancia no lo hace. O tal vez los jugadores se sienten intimidados por  la percepción del jugador que tienen enfrente, que por el número de tapones que pone. Quién sabe. Pero la próxima vez que oigas decir que un jugador ha preferido tirar desde más lejos por el miedo al tapón, cuestiónate la afirmación.

¿Cuánto hubiera cobrado Rudy Fernández?

La pregunta tiene una respuesta fácil: lo que hubiera ofrecido el mejor (en dólares, minutos garantizados, competividad, cariño…) postor. Pero como no lo sabemos, y es posible que nunca lo hagamos, vamos a tratar de echar un vistazo a su producción y al mercado de este año para tratar de estimar una cifra.

Empezamos viendo los contratos que se han dado a los escoltas este año. Vamos a partir de que Rudy en la NBA es un escolta (según 82games.com, ha jugado al menos el 73% de los minutos en esa posición las 4 temporadas que ha estado en la Liga), y vamos a ver los contratos que se han ofrecido a los escoltas en este verano:

NombreEdadDuración (años)Cantidad totalMedia anual
Eric Gordon23454.013.5
Landry Fields24318.86.3
Nick Young2715.65.6
Courtney Lee26421.45.4
Jason Terry34315.75.2
Jamal Crawford32315.75.2
Louis Williams25315.75.2
Brandon Roy28210.25.1
O.J. Mayo2428.24.1
Brandon Rush2727.83.9
Gerald Green26310.53.5
Shannon Brown2627.03.5
Ray Allen3726.23.1
J.R. Smith2625.72.9
Danny Green25311.32.8
Randy Foye2812.52.5
C.J. Miles2524.52.3
DeShawn Stevenson3136.72.2
Marco Belinelli2612.02.0
Jodie Meeks2523.01.5
Delonte West2911.41.4
Ronnie Brewer2711.11.1

Como podemos ver, los hay de todos tipos y colores. Pero para nuestro estudio, vamos a hacer una corrección. En la NBA, la cantidad de dinero que se paga, depende de la duración del contrato. Cuanto más corto es un contrato, menos justo es. Los de un año suelen estar desfigurados, por exceso o por defecto, porque a veces los equipos están dispuestos a gastar más en un jugador para convencerle con un contrato corto (ejemplo 1, Nick Young), o al revés, el jugador está dispuesto a cobrar menos para llegar a un equipo con condiciones favorables que le pueda servir de trampolín para un nuevo contrato el año siguiente (ejemplo 2, Ronnie Brewer). Cuanto más corto es el contrato, menor es el riesgo para el equipo, y el jugador lo puede interpretar como una oportunidad para hacer caja o para promocionarse en busca de un contrato largo al año siguiente. Por tanto, vamos a calcular lo que hemos llamado contrato equivalente a 4 años para poder corregir estos efectos, y normalizar e igualar todos los contratos. La idea detrás de esto es que según los contratos se hacen más largos, se acercan a la media del grupo. Podría ser un buen ejercicio (para una futura entrada, quizá…) comprobar si esta noción intuituva se observa realmente en los números, pero vamos a dar por hecho que sí.

Lo que hemos hecho (y te dejamos que te saltes este párrafo si confías en nosotros y te quieres ahorrar las matemáticas, aunque sean básicas) en este caso es tomar la media de lo que ganarán estos 22 jugadores por año (4 millones), y calcular que por cada año que pasa hasta llegar a 4, se va reduciendo la diferencia entre la cantidad firmada y la media un 20% (el factor lo he elegido por dar resultados razonables a priori, y porque concuerda con colocar la MLE a 5 millones al año al plazo de 4 años). Por ejemplo, Ronnie Brewer ha firmado por un año y el mínimo (1.1 millones, en su caso) con New York. La diferencia entre este contrato y la media del grupo es de 2.9 millones. Según nuestros cálculos, este contrato sería equivalente a un contrato de 4 años, sumándole 3 veces (los años que le faltarían para llegar a 4) el 20% de la diferencia con la media (20% de 2.9=0.58 millones). Por tanto, estimamos que el contrato de 1.1 millones de Brewer sería equivalente a un contrato de 1.1+0.58=1.7 millones al año si hubiera firmado por 2 años, de 1.1+0.58*2=2.3 millones al año si hubiera firmado por 3 años, y 1.1+0.58*3=2.8 millones al año si firmara un contrato por 4 años. Con un contrato por encima de la media como el de Nick Young, pasaría al revés, la cantidad iría decreciendo, y estimamos que por 4 años, hubiera firmado por unos 4.6 millones al año, en lugar de los 5.6 que cobrará este año.

Y tranquilos, que no os vamos a poner a hacer cuentas, a continuación tenéis la tabla con la estimación del sueldo anual en un contrato equivalente a 4 años:

NombreDuraciónMedia AnualEstimación equivalente a 4 años
Eric Gordon413.513.5
Landry Fields36.35.8
Nick Young15.64.6
Courtney Lee45.45.4
Louis Williams35.25.0
Jamal Crawford35.25.0
Jason Terry35.25.0
Brandon Roy25.14.7
O.J. Mayo24.14.1
Brandon Rush23.93.9
Danny Green32.83.0
Gerald Green33.53.6
Shannon Brown23.53.7
Ray Allen23.13.5
J.R. Smith22.93.3
Randy Foye12.53.4
C.J. Miles22.33.0
DeShawn Stevenson32.22.6
Marco Belinelli12.03.2
Jodie Meeks21.52.5
Delonte West11.43.0
Ronnie Brewer11.12.8

Ahora que ya tenemos una estimación que nos permite igualar todos los contratos, vamos a compararlos con la producción más reciente de cada jugador. Aunque todavía no exista la estadística perfecta para resumir todas las contribuciones de un jugador, y reducirlas a un número, hay una serie de estadísticas, que sin ser definitivas en absoluto, representan bien el juego en general. No nos detendremos a explicarlas aquí, pero el RAPM, WARP, PER, Win Shares o Wins Produced son algunas de ellas.

Nuestro simple modelo, toma los datos por 48 minutos jugados de 3 de ellas (Win Shares, PER, Wins Produced) de los últimos 3 años, ponderando más los años más recientes, y utiliza el modelo de Arturo Galletti de la página The Wages of Wins, que explica que la producción estadística por minuto de un jugador, se incrementa hasta los 27 años, y a partir de ese punto, empieza a decaer, para estimar las contribuciones de los jugadores durante los próximos 4 años.

Eliminando los tres jugadores que se han perdido alguna de las últimas tres temporadas (Brandon Roy, Gerald Green, Landry Fields, que además, por diferentes motivos, son casos diferentes a los de estudio) tenemos 19 jugadores para analizar, y hemos comprobado que el método que mejor se correla entre producción estimada en el futuro y salario equivalente a 4 años es el PER, con un factor de correlación del 57%. Esto no quiere decir que esta sea la mejor estadística para interpretar el rendimiento de los jugadores, solo que es la mejor explica el valor de mercado de los escoltas este verano. ¿Por la que más se guían los GM, quizá?

En la siguiente tabla os mostramos la estimación de PER durante los próximos 4 años de los 19 jugadores estudiados, más 4 agentes libres: Rudy Fernández, Leandro Barbosa, Marquis Daniels y Michael Redd. Si sumamos las contribuciones estimadas de los jugadores a lo largo de los próximos 4 años, y ordenamos a los 23 jugadores, Barbosa aparecería 9º, Rudy 12º, Redd 21º y Daniels 22º.

Posición por PER totalNombrePER 11-12PER 12-13PER 13-14PER 14-15PER 15-16Suma PER a 4 años
1Louis Williams20.219.820.020.019.879.5
2Eric Gordon19.218.719.219.519.777.1
3J.R. Smith15.215.815.815.615.262.3
4O.J. Mayo14.714.514.815.015.059.3
5Danny Green15.514.514.714.714.558.6
6Jamal Crawford15.715.014.213.212.254.6
7Shannon Brown13.613.613.613.413.153.6
8Jason Terry15.715.014.012.911.753.5
9Leandro Barbosa14.014.113.613.012.353.1
10C.J. Miles12.413.113.313.313.152.9
11Delonte West15.313.713.212.712.051.6
12Rudy Fernández13.313.313.112.812.351.4
13Courtney Lee12.612.812.812.612.350.6
14Nick Young12.913.112.912.512.050.5
15Ronnie Brewer12.312.812.612.311.849.6
16Brandon Rush15.212.712.512.211.749.2
17Jodie Meeks11.512.112.312.312.148.7
18Ray Allen14.814.212.911.510.048.6
19Marco Belinelli11.912.312.312.111.748.4
20Randy Foye13.512.612.211.711.247.7
21Michael Redd13.911.410.59.58.439.7
22Marquis Daniels8.19.08.37.46.531.2
23DeShawn Stevenson4.35.44.73.82.916.8

Atendiendo a la estimación del PER, y comparándolo con la distribución de salarios, hay dos jugadores que se destacan en esta promoción (Eric Gordon, que recibió el máximo, y Louis Williams, que parece una ganga por la MLE), un grupo de 3 jugadores (Smith, Mayo y Green) que se corresponderían con los 3 que cobrarán la MLE, y luego hay 15 jugadores separados por 7 puntos de PER a lo largo de 4 años que podrían ser prácticamente intercambiables en esa franja de salarios de 3 a 5 millones, antes de llegar a la cola donde Redd y Daniels se acercan a Stevenson como merecedores de, probablemente, nada más que el mínimo.

Si ordenáramos los salarios estimados equivalentes de mayor a menor, para dar una cifra más precisa, y ver donde caerían nuestros agentes libres, diríamos que el valor de Barbosa estaría entre los 3.9 y 3.7 millones, el de Rudy entre los 3.5 y 3.4 millones. Esta noción viene además refrendada por los valores de PER que tienen Rudy y Leandrinho. El PER es una estadística diseñada para que el jugador con una producción media, tenga un valor en torno a 15. El PER de Barbosa el año pasado fue de 14, y el de Rudy 13.3, por lo que como jugadores ligeramente por debajo de la media, deberían recibir un suelo ligeramente por debajo de la media. La media en sueldos la marcaba la famosa Excepción de Nivel Medio, de 5 millones, pero ahora que muchos equipos solo pueden utilizar la Mini-MLE, de 3 millones, en lugar de 5, el salario medio de los agentes libres, empezará a descender este verano, por lo que el rango de 3 a 4 millones parece ser el futuro que espera a jugadores con la producción de Barbosa y Rudy, siguiendo un modelo basado en PER.

Por producción estadística por minuto (el PER no tiene en cuenta partidos pérdidos), ya tenemos una estimación del valor de Rudy Fernández en el mercado. A los 3.5 millones que hemos calculado, habría que añadirle una serie de cosas. En primer lugar, su estado de salud. Pese a que sus 3 temporadas en Portland fueron buenas en ese aspecto (4, 20 y 4 partidos perdidos respectivamente), la temporada pasada se perdió 35 partidos, más 7 de Playoffs, una alerta roja de cara al mercado. Pero más partidos perdió aún Eric Gordon, y su contrato fue por el máximo.

Otro punto a analizar es la contribución defensiva. Las estadísticas en general, y el PER en particular, no son muy indicadas para evaluar aisladamente la contribución defensiva de un jugador, pero esto se tiene en cuenta a la hora de dar un contrato (ver el ejemplo de Courtney Lee, un jugador de edad y producción análoga a Rudy, y que cobrará por encima de la MLE). Los índices defensivos de Rudy son bastante consistentes, y se encuentran en la media de la Liga. Incluso, algunos modelos, que dan más importancia a las estadísticas defensivas que se recogen en los box-score (robos, tapones, faltas realizadas) lo consideran un muy buen defensor en su posición, ya que su porcentaje de robos y de faltas es mejor a la media. Por lo tanto, podríamos considerar que la aportación defensiva en su caso se le anotaría como un positivo en la valoración.

También se podría ver a Rudy como un especialista. Tal vez, aunque su aportación estadística en general no sea destacada, su proficiencia en algún área del juego podría hacer que para los equipos merezca la pena rascarse el bolsillo. ¿Triples, tal vez? Desde que en su año de rookie, batiera el récord de número de triples conseguidos en una temporada por un novato, tiene cartel de tirador. Pero los números no demuestran que destaque en ningún area, ni siquiera en esa.

A continuación, gracias al buscador the The NBA Geek, hemos comparado los números de Rudy año a año con aquellos del escolta medio NBA, por 48 minutos de juego. Pasa mejor (sobre todo estos dos últimos años), protege bien la pelota de las pérdidas, y como ya hemos dicho, es bueno robando la pelota y no cometiendo faltas. Por otra parte, anota y rebotea un poco por debajo del ritmo medio. Nada especial.

Lo que pueden sorprender un poco más son los porcentajes de tiro: sus puntos por tiro (PPS) después de un primer gran año en el que fueron muy superiores al escolta medio, han estado por debajo de la media el resto de años. Con su porcentaje de tiro de 3 sucede lo mismo. A pesar de tirar menos de 3, cada vez anotaba menos. Difícil considerar especialista a un jugador que lleva dos años sin pasar la frontera del 33%, por muy bueno que fuera su primer año en la Liga.

De manera subjetiva, creo que la incertidumbre con su salud, y la impresión alrededor de la Liga de su hastío con la NBA, unido a la reducción de la excepción de nivel medio para la mayoría de equipos y la cantidad de oferta comparable a él en el mercado este año, gravitarían el posible sueldo de Rudy más hacia los 3 millones de dólares anuales que hacia los 4. Leíamos en TuBasket el año pasado que el contrato de Rudy en España estaría en torno a los 3 millones de €, por lo que, con el cambio de divisa a su favor en España, parece que Rudy tomó la decisión correcta a priori.   Sería difícil justificar con su rendimiento reciente un contrato por la MLE completa o superior. Aunque cosas peores se han hecho…

En el caso de Barbosa, la estadística (y nuestra impresión) lo sitúa como peor defensor, pero se ha mantenido sano este año y nunca se ha dudado de su continuidad en la NBA. Su valor de mercado debería estar, como el de Rudy, en esa horquilla de 3 a 4 millones, y ahora mismo probablemente sea el mejor agente libre disponible en una lista que se ha ido reduciendo, pero su gran problema en este momento es la demanda: solo Cleveland y Phoenix tienen espacio para ofrecerle un contrato por encima de 4 millones, y solo Denver, Oklahoma, Milwaukee o Orlando podrían ofrecerle entre 3 y 4, algo que, por unos motivos o por otros no parece inmediato. Si Phoenix no se lo piensa mejor, lo más probable es que Barbosa acabe eligiendo un contrato corto y pequeño de los que hablábamos al principio para volver a salir al mercado en otro momento, tal vez más propicio.

Lo Que Quiero Ver: Los nuevos Warriors, ahora… ¡con un pívot!

En un Oeste en el que la clase media, como siempre, es muy numerosa y más que pudiente, habrá muchas historias interesantes y equipos en que fijarse, pero el que debería sufrir la mayor transformación es el de la Bahía de San Francisco: los Golden State Warriors.

Los Hornets han cambiado el equipo, los Timberwolves el perímetro, y los Suns a su director de orquesta. Pero los Dubs, sin reemplazar mucho personal, han mutado su identidad. La demolición de los últimos escombros del Nellie Ball  empezó hace un tiempo, entre otras cosas con la contratación de Mark Jackson como entrenador el verano pasado, pero el punto de inflexión vino en marzo, el mismo día que comenzaba de verdad la pretemporada para los Warriors y se daba la extremaunción a uno de los santos y señas, que ahora quedan en el cercano recuerdo. Los Warriors rompían la pareja EllisCurry, que estaba abocada a la separación desde el mismo momento en que se conocieron, para traer la pieza que ha faltado en su esquema estos últimos años: un pívot, y con aptitudes defensivas además.

Aunque correlación no implique causalidad, son muchos años (y muchos partidos vistos desde el banquillo, demasiados) comprobando que Milwaukee es mucho mejor equipo, vamos, gana mucho más, cuando juega Andrew Bogut, que cuando el aussie está de traje. Y para unos Warriors que necesitaban ya una referencia defensiva, es el jugador perfecto. No es solo lo que un hombre grande e intimidador puede hacer, es como se redistribuye el equipo. Su llegada puede mover a Lee permanentemente al puesto de ala-pívot, y permitir a Jackson jugar por fin con 4’s de verdad a tiempo completo. Hacer al equipo más grande, simplemente, ayuda en la faceta menos glamourosa del baloncesto. Hacerlo más grande con Bogut, ayuda aún más.

Los Warriors quieren volver a ganar, y con este equipo, si el objetivo son los Playoffs, pueden volver a hacerlo. Al menos en teoría. Porque la práctica en este grupo está supeditada a que sus tres mejores jugadores, el nuevo juguete, David Lee y Stephen Curry,  no vuelvan a estar en pista solo 95 partidos, como la temporada pasada . Por lo pronto, Bogut llegará falto de rodaje, pero espera empezar la Regular con el equipo. Curry y Lee al menos deberían llegar al 100%.

Una vez que resolvieron el problema del pívot, y que se aseguraron perder los suficientes partidos para poder retener su elección de Draft, llegó Jerry West, que en verano ayudó a terminar de añadir al equipo la otra cosa que le faltaba: profundidad. Jugadores como McGuire y Robinson tuvieron que jugar demasiados minutos el año pasado, y este podría haber pasado algo parecido, pero se han movido bien. Han llegado Carl Landry y Jarrett Jack y tres jugadores interesantes en el Draft, especialmente aquel que eligieron en el número 7, Harrison Barnes y que tal vez sea el único al que se le pedirá contribuir este año. Con todas estas incorporaciones, y sin bajas sensibles (Dorell Wright, cuyo papel puede suplir Barnes de inmediato, es quizá la más significativa), los Warriors tienen que mejorar.

Y a pesar de que hablemos de un cambio de identidad, hay un recurso que deberían seguir manteniendo. El éxito de su lanzamiento de triple debería seguir intacto y la adición de Barnes solo debería servir para colocarse como el equipo que mejor tira de tres de la Liga (con permiso de San Antonio). Curry siendo Curry; Brandon Rush, que al final se queda, y que cada año tira mejor; Klay Thompson que debería confirmarse en su segunda temporada, e incluso Richard Jefferson que lleva dos años convertido en tirador efectivo forman un grupo que puede y debe abrir la pista, para que Lee, Bogut y Landry se beneficien por dentro.

De todos modos, todavía puede faltar algún aspecto que apuntalar. El año pasado fueron el peor equipo reboteando (últimos en rebote defensivo, penúltimos en ofensivo) y yendo a la línea de la Liga. Respecto a los rebotes, Bogut va a ayudar, especialmente con los defensivos, y además como ya dijimos, por efecto dominó, el equipo ganará más centímetros y con ellos llegarán los rebotes. Bastará que la salud acompañe para mejorar. Lo de los tiros libres es más complicado, porque no solo han perdido al jugador que mejor atacaba el aro y sacaba tiros libres (Ellis), han añadido a otro que da igual que vaya, porque no los mete (Bogut). West ha citado a Landry como posible solución al problema, pero como mucho podría ayudar a tapar el hueco que crea Monta, para mejorar tendrá que contribuir el resto.

En definitiva, un quinteto con Curry en el puesto de base, Thompson de escolta, Jefferson como veterano puente hasta que se pueda confiar en Barnes con Lee y Bogut en posiciones interiores, suena mejor que cualquier cosa que los Warriors nos han ofrecido los últimos años. Además, ahora, también tienen segunda unidad, con JackRushBarnes, Landry y Biedrins formando uno de los banquillos más interesantes de la Liga y ofreciendo una versatilidad más amplia y tradicional a Jackson para combinar con los titulares nominales. Si además alguno de los jóvenes (Jenkins, Bazemore, Green, Tyler o Ezeli)  se gana un puesto en la rotación, cosa que no sería de extrañar por su talento, la habilidad que ha tenido la organización últimamente para desarrollarlo, y la capacidad defensiva de casi todos ellos, los Warriors estarán de vuelta.

Y la salud, será importante, mucho. Pero ahora hay fondo de armario para que no sea imprescindible.

¿Cuánto cobrará Lin en 3 años?

Editado: * Tras comentar el artículo en Twitter, tenemos que hacer la puntualización de que al hablar de cobrar nos referimos al dinero que reciben de cara al límite salarial, no al tiempo que lo reciben en su cuenta bancaria*

Este año, hemos visto tres contratos ofrecidos bajo la llamada disposición Gilbert Arenas, entre ellos uno tan mediático como el de Jeremy Lin que están llevando a duda sobre como se estructuran en el futuro. La realidad es que tanto Lin, como su antiguo compañero en New York, Landry Fields, y su nuevo compañero en Houston, Omer Asik, tendrán contratos planos en su destino, es decir, cobrarán lo mismo durante los 3 años, un tercio del total. Por tanto, en la temporada 2014-2015, Lin cobrará 8.4 millones en Houston, aunque hubiera cobrado casi 15 en New York.

¿Confuso? Sí, lo normal en la NBA es que las ofertas que se hacen y se igualan sean iguales para los dos equipos, pero en este caso no lo es. Y vamos a explicaros el porqué.

Para poder explicarlo, tenemos que comentar primero qué son y cómo funcionan los llamados derechos Bird. Cuando un equipo tiene estos derechos Bird sobre un jugador de su equipo, le permiten renovarle, por la cantidad que sea, aunque se esté por encima del límite. Es el motivo por el que los Lakers, por ejemplo, pueden renovar a Bryant, Gasol Bynum, los Spurs a Parker, Duncan o Ginobili, etc… Es por lo que se dice que la NBA tiene un tope salarial blando, porque se puede superar con operaciones como estas. Para que un equipo tenga derechos Bird sobre un jugador, este ha debido jugar tres años en ese equipo, o haber cambiado de equipo solamente mediante traspasos los 3 últimos años. Por ejemplo, los Nets tenían derechos Bird sobre Deron Williams o Gerald Wallace, porque aunque no lleven 3 años en Brooklyn (vale, o en New Jersey) en los 3 últimos años solo cambiaron de equipo mediante traspaso (no firmaron con otro equipo los 3 últimos años, ni los cortaron, etc…) Cuando en lugar de ser 3 años, los jugadores solo llevan 2 años sin ser cortados, o sin cambiar de equipo en el periodo de agencia libre, los derechos que tienen sus equipos sobre ellos son los llamados Early Bird, o Bird anticipados en nuestro idioma. Cuando los equipos que tienen derechos Bird anticipados sobre un jugador están sobre el límite, ya no pueden renovar por cualquier cantidad a ese jugador. Lo máximo que le pueden ofrecer a un jugador sobre el que tienen derechos Bird anticipados es el 175% de su salario anterior la temporada pasada, o el 104.5% del salario medio en la Liga, la mayor cantidad de estas dos, y un contrato de dos años, ni más ni menos. Cuando un jugador no llega siquiera a tener los requisitos mínimos para ser considerado Bird anticipado, el equipo tiene los derechos llamados non-Bird. Estos derechos no-Bird, permiten ofrecer al jugador un contrato que como máximo sería del 120% del del año anterior, el 120% sobre el salario mínimo, o la oferta cualificada, la que sea mayor.

Vamos a poner el ejemplo con Jeremy Lin, que cobró $762,195 el año pasado. Si los Knicks tuvieran derechos Bird sobre él, podrían haberle ofrecido renovar o igualar cualquier contrato, que empezara, como máximo en $13.6 millones (el máximo para jugadores que llevan de 0 a 6 años en la Liga) y 5 años. Si los Knicks tuvieran derechos Bird anticipados (que son los que tienen en realidad) sobre Lin, podrían igualar ofertas de como máximo un contrato de 2 años y el salario del primer año sería como máximo el 104.5% del salario medio de la Liga (5.2 millones). Si los derechos que tuvieran sobre Lin fueran no-Bird, le podrían haber ofrecido un contrato de 4 temporadas, que empezaría en 1.1 millones, su oferta cualificada. Por tanto, en este caso, los Knicks lo único que podían ofrecer a Lin, antes del convenio de 2005, sobre el que tienen derechos Bird anticipados, son 10.7 millones por 2 años.

Los Warriors en 2003 se encontraban en esa situación. Tenían derechos Bird anticipados sobre Gilbert Arenas, un jugador que eligieron en la 2ª ronda del Draft, y al que dieron un contrato de tan solo dos años en su momento. Ese verano de 2003, en el que era agente libre, Washington le ofreció 51.2 millones por 5 años, un contrato que empezaba con $8.5 millones el primer año. Como los Golden State Warriors tenían menos de $8.5 millones de espacio bajo el límite salarial, solo podían ofrecerle la excepción de derechos Bird anticipados, es decir, esos famosos 10.7 millones por 2 años, y por tanto, no pudieron igualar la oferta de los Wizards.

Cuando se firmó un nuevo convenio en 2005, para evitar situaciones como esta, se incluyó la llamada Disposición Gilbert Arenas. Bajo esta regla, el máximo que se le puede ofrecer a un agente libre, sobre el que su equipo no tiene derechos Bird completos, es el salario medio de la Liga el primer año, y una subida del 4.05% el año siguiente. Es decir, las ofertas por Lin, o Fields, o Asik, jugadores que eran Bird anticipados este año, tendrían que empezar en 5 millones el primer año, y 5.2 el segundo. ¿Qué ocurre? Que para no limitar las posibles ganancias de un jugador que se merece más de estos 5 millones, se permite que el tercer y cuarto año de ese contrato, sean por el máximo. Con esta forma de estructurar el contrato, un jugador podría llegar a firmar un contrato de 40.7 millones en 4 años.

Es decir, la Provisión Gilbert Arenas se inventó para que los equipos que no tuvieran derechos Bird sobre un jugador pudieran llegar a renovarle hasta por unos 40 millones en 4 años, en lugar de perderlo si otro equipo ofrecía más de 10.7 millones por dos años (o tu espacio salarial). Es decir, ahora no tienes porque dejarlo marchar obligatoriamente como le ocurrió a los Warriors con Arenas, ahora puedes renovar a ese jugador, pero en el tercer y cuarto año, puede que tengas que pagarlo con ganas.

Y ese es el motivo de ese famoso tercer año de contrato de Jeremy Lin, Omer Asik y Landry Fields, cuyos contratos, para New York y Chicago, tenían la siguiente estructura, $5 millones el primer año, $5.2 millones el segundo, y $14.8 millones el tercero en el caso de Lin y Asik (el máximo) y $8.5 el tercero para Fields (Toronto pudo pagarle lo mismo que a Lin y a Asik, pero prefirieron no hacerlo)

Y aquí y ahora, es cuando viene la gran confusión. Pese a que el contrato tiene la estructura ya mencionada para New York o Chicago, por lo que ya hemos explicado, para que puedan igualarla utilizando la excepción para agentes libres de tipo Bird anticipado o la excepción de nivel medio, la estructura para el equipo que hace la oferta (Toronto, Houston) es diferente: es plana. Es decir, Houston pagará 25.2/3=$8.4 millones cada año, por los tres años de contrato de Lin y Asik, y Toronto pagará $6.25 millones cada año a Fields ¿Por qué esta estructura? Para garantizar que los equipos que están por debajo del límite salarial no se aprovechen para ofrecer más de lo que pueden. Es decir, supongamos que Houston, solo hubiera tenido $6 millones de espacio salarial. En ese caso, en condiciones normales, solo podría ofrecer unos 6·3=$18 millones a Lin por tres años. Si se le dejara estructurar el contrato como a NY, al tener $6 millones de espacio, podría seguir ofreciéndole $25 millones al base, pues este año solo les costaría 5 millones.

Es decir, las estructuras del contrato son diferentes para el equipo que quiere renovar al jugador, que para el que le hace la oferta. Porque lo que se pretende es, que el equipo en el que ha estado el jugador les pueda renovar empezando en esos 5 millones, pero desde el punto de vista del equipo que hace la oferta, la idea es que tenga que ofrecer un contrato estructurado de manera similar al que tendrían que ofrecer a cualquier otro agente libre.

¿Ha funcionado la disposición Gilbert Arenas? Pues por lo pronto, como este año, en los 3 contratos ofrecidos bajo este esquema, los jugadores han acabado fuera de sus equipos, la tentación sería decir que no. Pero lo que pretendía esta disposición no era que los jugadores renovaran, sino dar la opción a su equipo de poder hacerlo, y a los jugadores de cobrar el precio de mercado. Antes del convenio de 2005, los Knicks y los Bulls no hubieran podido igualar cualquier oferta superior a esos 10.7 millones por 2 años, ¿Raptors ofrecía a Fields 12 millones por 2 años? ¿Houston ofrecía 12 millones por 3 a Lin o a Asik? Estaban fuera, Knicks o Bulls no podrían hacer nada. Con esta nueva regla, para New York y Chicago siempre existe la posibilidad de retenerlos. Es costoso, sí, y han preferido no hacerlo, pero al menos pueden.

También puede parecer injusto que la estructura para los equipos que ofrecen sea así, pues les da una cierta ventaja. Pero pensadlo de otra forma, en realidad, la posibilidad de igualarlo es un privilegio que se le da al otro equipo: «Venga va, como es tu jugador, aunque no te merezcas renovarlo por no haberle firmado 3 años en su día, te damos la posibilidad de hacerlo si te estiras». Igual no es un mecanismo perfecto, y se ha sabido explotar, pero es mejor que lo que había.

Si tenéis alguna duda o necesitáis alguna clarificación, compartid vuestras dudas con nosotros en los comentarios. Y si os interesa el tema, obligado pasarse por la CBA FAQ de Larry Coon (en inglés), www.cbafaq.com, la mejor página para enterarse de como funciona el convenio colectivo, e imprescindible para elaborar este artículo. La información sobre la disposición Gilbert Arenas está en el punto 44, y la información sobre los derechos Bird en los puntos 25 y 32.

La mejor defensa es un buen… ¿tapón?

Desde que se discutía quién debería ser el Jugador Defensivo del Año, hemos tenido que leer como el lobby de los gurús del tapón defendía que los números de Ibaka, el mejor taponador de la Liga con mucha diferencia este año, le hacían merecedor del premio. También, al hablar de la defensa de Calderón, hemos leído cosas como que la culpa no es suya, es del equipo, que nunca le ha puesto taponadores detrás. «¡INTIMIDACIÓN!» nos gritaba por Twitter uno de los más respetados periodistas españoles en el ámbito del baloncesto.

No sé si por verdadero convencimiento, o por la tan habitual en el gremio, defensa de lo patrio, parece que la defensa empieza y termina con los tapones. Como nosotros, además de ver baloncesto, somos también de comprobar y mirar a los hechos, antes que de oír las milongas que nos quieran contar, miremos los números.

Por un lado, tenemos una variable, Defensive Rating, que indica cuantos puntos recibe un equipo, por 100 posesiones de juego. Utilizamos esta medida, en lugar de puntos recibidos, para evaluar una defensa, porque los puntos recibidos dependen del ritmo. Los equipos que juegan más rápido  utilizan más posesiones, y por tanto tendrán más puntos en contra que uno lento, a iguales capacidades defensivas.

Al mismo tiempo, para evaluar los tapones, en lugar de utilizar números de tapones totales, utilizamos el Block Percentage, es decir, el porcentaje de jugadas en las que un equipo pone un tapón. Por ejemplo, Phoenix, puso más tapones la temporada pasada que Boston, pero el Block% de Boston es mayor.  Como en los partidos de los Suns a lo largo de la temporada hubo unas 300 jugadas más que en los de Boston, tuvieron más oportunidades de ponerlos, y por eso en la estadística total están por delante, pero por jugada esto no es así.

Una vez que tenemos los números de Defensive Rating y Block% de toda la Liga, durante las últimas 5 temporadas, vamos a utilizar el coeficiente de correlación para compararlos. El coeficiente de correlación mide el grado de relación entre dos variables, es decir, cuanto explica la variación de una de ellas, la de otra. Este índice, da valores entre -1 y 1, donde los valores más próximos a 0 indican correlación débil (o nula en el caso de ser 0), y los más próximos al 1, correlación fuerte. Si es positiva la correlación es directa, si es negativa, inversa. En este caso, como queremos demostrar (o no) que un alto porcentaje de tapones se correla con un bajo coeficiente defensivo (el Defensive Rating es mejor cuanto más pequeño sea) la relación debería ser inversa, por tanto próxima al -1. También calculamos el porcentaje de variación en el Defensive Rating que se atribuye al porcentaje de tapones, que se calcula elevando al cuadrado el coeficiente de correlación.

Año C.Correlación % Variación
2007-2008 -0.384 5.3%
2008-2009 -0.129 2.8%
2009-2010 -0.619 38,3%
2010-2011 -0.167 1.7%
2011-2012 -0.230 14.7%
Periodo completo -0.329 10.8%

Como podemos obervar, sí que existe una relación entre defensa y tapones (en todos los años la correlación es negativa), pero es pequeña y no es definitiva: podemos ver que en el marco del periodo total, usar tapones para evaluar la defensa de un equipo solo explica aproximadamente el 10% de la variación. Además, podemos ver como el porcentaje taponador es un índice muy poco fiable, ya que en la temporada 2009-2010 hubo una alta relación entre los equipos que mejor taponaban con los mejores en defensa, mientras que el año anterior y posterior, la relación fue extraordinariamente baja.

Ahora os presentamos un gráfico que empareja el Defensive Rating de los equipos con su Block %. Si la teoría defensa=tapones fuera cierta, los equipos más taponadores tendrían el coeficiente defensivo más bajo, y los que menos chapas ponen lo tendrían alto, y tendríamos que ver algo parecido a una línea, más o menos gruesa, desde la esquina superior izquierda, hacia la inferior derecha. Como podemos ver, la gráfica nos indica que la relación es muy pequeña. Hay equipos muy buenos defendiendo y poniendo pocos tapones, y equipos con buenas cifras taponadoras que no defienden muy allá. Como ejemplo, fíjense en todos los equipos que a lo largo de estas 5 temporadas han tenido un porcentaje taponeador alrededor del 7%. Con esos guarismos taponeadores, tenemos a los dos mejores equipos defendiendo en ese periodo, al tercer peor, y a muchos más por el medio. Relación, la justita.

Pero, ¿y si miramos a la otra estadística defensiva que se recoge en los box-scores actuales? Echemos un vistazo a los robos. Utilizando de nuevo Steal %, o porcentaje de robos por jugada en lugar de números totales, vemos como con los robos sucede algo parecido: solo explican el 10% de la variación en Defensive Rating:

Año CC Tapones % Tapones CC Robos % Robos
2007-2008 -0.384 5.3% -0.326 10.6%
2008-2009 -0.129 2.8% -0.282 8.0%
2009-2010 -0.619 38,3% -0.186 3.5%
2010-2011 -0.167 1.7% -0.238 5.7%
2011-2012 -0.230 14.7% -0.305 9.3%
Periodo completo -0.329 10.8% -0.315 9.9%

Lo que los números nos muestran, por si alguien todavía tenía alguna duda, es que la contribución de las dos estadísticas que se recogen para medir las contribuciones defensivas actualmente, solo explican una parte muy pequeña de la defensa de un equipo, y que en ningún caso deberían ser utilizados como único baremo para conceder premios individuales.

Y más concretamente, centrándonos en los tapones, alejan la noción de que podamos medir la defensa mirando a los números en esta categoría, y vemos como su contribución se equipara a la de los robos. Parece que ya ha sido desmitificado hace tiempo el concepto de que una buena defensa va asociada a que un equipo o un jugador robe muchos balones, pero sigue perdurando el mismo mantra con los tapones, incluso entre algunos de los analistas con más poso, sabiduría y experiencia. Esperemos que las pruebas ayuden a quién nos lea, a, por lo menos, planteárselo.

Los datos para el artículo están sacados de www.teamrankings.com y www.basketball-reference.com

 

¿Para esto tuvimos un lockout?

Con Steve Nash camino de Los Angeles, tras haber tenido pie y medio en New York, los Nets llegando a Brooklyn gastando todo el dinero que pueden y trayéndose el que tal vez sea el contrato más desproporcionado de la Liga, y el resto de equipos gastando el dinero, en algunos casos, el máximo, en agentes libres, cabe preguntarse si el cierre patronal del pasado verano sirvió para algo. Si las diferencias entre equipos se agrandan, y los propietarios siguen metiéndose en contratos de muchos dólares…

Nosotros creemos que sí. Y empezamos por refutar la línea de pensamiento que gastando como lo están haciendo los equipos van a volver a perder dinero: los propietarios de franquicias NBA, al final del año pagan lo mismo a los jugadores, den los contratos que den. Y esa cantidad se redujo considerablemente con el nuevo convenio.

La cantidad que los jugadores cobran, es un porcentaje del ya famoso BRI (Basketball Related Income, Ingresos Relacionados con el Baloncesto). Al final del año, tras calcularse el BRI (el dinero total que los equipos han ingresado por entradas, derechos de retransmisión, etc.) se le asigna a los jugadores una cantidad determinada, que depende de un porcentaje fijo, tengan los contratos que tengan. Si el montante total de la suma de los contratos que han firmado los jugadores es menor que esta cantidad, la diferencia se reparte entre todos. Si fuera mayor, se descuenta también proporcionalmente de su sueldo. A los jugadores se les retiene un 10% que se les devuelve, con más dinero aún si los salarios quedaron por debajo, a final de temporada.

Y como ya sabréis, el porcentaje de dinero que se paga a los jugadores del BRI, bajó con el nuevo convenio, de un 57% a una cantidad entre el 49 y el 51%. Es decir, firmen los contratos que firmen, los propietarios pagan lo mismo, y esta cantidad es menor ahora que antes del cierre patronal. Así que cuando veáis los contratos que se dan, no os preocupéis mucho por los pobres propietarios, que ellos, como grupo en total pagan lo mismo. La preocupación, si acaso, por alguno en particular que superando el impuesto de lujo, y pagando la multa, pague lo suyo y lo de sus compañeros.

Y ahora vamos al segundo punto, al de la igualdad. ¿Uno de los motivos del cierre patronal no era tratar de acercar las diferencias entre equipos grandes y equipos pequeños? Sí, y hay mecanismos para tratar de evitarlo, pero algunos van a entrar en marcha a medio plazo.

Hay cosas de las que el cierre patronal no puede evitar, y es que en Los Angeles y Miami hace calor y hay playa, y en Milwaukee te mueres del frío. En New York están las mejores discotecas y en Oklahoma City a lo mejor tienen algún pub. En Texas y en Florida no se paga a Hacienda la parte correspondiente al impuesto estatal, y en Portland, Oregon, se paga el 11%. En Boston hay una tradición de 17 títulos ganados, y en Denver no han llegado siquiera a una final. Hay desigualdades que simplemente no se pueden compensar. Pero lo peor, es que hay General Managers inútiles, ineptos, que son incapaces de ver el panorama general y el concreto, de pensar, ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Necesitan gafas de cerca y gafas de lejos, y se han puesto las lentillas al revés.

Respecto a los mecanismos del nuevo convenio, vamos a hablar de algunos de ellos, que deberían hacer más difícil a los equipos hacerse dinastías como las que se están viendo. En primer lugar, la antigua excepción de nivel medio, o MLE, que permitía a todos los equipos, pasaran o no el límite, 5 millones en un nuevo jugador, se ha modificado, dividiéndose en dos, la MLE, y la Mini-MLE. Ya desde el año pasado, los equipos por encima del impuesto de lujo (como los Lakers, por ejemplo) solo pueden pagar esa Mini-MLE de 3 millones a los agentes libres, y si un equipo la utiliza estando por debajo, su límite salarial se transforma en un límite duro, que se coloca 4 millones por encima del umbral del impuesto de lujo.

Por ejemplo, los Lakers, al estar por encima de esos 70.3 millones que marcan el nivel salarial a partir del cual se paga el impuesto de lujo, solo pueden usar la Mini-MLE de 3 millones. Los Nets, que se encontraban por debajo de esos 70.3 millones, podían utilizar la de 3 o la de 5, pero si utilizaban la de 5, su masa salarial este año no podía pasar en ningún momento, y con ninguna excepción (ni siquiera los salarios mínimos) de 74.3 millones. Es por eso, por lo que tras ofrecer la MLE completa de 5 millones a Mirza Teletović, los Brooklyn Nets, han tenido que convencerle (oliendo a chamusquina, por supuesto) para que se rebajara el salario a 3, ya que de otra manera, juntar a Dwight Howard con Deron, Johnson y Wallace este año, hubiera supuesto mantener a todo el equipo bajo esos 74.3 millones, para lo que los Nets tendrían que haber fichado otros 8 jugadores con contrato mínimo… de rookie. Es decir, todo el banquillo completo de los Nets hubiera estado formado por jugadores de segunda ronda o no drafteados.

Otro mecanismo que entrará en vigor el año que viene, es la modificación de los firma-y-traspaso. Movimientos como el que ha permitido llevar a Reggie Evans a Brooklyn Nets, o el que ha llevado a Steve Nash a Lakers (o pudo llevarle a New York) no serán permitidos el año que viene. El año que viene no podrán hacer un movimiento de firma-y-traspaso los equipos que queden por encima de ese límite de 74.3 millones o los que utilicen la MLE. Por tanto, a partir de la próxima temporada, el único tipo de acceso que equipos como Lakers (que superan esos 74.3 millones en masa salarial) tendría a agentes libres sería con los 3 millones de la MLE. No hubieran podido firmar a Nash el próximo verano.

Y el otro mecanismo que se va a imponer, pero que funcionará también de manera paulatina, es el aumento de las multas por situarte por encima del umbral del impuesto de lujo, los 70.3 millones. Este año todavía funciona de manera directa, 1 dólar pasado, 1 dólar pagado, por lo que los Lakers, que ahora mismo tienen unos 88.7 millones comprometidos, pagarán la diferencia, 18.4 millones, de multa. Y cada contratación que hagan ahora (el fichaje de alguien con la Mini-MLE de 3 millones, la renovación de Ebanks, contratos por el mínimo) lo pagarán doble.

El año que viene, el aumento es progresivo: se paga $1.50 por $1 si te pasas entre 0 y 5 millones, $1.75 entre 5 y 10, $2.50 entre 10 y 15, $3.25 entre 15 y 20, y .$50 de incremento sobre esos $3.25 cada 5 millones a partir de ahí. Por tanto, si los Lakers entraran el año que viene con una masa salarial de 88.7 millones, en vez de pagar 18.4 de multa, pagarían 7.5 por los primeros 5 millones, 8.75 por los siguientes, 12.5 por el tercer tramo, y otros 11.5 millones por el tramo de los 15 a los 18.4. Es decir, los 18.4 millones de multa de este año, serían 39.8 en 2014. Y de 2015 en adelante, a los equipos que hayan estado los 3 últimos años por encima del límite, pagarán un dólar más en cada tramo. Es decir, esos 18.4 millones de multa hoy, que el año que viene son 39.8, son 58.2.

Por tanto, los mecanismos están ahí. Los Lakers no habrían podido hacer el movimiento para fichar a Steve Nash el año que viene, y lo que pagan en impuesto de lujo se duplicará en 2014 y se triplicará de 2015 en adelante para una misma cantidad. Incrementar el salario va a ser casi imposible en el futuro, y no solo porque las multas se hagan mayores, que tal vez hay equipos y magnates rusos que pueden permitírselo, sino porque los movimientos por encima del límite se reducen prácticamente a la Mini-MLE de 3 millones.

Y lo único que les quedará son los traspasos directos, por supuesto. Jugador por jugador, igualando salarios. Y aquí es donde entran en juego los General Manager rivales, muchos de los cuales no tienen dos dedos de frente, y a los que seguirán tangando como medio de supervivencia. En Phoenix, compañeros de división de los Lakers, ahora firman como agente libre a Goran Dragic, el hombre al que mandaron a Houston junto a una elección de 1ª ronda mejor que las dos que les han dado los Lakers por Nash. La primera de ellas, la de 2013, es además, la peor entre la de Los Angeles y las de Miami. Una primera ronda en las últimas posiciones, en un Draft malo como va a ser teóricamente el de 2013, tiene poco valor, tal vez incluso, ligeramente negativo, por aquello de dar un contrato garantizado de al menos 2 años a un jugador que pueda no tener suficiente nivel. No nos extrañaría que acaben vendiéndola. Y de la de 2015, ya veremos, pero por ahí andará.

La reforma del convenio ha puesto unas mayores restricciones en lo que estos equipos pueden hacer, solo que algunas van a ir entrando en vigor paulatinamente, y sus efectos se empezarán a ver poco a poco. Lo que no pueden solucionar ni uno ni mil cierres patronales, es el encanto de ciertas franquicias. Ni curar la ineptitud de los herrados General Managers que abundan en la Liga. ¡Ay si Francisco de Quevedo fuera contemporáneo y escribiera sobre la NBA!

Draft 2012: Humo y espejos

Se preveía una noche movida, y al final quedó en nada. En un día en el que, presumiblemente, cuatro de las ocho primeras elecciones, la 2ª, 5ª, 7ª y la 8ª, estaban en el mercado, no hubo ningún traspaso finalmente hasta la 17, y solo un jugador con contrato cambio de equipos. Decepción para el espectáculo traspasero,pero que se le va a hacer. Repasemos franquicia a franquicia.

Atlanta Hawks
Llegó a la noche con: La elección número 23, la elección número 43
Se fue con: John Jenkins, Mike Scott

Había elecciones más sexys y con más potencial, y puede que Jenkins hubiera estado más abajo (yo no me la hubiera jugado con equipos que siempre necesitan tiradores como Chicago o Miami un poco detrás), pero me gusta lo que ha hecho Atlanta. Si planean seguir utilizando el aclarado a Joe Johnson como seña de identidad, Jenkins es ideal para abrir el campo. Ademas, siempre puede Johnson encargarse del mejor ala, y dejarle el otro a él. Con su elección de segunda ronda se trajeron a Mike Scott, ala-pívot de progresión limitada (cumple 24 años en nada), pero que sirve para hacer fondo de armario en una rotación de interiores casi vacía en la que ahora mismo solo están Smith, Horford y Pachulia.


Boston Celtics
Llegó a la noche con: La elección número 21, la elección número 22, la elección número 51
Se fue con: Jared Sullinger, Fab Melo, Kris Joseph

Una de cal, una de arena. Jared Sullinger tendrá problemas de espalda, pero en el número 21 es un robo absoluto. Jugador impresionante, y que podría contribuir en un equipo que lo necesita ya si no se opera de su protusión discal. Por el otro lado, Fab Melo, es todo lo contrario, un proyecto que da muy mala espina, pero elegido en una posición correcta. Sumar dos jugadores al juego interior, especialmente si Sully está bien, les puede permitir prescindir de Brandon Bass y ser más agresivos en el periodo de agencia libre. Los Celtics seguirán el domingo reconstruyendo con todo el dineral que tienen, y de cuantos jugadores vengan dependerá que Kris Joseph forme parte de la plantilla, aunque parece complicado.


Brooklyn Nets
Llegó a la noche con: La elección número 57, menos dólares, lo cual les importa poco
Se fue con: Tyshawn Taylor, Tornike Shengelia, İlkan Karaman

Los Nets llegaban al Draft solo con una bajísima elección de 2ª ronda, y compraron dos más. Tyshawn Taylor es un proyecto intrigante, como cualquiera que siguiera la marcha de Kansas a la Final del Torneo pudo ver, que tiene sitio al menos para probar en una rotación NBA. Con las otras dos elecciones escogieron a dos ala-pívots de Turquía y Georgia, de los que no tenemos referencia, pero que dudamos que formen parte de la NBA pronto.


Charlotte Bobcats
Llegó a la noche con: La elección número 2, la elección número 31
Se fue con: Michael Kidd-Gilchrist, Jeff Taylor

Dificil hacer un juicio sin conocer realmente las ofertas que les hicieron, y si realmente creian que Kidd-Gilchrist era su hombre, es normal que fueran reticentes a caer a la 4 posicion: si Cleveland solo ofrecia la 24, no compensaba el gran riesgo de que BealMKG hubieran sido 2 y 3 en ese escenario. Kidd-Gilchrist es una de nuestras debilidades, un jugador de mentalidad ganadora, que hace falta en Charlotte. Pero no estoy seguro que su brillantez, basada en hacerlo todo bien, tenga impacto inmediato en una franquicia, que necesita mucho más. Con su primera elección de segunda ronda, debieron también enfocarlo al mejor jugador disponible, porque se hicieron con otro alero, que podría ser el suplente perpetuo de MKG. Jeff Taylor defiende muy bien, y en ataque abre el campo porque puede meter de 3. Ni más, ni menos. Y dos jugadores como él han sido titulares en las últimas Finales.


Chicago Bulls
Llegó a la noche con: La elección número 29
Se fue con: Marquis Teague

Los Bulls, que van a estar al principio de la temporada sin Rose, han encontrado valor en su elección y ahora ya tienen un base para suplir a Watson con Derrick fuera. Si la apuesta por el Teague pequeño sale bien, podrían traspasar a CJ en algún momento, o evitar tener que renovarle al alza. Se podían permitir el capricho, y lo hacen.


Cleveland Cavaliers
Llegó a la noche con: La elección número 4, la elección número 24, la elección número 33, la elección número 34
Se fue con: Dion Waiters, Tyler Zeller, Kelenna Azubuike

Los Cavs llegaron con cuatro elecciones y se van con dos jugadores que estaban en los puestos de Lotería en la mayoría de las predicciones tras su traspaso con Dallas, pero sin embargo, la nota es mala. Escoger a Waiters en el 4 me parece una patinada absoluta: no es que Dion no vaya a ser bueno, que puede serlo, y mucho, la cosa es que probablemente hubiera estado disponible más abajo, al menos hasta la 8ª elección, la de Toronto. Ya veremos como funciona con Irving, yo no soy muy amigo de juntar dos anotadores de poca talla que necesitan el balón en el mismo perímetro, pero si los dos saben tirar de fuera… ¿por qué no? La elección de Zeller sí es un buen uso de los recursos, ya que se sacaron un jugador de Lotería prácticamente con su posición número 24 (si hubieran querido segundas rondas, la 36 sin ir más lejos, se vendió por dinero) pero tengo en duda que vaya a ser un jugador de impacto en esta Liga.

En resumen, aunque me gusta mucho más Waiters que Zeller, la elección del segundo es mucho más lógica y tiene más valor que la del primero.


Dallas Mavericks
Llegó a la noche con: La elección número 17, la elección número 55, Kelenna Azubuike
Se fue con: Jared Cunningham, Bernard James, Jae Crowder

Fenomenales movimientos de Dallas, que sigue escarbando espacio salarial para presentarse en la agencia libre. Cambiando la elección número 17 y el contrato de Azubuike por la 24, la 33 y la 34, han logrado liberar 1.4 millones más para gastarse en fichajes, añadiendo a tres jugadores, de los que para nosotros destaca especialmente el que escogieron en último lugar, Jae Crowder, uno de los robos del Draft, sin duda alguna. Supongo que explorarían la posibilidad de haber seguido traspasando hacia abajo, porque Cunningham es un jugador que previsiblemente también se podría haber encontrado en la 2ª ronda, pero entendemos que es difícil seguir moviéndose en un mercado mucho tranquilo de lo esperado. Si le sumamos el traspaso de Odom que todavía no está cerrado, Dallas llegará el domingo a por jugadores, con 3.8 millones de espacio más, y con una excepción de traspaso que luego tendrán todo el año para gastar. Y encima ahorraron pasta con Lamar y vendiendo la elección número 55 a Los Angeles.


Denver Nuggets
Llegó a la noche con: La elección número 20, la elección número 38, la elección número 50
Se fue con: Evan Fournier, Quincy Miller, İzzet Türkyılmaz

Los Nuggets tienen de todo, Sullinger y Jones jugaban en las posiciones que mejor cubiertas tienen, así que lo mejor que podían hacer era, o traspasarla, o usarla en el jugador internacional que tardará un tiempo en llegar. Este Draft solo tenía uno de nivel de primera ronda, así que tiene sentido hacerse con Fournier. En la posición número 38 se encontraron además con un jugador que podría haber sido primera ronda en otras condiciones en Quincy Miller, que tendrá problemas para hacerse un sitio en una de las plantillas más profundas de la Liga. Con su elección final se apuntaron al carro de los ala-pívot euroasiáticos, por si suena la flauta.


Detroit Pistons
Llegó a la noche con: La elección número 9, la elección número 39, la elección número 44
Se fue con: Andre Drummond, Khris Middleton, Kim English

Draft más que solido para los Pistons, que en sus tres elecciones se llevaron jugadores que apuntaban más arriba. Detroit hizo lo que tenía que hacer escogiendo un talento de potencial enorme en una posición sin tanto riesgo como es la 9ª. Drummond, que yo creo que se hará un sitio en la Liga como especialista defensivo, se complementa perfectamente con un anotador como Monroe, y rivalizarán con el RobinsonCousins de Sacramento por ser la mejor pareja de interiores jóvenes de la Liga. Con las dos elecciones de segunda ronda, podrán echar un ojo a dos proyectos de alas interesantes, de los que uno seguramente, completará la rotación tras Prince, Daye, Maggette y Stuckey. Y de nuevo, volvemos a apostar por el elegido más atrás, Kim English, para rellenar ese hueco.


Golden State Warriors
Llegó a la noche con: La elección número 7, la elección número 30, la elección número 35, la elección número 52
Se fue con: Harrison Barnes, Festus Ezeli, Draymond Green, Ognjen Kuzmić

Pese a no gustarme personalmente ninguna de las elecciones de Golden State como jugadores, tengo que reconocer el indudable valor que han encontrado en cada uno de los puestos en la Bahía, y la posibilidad de que este Draft pueda reconducir el destino de este equipo. Barnes tiene todo el talento del mundo, y los Warriors tienen ahora el mejor combo tirador 1-2-3 de la Liga, pero me hubiera gustado verlo con un base más puro que Curry. Ezeli podría ser un buen pívot algún día, aunque yo no contaría con ello, pero bien merece el riesgo al final de la primera ronda. Y Draymond Green es un jugador adorado por las estadísticas avanzadas que además ha tenido la suerte de ir a parar a un equipo con una vacante en el puesto de ala-pívot sustituto. Muy sólido.


Houston Rockets
Llegó a la noche con: La elección número 14, la elección número 16, Chase Budinger, Samuel Dalembert
Se fue con: Jeremy Lamb, Royce White, Terrence Jones, Jon Brockman, Jon Leuer, Shaun Livingston

Coyote Morey se fue, como siempre, sin su Correcaminos, su pieza de caza mayor, pero se lleva tres jugadores que pueden revalorizarse este mismo año. Eso sí, como no empiecen a empaquetar gente, la competencia por entrar en la plantilla de Houston pueden ser terrible el próximo año. Aquí todavía no hemos visto la otra parte del plan, si es que a estas alturas todavía hay plan, porque la plantilla de los Rockets ahora mismo tiene más nombres que un festival de verano. Y lo peor, sin saber cual es el grupo bueno cabeza de cartel.

Suponiendo que se queden, Royce White es un jugador soberbio que si deja atrás sus problemas puede marcar una época en Houston y si Lamb es el del primer año en UConn, y no el del segundo, los Rockets puede que ya tengan las estrellas en casa.


Indiana Pacers
Llegó a la noche con: La elección número 26
Se fue con: Miles Plumlee, Orlando Johnson

Aunque Orlando Johnson nos encanta y lo apuntamos como robo del Draft, los Pacers ni se acordarán de que este Draft sucedió. Si no intentaron cambiar su elección por una del próximo año (Miami justo debajo, sí que lo hizo), y se quedaron con Plumlee, una de las elecciones más horrendas de la noche, no se merecen nada el año que viene. El único motivo de justificarlo, es pensar que pueda ser más barato que Fessenko, por ejemplo.


Los Angeles Clippers
Llegó a la noche con: La elección número 53
Se fue con: Furkan Aldemir

La noche en la que se draftearon 3 ala-pívots turcos, los Clippers se llevar al que mejor considerado estaba. Aunque en su momento parecía que el jugador se iba a ir a Houston, parece que al final se quedará en LA, que hizo su mayor movimiento de la noche fuera del Prudential Center, obteniendo a Odom a cambio de Mo Williams. Informaremos si hay algún cambio.


Los Angeles Lakers
Llegó a la noche con: La elección número 60
Se fue con: Darius Johnson-Odom, Robert Sacre

Los Lakers, pese a venir con casi nada a este Draft se llevan a un tirador en Johnson-Odom que pueden llegar a aprovechar. El de Marquette acertó en un 40.2% de sus lanzamientos en NCAA y metió más de 70 triples en las tres temporadas que ha jugado. Puede adelantar a Goudelock y Eyenga. Y raro es que un pívot norteamericano funcione tan abajo, pero el canadiense Sacre puede ser la opción barata para el tercer pívot de unos Lakers que necesitan ahorrar. Peor que Mbenga no es.


Memphis Grizzlies
Llegó a la noche con: La elección número 25
Se fue con: Tony Wroten

Los Grizzlies, otro equipo con pocos agujeros, tapan el más grande, el de base suplente, con un jugador de proyección que no tendrá presión para empezar su carrera. Los Grizzlies iban necesitados también de tiro exterior, cosa que, viendo lo visto en Washington, Wroten Jr. no va a aportar, pero va a hacer que el banquillo anote, con la ayuda de otro jugador de la UofW, Pondexter y Speights. Cubren necesidad, tiene potencial a largo plazo, y lo han elegido en el rango esperado. Los Grizzlies solo se dejaron una para julio, pero la sacan con buena nota.


Miami Heat
Llegó a la noche con: La elección número 27
Se fue con: Justin Hamilton, futura primera ronda

Yo creía que Miami aprovecharía para obtener un efectivo más a precio reducido (la elección 27 cobra 868.000 dólares), pero prefieren dejarlo para otro año, en el que la elección de Philadelphia podría llegar a ser más jugosa. Además, bajaron a la 2ª ronda a por un pívot de buena mano al que igual le encuentran un hueco.


Milwaukee Bucks
Llegó a la noche con: La elección número 12, la elección número 42, Jon Brockman, Jon Leuer, Shaun Livingston
Se fue con: John Henson, Doron Lamb, Samuel Dalembert

Buen Draft también para Milwaukee que se llevó en el 14 un jugador que podrían haber escogido perfectamente en el 12 y por el que estaban pensando en subir incluso más arriba, y en la 2ª ronda uno de los mejores anotadores universitarios, el Otro Lamb. Lo mío con Henson es debilidad personal, ya que creo que en una NBA que parece caminar poco a poco hacia el small-ball, mandando los ala-pívots cada vez más lejos de la canasta, Henson es el prototipo de nuevo defensor del 4. Y así a la tontería, Milwaukee se uno al grupo de equipazos largos y profundos.


Minnesota Timberwolves
Llegó a la noche con: La elección número 18, la elección número 58
Se fue con: Chase Budinger, Robbie Hummel

Su movimiento fue un poco anterior, trayendo a un Chase Budinger que tendrá minutos, y con su segunda ronda apostaron por Hummel un jugador que tenía una buena proyección hasta que las lesiones le han ido destrozando. De todos modos, difícil hacerse hueco ahora mismo en el 4 en Minny,


New Orleans Hornets
Llegó a la noche con: La elección número 1, la elección número 10, la elección número 46
Se fue con: Anthony Davis, Austin Rivers, Darius Miller

Los Hornets podrían haber drafteado a Franch décimo, y todavía habría sido un buen Draft para ellos. Lo de Davis ya se sabía, y ahora con el pequeño Rivers van a ser un equipo que va a entrar directo a muchas listas de League Pass en la Liga. Como ya dijimos en nuestras previsiones, no nos atrevemos a hacer un pronóstico con Rivers, que estaba fuera de su hábitat en Duke. Monty Williams es un entrenador ideal para él, y va a poder jugar como sabe. El peligro, que no sea más que un mandarinero. Pero la recompensa, puede ser inmensa. Para rematar, en segunda ronda se trajeron a Darius Miller, compañero de Davis en Kentucky y que podría tener sitio y oportunidades en una plantilla con solo un alero, Aminu.


New York Knicks
Llegó a la noche con: La elección número 48
Se fue con: Kostas Papanikolaou

No somos de Euroliga, así que no tenemos referencias, pero si lo han escogido los Knicks, aunque anoche se reaccionara así, estaremos durante todo este año oyendo como es una mezcla de Larry Bird, LeBron James, George Clooney y el Dalai Lama. Tampoco es que fueran a encontrar nadie que pudiera ayudar ya en ese puesto.


Oklahoma City Thunder
Llegó a la noche con: La elección número 28
Se fue con: Perry Jones

El equipo casi ideal para saber si Jones hace carrera o se va de la NBA en dos años. Si no se pone las pilas rodeado de todo lo que tiene alrededor, yo no lo querría ni regalado. Esperemos, eso sí, que lo de la rodilla no sea nada. Y por parte de Oklahoma City, el movimiento perfecto que solo ellos se podían permitir.


Orlando Magic
Llegó a la noche con: La elección número 19, la elección número 49
Se fue con: Andrew Nicholson, Kyle O’Quinn

Dos jugadores interiores, no ya solo pensando en que Howard se vaya: sin Dwight, solo Glen Davis y un desechable Justin Harper tienen contrato. Probablemente puedan darle una oportunidad a O’Quinn un pívot que es la antítesis de Daniel Orton, ya que este ha producido y mucho en la NCAA, y Nicholson pinta como un anotador interior que siempre pueden ofrecer de vuelta dependiendo de como acabe todo. Orlando está en el limbo, y así es difícil sacar conclusiones.


Philadelphia 76ers
Llegó a la noche con: La elección número 15, la elección número 45, la elección número 54
Se fue con: Moe Harkless, Arnett Moultrie, una primera ronda futura menos.

El sonido que estáis escuchando es el de Thad Young clavando el cartelito de se vende enfrente de su casa. Aunque si empaquetan a Iguodala podría haber sitio para los dos, la llegada de Harkless, un jugador poco hecho para mi gusto, parece un parche puesto encima del pobre Young. Y los 76ers debieron ver una buena oportunidad en la caída de Moultrie, ya que su juego interior ahora mismo solo tiene al candidato a la amnistía Brand y a Vucevic bajo contrato.


Phoenix Suns
Llegó a la noche con: La elección número 13
Se fue con: Kendall Marshall

La que ha sido casa en estos últimos 20 años de Kevin Johnson, Steve Nash, Jason Kidd (sí, y de Marbury) tiene otro nuevo líder que continúa el linaje. Otro General para el equipo de Arizona, que notará un poco menos la baja del insigne canadiense. Y si la mancha en el historial de Marshall es su defensa, el equipo que lleva años tapando a Steve Nash, no puede ser malo, ¿no?.


Portland Trail Blazers
Llegó a la noche con: La elección número 6, la elección número 11, la elección número 40, la elección número 41
Se fue con: Damian Lillard, Meyers Leonard, Will Barton

A pesar de no haberlos visto, tengo mis dudas con Lillard y Leonard, jugadores más de medio plazo que de corto en un equipo que se supone estaba más de remodelación que de reconstrucción completa. Los (interesantes) experimentos con Aldridge de 5 parece que tienen un final, y Barton es uno de los nombres habituales como posible robo de este Draft. Mucha incertidumbre con los hombres de los Blazers, aunque el potencial es grande. Y ahora mismo estarán rezando que Drummond quede en fracaso.


Sacramento Kings
Llegó a la noche con: La elección número 5, la elección número 36
Se fue con: Thomas Robinson, algo de cash

Los Kings, al parecer tenían preparado el traspaso de esta elección… si Thomas Robinson no les caía del cielo a esta posición. El mejor escenario posible para un equipo con menos efectivos disponibles en la pintura que lejos de ella (aunque todos sus exteriores tengan unas carencias monumentales) era poder elegir un hombre alto, lavándose las manos del riesgo que entraña Drummond y no añadiendo al atasco que tienen por fuera. Robinson y Cousins van a ser un terror en los tableros y los Kings lucen hoy un poco mejor que ayer.


San Antonio Spurs
Llegó a la noche con: La elección número 59
Se fue con: Marcus Denmon

San Antonio que con lo que tiene acumulado en Europa tiene más jugadores buenos que plazas en el equipo, intentó colocar a Blair liga adelante, pero no pudo. Con la penúltima elección del Draft cogieron a Denmon, el base del equipo sorpresa del año, Mizzou, que como mucho puede aspirar a coger el sitio de Patty Mills si no renovara.


Toronto Raptors
Llegó a la noche con: La elección número 8, la elección número 37, la elección número 56
Se fue con: Terrence Ross, Quincy Acy, Tomislav Zubčić

Aunque nos guste Ross, que nos mola, y mucho, creemos que Toronto se equivocó no negociando, por ejemplo, con los ansiosos Rockets por un jugador que hubiera estado ahí en el 12 (Drummond iba a Detroit, los Blazers iban a por alguien alto, Hornets-Rivers se veía venir de lejos, y Ross no funcionaría con Gordon). Ya no es solo el no haber obtenido una plusvalía de un equipo como Houston al que se le caen los activos, es el hecho de que al haber puesto a Ross por delante de Rivers y Lamb en el Draft, te arriesgas a la mofa por haberlos dejado caer detrás de ti. Y Acy jamás me dio la impresión de poder acabar en la NBA en Baylor. El resultado puede ser bueno, el proceso de los Raptors, ha sido equivocado.


Utah Jazz
Llegó a la noche con: La elección número 47
Se fue con: Kevin Murphy

Un buen anotador en teoría, para suplir la posible baja de C.J.Miles. Muy probable que no oigamos más de él con Burks como futuro escolta de Utah.


Washington Wizards
Llegó a la noche con: La elección número 3, la elección número 32
Se fue con: Bradley Beal, Tomáš Satoranský

Con Beal se llevan la pieza que les faltaba al apañado quinteto que se han montado, y su rango y su capacidad para jugar sin balón le van a sentar muy bien a un Wall que probablemente es el hombre más feliz del mundo hoy, cambiando a Jordan Crawford por Beal. Luego, creemos que la 2ª elección de la 2ª ronda, que tiene más valor que el que parece, la malgastaron con un Satoranský que parece que podrían haber obtenido mucho más abajo, pero su verdadera victoria fue que los Cavs no les adelantaran en la lucha por Beal.