En un Oeste en el que la clase media, como siempre, es muy numerosa y más que pudiente, habrá muchas historias interesantes y equipos en que fijarse, pero el que debería sufrir la mayor transformación es el de la Bahía de San Francisco: los Golden State Warriors.
Los Hornets han cambiado el equipo, los Timberwolves el perímetro, y los Suns a su director de orquesta. Pero los Dubs, sin reemplazar mucho personal, han mutado su identidad. La demolición de los últimos escombros del Nellie Ball empezó hace un tiempo, entre otras cosas con la contratación de Mark Jackson como entrenador el verano pasado, pero el punto de inflexión vino en marzo, el mismo día que comenzaba de verdad la pretemporada para los Warriors y se daba la extremaunción a uno de los santos y señas, que ahora quedan en el cercano recuerdo. Los Warriors rompían la pareja Ellis–Curry, que estaba abocada a la separación desde el mismo momento en que se conocieron, para traer la pieza que ha faltado en su esquema estos últimos años: un pívot, y con aptitudes defensivas además.
Aunque correlación no implique causalidad, son muchos años (y muchos partidos vistos desde el banquillo, demasiados) comprobando que Milwaukee es mucho mejor equipo, vamos, gana mucho más, cuando juega Andrew Bogut, que cuando el aussie está de traje. Y para unos Warriors que necesitaban ya una referencia defensiva, es el jugador perfecto. No es solo lo que un hombre grande e intimidador puede hacer, es como se redistribuye el equipo. Su llegada puede mover a Lee permanentemente al puesto de ala-pívot, y permitir a Jackson jugar por fin con 4’s de verdad a tiempo completo. Hacer al equipo más grande, simplemente, ayuda en la faceta menos glamourosa del baloncesto. Hacerlo más grande con Bogut, ayuda aún más.
Los Warriors quieren volver a ganar, y con este equipo, si el objetivo son los Playoffs, pueden volver a hacerlo. Al menos en teoría. Porque la práctica en este grupo está supeditada a que sus tres mejores jugadores, el nuevo juguete, David Lee y Stephen Curry, no vuelvan a estar en pista solo 95 partidos, como la temporada pasada . Por lo pronto, Bogut llegará falto de rodaje, pero espera empezar la Regular con el equipo. Curry y Lee al menos deberían llegar al 100%.
Una vez que resolvieron el problema del pívot, y que se aseguraron perder los suficientes partidos para poder retener su elección de Draft, llegó Jerry West, que en verano ayudó a terminar de añadir al equipo la otra cosa que le faltaba: profundidad. Jugadores como McGuire y Robinson tuvieron que jugar demasiados minutos el año pasado, y este podría haber pasado algo parecido, pero se han movido bien. Han llegado Carl Landry y Jarrett Jack y tres jugadores interesantes en el Draft, especialmente aquel que eligieron en el número 7, Harrison Barnes y que tal vez sea el único al que se le pedirá contribuir este año. Con todas estas incorporaciones, y sin bajas sensibles (Dorell Wright, cuyo papel puede suplir Barnes de inmediato, es quizá la más significativa), los Warriors tienen que mejorar.
Y a pesar de que hablemos de un cambio de identidad, hay un recurso que deberían seguir manteniendo. El éxito de su lanzamiento de triple debería seguir intacto y la adición de Barnes solo debería servir para colocarse como el equipo que mejor tira de tres de la Liga (con permiso de San Antonio). Curry siendo Curry;Brandon Rush, que al final se queda, y que cada año tira mejor; Klay Thompson que debería confirmarse en su segunda temporada, e incluso Richard Jefferson que lleva dos años convertido en tirador efectivo forman un grupo que puede y debe abrir la pista, para que Lee, Bogut y Landry se beneficien por dentro.
De todos modos, todavía puede faltar algún aspecto que apuntalar. El año pasado fueron el peor equipo reboteando (últimos en rebote defensivo, penúltimos en ofensivo) y yendo a la línea de la Liga. Respecto a los rebotes, Bogut va a ayudar, especialmente con los defensivos, y además como ya dijimos, por efecto dominó, el equipo ganará más centímetros y con ellos llegarán los rebotes. Bastará que la salud acompañe para mejorar. Lo de los tiros libres es más complicado, porque no solo han perdido al jugador que mejor atacaba el aro y sacaba tiros libres (Ellis), han añadido a otro que da igual que vaya, porque no los mete (Bogut). West ha citado a Landry como posible solución al problema, pero como mucho podría ayudar a tapar el hueco que crea Monta, para mejorar tendrá que contribuir el resto.
En definitiva, un quinteto con Curry en el puesto de base, Thompson de escolta, Jefferson como veterano puente hasta que se pueda confiar en Barnes con Lee y Bogut en posiciones interiores, suena mejor que cualquier cosa que los Warriors nos han ofrecido los últimos años. Además, ahora, también tienen segunda unidad, con Jack, Rush, Barnes, Landry y Biedrins formando uno de los banquillos más interesantes de la Liga y ofreciendo una versatilidad más amplia y tradicional a Jackson para combinar con los titulares nominales. Si además alguno de los jóvenes (Jenkins, Bazemore, Green, Tyler o Ezeli) se gana un puesto en la rotación, cosa que no sería de extrañar por su talento, la habilidad que ha tenido la organización últimamente para desarrollarlo, y la capacidad defensiva de casi todos ellos, los Warriors estarán de vuelta.
Y la salud, será importante, mucho. Pero ahora hay fondo de armario para que no sea imprescindible.
Editado: * Tras comentar el artículo en Twitter, tenemos que hacer la puntualización de que al hablar de cobrar nos referimos al dinero que reciben de cara al límite salarial, no al tiempo que lo reciben en su cuenta bancaria*
Este año, hemos visto tres contratos ofrecidos bajo la llamada disposición Gilbert Arenas, entre ellos uno tan mediático como el de Jeremy Lin que están llevando a duda sobre como se estructuran en el futuro. La realidad es que tanto Lin, como su antiguo compañero en New York, Landry Fields, y su nuevo compañero en Houston, Omer Asik, tendrán contratos planos en su destino, es decir, cobrarán lo mismo durante los 3 años, un tercio del total. Por tanto, en la temporada 2014-2015, Lin cobrará 8.4 millones en Houston, aunque hubiera cobrado casi 15 en New York.
¿Confuso? Sí, lo normal en la NBA es que las ofertas que se hacen y se igualan sean iguales para los dos equipos, pero en este caso no lo es. Y vamos a explicaros el porqué.
Para poder explicarlo, tenemos que comentar primero qué son y cómo funcionan los llamados derechos Bird. Cuando un equipo tiene estos derechos Bird sobre un jugador de su equipo, le permiten renovarle, por la cantidad que sea, aunque se esté por encima del límite. Es el motivo por el que los Lakers, por ejemplo, pueden renovar a Bryant, Gasol o Bynum, los Spurs a Parker, Duncan o Ginobili, etc… Es por lo que se dice que la NBA tiene un tope salarial blando, porque se puede superar con operaciones como estas. Para que un equipo tenga derechos Bird sobre un jugador, este ha debido jugar tres años en ese equipo, o haber cambiado de equipo solamente mediante traspasos los 3 últimos años. Por ejemplo, los Nets tenían derechos Bird sobre Deron Williams o Gerald Wallace, porque aunque no lleven 3 años en Brooklyn (vale, o en New Jersey) en los 3 últimos años solo cambiaron de equipo mediante traspaso (no firmaron con otro equipo los 3 últimos años, ni los cortaron, etc…) Cuando en lugar de ser 3 años, los jugadores solo llevan 2 años sin ser cortados, o sin cambiar de equipo en el periodo de agencia libre, los derechos que tienen sus equipos sobre ellos son los llamados Early Bird, o Bird anticipados en nuestro idioma. Cuando los equipos que tienen derechos Bird anticipados sobre un jugador están sobre el límite, ya no pueden renovar por cualquier cantidad a ese jugador. Lo máximo que le pueden ofrecer a un jugador sobre el que tienen derechos Bird anticipados es el 175% de su salario anterior la temporada pasada, o el 104.5% del salario medio en la Liga, la mayor cantidad de estas dos, y un contrato de dos años, ni más ni menos. Cuando un jugador no llega siquiera a tener los requisitos mínimos para ser considerado Bird anticipado, el equipo tiene los derechos llamados non-Bird. Estos derechos no-Bird, permiten ofrecer al jugador un contrato que como máximo sería del 120% del del año anterior, el 120% sobre el salario mínimo, o la oferta cualificada, la que sea mayor.
Vamos a poner el ejemplo con Jeremy Lin, que cobró $762,195 el año pasado. Si los Knicks tuvieran derechos Bird sobre él, podrían haberle ofrecido renovar o igualar cualquier contrato, que empezara, como máximo en $13.6 millones (el máximo para jugadores que llevan de 0 a 6 años en la Liga) y 5 años. Si los Knicks tuvieran derechos Bird anticipados (que son los que tienen en realidad) sobre Lin, podrían igualar ofertas de como máximo un contrato de 2 años y el salario del primer año sería como máximo el 104.5% del salario medio de la Liga (5.2 millones). Si los derechos que tuvieran sobre Lin fueran no-Bird, le podrían haber ofrecido un contrato de 4 temporadas, que empezaría en 1.1 millones, su oferta cualificada. Por tanto, en este caso, los Knicks lo único que podían ofrecer a Lin, antes del convenio de 2005, sobre el que tienen derechos Bird anticipados, son 10.7 millones por 2 años.
Los Warriors en 2003 se encontraban en esa situación. Tenían derechos Bird anticipados sobre Gilbert Arenas, un jugador que eligieron en la 2ª ronda del Draft, y al que dieron un contrato de tan solo dos años en su momento. Ese verano de 2003, en el que era agente libre, Washington le ofreció 51.2 millones por 5 años, un contrato que empezaba con $8.5 millones el primer año. Como los Golden State Warriors tenían menos de $8.5 millones de espacio bajo el límite salarial, solo podían ofrecerle la excepción de derechos Bird anticipados, es decir, esos famosos 10.7 millones por 2 años, y por tanto, no pudieron igualar la oferta de los Wizards.
Cuando se firmó un nuevo convenio en 2005, para evitar situaciones como esta, se incluyó la llamada Disposición Gilbert Arenas. Bajo esta regla, el máximo que se le puede ofrecer a un agente libre, sobre el que su equipo no tiene derechos Bird completos, es el salario medio de la Liga el primer año, y una subida del 4.05% el año siguiente. Es decir, las ofertas por Lin, o Fields, o Asik, jugadores que eran Bird anticipados este año, tendrían que empezar en 5 millones el primer año, y 5.2 el segundo. ¿Qué ocurre? Que para no limitar las posibles ganancias de un jugador que se merece más de estos 5 millones, se permite que el tercer y cuarto año de ese contrato, sean por el máximo. Con esta forma de estructurar el contrato, un jugador podría llegar a firmar un contrato de 40.7 millones en 4 años.
Es decir, la Provisión Gilbert Arenas se inventó para que los equipos que no tuvieran derechos Bird sobre un jugador pudieran llegar a renovarle hasta por unos 40 millones en 4 años, en lugar de perderlo si otro equipo ofrecía más de 10.7 millones por dos años (o tu espacio salarial). Es decir, ahora no tienes porque dejarlo marchar obligatoriamente como le ocurrió a los Warriors con Arenas, ahora puedes renovar a ese jugador, pero en el tercer y cuarto año, puede que tengas que pagarlo con ganas.
Y ese es el motivo de ese famoso tercer año de contrato de Jeremy Lin, Omer Asik y Landry Fields, cuyos contratos, para New York y Chicago, tenían la siguiente estructura, $5 millones el primer año, $5.2 millones el segundo, y $14.8 millones el tercero en el caso de Lin y Asik (el máximo) y $8.5 el tercero para Fields (Toronto pudo pagarle lo mismo que a Lin y a Asik, pero prefirieron no hacerlo)
Y aquí y ahora, es cuando viene la gran confusión. Pese a que el contrato tiene la estructura ya mencionada para New York o Chicago, por lo que ya hemos explicado, para que puedan igualarla utilizando la excepción para agentes libres de tipo Bird anticipado o la excepción de nivel medio, la estructura para el equipo que hace la oferta (Toronto, Houston) es diferente: es plana. Es decir, Houston pagará 25.2/3=$8.4 millones cada año, por los tres años de contrato de Lin y Asik, y Toronto pagará $6.25 millones cada año a Fields ¿Por qué esta estructura? Para garantizar que los equipos que están por debajo del límite salarial no se aprovechen para ofrecer más de lo que pueden. Es decir, supongamos que Houston, solo hubiera tenido $6 millones de espacio salarial. En ese caso, en condiciones normales, solo podría ofrecer unos 6·3=$18 millones a Lin por tres años. Si se le dejara estructurar el contrato como a NY, al tener $6 millones de espacio, podría seguir ofreciéndole $25 millones al base, pues este año solo les costaría 5 millones.
Es decir, las estructuras del contrato son diferentes para el equipo que quiere renovar al jugador, que para el que le hace la oferta. Porque lo que se pretende es, que el equipo en el que ha estado el jugador les pueda renovar empezando en esos 5 millones, pero desde el punto de vista del equipo que hace la oferta, la idea es que tenga que ofrecer un contrato estructurado de manera similar al que tendrían que ofrecer a cualquier otro agente libre.
¿Ha funcionado la disposición Gilbert Arenas? Pues por lo pronto, como este año, en los 3 contratos ofrecidos bajo este esquema, los jugadores han acabado fuera de sus equipos, la tentación sería decir que no. Pero lo que pretendía esta disposición no era que los jugadores renovaran, sino dar la opción a su equipo de poder hacerlo, y a los jugadores de cobrar el precio de mercado. Antes del convenio de 2005, los Knicks y los Bulls no hubieran podido igualar cualquier oferta superior a esos 10.7 millones por 2 años, ¿Raptors ofrecía a Fields 12 millones por 2 años? ¿Houston ofrecía 12 millones por 3 a Lin o a Asik? Estaban fuera, Knicks o Bulls no podrían hacer nada. Con esta nueva regla, para New York y Chicago siempre existe la posibilidad de retenerlos. Es costoso, sí, y han preferido no hacerlo, pero al menos pueden.
También puede parecer injusto que la estructura para los equipos que ofrecen sea así, pues les da una cierta ventaja. Pero pensadlo de otra forma, en realidad, la posibilidad de igualarlo es un privilegio que se le da al otro equipo: «Venga va, como es tu jugador, aunque no te merezcas renovarlo por no haberle firmado 3 años en su día, te damos la posibilidad de hacerlo si te estiras». Igual no es un mecanismo perfecto, y se ha sabido explotar, pero es mejor que lo que había.
Si tenéis alguna duda o necesitáis alguna clarificación, compartid vuestras dudas con nosotros en los comentarios. Y si os interesa el tema, obligado pasarse por la CBA FAQ de Larry Coon (en inglés), www.cbafaq.com, la mejor página para enterarse de como funciona el convenio colectivo, e imprescindible para elaborar este artículo. La información sobre la disposición Gilbert Arenas está en el punto 44, y la información sobre los derechos Bird en los puntos 25 y 32.
Desde que se discutía quién debería ser el Jugador Defensivo del Año, hemos tenido que leer como el lobby de los gurús del tapón defendía que los números de Ibaka, el mejor taponador de la Liga con mucha diferencia este año, le hacían merecedor del premio. También, al hablar de la defensa de Calderón, hemos leído cosas como que la culpa no es suya, es del equipo, que nunca le ha puesto taponadores detrás. «¡INTIMIDACIÓN!» nos gritaba por Twitter uno de los más respetados periodistas españoles en el ámbito del baloncesto.
No sé si por verdadero convencimiento, o por la tan habitual en el gremio, defensa de lo patrio, parece que la defensa empieza y termina con los tapones. Como nosotros, además de ver baloncesto, somos también de comprobar y mirar a los hechos, antes que de oír las milongas que nos quieran contar, miremos los números.
Por un lado, tenemos una variable, Defensive Rating, que indica cuantos puntos recibe un equipo, por 100 posesiones de juego. Utilizamos esta medida, en lugar de puntos recibidos, para evaluar una defensa, porque los puntos recibidos dependen del ritmo. Los equipos que juegan más rápido utilizan más posesiones, y por tanto tendrán más puntos en contra que uno lento, a iguales capacidades defensivas.
Al mismo tiempo, para evaluar los tapones, en lugar de utilizar números de tapones totales, utilizamos el Block Percentage, es decir, el porcentaje de jugadas en las que un equipo pone un tapón. Por ejemplo, Phoenix, puso más tapones la temporada pasada que Boston, pero el Block% de Boston es mayor. Como en los partidos de los Suns a lo largo de la temporada hubo unas 300 jugadas más que en los de Boston, tuvieron más oportunidades de ponerlos, y por eso en la estadística total están por delante, pero por jugada esto no es así.
Una vez que tenemos los números de Defensive Rating y Block% de toda la Liga, durante las últimas 5 temporadas, vamos a utilizar el coeficiente de correlación para compararlos. El coeficiente de correlación mide el grado de relación entre dos variables, es decir, cuanto explica la variación de una de ellas, la de otra. Este índice, da valores entre -1 y 1, donde los valores más próximos a 0 indican correlación débil (o nula en el caso de ser 0), y los más próximos al 1, correlación fuerte. Si es positiva la correlación es directa, si es negativa, inversa. En este caso, como queremos demostrar (o no) que un alto porcentaje de tapones se correla con un bajo coeficiente defensivo (el Defensive Rating es mejor cuanto más pequeño sea) la relación debería ser inversa, por tanto próxima al -1. También calculamos el porcentaje de variación en el Defensive Rating que se atribuye al porcentaje de tapones, que se calcula elevando al cuadrado el coeficiente de correlación.
Año
C.Correlación
% Variación
2007-2008
-0.384
5.3%
2008-2009
-0.129
2.8%
2009-2010
-0.619
38,3%
2010-2011
-0.167
1.7%
2011-2012
-0.230
14.7%
Periodo completo
-0.329
10.8%
Como podemos obervar, sí que existe una relación entre defensa y tapones (en todos los años la correlación es negativa), pero es pequeña y no es definitiva: podemos ver que en el marco del periodo total, usar tapones para evaluar la defensa de un equipo solo explica aproximadamente el 10% de la variación. Además, podemos ver como el porcentaje taponador es un índice muy poco fiable, ya que en la temporada 2009-2010 hubo una alta relación entre los equipos que mejor taponaban con los mejores en defensa, mientras que el año anterior y posterior, la relación fue extraordinariamente baja.
Ahora os presentamos un gráfico que empareja el Defensive Rating de los equipos con su Block %. Si la teoría defensa=tapones fuera cierta, los equipos más taponadores tendrían el coeficiente defensivo más bajo, y los que menos chapas ponen lo tendrían alto, y tendríamos que ver algo parecido a una línea, más o menos gruesa, desde la esquina superior izquierda, hacia la inferior derecha. Como podemos ver, la gráfica nos indica que la relación es muy pequeña. Hay equipos muy buenos defendiendo y poniendo pocos tapones, y equipos con buenas cifras taponadoras que no defienden muy allá. Como ejemplo, fíjense en todos los equipos que a lo largo de estas 5 temporadas han tenido un porcentaje taponeador alrededor del 7%. Con esos guarismos taponeadores, tenemos a los dos mejores equipos defendiendo en ese periodo, al tercer peor, y a muchos más por el medio. Relación, la justita.
Pero, ¿y si miramos a la otra estadística defensiva que se recoge en los box-scores actuales? Echemos un vistazo a los robos. Utilizando de nuevo Steal %, o porcentaje de robos por jugada en lugar de números totales, vemos como con los robos sucede algo parecido: solo explican el 10% de la variación en Defensive Rating:
Año
CC Tapones
% Tapones
CC Robos
% Robos
2007-2008
-0.384
5.3%
-0.326
10.6%
2008-2009
-0.129
2.8%
-0.282
8.0%
2009-2010
-0.619
38,3%
-0.186
3.5%
2010-2011
-0.167
1.7%
-0.238
5.7%
2011-2012
-0.230
14.7%
-0.305
9.3%
Periodo completo
-0.329
10.8%
-0.315
9.9%
Lo que los números nos muestran, por si alguien todavía tenía alguna duda, es que la contribución de las dos estadísticas que se recogen para medir las contribuciones defensivas actualmente, solo explican una parte muy pequeña de la defensa de un equipo, y que en ningún caso deberían ser utilizados como único baremo para conceder premios individuales.
Y más concretamente, centrándonos en los tapones, alejan la noción de que podamos medir la defensa mirando a los números en esta categoría, y vemos como su contribución se equipara a la de los robos. Parece que ya ha sido desmitificado hace tiempo el concepto de que una buena defensa va asociada a que un equipo o un jugador robe muchos balones, pero sigue perdurando el mismo mantra con los tapones, incluso entre algunos de los analistas con más poso, sabiduría y experiencia. Esperemos que las pruebas ayuden a quién nos lea, a, por lo menos, planteárselo.
Con Steve Nash camino de Los Angeles, tras haber tenido pie y medio en New York, los Nets llegando a Brooklyn gastando todo el dinero que pueden y trayéndose el que tal vez sea el contrato más desproporcionado de la Liga, y el resto de equipos gastando el dinero, en algunos casos, el máximo, en agentes libres, cabe preguntarse si el cierre patronal del pasado verano sirvió para algo. Si las diferencias entre equipos se agrandan, y los propietarios siguen metiéndose en contratos de muchos dólares…
Nosotros creemos que sí. Y empezamos por refutar la línea de pensamiento que gastando como lo están haciendo los equipos van a volver a perder dinero: los propietarios de franquicias NBA, al final del año pagan lo mismo a los jugadores, den los contratos que den. Y esa cantidad se redujo considerablemente con el nuevo convenio.
La cantidad que los jugadores cobran, es un porcentaje del ya famoso BRI (Basketball Related Income, Ingresos Relacionados con el Baloncesto). Al final del año, tras calcularse el BRI (el dinero total que los equipos han ingresado por entradas, derechos de retransmisión, etc.) se le asigna a los jugadores una cantidad determinada, que depende de un porcentaje fijo, tengan los contratos que tengan. Si el montante total de la suma de los contratos que han firmado los jugadores es menor que esta cantidad, la diferencia se reparte entre todos. Si fuera mayor, se descuenta también proporcionalmente de su sueldo. A los jugadores se les retiene un 10% que se les devuelve, con más dinero aún si los salarios quedaron por debajo, a final de temporada.
Y como ya sabréis, el porcentaje de dinero que se paga a los jugadores del BRI, bajó con el nuevo convenio, de un 57% a una cantidad entre el 49 y el 51%. Es decir, firmen los contratos que firmen, los propietarios pagan lo mismo, y esta cantidad es menor ahora que antes del cierre patronal. Así que cuando veáis los contratos que se dan, no os preocupéis mucho por los pobres propietarios, que ellos, como grupo en total pagan lo mismo. La preocupación, si acaso, por alguno en particular que superando el impuesto de lujo, y pagando la multa, pague lo suyo y lo de sus compañeros.
Y ahora vamos al segundo punto, al de la igualdad. ¿Uno de los motivos del cierre patronal no era tratar de acercar las diferencias entre equipos grandes y equipos pequeños? Sí, y hay mecanismos para tratar de evitarlo, pero algunos van a entrar en marcha a medio plazo.
Hay cosas de las que el cierre patronal no puede evitar, y es que en Los Angeles y Miami hace calor y hay playa, y en Milwaukee te mueres del frío. En New York están las mejores discotecas y en Oklahoma City a lo mejor tienen algún pub. En Texas y en Florida no se paga a Hacienda la parte correspondiente al impuesto estatal, y en Portland, Oregon, se paga el 11%. En Boston hay una tradición de 17 títulos ganados, y en Denver no han llegado siquiera a una final. Hay desigualdades que simplemente no se pueden compensar. Pero lo peor, es que hay General Managers inútiles, ineptos, que son incapaces de ver el panorama general y el concreto, de pensar, ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo. Necesitan gafas de cerca y gafas de lejos, y se han puesto las lentillas al revés.
Respecto a los mecanismos del nuevo convenio, vamos a hablar de algunos de ellos, que deberían hacer más difícil a los equipos hacerse dinastías como las que se están viendo. En primer lugar, la antigua excepción de nivel medio, o MLE, que permitía a todos los equipos, pasaran o no el límite, 5 millones en un nuevo jugador, se ha modificado, dividiéndose en dos, la MLE, y la Mini-MLE. Ya desde el año pasado, los equipos por encima del impuesto de lujo (como los Lakers, por ejemplo) solo pueden pagar esa Mini-MLE de 3 millones a los agentes libres, y si un equipo la utiliza estando por debajo, su límite salarial se transforma en un límite duro, que se coloca 4 millones por encima del umbral del impuesto de lujo.
Por ejemplo, los Lakers, al estar por encima de esos 70.3 millones que marcan el nivel salarial a partir del cual se paga el impuesto de lujo, solo pueden usar la Mini-MLE de 3 millones. Los Nets, que se encontraban por debajo de esos 70.3 millones, podían utilizar la de 3 o la de 5, pero si utilizaban la de 5, su masa salarial este año no podía pasar en ningún momento, y con ninguna excepción (ni siquiera los salarios mínimos) de 74.3 millones. Es por eso, por lo que tras ofrecer la MLE completa de 5 millones a Mirza Teletović, los Brooklyn Nets, han tenido que convencerle (oliendo a chamusquina, por supuesto) para que se rebajara el salario a 3, ya que de otra manera, juntar a Dwight Howard con Deron, Johnson y Wallace este año, hubiera supuesto mantener a todo el equipo bajo esos 74.3 millones, para lo que los Nets tendrían que haber fichado otros 8 jugadores con contrato mínimo… de rookie. Es decir, todo el banquillo completo de los Nets hubiera estado formado por jugadores de segunda ronda o no drafteados.
Otro mecanismo que entrará en vigor el año que viene, es la modificación de los firma-y-traspaso. Movimientos como el que ha permitido llevar a Reggie Evans a Brooklyn Nets, o el que ha llevado a Steve Nash a Lakers (o pudo llevarle a New York) no serán permitidos el año que viene. El año que viene no podrán hacer un movimiento de firma-y-traspaso los equipos que queden por encima de ese límite de 74.3 millones o los que utilicen la MLE. Por tanto, a partir de la próxima temporada, el único tipo de acceso que equipos como Lakers (que superan esos 74.3 millones en masa salarial) tendría a agentes libres sería con los 3 millones de la MLE. No hubieran podido firmar a Nash el próximo verano.
Y el otro mecanismo que se va a imponer, pero que funcionará también de manera paulatina, es el aumento de las multas por situarte por encima del umbral del impuesto de lujo, los 70.3 millones. Este año todavía funciona de manera directa, 1 dólar pasado, 1 dólar pagado, por lo que los Lakers, que ahora mismo tienen unos 88.7 millones comprometidos, pagarán la diferencia, 18.4 millones, de multa. Y cada contratación que hagan ahora (el fichaje de alguien con la Mini-MLE de 3 millones, la renovación de Ebanks, contratos por el mínimo) lo pagarán doble.
El año que viene, el aumento es progresivo: se paga $1.50 por $1 si te pasas entre 0 y 5 millones, $1.75 entre 5 y 10, $2.50 entre 10 y 15, $3.25 entre 15 y 20, y .$50 de incremento sobre esos $3.25 cada 5 millones a partir de ahí. Por tanto, si los Lakers entraran el año que viene con una masa salarial de 88.7 millones, en vez de pagar 18.4 de multa, pagarían 7.5 por los primeros 5 millones, 8.75 por los siguientes, 12.5 por el tercer tramo, y otros 11.5 millones por el tramo de los 15 a los 18.4. Es decir, los 18.4 millones de multa de este año, serían 39.8 en 2014. Y de 2015 en adelante, a los equipos que hayan estado los 3 últimos años por encima del límite, pagarán un dólar más en cada tramo. Es decir, esos 18.4 millones de multa hoy, que el año que viene son 39.8, son 58.2.
Por tanto, los mecanismos están ahí. Los Lakers no habrían podido hacer el movimiento para fichar a Steve Nash el año que viene, y lo que pagan en impuesto de lujo se duplicará en 2014 y se triplicará de 2015 en adelante para una misma cantidad. Incrementar el salario va a ser casi imposible en el futuro, y no solo porque las multas se hagan mayores, que tal vez hay equipos y magnates rusos que pueden permitírselo, sino porque los movimientos por encima del límite se reducen prácticamente a la Mini-MLE de 3 millones.
Y lo único que les quedará son los traspasos directos, por supuesto. Jugador por jugador, igualando salarios. Y aquí es donde entran en juego los General Manager rivales, muchos de los cuales no tienen dos dedos de frente, y a los que seguirán tangando como medio de supervivencia. En Phoenix, compañeros de división de los Lakers, ahora firman como agente libre a Goran Dragic, el hombre al que mandaron a Houston junto a una elección de 1ª ronda mejor que las dos que les han dado los Lakers por Nash. La primera de ellas, la de 2013, es además, la peor entre la de Los Angeles y las de Miami. Una primera ronda en las últimas posiciones, en un Draft malo como va a ser teóricamente el de 2013, tiene poco valor, tal vez incluso, ligeramente negativo, por aquello de dar un contrato garantizado de al menos 2 años a un jugador que pueda no tener suficiente nivel. No nos extrañaría que acaben vendiéndola. Y de la de 2015, ya veremos, pero por ahí andará.
La reforma del convenio ha puesto unas mayores restricciones en lo que estos equipos pueden hacer, solo que algunas van a ir entrando en vigor paulatinamente, y sus efectos se empezarán a ver poco a poco. Lo que no pueden solucionar ni uno ni mil cierres patronales, es el encanto de ciertas franquicias. Ni curar la ineptitud de los herrados General Managers que abundan en la Liga. ¡Ay si Francisco de Quevedo fuera contemporáneo y escribiera sobre la NBA!
Se preveía una noche movida, y al final quedó en nada. En un día en el que, presumiblemente, cuatro de las ocho primeras elecciones, la 2ª, 5ª, 7ª y la 8ª, estaban en el mercado, no hubo ningún traspaso finalmente hasta la 17, y solo un jugador con contrato cambio de equipos. Decepción para el espectáculo traspasero,pero que se le va a hacer. Repasemos franquicia a franquicia.
Atlanta Hawks Llegó a la noche con: La elección número 23, la elección número 43 Se fue con:John Jenkins, Mike Scott
Había elecciones más sexys y con más potencial, y puede que Jenkins hubiera estado más abajo (yo no me la hubiera jugado con equipos que siempre necesitan tiradores como Chicago o Miami un poco detrás), pero me gusta lo que ha hecho Atlanta. Si planean seguir utilizando el aclarado a Joe Johnson como seña de identidad, Jenkins es ideal para abrir el campo. Ademas, siempre puede Johnson encargarse del mejor ala, y dejarle el otro a él. Con su elección de segunda ronda se trajeron a Mike Scott, ala-pívot de progresión limitada (cumple 24 años en nada), pero que sirve para hacer fondo de armario en una rotación de interiores casi vacía en la que ahora mismo solo están Smith, Horford y Pachulia.
Boston Celtics Llegó a la noche con: La elección número 21, la elección número 22, la elección número 51 Se fue con:Jared Sullinger, Fab Melo, Kris Joseph
Una de cal, una de arena. Jared Sullinger tendrá problemas de espalda, pero en el número 21 es un robo absoluto. Jugador impresionante, y que podría contribuir en un equipo que lo necesita ya si no se opera de su protusión discal. Por el otro lado, Fab Melo, es todo lo contrario, un proyecto que da muy mala espina, pero elegido en una posición correcta. Sumar dos jugadores al juego interior, especialmente si Sully está bien, les puede permitir prescindir de Brandon Bass y ser más agresivos en el periodo de agencia libre. Los Celtics seguirán el domingo reconstruyendo con todo el dineral que tienen, y de cuantos jugadores vengan dependerá que Kris Joseph forme parte de la plantilla, aunque parece complicado.
Brooklyn Nets Llegó a la noche con: La elección número 57, menos dólares, lo cual les importa poco Se fue con:Tyshawn Taylor, Tornike Shengelia, İlkan Karaman
Los Nets llegaban al Draft solo con una bajísima elección de 2ª ronda, y compraron dos más. Tyshawn Taylor es un proyecto intrigante, como cualquiera que siguiera la marcha de Kansas a la Final del Torneo pudo ver, que tiene sitio al menos para probar en una rotación NBA. Con las otras dos elecciones escogieron a dos ala-pívots de Turquía y Georgia, de los que no tenemos referencia, pero que dudamos que formen parte de la NBA pronto.
Charlotte Bobcats Llegó a la noche con: La elección número 2, la elección número 31 Se fue con:Michael Kidd-Gilchrist, Jeff Taylor
Dificil hacer un juicio sin conocer realmente las ofertas que les hicieron, y si realmente creian que Kidd-Gilchrist era su hombre, es normal que fueran reticentes a caer a la 4 posicion: si Cleveland solo ofrecia la 24, no compensaba el gran riesgo de que Beal–MKG hubieran sido 2 y 3 en ese escenario. Kidd-Gilchrist es una de nuestras debilidades, un jugador de mentalidad ganadora, que hace falta en Charlotte. Pero no estoy seguro que su brillantez, basada en hacerlo todo bien, tenga impacto inmediato en una franquicia, que necesita mucho más. Con su primera elección de segunda ronda, debieron también enfocarlo al mejor jugador disponible, porque se hicieron con otro alero, que podría ser el suplente perpetuo de MKG. Jeff Taylor defiende muy bien, y en ataque abre el campo porque puede meter de 3. Ni más, ni menos. Y dos jugadores como él han sido titulares en las últimas Finales.
Chicago Bulls Llegó a la noche con: La elección número 29 Se fue con:Marquis Teague
Los Bulls, que van a estar al principio de la temporada sin Rose, han encontrado valor en su elección y ahora ya tienen un base para suplir a Watson con Derrick fuera. Si la apuesta por el Teague pequeño sale bien, podrían traspasar a CJ en algún momento, o evitar tener que renovarle al alza. Se podían permitir el capricho, y lo hacen.
Cleveland Cavaliers Llegó a la noche con: La elección número 4, la elección número 24, la elección número 33, la elección número 34 Se fue con:Dion Waiters, Tyler Zeller, Kelenna Azubuike
Los Cavs llegaron con cuatro elecciones y se van con dos jugadores que estaban en los puestos de Lotería en la mayoría de las predicciones tras su traspaso con Dallas, pero sin embargo, la nota es mala. Escoger a Waiters en el 4 me parece una patinada absoluta: no es que Dion no vaya a ser bueno, que puede serlo, y mucho, la cosa es que probablemente hubiera estado disponible más abajo, al menos hasta la 8ª elección, la de Toronto. Ya veremos como funciona con Irving, yo no soy muy amigo de juntar dos anotadores de poca talla que necesitan el balón en el mismo perímetro, pero si los dos saben tirar de fuera… ¿por qué no? La elección de Zeller sí es un buen uso de los recursos, ya que se sacaron un jugador de Lotería prácticamente con su posición número 24 (si hubieran querido segundas rondas, la 36 sin ir más lejos, se vendió por dinero) pero tengo en duda que vaya a ser un jugador de impacto en esta Liga.
En resumen, aunque me gusta mucho más Waiters que Zeller, la elección del segundo es mucho más lógica y tiene más valor que la del primero.
Dallas Mavericks Llegó a la noche con: La elección número 17, la elección número 55, Kelenna Azubuike Se fue con:Jared Cunningham, Bernard James, Jae Crowder
Fenomenales movimientos de Dallas, que sigue escarbando espacio salarial para presentarse en la agencia libre. Cambiando la elección número 17 y el contrato de Azubuike por la 24, la 33 y la 34, han logrado liberar 1.4 millones más para gastarse en fichajes, añadiendo a tres jugadores, de los que para nosotros destaca especialmente el que escogieron en último lugar, Jae Crowder, uno de los robos del Draft, sin duda alguna. Supongo que explorarían la posibilidad de haber seguido traspasando hacia abajo, porque Cunningham es un jugador que previsiblemente también se podría haber encontrado en la 2ª ronda, pero entendemos que es difícil seguir moviéndose en un mercado mucho tranquilo de lo esperado. Si le sumamos el traspaso de Odom que todavía no está cerrado, Dallas llegará el domingo a por jugadores, con 3.8 millones de espacio más, y con una excepción de traspaso que luego tendrán todo el año para gastar. Y encima ahorraron pasta con Lamar y vendiendo la elección número 55 a Los Angeles.
Denver Nuggets Llegó a la noche con: La elección número 20, la elección número 38, la elección número 50 Se fue con:Evan Fournier, Quincy Miller, İzzet Türkyılmaz
Los Nuggets tienen de todo, Sullinger y Jones jugaban en las posiciones que mejor cubiertas tienen, así que lo mejor que podían hacer era, o traspasarla, o usarla en el jugador internacional que tardará un tiempo en llegar. Este Draft solo tenía uno de nivel de primera ronda, así que tiene sentido hacerse con Fournier. En la posición número 38 se encontraron además con un jugador que podría haber sido primera ronda en otras condiciones en Quincy Miller, que tendrá problemas para hacerse un sitio en una de las plantillas más profundas de la Liga. Con su elección final se apuntaron al carro de los ala-pívot euroasiáticos, por si suena la flauta.
Detroit Pistons Llegó a la noche con: La elección número 9, la elección número 39, la elección número 44 Se fue con:Andre Drummond, Khris Middleton, Kim English
Draft más que solido para los Pistons, que en sus tres elecciones se llevaron jugadores que apuntaban más arriba. Detroit hizo lo que tenía que hacer escogiendo un talento de potencial enorme en una posición sin tanto riesgo como es la 9ª. Drummond, que yo creo que se hará un sitio en la Liga como especialista defensivo, se complementa perfectamente con un anotador como Monroe, y rivalizarán con el Robinson–Cousins de Sacramento por ser la mejor pareja de interiores jóvenes de la Liga. Con las dos elecciones de segunda ronda, podrán echar un ojo a dos proyectos de alas interesantes, de los que uno seguramente, completará la rotación tras Prince, Daye, Maggette y Stuckey. Y de nuevo, volvemos a apostar por el elegido más atrás, Kim English, para rellenar ese hueco.
Golden State Warriors Llegó a la noche con: La elección número 7, la elección número 30, la elección número 35, la elección número 52 Se fue con:Harrison Barnes, Festus Ezeli, Draymond Green, Ognjen Kuzmić
Pese a no gustarme personalmente ninguna de las elecciones de Golden State como jugadores, tengo que reconocer el indudable valor que han encontrado en cada uno de los puestos en la Bahía, y la posibilidad de que este Draft pueda reconducir el destino de este equipo. Barnes tiene todo el talento del mundo, y los Warriors tienen ahora el mejor combo tirador 1-2-3 de la Liga, pero me hubiera gustado verlo con un base más puro que Curry. Ezeli podría ser un buen pívot algún día, aunque yo no contaría con ello, pero bien merece el riesgo al final de la primera ronda. Y Draymond Green es un jugador adorado por las estadísticas avanzadas que además ha tenido la suerte de ir a parar a un equipo con una vacante en el puesto de ala-pívot sustituto. Muy sólido.
Houston Rockets Llegó a la noche con: La elección número 14, la elección número 16, Chase Budinger, Samuel Dalembert Se fue con:Jeremy Lamb, Royce White, Terrence Jones, Jon Brockman, Jon Leuer, Shaun Livingston
Coyote Morey se fue, como siempre, sin su Correcaminos, su pieza de caza mayor, pero se lleva tres jugadores que pueden revalorizarse este mismo año. Eso sí, como no empiecen a empaquetar gente, la competencia por entrar en la plantilla de Houston pueden ser terrible el próximo año. Aquí todavía no hemos visto la otra parte del plan, si es que a estas alturas todavía hay plan, porque la plantilla de los Rockets ahora mismo tiene más nombres que un festival de verano. Y lo peor, sin saber cual es el grupo bueno cabeza de cartel.
Suponiendo que se queden, Royce White es un jugador soberbio que si deja atrás sus problemas puede marcar una época en Houston y si Lamb es el del primer año en UConn, y no el del segundo, los Rockets puede que ya tengan las estrellas en casa.
Indiana Pacers Llegó a la noche con: La elección número 26 Se fue con:Miles Plumlee, Orlando Johnson
Aunque Orlando Johnson nos encanta y lo apuntamos como robo del Draft, los Pacers ni se acordarán de que este Draft sucedió. Si no intentaron cambiar su elección por una del próximo año (Miami justo debajo, sí que lo hizo), y se quedaron con Plumlee, una de las elecciones más horrendas de la noche, no se merecen nada el año que viene. El único motivo de justificarlo, es pensar que pueda ser más barato que Fessenko, por ejemplo.
Los Angeles Clippers Llegó a la noche con: La elección número 53 Se fue con:Furkan Aldemir
La noche en la que se draftearon 3 ala-pívots turcos, los Clippers se llevar al que mejor considerado estaba. Aunque en su momento parecía que el jugador se iba a ir a Houston, parece que al final se quedará en LA, que hizo su mayor movimiento de la noche fuera del Prudential Center, obteniendo a Odom a cambio de Mo Williams. Informaremos si hay algún cambio.
Los Angeles Lakers Llegó a la noche con: La elección número 60 Se fue con:Darius Johnson-Odom, Robert Sacre
Los Lakers, pese a venir con casi nada a este Draft se llevan a un tirador en Johnson-Odom que pueden llegar a aprovechar. El de Marquette acertó en un 40.2% de sus lanzamientos en NCAA y metió más de 70 triples en las tres temporadas que ha jugado. Puede adelantar a Goudelock y Eyenga. Y raro es que un pívot norteamericano funcione tan abajo, pero el canadiense Sacre puede ser la opción barata para el tercer pívot de unos Lakers que necesitan ahorrar. Peor que Mbenga no es.
Memphis Grizzlies Llegó a la noche con: La elección número 25 Se fue con:Tony Wroten
Los Grizzlies, otro equipo con pocos agujeros, tapan el más grande, el de base suplente, con un jugador de proyección que no tendrá presión para empezar su carrera. Los Grizzlies iban necesitados también de tiro exterior, cosa que, viendo lo visto en Washington, Wroten Jr. no va a aportar, pero va a hacer que el banquillo anote, con la ayuda de otro jugador de la UofW, Pondexter y Speights. Cubren necesidad, tiene potencial a largo plazo, y lo han elegido en el rango esperado. Los Grizzlies solo se dejaron una para julio, pero la sacan con buena nota.
Miami Heat Llegó a la noche con: La elección número 27 Se fue con:Justin Hamilton, futura primera ronda
Yo creía que Miami aprovecharía para obtener un efectivo más a precio reducido (la elección 27 cobra 868.000 dólares), pero prefieren dejarlo para otro año, en el que la elección de Philadelphia podría llegar a ser más jugosa. Además, bajaron a la 2ª ronda a por un pívot de buena mano al que igual le encuentran un hueco.
Milwaukee Bucks Llegó a la noche con: La elección número 12, la elección número 42, Jon Brockman, Jon Leuer, Shaun Livingston Se fue con:John Henson, Doron Lamb, Samuel Dalembert
Buen Draft también para Milwaukee que se llevó en el 14 un jugador que podrían haber escogido perfectamente en el 12 y por el que estaban pensando en subir incluso más arriba, y en la 2ª ronda uno de los mejores anotadores universitarios, el Otro Lamb. Lo mío con Henson es debilidad personal, ya que creo que en una NBA que parece caminar poco a poco hacia el small-ball, mandando los ala-pívots cada vez más lejos de la canasta, Henson es el prototipo de nuevo defensor del 4. Y así a la tontería, Milwaukee se uno al grupo de equipazos largos y profundos.
Minnesota Timberwolves Llegó a la noche con: La elección número 18, la elección número 58 Se fue con:Chase Budinger, Robbie Hummel
Su movimiento fue un poco anterior, trayendo a un Chase Budinger que tendrá minutos, y con su segunda ronda apostaron por Hummel un jugador que tenía una buena proyección hasta que las lesiones le han ido destrozando. De todos modos, difícil hacerse hueco ahora mismo en el 4 en Minny,
New Orleans Hornets Llegó a la noche con: La elección número 1, la elección número 10, la elección número 46 Se fue con:Anthony Davis, Austin Rivers, Darius Miller
Los Hornets podrían haber drafteado a Franch décimo, y todavía habría sido un buen Draft para ellos. Lo de Davis ya se sabía, y ahora con el pequeño Rivers van a ser un equipo que va a entrar directo a muchas listas de League Pass en la Liga. Como ya dijimos en nuestras previsiones, no nos atrevemos a hacer un pronóstico con Rivers, que estaba fuera de su hábitat en Duke. Monty Williams es un entrenador ideal para él, y va a poder jugar como sabe. El peligro, que no sea más que un mandarinero. Pero la recompensa, puede ser inmensa. Para rematar, en segunda ronda se trajeron a Darius Miller, compañero de Davis en Kentucky y que podría tener sitio y oportunidades en una plantilla con solo un alero, Aminu.
New York Knicks Llegó a la noche con: La elección número 48 Se fue con:Kostas Papanikolaou
No somos de Euroliga, así que no tenemos referencias, pero si lo han escogido los Knicks, aunque anoche se reaccionara así, estaremos durante todo este año oyendo como es una mezcla de Larry Bird, LeBron James, George Clooney y el Dalai Lama. Tampoco es que fueran a encontrar nadie que pudiera ayudar ya en ese puesto.
Oklahoma City Thunder Llegó a la noche con: La elección número 28 Se fue con:Perry Jones
El equipo casi ideal para saber si Jones hace carrera o se va de la NBA en dos años. Si no se pone las pilas rodeado de todo lo que tiene alrededor, yo no lo querría ni regalado. Esperemos, eso sí, que lo de la rodilla no sea nada. Y por parte de Oklahoma City, el movimiento perfecto que solo ellos se podían permitir.
Orlando Magic Llegó a la noche con: La elección número 19, la elección número 49 Se fue con:Andrew Nicholson, Kyle O’Quinn
Dos jugadores interiores, no ya solo pensando en que Howard se vaya: sin Dwight, solo Glen Davis y un desechable Justin Harper tienen contrato. Probablemente puedan darle una oportunidad a O’Quinn un pívot que es la antítesis de Daniel Orton, ya que este ha producido y mucho en la NCAA, y Nicholson pinta como un anotador interior que siempre pueden ofrecer de vuelta dependiendo de como acabe todo. Orlando está en el limbo, y así es difícil sacar conclusiones.
Philadelphia 76ers Llegó a la noche con: La elección número 15, la elección número 45, la elección número 54 Se fue con:Moe Harkless, Arnett Moultrie, una primera ronda futura menos.
El sonido que estáis escuchando es el de Thad Young clavando el cartelito de se vende enfrente de su casa. Aunque si empaquetan a Iguodala podría haber sitio para los dos, la llegada de Harkless, un jugador poco hecho para mi gusto, parece un parche puesto encima del pobre Young. Y los 76ers debieron ver una buena oportunidad en la caída de Moultrie, ya que su juego interior ahora mismo solo tiene al candidato a la amnistía Brand y a Vucevic bajo contrato.
Phoenix Suns Llegó a la noche con: La elección número 13 Se fue con:Kendall Marshall
La que ha sido casa en estos últimos 20 años de Kevin Johnson, Steve Nash, Jason Kidd (sí, y de Marbury) tiene otro nuevo líder que continúa el linaje. Otro General para el equipo de Arizona, que notará un poco menos la baja del insigne canadiense. Y si la mancha en el historial de Marshall es su defensa, el equipo que lleva años tapando a Steve Nash, no puede ser malo, ¿no?.
Portland Trail Blazers Llegó a la noche con: La elección número 6, la elección número 11, la elección número 40, la elección número 41 Se fue con:Damian Lillard, Meyers Leonard, Will Barton
A pesar de no haberlos visto, tengo mis dudas con Lillard y Leonard, jugadores más de medio plazo que de corto en un equipo que se supone estaba más de remodelación que de reconstrucción completa. Los (interesantes) experimentos con Aldridge de 5 parece que tienen un final, y Barton es uno de los nombres habituales como posible robo de este Draft. Mucha incertidumbre con los hombres de los Blazers, aunque el potencial es grande. Y ahora mismo estarán rezando que Drummond quede en fracaso.
Sacramento Kings Llegó a la noche con: La elección número 5, la elección número 36 Se fue con:Thomas Robinson, algo de cash
Los Kings, al parecer tenían preparado el traspaso de esta elección… si Thomas Robinson no les caía del cielo a esta posición. El mejor escenario posible para un equipo con menos efectivos disponibles en la pintura que lejos de ella (aunque todos sus exteriores tengan unas carencias monumentales) era poder elegir un hombre alto, lavándose las manos del riesgo que entraña Drummond y no añadiendo al atasco que tienen por fuera. Robinson y Cousins van a ser un terror en los tableros y los Kings lucen hoy un poco mejor que ayer.
San Antonio Spurs Llegó a la noche con: La elección número 59 Se fue con:Marcus Denmon
San Antonio que con lo que tiene acumulado en Europa tiene más jugadores buenos que plazas en el equipo, intentó colocar a Blair liga adelante, pero no pudo. Con la penúltima elección del Draft cogieron a Denmon, el base del equipo sorpresa del año, Mizzou, que como mucho puede aspirar a coger el sitio de Patty Mills si no renovara.
Toronto Raptors Llegó a la noche con: La elección número 8, la elección número 37, la elección número 56 Se fue con:Terrence Ross, Quincy Acy, Tomislav Zubčić
Aunque nos guste Ross, que nos mola, y mucho, creemos que Toronto se equivocó no negociando, por ejemplo, con los ansiosos Rockets por un jugador que hubiera estado ahí en el 12 (Drummond iba a Detroit, los Blazers iban a por alguien alto, Hornets-Rivers se veía venir de lejos, y Ross no funcionaría con Gordon). Ya no es solo el no haber obtenido una plusvalía de un equipo como Houston al que se le caen los activos, es el hecho de que al haber puesto a Ross por delante de Rivers y Lamb en el Draft, te arriesgas a la mofa por haberlos dejado caer detrás de ti. Y Acy jamás me dio la impresión de poder acabar en la NBA en Baylor. El resultado puede ser bueno, el proceso de los Raptors, ha sido equivocado.
Utah Jazz Llegó a la noche con: La elección número 47 Se fue con:Kevin Murphy
Un buen anotador en teoría, para suplir la posible baja de C.J.Miles. Muy probable que no oigamos más de él con Burks como futuro escolta de Utah.
Washington Wizards Llegó a la noche con: La elección número 3, la elección número 32 Se fue con:Bradley Beal, Tomáš Satoranský
Con Beal se llevan la pieza que les faltaba al apañado quinteto que se han montado, y su rango y su capacidad para jugar sin balón le van a sentar muy bien a un Wall que probablemente es el hombre más feliz del mundo hoy, cambiando a Jordan Crawford por Beal. Luego, creemos que la 2ª elección de la 2ª ronda, que tiene más valor que el que parece, la malgastaron con un Satoranský que parece que podrían haber obtenido mucho más abajo, pero su verdadera victoria fue que los Cavs no les adelantaran en la lucha por Beal.
Si la Temporada 2011-2012 fuera «El Rey León», anoche, con la coronación de Simba, se cerró el ciclo de la vida. Salvo los minutos de la basura, Miami cerró su evolución completa, nunca jamás hubo más de un interior en pista. En estas Finales, las llaves se terminaron de entregar al Rey, y se le puso por fin en el papel que tanto estaba deseando, el que le permite facilitar y ejecutar indistintamente. El Rey en el centro y sus súbditos abiertos ante él. Triple doble, dos orejas, el rabo, el Óscar, el Nóbel y cuatro Grammys.
Chris Bosh, que ayer hizo otro partidazo en las dos partes de la cancha, pero que como siempre, tiene menos relevancia que el palomero de turno que espera en la línea para meter triples de lo que Simba crea (anoche, Mike Miller), sería Pumba, y Dwyane Wade haría de Timón, ese suricato insufrible que te da la sensación que ha sobrado, pero sin él, la cosa no hubiera sido lo mismo.
Y antes que Rafiki Stern validara lo que ya se sabe desde el principio de la película, que LeBron algún día sería coronado rey, hubo un partido, en el que se tenían que terminar de ganar el reinado. Y sobre el enfrentamiento, hay dos líneas de pensamiento: la de que Heat salieron enchufadísimos con un solo objetivo entre ceja y ceja, y los Thunder ya salieron con el partido perdido, y la nuestra. Que el partido no lo entregan, en principio, los estados de ánimo, lo hace Scott Brooks dándonos 20 minutos de Perkins (que encima, según anuncian ahora desde Oklahoma City, lleva tres series jugando lesionado) el día que Miami cerraba el ciclo de la vida. Durante la primera parte Oklahoma City supo ir a la línea con la suficiente regularidad para mantenerse con esperanzas, pero volvieron a morir en la defensa.
El Miami de los bajitos, que me recuerda a la España de fútbol en la Eurocopa en 2008, con su apuesta por los mejores jugadores y mayores talentos para conseguir la mayor proficiencia ofensiva posible, sin importar demasiado tamaños y posiciones establecidas, te obliga a elegir tu veneno cuando el sistema que montan es LeBron-centrista. Y OKC, de las dos malas opciones que tenía, escogió la más peor. Al igual que Boston si tenía el personal para atraverse a parar lo inevitable, Oklahoma City, solo tenía una opción, intercambiar golpes, la lucha en las alturas. Aún con Harden, enquistado, tenían munición para ello. Eligieron el plomo y la lluvia, porque salió en el primer partido, aunque fuera pesar de. Y ahora mueren con ello.
Tendrán tiempo, pero de jóvenes no murieron. Magic decidió unas series como rookie en un 6º partido sin Abdul-Jabbar fuera de posición. Bird lo ganó en su primera visitas a las Finales, como jugador de segundo año, con un solo treintañero en el reparto habitual. Walton y unos Blazers casi tan jóvenes como estos Thunder, lo hicieron en su primera llegada a Playoffs. Y Bryant, Wade, Duncan, Jordan, Pippen, Garnett, Pierce o Oberto también lo ganaron en sus primer viaje.
De hecho, si en vez de al ya Campeón de la NBA, al 3 veces finalista, Kendrick Perkins, hubiéramos visto otro sustituto más jóven y/o inexperto, pudieran haberse traído esto de vuelta a OKC. Pero ellos ya tendrán tiempo.
Hoy es el día del Rey. Y su séquito. Y que os voy a contar…
LeBron, como nosotros con las crónicas, decidió marcar con numerales romanos su camino hasta el final. Se puso un «XVI» en su protector bucal, representando el número de partidos que tenía que ganar hasta el anillo. Los XV ya son suyos. Ahora tiene tres partidos para conseguir la I.
Su partido de ayer lo tuvo todo además. A pesar de llegar a un solo rebote del triple doble al último cuarto, al final se quedó sin el último, y su línea se queda solo en un 26-9-12. Anotó cuando quiso, la pasó cuando le hacían más difícil anotar, defendió a casi todo Oklahoma City y paró lo que pudo a Durant. Para añadirle gracia, se retiró a falta de 5 minutos, con lo que todo el mundo temía como una lesión que hubiera cambiado el panorama de las series, y al final solo fueron unos calambres. Intentó volver, clavó un triple estratosférico que puso por delante a Miami ya hasta el final, y se retiró el último minuto con el trabajo casi hecho.
El que lo cerró fue Mario Chalmers, que empezó como en el resto de la serie, fallando tiros abiertos ante una defensa que decidió ignorarle bastante, y acabó el partido enchufadísimo igualando los 25 puntos de Wade. Por parte de Oklahoma City, Durant hizo el partido tipo Wade, es decir, el típico que crees que no ha hecho nada y ha estado mal, pero miras al final del partido y lleva 28 puntos, pero Thunder empezó y terminó en Russell Westbrook.
Sus 43 puntos fueron un increíble esfuerzo que no tuvo recompensa, pero por lo menos sirven para reivindicarse ante un gran número de críticas absurdas. Ahora el dedo acusador se mueve a James Harden, que ayer continuó unas flojísimas finales. Fallos en el tiro, pérdidas y la impotencia de tener que defender a LeBron por muchos minutos, aunque no pueda con él se llevan acumulando en toda la serie. Ahora que tiene por delante un verano en el que puede firmar su extensión con Oklahoma, se le va a recordar mucho estos partidos, pero pese a que hagamos gracietas en Twitter con ello, su rendimiento en las Finales no debería cambiar nada. Su desempeño en la serie contra San Antonio, con una exigencia similar fue perfecto, que haya encajado una mala racha en unas Finales en la que todo su equipo se ha visto además fuera de sitio no debería costarle un dólar.
Y eso que la de anoche podría haber sido una historia completamente diferente, porque la primera parte empezó con Oklahoma City poniéndose la friolera de 17 puntos por delante, detrás, principalmente de Russell Westbrook que jugó como siempre, solo que como esta vez metió más de lo normal no oiréis una queja, y nuestro albañil favorito, Benito Lopera PerroteNick Collison.
Las ventajas del primer cuarto suelen ser como ese gol tempranero en fútbol que se marca demasiado pronto, pero es que esta vez, ni tiempo para pensarlo tuvieron. La ventaja duró un total de 4:24 minutos, en lo que no nos extrañaría que fuera una remontada récord en las Finales. El motivo: que por fin empezaron a entrar los triples, a partir de esa distribución de otro mundo de LeBron, que se fue al descanso con medio trabajo del triple doble hecho, 10 puntos, 6 rebotes y 8 asistencias. Cole, Jones, o el negadísisimo hasta ese momento Chalmers, aprovecharon por fin las oportunidades para tirar y sacar ventaja de la atención extra a James. Los últimos 8 minutos del segundo cuarto fueron de intercambio de golpes, y Thunder fue solo 3 arriba al descanso.
En la segunda parte, la igualdad fue máxima. La ventaja no superó los 7 puntos, pero Miami siempre quedaba una canastita por delante. Heat lideró durante 14 minutos el partido, hasta que LeBron se retiró y Oklahoma, con 4 puntos seguidos de Durant volvió a coger la ventaja y metió el miedo en el cuerpo a unos Heat sin MVP. Pero entonces llegó LeBron haciendo ese numerito de Cid Campeador que ya es historia de las finales, de Willis Reed a Paul Pierce, y Miami no volvió a entregar la cuchara. Westbrook facilitó las cosas con una falta estúpida en los segundos finales, tras una gran confusión en el tiempo que le restaba de posesión a Miami, pero Oklahoma City no perdió por eso, ni mucho menos por él.
Decíamos en la anterior crónica, que nadie ha levantado un 3-1. Así que pase lo que pase, veremos Historia.