PO Desde El Sofá (IV): Ave, Caesar

Seguramente todos hayáis oído alguna vez eso de «Ave, Caesar, morituri te salutant«. Lo que no es tan conocido es que el Emperador al que fue digirida, Claudio, replicó con un «Aut non«, que dio una mínima esperanza a aquellos pobres diablos, antes de mandarlos a luchar otra vez.

Con Jennings anunciando la victoria de Milwaukee en 6, no es que los Bucks (o al menos él) muestren la mentalidad del que está yendo al matadero, pero uno no se revela desde la pobreza al Imperio Romano, y vive para contarlo. Los tres primeros cuartos de Miami, de los que se fueron sólo 3 puntos arriba, eran ese «O no«, esa realidad virtual en la que Milwaukee puede creer que se encuentra en el mismo plano, preparado para competir.

Arrancaron bien los de Wisconsin, con parciales positivos, forzando una pérdida por minuto de Miami (cinco en los cinco primeros), y pese a que Brandon Jennings no continúo en su línea de grandes actuaciones frente a este equipo, y Larry Sanders tardó poco en cometer dos faltas de esas de pardillo en las que suele caer, Ilyasova mantenía a los Bucks en ataque y Mbah-a-Moute y Udoh iban haciendo lo que podían en defensa.

Miami, que volvió a jugar con el uniforme completamente blanco, y vistió al público del mismo color, fallaba en el triple, pero LeBron y Wade tenían éxito prácticamente cada vez que atacaban el aro, o salían a la contra. Fue el escolta el que capitaneó un parcial de 8-0 al comienzo del segundo cuarto, que les permitió tener un colchón para seguir igualados tras unos minutos, en los que reducidos a media pista, se conformaron con suspensiones que no eran capaces de anotar.

BJ, que se fue con un rosco en puntos al descanso, decidió que ya era hora de aparecer y metió 8 en el tercero, y Miami, que parecía preparado para demarrar tras una pequeña racha que siguió a un feroz mate en el rebote ofensivo de Wade, se volvió a relajar al final del cuarto. Eso sí, esta vez LeBron sabía que era momento de mostrar el debido respeto. Con dos oportunidades iguales, y tiempo de sobra para intentar un triple a la desesperada en los últimos segundos, en la primera, al descanso, se guardó al tiro, pero al final del tercero fue a por él con toda la intención del mundo. Los Bucks no habían venido a Miami a por playa y noches de LIV.

Y entonces llegó el último acto, y en este teatro latino no hubo giros de guión. 12 puntos seguidos para poner un +15 detrás de las explosiones de campo a campo de LeBron y la dictadura del proletariado de Birdman, y otro partido menos.

Los Bucks acertaron con la planificación, sacrificando algo de rebote en ataque para replegarse mejor, y haciendo trabajar mucho a LeBron en ambos lados, pero no pudieron evitar las pérdidas. La mala noche de su perímetro titular pueden usarla para flagelarse con el ¿y si?, pero Miami también lo sabe y lo suele hacer mejor.

Ahora se llevan la serie a su Coliseo, y la lucha parece que seguirá (des)igual. Pero pueden estar contentos: de su honor, que es lo único que les pedíamos defender, nadie les ha despojado.

PO Desde El Sofá (II): Velocidad de crucero

En una jornada (repartida en dos días) en la que el equipo de casa, y por tanto, favorito teórico, había ganado todos los partidos, Thunder no tenía pensado ser el único en dar la nota, y de hecho, su victoria es seguramente la más clara de todas.

Salieron fuertes y Houston tardó más de seis minutos en anotar su primer tiro de campo. El equipo de Brooks se replegaba más rápido que de costumbre quitándole a los Rockets cualquier posibilidad de correr, mientras que ellos sí lo hacían, algo que Houston tardó en ajustar. Harden (al que el público, desgraciada e incomprensiblemente recibió con abucheos) fallaba sus primeros tiros, y le buscaban en defensa donde OKC consiguió un par de canastas fáciles haciendo cortar a su hombre.

Brooks empezó a tirar de un banquillo capitaneado por el inoperante Fisher, y McHale simplemente retiró de la pista a Greg Smith, su eslabón débil y se hizo pequeño. Dejó tres titulares en pista junto a Delfino y Beverley, que con 8 puntos en la primera parte revolucionó el partido, y Houston llegó a empatar.

Pero cuando el quinteto titular (Perkins incluido) volvió a la pista, OKC despegó de la misma manera que al comenzar el partido. Los tapones en la ayuda de Ibaka (gran partido el suyo en ambos lados) y los robos a Lin, que jugó una primera parte desastrosa (3 pérdidas, sólo 4 puntos y 5 tiros fallados), generaban canastas fáciles al otro lado, para marcharse al descanso con una ventaja de 13 puntos y lo que podía haber sido un parcial final de 10-0, que Harden congeló recorriendo toda la cancha en los 3 segundetes que le dejaron.

Westbrook tenía un 10-7-7 en el boxscore a mitad del partido (se quedó a dos rebotes del triple-doble, sin jugar un segundo en el último cuarto), y aunque como de costumbre, Durant anotó más y algo mejor, Thunder no hubiera sido lo mismo sin la agresividad suicida de Russell, que obligaba, como si su torso ejerciese una iracunda fuerza gravitacional, a todos los defensores de los Rockets a salirle al encuentro al corazón de la zona.

En la segunda parte OKC jugó tranquilo, administrando la ventaja, sabiéndose superiores. Cuando hasta Perkins se permite el lujo de convertirse en el playmaker en un contraataque, es probablemente momento para el rival de empezar a pensar en el siguiente partido, aunque aún estés a mitad del tercer cuarto. La distancia se fue abriendo poco a poco, en 10 puntos más, y en Oklahoma City la metía hasta el espectador que sacan a tirar desde el centro del campo: 20.000 dólares de premio.

En el último cuarto hasta Fisher se apuntó a la fiesta con un par de triples, y llegaron a los 100 puntos cuando Houston todavía no estaba en 70, momento en torno al cual, los titulares que quedaban, desaparecieron de la pista para no volver.

OKC es muchísimo mejor equipo, pero Houston todavía puede robar algún partidillo de esos en los que meta 15-20 triples y Harden se sienta flex. Horríficos en el tiro, como anoche, no va a ser. Unos cuantos jugadores de su plantilla aún presentan carencias en aspectos básicos del juego, y simplemente, todavía no tienen la menor idea de cómo parar a OKC. Con este ya son cuatro los partidos que han jugado entre ellos este año, y en ninguno ha metido Thunder menos de 119 puntos.

Cuando entrevistaban a Durant tras el partido, por la megafonía del Shakespeare Arena, y para los pocos aficionados que quedaban allí, ya que alguno se fue antes, se podía oír el «Takin’ care of business». Vaya si lo hicieron.

Playoffs NBA 2013: Previa de la primera ronda en el Oeste

Oklahoma City Thunder (1) – Houston Rockets (8)

El morbo de esta serie creo que no haca falta explicarlo: Harden vuelve al lugar del que nunca queríamos haberle visto salir. Venganza`es la palabra recurrente, pero las revanchas son menos cuando uno es feliz, y James no se puede quejar de lo que ha encontrado en Texas.

Houston ha llegado aquí un año pronto, seguramente. Los Rockets ahora mismo conservan uno, sólo UN, jugador de la plantilla que acabó el año pasado y los jugadores con más de dos temporadas de experiencia se cuentan con la mano de un personaje de Los Simpsons. Es una franquicia nueva, con una reconstrucción a medio hacer, el equipo feliz de estar aquí, el del más que ayer pero menos que mañana. Si alguien aún tenía alguna duda sobre si el jugador de la barba zurda estaba entre los Elegidos, ya no puede sostenerla más, pero los Rockets son un equipo más preparado para divertir que para vencer a los mejores de la Liga: están 9-17 contra los equipos de Playoffs del Oeste y sólo han ganado la serie particular a los Warriors.

Y los Thunder han sido particularmente abusones con ellos. Aunque les ganaran un partido, remontando 14 puntos, en tres enfrentamientos este año, OKC les ha metido 119, 124 y 120. Si el nivel va a ser ese, Houston podría superarlo algún partido, pero no cuatro.

La amenaza principal de Houston es su bloqueo y continuación, y OKC no sólo conoce a Harden, sino que han sido los cuartos mejores de la Liga defendiéndolo esta temporada. Los rivales de los Thunder tienen un porcentaje del 38% en tiros de campo y pierden la pelota en el 19% de las jugadas etiquetadas con este tipo. Ibaka es cada día un poco mejor en este aspecto, y su defectillo, que es quizá presionar demasiado al hombre con el balón, se convierte en una especie de virtud en el caso Houston-Harden.

Más indicios de que OKC no es un buen emparejamiento: Houston es el equipo que más pierde la pelota (incluso cuando ajustamos y tenemos en cuenta su elevado ritmo) y OKC el equipo más eficiente en puntos por jugada a la contra, y la cosa que mejor hace Houston, que es no conceder puntos en segundas oportunidades (lideran la Liga, un punto para apuntar a Asik) no le sirve de mucho frente a un equipo que no basa en eso su ataque, como lo hubieran podido utilizar, contra, por ejemplo, Denver.

Houston no puede especular, y tiene que salir, como han hecho el resto del año, a retar al rival a que metan más puntos que ellos. Lo único malo es que ellos llevan piedras y algún cuchillo, y los Thunder vienen con pistolas.

San Antonio Spurs (2) – Los Angeles Lakers (7)

Ya tenemos el circo montado: los Spurs están jugando mal, los Lakers vienen como un tiro, y son los Lakers, y siempre están ahí, y… Y si el pobre Kobe no se hubiera lesionado muchos les verían como indudable favorito en esta serie, pero yo veo unas opciones muy reducidas.

Es verdad que les ganaron sin Bryant el penúltimo partido de la temporada, pero es inevitable moderar el entusiasmo de una victoria a un rival con una motivación muy diferente, que decidió jugar los minutos claves con Cory Joseph en la pista y Tony Parker en el banquillo.

Los Lakers tienen la 18ª defensa por 100 posesiones de la Liga, la peor de cualquier equipo en Playoffs, empatados con los Brooklyn Nets. Desde el All-Star tienen un registro de 20-8 más típico del líder del Oeste que del equipo que entró en Playoffs la última jornada, pero su defensa fue la misma estadísticamente, sólo superada negativamente por la de los Knicks entre los equipos que siguen jugando. En los dos partidos sin Kobe sí han sido espectaculares (92.4 puntos, marca que lideraría la Liga muy sobradamente), pero… ¿a quién va usted a creer, a dos partidos o a sus propios ojos?

Supongo que parte de lo que alimenta la creencia de que los Lakers pueden pasar de ronda es el rival. Con Thunder el pesimismo sería mucho mayor, pero San Antonio ha perdido 7 de sus últimos 10 partidos y parecen una presa fácil. Ya hablamos de los Spurs hace justo un mes, y de por qué no hay que olvidarse de ellos, pero es razonable pensar que algo no funciona, uniendo lo que se está viendo últimamente a movimientos como el despido de Stephen Jackson. Si un equipo con Popovich y Duncan está descarrilando, no nos enteraremos hasta que la última rueda se haya soltado y el tren se haya estrellado, pero yo prefiero pensar que San Antonio simplemente ha estado con el modo de ahorro de energía activado en los últimos partidos, preocupándose de que todos lleguen bien.

Dwight Howard podría y debería tener una serie monstruosa pero la última vez que estuvo en Playoffs, con dudosa compañía, 27 puntos y 15 rebotes por partido le sirvieron para irse por la puerta grande en primera ronda. Y era Atlanta. Lo de las Torres Gemelas con Gasol podría estar muy bien si Pau no hubiera entregado la cuchara los dos últimos años junto a Bynum, ese jugador al que muchos todavía consideran mejor, o más completo, o con más recursos, o yo qué sé que eufemismo, puesto al lado de Howard.

Los Spurs son vulnerables a un base anotador con rango, ayudado de bloqueos directos u otras acciones previas y Lin, Lillard, Curry, Harden o Jennings tienen partidos de más de 30 puntos esta temporada contra San Antonio, por lo que si Steve Blake es el de sus dos últimos partidos y no el de los 674 anteriores (¿notáis una tendencia aquí?), los Lakers tienen esperanza, pero casi todas estas actuaciones superlativas del base rival han coincidido en días que no ha jugado Parker. Si el francés está cerca de su nivel, el chollo se acaba.

Y luego está D’Antoni. Aquí en La Crónica, contra la creencia popular, no pensamos que MDA haya matado a Manolete, disparado a Kennedy, o sea guionista de Revolution. Los Lakers son un equipo con tanto talento como falta de profundidad, que se podía permitir cualquier cosa, menos una: las bajas. Y se las ha llevado de tres tazas en tres tazas. 45 partidos en el Oeste con medio equipo en la enfermería o renqueante, este año, no se consiguen pese al entrenador, aunque tome alguna decisión equivocada. Ahora bien, el historial de D’Antoni en Playoffs, da miedo. Ha ganado 26 partidos y ha perdido 29, en series eso es un 5-5, con 3 eliminaciones en 3 intentos frente a San Antonio, y una notoria falta de imaginación, ampliamente documentada, antes de convertirse en el muñequito de pim-pam-pum más vendido en California.

Sé que es muy fácil creer, porque Gasol es muy bueno, español y Campeón del Mundo, Howard es también muy bueno, y (*miro al resto de la plantilla de los Lakers*), uhm… eh… uhm… Jodie Meeks jugó en Kentucky… pero los Lakers de los dos últimos años eran aún mejores, tanto en potencial como en la realidad, y llegaron donde se lo merecieron. Esto no es el March Madness, son los Playoffs de la NBA, la sorpresa hay que darla en cuatro partidos, no en uno.

El deporte nos gusta por eso, porque es imprevisible y todo puede suceder. Y los Lakers tienen opciones, claro, hasta los Bucks contra Miami tienen las suyas. Pero no son mejor equipo que los Spurs. No están ni cerca. La cantidad de cosas que les tendrían que salir bien y funcionar diferente a lo que llevamos viendo todo el año a unos y otros darían para una lista enorme. Y sin Vino, menos.

Denver Nuggets (3) – Golden State Warriors (6)

Al ver que Steph Curry se enfrentaba a los Nuggets, equipo que tiene carné de socio vitalicio en el club de los que más triples reciben, fue un acto reflejo comprobar cuales son los récords en un partido de Playoffs: 6 en cuarto, 8 en una mitad, 9 en un partido. Lo de la serie depende del número de partidos jugados, va de los 17 en una de cuatro a los 28 en una de siete. Curry ya le ha metido 7 este año a los Nuggets en uno de sus enfrentamientos, y en cuatro partidos contra ellos lleva un total de 16, así que en la Temporada Regular ha estado en ese rango. Los Nuggets no tienen pinta de pensar en bajar el ritmo de juego porque sean Playoffs, así que puede que estemos en ese extraño caso que puedes ver venir el récord… si no lo hubiéramos acabado de gafar. Lo siento, Steph.

Los dos mejores jugadores de Golden State ocupan las posiciones desde las que más daño se le hace a Denver, la de base más-bien-tirador, y la de ala-pívot más-bien-abierto (partidos de Bosh de 40 puntos, Love 34, Jamison 33 y ¡oh! David Lee con 31, lo atestiguan), y los mejores defensores de Denver sobre el balón (Iggy, Brewer y Koufos), coinciden con las posiciones de menos talento ofensivo en Golden State, o en el caso de Klay Thompson con un tirador. Los Nuggets son susceptibles a ser vencidos por un equipo que abuse con éxito de las suspensiones, y los Warriors son este año EL equipo.

Pero a pesar de esto, los Nuggets les ganaron 3 de los 4 partidos cara a cara, como han hecho con casi todo el Oeste. Tienen el segundo mejor registro contra equipos de la Conferencia (su 38-14 es un partido peor que el 39-13 de los Thunder) y ganarían el desempate a todos los equipos (salvo a los Campeones de División, por esa regla) porque no han perdido ni una serie en todo el año. Además, son el mejor equipo en casa de toda la Liga, donde sólo han dejado escapar 3 de 41 partidos en todo el año. Denver pese a sus cosillas, es un muy, muy buen equipo.

Son los que más atacan y con muchísima diferencia, el aro rival, y los Warriors, aún con Bogut, como nunca ha estado al 100%, han sido mediocres defendiéndose en la distancia más corta. El otro puntal de su eficiencia son los tiros libres, donde son terceros en intentos por partido (su porcentaje como equipo es paupérrimo, al nivel de los equipos que sufren el hack-a-player, Lakers y Detroit, pero aún así, un 70% es mucho mejor que cualquier tiro de campo) y los Warriors mandan demasiado a su rival a la línea. Y en los minutos finales, son tras Miami el equipo más fiable de la Liga, así que si hay un final apretado, los Nuggets tienen las de ganar por lo que hemos visto esta temporada (siempre que la cosa no tenga que ir a la pizarra lolasa de Karl para el último tiro).

El mayor problema en Denver es que han perdido a uno de los jugadores que más ha contribuido a todos esos espectaculares números. La baja de Gallinari es sensible hasta en un equipo tan profundo. El italiano era el muy mejor triplista en uno de los peores equipos en este aspecto en la Liga, y el jugador que más y mejor iba a la línea. Wilson Chandler ha recogido el testigo y está metiendo el 41.3% de los triples este año, pero sin ningún otro jugador capaz de abrir el campo con consistencia lo más mínimo, los Nuggets van a necesitar que Chandler no baje una pizca el nivel. Lo malo es que el porcentaje a lo largo de su carrera (32.3%) invita a las dudas.

Los Nuggets van a tener problemas cuando los equipos bajen el ritmo, lleguen a Colorado descansados, y se ajusten mejor a sus particularidades. La ventaja de la profundidad de la plantilla, se difumina en Playoffs cuando las rotaciones se acortan. Y los Warriors van a obtener un torrente de puntos por encima de lo normal en 2 ó 3 partidos solamente por tirar bien. Pero la distancia en ejecución global que hay entre los dos equipos es importante, y pese a las bajas, Denver merecer ser considerado el favorito.

Al igual que el Thunder-Rockets, esta eliminatoria promete ser divertida si lo que te gusta es el baloncesto rápido y poco especulativo, y no te importa, o incluso te entretiene, ver a jugadores cometiendo errores garrafales (JaValeeee). Pero eso sí, esta va a estar mucho mucho más iguodala.

Los Angeles Clippers (4) – Memphis Grizzlies (5)

Tenemos repetición de la mejor primera ronda del año pasado (remontada de 27 puntos en el primer partido incluida), que los Clippers ganaron 4-3, pero esta vez con las tornas cambiadas, y más partidos (de ser necesario) en Los Angeles. 8 de los 10 jugadores que fueron titulares el año pasado repiten (sólo Rudy Gay y Randy Foye faltarán a la cita), y las identidades de ambos equipos se mantienen. Los Grizzlies tienen la segunda mejor defensa en puntos por 100 posesiones y los Clippers el cuarto mejor ataque, y será interesante ver esta lucha de estilos.

Mirando los números de la serie pasada, la única conclusión es que el equipo que metió más puntos en cada partido lo acabó ganando, pero según se van acumulando los enfrentamientos entre equipos estos dos años, los Clippers ya tienen una ventaja de 9 a 5 sumando los partidos de Temporada Regular y Playoffs.

A pesar de su buen hacer en general en casi todos los aspectos de la defensa, los Grizzlies tienen un punto débil, bueno, mejor dicho, algo más flojo, que es la defensa de los bloqueos directos, en los que son meramente normales, mientras que los Clippers son, por números, el mejor equipo de la Liga atacándolos. A lo largo de la temporada han empezado a mejorar negando cada vez más al bloqueo, idea además especialmente buena contra unos Clippers en los que los hombres altos no te hacen pagar desde la media distancia (Griffin está en ello aún), pero Chris Paul es un hombre malo malo, y básicamente le da igual como tengas pensado defenderle. Aunque prefieren dejar a Marc como última línea de la defensa, y aún con el riesgo que suponen Griffin y Jordan cortando hacia un aro protegido por Randolph, y teniendo en cuenta que Hollins no es de hacer muchos cambios, y pese a que CP3 ya ha sacado a Gasol a bailar alguna vez… espero verle defendiendo lejos de la canasta más de lo normal, para desactivar las amenazas lo más pronto posible.

Por el otro lado, los Grizzlies van a poner a prueba, y de qué manera, si la mejoría defendiendo en el poste bajo de los Clippers es real. Con Marc distribuyendo desde el poste alto no pueden defender por delante, como es habitual en ellos y van a buscar mucho a Randolph. Griffin tiene relativo éxito cuando le defiende encima y no le deja darse la vuelta (cuando Z-Bo logra ponerse de frente con bote, Blake está K.O.), pero esto es más fácil decirlo que hacerlo, y le podría cargar de faltas rápido.

De lo que no se tienen que preocupar en Los Angeles es de los triples: los Grizzlies son el equipo que menos tira (y menos mete) con mucha diferencia. Son los dos extremos, pero el equipo que más lanza por posesión, los Knicks, lo hace el doble de veces que ellos. Los Clippers tienen un registro de 16-3 cuando su rival mete 5 triples o menos, y los Grizzlies han estado en esa situación la friolera de… 53 partidos. No es ninguna sorpresa por tanto que los Grizzlies tengan el segundo ataque más regular del campeonato, especialmente desde que Gay se fue.

Esto les marca a los Clippers una especie de frontera: si son capaces de llegar a los 95 puntos frente a esta defensa (para Playoffs, con la bajada habitual de ritmo seguramente haya que corregir un poco a la baja, hacia 90 aproximadamente: el año pasado promediaron 90.7 puntos en la serie), seguramente se lleven el partido. Los 5 mejores ataques de la Liga, entre los que están el de Paul y compañía, han anotado 95 puntos o más 9 de 15 veces frente a ellos (registro grupal en estos partidos: 9-6), y los Clippers lo han hecho bien contra defensas como la de Indiana o Chicago.

Entre esto, los enfrentamientos directos, y el factor cancha, me decantaría ligeramente hacia ellos, pese a que los Grizzlies llevan a favor un mejor balance en minutos finales (los Clippers, aunque tengan el mejor ataque tras Miami, y ese mito de los últimos minutos que es CP3, no parecen capaces de conseguir parar al rival con su defensa). Si hay muchos partidos igualados, será algo en lo que fijarse y una buena señal para Memphis.

Al igual que el enfrentamiento entre el 4 y el 5 en el Este, y como dicta la lógica, este es el más igualado también en esta parte del cuadro, y la serie promete ser larga. Con un espectáculo como el del año pasado, nos conformamos.

Y hasta aquí hemos llegado… Podrás leer nuestras crónicas a partir del sábado

(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. El autor no se hace responsable de las opiniones vertidas por sí mismo. Básicamente porque si necesitara un abogado, sólo podría permitirse a uno de oficio.)

Playoffs NBA 2013: Previa de la primera ronda en el Este

Miami Heat (1) – Milwaukee Bucks (8)

En condiciones normales, esta eliminatoria debería ser como una escena del crimen de CSI, de esas en las que apagan la luz y al mirar con la linternita encuentran de todo y un poco más. Miami y su MVP están haciendo una de las mejores temporadas de la Historia de esta competición, y Milwaukee es un equipo lleno de carencias que ha llegado a los Playoffs por no estar en la Conferencia equivocada.

Si miramos a sus últimas derrotas, para apretar a Miami se necesita defensa, rebote, mala leche y un anotador interior con cierto rango, cosas que a Milwaukee no le salen de dentro. El manual de la buena victoria inesperada, habla además de que al equipo inferior le interesa ralentizar el ritmo (en noticias relacionadas, los 5 últimos equipos que han ganado a Miami: New York, Indiana, Utah, Boston y Chicago juegan todos a una velocidad por debajo de la media) y los Bucks son los terceros más rápidos de la Liga tras el experimento de Houston y los siempre estimulados y estimulantes Nuggets.

Milwaukee ha sido uno de los pocos equipos que les han ganado, venciendo en uno de sus cuatro enfrentamientos, en diciembre, pero no creo que se puedan sacar muchas conclusiones de esa victoria que se fraguó en el último cuarto de un back-to-back para los Heat. Jennings ha jugado bien contra ellos en media esta temporada (23.8 puntos con 58.8 TS%), pero para superar a Miami se necesita mucho más.

Mirar al ataque de Miami en Synergy, seguramente haya provocado alguna crisis de angustia a algún entrenador rival. Son de los equipos más eficientes en casi cualquier faceta del juego, no aparentan ninguna debilidad. Son primeros posteando, en aclarados, en tiros tras pase, en jugadas con bloqueos directos finalizados por el bloqueador o cortando a canasta. Segundos a la contra. Sextos cuando es el bloqueado el que se encarga de tirar a canasta. Una bestialidad que además amenaza con poner una marcha extra en Playoffs.

La mínima esperanza que tiene Milwaukee es someter a Miami en los tableros, y requeriría liberar al novato John Henson junto a Larry Sanders. Podrían hacerlo, pero seguramente, por su bisoñez y poca compenetración, acabarían siendo vacilados como un niño pequeño ante un equipo que exige tanta precisión en las rotaciones y coordinación como Miami.

Al igual que hicieron durante la temporada, los Bucks son tan anárquicos y pueden juntar tanta munición en momentos puntuales, que de cuatro oportunidades, en algún partido pueden largarse por delante y no mirar atrás. Pero Miami es muy mal emparejamiento y peor rival para ellos. Y encima, los Bucks no van a utilizar siquiera su super-camiseta (semi) retro del ciervaco para animar los partidos.

New York Knicks (2) – Boston Celtics (7)

El que vive del triple, muere del triple. Los Knicks respiran tiros de tres, ergo… siguen siendo favoritos. New York va a ser uno de los casos más divertidos de seguir de los Playoffs precisamente por esto, porque su estrategia conlleva la mayor varianza de todos los equipos que se presentan. Esto les hace ser más susceptibles de lo normal tanto para lo malo, como para lo bueno. Lo que quiere decir que una sorpresa con la firma Knickerbocker debería extrañar menos, pero aún así, seguiría siendo un sobresalto mayúsculo, pese a las lesiones, y por mucho que se lo quisiera apuntar algún «yalodecíayo«.

Pero, ¿pueden hacer algo los Celtics para tratar de anular el bombardeo neoyorquino? Ya hemos comentado alguna vez, que la mejor forma de defender el triple, por lo general, es evitar concederlo y los Celtics este año han estado en tierra de nadie en ese aspecto, después de colocarse entre los mejores en años pasados, cuando su defensa funcionaba a alto rendimiento. Poco a poco han ido escalando posiciones, y ahora mismo tienen el 5º mejor índice defensivo de la temporada, pero no presentan la misma solidez del pasado reciente. Y defender a los Knicks no es lo mismo que a otras franquicias: contra New York, un equipo que estira la pista hasta el extremo y hace mover todo desde el pase, corres el riesgo de perseguir fantasmas. Avery Bradley, su excelso defensor exterior, es particularmente un halcón encima del hombre que lleva el balón, pero esa ventaja se pierde cuando el rival no está dispuesto a ponerlo en el suelo.

De todos modos, hay aspectos del emparejamiento con los Knicks bastante amables con Boston. Los Celtics, durante todo el año, han sido una de las peores defensas en contraataques (penúltimos en la Liga en puntos concedidos por posesión, según Synergy), pero los Knicks son el equipo que menos puntos anota de esta manera: sólo el 8.8% vienen de ahí. De hecho, no supone una debilidad muy grande en el Este, donde todos los equipos por encima de ellos, salvo Atlanta, están entre los 10 peores.

New York es mejor con dos bases en pista, y con esa configuración, los Celtics pueden permitirse más minutos de su mejor anotador exterior, Jason Terry. Y Green y Pierce pueden jugar juntos perfectamente contra este equipo, una pareja que en 1000 minutos en pista han hecho que el equipo sea 7.1 puntos por 100 posesiones mejores que el rival.

Uno de los motivos por los que Boston apostó dos veces por Jeff Green, es precisamente la necesidad de alguien que poder emparejarse con los dos jugadores por los que iba a pasar el futuro reciente en el Este: Melo y LeBron. Con la ridícula muestra que son 93 minutos en 4 partidos, a Carmelo le ha costado más de lo normal (0.86 puntos por tiro, frente al 1.12 que promedia esta temporada) anotar con Green delante, y no ha llegado a cerrar un partido redondo contra los Celtics. Quizá por la naturaleza competitiva del enfrentamiento, pero Anthony ha ido a la línea menos que de costumbre contra Boston, y si la tendencia se mantuviera en Playoffs, serían menos puntos fáciles para los Knicks.

Aún así, New York lleva todo el año demostrando ser capaz de anotar a un nivel sobresaliente en cualquier situación, y con una consistencia que Boston jamás ha alcanzado. Los Celtics nunca son un rival agradable, aunque suene a tópico, pero los Knicks llevan, simplemente, siendo demasiado buenos, demasiado tiempo.

Indiana Pacers (3) – Atlanta Hawks (6)

Los Pacers llegan a Playoffs con el título de la división Central, la mejor defensa de la Liga (en puntos por 100 posesiones) y un quinteto que juega de memoria: 1218 minutos juntos, segundo con más tiempo en pista tras el de OKC. Desde el All-Star han sido el segundo mejor quinteto con más de 150 minutos en el Este, superando a sus rivales por 12.8 puntos cada 100 posesiones tras… ¿Atlanta?

Los Hawks quizá sean peor equipo y hayan demostrado mucho menos este año que Indiana, pero hay indicaciones de que este enfrentamiento podría resultar más disputado de lo que parece. Todavía no está muy claro cómo de útiles son las estadísticas por quintetos, pero cuando juega Devin Harris, los cinco de Atlanta funcionan al mismo nivel que los de los Pacers. A pesar de esto, a Larry Drew le gusta utilizar también en el puesto de 2 a DeShawn Stevenson, especialmente por los emparejamientos defensivos*, ya que es peligroso enfrentarse a según qué equipos y su combinación de alas con Harris y Kyle Korver. En este caso, con Lance Stephenson como escolta nominal en los Pacers, es una apuesta menos arriesgada y seguramente veamos mucho a Devin.

*Prueba nº 428 de que las estadísticas de quintetos las carga el Diablo: los Hawks son mejores con Harris en defensa y con Stevenson en ataque, algo contraintuitivo que engaña a los ojos. Por otro lado, tiene una explicación, y es que Stevenson juega más contra equipos más aptos atacando. Por ejemplo, con Stevenson en el quinteto «titular» han jugado 26 minutos contra Miami, 34 contra New York y 17 contra Oklahoma City, y con Harris sólo 13 contra los Knicks, y nada contra Heat y Thunder. Diferencia 77-13 contra los mejores ataques de la Liga.

Pero no es sólo el hecho de que si Drew es valiente se puedan permitir más minutos de Harris por Stevenson: para mí, la pieza fundamental, el centro de operaciones del ataque de los Pacers, reside en David West, y si Josh Smith, en año de contrato, quiere demostrar que se encuentra en la élite defensiva, no va a tener mejor oportunidad de demostrarlo. Tiene la envergadura y la versatilidad para enfrentarse al juego de poste a poste al que te somete West, y si miramos los números de sus enfrentamientos directos, ha logrado mantener al jugador de los Pacers en sus promedios y nunca le ha permitido más de 24 puntos. Indiana es un equipo que tira mucho de posteos, y con un Hibbert que poco a poco se ha ido poniendo a tono tienen una ventaja teórica ante Horford, pero muchas veces el encargado de hacer el pase de entrada, como es tendencia en la Liga, es el otro grande desde el poste alto (aunque en los Pacers es George muchas veces el responsable), y si Smith es capaz de interrumpir la circulación, los Pacers no podrán abusar del recurso.

Más motivos para creer en Atlanta: una de sus debilidades, la poca profundidad de la plantilla, especialmente desde que perdieron a Louis Williams no es tanto problema ante un equipo que está igual o peor, y los Hawks son, quizá tras los Nuggets o Miami cuando activa el modo destrucción, el mejor equipo de la Liga robando y saliendo a la contra, frente a los Pacers que son el segundo que más balones pierde. En este aspecto creo que puede estar la clave de esta eliminatoria. Ante una defensa como la de Indiana, conseguir puntos fáciles es imprescindible, y Atlanta tiene las condiciones para aprovechar una de sus pocas debilidades y convertirlo en su mayor esperanza. Si los Hawks son capaces de sacar 20 o más puntos en pérdidas por partido de manera consistente, seguramente estemos coqueteando con la sorpresa.

Pero bueno, suficiente cariño para los Hawks. Quien haya llegado hasta aquí se estará preguntando por qué Indiana está por encima de Atlanta entonces, pero los Pacers son claros favoritos. Son el mejor equipo reboteando en la Liga enfrentándose al quinto por la cola, y están cabeza con cabeza junto a Chicago por ser el equipo que más y mejor defiende la línea de 3, una parte importante del ataque de Atlanta (los Hawks son el tercer equipo que más puntos consigue proporcionalmente desde el triple), que saca muy pocos tiros libres.

Los Playoffs conllevan una bajada en el ritmo de los partidos y una vuelta de tuerca a la defensa, y los Pacers, como uno de los equipos más lentos y aguerridos se van a encontrar como pez en el agua. Pero tampoco deberían despistarse mucho.

Brooklyn Nets (4) – Chicago Bulls (5)

No hemos querido hacer mucha referencia a las lesiones hasta ahora por lo poco que se sabe a estas alturas, en la que todo jugador con la más mínima duda ha quedado fuera. Pero en el caso de Chicago parece imposible hacer un análisis sin ponerlas en contexto. No ya la de Rose, con el que a falta del más mínimo rumor que insinúe su participación, no contamos, sino la de Noah, que desde el 21 de marzo ha jugado 3 partidos, o la de Gibson, cuya presencia ha sido testimonial en abril.

Con una plantilla ridículamente corta por culpa del nuevo convenio colectivo (que de cara a los mismos Playoffs no es tanto problema, pero sí en partidos anteriores), un entrenador que exprime a sus jugadores como Kobe Bryant a sí mismo, y ese aroma de año sabático que lleva impregnando toda la temporada, es muy difícil saber en qué estado se van a presentar los Bulls a Playoffs.

El quinteto que se esperaba como habitual sólo ha jugado 25 partidos junto, no coincidía desde febrero, pero su registro juntos es de 17-8, nivel de 2º del Este. Dejando el escolta como comodín, cuando los otros cuatro han coincidido, la muestra crece algo y el nivel se mantiene, 24-14.

Los mejores Bulls son seguramente superiores a los mejores Nets y esta temporada les han ganado 3 veces. Pero el lado favorable de los Nets lo llevamos viendo en febrero, marzo y abril, y el de los Bulls ahora mismo es un recuerdo.

Intentemos sacar algo en claro. El buen final de temporada de Brooklyn ha tenido varios padres. El más indudable, el jugador en el que se pensó para liderar a la franquicia: Deron Williams. En su mejor estado de forma desde que llegó a la costa Este, sus números de antes y después del All-Star parecen de dos jugadores distintos. 6.7 puntos más por partido, su porcentaje de tiro (verdadero) ha subido del 54 al 62%, y ha aumentado las asistencias, todo esto reduciendo el número de pérdidas. D-Will llega a los Playoffs en forma y aunque no ha coincidido mucho frente a frente con Hinrich (sólo 9 veces, 2 de ellas este temporada) y ahora está Thibodeau maquinando detrás, promedia 20 puntos con un 50% de tiros de campo frente a él. Y ha realizado buenos partidos contra Boston en su día, o Chicago en temporadas anteriores.

Otra parte importante de la mejoría es que los Nets se han convertido en el segundo mejor equipo reboteando desde el All-Star, coincidiendo con que Reggie Evans juega 5 minutos más por partido. Williams, Johnson y Lopez son un par de puntos por 100 posesiones mejor en ataque sin él, pero los Nets pasan de coger el 71.2% de los rebotes en defensa, al 76.4%. Frente a los Bulls, 5º mejor equipo reboteando en ataque, después de ser los primeros el año pasado, el pequeño sacrificio será necesario, aunque pierdan la opción de dar trabajo a Boozer.

Los Bulls son, como ya comentamos antes hablando de los Pacers, uno de los equipos que mejor se defiende de los triples y los Nets tiran bastante, pero también saben ganar sin ellos: en Indiana lo hicieron metiendo sólo 4, y en su única victoria frente a los Bulls 15 puntos nada más llegaron más allá de la línea de tres. Chicago es un equipo con una gran disciplina y rara vez se deja despistar en bloqueos indirectos, es muy difícil pillarles desprevenidos, pero de eso sí que se tienen que preocupar menos en Brooklyn, un grupo altamente individualista que con Carlesimo ha dejado aún más de lado este tipo de acciones sin balón.

Si les modulan el derecho al triple, los Nets van a necesitar encontrar otras maneras de anotar con regularidad y Joe Johnson, que ya sufrió a los Bulls en Playoffs hace un par de años, puede ser la clave. En los seis partidos que jugó en 2011 con los Hawks, en los dos que él pasó de 20 puntos y metió más de un triple, ganaron, en los otros cuatro, perdieron. Johnson no se ha creado un nombre en Playoffs, más bien, al contrario, es el momento en el que más gente aprovecha para recordar cuanto cobra, pero nunca es tarde para que tenga un buen par de noches, y entre él y Lopez, que aparece por primera vez en unos Playoffs, y también tiene que lidiar en el plano individual con un defensor de élite, se calibrarán las opciones de los Nets.

Aunque a alguien le engañen los puntos en contra por partido, que hacen parecer a los Nets una de las 5 mejores defensas, en realidad están en la segunda mitad, por debajo de la media. Por lo que es un alivio para ellos que el ataque de los Bulls, lo mires como lo mires, esté en el tercio de cola. Y podría ser peor si a Nate Robinson, con la colaboración de Jimmy Butler no les hubiera dado por hacer un puente y arrancar el Dos Caballos.

Son el tercer equipo que menos produce desde el triple (su quinteto titular tira pocos y mete el 34%), no salen a la contra y son la antítesis de Miami: por tipo de jugada sólo aparecen en el Top 10 de la Liga en canastas tras rebote ofensivo, una situación muy particular, y en la que sólo son octavos. Brooklyn son uno de los mejores equipos de la Liga evitando conceder faltas de tiro, por lo que lo tendrán complicado intentándolo por ahí. Si de repente apareciera un base joven y talentoso capaz de plantarse en el aro rival cuando le apetece… Chicago tiene un registro de 18-2 esta temporada cuando mete 100 puntos o más y ha perdido las 14 veces que no ha llegado a 83 puntos (su única victoria metiendo 83, por cierto, fue ante Brooklyn). Si anotan, ganan, porque su defensa es casi una constante. Así que probablemente, el ganador de la serie va a ser el menos malo en el lado de la canasta en la que ataque Chicago.

En definitiva es la eliminatoria más igualada y más incierta a mayores. Sumado a que son dos de los equipos con el ritmo más lento de la Liga, esta eliminatoria podría ser la menos interesante para el espectador neutral durante los primeros 46 minutos… y la más los dos últimos de cada partido.

¡Esto es todo, amigos!™ Volvemos pronto con el Oeste.

(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. Ningún animal ha sido dañado durante el rodaje, aunque alguna parte de alguno puede haber sido consumida como aperitivo durante su realización)

Liberad a Curry

Quizá sea por lo poco que pudimos verle el año pasado, pero sin duda alguna, el jugador del que más he disfrutado este año y que más me apetece ver día a día es Stephen Curry. El base de los Warriors se ha ganado el título de mejor tirador de la Liga, siendo segundo en porcentaje tras Calderón, metiendo el 45.5% de los lanzamientos de 3, a la vez que lidera la Liga en intentos con 7.4 por partido.

Pese a ser un excelente anotador creándose su propio tiro, la llegada de Jack, y la mayor imaginación de Mark Jackson con todos sus efectivos sanos, le han liberado de conducir el balón con una mayor frecuencia. Hoy vamos a hacer un repaso de algunas de las jugadas que los Warriors ejecutan para crear una opción de tiro tras pase para Curry.

Empezamos por una bastante habitual, la conocida como floppy. No es exclusiva de los Warriors, ya que muchos equipos la utilizan, pero con un tirador tan excelso como Curry, y con lo bien que corre entre los bloqueos con su cuerpo menudo, es uno de los equipos en los que más bonito resulta verla. Además, la versatilidad que tiene este equipo, con Thompson pudiendo hacer lo mismo que él, y con David Lee como una amenaza de tiro lejano o pase que los equipos no quieren abandonar, la convierte en un set muy difícil de defender.

El concepto inicial de la floppy es sencillo. Consiste en situar al jugador que va a recibir el balón bajo el aro (o hacerle llegar hasta ahí en carrera desde una de las alas), y a los otros tres, dos en un lado de forma escalonada y uno en otro, en el poste bajo pendientes de bloquear para él.

El jugador puede elegir cual de las pantallas va a utilizar (si viene de un lateral, lo habitual es que incluso acabe pasando por todas), o incluso amagar con irse hacia una y salir por el otro lado. Este es el aspecto de la floppy en la cancha, con Curry en carrera en la zona cercana al aro, viniendo de un bloqueo de Ezeli al lado derecho y dirigiéndose hacia Thompson y Landry que están en el izquierdo.

Si sale bien, como es este caso, en el que Batum no abandona a Thompson, Landry es capaz de hacer contacto y librar a Curry de Matthews, y Hickson no llega a tiempo en el cambio, recibirá la pelota en un ala o en la esquina, habiéndose quitado de encima a su defensor.

Lo que hace peligrosos a los Warriors, además de las acciones secundarias o modificaciones de este esquema básico es que lo utilizan «al vuelo»: con Curry rara vez se ve la jugada tan clara como en la pizarra, porque empieza a correr y utilizar la formación antes siquiera de que esté puesta al completo, y es un genio cambiando de dirección y engañando a los defensores. En el siguiente vídeo hemos juntado varias jugadas para que veáis como Curry va aprovechando los bloqueos a ambos lados según van apareciendo, sus giros inesperados para los impotentes rivales y los movimientos de duda que tanto ayudan a confundir:

Otra herramienta para desviar la atención es el cambio de jugada. Los Warriors utilizan alguna vez la floppy, tras amagar con realizar otro tipo de acción previa. En el siguiente ejemplo, Curry sube el balón y parece que vamos a tener un bloqueo en el ala derecha de Bogut, con Klay Thompson corriendo hacia la esquina.

Pero en realidad, es Thompson el que rodea por detrás a Bogut para irse a lo alto de la bombilla, y Curry, tras pasársela, esprintará de lado a lado, pasando bajo el aro, en lo que se va a convertir en una floppy.

Fijaos en la siguiente imagen como Bogut ha pasado del amago de bloqueo lateral a venir a hacerle uno indirecto a Curry mucho más abajo y que Jarrett Jack, que estaba en la esquina izquierda, la ha abandonado para hacer el bloqueo escalonado junto a Lee. Floppy de manual.

Como veis a continuación en la jugada en vídeo, no prospera porque Lin hace un muy buen esfuerzo de seguir a Curry (con la ayuda de Bogut y Jack, que no llegan a hacer contacto con el base) y el pase de Klay se queda corto, pero es un ejemplo de como los Warriors cambian la cara de una jugada inicial en la que Curry llevaba el balón, a otra en la que buscan liberarlo.

La siguiente jugada no acaba de ser una floppy, pero se parece, y es una de esas que empieza con Curry en el balón y acaba de vuelta en él. Al subir la pelota se la pasa a Lee en lo que parece que va a ser una jugada Cuernos (los dos pívots en el poste alto y los aleros abiertos en las esquinas)…

…pero Klay Thompson llega desde la esquina y Bogut se acerca al poste bajo, dándole la opción a Curry de jugar con esos dos bloqueos (a la vez que Thompson corta hacia canasta y puede pillar despistada a la defensa)

Cousins tiene que dejar a Bogut para evitar el pase fácil a Klay, Tyreke Evans aún no sabe a quién defendía, y Curry utiliza al propio Evans contra su compañero primero, y a Bogut después, para perder de vista a Thomas.

Dejando la floppy, otra jugada curiosa que los Warriors empezaron a utilizar, pero a la que por desgracia no han regresado recientemente es el pick’n’pop con las posiciones invertidas: Lee como bloqueado y el pequeño, en este caso Curry, como bloqueador. Mi impresión es que la jugada está diseñada especialmente para despistar al base rival, no acostumbrado a defender de ese lado el bloqueo directo, que de dar la opción a Lee, ya que Steph hace más el amago de bloquear para irse rápidamente hacia la linea de tres, que una verdadera pantalla. El caso es, que como podemos ver en las dos jugadas del siguiente vídeo, funciona, y Curry logra crear separación. En el segundo, un poco menos porque Ayon está listo para agarrarle con el brazo, pero Nelson pica completamente y hace el cambio:

Y nos dejamos mi favorita para el final: la Gator, o como la llaman en el vídeo que he encontrado en YouTube, la Puertas de Ascensor. Con la jugada Cuernos montada, y Curry en una esquina, el base que llevaba el balón, se lo da a uno de los pívots y viene a poner lo que parece ser un inocente bloqueo indirecto a Curry a un lado de la pista.

Steph hace un giro hacia el medio de la pintura y el balón vuelve al base en el ala, a veces con el amago de uno dos los hombres altos que están en la línea del tiro libre de venir a hacer un bloqueo lateral.

Finalmente, Curry, que estaba en medio de la pintura, vuelve a cortar 90º grados hacia la parte alta de la bombilla, colándose entre los dos pívots que están a la espera para bloquear a quien le siga, como si fueran, precisamente, unas puertas de ascensor.

El siguiente vídeo es un recopilatorio de las muchas veces que han utilizado la jugada los Warriors, en el que se puede ver que pese a la regularidad con la que la usan, los equipos todavía no parecen preparados para ella.

Me falta por hablar de las llamadas por HoopChalk.com jugadas Crazy 8 en las que tanto Curry como Thompson, cada uno desde un lado, giran entre los bloqueos para cambiar de lado, haciendo con su recorrido lo que parece un 8 en la pista

Pero como ellos lo van a explicar mejor (aunque en inglés), podéis entrar en su página para verlo.

En definitiva, Golden State está haciendo un grandísimo trabajo para darle las mejores opciones de éxito a Stephen Curry. La versatilidad de la plantilla y la imaginación de su entrenador, unidas a la capacidad de improvisación y precisión tiradora del joven, convierten a los Warriors en uno de los equipos más divertidos de la Liga si nos fijamos en el movimiento sin balón. Cuando volváis a verlos, os recomiendo no perder la vista de Curry, ni siquiera cuando no la lleve él. Es el mismo espectáculo.

Brand Madness

Ya sabemos cómo son las cosas en Estados Unidos, y el March Madness no sólo lo ganan los jugadores: la marca de ropa del equipo del campeón se embolsará virtualmente el equivalente a 11.2 millones de dólares de publicidad según adidas y Forbes. Las cifras son lo suficientemente mareantes para analizar también la Brand Madness, la locura que se ingresa por la publicidad este marzo.

Los 68 equipos del torneo se dividen en 3+2 marcas. adidas tiene 13 equipos, Under Armour 3 y Nike se lleva los 52 restantes con algo de truco: 4 de ellos están asociados a ellos a través de Jordan, y otros 4, calzan Nike, pero visten Russell, así que los vamos a separar en esas 3 compañías.

Por los números de Forbes, hay un pastel de 152 millones a repartir, y ya veremos a final del torneo como se reparten las proporciones. Es curioso destacar, que, a priori, aunque adidas sólo ha llegado con 13 equipos, 3 de ellos son primeros cabezas de serie (Nike sólo tiene 1, Gonzaga) y que de los 4 equipos de Russell, por ejemplo, 3 son cabezas de serie número 16, y candidatos claros a irse fuera a la primera oportunidad.

¿Y cómo va el bracket después de la primera ronda? (Segunda oficialmente, pero… vamos… los 4 primeros partidos deberían ser la -1). Pues así:

Este sería el cuadro por marcas de ropa que visten a cada equipo, y hemos resaltado en rojo los upsets (derrotas del equipo favorito ante el teóricamente inferior) en los que el equipo de una marca ganaba a otra diferente. En el torneo real hubo ayer 10 partidos de este tipo, pero sólo 7 afectaron a las compañías: en 3 de ellos se enfrentaban dos equipos de Nike entre ellos (Harvard-New Mexico, Oregon-Oklahoma State, Wichita State-Pittsburgh)

A adidas es a la que peor le ha sentado esta jornada: de sus 13 equipos sólo quedan en liza 4, aunque al menos 3 de ellos son los favoritos, y ha visto como hasta 4 de sus universidades sufrían un upset. Por otra parte, Under Armour, que llegaba con 3 equipos que no eran favoritos, ha visto como 2 de ellos avanzaban: LaSalle ganando a Kansas State y Temple a North Carolina State.

Tomando como referencia las cifras recurrentes en este artículo, las derrotas de Wisconsin, UCLA, Notre Dame, y NC State, que por su ránking deberían haber pasado a la siguiente ronda, costarán 7.5 millones de dólares a adidas, y supondrán 3.75 millones de beneficio inesperado a Under Armour.

Jordan por su parte, recibe una de cal y otra de arena. La victoria de Cal ante UNLV supone 1.88 millones de beneficio adicional teórico, pero la derrota más importante de lo que llevamos de Torneo, la del segundo cabeza de serie, Georgetown, a manos de Florida Gulf Coast University conlleva la pérdida de 4.5 millones de dólares: la diferencia entre los 749.000 que generan los equipos que caen en la ronda de 64, y los 5.2 millones que hubieran supuesto una idílica llegada a los Elite 8.

En el siguiente cuadro podemos ver el porcentaje de equipos, de ganancias esperadas antes de que comenzara el Torneo, y las esperadas tras estas dos primera ronda.

Número de equipos% de equiposGanancia esperada% de ganancia esperadaGanancia esperada tras 2ª ronda% de gan. esp. tras 2ª rondaDiferencia tras 2ª ronda
Nike4464,789.880.00059,195.684.75062,95.804.750
adidas1319,143.067.50028,335.764.75023,5-7.302.750
Jordan45,912.358.5008,19.737.0006,4-2.621.500
Under Armour34,42.059.7501,45.992.0003,93.932.250
Russell45,94.681.2503,14.868.5003,2187.250

Como podemos ver, adidas y Jordan, gracias a tener pocos pero potentes equipos, tenían una expectativa de generar valor por encima del porcentaje de universidades que representaban, y la siguen teniendo, pese a perder momentáneamente 10 de los 55 millones que sugería el cuadro que se podían embolsar.

Nike, que tiene 22 de los 32 equipos en la siguiente ronda (el 68.8%, un mejor porcentaje que al comienzo del torneo) y ha clasificado a dos más de lo esperado, tiene saldo positivo pese a que un #4 como Kansas State, y un #5 como UNLV, representando al Swoosh, hayan dicho adiós.

De nuevo, estas cifras parten de una estimación de adidas (cada empresa puede explotar o valorar la exposición publicitaria de forma diferente), y tienen un carácter general: la caída de universidades más populares seguramente tenga un mayor coste que en el de otras más pequeñas, aunque la ronda en la que sean eliminadas sea la misma, y la publicidad que consigue un #15 ganando al #2, o un final apretado entre dos equipos, no es la misma que un #7 imponiéndose fácilmente a un #10, por ejemplo, pero nos parecía un ejercicio interesante, y esperamos que a vosotros también.

San Antonio siempre estará allí

Lo mejor que le pudo pasar a San Antonio en 2010, fue caer derrotados con estrépito en segunda ronda de Playoffs ante unos Suns que no eran precisamente los más fieros de la era Nash y les clavaron un 0-4. El equipo venía bajando el número de partidos ganados año a año (de los 63 en 2006, a los 54 en ese verano, perdiendo un poco cada temporada) y lo más fácil era pensar que a la dinastía sólo le faltaba ya un epílogo.

Pero fue en esa serie en la que Popovich se dio cuenta de que si no podía parar ese estilo de bloqueo directo alto con tiradores repartidos alrededor, tendría que unirse a ellos. El año siguiente, los Spurs, que tenían todos los mimbres, empiezan a jugar de esta manera y pasan a tener el mejor récord del Oeste, pero en Playoffs son eliminados por unos Grizzlies que venían lanzados desde que perdieron por lesión a Rudy Gay.

El año pasado, más de lo mismo, los Spurs siguen siendo ese equipo entretenido que mejor ha versionado el 7 seconds or less, otra vez son los mejores en el Oeste, cierran la temporada con 21 de 23 partidos ganados, y las dos primeras rondas de Playoffs con 4-0, y se ponen por delante 2-0 ante Oklahoma City. En ese momento, con Miami sufriendo en Boston, y la máquina de destrucción que se activa cuando LeBron pasa a jugar de 4 todavía arrancando, los Spurs tenían que ser el maxmísimo favorito para el anillo.

Pero llegó, sobre todo, Harden, y los Spurs volvieron a reeditar 2010 y probar de su propia medicina: encontraron alguien que hacía aquello que no podían parar mejor aún que ellos.

Este año es difícil imaginar a un equipo más favorito que Miami, pero me da la impresión que a San Antonio no se le concede ninguna opción en muchos círculos, cuando quizá deberían ser los segundos en la línea de sucesión. El Oeste este año va a ser mucho más complicado, con Clippers, Nuggets y Grizzlies con parciales recientes de victorias propios de los Bulls de los 90, y con un gigante dormido que se está espabilando a ratos en Lakerslandia.

Pero el equipo a batir será seguramente Oklahoma City, y la baja de Harden, aunque superada en general, va a ser sensible contra San Antonio. El año pasado, según Synergy, el 18.1% de las jugadas de OKC fueron un bloqueo directo acabado por el bloqueado, y con 0.89 puntos por jugada, lideraban la Liga, sobre todo por el ahora jugador de Houston, que metía 1.04, frente a los 0.91 de Durant y los 0.85 de Westbrook. Ahora son undécimos en la Liga, con sólo 0.8 puntos por jugada, y la utilizan menos: sólo en el 13.6% de las acciones.

OKC son aún mejores que en ataque el año pasado en general (1 punto mejor por 100 posesiones respecto a la media, comparado con la pasada temporada) pero lo están haciendo peor en aquel aspecto del juego en el que San Antonio es más vulnerable. A falta de un partido por jugar entre ellos el 4 de abril, San Antonio les está ganando este año 2-1 (el de casa gana siempre), y la última victoria ha sido sin Parker, y en los dos primeros partidos, estuvieron sin Ginóbili.

Lo de Miami es otra historia, pero también se puede argumentar que en San Antonio están más o menos preparados para hacerles trabajar. Este año, en el famoso partido en el que Popovich decidió dar descanso a todo el mundo, los Heat ganaron por poco, y será interesante ver qué sucede en San Antonio el día 31 de este mes: los Heat podrían estar ante la oportunidad de conseguir su trigésima victoria consecutiva.

Sé que resulta irrisorio pensar en que un equipo que sufre tanto ante acciones que comienzan en bloqueo directo podría parar a Miami, pero a diferencia de OKC o Phoenix en el pasado, Miami lo utiliza principalmente para crear acciones secundarias, y en eso los Spurs sí son aplicados defendiendo.

Los Heat son el equipo rey en triples laterales y San Antonio son de esos que conocen el secreto: llevan años estando entre los mejores permitiendo pocos intentos desde ahí. En una serie entre ellos, las esquinas en el ataque de Miami se convertirían en Australia en el Risk: estaríamos ante una apasionante batalla estratégica.

Sería interesante también ver el trabajo que Kawhi Leonard, con un año más de experiencia, puede hacer en LeBron. Requeriría una sincronización terrible, porque Miami es el equipo que más daño hace en medio segundo, pero si San Antonio lograra rotar de alguna manera, emparejando a James con Leonard cada vez que esté por el exterior, pero consiguiendo cambiarlo por uno de los hombres altos cuando tratara de postear su más pequeña constitución, tendrían, en teoría, una de las mejores defensas con las que enfrentarse a un ser omnipotente.

En la otra dirección, el ataque de movimiento perpetuo de San Antonio se enfrentaría a la rotación infinita de Miami, en un espectáculo en el que más de una vez habrá que contar si sólo hay 10 jugadores en la cancha. Y San Antonio puede atacar la duda siempre presente con Miami: son un equipo del montón defendiendo a jugadores que postean, y los Spurs son el segundo equipo más eficiente de la Liga haciéndolo, sólo después, de ummm… Miami.

Pero al mismo tiempo que reivindicamos la brillantez a lo largo de la temporada de este equipo y sus opciones de ganarlo todo, tenemos presente que podrían irse también a las primeras de cambio. Imagino a Popovich algo nervioso al pensar en reencontrarse con Harden y los Rockets en primera ronda, y no me extrañaría verles en jugando al gato y al ratón al final de temporada para elegir emparejamientos, aunque esta temporada les hayan ganado las 3 veces que se han enfrentado.

En definitiva: pese a su regularidad, tras unos años de fracaso en Playoffs parece existir el sentimiento de que los Spurs, pese haber estado allí, y haberlo ganado todo (aunque haya pasado ya tiempo), no están preparados para las eliminatorias por el título, pero yo tengo la impresión de que se trata más de un problema de emparejamientos y coincidencias que de algo persistente. Si Tony Parker llega bien tras la lesión, yo no pienso olvidar a San Antonio.

Rebajas de última hora

El pasado 21 de febrero era la fecha límite para hacer traspasos en la NBA, y a los equipos ya lo único que les queda es fichar jugadores libres o, para poder ser inscritos en Playoffs, cortados hasta hoy. De momento hemos visto cinco movimientos, los Knicks fichando a Kenyon Martin, Thunder haciendo lo propio con Derek Fisher (por segundo año consecutivo), Houston trayendo desde la D-League a Tim Ohlbrecht y los Boston Celtics intentando encontrar minutos de calidad con Shavlik Randolph y DJ White. Pero, ¿cómo de útiles son estas rebajas de última hora? Echemos la vista a la pasada década con la ayuda de los datos de Basketball-Reference.com.

En las últimas 10 temporadas, 124 jugadores han firmado un contrato con un equipo que acabó jugando Playoffs, pasada ya la fecha límite de traspasos. De estos 124 jugadores, sólo 102 continuaban en plantilla cuando los Playoffs empezaron y sólo 66, poco más de la mitad, jugaron algún minuto en la post-temporada. No incluimos en esta lista jugadores que fueron traspasados por sus equipos, cortados en destino, seguramente bajo acuerdo mutuo, y que regresaron, como Ilgauskas en 2010, Barry en 2008, Payton en 2005 o Hunter en 2004.

Si reducimos la lista a qué jugadores fueron importantes, que lo vamos a definir como aquellos que jugaron más de 10 minutos por partido al menos el 50% de los partidos de su equipo o estuvieron entre los 8 jugadores de la plantilla con más minutos, se nos queda en tan sólo 24 jugadores:

En la siguiente tabla os adjuntamos la identidad de esos jugadores, con los minutos que jugaron, el puesto que ocupaban en la rotación, y como acabó la temporada para su equipo. Como podréis ver, 3 de ellos formaron parte de 2 equipos campeones (Turiaf el pasado año en Miami y Cassell y PJ Brown en Boston) y algunos llegaron a estar entre los 5 jugadores con más minutos del equipo (Diaw la pasada temporada en San Antonio, Tim Thomas en Phoenix en 2006, único en jugar más de 30 minutos por partido, y Dale Davis el año anterior en Indiana)

AñoEquipoJugadorPJPJ (Equipo)MinutosPERPuesto rotaciónPosición equipo
2012MIARonny Turiaf12231218.411Ganadores NBA
2012OKCDerek Fisher202044610.46Finales
2012SASBoris Diaw141434614.55Final Conferencia
2012BOSRyan Hollins172017069Final Conferencia
2011MIAMike Bibby20214153.66Finales
2011NYKJared Jeffries448516.861ª ronda
2010CHALarry Hughes445814.181ª ronda
2009CLEJoe Smith131421814.16Final Conferencia
2009BOSStephon Marbury14141664.682ª ronda
2009SASDrew Gooden45717.7101ª ronda
2008BOSPJ Brown25263418.27Ganadores NBA
2008BOSSam Cassell21262646.29Ganadores NBA
2008DETTheo Ratliff12171318.58Final Conferencia
2008PHOGordan Giricek55804.671ª ronda
2006PHOTim Thomas202063616.75Final Conferencia
2006DETTony Delk161813811.48Final Conferencia
2005MIAAlonzo Mourning151525417.67Final Conferencia
2005INDDale Davis13133111252ª ronda
2005DENWesley Person45548.391ª ronda
2004NYKVin Baker445719.571ª ronda
2004MILBrevin Knight5510114.371ª ronda
2003PHITyrone Hill10121417.772ª ronda
2003INDTim Hardaway4647981ª ronda
2003ORLChris Whitney771116.771ª ronda

Hasta 2007 no era muy habitual ver a equipos haciendo este tipo de contrataciones, pero en 2008, con nombres como los ya mencionados Cassell y Brown, o Ratliff, Giricek, Newble, Lue y Woods, muchos acudieron a este mercado secundario, y seguramente, el éxito de los Celtics hizo que se mantuviera la demanda los años siguientes como se puede ver en el siguiente gráfico:

Si lo vemos por equipos, los Celtics son los segundos que más han fichado tras la fecha límite: además de las dos de este año, 13 contrataciones, 12 de ellas de 2008 en adelante. Pese a que les funcionó el año que ganaron el título, y Marbury y Moore le dieron profundidad (y Stephon fue clave en un igualado partido en Orlando) en 2009, no han vuelto a tener mucho éxito. Finley jugó poco y mal en 2010 y de las 3 contrataciones de 2011, Murphy, Pavlovic y Arroyo (que serían cuatro si incluimos al cortado antes de tiempo Chris Johnson), sólo juntan 3 minutos en pista en la post-temporada de verde.

El rey sin duda alguna, como podéis ver en el siguiente gráfico, son los Spurs. Un total de 18 fichajes una vez pasado el límite, aunque sólo 6 jugaron con el equipo en Playoffs, y 7 no pasaron de un contrato de 10 días. Sólo Diaw el año pasado y Glenn Robinson como décimo hombre en el equipo que ganó el campeonato en 2005, fueron determinantes para el equipo, pero los Spurs son los que mejor han utilizado este periodo en el que otros piensan en jugadores desechables para construir el futuro de la plantilla: Diaw renovó este verano y Danny Green y Patrick Mills, aunque no fueron de mucho uso en las eliminatorias por el título, fueron adquiridos en este momento. Este año los Spurs ya tienen las 15 fichas completas, por lo que no se espera una incorporación sorpresa (el fichaje de Aron Baynes es reciente), pero si la hicieran, es prácticamente el único equipo que no lo haría pensando sólo a corto plazo.

Denver, Chicago, Dallas o Houston han hecho bastantes fichajes, pero en general sólo han sido para cubrirse las espaldas y completar plantilla: ninguno de ellos ha tenido un jugador que acabara entre los 8 con más minutos de la plantilla en Playoffs. Miami por su parte, ha utilizado mucho a algunos de los que llegaron en este periodo. Ya hablamos de Turiaf el año pasado en el equipo campeón, pero también están Bibby, con una actuación inolvidablemente horrenda en el equipo que llegó a las Finales en 2011, y Alonzo Mourning, que volvió al equipo en 2005 para ocupar el puesto de pívot suplente.

En conclusión, aunque el pasado reciente nos demuestra que la mitad de los jugadores que se firmen en estos días no llegarán ni siquiera a tener un minuto en Playoffs, y muy pocos tienen una contribución más allá de lo marginal, 2-4 jugadores probablemente tendrán un papel importante en equipos luchando por el título. Al empezar a recopilar, no recordaba muchos de estos casos y pensaba que el impacto sería bastante menor, pero estas rebajas de última hora han cambiado más de una carrera por el título.

A continuación os dejamos una tabla con el resto de jugadores que fueron firmados tras la fecha límite de traspasos y que no incluimos como «importantes«. Un 0 en partidos jugados, indica que el jugador formaba parte de la plantilla, pero no tuvo minutos con el equipo. Si esa celda esta vacía, el jugador fue cortado antes de que llegaran los Playoffs.

AñoEquipoJugadorPJPJ (Equipo)MinutosPuesto rotaciónPosición equipo
2012SASPatrick Mills8143112 Final Conferencia
2012BOSSean Williams220614 Final Conferencia
2012PHIXavier Silas2134102ª ronda
2012MEMGilbert Arenas6723101ª ronda
2012UTABlake Ahearn348111ª ronda
2012DALKelenna Azubuike145121ª ronda
2011DALCorey Brewer6212312Ganadores NBA
2011CHIRasual Butler316712Final Conferencia
2011MEMLeon Powe41314112ª ronda
2011BOSTroy Murphy193122ª ronda
2011LALTrey Johnson31012102ª ronda
2011PORChris Johnson461991ª ronda
2011POREarl Barron160111ª ronda
2011SASDanny Green467111ª ronda
2011NOHPatrick Ewing262121ª ronda
2010BOSMichael Finley182410810Finales
2010PHODwayne Jones2161013Final Conferencia
2010SASGarrett Temple61015122ª ronda
2010UTAOthyus Jeffers61010122ª ronda
2010PORTravis Diener267131ª ronda
2009DENJason Hart9161912Final Conferencia
2009BOSMikki Moore10146692ª ronda
2009HOUJames White51312132ª ronda
2009CHILinton Johnson3710101ª ronda
2008LALIra Newble121114Finales
2008CLEBilly Thomas3138132ª ronda
2008DALTyronn Lue252141ª ronda
2008HOUMike Harris369121ª ronda
2008HOULoren Woods161131ª ronda
2007DENAnthony Carter151491ª ronda
2007TORLuke Jackson3611111ª ronda
2006NJNJohn Thomas8115692ª ronda
2006CHILuke Schenscher3617111ª ronda
2006LALJim Jackson3721101ª ronda
2006WASBilly Thomas361491ª ronda
2005SASGlenn Robinson132311310Ganadores NBA
2005DETElden Campbell1025579Finales
2005CHILawrence Funderburke5628111ª ronda
2004SACRodney Buford5123292ª ronda
2004DENMichael Doleac554991ª ronda
2004NOHMaurice Carter172121ª ronda
2003BOSBimbo Coles3109112ª ronda
2012INDKyrylo Fesenko0
2012NYKDan Gadzuric0
2012MEMLester Hudson0
2012SASDerrick Byars0
2011NYKDerrick Brown 0
2011BOSSasha Pavlovic0
2011BOSCarlos Arroyo0
2011OKCRobert Vaden0
2011CHIJohn Lucas0
2011CHIJannero Pargo0
2011SASDa'Sean Butler0
2010MIAKenny Hasbrouck0
2010BOSOliver Lafayette0
2010MIAShavlik Randolph0
2010MILDarnell Jackson0
2010CHIRob Kurz0
2010DENCoby Karl0
2010DENBrian Butch0
2009CHIDeMarcus Nelson0
2009MIALuther Head 0
2009CLEJawad Williams0
2009SASMarcus Williams0
2008CLELance Allred0
2008DALJamaal Magloire0
2008DENBobby Jones0
2008PHOLinton Johnson0
2008SASDerMarr Johnson0
2007DALKevin Willis0
2007DENVon Wafer0
2007WASMike Hall0
2006DENHoward Eisley0
2006CHIRandy Livingston0
2005WASDamone Brown0
2005HOUTorraye Braggs0
2004SASMatt Carroll0
2003NJNDonny Marshall0
2012SASJustin Dentmon
2011SASOthyus Jeffers
2011PORJarron Collins
2011PHIAntonio Daniels
2011BOSChris Johnson
2010OKCMustafa Shakur
2010OKCAntonio Anderson
2010SASAlonzo Gee
2010MIAAlade Aminu
2010SASCedric Jackson
2010DALVon Wafer
2009SASPops Mensah-Bonsu
2008HOUJustin Williams
2008CLEKaniel Dickens
2008SASBobby Jones
2008HOUBobby Jones
2008TORLinton Johnson
2006PHOAndre Barrett
2005SASDion Glover
2004HOUCharles Oakley
2004NJNAnthony Goldwire
2004MILAnthony Goldwire