Rudy Fernández: “Ahora mismo estoy muy centrado en estar aquí y hacerlo lo mejor posible”

Quedaban dos segundos para que acabara el tercer cuarto, y con el reloj apremiando, Corey Brewer lanzaba por compromiso un tiro tan desesperado como desangelado, que claramente no tenía ninguna opción de alcanzar, no ya la canasta, sino el tablero. Rudy Fernández, que en ese momento se encontraba corriendo hacia la canasta, aún estaba pasando por la línea de triple cuando Brewer tiraba. Viendo la oportunidad, engrana una marcha más para llegar a ese balón, que queda a aro pasado de donde él se encontraba, y viendo la imposibilidad de convertirlo en un improvisado alley oop, palmea el balón de espaldas hacia la tabla, sin mirar, para anotar sobre la bocina. Fue la jugada del partido, y sería la del día si a Kyrie Irving no se le hubiera ocurrido anotar la canasta ganadora en Boston culebreando por la zona de los Celtics, ni a LeBron James saltar por encima de la cabeza de John Lucas III.

La afición de Denver rompió en un estruendo, solo comparable al momento en el que Rocky y el videomarcador delataban que Tim Tebow estaba sentado en primera fila del Pepsi Center. Los ojeadores que venían a ver el partido, desmontaban por única vez su gesto hierático, y se permitían compartir un murmullo. La canasta ponía al equipo de casa 6 puntos arriba a falta del último cuarto, pero fue una de las pocas alegrías para el público local en lo que restó de partido.

“Fue un golpe de suerte”, Rudy, decepcionado por el resultado final, le restaba importancia tras el partido. “Vi el tiro de Corey, y que probablemente me daba tiempo a llegar a la pelota… y lo hice”.

Después de sufrir una lesión en el talón de aquiles que le hizo perderse cuatro partidos, Rudy volvió el viernes pasado ante Toronto para anotar 23 puntos, su máximo esta temporada, en un actuación que George Karl definió como “fantástica”. Ante los Clippers, anotó 12, y dejó la jugada del día. En estos dos partidos ha jugado más de 30 minutos, saliendo desde el banquillo, acertando 7 de 12 triples lanzados para acabar con un espectacular registro de 1.84 puntos por posesión.

“(El viernes) no me esperaba jugar tantos minutos, al ser mi primer partido después de la lesión, pero estuve acertado y bastante a gusto dentro de la pista”, nos contaba Rudy. “Estoy en la dinámica de jugar lo que resta de temporada si la lesión aguanta (toca la madera del vestuario) y contento de haber podido descansar estos días para poder estar a tope a lo largo del resto de la temporada”

George Karl también le ve bien físicamente para el futuro. “Durante toda la temporada va a haber esos susurros: ten cuidado, cuánto tiempo juega cada uno, quién se encuentra bien… pero Rudy este fin de semana, tenía esa cara de confianza que no había tenido antes”, dijo Karl. “Dice que está sano, dice que se siente bien, no ha tenido ninguna reacción negativa… y eso que el viernes jugó más minutos de los que creo que debería haber jugado.”

Parece importante que el escolta español se encuentre bien porque el enfrentamiento a los Clippers señala el comiezo de un ciclo de cinco en siete días para los Nuggets, que termina con el temido back-to-back-to-back, las tres noches seguidas. “Son cinco partidos contra equipos de nuestra conferencia, de mucho nivel, todos equipos que aspiran a Playoffs, y tenemos que estar muy concentrados en todos para intentar ganar”, reconocía Rudy. 16 de los próximos 18 partidos de los Nuggets serán frente a equipos con registro ganador. “Sabremos mucho más de este equipo el 1 de marzo”, apostillaba Karl.

Este martes jugarán en Memphis, y el jueves tienen la oportunidad de vengarse en el Staples de los Clippers, antes de volar de vuelta a Broncoville para enfrentarse el viernes a los Lakers, y coger otro avión el sábado para visitar Portland en esta semana de locos. “Es cierto que a nosotros también nos está sorprendiendo lo bien que vamos en la Liga regular, y sí que estamos contentos pero esto casi acaba de empezar, y ahora vienen partidos muy complicados que tenemos que estar a tope y en los que hay que dar un paso adelante”, comentaba un centrado Rudy.

Lo que está claro es que Rudy se encuentra feliz y disfrutando de la NBA después de un par de temporadas bastante duras. “Con Nate (McMillan) no tenía la misma complicidad que tengo con George Karl, son entrenadores diferentes y gracias a este cambio pues estoy aportando cosas muy positivas a este equipo y estoy a gusto. Hace tiempo que no me sentía así”, declaraba Fernández. Con Lawson lesionado y el rookie no drafteado Julyan Stone como único recambio en el puesto de base, George Karl le hizo subir el balón en varias jugadas, incluidas algunas con Stone en pista. “Creo que Rudy es muy importante, sobre todo por sus pases y su habilidad para crear juego y también por su defensa. Aunque venga con un cartel de anotador, creo que es mucho mejor jugador que un simple tirador”, valoraba Karl.

Una clara muestra de la confianza que George Karl tiene en él, es que lo tuvo en pista, los últimos 16 minutos de partido, incluido el último cuarto completo, y fue el cuarto jugador con más minutos en los Nuggets por detrás de Gallinari, Nene y Miller. “He tenido dos decisiones (al principio del último cuarto) que podría haber penetrado en lugar de haber pasado y he perdido dos balones importantes. Si eso hubiera pasado el año pasado, acababa en el banquillo,. Ahora el entrenador me da confianza, y eso me hace seguir mejorando”. Confianza, la palabra clave. “Me siento muy a gusto dentro de la dinámica del equipo y el equipo también está a gusto con mi estilo de juego”.

En la ciudad de Denver, al pie de las Rocosas, se siente bien: “Estoy muy contento de como me está tratando la franquicia, y de como me he acoplado a la ciudad. Ya conocia a Andre Miller, y a los internacionales, Kosta (Koufos), Timo (Mozgov), Gallo o Nene, así que no me ha costado adaptarme al vestuario. Hay muy buen ambiente en este equipo, ya se vio el día que hicimos el baile casi todos los jugadores, hay muy buena sintonía”

Cauto al preguntarle antes del partido por la posible ventaja que tenían sobre un equipo que emplea prácticamente bases (Billups, Williams, Foye) en la posición de escolta, advertía que “esto puede ser positivo o negativo. Estaba echándole un vistazo a las estadisticas, y anotan muchos puntos sobre todo Chauncey Billups y Mo Williams, pues siguen teniendo mucha responsabilidad en el tiro. Están anotando bien, será dificil, son un equipo muy competitivo, que se ha reforzado muy bien.” Y fue precisamente Billups, con 32 puntos el día que volvía a casa el que desequilibró la balanza. Rudy también tuvo que ver como Williams, del que estaba más que avisado, clavaba una de las dagas del partido.

Con Denver 5 arriba en un parcial 6-0 a falta de 3:51, Rudy tocó y estuvo a punto de robar el balón a Chris Paul en el intento de penetración, que lo recuperó y lo mando a la esquina, desde donde Mo, al que había llegado a cerrar con el cuerpo perfectamente Fernández, anotaba sin equilibrio y poco ángulo una de esas canastas desmoralizantes, por como y cuando se producen. “Chauncey hoy tuvo un partido increíble y jugaron muy bien, tenemos que jugar juntos, y luchar los cinco en los tableros”. Esta era una orden expresa de Karl, que les pidió un esfuerzo extra, que todos cargaran el rebote para poder salir al contraataque. “Nuestro recurso contra los Clippers tiene que ser jugar rápido. Ellos van a querer jugar rápido, pero no tanto como nosotros”, remarcaba Karl antes del comienzo.

Rudy cogió 6 rebotes, su mejor registro esta temporada, pero el equipo no fue todo lo rápido que Karl deseaba: el ritmo del partido (92 posesiones) quedó por debajo de la media del equipo esta temporada (96, liderando la NBA) y más cerca del de los Clippers (91 en media). “Luchamos para intentar ganar el partido, pero pasaron algunas cosas, y ahora nos tenemos que preparar para el siguiente. Nos ganaron en los tableros: cuando conseguimos coger los rebotes y salir al contraataque jugamos mejor, pero el cinco contra cinco hoy lo defendieron bien.” comentaba al final el español.

¿Y el futuro? Rudy podía haber extendido su contrato este año al igual que dos de sus compañeros, Koufos y Gallinari, pero la fecha límite pasó el miércoles 25 sin que fuera renovado. “Eso es trabajo de mi representante, yo intento centrarme en mi trabajo que ahora mismo es estar con el equipo, aportar las cosas que suelo aportar en la pista y lo que surja, surgirá, ahora mismo estoy muy centrado en estar aquí y hacerlo lo mejor posible”.

Según los datos, en Denver sale el sol casi el doble de días que en la lluviosa Portland. Rudy Fernández puede dar fe de ello.

Sé lo que hicisteis el primer mes

Como ya te hemos hablado aquí en alguna ocasión hay estadísticas que nos permiten conocer de un vistazo la eficiencia de un jugador cuando la posesión acaba con un tiro suyo. El Verdadero Porcentaje de Tiro o TS% en inglés, es la estadística que aglutina todos los porcentajes de tiro de un jugador, desde las tres diferentes zonas de anotación (triple, tiro de dos, y tiro libre) para dar una cifra que vendría ser el porcentaje de veces que un jugador anota dos puntos por cada posesión que acaba en él.

En el siguiente gráfico (pincha en él si quieres verlo ampliado) hemos recogido el TS% de los 25 jugadores que más puntos por partido anotan en la Liga (cifras a día 23 de enero). Al mismo tiempo, hemos trazado dos líneas, una es la regresión lineal de los puntos de la gráfica para el Top 25 de anotadores (negra) y otra la regresión lineal de los valores de toda la Liga en conjunto (verde). La regresión lineal es la recta que mejor se ajusta al conjunto de valores dado, vendría a ser (simplificando bastante) una media de todos los valores. La cosa no es tan sencilla, pero si nos sirve para indicar una tendencia.

Para mí este gráfico señala claramente a cuatro jugadores, y explica en parte tres situaciones.

Empezamos por la situación en New York, donde tanto Carmelo Anthony como Amar’e Stoudemire están entre los 25 mayores anotadores… pero con una eficiencia muy bajo par. Quizá sería buena idea (y esto además se vio ayer) contar en alguna jugada con Tyson Chandler cuyo TS% de .762 (y ayer se cascó un 9 de 10 en tiros de campo que aumentará este promedio) es segundo en la Liga solo por detrás de un Manu Ginobili que apenas ha jugado 5 partidos y está a punto de cumplir con los requisitos para salir de esta lista (usamos como criterio tener una proyección de 500 minutos jugados al final de temporada).

Evidentemente si Tyson Chandler tiene esta eficiencia es porque anota solo lo que puede meter (mayormente mates o palmeos tras rebote ofensivo), y tal vez es una cantidad un poco inflada que regresará a la media, pero no estaría mal (y de nuevo, ayer se vio) buscarle un poquito. Aunque su eficiencia se redujera en torno al 0.6, si el balón pasara un poco más por sus manos, esta cifra todavía lo colocaría entre los más eficaces en la Liga. Además, a diferencia de otros hombres altos por los que prefieres no pasar balones por si los llevan a la línea, Chandler lleva dos años anotando un 73% de sus tiros libres, y esa cifra ha subido al 82% este año, el que más está tirando en su carrera.

Solo Chandler, y Landry Fields por un pelo, están por encima de la recta de regresión lineal que hemos marcado en la comparativa, entre los 6 jugadores con más minutos en la Gran Manzana. Los Knicks son el segundo equipo que más acaba los bloqueos y continuación con el jugador bloqueado (en un 78.82% acaba con tiro del que lleva la pelota), solo por detrás de los Thunder. Esto no debería ser un problema por sistema, pero sí que lo es cuando los puntos por posesión del bloqueado en este tipo de jugadas son un 0.82 en media, y los del bloqueador un 1.16, 5ª mejor marca en la Liga. Aunque hay mucho por ajustar en unos Knicks en los que claramente lo que falla es el ataque, empezar por ejecutar mejor el pick’n’roll, y contar más con los hombres altos, parece un comienzo.

Ahora vamos a los Lakers, ya que está gráfica señala también a Kobe Bryant. En números absolutos la verdad que Kobe no está tan mal: en la lista de los 25 máximos anotadores su TS% está por la mitad, anotando 10-12 puntos por partido más de algunos jugadores que salen, lo cual es una gran diferencia. Pero la Mamba Negra acaba con tiro 28.4 posesiones por partido por las 14.5 de Bynum y 14.4 de Gasol, es decir, Kobe acaba la jugada el doble de veces que dos compañeros que son más eficientes que él. Aunque el resto de Lakers no estén para tirar cohetes (Kobe es 4º en eficiencia en el equipo, solo Matt Barnes y las dos torres mejoran lo que él hace) no podemos evitar pensar que el equipo Lacustre estaría mejor con un reparto diferente de los tiros en el equipo. Pero me temo que eso es predicar al viento.

Otro de los señalados en esta lista es Monta Ellis. Su 0.51 de TS% es el peor desde su año de rookie (sin contar la temporada 2008/2009 que se lesionó de gravedad) y 10º de todo el equipo, pero le vamos a dar un pequeño pase por tirarse las zapatillas sin lograr ser eficiente (22.7 posesiones por partido), por la lesión de Steph Curry que solo ha podido jugar 7 de los 15 partidos de los Warriors esta temporada, y porque está haciendo las cosas bien: está yendo a la línea más que nunca en su carrera (6.3 veces por partido, y eso que el ritmo de los Warriors este año ha bajado) y el descenso en su TS% se debe a que no está encontrando el acierto en los tiros de 3.

Eso sí, lo que es inadmisible, es que el día que volvió Curry, el pasado viernes frente a Indiana, que además lo hizo sin miedo a tirar (Steph se jugó 15 posesiones, en contraste con las 12.6 que promedió los 5 primeros partidos de la temporada), Ellis no se cortó un pelo y finalizó con su tiro 22 posesiones, prácticamente igual a su media. En el siguiente partido, el enfrentamiento del lunes contra Memphis, solo utilizó 13 posesiones y el equilibrio óptimo probablemente esté en torno a las 17-18 en su caso. La situación de los Warriors mejorará en cuanto encuentren la manera de encajar a Curry, eficiente donde los haya, y si Ellis tiene la suerte de recuperar su toque desde el triple. Si no lo hace, sus tiros deberían redistribuirse inmediatamente.

Y para acabar, vamos hablar de Miami pero esta vez en un tono más positivo. Empezando por LeBron James: solo en 10 ocasiones un jugador ha anotado más de 28 puntos por partido con más de un 0.61 TS%, y nadie lo hace desde Karl Malone en el año 1990. La lista solo incluye a 6 jugadores: Malone, Jordan, Bird, Barkley, Vandeweghe y el criminalmente infravalorado Adrian Dantley que lo hizo en 5 ocasiones. Su compañero Chris Bosh también está entre los mejores de este Top 25, y otros compañeros como James Jones, Mike Miller o Mario Chalmers son aún más eficientes con los poco puntos que anotan. Todo perfecto.

El único lunar es un Wade que antes de perderse partidos por lesión, acababa 19.9 posesiones por partido pese a no estar en forma. También le vamos a dar un pase por la lesión, y porque su problema también tiene diagnóstico: cuando vuelva necesita ir más a la línea y allí anotar mejor: sus registros en ambos aspectos son los peores en su carrera, y si regresara a su media subiría su TS% al 0.52, todavía algo lejos de su mejor nivel, pero un paso en buena dirección.

El Martin Luther King Day

Día de fiesta, día para recordar a uno de los grandes, Martin Luther King y en NBA, muchos partidos y muchas cosas interesantes en la noche de ayer…

Fisher volvió a hacer lo que normalmente siempre hace 1 vez al año, es decir, ser clave para Lakers metiendo la canasta de la victoria. Fisher acabó con 13 puntos el partido, con un último cuarto donde nos recordó al Fisher de hace muuuuchos años, con robos, entradas a canastas y ganas de meter… El triple final, fue Fisher 100%.

Odom volvió al Staples y la gente se puso en pie, todos aplaudieron durante un buen rato, incluso Mitch Kupchak. Clarísimamente se fue por la puerta de atrás, pero él lo pidió que nadie se olvide…

Sixers siguen ganando. Sí, esa franquicia rara que parece que no va a entrar ni a la de 3 en los PO, es sin duda la gran revelación de la temporada. Phila va 10-3, algo tremendo, con Iguadola y Holiday haciendo unos números tremendos y con el rejuvenecido Elton Brand.

Bulls notó de una forma brutal la lesión de Rose, en un partido jugado a horario molón para Europa y donde los Grizzlies fueron siempre mejor, ante unos Bulls a los que le faltaba su alma máter.

Rubio volvió a jugar de titularjunto a Ridnour tal y como nos dijo hace tiempo, Adelman sale con dos bases, le gusta esta medida y a Luke ‘Frodo’ Ridnour le vino de perlas jugar de 2, con 25 puntos. Si a eso sumas que Love sigue a lo suyo y que los Kings… ni fu ni fa, pues eso, otra victoria más para los Wolvs. Por cierto, los Kings le piden a Jimmer que tire y se deje de dirigir… wow.

Acabamos con los Thunder, siguen a lo suyo, ganando y conforme va pasando esta rara temporada se van encontrando mejor.  El duo Durant-Westbrook pasa de los rumores y va a lo suyo y anoche dejó por los suelos a los Celtics,… la franquicia de Boston está ahora mismo 4-8, se empiezan a notar los años

Los magos oscuros

Cuando allá por inicios de verano, antes incluso del lockout, los Washington Wizards presentaban su nuevo logotipo, su nueva camiseta, en definitiva, su nueva imagen, todo el mundo daba por hecho que era el punto de inflexión después de una época negra y oscura, más conocida por los escándalos y movidas fuera de las pistas, que por el juego en sí, pero nada más lejos de la realidad… Wizards aún no ha ganado.

No son el equipo que menos anota, ni tampoco el que más puntos recibe, pero los Wizards, el equipo de John Wall, lleva 8 derrotas en lo que llevamos de liga y no parece que se vea signos de mejora. Es raro la verdad, ya que si te pones a analizar el equipo ves que es una franquicia joven y con jugadores con talento.

John Wall es sin duda el jugador franquicia, en su año de sophomore, quiere dejar atrás los problemas físicos que tuvo el pasado año, para coger las riendas del equipo y ofrecer lo que mejor sabe hacer: puntos + asistencias, tal vez muchas veces esté demasiado sólo, pero es la base del equipo y un buen punto para empezar.

Luego nos vamos a la parte opuesta, es decir los interiores, donde JaVale McGee y  Andray Blatche hacen una buena pareja dentro, sin contar con sus idas de cabeza y movidas raras que de vez en cuando suelen hacer. Ambos están con unos números parecidos, pero números decentes con más de 10 puntos por partido y rozando los 10 rebotes por partido, números que no están nada mal la verdad. Se hicieron con Ronny Turiaf, para así tener una mejor rotación interior, pero la lesión de éste ha mandado a hacer gargaras todas las ideas que tenían Saunders y compañía.

Entonces es cuando viene el problema, ni Siglenton ni sobre todo Young dan para mucho. Siglenton es un rookie que como todo rookie aún está en un periodo total de adaptación, este año acentuado por nuestro amigo el Lockout, que hace que los rookies aún lo estén pasando peor que otras temporadas y claro, ya salir de titular… cuesta. Nick Young es como dijo en su día Cuper, un desperdicio de talento, un jugador que con la gorra debería llegar a los 20 puntos y dar un paso adelante significativo, pero que se queda ahí, en la mediocridad.

En el banquillo hay poco o nada que rascar, con jugadores semi desconocidos para el gran público como puede ser el sophomore Trebo Booker que está entrando mucho en juego o el rookie Jan Vesely del cual se espera muy mucho, pero que como siempre decimos, no deja de ser un rookie. Ahora ha llegado Rashad Lewis, pero ni está ni se le espera la verdad… y cualquier cosa que aporte sería bienvenida, pero lo dicho… no se yo…

Wizards es un equipo joven, muy joven, con mucho futuro y con el cual hay que tener paciencia. El 0-8 no es buen número, pero Wizards puede ser uno de los equipos que más mole ver jugar, mucho jugador con ganas de hacer jugadas para el Top10 y con gente que promete como el propio Vesely… Ahh! y que no se nos olvide que tienen el equipaje más molón de toda la liga… y eso ya es una buena y gran primera piedra para el proyecto…

PD: Como siempre pasa, ahora ganaran su primer partido… 😀

Ha vuelto

La rotación interior de Lakers con la ausencia de Odom era una de las grandes dudas de la preseason por tierras angelinas, la firma de McRoberts y Murphy hacían ver que ese sería el banquillo, más mirando en atrás que adelante, pero esperando entre los dos hacer ‘un Odom’.

Luego en plenos rumores del trade de Paul, siempre se supo que Bynum se quedaría en Lakers y que si hubiera tenido que salir lo hubiera hecho sólo por Howard, algo que los jefes supremos de Lakers lo harían muy a regañadientes, ya que Bynum es sin duda alguna el ojito derecho de Jim Buss, el hijo del mandamás y que en los últimos tiempos casi manda más que Mitch Kupchak.

Finalmente Bynum se ha quedado y se ha tenido que esperar al partido de la pasada Nochevieja frente a Denver para ver realmente si esos 10 kilos que dicen que ha adelgazado se iba a notar… y vaya que se nota.

El 17 de Lakers lleva tres partidos jugados con unos números que asustan: 29-13, 18-16 y 21-22, es decir media de 22.7 puntos y 17 rebotes por partido, lo que todos exigía a uno de los pivots más prometedores de la liga, a pesar que lleva ya 7 años en la fila de los Lakers.

Mike Brown ya dijo en su día que Bynum era esencial y la media de 32 min por partido, así que Bynum no es futuro de Lakers, es presente y si las lesiones le respetan, sin duda va a ser clave en la temporada de Lakers… Ha vuelto.

Repasando 2011

Nada mejor para este día de excesos y buenos propósitos que ponerse las zapatillas de estar por casa y sentarse en el sofá  a reflexionar que ha sido el año. Ese sofá donde hemos pasado horas y horas viendo lo que más nos gusta…

Empezamos el año pidiendo cositas para los Reyes de parte de los equipos de la NBA, a algunos les han hecho caso a otros no… Poco tiempo después ya empezamos a hablar del Melodrama, que ya empezaba a cansarnos a todos, pero que al final tuvo un final feliz, al menos para Melo que tuvo lo que quería.

Ya por aquel entonces empezábamos a ver que la relación entre Durant y Westbrook no era del todo molona, y claro eso dio para hablar mucho sobre los Thunder, aunque luego se demostró que el interés mutuo era superior.

Celebramos el aniversario de los 81 puntos de Kobe y el récord de Ray Allen como máximo triplista de la Liga.

Llegamos a febrero, ese gran mes donde desde la Crónica empezamos con nuestro Crónica On Tour con un increíble Knicks-Lakers en el MSG donde Kobe dio un clínic de jugar a esto del basket… Llegó el All-Star y también os contamos como el concurso de mates fue algo injusto con McGee.

No nos olvidamos de la locura de marzo, es decir de la NCAA, la cuna de muchas de las futuras estrellas de la NBA y siempre punto de interés para La Crónica.

Llegó la primavera y con ella el tiempo de PlayOff, donde analizamos los diferentes cruces que nos ibamos a encontrar. En estos PO, muchas historias desde el increíble arranque de los Grizzlies hasta la exhibición de Paul en el Staples, pasando por el descalabro de Lakers ante Mavs o el increíble cuarto partido de la serie Thunder-Grizzlies con sus 3 prorrogas o la exhibición de Robin Hood contra los Thunder, llegando por fin a la final entre Mavs y Heat donde volvíamos a repetir la final del 2006.

Una final extraña, donde nadie daba un duro por los Mavs y donde las defensas fueron protagonistas y sobre todo las remontadas… Pero donde al final Dallas Mavericks se llevaba el anillo y Mark Cuban veía cumplido uno de sus sueños.

Se acababa la NBA, con Mavs como campeones y la sombre del lockout más alargada que nunca… Mientras uno de los grandes, Shaquille O’Neal decidía que lo dejaba con una rueda de prensa tremendísima.

El verano empezaba y empezaba el Lockout. Meses de negociaciones y nada a la vista para arreglarlo… como había mucho tiempo libre, Ron Artest se cambiaba el nombre para ser llamado Metta World Peace, sin duda fue la gran noticia mientras teníamos Lockout.

 

Y llegó el regalo de Navidad, se acababa el Lockout y la liga volvería el 25 de diciembre, vuelve a casa vuelve!. Muchas preguntas justo después de acabar los 149 días de cierre patronal con una liga de 66 partidos, con plantillas a medio hacer y sobre todo con el ya famoso veto-trade de Paul a Lakers, que sin duda ha sido la vidilla de la mini-pre-season.

Durante este año hemos estado en NY, Chicago, Albuquerque, Londres y Madrid cubriendo la NBA para todos vosotros, por La Crónica ha pasado Dwight Howard y Ricky Rubio entre otros.

Ahora llega 2012, donde tendremos de nuevo un año lleno de baloncesto para disfrutar, así que feliz entrada de año de parte de vuestro sofá favorito, La Crónica Desde El Sofá.

Los Lakers de Mike

Con o sin lockout esta temporada iba a ser un año diferente para Lakers. El pasado año Phil Jackson anunciaba que se retiraba de los banquillos, que dejaba Lakers y seguramente la NBA en general, Lakers con Mitch Kupchak y sobre todo Jim Buss a la cabeza empezaban la caza y captura de un entrenador, el elegido fue Mike Brown.

Mucho se ha hablado en esta mini-pre-season de los Lakers, de su fallido trade por Paul, de el regalo de Odom, de la falta de movimientos ‘grandes’, del posible trade de Howard, del divorcio de Kobe, de si Gasol estará o no contento… pero nadie ha hablado de lo principal, el nuevo entrenador.

Mike Brown, 41 años, asistente en 3 franquicias NBA (Wizards, Spurs y Pacers) y entrenador de los Cavs de LeBron, se enfrenta a su mayor reto, coger las riendas del transatlántico más grande de toda la NBA, el equipo con más glamour y del que se espera siempre lo máximo, Los Ángeles Lakers.

Con los Cavs consiguió todo lo esperado excepto el preciado anillo, fue entrenador del año y entrenó en el All-Star, pero mucha gente condicionó todo eso a la llegada de LeBron sin apenas darle nada de crédito al entrenador.

Brown es un entrenador defensivo, de eso no hay ningún tipo de duda y por ese motivo se le ha contratado, para mejorar uno de los puntos más débiles de la franquicia angelina en estos últimos años. Pero claro, ahora habría que ver si dispone de jugadores para ello.

Lakers se ha quedado sin Odom y sin los mates de Shannon Brown, y para subsanar esto se ha contratado a Josh McRoberts, Jason Kapono y el veterano Troy Murphy, jugadores que no tienen el brillo ni el nombre de otros y que será tarea de Brown hacerles destacar y sobre todo hacerlos útiles en LA.

McRoberts es un jugador de 4º año que llega procedente de Pacers, donde ha ido de menos a más y donde se le empezaron a ver cositas interesantes en los pasados PO, puede jugar de 3 y de 4, es decir, más o menos como Odom, pero sobre todo destaca por su aportación defensiva, ya que si analizamos sus números en Pacers, no pasan de ser discretos, es decir, este es el típico jugador que apunta muuuchas maneras y que habrá que ver si esas maneras se destapan en una franquicia donde huele que va a jugar muchos minutos como 3er hombre en la rotación interior, con el permiso del sophomore Caracter.

Kapono es un especialista, la esquinita tiene su nombre y Lakers debe de saber utilizarlo de la mejor forma posible. Esta era una carencia que tenía LA hasta ahora, es decir, la falta de un tirador nato, capaz de no jugar nada, pero salir en la última jugada para jugarse el triple que te pueda dar la victoria (siempre con permiso de Kobe, claro está…). Y finalmente Murphy está para ayudar, para jugar en esos minutos donde las personales o el cansancio hagan que su presencia en el campo sea justificada, cualquier cosa fuera de esto sería un gran (y tal vez grata) sorpresa.

Pero a parte de lo que llega, hay que hablar de lo que ya hay y me viene a la mente un nombre Devin Ebanks. Brown ya ha dicho que va a empezar la temporada como 3 titular, por delante de Barnes y por delante de World Peace (como mola el nombre!). Ebanks es un jugador de 2o año, un Trevor Ariza que tanto se ha buscado desde que éste se marchó a Rockets. Un jugador que aprieta en defensa, pero que ve aro con facilidad. El año pasado apenas entró en juego, ya que para el tio Phil los rookies son meros agita-toallas, pero Brown parece que le va a dar confianza, minutos, responsabilidad para que Ebanks se sienta importante y coja ese rol en el equipo.

Bynum está ante su año, va a jugar mucho si sus rodillas lo respetan y esta tiene que ser la temporada donde se marque el 20-10 que todos le vemos por potencial. Jim Buss ha apostado mucho por él, tal vez a sabiendas de que era la mejor moneda de cambio para conseguir a Howard. Gasol por su parte debe de dar otro paso más adelante, para acallar a aquellos que le critican por su blandura en defensa, sí, si Gasol fuera duro en defensa, sería el mejor pivot de la Liga, pero Brown le va a pedir defensa, eso seguro.

Kobe tiene que olvidarse de todo lo que le rodea, de sus problemas personales y ser más Kobe que nunca, ayudando a los nuevos y a los que como él tienen que tirar más del carro.

El gran agujero de Lakers lo tenemos en la dirección. Fisher está para las reuniones con la NBAPA y poco más, Blake es un justito base suplente… y el rookie Morris, como todo novato es una gran incognita. Desconozco si se intentará hacer un esfuerzo por un Arenas o tal vez un Nate Robinson (con rumores de ser cortado…), pero si no es así, tenemos que exigir de nuevo que Blake le quite el puesto a Fisher, eso sería sin duda una gran noticia.

Barnes y Artest World Peace tienen que defender más que nunca y ver que Ebanks les ha pasado por la derecha y sin intermitente… con lo cual deben ponerse las pilas más que nunca.

Estos son los Lakers de Mike, sin triángulo ofensivo y con muchas miradas puestas en defensa… ahora sólo los 66 partidos dirán si el cambio ha sido positivo o no…

Que sea lo que Kobe quiera…

Ricky Rubio: “Me estoy divirtiendo”

De momento hace buen tiempo“, así empezaba Ricky Rubio una pequeña charla que hemos tenido junto con otros medios con el nuevo base de de los Wolvs, y es que Rubio acaba de aterrizar en un país nuevo, en una nueva ciudad donde se espera mucho de él.

Hace un par de días debutó con los Wolvs en el primer partido de la pretemporada, una pretemporada que como siempre decimos no sirve para absolutamente nada, pero que para un debutante es especial. Rubio dice que se lo “paso muy bien, fue divertido y ya tengo ganas de empezar la Liga“.

Siempre se ha comentado que el baloncesto NBA era mucho mejor para el estilo de Ricky Rubio, él lo empieza a ver también bastante claro. Rubio se siente “mas libre” en la NBA, en el poco tiempo que lleva y con sólo un partido bajo sus espaldas ya ha notado que aunque la NBA es más física, “se pitan mucho más los contactos, no es tan agresivo como en Europa y claro esto hace que el juego por parte de un base se controle más y sea todo más fluido“, se ha dado cuenta de la mentira que muchas veces es el baloncesto FIBA, lleno de ataduras, esquemas y delirios de grandeza de entrenadores.

El año pasado fue sin duda uno de los años donde Rubio tocó fondo, él mismo reconoce que “este parón me ha venido bien para pensar, reflexionar y empezar de 0, ya que tal vez me obsesioné con cosas y que tal vez ahora, con el parón del Lockout y venir a Minnesota, me ha servido para ponerme nuevos objetivos y mejorar“.

Su vida la pasa entre el pabellón y su apartamento, entrenando en plena pre-season con su Training Camp donde otro hispano hablante como JJ Barea le está ayudando a asentarse en la NBA “sirviéndome de mucha ayuda, ya que no hay que olvidar que acaba de ganar el anillo“.

Cómo encajará Rubio en los Wolvs de Adelman, es una gran duda, pero el hecho de que “a Adelman le gusta jugar con 2 base con lo cual se controla más el juego, el PG tiene más que decidir y eso nos deja más libres, aunque también el jugar 2 bases tiene cosas negativas…“. El otro base de los Wolvs, Luke Ridnour, parece que va a jugar más de 2 este año, sobre él, Rubio opina que “es un jugador muy parecido a Raúl López, con muy buen tiro tras bote y controlando muy bien el tempo del partido“.

La ciudad lo ha esperado, se lo demostró nada más llegar cuando lo presentaron y la expectación está siendo muy grande tanto en la propia Minnesota como en la NBA, toda esta presión dice que “no me tiene que presionar, quiero ir poco a poco y esto todavía ni ha empezado. Los fans esperan lo máximo, pero no sólo de mi, si no de todo el equipo. Ha llegado Williams también nuevo y se espera casi lo máximo de nosotros después de unos años no muy buenos para los Wolvs“.

Rubio ha llegado a la NBA, ha llegado al baloncesto de verdad a ese baloncesto que está hecho para él.