Con la más mejor serie de la historia de la televisión (decidido por el comité de 3 que formamos yo mismo y mis dos coj… consejeros), Arrested Development, volviendo este domingo tras 7 años de parón, el primer partido de las Finales del Este fue un homenaje a una de las frases míticas del show, el «I’ve made a HUGE mistake» de G.O.B. Bluth.
Por lo que veo, todo el mundo está encantado con la emoción del partidazo de anoche… pero para mí fue uno de los más anticlimáticos de la temporada. El ritmo y los errores no estuvieron a la altura del duelo de canastas ganadoras (o que parecían que iban a acabar siéndolo) de George y LeBron. Las bandejas finales de la prórroga de James se las puso Vogel en ídem, al quitarle del medio a Hibbert, único protector del aro ante un equipo que sólo necesitaba dos puntos, y en la falta que le da tres tiros libres a George confluyen los desaciertos de Wade y algún árbitro con exceso de celo.
Porque sí, los Pacers, se dejaron escapar el partido… pero no más que Miami antes. Ya sabéis, la juventud, la inexperiencia y los tópicos sólo valen para unos. Ray Allen falla el tiro libre que les podía haber puesto 4 arriba. Después, ganando de 3, Miami no hace falta (opción tan válida como otra, y larga de discutir en este momento, esto no es lo que se recrimina) pero, según van cayendo los segundos, hay que defender más allá de la línea de tres, no como si fuera la mitad del segundo cuarto. Y luego, la falta de tres tiros de Wade, que sea o no sea, si no te pones en esa posición de casi hacerla, no te la pueden pitar.
En 192 posesiones, hubo 98 faltas o pérdidas. De Indiana más o menos se esperaba, pero en Miami, forzados con la lesión de Chalmers a utilizar muchos minutos al Coleplaymaker, tuvieron esta vez su peor versión. Si es que, hasta nos metieron a Reggie Miller, que añade a su inoperancia habitual una muy cantosa afición por el equipo en el que jugó toda su carrera, entre la perfecta pareja Marv Albert–Steve Kerr.
Pero hablemos de lo bueno… de LeBron, al que mencionamos menos de lo que merece, pues, por no aburrir, y porque lo suyo ya es business as usual. Tiene siempre sincronizados a la perfección los mandos del grifo de la ducha que controlan las suspensiones y las entradas a canasta, para no quemarse ni pasar frío. Sabe que cuando no está Hibbert tiene abierta la puerta, y 6 de los 9 tiros cerca del aro de anoche, los intentó en los 9 minutos sin el gigante en pista. La selección de tiro de LeBron es tan maravillosa, porque es condicional, depende del entorno y el contexto que marcan los otros nueve jugadores en la pista. Es una pena que a veces no se sepa apreciar.
Y al otro lado del espejo, PAUL GEORGE! La sangre fría que demostró durante todo el partido, pero especialmente en la recta final demuestra que el jugador más mejorado, sigue en ello en los Playoffs. Está aquí para quedarse.
También muy importante Chris Andersen, que descubrió la puerta por detrás de Hibbert, que nadie en New York intentó abrir. Con el patinazo del resto del banquillo de Miami (2 de 16 anoche), su anotación fue imprescindible. Wade, no acumuló unos números espectaculares, pero hay que reconocer la cantidad de trabajo sucio que está asumiendo. No todos los jugadores franquicia estarían dispuestos a tener su papel, aunque signifique acercarse al anillo. Si además, no está al 100%, más mérito aún.
Y Hibbert y West, que mantuvieron a los Pacers en el partido. Desde la marca de los 9:37 minutos restantes en el primer cuarto, hasta una canasta de Stephenson a 6 de que acabara el segundo, hubo un periodo de más de 15 minutos, en los que, salvo tres tiros libres de técnicas, sólo West y Hibbert anotaron, 24 puntos entre los dos en ese segmento, para Indiana. Miami intentaba negarles el balón, intentándolo prácticamente todo: defender por delante, ayudas suicidas, cambios de personal… pero cuando Indiana no anotaba directamente, Roy cogía el rebote en ataque rodeado de pigmeos, y la regresaba al aro.
Al final, Miami acabó cogiendo prácticamente el mismo número de rebotes que Indiana, pero al descanso, los Pacers se habían quedado con el 40% de los balones que devolvía el tablero de los Heat, y el 81.3% en defensa, y así se fueron con cinco puntos de ventaja en un partido en el que nadie puso más de siete de diferencia en ningún momento.
Al final, este cara o cruz cae del lado de Miami. Indiana ha cometido un graaaaaan error.
El detalle: No podía ser otro… Las tomas de #DondeEstáJimmy Goldstein sentado en primera fila entre el banquillo de Indiana y la mesa.
Si los Knicks, algún matiz aparte, hubieran jugado siempre como ayer, seguramente tendríamos un 7º partido, y ellos serían los favoritos.
Y si tuvieran ruedas serían una bicicleta, pero no es el caso, y lo único que son es otro equipo eliminado de estos Playoffs con un buen partido, al que se volvieron a presentar los únicos que lo han estado haciendo durante toda la serie.
Superlativo Carmelo Anthony, que cerró un partido magnífico, aunque se le hizo un poco largo, con el también excelente Paul George colgado a su espalda todo el rato. Sólo si se da el crédito que merece el defensor de Indiana, y se entienden las limitaciones que tenía alrededor en New York, se puede entender el grado de dificultad de lo que hizo anoche este jugador, que vuelve a ser la cabeza visible de otro fracaso, o al menos, decepción en Playoffs. Hay quien no tiene suerte.
Notables Shumpert y Prigioni, que supieron encontrar su sitio cuando eran defendidos por una ala-pívot en esos cruces cruzados que había elegido Indiana en defensa. Los Knicks, y no sé quién será el culpable, aunque lo sospecho, no han exprimido esta naranja casi nada, una pasada y gracias, y es una pena porque el zumo estaba delicioso. De hecho, los mejores y peores momentos de uno y otro en este partido iban relacionados con esta desigualdad.
Pero no la aprovecharon siempre tampoco: justo antes de los tres triples seguidos de Iman, los Knicks ejecutaron un par de jugadas partiendo de la formación «Cuernos», que coloca a los dos exteriores en las esquinas, y los dos hombres altos en la línea de tiros libres. En este caso, para atraer a West hacia fuera, utilizaban a Shumpert como interior, poniendo pantallas en el poste alto. Evidentemente, esto funcionó horrible: era él el que parecía bloqueado, quedándose atrás, metido en una maraña. Menos mal que se rectificó.
En lo malo, Tyson Chandler, que claramente no estaba en condiciones para Playoffs, y otro año más no llega al 100% a las eliminatorias por el título. Jason Kidd, que ha metido los mismos puntos que usted, querido lector, con la diferencia de que él ha tenido 89 minutos para hacer algo. Y JR Smith, que ya no es lo que mete y lo que falla, que ya se sabe lo que hay. Es la indolencia y la pasividad en defensa. En el último cuarto vimos como su hombre cortaba con placidez a la canasta, le cogía el rebote ofensivo en un tiro libre, etc… y él mirando, como si fuera la retaguardia de Rihanna.
También hay que dar crédito a los Pacers, por supuesto, con Stephenson haciendo un partido de esos de bola de demolición humana que no le importaría haber firmado al mismísimo Westbrook. Puso en tanto apuro a Prigioni que seguramente le negó la producción de todo lo bueno que este hizo en ataque y se rió en la cara de JR Smith. Y la pareja George–Hibbert es siempre un espectáculo en defensa, y a veces, en ataque. Ayer fue uno de esos días que brillan en los dos lados.
Los Knicks se hincharon a faltas (46 a 18 en tiros libres), pero no hay que reclamar conspiración arbitral. Con un Chandler transparente, y un juego exterior indispuesto, cada uno por sus motivos, de parar la penetración, los Pacers buscaron sin descanso la zona de los Knicks, y repicaron en las segundas oportunidades con rebotes ofensivos. Hicieron un partido de manual, que ni siquiera la diferencia en el acierto desde el perímetro (43%-27%), decantó en su contra.
Ahora serán un hueso para Miami, en el año que parece triunfar la metalurgia en la NBA. Blue Collar, Gold Swagger.
El detalle: Es el primer partido de Playoffs desde, al menos, donde llega la base de datos de Basketball-Reference.com, 1986, en el que un equipo, que tira al menos 30 triples, y tiene 15 puntos porcentuales más de acierto desde el perímetro que su rival, acaba perdiendo. Hasta ahora esos partidos iban 9-0 a favor, incluido el 5º partido este año entre Houston y OKC.
En el primer partido de la serie entre Indiana y New York, Roy Hibbert puso 5 tapones, alteró muchos más tiros, e hizo que todo el mundo se llevara las manos a la cabeza con su décimo puesto en la lista de defensores del año. Los Knicks no dejaban de estrellarse contra él y anotaron solamente el 44.2% de los intentos cerca del aro.
La estrategia defensiva de Indiana en los bloqueos directos con Hibbert en pista, suele ser tratar de negarlos. La idea es que el jugador no utilice la pantalla que colocan para él, pero a cambio se le concede un camino relativamente fácil hacia la canasta. En este caso, el defensor del hombre alto, que no ha salido, espera en las proximidades del aro, y será él, el que tenga que utilizar su capacidad de intimidación para defender la jugada. Así los Pacers llevan a los rivales a encontrarse con Roy.
En el siguiente ejemplo lo vemos. Tyson Chandler y JR Smith inician un bloqueo directo en el ala izquierda. Roy Hibbert se queda esperando un par de metros atrás, esperando que Smith llegue. La tarea para Lance Stephenson, por su parte, consiste en que JR no aproveche el bloqueo, y tenga que salir por la izquierda
Así Indiana consigue lo que quiere, obligar a NY a tener que anotar sobre Hibbert, una tarea bastante complicada.
¿Cómo podría New York atacar esto? Cortar por detrás de Hibbert no es fácil, ni los Knicks son un equipo que esté habituado a hacerlo (sólo en el 5.2% de sus posesiones, una de las marcas más bajas de la Liga). Suelen defender sin necesidad de muchas ayudas por lo que es difícil de encontrar tiradores en las esquinas. El único jugador de los Knicks que parece atraer a los defensores hacia el medio es Anthony, que cuanto ataca la zona lo hace con mentalidad anotadora. Mucha gente pide más agresividad para que los hombres altos de los Knicks fuercen el dos contra uno, pero esto no es nada fácil si el bloqueo se niega, porque una de las ventajas para la defensa de este método es que el negador suele permanecer atento a la línea de pase. De hecho, con Hibbert en pista, ningún pívot de los Knicks ha finalizado cerca del aro en estos dos partidos.
Indiana defiende los bloqueos directos con Hibbert, obligándote a batirles desde fuera, y habitualmente, tras bote. Muchos equipos no tienen el personal para hacerlo, y si lo tienen, a veces es a costa de sacrificar la defensa. Pero no es mala noticia para los Knicks, que son excelentes desde el perímetro. Eso sí, tienen que ser inteligentes, porque no todas las opciones son igual de buenas.
Por ejemplo, al negar los bloqueos y dejar caer al hombre alto a la zona, la solución más fácil y rápida es el pase a Tyson Chandler, que siempre tendrá un tiro abierto a media distancia con este esquema. Pero…
…el problema es que esto se convierte en una ventaja teórica de los Pacers en esta serie. El pívot de los Knicks sólo ha tirado en ese área más allá de la línea de tiro libre nueve veces en toda la temporada. Dejar que un jugador que está poco acostumbrado intente el tiro menos eficiente en baloncesto, suele ser una buena noticia para la defensa rival. Los mejores jugadores de la Liga desde ahí suelen meter un 50%, que siempre es un porcentaje más bajo que cerca del aro, no se sacan faltas, y se suelen coger menos rebotes de ataque. En Dallas, Chandler se prodigaba un poco más por esa zona, pero algunas eran jugadas diseñadas, diferentes a tirar desde la dinámica del pick’n’roll, y su porcentaje fue del 48%, algo con lo que Indiana estaría dispuesto a vivir. Kenyon Martin sí que lo ha aprovechado un par de veces, y lleva dos canastas a media distancia ante Hibbert, pero esto debería ser más excepción que regla.
Lo que New York tiene que hacer es empezar los bloqueos fuera de la línea de tres, y tener a sus jugadores preparados para tirar el triple tras bote si Chandler es capaz de poner la pantalla.
Los Knicks tienen una de las mejores marcas de la Liga tirando de 3 desde el pick’n’roll, metiendo el 43.2% de los triples, una cantidad equivalente a más del 65% en tiros de dos. Hibbert no se va a acercar (hasta que Indiana ajuste al menos) a puntear el tiro, y los exteriores de los Knicks tienen que grabarse a fuego que si el bloqueo es exitoso, tendrán la oportunidad abierta, como hizo Prigioni anoche. Aquí vemos a Stephenson preparado para negar la ayuda, y Hibbert como siempre esperando atrás…
Pero esta vez Tyson es capaz de aprovechar que Lance no está todo lo perpendicular a la canasta que debería, ni muy atento, y con eso y agarrar un poquito, lo elimina de la jugada y crea una opción de tiro abierto que Pablo reconoce inmediatamente.
En la siguiente jugada sucede algo parecido. Esta vez es Melo el que lleva la pelota, y George Hill el que intenta negar el bloqueo tras un cambio.
En este caso, la negación está siendo bien ejecutada, pero Anthony y su legendario primer paso, amaga con utilizar el bloqueo igual, obligando a Hill a dar un paso hacia a la izquierda para que no lo haga, lo que permite a Chandler girarse y poner el bloqueo por el otro lado. Fijaos a como cambia el pívot su posición entre la imagen anterior y la siguiente:
Hill ha picado, se encuentra con el bloqueo donde no lo esperaba, y ahora Melo tiene la opción de tirar el triple a placer.
Los Knicks anoche acabaron con un triple 5 de las 22 jugadas etiquetadas como bloqueo directo, mientras que en el primer partido sólo lo hicieron 2 de 30 (y uno de los intentos fue sobre la bocina). Chandler y el jugador al que bloquee tienen que coordinarse bien para evitar la negación y aprovechar los despistes, y así acabarán sacando a Hibbert de la zona.
Otra opción, por diversificar un poco el ataque es pedirle a Felton, o a Prigioni también, que hagan pagar con el floater cuando Hibbert espere demasiado atrás. Raymond tiene un 56% de acierto (y Pablo un 60%, pero sólo en 5 intentos), y de hecho, ayer lo tenían en el guión porque fue lo que hicieron en las dos primeras jugadas del partido, aunque luego no lo recuperaron ninguna otra vez en el resto del encuentro.
Y finalmente, Melo se tiene que ganar el sueldo. Es uno de los mejores tiradores de media distancia de la NBA, y como ya dijimos, el único al que los Pacers respetan para ayudar más de lo que deberían. En la siguiente captura vemos como Hill y Stephenson se han cerrado ante la amenaza que supone, y Melo acaba consiguiendo la asistencia para Felton. Si lee bien estas situaciones, y es generoso, podrá conseguir despejar el camino para cuando se la quiera jugar luego él.
En definitiva, lo habitual es pedirle a un equipo y a un jugador que sean agresivos y ataquen la canasta, pero aquí en mi opinión, las características de ambas franquicias incitan a cambiar el guión. Los Knicks necesitan obligar a Hibbert a defender más arriba si quieren acabar invadiendo el aro, y ellos tienen el personal adecuado para hacerlo. Evidentemente, vivir de las suspensiones y la media distancia tiene un gran riesgo, pero ahí está la grandeza de Indiana, por eso son una de las mejores defensas de la Liga, y ganar en las semifinales de Conferencia no es fácil.
Pero New York movió pieza anoche, y veremos si Vogel ajusta algo para el siguiente.
Llegamos tal vez un poco tarde la verdad, ya que anoche se jugaron los dos primeros partidos de las semifinales de conferencia, pero, no os vais a quedar sin un mínimo análisis de como vemos estos 4 enfrentamientos que tienen bastante buena pinta, vamos allá!
Miami Heat v Chicago Bulls
Aquí encontramos 2 grandes factores, los Heat llevan mucho tiempo a la bartola esperando, mientras que los Bulls han sido el último equipo en dejar de jugar la primera ronda. Además, tenemos a unos Bulls donde Belinelli tiene papel de jugador franquicia, bueno, casi, pero con esto ya estamos haciendo ver que Chicago se encuentra muy lastrado por las lesiones.
Aún así, hay un factor muy divertido en la serie: el juego interior de Bulls. Boozer y Noah pueden ser una amenaza para el lado ‘débil’ de los Heat, sobre todo en temas defensivos. Noah se ha recuperado más que bien de sus molestias y ya en el séptimo partido de la serie contra Nets demostró que puede hacer unos números tremendo y más que números, una aportación brutal. Va ser divertido ver como los CuLebron Boys pueden afrontar esto.
Por parte de Miami, pues lo de siempre, ataques centrados en el MVP y a apretar en defensa al máximo. Creo sinceramente que Wade va a ser clave en esta serie, ya que no es lo mismo enfrentarte a Hinrich, que a más que probablemente Nate Robinson…
Lo dicho, va a ser una serie divertida.
New York Knicks v Indiana Pacers
Justo hoy ya hemos hablado de la serie, pero sinceramente el partido fue tal cual lo que pensábamos, es decir, por una parte NY centrado todo en Melo, mientras que Pacers haciendo su juego centrado en que todo el mundo aporte, a lo Spurs vamos.
Esta va a ser una serie que tiene una pinta de irse a 6/7 partidos que tira para atrás, con mucho que competir aún y eso que Indiana ya ha recuperado el factor cancha, pero aún así, como buen equipo irregular, hará alguna de las suyas y Knicks lo aprovecharán.
Va a ser divertido ver los ajustes de Woodson después de lo visto en el primer partido en el MSG. En Indiana creo que todo seguirá igual, West y George campando a sus anchas y Hibbert defendiendo e imponiendo sus cm…
Oklahoma City Thunder v Memphis Grizzlies
Otra serie que ya ha empezado y que está corroborando lo que apuntaba. A Thunder se le ve que necesita a Westbrook como el comer, por mucho que diga la gente que juega mejor sin él, esto no es cierto. Contra Houston ya pasó más apurado de lo que la serie dice, hay que ver los partidos y los resultados para comprobar que todo estuvo más igualado de lo que parece. Pero los Grizzlies no son los Rockets.
Aunque Jackson quiere hacer de Westbrook (este papel lo hará Martin, que también tiene que hacer de Harden…wops!), no nos equivoquemos, no lo es y además de largo, con lo cual Durant tiene que tirar del equipo e irse a cifras Koberianas para sacar el partido. Ahora más que nunca los Thunder se parecen muy mucho a los Lakers, es decir, un buen juego interior, pero donde un jugador tiene que tirarse 20/30 tiros por partido para llegar a anotaciones altas y ganar. El llamado Kobe…Durantsistema.
Otra serie larga.
San Antonio Spurs v Golden State Warriors
Uf uf uf uf!!!! sueños húmedos con esta. La rigidez sistemática pero maravillosa de Popovich contra el vetetuasaberquehacen de Jackson, con un Curry a nivel ON FIRE NBA JAM y con un público del Oracle viviendo un pequeño sueño.
La primera ronda de Spurs ha servido para calentar, poco más contra Los Angeles D-Fend…Lakers, así que poco podemos saber de como afrontan los PO estos Spurs. En Warriors vimos una aparición milagrosa de Lee en el último partido de la serie, pero es todo un misterio ver y saber como andara. Bogut dio un paso adelante (de los grandes además) contra Nuggets y va a ser divertido su duelo más que probablemente con Duncan. Otro duelo divertido será ver a Curry defendido casi siempre por Parker, aunque tal vez Popovich haga alguna de las suyas por aquí.
El banquillo puede ser clave en esta serie, habrá que ver como está Manudo y ver si Jack puede afrontar bien esta serie.
Esta serie es la de ver sí o sí todos los partidos… ya que nunca sabes cuando va a llegar el momento Curry y ese momento es ahora mismo IMPAGABLE.
No mentimos si decimos que de los 16 equipos que entraron en PO habían dos que eran digamos los ocultos, y para colmo se enfrentaron juntos… uno de ellos, Pacers es sin duda alguna uno de los mayores desconocidos en la liga y ayer, asaltó el MSG.
Anoche seguro que muchos de los que se sentaron en el Madison esperaban ansiosos una victoria fácil frente a esos de amarillo de Indiana, pero pronto se vio que nada de eso, Pacers venía agazapado, sin hacer ruido pero con uno de los equipos más compensados de la liga y sobre todo, con gente con mucha hambre. En cambio en NY parecía que todo se iba a dejar de manos de Anthony, hasta que hubo un gran problema: las faltas.
Melo se cargó y toda la responsabilidad ofensiva caía en Felton y sobre todo en JR, que parece que desde que le dieron el premio al 6o Hombre, se está medio-dejando llevar. Enfrente un quinteto comandado por Paul George y excelentemente secundado por gente como Hibbert y sobre todo por David West, una debilidad personal, destrozaron por dentro a los Knicks mientras que DJ Augustin, irregular a lo bestia durante el año, enchufaba de todo desde fuera.
El segundo y tercer cuarto fueron de dominio absoluto de los de Indiana y ni el arreón épico final de los Knicks pudo ya con una diferencia que parecía que siempre era corta, pero siempre estuvo ahí. Knicks va a tener que cambiar bastantes cosas ante un equipo que te puede hacer daño de fuera y dentro, es decir, no todo debe ser Melo y su juego exterior, porque si no están más que perdidos ante unos Pacers que aunque suelen de vez en cuando ‘irse’, si no pasa eso… son duros, muy duros.
Los Pacers son otro mini-Spurs como Grizzlies y van a dar muuuucha guerra… y sin Granger…
El Detalle: Que no os extrañe ver a Stephenson ultra motivado en estas series, fue una mega estrella jovenzuela de la zona de NYC…
Los dos equipos con más victorias en cada conferencia han estado intratables, y todos se han puesto con un 3-0, pero los Pacers se dejaron la oportunidad de unirse a ese grupo en Atlanta, y tendrán que volver a jugar en Indianapolis.
Con la peor anotación de un equipo en lo que va de Playoffs, tanto por puntos por partido (69, que están por debajo del mínimo de 71 que marcaron los Celtics), como por 100 posesiones (donde hay aún más diferencia entre los 70.2 de anoche y los 81.7 a los que Boston llegó), la futilidad ofensiva de Indiana rozó lo inaudito. No os dejéis llevar porque haya un par de zonillas verdes en su carta de tiro, que cayeron cuatro tiros nada más desde ahí.
Si no hubo demasiada emoción en los dos primeros partidos, en este mucha menos. En los anteriores, al menos, los Hawks llegaron a acercarse a unos 8 puntos en el último periodo, aunque no pasaran de ahí. En este la diferencia jamás bajó de 10 desde que Atlanta la pusiera en los estertores del primer cuarto, y lo habitual fue verla en un rango entre los 20 y los 25, convirtiendo este encuentro en el más descafeinado de todos los Playoffs. Y si bien en los otros dos de esta serie, pese a la superioridad de Indiana, tuvieron un punto de tensión y ratos de buen y divertido baloncesto, en este casi nada.
Los Hawks cambiaron su quinteto titular, sustituyendo a Kyle Korver por Johan Petro, haciéndose grandes y emparejando a Josh Smith contra un Paul George que jugó a un nivel estelar en los dos primeros enfrentamientos. Este grupo no fue muy brillante per se, ya que en 12 minutos apenas registaron una ventaja parcial de un punto, pero ayudó a establecer un tono mucho más amenazante y contundente para Atlanta. Los de Drew supieron aprovechar la ventaja que suele dar jugar en casa con los árbitros, para ser más físicos y se impusieron en este aspecto a un equipo que suele utilizar eso a su favor como Indiana.
Nadie se fijará en los números de Ivan Johnson, pero su agresividad ayudó a marcar el territorio y fue el catalizador del aumento de la frustración, minuto a minuto, de los Pacers. A mitad del segundo cuarto, David West (tras un tapón de Johnson, precisamente) perdió los nervios e hizo una falta flagrante, de esas que sobran, pero que a veces sirven a un equipo de revulsivo. En este caso, lo que consiguió, fue refrendar aún más la superioridad de los Hawks, que confirmaron que tenían a su rival contra las cuerdas.
Hacíamos hincapié en la previa sobre la necesidad de Atlanta de conseguir puntos tras pérdidas, y anoche lo hicieron, y desde el principio, para acabar con 24 en total. Ante una defensa como la de Indiana, que no te deja rebotear (pese a la gran desventaja en el marcador y el mal partido, los Pacers aún ganaron la batalla del rebote, 52-48), y blinda la pintura y el triple, es necesaria una precisión y disciplina ofensivas que los Hawks no tienen, y por tanto, todos los puntos fáciles que puedan generar al contraataque son importantísimos para ellos. Además, el caos en el que sumieron al ataque de Indiana desde bien prontito parece que les dejo catatónicos para el resto de la contienda.
Por otro lado, cuando ponen a Josh Smith a jugar de alero, consiguen que este se centre más en jugar de espaldas y cerca de la canasta, y eso es una bendición para Atlanta, pese a la pérdida en tiro exterior. Anoche sólo lanzó dos veces de dos a media distancia (las dos fueron dentro, además) y una de ellas fue gracias al espacio creado tras insistir en postear por tercera vez consecutiva a George. Y fue 5 veces a la línea, que no es un gran número para alguien como él (que además luego le cuesta meterlos), pero es más que en los dos partidos anteriores juntos.
Muy buen partido de Al Horford (26 puntos en 22 posesiones y 16 rebotes), que brilla más cuanto mayor es el ritmo (algo que tendrían que tener en cuenta cuando los Hawks sean remodelados este verano) y Atlanta ya tiene al menos una victoria, y se puede meter de lleno en la serie si vuelven a aprovechar la ventaja de campo. Pero, ojo, que Indiana esta vez sabe lo que le espera, y difícilmente repetirá una actuación como la de anoche.
El detalle: Jeff Teague tuvo una horrible caída poco antes del descanso, en la que parecía que se podía haber hecho muchísimo daño en el codo. Menos mal que no fue nada, porque no estamos como para perder a un buen jugador más…
La recomendación: Si aprovechando que es domingo queréis ver algo de NBA en diferido, no os pongáis este partido. E id a por el Bulls-Nets, del tirón. Y si no os habéis enterado de como fue, mejor.
En condiciones normales, esta eliminatoria debería ser como una escena del crimen de CSI, de esas en las que apagan la luz y al mirar con la linternita encuentran de todo y un poco más. Miami y su MVP están haciendo una de las mejores temporadas de la Historia de esta competición, y Milwaukee es un equipo lleno de carencias que ha llegado a los Playoffs por no estar en la Conferencia equivocada.
Si miramos a sus últimas derrotas, para apretar a Miami se necesita defensa, rebote, mala leche y un anotador interior con cierto rango, cosas que a Milwaukee no le salen de dentro. El manual de la buena victoria inesperada, habla además de que al equipo inferior le interesa ralentizar el ritmo (en noticias relacionadas, los 5 últimos equipos que han ganado a Miami: New York, Indiana, Utah, Boston y Chicago juegan todos a una velocidad por debajo de la media) y los Bucks son los terceros más rápidos de la Liga tras el experimento de Houston y los siempre estimulados y estimulantes Nuggets.
Milwaukee ha sido uno de los pocos equipos que les han ganado, venciendo en uno de sus cuatro enfrentamientos, en diciembre, pero no creo que se puedan sacar muchas conclusiones de esa victoria que se fraguó en el último cuarto de un back-to-back para los Heat. Jennings ha jugado bien contra ellos en media esta temporada (23.8 puntos con 58.8 TS%), pero para superar a Miami se necesita mucho más.
Mirar al ataque de Miami en Synergy, seguramente haya provocado alguna crisis de angustia a algún entrenador rival. Son de los equipos más eficientes en casi cualquier faceta del juego, no aparentan ninguna debilidad. Son primeros posteando, en aclarados, en tiros tras pase, en jugadas con bloqueos directos finalizados por el bloqueador o cortando a canasta. Segundos a la contra. Sextos cuando es el bloqueado el que se encarga de tirar a canasta. Una bestialidad que además amenaza con poner una marcha extra en Playoffs.
La mínima esperanza que tiene Milwaukee es someter a Miami en los tableros, y requeriría liberar al novato John Henson junto a Larry Sanders. Podrían hacerlo, pero seguramente, por su bisoñez y poca compenetración, acabarían siendo vacilados como un niño pequeño ante un equipo que exige tanta precisión en las rotaciones y coordinación como Miami.
Al igual que hicieron durante la temporada, los Bucks son tan anárquicos y pueden juntar tanta munición en momentos puntuales, que de cuatro oportunidades, en algún partido pueden largarse por delante y no mirar atrás. Pero Miami es muy mal emparejamiento y peor rival para ellos. Y encima, los Bucks no van a utilizar siquiera su super-camiseta (semi) retro del ciervaco para animar los partidos.
New York Knicks (2) – Boston Celtics (7)
El que vive del triple, muere del triple. Los Knicks respiran tiros de tres, ergo… siguen siendo favoritos. New York va a ser uno de los casos más divertidos de seguir de los Playoffs precisamente por esto, porque su estrategia conlleva la mayor varianza de todos los equipos que se presentan. Esto les hace ser más susceptibles de lo normal tanto para lo malo, como para lo bueno. Lo que quiere decir que una sorpresa con la firma Knickerbocker debería extrañar menos, pero aún así, seguiría siendo un sobresalto mayúsculo, pese a las lesiones, y por mucho que se lo quisiera apuntar algún «yalodecíayo«.
Pero, ¿pueden hacer algo los Celtics para tratar de anular el bombardeo neoyorquino? Ya hemos comentado alguna vez, que la mejor forma de defender el triple, por lo general, es evitar concederlo y los Celtics este año han estado en tierra de nadie en ese aspecto, después de colocarse entre los mejores en años pasados, cuando su defensa funcionaba a alto rendimiento. Poco a poco han ido escalando posiciones, y ahora mismo tienen el 5º mejor índice defensivo de la temporada, pero no presentan la misma solidez del pasado reciente. Y defender a los Knicks no es lo mismo que a otras franquicias: contra New York, un equipo que estira la pista hasta el extremo y hace mover todo desde el pase, corres el riesgo de perseguir fantasmas. Avery Bradley, su excelso defensor exterior, es particularmente un halcón encima del hombre que lleva el balón, pero esa ventaja se pierde cuando el rival no está dispuesto a ponerlo en el suelo.
De todos modos, hay aspectos del emparejamiento con los Knicks bastante amables con Boston. Los Celtics, durante todo el año, han sido una de las peores defensas en contraataques (penúltimos en la Liga en puntos concedidos por posesión, según Synergy), pero los Knicks son el equipo que menos puntos anota de esta manera: sólo el 8.8% vienen de ahí. De hecho, no supone una debilidad muy grande en el Este, donde todos los equipos por encima de ellos, salvo Atlanta, están entre los 10 peores.
New York es mejor con dos bases en pista, y con esa configuración, los Celtics pueden permitirse más minutos de su mejor anotador exterior, Jason Terry. Y Green y Pierce pueden jugar juntos perfectamente contra este equipo, una pareja que en 1000 minutos en pista han hecho que el equipo sea 7.1 puntos por 100 posesiones mejores que el rival.
Uno de los motivos por los que Boston apostó dos veces por Jeff Green, es precisamente la necesidad de alguien que poder emparejarse con los dos jugadores por los que iba a pasar el futuro reciente en el Este: Melo y LeBron. Con la ridícula muestra que son 93 minutos en 4 partidos, a Carmelo le ha costado más de lo normal (0.86 puntos por tiro, frente al 1.12 que promedia esta temporada) anotar con Green delante, y no ha llegado a cerrar un partido redondo contra los Celtics. Quizá por la naturaleza competitiva del enfrentamiento, pero Anthony ha ido a la línea menos que de costumbre contra Boston, y si la tendencia se mantuviera en Playoffs, serían menos puntos fáciles para los Knicks.
Aún así, New York lleva todo el año demostrando ser capaz de anotar a un nivel sobresaliente en cualquier situación, y con una consistencia que Boston jamás ha alcanzado. Los Celtics nunca son un rival agradable, aunque suene a tópico, pero los Knicks llevan, simplemente, siendo demasiado buenos, demasiado tiempo.
Indiana Pacers (3) – Atlanta Hawks (6)
Los Pacers llegan a Playoffs con el título de la división Central, la mejor defensa de la Liga (en puntos por 100 posesiones) y un quinteto que juega de memoria: 1218 minutos juntos, segundo con más tiempo en pista tras el de OKC. Desde el All-Star han sido el segundo mejor quinteto con más de 150 minutos en el Este, superando a sus rivales por 12.8 puntos cada 100 posesiones tras… ¿Atlanta?
Los Hawks quizá sean peor equipo y hayan demostrado mucho menos este año que Indiana, pero hay indicaciones de que este enfrentamiento podría resultar más disputado de lo que parece. Todavía no está muy claro cómo de útiles son las estadísticas por quintetos, pero cuando juega Devin Harris, los cinco de Atlanta funcionan al mismo nivel que los de los Pacers. A pesar de esto, a Larry Drew le gusta utilizar también en el puesto de 2 a DeShawn Stevenson, especialmente por los emparejamientos defensivos*, ya que es peligroso enfrentarse a según qué equipos y su combinación de alas con Harris y Kyle Korver. En este caso, con Lance Stephenson como escolta nominal en los Pacers, es una apuesta menos arriesgada y seguramente veamos mucho a Devin.
*Prueba nº 428 de que las estadísticas de quintetos las carga el Diablo: los Hawks son mejores con Harris en defensa y con Stevenson en ataque, algo contraintuitivo que engaña a los ojos. Por otro lado, tiene una explicación, y es que Stevenson juega más contra equipos más aptos atacando. Por ejemplo, con Stevenson en el quinteto «titular» han jugado 26 minutos contra Miami, 34 contra New York y 17 contra Oklahoma City, y con Harris sólo 13 contra los Knicks, y nada contra Heat y Thunder. Diferencia 77-13 contra los mejores ataques de la Liga.
Pero no es sólo el hecho de que si Drew es valiente se puedan permitir más minutos de Harris por Stevenson: para mí, la pieza fundamental, el centro de operaciones del ataque de los Pacers, reside en David West, y si Josh Smith, en año de contrato, quiere demostrar que se encuentra en la élite defensiva, no va a tener mejor oportunidad de demostrarlo. Tiene la envergadura y la versatilidad para enfrentarse al juego de poste a poste al que te somete West, y si miramos los números de sus enfrentamientos directos, ha logrado mantener al jugador de los Pacers en sus promedios y nunca le ha permitido más de 24 puntos. Indiana es un equipo que tira mucho de posteos, y con un Hibbert que poco a poco se ha ido poniendo a tono tienen una ventaja teórica ante Horford, pero muchas veces el encargado de hacer el pase de entrada, como es tendencia en la Liga, es el otro grande desde el poste alto (aunque en los Pacers es George muchas veces el responsable), y si Smith es capaz de interrumpir la circulación, los Pacers no podrán abusar del recurso.
Más motivos para creer en Atlanta: una de sus debilidades, la poca profundidad de la plantilla, especialmente desde que perdieron a Louis Williams no es tanto problema ante un equipo que está igual o peor, y los Hawks son, quizá tras los Nuggets o Miami cuando activa el modo destrucción, el mejor equipo de la Liga robando y saliendo a la contra, frente a los Pacers que son el segundo que más balones pierde. En este aspecto creo que puede estar la clave de esta eliminatoria. Ante una defensa como la de Indiana, conseguir puntos fáciles es imprescindible, y Atlanta tiene las condiciones para aprovechar una de sus pocas debilidades y convertirlo en su mayor esperanza. Si los Hawks son capaces de sacar 20 o más puntos en pérdidas por partido de manera consistente, seguramente estemos coqueteando con la sorpresa.
Pero bueno, suficiente cariño para los Hawks. Quien haya llegado hasta aquí se estará preguntando por qué Indiana está por encima de Atlanta entonces, pero los Pacers son claros favoritos. Son el mejor equipo reboteando en la Liga enfrentándose al quinto por la cola, y están cabeza con cabeza junto a Chicago por ser el equipo que más y mejor defiende la línea de 3, una parte importante del ataque de Atlanta (los Hawks son el tercer equipo que más puntos consigue proporcionalmente desde el triple), que saca muy pocos tiros libres.
Los Playoffs conllevan una bajada en el ritmo de los partidos y una vuelta de tuerca a la defensa, y los Pacers, como uno de los equipos más lentos y aguerridos se van a encontrar como pez en el agua. Pero tampoco deberían despistarse mucho.
Brooklyn Nets (4) – Chicago Bulls (5)
No hemos querido hacer mucha referencia a las lesiones hasta ahora por lo poco que se sabe a estas alturas, en la que todo jugador con la más mínima duda ha quedado fuera. Pero en el caso de Chicago parece imposible hacer un análisis sin ponerlas en contexto. No ya la de Rose, con el que a falta del más mínimo rumor que insinúe su participación, no contamos, sino la de Noah, que desde el 21 de marzo ha jugado 3 partidos, o la de Gibson, cuya presencia ha sido testimonial en abril.
Con una plantilla ridículamente corta por culpa del nuevo convenio colectivo (que de cara a los mismos Playoffs no es tanto problema, pero sí en partidos anteriores), un entrenador que exprime a sus jugadores como Kobe Bryant a sí mismo, y ese aroma de año sabático que lleva impregnando toda la temporada, es muy difícil saber en qué estado se van a presentar los Bulls a Playoffs.
El quinteto que se esperaba como habitual sólo ha jugado 25 partidos junto, no coincidía desde febrero, pero su registro juntos es de 17-8, nivel de 2º del Este. Dejando el escolta como comodín, cuando los otros cuatro han coincidido, la muestra crece algo y el nivel se mantiene, 24-14.
Los mejores Bulls son seguramente superiores a los mejores Nets y esta temporada les han ganado 3 veces. Pero el lado favorable de los Nets lo llevamos viendo en febrero, marzo y abril, y el de los Bulls ahora mismo es un recuerdo.
Intentemos sacar algo en claro. El buen final de temporada de Brooklyn ha tenido varios padres. El más indudable, el jugador en el que se pensó para liderar a la franquicia: Deron Williams. En su mejor estado de forma desde que llegó a la costa Este, sus números de antes y después del All-Star parecen de dos jugadores distintos. 6.7 puntos más por partido, su porcentaje de tiro (verdadero) ha subido del 54 al 62%, y ha aumentado las asistencias, todo esto reduciendo el número de pérdidas. D-Will llega a los Playoffs en forma y aunque no ha coincidido mucho frente a frente con Hinrich (sólo 9 veces, 2 de ellas este temporada) y ahora está Thibodeau maquinando detrás, promedia 20 puntos con un 50% de tiros de campo frente a él. Y ha realizado buenos partidos contra Boston en su día, o Chicago en temporadas anteriores.
Otra parte importante de la mejoría es que los Nets se han convertido en el segundo mejor equipo reboteando desde el All-Star, coincidiendo con que Reggie Evans juega 5 minutos más por partido. Williams, Johnson y Lopez son un par de puntos por 100 posesiones mejor en ataque sin él, pero los Nets pasan de coger el 71.2% de los rebotes en defensa, al 76.4%. Frente a los Bulls, 5º mejor equipo reboteando en ataque, después de ser los primeros el año pasado, el pequeño sacrificio será necesario, aunque pierdan la opción de dar trabajo a Boozer.
Los Bulls son, como ya comentamos antes hablando de los Pacers, uno de los equipos que mejor se defiende de los triples y los Nets tiran bastante, pero también saben ganar sin ellos: en Indiana lo hicieron metiendo sólo 4, y en su única victoria frente a los Bulls 15 puntos nada más llegaron más allá de la línea de tres. Chicago es un equipo con una gran disciplina y rara vez se deja despistar en bloqueos indirectos, es muy difícil pillarles desprevenidos, pero de eso sí que se tienen que preocupar menos en Brooklyn, un grupo altamente individualista que con Carlesimo ha dejado aún más de lado este tipo de acciones sin balón.
Si les modulan el derecho al triple, los Nets van a necesitar encontrar otras maneras de anotar con regularidad y Joe Johnson, que ya sufrió a los Bulls en Playoffs hace un par de años, puede ser la clave. En los seis partidos que jugó en 2011 con los Hawks, en los dos que él pasó de 20 puntos y metió más de un triple, ganaron, en los otros cuatro, perdieron. Johnson no se ha creado un nombre en Playoffs, más bien, al contrario, es el momento en el que más gente aprovecha para recordar cuanto cobra, pero nunca es tarde para que tenga un buen par de noches, y entre él y Lopez, que aparece por primera vez en unos Playoffs, y también tiene que lidiar en el plano individual con un defensor de élite, se calibrarán las opciones de los Nets.
Aunque a alguien le engañen los puntos en contra por partido, que hacen parecer a los Nets una de las 5 mejores defensas, en realidad están en la segunda mitad, por debajo de la media. Por lo que es un alivio para ellos que el ataque de los Bulls, lo mires como lo mires, esté en el tercio de cola. Y podría ser peor si a Nate Robinson, con la colaboración de Jimmy Butler no les hubiera dado por hacer un puente y arrancar el Dos Caballos.
Son el tercer equipo que menos produce desde el triple (su quinteto titular tira pocos y mete el 34%), no salen a la contra y son la antítesis de Miami: por tipo de jugada sólo aparecen en el Top 10 de la Liga en canastas tras rebote ofensivo, una situación muy particular, y en la que sólo son octavos. Brooklyn son uno de los mejores equipos de la Liga evitando conceder faltas de tiro, por lo que lo tendrán complicado intentándolo por ahí. Si de repente apareciera un base joven y talentoso capaz de plantarse en el aro rival cuando le apetece… Chicago tiene un registro de 18-2 esta temporada cuando mete 100 puntos o más y ha perdido las 14 veces que no ha llegado a 83 puntos (su única victoria metiendo 83, por cierto, fue ante Brooklyn). Si anotan, ganan, porque su defensa es casi una constante. Así que probablemente, el ganador de la serie va a ser el menos malo en el lado de la canasta en la que ataque Chicago.
En definitiva es la eliminatoria más igualada y más incierta a mayores. Sumado a que son dos de los equipos con el ritmo más lento de la Liga, esta eliminatoria podría ser la menos interesante para el espectador neutral durante los primeros 46 minutos… y la más los dos últimos de cada partido.
¡Esto es todo, amigos!™ Volvemos pronto con el Oeste.
(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. Ningún animal ha sido dañado durante el rodaje, aunque alguna parte de alguno puede haber sido consumida como aperitivo durante su realización)
Vuelves a las tantas de la mañana y no tienes sueño, qué haces? pues ver que partido se juega… ufff un Kings v Bobcats, bah! a dormir… no!!! insensatos!! Hoy en La Crónica Desde El Sofá vamos a darte razones para ver cualquier partido de NBA, vamos a decirte que tiene cada plato de esos que forman ese menú del día llamado NBA, hoy en la Crónica, vamos a analizar qué tiene de atractivo cada uno de las 30 franquicias para hacer que te quedes hasta las tantas viendo un partido, empezamos por el Este:
Atlanta Hawks – Soy muy de Devin Harris, aunque está lesionado y no ha cumplido lo que de él se esperaba, verle mola. Luego si tenéis suerte igual juegan con su camiseta retro y sólo por eso merece la pena quedarse. Teague también mola, base pequeño rápido y jugón… de esos que nos gustan.
Boston Celtics – Ahora sin Rondo lo divertido es ver como se mueven sin su base estrella. Ver a Bradley llevando el equipo es algo curioso, pero sobre todo, ojo al banquillo, Jeff Green con muchos minutos, alguna va hacer… y siempre están los clásicos como KG o Pierce.
Brooklyn Nets – Si juegan en casa, hay que verlo sí o sí, la pista es la más bonita de toda la liga. Luego este equipo tiene mucha chicha: Deron, Lopez, los flops de Evans, Wallace peleándose con todo el mundo…
Charlotte Bobcats – Equipo curioso, con Kemba Walker creciendo día a día y un Mullens grande y con tiro exterior curioso. Luego tenemos a Kidd-Gilchrist, rookie que está a punto de explotar y con una gran pinta.
Chicago Bulls – Rose aún no está, así que vamos a por su juego interior con Noah-Boozer apretando arriba y abajo, y con Nate Robinson substituyendo mejor de lo que todo el mundo pensaba a Rose. Y cuando vuelva Rose…pues Rose, Rose y Rose.
Detroit Pistons – Pues ahora tenemos a Caldereta ahí jugando, siempre curioso, pero luego es tremendo ver como Greg Monroe se convierte en un pivot TOP y como Andre Drummond se convierte en un proyecto de grandísimo jugador…
Indiana Pacers – Uno de los equipos tapados de la liga, como el año pasado los Pacers van de tapados pero mola mucho verlos jugar. Paul George es un jugador muy molón de ver, algunos lo llaman el Baby LeBron…. y en nada vuelve Granger.
Miami Heat – Bah, poco que decir aquí, LeBron, Wade, Bosh… no hace falta decir más no? Ahora además tienen a…BIRDMAN!
Milwaukee Bucks – Si juegan con su camiseta retro, hay que verlo sí o sí. Luego siempre está Jennings que puede hacer alguna noche de las suyas de esas de 50 puntos y cosas similares.
New York Knicks – Uno de los destacados este año de la liga, simplemente por ver a Melo jugar a nivel MVP ya merece la pena (y si juegan en el MSG…más), lástima de la lesión de Wallace, era otro gran factor para verles. JR Smith y todo lo que ello conlleva también ayuda.
Orlando Magic – Si Kendrick Lamar te dedica un verso en una canción,es que molas, ese es Arron Afflalo, un jugón que puede dar rienda suelta a todo en Orlando. JJ Redick parece que este año está volviendo a ser el de la NCAA…
Philadelphia 76ers – Todos esperamos a Bynum, pero mientras, siempre lo enfocan en el banquillo con sus pintas. Pero los Sixers son algo más y prueba de ello es Jrue Holiday, que está a nivel All-Star.
Toronto Raptors – El equipo con mejores elecciones de zapatillas de toda la liga y el equipo donde puedes ver mejores mates (junto a Pacers). DeRozan y Ross son sinónimos de espectáculo, además nunca está de más ver a su mascota…
Washington Wizards – Uno de los equipos actualmente más molones de ver, con la vuelta de Wall y Nene, el quinteto que se le queda a Wizards es para hacer basket muy atractivo.
Y ahora toca el oeste…
Dallas Mavericks – Aunque este año se mueven en la delgada linea del tostón, siempre puedes esperar que OJ Mayo tenga uno de esos partidos o que Robin Hood haga una de las suyas.
Denver Nuggets – El equipo que ahora mismo hace un basket más visual de todos, sin estrellas que destaquen y todos aportando, además siempre está McGee que puede hacer planking en medio de la pista o taponarse un tiro propio o ser el mejor del partido…
Golden State Warriors – La revelación del año. Juego exterior a tope con Curry y Thompson, con Lee y Bogut por dentro, jugando un basket alegre y de los que nos gustan. Ojo luego a Barnes, y Jack desde el banquillo. Además, a partir del 22 van a jugar con mangas…
Houston Rockets – Aquí tenemos el duo Lin & Harden, y con eso está casi todo dicho, pero hay un jugador que es de esos a tener en cuenta: Parsons.
Los Angeles Clippers – El mejor base de la liga juega aquí, además tenemos los posibles mates de Griffin y al JUGON Jamal Crawford…y… hemos dicho que el mejor base de la liga juega aquí?
Los Angeles Lakers – Ver a Lakers este año se limita al morbo si van a cagarla más, pero bueno, como dice el dicho: Siempre nos quedará Kobe…
Memphis Grizzlies – Después de los trades y con Prince, Memphis es um equipo muyyy serio, con un juego interior que sólo por eso ya merece la pena verlos jugar. Además Conley ya parece ese base que apuntaba.
Minnesota Timberwolves – Muchas lesiones, pero siempre está Rubio para hacer alguna asistencia imposible. Ojo con Shved nos mola mucho este GRAN proyecto de jugador. Si estuviera Love…
New Orleans Hornets Pelicans – En teoría aquí lo wai era ver a Davis, pero nosotros recomendamos a Vasquez, un jugador normalito que es titular y está creciendo a un ritmo tremendo…
Oklahoma City Thunder – Durant & Westbrook más Ibaka creciendo partido a partido y con Martin haciéndolo muy bien desde el banquillo, hace falta decir más?
Phoenix Suns – Equipo en reconstrucción total, pero donde tenemos a Dragic queriendo ser Nash y también puede salir Shannon Brown y hacer uno de esos mates estratosféricos. Beasley también puede tener uno de esos días… en lo bueno… y en lo malo.
Portland Trail Blazers – El rookie del año juega ahí, además de forma tremenda, con una veteranía rara y vista anteriormente en Irving, y no hablamos precisamente de Claver… Batum, Aldridge… equipo divertido…
Sacramento Kings – Si juegan en el ex-Arco Arena, piensa que tal vez es uno de los últimos partidos allí, si no, siempre te quedará Thomas y tal vez Cousins arme algún lio… Evans también puede demostrar lo que prometía…
San Antonio Spurs – El equipo que mejor juega a baloncesto en todo el planeta, nada más que añadir.
Utah Jazz – Con uno de los mejores juegos interiores de la liga y encima con uno de los retro-jugones que nos gustan… Jamaal Tinsley.