Lo que nos queda hasta el final

Goran Dragic quiere estar en PO

Estamos a primeros de abril, en plena Primavera ya y esto en NBA quiere decir Play-Offs, pero hasta que lleguemos a esas fechas ya casi a finales de mes, vamos a ver que nos queda hasta el final.

En el podcast el otro día, comentábamos que Zach Lowe nos había chafado un poco el post que teníamos preparado sobre los partidos molones que quedan hasta final de liga, pero bueno, después de pensarlo un poco, creo que aún podemos rascar, yendo un poco más allá y analizando (a nuestro modo), qué cosas se van a cocer de aquí al final de temporada.

Vamos por parte, primero por el Este, donde 3 equipos se van a jugar caer eliminados en primera ronda de PO por la vía medianamente rápida, estos equipos son (y por orden actual ahora mismo) Hawks, Knicks y Cavs. Curioso que vista la temporada de los Knicks este año, aún tengan bastantes posibilidades de entrar en PO, pero la verdad es que están ahora mismo empatados con ATL y 2 partidos por delante de Cavs, así que aunque metemos a los de Irving, casi va a ser una lucha entre los de Atlanta y los de La Gran Manzana. Sinceramente creo que Knicks está deseando entrar y Hawks está deseando caer en la lotería del Draft, así que… id pensando que habrán PO en el MSG… a no ser que los Knicks vuelvan a ser los Knicks.

Otra lucha más que divertida va a ser ver quién se lleva el no.1 en el Este. Si bien hace unas semanas parecía claro que el factor cancha lo iban a tener los Pacers hasta el final, una racha más que preocupante (o no) de derrotas, junto con un semi resurgimiento (o no) de los Heat, hacen que ahora mismo los de South Beach vuelvan a reinar el Este, lo cual puede ser muy divertido llegados a la final de conferencia, donde, sí, van a jugar los 2. Habrá que ver como llegan al final los dos equipos a los PO, pero ese factor cancha puede ser crucial en las Finales de Conferencia.

Saltamos a la otra conferencia, el Oeste, donde los Spurs siguen a lo suyo, que es ser el mejor equipo que juega a baloncesto en el mundo, y se va a llevar el premio de tener el factor cancha durante todos los PO, pero lo molón está en la última plaza o mejor dicho en las últimas. Como ya dijo Lowe y nosotros en el podcast, Grizzlies, Suns, Mavs (y en menor medida Warriors), se van a jugar entrar o no en PO, donde uno de ellos, no jugará más allá del  17 de abril.

Mejor que nosotros lo explica Lowe, pero ojo a esa última semana con partidos directos entre ellos, va a ser tremendo y desde aquí os recomendamos a la de ya, cualquier partido en los que estos equipos estén envueltos, y si juegan entre ellos, mejor.

Por otra parte, tenemos un duelo más o menos establecido como será el Portland v Rockets, una grandiosa primera ronda de PO, pero en general, os podremos decir que los PO en el Oeste este año va a ser dignos de ver desde el primer partido hasta casi el último.

Con lo cual amiguitos, nos quedan un par de semanas donde sinceramente vamos a pasarlo bien…

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 12 – Royal Rumble

Vuelve por fin El Podcast Desde El Sofá. Después de un parón y haciéndose esperar casi más que Detox, hemos vuelto para hablar nuestro libro, las sorpresas de inicio de temporada, Dolce & Gabbana y Pressing Catch…bueno y baloncesto claro.

Recuerda que puedes también oirnos en iTunes y en iVoox.

Hola baloncesto Vol. 2013

Stephen Curry

Hace justo un año, escribíamos un post donde saludábamos al baloncesto, a ese deporte que tanto nos gusta y que cada año por estas fechas nos trae una nueva alegría en forma de inicio de otra temporada de NBA.

Esta temporada vamos a hacer lo mismo, vamos a volver a saludarlo y esta vez si cabe más efusivamente ya que el curso que empieza esta noche tiene una pinta tremenda a más no poder y más si has leído ya La MEGA Guía. Cuando dentro de un rato Orlando Magic e Indiana Pacers salten en busca del primer balón de la liga (en serio?! no había otro partido mejor con el que empezar la temporada? wow… Con cariño para los Oladipo Fans y la gente que sigue a Pacers…), se pondrá inicio a una NBA de las más abiertas que se recuerdan en bastantes años, con mucho contendiente intentando impedir el Threepeat o el Back-To-Back-To-Back de Lebron y compañía.

Donde la primera piedra la tendrán en la noche de los anillos con unos Bulls donde esta vez sí, tenemos THE RETURN, la vuelta de D Rose de forma oficial a las canchas con unas ganas tremendas de destronar al Rey (mira Stern… este sí era un buen partido para empezar la liga!! si es que…) y con muchas papeletas según análisis previos para poder hacerlo. Luego más tarde tendremos el duelo angelino, el duelo de banners del Staples, donde Lakers recibirán a Clippers, un equipo que con Rivers a la cabeza huele a altas cotas este año, con lo cual igual hay que replantearse aquello de hermano rico y hermano pobre de LA… al menos hasta que vuelva él.

Muchas ganas de NBA, muchas ganas de baloncesto y muchas ganas de…

Ver ese quinteto de Nets.
Volver a disfrutar de Irving.
Comprobar cuantos partidos gana Sixers.
Comprobar si algún día Sixers nos llama para jugar.
Ver a Curry ONFIRE.
La pista de los Nets.
La nueva pista de Bucks.
Las zapatillas de Navidad.
Oladipo jugando muuuucho.
Claver jugando pooooooooco.
Comprobar si es cierto todo lo que apunta Davis en NOLA.
Comprobar si son tan feos como parecen los equipajes de Pelicans.
Que me sorprendan con alternates nuevas.
Ver a Jennings en Pistons.
Ver a Ellis en Mavs.
Comprobar si volverá Bynum.
Acertar donde acabará Rondo.
Ver quien tankea más y peor.
Ver las entrevistas de Doris a Pop.
Oh La La con Timmy.
Las Kobe 9.
Kobe.

Sofá preparando, que empiece el show… Hola baloncesto!.

Avance de temporada 2013-2014: Indiana Pacers

Recuerda que puedes hacerte con esta previa (y todas las de la temporada, juntas, en PDF) en La Primera (y quizás última) Mega Guía de La Crónica Desde El Sofá para la temporada 13/14. Es totalmente gratuita, tan sólo os pedimos que hagáis una mención por Twitter o compartirla por Facebook mediante este botón:

O si insistís, no os vamos a decir que no tampoco, podéis comprárnosla sin tener que poner tuits ni likes…

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El año pasado todavía eran una promesa, y este, ya son una verdadera realidad. Indiana es un equipo que aspira a todo, con un futuro brillante además a medio plazo, ya que muchas de sus piezas son jóvenes y están atadas a contratos de larga duración.

Y este equipo todavía tiene margen de mejora, aunque no parezca posible. La defensa más efectiva de la Liga la pasada campaña, producto del magnífico sistema de Frank Vogel, es casi perfecta, y como mucho puede, y debería, mantenerse. Continúa Roy Hibbert, pilar clave que sostiene la estructura, protegiendo el aro sin necesidad de ayudas, y un grupo de jugadores exteriores magnífico con Paul George de protagonista, que puede emplear su tiempo en proteger el perímetro. Pero estuvieron lastrados por un pobre banquillo, y las incorporaciones a la segunda unidad, además de la vuelta de Danny Granger, harán que esta plantilla sea más profunda. Y un ataque, que empezó mal pero fue mejorando durante el año tiene la oportunidad de empezar a tope en esta nueva temporada.

  • Radiografía de los Pacers

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    En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
  • Quinteto de lujo… 

Junto a los 3 últimos finalistas (Miami, San Antonio y OKC), los Pacers son uno de los seis equipos que pueden comenzar la temporada con el quinteto que más utilizaron el año pasado (Toronto y Washington, son los otros dos). Gracias a que sólo se perdieron 25 partidos entre todos, Hill, Stephenson, George, West y Hibbert fueron el segundo grupo de cinco hombres más utilizado en la Liga la pasada temporada, tras los titulares de los Thunder, y eso que sólo jugaron juntos 64 partidos, porque Vogel tardó 6 encuentros en darle un puesto de inicio a Lance, que no volvería a perder.

Además, son eficaces. Estamos hablando del cuarto mejor quinteto de los 25 con más minutos a lo largo y ancho de la Liga, y el 6º entre los 40 con más de 250 minutos (teniendo en cuenta que dos de los grupos por encima, de Memphis y Toronto, fueron utilizados sólo en la recta final de la Temporada), superando en 12.1 puntos por 100 posesiones a los rivales. Si separamos su actuación en las dos partes del campo, estaríamos hablando de la mejor defensa de la Liga (Indiana como equipo es la #1, y este quinteto mejora ligeramente la marca de todos los minutos del equipo en general) y el sexto mejor ataque.

Si os fijáis en la radiografía de los Pacers, y la clase de tiros que permiten al rival en defensa, no les dejan tirar cerca de la canasta o de 3, fuerzan (si eso es posible) malos porcentajes desde esas zonas, y sólo dejan al rival elegir las peores opciones, suspensiones a media distancia. Además, evitan todo lo posible cometer faltas.

Pese a ser uno de los equipos que más rebotean en ataque y más balones pierden, su balance defensivo es fantástico, y evitan los contraataques rivales. Y a media cancha son un equipo con una magnífica capacidad de mantenerse en su sitio, ya que todos los miembros del quinteto, tienen un gran área de influencia, y tienen que preocuparse de rotar mucho menos que otras defensas de élite.

Por fuera, son un equipo con jugadores sobrados de envergadura, y tremendamente oportunistas, que hacen muy difícil hacer circular el balón mediante el pase. De hecho, los equipos suelen atacar a los Pacers directamente desde el bloqueo directo, porque es la opción menos mala y la única que libra del torrente de pérdidas, y suelen tener que confiar en el tiro del hombre alto, pese a que saben de las pocas expectativas de éxito, ya que es muy difícil atacar a Roy Hibbert. Los equipos con un pívot que tira bien en la zona de la bombilla les pueden dar problemas (perdieron dos veces contra Boston y Garnett en la Temporada Regular y una contra Portland con Aldridge acertando en 7 de 9 lanzamientos más allá del tiro libre) pero David West hace un buen trabajo en general tratando de disputar una clase de tiros que rara vez son eficientes.

En ataque, mejoraron ligeramente el rendimiento del año anterior, con Stephenson en el lugar de Granger, gracias a que jugaron de manera más agresiva: anotaron más puntos tras pérdida rival, a la contra, en la pintura (nótese que una sola canasta puede cumplir estas tres situaciones) y producto de tiros libres. Atacando más el corazón de la defensa rival, también lograron abrir más opciones en el perímetro, y pese a que a lo largo de la temporada George tuvo peor porcentaje de 3 que el año pasado, Hill lo mantuvo y Stephenson está muy lejos del acierto de Granger, los números del quinteto titular desde el triple son iguales a los de la temporada anterior (13.8 intentos por 36 minutos con un 38.6% de acierto en 2012, 13.4 con un 39% en 2013 de los titulares). La adición de Stephenson, en su papel de Mini-Westbrook fue muy importante en esta función, ya que contagiaba al equipo con su intrepidez y determinación, que fue de menos a más según avanzó el año. Está claro que no nació preparado, como su apodo en el circuito neoyorquino, Born Ready, insinuaba, pero ahora ya lo está.

Otra parte muy importante fue el rebote ofensivo. Fueron el cuarto equipo de la Liga que más veces recogió sus propios fallos, y quintos en puntos en segundas oportunidades durante la Temporada Regular, y el mejor equipo en ambas tareas en Playoffs. Teniendo en cuenta que su acierto en tiros de campo fue bastante pobre, la habilidad de volver a tratar de anotar fue muy importante para este equipo.

La otra cara fue el alto número de pérdidas (lideraron la Liga ampliamente en faltas en ataque), pero en conjunto tuvieron una excelente actuación, y son otra muestra de lo que se puede conseguir sin una super-estrella individualista (no, George aún no está en nuestra lista) si los cinco titulares saben qué hacer en ataque.

  • …¿con fecha de caducidad?

Con la vuelta de Granger tras perderse prácticamente el año pasado entero por lesión, Vogel tiene una patata que puede acabar calentita. Con Paul George como fijo, las únicas opciones de aquel que fue hace poco jugador franquicia en Indiana de volver al quinteto pasan por reemplazar a Lance Stephenson (o, moviendo más piezas, en un movimiento improbable, a George Hill).

Después de lo bien que funcionaron los Pacers el año pasado, y la progresión que demostró el joven y rugoso Lance Stephenson, por un lado parece mejor no tocar lo que funciona. Pero si Granger recupera un nivel cercano al que tenía antes de la lesión, es un gran jugador, que además puede ayudar más del lado débil (por decir algo) del quinteto inicial, del ataque, aunque no es ningún mediocre en defensa tampoco.

Granger es mucho mejor tirador que Stephenson, creativo, capaz de poner la pelota en el suelo (los Pacers son otro equipo que puede probar con los bloqueos directos entre hombres exteriores, un GeorgeGranger tiene claro potencial) pero aunque sea un jugador que no retrocede ante una gresca o el juego físico, Stephenson ayudaba a poner un tono de mayor intensidad a las pequeñas cosas. También, Granger ha estado acostumbrado siempre al protagonismo y a detener el balón y ahora mismo, los Pacers son el show de Paul George, y un equipo más afilado, y Danny tendría que volver acatando las nuevas reglas.

Pero ya no es sólo la cuestión de combinarlos en pista de la mejor manera posible esta temporada. Ambos entran en su último año de contrato, y serán agentes libres no restringidos (Stephenson firmó 4 años como elección de 2ª ronda), por lo que necesitan brillar y jugar lo más posible. Lance ha declarado que no le importaría salir desde el banquillo, pero me temo que lo dice con la boca chica (o eso tiene que pensar su agente al menos), y teniendo en cuenta que quizá él tenga más papeletas ahora mismo de ser una parte del futuro de los Pacers que Granger, Indiana querrá tenerle contento. Además, los jugadores de la segunda unidad de los Pacers tienen bastante talento ofensivo, por lo que el que sea relegado a sexto hombre, quizá no pueda tener tanto protagonismo como suele. Así, entre unas cosas y otras, la condición de titular trae una serie de ventajas importantes.

Lo bueno de la NBA, es que muchas veces, este tipo de debates se resuelven solos. Hay muchos minutos a repartir, las lesiones ocurren, y los jugadores tienen bajadas y subidas de rendimiento que convierten decisiones como estas en fáciles vistas a posteriori. Para empezar, como Granger llega justo al principio de temporada, puede empezar como suplente, e ir entrando al quinteto poco a poco si se lo gana. Lo que es seguro es que la competición será dura, y Vogel puede conseguir tenerles en tensión, y dando lo mejor de cada uno durante todo el año. Pero tendrá que manejar la situación con autoridad.

  • Moderad el entusiasmo

Paul George, All-Star en su tercera temporada en la Liga y miembro del tercer equipo All-NBA, le han recompensado con una extensión de 5 años y unos 80 millones, que pueden llegar a una cifra en torno a 95 si este año repite en un equipo All-NBA (o si es MVP, pero me temo que si lo nombran jugador más valioso, en uno de los tres quintetos entra…). Aunque todos estos honores y recompensas son más que merecidos por su trabajo en las dos partes del campo, al joven californiano le falta todavía un nuevo escalón para ponerse al nivel de los mejores líderes de una unidad ofensiva. Acaba de subir otro peldaño en los Playoffs, que tendrá que consolidar durante el año que viene y si sigue su progresión, no tardará en caer el obstáculo final, pero todavía no está ahí.

El año pasado a estas alturas ya sabíamos que era un excelente y sacrificado defensor y veíamos su potencial como segunda opción anotadora. Durante la temporada confirmó esto último y se fue destapando como pasador y creador de juego, demostrando que puede ser el foco de atención en un ataque solidario con jugadores talentosos a su alrededor. Pero todavía no podría tener un impacto masivo en un equipo mediocre sin su presencia, como, por ejemplo, el de Harden en Houston, aunque, por suerte para él, en Indiana no le hace falta.

Es muy versátil en ataque, pudiendo hacer un montón de cosas diferentes bien: tirar tras pase, postear, crear tras bote, sacar faltas, enfrentarse al rival uno contra uno… pero no acaba de tener un go-to move, un recurso infalible al que acudir cuando su equipo lo necesite, o sobre el que pueda añadir más opciones de continuar la jugada. A veces, con jugadores como George a los que se ve tan fluidos en general, cuesta ir a los números, porque es de esperar que pronto te dejarán en ridículo por apuntar al pasado más reciente, pero la realidad es que ahora mismo, sus 17.4 puntos por partido con un TS% medio (53.1%) y un gran número de pérdidas, están en el territorio de los Brandon Jennings o Kemba Walker (de su edad, por cierto), y son de notable más que de sobresaliente.

Pero ese «ahora mismo» con Paul quizá sea «ayer», y para un jugador de 23 años y 3 temporadas, ser un 10 en defensa y un 8 en ataque es fascinante. No estamos restando méritos, sólo advertimos que se está yendo aún más rápido de lo que va él. Con la temporada ya avanzada, los Pacers todavía tenían que tirar de pizarra y bloqueos indirectos para darle ventajas de cara a la conducción y penetración, porque no era nada eficiente empezando los ataques desde arriba, con un simple bloqueo directo.

De los cinco titulares de los Pacers, es el que presenta el peor índice ofensivo en sus minutos en pista (también es el que más minutos ha jugado, y por tanto, más ha coincidido con el circo de los suplentes), y pese a que el RAPM (+/- ajustado y normalizado) le sitúa como 5º jugador exterior en impacto defensivo (hace al equipo 3 puntos por 100 posesiones mejor), al sumarle la contribución al ataque, acaba siendo el 42º jugador con más valor de la pasada temporada. Sus números individuales, además, apenas varían de jugar con el quinteto titular habitual a hacerlo sin ellos, lo cual por un lado es buena señal (su juego no depende de que sus compañeros le hagan mejor), y por otro, significa que no le podemos echar tanta culpa para lo menos bueno al acompañamiento.

George ha tenido la fortuna de caer en una situación perfecta para él en Indiana, un equipo en el que pudo hacerse un hueco utilizando sólo sus virtudes, y desarrollar poco a poco aquellas facetas en las que no era tan especial, con un genial cuerpo técnico alrededor. El equipo que te toca en el Draft puede crear o destrozar tu carrera, y a PG le ha salido «cara». Nos alegramos, y ojalá el año que viene podamos celebrar que ya es una realidad en total plenitud.

  • Otro que también…

Los Playoffs conviertieron a Paul George en estrella mediática, pero seguramente no fue ni siquiera el jugador de los Pacers que más mejoró su reputación. Ese título sería para Roy Hibbert, que con su titánico Game 1 en la segunda ronda contra New York, en la que defendió a uno de los ataques más potentes de la Liga casi por sí solo, y los 22 puntos y 10.4 rebotes que se marcó por partido en las Finales de Conferencia del Este ante Miami pusieron su nombre en toda lista de mejores pivots de la Liga.

A diferencia de otros jugadores que intimidan en las ayudas, esperando agazapados, o tienen su impacto secando el juego del rival de espaldas en el poste bajo, Hibbert protege el espacio aéreo de frente, uno contra uno, situándose atrás y parando cara a cara a todo aquel que se atreva a penetrar en su guarida, con una impresionante movilidad para su 2.18, y además, tras los problemas que tuvo en sus dos primeros años, ya logra hacerlo sin faltas. Eso permite a Indiana poder defender la línea de 3 sin tener que ayudar hacia el centro, y los rivales se tienen que conformar con tirar de media distancia, o acabar las penetraciones en mitad de la pintura con un floater, en lugar de llevarla hacia el aro.

Su RAPM le coloca como 9º defensor con más impacto en la Liga el año pasado, por detrás de todos los sospechosos habituales (Duncan, Dwight, Sanders, GarnettMarc, Asik, Noah y Chandler). Como nada es perfecto, y no se puede capturar todo lo que un jugador significa, el orden quizá sea lo de menos, pero es maravilloso cuando una estadística es capaz de separar en la capa superior al quién es quién del negocio.

Donde Hibbert deja bastante más que desear, porque lo de la serie de Miami es más la excepción que la norma, es en ataque. Contra los Heat, se aprovechó de su extrema debilidad en el interior para abusar y limpiar el tablero, pero, sobre todo a principio de temporada, Roy fue atroz. Hasta el All-Star su porcentaje de tiro de campo fue del 41.4%, una cifra terrible para un hombre alto en especial. En la segunda parte de la temporada, subió al 51% que mantuvo en Playoffs, y el ataque de los Pacers, que fue el 24º hasta el parón, fue 11º de ahí al final.

Lo cierto es que Hibbert tiene algún recurso más de lo habitual en un pívot mastodóntico, ya que pide el balón el los dos lados de la pista por igual, puede tirar desde la bombilla (y mete sus tiros libres), es bastante ligero teniendo en cuenta su tamaño como para continuar tras los bloqueos directos, y pasa bien. El problema es que si no está Bosh delante, no es capaz de ganar ese metro que siempre le falta para llegar al aro, y acaba simplemente dejando volar el balón, una terrible manía. De los 785 tiros a 5 metros o menos del aro, 198 fueron suspensiones, más de uno de cada cuatro, y sólo metió 27, un 13.6%. Y en Playoffs la cosa no mejoró mucho, de hecho, empeoró en acierto (4 de 50, o el 8%), pero tiró menos, cambiándolas por bandejas, mates y ganchos de mejor propósito.

Cuando Dwight Howard es notoriamente mejor tirador que tú desde alguna zona, el sentido común creo que dice que deberías dejarlo. Con Paul George cada vez más desequilibrante y Danny Granger de vuelta o una mayor dosis de Stephenson, los Pacers no tendrán que pasar su ataque por él tanto el año que viene, y le podrán dejar hacer lo que mejor se le da: defender, rebañar en ataque, y abusar sólo del que pueda.

  • El punto débil

Si el quinteto de los Pacers fue magnífico, su banquillo es todo lo contrario. Augustin, Green, Young, Hansbrough y Mahinmi, fueron un arma de destrucción masiva para este equipo y sus aspiraciones a mejores resultados y sólo el pívot francés permanecerá en el equipo.

Como unidad sólo coincidieron 63 minutos, pero su balance es de -10.2 puntos por 100 posesiones y las combinaciones de 4 jugadores de este grupo con cualquier otro, tienen todas diferencia negativa (entre -2.8 y -23.4 puntos por 100). Sin un sólo jugador con un porcentaje de tiro verdadero por encima de la media, la falta de un macho alfa (o beta, incluso) en ataque fue muy dañina para el equipo, y contagiosa cuando se juntaban con otros. Si sumamos los puntos por 36 minutos de los 5, llegan a 58.5, muy lejos de los 70-75 que mete habitualmente un equipo NBA.

EL RAPM (+/- ajustado y normalizado) de todos ellos es negativo (entre los 0.7 puntos por 100 posesiones que estiman que cuesta a su equipo la presencia de Tyler Hansbrough, a los 4.9 de Sam Young), y no hacen falta fórmulas y regresiones para verlo: todos tuvieron un +/- negativo en al menos 10 partidos más de lo que Indiana perdió con ellos. Por ejemplo, Hansbrough, que jugó en todos los 81 (!) partidos de los Pacers, con sus 32 derrotas correspondientes, tuvo un +/- por debajo de 0 en 42 partidos. Sam Young estuvo presente en 20 partidos perdidos, y tiene diferencial negativo en pista en 34. Y así el resto…

Este año, con la llegada de CJ Watson, Chris Copeland y Luis Scola, además de la vuelta de Danny Granger o Lance Stephenson, esta unidad pasará de ser una de las peores de la Liga, a algo que tiene pinta de ser como mínimo, competente. Casi todos estos jugadores son efectivos en ataque, y desesperantes, los tres primeros, en mayor o menor grado en defensa, aunque contra otros jugadores de banquillo, y con Mahinmi (que es el mismo que el año pasado, pero en esta ocasión, rodeado de jugadores que le complementan) protegiendo el aro lo suficientemente bien para que los Pacers mantengan el esquema defensivo, no debería ser un problema.

Y con gente como Scola, tiene potencial de ser brillante. El argentino cumplirá 34 años en Playoffs y su rendimiento ha bajado los dos últimos años, pero es una garantía de consistencia (sólo se ha perdido 8 partidos en 6 años en la NBA) y en Phoenix no se le veía muy motivado. En Indiana podrá jugar menos minutos y dosificarse mejor, y será una opción mejor que Hansbrough si David West se tuviera que perder algún partido. Las únicas áreas en las que pierde Indiana con el cambio son el rebote de ataque (y los viajes a la línea que Psycho-T conseguía a partir de esto) y la intensidad. Para todo lo demás, prefiero a Scola.

PO Desde El Sofá (XXXIV): Todos lo sabíamos

Creo que justo los días previos al 7o partido de la serie del Este, todo el mundo sabía o presuponíamos como iba a acabar el partido, es decir, paseo de Miami Heat, frente a unos Pacers que lo intentaron, pero no pudieron.

Pero vamos a entrar un poco en faena, tampoco mucho la verdad, ya que si en el partido James ya estaba sentado a mediados del último cuarto, es señal que todo estaba bastante sentenciado a falta de muuuuuucho. El primer cuarto fue una luz de esperanza. Pacers salió al partido muy enchufado, apretando mucho en defensa y jugando a lo que sabe, a su ritmo, aún así, el lastre de las pérdidas le hacían que la distancia que cogía siempre frente a los de Miami, fuera poca, muy poca.

Qué pasa en estos casos? que la bestia despierta y todo se va al garete. Vogel le decía a Sager en la entrevista, que habían ganado el cuarto, que la serie iba al ritmo que ellos marcaban y que tenían que ganar el siguiente e irse por delante en la media parte, de hecho, este fue el último cuarto que ganó Indiana.

Miami despertó y aquí se acabó el partido, con un Ray Allen tirando bien de 3 (empezó con un 3/3) y un Wade que parecía que se había levantado de esa siesta llamada Game 6, mientras Hibbert se iba cargando de faltas y todo apuntaba a que no era el día de Pacers.

La segunda parte fue la confirmación de todo y ya no hubo historia, lo que todo el mundo sabía pasó, es decir, Heat no perdonó y tampoco dio opción a ello. Ni las pintas Bieber pudieron asustar a los Heat, que al final ganaron el partido de forma más que fácil…

Atrás queda una serie muy molona donde siempre nos quedará el «y si Vogel hubiera dejado a Hibbert en el primer partido…«, pues eso, «y si…»…

Ahora hemos llegado a los últimos 4/7 partidos del año, llegamos a The Finals, las finales de la NBA, donde San Antonio Spurs y Miami Heat (3a final consecutiva) se van a jugar

El Detalle: El bling bling de Flo Rida una de dos, o era de tangue o bien tiene que tener un cuello digno de cualquier grua industrial…

PO Desde El Sofá (XXXIII): Habemus séptimo

Y tendremos partido decisivo. Vogel se mantiene fiel al plan, y sus jugadores lo ejecutan lo mejor que pueden, e Indiana fuerza el séptimo con su mejor baloncesto en la serie. Dos temporadas, con diferentes objetivos, quedarán reducidas a lo que suceda en 48 minutos.

El partido de anoche fue muy como el quinto, pero al revés. El tercer cuarto fue una repetición del anterior, puesto frente al espejo, con los Pacers dominando a Miami. Lo que fue LeBron un día, es el colectivo en otro, pero en ambos casos fue un punto de inflexión, que creó una ventaja que ninguno de los dos equipos perdió. Aún así, si el descanso no cambiaba las cosas, se veía venir.

Miami empezó con un ajuste extraño en su quinteto titular que todavía no entiendo, ni salió bien. Udonis Haslem, cuya función en ataque es amenazar a Hibbert con su tiro si este gravita a la pintura, fue movido de la línea de fondo izquierda, donde se siente más cómodo (y los porcentajes lo demuestran) a la parte derecha de la pista. Este gesto, parecía tener la intención de liberar el bloque izquierdo para que LeBron, que prefiere postear desde ahí, empezara a atacar a George desde el principio, como hizo en el tercer partido, pero no sucedió así, y Miami no sacó a la montaña del medio en todo el partido.

Salvo por Wade y Bosh, que volvieron a parecer una caricatura mal hecha de ellos mismos, casi todo había salido bien para Miami en la primera parte: 7 triples anotados, Indiana fallando cosas sencillas cerca del aro, manteniendo un casi-aceptable 46% de rebotes capturados y con un febril David West en 0/7… y sólo estaban un puntito arriba. En cuanto los fallos cambiaron de acera (no homo), los Pacers dispararon la diferencia.

El último cuarto tuvo un inició de reacción de Miami, que tras quedarse sin champú en plena ducha, rebuscó un poco y encontró un botecillo de estos en los que queda un culín traído desde algún hotel: Mike Miller. Dos triples seguidos suyos acercaron a Miami a 6, y un poco después robó un balón que LeBron convirtió en la bandeja que ponía el -4, pero hasta aquí llegó la reacción. Un triple de George, que hizo seguramente el mejor partido en ataque de la serie y un par de técnicas pitadas a LeBron y Fizdale tras una falta en ataque señalada a James, ponían en pausa el intento de remontada.

No vamos a negar que los séptimos partidos nos encantan, así que estamos encantados con que llegue, además en unos Playoffs en los que sólo habíamos vivido uno. Que llegue ya el lunes.

El detalle: El enésimo Paulgeorgazo

PO Desde El Sofá (XXXII): Al tercero fue la vencida

Igualados prácticamente al descanso, y con una primera parte que encajaba perfectamente en la historia y paridad de esta serie, parecía que íbamos a seguir teniendo tazas de té en la segunda. Y entonces apareció el MVP, soltó el Kraken, y el partido sólo duró 12 minutos de juego, y 36 de tiempo real más.

Anotando, pasando (Haslem ya está 9 de 12 en estas series desde la línea de fondo izquierda, todos los tiros asistidos, por supuesto) y dirigiendo esa defensa que sólo encajó 13 puntos en el tercer cuarto, LeBron James hizo otro partido para adjuntar a su colección de clásicos en Playoffs. No entra directamente al número 1 de la lista, pero por importancia, tan clave como cualquiera de ellos. Sobre todo porque Wade y Bosh, por los motivos que sean, hicieron uno de los peores partidos, por dejar margen de error, en tres años de Big 3.

Los Pacers apenas percutieron en el rebote ofensivo, y la nueva estrategia anti-Hibbert, el dos-contra-uno por sorpresa, aleatorio e instantáneo, consiguió que dejara de parecer una mezcla de lo mejor de Russell y Olajuwon y jugara sólo a nivel All-Star. El quinteto titular de Indiana no estuvo nada mal en conjunto (dejó sólo un -2), pero debido a las faltas que acumularon Hill y Stephenson, apenas jugaron juntos 16 minutos, cuando su media en tiempo en cancha en estas series es de 27. Así, hubo que tirar del decepcionante banquillo, y tuvimos 18 minutos de DJ Augustin in session y otros 16 de Sam es la mayor ironía que con esa cara se apellide Young, lo cual es dar demasiada ventaja en unas Finales de Conferencia.

El partido fue bronco, con un par de enganchones de hombres altos, entre ellos el que debería haber supuesto la eliminación de Andersen, pero esta vez los árbitros no llegaron con el pito tan suelto como en el anterior, y pudimos ver por fin un partido de baloncesto, y no unas cuantas canastas entre falta pitada y falta pitada.

Miami está a un partido en dos oportunidades de llegar a sus terceras Finales consecutivas. Indiana tiene personalidad, pero será en el próximo partido cuando más tenga que demostrarlo. Veremos.

El detalle: La Iglesia Católica debería ver si uno de los misterios de Fátima era la resurrección de Mario Chalmers. Después de caer al parqué tras ir a por un rebote, retorcerse de dolor, y quedarse inmóvil de repente, en el último minuto del primer cuarto, un simple robo de Wade consiguió devolverle de entre los muertos, para irse a la línea en la contra a clavar un triple.

PO Desde El Sofá (XXXI): Pi, pi, pi, piiiiiiii, piiiiiiiiiiiiiii

El cuarto partido de las finales de la conferencia este fue un auténtico concierto de pitos, y no es que la afición de Indiana pitara mucho, que lo hizo, si no que el trio arbitral se hizo de notar y de que manera…

Pacers sabían que debían hacer algo diferente si querían contrarrestar a Heat, sobretodo después de ver la brutal primera parte que hicieron los de Spoelstra en el tercer partido, así que salieron con el chip del ataque y muestra de ellos fue el primer parcial de 11-0 nada más empezar el partido. Pero Heat lo tenía claro y pronto paró esta primera acometida de los Pacers igualando el marcador mucho antes de lo que todo el mundo pensaba.

Hibbert seguía dominando bajo tableros, y ni Bosh (que estuvo un rato fuera por una torcedura de tobillo), ni Haslem, ni muchísimo menos Andersen podían hacer nada contra él. Mientras Lebron se emparejaba con West en un movimiento extraño, pero wow, que saco más de una vez al bueno de David de sus casillas. A James le faltó cubrir a Craig Sager y a Jimmy Goldstein (el cual estaba anoche escondido detrás del Gatorade de Heat) para casi defender a todo el mundo ayer… habrá que ver si en algún momento se atreve con el propio Hibbert.

Pero vamos a lo divertido, el trio arbitral, comandado por Mr Proper Crawford tuvo de todos colores, como las que le pitó a George que hicieron que éste se cargara de forma tremenda de faltas o sin ir más lejos las de LeBron, sobre todo la 6a que costaba la eliminación del MVP. Todo esto hizo que los jugadores les diera también por el Flop So Hard, donde Stephenson y Battier deberían tener una mención especial, pero claro, el pito flojo de los árbitros hacía que todo fuera más fácil. Pero no sólo estos hechos, sino las constantes reviews y decisiones raras hicieron que ni unos ni otros estuvieran contentos con el arbitraje… mala señal.

Al final esa eliminación de James fue clave para que al final Pacers pudiera aguantar esa diferencia de 4 puntos, ya que sin James en estos segundos finales, Heat no supo realmente que hacer, quitando de jugarse mandarinas desde el circuito de Nascar de Ray Allen y claro, Pacers selló el partido.

El Detalle: James sólo ha sido eliminado por faltas 5 veces en sus 10 años de carrera…