Pioneros olvidados

En la historia reciente de la Liga, los Trail Blazers, han hecho honor a su nombre, y han sido pioneros. Dejando atrás el estigma de los Jail Blazers, que tanto juego dio dentro y fuera de la cancha, fueron el equipo joven que iba camino de formar una dinastía si las piezas cuadraban bien. Hace tan solo dos años, nadie hablaba de los Thunder. Ahora nadie lo hace del equipo de la Rip City.

En el verano de 2007, teníamos delante un exhuberante equipo con un Brandon Roy que deslumbró como Rookie del Año, el pivot que dominaría a toda su generación en Greg Oden, un elegante ala-pivot, LaMarcus Aldridge, que fue elegido número dos del Draft, y era un jugador franquicia que en los Blazers solo tendría que hacer de tercera pieza de lujo, complementando perfectamente con su gusto ofensivo y su buen tiro de lejos, la defensa y la anotación interior de Oden. Además, gracias a la agresividad de su directiva, y a los profundos bolsillos de su propietario, Paul Allen, consiguieron un grupito de jugones con potencial All-Star, de los que esperaban que alguno se consolidaría, al menos, como titular de excepción: Outlaw, Jack, Webster, Rodriguez, Frye, Freeland y Koponen en Europa… Al año siguiente, se le añadirían Rudy, Batum y Bayless perdiendo solo a Jack, y por si fuera poco, en el verano de 2009 tendrían espacio salarial para dar unos 10 millones a un buen veterano que redondearía el equipo. El futuro era suyo.

Esa temporada 2008/2009 (hace dos años estamos hablando, aunque parezca tan lejos) inundó los despachos de la Conferencia Oeste de miedo. En su tercer año en la Liga, con Roy como auténtico general del ataque del equipo de Oregon, los Blazers fueron el mejor equipo en ataque de la Liga, y su Offensive Rating (113.9) lideraba la competición. Mientras, aquí en España, había que aguantar y leer chovinistas y catetas letanías sobre lo que malo era Roy, lo congestionado que estaba el ataque Blazer (sí, ese, el más eficiente de la Liga), solo porque Brandon y McMillan le quitaban el puesto y el balón a nuestro Rudy Fernández. ¿Se estaba equivocando el entrenador sin aprovechar bien a Rudy? Sí. Pero tampoco le hacía falta.

Las esperanzas para los que que querían dinamitar el futuro dominio Blazer eran pocas, pero todas se han cumplido. La primera, Oden. Después de perderse toda la primera temporada por lesión, no cundió el pánico porque en la segunda estuvo relativamente sano, jugando 61 partidos más los 6 de Play-Off. Aún así, su historial, y esos 21 encuentros en los que no jugó hacían intuir que la salud del gigante era el primer punto débil de la armadura de los de Portland. Y así ha sido. En los dos últimos años, solo 21 partidos en cancha, y quién sabe si lo volveremos a ver jugar. Y mientras la sombra de Durant, la más alargada del mundo, ocupando las casi 2000 millas que hay de Oklahoma a Portland.

La siguiente, que no fueran capaces de aprovechar el espacio salarial. La clase de 2009 era muy floja, y tras perder las pujas por Hedo Turkoglu y Paul Millsap, se tuvieron que conformar con Andre Miller y el traspaso más tarde por Marcus Camby. Viéndolo ahora, el haberse librado de Turkoglu parece una bendición, y la llegada de Millsap hubiera supuesto desplazarlo a él, o a su máximo valor actual, Aldridge, fuera de posición. Pero estoy seguro que Camby y Miller no eran lo que los Blazers se esperaban cuando empezaron a ahorrar de cara a la agencia libre.

Otro problema que han tenido, es que no han sido capaces de convertir ninguna de las promesas en All-Star, ni de cerca. Solo Batum y Fernández se han quedado y la aportación de Rudy, muy a nuestro pesar, es bastante modesta comparada con todo el potencial que encerraba el mallorquín. Y de los que se han ido, solo dos, Frye y Outlaw, son titulares. Y ninguno en un equipo de Play-Off.

El penúltimo y más devastador golpe, es el deterioro de Roy. Brandon cayó al puesto 6 en un Draft tremendamente mediocre, por ser ya un veterano (cuatro años en la universidad, cuando la moda era uno y fuera) y por las dudas que había sobre sus rodillas. Antes de empezar la mejor temporada de este equipo, en el verano de 2008, tuvo que pasar por el quirófano para que le quitaran una pieza del cartílago. Lo bien que aguantó las tres primeras temporadas fue un espejismo que hizo pensar a todo el mundo que las alarmas encendidas sobre su salud eran realmente conservadoras. Pero ya la temporada pasada, en la que se perdió unos cuantos partidos por culpa de su menisco, empezó a minar el ánimo en la franquicia. Roy no volvería jamás a estar al 100%. Y eso, si lo pueden volver a poner en pista. Toda una pena, porque ver jugar a Brandon es una auténtica delicia. Y siento pena por todos aquellos que no lo hayan podido apreciar por vanidades patriotas.

Ahora los Blazers no sabrán si podrán volver a ver jugar jamás a sus dos mayores reclamos, Roy y Oden. El veterano Camby también estará fuera un tiempo indefinido tras ser operado en la rodilla izquierda, y el equipo ha perdido todos los posibles activos en talento joven que tenían. El buen hacer de la franquicia, el estirón que ha pegado Aldridge este año, el talento de Batum y Rudy, y el sorprendente Wesley Matthews, que no fue drafteado en 2009, pero si se volviera a repetir la elección sería un Top 10 como mínimo, dan una buena base para tratar de volver a reconstruir.

Pero de aquel equipo pionero, que tanto ilusionó en tres años, apenas queda nada.

Stringer y Avon

Cuando Kevin Durant se perdió por lesión un par de partidos contra Boston y Milwaukee en noviembre, Russell Westbrook lideró al equipo en ambos partidos fuera de casa y fue nombrado mejor jugador de la semana. Un poco más tarde, el 1 de diciembre, con Durant también fuera, Westbrook le colocó a los Nets un 38-15-9. El columnista de la ESPN Bill Simmons, se preguntaba si la situación entre Durant y Westbrook no acabaría como la de Avon Barksdale y Stringer Bell, primero y segundo del clan que controlaba la droga en West Baltimore en la maravillosa serie de HBO The Wire.

Por su carácter urbano y callejero, The Wire es un lugar común de las referencias cruzadas entre la cultura popular y el baloncesto. Reciente tenemos el maravilloso artículo del periodista Quique Peinado sobre la relación entre la serie, la ciudad de Baltimore y el baloncesto. En el caso que nos ocupa la comparación se sustenta en el momento de la serie en el que Avon, dueño y señor indiscutible de la Barksdale Organization, va a la cárcel, y su número dos, Stringer Bell, se convierte en el macho alfa. Algo tiene el poder, que todo el que lo prueba no sabe después apartarse a un lado. Y ahora que Westbrook sabe lo que significa ser el jugador franquicia y puede cumplir ese papel, ¿por qué iba a querer dejarlo?

En las relaciones de equipo, los de Oklahoma parecen un equipo ejemplar. Kevin es el compañero que todos querríamos: no ha dudado en extender su contrato a la primera ocasión que tuvo, pidió a la Sports Illustrated que Krstic y Sefolosha le acompañaran en la portada del semanario, y no tiene problemas en que su madre lleve las camisetas del resto de sus compañeros en primera fila del Ford Center entre otros muchos detalles de los que la prensa se ha hecho eco. Uno no se imagina a LeBron James dejando a Gloria vestir el número 13 de Delonte West. Oops.

Pero ya veremos si Russell está tan rápido para firmar la extensión. Está jugando a nivel All-Star, aunque por culpa de la profundidad del Oeste y la ascendencia de los veteranos, no lo sea al final. Con la nominación de esta semana, lidera la Liga en veces que ha sido nombrado Jugador de la Semana, tres, por delante de Nowitzki y el quinteto Este del All-Star completo (Rose, Wade, James, Stoudemire y Howard) que lo han sido solo dos. Durant, ninguna. Pese a estar anotando menos (22.5 a 28.2) y de manera menos eficiente (.534 contra .591 de True Shooting) que Durant, da 8.4 asistencias por partido y su porcentaje de utilización dentro del equipo es prácticamente idéntico al de Kevin: 31.2% Durant por 31.1% de Russell. Westbrook no es Durantula, pero para Oklahoma es casi tan importante.

Estoy seguro que su agente, Arn Tellem, va a pedir el máximo para él, cualquiera que sea este después de negociar la nueva CBA. Si los Thunder tienen ganas de negociar, le enseñarán el contrato de Rondo (lejos del mínimo, aunque firmado antes de su explosión a supernova) y argumentarán los motivos por los que está por debajo de Paul y Williams en el escalafón. Todo lo que no sea presentarse en su casa de California el primer día que se abra el plazo con todo el dinero garantizado del mundo, es poner a prueba cuanto de Stringer Bell tiene Westbrook.

O simplemente, pagarán lo que se merece y punto pelota, que para casos como este han estado siendo responsables financieramente todo este tiempo. No creo que en el futuro vivamos una situación como esta en Oklahoma. Los Thunder tienen el ambiente, el vestuario, la organización y la flexibilidad económica necesaria para gestionar esta situación de manera satisfactoria. Pippen, que fue mucho mejor que Westbrook, también probó lo que significaba liderar a un equipo en solitario, no lo hizo nada mal, pero recibió a Jordan a la vuelta de sus aventuras por las Ligas Menores de béisbol con los brazos abiertos.

Prefiero pensar, que la relación de Westbrook y Durant, será como la de McNulty y Bunk, brindando por los años que nos quedan por vivir.

P.D: Hablando de Westbrook, quién nos iba a decir que la clase de UCLA de la temporada 07/08 iba a ser la de mayor valor NBA en 2011: Darren Collison, Russell Westbrook, Luc Richard Mbah-a-Moute y Kevin Love sería un cuarteto más apetecible ahora mismo para formar un equipo que otros grandes grupos de la década como los Florida Gators de 2007 (Taurean Green, Corey Brewer, Marreese Speights, Joakim Noah y Al Horford), los Connecticut Huskies de 2004 (Emeka Okafor, Ben Gordon, Charlie Villanueva, Josh Boone, Hilton Armstrong y Marcus Williams), los Kentucky Wildcats de 2010 (John Wall, Eric Bledsoe, Patrick Patterson, DeMarcus Cousins y Daniel Orton), los North Carolina Tar Heels de 2005 (Raymond Felton, Marvin Williams Rashad McCants y Sean May) y los Ohio State Buckeyes en 2007 (Greg Oden, Mike Conley y Daequan Cook). Pues ese equipazo de UCLA fue eliminado por Tigers de Derrick Rose, Chris Douglas-Roberts y Joey Dorsey en las semifinales, aunque ese partido está ahora mismo invalidado por las irregularidades en los reclutamientos de Memphis.

Jugando con la máquina de traspasos

Utilizando la Máquina de Traspasos de la ESPN, proponemos unos cuantos fichajes que creemos que podrían funcionar. ¿Nash en Atlanta? ¿Bogut en Oklahoma? ¿Iguodala en Chicago? ¿Granger en LA?

Este primer traspaso propuesto coloca a Steve Nash en uno de los pocos equipos con aspiraciones a los que les hace falta un base, comienza a remodelar Phoenix con una apuesta fuerte y Houston es capaz de convertir la incógnita Yao Ming en un buen pivot: Chris Kaman.

Atlanta Hawks
Dentro: Steve Nash, Shane Battier, Brad Miller, Ryan Gomes
Fuera: Marvin Williams, Jamal Crawford, Jeff Teague, Jordan Crawford, Josh Powell, Primera Ronda en 2011

Lo bueno: Conseguiría un base de primerísimo nivel en Steve Nash que les convertiría en un equipo peligroso en Play-Off en el Este, y suplirían la baja de Marvin Williams con un Shane Battier que acaba contrato, y es una quinta rueda de lujo o con Ryan Gomes. Ganar ahora.

Lo malo: Perder a un microondas como Jamal Crawford (aunque acaba contrato en verano), y juventud cambiando a Marvin Williams, Jordan Crawford, Jeff Teague y la primera ronda de este año por Nash y Battier. Tomar los tres años de contrato que le quedan a Brad Miller, que no tiene un salario desorbitado, pero sería pivot suplente les hace añadir millones en salario en el traspaso.

Phoenix Suns
Dentro: Yao Ming, Jeff Teague
Fuera: Steve Nash, Josh Childress

Lo bueno: Phoenix recibe a Yao Ming, que aunque no pueda jugar, puede ser un buen reclamo publicitario para la plantilla, y pueden sacar algún tipo de beneficio en un «sign and trade» cuando su contrato acabe este verano. Con Teague además tiene un jugador joven que puede luchar con Dragic por el puesto de base en un futuro. Además, limpian salario colocando los 5 años a 6 millones por temporada que han firmado a un Josh Childress que apenas juega. Mandan a Nash al Este, aunque no es muy probable que se lo encuentren en Play-Off dentro de poco.

Lo malo: El único jugador de impacto que les llega por cambiar a un dos veces MVP por Jeff Teague, se podría retirar en cualquier momento, y no es joven. Apuesta muy arriesgada para Phoenix.

Los Angeles Clippers
Dentro: Marvin Williams, Jordan Crawford, Josh Childress, Primera Ronda de Atlanta en 2011
Fuera: Chris Kaman, Ryan Gomes

Lo bueno: Consiguen un alero titular que mejoran lo que tienen en Marvin Williams, acostumbrado a ser la cuarta o quinta pieza del quinteto y un jugador prometedor en Jordan Crawford. Pueden seguir trayendo talento joven con una primera ronda de Atlanta.

Lo malo: Creo que tienen en mente sacar algo más por Kaman. El contrato de Childress si no juega, es 2 años más largo y 2.5 millones por año más caro que el de Ryan Gomes que sueltan en el traspaso.

Houston Rockets
Dentro: Chris Kaman, Jamal Crawford
Fuera: Yao Ming, Shane Battier, Brad Miller

Lo bueno: Kaman es un pivot de garantías con contrato razonable, algo que les hace falta. Colocan los tres años que le quedan a Brad Miller. Jamal Crawford acaba contrato, pero tampoco parece tener mucho sitio en esta plantilla

Lo malo: Deshacerse de Yao. La puerta que les abre el mercado asiático, un All-Star cuando está sano, y un jugador con el que tal vez podrían especular en verano. Y Battier, que aunque acaba contrato este año y puede que no entre en los planes de futuro, ahora mismo es su alero titular.

En este traspaso los Thunder se hacen con los servicios de Bogut, limpiando la juventud más allá de Durant, Westbrook e Ibaka.

Milwaukee Bucks
Dentro: James Harden, Jeff Green, BJ Mullens, Nenad Krstic, Nick Collison, Daquean Cook, Morris Peterson
Fuera: Andrew Bogut, Drew Gooden, John Salmons, Corey Maggette

Lo bueno: Se quitan de golpe y porrazo los tres contratos horribles que tenían (Maggette, Salmons y Gooden) y reconstruyen el equipo. El jugador que más cobraría la temporada que viene sería Jeff Green (agente libre restringido este verano) y en el resto de la plantilla nadie cobraría más de 4 millones.

Lo malo: Perder a uno de los mejores pivots de la Liga en Andrew Bogut.

Oklahoma City Thunder
Dentro: Andrew Bogut, Drew Gooden, John Salmons, Corey Maggette
Fuera: James Harden, Jeff Green, BJ Mullens, Nenad Krstic, Nick Collison, Daquean Cook, Morris Peterson

Lo bueno: Poner a un gran pivot que además se preocupa de hacer el trabajo sucio y no se va a quejar por los tiros que sobren manteniendo a sus tres jóvenes importantes: Durant, Westbrook e Ibaka. Añaden veteranía a la plantilla de cara a Play-Off.

Lo malo: Los Thunder se estaban construyendo a fuego lento sobre la juventud, y con este traspaso se tiraría todo el trabajo hasta ahora por la ventana. Perderían flexibilidad económica, aunque con la extensión de Durant ya no iban a tener espacio salarial.

El siguiente traspaso coloca a Andre Iguodala en Chicago sin alterar nada del resto del quinteto.

Chicago Bulls
Dentro: Andre Iguodala, Willie Green
Fuera: Taj Gibson, Kyle Korver, Ronnie Brewer, James Johnson, Brian Scalabrine

Lo bueno: El quinteto Rose/Iggy/Deng/Boozer/Noah suena mucho mejor para la post-temporada.

Lo malo: Desprenderse del tirador oficial (Kyle Korver) y del prometedor, aunque suplente, Taj Gibson.

Philadelphia 76ers
Dentro: Taj Gibson, Quincy Pondexter, Jeremy Evans, Ronnie Price, CJ Miles
Fuera: Andre Iguodala

Lo bueno: Taj Gibson es uno de los ala-pivots más prometedores en la Liga. Ahorrarían casi 5 millones este año, y los siguientes muchos más ya que los contratos Price y Miles finalizan en verano.

Lo malo: Traspasan a Iguodala sin recibir a ningún titular de garantías, ni colocar malos contratos aparte del suyo.

Utah Jazz
Dentro: Ronnie Brewer, Jason Smith
Fuera: Ronnie Price, CJ Miles, Jeremy Evans

Lo bueno: Brewer vuelve a casa a reforzar la posición más floja del quinteto inicial de los de Salt Lake City. Jason Smith y su buen tiro a media distancia pueden ser un sustituto a medio plazo de las soluciones que aportaba Okur.

Lo malo: Perder dos jugadores de la rotación como Price y Miles, y añadir 2 millones más este año de salario, y el contrato de Brewer otros dos años más.

New Orleans Hornets
Dentro: Kyle Korver, James Johnson, Brian Scalabrine
Fuera: Jason Smith, Quincy Pondexter, Willie Green

Lo bueno: Añaden otro tirador más para Chris Paul y aumentan las entradas vendidas al público femenino.
Lo malo: Se tienen que hacer cargo de los 5 millones que cobra Kyle Korver los dos próximos años.

Los Clippers colocan a Danny Granger como la pieza que falta en su quinteto y los Pistons consiguen un pivot en Kaman

Los Angeles Clippers
Dentro: Danny Granger, Dahntay Jones, Jason Maxiell
Fuera: Chris Kaman, Al-Farouq Aminu, Randy Foye

Lo bueno: Adquieren a un alero de garantías para juntar con Blake Griffin, Eric Gordon y DeAndre Jordan sin perder a nadie del quinteto titular. Le encuentran también un buen suplente a Griffin en Maxiell.

Lo malo: Desprenderse de Kaman y Aminu que podría haber ocupado el puesto de Granger de manera más económica. A Jones y Maxiell le estarán pagando el año que viene 7.5 millones para salir desde el banquillo.

Detroit Pistons
Dentro: Chris Kaman, James Posey
Fuera: Tayshaun Prince, Jason Maxiell , Jonas Jerebko

Lo bueno: Los Pistons por fin consiguen un buen pivot para construir su juego interior alrededor, y pueden dar minutos los minutos de los que se van a Austin Daye y Greg Monroe.

Lo malo: Tener que desprenderse de Prince y pagarle el que queda y el año que viene a Posey 7 millones de dólares.

Indiana Pacers
Dentro: Tayshaun Prince, Al-Farouq Aminu, Randy Foye, Jonas Jerebko
Fuera: Danny Granger, Dahntay Jones, James Posey

Lo bueno: Sustituyen a Granger con un jugador de presente (Prince, que acaba contrato este verano por si quieren ahorrárselo) y otro de futuro (Aminu). Refuerzan su puesto de escolta con un buen anotador en un contrato razonable (Foye). Se ahorran los 10 millones que pagarían el año que viene a Jones y Posey.

Lo malo: Desprenderse de Granger sin obtener nadie de su nivel de vuelta.

De vuelta al cole

Con la derrota de Duke esta semana, ya solo quedan cuatro equipos invictos en el panorama NCAA. Y uno es una gran sorpresa. Kansas y Syracuse ya fueron cabezas de serie en el Torneo el año pasado (recordamos que hay cuatro partes del cuadro), Ohio State fue número 2 y también lleva años cosechando muy buenos resultados, pero nadie se esperaba que los Aztecas de San Diego State estuvieran a estas alturas de la temporada 18-0. Bien es verdad que los de San Diego solo han jugado contra un equipo del Top 25, y el resto de invictos contra dos, pero no siempre son los grandes rivales los que destrozan las rachas. Duke, tras perder con Florida State, un equipo de 11-5, puede dar fé de ello.

Pero el milagro de San Diego State tiene explicación. La Mountain West, una conferencia que no está entre las grandes, ha ido ganando importancia con el tiempo. El año pasado, colocó a 4 equipos entre los 65 que van al baile por primera vez. Dos de sus equipos, BYU y New Mexico, estuvieron en el Top 25. Y este año, además de San Diego, BYU se encuentra calificado como el #10 del país habiendo perdido solo un partido. La MWC está ahora mismo casi al nivel, o un pequeño escalón por debajo, de las mejores conferencias. Pero por desgracia, el año que viene volverán a dar un paso atrás, ya que TCU, Utah y BYU se irán, para sacar más rendimiento de sus excelentes equipos de Fútbol Americano. Mientras, se queden las tres en las que el deporte de la canasta tiene más importancia (UN Las Vegas, New Mexico y el propio San Diego State) estarán bien, pero van a echar de menos lo que aportaba al nivel general, sobre todo, BYU.

Otra de las piezas del puzzle de SDSU es su equipo. En una época en la que los jugadores más prometedores solo tardan un año en dar el salto a la NBA, las plantillas son muy jóvenes, y es raro mantener un bloque durante cierto tiempo. De los seis jugadores más utilizados por San Diego, tres son sophomores (segundo año) y otros tres seniors (cuarto y último año). El mantener el quinteto inicial de un año a otro es un lujo que pocos equipos se pueden permitir.

Y finalmente, otra parte de la ecuación es Kawhi Leonard. Uno de los mejores jugadores del país en este, su segundo año, que de buen seguro le llevará a la NBA este verano, es el mejor Azteca en puntos, rebotes, robos y minutos y es el segundo mejor asistente. El polivalente alero, no solo manda entre los suyos por estadísticas, si no con su liderazgo. A pesar de que San Diego es una máquina bien engrasada en la que cualquiera puede tomar protagonismo, Leonard es el jugador que más veces se presta. Veremos si mantienen la racha, hoy por lo pronto ya tienen un desplazamiento complicado a uno de los campos más ruidosos y peligrosos del país, el Pit de New Mexico, ante unos Lobos invictos en su cancha.

Y al igual que Leonard está detrás del éxito de San Diego State, el otro gran equipo de la conferencia, BYU, también tiene su jefe en la cancha. El combo guard Jimmer Fredette es el más claro candidato a Jugador del Año en estos momentos. Sus 26.1 puntos por partido, lideran la NCAA, y además los acompaña de 4.4 asistencias y más de un 40% de acierto desde la línea de tres. Esta misma semana anotó 47 puntos con 6 triples ante Utah, en la mejor actuación individual de la temporada, y cuando al fin llegue a la Liga este verano, tras acabar su última temporada en Brigham Young, este blanquito de New York disputará inmediatamente a Steph Curry y al cadáver de Michael Redd el título de tirador que más rápido arma el brazo en la NBA.

Entre los jugadores a destacar esta temporada, no nos podemos olvidar de Kemba Walker. El base de Connecticut (13-2, pero con uno de los calendarios mas difíciles del campeonato hasta ahora) está promediando en su tercer año, 25.3 puntos, 5.5 rebotes, 3.7 asistencias y 2.3 robos por partido. Otro jugador con rendimiento notable está siendo LaceDarius Dunn, la máquina de anotar de cuarto año de Baylor que está eclipsando a uno de los que suenan para ser elegido número uno del Draft este año, Perry Jones.

Es curioso constatar como de todos los jugadores nombrados, (Leonard, Fredette, Walker, Dunn) ninguno está en las previsiones del Draft en los primeros puestos. Los equipos prefieren la incógnita y el potencial de los jugadores de primer año o de gran tamaño, antes que a los consagrados en el baloncesto universtario. Y viendo como algunos de los mejores jugadores NCAA no se convierten en estrellas de la Liga, o incluso llegan al fracaso (Adam Morrison, Tyler Hansbrough, JJ Redick), no parece un mal modus operandi.

Pero si las previsiones hablan de Terrence Jones, Jared Sullinger, Harrison Barnes o el ya mencionado Perry Jones, como favoritos para el número 1, este Draft no parece llevar ninguna superestrella. Sí me estaba gustando, y mucho Kyrie Irving, el base de los Diablos Azules de Duke, que se podría perder toda la temporada tras dañarse los ligamentos del pie derecho a principios de diciembre, pero es posible que no se declare para este Draft. Su descaro para anotar, su capacidad para ir a la línea de tiros libres y sus dotes de mando estaban creciendo partido a partido hasta que su progresión se cortó, poniendo en el alero al mejor jugador de la clase.

Mientras, en Kentucky, que con Coach Calipari va camino de cambiar de equipo cada año, el alero Terrence Jones está teniendo una buena temporada. 18.7 puntos y 9.1 rebotes de promedio, con un espectacular 27/17 en el partido contra los siempre difíciles Notre Dame le han puesto en el mapa, y le han ayudado a escalar puestos en las simulaciones del Draft. De todas formas, al verlo jugar, no tiene el rango ni el instinto anotador asesino de Kevin Durant, y a pesar de que maneja la pelota en ataque y hace de point forward, no tiene, al menos aún, la soltura y la naturalidad que Evan Turner mostraba el año pasado, por compararlo con los dos aleros de mayor proyección reciente.

Jared Sullinger tampoco está siendo espectacular, pero sí muy bueno, y además está ayudando a Ohio State a ganarlo todo. Con los hombres altos hay que tener paciencia, pero los 17.5 puntos y 10.1 rebotes de media que lideran al equipo, son una muestra de madurez inmediata. Y la comparación con Al Jefferson puede ser una de las mejores en mucho tiempo: los dos comparten un tamaño muy similar, son capaces de hacer un despliegue de movimientos en el poste bajo, tienen un solvente tiro a media distancia, rebotean bien pese a no sacrificarse mucho en ese aspecto y ambos sufren de alergia al esfuerzo en defensa.

La mayor decepción sin duda alguna ha sido Harrison Barnes, perdido en la vorágine y el mal comienzo de una North Carolina que ya empieza a recuperarse, el alero apenas ha dado muestras de su talento. Su juego es muy discontinuo, y ya ha dado muestras de eso que llaman mal lenguaje corporal, y que aterroriza cada vez más a los encargados de tomar decisiones.Perry Jones por su parte está jugando bien y tiene el tamaño a su favor, pero Baylor es el equipo de Dunn, y LaceDarius prefiere asociarse con Quincy Acy, el junior al que ya conoce de los últimos tres años, y Jones no entra tanto en juego como nos gustaría a los que tenemos ganas de verle en el papel principal.

Pues hasta aquí llega el repaso, seguiremos viendo como está la situación de aquí a la Locura de Marzo en la que el Torneo final promete todo tipo de emociones.

El Melodrama

Mario Maruenda ya habló del tema al inicio de temporada, pero hoy digamos que vamos a ir al segundo capítulo de este Melodrama, un capítulo en el que parece todo más claro, pero a su vez todo se lía más…

Mucho se criticó la Decisión de LeBron James, hecha en verano, antes que nada empezara y con tiempo para moverlo todo, tanto en cuanto a prensa como en cuanto a movimientos posteriores. No gustaron sus formas, pero se hizo en el momento que se debía de hacer, en la pretemporada, Carmelo Anthony no está haciendo la Decisión, sino tal vez la Indecisión y además fuera de tiempo.

Ahora mismo, mitad de enero, la liga está a punto de llegar a su ecuador, un tiempo en que las franquicias ya empiezan a saber de qué pie están cojeando o van a cojear los próximos meses, unas semanas en que los equipos ya saben que irán al draft, mientras que otros ya están en plena lucha por hacerse un hueco en los PO. Mitad de temporada y Carmelo, por mucho que él diga, tiene la cabeza más fuera que dentro.

Muchos rumores han salido ya, que si el mega trade de los 15 jugadores entre Nuggets-Nets-Pistons que llevaría a Melo a New Jersey junto con Rip Hamilton y Billups, que si ahora son los Knicks quienes junto con Grizzlies pueden mover a Melo al MSG y a Mayo a Nuggets… y más rumores y combinaciones que van a salir, pero mi pregunta es fácil, es ahora el momento?

Carmelo no quiso firmar la extensión en su día, señal inequívoca que no quería quedarse en Denver, Denver no lo vendió por falta de ofertas considerables y ahora todo se está haciendo deprisa y corriendo, cuando verano fue el momento ideal para hacer todo esto.

Pensemos ahora en los equipos donde puede ir, Nets y Knicks, ambos del Este, así que la primera movida la tendríamos en el All-Star, Melo sería del Este y por votos (según la última entrega) estaría muy, pero que muy detrás de James, muy detrás de Amaré, que serían los titulares y hasta estaría detrás del siguiente (Garnett) con lo cual, si Melo va al Este, no será titular en el ASG, esto haría que Gasol ocupara su puesto en el Oeste todo sea dicho…

Ahora los equipos, Nets, a día de hoy es el segundo peor equipo de la liga, con un desconcertante 10-28 y claro de hacerse el trade se quedaría con un quinteto más o menos apañado (Billups, Melo, Lopez, Harrington y Hamilton) pero en el banquillo qué queda? Farmar?!?! y más si dejan escapar todas las rondas de draft que se hablaba… ufff pan para hoy hambre para el resto de la eternidad y Melo acabaría en un equipo que… mmm es mejor que el Denver actual? Tal vez por esto Melo no quiere ir a Newark…

Si cae en Knicks…, los de la ciudad que nunca duerme han querido meter de por medio a Grizzlies para que la sangría no sea tan brutal y sobre todo para darle a Denver algo que le guste, en este caso OJ Mayo, el cual todo sea dicho quiere jugar en Knicks… pero en el caso que Mayo acabara en Denver, los de Nueva York seguro que tendrían que desprenderse de Chandler, Fields o Gallinari, los 3 piezas clave para el actual juego de los Bockers… Melo tendría lo que quiere, jugar en NY, en la gran manzana, para que todos lo vean, su mujer, contenta por ello y Amaré más contento todavía, pero D’Antoni?…

Pase lo que pase, todo apunta a un trade antes del All-Star, a donde y por quien… ni ellos lo saben, egoístamente me gustaría que acabara en Knicks y si puede ser antes que Lakers visiten el MSG el mes que viene.

Canción triste de Hill Street

En Cleveland no existe la calle Hill St. En su condado, sí. Dentro de Cuyahoga, al que pertenece la Ciudad Bosque, está la localidad de Maple Heights. Y allí, un callejón residencial que desemboca en las vías del tren, comparte nombre con la calle de la serie policíaca de melancólico título, que se desarrolla en una ciudad imaginaria del noreste de los Estados Unidos, que bien podría ser, Cleveland.

Maple Heights y su Hill Street están a medio camino entre la ciudad de Cleveland y Akron, donde nació LeBron Raymond James. Ahora mismo, sirve para separar como un abismo dos mundos, en los que, para variar, el que llora es el vecino del Norte.

Los Cleveland Cavaliers perdían ayer para toda la temporada a Anderson Varejão, «tal vez, su mejor jugador», Byron Scott dixit, y seguían distanciándose como peor equipo de la Liga. De sus últimos 21 partidos, solo han ganado 1.

A los pocos minutos, su indiscutiblemente mejor jugador hace seis meses, despedazaba a los Trail Blazers para seguir haciendo historia. De los últimos 22 partidos, Miami Heat solo ha perdido 1. El contraste en toda su crudeza.

Cuando el capítulo empezó, parecía que iba a ser diferente. Miami empezó con un un 9-8 y Cleveland con un 7-9 que les ponía parejos en la competición. Nadie esperaba que los Heat terminaran la temporada así, pero había cierta expectación por ver si los Cavaliers aguantaban en puestos bajos de Play-Off, de tal manera que se pudieran cruzarse con los Heatles en una de las series con más tensión de la Historia de la Liga.

Y entonces el hijo prodigio volvió a casa. Cruzó Hill Street hacia arriba, Miami ganaba de 30 puntos en el Q al finalizar el tercer cuarto, y las trayectorias de los dos equipos se dispararon en direcciones opuestas a velocidad Mach 3.

Acuciados por las lesiones, Byron Scott tuvo que poner ayer en pista contra Phoenix un equipo que parecía más bien los elegidos para representar al Oeste en el All-Star de la D-League. Manny Harris, rookie no drafteado de Michigan, fue titular y jugó 40 minutos. También lo fue Christian Eyenga, otro jugador de primer año que este año lleva jugados muchos más minutos en los Erie Bayhawks que en los Cavs. Desde el banquillo, 20 minutos para Samardo Samuels, otro que ha pasado más tiempo como halcón de bahía que como caballero, y que tampoco fue drafteado, y otros 20 para el undrafted con experencia NBDL que faltaba, Alonzo Gee que ya ha pasado por tres equipos NBA… esta temporada.

Uno de los consuelos puede ser el Draft, para el que se están posicionando bien. Pero aún suponiendo que las juguetonas bolas de ping-pong no les releguen hasta, incluso, la cuarta posición, ningún diamante espera a priori. Los dos jugadores más apetecibles a principio de temporada eran el base de Duke Kyrie Irving, que va a estar lesionado todo el año y puede decidir no entrar en el Draft, y Harrison Barnes alero que se ha presentado en La Fábrica de Churros, North Carolina, con tal empanada encima, que le tiene de caída libre en las previsiones para el Draft.¿La agencia libre? Sin traspasos, que no los descartamos, no tendrán espacio salarial este verano, sino en 2012. Y luego hay que saber gastarlo.

El propietario de los Cavs, Dan Gilbert prometió que Cleveland iba a ganar un Larry O’Brien antes que Miami. Tal vez su promesa se cumpla. Pero de momento, no depende de su equipo. Él solo puede entonar, el Blues de Hill Street.

¿Qué piden para Reyes en la NBA?

Boston Celtics – Que no se les lesione nadie en PO.
Miami Heat – Lebron un anillo y Bosh lo que pida Wade, el resto no pueden pedir.
Chicago Bulls – Gatorade para que Rose no se canse.
Orlando Magic – Muchas pizzas para Turkoglu, así puede seguir rindiendo.
Atlanta Hawks – Más cintas para el pelo.
New York Knicks – Un puesto en los Play-Off.
Indiana Pacers – No han pedido nada, se quieren quedar como están.
Milwaukee Bucks – Más teles para la habitación de Jennings.
Philadelphia 76ers – Un no.2 del Draft… no saben si el que tienen es eso o qué.
Charlotte Bobcats – Jordans 2011 para todos!
Toronto Raptors – el NBA JAM, para poder jugar con los Raptors de Carter y McGrady.
Detroit Pistons – Una máscara nueva para Hamilton.
New Jersey Nets – Un caramelo… bueno mejor dicho, un Carmelo.
Washington Wizards – El Kinect de la XBox para Wall, para practicar más bailes.
Cleveland Cavaliers – Una estrella.

San Antonio Spurs – Es curioso, pero piden lo mismo que Boston.
Dallas Mavericks – Un alero y una Nintendo DS para Butler.
Utah Jazz – Champú para el pelo de Kirilenko.
Los Angeles Lakers – Kobe ha pedido otro anillo y el resto de la plantilla un balón.
Oklahoma City Thunder – Sin duda, una nueva camiseta.
Denver Nuggets – Algún pack bueno de jugadores.
New Orleans Hornets – Volver a jugar como en Noviembre.
Portland Trailblazers – Un chamán para curar lesiones.
Houston Rockets – Que el mismo chamán de Blazers vaya luego a por Yao.
Memphis Grizzlies – Que les toque la lotería para encarar las renovaciones.
Phoenix Suns – Cámara de vídeo nuevo para los vídeos de Nash.
Golden State Warriors – La peli del Señor de Los Anillos, para ver la defensa del Abismo de Helm.
Los Angeles Clippers – 5 ó 6 Blakes Griffins.
Minnesota Timberwolves – Un joven base español que ya tenía que estar por allí.
Sacramento Kings – DVD de la época Ye Ye de los Kings.

Mis picks para el All-Star


Pau Gasol: Su inicio de temporada ha sido brutal, incluso se le metió en la carrera del MVP, ahora ya con la entrada de Bynum, sus números han bajado, pero no deja de ser un año brutal para el de Lakers.
Dirk Nowitzki: Nadie esperaba que los Mavs estuvieran haciendo lo que están haciendo y mucho de eso es gracias a Robin Hood.
Kobe Bryant: Está en modo diesel, moderándose mucho, pero sigue siendo el mejor.
Manu Ginobili: Podríamos aplicar la misma historia que con Dirk, los Spurs es el mejor equipo de la NBA y todo por ese cambio de juego, el más beneficiado, Manudo!
Emeka Okafor: El lamentable sistema de puestos para el All-Star ha hecho que la lista de pivots del Oeste para elegir sea lamentable, así que con Okafor quiero dar mis respetos al brutal inicio de temporada que tuvieron Hornets.

Amaré Stoudemire: Ahora mismo para mi el MVP de la liga y gran valedor del resurgir de los Knicks.
LeBron James: Empezó mal, bueno regular, pero ahora mismo parece que ha encontrado su hueco en los Heat.
Derrick Rose: La lesión de Boozer hizo que se tuviera que tirar el equipo a la espalda y ahora con Boozer está disfrutando todavía más. Sin duda el mejor base del este.
Dwyane Wade: Los Heat son su equipo y en cada partido demuestra quien es el que manda.
Dwight Howard: Aunque carente de muchos movimientos que por cierto sí tiene Gasol, Howard es dominante y sin duda el mejor pivot del este.