¿Qué piden para Reyes en la NBA?

Boston Celtics – Que no se les lesione nadie en PO.
Miami Heat – Lebron un anillo y Bosh lo que pida Wade, el resto no pueden pedir.
Chicago Bulls – Gatorade para que Rose no se canse.
Orlando Magic – Muchas pizzas para Turkoglu, así puede seguir rindiendo.
Atlanta Hawks – Más cintas para el pelo.
New York Knicks – Un puesto en los Play-Off.
Indiana Pacers – No han pedido nada, se quieren quedar como están.
Milwaukee Bucks – Más teles para la habitación de Jennings.
Philadelphia 76ers – Un no.2 del Draft… no saben si el que tienen es eso o qué.
Charlotte Bobcats – Jordans 2011 para todos!
Toronto Raptors – el NBA JAM, para poder jugar con los Raptors de Carter y McGrady.
Detroit Pistons – Una máscara nueva para Hamilton.
New Jersey Nets – Un caramelo… bueno mejor dicho, un Carmelo.
Washington Wizards – El Kinect de la XBox para Wall, para practicar más bailes.
Cleveland Cavaliers – Una estrella.

San Antonio Spurs – Es curioso, pero piden lo mismo que Boston.
Dallas Mavericks – Un alero y una Nintendo DS para Butler.
Utah Jazz – Champú para el pelo de Kirilenko.
Los Angeles Lakers – Kobe ha pedido otro anillo y el resto de la plantilla un balón.
Oklahoma City Thunder – Sin duda, una nueva camiseta.
Denver Nuggets – Algún pack bueno de jugadores.
New Orleans Hornets – Volver a jugar como en Noviembre.
Portland Trailblazers – Un chamán para curar lesiones.
Houston Rockets – Que el mismo chamán de Blazers vaya luego a por Yao.
Memphis Grizzlies – Que les toque la lotería para encarar las renovaciones.
Phoenix Suns – Cámara de vídeo nuevo para los vídeos de Nash.
Golden State Warriors – La peli del Señor de Los Anillos, para ver la defensa del Abismo de Helm.
Los Angeles Clippers – 5 ó 6 Blakes Griffins.
Minnesota Timberwolves – Un joven base español que ya tenía que estar por allí.
Sacramento Kings – DVD de la época Ye Ye de los Kings.

Mis picks para el All-Star


Pau Gasol: Su inicio de temporada ha sido brutal, incluso se le metió en la carrera del MVP, ahora ya con la entrada de Bynum, sus números han bajado, pero no deja de ser un año brutal para el de Lakers.
Dirk Nowitzki: Nadie esperaba que los Mavs estuvieran haciendo lo que están haciendo y mucho de eso es gracias a Robin Hood.
Kobe Bryant: Está en modo diesel, moderándose mucho, pero sigue siendo el mejor.
Manu Ginobili: Podríamos aplicar la misma historia que con Dirk, los Spurs es el mejor equipo de la NBA y todo por ese cambio de juego, el más beneficiado, Manudo!
Emeka Okafor: El lamentable sistema de puestos para el All-Star ha hecho que la lista de pivots del Oeste para elegir sea lamentable, así que con Okafor quiero dar mis respetos al brutal inicio de temporada que tuvieron Hornets.

Amaré Stoudemire: Ahora mismo para mi el MVP de la liga y gran valedor del resurgir de los Knicks.
LeBron James: Empezó mal, bueno regular, pero ahora mismo parece que ha encontrado su hueco en los Heat.
Derrick Rose: La lesión de Boozer hizo que se tuviera que tirar el equipo a la espalda y ahora con Boozer está disfrutando todavía más. Sin duda el mejor base del este.
Dwyane Wade: Los Heat son su equipo y en cada partido demuestra quien es el que manda.
Dwight Howard: Aunque carente de muchos movimientos que por cierto sí tiene Gasol, Howard es dominante y sin duda el mejor pivot del este.

Repasando 2010

Un año que se acaba y es hora de repasar un poco lo que han dado de si estos 12 meses que estamos a punto de finiquitar.

El año empezaba con la cita que por febrero reúne a casi todas las estrellas de la NBA, el All-Star, esta vez con un marco incomparable, como es el Cowboys Stadium de Dallas, un estadio de NFL, cubierto y con capacidad para más de 100 mil personas, que entre otras cosas tiene una de las pantallas más grandes que hay sobre la tierra.

El All-Star fue un poco lo que viene siendo años atrás, ni fu ni fa, con pinceladas… El concurso de mates fue el más aburrido en mucho tiempo, así como el de triples, lo mejor de los concursos fue Nash en el Skills.

El All-Star Game, ante más de 100 mil personas fue un partido más interesante de lo que estamos acostumbrados a ver en este tipo de partidos. Con un Deron Williams mega motivado en el oeste y con un Wade que llevó a la victoria al este… aunque Melo tuvo el triple para ir a la prorroga…

Febrero también nos dejaban el traspaso que mandaba a McGrady a los Knicks, su vuelta fue todo un acontecimiento y se vio a un T-Mac con ganas… lástima que sólo fuera un espejismo.

En abril y justo antes de los PO, veíamos el mejor partido de toda la temporada, en un brutal 140-139 entre los Jazz y los Thunder, donde el duelo Deron Williams vs Kevin Durant fue antológico.

Antes de empezar los PO, Don Nelson se convertía en el entrenador con más victorias de la liga, algo digno de mencionar y más cuando Nelson era el entrenador de los Warriors…

Llegaron los PO y el este era un poco mentira con una primera ronda más que evitable y con los Lakers pasándolo muy mal contra unos Thunder sin nada que perder. En el Este los Cavs se daban un batacazo mayúsculo frente a unos Celtics que empezaban a creerselo.

Llegamos al punto máximo de la temporada, con una final de los 80, Lakers-Celtics. Vivimos una final brutal, a 7 partidos, donde hubo de todo y donde habría que revivir los 7 partidos para volver a disfrutar.

El séptimo partido dio el 16o anillo a los Lakers, en un partido que aunque carente de mucha calidad, vivió unos momentos finales cardiacos que pasarán a la historia de la NBA.

Llegaba la post-season, y lo más comentado era sin duda dónde iba a ir LeBron James. El bueno de James decidió irse a los Heat, junto a Bosh y Wade en una de las decisiones más comentadas y polémicas en muchos años. En este mismo verano, John Wall era el no.1 del Draft y se iba hacia Washington DC, mientras que los Knicks decidían tirar de Amaré Stoudemire para intentar volver a los PO.

Empezaba la liga no hace muchos meses y los Hornets fue una de las grandes sorpresas de principios de temporada, con un Chris Paul a un nivel brutal, con un equipo que sorprendía a todos. Mientras los Heat no era ese equipo que iba a quedar 82-0 según mucha gente.

El año se acaba, con los Spurs como grandes dominadores en el Oeste, con un equipo sano y con una nueva forma de jugar, mucho más alegre en ataque donde Ginobilli es la clave en el equipo de Popovich. En el Este, Boston sigue dominando, aunque habrá que ver ahora que tal se mueven con Garnett lesionado y Rondo aún fuera. Por otra parte los Magic después de los trades son aún una incógnita, mientras que Heat empieza a engrasar la máquina, una máquina cuyo conductor es Wade.

Se va el 2010, pero sin parar esta misma noche, mientras por aquí estemos con uvas y especiales de nochevieja, en la NBA la liga no para, con partidos esta misma noche y mañana,… y pasado… y al otro…y al otro…

Feliz año!

¿El mejor final de la temporada?

Increíble intercambio de canastas entre O.J. Mayo y Tyreke Evans para finalizar el Memphis-Sacramento, el mejor de lo que llevamos de temporada.

Con el dineral que se apuestan en los entrenamientos entre jugadores, alguno tendría mejores porcentajes desde el centro de campo que desde la línea de triple…

Algo pasa con Evan

Evan Turner, la elección número 2 del Draft de este año, está decepcionando en su primer año en la Liga. Está claro que todavía es muy pronto para sacar cualquier tipo de conclusión, pero de Turner se esperaba más, mucho más. De hecho, uno de los atributos que más se reseñaba en los informes de los ojeadores, era su capacidad para contribuir desde el primer día en la Liga. Lo más preocupante no está siendo el hecho de que su temporada, tanto estadísticamente como estéticamente, esté siendo mala, algo que ha ocurrido a muchos rookies, incluso a algunos de los mejores jugadores de la Liga, sino que su progreso ha ido en retroceso, algo mas difícil de asumir.

Doug Collins, tras darle la titularidad en la séptima jornada y ver como respondía con un 14/10 y un 15/8 jugando 35 y 38 minutos respectivamente (con Andre Iguodala lesionado, por cierto), empezó a alternar partidos buenos con otros en los que era incapaz de anotar o asistir, luciendo desamparado en la cancha. Tras 12 partidos de titular, un 1/2/3 en 19 minutos le volvió a mandar al banquillo, para poner a Jodie Meeks. Este mes, incluso, en tres partidos, ha visto su tiempo sobre el parqué reducido a menos de 10 minutos. Y la última jornada, en la que Igoudala no jugó por problemas en su tendón de Aquiles derecho, Collins prefirió poner en el quinteto inicial a Andres Nocioni, en lugar de tirar de Turner como hizo cuando Iggy se perdió 5 partidos en noviembre.

Las tres primeras causas del diagnóstico de lo que le sucede a Turner, son claras: Evan necesita tener el balón en las manos para crear y en los 76ers Igoudala monopoliza la bola, su tiro más allá de 4 metros necesita un par de años de trabajo, y Turner es un jugador que tarda en coger confianza para asumir su rol en el equipo.

La solución en el primer caso pasaría por traspasar a Iguodala, que se solapa en juego con él, o esperar a que Turner utilize sus capacidades para jugar eficientemente de otra manera. Los números respaldan la incompatibilidad: en los 6 partidos que Andre no ha jugado, ET ha promediado 11.5 puntos, 8.2 rebotes y 2.5 asistencias en 35:35 minutos. ¿Con él? 4.9 puntos, 3.4 rebotes y 1.7 asistencias en 20:48 minutos. Ajustando los números a 36 minutos, Turner anota 3.1 puntos más, recoge 2.3 rebotes más y da 0.4 asistencias menos los días que no coincide con el otro AI en el campo. Igoudala, con 26 años ya parece haber llegado al máximo de su potencial, y los 76ers podrían conseguir un buen valor por su traspaso. Pero que dos jugadores no sean capaces de coexistir ahora mismo, no quiere decir que no tengan un futuro juntos.

Lo que nos lleva al segundo problema. Turner jugaría mejor sin el balón… si tirara mejor. Su paupérrimo 0.143% de tiro de tres (2 de 14 intentos), y su no mucho mejor 0.384% de tiros de campo para un horrible 0.438% TS%, está luciendo peor en la NBA de lo que hacía en la NCAA cuando sus porcentajes eran más que respetables (0.502% FG, 0.362% 3P). Si miramos a sus porcentajes de tiro con una mayor profundidad, vemos como en el aro finaliza bien, algo que le suele resultar muy difícil a un rookie, con un FG% de 0.667%. Entre tres y cinco metros, convierte un 40.6% de los intentos de los cuales el 46.2% son asistidos. El problema es que el tiro que más realiza, es altamente ineficiente: solo anota un 30% de 5 metros para detrás, donde es asistido en un 85.7% de las ocasiones. Evan está tirando más en una posición que no le es habitual para él, a 5 metros, y sin crear él mismo el tiro. Su tiro de tres también es asistido en un 50% de las ocasiones, y pese a no encontrar datos similares de su paso por la universidad para comparar, por lo que recuerdo de las ocasiones que le vi jugar en Ohio State, los porcentajes de balones asistidos que le llegaban era inferiores.

Así que los 76ers se encuentran en una encrucijada. Tienen dos jugadores que necesitan el balón en sus manos, para hacer cosas diferentes (Andre para crearse su tiro y atacar la pintura, Evan con más rango y más gusto de crear para sus compañeros) y ninguno de los dos es capaz (de momento) de ser un anotador eficiente a la salida del bloqueo, el prototipo ideal para colocar al lado de un dominador del balón. Me cuesta creer que un jugador que es capaz de anotar con eficiencia y determinación con la pelota en sus manos, le cueste tanto hacerlo sin ella, pero creo que el papel de Turner no tendría que ser el anotador en la pareja, sino que deberían aprovechar su excepcional sentido del juego en la posición de point forward. En Philadelphia están esperando lo contrario, que Evan redescubra la forma de su tiro, y aprenda a jugar sin balón. Sea como fuere, si siguen con esta pareja en el futuro, algo de talento se va a desaprovechar, por coincidente. Tal vez, uno de los dos sea capaz de reinventarse y hacer más pequeña la extensión de la incompatibilidad. Un recambio más indicado para el puesto pero inferior en calidad, que será lo que consigan si malvenden con premura a AI9, haría inferior la suma de las partes. El tiempo, como siempre, ayudará a la decisión, si hay paciencia.

El tercer problema puede ser de confianza. Asociado indiscutiblemente a los otros dos, a nadie se le escapa la pinta de buenazo que tiene Evan, y como en una situación así puede jugar en su contra. Su entrada en el equipo hasta ahora ha sido piano piano, falta de agresividad y ambición, con un claro afán de agradar a todos sus compañeros. Al contrario que, por ejemplo, Brandon Jennings, que el año pasado en Milwaukee decidió tirar de descaro y liderar al equipo, aunque algunas veces lanzara a canasta demasiado, Turner tiene respeto, mucho respeto, por el ya mencionado hasta la saciedad Iguodala o Elton Brand, e incluso por jugadores con menos galones como Thaddeus Young. No sé si por decisión suya, del entrenador, o del GM, los 76ers no son su equipo, y él no va a tomar las riendas sin que nadie se las ofrezca. En la universidad le sucedió algo parecido, en contraste con otros jugadores que lideran durante toda su estancia, su protagonismo creció año a año, sin forzar, de manera totalmente orgánica. En su instituto, el St. Joseph’s de Illinois, por el que pasó Isiah Thomas , también se tomó con calma eso de destacar. Indicios hay de que Turner se toma su tiempo para salir de la crisálida, y tal vez, lo único que le suceda sea eso.

La comparación más clara para Evan al salir de OSU era la de Brandon Roy, y yo creo que va a llegar a su nivel. Uno sabe que más allá de los detalles, el símil es muy bueno, cuando el apodo del número 7 Blazer, “The Natural” sirve como un guante también para definir a ET. De hecho, le ayudaría más un alias con los pies en la tierra, que el extraterrestre personaje de Spielberg que va a juego con sus iniciales. Pero en Philly pueden estar tranquilos. Doug Collins sabe perfectamente lo que significa ser una elección altísima del Draft (además, curiosamente, en Philadelphia) y hacer un primer año discretito. Así que nadie mejor para ayudar a Evan.

Dos historias de Navidad

El enfrentamiento estrella de Navidad nos dejó dos trineos con los renos tirando en direcciones opuestas. Los Lakers se enfrentaban por primera vez con los nuevos Miami Heat, y la contienda solo tuvo un color, el esperado si hubiéramos visto hacia donde iban ambos equipos el último mes.

Empezamos con Miami, el equipo que resultó ganador. Los Heat no van a ganar 72 partidos o más como mucha gente creía que iba a suceder (aunque matemáticamente aún puedan hacerlo), ni tampoco van a acabar rozando el 50% que llevaban a los 17 partidos de la temporada, y sirvió de mofa cuando su récord registraba 9-8. Miami acabará si todo va bien entre 60 y 65 victorias, y será uno de los equipos que pueden aspirar a todo.

El discutido Spoelstra ha apostado por un sistema que para la Temporada Regular le va a valer, en el que el equipo aprieta en defensa, y el que consiga parar el ataque rival, tiene libertad para hacer lo que quiera en el otro lado del campo. Y apretar en defensa, es quedarse corto para expresar lo que está haciendo la franquicia de Florida. Son el equipo que menos puntos en contra recibe (90.8 por partido, 86.7 en sus últimos 15 partidos) y si lo ajustamos al número de posesiones, son el segundo mejor equipo de la Liga en defensa, con un Deffensive Rating de 99.9 (después del 99.0 de Boston). Son el mejor equipo de la Liga en forzar a sus rivales a un peor porcentaje de tiro de campo, de tres y libre (.424, .311 y .722 respectivamente), sin tener un juego interior conocido por su defensa. En las 10 últimas temporadas, sólo 24 equipos han tenido un Deffensive Rating por debajo de 100, y un común denominador en todos esos equipos solía ser una gran presencia en el juego interior: Tim Duncan (7 veces, 2 de ellas con David Robinson), Ben Wallace (3), Kenyon Martin (3), Kevin Garnett (2 más la de este año), Vlade Divac y Chris Webber (2), Elden Campbell, Yao Ming, Alonzo Mourning, Marcus Camby, Chris Dudley, Jermaine O’Neal y el dúo Theo Ratfliff/Dikembe Mutombo. Miami lo ha conseguido con Chris Bosh y un comité formado por Joel Anthony, Ilgauskas y Dampier.

La defensa asfixiante que están poniendo en la cancha se va a traducir bien a Play-Off, con la incógnita de saber que sucederá si le aprietan las tuercas en el juego interior, pero de lo que hay más dudas es del ataque libre. Ahora que estaban corriendo algo más desde que han dado más minutos a Chalmers (aunque contra Dallas, Phoenix y Los Angeles volvieron al ritmo de principio de la temporada), es mucho más fácil que funcione. La improvisación funciona de manera óptima con la transición. Pero en mayo, equipos expertos como Celtics o Lakers, encuentran maneras de hacer ajustes y pararte el ritmo, al menos en alguno de los 7 partidos de la serie. Si yo fuera Spoelstra, desde luego, aprovecharía partidos en los que la ventaja supera la veintena o los intrascendentes del final de temporada para probar cosas.

La defensa ya la tienen, y los papeles en el equipo, también. Por fin han dado con la fórmula en la que todos parecen sentirse cómodos, y más que de Miami Vice, parece tomada de Pulp Fiction. Los Heat son el equipo de Wade. Dwayne marca el ritmo, dirige y está atento a todo lo que sucede. Es el Marsellus Wallace, el lider del equipo. LeBron ha escogido el papel del Señor Lobo. Llega, hace su ritual con el polvo de talco, termina en 10 minutos lo que necesita de 15, deja al personal con la boca abierta y se va. No es un líder, ni quiere serlo. Él solo resuelve problemas, y en eso es el mejor. Chris Bosh es el currante, el Jules Winnfield de la película. Marsellus corta el bacalao, el señor Lobo hace el trabajo sucio, y él se encarga de lo que queda y le dejen. Y pese a que empezó dubitativo, tal vez por encontrarse fuera de papel, ahora lo hace con precisión bíblica. Ezequiel, capítulo 25, versículo 17.

La otra cara de la moneda en Navidad fueron los Lakers, que se reencontraron con fantasmas del pasado. Tercer año seguido perdiendo, por buena diferencia, el 25 de diciembre. Los dos años anteriores, ganaron el campeonato, así que nada de que preocuparse. ¿O sí? Los Lakers se encuentran terceros en la Conferencia Oeste, con el mismo número de victorias que el cuarto (Utah) y el quinto (Oklahoma) pero con uno y dos partidos menos que ellos, pese a haber disfrutado, con mucho, del calendario más favorable hasta ahora: los Lakers son el 30º equipo de la Liga en el baremo Strength Of Schedule (Fortaleza del Calendario), mientras que salvo San Antonio que está en la posición 24, el resto de los oponentes del Oeste están por encima de la media, situándose Dallas incluso como 3º. Para quién no crea en estas estadísticas y sus ajustes, damos otro dato revelador, los Lakers solo han ganado a dos equipos por encima de .500: Bulls y Blazers.

El equipo con la mayor media de edad de la Liga nunca se había visto tan vulnerable desde la llegada de Gasol: jamás habían perdido cuatro partidos seguidos como ha sucedido este año, y ahora llevan una racha de dos derrotas seguidas a San Antonio, y si pierden, tendrían que evitar un nuevo póker de derrotas el día siguiente en New Orleans, sin tregua alguna. Los campeonatos no se ganan ahora, y hay muchos motivos para creer que los Lakers siguen siendo el equipo de élite si se es optimista. Bryant puede estar jugando a medio gas, pensando más en llegar fresco a los meses de batalla. Pau está fundido después del sobreesfuerzo que conllevó mantener al equipo al principio de la temporada, pero la vuelta de Bynum y la llegada de otro cuerpo grande más, Joe Smith ayudará a un reparto más racional de los minutos. Artest, el jugador con peor nota del equipo hasta ahora, será llamado de vuelta a la concentración por Phil Jackson cuando el equipo más lo necesite y eliminará las distracciones superfluas a final de temporada. Y del monstruito de tres cabezas que blanden en el puesto de base, por fin alguno de los tres se dará cuenta en cada partido de como hacer para no ser destrozados por cualquiera que se presente por allí, Lentejita Boykins, el último ejemplo.

Al final, las cosas nunca son para tanto. Más desahuciados que los Celtics, que después de un buen inicio terminaron la Temporada Regular el año pasado como un equipo mediocre con un record de 27-27 en los últimos 54 partidos, no parecen, y el equipo de Boston fue eliminando a Wade, a LeBron, a Howard y se quedaron a un cuarto de dejar en la cuneta a Kobe y Pau. Pero como no somos pitonisos, solo podemos hablar de lo que vemos, los datos que tenemos, y las sensaciones que nos transmiten. Y ahora mismo, los Heat pintan muy bien, y los Lakers, mal.

Las zapatillas navideñas

El partido estrella sin duda era el que iba a disputarse en el Staples Center entre Lakers y Heat, con Kobe Bryant, Lebron James, Dwyane Wade, Pau Gasol, Lamar Odom… Así que Nike y su submarca Jordan fueron los protagonistas.

Kobe Bryant estreno sus Nike Air Zoom Kobe VI, un nuevo modelo que ya te presentamos aquí y que por fin se ha puesto Kobe en su modelo Spotlight o más conocido como Grinch.

LeBron James ya estrenó en su día las Nike Lebron 8 y para el día de Navidad estreno sus V2 con los colores navideños.

La sorpresa vino de la mano de Dwyane Wade el cual estrenó las Air Jordan 2011!!!! Normalmente el modelo nuevo anual de Air Jordan suele salir en febrero coincidiendo con el All-Star pero Wade estreno ya las nuevas Jordan 2011, pero sólo durante media parte, en la segunda parte volvió a las Jordan 2010.

Kevin Durant también estuvo de estreno, esta vez con sus zapatillas propias, las Nike Air Zoom KD III en su versión Spotlight.


Y por último, el gran Gilbert Arenas que para el día de Navidad tiró de clásicas con las Air Jordan IX en su edición Bin 23.