El hermano pobre

Lo que hoy conocemos como Los Angeles Clippers se fundaron en la expansión que hubo en la NBA en la temporada 70-71, junto con otras dos franquicias míticas como son los Portland Trailblazers y los Cleveland Cavaliers, bajo el nombre de Buffalo Braves.

Durante las primeras tempordas, como toda franquicia recien nacida, los Braves no fueron más que un simple equipo que apenas supera un mínimo de victorias, pero todo cambio cuando en el draft de la temporada 72-73 los Braves elegían a un ala pivot de la factoría de churros, North Carolina, llamado Bob McAdoo.

McAdoo no tardo en empezar a dominar y en su segunda temporada en la liga hizo unos números brutales de 30.6 ptos y 15.1 rebotes, algo que dio un salto de calidad primordial para los Braves, que se metieron en play-off, perdiendo en primera ronda frente a los Celtics de Havlicek, Chaney, Nelson, Silas o Whestpal entre otros, que consiguieron el anillo esa temporada frente a los Bucks de Abdul Jabbar.

Al año siguiente McAdoo dominó más aún la liga, consiguiendo el MVP con 34.5 ptos, 14.1 rebotes y 2.1 tapones por partido, unos números que aún así no sirvieron de mucho a unos Braves que apenas llegaban a play-off.

En el verano del 76, ya se estaba buscando dueño para una franquicia que aún teniendo a uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA, apenas era rentable y ya se buscó una venta de la franquicia con su posterior cambio de ciudad, pero las negociaciones no llegaron a ningún lugar, pero los Braves estuvieron a punto de irse a Hollywood…Florida.

La franquicia tenía problemas de dinero, ya que no llegaba a vender la totalidad de sus asientos nunca y al final se envió a McAdoo a los New York Knicks. Al final de la temporada 77-78, el propietario de los Braves, cambió sus derechos con el propietario de los Celtics, Irv Levin, el cual, originario de la zona de California, tenía el sueño de tener una franquicia de la NBA en su zona natal, así al acabar esa temporada, los Buffalo Braves pasaron a la ciudad de San Diego, cambiando también el nombre a los San Diego Clippers.

Pero las cosas en San Diego tampoco fueron como todos esperaban, aún haciendo una primera campaña que a nada estuvo de llevarlos a los Play-Off, el equipo se movía entre el ni fu ni fa de la liga, aún teniendo a gente como Bill Walton que poco antes había ganado el anillo en Portland, pero las lesiones le impidieron triunfal en su ciudad natal. Al finalizar la temporada 81-82, Irv Levin vendía la franquicia a un empresario de la zona de Los Angeles, Donald Sterling el cual, visto los pobres resultados del equipo deportiva y económicamente decidió pedir el traslado a su ciudad Los Angeles. Nacieron Los Angeles Clippers.

Ya en la ciudad de LA, las comparaciones con los Lakers eran más que odiosas, mientras el Forum vivía la gran época del Showtime, los Clippers se hundían en la mediocridad más absoluta, con pobres temporadas, incluida una de 12-72, que es el segundo peor record en la historia de la liga. En la temporada 91-92, los Clippers a mediados de temporada cambiaron de entrenador (una vez más) fichando a Larry Brown que hizo un grandísimo final de temporada, dejando al equipo 45-37 y siendo la primera vez que se superaban al hermano rico, Lakers, en la clasificación, llegando a los Play-Offs después de muchas temporadas sin hacerlo.

Ese equipo estaba compuesto por gente como Ron Harper, Doc Rivers, Danny Manning, Ken Norman o Charles Smith. El sueño se acabó en primera ronda frente a los Jazz de Stockton & Malone, cuando aún se jugaba la primera ronda a 5 partidos, en un ajustado 3-2.

La temporada 93-94 fue tal vez, la peor temporada para el baloncesto en LA, ya que juntando los records de ambas franquicias, hicieron un 60-104, dejando a ambas en la mediocridad más absoluta. A finales de la decada, junto a los Lakers (y los Kings de la NHL) se fueron a lo que es ahora su casa, el Staples Center.

En esa primera temporada en el Staples, los Clippers después de gastar el año anterior el no.1 en Michael Olowakandi, draftearon a Lamar Odom, aún así Odom no se acopló y Olowakandi estaba lejos de ser un jugador franquicia, el equipo ni llegó a las 20 victorias.

A principios de siglo se juntaron en Clippers un trio que dio mucho juego en los highlights de la nba: Lamar Odom, Darius Miles y Quentin Richardson, que junto a Elton Brand, formaban la llamada generación de Al Salir de Clase, un equipo que a pesar de su espectacularidad, no daba para llegar a los Play-Off. Aún así se habló mucho de ellos, por sus gestos, el equipaje jugón de los Clippers, el mejor sin duda hasta la llegada del de los Warriors de este año, lo tenían todo para triunfar…pero nada cambió.

Pero todo cambio en 2005-06, en esa temporada Elton Brand dio un salto cualitativo e hizo que el equipo se metiera 6o en la Conferencia Oeste, quedando por segundo año consecutivo por delante de los Lakers y 14 temporadas después volvían a PO consiguiendo el mejor record de victorias/derrotas desde que dejaron Buffalo. Ese año se ganó el primer partido en PO en 13 años y lo que era más importante, pasaba de primera ronda de PO por primera vez desde Buffalo. La siguiente piedra en el camino fueron los Suns de Nash, Marion, Amare… La serie se fue a 7 partidos, con partidos realmente brutales, incluido uno con 2 prorrogas, al final los Suns se llevaron la serie y rompieron el sueño del hermano pobre. Esa temporada Elgin Baylor, el general manager del equipo, se llevo el premio al mejor manager de la temporada.

La temporada siguiente todo fueron expectativas en LA, pero la cosa fue como siempre había ido en esta franquicia: Mal. Lesiones, partidos perdidos y de nuevo senda en el desierto. Siempre con buenos jugadores, pero nunca con buena conjunción entre ellos.

Este año, con cambio de equipaje incluido, los Clippers de Vinny Del Negro se encuentra ante un gran reto, volver a PO. Lo van a tener difícil, pero la explosión de Blake Griffin en la franquicia puede ser la clave de estos Clippers, Baron Davis, ya un base veterano, debe saber manejar la situación y poner a Griffin en un lugar clave y que sea respetado por el resto de interiores de la liga. Eric Gordon tiene que ser otra pieza clave y Kaman tiene que ser un gran acompañante de Griffin, es decir, todo gira en torno a Griffin.

Casi 40 años después la franquicia de los Clippers vuelve a mirar a un jugador grande y dominante para volver a meterse en los PO, como lo hicieron aquellos Buffalo Braves con Bob McAdoo.

Medida de eficiencia

El porcentaje de tiros de campo (TC%, o en inglés, field goal percentage FG%), que se calcula como cantidad de tiros de 2 y de 3 anotados, dividido por el número total de tiros intentados, ha sido tradicionalmente usado como la medida de eficiencia anotadora. Ríos de tinta primero, y de píxeles después, han corrido comparando jugadores y justificando quién es mejor y quién peor en función a este numerito entre 0 y 1. Pero el FG% es una herramienta horriblemente sesgada en contra de los tiradores para este tipo de comparaciones, por una sencilla razón. Un tiro de dos no vale lo mismo que uno de tres. Y la probabilidad de anotar un tiro de dos, no es la misma que la de anotar un tiro de tres.

Vamos a poner un ejemplo práctico. Si un jugador anota 20 puntos con 6 triples y una canasta de dos, lanzando a canasta 14 veces y otro jugador anota esos 20 puntos con 10 canastas de dos, lanzando 15 veces. ¿Quién es más efectivo? Claramente, han hecho los mismos puntos, pero el primero ha necesitado un tiro menos, por lo que lo elegiríamos a él. Calculad ahora el porcentaje de tiros de campo. El primero, 7/14 (0.500 FG%); el segundo 10/15 (0.666 FG%). Algo falla, ¿verdad?

Es por casos como este, que se han ido introduciendo poco a poco medidas que representan mucho mejor la realidad. El porcentaje efectivo de tiros de campo, EFG%, recoge esta diferencia, calculándose como

(FGM + 0.5 * 3PM) / FGA

donde FGM (field goals made) es el número de tiros de campo anotados, 3PM (three-pointers made) es el número de triples anotados, y FGA (field goalds attempted) el número de tiros de campo intentados.

En el ejemplo anterior, el EFG% del primer jugador es de (7+0.5*6)/14=0.714 y el del segundo al no anotar ningún triple es el mismo que el FG%, 0.666. El EFG% responde en parte a la noción a la que hacíamos referencia antes de puntos por tiro. En realidad, el EFG% se puede ver como la probabilidad de anotar 2 puntos por tiro de campo. Vamos al ejemplo, los 20 puntos en 14 tiros del primer jugador equivalen a 10 canastas de 2 en 14 tiros (10/14=0.714).

Pero estas dos métricas de eficiencia anotadora, se olvidan de una cosa… que con tiros libres también se anota. Es mucho más realista una estadística que nos de el número de puntos por posesión que el número de puntos por tiro de campo. Es por eso que mi herramienta preferida es el Verdadero Porcentaje de Tiro, o TS% (True Shooting Percentage), creado por John Hollinger.

En esta estadística se recogen también los tiros libres, y tiene la siguiente fórmula:

PTS/(2*FGA+0.88*FTA).

Donde PTS (points) son puntos, FGA (field goals attempted) tiros de campo intentados, y FTA (free-throws attempted) tiros libres intentados. La fórmula la podéis encontrar escrita de manera algo diferente (esta es la forma que yo prefiero), pero da lo mismo, el resultado debería ser igual.

¿Qué hace esta fórmula, que por cierto, en realidad no es un porcentaje? Si os fijáis, si no se lanzan tiros libres, PTS/(2*FGA), es exactamente lo mismo que el EFG%, la probabilidad de anotar 2 puntos por tiro de campo, escrito de otra manera más implícita. Como en una posesión se lanzan dos tiros libres, hay que añadirle al denominador el número de tiros libres intentados, sin multiplicar por el factor 2, por lo que la fórmula quedaría como PTS/(2*FGA+FT).

¿Entonces, de dónde sale ese factor, 0.88, que multiplica al número de tiros libres intentados? Como ya hemos comentado antes, esta estadística persigue calcular el porcentaje de acierto por posesión, y según el criterio de Hollinger, tiros libres lanzados por técnicas o 2+1, son “extras” que no deberían ser tenidos en cuenta porque desvirtúan los dos tiros por posesión. A falta de tener información real (especialmente histórica, ya que ahora mismo no creo que fuera difícil recoger estos datos) sobre el número de tiros libres “extras”, este 0.88 es una aproximación. Obviamente esta es la parte “fea” y discutible del TS%, a nadie nos gustan las aproximaciones, y más si las podemos comparar con métricas exactas, pero la variación que se produce es bastante pequeña.

Para introduciros la importancia que le veo yo al TS%, y la tremenda diferencia que puede llegar a tener con el FG%, dejadme poner un ejemplo: la temporada 2007/2008 de Kevin Martin. Si mirásemos el porcentaje de tiro de campo del (entonces) jugador de Sacramento esa temporada (0.456%), veríamos, como de los 300 jugadores que jugaron 500 minutos o más, ocupaba la posición 125 (37º entre bases y escoltas). Nada especial.

Pero Martin, un buen triplista (33º en la Liga, 0.402% de porcentaje de triple esa temporada, 0.603% si lo ajustamos para comprarlo con su tiro de dos) y un jugador superlativo yendo a la línea, el tiro más eficiente en baloncesto, (salvo por algún hombre alto) en donde además tiene un porcentaje excelente (15º en la Liga con su 0.869%, 0.987% si lo ajustamos por posesión con el factor 0.88), tuvo un TS% de 0.618. 0.618. Si te dijéramos como antes que fue 125 de 300 en la NBA en tiros de campo, pensarías que es otro jugador más que anota mucho porque tira mucho. Pero en realidad, por su TS%, Kevin Martin fue el 16º jugador que más probabilidades tenía de anotar puntos en cada posesión.

Comparando anotadores de volumen entre ellos, de los 31 jugadores que esa temporada metieron más de 20 puntos, Kevin Martin fue el tercero más eficiente, solo por detrás de Amar’e Stoudemire y Dwight Howard. ¿Mirándolo por FG%? El 21.

Esta semana seguiremos hablando del TS, repasaremos que jugadores se sobrevalorarían e infravalorarían en la Liga si se valorara solo al FG%, y repasaremos las mejores temporadas históricamente.

Cosas que hacer este puente: Ver NBA gratis

Hasta la noche del día 2 de noviembre la NBA ha puesto de forma gratuita su League Pass, esto es, ver los partidos tanto en directo como en diferido GRATIS hasta el día 2.

Lo único que hay que hacer es registrarse en la página del League Pass y descargar la última versión de Flash, desde ese momento podremos disfrutar de NBA gratis durante este fin de semana y con una muy buena calidad.

Para aquellos que luego quieran seguir con el League Pass, el precio de toda la temporada es de 85€ y 116€ el pack premium que incluye visión de partidos en dispositivos móviles, pero aquí tenéis que tener en cuenta que si sois de España o Canadá os van a apagar algunos partidos… que normalmente suelen ser los interesantes, gracias a Digital + aquí en España (por si queréis queraos a alguien).

El arma secreta

La clave para un nuevo título de Los Angeles Lakers podría estar sentada en su banquillo. Y ser vital sin siquiera quitarse el chándal. Porque aunque su segunda elección en segunda ronda en 2010, Derrick Caracter, no juegue con ellos, tampoco lo hará en contra. Caracter es el prototipo de ala-pivot pequeño que apenas rebasa los dos metros y pasa gustosamente de los 100 kilos, que lleva apareciendo sistemáticamente en los últimos años en segunda ronda, o incluso sin draftear, y por el que luego tantos equipos derraman lágrimas de cocodrilo por no haber sabido reconocer su aportación potencial a tiempo. Pero llega al año que viene, y hete aquí que el barrilete de la camada, vuelve a caer.

Caracter, nativo de New Jersey, apuntaba a estrella en el instituto. Los dos nombres que encabezaban la lista de mejores hombres altos del país en 2006 eran el de Greg Oden y el suyo. Después de ser reclutado por unas cuantas universidades, acabó en Louisville con Rick 15 segundos Pitino que no supo aguantar a un joven insolente al que le sobraba su apellido, y que no paraba de meterse en problemas. Ni en McDonald’s. Ni en Taco Bell. Ni en Pizza Hut. Donde quiera que fuera.

En esas dos temporadas en L’ville jugó en 18 partidos y estuvo sancionado 16. La gota que colmó la paciencia de Pitino fue el anuncio de que se iba a la NBA justo después de quedar eliminados en la ronda Elite 8 (los cuartos de final) del torneo de la NCAA. Rick tuvo que claro que a la NBA tal vez no iría, pero continuar en su equipo, tampoco. Viendo como las franquicias de la NBA no estaban por la labor de malgastar una elección de Draft en un joven inmaduro que no era capaz siquiera de cuidar de si mismo, tuvo que quitar su nombre de la lista de elegibles, y buscarse un nuevo destino.

Eligió la Universidad de Texas-El Paso, esperó un año como mandan las reglas de la NCAA, y regresó al parquet para la temporada pasada, cambiando un equipo que todos los años aspira a lo más alto, por una mid-major en la que llegar al Baile de marzo se considera todo un éxito. Y el éxito no fue esquivo con él, ya que logró liderar a los Mineros, y llevarlos hasta el Torneo de la NCAA. Perdieron con la cenicienta, Butler, ese equipo de Indiana con aroma hoosier que llegó a la final, pero eso era lo de menos. Caracter había conseguido su redención, volver a recordar los momentos en los que disfrutaba del baloncesto. El chico creció en New Jersey, cerca de los focos y el ajetreo, de la party and bullshit de la Gran Manzana y continuó su carrera en Kentucky donde el baloncesto universitario es religión, lo que le convertía en apóstol por accidente, por lo que a buen seguro que cambiar todo eso por la vida diaria en El Paso, fronteriza con Ciudad Juárez y con un 80% de población latina, un lugar donde la gente se levanta con problemas mucho más importantes que la canastita, le ayudó a despertar y a valorar el trabajo duro.

Hagamos recopilación: desde que Brandon Bass fuera elegido en la posición 33 del Draft en 2005, todos los años hemos tenido uno o más de estos: Paul Millsap y Leon Powe (49) en 2006 (elección 47), Carl Landry (31) y Glen Davis (35) en 2007, Joey Dorsey (33) en 2008, DeJuan Blair (37) en 2009, y llegamos ya en este 2010, a Caracter, que se fue hasta el 58. De toda esa lista, sólo Dorsey (y Powe por culpa de las lesiones) no tiene un papel importante en su equipo.

El problema para Lakers, es que, quitando los bases rivales, este es quizá el prototipo de jugador que más daño hace al equipo angelino, especialmente en Play-Off. Millsap mejoró sus promedios de 11.6/6.8 en la Temporada Regular a un 19/7.3 en la serie contra Lakers. Y seguro que Pau Gasol aún se acuerda de los 21 puntos en 15 minutos de Powe en el segundo partido de las Finales en 2008 o el 18-5 saliendo desde el banquillo de Big Baby Davis (al que Caracter se parece hasta en la cara) en el cuarto de este año.

Para los que lleváis la cuenta, este modelo de ala pivot undersized le ha costado a Lakers prácticamente dos partidos en las dos series finales contra Celtics. Lo que puede ser la diferencia entre llevarse a casa el Larry O’Brien o no. Por eso, no sé si Caracter jugará mucho o poco esta temporada. Tal vez nada. Pero lo que parece seguro es que al menos no estará en la Final de Conferencia en Oklahoma aprovechando que la defensa de los Lakers se centra en Durant y Westbrook para darles un disgusto. Ni podrá salir del banquillo de Miami en junio y hacerse camino entre palmeos y dos-más-unos hasta la veintena de puntos cuando a Bosh le falte el aire. La clave del three-peat podría estar sentada al lado de Jack Nicholson. Caracter puede ser el arma secreta. Tan secreta, que nunca sabremos lo que podría haber pasado, si LA lo tuviera enfrente.