Después de ver como un tipo que hace un 18/17/20, y que no acaba contrato, ni amenaza con irse, lleva años en el mercado, hay que plantearse y enumerar las razones que pueden llevar a Danny Ainge a querer traspasar a Rondete.
Ainge necesita gente que sonría a su alrededor
Primero se cargó a su amiguito del alma y adalid de la seriedad, Kendrick Perkins, ahora le toca a él. Aunque Garnett o Pierce sean serios, de vez en cuando tienden al histrionismo, pero Rajon más bien da miedito.
Por consejo presidencial
Como cuenta Shaq en su libro, al parecer Obama le dijo a Ray Allen, «Hey, Ray, ¿por qué no enseñas a tirar a este chaval?«, apuntando a Rondo. Teniendo en cuenta que el POTUS, según él, se subió al carro de Jeremy Lin antes que nadie, ¿por qué desconfiar de sus dotes como ojeador?
Para motivarle Parece que a veces, después de oír los rumores de traspaso, Rajon juega mejor. Así el dopaje de Rondo le resulta legal y gratis a su GM.
Para quitarse a todos los jugadores responsables de la temporada 2006/2007
Solo Paul Pierce que supuestamente, también ha estado en el mercado, y él, en su temporada de novato, quedan del equipo con el 2º peor registro de la historia Céltica (24-58) y el peor con Ainge mandando. Además, esta fue la última temporada en la NBA de Olowokandi, y asumimos que su hedor todavía debe persistir 5 años después.
Por su huraño carácter
Desde su época de Kentucky se lleva oyendo la cantinela de que es difícil lidiar con este chico, y episodios como el que relató Steve Bulpett en el Boston Herald, que le sitúan rompiendo pantallas tras tirar botellas de agua por el enfado durante una sesión de video, no ayudan a cambiar a esa noción. En todos los deportes, hay entrenadores que, por mucho talento del que sus jugadores dispongan, no están dispuestos a aguantar según qué cosas.
Para mejorar el equipo Rondo es un jugador superlativo, con uno de los salarios más razonables, si no el más razonable para un All-Star que no está en su primer contrato, y en una de las posiciones de más impacto en la pista. Pero todavía tiene problemas con su tiro (va camino de otra temporada por debajo del .500% de True Shooting, lo que le pone en el percentil 35 entre toda la Liga y en el 32 de los bases, y por debajo del .600% en tiros libres, 117 de 120 jugadores), los equipos le pueden flotar descaradamente, por lo que defender a Boston, especialmente para los equipos disciplinados, bien entrenados en defensa, y con una presencia intimidatoria en el medio, se hace algo más fácil. El Game Score (el análogo a la Valoración creado por John Hollinger) del partido de su triple doble, fue de 22.8, su 5ª mejor de la temporada, porque falló 13 tiros y 3 tiros libres. Chris Paul o Derrick Rose han tenido 8 partidos superando esa marca.
Y los nombres que han sonado en un posible traspaso también están en la élite de la Liga. No se ha hablado de cambiarlo por futuras elecciones del Draft, o por contratos que terminen. Si la contraprestación es Paul, Howard o incluso Gasol, hay que escuchar.
Al final no nos han salido 10 razones, pero así podíamos hacer la gracia en el titular… y mejor dejarlo así que inventarnos varias de relleno, ¿no?
Tim Duncan estaba on fire el otro día, no sólo primero le da un balonazo en la cara a Chris Andersen, si no que después hace un mate de esos que hacía años que no veíamos en el bueno de Timmy… luego de bonus Ty Lawson se lleva otra de Duncan que seguramente iba también para Andersen….
Anoche vivimos uno de esos domingos que se recordaran en bastante tiempo, con alguna que otra actuación personal de esas que nos gustan… números!
Empezamos por Deron Williams, quien ayer estableció el record de anotación en la franquicia de los Nets con 57 puntos, pero tal vez lo más tremendo no sea esto, sino su 21 de 21 en tiros libres y sus 11 triples, pero además a esto sumó 7 asistencias y 6 rebotes, en una actuación totalmente dominante… también es cierto que ver que enfrente tenía a los super Bobcats hace que estos números pues eso… fueron contra Bobcats.
Luego tuvimos a Derrick Rose, con otra serie de numeritos más que tremendos con 35 puntos, 8 asistencias y 4 rebotes, pero esto ya no debería de asustar a nadie, ni los 33 de Kobe aka Mask Mamba el cual desde que tiene la citada máscara o mejor dicho, desde el parón del All-Star, lleva 31 contra Wolvs, 38 contra Kings y anoche 33, vamos que Kobe va directo a por el premio al mejor anotador del año.
Pero luego miramos hacia el Garden y vemos los números que hizo Rondo, a ver, agarraros: 18 puntos, hasta aquí todo bien o normal…, 20 asistencias… cómo?!?!?! sí, hubo prorroga, pero 20 asistencias… y… 17 rebotes!!!!! sí, el base de los Celtics hizo ayer su 4o triple-doble de la temporada con unos números que no se veían desde Magic Johnson, que fue el último en hacer un triple doble con más de 17 en las 3 categorías.
Como veis fue un domingo de grandes números y creo que conforme nos acerquemos al tiempo donde todo se altera, veremos más esto…
Miami Heat va a superar este año todos los records habidos y por haber y encima en temporada de lockout, es decir más corta de lo normal. Este año, el equipo de South Beach va a vestir 6 camisetas diferentes!! sí, 6!!
Por un lado tenemos el equipaje de local, el blanco de toda la vida con las letras Heat en Rojo…
Luego tendríamos el equipaje de visitante, que es negro con las letras en blanco…
Iríamos luego a por el equipaje que allí llaman Alternate, es un tercer equipaje que se usa en contadas ocasiones, los Heat juegan de rojo en estas ocasiones…
Vamos a lo grande, este año se han sacado de la manga el Black & White Jersey aka All Black Everything, una camiseta totalmente negra, con letras también en negro, sólo diferenciados por los bordes blancos…
Después le sumamos la camiseta ABA de este año de los Floridians, brutal por cierto…
Y finalmente, para acabar con esta suma de camisetas, tenemos la que estrenarán el próximo domingo su visita al Staples Center, donde en la camiseta podremos leer El Heat y que ya han usado otros años en la Noche Latina…
Aunque ya han pasado unos días después del All-Star, aún estamos de resaca aquí en La Crónica Desde El Sofá y aún nos quedan detalles del partido que merecen ser comentados.
Y hablando de la presentación, Deng se saltó todo el protocolo y lució una camiseta con la silueta de África y con los colores de El Congo… le va a caer multa, pero detalle molón también.
El castañazo de Wade a Kobe fue la jugada más violenta vista en un ASG desde tiempos inmemoriables, de hecho Kobe está day-by-day debido a la rotura de la nariz. Parece ser y dicen las malas lenguas que entre los dos hay mucho pique…y siempre lo habido…
Otra más de CuLeBron, en la última jugada y después de cascarse unas canastas brutales, no le dio la gana tirarse el último tiro… miedo a fallar? vete tú a saber, pero su fama de esconderse en los finales de partido, ya la llevamos hasta el All-Star.
En el último cuarto, en el Este casi siempre tuvimos a Deron Williams de base titular, de hecho, en los momentos cumbres del partido era él y no Rose el que estaba sobre la pista. Muy listo Tom Thibodeau dejando a su chico descansar en los momentos de más desgaste…
En cambio Brooks, no dudo ni un instante de darle el partido a Durant, que fue sin duda el jugador que más minutos jugó de todos los presentes, más destacado del oeste y con ello el MVP. Dos formas diferentes de encarar un ASG desde el banquillo.
Kobe con sus 27 puntos suma en total 271 siendo el máximo anotador en la historia de los All-Star Games, superando ya a Jordan que es el segundo con 262.
Dwight Howard y Westbrook jugaron con las camisetas techfit de adidas, sí, esas que son pegadas al cuerpo. El año pasado las presentaron pero no las usaron, este año no las presentaron y las han usado.
Todo el mundo ha hablado que Bynum jugó muy poco, debido a una especia de revisión en la rodilla que se hizo, pero Steve Nash jugó aún menos… no se sabe muy bien por que, pero ya comentamos que estuvo durante mucho rato hablando con Brooks antes del partido…
El balón del partido fue un modelo exclusivo para el partido, con una estrella en uno de los laterales, con lo cual no se guardaba el mítico dibujo que estamos todos acostumbrados…
Uno de los grandes momentos de este All-Star Weekend fue sin duda el vídeo de intro de la jornada del sábado que mostró la cadena TNT, la que retransmitía para USA la señal del evento…
Niggas In Paris + NBA + All-Star = Piel de gallina….
Domingo, día grande. Ya lo hemos dicho alguna vez, que es imposible para una sola persona cubrir todos los eventos del All-Star. Por varios motivos. De algunos, ni te enteras. Otros, son coincidentes en tiempo. Y luego están aquellos que se hacen en localizaciones alejadas del sitio donde te encuentras o puedes llegar. Este efecto se acrecenta sobremanera en las extendidísimas ciudades norteamericanas, y se hace insufrible en una ciudad con el tráfico de Disney, Universal y compañía, en temporada alta. Y el último factor: hay eventos que no puedes ir, porque el cuerpo y las fuerzas no te dan.
Por unas cosas y otras, a las que sumar que el domingo es además el día con la programación más escasa, nuestra agenda hoy no empezaba hasta las 11:45, hora en la que teníamos cita con Derrick Rose, gracias a nuestros amigos de adidas, que iba a firmar autógrafos en la pista que Foot Locker había montado en medio del Florida Mall, un mega centro comercial de esos de los que gustán por aquí.
Con DJ presente, pinchando sobre todo música de Kanye West, ese otro genio de Chicago, Poohdini Rose llegó con puntualidad inglesa, todo un hito, porque la media de retraso debe estar en los 10 minutos, y atendió a la prensa antes de empezar firmar autógrafos a los allí presentes.
Preguntas de todo tipo, saludos esta vez, creo que a las Filipinas y Taiwán, y regocijo por el nuevo contrato por 13 años y de 185 a 250 millones, dependiendo quién dé la cifra, que hace que adidas pague tanto o más a Rose por llevar su ropa, que Chicago por jugar. De hecho, David Stern fue preguntado ayer, y aseguró que ha habido conversaciones con marcas de calzado deportivo para asegurarse que no hay incentivos por acabar en equipos de mercados grandes, y es que el poder que los patrocinios están adquiriendo en el mercado deportivo es importantísimo.
Rose ya está en el tercer mayor mercado de América y no necesita moverse, así que pueden estar tranquilos. Tímido y reservado, es muy diferente al resto de personalidades que pueblan la conferencia Este en el All-Star, como se vería más tarde durante las presentaciones del partido. Durante los próximos días, leerás más sobre el MVP en nuestra página, y compatiremos contigo todo lo que nos contó.
Cuando terminamos de hablar con Derrick, nos escapamos corriendo al Convention Center para hacer una visita fugaz al NBA Cares Special Olympics Unity Sports Basketball Game (sí, los nombres oficiales son así de largos, no sé como hacen para tuitearlos) en el que estarían gente como Durant, Drexler o Kemba Walker. Aquí, sentimos miedo por primera vez en todo el finde, cuando Dikembe Mutombo le dijo a uno de sus ¿hijos?, ¿nietos?, «Who wants to come with me». Ya sabemos todos lo que pasó la última vez que Mutombo empezó una frase por «Who wants…», allá en Georgetown, y no queremos ni una parte de eso.
Antes de volver al Downtown, al Amway Center, nos pasamos por la Media Suite que adidas tiene montada para la prensa en el lujoso Peabody, que linda con el Convention Center. Allí pudimos ver las equipaciones que los jugadores iban a usar esa misma noche en el All-Star, y le echamos un ojo a las bambas de Dwight Howard y Derrick Rose, que aprovechan la noche que pueden durante el año para darle colorido a sus zapatillas, y esta vez van de naranja para representar el Orange County en el que nos encontramos y el buen tiempo del Estado del Sol, Florida.
Las equipaciones, son las más ligeras que hayamos visto para jugar al baloncesto, con las costuras reducidas al mínimo. Además, para los jugadores que así lo desearan había modelos más ajustados como los que lucieron el propio Howard y Russell Westbrook. Después de agradecer a adidas el magnífico trato que nos prestaron y su amabilidad, ahora sí, carrera hasta el corazón de la ciudad.
Al llegar al pabellón estaba Flo Rida cantando en el concierto que montaron fuera del Amway, en la calle Church, que era solo para gente con entrada para el partido, y después de escuchar un par de temas, a entrar al pabellón a cenar (el trato y la inversión que hacen en la prensa es exquisito) y aprovechar para salir a pie de pista y ver que se cuece antes del partido. Cuando limpiaron la zona a media hora para que empiece el partido, vimos por el pasillo a muchos de los invitados que ocuparon las primeras filas, hubo un avistamiento de Gortat, y comprobamos con cierta incredulidad que el público que está bajo el escenario para la actuación previa al partido de Nicki Minaj primero, y de Pitbull después, son invitados sin entrada que traen al pabellón para animar puntualmente, en lugar de dejar a la gente que ha pagado su ticket acercarse. Justo antes de subir a nuestra posición, nos cruzamos con Chris Brown por las zonas donde se sitúa la gente que va a actuar. Como el nuevo single de Pitbull tiene su aparición en el estribillo, sumando 2 y 2 quedaba claro quién iba a ser ese «invitado especial» del cubano que llevaban días anunciando.
De la actuación de la Minaj no puedo elaborar mucho, porque ya he comentado alguna vez que estamos detrás del escenario y todo lo que pasa allí lo vemos un tanto mal, vamos, de hecho, yo lo veo por el Jumbotron, así que no os puedo contar mucho más que lo que visteis en el sofá. Luego, por supuesto, subidón de azucar y dentera con el himno de Canadá, piel de gallina con el de Mary J. y empieza el espectáculo.
A los pocos minutos nos tenemos que envainar lo que dijimos ayer sobre que el concurso de mates no ganaría tanto en calidad con los James o Westbrook porque los angelitos salen lanzados y con ganas de machacar, y demuestran que están a un nivel atlético superior a lo que vimos el sábado. Aunque, también es verdad, que el concurso de Griffin el año pasado no lo reflejó, tampoco.
El ritmo de los 6 primeros minutos recordó al partido de Rookies, ya que el Oeste se ponía en proyección de más de 190 puntos. Luego el tono de locura remitió un poco, y aunque la defensa siguió siendo matadora, no fue el despiporre inicial. Como siempre, impresiona ver en vivo la rapidez de ejecución, la precisión en el lanzamiento y las acrobacias de estos tíos. Cuando los estás viendo el tiempo vuela: parece que han pasado 5 minutos, y te has plantado ya en el descanso, y está Pitbull berreando.
El espectáculo del cubanito que está tostadito pese a ser más blanco que Chris Mullin (tremendas ovaciones y puestas en pie a los antiguos miembros del Dream Team, y una muy especial a Magic Johnson) fue tremendo. Quizá no este al nivel del descanso de la SuperBowl, pero no se le queda tan lejos. Y entre terminar la actuación de Pitbull y salir por la puerta del Amway, el reloj diría que pasaron un par de horas, pero yo apostaría por 5 minutos. El final del partido fue bellísimo, gracias a que el Este se pusó a la par, y en cuanto acabó, corriendo al ascensor para invadir la zona mixta. Aprovechamos para hablar con Chris Paul, que mostró una cara de felicidad tremenda cuando por fin le dejamos tranquilo. Quién sabe por cuántas grabadoras, entrevistas y conversaciones pasan estos tipos en 3 días. Ya sabemos que va en el (muy buen) sueldo, pero el agotamiento de tanta historia debe ser descomunal. También escuchamos un poco lo que Marc tenía que contar, y fue una pena no haberle sacado una foto de la cara que puso cuando un periodista le mal comentaba como acuerdo casi cerrado el traspaso de su hermano a Toronto, para que juegue con Calderón. Cuando leímos al llegar al hotel los cotilleos, ni siquiera era Toronto el supuesto destino de Pau, sino Orlando, pero qué más da, aquí el caso es tirarla. Otra regla de la zona mixta que se cumple con alguna excepción: cuanta más gomina tenga el periodista, más posibilidades que la pregunta sea un desastre.
Para cerrar el día y el fin de semana mágico, fuimos al Media Hospitality que la NBA organiza para la prensa en el Marriott, donde se alojan muchos de los periodistas, y en la que nos tienen preparado algo de cenar y ponen vino y unas cervecitas para soltar la charla con el personal.
Buen fin de fiesta de un inolvidable fin de semana. Visto y no visto. El año que viene espera Houston.