Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.
Primer match ball para Pacers. El cabeza de serie 1 en el este, afrontaba este partido con la necesidad imperiosa de ganar, eso o irse a pescar. Heat, algo relajado, encaraba este partido con las ganas de acabar la cosa rápido y tener 1 semana de descanso hasta The Finals, las cuales por cierto empiezan el próximo jueves. Y la cosa estuvo movida.
No nos equivocamos si decimos que el partido de anoche fue el mejor de toda la serie. Intensidad, buenas canastas, polémica, incertidumbre y hasta cucamonas de esas que nos encantan. De todo, hubo de todo.
Pacers empezó enchufado, nutriendo de balones a Hibbert para que hiciera lo que no había hecho en los partidos anteriores, meterse abajo y castigar el juego interior de Heat. Y así se fue jugando el 1Q con Pacers apretando y con Heat que daba la sensación que aún ni habían bajado del avión, pero poco a poco esto fue cambiando.
Rashad Lewis, sí, Rashad Lewis fue la clave ofensiva en Heat a base de enchufar triples que los metió en un partido donde Lebron estaba más tiempo en banquillo que en pista por culpa de faltas. Aún sin Lebron, a Pacers le entró la habitual pajara que ya nos tienen acostumbrados y mientras el público empezaba un silencio inquietante, el equipo de Spoelstra iba comiendo la moral y metiendo puntos para casi sentenciar las finales y recoger ese feo trofeo que se le da al ganador de conferencia.
Todo cambió en el segundo tiempo. Todas las perdidas de Indiana se acabaron y surgió la figura de Paul George, para cargarse el equipo a cuestas y aprovechar que James no estaba para campar a sus anchas y meter todo lo metible y más. El 3Q acabó con un triple sobre la bocina de George que era el mejor resumen posible a lo que habíamos visto sobre la pista.
El cuarto final tuvo de todo. Con George desatado, James volvió a pista y aún estando desacertado a más no poder, entre sus jugadas y que daba la sensación de que Pacers buscaba más provocar la 6a de James que otra cosa, Heat empató el partido a falta de 3 minutos para acabar el partido.
En estos minutos finales surgió de nuevo George, que estaba ON FIRE…y también Rashad Lewis que con un triple tremendo, metía toda la incertidumbre y más para que se jugara todo a la lotería de los tiros libres.
Pacers se llevó el partido, pero nos deja muchas cosas en el aire. Indiana ha tenido que tirar de un mega partido de George para doblegar de milagro a Miami, que casi ni pudo contar con James por las faltas…curioso. Habrá que ver qué versión de Pacers vemos en Miami dentro de un par de días.
Sofi del día: Lance Stephenson, poco más que añadir.
Como ya hemos hecho en otras temporadas, iniciamos los PO Desde El Sofá, donde cada día escribiremos sobre lo que hemos visto el día anterior, a nuestra forma y siempre desde el sofá.
Después de un fin de semana sin partidos de PO y de que ayer entre unas cosas y otras no pudieramos escribir la crónica del día, volvemos hoy a repasar como están desarrollándose las finales de conferencia, yendo de nuevo a South Beach, para ver como los Heat casi finiquitan a unos Pacers que… eso, los Pacers.
Bosh. Chris Bosh. Ese jugador extraño, ese jugador que muchas veces se ha infravalorado y el cual siempre ha sido el 3er espada de Heat. Ese jugador que llevaba haciendo unas finales de conferencia más bien discretitas, por ser algo amable y buscar un término no censurable, ayer tuvo su partido y ya desde el inicio lo dejó bien claro. Él fu el encargado de meter enseguida al equipo de Miami con una renta, no muy larga, pero medianamente cómoda para que los playeros hagan lo mejor que saben hacer, y es defender y dejarse llevar.
Siendo la diferencia del marcador casi siempre de 1 dígito, la sensación en la pista era que el equipo de cuLebron & cia llevaba una ventaja de 20 o 30 puntos, una suficiencia bastante alarmante la verdad, sobre todo si eras aficionado de Pacers, pero no se acababan de ir, gracias también sobre todo a West, que era el único en Indiana capaz de hacer algo.
Todo seguía igual y era como los típicos temas chuntachunteros que se llevan ahora, todos estábamos esperando a ver cuando el DJ de turno va a soltarla para todo el mundo dar más botes. Este momento llegó ya en el 3Q donde la defensa de Pacers ya era ni fu ni fa, mientras Bosh seguía a lo suyo ayudado de James que empezaba a ir ya también a la suya.
Sin Stephenson y sin, sobretodo, George dando el nivel esperado, estos Pacers no dejan de ser un equipo normalito, sí, acabo de soltar una buena burrada del equipo que mejor record ha tenido en el este, pero es la sensación que daba. No se si es por ese cambio de los Pacers de principio de año a estos o si influye, que algo hará, la defensa de Heat, pero ufffff, ver un partido de esta serie se está haciendo algo duro la verdad. Una cosa sí que voy a decir, estamos a finales de conferencia, es decir, sólo hay 1 partido al día, si no fuera así, creo que a estas alturas ya no seguiría la serie, es decir, Pacers empiezan a dar pereza…y eso no mola.
3-1. Así se marcha la serie de nuevo a Indiana, los cuales tenían el factor cancha a favor, pero como casi todo este año, lo han ido dinamitando conforme han pasado los minutos y los partidos…una lástima la verdad.
PD: ¿Dónde está Hibbert?
Sofi del Día: Ya que ayer no tuvimos crónica y el partido de anoche fue un poco puffff, vamos a darselo a Tripode Ibaka, que tuvo su Ibaka Game…pero que a ver como le responde la lesión en lo que queda de serie…
A estas alturas de la película seguro que el 96.45% ya ha visto todo el All-Star Weekend o bien ha leído algún resumen, así que creo que es un poco tontería contar lo que para nosotros ha sido este fin de semana de las estrellas, así que en lugar de crónica y por hacerlo algo diferente, vamos a ir diciendo las cosas que nos han gustado, las que no y cosas así, es decir, rollo premios, así que preparados, listos, ya!
Nota: no vamos a meter por ningún lado el tema trofeo del viernes ni las horrendas camisetas de este año, eso sería categoría especial y ale, ya lo tienen.
Lo más molón
Sin duda alguna y creo (o al menos espero) que aquí coincidiréis conmigo, que el pique del viernes entre Dion Waiters y Tim Hardaway Jr fue realmente alucinante y tremendísimo, además el espíritu de JR Smith sobrevoló el partido y Drummond a parte del MVP se llevó los cordones desabrochados. Me recordó a como Irving humilló el año pasado a Knight… dos años seguidos donde el mejor recuerdo es en el maltratado partido de Rookies… algo tendrá entonces.
Lo más mojón
Se lo damos a Joe Johnson por su lamentable actuación en el concurso de triples, digno de sanción, quitar puntos del carnet de conducir y rescindir su contrato de zapatillas con Jordan…un insulto vamos.
Lo que faltó
Un poco de espíritu de equipo en el Oeste dentro del All-Star Game. El banquillo ni se movió en todo el partido, dando exactamente igual que hicieran o dejaran de hacer, en cambio en el Este, claramente metidos en el encuentro por parte de Frank Vogel, celebraban las jugadas y conforme iba pasando el partido se les veía más y más dentro, además que hubo más defensa.
Lo que sobró
La competición de tiro por equipos, sobra, total y absolutamente. Este año además quitaron una de las marcas de tiro, así que señores de la NBA, dejen morir en paz este torneo y cambienlo por uno de tiro desde medio campo, que es lo que realmente interesa en este torneo…o volvamos al HORSE, pero bien hecho.
Lo que no salió
El sistema del concurso de mates. Lo aventurabamos cuando lo vimos: o iba a ser brutalmente tremendo o una cagada más grande todavía, finalmente nos fuimos por la parte marrón de las cosas. Desangelado, sin ganador claro y con una sensación de que se acabó de golpe cuando se calentaba la cosa que todos se miraron diciendo: ya? Nada, fuera también junto con lo que viene a continuación…
Lo que no hay que volver a hacer
El sistema de Este-Oeste para los concursos. No sirve para nada la verdad, en el de mates (luego vamos a ello) fue lo peor, pero en el de triples le quita toda la magia de ver como van superándose. No se, no me gustó el pasado año y este tampoco. Fuera.
Hay que repetirlo
Lo del carrito de balones de colorines en el concurso de triples, sin duda el gran punto extra del sábado, me gustó mucho la idea y hace del concurso algo más emocionante, así que esto sí. El tema de los dos jugadores en lo del concurso de habilidades también me resultó curioso, sobre todo la forma de hacer el relevo, me gustó.
Mejores zapatillas
Las Lebron XI Gator King. Sin lugar a dudas y mira que habían cosas molonas este año, pero las Lebron XI, que ya probamos en su día, son tremendas, y con los colorines que han sacado para este AS más…además, brillan en la oscuridad!
La jugada del ASG
Me quedo con el saque desde detrás de la canasta de Curry y alley hoop de Durant, dificultad máxima y muy poco vista esta jugada.
La cagada del ASG
Ver como se convierte en un concurso de mates ya desde el inicio, sí, seguro que muchos dijisteis aquello de «este mate ya fue mejor que todo lo que se vio el sábado«, pero esa frase la decimos todos los años, así que no vale, pero vamos, volviendo al tema, creo que Vogel hizo una demostración en la segunda parte del partido de motivar a sus jugadores para ganar el partido, remontar y hacer una mínima defensa… como no se siga su ejemplo, nos vamos a cargar el partido amiguitos.
El mejor mate
Yo aquí tengo un par de highlights, por poner la terminología anglosajona, por una parte el mate de Wall, creo que ganó mucho al salirle a la primera con lo cual generó un gran boom en la gente, así que gallifante para Wall, pero el mate de Paul George en la ronda de Battle fue para mi el más tremendo y jugón de la noche sin lugar a dudas.
Y esto no es todo, seguro que en el próximo podcast sacamos más punta al lápiz del All-Star…
Este año para hacer los picks lo he tenido creo que más complicado que nunca, sobre todo por el Este, donde en esta temporada es complicado hasta elegir los All-Star.
Por un lado me he ido a los fijos, es decir cuLebron James y Paul George y a partir de aquí viene el show. La verdad es que la temporada en la conferencia de la costa atlántica está siendo un poco desastre, entre lesiones de estas que nos matan a todos (Rose & Lopez) y grandes decepciones de jugadores de los cuales esperábamos mucho más (cómo me estás jodiendo la Fantasy amigo Deron…), nos quedan 3 huecos para no saber muy bien a quien dárselos.
El nombre de Irving siempre viene a la mente, pero claro los Cavs este año dan hasta pereza de verlos jugar, y eso que está él, pero uffffff se hacen difíciles de digerir. Por otro lado está Wade, el cual este año está en modo ‘mirameynometoques’ (lo cual también me está jodiendo la Fantasy…), es decir, descansando casi más que el que anota las canastas metidas por Ricky. Y finalmente tenemos a Wall, el cual ya acabo la pasada temporada regular a un nivel tremendo y que parece que poco a poco se va cogiendo a ese nivel, además es de esos bases jugones que nos molan. Así que, teniendo en cuenta que Wade llega fresco y Wall está molón y doliéndome infinitamente, Irving fuera. Aquí tengo que añadir que por algunos segundos pensé en Jeff Teague, el cual casi sin hacer ruido está aportando mucho más de lo que parece a los Hawks.
Luego para el puesto final, entre Hibbert y Melo, he tirado por la parte del grandullón, más que nada para tener un quinteto al uso con un jugador grande y no jugar a un ultra mega small ball, además, creo que se lo merece más que el 7 de los Knicks, todo sea dicho.
Por el oeste tenemos varios puestos bastante fijos, como es el de Durant que merece poca discusión, a partir de aquí todo un abanico de posibilidades y de gente que podría estar sin lugar a dudas en ese quinteto inicial del Oeste.
He querido quitarme el sombrero hacia los Blazers por la sorpresa, por la temporada que están dando y que leches, porque tienen 2 jugadores a nivelazo All-Star como son Aldridge y Lillard, el cual he metido por delante de Curry, sí, lo he hecho….pero que conste que esta fue la última GRAN duda, pero ese toque clutch y parecerse de forma brutal a Irving en esa veteranía que no tiene, ha hecho que sea mi elegido. Luego y siempre con Curry presente, se me planteó la duda de Chris Paul, el cual ahora mismo está out, pero no deja de ser EL BASE, con lo cual, lo quiero para este partido y para ver si hace cosas molonas como el año pasado en Houston.
Para el puesto que me falta, en lugar de coger a Robin Hood, me he ido a por otro MEGA CLÁSICO como es Duncan, el cual en los últimos (o no) coletazos de su carrera parece que está viviendo unas 82734782478 juventud demostrando que probablemente sea el mejor PF de la historia (ale ahí!) y que se merece estar en este partido de las estrellas, aunque le toque mucho la moral a Pops.
Los 10 elegidos!
Mario Maruenda
Para mí el All-Star es una mezcla de reconocimiento y diversión. No se trata de elegir a los 10 jugadores más divertidos, ni a los mejores, ni a aquellos en los equipos de más éxito, sino algo entre medias, con un criterio un tanto difuso, lo que me apetezca en el momento.
Para este año, el infame Comité de 3 tenía claros cuatro jugadores que cumplían todos los requisitos: ser los mejores indudablemente en su posición, estar en equipos en los mejores puestos de la Liga, y ser terriblemente entretenidos para disfrutar de ellos en la cancha. Chris Paul (veremos que ocurre con su lesión), Kevin Durant, Paul George y LeBron James, estáis dentro.
Los dos siguientes nombres que más me atraen: Kevin Love y Steph Curry. La marcha regular de los Wolves y la durísima competencia en el backcourt del Oeste, que se llenaría ya con CP3 y StephDios, hacen que me lo piense… pero si estos dos me llaman la atención, no voy a perder mucho tiempo. You’re fucking in.
Ahora para cerrar el Oeste tengo un puesto de hombre alto, y varios candidatos. El jugador más reconocible del equipo sorpresa del Oeste, Aldridge. El jugador que en su segundo año se ha convertido en luz, fuego y destrucción, Anthony Davis. El mejor hombre alto anotador exterior de la Liga, y leyenda del baloncesto, Dirk Nowitzki. El mate a punto de suceder, el Mr. 20-10 del Siglo XXI, Blake Griffin. El vilipendiado, pero siempre productivo y divertido, Dwight Howard. El comodín de los Spurs, Duncan en este caso, que siempre me los dejo fuera. Y el todavía desconcertante, pero entrañable DeMarcus Cousins, que ya asoma en el máximo nivel con todas las consecuencias. Siete candidatos, un puesto, he pensado en sortearlo, pero al final me lavo las manos y caigo en la que supongo elección de consenso: LaMarcus Aldridge.
Vayamos ahora a por los exteriores del Este. Allí destacan para mí tres nombres: Irving, Wade y Wall, ya que se me quedan cortos por unos motivos u otros, pero reciben mención DeRozan, Lowry, Kemba, Carter-Williams, Teague, Afflalo o Raymond Felton. El problema de Wade es el mismo que su ventaja: descansado y al 100%, es el mejor. Irving ha empezado algo decepcionante para lo que se espera de él, y aunque no me gusta castigar a un jugador por lo que hace el equipo, el mojón de Cleveland es demasiado grande como para apartar la mirada. Aún así, cuando se pone, lo hace facilísimo. Y Wall, me parece un poco menos jugador que sus dos compañeros, pero seguramente es el que más está dando de sí. Seguimos de lavada de manos, y vamos con Wade, Wall.
Y queda un último puesto, el que cierra el frontcourt del Este, que está para repartir entre Carmelo y Hibbert, lo que obliga a elegir entre el tocino y la verticalidad. Vamos a terminar la «pilatada» eligiendo a Hibbert, para tener un hombre alto clásico en el equipo, que siempre hace más gracia que esto parezca un equipo de baloncesto de toda la vida. Además, si Miami tiene dos jugadores, Indiana no va a ser menos, y como estoy haciendo esto después que David, y ya sé lo que ha elegido, nos quedan equipos gemelitos en el Este.
Pues ya están. Ahí tenéis mis diez. Gracias de hantebraso.
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El año pasado todavía eran una promesa, y este, ya son una verdadera realidad. Indiana es un equipo que aspira a todo, con un futuro brillante además a medio plazo, ya que muchas de sus piezas son jóvenes y están atadas a contratos de larga duración.
Y este equipo todavía tiene margen de mejora, aunque no parezca posible. La defensa más efectiva de la Liga la pasada campaña, producto del magnífico sistema de Frank Vogel, es casi perfecta, y como mucho puede, y debería, mantenerse. Continúa Roy Hibbert, pilar clave que sostiene la estructura, protegiendo el aro sin necesidad de ayudas, y un grupo de jugadores exteriores magnífico con Paul George de protagonista, que puede emplear su tiempo en proteger el perímetro. Pero estuvieron lastrados por un pobre banquillo, y las incorporaciones a la segunda unidad, además de la vuelta de Danny Granger, harán que esta plantilla sea más profunda. Y un ataque, que empezó mal pero fue mejorando durante el año tiene la oportunidad de empezar a tope en esta nueva temporada.
Radiografía de los Pacers
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En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
Quinteto de lujo…
Junto a los 3 últimos finalistas (Miami, San Antonio y OKC), los Pacers son uno de los seis equipos que pueden comenzar la temporada con el quinteto que más utilizaron el año pasado (Toronto y Washington, son los otros dos). Gracias a que sólo se perdieron 25 partidos entre todos, Hill, Stephenson, George, West y Hibbert fueron el segundo grupo de cinco hombres más utilizado en la Liga la pasada temporada, tras los titulares de los Thunder, y eso que sólo jugaron juntos 64 partidos, porque Vogel tardó 6 encuentros en darle un puesto de inicio a Lance, que no volvería a perder.
Además, son eficaces. Estamos hablando del cuarto mejor quinteto de los 25 con más minutos a lo largo y ancho de la Liga, y el 6º entre los 40 con más de 250 minutos (teniendo en cuenta que dos de los grupos por encima, de Memphis y Toronto, fueron utilizados sólo en la recta final de la Temporada), superando en 12.1 puntos por 100 posesiones a los rivales. Si separamos su actuación en las dos partes del campo, estaríamos hablando de la mejor defensa de la Liga (Indiana como equipo es la #1, y este quinteto mejora ligeramente la marca de todos los minutos del equipo en general) y el sexto mejor ataque.
Si os fijáis en la radiografía de los Pacers, y la clase de tiros que permiten al rival en defensa, no les dejan tirar cerca de la canasta o de 3, fuerzan (si eso es posible) malos porcentajes desde esas zonas, y sólo dejan al rival elegir las peores opciones, suspensiones a media distancia. Además, evitan todo lo posible cometer faltas.
Pese a ser uno de los equipos que más rebotean en ataque y más balones pierden, su balance defensivo es fantástico, y evitan los contraataques rivales. Y a media cancha son un equipo con una magnífica capacidad de mantenerse en su sitio, ya que todos los miembros del quinteto, tienen un gran área de influencia, y tienen que preocuparse de rotar mucho menos que otras defensas de élite.
Por fuera, son un equipo con jugadores sobrados de envergadura, y tremendamente oportunistas, que hacen muy difícil hacer circular el balón mediante el pase. De hecho, los equipos suelen atacar a los Pacers directamente desde el bloqueo directo, porque es la opción menos mala y la única que libra del torrente de pérdidas, y suelen tener que confiar en el tiro del hombre alto, pese a que saben de las pocas expectativas de éxito, ya que es muy difícil atacar a Roy Hibbert. Los equipos con un pívot que tira bien en la zona de la bombilla les pueden dar problemas (perdieron dos veces contra Boston y Garnett en la Temporada Regular y una contra Portland con Aldridge acertando en 7 de 9 lanzamientos más allá del tiro libre) pero David West hace un buen trabajo en general tratando de disputar una clase de tiros que rara vez son eficientes.
En ataque, mejoraron ligeramente el rendimiento del año anterior, con Stephenson en el lugar de Granger, gracias a que jugaron de manera más agresiva: anotaron más puntos tras pérdida rival, a la contra, en la pintura (nótese que una sola canasta puede cumplir estas tres situaciones) y producto de tiros libres. Atacando más el corazón de la defensa rival, también lograron abrir más opciones en el perímetro, y pese a que a lo largo de la temporada George tuvo peor porcentaje de 3 que el año pasado, Hill lo mantuvo y Stephenson está muy lejos del acierto de Granger, los números del quinteto titular desde el triple son iguales a los de la temporada anterior (13.8 intentos por 36 minutos con un 38.6% de acierto en 2012, 13.4 con un 39% en 2013 de los titulares). La adición de Stephenson, en su papel de Mini-Westbrook fue muy importante en esta función, ya que contagiaba al equipo con su intrepidez y determinación, que fue de menos a más según avanzó el año. Está claro que no nació preparado, como su apodo en el circuito neoyorquino, Born Ready, insinuaba, pero ahora ya lo está.
Otra parte muy importante fue el rebote ofensivo. Fueron el cuarto equipo de la Liga que más veces recogió sus propios fallos, y quintos en puntos en segundas oportunidades durante la Temporada Regular, y el mejor equipo en ambas tareas en Playoffs. Teniendo en cuenta que su acierto en tiros de campo fue bastante pobre, la habilidad de volver a tratar de anotar fue muy importante para este equipo.
La otra cara fue el alto número de pérdidas (lideraron la Liga ampliamente en faltas en ataque), pero en conjunto tuvieron una excelente actuación, y son otra muestra de lo que se puede conseguir sin una super-estrella individualista (no, George aún no está en nuestra lista) si los cinco titulares saben qué hacer en ataque.
…¿con fecha de caducidad?
Con la vuelta de Granger tras perderse prácticamente el año pasado entero por lesión, Vogel tiene una patata que puede acabar calentita. Con Paul George como fijo, las únicas opciones de aquel que fue hace poco jugador franquicia en Indiana de volver al quinteto pasan por reemplazar a Lance Stephenson (o, moviendo más piezas, en un movimiento improbable, a George Hill).
Después de lo bien que funcionaron los Pacers el año pasado, y la progresión que demostró el joven y rugoso Lance Stephenson, por un lado parece mejor no tocar lo que funciona. Pero si Granger recupera un nivel cercano al que tenía antes de la lesión, es un gran jugador, que además puede ayudar más del lado débil (por decir algo) del quinteto inicial, del ataque, aunque no es ningún mediocre en defensa tampoco.
Granger es mucho mejor tirador que Stephenson, creativo, capaz de poner la pelota en el suelo (los Pacers son otro equipo que puede probar con los bloqueos directos entre hombres exteriores, un George–Granger tiene claro potencial) pero aunque sea un jugador que no retrocede ante una gresca o el juego físico, Stephenson ayudaba a poner un tono de mayor intensidad a las pequeñas cosas. También, Granger ha estado acostumbrado siempre al protagonismo y a detener el balón y ahora mismo, los Pacers son el show de Paul George, y un equipo más afilado, y Danny tendría que volver acatando las nuevas reglas.
Pero ya no es sólo la cuestión de combinarlos en pista de la mejor manera posible esta temporada. Ambos entran en su último año de contrato, y serán agentes libres no restringidos (Stephenson firmó 4 años como elección de 2ª ronda), por lo que necesitan brillar y jugar lo más posible. Lance ha declarado que no le importaría salir desde el banquillo, pero me temo que lo dice con la boca chica (o eso tiene que pensar su agente al menos), y teniendo en cuenta que quizá él tenga más papeletas ahora mismo de ser una parte del futuro de los Pacers que Granger, Indiana querrá tenerle contento. Además, los jugadores de la segunda unidad de los Pacers tienen bastante talento ofensivo, por lo que el que sea relegado a sexto hombre, quizá no pueda tener tanto protagonismo como suele. Así, entre unas cosas y otras, la condición de titular trae una serie de ventajas importantes.
Lo bueno de la NBA, es que muchas veces, este tipo de debates se resuelven solos. Hay muchos minutos a repartir, las lesiones ocurren, y los jugadores tienen bajadas y subidas de rendimiento que convierten decisiones como estas en fáciles vistas a posteriori. Para empezar, como Granger llega justo al principio de temporada, puede empezar como suplente, e ir entrando al quinteto poco a poco si se lo gana. Lo que es seguro es que la competición será dura, y Vogel puede conseguir tenerles en tensión, y dando lo mejor de cada uno durante todo el año. Pero tendrá que manejar la situación con autoridad.
Moderad el entusiasmo
A Paul George, All-Star en su tercera temporada en la Liga y miembro del tercer equipo All-NBA, le han recompensado con una extensión de 5 años y unos 80 millones, que pueden llegar a una cifra en torno a 95 si este año repite en un equipo All-NBA (o si es MVP, pero me temo que si lo nombran jugador más valioso, en uno de los tres quintetos entra…). Aunque todos estos honores y recompensas son más que merecidos por su trabajo en las dos partes del campo, al joven californiano le falta todavía un nuevo escalón para ponerse al nivel de los mejores líderes de una unidad ofensiva. Acaba de subir otro peldaño en los Playoffs, que tendrá que consolidar durante el año que viene y si sigue su progresión, no tardará en caer el obstáculo final, pero todavía no está ahí.
El año pasado a estas alturas ya sabíamos que era un excelente y sacrificado defensor y veíamos su potencial como segunda opción anotadora. Durante la temporada confirmó esto último y se fue destapando como pasador y creador de juego, demostrando que puede ser el foco de atención en un ataque solidario con jugadores talentosos a su alrededor. Pero todavía no podría tener un impacto masivo en un equipo mediocre sin su presencia, como, por ejemplo, el de Harden en Houston, aunque, por suerte para él, en Indiana no le hace falta.
Es muy versátil en ataque, pudiendo hacer un montón de cosas diferentes bien: tirar tras pase, postear, crear tras bote, sacar faltas, enfrentarse al rival uno contra uno… pero no acaba de tener un go-to move, un recurso infalible al que acudir cuando su equipo lo necesite, o sobre el que pueda añadir más opciones de continuar la jugada. A veces, con jugadores como George a los que se ve tan fluidos en general, cuesta ir a los números, porque es de esperar que pronto te dejarán en ridículo por apuntar al pasado más reciente, pero la realidad es que ahora mismo, sus 17.4 puntos por partido con un TS% medio (53.1%) y un gran número de pérdidas, están en el territorio de los Brandon Jennings o Kemba Walker (de su edad, por cierto), y son de notable más que de sobresaliente.
Pero ese «ahora mismo» con Paul quizá sea «ayer», y para un jugador de 23 años y 3 temporadas, ser un 10 en defensa y un 8 en ataque es fascinante. No estamos restando méritos, sólo advertimos que se está yendo aún más rápido de lo que va él. Con la temporada ya avanzada, los Pacers todavía tenían que tirar de pizarra y bloqueos indirectos para darle ventajas de cara a la conducción y penetración, porque no era nada eficiente empezando los ataques desde arriba, con un simple bloqueo directo.
De los cinco titulares de los Pacers, es el que presenta el peor índice ofensivo en sus minutos en pista (también es el que más minutos ha jugado, y por tanto, más ha coincidido con el circo de los suplentes), y pese a que el RAPM (+/- ajustado y normalizado) le sitúa como 5º jugador exterior en impacto defensivo (hace al equipo 3 puntos por 100 posesiones mejor), al sumarle la contribución al ataque, acaba siendo el 42º jugador con más valor de la pasada temporada. Sus números individuales, además, apenas varían de jugar con el quinteto titular habitual a hacerlo sin ellos, lo cual por un lado es buena señal (su juego no depende de que sus compañeros le hagan mejor), y por otro, significa que no le podemos echar tanta culpa para lo menos bueno al acompañamiento.
George ha tenido la fortuna de caer en una situación perfecta para él en Indiana, un equipo en el que pudo hacerse un hueco utilizando sólo sus virtudes, y desarrollar poco a poco aquellas facetas en las que no era tan especial, con un genial cuerpo técnico alrededor. El equipo que te toca en el Draft puede crear o destrozar tu carrera, y a PG le ha salido «cara». Nos alegramos, y ojalá el año que viene podamos celebrar que ya es una realidad en total plenitud.
Otro que también…
Los Playoffs conviertieron a Paul George en estrella mediática, pero seguramente no fue ni siquiera el jugador de los Pacers que más mejoró su reputación. Ese título sería para Roy Hibbert, que con su titánico Game 1 en la segunda ronda contra New York, en la que defendió a uno de los ataques más potentes de la Liga casi por sí solo, y los 22 puntos y 10.4 rebotes que se marcó por partido en las Finales de Conferencia del Este ante Miami pusieron su nombre en toda lista de mejores pivots de la Liga.
A diferencia de otros jugadores que intimidan en las ayudas, esperando agazapados, o tienen su impacto secando el juego del rival de espaldas en el poste bajo, Hibbert protege el espacio aéreo de frente, uno contra uno, situándose atrás y parando cara a cara a todo aquel que se atreva a penetrar en su guarida, con una impresionante movilidad para su 2.18, y además, tras los problemas que tuvo en sus dos primeros años, ya logra hacerlo sin faltas. Eso permite a Indiana poder defender la línea de 3 sin tener que ayudar hacia el centro, y los rivales se tienen que conformar con tirar de media distancia, o acabar las penetraciones en mitad de la pintura con un floater, en lugar de llevarla hacia el aro.
Su RAPM le coloca como 9º defensor con más impacto en la Liga el año pasado, por detrás de todos los sospechosos habituales (Duncan, Dwight, Sanders, Garnett, Marc, Asik, Noah y Chandler). Como nada es perfecto, y no se puede capturar todo lo que un jugador significa, el orden quizá sea lo de menos, pero es maravilloso cuando una estadística es capaz de separar en la capa superior al quién es quién del negocio.
Donde Hibbert deja bastante más que desear, porque lo de la serie de Miami es más la excepción que la norma, es en ataque. Contra los Heat, se aprovechó de su extrema debilidad en el interior para abusar y limpiar el tablero, pero, sobre todo a principio de temporada, Roy fue atroz. Hasta el All-Star su porcentaje de tiro de campo fue del 41.4%, una cifra terrible para un hombre alto en especial. En la segunda parte de la temporada, subió al 51% que mantuvo en Playoffs, y el ataque de los Pacers, que fue el 24º hasta el parón, fue 11º de ahí al final.
Lo cierto es que Hibbert tiene algún recurso más de lo habitual en un pívot mastodóntico, ya que pide el balón el los dos lados de la pista por igual, puede tirar desde la bombilla (y mete sus tiros libres), es bastante ligero teniendo en cuenta su tamaño como para continuar tras los bloqueos directos, y pasa bien. El problema es que si no está Bosh delante, no es capaz de ganar ese metro que siempre le falta para llegar al aro, y acaba simplemente dejando volar el balón, una terrible manía. De los 785 tiros a 5 metros o menos del aro, 198 fueron suspensiones, más de uno de cada cuatro, y sólo metió 27, un 13.6%. Y en Playoffs la cosa no mejoró mucho, de hecho, empeoró en acierto (4 de 50, o el 8%), pero tiró menos, cambiándolas por bandejas, mates y ganchos de mejor propósito.
Cuando Dwight Howard es notoriamente mejor tirador que tú desde alguna zona, el sentido común creo que dice que deberías dejarlo. Con Paul George cada vez más desequilibrante y Danny Granger de vuelta o una mayor dosis de Stephenson, los Pacers no tendrán que pasar su ataque por él tanto el año que viene, y le podrán dejar hacer lo que mejor se le da: defender, rebañar en ataque, y abusar sólo del que pueda.
El punto débil
Si el quinteto de los Pacers fue magnífico, su banquillo es todo lo contrario. Augustin, Green, Young, Hansbrough y Mahinmi, fueron un arma de destrucción masiva para este equipo y sus aspiraciones a mejores resultados y sólo el pívot francés permanecerá en el equipo.
Como unidad sólo coincidieron 63 minutos, pero su balance es de -10.2 puntos por 100 posesiones y las combinaciones de 4 jugadores de este grupo con cualquier otro, tienen todas diferencia negativa (entre -2.8 y -23.4 puntos por 100). Sin un sólo jugador con un porcentaje de tiro verdadero por encima de la media, la falta de un macho alfa (o beta, incluso) en ataque fue muy dañina para el equipo, y contagiosa cuando se juntaban con otros. Si sumamos los puntos por 36 minutos de los 5, llegan a 58.5, muy lejos de los 70-75 que mete habitualmente un equipo NBA.
EL RAPM (+/- ajustado y normalizado) de todos ellos es negativo (entre los 0.7 puntos por 100 posesiones que estiman que cuesta a su equipo la presencia de Tyler Hansbrough, a los 4.9 de Sam Young), y no hacen falta fórmulas y regresiones para verlo: todos tuvieron un +/- negativo en al menos 10 partidos más de lo que Indiana perdió con ellos. Por ejemplo, Hansbrough, que jugó en todos los 81 (!) partidos de los Pacers, con sus 32 derrotas correspondientes, tuvo un +/- por debajo de 0 en 42 partidos. Sam Young estuvo presente en 20 partidos perdidos, y tiene diferencial negativo en pista en 34. Y así el resto…
Este año, con la llegada de CJ Watson, Chris Copeland y Luis Scola, además de la vuelta de Danny Granger o Lance Stephenson, esta unidad pasará de ser una de las peores de la Liga, a algo que tiene pinta de ser como mínimo, competente. Casi todos estos jugadores son efectivos en ataque, y desesperantes, los tres primeros, en mayor o menor grado en defensa, aunque contra otros jugadores de banquillo, y con Mahinmi (que es el mismo que el año pasado, pero en esta ocasión, rodeado de jugadores que le complementan) protegiendo el aro lo suficientemente bien para que los Pacers mantengan el esquema defensivo, no debería ser un problema.
Y con gente como Scola, tiene potencial de ser brillante. El argentino cumplirá 34 años en Playoffs y su rendimiento ha bajado los dos últimos años, pero es una garantía de consistencia (sólo se ha perdido 8 partidos en 6 años en la NBA) y en Phoenix no se le veía muy motivado. En Indiana podrá jugar menos minutos y dosificarse mejor, y será una opción mejor que Hansbrough si David West se tuviera que perder algún partido. Las únicas áreas en las que pierde Indiana con el cambio son el rebote de ataque (y los viajes a la línea que Psycho-T conseguía a partir de esto) y la intensidad. Para todo lo demás, prefiero a Scola.
Con la más mejor serie de la historia de la televisión (decidido por el comité de 3 que formamos yo mismo y mis dos coj… consejeros), Arrested Development, volviendo este domingo tras 7 años de parón, el primer partido de las Finales del Este fue un homenaje a una de las frases míticas del show, el «I’ve made a HUGE mistake» de G.O.B. Bluth.
Por lo que veo, todo el mundo está encantado con la emoción del partidazo de anoche… pero para mí fue uno de los más anticlimáticos de la temporada. El ritmo y los errores no estuvieron a la altura del duelo de canastas ganadoras (o que parecían que iban a acabar siéndolo) de George y LeBron. Las bandejas finales de la prórroga de James se las puso Vogel en ídem, al quitarle del medio a Hibbert, único protector del aro ante un equipo que sólo necesitaba dos puntos, y en la falta que le da tres tiros libres a George confluyen los desaciertos de Wade y algún árbitro con exceso de celo.
Porque sí, los Pacers, se dejaron escapar el partido… pero no más que Miami antes. Ya sabéis, la juventud, la inexperiencia y los tópicos sólo valen para unos. Ray Allen falla el tiro libre que les podía haber puesto 4 arriba. Después, ganando de 3, Miami no hace falta (opción tan válida como otra, y larga de discutir en este momento, esto no es lo que se recrimina) pero, según van cayendo los segundos, hay que defender más allá de la línea de tres, no como si fuera la mitad del segundo cuarto. Y luego, la falta de tres tiros de Wade, que sea o no sea, si no te pones en esa posición de casi hacerla, no te la pueden pitar.
En 192 posesiones, hubo 98 faltas o pérdidas. De Indiana más o menos se esperaba, pero en Miami, forzados con la lesión de Chalmers a utilizar muchos minutos al Coleplaymaker, tuvieron esta vez su peor versión. Si es que, hasta nos metieron a Reggie Miller, que añade a su inoperancia habitual una muy cantosa afición por el equipo en el que jugó toda su carrera, entre la perfecta pareja Marv Albert–Steve Kerr.
Pero hablemos de lo bueno… de LeBron, al que mencionamos menos de lo que merece, pues, por no aburrir, y porque lo suyo ya es business as usual. Tiene siempre sincronizados a la perfección los mandos del grifo de la ducha que controlan las suspensiones y las entradas a canasta, para no quemarse ni pasar frío. Sabe que cuando no está Hibbert tiene abierta la puerta, y 6 de los 9 tiros cerca del aro de anoche, los intentó en los 9 minutos sin el gigante en pista. La selección de tiro de LeBron es tan maravillosa, porque es condicional, depende del entorno y el contexto que marcan los otros nueve jugadores en la pista. Es una pena que a veces no se sepa apreciar.
Y al otro lado del espejo, PAUL GEORGE! La sangre fría que demostró durante todo el partido, pero especialmente en la recta final demuestra que el jugador más mejorado, sigue en ello en los Playoffs. Está aquí para quedarse.
También muy importante Chris Andersen, que descubrió la puerta por detrás de Hibbert, que nadie en New York intentó abrir. Con el patinazo del resto del banquillo de Miami (2 de 16 anoche), su anotación fue imprescindible. Wade, no acumuló unos números espectaculares, pero hay que reconocer la cantidad de trabajo sucio que está asumiendo. No todos los jugadores franquicia estarían dispuestos a tener su papel, aunque signifique acercarse al anillo. Si además, no está al 100%, más mérito aún.
Y Hibbert y West, que mantuvieron a los Pacers en el partido. Desde la marca de los 9:37 minutos restantes en el primer cuarto, hasta una canasta de Stephenson a 6 de que acabara el segundo, hubo un periodo de más de 15 minutos, en los que, salvo tres tiros libres de técnicas, sólo West y Hibbert anotaron, 24 puntos entre los dos en ese segmento, para Indiana. Miami intentaba negarles el balón, intentándolo prácticamente todo: defender por delante, ayudas suicidas, cambios de personal… pero cuando Indiana no anotaba directamente, Roy cogía el rebote en ataque rodeado de pigmeos, y la regresaba al aro.
Al final, Miami acabó cogiendo prácticamente el mismo número de rebotes que Indiana, pero al descanso, los Pacers se habían quedado con el 40% de los balones que devolvía el tablero de los Heat, y el 81.3% en defensa, y así se fueron con cinco puntos de ventaja en un partido en el que nadie puso más de siete de diferencia en ningún momento.
Al final, este cara o cruz cae del lado de Miami. Indiana ha cometido un graaaaaan error.
El detalle: No podía ser otro… Las tomas de #DondeEstáJimmy Goldstein sentado en primera fila entre el banquillo de Indiana y la mesa.
No mentimos si decimos que de los 16 equipos que entraron en PO habían dos que eran digamos los ocultos, y para colmo se enfrentaron juntos… uno de ellos, Pacers es sin duda alguna uno de los mayores desconocidos en la liga y ayer, asaltó el MSG.
Anoche seguro que muchos de los que se sentaron en el Madison esperaban ansiosos una victoria fácil frente a esos de amarillo de Indiana, pero pronto se vio que nada de eso, Pacers venía agazapado, sin hacer ruido pero con uno de los equipos más compensados de la liga y sobre todo, con gente con mucha hambre. En cambio en NY parecía que todo se iba a dejar de manos de Anthony, hasta que hubo un gran problema: las faltas.
Melo se cargó y toda la responsabilidad ofensiva caía en Felton y sobre todo en JR, que parece que desde que le dieron el premio al 6o Hombre, se está medio-dejando llevar. Enfrente un quinteto comandado por Paul George y excelentemente secundado por gente como Hibbert y sobre todo por David West, una debilidad personal, destrozaron por dentro a los Knicks mientras que DJ Augustin, irregular a lo bestia durante el año, enchufaba de todo desde fuera.
El segundo y tercer cuarto fueron de dominio absoluto de los de Indiana y ni el arreón épico final de los Knicks pudo ya con una diferencia que parecía que siempre era corta, pero siempre estuvo ahí. Knicks va a tener que cambiar bastantes cosas ante un equipo que te puede hacer daño de fuera y dentro, es decir, no todo debe ser Melo y su juego exterior, porque si no están más que perdidos ante unos Pacers que aunque suelen de vez en cuando ‘irse’, si no pasa eso… son duros, muy duros.
Los Pacers son otro mini-Spurs como Grizzlies y van a dar muuuucha guerra… y sin Granger…
El Detalle: Que no os extrañe ver a Stephenson ultra motivado en estas series, fue una mega estrella jovenzuela de la zona de NYC…
Este año la NBA no nos ha invitado al All-Star, así que nada, un medio menos que hable de baloncesto a cambio de llevar a Tele Biblia, al Canal Videojuegos o darle una acreditación a alguien que a lo mejor va, a lo mejor no, pero aprovecharemos lo que aprendimos el año pasado en Orlando para divertirnos desde el sofá este.
Hoy vamos a tratar de elegir un favorito para el Concurso de Triples de Foot Locker, que pese a ese nuevo matiz de dividir de enfrentar a las Conferencias, tendrá la misma mecánica que en el pasado reciente.
Experiencia
En las últimas 10 ediciones, desde que se pasó de tener 8 a 6 jugadores, 5 ganadores lo hicieron en su primera participación, y otros 5 fueron repetidos, con un novato ganando 3 de los últimos 4 años. Ryan Anderson, que acudió el año pasado, y Stephen Curry, que lo hizo en 2010, son los únicos que ya han participado en el concurso, y la actuación de ambos fue buena: Curry quedó segundo metiendo 18 (más que nadie ese año) en la primera ronda, y 17 en la final, mientras que Anderson, que jugaba en casa, se quedó fuera, pero con 17 en primera ronda, una cantidad con la que es habitual avanzar.
«Si eres un tirador, y estás en racha ese día, lo estás. No importa cuantas veces hayas participado en el concurso antes«, nos decía el campeón de 2011, James Jones, «si te toca un tirador en racha, no vas a poder hacer nada para superarlo«. El jugador de Miami considera que no importa la experiencia en el concurso y que cualquiera podría ganarlo. Pero Kevin Durant sí que cree que volver a participar ayuda «El año pasado (por 2011) me puse de poco de presión encima. Este voy a pasármelo bien, si fallo un tiro, lo fallé«. Aunque sean diferentes respuestas a la pregunta, no tienen porque ser incompatibles. El no haber participado nunca antes no implica que no puedas tener una buena actuación como indicaba Jones, que ganó en su primera aparición, pero si comienzas dubitativo, seguramente ayude haber pasado por este proceso antes.
«Sólo pienso en meter cada tiro. No me preocupo si el anterior ha entrado o llevo varios seguidos, pienso en cada uno de manera individual» Esa era la mentalidad de Jones en su segunda aparición tras un fructífero primer acercamiento, muy similar a la de Durant ahora, pero KD, que sólo metió 6 triples en 2011 en un concurso para olvidar, no debió pensar lo mismo el primer año. Por tanto, seguramente, si Curry o Anderson empiezan peor de lo esperado, puedan utilizar su experiencia para ponerlo todo en perspectiva mejor que cualquier otro rival.
El prototipo
«La única diferencia es coger la pelota del carro. Una vez que la tienes en la mano, es el mismo movimiento y proceso mental que tendrías en un partido» nos decía James Jones. Tratar de entender el rendimiento de un jugador en el concurso por lo que hace en un partido normal es extremadamente complicado. En principio, el catch-and-shoot de un tirador esperando alejado de la defensa, es seguramente la situación que mejor reproduce las condiciones del concurso, mucho mejor que las de aquellos acostumbrados a tirar tras bote o en la dinámica de la salida de un bloqueo directo. «No es que no practique el tiro en estático» nos recordaba KD «cuantos más recursos y más maneras de meter el triple tengas a tu disposición, supongo que será mejor«.
La verdad es que por cada James Jones hay un Paul Pierce entre los ganadores, y por cada Nowitzki un Kapono. Ray Allen que quizá sea el híbrido perfecto, acudió 6 veces y lo ganó sólo 1. Las victorias de Dirk y Love indican que la altura tampoco es impedimento. Esto lo puede ganar cualquiera.
Apuestas
Las apuestas son un negocio basado en la predicción del resultado de eventos deportivos, y tal vez alguna de estas empresas lo tenga más claro. Una casa de apuestas abrió con Curry de máximo favorito, pero las lineas se movieron hacia Novak: ahora mismo Stephen y Steve están empatados, con un 25% de probabilidades, seguidos de Anderson e Irving con un 15%, Bonner con 12% y George con un 8%.
Pero hay que recordar que el objetivo principal de una casas de apuestas no es acertar con la distribución perfecta de probabilidades del evento, sino con la de los apostantes. Aunque ambas deberían parecerse, es un matiz importante. Y otro es, que tal y como se están pagando (muy bajo), el margen de la empresa es enorme, por lo que la incertidumbre del resultado es grandísima también para ellos. Típicamente, en apuestas como los overs o las que llevan hándicap, hay dos opciones que se consideran equiprobables y se suelen pagar de 1.90 a 1.95. Esto significa que si repartiéramos 1 dólar entre las dos, recuperaríamos el 0.95 y 0.975 de la inversión, y la diferencia con el dólar que gastamos es el margen que tiene la casa. Si en el concurso de triples repartiéramos un dólar entre las 6 opciones, para obtener el mismo dinero gane quien gane, sólo recibiríamos 61 centavos. Esto sólo puede significar dos cosas: que pueden poner cuotas muy bajas porque es una apuesta tan popular que mucha gente va a participar en ella pese a que se pague mal o que prefieren dejarse un margen enorme porque no tienen muy claro como funcionará el mercado.
Estadísticas
Curry lidera el grupo en porcentaje de 3 a lo largo de su carrera, y con los datos tomados hasta el domingo, sucede algo relativamente curioso: los seis se ordenan igual tanto si vemos el porcentaje de sus carreras como el de esta temporada, y todos están tirando por encima de su media este año. El grupo completo está acertando más del 39% de sus triples, lo que nos da esperanzas de ver un concurso más que atractivo.
Añadimos a la tabla también, a modo orientativo las cifras que da Synergy de porcentaje de triples en jugadas de tipo «spot-up», quizá las más similares a la situación de un concurso. Pero hay triples en otro tipo de jugadas (tras rebote ofensivo, a la contra) que acaban con un tiro «de concurso», que Synergy no etiqueta en este grupo, así que, recordad, no están todas las que son.
Nombre
3P% (Carrera)
3P% (Temporada)
Spot-Up 3P% (Temporada)
Stephen Curry
44.3%
44.8%
53.8%
Steve Novak
43.7%
44.1%
47.5%
Matt Bonner
41.6%
43.0%
41.3%
Kyrie Irving
41.4%
42.9%
53.3%
Ryan Anderson
38.8%
40.1%
36.3%
Paul George
36.9%
39.1%
38.5%
Dicho esto, el año pasado, el concurso lo gana Kevin Love, el hombre del 35.2% en triples a lo largo de su carrera, y 34.8% la pasada temporada hasta el parón del All-Star, el peor registro con diferencia de todos los participantes, ya que 4 llegaron anotando más del 40%. Y en 2011, el campeón fue James Jones que con un 42.3% era de los más fuertes del grupo.
Aún viendo lo poco significativo que resulta extrapolar lo que vemos durante la Temporada Regular con lo que ocurre en el concurso, podéis utilizar los gráficos de nuestra sección El Tiro para ver como se distribuye la efectividad por zonas y tratar de encontrar algún patrón. Por ejemplo, Irving, no ha estado muy bien esta temporada en el ángulo derecho. ¿Sucederá igual el sábado?
¿Alguna predicción?
Ni la experiencia parece influir tanto, ni el perfil del jugador, ni los porcentajes durante el partido… Con semejante nivel de talento, la diferencia tendrá que estar en los detalles más pequeños, o simplemente, en la aleatoriedad y la suerte. Pistola a la cabeza, elegiríamos a Curry porque parece tener todo lo que puedes pedir a un campeón, pero no apostaríamos un euro a ello. Y menos con lo mal que pagan en las casas de apuestas.