Estamos a primeros de abril, en plena Primavera ya y esto en NBA quiere decir Play-Offs, pero hasta que lleguemos a esas fechas ya casi a finales de mes, vamos a ver que nos queda hasta el final.
En el podcast el otro día, comentábamos que Zach Lowe nos había chafado un poco el post que teníamos preparado sobre los partidos molones que quedan hasta final de liga, pero bueno, después de pensarlo un poco, creo que aún podemos rascar, yendo un poco más allá y analizando (a nuestro modo), qué cosas se van a cocer de aquí al final de temporada.
Vamos por parte, primero por el Este, donde 3 equipos se van a jugar caer eliminados en primera ronda de PO por la vía medianamente rápida, estos equipos son (y por orden actual ahora mismo) Hawks, Knicks y Cavs. Curioso que vista la temporada de los Knicks este año, aún tengan bastantes posibilidades de entrar en PO, pero la verdad es que están ahora mismo empatados con ATL y 2 partidos por delante de Cavs, así que aunque metemos a los de Irving, casi va a ser una lucha entre los de Atlanta y los de La Gran Manzana. Sinceramente creo que Knicks está deseando entrar y Hawks está deseando caer en la lotería del Draft, así que… id pensando que habrán PO en el MSG… a no ser que los Knicks vuelvan a ser los Knicks.
Otra lucha más que divertida va a ser ver quién se lleva el no.1 en el Este. Si bien hace unas semanas parecía claro que el factor cancha lo iban a tener los Pacers hasta el final, una racha más que preocupante (o no) de derrotas, junto con un semi resurgimiento (o no) de los Heat, hacen que ahora mismo los de South Beach vuelvan a reinar el Este, lo cual puede ser muy divertido llegados a la final de conferencia, donde, sí, van a jugar los 2. Habrá que ver como llegan al final los dos equipos a los PO, pero ese factor cancha puede ser crucial en las Finales de Conferencia.
Saltamos a la otra conferencia, el Oeste, donde los Spurs siguen a lo suyo, que es ser el mejor equipo que juega a baloncesto en el mundo, y se va a llevar el premio de tener el factor cancha durante todos los PO, pero lo molón está en la última plaza o mejor dicho en las últimas. Como ya dijo Lowe y nosotros en el podcast, Grizzlies, Suns, Mavs (y en menor medida Warriors), se van a jugar entrar o no en PO, donde uno de ellos, no jugará más allá del 17 de abril.
Mejor que nosotros lo explica Lowe, pero ojo a esa última semana con partidos directos entre ellos, va a ser tremendo y desde aquí os recomendamos a la de ya, cualquier partido en los que estos equipos estén envueltos, y si juegan entre ellos, mejor.
Por otra parte, tenemos un duelo más o menos establecido como será el Portland v Rockets, una grandiosa primera ronda de PO, pero en general, os podremos decir que los PO en el Oeste este año va a ser dignos de ver desde el primer partido hasta casi el último.
Con lo cual amiguitos, nos quedan un par de semanas donde sinceramente vamos a pasarlo bien…
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Con Al Horford, Lou Williams y John Jenkins como únicos jugadores con contrato garantizado en vigor, Danny Ferry tenía la oportunidad de construir unos Hawks que no fueran reconocidos ni por la madre que los parió. Pero al final, retuvieron a Jeff Teague (oferta de Milwaukee mediante), a Kyle Korver, y se trajeron de Utah a Paul Millsap, que pese a ser diferente a Josh Smith, puede replicar su carga de minutos y protagonismo, partiendo de la misma posición, y ofreciendo la misma solución de moverse al puesto de 3 puntualmente.
Así, estos Hawks serán diferentes, como casi todos los equipos de la NBA que cada verano cambian un buen montón de piezas, pero seguirán una línea continuista. La temporada pasada quedaron 10 victorias por encima del equipo que ocupó la novena posición en el Este, y aunque este año se espera que Wizards, Cavaliers o Pistons den guerra, y que los 5 de arriba no bajen, Budenholzer tiene un grupo que debería ser de Playoffs, o luchar hasta el último momento, si la salud los respeta.
Radiografía de los Hawks
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En la radiografía intentamos recoger una amplia información estadística de cómo funcionó cada equipo el año pasado, en ataque y en defensa, comparando en que percentil (porcentaje de equipos mejor/peor que ellos) se encuentran respecto al resto de la Liga.
Big Big Al y Pauly-M
Al Horford es, quizá tras Duncan, el jugador que mayor debate sobre si es un 4 o un 5 levanta en la NBA ahora mismo. Y es curioso que llegue Coach Bud, precisamente, alguien que lleva años tratando con Tim como asistente en San Antonio. Que la mayor inversión de este equipo este año, haya sido en un ala-pívot como Millsap, y que el tercer hombre grande a priori sea el rugoso, pero pequeño para el puesto de cinco, Elton Brand, indica que en Atlanta tienen claro que Horford será el ancla del juego interior a tiempo casi completo.
Los números respaldan tímidamente la noción (los Hawks fueron 3.8 puntos mejores por 100 posesiones con Horford de C que de PF, aunque, poner a Al de ala-pívot significaba que los poco inspiradores Pachulia y Petro estaban en el campo) y la dirección que parece estar tomando la Liga hacia el small-ball invita a contar con el dominicano como principal referencia interior. Pero con los orígenes de Budenholzer tengo todavía la esperanza de que Horford pueda ser esa pieza versátil, que cambia su posición jugada a jugada dependiendo del rival y su compañero. Con Gustavo Ayón caído del cielo gracias a Milwaukee, tal vez podamos verlo cuando se recupere, pero la planificación de la plantilla ha ido en una clara dirección.
Y eso que con la acumulación de ala-pívots que parece tener el equipo, y con Korver que empezará como escolta, es posible que sigamos viendo quintetos grandes, como los del año pasado con Josh Smith jugando de 3, pero con Paul Millsap en su lugar, y algún otro hombre alto (¿Brand? ¿Antic para que haya tiro?) entrando al quinteto titular por Carroll. El ex de Utah sólo jugó 122 minutos en esta demarcación, anotando 16.8 puntos por 36 minutos (por encima de su media habitual) con 4 de 7 en triples (uno cada 17 minutos de media, cuando el resto de su carrera lo ha hecho cada 138). Su 10 de 20 en triples desde las esquinas en los últimos 3 años, aunque sea una muestra ínfima, invita al optimismo para ser tenido en cuenta como alternativa puntual.
Su tiro de media distancia, independientemente de donde juegue, no es brillante por culpa del abuso (37.3 FG% fuera de la pintura el pasado año) pero mejora bastante a Josh Smith y su 30.5%. Y él no ha visto como su tiro libre se autodestruía y bajaba al 51.7% como ha sucedido con el nuevo Piston. En total, Millsap anotó 1.07 puntos por posesión el año pasado frente al paupérrimo 0.97 de Smith, con un porcentaje de utilización y de número de canastas asistidas muy similar, por lo que el ataque no será un problema.
Será en el pase y la defensa donde veamos cuánto valor tenía J-Smoove para este equipo.
Millsap no pasa mal, y en Utah no había mucho tirador con el que practicar, pero para que Atlanta funcione bien tendrá que ser capaz de atravesar la pista para encontrar a Korver y compañía y buscar un compañero rápido para salir al contraataque, aportaciones infravaloradas de Josh. En cambio, acostumbrado a jugar con Al Jefferson, Paul sí que maneja bien la distribución entre pívots, pero puede que tarde un tiempo en desarrollar la excelente química que había entre Smith y Horford, y es posible que los roles se cambien y veamos más pases de Al para que Millsap posteé y corte, una solución inferior. También ponían en práctica cosas, como el pick’n’roll entre pívots, con Smith como conductor del balón, que parecen demasiado para el nuevo.
Y en defensa, los Hawks estuvieron en el Top-10 la pasada temporada con Larry Drew y esta posición podría resentirse sin Smith. Atlanta fue de los mejores equipos de la Liga evitando hacer faltas, y Millsap ha hecho 60% más por minuto a lo largo de su carrera que el jugador al que sustituye. También fueron uno de los equipos que peor porcentaje permitió al rival en las proximidades del aro, con Josh en el Top 10 en tapones por partido aportando intimidación, algo que es difícil de ver en Paul. Y aunque el nuevo fichaje sea mejor reboteador de ataque (que faltó, y mucho, en Atlanta el año pasado) sus tasas en el tablero defensivo son similares.
Hay un punto para la esperanza, y es que el RAPM (+/- ajustado y normalizado, que tiene en cuenta las contribuciones de todos los jugadores por combinaciones, para tratar de separar el efecto individual), considera que Paul Millsap el año pasado tuvo el mismo impacto (positivo) en defensa que Josh Smith, algo más de 3 puntos por 100 posesiones. Las estadísticas son falibles: a veces se enamoran del jugador equivocado, y no tienen en cuenta un montón de efectos, o cómo pueden afectar los cambios, de equipo, compañero y sistema a un jugador. Pero el RAPM, que utilizaremos mucho en estas guía, no como Santo Grial, sino otro elemento más de discusión, tiene un interesante poder predictivo y explicativo, y además he encontrado que casa bastante bien con el valor que subjetivamente asocio yo a los jugadores. A toda métrica, aunque fuera perfecta, y caracterizara bien a muchos, se le pueda escapar la valoración de un jugador, y este podría ser uno de los casos. Además, por mucho ajuste que haya, siempre hay algún efecto residual, para bien o mal, del resto de compañeros, y jugar al lado de un defensor tan limitado como Al Jefferson quizá resalta su valor.
Hay varios motivos para ser escépticos y pensar que esto puede ser un fallo. Pero ver cómo sus valores llevan estando consistentemente en ese rango, hace que tengamos que tener en cuenta la posibilidad de que Millsap, algo lento en el perímetro, y pequeño ante ala-pívots rocosos, sea un defensor más efectivo de lo que parece. Ya otros lo han insinuado antes viendo los números de los ala-pívots de élite contra él, y reduce a sus emparejamientos a un 17.4 de PER en media, el valor de la pasada temporada de Amir Johnson/Derrick Favors/Carl Landry, y prácticamente lo mismo que el 17.3 que alcanzan frente a Smith.
En definitiva, los Hawks cambian teóricamente peras por manzanas, pero se quedan más o menos con las mismas piezas, porque Millsap es un gran jugador, tanto o más que Smith. O a lo mejor vemos a Millsap de 3 en un equipo que empieza la temporada con un perímetro inexperto, esperando la recuperación de Lou Williams, y no cambiamos frutas, sino velocidad por tocino.
Jeff, tu turno
Con un contrato con excelente valor (unos 8 millones anuales por un titular indiscutible de 25 años), Teague podría ser más protagonista aún este año. Aunque el Coach Bud no replique al dedillo el libreto de San Antonio, sí hay que esperar que el base y los bloqueos y continuación tengan más protagonismo este año en un equipo que estuvo por debajo de la media tanto en frecuencia como en eficiencia en este aspecto. Y con Jenkins y Korver, grandes tiradores, pero con poca capacidad para generar juego, se tiene que encargar él de todo en el perímetro.
Teague, sin llegar al nivel de Tony Parker, comparte con el francés una característica como la rapidez, y Budenholzer seguro que está pensando en cómo aprovecharla. Ya tiene muy buena química en el pick’n’roll con Al Horford, uno de los jugadores élite de la Liga en este aspecto finalizando 3.7 por partido (una de las tasas más altas) con un buen índice de acierto (1.01 puntos por jugada), y esto no incluye los pases o acciones secundarias que genera su participación en bloqueos anteriores a la jugada de tiro. Con Millsap habrá algo más de trabajo, porque no se ha prodigado lo suficiente en los Jazz como bloqueador y continuador (de hecho viene de la flex offense de Utah, parecida a la motion offense que utilizó Atlanta el año pasado, que se basan en un movimiento más variado por parte de todo el equipo, y descentralizan el trabajo del base), pero si Smith se hubiera quedado partirían de una situación similar, ya que no era habitual verle en un pick’n’roll.
Además de los dos contra dos con el hombre alto, a Parker se le estaba utilizando cada vez más sin balón en San Antonio, no en la típica configuración de diseñar bloqueos indirectos para coger y tirar, sino paseándole por varias pantallas, para que pierda a su defensor y coja separación con él, y luego continúe penetrando tras el pase. Por tanto, que no os extrañe si de vez en cuando un jugador distinto a Jeff sube el balón en ataque, y este luego se lo da a la mano, o le busca también según salga desde debajo del aro en un bloqueo vertical, buscando recibir el pase según gira para volver otra vez hacia la canasta. Será más fácil cuando Lou Williams esté sano, porque la defensa nunca se puede asegurar de que no se le va a jugar él, mientras que canta mucho que es sólo es un señuelo si son Korver o Carroll los que de repente están botando.
Y también es posible que utilice alguna jugada más del perfil Ginóbili, en las que el playmaker entra en una carrera que empieza casi en el centro del campo a un bloqueo directo puesto muy arriba, más allá de la línea de tres. Y por supuesto, tendremos otro equipo apuntado a la moda de los Cuernos (la jugada de toda la vida, dos hombres altos más o menos a la altura del tiro libre, dos abiertos en las esquinas, perfecta para este personal), con todas las triquiñuelas que han ido desarrollando los Spurs, en las que los hombres altos disfrazan sus intenciones de quién, cómo y por dónde va a bloquear.
Se le pedirá que finalice muchísimo, pero con los buenos tiradores que tiene Atlanta, tendrá buen espacio para poder hacerlo. Los mimbres están ahí para seguir parte del espíritu Spurs (Danny Ferry, el General Manager también se crió en esa casa), y ya veremos si los Hawks hacen algo interesante con ello el año que viene.
Bien firmado
Kyle Korver fue el jugador que más triples metió el año pasado en la Conferencia Este, segundo en porcentaje con un impresionante 45.7% (mejor registro para jugadores con cuatro o más intentos por partido), metió al menos un triple durante 78 partidos consecutivos, incluyendo Playoffs (sólo falló en el primero y último de la temporada) y como lo que cuenta para este tipo de cosas es la Temporada Regular, mantiene su racha intacta, a 16 partidos de igualar el récord histórico de Dana Barros.
Su superlativo nivel como tirador y lo que puede ayudar a un ataque, no lo pone en duda nadie: los Hawks fueron predeciblemente mejores en ataque (6.9 puntos por 100 posesiones), porcentaje de tiro verdadero (3.9 puntos porcentuales más) y de tres (de 33.8 a 39.4% de acierto) con Korver en pista que sin él.
Gracias a esto Kyle casi firma en Brooklyn (por su mini-excepción de nivel medio), pero al final, encontró un contrato el doble de grande para quedarse en Georgia. Con 32 años, es posible que las últimas temporadas se hagan largas (aunque los Hawks le han firmado un contrato de carga frontal, el cuarto año sólo cobra 5.2 millones, por los 6.7 en que empieza en este) y por eso la recepción general a su fichaje ha sido negativa… pero en esto influye la noción de Korver como mal defensor que me parece bastante equivocada.
Protagonista de un famoso meme, no dejéis que las famosas imágenes os empañen la realidad: los Hawks fueron mejor defensivamente con Korver en pista, y la muestra parece lo suficientemente significativa para pensar que desde que vino de Chicago es, como mínimo, un defensor aceptable. Habrá que ver cómo lo hace si juega, como parece que va a suceder, de escolta, pero viendo los números del año pasado, hubo cuatro combinaciones de cuatro jugadores que jugaron al menos 90 minutos con y sin Korver, y en todos los casos, el quinteto era mejor con el alero incluido. Teague, Smith y Horford están presentes en todos los grupos y juntándolos con Harris, Atlanta recibía 2.5 puntos más por 100 posesiones cuando Kyle no estaba. El trío más Stevenson es 11.3 puntos peor sin Korver, con Lou Williams como cuarta pieza la diferencia es 13.4 y con Tolliver, sólo 0.5. En general, tras juntar a Jeff, Josh y Al, en pista, tener a Korver en lugar de cualquier otro cuarto hombre mejoraba al equipo en 4.9 puntos por 100 en defensa. Y su RAPM, lo considera un jugador en la media como defensor, los Hawks apenas pierden 0.2 puntos por 100 con él en defensa.
Pero, hay que destacar, que gran parte de su valor defensivo se basa en conceptos de trabajo en equipo, que sin Smith dispuesto a ayudar detrás de él, podrían perderse. Kyle tiene buenos destellos de técnica y habilidad individual (cierra bien al tirador rival evitando hacer faltas) pero resultados sorprendentes como el que le sitúa como 5º mejor defensor del pick’n’roll en puntos por posesión (18 de 78 para un eFG% rival de 24.3%) están atados al buen hacer colectivo. Que no se convierta en un jugador sobrepagado dependerá de que pueda tener un rendimiento parecido, y mantener ese nivel de defensor que ni da ni quita, con una cobertura inferior.
Ra-tá-tá-tá-tá… en las dos direcciones
Si los Hawks empezaran la temporada con Jenkins y Korver de titulares, Atlanta tendría una de las mejores parejas de tiradores de la Liga. Ya hablamos de Kyle, pero John (el hijo ilegítimo de Bubbles de The Wire), en su primer año, metió el 38.4% de los 5.5 intentos por cada 36 minutos, y puede ser el sucesor de Jamal Crawford como especialista en la jugada de 4 puntos, porque sabe forzar faltas mientras tira. En su 31º partido, con menos de 400 minutos en la Liga, ya había sacado dos jugadas de 4 puntos, y otra más casi, ya que pisó la línea (una de las buenas, y la pisando, fueron en el mismo partido contra mismo rival, Indiana y Stephenson). Al final, su ritmo se detuvo y acabó el año sólo con esas 2+1 jugadas de 4 puntos en 902 minutos, y además le hicieron falta en otros 3 tiros que no llegó a meter. Jamal, el líder histórico en la NBA en la combinación «triple más tiro libre adicional», lleva ya 38 en su carrera, pero eso equivale a una cada 738 minutos, así que el jugador de Atlanta tiene mejor ritmo de momento.
El caso es que, anécdotas aparte, Atlanta va a tirar muy bien si juegan pequeño y Jenkins recorta minutos a Carroll (ya fueron el 5º equipo en triples metidos el año pasado, y el 7º en porcentaje), y eso es muy buena señal de cara a llegar a Playoffs. De hecho, 12 de los 16 primeros equipos en la lista de canastas de 3 encestadas por 100 posesiones, y 9 de los 10 en cabeza, llegaron este año a las eliminatorias por el título. Sólo Portland, cuarta peor defensa de la Liga, falla del Top 10, y los otros tres equipos que se cuelan (Sacramento, Dallas y Toronto) estuvieron entre los 10 que más puntos por posesión recibían. En los últimos 5 años, sólo 4 equipos de 36 se han perdido los Playoffs estando en el Top 10 en triples metidos, y con una defensa fuera de las 10 peores, y son los Pacers de 2010, y tres veces los Rockets (con equipos que quedaron novenos y a las puertas en el Oeste, con registros que hubieran bastado en el Este de 42, 43 y 34 victorias en el año que se jugaron 66 partidos). O cambiando las palabras para recoger la idiosincrasia de Houston, sólo 2 de 36 equipos han ganado menos del 50% de los partidos, cumpliendo esas condiciones: los Pacers de 2010, y los que llegaron a Playoffs con 37 victorias en 2011.
Si Korver está sano (con 189 dianas en 74 partidos, 60 de titular, hizo un tercio del trabajo), Atlanta seguramente vuelva a lograr meterse en el Top 10 en triples este año con facilidad. La defensa fue 10ª en la Liga el año pasado, y nos tememos que se resentirá al cambiar a Smith por Millsap, y en el puesto de escolta, a Harris/Stevenson por Korver/Jenkins/Williams, pero añaden un especialista como Carroll, y tienen buen colchón en esa combinación defensa/tiro, que prácticamente te asegura un puesto.
Proyección y banquillo
En Schröder, Atlanta va a tener un jugador joven con potencial al que descubrir, algo que llevan sin hacer un par de años, ya que John Jenkins tiene un techo que parece marcado a confinarle como especialista.
La falta de Louis Williams a principio de temporada (cada vez parece más difícil que esté la primera noche, ya que continúa recuperándose de una rotura en los ligamentos de la rodilla que sufrió en enero), trastoca un poco los planes, porque los Hawks tienen un perímetro bastante débil ahora mismo. DeMarre Carroll empieza previsiblemente de titular con Korver, dejando a John Jenkins, James Johnson y Jared Cunningham como alas desde el banquillo.
Pero esto puede servir de oportunidad y reto a Schröder. A falta de algún cambio de última hora, el puesto de base suplente y 1200-1500 minutos de juego están esperándole, por si quiere o puede aprovecharlos y bate a Shelvin Mack. A este banquillo ahora mismo, le falta algo de imaginación, que es lo que Dennis puede poner. Atlanta tiene una muy buen trío de hombres altos suplentes, Elton Brand, un buen compañero de bloqueo y continuación; Gustavo Ayón, mejor cortador, y Pero Antic, raza blanca, tirador, que a estas alturas, por diferentes motivos, necesitan un buen base para alimentarles.
Por tanto la situación es perfecta si su habilidad como creador y general en pista se corresponde con lo esperado. Seguramente sea propenso a tener errores como novato, algo que puede afectar al rendimiento de una unidad con buena pinta, pero es una oportunidad maravillosa para aprender. Veremos luego qué pasa cuando vuelva Williams, que apunta a regresar a su típico papel de sexto hombre, y que le puede disputar el protagonismo y el balón. La situación perfecta para él sería que integraran a Lou con los titulares y manden a Carroll o Korver de vuelta al banquillo, pero tendrá que adaptarse a lo que venga.
Y no hay que descartar alguna incorporación de última hora, porque cuando no esté Williams, la rotación del puesto de base y escolta es muy fina. Tras Teague, están Jenkins, Cunningham, Schröder, Mack y Lighty, o lo que es lo mismo, ningún jugador con más de 1.200 minutos de experiencia en la NBA.
Hay muchas esperanzas puestas en el alemán, y este grupo dará oportunidades, veremos si cumple con las expectativas.
Este fin de semana se ha celebrado en Londres el torneo 3 para 3 patrocinado por la NBA y Adidas. Nos pasamos por las canchas de Ducketts Common para contemplar el ambiente y ver a Al Horford, el jugador de los Hawks que se paso por allí para apoyar el evento.
Que se celebren este tipo de torneos en Inglaterra es bastante extraño ya que el baloncesto no es un deporte muy popular en el país y aunque los partidos de la NBA disputados en el O2 han rozado el pleno, el apoyo y el público parecen no saber de que va el tema. A pesar de ello siempre hay sitios donde saben de baloncesto y Ducketts Common es uno de ellos.
Para situarnos, estas canchas (salvando las distancias) no tienen nada que envidiar a esas canchas callejeras del Bronx, de hecho, la zona y el ambiente que se respira, son bastante parecidos. Para ir a Ducketts Common me busqué un buen o mal guía, alguien que solía ir a jugar a ellas habitualmente. Conocedor y conocido por la zona, lo cual pudo originarnos algún problema, como ya he dicho, el área es algo digno de ver.
Volviendo al evento y tras salvar los dos controles de seguridad, todo volvía a la normalidad y es de agradecer el esfuerzo de la organización para que todo fuera perfecto, mucha prensa que se hizo eco de todo lo que pasaba por allí y muchas referencias al partido que el año que viene disputarán los Hawks en Londres.
La jornada del domingo acogió los partidos finales y Al Horford volvió a dejarse caer para hacer la entrega de trofeos y clausurar el campeonato. La próxima cita en Inglaterra será el próximo fin de semana en la ciudad de Manchester y por allí se pasará el jugador español Serge Ibaka, de los Oklahoma City Thunder.
Ahora que según Marc Stein, la proyección del límite salarial para la próxima temporada está en torno a los 58.5 millones, y utilizando nuestra maravillosa Calculadora de espacio salarial, podemos ajustar un poco más las condiciones que necesitarían cumplir varios equipos para atraer a los dos agentes libres más reclamados del verano.
El máximo al que Dwight Howard podría aspirar es 20.51 millones de dólares, y Chris Paul por su parte, a 18.67. El equipo que quisiera atraerlos a los dos, necesitaría, por tanto 39.2 millones. Lo que vamos a comentar ahora son las operaciones más normales y sencillas. Todos los equipos podrían hacer movimientos infinitos con lo que tienen en sus plantillas. Dallas por ejemplo, traspasando a Dirk por gente que cobre menos liberaría mucho espacio, pero vamos a pensar en las soluciones más directas.
Empecemos con Atlanta, uno de los equipos con más espacio teórico, y que podría resultar interesante para ellos por la opción de juntarlos a los dos, y por ser la ciudad natal de Dwight. Los Hawks tienen cinco contratos garantizados para el año que viene (dos de ellos, primeras rondas de este Draft) y 100.000 dólares que les quedan por pagar del contrato garantizado a Jeremy Tyler. Esto les daría un espacio de unos 33.9 millones, algo corto para poder ofrecer el máximo a ambos, y significaría que renunciarían, y por tanto, perderían por nada a cambio, el resto de agentes libres del equipo: Teague, Josh Smith, Korver…
Por tanto, las opciones de Atlanta de firmarlos directamente pasarían por desprenderse de alguno de los jugadores que tienen en nómina (supongo que Louis Williams sería el candidato), o convencer a Paul y Howard de la rebaja.
Una alternativa tremendamente impopular, sería tal vez, aprovechar que Teague sólo cuenta 6.1 millones de cara al límite hasta que firme su nuevo contrato, y traspasar a Horford en su lugar. En ese caso sí tendrían esos 39 millones, pero sin Horford, con dos bases que no pueden traspasar hasta diciembre, y cambiando a Al por lo que tendrían que ser elecciones del Draft futuras o algún jugador que cobre muy muy poco.
Luego, está la alternativa de los traspasos. Con los Lakers tal vez interesados en Josh Smith, y teniendo en cuenta que hasta la firma de un nuevo contrato, su impacto en la masa salarial es de 16.4 millones, tendrían unos 18 millones para firmar a Paul (prácticamente el máximo), y después podrían hacer el cambio Smith–Howard. Esta operación necesitaría el beneplácito de los Lakers, y su disponibilidad a darle un contrto que empiece en 16 millones a J-Smoove, pero como desde el punto de vista del espacio salarial es plausible, la comentamos.
Por tanto, la opción de que los dos jugasen en Atlanta es posible, pero como veis, el resto del equipo en los Hawks quedaría prácticamente vacío esperando a quien estuviera dispuesto a llegar por el mínimo
Una opción que según los rumores Dwight se está pensando mucho es la de llegar a los Rockets. Houston tiene firmado contrato para la próxima temporada con 7+1 jugadores (adeudan una pequeña cantidad a Tyler Honeycutt) y con esto, el espacio libre es de aproximadamente 17.3 millones, a unos 3.2 de poder ofrecer el máximo a Howard. 3.5 cobra curiosamente Thomas Robinson, 5ª elección del Draft el pasado año y jugador al que se rumorea que estarían pensando en traspasar.
Pero en este caso, los Rockets tienen opciones de renovar a varios jugadores por unas cantidades tan bajas, que me cuesta creer que vayan a renunciar a ellos: 926.000 dólares por Parsons y 788.000 por Beverley o Greg Smith (Delfino por 3 millones también es buen negocio, pero no tanto, y no se puede tener todo) son gangas que los Rockets no deberían estar dispuestos a renunciar.
Así, quedándose con estos tres y dando por hecho que colocan a Thomas Robinson, los Rockets se quedarían cortos por 1.3 millones, lo que tendrían que solucionar con una combinación de convencer a Dwight y traspasar o renunciar a algún jugador. Lo primero que harían, supongo, es utilizar la nueva stretch provision, por ejemplo, para cortar al problemático e inédito Royce White y ahorrarse 0.65 millones. En definitiva, los Rockets tienen la flexibilidad suficiente para ofrecer el máximo a Dwight, aunque están a un par de movimientos de poder hacerlo.
Otro equipo con interés real es Dallas, y sobre todo, al parecer, en Chris Paul. La situación en los Mavericks depende de la decisión de dos jugadores, que pueden elegir si renuevan el contrato de forma unilateral para la próxima temporada: OJ Mayo por 4.2 millones, y Shawn Marion por 9.3. La lógica dice que, en teoría, el primero no renovará, y el segundo si va a hacerlo. En este caso, Dallas tendría cinco jugadores y una elección del Draft bajo contrato y 16.7 millones, si el tope está en 58.5, de espacio, un par de ellos por debajo del máximo que podría recibir Paul.
Los Mavs podrían generar esa diferencia inmediatamente cortando a Marion con la stretch provision (ahorrarían 5.7 millones), o* encontrando a alguien que se lleve a Cunningham y su primera ronda del Draft, o a Carter y su último año de contrato. Por tanto, aunque con algún movimiento necesario, y a costa también de haber llenado el espacio con muy pocos jugadores, los Mavericks tienen en sus manos crear el suficiente espacio salarial para tentar a CP3.
*Corregido, los Mavs no pueden utilizar la «stretch provision» con Marion, por ser un contrato firmado bajo el anterior convenio.
Y finalmente, como siempre, hay rumores de que los Lakers podrían renovar a Howard, mantener a Kobe y Gasol, traer a Chris Paul y firmar a traspasar a Morris y Goudelock por David West, Al Jefferson, LeBron James o el toro de Osborne. Para no excedernos con el análisis, lo comentamos con una imagen.
Los dos equipos con más victorias en cada conferencia han estado intratables, y todos se han puesto con un 3-0, pero los Pacers se dejaron la oportunidad de unirse a ese grupo en Atlanta, y tendrán que volver a jugar en Indianapolis.
Con la peor anotación de un equipo en lo que va de Playoffs, tanto por puntos por partido (69, que están por debajo del mínimo de 71 que marcaron los Celtics), como por 100 posesiones (donde hay aún más diferencia entre los 70.2 de anoche y los 81.7 a los que Boston llegó), la futilidad ofensiva de Indiana rozó lo inaudito. No os dejéis llevar porque haya un par de zonillas verdes en su carta de tiro, que cayeron cuatro tiros nada más desde ahí.
Si no hubo demasiada emoción en los dos primeros partidos, en este mucha menos. En los anteriores, al menos, los Hawks llegaron a acercarse a unos 8 puntos en el último periodo, aunque no pasaran de ahí. En este la diferencia jamás bajó de 10 desde que Atlanta la pusiera en los estertores del primer cuarto, y lo habitual fue verla en un rango entre los 20 y los 25, convirtiendo este encuentro en el más descafeinado de todos los Playoffs. Y si bien en los otros dos de esta serie, pese a la superioridad de Indiana, tuvieron un punto de tensión y ratos de buen y divertido baloncesto, en este casi nada.
Los Hawks cambiaron su quinteto titular, sustituyendo a Kyle Korver por Johan Petro, haciéndose grandes y emparejando a Josh Smith contra un Paul George que jugó a un nivel estelar en los dos primeros enfrentamientos. Este grupo no fue muy brillante per se, ya que en 12 minutos apenas registaron una ventaja parcial de un punto, pero ayudó a establecer un tono mucho más amenazante y contundente para Atlanta. Los de Drew supieron aprovechar la ventaja que suele dar jugar en casa con los árbitros, para ser más físicos y se impusieron en este aspecto a un equipo que suele utilizar eso a su favor como Indiana.
Nadie se fijará en los números de Ivan Johnson, pero su agresividad ayudó a marcar el territorio y fue el catalizador del aumento de la frustración, minuto a minuto, de los Pacers. A mitad del segundo cuarto, David West (tras un tapón de Johnson, precisamente) perdió los nervios e hizo una falta flagrante, de esas que sobran, pero que a veces sirven a un equipo de revulsivo. En este caso, lo que consiguió, fue refrendar aún más la superioridad de los Hawks, que confirmaron que tenían a su rival contra las cuerdas.
Hacíamos hincapié en la previa sobre la necesidad de Atlanta de conseguir puntos tras pérdidas, y anoche lo hicieron, y desde el principio, para acabar con 24 en total. Ante una defensa como la de Indiana, que no te deja rebotear (pese a la gran desventaja en el marcador y el mal partido, los Pacers aún ganaron la batalla del rebote, 52-48), y blinda la pintura y el triple, es necesaria una precisión y disciplina ofensivas que los Hawks no tienen, y por tanto, todos los puntos fáciles que puedan generar al contraataque son importantísimos para ellos. Además, el caos en el que sumieron al ataque de Indiana desde bien prontito parece que les dejo catatónicos para el resto de la contienda.
Por otro lado, cuando ponen a Josh Smith a jugar de alero, consiguen que este se centre más en jugar de espaldas y cerca de la canasta, y eso es una bendición para Atlanta, pese a la pérdida en tiro exterior. Anoche sólo lanzó dos veces de dos a media distancia (las dos fueron dentro, además) y una de ellas fue gracias al espacio creado tras insistir en postear por tercera vez consecutiva a George. Y fue 5 veces a la línea, que no es un gran número para alguien como él (que además luego le cuesta meterlos), pero es más que en los dos partidos anteriores juntos.
Muy buen partido de Al Horford (26 puntos en 22 posesiones y 16 rebotes), que brilla más cuanto mayor es el ritmo (algo que tendrían que tener en cuenta cuando los Hawks sean remodelados este verano) y Atlanta ya tiene al menos una victoria, y se puede meter de lleno en la serie si vuelven a aprovechar la ventaja de campo. Pero, ojo, que Indiana esta vez sabe lo que le espera, y difícilmente repetirá una actuación como la de anoche.
El detalle: Jeff Teague tuvo una horrible caída poco antes del descanso, en la que parecía que se podía haber hecho muchísimo daño en el codo. Menos mal que no fue nada, porque no estamos como para perder a un buen jugador más…
La recomendación: Si aprovechando que es domingo queréis ver algo de NBA en diferido, no os pongáis este partido. E id a por el Bulls-Nets, del tirón. Y si no os habéis enterado de como fue, mejor.
En condiciones normales, esta eliminatoria debería ser como una escena del crimen de CSI, de esas en las que apagan la luz y al mirar con la linternita encuentran de todo y un poco más. Miami y su MVP están haciendo una de las mejores temporadas de la Historia de esta competición, y Milwaukee es un equipo lleno de carencias que ha llegado a los Playoffs por no estar en la Conferencia equivocada.
Si miramos a sus últimas derrotas, para apretar a Miami se necesita defensa, rebote, mala leche y un anotador interior con cierto rango, cosas que a Milwaukee no le salen de dentro. El manual de la buena victoria inesperada, habla además de que al equipo inferior le interesa ralentizar el ritmo (en noticias relacionadas, los 5 últimos equipos que han ganado a Miami: New York, Indiana, Utah, Boston y Chicago juegan todos a una velocidad por debajo de la media) y los Bucks son los terceros más rápidos de la Liga tras el experimento de Houston y los siempre estimulados y estimulantes Nuggets.
Milwaukee ha sido uno de los pocos equipos que les han ganado, venciendo en uno de sus cuatro enfrentamientos, en diciembre, pero no creo que se puedan sacar muchas conclusiones de esa victoria que se fraguó en el último cuarto de un back-to-back para los Heat. Jennings ha jugado bien contra ellos en media esta temporada (23.8 puntos con 58.8 TS%), pero para superar a Miami se necesita mucho más.
Mirar al ataque de Miami en Synergy, seguramente haya provocado alguna crisis de angustia a algún entrenador rival. Son de los equipos más eficientes en casi cualquier faceta del juego, no aparentan ninguna debilidad. Son primeros posteando, en aclarados, en tiros tras pase, en jugadas con bloqueos directos finalizados por el bloqueador o cortando a canasta. Segundos a la contra. Sextos cuando es el bloqueado el que se encarga de tirar a canasta. Una bestialidad que además amenaza con poner una marcha extra en Playoffs.
La mínima esperanza que tiene Milwaukee es someter a Miami en los tableros, y requeriría liberar al novato John Henson junto a Larry Sanders. Podrían hacerlo, pero seguramente, por su bisoñez y poca compenetración, acabarían siendo vacilados como un niño pequeño ante un equipo que exige tanta precisión en las rotaciones y coordinación como Miami.
Al igual que hicieron durante la temporada, los Bucks son tan anárquicos y pueden juntar tanta munición en momentos puntuales, que de cuatro oportunidades, en algún partido pueden largarse por delante y no mirar atrás. Pero Miami es muy mal emparejamiento y peor rival para ellos. Y encima, los Bucks no van a utilizar siquiera su super-camiseta (semi) retro del ciervaco para animar los partidos.
New York Knicks (2) – Boston Celtics (7)
El que vive del triple, muere del triple. Los Knicks respiran tiros de tres, ergo… siguen siendo favoritos. New York va a ser uno de los casos más divertidos de seguir de los Playoffs precisamente por esto, porque su estrategia conlleva la mayor varianza de todos los equipos que se presentan. Esto les hace ser más susceptibles de lo normal tanto para lo malo, como para lo bueno. Lo que quiere decir que una sorpresa con la firma Knickerbocker debería extrañar menos, pero aún así, seguiría siendo un sobresalto mayúsculo, pese a las lesiones, y por mucho que se lo quisiera apuntar algún «yalodecíayo«.
Pero, ¿pueden hacer algo los Celtics para tratar de anular el bombardeo neoyorquino? Ya hemos comentado alguna vez, que la mejor forma de defender el triple, por lo general, es evitar concederlo y los Celtics este año han estado en tierra de nadie en ese aspecto, después de colocarse entre los mejores en años pasados, cuando su defensa funcionaba a alto rendimiento. Poco a poco han ido escalando posiciones, y ahora mismo tienen el 5º mejor índice defensivo de la temporada, pero no presentan la misma solidez del pasado reciente. Y defender a los Knicks no es lo mismo que a otras franquicias: contra New York, un equipo que estira la pista hasta el extremo y hace mover todo desde el pase, corres el riesgo de perseguir fantasmas. Avery Bradley, su excelso defensor exterior, es particularmente un halcón encima del hombre que lleva el balón, pero esa ventaja se pierde cuando el rival no está dispuesto a ponerlo en el suelo.
De todos modos, hay aspectos del emparejamiento con los Knicks bastante amables con Boston. Los Celtics, durante todo el año, han sido una de las peores defensas en contraataques (penúltimos en la Liga en puntos concedidos por posesión, según Synergy), pero los Knicks son el equipo que menos puntos anota de esta manera: sólo el 8.8% vienen de ahí. De hecho, no supone una debilidad muy grande en el Este, donde todos los equipos por encima de ellos, salvo Atlanta, están entre los 10 peores.
New York es mejor con dos bases en pista, y con esa configuración, los Celtics pueden permitirse más minutos de su mejor anotador exterior, Jason Terry. Y Green y Pierce pueden jugar juntos perfectamente contra este equipo, una pareja que en 1000 minutos en pista han hecho que el equipo sea 7.1 puntos por 100 posesiones mejores que el rival.
Uno de los motivos por los que Boston apostó dos veces por Jeff Green, es precisamente la necesidad de alguien que poder emparejarse con los dos jugadores por los que iba a pasar el futuro reciente en el Este: Melo y LeBron. Con la ridícula muestra que son 93 minutos en 4 partidos, a Carmelo le ha costado más de lo normal (0.86 puntos por tiro, frente al 1.12 que promedia esta temporada) anotar con Green delante, y no ha llegado a cerrar un partido redondo contra los Celtics. Quizá por la naturaleza competitiva del enfrentamiento, pero Anthony ha ido a la línea menos que de costumbre contra Boston, y si la tendencia se mantuviera en Playoffs, serían menos puntos fáciles para los Knicks.
Aún así, New York lleva todo el año demostrando ser capaz de anotar a un nivel sobresaliente en cualquier situación, y con una consistencia que Boston jamás ha alcanzado. Los Celtics nunca son un rival agradable, aunque suene a tópico, pero los Knicks llevan, simplemente, siendo demasiado buenos, demasiado tiempo.
Indiana Pacers (3) – Atlanta Hawks (6)
Los Pacers llegan a Playoffs con el título de la división Central, la mejor defensa de la Liga (en puntos por 100 posesiones) y un quinteto que juega de memoria: 1218 minutos juntos, segundo con más tiempo en pista tras el de OKC. Desde el All-Star han sido el segundo mejor quinteto con más de 150 minutos en el Este, superando a sus rivales por 12.8 puntos cada 100 posesiones tras… ¿Atlanta?
Los Hawks quizá sean peor equipo y hayan demostrado mucho menos este año que Indiana, pero hay indicaciones de que este enfrentamiento podría resultar más disputado de lo que parece. Todavía no está muy claro cómo de útiles son las estadísticas por quintetos, pero cuando juega Devin Harris, los cinco de Atlanta funcionan al mismo nivel que los de los Pacers. A pesar de esto, a Larry Drew le gusta utilizar también en el puesto de 2 a DeShawn Stevenson, especialmente por los emparejamientos defensivos*, ya que es peligroso enfrentarse a según qué equipos y su combinación de alas con Harris y Kyle Korver. En este caso, con Lance Stephenson como escolta nominal en los Pacers, es una apuesta menos arriesgada y seguramente veamos mucho a Devin.
*Prueba nº 428 de que las estadísticas de quintetos las carga el Diablo: los Hawks son mejores con Harris en defensa y con Stevenson en ataque, algo contraintuitivo que engaña a los ojos. Por otro lado, tiene una explicación, y es que Stevenson juega más contra equipos más aptos atacando. Por ejemplo, con Stevenson en el quinteto «titular» han jugado 26 minutos contra Miami, 34 contra New York y 17 contra Oklahoma City, y con Harris sólo 13 contra los Knicks, y nada contra Heat y Thunder. Diferencia 77-13 contra los mejores ataques de la Liga.
Pero no es sólo el hecho de que si Drew es valiente se puedan permitir más minutos de Harris por Stevenson: para mí, la pieza fundamental, el centro de operaciones del ataque de los Pacers, reside en David West, y si Josh Smith, en año de contrato, quiere demostrar que se encuentra en la élite defensiva, no va a tener mejor oportunidad de demostrarlo. Tiene la envergadura y la versatilidad para enfrentarse al juego de poste a poste al que te somete West, y si miramos los números de sus enfrentamientos directos, ha logrado mantener al jugador de los Pacers en sus promedios y nunca le ha permitido más de 24 puntos. Indiana es un equipo que tira mucho de posteos, y con un Hibbert que poco a poco se ha ido poniendo a tono tienen una ventaja teórica ante Horford, pero muchas veces el encargado de hacer el pase de entrada, como es tendencia en la Liga, es el otro grande desde el poste alto (aunque en los Pacers es George muchas veces el responsable), y si Smith es capaz de interrumpir la circulación, los Pacers no podrán abusar del recurso.
Más motivos para creer en Atlanta: una de sus debilidades, la poca profundidad de la plantilla, especialmente desde que perdieron a Louis Williams no es tanto problema ante un equipo que está igual o peor, y los Hawks son, quizá tras los Nuggets o Miami cuando activa el modo destrucción, el mejor equipo de la Liga robando y saliendo a la contra, frente a los Pacers que son el segundo que más balones pierde. En este aspecto creo que puede estar la clave de esta eliminatoria. Ante una defensa como la de Indiana, conseguir puntos fáciles es imprescindible, y Atlanta tiene las condiciones para aprovechar una de sus pocas debilidades y convertirlo en su mayor esperanza. Si los Hawks son capaces de sacar 20 o más puntos en pérdidas por partido de manera consistente, seguramente estemos coqueteando con la sorpresa.
Pero bueno, suficiente cariño para los Hawks. Quien haya llegado hasta aquí se estará preguntando por qué Indiana está por encima de Atlanta entonces, pero los Pacers son claros favoritos. Son el mejor equipo reboteando en la Liga enfrentándose al quinto por la cola, y están cabeza con cabeza junto a Chicago por ser el equipo que más y mejor defiende la línea de 3, una parte importante del ataque de Atlanta (los Hawks son el tercer equipo que más puntos consigue proporcionalmente desde el triple), que saca muy pocos tiros libres.
Los Playoffs conllevan una bajada en el ritmo de los partidos y una vuelta de tuerca a la defensa, y los Pacers, como uno de los equipos más lentos y aguerridos se van a encontrar como pez en el agua. Pero tampoco deberían despistarse mucho.
Brooklyn Nets (4) – Chicago Bulls (5)
No hemos querido hacer mucha referencia a las lesiones hasta ahora por lo poco que se sabe a estas alturas, en la que todo jugador con la más mínima duda ha quedado fuera. Pero en el caso de Chicago parece imposible hacer un análisis sin ponerlas en contexto. No ya la de Rose, con el que a falta del más mínimo rumor que insinúe su participación, no contamos, sino la de Noah, que desde el 21 de marzo ha jugado 3 partidos, o la de Gibson, cuya presencia ha sido testimonial en abril.
Con una plantilla ridículamente corta por culpa del nuevo convenio colectivo (que de cara a los mismos Playoffs no es tanto problema, pero sí en partidos anteriores), un entrenador que exprime a sus jugadores como Kobe Bryant a sí mismo, y ese aroma de año sabático que lleva impregnando toda la temporada, es muy difícil saber en qué estado se van a presentar los Bulls a Playoffs.
El quinteto que se esperaba como habitual sólo ha jugado 25 partidos junto, no coincidía desde febrero, pero su registro juntos es de 17-8, nivel de 2º del Este. Dejando el escolta como comodín, cuando los otros cuatro han coincidido, la muestra crece algo y el nivel se mantiene, 24-14.
Los mejores Bulls son seguramente superiores a los mejores Nets y esta temporada les han ganado 3 veces. Pero el lado favorable de los Nets lo llevamos viendo en febrero, marzo y abril, y el de los Bulls ahora mismo es un recuerdo.
Intentemos sacar algo en claro. El buen final de temporada de Brooklyn ha tenido varios padres. El más indudable, el jugador en el que se pensó para liderar a la franquicia: Deron Williams. En su mejor estado de forma desde que llegó a la costa Este, sus números de antes y después del All-Star parecen de dos jugadores distintos. 6.7 puntos más por partido, su porcentaje de tiro (verdadero) ha subido del 54 al 62%, y ha aumentado las asistencias, todo esto reduciendo el número de pérdidas. D-Will llega a los Playoffs en forma y aunque no ha coincidido mucho frente a frente con Hinrich (sólo 9 veces, 2 de ellas este temporada) y ahora está Thibodeau maquinando detrás, promedia 20 puntos con un 50% de tiros de campo frente a él. Y ha realizado buenos partidos contra Boston en su día, o Chicago en temporadas anteriores.
Otra parte importante de la mejoría es que los Nets se han convertido en el segundo mejor equipo reboteando desde el All-Star, coincidiendo con que Reggie Evans juega 5 minutos más por partido. Williams, Johnson y Lopez son un par de puntos por 100 posesiones mejor en ataque sin él, pero los Nets pasan de coger el 71.2% de los rebotes en defensa, al 76.4%. Frente a los Bulls, 5º mejor equipo reboteando en ataque, después de ser los primeros el año pasado, el pequeño sacrificio será necesario, aunque pierdan la opción de dar trabajo a Boozer.
Los Bulls son, como ya comentamos antes hablando de los Pacers, uno de los equipos que mejor se defiende de los triples y los Nets tiran bastante, pero también saben ganar sin ellos: en Indiana lo hicieron metiendo sólo 4, y en su única victoria frente a los Bulls 15 puntos nada más llegaron más allá de la línea de tres. Chicago es un equipo con una gran disciplina y rara vez se deja despistar en bloqueos indirectos, es muy difícil pillarles desprevenidos, pero de eso sí que se tienen que preocupar menos en Brooklyn, un grupo altamente individualista que con Carlesimo ha dejado aún más de lado este tipo de acciones sin balón.
Si les modulan el derecho al triple, los Nets van a necesitar encontrar otras maneras de anotar con regularidad y Joe Johnson, que ya sufrió a los Bulls en Playoffs hace un par de años, puede ser la clave. En los seis partidos que jugó en 2011 con los Hawks, en los dos que él pasó de 20 puntos y metió más de un triple, ganaron, en los otros cuatro, perdieron. Johnson no se ha creado un nombre en Playoffs, más bien, al contrario, es el momento en el que más gente aprovecha para recordar cuanto cobra, pero nunca es tarde para que tenga un buen par de noches, y entre él y Lopez, que aparece por primera vez en unos Playoffs, y también tiene que lidiar en el plano individual con un defensor de élite, se calibrarán las opciones de los Nets.
Aunque a alguien le engañen los puntos en contra por partido, que hacen parecer a los Nets una de las 5 mejores defensas, en realidad están en la segunda mitad, por debajo de la media. Por lo que es un alivio para ellos que el ataque de los Bulls, lo mires como lo mires, esté en el tercio de cola. Y podría ser peor si a Nate Robinson, con la colaboración de Jimmy Butler no les hubiera dado por hacer un puente y arrancar el Dos Caballos.
Son el tercer equipo que menos produce desde el triple (su quinteto titular tira pocos y mete el 34%), no salen a la contra y son la antítesis de Miami: por tipo de jugada sólo aparecen en el Top 10 de la Liga en canastas tras rebote ofensivo, una situación muy particular, y en la que sólo son octavos. Brooklyn son uno de los mejores equipos de la Liga evitando conceder faltas de tiro, por lo que lo tendrán complicado intentándolo por ahí. Si de repente apareciera un base joven y talentoso capaz de plantarse en el aro rival cuando le apetece… Chicago tiene un registro de 18-2 esta temporada cuando mete 100 puntos o más y ha perdido las 14 veces que no ha llegado a 83 puntos (su única victoria metiendo 83, por cierto, fue ante Brooklyn). Si anotan, ganan, porque su defensa es casi una constante. Así que probablemente, el ganador de la serie va a ser el menos malo en el lado de la canasta en la que ataque Chicago.
En definitiva es la eliminatoria más igualada y más incierta a mayores. Sumado a que son dos de los equipos con el ritmo más lento de la Liga, esta eliminatoria podría ser la menos interesante para el espectador neutral durante los primeros 46 minutos… y la más los dos últimos de cada partido.
¡Esto es todo, amigos!™ Volvemos pronto con el Oeste.
(Las estadísticas de este artículo han sido sacadas de la página web de la NBA, Basketball-Reference, mySynergy y nba wowy!. Ningún animal ha sido dañado durante el rodaje, aunque alguna parte de alguno puede haber sido consumida como aperitivo durante su realización)
Vuelves a las tantas de la mañana y no tienes sueño, qué haces? pues ver que partido se juega… ufff un Kings v Bobcats, bah! a dormir… no!!! insensatos!! Hoy en La Crónica Desde El Sofá vamos a darte razones para ver cualquier partido de NBA, vamos a decirte que tiene cada plato de esos que forman ese menú del día llamado NBA, hoy en la Crónica, vamos a analizar qué tiene de atractivo cada uno de las 30 franquicias para hacer que te quedes hasta las tantas viendo un partido, empezamos por el Este:
Atlanta Hawks – Soy muy de Devin Harris, aunque está lesionado y no ha cumplido lo que de él se esperaba, verle mola. Luego si tenéis suerte igual juegan con su camiseta retro y sólo por eso merece la pena quedarse. Teague también mola, base pequeño rápido y jugón… de esos que nos gustan.
Boston Celtics – Ahora sin Rondo lo divertido es ver como se mueven sin su base estrella. Ver a Bradley llevando el equipo es algo curioso, pero sobre todo, ojo al banquillo, Jeff Green con muchos minutos, alguna va hacer… y siempre están los clásicos como KG o Pierce.
Brooklyn Nets – Si juegan en casa, hay que verlo sí o sí, la pista es la más bonita de toda la liga. Luego este equipo tiene mucha chicha: Deron, Lopez, los flops de Evans, Wallace peleándose con todo el mundo…
Charlotte Bobcats – Equipo curioso, con Kemba Walker creciendo día a día y un Mullens grande y con tiro exterior curioso. Luego tenemos a Kidd-Gilchrist, rookie que está a punto de explotar y con una gran pinta.
Chicago Bulls – Rose aún no está, así que vamos a por su juego interior con Noah-Boozer apretando arriba y abajo, y con Nate Robinson substituyendo mejor de lo que todo el mundo pensaba a Rose. Y cuando vuelva Rose…pues Rose, Rose y Rose.
Detroit Pistons – Pues ahora tenemos a Caldereta ahí jugando, siempre curioso, pero luego es tremendo ver como Greg Monroe se convierte en un pivot TOP y como Andre Drummond se convierte en un proyecto de grandísimo jugador…
Indiana Pacers – Uno de los equipos tapados de la liga, como el año pasado los Pacers van de tapados pero mola mucho verlos jugar. Paul George es un jugador muy molón de ver, algunos lo llaman el Baby LeBron…. y en nada vuelve Granger.
Miami Heat – Bah, poco que decir aquí, LeBron, Wade, Bosh… no hace falta decir más no? Ahora además tienen a…BIRDMAN!
Milwaukee Bucks – Si juegan con su camiseta retro, hay que verlo sí o sí. Luego siempre está Jennings que puede hacer alguna noche de las suyas de esas de 50 puntos y cosas similares.
New York Knicks – Uno de los destacados este año de la liga, simplemente por ver a Melo jugar a nivel MVP ya merece la pena (y si juegan en el MSG…más), lástima de la lesión de Wallace, era otro gran factor para verles. JR Smith y todo lo que ello conlleva también ayuda.
Orlando Magic – Si Kendrick Lamar te dedica un verso en una canción,es que molas, ese es Arron Afflalo, un jugón que puede dar rienda suelta a todo en Orlando. JJ Redick parece que este año está volviendo a ser el de la NCAA…
Philadelphia 76ers – Todos esperamos a Bynum, pero mientras, siempre lo enfocan en el banquillo con sus pintas. Pero los Sixers son algo más y prueba de ello es Jrue Holiday, que está a nivel All-Star.
Toronto Raptors – El equipo con mejores elecciones de zapatillas de toda la liga y el equipo donde puedes ver mejores mates (junto a Pacers). DeRozan y Ross son sinónimos de espectáculo, además nunca está de más ver a su mascota…
Washington Wizards – Uno de los equipos actualmente más molones de ver, con la vuelta de Wall y Nene, el quinteto que se le queda a Wizards es para hacer basket muy atractivo.
Y ahora toca el oeste…
Dallas Mavericks – Aunque este año se mueven en la delgada linea del tostón, siempre puedes esperar que OJ Mayo tenga uno de esos partidos o que Robin Hood haga una de las suyas.
Denver Nuggets – El equipo que ahora mismo hace un basket más visual de todos, sin estrellas que destaquen y todos aportando, además siempre está McGee que puede hacer planking en medio de la pista o taponarse un tiro propio o ser el mejor del partido…
Golden State Warriors – La revelación del año. Juego exterior a tope con Curry y Thompson, con Lee y Bogut por dentro, jugando un basket alegre y de los que nos gustan. Ojo luego a Barnes, y Jack desde el banquillo. Además, a partir del 22 van a jugar con mangas…
Houston Rockets – Aquí tenemos el duo Lin & Harden, y con eso está casi todo dicho, pero hay un jugador que es de esos a tener en cuenta: Parsons.
Los Angeles Clippers – El mejor base de la liga juega aquí, además tenemos los posibles mates de Griffin y al JUGON Jamal Crawford…y… hemos dicho que el mejor base de la liga juega aquí?
Los Angeles Lakers – Ver a Lakers este año se limita al morbo si van a cagarla más, pero bueno, como dice el dicho: Siempre nos quedará Kobe…
Memphis Grizzlies – Después de los trades y con Prince, Memphis es um equipo muyyy serio, con un juego interior que sólo por eso ya merece la pena verlos jugar. Además Conley ya parece ese base que apuntaba.
Minnesota Timberwolves – Muchas lesiones, pero siempre está Rubio para hacer alguna asistencia imposible. Ojo con Shved nos mola mucho este GRAN proyecto de jugador. Si estuviera Love…
New Orleans Hornets Pelicans – En teoría aquí lo wai era ver a Davis, pero nosotros recomendamos a Vasquez, un jugador normalito que es titular y está creciendo a un ritmo tremendo…
Oklahoma City Thunder – Durant & Westbrook más Ibaka creciendo partido a partido y con Martin haciéndolo muy bien desde el banquillo, hace falta decir más?
Phoenix Suns – Equipo en reconstrucción total, pero donde tenemos a Dragic queriendo ser Nash y también puede salir Shannon Brown y hacer uno de esos mates estratosféricos. Beasley también puede tener uno de esos días… en lo bueno… y en lo malo.
Portland Trail Blazers – El rookie del año juega ahí, además de forma tremenda, con una veteranía rara y vista anteriormente en Irving, y no hablamos precisamente de Claver… Batum, Aldridge… equipo divertido…
Sacramento Kings – Si juegan en el ex-Arco Arena, piensa que tal vez es uno de los últimos partidos allí, si no, siempre te quedará Thomas y tal vez Cousins arme algún lio… Evans también puede demostrar lo que prometía…
San Antonio Spurs – El equipo que mejor juega a baloncesto en todo el planeta, nada más que añadir.
Utah Jazz – Con uno de los mejores juegos interiores de la liga y encima con uno de los retro-jugones que nos gustan… Jamaal Tinsley.
Recibiendo tan solo 96.0 puntos por 100 posesiones, la defensa de los Hawks es la mejor de este casi primer mes de competición ¿Cómo hemos llegado a este punto?
En primer lugar, revisemos su calendario. Atlanta ha jugado 10 partidos curiosamente distribuidos: se ha enfrentado a tres de los cuatro mejores ataques (Miami, Oklahoma City, Los Angeles Clippers) y a cuatro de los cinco peores, incluyendo los tres menos prolíficos (Sacramento, Indiana, Orlando, Washington)
Lo bueno es que no han mejorado su ránking abusando de los peores equipos (excepto por el encuentro frente a Orlando, a los que dejaron en 72 puntos), sino que han hecho grandes partidos en defensa contra los mejores rivales de su calendario: permitieron 7.7 puntos por 100 posesiones menos de su media a Thunder, 4.3 a Heat, 9.7 a los Clippers, 13.8 a los Blazers y 3.4 a los Warriors. Es decir, han cumplido con nota frente a los rivales más exigentes.
Veamos ahora los datos particulares según el quinteto. De los 10 grupos que han jugado más de 10 minutos, la combinación Teague–Harris–Korver–Smith–Horford ha sido particularmente aguerrida en defensa. En 61 minutos juntos, solo permiten 82.7 puntos por 100 posesiones, 12.8 menos que la otra opción de quinteto titular, con Pachulia en lugar de Harris y 14.3 menos que con Stevenson en lugar de Devin. Curioso que el equipo haya funcionado mejor con un Harris ligeramente fuera de posición que con dos jugadores con fama de defensivos, aunque tal vez se deba simplemente al pequeño tamaño de la muestra, y a que este grupo jugó 20 minutos del partido contra Orlando, pero de todas formas, en los otros 3 partidos que coincidieron también mantuvieron un buen nivel.
Habrá que ver si a medida que los minutos se acumulan, el quinteto con el de Wisconsin mantiene el éxito, porque hay cosas buenas, y cosas malas. A pesar de que, como siempre, estamos tratando con muestras casi ridículas, Harris está defendiendo muy bien ante bloqueos directos este año jugando de escolta: en las 22 jugadas etiquetadas por Synergy, ha forzado tantas pérdidas, como canastas/faltas de tiro ha permitido: 6. Al verle defender este tipo de jugadas, destacan dos cosas, una, la habilidad que tiene Harris al colarse en los bloqueos por delante:
Y otra, la rapidez que tiene que le permite recuperar y volverse a colocar frente al rival, a veces incluso ante la sorpresa de este, que acaba forzando un pase o cometiendo una pérdida.
Aunque frente a jugadores más pequeños su defensa no es tan efectiva en esta situación (cuando coincidió con Bledsoe este no tenía tanto problema en perderle), la secuencia en la que pasa el bloqueo por encima y después llega a colocarse frente al rival, anulando su ventaja está siendo habitual este año (las 10 veces o así que ha sucedido…). En donde no está poniendo tanto esfuerzo es en los bloqueos indirectos, ya que si no lo ve venir, su agilidad no se impone a la endeblez. En este ejemplo se le puede ver en la línea de puntos enganchado con Singleton, y esta temporada ha habido algunos más, y no ante bloqueadores especialmente espectaculares: McRoberts o Meyers Leonard.
Así, los rivales llevan 34 puntos en 27 jugadas frente a Harris con jugadores que salen de bloqueos indirectos, pases a la mano y tiro tras pase, que son situaciones en las que Devin suele venir a remolque tras haberse quedado enganchado en un punto anterior, y lo preocupante no es solo el acierto, sino que los tiros que crean los rivales en este tipo de situaciones son bastante solitarios.
Cambiando de tercio, cuando repasábamos a los Hawks en nuestro Avance de Temporada, fuimos muy pesimistas con su defensa, que pensábamos que iba a estar en el tercio más bajo de la Liga, pese a ser sextos el año pasado. Pero al menos acertamos nominando a Atlanta como uno de los equipos favoritos a liderar la Liga en pérdidas forzadas este año: son primeros con un 17.2%, y no es un valor descabellado, ya que 40 equipos a lo largo de la Historia de la NBA han logrado que sus rivales perdieran el balón a ese ritmo o aún mayor.
Un apartado defensivo en el que nos temíamos que los Hawks podrían sufrir este año es el rebote en defensa, y así está siendo: de ser 7º el pasado año, han pasado a la 23º cogiendo solo el 71.2% de los rebotes tras fallo rival. Y esto sí que puede ser más problemático: en la última década solo un equipo, Detroit en 2004, tuvo un Índice Defensivo menor a 100 puntos por 100 posesiones, dejando rebotear a sus rivales el 28% de sus fallos. Y lo lograron gracias a que frente a aquellos Pistons, el eFG% rival fue de 44.1%, el 2º mejor en los últimos 10 años. Aunque el 47.2% que los Hawks están permitiendo les sirve para ser 6º esta temporada en la Liga, no están a ese nivel.
Otro indicador poco halagüeño para Atlanta es el poco acierto de su rival desde el triple. Si esta temporada se están acertando el 35% de los triples, contra los Hawks solo entran el 31.6% (segunda mejor marca de la Liga), y eso pese a que se han enfrentado a los 2 mejores equipos desde la línea de 3, y el porcentaje total conjunto de sus 10 rivales en los partidos que no han jugado contra ellos es algo superior a la media, un 35.6%.
Aunque puede haber algo en la manera de defender de los Hawks que haga más difícil que el rival acierte con los triples, esta estadística fluctúa mucho de un año para otro y en una misma temporada, y parece tener un alto componente de aleatoriedad. Solo 3 equipos en el el Top 10 el año pasado repiten este, y los tres primeros la pasada temporada son 25º, 27º y 29º este año, incluyendo Boston, que tras ser primeros en la 2011-2012, son penúltimos esta.
Y aquí no podría haber ejemplo más gráfico que los números de Synergy. Aunque siempre hay que cogerlos con pinzas, que el único defensor que los Hawks tengan entre los 30 mejores en puntos por jugada permitidos a su par sea Kyle Korver, en el 18, tiene su punto gracioso. En las 98 jugadas en las que al final un jugador ha quedado emparejado al alero, solo han metido 63 puntos, con un 6 de 32 en triples.
Y como podéis sospechar, no es que Korver, voluntarioso él de todos modos, sea un defensor estrella. Aquí tenéis un ejemplo de dónde estaba cuando Beal recibe el balón en un tiro que se acaba fallando.
Y aquí otro ejemplo de dónde acaba en un crossover de Matthews, que compra el espacio, para luego fallar el triple:
Y aquí Durant falla el triple pese a que Korver llega tarde por quedarse en un bloqueo de Perkins:
En definitiva, el éxito de los Hawks con Korver en sus quintetos y defendiendo el triple con y sin él, tiene más pinta de suerte aleatoria, probablemente pasajera, que de trabajo bien hecho.
Así que el veredicto final que damos, es que aunque la defensa de los Hawks hace cosas bien y no va a estar entre los peores como agoreramente creíamos, el éxito rotundo actual tiene algo de truco. Los Hawks pintan como un candidato clarísimo a la regresión en cuanto sus rivales acierten más contra ellos. Pero mientras sigan siendo tan aguilillas con las pérdidas, deberían estar en la primera mitad de la Liga con relativa comodidad.