La tarde empezó con un partido más que interesante, los Grizzlies de Marc Gasol y Zach Randolph visitaban SA, es decir la casa del gran Popovich y el gran Duncan.
Pronto se vio en el partido que ni los Spurs iban a ganar tan fácil, ni los Grizzlies habían sido tan tontos al ‘elegir’ Spurs como su rival en primera ronda. Los de Tennesse demostraron tener a la gente de SA muy estudiada y si además, sumamos que Ginobili no podía jugar, todo era mucho mejor, aunque también podríamos decir que Gay se quedó en el banquillo…
El partido es fácil de resumir: Duncan vs Gasol. Fue tremendo el duelo en la pintura de ambos y esto hizo que ambos sacaran a relucir sus mejores galas en cada jugada, con un pique de estos que nos gustan y del cual creo que vamos a disfrutar bastante en la serie. Los minutos iban pasando y se veía que la cosa iba a definirse al final, en algún pequeño detalle… en Memphis veían cerca su primera victoria en PO, pero sin confianzas después de ver lo que pasó la noche anterior con Pacers o Sixers. En SA, Parker intentaba crear y distribuir, pero la defensa bien preparada de Grizzlis hacía que todo se decidiera en un triple casi al final de Battier (el cual estrenaba paternidad) que le dio a los Grizzlies la primera victoria de la franquicia en PO y la primera gran sorpresa, pero no iba a ser la última…
Casi solapándose con el final en SA, el Staples se vestía de gala para asistir al primer partido de la serie contra Hornets. Yo miraba el partido más que extrañado la verdad, no eran los Lakers típicos de PO, eran los de temporada regular y eso no molaba nada.
Chris Paul, tal vez algo picado con todos los comentarios sobre que Rose es el mejor PG de la liga, hizo un CLINIC de como manejar, distribuir y llevar el partido a donde él quería (33 pts, 14 asis), también es cierto que la nula defensa de Fisher hacía que esto se viera mucho más.
Bynum estaba pero sin estar y Gasol ayer fue Gasoft, sin entrar a canasta y viéndose superado por Okafor (!!) y Gray (!!!!!!!!), con lo cual el juego interior de Lakers era más que nulo. Así que sin defensa, sin juego interior y con Paul haciendo lo que le daba la gana, sólo quedaba Kobe, que lo intentó de todas las formas pero no pudo ser y los Hornets asaltaron el Staples.
Tal vez lo más grave del tema Lakers, es que para los que hemos seguido la temporada de los de LA… pues no nos extraña…
Los PO han empezado y ayer estuvimos siguiendo el primer partido, el Bulls-Pacers, partido que fue mucho más divertido de lo que todo el mundo podía esperar.
La verdad es que habían ganas de PO, creo que todo el mundo baloncestístico lo esperaba, los PO y empezó con una de las series que a priori iban a estar más desequilibradas de toda la primera ronda, pero pronto nos dimos cuenta que el baloncesto es bonito de verdad.
Pacers salió serio, muy serio, apretando a muerte en defensa y sin miedo a hacer faltas y más faltas, es decir, marcar una linea evitando canastas fáciles, es decir, la lección muy aprendida de como parar a la ofensiva de Bulls.
Los Bulls por su parte hacían agua por cualquier lado, con Boozer cargado de faltas y con un Noah algo dormido. Rose en cambio iba a lo suyo, mientras Collinson se destapaba en los PO como un base más que solvente para manejar a un equipo…y de repente apareció el factor inesperado: Tyler Hansbrough.
El jugador con cara de psycokiller, se mostró muy seguro con su tirito desde 5 metros al cual ni Boozer, ni Kurt Thomas (aún sigue jugando!!!!), ni Noah podían hacer nada… pero no sólo eso, defendía y atacaba el aro, que lo veía del tamaño del United Center, es decir ENORME!.
Mientras el amigo Danny Granger entraba en juego, poco a poco se veía en la cara de Rose que esto sólo lo podía solucionar él. Se puso el traje de MVP y levantó él solito (con ayuda de algún triple que otro de Kyle ‘Kutcher’ Korver) un partido que estaba más en Indiana que en Chicago. Pacers jugó muy, pero que muy bien, pero no pudieron con Rose.
Ha sido una gran forma de empezar, grande, grande… veremos si todo sigue hoy también.
Ayer dábamos ya cuenta de lo que va pasar por el Este, pero y por el lejano Oeste? allá vamos, a analizar la post-season de la parte pacífica de la NBA, la Conferencia Oeste.
San Antonio Spurs – Memphis Grizzlies
Hace 7 años los Grizzlies de Gasol entraban por primera vez en la historia de la franquicia en PO y se enfrentaron a unos SA que iban muy mucho, el resultado 4-0. Este año los Grizzlies de Gasol (otro eso sí), se enfrentan a unos SA que van muy mucho, así que tal vez veamos otro 4-0 y los Grizzlis sigan sin ganar en PO. Tal vez. Pero estos Grizzlies con Gasol y Randolph tienen más cositas que aquellos, y sobre todo Gay. Pero si pensamos en que SA ha sido el mejor equipo del Oeste, con un nuevo sistema de juego más y más ofensivo, tal vez los pensamientos del 4-0 vuelvan… yo creo que Grizzlies ganarán… 1.
4-1
Oklahoma City Thunder – Denver Nuggets
Los Thunder afrontan los PO de forma diferente que el pasado año ante Lakers, este año tienen el factor cancha a favor en esta primera ronda, y eso para Durant, Westbrook & cía. son buenas noticias, las malas es que se enfrentan ante uno de los equipos con mejor forma y que después del Melodrama han visto como su equipo se ha convertido en un elenco de gente con ganas, joven y con talento. Es decir, vamos a ver una eliminatoria muy, pero que muy divertida, de estas de prorrogas, muchos puntos y jugadas molonas por doquier.
3-4
Dallas Mavericks – Portland Trail Blazers
Las Mavs han ido claramente de más a menos, con una plantilla ya algo pasadica y con un Robin Hood que sigue siendo el que manda. Kidd tiene un año más y dentro, aunque Chandler ayuda, no se, nunca me acaba de convencer el estilo Carslile, pero ojo, con Dirk en tu plantilla… cualquier cosa puede pasar. La historia de Blazers va unida a las lesiones, con Oden fuera y con Roy más que cojo, todo se basa en la explosión de LaMarcus Aldridge, un All-Star a nivel tremendo y Gerald Wallace en buena forma, pueden hacer que, con algo de acierto de la 2a unidad y con un Miller inspirado, el susto que le des a Mavs pueda ser bueno.
4-3
Los Angeles Lakers – New Orleans Hornets
La rodilla de Bynum. Poco más podría decir de esta serie. Lakers está irregular durante toda la temporada y aunque parece que Hornets no le puede plantar mucha cara en esta primera ronda, hace falta ver el estado de salud de Bynum y de gente de banquillo como Blake o Barnes. Los Hornets es otro equipo como Mavs que ha ido de más a menos, con Paul & Okafor siendo la pieza clave de todo y donde creo que van a echar mucho de menos a David West en esta serie. No deberían de haber problemas en esta serie, pero quien sabe que opinará al respecto la rodilla de Bynum…
4-1
Ya se ha acabado la liga regular, 1230 partidos después llegamos a la época del año que más nos gusta: Los Play-Off, unos PO que este año llegan con unas expectativas tremendas y que vamos a analizar por partes aquí en La Crónica, primero, el Este.
Chicago Bulls – Indiana Pacers
Los Bulls han llegado pletóricos al final de temporada y claramente son el equipo a batir. Además han conseguido tener el mejor record de toda la liga, con lo cual, van a tener SIEMPRE el factor cancha a favor. Por su parte Pacers ha entrado casi sin hacer ruido en esta post-season, así que ya lo tienen todo más que hecho. Equipo joven, sin nada que perder y sin presión, puede ser peligroso, sobre todo en el Conseco Fieldhouse, pero Rose, Boozer & cia no creo que tenga problemas para pasar de ronda.
4-1
Orlando Magic – Atlanta Hawks
Los Hawks son el típico equipo que no gusta ver, no juegan a casi nada, pero oye, ahí están 5os, además este año han cambiado la dirección de juego, ya no está el mítico Bibby y Hinrich con sus pintas de jugador de volley playa, parece que le ha dado otro brillo, otra imagen a estos Hawks, donde Joe Johnson sigue un poco dejándose llevar y donde Horford y Smith van a tener que hacer mucho para parar a Howard sobre todo. Los Magic, aún con dudas después de sus traspasos (no se sabe muy bien que hace Arenas en el equipo…), pero parecen los tapados del Este, Howard a nivel MVP y Nelson sano, junto con La Pasión Turca que puede ser el factor desequilibrante… y la pregunta que nos hacemos todos: Y si despierta Arenas?.
4-2
Boston Celtics – New York Knicks
La serie. Poco más habría que decir, 7 años después, el Madison Square Garden volverá a vivir la magia de los PO y ya con esto creo que hay poco más que decir. Los Knicks han conseguido todo lo que querían este año: llegar a PO y Carmelo Anthony, no se si ahora habrán pensado si pueden darle el susto a un equipo como los Celtics, rocosos donde los haya y con fundamentos para plantarse en la final sin casi hacer ruido. Va ser clave la salud en Boston, como siempre vamos, pero esta vez más todavía, ya que los Knicks no es un rival cómodo para una primera ronda, muchos factores van a hacer de esta serie la más divertida de la primera ronda. Veo un séptimo partido en el Garden… y eso decidirá.
4-3
Miami Heat – Philadelphia 76’ers
Eliminatoria muy parecida a la de Bulls, pero con muchísima más urgencia para los de Miami, todo lo que no sea llegar a la final de conferencia sería un fracaso. Exigencia máxima, además para ganar fácil. Sixers es un equipo como Pacers, que de la mano de Collins ha sorprendido a todo el mundo y se ha metido en los PO cuando nadie daba un duro por ellos y más viendo que el 2o pick del draft salía algo rana. Equipo peligroso este de Phila y que creo que puede dar algún susto que otro, pero vamos, poco la verdad, aunque no me desagradaría, todo sea dicho.
4-1
Qué puede pasar para que todo el cuerpo técnico de Lakers se muestre así de preocupado? Otra derrota? mala defensa?… no, mucho peor… una posible lesión de Bynum…
Corria la primera parte del partido de Lakers contra Spurs (bueno, los suplentes de los Spurs) cuando en una transición en ataque, Bynum se quedaba en el suelo... nadie sabía que pasaba, pero en el momento de ver la repetición, todo el mundo se echó las manos a la cabeza: La rodilla de Bynum volvía a estirarse de forma poco normal.
Hoy le harán una resonancia para ver el alcance, pero es ese tipo de jugadas que pueden cambiarlo todo… esperemos, por el bien de Lakers que no sea nada…
Anoche vivimos la final del campeonato universitario americano de baloncesto, en su división I, o lo que todo el mundo conoce como la NCAA, Butler repetía, pero UConn se llevó el gato al agua.
Veo poco baloncesto universitario, lo reconozco, pero cuando llega el March Madness me engancho minimamente para ver, sobre todo, a lo que será jugadores para el próximo draft. La cita que si que intento no perderme es la final, y este año no ha sido menos.
La Final Four este año se ha celebrado en el mastodóntico Reliant Stadium, estadio de los Houston Texans de la NFL y con capacidad para casi cerca de 80 mil personas que abarrotaban el estadio para ver a los 4 mejores equipos del año en la NCAA.
Por una parte teníamos a los de Bulldogs de Butler, con su joven (34 años) entrenador Brad Stevens y con algunos de los jugadores que el año pasado sorprendieron a todos y a nada estuvieron de llevarse el título frente a Duke. Por otro lado, un equipo con algo más de solera, los Huskies de la Universidad de Connecticut, o más conocidos como UConn, con Kemba Walker a la cabeza y con algún que otro proyecto interesante entre sus filas.
La final de la NCAA siempre suele ser un espectáculo, es un marco incomparable para que los jugadores se luzcan de cara al siguiente draft, pero este año ha sido una de las finales más flojas que yo recuerdo.
El partido han sido, fallos, fallos, fallos y más fallos, probablemente ocasionado por los nervios, pero tampoco se ha visto ningún movimiento en ninguno de los banquillos para cambiar esto. Butler, sólo tiraba de 3, una y otra vez y claro, fallando y fallando, con lo cual UConn a poco que ha metido canastas en la zona, se ha llevado el partido fácil, con un jugador destacado Lamb, que ha demostrado que puede dar el salto a la NBA el año que viene…
En definitiva, el espectáculo de la NCAA nos abandona de nuevo, hasta que dentro de casi un año, volvamos todos con eso del March Madness y la fiebre vuelva…
El pasado viernes salió a la venta en nuestro país el iPad y una de las mejores aplicaciones que hay si te gusta la NBA es la propia aplicación oficial de la liga, la NBA Game Time.
Aquí en la Crónica Desde El Sofá vamos a analizar la versión Lite, la gratuita, al final te comentaremos las diferencias entre esta versión y la de pago, y a partir de ahí todo depende de ti.
NBA Game Time es una aplicación con un acabado realmente exquisito y eso se ve tanto en la pantalla de presentación como en lo primero que nos muestra. En esta primera pantalla lo primero que vemos en la parte superior son los marcadores de los partidos de la última jornada y en la inferior, a modo de cuadrícula, las últimas noticias, vídeos y twitter, pero vamos a adentrarnos un poco más en el menú inferior.
Lo más reciente: aquí encontraremos el inicio de la aplicación, las últimas noticias. Interesante forma de empezar, ya que desde aquí y con un sólo vistazo tenemos todo a nuestro alcance.
Partidos: Con los logos de los equipos, aquí podremos ver los resultados de los mismos y si apretamos en el partido que nos interesa entraremos en lo que es el Recap del partido, donde vemos el marcador por cuartos, los jugadores más destacados con sus números, la hoja entera de estadísticas y el play by play de todos los cuartos.
Videos: En esta sección encontraremos los vídeos de los Daily Zap, es decir, el resumen de la jornada, aquí viene una de las grandes diferencias entre la versión Lite y la de pago, en la de pago encontraremos todos los videos activados, es decir, top de jugadas, resúmenes de partidos, mejores mates… más de 50 vídeos al día.
All-Star: Esta sección está activa desde el All-Star y en ella lo que encontramos es toda la información sobre el pasado All-Star celebrado en Los Angeles.
Más: Finalmente aquí encontramos todo lo que falta, es decir, clasificaciones, equipos (donde al pulsar podemos ver el roster de cada equipo), noticias, ver el twitter de la liga, galería de fotos… Es raro que haya tanto en este más, ya que alguna que otra sección tenía que haber tenido su pestaña propia, pero esto sólo lo sabe el amigo Stern.
Otra de las diferencias entre ambas versiones de la aplicación, es que la de pago ofrece en directo 1 partido a la semana, así como streaming de radio durante los partidos, esto junto con el tema de los vídeos, es la diferencia entre ambas.
Lo que si te puedo decir es que la facilidad de uso es tremenda y resulta casi más fácil ir a la aplicación que abrir el ordenador y entrar en NBA.com, así que más que recomendada…
Hace 5 años, a estas alturas, con CortefielSaunders en su primera temporada como director de la orquesta de la Ciudad del Motor, Detroit, lograba el mejor récord de su historia en la NBA: 64 victorias. Venían de llegar a dos finales consecutivas y todavía mantenían ese quinteto que dentro de muchos años aún repetiremos de carrerilla.
Avance rápido, cinco años después, y tras el numerito, porque no tiene otro nombre, de hace algunas semanas, Detroit está en la lista corta de franquicias que pueden reclamar el título de «peor situación actual». La inestabilidad, que empieza en los propietarios, sacude a la franquicia de arriba abajo.
Pese a prometer a su difunto marido que iba a mantener al equipo en el seno de la familia, Karen Davidson, tardó menos de un año en ofrecerlo al mejor postor. Se habló de que los dueños de las pizzerías Little Caesars, que son propietarios del equipo de hockey de la ciudad, los Red Wings, estaban interesados, pero la oferta no avanzó. Y durante todo este mes, lleva negociando la venta con Tom Gores, un tiburón financiero de California, que podría pagar unos 420 millones de dólares por el equipo y su pabellón. Karen se ha desplazado a Los Angeles y Tom a Michigan, pero las conversaciones no están llevando a ningún sitio. De hecho, el periodo de exclusividad en las negociaciones de un mes que concidieron a Gores, fue aumentado en 14 días más, y ni con la prórroga han sido capaces de llegar a un acuerdo.
En el plano deportivo, Dumars, el arquitecto del único equipo sin superestrella ni megatraspasos, que ha ganado el título en años y años, no ha sido capaz de renovar bien la plantilla. Para empezar, al equipo le falta un base de verdad. Stuckey y McGrady son parches, y ni siquiera Bynum, al que le falta tamaño incluso para el puesto más pequeño del quinteto, es un distribuidor.
Otro problema, como ya hemos comentado, es la falta de talla. A cuatro jugadores (Bynum, Gordon, Maxiell y Wallace) les falta la altura para desempeñarse de manera óptima en su posición. No tienen ningún 7-footer. Y Villanueva y Daye son bastante blanditos, y la franquicia no tiene fondo de armario para taparlos, como en otros lugares podrían hacer.
A pesar de que la plantilla está descompensada y le faltan centímetros, algo hay que reconocerle a Dumars, y es que es verdad que ha sido capaz de fabricar una de las plantillas más profundas de la Liga: tienen 12 jugadores con nivel suficiente para entrar en la rotación de cualquier equipo, aspirantes al título incluidos. Pero al mismo tiempo, ninguno de los 12 se podría hacer un hueco en el quinteto titular, en según que franquicias. Y ese es un gran pero.
Y será complicado remozarla. Por lo pronto, para el año que viene ya tienen comprometidos 31.6 millones en tan solo tres jugadores: Hamilton, Gordon y Villanueva. Stuckey y Prince acaban contrato este verano, y si los renuevan a precio de mercado (vicisitudes de la nueva CBA aparte), los Pistons no van a tener espacio salarial suficiente para atraer a ningún gran jugador. Además, con un Draft mediocre a la vista (aunque como siempre, después de marzo todos los jugadores empiezan a pintar mejor), si el sorteo no les sonríe, el talento que podrían encontrar en la 7ª posición en la que ahora se encuentran es bastante intercambiable con el resto de puestos de la Lotería. El punto más brillante de este equipo es el sólido primer año de Greg Monroe, un jugador que podría asentar el juego interior de la franquicia de Michigan durante años.
Y si las dudas en la cumbre son grandes, a pie de pista, la situación no podría estar peor. La fuerte apuesta que Dumars hizo el año pasado por un técnico sin experiencia como entrenador principal en la NBA, y la confirmación y el apoyo tras la revuelta, les puede llevar a los dos por delante.
La idea de traer a John Kuester no tenía porque ser mala. A pesar de que su ascendencia en la Liga era nula, no parecía el de los Pistons un vestuario muy contaminado de prima donnas que pudieran hacerle la vida imposible al técnico. Los jóvenes se unían a los Rip Hamilton, Ben Wallace, Tayshaun Prince, Ben Gordon o Charlie Villanueva: un grupo del que apenas conocemos muestra de indisciplina.
En el presunto motín, de la semana posterior al All Star, uno no sabe que creer. La verdad, que excepto Hamilton, que tenía algún motivo que otro para quejarse, el resto de jugadores han dado sus motivos de porque no se presentaron al entrenamiento. De todos modos, la coincidencia en tiempo y lugar del plante del capitán, con imprevistos por doquier (algunos de los cuales, suenan a pobres excusas para un profesional) es más que sospechosa.
Richard Hamilton, el hombre cuya situación se convirtió en el catalizante de la revolución, volvió el 1 de marzo. Está promediando 16.5 puntos en los 11 partidos que ha jugado después del motíngate, pero las 4 victorias en los 12 partidos desde que se le concedió la amnistía a Rip (se perdió la victoria ante NY por la muerte de su abuelo), no mejoran el récord del equipo durante la temporada.
El sábado, el jugador declaró a la prensa que el problema había sido la falta de comunicación. Que se pusieron a hablar, que Rip le dijo lo que quería ver en su entrenador, que Kuester replicó con lo que necesitaba de su jugador, y que los dos acercaron posturas y dieron su brazo a torcer por el bien común. Yo creo que, a la vista de que ninguno se encontraba en una posición inamovible, el problema nunca tendría que haber llegado hasta ese punto.
La gestión de un grupo a este nivel, requiere mucho más que saber manejar las X’s y las O’s de la pizarra. Kuester no ha hecho nada especial, para que nos vamos a engañar, con sus tácticas, pero no le podemos dar un suspenso porque él no tiene la culpa de una grandísima parte de la composición de la plantilla. Sin embargo, su manejo del grupo ha sido muy deficiente.
Y los problemas, evidentemente, empiezan todos en el mismo sitio. Las derrotas. No recuerdo que jugador o directivo comentó tras el fichaje de Artest por Lakers, que mientras el equipo estuviera ganando, Ron jamás daría un problema. Que nadie se muestra díscolo si se va directo hacia el éxito. Si Detroit ganara 40 partidos por temporada y coqueteara con Play Off, no habríamos llegado a esta situación. Pero Kuester no ha sabido, o no ha podido ganar. Ni tampoco manejarse con diplomacia por el río revuelto.
No pide uno desde aquí cabezas, porque algo así puede pasar en cualquier franquicia que esté pasando un mal momento. Además, experiencias como está pueden ayudar a un entrenador novato en un futuro, y es de esperar que la tercera temporada de Kuester sea mejor que las dos anteriores. Pero los Pistons no pueden permitirse crearse más problemas de los que ya tienen. Cueste lo que Kuester.