El no trade

Anoche, ya algo tarde, nos acostábamos con la idea en la cabeza de que algo gordo se estaba cociendo en la NBA, más concretamente entre Lakers, Hornets y Rockets, un trade que mandaba a Chris Paul a Lakers, a Gasol a Rockets y a Odom, Scola, Martin y Dragic a los Hornets pero cuando todo estaba hecho, apareció él, David Stern.

La NBA o lo que es lo mismo David Stern había vetado el trade, ya realizado, por motivos baloncestísticos y dejaba a todo el mundo en su sitio, a partir de este momento La Caja de Pandora se había abierto.

David Stern decía que motivos de índole baloncestística había hecho que se vetara el trade, que luego analizaremos…, pero la verdad que hay detrás es mucho más tenebrosa y maquiavélica. Lakers con este traspaso iba a dejar de pagar bastante dinero por el tema de la Luxury Tax, dinero el cual va al resto de franquicias, los propietarios eso no les ha hecho ni pizca de gracia, así que han puesto el grito en el cielo para que eso no sucediera. Luego tenemos los equipos que le da igual la pasta, los poderosos, que vistos el panorama han dicho que no, que no, pero estos más pensando en ver a Paul de dorado y purpura… La verdad en todo esto? poca gente la sabe, para que nos vamos a engañar, pero el Lockout tiene mucho que ver ya que se han esgrimido razones de mercados pequeños, de siempre pasa lo mismo y demás para justificar una dictadura y una imposición de otra época.

Uno de los grandes factores es la situación de los Hornets, que actualmente son propiedad de la propia NBA, es decir, los propietarios de todos los equipos de la liga, algo que es impensable por estas tierras, pero que en USA no es una situación extraña. Esto hace que claro, pueden vetar el trade y efectivamente, si no les viene bien o simplemente no les gusta, dicen que no y santas pascuas, de ahí la clave de que la NBA (David Stern) haya vetado el traspaso. Con el consecuente papelón por parte de los GM de los 3 equipos que se tienen que comer jugadores que ya estaban traspasados… todo muy divertido como veis.

Pero analizando el trade y como buen lacustre que soy, me gusta y no me gusta y me explico… Lakers recibe uno de los mejores bases de la liga sin duda, pero dar Odom + Gasol es un lastre brutal de cara al juego interior, que se quedaría a expensas de Bynum y ojo, que yo soy totalmente defensor de anteponer a Bynum antes que a Gasol, pero claro, con Odom jugando de 4. Sin Odom Lakers está cojo en el juego interior… eso o había algo por detrás oculto, es decir, otro movimiento no se si para traer a Howard, que ya sería seguro por Bynum (el único traspaso que haría yo por el 17 Laker…) con lo cual nos quedaríamos con el sueño de Kobe + Paul + Howard, pero sin juego interior… tal y como le pasa a Howard en los Magic… mal incluir a Odom… Lakers creo que pierde más que gana… pero el impacto que puede hacer Paul en Lakeres puede ser tremendo…

Por parte de Rockets, se llevan a Gasol, un All-Star, pero dan a su mejor jugador dentro, Scola. Otra cosa hubiera sido si hubieran podido juntar a ambos, lo cual sería más que importante haciendo de Houston uno de los mejores y más inteligentes juegos interiores de toda la liga. Por otra parte las bajas de Martin y Dragic son anecdotas, aunque el balcánico acabó el año pasado con buenos números. Eso sí, con esto podrían ir a por Nene… y uno Gasol + Nene también sería muy interesante…

Y finalmente los Hornets. Qué parecen los grandes derrotados por la perdida de su estrella, personalmente son los grandes beneficiados de todo el trade. Juego interior más que bueno con Odom, Scola, West y Okafor que ya está en plantilla. Llega Dragic, un buen base junto a jugadores como Ariza, Bellinelli…

Pero nada de esto será realidad, ya que David ‘Bananero’ Stern ha decidido que no le da la gana, así sin más, estableciendo un precedente que hace que a partir de este momento ningún trade sea seguro hasta que el nuevo general manager de toda la NBA le apetezca. Es decir, tal vez este post nunca salga y no lo leáis porque claro, nos lo pueden vetar… quien sabe…

PD: Y no hablo de la carta de Gilbert, por no perder el tiempo…

ACTUALIZACIÓN:
Adjuntamos aqui el comunicado oficial de David Stern al respecto… no tiene desperdicio…
NEW YORK, December 9, 2011 – In response to inquiries, NBA Commissioner David Stern released the following statement: “Since the NBA purchased the New Orleans Hornets, final responsibility for significant management decisions lies with the Commissioner’s Office in consultation with team chairman Jac Sperling. All decisions are made on the basis of what is in the best interests of the Hornets. In the case of the trade proposal that was made to the Hornets for Chris Paul, we decided, free from the influence of other NBA owners, that the team was better served with Chris in a Hornets uniform than by the outcome of the terms of that trade.”

¿Y ahora qué?

Después de la rotunda e inesperada derrota angelina en Play-Off, en la que el equipo de Phil Jackson se desmoronó completamente, la solución para mucha gente parecía sencilla: que empiecen los movimientos y los fichajes en Los Angeles Lakers. Traemos a un base como Chris Paul y/o nos hacemos con el descontento Dwight Howard y todo resuelto. Pero las cosas no son tan fáciles. Por partes.

En primer lugar, el mercado de traspasos de la NBA ahora mismo, está acechado por la incertidumbre. El 30 de junio se acaba la CBA, o lo que es lo mismo, el Convenio Colectivo, y clubs y jugadores tienen que acordar uno nuevo, en el que los términos y las condiciones podrían cambiar por completo. Se han lanzado propuestas en todas las direcciones de parte de la NBA, como por ejemplo reducir los ingresos de los jugadores en 800 millones de dólares (algo más de un tercio de lo que cobran ahora mismo) de forma progresiva o incluso «retroactiva» aplicándose a los contratos ya firmados, poner el llamado tope salarial duro en el que los equipos no pueden exceder la cifra marcada o seguir usando un sistema similar bajando el tope, la aplicación de una designación de jugador franquicia que ayude a los equipos a retener a sus estrellas, contratos más cortos y sin garantizar, etc… Aunque hasta el 30 de junio se pueden hacer traspasos, es difícil que veamos a alguien mover ficha, sin saber como funcionarán las reglas del juego el año que viene. Y eso si hay año que viene…

Teniendo en cuenta esto, como yo creo que el acuerdo será muy parecido a los términos actuales, solo que con una mayor flexibilidad para que los equipos se puedan desahcer de los jugadores que den bajo rendimiento, y con algún mecanismo que permita hacer ofertas ligeramente mejores a los equipos para retener a sus estrellas, vamos a asumir de aquí en adelante, unas reglas del juego iguales a las actuales. Y en este escenario las posibilidades de renovación de los Lakers son imposibles sin remodelar por completo la plantilla.

Los objetivos principales, está claro que serían el pivot de Orlando, Dwight Howard que podría ejercer su derecho a disfrutar de la agencia libre en el verano de 2012, al igual que los bases Chris Paul y Deron Williams. Ese verano los Lakers tendrán 71.1 millones comprometidos entre Kobe Bryant, Pau Gasol, Lamar Odom y Andrew Bynum, cuando el límite salarial de este año, por ejemplo, es de 58 millones de dólares. Y eso sin añadir, los 17 millones que todavía estarán cobrando entre Ron Artest, Luke Walton, Steve Blake y la opción que tendría ese verano Derek Fisher de extender su contrato un año más por 3.4 millones.

Es decir, es imposible que los Lakers pudieran entrar en un mercado de agentes libres en 2012, sin que las reglas del juego hayan cambiado mucho, manteniendo su plantilla. Si tenemos cuenta que Kobe cobrará 27.8 millones, y que ningún fichaje de campanillas aceptaría menos de 15 millones por muchas ganas que tenga de venir a Los Angeles (aunque podrían ganar en teoría hasta 19 millones en el caso de Howard y 17.1 en el de Paul y Williams), estos dos jugadores cobrarían ya 42.8 millones, dejando apenas unos 16 millones en espacio salarial. Eso significaría que el equipo tendría que renunciar a Pau Gasol, que cobrará 19 millones esa temporada, a duras penas podría retener a Bynum (16.1), y si lo hicieran, tendrían que decir adios a Odom (8.2 millones en la 2012/2013) y Artest (7.2 millones), y eso suponiendo que hayan colocado a los Waltons y Blakes de la plantilla, y teniendo en cuenta, que la plantilla de Lakers iba a quedar vacía, esperando a ser rellenada con jugadores de salario mínimo.

Resumiendo, que una situación en los términos actuales, y salvo que uno de los jugadores acepte, por primera vez en la historia de la NBA, un descuento tremendo de sueldo, es imposible juntar en el periodo de agencia libre a Bryant y Gasol con uno de los tres deseados. Dos de los tres 7 pies de Lakers, uno de ellos, casi de manera obligada, Pau, tendrían que ser traspasados o cortados (los Lakers podrían deshacerse de Bynum y Odom ese verano gratis).

Viendo que la agencia libre no es una opción viable, hay otra manera, que es el traspaso, el intercambio de cromos. Aquí, con las reglas ya conocidas, los Lakers tienen que ofrecer al otro equipo un montante en salarios comparable al que estén dispuestos a absorber y por tanto, el límite salarial, no es tanto problema.

Pero si estás pensando en el verano pasado, en las situaciones de LeBron James, Chris Bosh o Carmelo Anthony, esta es muy diferente. Los Lakers no tienen apenas poder negociador. Casi ninguno.

Hay que tener en cuenta que los Cavaliers, Raptors o Nuggets tenían la amenaza enfrente de que equipos como Chicago, Miami o New York tenían espacio salarial, para ofrecer a sus jugadores un contrato en el periodo de agencia libre, sin que ellos recibieran nada cambio. Los Lakers, tal y como están construidos, no presentan esa amenaza. Orlando, New Orleans o New Jersey no van a perder sus jugadores sin recibir nada a cambio ante los Lakers de Kobe y Pau.

Sí que es verdad que habrá franquicias preparadas a echar la caña, como por ejemplo New Jersey, y por ello los equipos pueden estar dispuestos a negociar por sus jugadores, pero la falta de una verdadera amenaza, de un equipo histórico, en buena posición y en mercado grande, añadido al hecho de que, casi seguro, en la nueva CBA los jugadores van a tener por lo menos un ligero incentivo para continuar con sus clubs, hace que la urgencia no sea comparable: Howard o Paul simplemente han pasado de ser intocables a transferibles por el precio justo. Puede que un poco más. Ni un centavo menos. La NBA ha cambiado de ser el escenario en el que Garnett y Gasol cambiaron de equipo por cacahuetes, al mundo en el que los Nuggets dejan en porretas a los Knicks, y les hacen pagar el gusto y las ganas por Carmelo.

Por tanto, los Lakers no pueden dar 50 centavos por un dólar, si se quieren hacer con alguno de esos jugadores, tendrán que hacer una buena oferta, que se ajuste al precio del mercado del jugador. De nuevo, salvo enajenación mental en alguna directiva, es imposible traer a uno de estos jugadores sin mover 2 de las 3 torres. Como además, los Lakers no pueden ofrecer en principio, salvo colaboración de terceros equipos, jovenes con proyección, y jugadores buenos con contratos razonables, la única golosina que pueden incluir en un traspaso, es absorber uno de los malos contratos firmados por las otras franquicias. Propuestas de traspaso que al menos llegarían a ser escuchadas, por ejemplo, son las siguientes:

En el primer caso, los Lakers mandarían a Pau y a Bynum a Orlando a cambio de Howard y de un Gilbert Arenas con un papel más cercano al de rémora salarial que al de jugador de provecho.

En el mejor de los escenarios posibles que se me ocurre que Orlando puede estar dispuesto a discutir, los Lakers podrían retener a Pau traspasando a Odom y Bynum por Howard y Jameer Nelson, pero dudo mucho que Orlando pique con esta transacción. En definitiva, casi cualquier traspaso con Orlando pasaría por incluir a dos de los tres grandes, y recibir a cambio a Howard acompañado de Arenas, Turkoglu o Redick.

Con New Orleans, tendríamos una situación parecida, los Hornets no tienen prisa ninguna como para aceptar ahora mismo algo menos que dos jugadores, y empaquetar los 4 años de contrato que le quedan a Emeka Okafor e incluso los 3 años de Jack a los Lakers.

Si nos ponemos creativos, se puede imaginar un escenario en el que los Lakers solo tengan que deshacerse de uno de la terna Gasol/Bynum/Odom, pero pasaría por el más difícil todavía: convencer a un tercer y cuarto equipo, de reciclar los contratos sobrevalorados de Artest, Fisher, Blake o el intraspasable Walton, en una pieza de similar valor a Odom o Gasol, una tarea hercúlea, que de llevarse a cabo tendría que convertir a Mitch Kupchak en Ejecutivo del Año.

Y ya por último, no hay que olvidar, aunque eso a veces sea lo de menos, que los Lakers no tienen entrenador para el año que viene. Aunque uno no cree que Brian Shaw, Rick Adelman o quien quiera que venga pondría problemas a entrenar a Bryant con Howard o similares, no sería empezar con buen pie plantear un megatraspaso antes de conocer la opinión del nuevo coach, pienso yo.

Así que en resumen, los Lakers no pueden añadir a uno de los tres deseados sin remodelar por completo la plantilla, y el panorama actual de incertidumbre no invita ahora mismo a movimientos y fichajes drásticos. Esta es la realidad a la que se enfrenta la franquicia angelina.

Desde los Balcanes

El partido de anoche en Dallas era un must-win para Lakers, casi un match ball si habláramos de tenis y la verdad es que el equipo angelino lo encaró como tal.

Con Odom en el quinteto titular debido a la sanción de Artest, jugando con todo, salió Phil Jackson para intentar dar una vuelta de tuerca más a la eliminatoria. Pronto se vio que el sistema funcionaba… en cierto modo, ya que si bien es cierto que en ataque la cosa iba fluida, en defensa se seguían viendo los mismos agujeros que se habían visto en los dos partidos anteriores, pero oye, la bola entraba, así que… bien.

Pero el problema siguió siendo el tiro exterior, Lakers acabó con un pauperrimo 3 de 13 en triples, mientras que los Mavs, con un Stojakovic que parecía aquel de los Kings, terminó con 12 de 29, muchos más tiros, pero muchos más metidos, con lo cual, a pesar de que Lakers salió con los altos y cargando sobre todo (como debía ser…) el juego interior, la balanza se fue hacia los de Carslile. Tal vez lo peor es que la gran mayoría de esos 12 triples fuera tiros librados sin defensa… y de nuevo otra ventaja, esta vez de 8 puntos, al garete…

Nowitzki estuvo al nivel brutal que está mostrando. Robin Hood hizo 32 ptos, con 4 triples (tirando SOLO!) y 9 rebotes. Gasol de nuevo volvió a naufragar… y aquí podría entrar en terreno pantanoso que lo voy a reservar para otro post cuando Lakers queden eliminados, pero seré claro: no quiero a este Gasol en mis Lakers

3-0, nadie se podía imaginar esto, golpe duro a todo el lacustrismo… La primera serie de PO de Phil Jackson con Lakers acabó con 4-0 para aquellos Spurs de Duncan y Robinson… acabará la última también 4-0?

Sacando las vergüenzas ajenas

De nuevo volvió a pasar, los Dallas Mavericks se han puesto 0-2 y los cimientos de Lakers están tambaleándose como si algo hubiera sacudido el Staples y no hubiera dejado a nadie de pie… ese algo tiene nombre y apellidos: Dirk Nowitzki.

Robin Hood ya demostró en el primer partido que estaba enchufado, estaba con ganas de demostrar y con ganas de hacerse notar, después de una temporada donde se ha hablado poco de él, pero donde ha hecho una de las temporadas más completas desde su MVP a mediados de década, y así lo hizo, sacó de la chistera todas sus flechas, sacó el arco y las clavó de todos los colores.

Pero lo mejor de Dirk no fue su exhibición, fue que ha dejado al descubierto lo que a lo largo de los años siempre se ha visto: Gasol no puede con él. Nowitzki cabrea a Pau, lo desahucia, lo lleva hasta tal extremo que el 16 de Lakers ya no vuelve a ser el mismo, ni en defensa ni en ataque, y claro, tanto Dirk como los Mavs en general se dan cuenta de este agujero y lo explotan al máximo, algo que parecía muy bien pensado por la mente rapada de Rick Carslile…

Qué puede venir ahora? esa es una gran pregunta, Lakers no se ha visto con ninguna así desde ‘El Traspaso’, así que todo lo que viene es nuevo, experiencias, presiones… y lo peor de todo, a hacerlo fuera de casa, en un ambiente que siempre ha sido hostil y con unos Mavs los cuales no hay que olvidar acabaron con el mismo record que Lakers en la liga regular.

En cambio por parte de Mavs, todo ha salido como ellos esperaba, es decir, han ganado fuera y encima se llevan el bonus de haber ganado 2. A todo esto hay que sumar las dudas que ahora mismo hay en Lakers… Todo perfecto… todo parece un plan perfectamente ideado por esa mente ‘genial’ llamada Mark Cuban.

PD: Anoche pudo haber sido el último partido de Phil Jackson en el Staples… que duro suena…

Truco o trato

Truco o trato. Trick or treat. Ese es el apodo que Bill Simmons, el escritor de la ESPN e impenitente seguidor de los Celtics, le dio a Tony Allen después de verlo jugar decenas de partidos año tras año. Lo que esconde este sobrenombre detrás es la extraña facilidad que tenía el jugador por hacer fácil lo difícil y viceversa. Tony Allen encadenaba secuencias en las que se disfrazaba de Paul Pierce para meter un triple estratosférico con un defensor encima, se anticipaba tan inteligentemente como Garnett a una línea de pase para robar un balón en la siguiente posesión, y acababa fallando de manera calamitosa la oportunidad de mate/bandeja que el mismo se había creado en el posterior contraataque.

El juego del otro Allen, que tan bien es retratado con la disyuntiva halloweeniense, se podría definir también con otra palabra. Energía. En tiempos de debate nuclear, Tony es como un núcleo a punto de la fusión. Radiante, crudo, inestable. La potencia sin control. Esa que no servía de nada. Ya comenté en La Crónica On Tour que una de las cosas que más me impresionaron al ver el Knicks-Grizzlies en directo fue ver jugar a Allen. Un par de acciones deslumbrantes, mate contundente incluído se contraponían a un par de jugadas con las que costaría creer que a este hombre le pagan por jugar al baloncesto.

Tony Allen Grizzly HaircutAnoche, tras retar a Ginobili ante a la prensa declarando que finge en sus molestias, se rapó y pintó un oso en la nuca, imagen que puedes ver a la derecha, pero que al final, como alguien con buen criterio le habrá recomendado, desapareció al saltar a la cancha. Aunque nadie pudo quitarle el toque de excentricidad: no fue un oso, pero al final se dejó un fade como pudo con el pelo que le había sobrado, y con sus pintas de rapero noventero ayudó a extender un poco más el sueño en Memphis. Primero ganaron el primer partido en las eliminatorias por el título en la historia de la franquicia. Luego el primero en casa. Y ahora están a punto de eliminar a los cabezas de serie, a los Spurs, a los que tienen a un solo partido de la eliminación, tras ganarles de 18 y meterles, por primera vez en la eliminatoria, miedo. Miedo de verdad. Jamás han remontado en la era Duncan los Spurs un 1-3, en las cinco oportunidades que han tenido. Y Tony Allen tiene buena parte de la culpa.

Apareció en Boston, que obtuvo la primera ronda de Draft que se gastó en él, de rebote, en el traspaso que acabó con Rasheed Wallace y el anillo en Detroit, y en su primera temporada llegó a jugar 34 partidos de titular en un equipo que acabó en la post-temporada con Pierce, Gary Payton y Antoine Walker (Allen todavía realiza de vez en cuando el Shimmy, el jugón bailecito del orondo alero). Al igual que Tony le quitó el puesto a Jiri Welsch, él tuvo que ver como en mitad de la primera ronda en la que cayeron frente a Indiana, Delonte West, otro rookie, ocupaba su lugar. Pese a perder ese puesto honorífico, sus minutos de juego fueron incrementando las dos temporadas siguientes, los partidos que estuvo sano, hasta volver a menguar en 2007 con la formación del Big Three, el grupo que le ayudaría a conseguir un anillo de manera agridulce, ya que Tony solo jugó 4.3 minutos de promedio en los 15 partidos de Play-Off que le pusieron en cancha.

En la Temporada pasada, jugó 16.5 minutos por partido, su peor promedio desde el año de novato, y su temporada fue muy discreta. Eso sí, no vio reducido su tiempo de juego en Play Off, en los que jugó mucho más de lo que había hecho otros años. Especialmente relevante fue su participación en la serie contra Cleveland en la que ayudó a mantener controlado a LeBron, presentado sus credenciales para ser incluido en la lista de los mejores defensores hombre a hombre en el perímetro de la Liga. Tras ese final de temporada no tenía duda que le renovarían. Así que para él fue tremenda la decepción que supuso que los Celtics no igualarán la oferta de Memphis, de 9.5 millones por 3 años (la mayor ganga del verano visto a día de hoy). Así llegó a los Grizzlies. Se acabó lo de luchar por el campeonato.

En su Twitter se define como «Former Oklahoma State star. 2008 NBA Champion. Currently playing for the Memphis Grizzlies«. No dejo de ver una cierta falta de brillo con pátina de resignación en la última frase. Pero eso no le impide salir a cada partido a trabajar a tope, a aportar la dureza y el carácter, a estar dispuesto a tirarse detrás de cada balón que queda suelto, como si el objetivo marcado al principio de temporada fuera levantar el O’Brien.

Ahora que a sus 29 años ya es un veterano (de hecho, es el jugador de la plantilla que más partidos de Play-Off había jugado hasta esta temporada, con 56, aunque Battier haya estado en pista más minutos), está utilizando toda su experiencia en Memphis. Su llegada para aportar desde el banquillo, y después hacerse titular tras las lesiones de Gay y el descenso de categoría de su compañero de refriegas en partidas de cartas, O.J. Mayo, es una de las razones por las que el equipo ha vuelto a las eliminatorias por el título por primera vez sin Pau Gasol. Y eso que este equipo, es prácticamente el mismo que la temporada pasada.

Aunque el éxito es coral, y se apoya aún más en el juego interior, al nivel de cualquiera en la NBA, de la pareja RandolphGasol (que está haciendo unos mejores Play Off que su hermano) o en un Conley que está haciendo olvidar la locura que parecía su renovación, destacar a Allen es destacar al jugador diferente, la punta de locura, la intensidad feroz. Aunque los números contradigan a la vista, y Manu anote más y mejor con él en pista, su capacidad de crear pérdidas y confusión desorienta a los equipos rivales. Sume a los partidos en su propio caos y a base de incertidumbre ha logrado desarmar la consistencia de récord de los de Popovich. Es imposible prepararse con y contra él, a ambos lados de la pista, porque es imprevisible. Ha cambiado la cultura defensiva en Memphis, que son el equipo que lideró la Liga en perdidas creadas al rival durante la temporada regular, con sus 1.8 robos por partido a la cabeza del equipo.

No sabemos quién fue el MVP de anoche en Memphis. Muchos para elegir. Pero por simpatía, aquí nos quedamos con el único que parece no saber que va a hacer cuando le llega el balón. Tal vez, ni lo sepa aún después de haberlo hecho. Truco o trato.

Y una reflexión final. Jugando al «Qué hubiera pasado», Tony Allen es el jugador que cambiaría todo el escenario de estas eliminatorias por el título en un universo paralelo. Si hubiera renovado con los Celtics, no solo los Grizzlies probablemente no estarían dando el finiquito a los Spurs, sino que tal vez, en Boston no hubieran sentido la presión de fichar a un jugador de perímetro, y Perkins seguiría en Massachusetts en vez de Oklahoma. Lo que estamos viendo ahora, y lo que queda por llegar, estaría patas arriba.

El triple de Gasol

En toda serie de PO los partidos pivotales son claves para todo, tal vez el de anoche en NO es la clave para el despertar de Gasol… y todo gracias a un triple.

Lakers iba a NO con la necesidad de ganar, para volver a tener el factor cancha y para aparcar fantasmas extraños, por su parte los Hornets habían vestido el pabellón de amarillo e iban a jugar con su equipaje alternate, el que pone NOLA, un movimiento algo extraño ya que iban a jugar de amarillo…laker.

Y no se si jugar de amarillo o qué, pero los Hornets salieron nerviosos, tal vez con la presión de saber que este partido era clave para sus aspiraciones en la serie, pero el hecho es que se veía mucho más cómodos a Lakers, que hay que recordar que es uno de los mejores equipos fuera de casa, con un Kobe decidido a aportar y con Artest que quería seguir con la serie seria que está realizando.

Pero mucho de los focos seguían con Pau, el español está haciendo (de momento) unos PO grises, con poca anotación, poco agresivo en ataque y fallando cual escopeta ferial. Ayer sus números fueron a más, con 17 puntos y 10 rebotes, pero sin duda la clave estuvo en un triple, el segundo que mete en toda la temporada, que le dio una confianza brutal. A partir de ese momento, se vio a otro Gasol, se vio a jugador con más hambre, con ganas de tirar, de rebotear, en definitiva, se vio al Gasol que ha estado cerca del 20-10 este año y que es clave para Lakers.

Kobe, sigue haciendo de Kobe y con eso, no hay más que decir.

Por cierto, ayer se vio al Paul de esta temporada, es decir, un jugador que te puede cambiar un partido, pero que no se sabe muy bien por qué, está gris y a veces escondido… esta irregularidad es la que hace que este jugador, con facultades BRUTALES, le falte aún ese pasito para subir un peldaño más…

El 6º Hombre: Lamar Odom

14.4 puntos, 8.7 rebotes y 3 asistencias por partido, con un 53% de acierto en tiros de campo.

Esos son los números en temporada regular del #7 de Los Ángeles Lakers, que pasa a engrosar la lista de los mejores sextos hombres de la Liga. Premio merecidísimo que se suma a los dos anillos de campeón de la NBA 2009 y 2010 y al Campeonato del Mundo logrado el pasado verano en Turquía con la selección USA, en el que el ala-pívot tuvo un papel protagonista.

Nacido en Queens, el distrito más grande de la ciudad de New York, comenzó su carrera NBA en Los Ángeles Clippers en el año 99, previo paso por las Universidades de Las Vegas y Rhode Island. Allí permaneció cuatro temporadas con unos promedios de 15 puntos y 7 rebotes hasta que en 2003 fue traspasado a los Miami Heat. En verano de 2004 fue convocado con la selección de su país para disputar las Olimpiadas de Atenas, en las que lograron la medalla de bronce tras Italia (plata) y Argentina (oro).

Un año después, en la temporada 2004-2005, volvió a Los Ángeles, esta vez al hermano mayor, como parte del trato que llevó a Shaquille O’Neal de vuelta al estado de Florida, junto con Brian Grant, Caron Butler y una elección de primera ronda del Draft. Ya en los Lakers, fue mejorando su juego, aunque no lograron clasificarse para los Playoffs de 2005. En 2006 y 2007 sí lo consiguieron, pero no pudieron pasar de 1ª ronda al ser eliminados en ambas ocasiones por los Phoenix Suns de Steve Nash por 4-3 (tras ir ganado la serie 1-3) y 4-1, respectivamente.

A mitad de la temporada 2007-2008 los Lakers se hicieron con los servicios del español Pau Gasol y el panorama cambió radicalmente para el equipo y para Lamar Odom. Las lesiones en la rodilla de Andrew Bynum hicieron que permaneciera en el equipo titular de manera habitual. Por primera vez desde 2004 llegaban a unas Finales NBA, pero la falta de intensidad defensiva les hizo caer ante su enemigo histórico, los Boston Celtics, por 4-2.

Al año siguiente se redimieron alcanzando nuevamente las Finales y arroyando a los Orlando Magic por 4-1, con Bynum lesionado y Gasol y Odom con la difícil papeleta de medirse a Dwight Howard. Era su primer anillo NBA.

Un año después, volvieron a alcanzar las Finales por tercer año consecutivo y una vez más ante Boston. Esta vez la película fue diferente y demostraron que tenían bien aprendida la lección. Ganaron 4-3 en un increíble séptimo partido que pasará a la historia de los enfrentamientos entre estas dos franquicias a lo largo del tiempo. En verano de 2010 fue nuevamente convocado con la selección USA, con la que ganó el Camponato del Mundo celebrado en Turquía.

En la presente temporada, con Bynum recuperado de sus dolencias, ha vuelto a tomar el papel de sexto hombre en la rotación de Phil Jackson, promediando los números que encabezan esta entrada y que le hacen justo merecedor del 6th Man of the Year Award.

Felicidades, Lamar. Ahora a pornerse las pilas en Playoffs.

Sorpresa, sorpresa

No, no vamos a hablar del mítico programa de Isabel Gemio, vamos a hablar de lo que pasó anoche en la 2a jornada de PO. Sorpresas.

La tarde empezó con un partido más que interesante, los Grizzlies de Marc Gasol y Zach Randolph visitaban SA, es decir la casa del gran Popovich y el gran Duncan.

Pronto se vio en el partido que ni los Spurs iban a ganar tan fácil, ni los Grizzlies habían sido tan tontos al ‘elegir’ Spurs como su rival en primera ronda. Los de Tennesse demostraron tener a la gente de SA muy estudiada y si además, sumamos que Ginobili no podía jugar, todo era mucho mejor, aunque también podríamos decir que Gay se quedó en el banquillo…

El partido es fácil de resumir: Duncan vs Gasol. Fue tremendo el duelo en la pintura de ambos y esto hizo que ambos sacaran a relucir sus mejores galas en cada jugada, con un pique de estos que nos gustan y del cual creo que vamos a disfrutar bastante en la serie. Los minutos iban pasando y se veía que la cosa iba a definirse al final, en algún pequeño detalle… en Memphis veían cerca su primera victoria en PO, pero sin confianzas después de ver lo que pasó la noche anterior con Pacers o Sixers. En SA, Parker intentaba crear y distribuir, pero la defensa bien preparada de Grizzlis hacía que todo se decidiera en un triple casi al final de Battier (el cual estrenaba paternidad) que le dio a los Grizzlies la primera victoria de la franquicia en PO y la primera gran sorpresa, pero no iba a ser la última…

Casi solapándose con el final en SA, el Staples se vestía de gala para asistir al primer partido de la serie contra Hornets. Yo miraba el partido más que extrañado la verdad, no eran los Lakers típicos de PO, eran los de temporada regular y eso no molaba nada.

Chris Paul, tal vez algo picado con todos los comentarios sobre que Rose es el mejor PG de la liga, hizo un CLINIC de como manejar, distribuir y llevar el partido a donde él quería (33 pts, 14 asis), también es cierto que la nula defensa de Fisher hacía que esto se viera mucho más.

Bynum estaba pero sin estar y Gasol ayer fue Gasoft, sin entrar a canasta y viéndose superado por Okafor (!!) y Gray (!!!!!!!!), con lo cual el juego interior de Lakers era más que nulo. Así que sin defensa, sin juego interior y con Paul haciendo lo que le daba la gana, sólo quedaba Kobe, que lo intentó de todas las formas pero no pudo ser y los Hornets asaltaron el Staples.

Tal vez lo más grave del tema Lakers, es que para los que hemos seguido la temporada de los de LA… pues no nos extraña…