El otro día se enfrentaron Lakers y Heat, en el segundo partido de su serie donde los angelinos visitaban Miami. Pero qué pasó después?…
El partido fue muy intenso, típico partido de marzo entre dos franquicias de PO y que van a buscar estar lo más alto posible, es decir, intensidad desde el primer minuto.
Además, ambos equipos se les veía picados, por una parte los Heat llevaban ya algunos partidos perdidos seguidos y los rumores de nuevo hablaban de Pat Riley volviendo a los banquillos, sin mencionar el famoso Cry-Gate… ni las ganas que siempre tiene LeBron cuando se enfreta a Kobe. Por parte de Lakers, algo parecido, quería callar bocas después del partido de Navidad, así como seguir la racha triunfal desde el parón del All-Star, además, como LeBron, Kobe quería demostrar quien manda.
Y el partido fue eso, un gran duelo, de igual por igual, donde Chris Bosh quiso lucirse frente a Gasol, en un enfrentamiento que fue de lo mejorcito sin duda que se ha visto en todo lo que llevamos de liga, ambos estaban picados y se notaba en cada canasta, en cada ataque y, claro, en cada defensa.
Al final, y como siempre pasa en estos casos, los pequeños detalles decantaron la balanza en favor de los Heat, en los cuales cada vez tengo más claro que la clave es Wade y no LeBron. Los Heat son de Wade.
Pero de este partido, de una de las cosas que se están hablando son del cabreo monumental que cogió Kobe al acabar el partido, no se sabe si por la derrota (lo más seguro) o por qué, pero Bryant se quedó después del partido haciendo sesión de tiro en el pabellón… algo curioso y raro en la NBA… pero supongo que es lo que tienen los ganadores: siempre quieren ganar.
En más de una ocasión he escuchado, incluso entre aficionados habituales, la vieja cantinela de que en la NBA está permitido doparse para aumentar el rendimiento. Esta leyenda urbana que ya ha recorrido millas, y se basa usualmente en el aumento de la musculatura de Pau Gasol como prueba irrefutable, no podría ser más mentira.
Esta misma temporada, OJ Mayo, el jugador de los Grizzlies, ha sido suspendido 10 partidos por dar positivo de DHEA, una sustancia con efectos anabolizantes. La misma sustancia, por cierto, que causó la suspensión para empezar la temporada 2009/2010 de Rashard Lewis.
Con respecto a la irrefutable prueba de la presencia del dopaje, que se supedita al aumento de la masa muscular de Pau… Yo no lo veo. Si comparamos las imágenes de cuando estaba en el Barcelona con las de ahora, su mejora durante la década no me parece tan espectacular como para haber necesitado de esteroides, sino que simplemente se trata de la evolución natural de todo joven de 20 años, a la que se le une el hecho de que va a una Liga en la que se hace un mayor énfasis en el aspecto físico. Además, recuerdo como al principio de su carrera, en una entrevista a su preparador físico en el diario MARCA, que no he podido encontrar, este decía que Pau era «un poco perro» en el gimnasio, algo que estoy seguro que ahora, con Jackson y Bryant encima, y con las más altas expectativas no se puede permitir.
La primera normativa anti-drogas de la NBA data de 1983. A la lista de sustancias prohibidas, entre las que se encuentran todos los estupefacientes habituales fuera del mundillo deportivo, se le añadieron los esteroides en 1999, y en 2000 y 2004 se continuaron añadiendo más productos que aumentan el rendimiento deportivo.
Todos los jugadores pasan al menos un control aleatorio durante las primeras semanas antes de que empiece la competición, y pueden ser controlados hasta tres veces más durante la temporada. Si uno de los jugadores diera positivo, podría ser obligado a pasar más controles durante la temporada. Un primer positivo por esteroides y diuréticos conlleva una sanción de 10 partidos, el segundo de 25, el tercero de un año, y el cuarto supondría la expulsión de la Liga. La sanción por un positivo por drogas de abuso es mucho más contundente, ya que conlleva expulsión inmediata, mientras que el positivo por marihuana no está sancionado con suspensiones hasta la tercera ocasión.
Obviamente la periodicidad de los controles es muy diferente a la de otros deportes como el ciclismo, y siempre se puede mejorar, pero es obvio que los jugadores no tienen barra libre con las sustancias para aumentar el rendimiento.
Pau Gasol: Su inicio de temporada ha sido brutal, incluso se le metió en la carrera del MVP, ahora ya con la entrada de Bynum, sus números han bajado, pero no deja de ser un año brutal para el de Lakers. Dirk Nowitzki: Nadie esperaba que los Mavs estuvieran haciendo lo que están haciendo y mucho de eso es gracias a Robin Hood. Kobe Bryant: Está en modo diesel, moderándose mucho, pero sigue siendo el mejor. Manu Ginobili: Podríamos aplicar la misma historia que con Dirk, los Spurs es el mejor equipo de la NBA y todo por ese cambio de juego, el más beneficiado, Manudo! Emeka Okafor: El lamentable sistema de puestos para el All-Star ha hecho que la lista de pivots del Oeste para elegir sea lamentable, así que con Okafor quiero dar mis respetos al brutal inicio de temporada que tuvieron Hornets.
Amaré Stoudemire: Ahora mismo para mi el MVP de la liga y gran valedor del resurgir de los Knicks. LeBron James: Empezó mal, bueno regular, pero ahora mismo parece que ha encontrado su hueco en los Heat. Derrick Rose: La lesión de Boozer hizo que se tuviera que tirar el equipo a la espalda y ahora con Boozer está disfrutando todavía más. Sin duda el mejor base del este. Dwyane Wade: Los Heat son su equipo y en cada partido demuestra quien es el que manda. Dwight Howard: Aunque carente de muchos movimientos que por cierto sí tiene Gasol, Howard es dominante y sin duda el mejor pivot del este.
El enfrentamiento estrella de Navidad nos dejó dos trineos con los renos tirando en direcciones opuestas. Los Lakers se enfrentaban por primera vez con los nuevos Miami Heat, y la contienda solo tuvo un color, el esperado si hubiéramos visto hacia donde iban ambos equipos el último mes.
Empezamos con Miami, el equipo que resultó ganador. Los Heat no van a ganar 72 partidos o más como mucha gente creía que iba a suceder (aunque matemáticamente aún puedan hacerlo), ni tampoco van a acabar rozando el 50% que llevaban a los 17 partidos de la temporada, y sirvió de mofa cuando su récord registraba 9-8. Miami acabará si todo va bien entre 60 y 65 victorias, y será uno de los equipos que pueden aspirar a todo.
El discutido Spoelstra ha apostado por un sistema que para la Temporada Regular le va a valer, en el que el equipo aprieta en defensa, y el que consiga parar el ataque rival, tiene libertad para hacer lo que quiera en el otro lado del campo. Y apretar en defensa, es quedarse corto para expresar lo que está haciendo la franquicia de Florida. Son el equipo que menos puntos en contra recibe (90.8 por partido, 86.7 en sus últimos 15 partidos) y si lo ajustamos al número de posesiones, son el segundo mejor equipo de la Liga en defensa, con un Deffensive Rating de 99.9 (después del 99.0 de Boston). Son el mejor equipo de la Liga en forzar a sus rivales a un peor porcentaje de tiro de campo, de tres y libre (.424, .311 y .722 respectivamente), sin tener un juego interior conocido por su defensa. En las 10 últimas temporadas, sólo 24 equipos han tenido un Deffensive Rating por debajo de 100, y un común denominador en todos esos equipos solía ser una gran presencia en el juego interior: Tim Duncan (7 veces, 2 de ellas con David Robinson), Ben Wallace (3), Kenyon Martin (3), Kevin Garnett (2 más la de este año), Vlade Divac y Chris Webber (2), Elden Campbell, Yao Ming, Alonzo Mourning, Marcus Camby, Chris Dudley, Jermaine O’Neal y el dúo Theo Ratfliff/Dikembe Mutombo. Miami lo ha conseguido con Chris Bosh y un comité formado por Joel Anthony, Ilgauskas y Dampier.
La defensa asfixiante que están poniendo en la cancha se va a traducir bien a Play-Off, con la incógnita de saber que sucederá si le aprietan las tuercas en el juego interior, pero de lo que hay más dudas es del ataque libre. Ahora que estaban corriendo algo más desde que han dado más minutos a Chalmers (aunque contra Dallas, Phoenix y Los Angeles volvieron al ritmo de principio de la temporada), es mucho más fácil que funcione. La improvisación funciona de manera óptima con la transición. Pero en mayo, equipos expertos como Celtics o Lakers, encuentran maneras de hacer ajustes y pararte el ritmo, al menos en alguno de los 7 partidos de la serie. Si yo fuera Spoelstra, desde luego, aprovecharía partidos en los que la ventaja supera la veintena o los intrascendentes del final de temporada para probar cosas.
La defensa ya la tienen, y los papeles en el equipo, también. Por fin han dado con la fórmula en la que todos parecen sentirse cómodos, y más que de Miami Vice, parece tomada de Pulp Fiction. Los Heat son el equipo de Wade. Dwayne marca el ritmo, dirige y está atento a todo lo que sucede. Es el Marsellus Wallace, el lider del equipo. LeBron ha escogido el papel del Señor Lobo. Llega, hace su ritual con el polvo de talco, termina en 10 minutos lo que necesita de 15, deja al personal con la boca abierta y se va. No es un líder, ni quiere serlo. Él solo resuelve problemas, y en eso es el mejor. Chris Bosh es el currante, el Jules Winnfield de la película. Marsellus corta el bacalao, el señor Lobo hace el trabajo sucio, y él se encarga de lo que queda y le dejen. Y pese a que empezó dubitativo, tal vez por encontrarse fuera de papel, ahora lo hace con precisión bíblica. Ezequiel, capítulo 25, versículo 17.
La otra cara de la moneda en Navidad fueron los Lakers, que se reencontraron con fantasmas del pasado. Tercer año seguido perdiendo, por buena diferencia, el 25 de diciembre. Los dos años anteriores, ganaron el campeonato, así que nada de que preocuparse. ¿O sí? Los Lakers se encuentran terceros en la Conferencia Oeste, con el mismo número de victorias que el cuarto (Utah) y el quinto (Oklahoma) pero con uno y dos partidos menos que ellos, pese a haber disfrutado, con mucho, del calendario más favorable hasta ahora: los Lakers son el 30º equipo de la Liga en el baremo Strength Of Schedule (Fortaleza del Calendario), mientras que salvo San Antonio que está en la posición 24, el resto de los oponentes del Oeste están por encima de la media, situándose Dallas incluso como 3º. Para quién no crea en estas estadísticas y sus ajustes, damos otro dato revelador, los Lakers solo han ganado a dos equipos por encima de .500: Bulls y Blazers.
El equipo con la mayor media de edad de la Liga nunca se había visto tan vulnerable desde la llegada de Gasol: jamás habían perdido cuatro partidos seguidos como ha sucedido este año, y ahora llevan una racha de dos derrotas seguidas a San Antonio, y si pierden, tendrían que evitar un nuevo póker de derrotas el día siguiente en New Orleans, sin tregua alguna. Los campeonatos no se ganan ahora, y hay muchos motivos para creer que los Lakers siguen siendo el equipo de élite si se es optimista. Bryant puede estar jugando a medio gas, pensando más en llegar fresco a los meses de batalla. Pau está fundido después del sobreesfuerzo que conllevó mantener al equipo al principio de la temporada, pero la vuelta de Bynum y la llegada de otro cuerpo grande más, Joe Smith ayudará a un reparto más racional de los minutos. Artest, el jugador con peor nota del equipo hasta ahora, será llamado de vuelta a la concentración por Phil Jackson cuando el equipo más lo necesite y eliminará las distracciones superfluas a final de temporada. Y del monstruito de tres cabezas que blanden en el puesto de base, por fin alguno de los tres se dará cuenta en cada partido de como hacer para no ser destrozados por cualquiera que se presente por allí, Lentejita Boykins, el último ejemplo.
Al final, las cosas nunca son para tanto. Más desahuciados que los Celtics, que después de un buen inicio terminaron la Temporada Regular el año pasado como un equipo mediocre con un record de 27-27 en los últimos 54 partidos, no parecen, y el equipo de Boston fue eliminando a Wade, a LeBron, a Howard y se quedaron a un cuarto de dejar en la cuneta a Kobe y Pau. Pero como no somos pitonisos, solo podemos hablar de lo que vemos, los datos que tenemos, y las sensaciones que nos transmiten. Y ahora mismo, los Heat pintan muy bien, y los Lakers, mal.
Aprovechamos el día de Navidad para hacer un repaso hasta de lo que llevamos de Liga hasta ahora, con más de un tercio de los partidos ya jugados. Damos nuestras elecciones para los Premios y a quién pondríamos en el All Star.
Oeste Chris Paul
Kobe Bryant
Kevin Durant
Dirk Nowitzki Yao Ming Pau Gasol
Banquillo: Steve Nash, Manu Ginobili, Carmelo Anthony, Kevin Love, Tim Duncan, Russell Westbrook, Deron Williams Menciones: Blake Griffin, Monta Ellis, Paul Millsap.
No me convence dejar fuera del quinteto titular a los jugadores del mejor equipo de la Conferencia, y sé que no coincido con muchos metiendo a Love, que está haciendo sus números en uno de los dos peores equipos de la Conferencia por delante de la espectacularidad de Griffin, la anotación de Ellis, la solidez de Millsap o alguna otra propuesta, pero creo que Kevin lo merece. La elección de los titulares es casi por defecto, podría cambiar los cinco y quedarme igual de tranquilo. Este Derrick Rose
Dwyane Wade
LeBron James
Amar’e Stoudemire
Dwight Howard
Banquillo:Rajon Rondo, Paul Pierce, Kevin Garnett, Al Horford, Andrew Bogut, Raymond Felton, Danny Granger Mención: Chris Bosh, Josh Smith
Tres Célticos, dos de Miami y New York, y el resto que se divide entre los equipos de Play-Off que quedan. Merecedores de un sitio en el All-Star en el Este no ha habido mucho más.
MVP Desierto
Cuando los Hornets lideraban la Conferencia Oeste, Chris Paul era la clarísima elección, pero ahora que el equipo de New Orleans ha caído, tenemos que los tres mejores equipos, Boston, San Antonio y Dallas, son ejemplos de claro trabajo coral, en Miami y Los Angeles no podríamos elegir entre los dos machos alfa sin cometer una injusticia y podríamos buscar motivos, y encontrarlos, para añadir a Deron Williams, Derrick Rose, Kevin Durant y Amar’e Stoudemire a la conversación. Si hacemos una lista de 10 jugadores, podríamos encontrar motivos a favor y en contra de todos. Aunque quizá a méritos iguales uno debería quedarse con el mejor jugador, y ese es LeBron, el MVP tradicionalmente es mucho más y en cinco minutos cambiaría de idea, así que el premio queda desierto, y veremos quién lo quiere más de aquí al final de la temporada.
Rookie del Año Blake Griffin
Poco hay que decir. 20.9 puntos, 12.4 rebotes con la que es posible que sea la mejor temporada en una década de un Rookie, y sus promedios parecen ir a más semana a semana. Aunque su condición de novato tiene un asterisco, porque ya lleva una temporada con el equipo, lo que seguramente le haya adaptado en la adaptación a la Liga y a su equipo, con lo que ha hecho Blake hasta ahora, ha sido muy superior al resto de sus compañeros.
Menciones: John Wall, Landry Fields
Jugador Defensivo Kevin Garnett
Los Celtics son el mejor equipo en defensa de la Liga, mejorando incluso en los enfrentamientos señalados, pese a no haber tenido estabilidad en la posición de pivot en toda la temporada, y el principal responsable es el mejor defensor de la Liga por Deffensive Rating, Kevin Garnett. Probablemente en el mejor estado físico desde que llegó a Boston, a sus 34 años ya ha dejado de ser una figura mediática pero su eficacia defensiva es silenciosamente, y quién iba a decirlo para su figura, la mejor de la Liga.
Menciones: Dwight Howard, LeBron James, Andrew Bogut
Sexto hombre Jason Terry
Difícil ir contra el segundo máximo anotador en el segundo equipo del Oeste, pero el hecho de que juegue más de media hora por partido, y que sea el tercero con más minutos en Dallas le convierte en un sexto hombre entre comilllas. Al principio de la temporada hubiéramos puesto aquí, incluso por encima de Jet, a Wilson Chandler pero ya tiene casi tantos partidos como titular (14, los 12 últimos consecutivos) que como suplente (15) por lo que no podemos hablar ya de sexto hombre. Me quedo con ganas de nombrar a Tyrus Thomas: 11.3 puntos, 5.5 rebotes, 1.5 tapones y un magnífico 21.7 de PER viniendo desde el banquillo para jugar 20 minutos por partido, que por cierto, incomprensiblemente, promedia menos minutos que los dos últimos años, cuando está siendo el mejor jugador de la rotación interior de Charlotte. Pero también es muy posible que con Silas deje de ser sexto hombre.
Menciones: Tyrus Thomas, Shannon Brown, Thaddeus Young, Nick Young.
Jugador más mejorado Kevin Love
De 14.0 a 20.9 puntos por partido, de 11.0 a 15.6 rebotes que lideran la Liga, y sus números no han cambiado como producto de un gran incremento de utilización dentro del equipo (Westbroook) o un cambio a un sistema bueno para las estadísticas (Felton). A falta de un jugador que haya saltado del anonimato a la relevancia, que suele ser el típico ganador del premio, nos quedamos con el Wolf.
Menciones: Serge Ibaka, Raymond Felton, Wes Matthews, Arron Afflalo, Roy Hibbert.
Entrenador del año Gregg Popovich
Premio curioso el de entrenador del año, ya que si para el resto, la cantidad de victorias de tu equipo resulta fundamental, en este se premia la diferencia entre las previsiones al principio de temporada y los resultados al final. Que Phil Jackson lo haya ganado una vez, Jerry Sloan, ninguna, y Popovich, al que se lo damos este año, solo una también, mientras que lo tengan en sus vitrinas Johnny Kerr con una temporada de 33–48 (aunque fuera el mejor récord histórico de un equipo en su primera temporada) o Doc Rivers y Hubie Brown con dos 41-41 resulta muy curioso. De todos modos, estos Spurs, no solo lideran la Liga a día de hoy, sino que nadie lo esperaba. Además, Popovich está liderando al equipo en medio de la polémica y el escrutinio del divorcio de Parker, los jugadores veteranos están respondiendo (alguno como Ginobili incluso teniendo el mejor año de su carrera) e incluso ha sido capaz de integrar en una máquina tan bien definida a dos rookies que están ayudando al equipo, algo que otros entrenadores no se atreven a hacer. Menciones: Rick Carlisle, Monty Williams, Jim O’Brien.
La NBA está subastando las camisetas que llevaron los quintetos titulares durante el primer partido de la temporada. Un total de 150 jerseys llevados por los jugadores por los que coleccionistas de todo el mundo se andan peleando… en algunos casos.
Ya se han vendido las de 16 franquicias (Heat, Lakers, Magic, Wizards, Thunder, Suns, Warriors, Celtics, Bulls, Hornets, Jazz, Wolves, Rockets, Mavericks, Hawks, Grizzlies, Blazers y Raptors) y hasta las 3:10 AM del viernes 17 en España se están subastando las de otras 6: los Pistons, Clippers, Bucks, Knicks, 76ers y Kings. Aún quedarían por salir a la venta otras seis, las de Nuggets, Nets, Pacers, Cavaliers, Bobcats y Spurs, por lo que deberías estar atento a la página de subastas de la NBA, auctions.nba.com si te interesa conseguir alguna de ellas o ver por cuánto se han vendido.
Las cinco mejor vendidas han sido la de LeBron James por 14.600$, Kobe Bryant por 10.020$, Dwight Howard por 8.020$, John Wall por 7.520$ y Kevin Durant por 6.600$, aunque el Top 5 va a cambiar esta semana ya que se están ofreciendo 12.000$ por la de Blake Griffin.
Pau Gasol fue el único español titular en la primera jornada, y su camiseta, la 19ª más cara por el momento ha costado 1.810$ a su comprador, después de 28 pujas.
En el otro extremo están la más baratas, que han sido las de Marvin Williams y Reggie Evans, que solo han tenido dos pujas y han costado 270$ cada una. Teniendo en cuenta que en la NBA Store una camiseta Revolution 30 Authentic de talla 3XL como estas dos cuesta 279.99$, parece que el hecho de que Marvin y Reggie las llevaran les ha hecho incluso perder valor.
Aunque cuidado, que de las que quedan apenas 3 días para subastarse, hay muchas por las que se ha ofrecido lo mismo hasta ahora (las de Brand y Rip Hamilton están a 270$) o incluso menos, solo una puja inicial de 250 dólares (Hawes, Kapono, Ben Wallace, Stuckey, Prince, Delfino, Kaman, Garcia, Udrih, Greene, Landry) o ni siquiera la inicial como es el caso de las de Ryan Gomes y Austin Daye.
Así que ya sabes, si alguna vez has querido tener en tu colección alguna camiseta llevada en día de partido, ahora es tu oportunidad. Y si eliges el jugador adecuado, te puede salir prácticamente sin coste añadido.
Pau Gasol (22.8 ppp, 12.1 rpp) y Dwight Howard (21.8 ppp y 11.6 rpp) son los únicos jugadores por encima del mítico 20-10, 20 puntos y 10 rebotes por partido. Rebajando las condiciones a 18/9 tendríamos que añadir a la lista a Paul Millsap, Carmelo Anthony, Luis Scola, Kevin Love y Blake Griffin.
Por cierto, Gasol nunca ha logrado un 20/10 en una temporada completa, lo más cerca que ha estado fue un 20.8/9.9 con Memphis en la temporada 2006-07.
Ninguno de los tres que lo consiguieron la temporada pasada están en la lista esta: David Lee, Zach Randolph y Chris Bosh.
El conocido, gracias al legado del maestro Montes, como Mr.20-10, Elton Brand lleva sin lograrlo desde la 05-06. Este año, con 15.9/7.8 está bastante lejos, pero ha mejorado en comparación son su primera temporada en Philadelphia.
En la lista de 18/9’s veíamos a un jugador que nunca había estado ni cerca de esos guarismos reboteadores: Carmelo Anthony. Ya sea porque se esté tomando el rebote más en serio, o por las bajas de Denver en el juego interior, está promediando 9.1. Su mejor marca personal fueron 7.4 en la temporada 07-08. Esta temporada ya lleva 4 dobles-dobles, incluyendo un partido de 22 rebotes (récord personal) en 14 partidos. La temporada pasada tardó 37 en llegar al 4º.
El anotador más eficiente (mejor True Shooting Percentage) anotando más de 10 puntos por partido está siendo Richard Jefferson, 15.6 puntos/.669 TS%. De los 21 anotadores de 20 puntos o más por partido, lo es Kevin Martin, 23.4 puntos por partido a un ritmo del .641%. ¿El peor de este grupo? Michael Beasley con un TS% de .536 en sus 21.9 puntos.
De los 263 jugadores que promedian 5 o más puntos por partido el más ineficiente es Chris Kaman, .390 TS% en sus 11.4 puntos por partido. ¿Tercero por la cola? Su compañero de equipo, Baron Davis. Si estos son los veteranos que tenían que tirar del carro Clipper, ahora entedemos muchas cosas.
Mirando al porcentaje de utilización, una estadística que revela el porcentaje de jugadas en las que un jugador tira a canasta cuando está en el campo, los jugadores más utilizados son, por este orden, Kobe Bryant, Kevin Durant y LeBron James.
De los 155 jugadores que promedian 25 o más minutos por partido, los menos usados en ataque son Reggie Evans, Thabo Sefolosha y Tyson Chandler.
Viendo esta cifra se puede comprender porque el Big Three de Miami es más Two and a Half Men. LeBron tiene un porcentaje de 0.320, Dwayne Wade de 0.308 y Chris Bosh de 0.221. Entre jugadores de 25 minutos o más, James es tercero de la liga, Wade sexto y Bosh sexagesimonoveno.
Bosh no es siquiera el tercero en discordia más utilizado: Duncan en San Antonio, Terry en Dallas, Wall en Washington o Crawford en Atlanta tienen mejor porcentaje que él como terceros de su equipo. Y de Detroit le superaría incluso el cuarto: Ben Gordon (por detrás de Hamilton, Stuckey y Villanueva).
El equipo que más reparte sus tiros, en teoría, es Philadelphia. El Sixer más alto en la tabla de usage es Jrue Holiday en la posición 78 con un .214%. Memphis y Boston son los dos siguientes equipos en los que el USG% de su hombre más utilizado está a la cola de la Liga: Gay (54º) y Pierce (51º).
Sonny Weems ya ha hecho 3 partidos en los que ha superado toda la anotación de su primera temporada con Denver (19 puntos en 55 minutos de 12 partidos).
Ya sabemos que con Chris Paul en casa su trabajo es otro, pero el número de asistencias de Emeka Okafor podría batir récords. Lleva 3 en 13 partidos y si mantuviera este promedio de 0.2308 sería el peor de la Historia para jugadores con 25 o más minutos por partido en pista. Este récord negativo lo tiene Manute Bol que en los 80 partidos de su temporada rookie (85-86) jugando 26.1 minutos dio 23 en total (0.2875 por partido).
Matt Barnes – Sus 24 puntos, 7 rebotes y 6 asistencias con porcentaje perfecto de tiro (5/5 tiros libres, 2/2 de 2 y 5/5 de 1) del pasado viernes añade su lista a aquellos jugadores que logran igual o más de un 20/5/5 sin fallar un tiro. Desde la temporada 86/87 sólo lo han conseguido él, Gary Payton, Charles Barkley y …
Pau Gasol – Algo que no se hacía desde el ’95 lo hacen dos Lacustres en tres días. Si no fuera por Paul, candidato a MVP.
Ron Artest – Sigue el dominio Laker en el quinteto, pero este está aquí por los méritos que hizo en Indiana… El viernes se cumplieron 6 años del Malice in the Palace.
Blake Griffin – Lo de los 44 puntos 15 rebotes no es más que la gesta semana contra los Knicks que estamos acostumbrados a tener, y vamos a tener que dejar de incluir en el quinteto… pero no podemos ignorar esto.