La Cheslón: El partido de 3 cuartos

493147272

Muchos sabéis, sobre todo si sois asiduos y fans de El Podcast Desde El Sofá, que el valor que le damos a la pretemporada de la NBA es casi nulo y que siempre hemos dicho que ver esos tipos de partidos es como perder un poco de tiempo, sí, lo hemos dicho, pero que haces cuando no tienes nada que hacer, tienes un rato libre, aún no hay sueño y el sofá libre? Pues ponerte un partido de Lakers de preseason.

Partido en San Diego, una de las ciudades más molonas de todo Estados Unidos, con mejor temperatura y siendo una ciudad no tan tocha como LA pero si con el toque de megapolis americana, en el próximo podcast le preguntaremos a Mario sobre San Diego… Pues bien, allí aterrizan Lakers, como casi en todos los veranos donde siempre cae un partido allí. El rival, Warriors, los actuales campeones, pero el partido estaba sin Kobe, sin Thompson, sin Bogut…pero con Curry y toda la retaguardia de niñicos nuevos de Lakers y Swaggy P!

El partido empieza con resbalones y poco tardan Bill Macdonald y Stu Lantz, los comentaristas de Lakers en comentar que debajo de la pista hay una de hielo, más concretamente la cancha de los San Diego Gulls (nombre muy molón), un equipo de la AHL, o lo que sería lo mismo la liga de desarrollo de la NHL que ha empezado a jugar este año en la ciudad californiana y más concretamente en el Valley View Casino Center. Esta pista de hielo, hace que producto de la condensación pues entre las rejillas del parqué de la pista puedan surgir gotitas y demás, eso es equivalente a resbalones. Muchos pabellones de la NBA tienen también este sistema, pero siempre con una capa por encima para evitar justamente esto, el Staples es un ejemplo. Pero la pista del VVCC no es la del Staples…

Pero bueno, empezaron el partido con D’Angelo Russell con pelo de Michael Eugene Archer para ir mejor todavía y con Stephen Curry a su rollo, con sus jugadas, tirando sus triples y haciendo una de esas jugadas que al final acaban en todos los Vines y en todos los resúmenes, una jugada que por cierto, se resbaló y pudo aguantar el equilibrio para meterla desde fuera.

El partido era 100% de pretemporada, con muchas imprecisiones y con poco para ver, pero el pique entre Green vs Randle fue más que divertido, sobre todo cuando el semi-rookie de Lakers encaró a canasta y después de una falta se le leía lo de ‘you can’t guard me, you can’t guard me…‘ (no me puedes defender, no me puedes defender…). Al final Randle acabó el primer cuarto con 14 puntos y demostrando que puede ser divertido verle jugar y no el rato que sólo vimos el año pasado.

Partido empatado para el segundo cuarto y más resbalones, muchos más… y a mediados de cuarto, los árbitros paran el partido y se ponen a hablar con los jugadores y entrenadores, Luke y el Capitán Comandante al Mando Scott, la cosa pintaba mal. En Lakers hubo un nuevo quinteto con el debut de Marcelinho Huertas, que después de hacer un airball en su primer tiro, se quitó los nervios y fue de lo mejor del partido con sus pases, su tirito característico y con más soltura de lo que muchos pensarían…pero vamos, este rookie es de todo menos eso.

Descanso y nuevos comentarios del tema del hielo, el agua y los resbalones, Lakers 9 arriba comandados por Huertas… Welcome to the preseason!!! Nuevo quinteto de El Capitán Comandante al Mando, donde solo Clarkson repite y donde vemos, por fin a RON RON aka World Peace de vuelta con la camiseta de Lakers, tirando triples como sólo él sabe (y fallándolos claro…) pero leñe, está ahí!!!!

Luego vino el mate. Ese que seguro habéis visto en todos los sitios, donde el amigo Larry Nance Jr. le comentaba un par de cosas a Ezeli y hundía la pelota como su padre hacía, tremendo y tal vez más jugón el gesto de después la verdad…, vamos, para eso lleva el 7 de Odom…

85-70, 2:15 para acabar el 3Q y Leandrinho Barbosa casi se rompe en 2 por un resbalón. Uno de los árbitros para el partido, habla con los entrenadores y éstos se chocan la mano. El speaker anuncia el final del partido con el consiguiente ‘buuuuu‘ del respetable, pero vamos, a los jugadores les faltaban los patines. De nuevo, Welcome to the preseason!!!

Por cierto y antes de acabar, el amigo Mario Maruenda debería haber tenido en cuenta en su Sofialert Rankings la de nombres molones que tiene Lakers…en sus camisetas!: Nance Jr, World Peace, Frazier II, A. Brown, J. Brown… una pena que el 4 no lleve detrás R. Kelly.

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 70 – 94-95

Hoy en El Podcast Desde El Sofá, empezamos de la mejor forma posible, analizando una plantilla mítica de cualquier álbum de cromos…, hablamos de la primera entrega del Sofialert Rankings, de Odom, con siempre toques de vete tú a saber que… vamos, lo de siempre!

Puedes también oirnos en iTunes,en iVoox,en nuestro canal de YouTube y en Radio4G, en su canal Radio4GUSA. También puedes preguntarnos lo que quieras en nuestro Ask.

SofiAlert Rankings Parte 1: Con L de «lamentable» y P de «purrela»

Estrenamos hoy los Primeros (y quizás últimos) SofiAlert® Rankings© de La Crónica desde el sofá™, una clasificación totalmente subjetiva que mide la LeaguePassabilidad℗ de los treinta equipos de la Liga a estas alturas para el escriba que te acompaña.

La idea no es organizar a los equipos a nivel competitivo, sino estético. Evidentemente ambas cosas van íntimamente ligadas, pero siempre hay equipos que trascienden sus resultados para bien o para mal. Y por supuesto, como todas las clasificaciones pre-temporada se demostrará inútil tras el primer salto entre dos: siempre hay un Boston 2014 o Phoenix 2013 que nos pone la lista patas arriba, y esa es parte de la gracia, precisamente.

Como es la primera edición no vamos a poder hacer el mejor de los homenajes al League Pass, que sería cobraros un 20% más por ofreceros exactamente lo mismo que los últimos tres años. Pero si seguimos por aquí el año que viene, prometemos hacerlo. Así que id retirando unos euros más cada mes a la cuenta ahorro, amiguitos, que luego nos pilla el toro.

Y como es tradición en este tipo de cosas (¿por qué siempre tiene que ser así?), empezamos con lo peor de lo mejor, los equipos que van a poner la L de lamentable y la P de purrela en LP. Y pese a ello, hay cientos de razones para verlos. Y en todo caso, pensad que siempre podría ser peor: hay un montón de equipos FIBA en el mundo.

30 – Philadelphia 76ers

Los Sixers son la entrada más fuerte en la lista, volviendo al número 30 tras estar un año y medio fuera por completo del League Pass de cualquiera persona de bien. No es coincidencia que este evento ocurra al mismo tiempo que vuelven a tener en su rotación más de 5 jugadores NBA de verdad (por los pelos).

Desde los Nuggets de 2003 no se veía en una temporada de 82 partidos un equipo con peor eficiencia ofensiva como la de los Sixers del año pasado. Hubo tanta diferencia entre ellos y el vigésimoquinto equipo (Milwaukee) como entre los Bucks y el tercero (Toronto). La esperanza este año es que con la llegada del virtuoso al poste Jahlil Okafor, más poder empezar desde el principio la temporada con los cañoneros inconscientes Covington y Canaan, la cosa tenga otra pinta.

Y lo cierto es que lo único que separa a este equipo de ser bastante interesante es el (déficit de) talento. Tienen un propuesta atractiva, un ritmo vibrante, comparten el balón y son un equipo que se esfuerza. Ninguno de estos dos años de dejadez competitiva en los despachos han sido el peor equipo de la NBA en victorias. Y el año pasado, pese a ganar un partido menos que en la 2013-2014, lo hicieron con peor plantilla (Turner, Young, Hawes y Allen jugaron todos más de 50 partidos hace dos temporadas), lo que habla de una línea ascendente como equipo.

Pero aunque Brett Brown esté haciendo un buen trabajo, los mimbres no son los suficientes. El año pasado cayeron 27 veces por 15 puntos o más: eso supone que uno de cada tres partidos acabó en paliza. Este año se deberían reducir las diferencias, pero sigue habiendo una probabilidad importante de encontrarte una lucha desigual al poner un partido de los Sixers.

Y pese a ello habrá cosas interesantes que ver. Noel va camino de convertirse en uno de los mejores (y más divertidos) defensores de la Liga, mientras aprende a buscar su espacio jugando junto a un pívot en ataque, y sigue llevando el mejor peinado de la Liga. En su año de novato a efectos de tiempo de juego, Robert Covington tuvo un conjunto de puntos por minuto/eficiencia anotadora equiparables a jugadores de su edad que cobran más de 13 millones al año como Eric Bledsoe o Tobias Harris, y este se le presenta la oportunidad de hacer ruido en la Liga, si es capaz de mantener el ritmo, y demostrar además que es más que un tirador o incluso que se defiende de 4. Jahlil Okafor es un jugador con gran cantidad de recursos ofensivos en el poste bajo al que será interesante ver nacer y crecer. Isaiah Canaan es siempre entretenido de ver como la versión paupérrima de Damian Lillard, Nik Stauskas está buscando redención ya en su segunda temporada, y Kendall Marshall, que por fin había encontrado un hueco, tiene que volver a sacar la cabeza tras partir el LCA de la rodilla. Y siempre es divertido comprobar si alguno de los muchos jugadores que llegan desde la segunda (o la tercera) ronda del Draft vienen para quedarse, a lo KJ McDaniels.

Pero ahora mismo, todo se construye sobre la esperanza y el futuro más que en el presente.

29 – Brooklyn Nets

Este equipo está a una lesión de Brook Lopez del drama en todos los sentidos, y este no es una excepción. Los únicos alicientes de los Nets son prácticamente el habilidoso pívot, un Joe Johnson al que el Padre Tiempo cada año le da un poquito más de Armadillo, y se lo quita de Cowboy (y que nunca fue tan divertido fuera de Phoenix, para empezar), el partidazo que juega una vez cada quincena Bojan Bogdanovic, y el ver a un equipo defender al base rival atrapándolo en el pick’n’roll, esa táctica en vía de extinción. Para de contar. Y eso que con todo el equipo sano, Lionel Hollins, y sin incentivo alguno en tanquear (su elección irá a Boston), tienen quinteto para pelear por las treinta y largas victorias.

Y no sólo es la falta de alicientes en sí, sino que además hay componentes negativos. Como el protagonismo de Jarrett Jack, capitán del equipo de «Jugadores que tienen la mágica virtud de convertir una tarde-noche de martes en la que estás viendo un partido de NBA con una cerveza y unos torreznos, en un momento miserable de tu existencia». El día que el doble en las escenas de acción de Ne-Yo decide que la falta de acierto no le va a impedir soltar horribles triples tras bote, o arramplar por la zona como si fuera un barril de Donkey Kong, es inevitable preguntarte qué haces viendo NBA habiendo un canal entero de YouTube con capítulos de Ilustres Ignorantes, por ejemplo.

Y otra de las cosas que al menos te hacía prestar atención a este equipo los últimos años, que era aquello de que siempre parecían recuperar algún jugón para la causa NBA en sus diligentes unidades de banquillo, pinta difícil este año. Estamos hablando de los Alan Anderson o Shaun Livingston, pero con una apuesta por la juventud y la regeneración de la plantilla, quedan sólo dos candidatos en los que es inevitable tener poca confianza: Thomas Robinson y Andrea Bargnani (miembro ya vitalicio del mismo escuadrón de élite de la desesperanza que Jack).

Aunque reconozco que sería la trolleada definitiva si Bargnani triunfara en New York ahora, y aliciente suficiente para ver a los Nets, no cuento con ello. Tras varios años de verme decepcionado por el producto de Brooklyn, y seguir cayendo, en este por lo menos ya no parto con ninguna expectativa, ni siquiera por su impoluta estética y una de las pistas más molonas de la NBA. Que se lo ganen.

28 – Portland Trail Blazers

Creo que no hace falta mucha explicación: deberían perder muchos partidos, y si sus nuevos compañeros no responden en ataque, la experiencia Lillard que tan valorada estaba en esta, nuestra clasificación, podría convertirse en miserable. Y este es el hombre que va a ejercer el rol de mentor en el vestuario:Picture-22.¿Qué podría salir mal?

La flow offense de Stotts involucra al quinteto entero y requiere de la versatilidad de todas sus piezas. Los Blazers, en lugar de reconstruir desde cero han elegido traer a jugadores con experiencia dentro de su juventud, pero que presentan carencias en su juego, y tienen un rol claramente secundario. Esto va a poner mucha presión en Lillard y McCollum para obtener ventajas con su bote, porque será crucial para los Blazers ser capaces de ponerse en marcha desde el principio de la jugada. Al mismo tiempo, es de esperar que los rivales ataquen ferozmente el punto de ataque del equipo, y temo que los ahoguen demasiado.

Por otro lado, si Dame y CJ son capaces de sacudirse la presión, porque Henderson, Aminu y Harkless no han demostrado poder ayudar lo suficiente desde las alas, al menos van a encontrar unos hombres altos gustosos de involucrarse, finalizadores, y que ofrecen buen espaciado. Salvo Kaman, ningún big Blazer prefiere esperar el balón en lo más profundo del poste bajo: Plumlee y Davis son prodigios de la continuación, Leonard se ha reconvertido en tirador y Vonleh también necesita recibir a metros de la canasta, para tirar de bote y rapidez, porque fuerza no tiene. Con un elenco tan dinámico, atlético y liviano, la velocidad está garantizada, el problema será… al servicio, ¿de qué? Mucho peso encima de sus generadores.

Además de ver a Lillard en el mayor reto de su carrera (que no para de plantearle un más difícil todavía), reconozco que tengo un nombre apuntado para seguir la pista que me causa curiosidad insana: Meyers Leonard. El año pasado tiró 112 triples, con un 42% de acierto, y mostró unas capacidades defensivas cada vez más aseaditas aunque asuste menos que las pelis nuevas de Shyamalan. Así, va camino de poder convertirse esta misma temporada en todo lo que queríamos de Raef LaFrentz y nunca llegó a ser. En serio, ¿a quién no le mola un verdadero pívot atlético chuza triples?

27 – Los Angeles Lakers

En primer lugar, aclarar que la clasificación de los Lakers no incluye dos factores muy importantes que revalorizaran su LeaguePassabilidad: lo bien que me lo voy a pasar vacilando a nuestro Querido Líder David Chanzá si cuando la cosa vaya mal para los Lakers, y el disfrute de hatear/jeitear (¿Pérez-Reverte, hemos decidido ya cómo se dice en español?) a Byron Scott y Kobe Bryant fuera de la pista, cuando el primero empiece a justificar decisiones miopes con su postureo vieja escuela, y el segundo cuelgue en redes sociales los mensajes para adolescentes intensitos que le han convertido en el Paulo Coelho pasivo-agresivo.

Cualquier conversación sobre Lakers empieza inevitablemente con el Alubio, y a estas alturas todavía tengo el debate interno en marcha: no sé qué esperar de su vuelta. Sospecho que no me va a divertir, porque el baloncesto de Bryant no está preparado para la mediocridad. Desde que nos dejó Michael Jordan (QEPD), él ha sido el funambulista oficial de la Liga, y el espectáculo no se disfruta igual cuando sólo puedes pensar en qué ocurrirá cuando caiga. Ya lo hemos vivido con el propio MJ, con Iverson, con Jordan Crawford, y tendremos esta conversación en unos años cuando la estrella de Westbrook se empiece a apagar.

Por tanto, a priori, y sin saber en qué acabará, la experiencia Kobe es ligeramente negativa de cara a este ránking, y ayuda a compensar el entusiasmo por D’Angelo Williams* y Julius Randle, que es grande por estos lares, y al que se suma la sorpresa que nos dio Jordan «Jefe de las Animadoras» Clarkson el año anterior. Sería genial si todos ellos fueran titulares junto a Kobe, y si bien la juventud, divino tesoro, jugaría en su contra para ser efectivos, los partidos de los Lakers se pasarían mucho mejor.

  • *Por cierto, no se si es coincidencia o no que el ‘Brown Sugar’ de D’Angelo saliera alrededor de la fecha de concepción del muchacho, pero pinta tiene. Es inevitable que dentro de 3 ó 4 años veamos en primera ronda del Draft a Usher Bailey o Ginuwine Tolbert.  
  • Y más allá de todo esto… pues tampoco hay mucho. Lou Williams, que es lo que Nick Young se debería dar en los dientes por ser, siempre pertenecerá a los jugadores favoritos de la casa. Y la curiosidad habitual de ver a un jugador consolidado en Europa como Marcelinho Huertas es un punto ligeramente positivo. Pero hasta aquí llegamos. Hibbert, salvo por las Finales del Este de 2013, siempre ha sido el perfecto cortarrollos para el espectador. Brandon Bass, es ese jugador al que todos los aficionados Celtics, que adoran a los suyos muchas veces más allá de toda racionalidad, deseaban perder de vista. Y el grupete Nick Young, Metta World Peace y Bob Sacre dan mucho más juego fuera de pista que dentro de ella.

Equipo Top 5, y quién sabe si más para seguir andanzas por Twitter… pero lo de ver sus partidos si eso ya tal.

26 – Detroit Pistons

Como buen equipo de Stan Van Gundy, los Pistons al final ganan en la pantalla, pero a diferencia de anteriores plantillas del Ron Jeremy de la NBA, dan pereza sobre el papel. Y el epítome de todo esto es su nuevo base franquicia: Reggie Jackson, un tipo que para bien o para mal, juega con la misma confianza que otros que son mucho mejores que él, y que a pesar de que no le acompañó el acierto tras su llegada, mostró un liderazgo que no se esperaba tras su tumultuosa salida de OKC. Este equipo es descarado, y cuando te animas a verlo te sorprende gratamente, pero hasta ahora, no es lo suficientemente bueno como para justificar preferirlo a otros muchos.

Lo cierto es que a pesar de la posición aparentemente tan baja, tengo muchas ganas de ver a los Pistons, muchísimas. Lo cual significa que estamos en un gran momento de esta Liga, en la que todos los equipos tienen cosas que disfrutar, o yo soy un yonqui de esto que podría encontrar algo positivo en cualquier plantilla. Y un poquito de las dos cosas va a haber, me temo.

Y realmente puedo ver en este equipo el ya mencionado potencial Celtics’15/Suns’14 de suma tras resta: al sustituir a Monroe por un cuatro abierto por comité (Ilyasova, Morris, Tolliver), por fin Jackson, Caldwell-Pope y Drummond tienen el espacio que necesitan para desplegar sus respectivas habilidades, que en este escenario hipotético vienen mejoradas tras un largo verano de trabajo. Y a eso le unimos una singular navaja suiza en Stanley Johnson, y más tiro con Meeks, Bullock o Martin, y acabamos con un equipo muy, muy entretenido de repente, que vuelve a poner cuatro jugadores fuera, y uno por dentro como en los mejores momentos de Orlando.

El problema es que es igual de fácil imaginar un arranque complicado, con una gira por el Oeste nada más iniciar la temporada, que haga que el hermano de Jeff recupere su faceta más pedagógica con una plantilla aún joven para aspirar. Lo que vaya ocurriendo durante noviembre puede marcar más el desarrollo de la temporada de los Pistons que de muchos equipos, porque a diferencia de otros, su elección del Draft no está traspasada, y SVG además de entrenador, es General Manager, por lo que puede y debe pensar en el medio plazo. Si se desenganchasen pronto de Playoffs, tienen la manta a mano.

Pero si todo fuera bien, por navidades esperamos además el regreso de Brandon Jennings, uno de los placeres culpables de La Crónica, que se rompió en su mejor momento en Detroit, y con un difícil encaje con Jackson que daría mucho que hablar y que ver. Y mientras, le suplirá Spencer Dinwiddie, el mejor bigote de la Liga (lo sentimos, Steven Adams), y otro de esos jugadores a los que el destino les concede al mismo tiempo la oportunidad que el (primer) ultimátum: si no coge el punto a la línea de tres de la NBA, toda su creatividad podría no servirle para escapar del fondo del banquillo, y su final en Detroit.

Quedamos a la espera de acontecimientos.

25 – Orlando Magic

Un equipo con Elfrid Payton, Victor Oladipo, Aaron Gordon, Mario HezonjaTobias Harris y Evan Fournier debería estar mucho más alto. Debería. Pero por otro lado, tenemos el contrapeso a la diversión en la figura de Scott SkilesNikola «El mejor jugador más aburrido» Vucevic, y el hecho de que por hermosos que luzcan los ingredientes, todavía no tenemos clara cuál es la receta.

Orlando es un conjunto de excitantes individualidades que se solapan entre sí, y todavía no conocen cuál es su destino. El caso es que al final los equiparamos en la lista a Detroit, pero por todo lo contrario: el año pasado era un grupo que te apetecía ver por el nombre, pero que perdía mucha gracia cuando en realidad lo hacías.

Y como los Pistons, no es difícil imaginarse un escenario en el que, con el viento a favor, este equipo pudiera estar 10 posiciones por encima de la lista. De hecho, han tenido partidos con Borrego el año pasado en los que, subiendo el ritmo, han sido decididamente entretenidos. Pero todos ellos fueron excepciones en contraste con lo habitual: repetitivos posteos de Vucevic, Harris haciendo demasiado por su cuenta y riesgo, y Payton y Oladipo tratando de no ahogarse tras bloqueo en zonas superpobladas retándoles a tirar. Pero aunque lo lograran en noches sueltas, un equipo divertido no se consigue simplemente con la orden de salir a correr: aunque haya quien ha sido capaz de reinventarse en un verano, lo bueno se suele hacer esperar.

Y como había talento y teníamos la imagen de ese equipo vibrante de manera esporádica, es inevitable la pequeña decepción al ver que todo queda en las manos de Skiles, un técnico que lo mejor que sabe sacar de sus tropas es el esfuerzo, y que no aguanta tres temporadas en un mismo equipo sin quemar a sus jugadores. Sorprende además cuando los Magic del año pasado sólo presentaron, como mucho, un SKILES DEFCON 4: no eran una banda displicente alérgica a la lucha ni mucho menos. Pero si queremos ser positivos, el ya viajado entrenador ayudará a que no bajen la guardia en ningún momento, y corregirá los momentos de empanada a los que Orlando no es ajeno. Y su última parada en Milwaukee, con una plantilla muy particular, fue más entretenida de lo que su reputación presagiaba.

Veremos en qué acaba todo al final, por ganas nuestras no será.

24 – Dallas Mavericks

De cara a la nueva temporada los Mavs se caen de la parte noble de la clasificación tras más de 15 años garantizando diversión ininterrumpida al espectador neutral de sofá y Dirk Nowitzki sale de mi «Quinteto de jugadores fetiche para ver» por primera vez en un periodo de tiempo similar (hablaremos de la persona que lo sustituye, pero no hoy). Esto que siento en el pecho no lo notaba desde que me di cuenta de que no iba a seguir viendo temporadas nuevas de Los Simpsons.

De cara a esta temporada el quinteto titular ideal de los Mavericks tiene a dos «2014-2015 NBA All-Te duele sentimentalmente verme arrastrarse en una pista 1st Team», un jugador que se rompió el tendón de Aquiles hace siete meses, otro al que le hicieron microcirugía en la rodilla hace cinco (y que se tiró hasta finales de septiembre jugando al gato y al ratón sobre qué tipo de operación le habían realizado, todo muy halagüeño), y un grupo de pívots al que podríamos empezar a llamar amistosamente PXXR GVNG, liderado por Ol’ Beef Dalembert y Kaydy Cane Pachulia.

Y miras al banquillo, a ver si la cosa mejora y te encuentras a Raymond Felton, JJ Barea y Charlie Villanueva. Y encima Carlisle ya ni se parece a Jim Carrey. Como siempre tienen jugadores interesantes al final de la rotación que Nelson muy hábilmente caza año tras año (para este John Jenkins, aspirante a Maestro del 3+1 y Jeremy Evans, un jugador al que le gustaría vivir por encima del aro) y algo poco habitual en la ciudad donde mataron a JFK: un novato al que apetece ver, Justin Anderson. Pero si estos tres tienen que jugar mucho, es posible que la cosa no vaya bien.

Tengo una pequeña esperanza de que este equipo, que no puede quedar entre los 7 últimos, o su elección se irá a Boston, recupere pronto y bien a Matthews y Parsons (Wes está obcecado con llegar a la Opening Night, y camino de hacerlo… pero las prisas no son buenas consejeras) y lleve a Williams y Nowitzki entre algodones hasta que pueda juntarlos a todos. Y que llegado ese momento el producto sea interesante. En algún momento espero reengancharme a los Mavs. Pero creo que empezamos la temporada en muy mala situación.

23 – New York Knicks

Si no fuera por Carmelo Anthony, habría que haber pensado en poner a los Knicks entre el Fenerbahçe y el Efes Pilsen en la lista, pero la vuelta de Melo, y la esperanza de no ver este año pasar las posesiones por Quincy Acy y Jason Smith, esos playmakers, en el codo de la zona, dan un poco de vidilla a unos Knicks que han apostado por el funcionariado de mostrador con Afflalo, Lopez y compañía, para volver rápido a la respetabilidad, entre otras cosas, porque este año no tendrán una elección de primera de ronda del Draft que puedan llamar suya.

Por los movimientos de personal hechos por Phil desde Montana, Anthony vuelve a ser un alero, y veremos cómo se adapta a la necesidad de una mayor velocidad en su juego tras la lesión y la inactividad desde el lado malo de los 30. Y cómo se adapta el triángulo, que pinta, pasará de dogma a mera inspiración, a un quinteto que aprovechará mucho la tan denostada media distancia.

Volver a ver a Calderón sentirse útil; a O’Quinn salir del anonimato; a Grant, uno de los pocos novatos que estarían preparados para jugar ya; a Porzingis, uno de los muchos que es un melón por abrir; a Galloway, jugador valiente y de dos direcciones tratando de llegar desde la nada; a Derrick Williams, que para que la caída sea más dura, ha empezado a engañar en pretemporada… y hasta a Derek Fisher, para decidir de una vez si es peor entrenando o eligiendo mujeres. Los Knicks tienen más historias interesantes para mi gusto que la mayoría de equipos deslucidos. Y no hay que olvidar la esperanza de que en algún partido cualquiera, por fin le partan la cara a Sasha Vujacic, ni de apuntar la fecha del próximo Knicks-Grizzlies (o donde quiera que pare Matt Barnes por entonces). Es la primera opción real de anticipar un Malice at the Palace.

Y otro motivo para que los Knicks salgan de la puta mierda ganen unos puestos en este ranking de gratis, hay que reconocerlo, es la compañía del Knickerfucker durante toda la temporada en La Crónica. Con Javier Martín haciendo presión a toda pista de lo que pase en New York, se coge al equipo con más ganas. Y que dure lo que tenga que durar.

22 – Denver Nuggets

Si Mudiay es de verdad un mini-Westbrook, aún con las tribulaciones típicas de un novato, Gallinari aguanta en pie, y Mike Malone respeta la idiosincrasia de esta franquicia y la ventaja natural de la altitud, los Nuggets, sobre todo cuando jueguen en Denver, puede ser un equipo muy interesante de ver. Como tengo dudas en mayor o menos grado con que se cumplan las tres cosas, y a eso le sumamos una segunda mitad del verano, en la que se mantuvo en plantilla a Foye, Nelson y Arthur, añadiendo a Mike Miller (¿por qué, Señor?), el globo se deshincha bastante, sobre todo si Malone acaba prefiriendo los veteranos a los muchos y curiosos jóvenes de la plantilla.

Por lo visto en pretemporada y en las declaraciones del técnico, hay verdaderas intenciones de correr, salir a la contra y llevar un playbook liviano. Pero con un base novato, un escolta de 21 años (Gary Harris se perfila de titular, con Wilson Chandler apuntando más hacia una posición interior), dos hombres altos habitualmente en pista, y un nuevo entrenador al que agradar, es inevitable pensar que las cosas quizá no tengan la sincronía necesaria al principio. Y si lo que ocurrió al principio de temporada pasada con los Kings sirve de indicador, Denver puede ser un equipo que busque mucho recibir la falta, lo que aumentaría su eficiencia, pero, a falta de tener una opción de ver el partido condensado en condiciones en la p#t@ aplicación del LP, haría los partidos un poco peores al espectador.

El jugador clave, además de Gallinari por supuesto, para la LeaguePassabilidad de Nuggets, es Faried. El baloncesto es más divertido con un demonio de Tasmania como él en cancha, y garantiza actividad hasta en la noche de miércoles más anticlimática de la temporada. Pero para un entrenador puede pesar más lo que no puede hacer (tirar y defender el aro), que de lo que sí es capaz, como le ocurrió con Brian Shaw, y corre el riesgo de quedarse en tierra de nadie, de ser empujado fuera del protagonismo si entre Gallinari y Chandler por abajo le comen tiempo de ala-pívot, y Lauvergne y Jokic por arriba, le taponan el paso a cinco eventual. Es indiscutible que el ataque completamente estático de los Nuggets es mucho más plomizo con Faried y otro hombre alto que con un tirador, pero lo que hace a campo abierto, más su actividad tras el primer tiro, compensa, al menos en término de espectacularidad para el espectador.

Y el jugador revelación para seguir la pista es sin duda Jusuf Nurkic. Hace poco más de un año ni se le esperaba en la NBA a corto plazo pero hoy es uno de los mayores cabezas calientes de la competición, y rezamos porque Malone no le ayude a madurar demasiado pronto. Para el bien del equilibrio mundial, alguien tan fuerte no debería tener un fusible tan endeble, pero la Madre Naturaleza a veces es juguetona. Veremos cómo llega al inicio de temporada, porque va justo de tiempo, tras recuperarse de una operación de rodilla. Lo que es seguro es que es de esos jugadores que siempre te mantiene en tensión en el sofá porque puede pasar cualquier cosa con ellos. Deportiva, o extradeportiva.

La Cheslón: El 7o Partido

kobe-game-7-celtics

Un séptimo partido en unos PO de la NBA es de las cosas más jugonas que un amante a este deporte de la canasta puede ver. 3-3, todo por decidir donde un equipo ya ha tenido la oportunidad de ganar y donde otro viene por debajo. El punto máximo de competitividad y donde cada pequeño detalle importa.

Como vosotros, yo he visto ya bastantes, cada temporada tenemos la suerte de vivir alguno, sin ir más lejos la temporada pasada nos ofreció uno de los mejores en bastante tiempo, el Clippers vs Spurs de primera ronda, donde los de Paul dejaron a Popovich sin la oportunidad de encontrar a Lupita de nuevo.

Y qué pasa cuando ese 7o partido sucede en la final de la NBA? Una temporada de 1230 partidos de liga regular (más muchos de PO) se deciden en 48 minutos de basket (si no hay OT), lo máximo. Si encima juega tu equipo, más todavía y si encima es un Lakers vs Celtics. El orgasmo absoluto.

Mañana del 18 del junio del 2010. Ya se sabía el ganador, ya se había jugado ese 7o partido entre las dos franquicias más laureadas de la NBA, algunos estarían celebrándolo y otros pensando en la oportunidad perdida. Yo me levantaba, nervioso y poniendo en funcionamiento todos y cada uno de los mecanismos anti spoiler que los años y la experiencia me han hecho ir creando. En esta ocasión ni iba a encender el móvil el cual estaba en su modo avión.

Me sentaba delante del ordenador, sí, en esta ocasión no hubo sofá ya que por aquel entonces aun no tenía de un mecanismo eficiente para ver el Lp en la tv. Play. Empieza el partido.

Tranquilos que no os voy a resumir el partido, ni voy a aburrios con números y estadísticas, yo ese día tampoco estaba para eso. Sólo quería que al acabar el partido Lakers tuviera un punto más que el rival, sólo eso, nada más.

Recuerdo nervios infinitos, durante esta época, en el LP cuando había un tiempo muerto, no estaba cortado como ahora, es decir, te comías la mítica pantalla de Game Break que ahora mismo todos tenéis en mente. En esos momentos yo me levantaba de la silla, bebía agua, caminaba un poco…, porque claro, no quería pasar adelante no fuera que el reproductor hiciera algo raro y pam…spoiler. No, no quería.

No fue el mejor partido de Kobe, para nada, pero eso daba igual, había que ganar fuera como fuera y aquellos tiros libres de Vujacic o el triple de el amigo Ron Ron fueron claves para que Bryant finalmente cogiera la bola y saliera corriendo para celebrar el anillo.

El anillo era lacustre y lo celebré casi como si estuviera en el Staples, unas horas más tarde eso si.

Enchufaba el móvil, casi a medio día y efectivamente, varios mensajes al respecto del partido, alguno de ellos enviado ‘en directo’ durante el encuentro, así que de nuevo mis mecanismos anti-spoiler habían hecho su función. Mucho se habló a posteriori de que Celtics no tenía a Perkins e incluso Doc Rivers siempre ha dicho (y dirá) que nunca perdió una serie con su quinteto inicial, pero fue anillo para los de dorado y purpura, el 5o anillo de Kobe, el 2o de Gasol, el último de Phil Jackson… y se había ganado en un 7o partido en el Staples ante Boston Celtics…

Lo máximo.

Agencia Libre 2015, de dónde venimos, a dónde vamos, Parte 1

Os contamos la situación salarial de cada equipo, por qué se han movido de la manera que lo han hecho en este periodo, y qué les queda por hacer.

Atlanta Hawks

Mínimo

Los Hawks tienen ya 14 jugadores en plantilla (incluyendo el contrato de Muscala que no está garantizado), y han agotado prácticamente su espacio salarial.

Partían con unos 25 millones de espacio en el mejor (o peor, depende de cómo se mire) de los casos, pero tras el acuerdo con Millsap (su contrato por el máximo empieza en 19.7 millones), y con los Spurs para absorber a Tiago Splitter utilizando su espacio salarial, quedan menos de 300.000$ y la room exception que se supone que llenaran con los acuerdos con Walter Tavares y Justin Holiday.

Si hubiesen llegado a un acuerdo con Millsap para que cobrara 10 millones menos a lo largo de sus tres años de contrato, podrían haberle firmado a través de la excepción Early Bird, lo que les hubiese permitido usar como cifra de cara al tope salarial su retención bajo el tope (12.4 millones) en lugar del salario del primer año del contrato. Esto les hubiera dado 7.3 millones más de espacio, la diferencia entre estas dos cifras.

Al firmar sólo por 2 años en el verano de 2013, los Hawks no tenían derechos Bird sobre Millsap y DeMarre Carroll, y con los derechos Early Bird, sólo podían ofrecerles el primer año hasta 16.6 millones y unos 10.7 respectivamente. Si estos querían más, había que tirar de la hucha de espacio salarial, y firmarles como si fueran agentes libres de otros equipos, sin poder usar la retención bajo el tope. Por las cantidades que han salido cada uno de los dos al mercado, no hubiera sido posible retenerles a ambos, y Millsap de cara a la masa salarial del equipo, no ofrece esa ventaja ya comentada de poder usar su retención bajo el tope.

Si tuvieran esos derechos Bird completos, por estar 3 años en la franquicia, habrían podido renovar a ambos, y tener 10 millones de espacio adicional (para Splitter por ejemplo). Pero la abuela no tiene ruedas, así que los Hawks dicen adiós a Carroll.

La rotación exterior y en el puesto de base parecen sólidas, por lo que es de esperar que de haber una última incorporación, esta fuera pensando en reforzar las alas.

Incluimos “depth charts” de todas las plantillas a modo simplemente informativo: no sabemos cómo se distribuirán las rotaciones, no nos hemos roto la cabeza haciéndolas, os suplicamos que no nos la rompáis con vuestras observaciones 🙂

Teague/Sefolosha/Korver/Millsap/Horford

Schroeder/Bazemore/Hardaway/Scott/Splitter

Mack/Holiday//Muscala/Tavares

Boston Celtics

8.8 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Gracias a que la retención bajo el tope les permite que Jae Crowder sólo ocupe 1.7 millones pese a haber firmado por 35 millones en 5 años, y si esperan a hacer realidad el traspaso de David Lee por Gerald Wallace, los Celtics todavía tienen unos 9 millones de espacio salarial, además de la room exception. En el momento que se realice el traspaso, la diferencia entre sus contratos, que es de 4.4 millones de dólares, se esfumaría del espacio salarial de Boston. Como los Warriors no tienen ninguna prisa, es de esperar que el traspaso no sea oficial hasta los que los Celtics consideren que han terminado de mover piezas y firmar jugadores.

O igual sucede pronto, porque con 14 contratos garantizados, una plantilla demasiado polarizada en los extremos del espectro de la altura, y muy poquitos jugadores con un mercado tan alto como para invertir la totalidad de ese espacio, se antoja más sencillo ver una operación sonada de Celtics a través de un traspaso que de la firma de un agente libre.

Boston ha utilizado su espacio salarial por primera vez en la era de la excepción de nivel medio (que empezó en 1998), lo que supone que tienen que pasar por la formalidad de renunciar a las retenciones bajo el tope de jugadores como Shaquille O’Neal, Stephon Marbury, Michael Finley o Dana Barros, entre otros muchos ilustres, y otros que no tanto que acabaron su carrera NBA en Boston. Estas retenciones bajo el tope prehistóricas se quedan ahí, porque mientras se está por encima del tope no molestan, pero cuando se cae por debajo, de no retirarlas, ocupan un espacio millionario cada una de ellas.

Si hubieran llegado a un acuerdo con Toronto para la firma-y-traspaso del único agente libre que han traído de fuera, Amir Johnson, hubieran estado por encima del tope y podrían haber utilizado la excepción de nivel medio y la bi-anual, aunque en realidad ahora mismo tienen un mayor presupuesto que de haber tirado por esa vía. La ventaja de no haber utilizado este espacio salarial, es que mantendrían vivas las excepciones de traspaso, a las que hay que renunciar cuando se cae por debajo. Aunque la más cuantiosa de ellas, la de Rondo, hubieran tenido que utilizarla de todas maneras para absorber a Johnson, todavía les quedaba una de más de 7 millones de Tayshaun Prince, que tiene fecha de caducidad en febrero. Pero no parece merecer la pena perder poder adquisitvo, y alguna segunda ronda camino a Toronto sólo por conservarla.

Smart/Bradley/Turner/Johnson/Lee

Thomas/Crowder/Jerebko/Sullinger/Zeller

Rozier/Pressey/Babb/Hunter/Young/Olynyk

Brooklyn Nets

Mínimo

Los Nets no hubieran tenido espacio salarial en primera instancia ni renovando a Brook Lopez y Thaddeus Young, así que una vez que lo hicieron, se quedaron sólo con la mini excepción de nivel medio (3.4 millones de dólares) para gastar, y la han repartido entre Wayne Ellington y Shane Larkin. Tienen un hombre de más en plantilla, aunque con tres contratos no garantizados (los de Earl Clark, Markel Brown y Cory Jefferson).

El problema que tienen los Nets es el impuesto de lujo: que este haya subido a los 84.7 millones les hace el recibo más pequeño, pero ahora mismo su masa salarial es de 98.4 millones, por lo que la factura que tendrían que pagar al ser repetidores por pasarse 13.7 millones, es de 39.6 kilos. Por tanto, que no extrañe a nadie que sigan esas conversaciones para colocar a Joe Johnson o Deron Williams en algún otro equipo, o incluso cortarlos, o que hayan decidido retirar la oferta cualificada a Mirza Teletovic y no igualar una oferta bastante razonable por él de 5.5 millones.

El equipo no tiene ningún pívot de verdad para suplir a Brook Lopez, así que tendrán todavía que cambiar alguna cosa, pero eso sí, con muy poco margen.

Williams/Bogdanovic/Johnson/Young/Lopez

Blake/Jack/Brown/Clark/Robinson

Larkin/Karasev/Ellington/Hollis-Jefferson/McCullough/Jefferson

Charlotte Hornets

MLE completa, 5.5 millones

Los Hornets hicieron los deberes antes de tiempo, obteniendo a Batum, Lamb y Hawes mediante traspaso, lo que les dejaba por encima del límite y con la opción de elegir entre utilizar la excepción de nível medio completa (5.5 millones), o la mini (3.4 millones), además de la bi-anual.

Sólo han llegado a un acuerdo con Jeremy Lin, por una cantidad equivalente a la bi-anual, pero de no encontrar otro jugador interesante, y con una plantilla bastante compensada (quizá necesitaría otro escolta prototípico, y hombres altos de final de rotación), podrían utilizar la mini-MLE para ficharlo, y por tanto, guardarse la bi-anual para el año que viene (sólo se puede utilizar una vez cada dos años) y no tener un límite duro (cosa que ocurre si se utiliza la MLE completa). Pero la opción de utilizar esos 5.5 millones sigue ahí.

Les queda por renovar, si lo desean a Maxiell y Jeff Taylor, pero esto es insustancial de cara al espacio libre para atraer nuevos agentes libres a Charlotte.

Walker/Batum/Kidd-Gilchrist/Zeller/Jefferson

Lin/Lamb/Williams/Kaminsky/Hawes

Roberts/Daniels/Hairston

Chicago Bulls

Mini-MLE, 3.4 millones

Los Bulls tienen 14 jugadores bajo contrato, ya que sólo han incorporado de fuera a Bobby Portis en el Draft. Tras la renovación millonaria de Jimmy Butler, y las más modestas de Dunleavy y Brooks, los Bulls se encuentran 2.9 millones por encima de la línea que les obligaría a pagar impuesto de lujo por segunda vez en la historia de la franquicia.

Esto se decide a final de año, por lo que los Bulls tendrían toda la temporada para deshacerse de masa salarial y evitar pagar de más. Pero aún así, este sería el motivo más probable si esa excepción de nivel medio que tienen entre las manos se quedase sin usar.

Rose/Butler/Dunleavy/Gasol/Noah

Brooks/Snell/McDermott/Mirotic/Gibson

Hinrich/Moore/Portis/Bairstow

Cleveland Cavaliers

Mini-MLE, 3.4 millones

Los Cavs de momento sólo han traído de fuera a Mo Williams por el mínimo de veteranos, por lo que tienen sin usar aún esa mini excepción de nivel medio de 3.4 millones, pero se enfrentan a un impuesto de lujo astronómico. A falta de completar 6 puestos en la plantilla, y de renovar a Thompson, Smith, Dellavedova y Jones (también está por ahí Kendrick Perkins), los Cavaliers se encuentran ya 2.6 millones por encima del impuesto de lujo.

Y eso no incluye lo que podrían obtener del traspaso de Brendan Haywood, excepción de traspaso humana, que tiene un contrato no garantizado de 10.5 millones que cualquier equipo podría cortar en el momento de recibirlo, y que permite a los Cavs obtener un jugador que cobre hasta 13.25 millones a cambio.

Por tanto, utilizar esa mini excepción de nivel medio podría acabar costándole unos 12 millones adicionales al bolsillo de Dan Gilbert, pero sin duda podría añadir otro jugador interesante a una ya de por sí bastante temible plantilla, si vuelven todos. Veremos qué y cómo siguen añadiendo, porque todo lo que venga nuevo ya es por glotonería.

Irving/Shumpert/James/Love/Mozgov

Williams/Harris/Miller/Varejao/Haywood

Dallas Mavericks

12.5 millones

Los Mavs. Los pobres Mavs. Pensaban que tenían 19.7 millones reservados para DeAndre Jordan, pero tras dejarles plantados en el altar, cual Julia Roberts en Novia a la Fuga, les dejó con 20.2 millones de espacio, pero nada tan interesante como para invertirlos todos.

Lo primero que han hecho es aumentar el contrato de Wes Matthews al máximo (de 57 a 70 millones de dólares durante 4 años), lo que reduce en 3 millones el espacio salarial del equipo. Tras lograr el traspaso de Zaza Pachulia desde Milwaukee, les quedan aún 12.5 millones de dólares de espacio, y 4 puestos por completar en la plantilla.

Los contratos de Evans y Villanueva al ser por el mínimo, y el de Barea al ir en la room exception, no ocupan el grueso del espacio salarial y serán los últimos en firmar. El caso de Barea es parecido al que comentamos de Millsap y Carroll en los Hawks. Al no tener derechos Bird, los Mavs sólo pueden usar la excepción No Bird con Barea, que en este caso les permitía ofrecer al puertorriqueño 1.6 millones. Como han llegado a un acuerdo superior a esa cifra, el dinero tiene que ir incluido en el espacio salarial de los Mavs, como si lo hubieran fichado de fuera.

Barea/Matthews/Parsons/Nowitzki/Pachulia

Felton/Harris/Anderson/Villanueva/Powell

Evans

Denver Nuggets

12.7 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Los Nuggets son el único equipo que no ha hecho absolutamente nada en este periodo de agencia libre. Pese a tener espacio salarial para atraer a un jugador importante y sólo 9 contratos garantizados, en el momento de esta publicación no se han movido ni siquiera para traspasar alguno de esos jugadores que parecen llevar años en el mercado.

Cuando quieran mover ficha, estos son los parámetros en los que se encuentran. Pueden igualar cualquier oferta por Will Barton… o incluso hacérsela.

Lawson/Chandler/Gallinari/Faried/Nurkic

Mudiay/Foye/Harris/Lauvergne/Hickson

Green/Franklin

Detroit Pistons

7.6 millones

Con 15 jugadores en plantilla, y uno más (Quincy Miller) con contrato no garantizado, los Pistons todavía tienen unos 7.6 millones de espacio salarial por si quieren realizar alguna contratación, y cuando Josh Smith firme por otro equipo, podrían tener incluso un poco más.

Reggie Jackson sólo ocupa 5.5 millones, su retención bajo el tope, de cara al espacio salarial, dándole a los Pistons este margen para seguir añadiendo a un equipo que ha utilizado el espacio que tenían, más de 15 millones incluso renovando a Jackson, en absorber contratos como los de Ersan Ilyasova, Marcus Morris, Danny Granger o Reggie Bullock.

Veremos si siguen añadiendo, para lo cual tendrían que primero, dejar salir.

Jackson/Meeks/Caldwell-Pope/Ilyasova/Drummond

Jennings/Granger/Johnson/Morris/Baynes

Dinwiddie/Bullock/Martin/Miller/Tolliver/Anthony

Golden State Warriors

Mínimo

Los Warriors estaban por encima del tope salarial, pasase lo que pasase con Green, y al renovarlo se han ido volando por encima de la línea del impuesto de lujo. Ahora mismo, y tras el traspaso de David Lee, están 11.5 millones por encima, lo que acarrea 20 millones de impuesto.

Ante las dos opciones que tenían, traspasarle por otro jugador a un equipo al que Lee interesara como jugador, o soltarlo en uno de masa salarial impoluta, pero a cambio de entregarles algún activo, han elegido lo primero, lo que les resultará más costoso en dinero, pero no les roba de ninguna elección.

Como ya hemos recordado, los equipos tienen todo el año por delante para deshacerse de salario, pero cortando a Wallace con la stretch provision, los Warriors se desharían inmediatamente de 2 tercios de su salario, rebajando unos 12-14 millones lo que tienen que pagar de impuesto.

Los Warriors todavía tienen una posición por llenar en la plantilla (¿la renovación de Kuzmic?), y tendrán que hacerlo con el mínimo, porque la única herramienta que tenían para ofrecer dinero a forasteros era la mini excepción de nivel medio, de la que han dado 2.5 millones a Leandro Barbosa, que al igual que Barea en Dallas, era un agente No Bird, y por tanto, podrían ofrecerle bastante menos sin utilizar otra excepción.

Curry/Thompson/Barnes/Green/Bogut

Barbosa/Livingston/Iguodala/Speights/Ezeli

Rush/Wallace/McAdoo/Looney

Houston Rockets

5.4 millones (MLE completa)

¿Sorprende ver a Morey tan callado un mes de julio, verdad? La verdad es que no tenía mucho margen para trucos. Una de las dos opciones pasaba por abrir la puerta a todos los agentes libres y contratos no garantizados que tenía (Smith, Brewer, Beverley, Terry, Papanikolau…) para crear el máximo espacio posible, pero sin más movimientos esto sólo les habría dejado una cantidad bastante modesta, de unos 12.4 millones.

En su lugar ha preferido tratar de renovar a los jugadores que ya tenía con calma, y así poder utilizar la MLE completa a mayores. De hecho, ya tan sólo traer de vuelta a Beverley y Brewer le ha costado esos 12 millones que tenían de espacio.

Les quedan esos 5.5 millones y dos puestos en plantilla para ofrecer, pero tanto Smith como McDaniels son agentes No Bird, por lo que de llegar a un acuerdo por encima de 2.6 millones y 1 millón respectivamente con alguno de ellos, estos tendrían que hacerse a través de la MLE. Y por su caché en la Liga, es muy posible que renovar a J-Smoove tenga que ser a través de este cauce (aunque recordemos que cobra también íntegro el contrato que firmó con Detroit).

Corey Brewer estaba en la situación algo más favorable de agente libre Early Bird, lo que les permitía a los Rockets hacer una oferta de hasta 10.7 millones sin tener que utilizar espacio salarial u otra excepción. Como su contrato ha quedado por debajo de esa cifra, no han tenido problemas para renovarle.

A 9.6 millones de distancia, el impuesto de lujo queda largo, pero los fuegos artificiales tendrán que venir con traspasos.

Beverley/Harden/Ariza/Jones/Howard

Prigioni/Brewer/Dekker/Motiejunas/Capela

Johnson/Papanikolau/Dorsey

Indiana Pacers

13.2 millones, más la Room Exception (2.8 millones)

Que West decidiera no continuar otro año más en la franquicia, y el traspaso de Hibbert por cacahuetes en su último año de contrato han dado a Indiana una buena cantidad de espacio salarial, de la que todavía queda buena parte, incluso tras traerse a Ellis y renovar a Stuckey y Allen. En el caso del primero su renovación implica utilizar espacio salarial, porque es un agente No Bird (aunque lo contrate el mismísimo Larry, también se aplica), pero en el del segundo si se puede utilizar la retención bajo el tope, lo que les da 2.8 millones extra.

De haber orquestado un sign-and-trade con Dallas y Ellis, si por ejemplo en un universo paralelo Hibbert hubiera acabado en los Mavs, desde el punto de vista de Indiana no habría cambiado mucho, de hecho, con Hibbert cobrando más, sería incluso peor para Indiana, que tendría que intentar traspasarlo cuanto antes mejor.

Por tanto ahora tienen 13.2 millones más esa room exception para terminar de rellenar 5 huecos en la plantilla. Los Pacers están tratando de crear un equipo versátil así que esas incorporaciones podrían venir por cualquier lado: no hay posición a salvo.

G.Hill/Ellis/S.Hill/George/Mahinmi

Stuckey/Miles/Rudez/Allen/Turner

Los Angeles Clippers

Mínimo de veteranos

Tras montar el numerito del verano y de mucho tiempo, si de lo estrictamente profesional hablamos, los Clippers lo único que tenían si renovaban a Jordan era la mini excepción de nivel medio, que les garantiza además meterse provisionalmente en el impuesto de lujo.

La han utilizado con Paul Pierce, y ahora con tan sólo 9 jugadores, tienen el mínimo y 88.7 millones comprometidos, 4 por encima del impuesto de lujo. Necesitan reforzar el juego interior del equipo, y tendrán que hacerlo tirando de mínimos.

Si Jordan no hubiera cambiado de idea, estarían en una situación económica muy parecida (en lugar de la mini-MLE podrían tener la completa, de 5.5 millones, porque la bianual la quemaron el año pasado en el ya cortado Jordan Farmar), pero sin pívot titular. Es decir, el presupuesto para sustituir a DeAndre sería de unos 2 millones de dólares. Joel Anthony ha costado más pasta.

El fin no justifica los medios, pero es que para Clippers el fin era literal.

Paul/Redick/Pierce/Griffin/Jordan

Crawford/Wilcox/Stephenson/Johnson

Los Angeles Lakers

2.8 millones

La historia de atraer dos agentes libres por el máximo era una panacea: crear los 39.3 millones de espacio necesarios (para jugadores con 7-9 años de experiencia como Jordan o Aldridge), hubiera supuesto deshacerse de absolutamente todos los jugadores no llamados Kobe, y habría dejado prácticamente nada para completar los otros 12 puestos de la plantilla.

El espacio con los 10 jugadores que tenían bajo contrato era de 25.1 millones, y ese ha sido el presupuesto, utilizado en absorber vía traspaso el contrato de Roy Hibbert, y las firmas de Lou Williams, Brandon Bass, y su elección de segunda ronda, Anthony Brown, que al recibir un contrato por encima del mínimo puede firmar por un tercer año. Esto es importante, porque si el jugador explota, los Lakers tendrían los famosos derechos Bird sobre él al final del contrato, y podrían renovarle por cualquier cantidad incluso si están por encima del tope. A cambio, hay que utilizar algo de espacio salarial (la cantidad habitual para este tipo de novatos es menor a un millón) para poder darles ese tercer año.

A los Lakers les queda la room exception, con la que pueden ofrecer todavía 5.7 millones en dos años a algún jugador, y tienen un puesto libre en la plantilla (Black, Jabari Brown y Clarkson no tienen contratos garantizados, pero el último, al menos, parece inamovible). Que todavía tengan esta excepción disponible es gracias a la generosidad de Roy Hibbert, que ha aceptado cobrar solamente 78.000$ de los 2.3 millones que le correspondían al ser traspasado. Algunos jugadores tienen en sus contratos un trade kicker, que obliga a pagarle al equipo que lo traspasa una cantidad, habitualmente el 15% del contrato restante, que se carga en el espacio salarial del equipo que lo recibe.

Los jugadores pueden renunciar a ella en parte o su totalidad para facilitar un traspaso, lo cual es relativamente habitual, y en este caso, esto les ha permitido meter el contrato de Bass en el grueso del espacio salarial, dejando libre la room exception que hubieran tenido que utilizar con él. También es buen regalo de despedida a los Pacers que son los que se ahorran hacerle el cheque por esa cantidad.

Clarkson/Russell/Bryant/Randle/Hibbert

Williams/Young/Nance/Kelly/Bass

J.Brown/A.Brown/Black/Sacre

Memphis Grizzlies

Mínimo de veteranos

Al estar por encima del tope salarial renovando a Gasol, pero todavía lejos del impuesto de lujo, los Grizzlies tenían la excepción de nivel medio completa, y se la han dado íntegra a Brandan Wright. Como la bianual ya la utilizaron el pasado año en Beno Udrih, los Grizzlies sólo tienen el mínimo de veteranos como recurso para firmar jugadores, aunque ya han completado la plantilla (los contratos de JaMychal Green y Russ Smith son parcialmente garantizados)

Al utilizar la excepción de nivel medio completa, los Memphis Grizzlies tienen ahora un límite duro que no pueden sobrepasar en toda la temporada, y que está situado en 88.7 millones. Su masa salarial ahora mismo es de 80.3 millones, por lo que todavía tienen margen bajo ese límite, pero seguramente tampoco quieran cruzar la línea de los 84.7 donde espera el impuesto de lujo.

Es de esperar por tanto que de producirse la renovación de Calathes, por el que pueden igualar cualquier oferta, esté por debajo de los 5 millones.

Conley/Lee/Allen/Randolph/Gasol

Udrih/Carter/Barnes/Green/Wright

Smith/Adams/Green/Martin/Stokes

El Podcast Desde El Sofá: Ep. 67 – Agencia Libre

Hoy en El Podcast Desde El Sofá analizamos la agencia libre que justo acaba de empezar, las cosas que tienen hacerlo en el horario de mañana de la costa este, es que han ido apareciendo noticias conforme grabábamos, así que…hemos ido comentando.

Puedes también oirnos en iTunes,en iVoox,en nuestro canal de YouTube y en Radio4G, en su canal Radio4GUSA. También puedes preguntarnos lo que quieras en nuestro Ask.

Las camisetas de Navidad 2014

nba-153386f

Una de las grandes tradiciones en la NBA son los partidos de Navidad y además, desde hace ya unos años adidas viste de forma especial para la ocasión a los equipos, este año no iba a ser diferente.

Las camisetas navideñas de esta temporada, nos molan mucho. Así de claro. Logo ‘grande’ delante, número centrado y a correr.

Muy molonas por delante, pero algo mejorables por detrás, donde en lugar del apellido del jugador, irá el nombre en ‘negativo’ situado en la parte de debajo del número. Sinceramente hubiera preferido los apellidos, pero aún así, no vamos a negar que las de este año mejoran bastante las del pasado.

Además, tiene pinta a que también van a salir de equipos que no juegan en Navidad…

Cosas en las que estaba muy equivocado

Tras dos semanas, ya es momento de reconocer que hay una serie de cosas en las que uno se ha equivocado en la previa de la temporada. Y como rectificar es de sabios, grandes jugadores, y personas que nos hacemos querer pasar por lo primero… ¡allá vamos!

Bueno, todavía no. Primero, recordar que hoy hemos lanzado nuestro spin-off zapatillil: El Calzador de La Crónica. Si te va ese rollo, échale un ojo, y ponlo en Favoritos, porque es un imprescindible.

Ahora sí.

Los Kings están vivos, ¡vivan los Kings!

Aunque perdieran anoche contra los Thunder B, en el camino al 5-2 los Kings ya se han pasado por la piedra a los Blazers, los Clippers en Los Angeles, los Suns en Phoenix y a (lo que queda de) los Nuggets en Denver, en el segundo partido de un back-to-back.

McLemore, Gay, Thompson y Cousins han pasado de perder de 6.5 puntos por cada 100 posesiones los más de 350 minutos que estuvieron el año pasado en pista, a ganar de 12.2 en los poco más de 100 minutos este. Un cambio de 18.7 puntos por 100 tras sustituir a Isaiah Thomas, por un jugador al que Mike James mandó a la suplencia hace sólo dos años.

En Sacramento casi todo permanece aparentemente igual. Cuatro de los cinco titulares, más Landry y Evans desde el banquillo, y Mike Malone como coach, repiten del año pasado. Esta continuidad, unida al hecho de que unos cuantos bases All-Star o casi han desfilado frente a los Kings sin descarnarlos, y las quejas de los jugadores de Sacramento antes de la temporada sobre lo chupón que IT era, hacen crecer la figura de Darren Collison, simplemente por ser el elemento diferente más reconocible.

La cosa es, que el quinteto titular de los Kings, está anotando peor (97.9 puntos por 100), a como lo hacía el año pasado con el nuevo base de los Suns (102.6), y tanta historia pre-temporada sobre como el equipo pasaría más y mejor se ha quedado en nada: el quinteto sólo ha tenido circulación fluida en momentos muy puntuales. La diferencia en realidad está en los 25.8 puntos por centenar menos que reciben. Si piensas que esto es sostenible a semejante escala y/o culpa y producto de Darren Collison, tengo unas preferentes que venderte.

Michael Malone es un entrenador cuyo punto fuerte es preparar un equipo defensivamente, y pese a que ha tardado un año, parece que está camino de lograrlo. No hizo caso a la propuesta de su propietario de jugar con 4 jugadores en defensa, y dejar a uno de palomero en ataque, y en su lugar decidió continuar donde lo dejó el año pasado, con el esquema conservador en el que los hombres altos esperan los bloqueos cerca de la pintura, que se está imponiendo en la Liga.

Y es que lo de los Kings hasta ahora es una cuestión de esfuerzo y desarollo interno, no de cambio en la filosofía.

Siguen mandando jugadores al rebote ofensivo, manteniéndose al igual que la temporada pasada como el 4º equipo que más porcentaje de rebotes en ataque coge, y permitiendo aproximadamente el mismo número de contras. Como si de brujería se tratase, durante estos siete partidos, promedian el mismo número de pérdidas rivales (13.9) y tiros libres en contra (26.7) que el pasado año, ambas entre las marcas más mediocres de la Liga. Están permitiendo más triples desde las esquinas que el año pasado y ya no son el equipo que menos tiros por partido recibe cerca del aro… ¿Cómo lo hacen entonces?

Estando más cerca de la acción. La semana pasada, la NBA sacaba nuevas estadísticas sobre los tiros lanzados: defensor más cercano, distancia de este, número de botes antes del tiro… No he tenido el tiempo y las herramientas de rebuscar mucho entre estos datos, pero un adelanto: sólo los Knicks defendieron un menor número de tiros totales con un defensor a un metro o menos del tirador que Sacramento.

Este año están sobre la mitad de la tabla, habiendo defendido a un metro o menos en 7 partidos, los mismos tiros que defendieron el año pasado en 8 (¡Los Kings, esta semana con un 15% de defensa más!)

La suma de un año más de Cousins y Thompson jugando juntos, tener a Rudy Gay involucrado desde el principio en los entrenamientos y reglas de Malone, McLemore que ya no es un novato, y Darren Collison que defiende más el hombre que la línea de pase a diferencia de Thomas, son pequeñas cosas, que unidas a un poco de aleatoriedad, han dado alas a una defensa que ya no se despista tanto.

Y el propósito de enmienda de Cousins es fundamental en defensa. Olvidaos de si hace o no cinco técnicas (no lleva ninguna, por cierto): que no se quede a protestar en campo contrario cada vez que un ataque no sale a su gusto, y llegue tarde y mal, o fuera de tiempo, a defender, es muy importante para este equipo. Cuando está en su posición, los Kings saben que pueden ayudar menos, lo que acaba siendo más. Si tienes un protector del aro legítimo en cada posesión, algo en lo que DeMarcus se ha terminado de convertir este año, tu defensa puede ser más simple y efectiva.

Y sobre Cousins, en ataque… pues no está haciendo nada que no hiciera el año pasado. Saca alguna falta más y el respeto que se ha ganado para cobrarse esos pitidos a favor extra, también está ayudando a que tenga que protestar menos, enñazando con lo anterior. Pero es prácticamente el mismo jugador que el pasado año en ese lado de la pista. Simplemente, no estábamos prestando atención.

Los Cavs dominarán la Liga desde el primer día

Un momento, un momento. Está predicción no es mía. Crecer cuesta, y a quien no haya sufrido al principio, es la excepción. La sorpresa será como sigan pasando las semanas y sigan siendo mediocres.

Los Mavs no son un aspirante

En octubre veía a Dallas como un gran equipo, candidato a dar mucha guerra, pero un escalón por debajo de los 6 mejores. Dieron una gran imagen pese a caer en San Antonio, y tras deshacerse de Utah, New Orleans y Boston con precisión quirúrgica, parecía que nos habíamos equivocado: Dallas estaba jugando, junto a Golden State, el mejor baloncesto del Oeste, con mejor pinta incluso que los imbatidos Memphis y Houston. Ahora, dos derrotas después, frente a Portland y Miami, hay que repensarse esta afirmación.

¡Porque así es está época! Nada mejor que las dos primeras semanas de competición para sobrerreaccionar a cualquier cosa. El ataque de los Mavs es el mejor de la Liga por 100 posesiones hasta ahora, y esto no es nuevo: ya fueron el mejor equipo tras el parón del All-Star la pasada campaña. El problema es que este equipo tiene la quinta peor defensa de la Liga, y de continuar así la cosa, no pinta nada bien para las aspiraciones de los de Mark From Cuba.

Pero los fallos se corregirán con la disciplina, el tiempo (el equipo ha cambiado a tres de sus cinco titulares) o una mayor atención al esfuerzo (los Playoffs son otra cosa). Tyson Chandler está intimidando como la última vez que estuvo en este equipo, y con una defensa como la suya en la pintura, los Mavs no tendrían que estar en esta posición. Pero el perímetro está concediendo muchas oportunidades, dejan sin defender demasiados tiros, y es una impresión personal, que pese a que los números reboteadores de Chandler en defensa se mantegan en línea con los de otros años, está descuidando el trabajo en este aspecto, y los rivales tienen muchas segundas oportunidades frente a Dallas.

Pero al igual que a Cleveland, con la cuarta peor defensa, nos equivocamos: este equipo puede aspirar a todo. Y quizá deberíamos dárselo también a Memphis, aunque en este caso, su problema, es el contrario. Ni con Marc como anotador a tiempo completo.

Los Lakers son una puta banda, especialmente en defensa

Humm… esa predicción parece correcta. Un minuto de silencio por el limbo al que van a ir las felaciones prometidas si llegaban a las 47 victorias. Una pregunta, ¿Nash también tendría derecho a una Peter Pan? ¿Estará esperando oficialmente a las 36 derrotas para retirarse?

Los Celtics son entretenidísimos…

…y hasta aquí podemos leer. Pequeño resumen de lo que ha sido este inicio de temporada en Boston.

  • Ganan a los Nets acumulando una ventaja máxima de 29
  • Pierden en Houston, llegando a estar 26 abajo en el marcador
  • En Dallas van perdiendo de 31… pero se ponen a 1 a falta de 39 segundos
  • Pierden con Toronto y ganan a Indiana en casa, en partidos igualados hasta el final
  • Y se llevan una victoria de Chicago sin Rajon Rondo ni Marcus Smart.

Van 3-3, pero han jugado contra 6 equipos de Playoffs, 5 de los cuales tienen pinta de repetir este año. Tienen el 7º mejor ataque de la Liga pese a estar metiendo sólo el 30.7% de sus triples. Son un equipo voraz en rebote en ataque (1º en la Liga, y con margen), y en defensa (5º), pese a su fragilidad interior, y lo fácil que el rival les anota en la pintura. Si alguien sabe qué va a pasar en su próximo partido, que lo diga, porque yo no tengo la más mínima pista.

Han pasado de la mitad de la tabla en ritmo a ser cuartos: Brad Stevens se ha soltado el pelo a lo Olynyk, ha dejado el micro-control obsesivo a un lado, y a cambio ha conseguido que la chavalada juegue con intensidad y agresividad, sea cual sea el resultado.

Sigue probando con la rotación y los emparejamientos, y ya ha puesto en pista nuestro experimento pre-temporada favorito: el SmartBradleyRondo, que, como era de esperar, ha causado estragos en el rival, y para muestra los 17 puntos tras pérdida que han conseguido en tan solo 28 minutos. 16 equipos no promedian eso por partido. Además, puedes esperar encontrarte a Jeff Green defendiendo a cualquier jugador en cualquier posesión. ¿Isaiah Canaan? ¿Dirk Nowtizki? No problem, puede con todo.

Tienen demasiados puntos débiles todavía, y no son un gran equipo en absoluto, pero si continúa este nivel de esfuerzo y acierto en lo que saben hacer bien, su candidatura a Playoffs no parece una quimera. Eso sí, la baja de Smart, jugador que salta de la pantalla, hace daño a su atractivo a corto plazo.

…y hablando de tres «bases»

Contadme entre aquellos que pensaban que Jeff Hornacek no tendría las pelotas de utilizar a Goran Dragic, Eric Bledsoe e Isaiah Thomas de manera rutinaria, pese a hacerlo en pretemporada. Pues el estreno fue al segundo partido, en un final apretado contra los Spurs, y ya van 5 enfrentamientos en los que los usa (aunque sólo 14 minutos en total).

Y eso es, porque pese a la premiere fuera un éxito de crítica y público, Utah aprovechó para bajar los humos bajando rebotes. Así que, y en vista de que vuelve a ser ocasional… el jurado todavía no ha decidido en esta.